Rurouni Kenshin y sus personajes no me pertenecen y bla bla bla

Hola! ¿cómo estan? aquí les traigo un nuevo cap.

Disfruten!


Capítulo 8: La espía

Kenshin la miró a los ojos, y por un momento Kaoru se quedó sin aliento. Él interrumpió el contacto visual e hizo una breve reverencia a Shinzaku y se retiró de la habitación sin dirigirle la palabra.

-"Maleducado"- sin poder evitarlo Kaoru hizo un mohín, Shinzaku no pudo evitar reír ante tal escena -"no te enojes, él es así"- dijo en tono conciliador -"ahora déjame explicarte lo que esperamos de ti…"-

El moreno se sentó en el piso y Kaoru se situó frente a él e hizo lo mismo; una vez sentada lo miró con detenimiento, si bien era alto y corpulento esto pasaba desapercibido por las prendas holgadas que utilizaba, su rostro carecía de cicatrices a diferencia de sus brazos y presumía que se extendían por gran parte de su cuerpo.

Éste suspiró y tomó la palabra-"Kaoru, existe una proliferación de grupos que luchan por el control de la ciudad y nos están faltando oídos de sus movimientos"-

-"¿Así que yo debo ser uno de esos oídos?"- Levantó la ceja, Shinzaku asintió.

-"Ocasionalmente te pediremos que colabores con nosotros en alguna redada, cuando llegue el momento te instruiremos adecuadamente"- Por su tono de voz esto era lo único que iba a saber esa noche, aun así debía asegurarse de haber dejado en claro que no mataría a nadie

-"Entiendo, aún así.."- No pudo terminar la sentencia.

-"Lo se, no matarás a nadie"-

Kaoru estaba en la ventana mirando hacia afuera, recordando lo que había hablado con Shinzaku aquella noche en el dojo y lo que Himura le había dicho el día anterior.

Estaba nerviosa, pronto le darían sus primeras instrucciones y la mataba la incertidumbre de lo que debía hacer. Una cosa era escuchar algo ocasionalmente, pero por lo que había dicho Himura, probablemente tenía que hacer algo más. Eso, la tenía nerviosa.

Confiaba en que sus habilidades en el kendo la ayudarían si las cosas se complicaban. Y también, estaba la promesa de Himura..


Esa mañana Adari y Okami salieron al mercado, fueron en busca de una selección cuidadosa de kimonos y lazos que servirían para algunas tareas que Kaoru tendría asignadas posteriormente.

Mientras volvían con las compras, Adari no paraba de alagar los trajes elegidos.

-"¡Son tan bellos estos vestidos Okami-san!"- Adari parecía una niña que había comprado dulces, Okami le pidió que la acompañara debido a que ella y Kaoru poseían una complexión parecida, eran de la misma altura ambas delgadas y bien formadas por lo que probando la ropa en Adari, podía hacerse una idea como se vería en Kaoru.

-"Ojala Kaoru me regale uno cuando no lo necesite, ¡ella es tan atenta!"- Adari verdaderamente adoraba a Kaoru, cuando se enteró que esta practicaba kendo su admiración creció aún más todavía.

-"Me sorprendió tanto con todo el asunto de que sabe estilos de lucha.."- El único problema que veía Okami era que no paraba de hablar…

-"Nadie podría decirlo con la silueta tan delicada que tiene ¿qué opina Okami-san?"-

Okami lejos de estar entusiasmada con las asignaciones de Kaoru estaba preocupada, para ella nada de eso iba a terminar bien.

-"Estoy preocupada"- dijo la anciana seriamente -"Estamos comprando vestidos y adornos, pero lo que en realidad fuimos a comprar son disfraces, engaños y desgracias"- Adari dejó de parlotear enseguida.

-"¡Okami-san que cosas tan horribles está diciendo!"- La de ojos castaños la miraba con horror.

-"Pero son verdad pequeña, no veo cómo esto puede resultar bueno para Kaoru"- Adari no replicó, si bien era optimista, sabía que era una situación delicada.

Ambas continuaron caminando hacia la posada en silencio.


Era pasado el mediodía, y ya todos habían almorzado. En la sala solamente habían tres personas presentes Shinzaku, Kaoru y Battousai.

Battousai se encontraba recargado contra una pared en silencio con expresión ausente, Kaoru estaba sentada en uno de los asientos y Shinzaku frente de ella.

Quién tomó la palabra fue Shinzaku -"Kaoru, necesitamos infiltrarnos en la organización Mimawarigumi.."- quedó perpleja por unos segundos.

Por lo que tenía entendido, el Mimawarigumi, al igual que el Shinsengumi, eran un grupo de samurais de alto rango fieles al Bakufu. Ambos, grandes oponentes del Ishin ShiShi e intentaban mantener el orden en las calles.

Shinzaku continuó hablando, -"Al igual que el Shinsengumi, son de nuestros principales oponentes aquí en Kyoto"- Por lo que sabía, eran extremadamente peligrosos y no sabía que tan sencillo sería poder obtener la información que ellos deseaban.

