Primero que nada, muchas gracias por los mensajes que me han dejado, realmente me han dejado muy feliz!
Disclaimer: Rurouni Kenshin y sus personajes no me pertenecen, pertenecen al glorioso Nobuhiro Watsuki i.i
Disfruten el capítulo!
Capítulo 2: Sospechas
Kaoru estaba arreglando sus escasas pertenencias en un bolso mientras pensaba en lo que había hablado con la señora Okami la semana pasada, esta le había explicado que ella acogía en su otra propiedad a uno de los principales cuerpos del Choushuu el Ishin Shisi, en el cual ocasionalmente se hospedaba el líder de la facción, Kogoro Katsura. Por ello era de extrema importancia que ante los ojos de la gente el lugar pase desapercibido, disfrazando sus actividades como las de cualquier In de la ciudad.
Ciertamente las circunstancias la tomaron por sorpresa, ella que buscaba alejarse lo máximo posible de la revolución, terminó en el epicentro de ella. No sabía qué sentir al respecto. Mayor aún fue su sorpresa cuando Okami, le propuso trabajar ayudando en la otra posada, por supuesto se le recompensará por ello en caso de aceptar y seguiría con las condiciones con la que estaba hasta ahora. No sabía si realmente era una opción declinar la oferta, después de todo ella era un 'testigo' y cualquier problema o filtro de información que hubiera probablemente se lo podrían atribuir a ella. Dado que no tenía parientes a los que podía acudir parecía una opción lógica ayudar de alguna manera que traería la nueva era Meiji.
Así que terminó por aceptar.
Una vez aceptó trabajar allí, preguntó por el maleducado con el que tuvo el intercambio de palabras, a lo que Okami le respondió que era un soldado que no socializaba mucho con el resto del grupo y lo mejor que podía hacer era olvidar el asunto.
-"Bien querida, te ayudaré a llevar tus cosas al otro establecimiento, debemos llegar antes que anochezca, sabes que Kyoto está lejos de ser un lugar tranquilo al caer la noche"- Okami estaba complacida con la decisión de Kaoru, y preparó una habitación para ella en la posada donde Kaoru residiría de ahí en más, confiaba que la chica era una buena adquisición, además esperaba que quizás con el tiempo se relacionara con alguno de los jóvenes que residían allí y formaría una familia.
-"No se preocupe Okami-san, tengo casi todo listo, además no son demasiadas las pertenencias que tengo después de todo"-
Una vez estuvo todo listo, Kaoru se despidió de un par de huéspedes con los que había entablado amistad y partió con la anciana a su nueva morada.
Kaoru se encontraba un poco perdida en la ciudad, este nuevo vecindario le resultaba un poco diferente pero creía que en unos días se acostumbraría, a su parecer todas las calles eran iguales en Kyoto, seguramente los primeros días terminaría perdiéndose. Al llegar al destino Kaoru comprendió porque el cuartel estaba en ese lugar, a pesar de ser de mayor tamaño pasaba completamente desapercibido.
Cuando entraron, a diferencia de la otra vez habían personas en los pasillos, al fondo del corredor pudo notar un grupo de personas que escuchaban atentamente a un hombre alto, de cabello castaño y de expresión animada, este sintió su mirada y rápidamente se dirigió a ellas.
-"Okami- san, que gusto verla nuevamente, se extrañan sus deliciosos platillos, desde que la cocinera enfermó los platillos han sido un desastre"- el tono del hombre era jovial y despreocupado.
-"Veo que trajo compañía… "- apuntó mirando a Kaoru.
-"Déjate de falsas alabanzas Lizuka que te he oído criticar el miso que yo preparo, Kaoru este sinvergüenza es Lizuka, no te dejes engañar, este no es tan educado como parece"-
Esté jadeó fingiendo ofensa pero la mayor continuó despotricando -"Lizuka trata bien a Kaoru y si ella no quiere nada contigo no insistas"- después de decir eso y de dejar a un avergonzado Lizuka, Okami se dirigió dentro dejándola sola con el joven.
