Volví finalmente xD ya sabemos lo que ha estado haciendo Kaoru en ausencia de Kenshin, ahora veremos que sucede con él...

Disclaimer: RK y sus personajes no me pertenecen T.T


Capítulo 12: El viaje

Habían pasado más de tres semanas desde que partieron de Kyoto, en el transcurso del viaje habían sido sorprendidos por el Shinsengumi en dos ocasiones, esto jamás había ocurrido anteriormente. El Shinsengumi se limitaba a controlar Kyoto y proteger los palacios imperiales por lo que su presencia desparramandose a lo largo de Japón no eran buenos augurios.

La primera emboscada fue en las afueras de Otsu, la segunda fue antes de llegar a Fushimi, lo cierto era que la situación del Ishin Shishi estaba cada vez más comprometida y aún no podían dar con la causa.

Lo cierto es que antes de la próxima luna debía darse la reunión más esperada por el Ishin, la reunión con Saigo Takamori líder junto con Okubo Toshimichi del clan Satsuma. Ambas agrupaciones tenían discrepancias que todos esperaban se pudieran resolver por el bien de Japón y los líderes eran conscientes que no podrían prevalecer sin el apoyo del otro clan.

Katsura sabía que realizó un movimiento arriesgado, la situación se complicaba en Kyoto sin su principal grupo de Hitokiris presentes, pero dada la cadena de acontecimientos en los últimos meses no podían continuar de la misma manera; la creciente fuerza que estaba cobrando el Shogun en Kyoto y fuera de este, fue una de las razones que forzaron la alianza.

Si bien planificó antes de partir que Himura junto con un grupo cuidadosamente selecto diera un golpe clave al Mimawarigumi en la capital, el atentado en Otsu le indicó que estaba pisando terreno arenoso; se vio obligado a dejar momentáneamente Kyoto en manos de otros Hitokiris -menos habilidosos- y llevarse a sus mejores piezas consigo, sobre todo, no podía darse el lujo de perder a Himura y siendo sincero su presencia garantizaba la seguridad de la reunión.


La noche era clara y cálida, no había viento por lo que cualquier sonido quedaba en evidencia, el ambiente era tenso y se podía vislumbrar la ansiedad en Shinsaku. Se asomó a la ventana de la vieja casona y prestó atención a los sonidos de la noche, de pronto escuchó el suave murmullo de pasos en el césped, agudizó el oído tal vez 10 hombres.

- "Están aquí" dijo Himura en voz ausente, Katsura asintió impasible, Shinsaku se puso de pié y salió al pasillo. Kenshin iba a seguirlo cuando fue llamado por Katsura.

-"Himura"- Battosai se volteó en dirección a su líder.

-"Insisto en que atiendas a esta reunión"- Katsura se encontraba sentado en el lugar principal del salón, sorbiendo tranquilamente de su té, impasible.

-"Solo soy un hitokiri, no tengo motivos para estar presente"- Himura reverenció respetuosamente y se retiró en silencio.

-"Si insistes..."- Era la segunda vez que Himura declinaba la invitación a formar parte de estas discusiones, y si bien no le sorprendía, en el fondo siempre esperaba que aceptara. Lo respetaba lo suficiente para no forzarlo, aunque en más de una ocasión pensó en hacerlo.

-"...solo un hitokiri..."- repitió para si, para él nunca sería un simple hitokiri.

Decidió no darle más importancia al asunto y se concentró en lo que tenía por delante.


El grupo se encontraba en la entrada, Shinsaku fue el primero en recibirlos. Saigo saludó cordialmente a cada uno de los anfitriones, y preguntó por Katsura, le hizo señas para que lo siguiera y fue seguido por dos de sus acompañantes. El resto quedaron en el salón menor.

-"¿Tuvieron inconvenientes en el viaje? "- preguntó el moreno.

-"Se tomaron los recaudos necesarios"- replicó el mayor, Saigo era parecido a Katsura, de semblante calmo, complexión liviana, ojos atentos y precavidos.

-"¿Quién es el joven?"- Saigo preguntó a Shinsaku, el moreno miró a Himura, e hizo una mueca socarrona antes de responder.

-"Seguro ya ha oído de él"- el hombre no precisó de más aclaraciones, sabía que el Chosu estaba realizando los asesinatos mediante un hitokiri de los cuales nadie conocía el nombre y los que habían visto no habían vivido para contarlo, no estaba seguro de llegar a conocerlo el mismo.

