Nota: Ninguno de estos personajes me pertenecen son del anime Naruto el cual me gusta mucho y su autor es Masashi Kishimoto.

Capítulo 3

Perder

Los meses habían transcurrido en un abrir y cerrar de ojos, sin darme cuenta me encontraba en la finalización del verano donde las temperaturas altas y el calor pronto se transformarían en frio y lluvias propios del invierno, eran las estaciones más comunes, en aquellos meses me pasaba simplemente observando cada detalle de Mi Cerezo, sin que se diera cuenta, sus gustos a los dulces eran tan grandes que tenía un tazón lleno de ellos en la cocina por mi parte los dulces no eran de mi preferencia, sus colores favoritos eran los tonos pasteles en particular el rosa ya que sus vestimentas no eran de otro color que ese, sus pensamientos y sentimientos eran expresados con cada rasgo de su rostro, por mi lado podría decirse que era una carencia, mi rostro siempre se mantenía neutro sin ninguna expresión, pero aquello no significara que no tuviera pensamientos ni mucho menos sentimientos.

Mi Cerezo se encontraba algo extraña desde que nos besamos, no sabría como decirlo, ella me observaba cuando llegaba del entrenamiento dispuesto a cenar simplemente se sonrojaba más de lo normal, no nos habíamos vuelto a besar, podría decirse que no se había dado la ocasión o el momento, fue un impulso de querer besarla en aquella circunstancia, por mi lado me encontraba algo raro no sabía porque en ocasiones me sonrojaba al solo observar como ella degustaba sus dulces, pero sabía cómo controlarme, cuando el anochecer caía nos dirigíamos a dormir en la misma habitación, para ser más específico en la mía.

El resplandor del sol provoco que unas cuantas gotas de sudor pasaran por mi frente sin más lance unas cuantas shuriken al objetivo marcado en el tronco del árbol, estaba en el campo de entrenamiento, había pasado más del medio día practicando de repente en mi campo visual apareció Ashura mientras me disponía a seguir con mi práctica.

- ¿Qué quieres? - pregunte molesto por su presencia

- Necesito decirte, algo - hablo seriamente Ashura, eran pocas la veces que hablaba así, debería ser importante

- Espero que sea importante - comente mientras deje mi practica de lado

- Lo es - afirmo, suspirando - El Ninju... que te di es para la regeneración de células y brinda a quien lo posee una fuerza increíble - me instruyo - Me doy cuenta que no has cambiado mucho con aquello - aclaro, analizándome con su mirada - Te he estado observando... Indra en verdad no has probado mi Ninju - me acuso, sorprendiendo un poco

- No tenías derecho a espiarme - le aclare enojado - Y qué sino lo he probado - dije sin importancia

- Se quien lo posee - me aclaro Ashura con firmeza - Esa joven de cabellos rosados tiene el Ninju en sus venas

Me quede perplejo, ante su aclaración pero era de esperarse, después de todo, aquel día que me visito en casa y vio a Mi Cerezo supe que sospechaba algo, finalmente lo había descubierto.

- Hmp - emití - No permitiré que me la arrebates! Entendiste! - grite amenazante mientras me disponía a tomar las shurikens

- No pienso hacerlo - negó, mirándome preocupado - Pero... Ten por entendido... que no durara mucho

- ¿Cómo? No comprendo - pregunte confundido, dejando de lado las shurikens

- Cada día que pasa... ella se debilita... ¿Sabes por qué? - me pregunto mientras negué con mi cabeza, luego suspiro - El Ninju era temporal, papá me dijo, que si te daba un Ninju debía ser temporal, porque entre más poder poseas podrías usarlo en mi contra y eso es algo que no busco...Soy tu hermano puedo detener el efecto temporal del Ninju pero... - se detuvo mirándome

- ¡Pero! - le grite desesperado para que continuara, todo lo que decía me negaba a creerlo - ¡¿Qué?! ¡Ashura! ¡Habla! - exigí acercándome a el

- No puedo tener la certeza de que funcione, necesitaría parte del Ninju de papá y tú sabes que papá, no lo aprobaría - dijo Ashura finalmente

