Disclaimer: Rurouni Kenshin y sus personajes no me pertenecen. Sólo la historia que les presento.


Capítulo 15: Vínculos

Pasó una semana desde esa conversación con Kenshin, solo lo veía en las comidas donde apenas cruzaban palabra, Kaoru estaba confundida; un momento era esta persona hosca y fría, y al siguiente… simplemente era frustrante.

Se acercaba el invierno por lo que a pedido de Okami se encargó de repartir mantas adicionales en las habitaciones de la posada. Sólo restaban entregar las de las habitaciones superiores y vio a Lizuka más adelante, observó como éste entró a la habitación de Kenshin dejando el shoji sin cerrar completamente.

Continuó entregando las mantas y al llegar a la habitación de Kenshin golpeó antes de entrar, pero no espero confirmación desde el interior para pasar. Al entrar notó como Kenshin escondió un sobre negro en su gi y la conversación de ellos se pausó, depositó la manta en el rincón del cuarto y salió rápidamente. Kenshin la siguió con la mirada y apenas estos estuvieron a solas escuchó como la charla se reanudaba.

El sobre por lo poco que pudo observar era similar al que le habían entregado cuando trabajaba en la casa de té.

Battousai asesinaría esta noche.


No podía dormir, ajustó su yukata y se dirigió a la cocina a prepararse una taza de té, con la esperanza de conciliar el sueño. Mientras esperaba que el agua hirviera sintió un ruido en el cuarto de lavado cerca de la entrada, la puerta del mismo estaba abierta por lo que se acercó a ver. Allí estaba él, su cabello rojo goteaba empapado al igual que sus ropas, su mirada estaba ausente aunque podía decir que era consciente de su presencia.

Observó el agua teñida de rojo, no hacía falta preguntar que le daba ese color

-"Kenshin"- llamó suavemente, él la ignoró

Paso a la habitación y tomó una toalla limpia, se acercó lentamente y cuando estuvo a escasos pasos de él, él la enfrentó; Kaoru dudo, pero viendo que este no se negó pasó suavemente la toalla por su rostro secando delicadamente las gotas que escurrían de su cabello por su mejilla.

-"¿Hasta cuando seguirás así, Kenshin?"-

Su mirada se endureció pero ella se mantuvo firme a su escrutinio. Finalmente él apartó la mirada, Kaoru le entregó la toalla, giró sobre sus pasos y volvió a la cocina.


Corría, corría pero los pasos detrás de ella se escuchaban cada vez más cerca. El kimono le impedía moverse fluidamente por lo que lo rasgó para darle más libertad, sus pulmones ardían, sabía que no podía continuar con el ritmo por mucho más tiempo. Miró a su alrededor y se escondió tras de unos barriles.

-"Kaoru"- llamaban a lo lejos, una voz que creía no volvería a escuchar jamás

-"¿Padre?"- corrió en dirección de la voz pero una mano le tomó la muñeca y ella dirigió su atención a ella.

-"Akira"- observó horrorizada como del pecho había una herida profunda que manaba sangre y manchaba su gi, volvió a mirar donde anteriormente se encontraba su padre, pero no había nadie. Giró sobre sí a donde anteriormente estaba Kiyosato pero ahora estaba Kenshin, con la espada en la mano.

-"Kenshin..."-

A lo lejos escuchó un grito de horror, un grito de muerte.

Despertó agitada, con el corazón en la boca. Miró a su alrededor y distinguió su habitación en la posada. A juzgar por la luz, pronto amanecería. Una vez su respiración se normalizó, se levantó y se dirigió al cuarto de baño. Una vez sumergida cerró los ojos y se permitió pensar en su sueño, hace días no sabía nada de Akira. ¿Estaría bien? ¿Tomoe habría recibido el diario? un nudo se le formó en el estómago ante la incertidumbre.

Salió de la bañera, se vistió rápidamente y se dirigió a la cocina allí estaba Okami-san, preparando el desayuno.

-"Buenos días Kaoru-san"- Kaoru la observó como si fuera la primera vez que la vio, notó sus facciones arrugadas, y el ángulo de su cara, ciertamente fue muy bella de jóven.

-"Buenos días Okami-san"-

-"Cariño ¿te importaría ir por mi a buscar unas cosas en el mercado?"- río por lo bajo y miró su bastón -"A mi edad cargar cosas ya no es tarea fácil"- Kaoru sonrió condescendiente, Okami utilizaba el bastón en pocas ocasiones, pero cuando lo hacía, era porque le molestaba la pierna de una caída que tuvo hace tiempo.