Saludó respetuosamente al hitokiri -"Su reputación lo precede"-

-"Solo soy un hitokiri. No tiene porque tratarme con tanto decoro"- Saigo se extraño por la respuesta, bien sabía que algunos hitokiris luego de un tiempo demandaban mejores posiciones dentro del movimiento, pero la forma de hablar de este joven no parecía encajar con esos perfiles.

-"Si usted insiste"- replicó cordialmente, continuaron caminando atravesando el patio antes de entrar al salón donde estaría su igual, para discutir los próximos pasos a seguir en el camino que habían elegido para liberar la nación.

Shinsaku corrió el shoji y antes de pasar, Saigo se dirigió a Kenshin -"Su espada forjará un futuro totalmente diferente de lo que hemos conocido"- Kenshin lo escuchó inmutable -"no debería mirarla con desprecio"-

Kenshin parpadeó en sorpresa no supo qué decir, sabía por lo que luchaba o por lo menos creía saberlo, pero sabía que no estaba orgulloso de lo que debía hacer. Iba a replicar pero el mayor ya había entrado a la sala


Recorría los pasillos de la vieja casa en silencio, el único sonido que escuchaba era el de su katana al caminar y sus pensamientos

-"Su espada forjará un futuro totalmente diferente de lo que hemos conocido, no debería mirarla con desprecio"-

De algún modo se sentía incómodo con ese pensamiento, él creía en la causa por sobre todas las cosas, y sabía que su espada era la forma de forjarla pero aún así no estaba orgulloso de hacerlo. Sabía que ese era su camino y ya no tenía retorno, si su alma es el precio a pagar por el bien de la gente inocente, la pagaría mil veces. Y si bien comprendía que su accionar era necesario no le veía motivo de orgullo o alabanza.

Se aproximó a una ventana, esta daba hacia el patio principal y se sentó contemplando el vacío de la noche, su mente divago hasta Kyoto, un rostro en particular se le vino a la mente. Se preguntó qué tonterías habría hecho en su ausencia y sintió un pinchazo de culpa al ausentarse tanto tiempo. Sabía que habían suspendido todas las actividades de Kyoto, por lo que seguramente se encontraba ayudando en la posada sana y salva. De cierta manera era un alivio, era más que probable que saliera herida si seguía involucrándose como hasta el momento, aunque no tenía duda alguna sobre sus capacidades, esa estupidez de negarse a empuñar una espada de verdad no podía dar en nada bueno.

Suspiró, en el poco tiempo que la conoció creó una especie de conexión por llamarlo de alguna forma, la única persona que había considerado cercano había sido su maestro, pero se atrevía a decir que era diferente. En verdad no habían compartido tanto, pero le era fácil leerla y por algún motivo sentía que ella podía leerlo también. No sabía si eso era correcto.

El shoji corriéndose lo sacó de sus pensamientos, había perdido la percepción del tiempo. Shinsaku salió seguido de los invitados. Por sus rostros, se podía decir que había satisfacción en ellos. Se dirigieron al corredor cuando un sonido lo alertó a lo lejos.

-"Váyanse"- siseó, el tono le borró la sonrisa al moreno

-"No puede ser"- masculló, corrió adentro y fue seguido por los invitados.

-"Rápido, vayan por el corredor del lado oeste y llévense a cuantos puedan"- masculló Shinsaku

-"Vete tu también"- masculló Kenshin, el moreno dudó por un momento, pero sabía que debía garantizar la salida ilesa de ambos líderes por lo que obedeció.

Salió al frente, al menos demoraría lo inevitable, detrás suyo aparecieron varios compañeros del Choshu para ayudar, pero eran sobrepasados en número por el Shinsengumi.

Dio un paso al frente -"Si valoran sus vidas, váyanse"- amenazó aunque eran ampliamente superados en número.

-"Aku Soku Zan"- gritó el que parecía ser el capitán y varios compañeros profirieron un grito de guerra, dando paso al enfrentamiento.

Kenshin no dudó, saltó al frente desenfundó la katana y atravesó un soldado, este cayó inmediatamente. Giró sobre sí y saltó, de un movimiento rápido decapitó a otro y luego quedó inmóvil, esperando al movimiento de los que estaban a su alrededor. El capitán del grupo hizo un gesto indicando que se debatiría con el hitokiri, Kenshin aceptó el reto y enfundó la katana para realizar el Battou, se estudiaron por unos segundos y dieron paso al ataque, el vencedor fue el hitokiri. Intentó ayudar a sus compañeros, pero siempre era interceptado por el Shinsengumi, al terminar quedó solo, levantó la vista y contempló un momento el escenario.