- Ashura... ¿Crees que la perderé? - lo cuestione - ¡Estas muy equivocado! ¡Daria mi vida por ella! - aclare - ¡No lo entiendes! - grite furioso mientras Ashura me miraba con... lastima

En ese instante no resistí mas, apreté mis manos furiosamente formándolas en puños alce mi puño derecho para darle certero golpe en la cara a mi hermano menor como resultado quedo tirado en suelo, sin darme tiempo para reaccionar se levantó y me devolvió el golpe, logrando hacerme perder el equilibrio pero en rápido movimiento lo tome de su camisa y ambos nos fuimos al suelo, tuvimos una batalla de cuerpo a cuerpo fue muy dolorosa no solo por los golpes sino por el odio que sentía hacia a él, por darme la noticia de que perdería a lo único que me daba paz en este mundo.

Al cabo de un par de horas, terminamos agotados tirados en el suelo teníamos moretones por todos lados, nuestras ropas estaban desechas, me percate que el atardecer estaba acabando, simplemente cerré mis ojos para tratar de comprender todo lo que estaba pasando.

- Lo siento Indra, veré que puedo hacer yo... - escuche la voz de Ashura de nuevo y eso me enojo

- No quiero tu lastima - pronuncie fríamente sin abrir mis ojos

Ashura no dijo nada más, escuche solo cuando se marchó, claro ya debería estar recuperado, gracias al poder de los kyubis, por mi lado sentía mi cuerpo muy adolorido tardaría más tiempo en reponerme, como pude me levante y simplemente me dirigí a paso lento hacia casa.

De regreso no dejaba de pensar en las palabras de Ashura, debería tener alguna posibilidad de evitarlo, sin ella no sé cómo sería mi vida, desde que vi el cerezo brotar en la parte trasera de mi casa lo cuide con mucha dedicación, me atraía sin saber porque, durante mucho tiempo, luego se convirtió en la joven de cabellos rosados que prácticamente me quitaba el sueño de una manera literal, no dejaba de admirarla mientras dormía y eso tiene una simple respuesta, es Mi Cerezo.

Al llegar a casa ya había anochecido completamente, camine a paso lento dirigiéndome hacia la cocina, era costumbre que Mi Cerezo estuviera hay esperarme, finalmente llegue y una nota se situaba en la alacena, "Te espero en el lago" decía, sonreí levemente, no entendía muy bien la nota pero sea lo que fuera, debería ir hacia allá, pensé, con un poco de pesar deje la cocina, ya que mi cuerpo me pedía irme a descansar hacia la cama pero mi corazón dictaba hacia el lago.

La luz de la luna iluminaba muy intensamente todos los alrededor del bosque y precisamente el lago, observe muy cuidadosamente el lugar hasta que la encontré, Mi cerezo estaba en el borde del lago sentada, sus piernas se movían de un lado a otro en el lago, camine más hasta que me acerque lo suficiente para que sintiera mi presencia.

- Indra-kun, viniste - dijo mirándome a sus espaldas mientras se levantaba de su lugar acercándose a mi

- Hmp

- P-Pero ¿qué te sucedió? - me pregunto preocupada al ver mi estado

- Nada - dije sin importancia

- No mientas! - grito, sorprendiéndome - Indra-kun, tienes moretones, tu ropa esta...

- Es mi asunto - interrumpí fríamente

Sus ojos jades me miraron cristalinamente, supe en ese momento que cometí un error, sus lágrimas no se hicieron esperar, mientras me miraba intensamente.

- Tienes razón - murmuro - Indra-kun lo-lo siento

- No llores, no tienes por qué disculparte - pedí, mientras daba un largo suspiro - Soy un problema... - murmure mientras limpiaba sus lágrimas con mi pulgar

- Ven conmigo - pido Mi Cerezo mientras me tomaba la mano, guiándome hacia el borde del lago

Una vez estando los dos en el borde me percate como ella llevaba sus manos hacia el cierre de su vestido en la parte posterior bajándolo, se quitó muy lentamente el vestido ante mi atónito semblante su ropa interior quedo ante mis ojos, simplemente sentí como mi temperatura comenzó a subir por todo mi cuerpo por otra parte me estaba costando respirar por los agitados latidos mi corazón, ella tenía su mirada hacia el lago y de repente la desvió hacia mí, se encontraba muy sonrojada su mirada era entre inocente y deseosa, suspire tratando de regular mi respiración.

