Hola a todos, me alegra que les esté gustando la historia, quiero agradecerles por el apoyo que han dado a esta historia, si les gusto el capítulo comenten, además de que la mayoría me dice que prefiere o me sugiere que Sakura se haya largado de la aldea.

También pregunto si tienen ideas para los nuevos espadachines de la niebla, solo hacen falta dos, considere meter a King de Nanatzu no Taizai y Chastiefol pero no estoy seguro.

Naruto se levantó de la cama donde Itachi le había dejado, lo que más despreciaba del sello en su brazo era que no podía sellarlo, seguía enviando una señal, que si bien no era dolorosa sino más bien desagradable, que evitaba que lo sellase, además ya no tenía ningún espíritu dentro del sello por lo que el camino humano no podía deshacerlo, se dirigió a la cocina donde seguramente ya habrían preparado el desayuno, cuando bajó se encontró con Itachi y Kiba, este último usando solo unos bóxer negros, no estaba seguro de porque el castaño estaba así en su casa pero decidió omitirlo mientras recogía un plato con huevos y tocino, creyó que su amigo habría estado en las termas y se estaba vistiendo pero se quedó quieto mientras le veía.

— Voy a hacer una pregunta que probablemente sea estúpida o cuya respuesta puede que no quiera saber, pero, ¿Qué hacen aquí y, Kiba, por qué estas semi desnudo? — preguntó viéndole con cara de palo.

— Vine a cuidarte, después del descontrol que tuviste durante los entrenamientos alguien debía cuidarte, cuando llegue Kiba ya estaba aquí — respondió Itachi tranquilo, Naruto solo pudo suspirar cansado antes de dejar su plato en el lavatrastos — Además de que quería hablar contigo, no pude decirte esto antes de que partieras de la aldea— añadió con seriedad

— Yo vine para saber cómo has estado— respondió Kiba jugando con el resorte de sus bóxer.

— ya les dije cómo he estado en los últimos años, misiones, entrenamientos, eso— le recordó Naruto, el castaño solo sonrió de una forma bastante pervertida.

— Me refiero a la vida sexual, ya sabes, ¿con cuantas mujeres has estado en los últimos años? ¿Ya lo hiciste con Haku? ¿Qué tan buena es en la cama? — pregunto adentrando su mano bajo su ropa interior, Itachi volteó a verlo con una mirada que claramente preguntaba "¿Qué Diablos?".

— Kiba eres el peor desvergonzado que conozco— confesó mientras se cubría los ojos, apreciaba a todos sus amigos, incluidos ese desvergonzado pervertido, pero en ocasiones le sacaba de quicio.

— ¡Vamos hombre! Cuéntame— pidió sonriendo, Itachi solo miraba la conversación con una expresión que el rubio no podía estar seguro de sí era pena o confusión.

— ¿Y que ganó yo? Tú ganarías tus perversiones pero yo no gano nada— contestó mirándolo, en condiciones normales no tendría tanto problema pero viniendo de su pervertido amigo no estaba tan seguro.

— Si lo haces yo te cuento las mías— la mirada del rubio decía un claro "No" el castaño dejó de sonreír antes de verlo con un poco más de seriedad — Bueno, ¿Qué quieres? — pregunto viéndole serio

— No creo que deban hablar de eso ahora, en realidad nunca— Interrumpió Itachi viendo molesto al castaño — Ahora a lo que vine, supongo que Jiraiya-sama ya te habrá contado de Akatsuki— empezó a explicar el pelinegro.

— Si, es un grupo criminal que le está dando casa a los jinchuriki, es un grupo conformado por ninjas rango S— confirmo el rubio viendo serio al otro, esto era bastante más serio de lo que creyó.

