Durante eones, los niños del mar pudieron alzarse sobre la tierra, de vez en cuando salían a la superficie en busca de sus dulces frutos, dejando que sus branquias se cerrarán y sus aletas se secaran para convertirse en algo parecido a los miembros inferiores de aquellos seres que, también en raras ocasiones, entraban en sus dominios.
Los terranos solían ser pacíficos en su mayoría, pidiendo permiso y perdón para obtener alimento proveniente del mar, y el mar era benevolente concediéndoles aquel deseo y protegiéndoles mientras que realizaban su tarea. Pero un día las cosas cambiaron, uno de aquellos seres de la tierra descubrió el valor que tenían los niños del mar, y por desgracia era un ser retorcido.
La gente del pueblo de los terranos les había advertido a los niños del mar que ese hombre era bastante retorcido, que hacía no mucho había asesinado a sus padres con tal de obtener poder, y aun así ese fuera un secreto a voces en el pueblo, Rizevim Livan Lucifer lloraba frente a la tumba de sus padres la muerte de estos, cualquier incauto o forastero podría caer en su trampa y ser engatusado por él y su cruel mentira.
Y para desgracia del mar, uno de sus niños fue presa de las garras de este hombre. Vali era su nombre, aquel cuyos ojos eran el mar mismo, cuyos cabellos hacían a todos recordar la espuma sobre las olas. Los niños de las olas raramente sabían cómo detectar las mentiras e incluso como fingir, y sus emociones siempre rondaban a lo extremo. Ellos podían amar con pasión, sin contemplaciones y sin esperar nada a cambio; así como podían odiar hasta el extremo de clamar por la muerte de aquel desdichado ser que hiriera a uno de los suyos.
Rizevim enamoro al niño del mar, lo atrajo fuera de los dominios seguros del mar, le lleno de regalos que hacían que sus ojos brillaran, su corazón se acelerara y el ambiente se volviera ligeramente mas húmedo. En el principio Vali era más feliz de lo que nunca había sido, y cometió el error más grande para un niño del mar, le entregó su corazón a aquel terrano. Fue entonces cuando empezó a sufrir y su sufrimiento se convirtió en lágrimas que se convertían en piedras preciosas para los terranos, en ese momento los diamantes que lloraba se volvieron la obsesión de Rizevim.
26-05-2021