- I-Indra-kun - me llamo Mi Cerezo - Te amo - dijo mientras se quitaba las ultima prendas que cubrían su cuerpo

Mi aliento se detuvo por un segundo, solo para contemplar como su cuerpo brilla con luz de la luna su largo cabello rosa se veía más hermoso que nunca, sus pechos eran de un tamaño normal pero simplemente provocativos, su cintura era marcada por lo plano de su abdomen, sus piernas eran largar y esbeltas, toda su desnudes estaba expuesta ante mí, podía escuchar los latidos de mi corazón retumbando en mi cuerpo, sentía que sino la tocaba moriría de alguna manera.

- No tienes que hacer esto - decía tratando de enfocar mis ojos en los suyos, pero se me hacia prácticamente imposible, en no apreciar su belleza.

- Estas confundido - me decía mientras llevaba sus manos a mis mejillas - Quiero estar contigo... en alguna parte de tu corazón no me importa que tan pequeña sea...

- Lo estás - respondí embelesado

- Quiero hacerte feliz - me confeso - Solo quiero darte mucha felicidad... Quiero poder consolarte cuando te sientas mal... Quiero ser tuya Indra-kun

Me dejo sin palabras cuando simplemente se alejó de mí y se lanzó al lago.

Mi mente trataba de procesar su confesión, no sé como pero alguien me dijo una vez "El que quiere, Busca" y sabia precisamente lo que significaba aquello, Mi Cerezo me estaba ofreciendo darme "Felicidad", era una oferta que no iba a rechazar, desde luego había pasado por tanto, finalmente aceptaría todo lo que ella estaba dispuesto a darme.

Sin darme cuenta ya me encontraba dentro del lado apoyando mi espalda al borde de este, parecía que mi cuerpo se había movido automáticamente despojándome de mi atuendo dejándome sin nada.

Mi Cerezo al percatarse y me encontraba dentro del lago se acercó lentamente a mí, al tenerla al frente ella primero me sonrió luego me beso.

Al sentir sus labios junto con los mismo era un manjar, como pude estar tanto tiempo sin volverla a besar, en verdad extrañaba el sabor sus labios. La sensación de desfallecimiento me llego no puede contenerme más, comencé a tocar su cuerpo sin ningún pudor, era mía y no era porque yo lo decía, sino porque ella quería.

Mi nombre salió de su boca como un gemido aquello fue provocado cuando pase una de mis manos sobre sus pechos apretándolos delicadamente, me sentía arder junto a ella.

- In-Indraa-kun - gimió entre mis brazos habíamos dejado el lago por mi cama, la había besado en cada parte de su cuerpo succionando, lamiendo, acariciando, mordiendo habían pasaba varios minutos, dedicándome en mirar cada una de sus expresiones de satisfacción cuando la tocaba, pero era el momento de comenzar con lo que nos pedían nuestros cuerpos, nuestras miradas seguían una a la otra, no quería forzar nada y si ella me decía que pare, simplemente me detendría.

- Sigue... Por favor - me suplico Mi Cerezo

- Hmp

Me coloque justo donde debía para lograr la tan anhelado conexión que pedían nuestros cuerpos, empuje hacia adelante haciendo que ella gimiera muy sonoramente, rápidamente la bese apasionado llevándome sus gemidos entre mis labios.