Kaoru quiso reír pero se contuvo, le encantaba la forma de ser de Okami. -Maldita vieja- pensó Lizuka, carraspeó
-"Un placer Kaoru, me enteré que vas a instalar con nosotros"- dijo dedicándole una sonrisa empalagosa, hecho que la hizo sentir algo incómoda.
-"Si, fue algo repentino, pero estaré residiendo con ustedes a partir de hoy"- observó cómo el joven seguía sonriendo empalagosamente –"si me disculpas… iré a acomodar mis cosas"- Lizuka estaba comenzando a hacerla sentir incómoda
-"Por supuesto, te veré en la cena donde podrás conocer al resto de los muchachos y quizás me concedas el honor de sentarte a mi lado"- este le guiñó el ojo, ¿acaso estaba coqueteando con ella? ¡Qué asco! Ya tendría tiempo de ponerle los puntos.
-"Lo tendré en mente… o tal vez no"- Se volteó sin más y rápidamente salió en busca de Okami, sin duda se sentaría lo más lejos posible de él esta noche.
Kenshin se encontraba pasando por la sala de té cuando es llamado por Lizuka quién se encontraba charlando animadamente con varios compañeros.
-"¡Himura! Acércate a enterarte las buenas nuevas"- Kenshin interesado por la razón de tanto alboroto se acercó tranquilamente.
-"Les estaba hablando de la nueva joven que entró con Okami hoy…"- dijo con una sonrisa bobalicona en la cara.
-"No me interesa"- respondió de forma resuelta, y se dispuso a alejarse, Lizuka lo miró perplejo por un instante y respondió –"Eres demasiado serio Himura"- y siguió con su relato…
-"¡Es preciosa!"-
-"De cabello negro, tez blanca, figura delicada…"-
-"pero su rasgo más increíble son esos enormes ojos azules…"-
¿Ojos azules?, A la única persona que se puede estar refiriendo es a la chica del otro día, así que oficialmente se trasladaba, sin duda sería un espectáculo interesante de ver. Sus compañeros sin duda iban a revolotear alrededor de ella y le gustaría ver lo que ella les respondería. Se dirigió a su habitación entretenido con la idea.
Luego de establecerse, bajó a la cocina a conocer al resto de las mujeres quienes preparaban la cena. En el camino se encontraron con un par de individuos más, quienes amablemente se presentaron y le desearon se sintiera cómoda.
Una vez en la cocina se presentó ante sus nuevas compañeras,
-"Buenas noches, soy Kaoru y como Okami-san les habrá explicado estaré viviendo aquí con ustedes"- Dijo amablemente, estas rápidamente se acercaron para recibirla.
-"Es un placer Kaoru-chan, mi nombre es Lissen, ella es mi hermana Maiko señalando a una mujer de alrededor de unos 40 años y ella es Adari señalando a una joven que aparentaba tener su misma edad, era de cabello castaño y grandes ojos cafés"-
-"Es un placer conocerte finalmente Kaoru"- dijo Maiko-"Okami nos habló muy bien de ti, espero te sientas cómoda con nosotras"-
-"Dime Kaoru, ¿nos ayudarías con la cena?"- preguntó Adari
-"No tengo problema en ayudar, pero no me pidan que cocine, se me da terrible y Okami-san estaba intentando ayudarme con eso"-
-"No te preocupes Kaoru, Okami nos explicó que no te dejáramos sola en la cocina"- río delicadamente, -"no te preocupes, con el tiempo aprenderás"- dijo una sonriente Adari
Se dispusieron a terminar la cena, mientras charlaban animadamente sobre de dónde venían, que era de ellas antes de llegar allí y las esperanzas que ellas tenían para el futuro.
Finalmente era la hora de cenar, y Kenshin se dispuso a bajar, vio el asiento contiguo a Lizuka vacío y se dispuso a sentarse allí, ese día en particular deseaba hablar con él respecto a la llegada de Katsura que sería en unos días.
