Disclaimer: Rurouni Kenshin y sus personajes no me pertenecen T.T


Capítulo 16: Tanabata

Recorría las calles intentando recordar los comercios, tenía la idea de haber pasado por esa tienda anteriormente. La ciudad era grande, y la multitud le hacía difícil ubicarse. Sacó el papel y lo leyó nuevamente, miró a su alrededor intentando ubicar la dirección.

-"Disculpe"- dijo en dirección a un hombre alto de cabello negro. Iba acompañado de una señora mayor, éste fumaba una pipa y por su expresión parecía divertirse de algún chiste privado. La miró de arriba a abajo de manera sugerente.

-"En qué puedo ayudarla preciosa"- Le repugnó el tono, pero debía preguntar de todas formas.

-"Estoy buscando esta dirección"- dijo tendiendo el papel.

-"¿Perdida eh?"- Tomó el papel y leyó la dirección, levantó una ceja y preguntó en un tono más serio -"¿buscando a alguien en particular?"- Iba a replicar cuando la señora mayor intervino

-"Lizuka, deja la pobre chica en paz"- Se acercó y le arrebató el papel de entre los dedos y lo acercó a su rostro para leer, evidentemente con esfuerzo debido a lo avanzado de su edad.

-"Dejame ver, si… estas un poco lejos, deberías seguir por esta calle hasta la casa de té Muniki luego vuelve a pedir indicaciones"- sonrió y le tendió el papel nuevamente. Sonrió levemente y se inclinó agradeciendo respetuosamente.

Se despidió cuando sintió una mano en su hombro, era el hombre nuevamente.

-"Puedo acompañarla si quiere, alguien tan bella no debería estar sola"- había algo sombrío en los ojos de ese hombre, iba a negarse cuando la señora se acercó al joven.

-"Te dije que la dejaras en paz, es muy linda para ti"- y golpeó con su bastón al hombre en la pierna; el hombre se quejó y miró ceñudo a la anciana. La señora le guiñó el ojo y Tomoe no pudo evitar sonreír.

-"Tenga cuidado y asegúrese de no estar muy tarde en la calle"- Tomoe asintió y se despidió con la mano.

Lizuka y Okami observaron a la bella joven alejarse y perderse en la multitud.

-"Vamos"- apresuró Okami

-"Maldita vieja"- masculló Lizuka, dirigió una última mirada en dirección dónde desapareció la joven y sonrió maliciosamente.

Siguió las indicaciones de la anciana, no le fue difícil ubicar el lugar. El día era cálido a pesar de lo avanzado del otoño, agradecida que el clima fuera agradable, el viaje fue duro y necesitaba un lugar donde alojarse. Golpeó suavemente la puerta, un hombre de avanzada apareció pero no abrió la por completo.

-"Diga"- Dijo luego de estudiarla con recelo, ella se inclinó en un saludo respetuoso.

-"Disculpe la molestia. Estoy en busca de Akira Kiyosato"-


Estaba recostado contra la pila de libros de su habitación, con la mirada perdida. No lograba conciliar el sueño, no después de la noche anterior y ciertamente la imágen de Kaoru llorando no lo ayudaba en lo más mínimo.

Aún no tenía novedades de Lizuka con información sobre los miembros restantes del Mimawarigumi. Suponía que los restantes miembros deberían estar escondidos juntos con los guardaespaldas, incluido el amigo de Kaoru. Sabía lo que se avecinaba, esperaba que Kaoru pudiera perdonarlo algún día.

Escuchó unos pasos acercarse por el pasillo, acto seguido el shoji se corrió de golpe.

-"Okami-san me pidió limpiar esta habitación"- se excusó, a juzgar por su tono estaba molesta. Comenzó a barrer, de vez en cuando él la encontraba observándolo de soslayo, pero apartaba la mirada apenas se sentía descubierta.

-"Quieres preguntar algo… "- se aventuró, notó cómo ella se tensó

-"No. Bueno… "- lo estudió por un momento y su postura se relajó -"¿Siempre duermes así?"-

Esperaba otro tipo de pregunta, pero asintió indicando para continuar.

