Disclaimer: Rurouni Kenshin y sus personajes no me pertenecen, solo la historia que les presento.
Capítulo 10: Partida
Una vez Adari se calmó intentaron seguir su paseo con normalidad, se dirigieron a varias tiendas en busca de listones y aunque Kaoru parecía mostrarse normal no podía borrar de su mente esa horrible escena.
-"¡Kaoru-san!"- el grito la quitó de su estado apático, miró a Midori y notó la preocupación en su rostro, entre ellas fue la única que no quiso acercarse a la escena.
-"¿Estás bien Kaoru-san?"- la pelinegra asintió y sonrió en respuesta, Adari estaba demasiado distraída mirando un escaparate para darse cuenta.
-"Sí, solo estaba pensando que estoy olvidando comprar algo"- mintió, Midori se dio cuenta pero no quiso presionarla, decidió ignorarlo.
-"¿te apetece tomar té? hay un buen lugar aquí cerca"- sonrió la mayor,al sonreír se formaban unos adorables hoyuelos en su rostro, Kaoru pensó que de más joven debía ser muy hermosa.
-"Nada me agradaría más"- y se dirigieron hacia el lugar.
Era pequeño pero acogedor, allí conversaron por un rato y luego de revisar lo comprado se dispusieron a volver. Al regreso, Kaoru pareció sentirse observada, disimuladamente miró a su alrededor hasta encontrar un rostro familiar, era el joven de la noche anterior.
El joven apenas cruzó la mirada con Kaoru apartó la mirada en un poco sútil intento de pasar desapercibido. Esto no le fue inadvertido a la pelinegra quien comenzó a preocuparse. Al retirarse del lugar pensó que sería lo más conveniente no volver con las chicas para evitar observaciones.
-"Midori, recordé que me está faltando algo, nos encontramos en la posada, ¿sí?"-
-"¿No quieres que te acompañemos?"- la mayor no estaba muy convencida de dejarla sola, después de todo ya se estaba haciendo tarde.
-"No tardaré demasiado"- Kaoru sonrió en un intento de darle confianza a Midori, ésta seguía sin convencerle la idea, pero ante la insistencia de Kaoru terminó accediendo.
Una vez se despidió de las chicas Kaoru se retiró y caminó hacia una tienda que había visto más temprano, se acercaba el invierno y las noches cada vez eran más frías por lo que necesitaba un abrigo. Observó detenidamente las prendas estando dubitativa entre dos, una en color lavanda y otra en color azul, revisó su monedero y con suerte podía llevar uno, optó por el azul.
Saliendo de la tienda notó lo rápido que había oscurecido, debía apresurarse, esta era una parte de la ciudad complicada al caer la noche. Mejor no tentar su suerte.
-"Kaoru ¿verdad?"- la llamaron por detrás, parpadeó confusa y volteó en dirección a la voz, como supuso el sujeto era el joven de la casa de té.
-"¿Kiyosato?"- por algún motivo recordaba su nombre.
-"Disculpa que te moleste, debes pensar que te estoy acosando"- rió nervioso, a decir verdad la siguió desde el restaurante pero esperaba que ella no se hubiese dado cuenta.
-"No lo haces ¿verdad?"- dijo juguetona, no le desagradaba el sujeto, pero ya era demasiada coincidencia.
-"No"- se sonrojó -" quería disculparme por la otra noche"- parpadeó confusa porque tendría que disculparse?
-"¿Disculparte?"- preguntó confundida y el joven se aclaró la garganta
-"Sí, debiste pensar que era un tonto o un loco por mirarte fijamente la otra noche"- A decir verdad, la puso de nervios la forma en que la miraba la noche que lo conoció, si bien no la miraba con la libidinosidad de Lizuka, era sumamente extraño, la aterró la idea de que de alguna forma supieran algo sobre su situación.
carraspeó -"Quiero explicarme, no se si fue tu atuendo o como llevabas el cabello, pero me recordaste a una persona y por un segundo te confundí con ella..."-
-"Ah ya veo… -" Eso tendría más sentido, sin mencionar que le dejaba más tranquila… -"no te preocupes, no es necesario que pidas disculpas"- sonrió cortésmente.
