Nota: Ninguno de estos personajes me pertenecen son del anime Naruto creados por Masashi Kishimoto, el cual me gusta mucho.
Capítulo 2
Nuestro Pasado
- No comprendo - dijo Naruto seriamente
- Nunca lo comprendiste, ni como Ashura, ni como Naruto - dijo fríamente Indra
Flash Back
Me sentía a un lado, tenía mayor poder que mi hermano menor, pero eso no importaba para mi padre, entrego los kyubis a mi hermano Ashura y ese fue detestable me marche de casa porque ya no soportaba más la situación, vivía solo en una cabaña situada entre un bosque y un lago, me la pasaba entrenando día y noche, algún día venceré a mi hermano menor me repetía constantemente, en mi pensar, cerca de aquel lugar quedaba un pueblo en donde buscaba víveres para sobrevivir, en aquel pueblo todos me temían era propio con mi actitud fría, que al contrario a mi hermano los habitantes del pueblo le tenían mucha confianza, al final no necesitaba a nadie.
Un día Ashura llego a hablarme de todo lo que pasa en casa, simplemente no me importaba lo que decía, no iba a regresar, como siempre no paraba de hablar, cuando me sentí tan aburrido y molesto por escucharlo, la desesperación me gano y me levante en donde me encontraba para dejarlo hablar solo.
Camine a paso lento hacia el patio de mi cabaña en donde se encontraba mi lugar de paz y tranquilidad, en si no era precisamente el lugar sino lo que se encontraba, tenía un joven árbol de cerezos que lograba en mí una paz absoluta, eran sus enigmáticas flores de cerezos la cuales llamaban mucho mi atención siempre desde niño, me gustaba mucho el árbol de cerezos junto con sus flores por eso lo cuidaba muy celosamente, era mío y de nadie más, no me temía como las personas del pueblos y no me ignoraba como mi familia, me sentía genial, me situé debajo como de costumbre apoyando mi espalda en su tronco.
- Indra ¿qué haces? - escuche a mi hermano hablarme, ya que mis ojos estaban cerrados
- Ashura, déjame estar solo - dije tratando de relajarme
- Te gustan las Sakuras, ¿verdad? - seguía escuchándolo, abrí mis ojos finalmente
- No entiendo, vete - comente confundido y molesto
- El árbol de cerezos posee esas flores que ves y se llaman Sakuras son flores de cerezos - me instruyo, el muy dobe.
- No me importa, vete - pedí molesto
- Ten lo prepare para ti, es un regalo adelantado por tu cumpleaños - decía mientras extendía una bolsa pequeña con su mano para que la tomara
- No lo quiero y repito vete! - grite molesto, negando a tomarlo
- Igual te lo dejo - decía mientras la dejo a un lado del suelo - Adiós
- Hampa - hice una mueca de desgano
Después que se marchó, tome la bolsa entre mis manos y abrí la bolsa, de ella salió un frasco de un elixir de Ninju, se podía sentir el poder que tenía la sustancia, sonreí un poco Ashura se quería ganar mi respeto y que regresara a casa pero está muy equivocado, abrí el frasco pero antes de que lo tomara, un fuerte viento paso a mi alrededor y me hizo derramar la sustancia en las raíces que sobre salían del árbol de cerezos.
- Mal-di-ci-on - me queje mientras me levanta y me iba devuelta en mi cabaña al parecer se avecinaba una tormenta.
Durante la tormenta me encontraba en mi habitación descansando era acogedor pero un ruido llamo mi atención, me levante de la cama y me dirigí hacia la parte trasera de la cabaña observe cuidadosamente que la puerta estaba abierta, fruncí el ceño, como era posible que alguien se atreviera entrar a mi cabaña, de seguro se iba a arrepentir, seguí las huellas de agua que había dejado aquel individuo por el piso, lo que me faltaba un ladrón en mi cabaña, pensé molesto.
Las huellas terminaban dentro de la sala cuando abrí la puerta me disponía a atacarlo con mis poderosos ojos ya que mi Sharingan era la base de poder, pero antes de que pudiera dar efecto a mi ataque lo que mis ojos miraban me dejo paralizado.
- Aaah!