Luego comenzó un vaivén muy delicioso entre ambos, el placer era inmenso nunca había sentido aquello, sus gemidos no paraban al igual que los mismo, solo tenía una cosa en mente, demostrarle todo lo que sentía, todo lo que significaba para mí y mucho más. Sabía que esto no dudaría mucho pero quería sentirme dentro de ella en cada segundo que transcurría en mi habitación, sentía como ella se aferraba a mí, en donde sus piernas se cruzaron alrededor de mi cadera y su brazos rodeaban mi cuello, gemí sonoramente al sentir como se abría más para mí, percibía que podía profundizarme más dentro de ella, lleve una mano hacia su cadera para apretarme más contra ella.

El fuego se estaba apoderándose de nosotros prácticamente un delirio capricho.

- In-Indra-kun! - grito Mi Cerezo por el placer que la arremetía con fuerza

- Sa-Sa-ku-ra...! - grite expulsando todo lo que tenía contenido por dentro, en su interior

Me coloque a un lado de la cama mirándola como trataba de regular su respiración, cerré por un instante mis ojos ya que estaba siendo presa del cansancio.

- Indra-kun - llamo

- Hmp? - emití

- Me dijiste "Sakura" - dijo sonrojada

- Si, eres Sakura - comente abriendo mis ojos para mirarla atentamente parecía confundida, la atraje hacia mí para que recostar su cabeza en mi pecho

- Es mi nombre? - pregunto curiosa, mientras acariciaba mi pecho con sus manos, logrando que me diera un escalofrió

- Mmm... Sakura, no te gusta - dije tomando unos mechones de su cabello rosado entre mis manos

- No es eso, bueno me pareció raro que después de tanto tiempo me llames así... ¿Qué significa? - pregunto inocentemente mientras se sonrojaba

- Flor de Cerezo... Eres Mi Cerezo, Mi Sakura - afirme, buscando inmediatamente sus labios para tener una segunda ronda.

El frio de la madrugada me hizo levantar entre bostezos no sabía porque el clima vario tan de repente, supuse que quizás se debía al invierno que finalmente había llegado, aunque mi habitación era completamente cerrada, sin prestar mucha atención sentí la necesidad de tomar un vaso con agua por lo seca que estaba mi garganta, somnolientamente mire alrededor para encontrarme con mi ahora Sakura, dormía tan plácidamente entre las sabanas de la cama, se vía tan hermosa que no puede evitar tomar delicadamente uno de sus mechones rosados que cubría si querer una parte de su rostro, suspire pesadamente, por las ansias que me habían entrado de querer besarla, con desgano me baje de cama con cautela para no despertarla mientras me dedicaba en la búsqueda de mi pantalón para colocármelo, salí de la habitación directo a la cocina, al llegar trate de buscar un vaso sin hacer mucho ruido pero de repente sentí como una sombra paso detrás mío, me detuve en la búsqueda del vaso y simplemente active mi sharingan pude detectar una presencia salí de la cocina para seguir aquella presencia y entonces sentí que algo me golpeó la cabeza inmediatamente caí al suelo producto de la inercia muy adolorido, me propuse a levantarme pero me costaba tanto, no solo por el golpe que había recibido sino porque la pelea que tuve con Ashura me estaba pasando factura, con mi sharingan trataba de buscar quien pudo ser causante de ese golpe desde el suelo, se arrepentirá por eso.

- Aaaaaah!

Un grito me dejo helado por un segundo sabía perfectamente de quien se trataba era...

- Sakura! - grite preocupado desde el suelo

No podía pararme me dolía mucho el cuerpo así que como pude me arrastre hasta llegar a la habitación, observe que estaba todo fuera de su lugar y Sakura no estaba, la desesperación me gano, entonces tome la katana que se encontraba en una esquina de la habitación para apoyarme y logrando levantarme, salí nuevamente al pasillo me percate que la puerta trasera que daba justo al patio estaba abierta y emprendí mi caminar hacia allá.

- Vaya, Vaya, Indra no te vez bien - esa voz me dejo estático

- Zodan - pronuncie con furia tratando de enfocar mi sharingan hacia él.