-"Nunca duermes completamente..."- observó

-"No"- Ella asintió para sí y continuó barriendo. Minutos después, se detuvo en sus tareas, lo miró fijo y continuó barriendo, Kenshin la observó con detenimiento. Era evidente que quería decir algo y no estaba segura, no quiso presionarla así que la dejó ser.

-"¿Quieres que me quede mientras duermes?"- dejó escapar nerviosa, Kenshin le dedicó una mirada confusa. Y vio como sus mejillas adquirieron un delicado tono rosa.

-"E-es decir, podría quedarme mientras descansas … "- Noto como se movía incómoda. Finalmente él asintió y ella se relajó un poco.

Se acomodó en su lugar y puso la espada a su lado

-"Una condición"- él la miró curioso -"la espada..."- dijo apuntando a la espada en su mano. El asintió y dejó la espada en el suelo a su alcance pero lo suficientemente lejos como para darle confianza. Ella sonrió satisfecha.

-"Vuelvo en unos minutos"- y salió apresurada, momentos después apareció con lo que parecía un costurero y se sentó a una distancia prudente.

-"¿Qué? algo tengo que hacer mientras duermes"- Kenshin suprimió una risa y cerró los ojos.

Finalmente, se permitió arrullar por el cansancio y el aroma del jazmín.

Abrió los ojos, hacía mucho tiempo que no descansaba tantas horas. Buscó en la habitación y Kaoru estaba ocupada bordando lo que parecía un kimono. Ella se detuvo apenas vio que había despertado y le dedicó una sonrisa tímida.

-"Te ves mejor"- Kenshin asintió tímidamente, pasó la mano por su rostro y dejó salir un bostezo.

-"Fue agradable"- Reconoció. Ciertamente era un cambio, se sentía mejor y no tuvo pesadillas. Kaoru asintió y se puso de pie.

-"Voy a ayudar a preparar la cena"- dijo mientras acomodaba sus cosas en la mesa al final de la habitación. Él asintió, ella sonrió para sí y se dispuso a salir de la habitación.

-"¿Puedes volver mañana?"- se descubrió preguntando, ella se detuvo y lo miró con sorpresa. Sus ojos se iluminaron.

-"Claro"-cuando cerró el shoji Kenshin no pudo evitar sonreír.


Estudiaba su silueta mientras dormía, la espada estaba contra la pared pero ni muy cerca ni muy lejos. Por lo menos si lo arropaba sabía que no intentaría cortarle el cuello, pensó con humor sombrío.

Aún así Kenshin confiaba lo suficientemente en ella como para dormir en su presencia, una sensación cálida la inundaba ante esa idea. Recordaba el calor de sus brazos el otro día y sintió como sus mejillas debían haber cambiado de color.

¿Qué estoy haciendo?

¿Cómo podía sentirse así ante alguien que iba en contra de todo lo que creía? Además no podía decir que él sintiera algo por ella de la misma forma.

Unos pasos apresurados por el pasillo captaron su atención, acto seguido el shoji lo corrió de golpe Lizuka.

-"¡Himura!"- llamó, grande fue la sorpresa de éste al ver a Kaoru sentada en la habitación mientras este descansaba.

Kaoru hizo seña con el dedo contra su boca en señal para que hiciera silencio.

-"Está durmiendo, no lo molestes"-

-"Pero… "- insistió

-"Lizuka, cállate y vuelve más tarde"- dijo molesta; Lizuka no podía creer lo que estaba viendo ¿desde cuando Battousai duerme en presencia de alguien?

-"No es necesario"- Kaoru se dio vuelta y vio a Kenshin incorporándose

-"Kaoru, por favor danos unos minutos"- pidió en tono sorprendentemente amable, Kaoru se incorporó y miró molesta a Lizuka. Esté le dedicó una mirada lasciva y le guiñó el ojo.

-"Asqueroso"- gruñó ella y cerró el shoji, unos minutos después Lizuka salió de la habitación y le dedicó una sonrisa burlona. Ella hizo un gesto y le tiró la lengua. Al entrar a la habitación vio a Kenshin tomar su espada y colocarla en su cinto.

-"Kenshin ¿quieres descansar un poco más?"- preguntó aún sabiendo que no lo haría.