Ese grito no me pertenecía sino a una joven que se encontraba en mi sala estaba completamente desnuda con sus manos trataba de cubrir su cuerpo, lo cual a mi parecer eso no era posible, me relaje mientras solté un gran suspiro volteándome de espaldas hacia ella mientras me sacaba el haori blanco que tenía puesto para ofrecérselo, quedándome solo con mis pantalones negros.
- Lo siento... Por haber entrado así - murmuro mientras terminaba de ponerse el haori
- No tienes hogar - dije mirando sus ojos directamente
- No, bueno no se - murmuro, sonrojada mientras desviaba la mirada
- Te puedes quedar aquí, solo por hoy, mañana te marchas - ordene fríamente, por haberme levantado a media noche
- Si - escuche su susurro, mientras caminaba directo a mi habitación
Un rayo de sol se había filtrado por mi ventana y aquello fue el causante que me levantara, estaba un poco enojado por lo de anoche, me preguntaba si ya se había marchado aquella joven.
Me dirigí a la sala y no la encontré supuse que finalmente se fue, desayune un poco mientras me fui al campo de entrenamiento, fue toda la tarde de entrenamiento que no me di tiempo de regresar a casa antes del anochecer me fui a mi sitio de relajación eso era lo necesitaba ya que el cansancio era extremo por el entrenamiento.
Al llegar la furia se apodero de mí, el árbol de cerezos había desaparecido no se encontraba en su sitio, no había rastro de él, me desespere y entre a casa justo en ese instante se cruzó la joven delante mí, la mire muy meticulosamente seguía con el haori puesto su cabello era del mismo color de mi cerezo ese cabello rosa no era normal, su color de piel era niebla, muy bien cuidada, como hacía con mi cerezo y sus ojos eran jade muy hermoso, su ingenuidad e inocencia al mirarme sorprendida y sonrojaba, no aplacaron para nada mi furia.
- ¡¿Que has hecho?! - pregunte alterado
- No entiendo - murmuro, sonrojada
- ¿Donde está el árbol de cerezos? - volvía a preguntar
- ... - simplemente no contesto
- Responde - exigí tomándola por los hombros y arrinconándola contra la pared
- Yo...yo... - tartamudeo mirándome con miedo
- Dímelo - exigí - O prefieres pasarla muy mal - dije fríamente, apretando mi cuerpo contra el suyo
- Soy el árbol de cerezos! - grito al borde de las lagrimas
- Mentirosa - grite, enojado ante su gran descaro
- Si, te lo puedo probar - dijo con firmeza mirándome - Ayer aquel que se hace llama Ashura le trajo un elixir y usted derramo aquel liquido en mis raíces - me miro, y asentí - Al anochecer la tormenta llego y me derribo como el árbol que era y de un momento a otro me vi como humana - dijo finalmente agitada
- Es imposible - susurre, cerca de rostro
- Indra-kun... Sé que te gusta estar a mi lado, por eso me vas a buscar - comento, mientras llevaba su mano hacia mi mejilla - Sientes...paz - murmuro tocando mi mejilla y cerré mis ojos inconscientemente.
La solté de inmediato y me marche confundido, era imposible, me repetía mentalmente, regrese pasando gran parte del anochecer afuera me di cuenta que la cena estaba hecha al entrar a la cocina provee un poco y tenía un buen sabor mejor de lo que yo podía hacer, fui a buscar a la joven de cabellos rosados y ojos jade, algo cruzo por mi pensar y sonreí, Mi Cerezo eso fue lo que paso por mi mente, me sentí reconfortarle al llamarla así mentalmente, pasaron unos minutos y la encontré afuera de casa en donde se suponía que estaba plantado el árbol de cerezos, se encontraba sentada en el suelo, temblando del frio, me arrepentí por haberla tratado mal, la tome entre mis brazos para entrar finalmente a casa.
- Necesitas entrar en calor - le dije mientras entraba a casa junto con ella.
- Tu cuerpo me das calor - murmuro entre dormida y con sus brazos rodeo mi cuello, pegando su cabeza a mi pecho
Camine por los pasillos hasta que llegue a mi habitación, la acosté en mi cama para que dejara de temblar mientras la tapaba con las sabanas más gruesas que tenía, supe que el temblar de ella era proveniente de lo que llevaba puesto, mi haori, claro no cubría mucho, sus piernas estaban en total campo visual sus muslos eran tapados por la escasa tela, su pecho estaba sema visible pero si ponías mayor atención podrías verlo pero su melena rosa cubría parte de este, despeje esos pensamientos de mi mente ya que sentí como mi temperatura comenzaba a subir, me disponía a irme pero fue entonces cuando me agarro de la mano.