-"¿Puedo ir ahora?"- Okami asintió, y le tendió el dinero.

-"Por supuesto"-

Apenas le entregó el dinero y le especificó el puesto, Kaoru se dirigió apresuradamente a la salida y una vez fuera, corrió como si su vida dependiera de ello. Habían pocas personas en la calle, aún era temprano y el movimiento comenzaba en un par de horas. Al acercarse a la calle principal, notó el cúmulo de gente, sintió formarse un nudo en su estómago.

-"No..."-

Se acercó y empujó gente a su paso, cuando pudo ver, ahogó un grito.

Mimawarigumi, soldados. Muertos.

Recorrió la escena buscando entre los rostros que yacían en el suelo el de su amigo, sin éxito.

Kenshin… Kenshin salió anoche… El nudo de su estómago se contrajo aún más.

-"Kaoru-san"- paró en seco al reconocer la voz

-"¡Kiyosato! ¿estás bien?"- él asintió

-"Debería haber estado con ellos"- dijo con amargura mirando los cuerpos. Kaoru dirigió una rápida mirada hacia atrás sabía que no habría hecho diferencia.

-"No podrías haber hecho nada"- replicó en voz queda. Nadie era rival para Kenshin

-"Dejaré Kyoto unos días"- lo miró esperanzada

-"Kaoru, ten cuidado. Quién sea que hizo esto ciertamente podría hacerte daño"- Ella asintió para su tranquilidad, pero sabía que quien hizo esto, jamás le haría daño.

-"¿Volverás a Edo?"-si llegaba a ir, seguramente Tomoe lo detendría.

-" No, debemos irnos hasta que las cosas se calmen, pero no me iré a Edo"-

-"Por favor, piensa en Tomoe, vuelve a Edo"- Dolor paso por el rostro de Akira a la mención de Tomoe.

-"No puedo, no puedo traicionar a mis hermanos. Debo luchar, ahora más que nunca"- dijo con terquedad. Kaoru apretó el puño en frustración.

-"Pero..."- Él le dedicó una mirada triste y le acarició la mejilla.

-"Lo siento Kaoru-san, espero verte nuevamente"- sonrió con amargura, giró sobre sí y desapareció entre la multitud.

Kaoru dejó escapar un suspiró y lo observó perderse en la multitud con amargura.


Miraba la pila de libros al lado de la ventana, la noche había sido agitada y no había descansado adecuadamente. Se recostó sobre los libros y cerró los ojos, a lo lejos escuchó unos pasos por el pasillo. Levantó la mirada y esperó a que el dueño de dichos pasos entrase a la habitación.

-"Lizuka"- el shoji se corrió dejando ver a Lizuka con sonrisa burlona

-"Nunca puedo tomarte por sorpresa"- rió, Kenshin ignoró el comentario.

-"Realmente te pasaste con ese espectáculo del Mimawarigumi, no pudimos limpiar la escena"- dijo ya más serio.

-"No era mi intención, no viajaban como nos habían informado"- Otra vez, la información no era precisa, pensó incómodo Kenshin. Lizuka dejó salir un suspiro cansado.

-"De todas maneras, te luciste… eliminaste toda una cuadrilla"- Kenshin asintió, una vez inició el ataque no había forma de detenerlo, debía eliminarlos a todos. Nadie podía saber de su existencia y menos aún su apariencia.

-"La noticia ha corrido como pólvora, seguramente sea más difícil encontrar al líder del grupo restante. Por lo que sé dejaron Kyoto por el momento"- Sólo quedaba el líder Sasaki Tadasaburo y sus guardaespaldas.

-"¿Crees que puedas averiguar cuando regresen?"- Lizuka se puso de pié y asintió.

-"Sin duda. Apenas terminemos con ellos, sólo nos quedará preocuparnos por el Shinsengumi"-

Kenshin asintió nuevamente y Lizuka salió de la habitación. Cerró los ojos y dejó que el sueño lo arrullara.


Kaoru llegó y depósito las compras en la cocina, organizó algunas de ellas cuando Adari se acercó a ella.

-"¿Kaoru-san, estás bien?"-

-"Sí, sólo necesito unos minutos a solas"-

Adari asintió y Kaoru salió de la cocina rumbo a su habitación. Una vez allí, pateó el futón en ira contenida y lágrimas escurrieron por sus mejillas.