Zodan era uno las personas que más odiaba en este mundo, porque se preguntaran, un hombre que comprende un aspecto normal y corriente con sus cabellos castaños oscuros y su ojos cafés, ¿qué daño puede hacer?, era todo lo contrario, era uno de los jefes del pueblo que siempre frecuentaba para abastecerme de alimentos, Zodan había infundado rumores a los aldeanos sobre mí, les decía que un día iba a destruir todo el pueblo y por lo tanto que era una amenaza que viviera cerca de ellos, pero eso no lograba conversa a los demás jefes del pueblo que por lo tanto me dejaban que vaya cuando necesitara algo, sabía que el temía mi poder y quería lograr a toda costa destruirme, por mi parte nunca pensaba en despreciar parte de mi tiempo en pensar en él, así que solo lo ignoraba completamente.

- El mismo, mira lo que encontré es hermosa ¿no? - dijo burlón mientras con su katana señalaba a Sakura que se encontraba inconsciente en el suelo solo cubierta con una sabana

- Mal-di-to! ¿Qué le has hecho?! - pregunte con furia mientras sentía mi poder correr por mis venas

- Todavía nada, sé que aquella es el Ninju, escuche tu conversa con Ashura, no entiendo porque te importa, si solo es Ninju - comento riéndose mientras se ponía en posición de batalla

- Eso... No te importa!

Mi cuerpo se movía de un lado a otro tratando de esquivar los ataques de Zodan mientras me dedicaba en calcular el momento preciso para propinar mis ataque hacia sus puntos vitales para acabar de una buena vez, no podía acercarme a Mi Cerezo que seguía inconsciente, si quería llegar a su lado debía derrotarlo a él.

Un par de minutos me basto para comprender sus movimientos sabía que era el momento, use una técnica de fuego hacia el logrando que soltara su katana mientras este saltaba hacia atrás esquivando la técnica de fuego, eso fue un grave error ya que mis movimientos eran mucho más rápido, al encontrarme a sus espaldas con dos katanas en manos atravesé su estómago con su propia arma.

- Es todo... No pienso manchar mi katana con tu sangre - dije fríamente

No respondió supuse que ya había acabado con él, deje mi katana de lado y fui hacia Sakura a paso lento me sentía muy agotado, al estar a centímetros de tocar a mi Sakura me agache y fue entonces cuando sentí una punzada en el corazón, mire horrorizado hacia mi pecho y me percate que la punta de mi katana salía por mi pecho atravesando mi corazón, de repente un ataque de tos se hizo presente al parecer la katana no solo había atravesado mi corazón, me lleve una mano a mi boca para calmarle pero un líquido rojo y espeso se manifestó siendo expulsado de mi boca a cada segundo.

- Indra... No debiste subestimarme - advirtió Zodan

- No... No... Es posible... Deberías est... - la tos volvió más fuerte y las manchas de sangre manchaban mi abdomen

- No deberías hablar... Indra... Prometo cuidar muy bien de ella - comento señalando a Sakura

La tensión fue mortal mis ojos comenzaron a emanar algo que no su supe detectar me olvide de todo a mi alrededor y nos transportamos a una dimensión paralela donde predominaban los colores azulados. Zodan estaba atado a una cruz de madera mirándome desesperado por mi parte me encontraba parado frente a él con dos katanas en manos.

- ¡Indra!... ¿Qué me has hecho?

- Zodan... Sufrirás... En esta dimensión por siempre... - dije seriamente - Tsukuyomi

La realidad me pegaba de frente me encontraba al borde de la muerte sentía que ya no podía estar consiente busque con la mirada a Sakura, aunque sea la última vez que la vería, sería suficiente para mí, moría feliz con tal de solo verla.

- ¡Indra-kun!

- Sa-ku-ra

Mi Cerezo había recuperado la conciencia en el peor momento, se acercó hacia mi conmocionada y asustada mientras se acomodaba un poco la sabana que llevaba encima cubriendo su cuerpo.

- Indra-kun... estas mal - dijo desesperada mientras sus ojos se llenaban de lagrimas

- N-No importa... mientras estés bien - dije tranquilamente para no asustarla más de lo que ya estaba

- I-Indra-kun... Te quitare la katana... - se levantó para ponerse a mis espaldas - Buscaremos ayuda... Aguanta...