-"Necesitamos saber sus movimientos"- Shinzaku observaba cuidadosamente las reacciones de Kaoru en todo momento.

-"¿Qué te hace pensar que me dirán algo?"- A decir verdad, no entendía porque no utilizaban a Lizuka, la idea no le estaba convenciendo demasiado.

-"No lo harán, no en un principio al menos. Es una cuestión de tiempo"- el nerviosismo de Kaoru fue aumentando, no estaba siendo nada específico. Realmente no le estaban diciendo nada.

-"¿Cómo debo proceder? ¿Donde debo estar?"- Kaoru jugaba impacientemente con sus dedos en la mesa.

-"Debes escuchar, observar y discretamente volver a nosotros"- mientras decía eso, el moreno deslizó un sobre color marfil dejándolo en medio de la mesa. Kaoru lo miró pero no lo tomó, sus ojos no se despegaban del sobre.

-"Puedo morir por esto..."- susurró suavemente, fue más un pensamiento expresado involuntariamente, no tenía intención de decirlo en voz alta. Himura que parecía no estar prestando atención a la conversación dirigió sus ojos a la pelinegra.

-"Es una posibilidad, por eso, es una decisión tuya"- Shinzaku pronunció cada palabra con gran serenidad lo que tranquilizó a Kaoru. Tenía opción, ella podía decidir sobre su vida. Sopesó sus opciones, e instintivamente sintió que ella estaba en ese lugar por algo, su lugar era con ellos para ayudar a traer la nueva era. Debería sentirse bendecida por la oportunidad que la vida le estaba dando y por un momento creyó comprender el sentido del deber que tuvo su padre cuando partió a la guerra.

La ojiazul levantó su mirada y la calvo en los ojos cafés del Ishin Shishi -"Acepto"- no había duda en su decisión.

Shinzaku la observó con detenimiento y sonrió en respuesta. Battousai por su parte no despegaba los ojos de ella.

-"¿Cuando será?"- delicadamente tomó el sobre de la mesa y sin abrirlo lo guardó en su manga.

-"Esta noche"- Oh rayos, sintió como su corazón casi se detiene.

-"Okami te espera en tu habitación para prepararte, en el sobre está la dirección"- Kaoru asintió suavemente y se puso de pie, hizo una reverencia y se dispuso a salir de la habitación.

-"Una última cosa"- Shinzaku carraspeo y ella dirigió nuevamente su atención hacia el.

-"Para tu tranquilidad en lugares públicos siempre serás seguida por alguno de nosotros"- hizo una breve pausa y prosiguió -" deberás tener especial cuidado en no prestarle ninguna atención, siempre será alguien diferente para no levantar sospechas sobre nosotros"-

Kaoru asintió, por un momento puso su atención en Himura, este miraba fijamente a Shinzaku. Después de eso se retiró de la habitación.


Una vez Kaoru se retiró Shinzaku miró a Battousai -"Expresame tus pensamientos, que me mires de esa forma ya me esta incomodando"- rió en burla. Esto no suavizó la expresión de Himura.

-"¿Mimawarigumi?"- Lo dijo como si fuera un insulto.

-"Oh, ¿eso?"- cuestionó haciéndose el inocente.

-"Creí que sería en.. "- rápidamente fue cortado por Shinzaku, -"Órdenes de Katzura"-

Himura siguió esperando. Shinzaku, al ver que Himura no iba a dejar el tema prosiguió.

- "todo cambió en cuanto supimos que practicaba kendo, más aún siendo buena en ello"-

Kenshin desvió la mirada hacia afuera, y cruzó los brazos.

-"Estás preocupado"- El moreno comenzó a reír, en respuesta el pelirrojo chasqueo la lengua y el moreno se detuvo.

-"Sabes que es buena, hará un buen trabajo. Es muy inteligente"- Shinzaku estaba entreteniéndose con las reacciones del pelirrojo, no se caracterizaba por ser muy expresivo, pero había notado que la joven tenía cierto impacto en él. Dejaba de ser una persona serena y pasaba a ser el mal humor encarnado, se preguntaba qué pasaba realmente bajo esa fachada.

-"¿Quién irá esta noche?"- Battousai lo miro unos minutos y Shinzaku fingió desinterés.

-"Kenzo, tu tienes otra tarea mi amigo"- Sacó de su manga un sobre negro, Kenshin lo tomó y se retiró de la sala.


Cuando llegó a su habitación Okami estaba presente, tenía todo medianamente preparado.

Noto las ropas cuidadosamente dobladas en la mesa, no reconoció ninguna de las telas.

Se acercó hacia ellas y deslizó sus manos sobre las sedas sin decir una palabra.

-"¿Me pidieron consiguiera estos atuendos pequeña"- suspiró -"confío en que se te ajusten bien"- La señora le sonrió amablemente y se acercó a la mesa tomando uno de los vestidos.