Una vez más tranquila, se arregló y salió en un arrebato hacia el cuarto de Kenshin; tenía que hablar con él. Una vez frente a su cuarto, su valor disminuyó, de pronto no parecía tan buena idea, pero no podía quedarse así. Hizo silencio buscando identificar si estaba en su cuarto, al no sentir ningún ruido, pensó que tal vez él no estaba allí, de todos modos corrió el shoji.

Para su sorpresa allí estaba él, dormido junto a la ventana; jamás lo había visto dormir.

Cerró con cuidado el shoji detrás de sí, y se acercó a él. Contempló sus facciones con detenimiento, dormido se veía tan inocente. Era difícil pensar que alguien como él pudiera causar una escena como la que contempló más temprano.
Sintió el aire frió de la ventana y estudió el cuarto en busca de abrigo, le sorprendió encontrar la manta que había dejado hace días en el mismo lugar que había colocado ella, como si no la hubiera utilizado.

La tomó y con cuidado de no despertarlo, lo arropó. Estudió nuevamente su rostro, las círculos oscuros bajo sus ojos denotaban que no había dormido. Sin pensarlo se acercó y apartó un mechón de cabello de su rostro. Para su sorpresa, Kenshin abrió los ojos y en un instante vio cómo sus ojos tenían la misma expresión que la noche del festival, sintió el filo de su katana en su cuello y ahogó un grito. La expresión de Kenshin pasó a algo entre la sorpresa y miedo, sintió como la empujó, y antes de poder reaccionar cayó de espaldas al suelo.

Kenshin la empujó apenas tuvo conciencia de lo que estuvo apunto de hacer, horrorizado de su propia reacción. Estudió a Kaoru mientras se incorporaba del suelo y notó la manta que lo envolvía.

-"Kaoru"- se acercó para ayudarla a incorporarse.

-"No te acerques"- hizo un gesto con la mano en señal que no se acercara, Kenshin asintió dolido pero no se acercó.

-"Lo siento"- Kaoru lo observó con detenimiento. Rara vez el se disculpaba con ella, aún cuando era un maleducado y ella llevaba la razón.

-"Esta bien, no debí acercarme"- dijo mientras se incorporaba; dirigió su atención a su ropa arrugada y comenzó a alisar la tela de su kimono.

-"No es eso"- Kaoru se detuvo y lo miró con atención ¿qué quiso decir con 'no es eso'? ¿acaso su reacción no fue por la cercanía?

-"¿Porque estás aquí?"- preguntó de repente, estudió su rostro, tenía los ojos visiblemente rojos e hinchados, como si hubiera estado llorando.

-"Quería hablar contigo, pero vi que estabas dormido y pensé que tendrías frío"- se encogió de hombros. Kenshin miró nuevamente la manta sobre sus hombros.

-"Gracias"- ella asintió y pasó su mano por su ojo secando una lágrima inexistente.

-"¿Qué querías hablar conmigo?"- Kaoru lo miró recelosa, de pronto no sabía si era buena idea. Respiró hondo, odiaba sentirse vulnerable pero de alguna manera se sentía así con él.

-"Kenshin, me dijiste que no me harías daño"- empezó, el asintió y se acercó a ella, para su agrado, ella no se alejó. Era cierto, él le había dicho eso y después… pensó con amargura; si no fuera por sus reflejos…

Kaoru vio como sus ojos se ensombrecieron, si bien su reacción cuando despertó la tomó por sorpresa, tenía cosas más importantes en mente que ese incidente.

-"Kenshin, hoy fui al mercado… fuiste tu ¿verdad?"- Él la miró directo a los ojos, y asintió lentamente. ¿Acaso eso era lo que la hizo llorar? de repente recordó al joven, ¿cuál era su nombre? … Kiyosato…

El la observó sin decir palabra alguna, él estaba parado frente a ella de brazos cruzados con su mano escondida en sus mangas. Ella se acercó y depositó su mano en su brazo.

-"Por favor, no lo lastimes"- dijo conteniendo un sollozo.

-"Sabes que no puedo prometer eso Kaoru"- dio un paso hacia atrás perdiendo el contacto que Kaoru había establecido.

-"¿Porque?"- preguntó derrotada, en un débil susurro. Kenshin descubrió con sorpresa que detestaba verla de esta manera, no era la vivaz e insolente persona que había conocido.