Se iba acercando a él cuando lo notó observando un punto fijo, siguió el trayecto de su mirada y se encontró con las muchachas saliendo de la cocina y sirviendo la comida, pero prestando más atención lo que Lizuka realmente estaba mirando era a la nueva. Ignoró el hecho y se sentó al lado de Lizuka.
-"Himura, vaya sorpresa, em… una de las muchachas quería sentarse en ese lugar… espero no te importe"- dijo conciliador.
Kenshin miró rápidamente y vio al grupo de mujeres, estaban juntas al otro lado de la mesa charlando animadamente.
-"Pues, no me parece… las veo bastante animadas por allí con la nueva"- dijo con total indiferencia -"ahora de lo que quiero hablar contigo…"-
Kaoru agradecía a todos los cielos que Himura hubiera llegado, el mal educado ocupó el lugar que según le comentaron sus compañeras Lizuka estaba guardando para ella. Así que cuando vio a Himura ocupando ese lugar suspiró con alivio. No le desagradaba Lizuka, en realidad ni siquiera lo conocía, pero tampoco era tan boba para no darse cuenta el intento de cortejo de este, y no quería darle falsas esperanzas.
-"Parece que te libraste Kaoru, Himura-san ocupó el lugar que te ha reservado Lizuka-san"- dijo entre risas Adari.
-"Uf, ni que lo digas"- dijo una aliviada Kaoru.
-"Himura parece particularmente conversador esta noche…"- observó Midori.
-"Que extraño, él no es así"- comentó Lissen.
-"Okami me comentó que no suele entablar relación con muchas personas, ¿pero eso quiere decir que él nunca habla?"-
-"No, son contadas son las ocasiones que es él quien inicia una conversación, es muy reservado, además a veces me da miedo, posee una mirada muy intimidante"- a esta altura la conversación era entre susurros
-"No te acerques a él Kaoru, es peligroso, por su katana ha corrido la sangre de demasiada gente, creo que es peligroso incluso para nosotros"- dijo preocupada Lissen.
-"No estoy entendiendo, ¿demasiada sangre?, se que en su mayoría son soldados y sé lo que implica estar en una guerra pero ¿porque con él es diferente? "-
-"Kaoru, él es Hittokiri Battousai"- dijo en un susurro Midori.
Los ojos de Kaoru se abrieron con sorpresa, así que este es el legendario Hitokiri Battousai, el hombre que inclinó la suerte al bando del Choushuu…'
La velada transcurrió con normalidad, la única diferencia que fue capaz de notar fue la atención por parte de algunos de sus compañeros con la recién llegada. Era bonita, debía admitir y tenía su carácter no cabía duda, pero algo respecto a ella no le terminaba de cerrar, no parecía… de esta época... En un momento de la noche notó que ella lo miró con curiosidad o quizás… miedo, no supo decir.
Finalizada la cena se dispuso a ir a su habitación, él día había sido largo y en cualquier momento le entregarían el sobre negro, el próximo objetivo, necesitaba estar bien descansado.
En el camino sintió la dulce fragancia del jazmín, levantó su mirada y vio aproximarse a la joven de ojos azules.
-"Buenas noches"- Saludó Kaoru en tono cordial.
Él continuó su camino
-"Buenas noches"- insiste la joven, ya molesta por ser ignorada intencionalmente. -"Mira sé que empezamos con el pié izquierdo pero simplemente quería disculparme por lo que te dije el otro día, no te conozco y no deseo existan animosidades"-
Kenshin se preguntaba a qué se debía esa repentina amabilidad y cordialidad, -"Acepto tus disculpas, para la próxima intenta no ser tan prepotente"-
¿El qué? Ya entendía todos los rumores acerca del sujeto ¡es un ogro!