-"Gracias"- Sonrió más relajado
-"Si no te importa, es un poco tarde… gusto en verlo de nuevo"- se apresuró a despedirse.
Kiyosato noto que la joven llevaba varias cosas mientras se alejaba
-"¡Espera!"- ella se detuvo y él caminó hacia ella-" ¿quieres que te acompañe?"-
-"No es necesario"- se apresuró a replicar la joven
-"Insisto, esta zona en particular puede ser complicada"- se acercó y tomó delicadamente de sus manos los paquetes que cargaba. Kaoru seguía poco convencida, lo último que necesitaba era que el joven supiera donde se alojaba. El notó la reticencia de ella.
-"Al menos hasta Hendoku, allí me despido"- luego de evaluarlo unos minutos la muchacha accedió a su propuesta.
-"De acuerdo"- comenzaron a caminar.
Kaoru se sentía incómoda en el silencio, después de todo ella nunca fue una persona muy recatada, y pensando en lo que él dijo se decidió por preguntar...
-"Kiyosato, si no te importa ¿a quién te recordé la otra noche?"-
-"A mi prometida"- respondió resuelto
Kiyosato la observaba disimuladamente. Ahora que la veía con claridad no sabe cómo pudo pensar que ella era Tomoe. Si bien tienen el cabello negro y tez nívea su rostro es completamente diferente. Sin mencionar que su carácter es completamente diferente, Tomoe es extremadamente callada y reservada, por el contrario de esta chica. Bastaba con mirar su expresión corporal y manera de hablar.
-"¿Te vas a casar?"- este asintió
-"¡Felicidades!"- Kaoru aplaudía mientras lo felicitaba, era una chica peculiar. Había algo extremadamente agradable en ella.
-"Gracias, nos conocemos desde pequeños. Cuando al fin junté valor para declararme y ella aceptó, fui el hombre más feliz"- Kaoru quedó maravillada con la forma de hablar sobre su prometida, sin duda esa mujer era muy afortunada, claramente él la amaba.
-"Que hermoso, confío serán muy felices"- Este le sonrió ampliamente, y ella por un momento se preguntó cómo sería estar comprometida con alguien a quién uno ama de verdad. Nunca tuvo mucho reparo en eso ya que no era una mujer muy tradicional. Una mujer que practica kendo era poco habitual y como todo lo diferente, genera rechazo, por lo que no esperaba generar interés en los hombres.
-"¿Estás comprometida?"- la pregunta la sacó de sus cavilaciones. El joven preguntó con inocente curiosidad, al ver la expresión de pánico de la chica seguramente había alguien.. por algún motivo se sentía natural hablar de esas cosas con ella, ¡y no la conocía!
-"No"- Kaoru notó que sonó más tajante de lo que quiso, por lo que intentó remediarlo
-"No, no hay nadie..."- se sonrojó sin notarlo y esto no le pasó por alto al joven, sabía lo difícil que es admitirse a sí mismo cuando te importa una persona, no quiso presionarla con el tema.
-"Disculpame, no fue de mi incumbencia"- como lo podría llegar a culpar, ¡si ella había comenzado con todo el tema!, caminaron en silencio por unos minutos hasta que este se detuvo.
-"Aquí me despido"- le devolvió los paquetes, desde allí seguirán rumbos distintos y se dispuso a marcharse, ella lo saludó con cortesía
-"Gracias por acompañarme"-
-"No hay de que, espero verte pronto"- le guiño un ojo y se marchó.
Kaoru lo observó marcharse hasta perderlo de vista, luego emprendió su camino tomando la precaución de ir por la ruta más larga, cerciorándose que nadie la siguiera.