-"Nadie puede saber de mi, menos aún como luzco… y si él pelea, no tengo otra opción"- En esta guerra no había lugar para errores, la felicidad de muchas personas dependía del triunfo del Ishin y él haría todo lo posible para que eso sucediera. Si la vida de este joven debía ser tomada por él, que así sea.

-"Pero..."- Las mejillas de Kaoru se cubrieron de lágrimas, se sentía frustrada con toda la situación. Kiyosato no merecía morir, aún si su causa no era la misma. Nunca había deseado tanto volver a su época como en ese momento, no haberse involucrado en todo esto. Luchó por mantener su compostura sin éxito y dejó salir un sollozo.

Los brazos de Kenshin rodeándola la sorprendieron, ella respondió tímidamente el abrazo y se permitió llorar. Kenshin acariciaba suavemente su espalda en un intento por confortarla, al cabo de unos minutos los sollozos cesaron y su respiración antes irregular se normalizó.

Kaoru se dejó embriagar por el calor del abrazo; Kenshin era cálido, le gustaba el aroma que desprendía. A pesar de lo horrible de la situación, en sus brazos se sentía bien, en calma.

Kenshin continuaba acariciando suavemente su espalda, se inclinó aún más dejando que el aroma del jazmín lo inundara.

No puedo permitir esto, pensó. Sorprendido por su propio comportamiento intentó apartarse, pero el abrazo de Kaoru antes tímido ahora era firme y le impedía apartarse, sonrió internamente y volvió a estrecharla.

La voz de Kenshin llamándola suavemente la devolvió a la realidad, abrió los ojos de golpe y sintió el calor subir a sus mejillas.

-"Eeep"- se apartó de golpe avergonzada -"L-lo siento"- apenas pudo articular y salió disparada de la habitación.

Kenshin la observó partir, sin saber cómo sentirse. Con Kaoru, ciertamente todo era nuevo para él.


Camino por el pasillo apresurada rumbo a su habitación, agradecida de no encontrarse con nadie. No quería tener que dar explicaciones

Kenshin

Era ridículo ¿verdad?

No podía sentir nada por el. No, no debía.

Aún así…

No.

El es un hitokiri, todo lo que ella no aprobaba; ella no creía correcto tomar vidas, él sí, si la causa lo justificaba. No podía sentir algo más por alguien así ¿verdad? El seguiría matando, por un futuro mejor y muchos perecerían bajo su mano, incluido Kiyosato.

A menos…

Una idea cruzó por su mente, Kiyosato estaría fuera unos días, lo que le daba tiempo suficiente para prepararse, solo debía ser cuidadosa y contar con un poco de suerte.


Bueno, sí volví. Un poco antes de lo que yo misma esperaba. No se si es algo bueno o malo dado que tengo muchas cosas por hacer jaja.

Agradezco los mensajes y privados que he recibido las ultimas semanas, realmente hago esto por puro entretenimiento y me alegra que disfruten la historia.

Algunas aclaraciones respecto al cap y la historia en general:
Algo que me preguntaron recientemente, ¿porque tanta idas y vueltas con Kaoru y Kenshin? el asunto de la confianza, y la amistad rara (Akira, Kaoru), etc.
Lo creo absolutamente necesario, personalmente creo que el amor y mas el amor profundo (si, soy toda una cursi) aparece cuando compartes con esa persona especial y conoces tanto sus fallas como virtudes. Si puedes aceptar una persona con todo eso y sentirte igualmente atraída (románticamente, también puede ser tu amistad, claro ), entonces déjame decirte que estás más allá de la salvación jaja.

Recordemos que Kenshin y Kaoru en el manga si bien sus sentimientos ya cuando aparece Kurogasa son claros, su relación florece en la convivencia. Lo mismo con Tomoe, (se que hay gente que la odia, yo no personalmente, porque creo que el precisaba algo que lo hiciera despertar y tomar conciencia) aunque con Tomoe hay otros asuntos de por medio, como la venganza, etc.

Recordemos que en esta historia no se conocían (Kenshin, Kaoru), y realmente me encanta que sea así. Ella viene del futuro y además en la era Meiji no son válidas las mismas reglas que en la era Tokugawa (Bakumatsu). Una cosa es hablar de historia, otra muy diferente vivirla. Si no surge un problema en sí de eso, entonces no es algo que pueda considerar real para mi historia.

Aclarado esto, espero sigan disfrutando de leer tanto como yo al escribir :D

Salu!