-"Debo encargarme de ciertos asuntos, te veré luego"- lo observó irse, una vez sintió se alejaron los pasos por el pasillo comenzó a buscar en la habitación. Finalmente, encontró el sobre que sabía Lizuka le había entregado, lo leyó rápidamente; hablaba de una patrulla del Shinsengumi.

Respiró aliviada y se dirigió a la cocina.


Entró a la cocina, allí estaban todas las muchachas conversando alegremente. Okami se acercó a Kaoru -"Kaoru ¿dónde estabas niña? no importa, solo quería decirles que mañana es Tanabata y quedan libres para disfrutar de la tarde"-

Los rostros de todas se iluminaron, y las más jóvenes dejaron salir un chillido de júbilo. Okami rió, después de todo ella fue jóven también.

-"Únicamente, les pido dejen todo listo para la cena pero seguramente los huéspedes salgan, ya saben como son las festividades..."- Todas asintieron y continuaron preparando la cena, Kaoru se acercó a Adari

-"¿Algún plan para mañana?"- preguntó su amiga con evidente emoción.

-"Nada en particular, pero quizás salga para despejar la mente ¿que hay de ti?"-

-"Shinji me preguntó si lo acompañaba a cenar"- Adari se sonrojó, lo que a juicio de Kaoru era bastante difícil, Adari era coqueta por naturaleza y a veces un poco descarada. Algo muy divertido de ver.

-"¿En serio? me alegro por ti, sabía que le gustabas"- sabía que Shinji correspondía desde el momento que llegó como recluta hace unas semanas.

-"¿Tú crees?"- preguntó sinceramente, sabía que a Adari le gustaba el jóven, era cómico verla haciendo ojitos para él cada vez que tenía oportunidad. Evidentemente esa maniobra había dado frutos, pensó divertida.

-"Por supuesto, cada vez que te ve no para de babear"-

-"¿Qué hay de ti Kaoru?"- se acercó y susurró para que el resto de las muchachas no escucharan -"¿algún plan con Himura?"- Kaoru adquirió el color de la grana, de alguna forma Adari se las ingeniaba para dejarla incómoda.

-"¡Por supuesto que no! solo nos llevamos bien"- lloriqueo, Adari solo río

-"Claro, claro..."- le guiñó el ojo, Kaoru dejó escapar un gruñido

-"Adari… "- advirtió y Adari dejó salir una risita, Adari le recordaba tanto a Tae tantas veces

-"De acuerdo, de acuerdo, no diré nada… todavía "- Kaoru bufó y fue al comedor a servir la cena.

El comedor como de manera usual, era un borboteo de conversaciones. Aparentemente estaban todos animados con la festividad de Tanabata y la perspectiva de salir de la rutina.

Comenzó a servir la comida y de soslayo vio a Adari coqueteando con Shinji, sonrió para sí.

Cuando se acercó dónde estaba Lizuka escuchó parte de la conversación que tenía con Hanshi

-"¿Que vas a hacer mañana?"-

-"Probablemente termine en la zona roja, tengo un par de amigos que irán"- rió Lizuka al ver a Kaoru acercarse le dedicó una mirada divertida -"creo que Himura va también"-

Kaoru paró en seco, se negó a mirar en dirección a Lizuka y continuó sirviendo.


La animosidad del ambiente lo fastidiaba, le molestaba el despliegue, la ignorancia de las personas ¿que no sabían todo lo que sucedía en la ciudad? pensó con menosprecio.

Recorrió la multitud, estudiando con cuidado los rostros de las personas, el capitán de la primera tropa del Shinsengumi lo seguía de cerca.

-"¿Algo interesante?"- preguntó el más bajo, el más alto negó suavemente con la cabeza

Hemos sufrido demasiadas bajas como para bajar la guardia, pensó con molestia, estudió con detenimiento las figuras al transitar, la mayor parte eran parejas jóvenes, viejas. Grupos de jóvenes tentando su suerte, lo usual de las festividades.

La brisa otoñal le dio un escalofrío, siguió contemplando ausente la multitud, un aroma captó su atención y buscó el origen del mismo.

-"¿Qué sucede?"- preguntó el castaño estudiando la expresión de Saito, sabía que algo había captado su atención. Si bien él mismo se enorgullecía de sus instintos, a su juicio su compañero era más perceptivo.