Cuando al fin llegó, se dirigió a su habitación guardó las compras y tomó uno de los kimonos, quería regalárselo a Adari para el festival de otoño al mes siguiente, sabía cuánto le gustaba a la morena y ella apenas le había dado un uso.
Se dirigió a la habitación de la castaña, llamó pero nadie respondió. Entró de igual manera, lo dejó en la mesa de noche junto a una nota. Se dispuso a bajar cuando notó el revuelo en la sala principal, ella siguió hasta la cocina, allí estaba Okami junto con Midori preparando la cena.
-"¿A qué se debe el revuelo?"- preguntó curiosa
-"Acaba de llegar Katsura"- ¿Kogoro Katsura? No pudo disimular la sorpresa en su rostro.
-"¿Sucede algo querida?"- ¿Cómo no evitar sorprenderse?, ¡una de las figuras fundamentales de la restauración Meiji estaba en el comedor! debía componerse, esto era muy delicado y debía mantener su bocota a raya, después de todo nadie debía saber cómo ella sabía esas cosas o la encerrarían por loca.
-"No Okami-san, pero he oído que lo esperaban hace tiempo"- mintió lo mejor que pudo, lo cual para su desgracia no era mucho. Okami enarcó una ceja pero decidió ignorar el asunto.
-"Ayudarnos a servir pequeña"- dijo mientras señalaba las bandejas
El grupo estaba en el comedor, estaban de buen ánimo y no tardaron en pedir la comida. Mientras servía la comida, disimuladamente buscaba identificar cuál de ellos sería Katsura. Lo encontró entre Lizuka y Shinsaku. Katsura era un hombre de ojos castaños de expresión amable, parecía de la misma altura de Shinsaku, se encontraba charlando por lo bajo con el moreno y al lado de éste se encontraba Battousai.
-"Shinsaku, ¿esta es la chica que nos informa en territorio del Mimawarigumi?"- Katsura notó como se ajetreaba el ambiente apenas ella entró por la sala.
-"Así es, es muy inteligente y es buena en el kendo"- respondió entre risas el moreno.
-"Es muy bella"- apuntó, Battosai se removió incómodo en el lugar, Shinsaku lo notó pero no quiso molestarlo frente a Katsura
-"Veo que tiene embelesados a muchos por aquí… "- continuó el líder, notó como todas las miradas masculinas se dirigieron a ella desde el momento que cruzó la puerta.
-"No te niego que ha tenido impacto en los muchachos, solo con observar a tu alrededor puedes notarlo"- carcajeó
En ese momento Kaoru se acercó a servirles, Katsura tomó la palabra y se presentó
-"Kaoru ¿verdad?"- esta lo miró nerviosa -"Mi nombre es Kogoro Katsura"- pero devolvió el saludo cortésmente.
-"Un gusto en conocerlo"- saludó cortésmente
-"Igualmente, me han hablado mucho de tí Kiyoshi Kaoru"- la expresión del Katsura era amable.
-"Espero que bien"- replicó la joven luego de servirles a los cuatro.
-"Desde luego"- Kaoru se reverenció y se retiró. Realmente era una joven muy interesante...
Después de la cena Katsura llamó a Shinsaku, Lizuka y Himura a su habitación, necesitaba que lo pusieran al tanto de los por menores de la situación en Kyoto en su ausencia. Charlaron por largas horas, discutiendo el orden de las calles y el control de las distintas facciones sobre la ciudad. La situación cada vez era más compleja, si bien había conseguido el apoyo de Okubo y habían hablado de la situación al este, debían avanzar en Kyoto y la consolidación de grupos a favor del Shogunato como el Mimawarigumi o el Shinsengumi en la capital podrían entorpecer sus objetivos.
-"Esto se está complicando más de lo que debería"- concluyó el líder, tocaba su barbilla pensativo.
-"Debemos eliminar los Mimawarigumi, aún no representan un problema tan grave pero pueden entorpecer nuestros objetivos"- apuntó, Shinsaku asentía, pensaba exactamente lo mismo.