-"Me tomé la libertad de seleccionar este para esta noche-" se lo entregó a Kaoru, ella lo observó por unos segundos era un delicado vestido blanco con detalles en color lavanda; era simple, pero muy bonito "- avisame si precisas algo"- sonrió gentilmente.

-"Muchas gracias"- respondió la joven, agradecida de corazón ante su atención.

Okami la dejó sola en la habitación.

Apenas estuvo sola, se cambió. Se puso el kimono que le entregó Okami junto con un obi azul. Cepillo su largo y sedoso cabello para atarlo en una media coleta con un lazo azul, también haciendo juego con su obi. Colocó un poco de esencia de jazmín en sus muñecas y tras sus oídos, se miró al espejo y cuando estuvo lista abrió el sobre color marfil.

"Kaoru, de aquí en más encontrarás sobres en tus pertenencias cada vez que se te solicite alguna tarea en particular. Ayudarás en la casa té Ukirgani tres veces en la semana, allí te esperan. Sabes qué hacer."

Al final de la nota estaba la dirección.

Kaoru memorizó la misma y acercó el sobre a la vela que la alumbraba. Prendió el papel y lo tiró a la palangana de la habitación, observó el papel hasta que terminó de consumirse y se retiró de su habitación.


La casa Ukirgani donde debía presentarse estaba en dirección este, más o menos a 15 minutos a pie desde la posada. Vendían todo tipos de infusiones en el día y por la noche, era una especie de bar.

La recibió un hombre alto de avanzada edad llamado Hanzu, le explicó que debía servir el sake cuando se lo solicitaran además de recibir los pedidos. Le explicó dónde se encontraba todo y él la ayudaría en lo que necesitara.

Habían bastantes personas presentes, en su mayoría eran hombres aunque había un par de mujeres bebiendo sake tranquilamente. Los samurais se distinguían claramente por las espadas en sus cinturones sin mencionar las prendas características que utilizaban.

La velada transcurrió tranquilamente, no escuchó nada interesante, hecho que la decepcionó un poco, las primeras en retirarse fueron las jóvenes, seguido de un grupo de jóvenes algo borrachos. Hanzu fue hasta el fondo a buscar una cajas y le pidió a Kaoru que lo llamara ante cualquier inconveniente. Poco después llegó un grupo de 5 hombres, todos uniformados. Sus ropas consistían en kimonos negros y hakamas blancas a rayas. Todos tenían dos espadas, se ubicaron en una mesa al fondo del salón. Kaoru se dirigió a atenderlos.

-"Buenas noches ¿que les puedo ofrecer?"- Saludó con cortésía, todos asintieron al saludo de la pelinegra, el mayor de ellos respondió.

-"Una botella de sake está bien querida"- Kaoru asintió y se dispuso a traer la botella cuando pechó a alguien del salón. Era un joven alto de cabello negro, estaba vestido de la misma manera que los individuos de la mesa.

-"Lo siento"- se disculpó y se dirigió rápidamente al fondo, tomó la botella y cuando se disponía a volver a la mesa vio al joven con el que se había tropezado anteriormente parado frente a ella.

-"Lo siento, fui yo quién iba apresurado, te hice tropezar y encima de todo no me disculpe"- Kaoru lo observó por unos minutos, era un joven alto, de ojos castaños oscuros, su complexión física era delgada pero se notaba tonificado a pesar de ello, le pareció apuesto.

-"No te preocupes"- Kaoru siguió observando su ropa en busca de algún símbolo o distintivo que hiciera referencia al grupo del cual formaba parte. No eran un grupo ordinario intuyó por las prendas que llevaban puestas.

-"¿Es para mi mesa?"- Preguntó el sujeto señalando la botella de sake que tenía en las manos.

-"Eh, si.. ¿querían algo más?"- Ya se estaba poniendo ansiosa

-"Iba a pedir una botella más"-

-"De acuerdo"- Se dirigió al estante y tomó otra botella, se giró y vio que el el joven seguía allí plantado.

-"¿Algo más?"- Preguntó con cierta impaciencia, ya la estaba poniendo nerviosa la forma que la miraba, si bien no la miraba lascivamente notó que la observaba como buscando reconocer algo o a alguien. O quizás ella se estaba sugestionando, no lo sabía.

-"Eh, no. Disculpa, simplemente me recuerdas a una persona"- Sonrió amablemente el joven.

-"Enseguida llevo las botellas a tu mesa"- Sonrió cortésmente y se dispuso a tomar la bandeja para llevar las copas junto a las botellas.

-"Gracias, ¿puedo preguntarte tu nombre? "- Kaoru lo pensó por un momento y evaluó en mentir, inventando otro nombre. Sin embargo pensó que si no tuvo problemas en decir el apellido de su madre con los Ishin Shishi, quienes obviamente la investigaron, seguramente no tendría problemas en mantener el nombre.

-"Kiyoshi, Kaoru Kiyoshi, y tu eres..?"- No iba a quedarse sin saber quien era el sujeto.

-"Kiyosato, Akira Kiyosato"-


Espero les gustara el capítulo!

Déjenme saber que les pareció n.n

Abrazos!