-"Mira chico rudo, solo estaba intentando ser amable, pero si no lo prefieres no tengo problema en no dirigirte la palabra…"-
Debía admitir que era divertido instigarla, era muy reaccionaria, además se iba por las ramas -"…además que tú seas Battousai no te da ningún derecho a hablarme de ese modo"- vaya eso sí era una sorpresa, entonces quizás se debía a eso la repentina necesidad de disculparse.
-"¿Así que ya lo sabes? "- inquirió en tono bajo-"¿no te da miedo?"- pregunto curioso
-"¿Por qué habría de tenerlo?, no soy tu enemigo"- dicho eso Kaoru desapareció por el pasillo. Eso era nuevo, aunque todos hablaban con él, mostraban distancia, sabía que temían al terrible Hitokiri Battousai, él tenía en claro porque blandía su espada, aunque no la mayoría de sus compatriotas lo que generaba que pensaran de él como un ser sádico, un demonio que disfrutaba el matar a cualquiera que se interpusiera en su camino, ella era la primera persona desde que se convirtió en Hitokiri que lo trataba de forma tan distendida.
Siguió hasta su habitación pensando en lo último que Kaoru le había dicho, la verdad eso era novedoso.
Se colocó al lado de la ventana como todas las noches y miró al exterior, después de eso sus ojos se cerraron y lo último que sintió fue el aroma del jazmín.
Desde que había llegado al lugar se moría por ir al dojo, pero dado que en ningún momento del día había podido estar sola, esta era su mejor oportunidad.
Salió sigilosamente del cuarto y sin hacer el menor ruido recorrió el pasillo, bajó las escaleras y salió al patio interior, el problema fue cuando en la oscuridad de la noche se llevó puestos uno de los adornos del jardín y cayendo al suelo, se quedó estática. Esperó en silencio pero nadie apareció, así que se dispuso a entrar rápidamente y cerrar la puerta tras de sí.
Desde su habitación Kenshin tenía una estupenda vista hacía el jardín, tenía un sueño ligero así que cuando sintió el claro ruido en el exterior de algo que se había caído al piso, despertó, observó y distinguió una silueta moviéndose sigilosamente hasta el dojo. Tomó su katana en mano y saltó por la ventana. Sin duda era un espía, pero no podía arriesgarse a atacar de frente, quizás hubieran más filtrados en el terreno quizás era… ¡Una emboscada! así que debía tomar a este individuo por sorpresa e interrogarlo si quería salvar a sus compañeros. Se dispuso a esperar que este saliera y cuando lo hace lo toma rápidamente por detrás y apoya su katana desenvainada en su cuello.
Se lleva una sorpresa cuando este escapa de su agarre y le devuelve un golpe con un bokken al que él corta en dos con un hábil movimiento de su espada, un momento… ¿Quién en su sano juicio atacaría en una emboscada con un bokken?
-"Si no quieres morir lentamente, dime dónde están tus cómplices"- habla con la voz más amenazante que pudo decir.
-"¿Qué cómplices?"- respondió una voz femenina para su sorpresa.
-"No sabía que ahora mandaban mujeres a hacer su trabajo sucio"- respondió con voz petulante.
-"¿De qué rayos me estás hablando?"- respondió la fémina con voz alterada.
-"No te hagas la inocente"- ya se estaba cansando de evasivas.
-"Un momento… ¿Himura? ¿Eres tú?"- Para su sorpresa él reconoció esa voz.
-"Espera… eres…Tu… ¡qué haces aquí!, así que después de todo eres una espía"- sonrió de medio lado y desapareció de delante de ella, cuando siente que la toman por detrás inmovilizando sus brazos.
-"¡Suéltame! ¡Me haces daño, bruto!"-
-"No hasta que me des una explicación convincente de que estabas haciendo aquí"- dijo con macabra voz.