-"Luego, debemos acorralar al Shinsengumi, ellos son el verdadero problema"- quién tomó la palabra fue Shinsaku -"El Oniwabanshu no se ha expresado, lo cual es positivo, debemos inclinar la balanza a nuestro favor-"
-"Necesitaremos alianzas poderosas"- concluyó el líder
-"¿A quién tienes en mente?"- el moreno enarcó la ceja esperando la respuesta del líder
-"Me reuniré con Saigo Takamori"- todos quedaron en silencio ante la declaración, esto proponía una alianza entre dos clanes numerosos, Katsura lo había estado evaluando pero era momento de tomar las riendas del asunto -"Lizuka, debes encargarte de organizar esa reunión lo antes posible"-
-"De acuerdo"- respondió el desgarbado.
Katsura dirigió la mirada a Shinsaku -"Te necesito para armar nuestras fuerzas fuera de la capital"-
El moreno asintió serio -"Partiré mañana"- finalmente el líder clavó sus ojos negros en Himura.
-"Himura, debemos eliminar a los Mimawarigumi"- Himura asintió en silencio.
-"Kaoru sustrae información de momento ¿qué hacemos con ella?"- intervino de atrás Lizuka
Katsura se giró y tomó el mapa de la mesa y comenzó a señalar puntos en el mismo -"No atacaremos por donde ella se maneja aún, sino por estos territorios"- levantó la mirada hacia Shinsaku .
-"Una vez aseguremos el control de estas zonas, podemos retirar a Kaoru y ubicarla aquí"-
Kenshin miró el punto y abrió los ojos con asombro, era la zona más resguardada por el Shinsengumi. Era demasiado, incluso para ella, si se hacía eso seguramente perdería la vida. Estuvo a punto de objetar pero fue interrumpido por Shinsaku antes de poder hablar.
-"Eso lo evaluaremos después ¿verdad?"- el moreno miró al líder y este último asintió.
-"Iremos paso por paso"- mientras Katsura decía esto, Shinsaku miró a los ojos brevemente a Himura.
Luego, Katsura dirigió su mirada a Battosai, -"Himura, asegúrate de permanecer en las sombras"-
El pelirrojo asintió y se retiró de la sala.
Después que Lizuka y Himura se retiraron Katsura quedó charlando con Shinsaku, se conocían hace años y Kogoro realmente lo consideraba su mano derecha. Estaba preocupado por Himura, sabía que la vida que llevaba implicaba un cambio en su esencia, pero notaba conforme pasaba el tiempo que este cambio se profundizaba y se sentía responsable de ello.
Kogoro se encontraba en el centro de la sala examinando un mapa, por otro lado Shinsaku se encontraba recargado en la pared en silencio.
-"Desde que vino a la capital Himura ha cambiado..."- Shinsaku hizo una mueca, sabía del aprecio de Katsura por Himura, también de su culpa pero lo hecho nadie podía cambiarlo.
-"Sabíamos que eso pasaría, después de todo no es fácil su posición"- era terrible consolando pensó internamente, pero no podía negar la verdad en el asunto -"¿Te arrepientes?"-
La expresión de Katsura reflejaba tristeza -"En parte, debido a su nobleza me arrepiento de ponerlo en esa posición"- suspiró el azabache -"por otro lado, no hay mejores manos para llevar a cabo esa tarea"-
-"¿Pero?"- el moreno lo incitó a continuar
-"Temo que su espíritu se haya quebrado de una forma que no tenga reparo"- dijo esto mientras sorbía de su té.
-"Creo que existe la posibilidad de que sea feliz"- no era estúpido y se había dado cuenta que sentía cierto apego por esa joven, dudaba que Himura realmente conociera la naturaleza de sus sentimientos.
-"Te refieres a esa chica, ¿verdad?"- Katsura lo miró en forma acusadora.