- No te vayas, quédate conmigo - murmuro media dormida
- mmm - emití cuando ella me atrajo
Me coloque junta a su lado sentí como mi temperatura subió en un instante mientras mi corazón bombeaba rápido cuando ella se recostó en mi pecho.
- Indra-kun, gracias... - susurro
Había pasado una semana desde que tenía a Mi Cerezo más cerca de mí, dormíamos siempre juntos sin llegar a nada tan íntimo, ella me brindaba paz y yo calor, era tan alucinante, todo en mi vida había cambiado, llegaba de mi entrenamiento dispuesto a verla mientras buscaba la comida que me preparaba. Mi cerezo traía un bonito vestido rosa pálido el cual había comprado en el pueblo, yo le daba lo que ella quería, sin mostrarme tan ansioso, siempre aparentando ser serio y frio, contaba las horas para verla.
En la casa de Indra, la joven de cabellos rosados se encontraba preparando la cena muy entusiasmada, su semana junto a Indra había sido la mejor de toda su vida.
- Ashura - dijo la pelirosada sorprendida al verlo entrar a la cocina
- Hola, ¿quién eres? - pregunto amablemente mientras observaba curiosamente a la joven de cabellera rosada
- Bueno, no sabría como explicar - dijo sonrojada mirando hacia otro lado mientras le dedicaba una leve sonrisa
Al llegar a mi cabaña observe que la puerta estaba abierta, camine directo a la cocina y me encontré con Ashura sonriéndole a Mi Cerezo
- ¿Qué haces aquí? - pregunte sorprendido, hacia mi hermano - Vete - ordene a Mi Cerezo
- Adiós - susurro Mi Cerezo despidiéndose de Ashura
- Mm... Indra ¿Qué te pasa? - me pregunto confundido Ashura
-Nada, ¿qué quiere? - pregunte nuevamente, buscando la razón de su visita
- Vine haberte, ¿cómo te fue con mi regalo? - Pregunto sonriente - Feliz Cumpleaños! - grito efusivo tratando de abrazarme mientras me ponía muy esquivo a su contacto
- Mmm... - emití victorioso al no dejarme atrapar por Ashura - No sé, ¿por qué?
- Bueno, quería ver los efectos del Ninju que prepare - dijo analizándome con la mirada
- Me siento bien - afirme, mientras lo llevaba hacia la salida de mi casa - Adiós - despedí a mi hermano cerrándole la puerta en su cara antes que se dignara a dar más palabras
Camine en dirección a mi habitación, sabía que hay podía encontrar lo que deseaba en ese instante.
Al abrir la puerta de mi habitación encontré a Mi cerezo sentada sobre la cama su rostro daba a una expresión triste.
- ¿Cómo te sientes? - pregunte indiferente, a Mi Cerezo
- Bien, ¿por qué? - murmuro, alzando su mirada para encontrarse con la mía
Sus ojos jade estaban levemente enrojecidos, al parecer estuvo llorando, pensé.
- Por nada - dije mirando hacia otro lado - No quiero que te acerques a mi hermano menor - ordene fríamente mientras buscaba ropa limpia, me quite la camisa que cargaba puesta para dirigirme a tomar un baño.
- ¿Qué?, pero Ashura me agrada - dijo inocentemente
Al escuchar decir el nombre de mi hermano menor por ella, provoco en mí una descarga eléctrica por todo mi cuerpo, mi respiración aumento agitadamente y todo mi cuerpo se tensó.
- Solo hazlo! - grite, mientras caminaba hacia ella - No me contradigas!
- Pero... No entiendo... - tartamudeo, mientras se alejaba de mí, subiéndose más en la cama
- No es necesario que entiendas! - llegue al borde de la cama tratando de controlar mis impulsos.
- Es tu hermano - aclaro mirándome directamente a los ojos
Eso lo tenía que aceptar, pero no era necesario que ella me lo recordara, me deje llevar por mis impulsos y me tire encima de ella atrapando sus manos con las mías y colocándoselas por encima de su cabeza ubique mis rodillas a cada lado de sus caderas para obtener soporte y no aplastarla completamente.