La luz del alba dio paso a un escenario espantoso, en el se dibujaban siluetas humanas y rojo, mucho rojo, tanto que manchaba casi todo el césped; habían caído tanto soldados del Ishin como del Shinsengumi pero finalmente había acabado. Registró la propiedad en busca sobrevivientes, pero no los encontró. Calculaba que la emboscada era de al menos cuarenta tropas del Shinsengumi, un grupo bastante numeroso. Habían sufrido bajas, pero por lo que vio la mayoría de su grupo pudo escapar, solo perecieron los que quedaron a ayudar.

Contempló los cuerpos desfigurados de sus compañeros y siguió adelante, su prioridad en ese momento era dar con Katsura y sabía dónde podría encontrarlo.

Debido a los problemas surgidos en el viaje, habían establecido en el camino varios puntos donde refugiarse en caso de tener más emboscadas, el más cercano se encontraba a medio día de caminata. La caminata le llevó desde el amanecer hasta pasado el mediodía, finalmente dio con el grupo; fue recibido por Shinsaku.

-"Himura ¿estás bien?"- Shinsaku no parecía apesadumbrado por la situación vivida por la noche, entendió que algo positivo había ocurrido.

-"Sí ¿Katsura?"- Sabía que no podía estar lejos.

-"Está bien, pudimos escabullirnos en el asalto"- hizo una pausa y le hizo gesto para seguirlo

-"Apresurémonos, Katsura te espera"-

Caminaron un par de bloques y dieron con una vieja casa, a simple vista parecía un simple comercio, entraron, pasaron una puerta hacia un corredor que daba a una escalerilla, allí la propiedad daba con la vecina, aparentemente abandonada. No lo estaba, Shinsaku corrió el shoji y ahí se encontraba el líder del Choshu.

-"Himura, me alegro estés bien "- le hizo una seña para que tomara asiento, este asintió al saludo y tomó asiento, estaba agotado.

-"Lo lograremos compañero, al fin comenzamos a ver la luz al final del camino"- Shinsaku clamó exaltado

-"Siguen encontrándonos"- replicó el pelirrojo ignorando el entusiasmo de su compañero.

-"Existe un traidor entre los nuestros"- al decir esto Katsura, Shinsaku borró inmediatamente todo atisbo de alegría en su rostro.

-"¿Crees que sea del bando de Saigo?"- Inquirió el moreno, Katsura meditó por un segundo, si sus conjeturas eran ciertas el traidor se encontraba entre sus filas. Esto había quedado en evidencia en el primer asalto del viaje, nadie fuera de su clan sabía las rutas posibles, por lo que sin duda esa información era divulgada por personas de alta confianza entre sus hombres. Miró con atención a los dos hombres a su lado, sabía perfectamente que eran inocentes, desde el comienzo solo habían mostrado una lealtad ciega, por lo que a su consideración las personas responsables de la filtración debían estar en Kyoto.

-"El informante es del Choshu"- la estupefacción se reflejó en el rostro de Kenshin por un segundo, Katsura en ese momento comprendió que debían actuar con mucho cuidado, el más mínimo error les costaría muy caro -"Debemos actuar con normalidad, no queremos alertar el traidor"- sentenció

-"Shinsaku, necesito que te ocupes de las tropas fuera de Kyoto"- debían estar listos, tal vez las cosas se acelerarán de acuerdo a la cadena de acontecimientos. Shinsaku se retiró de inmediato, mascullando acerca lo que le haría al traidor.

Una vez se retiró el moreno, el líder dirigió su atención a Himura, -"Necesito que vuelvas a Kyoto"-

Kenshin titubeó, si las cosas eran así, la seguridad de Katsura era primordial y nadie mejor que él podía garantizarla, pero confiaba en el juicio del líder.

-"Debemos recuperar el terreno perdido por el Shinsengumi"- continuó -"si no lo hacemos, jamás podremos entrar nuevamente en Kyoto"- suspiró y lo miró con tristeza -"Deberás seguir cumpliendo tu rol como hitokiri"- Kenshin asintió, Katsura sabía que el joven era su mayor arma, pero al mismo tiempo se despreciaba en ensuciar tan impunemente las manos del joven.

-"¿Y usted?"- Inquirió el pelirrojo

-"Debo organizar las cosas aquí, volveré a Kyoto apenas pueda"- suspiró cansado -"A pesar de la pérdida de nuestros compañeros debemos estar orgullosos, hoy es un nuevo día en la historia de nuestra nación"- sentenció.

Y así esa noche de luna nueva, Himura emprendió el viaje de regreso a Kyoto.


Prometo que en menos de una semana sale la conti... está escrita, solo falta revisar... la vida es dura y muy atareada jaja

Mi amor para uds!