-"No tengo porque hacerlo"- respondió altanera
-"Si tienes, primero aquel día metiéndote en donde no te llaman y hoy vestida así y escurriéndote en la oscuridad, más vale tengas una excelente excusa"- Kaoru se debatió en sus brazos un largo rato, pero viendo que no podía escapar y que su agarre era cada vez más brusco optó por hablar.
-"Practico kendo imbécil, ¿o crees que cualquier hubiera podido zafarse de tu espada?"- Aquello tenía lógica, alguien que no tuviera conocimiento del kendo no se hubiera liberado. Aun así…
-"No lo sé… ¿cómo alguien como tu sabe kendo?"- Aquel comentario le molestó, no era la primera vez que subestimaban por ser mujer, aún así su comentario la logró exasperar terriblemente
-"No te interesa"- dijo con enfado.
-"Es verdad, sería más sencillo para mí matarte ahora que pedirte explicaciones, pero te estoy dando la oportunidad de hablar, dime, ¿qué prefieres tú?"-
Kaoru trago en seco – y él se dio cuenta de ello.
-"Te dejaré ir, con una condición"- propuso conciliador.
-"¿Cuál?"- desconfianza evidente en el timbre de su voz.
-"Si logras tocarme con tu bokken entonces te dejo ir y no levantó sospechas sobre ti, ¿qué te parece?"- Parecía razonable aunque sabía que no sería nada fácil enfrentarse a Battousai, aún así era preferible a levantar más sospechas por algo que siquiera era peligroso para ellos.
-"Hecho"- dijo decidia, le probaría que ella no había hecho nada malo.
Ambos entran al dojo en silencio, y se ubicaron a un extremo, solo se sentía el tic tac del reloj. Tic tac tic tac… entonces el minutero avanza y ambos avanzan. Kaoru intenta tocarlo pero él rápidamente desaparece y se ubica por detrás, ella recordó cómo la había abordado en el jardín y rápidamente pega un giro e intenta darle una estocada. Ante la sorpresa de él por ese movimiento el salta y toma distancia de la joven. Quien lo retaba con la mirada.
-"Cerca…"- susurró con asombro, es verdad que él no había utilizado toda su velocidad, pero no se esperaba que ella fuera tan ágil y despierta, en un momento estuvo por atinarle, si su maestro lo hubiera visto sin duda se hubiera reído de él.
-"¿Ahora me crees?"- dijo una satisfecha Kaoru.
-"No del todo, ya veremos con el tiempo si mientes o no"- luego de eso desapareció entre las sombras.
Kaoru frunció el ceño, este sujeto se había ensañado con ella. Normalmente no le hubiera importado, pero sabía que Battousai era una persona de confianza y todo lo que él dijera u opinara era tomado en cuenta, dejándola en una mala posición de él desearlo. Si él decía que ella era alguien sospechoso su cabeza sería la que rodaría. Debía aclarar las cosas rápidamente.
Kenshin se había quedado pensando en su encuentro la noche pasada con la joven, ciertamente le había llamado la atención todo el tema del kendo, no era muy común que una mujer supiera artes marciales, de hecho ella era la primera que conocía. Pero le parecía aún más extraño el hecho de verla escurriéndose en medio de la noche al dojo.
Extraña sí, pero peligrosa no… si fuera peligrosa ella hubiera cogido una de las espadas que habían allí adentro, en cambio salió con un bokken en la mano. Además luego de su encuentro se dedicó a recorrer la propiedad y no encontró nada sospechoso.
Aún así lejos estaba de concluir el asunto…
A la mañana siguiente sintió como golpeaban la puerta de su habitación, al abrir se encontró con un par de ojos azules.
-"Buenos días"- la chica traía una bandeja con el desayuno -"necesito hablar contigo"-
Kenshin asiente y se hace a un lado -"Pasa…"- quizás obtendría algunas respuestas.
NA: Quizás se hace un poco más pesado de leer que el anterior, lo que pasa es que para lo que viene necesitaba un capítulo de este tipo.
Prometo se pondrá más animada la cosa con el tiempo.
Sigan leyendo!