- Ashura... Ashura... ¿porque siempre debe ser el?, siempre debe tenerlo todo, siempre debe caerle bien a los demás, siempre debe ser el preferido de papá - respire hondamente - Lo envidio tanto, lo puede tener todo, aunque yo tenga poder, no puedo darme el lujo de tener todo eso que él tiene, pero sí puedo decir que hay algo que él no tiene - mire sus ojos directamente - Es a ti, te tengo a ti, solo a ti, eres mía y de nadie más ! - grite, angustiado
Temía que Ashura me la arrebatara si supiera que su elixir, tuvo como resulto a Mi Cerezo, sería el fin para mí, simplemente no lo soportaría si ella no estuviera, junto a ella me sentía más fuerte, mis ojos demuestran todo lo que sentía por ella, mis sentimientos se encontraban en aquel momento entre desesperación por perderla y algo más fuerte que sentía al estar a su lado, no sabía cómo interpretarlo.
- No me digas... que te cuesta comprender eso - dije roncamente en su odio mientras hundía mi cabeza en su cuello para aspiraba su aroma a cerezos.
- I-Indra-kun... - susurro, levante mi cabeza para encontrarme con sus hermosos ojos jades junto con sus labios que se veían más deseables que nunca y un precioso sonrojeo que le cubría las mejillas
- Mi Ce-re-zo - dije entre suspiro, embelesado por lo que veía
- ... - no respondió, libero sus manos de las mías sin darme cuenta, llevo sus manos a mi rostro solo para atraerlo al suyo, me encontraba muy cerca de la unión de mis labios con los suyos - Te amo...
Todo se paralizo en donde los segundo se convirtieron en minutos, los minutos en horas y las horas en días, era tan absurdo, pero era cierto, para mi modo de ver. El delicioso contacto que tuvo mis labios con los suyos hizo que gimiéramos al comenzar nuestro beso, nuestro primer beso, era lento, sublime, delicioso y delicado, se sentía como un manjar sin empalagar, mi boca se movía al compás de la suya, pero quería llegar más allá, ya que mi cuerpo me lo pedía al igual me mi corazón, mordí levemente su labio inferior provocando un gemido en ella, introducir mi lengua dispuesto a explorar el interior de su boca, se sintió mucho mejor de lo que pensé, estuvimos hace unos minutos pero nos separamos ya que la falta de oxígeno se hizo presente.
Nuestra respiraciones eran muy agitadas, me dedique unos minutos en mirarla tenía un sonrojeo notable en sus mejillas sus ojos jades se encontraban un poco cristalizados por lo intenso de nuestro beso, su rosada y larga cabellera se encontraba un poco esparcida por cama, su vestido se había descolocado un poco dejando ver aún más el nacimiento de sus pechos y sus piernas se encontraban perfectamente visibles ya que el vestido se había subió hasta su cadera.
Respire profundamente levantándome de la cama tenía mi cabello un tanto despeinado, al mirarme hacia el espejo que se encontraba en la habitación note que tenía los labios hinchados suspire mientras me encaminaba a tomar una ducha.
- Indra-kun... - llamo - Espera... ¿Donde vas?
- Hmp... - emití observándola como se acercaba a mi
- Ohh es cierto a tomar una ducha - comento sonrojada
- Si - afirme mirándola como se sonrojaba más
- Discúlpame por acerté enojar, no era mi intensión - dijo preocupada
- No es tu culpa - aclare
- mm... Pero lo siento igual yo...
- Hmp... Déjalo... Soy un problema - admití
- Indra-kun...yo... - repetía nuevamente, tratando de absolverme de mi culpa
- No sea Molesta... - dije mirándola por un segundo mientras me encamine hacia a la ducha que tanto necesitaba
Fin Flash Back
Comentarios de la Autora:
Konnichiwa! ^.^
Lectores...
Solo puedo decir...
Arigatooooo! ^.^
SayaHori, Melina Fernandez, .56, Hoshi Usami Takahashi 009, KassfromVenus, wyxdk.10, Angelique Li Cullen, NekoSaku3009, salunoon, cinlayj2, Nedja-chan, Luna Haruno,
Por comentar! ^.^
Cuidensen! ^.^
Sayonara ! ^.^