-"Creí sentir aroma a jazmín"- El más bajo rió por lo bajo y relajó su expresión.

-"No sabía que eras familiar con fragancias tan delicadas"- bromeó, el lobo gruño por lo bajo e ignoró el comentario

-"¿Cómo está Tokio?"- preguntó alegremente su compañero, Saito lo observó de soslayo

-"Lo bien que puede esperarse"- dijo en voz baja, Okita no insistió sabía que era un asunto delicado. La tensión en la mandíbula de Saito y el cambió de dirección de su cuerpo lo alarmó

-"¿Y ahora?"- intentó buscar cualquier cosa fuera de lo regular sin éxito.

-"Creí sentir…"- el olor de la sangre, continuó observando pero el aroma tan pronto como apareció se desvaneció -" nada olvídalo"- Saito se relajó, y comenzó a caminar adentrándose en la multitud, Okita lo siguió de cerca.


Observó desolada la habitación, ya era tarde y la posada estaba vacía. Solo quedaban Okami y Midori presentes.

Se reprendió a sí misma por su desánimo se puso un kimono celeste con bordados blancos, su moño favorito y salió en dirección al centro.

El ambiente relajado la distrajo, comenzó a caminar por los puestos a lo lejos distinguió a Adari con Shinji, pensó en acercarse pero no quiso hacer mal tercio por lo que siguió caminando procurando no ser vista. A lo lejos distinguió un grupo reducido del Shinsengumi, los contempló unos instantes y siguió camino, finalmente entró a un restaurante.

Observó a su alrededor encontrando mayormente parejas, bufó y apuró una copa de sake.

Creo que Himura irá también... recordó las palabras de Lizuka, todos lo hombres son iguales murmuró y apuró otra copa

-"No deberías beber tan rápido"- escuchó la voz de Kenshin, se volteó y observó cómo se sentaba frente a ella.

-"¿Qué haces aquí?"- preguntó recelosa. Kenshin la observó mientras se ubicaba y notó la mirada escéptica de ella.

-"Voy a cenar ¿tu?"- dijo casual, en ese momento se acercó una mesera y dejó una copa para él y aprovechó la oportunidad para ordenar algo para él.

-"Me refiero… ¿no se supone estarías con Lizuka?"-

-"¿Y porqué habría de estar con Lizuka?"- preguntó intrigado

-"Bueno..."- Kaoru se movió incómoda en el asiento -"ya sabes que iban a la zona roja… además el mencionó que ibas"- explicó avergonzada intentando no mirarlo a los ojos. De pronto Kenshin comprendió la incomodidad de ella. Si bien era cierto que Lizuka lo invitó, él siquiera se molestó en responder a la invitación de éste, ciertamente no le interesaba acompañarlo en sus excursiones.

Notó como Kaoru tomó su copa nerviosamente.

-"¿Realmente crees que encuentro atractivo eso?"- preguntó algo irritado, Kaoru sirvió su copa de sake.

-"No lo sé"- murmuró apenas audible dada la cantidad de gente presente era un milagro que Kenshin la oyera. Kenshin paso su mano por la frente exasperado, y bebió el sake. Grande fue su sorpresa al descubrir el agradable sabor de éste.

Esto sí es extraño

Kaoru observó su expresión, parecía consternado.

-"¿Pasa algo?"- Kenshin desvió la atención de su copa y la contempló

-"Nada, solo que sabe bien"- dijo en tono quedo

-"¿No se supone que es así?"- Preguntó levantando la ceja extrañada

-"Sí, pero hacía mucho tiempo no me era placentero su sabor"- explicó

-"Me alegro"- Kaoru sonrió y para él la habitación se iluminó.

-"Cuéntame de tu vida antes de venir a Kyoto"- Kaoru parpadeo y Kenshin notó que el sake la estaba afectando, un delicado color rosa adornaba sus mejillas.

-"A decir verdad no tengo mucho que contar, solo que estaba muy sola"- sus ojos se oscurecieron, claramente había dolor en ellos.