- E-E-so..Mo-mo-lesta un poco sabes... - dije difícilmente, apretando mis dientes - ¡Aaaah!...

- Ya está... Indra-kun... No te vayas... Por favor... - suplico, al verme un poco cansado - ¡Te amo!

- Eres una Molestia...

- ¡No te vayas! ¡No me dejes sola! ¡Si te vas me quedaría sola! - grito abrazándome desde el cuello mientras me atraía hacia ella

- Mi Molestia - susurre acercándome un poco a su oído con mi último suspiro

- No-No-No... ¡Indra-kun! ¡Vuelve!

- Ayuda a mi hermano

- Ashura - pronuncio la pelirosada - ¡¿Qué puedo hacer?! Dime... ¡¿Daria mi vida por el?!

- Solo... Toca su corazón...

A mi alrededor predominaba una oscuridad completa, en donde solo me encontraba yo, sin ninguna presencia junto a mí, de repente sentí como mi corazón latía fuertemente no entendía porque si ya me halla en el otro mundo, una electricidad me recorrió el cuerpo entro e instantáneamente cerré mis ojos, al abrirlos nuevamente los sentía muy pesados pero eso no evito que los abriera por completo, lo primero que pude ver fue a mi hermano menor mirándome seriamente, como acto reflejo me senté apoyando mis brazos en el frio suelo, no sentía ningún dolor en mi cuerpo.

- ¿Sa-ku-ra? - pronuncie hacia ahogándome por lo que mis ojos veían, no tenía un buen aspecto se veía casi sin vida parecía desvanecerse junto a mí la tome entre mis abrazos, atrayéndola hacia mi pecho

- Ashura ayúdala - pedí casi en suplica, Sakura se encontraba muy helada

- Sabes que no puedo, te lo dije - comento seriamente

- Sa-ku-ra - la llame tratando que enfocara sus ojos jades en mi - Diste todo el Ninju por mí... Eres una molestia... ¡No debiste!

- I-Indra-kun

- No tenías... - apreté mi dientes tratando de contener mi desesperación junto con mis lágrimas - Ahora me quedare sin ti

- Me das calor... Indra-kun - murmuro lentamente

- Tú me das la paz que mi corazón necesita - le comente a Sakura - No lo vez... sin ti... no la encontrare...

- In-Indra-kun - susurro débilmente

- ¡Mírame!... No te separaras de mi - emití parte del Ninju que me dio en su pecho - Estarás a mi lado en la otra vida, no te podrás separar de mí, me seguirás, me amaras sin razón y ¿sabes, por qué?... ¡¿porque?!... ¡Te Amo!...

Finalmente uní mis labios con los suyos en un beso muy desesperado y apasionado de mi parte, necesitaba que lo sepa y ese era el momento sabia que mi felicidad y mi paz se iban junto con ella todos nuestros recuerdos pasaron en cámara lenta solo un efímero segundo basto para aquello...

Mi Cerezo se desvaneció entre mis brazos sin dejar rastro más que unos cuantos pétalos rosados entre mis manos...

El cielo dio un fuerte estruendo avecinando lo inevitable, gruesas gotas de agua comenzaron a caer sobre, con mi cuerpo empapado tome uno de los pétalos rosados y lo apreté en mi mano formando un puño, sentía algo cálido y salado salir de mis ojos era tan obvio mis lágrimas no se hacían esperar una detrás de otra caían por mis mejillas mezclándose con las gotas de lluvia hasta llegar al suelo.

- Indra...

- Ashura - pronuncie levantándome para dirigir mi fría mirada hacia mi hermano - Te odio... No quiero volver a verte... si nos volvemos a cruzar... Te aseguro que no me voy a contener y no importa si eres mi hermano menor

Era el comienzo de un crudo y triste invierno para mí.

Comentarios de la Autora:

Konnichiwa! ^.^

Lectores!

Sumimasen por tardar tanto... Pero debía quedar genial!

Espero que la disfruten!

Arigato por leer!

Sayonara! ^.^

Cuidense! ^.^