-"Lo notaste ¿eh?"- río bajo el moreno, no quería hablar más de la cuenta, pero sabía que esto no pasaría desapercibido por Katsura.
-"Vi sus ojos cuando indique esa zona en el mapa"- volvió a sorber de su té -"por un instante vi los ojos del joven que traje a Kyoto"-
-"¿Es una decisión final?"- se refería a la ubicación de Kaoru entre filas del Shinsengumi.
-"Sabes que no, pero es una posibilidad como tantas otras"- su expresión se volvió más seria -"¿Es digna de confianza?"-
-"Hasta ahora lo ha sido"- Shinsaku no tenía motivos para pensar lo contrario de momento, pero nunca se sabe..
-"Conforme pase el tiempo realmente lo sabremos amigo"- pensó en voz alta el líder.
Tal como había supuesto, Adari quedó encantada con el kimono y anunció que sería el que llevaría al festival de otoño. Kaoru no tenía demasiados deseos de asistir al festival, estaba agotada, si bien sus tareas en la posada se redujeron, aún así ayudaba y luego trabajar en la casa de té hacían que lo único que deseara hacer en su tiempo libre fuera dormir.
Lo bueno del trabajo era que le pagaban bastante bien considerando que era una mujer, en poco tiempo tendría más que suficiente para viajar a Edo. Tal vez allí descubriría cómo volver a su época y también llegar a ver a su padre nuevamente vivo Si es que aún lo está una vocecilla le insistía. Era una idea que le quitaba el sueño regularmente.
Poco después de que Katsura llegara, las cosas cambiaron. Cada vez era más habitual encontrar cadáveres en la ciudad, esto era algo que la descomponía ya que la gran mayoría eran de los Mimawarigumi. Shinsaku fue el primero en ausentarse, seguido por Lizuka. Himura también estaba más ausente, ya no la acompañaba mientras practicaba, y ocasionalmente lo veía en las tardes antes de anochecer. Todos las noches que salía con su wakizashi junto a la katana, al otro día aparecían cadáveres.
Era estúpido, pero comenzó nuevamente a sentirse sola como cuando perdió a su padre, por lo que comenzó a salir a caminar nuevamente. Ocasionalmente caminaba cerca del río antes de entrar a trabajar a la casa de té. De vez en cuando se encontraba al joven Kiyosato y este se quedaba charlando con ella.
El día que Lizuka volvió fue el que vio a Battosai por más tiempo, intentó acercarse pero este la ignoraba. Dos días después mientras limpiaba las habitaciones de la parte superior, se acercó a la ventana y vio partir a Katsura seguido de Lizuka.
-"Kaoru"- una voz familiar la llamó por la espalda, ella se giró en dirección a esta.
-"Himura"- Este se acercó hasta estar a escasos centímetros
-"¿Te puedo ayudar en algo?"- Hace días no lo veía más que unos minutos, y el día que lo vio más tiempo éste ni la saludó.
-"Estaré fuera unos días..."- el comentario la molestó ¡y a ella qué rayos le importaba! ¿porque tendría que decirle algo a ella?
-"Ya has estado fuera unos días"- retrucó
-"¿Acaso es un reclamo?"- El color en sus mejillas no tardó en aparecer, cruzó los brazos, bufó molesta y se giró para no enfrentarlo. A él divirtió el tono de reproche, echaba de menos ponerla de mal humor. Desde que Katsura llegó no tuvo tiempo de nada.
-"Eres libre de hacer lo que te plazca"-
Si tan solo fuera cierto, fue lo único que pudo pensar el pelirrojo. Se dirigió a la puerta y antes de salir de la habitación se detuvo.
-"Kaoru..."- la llamó, esta no se giró, seguía molesta -"No hagas nada estúpido"-
Cuando se giró para enfrentarlo, ya se había marchado.
Hola de nuevo! sí, me he tardado muchísimo pero bueno.. voy a seguir publicando no se preocupen n.n
Los leo!