-"¿Y ahora?"- preguntó con interés, no se imaginaba a Kaoru sola; a diferencia de él ella era una persona de fácil trato, siempre ofreciendo una sonrisa. No comprendía cómo alguien así podría estar sola.

-"No tanto"- reconoció, Kenshin notó como su sonrojo se profundizó y ella incómoda bebió de su copa impaciente.

-"No deberías beber tan rápido"- apuntó, ella lo miró ceñuda

-"Tonterías"- hizo un gesto desestimando con su mano y tendió la copa para que Kenshin le sirviera, este le sirvió y acto seguido ella llenó su copa.

Kenshin rió suavemente.


Caminaban en un silencio por la calle, aún era temprano pero evidentemente Kaoru había abusado de las copas. Ella insistía que estaba bien, pero su andar la traicionaba.

Se había preguntado porque no la había visto en todo el día, por un momento pensó que lo evitaba, pero desde su perspectiva no había hecho nada para que ella estuviera molesta con él, claramente las palabras de Lizuka tuvieron cierto impacto o al menos él creía era el caso.

Kaoru trastobillo pero rápidamente Kenshin la asistió y ella recuperó el equilibrio.

-"Te dije que bebiste muy rápido"- dijo jocosamente, ella sacudió su mano y lo miró recelosa aún con las mejillas sonrosadas por el sake.

-"No es cierto"- retrucó -"ti diji qui bibisti ripidi"- imitó molesta y le sacó la lengua.

Kenshin soltó una risa ante su burla y la siguió de cerca en silencio

Si, claro…

-"Sabes…"- Murmuró Kaoru mirándolo de soslayo

-"Hmm?"-

-"Me gusta tu cabello"- dijo en tono despreocupado, Kenshin parpadeó sorprendido

-"Supongo que es llamativo"- concedió, Kaoru rió, una risa extrañamente alegre

-"También me gustan tus ojos, aunque cuando te enojas me intimidas un poco… "- dijo tapándose los ojos y con la misma sonrisa. Kenshin sintió como la sangre subía a su rostro, carraspeó y la estudió, observó el rubor marcado de las mejillas de ella.

Creo que está hablando el alcohol…

De pronto ella se detuvo y él observó como tambaleaba.

-"Kenshin, no me siento muy bien"- notó como ella adquirió un tono más pálido, le tomó la mano y la guió hasta unos bancos donde la sentó delicadamente. Evidentemente Kaoru y el alcohol no eran compatibles, lo había percibido en el festival de los fuegos, pero ahora era más que claro.

Esperó paciente unos minutos, hasta que ganó su color habitual. No estaba seguro de preguntar ahora, pero quizás ahora tendría algunas respuestas

-"¿Porque estabas molesta conmigo al principio?"- se aventuró, ella lo observó y bajó la mirada

-"Enojada no, solo… "- se movió incómoda en el asiento

-"¿Celosa?"- dijo en tono burlón. Kaoru lo miró con ojos como platos, y si creía haberla visto roja, no era nada en comparación a como estaba ahora.

-"¡No!"- chilló apartó su mirada -" bueno…"-

-"No deberías"- la cortó

-"eh?"- ella se atrevió a mirarlo a los ojos y había un brillo diferente en ellos

-"No deberías sentirte así"- ella bajó la mirada con tristeza, supongo que es verdad, no tengo derecho a sentirme de esta manera, atino a pensar

Kenshin pareció leer sus pensamientos, levantó con él índice su rostro para que lo mirara a los ojos.

Que hermosos ojos pensó en ese momento

de pronto ella fue consciente de la cercanía entre ellos y su corazón latió desbocado y el mareo se intensificó.

-"Me refiero..."- notó como él se acercaba, ella contempló sus ojos, luego sus labios, sentía que el cuerpo no le respondía y la piel le quemaba bajo su tacto.

Cuando estuvo a escasos centímetros de sus labios Kaoru se apartó de golpe y vomitó.

Bueno, ciertamente no esperaba eso pensó con humor Kenshin.

Espero pacientemente que terminara y cuando estuvo un poco mejor la ayudó a incorporarse

-"Vamos, necesitas descansar"-

Kenshin tomó su mano y la guió hasta la posada.


¿Muy cerca no? no me odien jajaja

Hasta la próxima!