— Muy bien, eso me ahorra explicaciones, lo que tengo que decirte es de sus miembros— continuo explicando — Mi excompañero era Kisame Hoshigaki uno de los antiguos espadachines de la niebla, otro vendría a ser el marionetista de Suna; Akasuna no Sasori; es un experto en marionetas y veneno, el siguiente es Kakuzu; tiene un jutsu prohibido que le permite robar órganos de otros para alargar su vida, su compañero es, o era, Hidan; un sacerdote de Jashin, es prácticamente inmortal, el único aparente modo de matarlo sería que no pueda completar su rito a su dios pero no estoy seguro, la colíder de la organización; Konan, ella utiliza un extraño jutsu de papel, por último está el líder de la organización; Pain; él, al igual que tú, tiene el rinnegan, bajo ninguna circunstancia debes subestimarlo— explicó Itachi viendo con seriedad a Naruto, este había palidecido un par de tonos.

— Carajo— murmuro preocupado el rubio, por un instante se había sentido emocionado con la posibilidad de otro usuario del doujutsu, entrenar juntos o que le enseñase los secretos que este hubiese descubierto pero el saber que era el líder de la organización que buscaba matarlo toda esa emoción se le había escapado.

— Lamento asustarte de este modo pero me pareció que debías saberlo, sin más me retiro, Anko quiere que le acompañe a comprar ropa y es mi deber como hombre buscar como escapar de hacer de mula de carga— se despidió, justó en ese instante la puerta fue tirada por Anko que miraba a todos lados buscando a su novio, Itachi solo atinó a saltar por la ventana y comenzar a correr hacía el bosque, la de cabellos morados salió de la casa después de no encontrarlo.

— empiezo a creer que todos mis conocidos y amigos son un montón de raros— comentó Naruto viendo a la ventana con cara de confusión, además de sentir pena por el Uchiha, conocía a Anko desde hace un tiempo y podía asegurar de que Itachi terminaría como una mula de carga.

— Corre Itachi ¡Corre! — grito Kiba por la ventana, luego volteó a verle sonriendo divertido, solo pudo palmearse el rostro sin entender por qué sus amigos eran así — Bueno, sin él aquí ¿ya me lo cuentas? — preguntó con morbo.

— ¿Si te lo digo me dejaras en paz? — preguntó exasperado, podía simplemente golpearlo pero normalmente después de uno de sus "accidentes" tenía secuelas y le costaba controlar su fuerza al punto de poder romper un árbol común con una mínima de su fuerza, según él, por lo que podía terminar matando a su amigo en el primer golpe.

— Si— respondió sonriendo para después quitarse su ropa interior quedando desnudo, al ver la cara de su amigo no pudo contener la pregunta — ¿Qué?

— ¿Por qué diablos te desnudas? — preguntó intentando aguantar el tic que estaba amenazando en aparecer en su ceja, eso y el morbo de mirar a la entrepierna de su amigo, si había algo que maldecía de Kurama eran los problemas de instinto que tenía, hacía mucho había comprendido que el morbo era un instinto como el de comer, dormir, socializar y tener sexo, y ahí radicaba el problema, el morbo que llegaba a sufrir era en ocasiones algo difícil de controlar, el problema radicaba en que tenía vergüenza, ese detalle lo diferenciaba de los animales por lo que después de saciar su morbo pasaba a tener vergüenza extrema, también había entendido que los Inuzuka solían a no tener lo que él sí, dígase vergüenza.

— Ya nos hemos visto desnudos, no entiendo cómo es que aún te da vergüenza, y si lo hago es porque me gusta estar desnudo— respondió viendo al rubio, segundos más tarde sonrió divertido — Oh ya veo lo que tienes es morbo, vamos mira— incito el castaño, aunque se quejaba constantemente de esto le divertía enormemente la vergüenza y lo santurrón de su amigo, desde hacía mucho tiempo había notado el lado animal del rubio y como este peleaba en contra de este— adivinare, ¿quieres ver quien lo tiene más grande?

El leve sonrojo que apareció en las mejillas del rubio basto como respuesta para que el castaño entendiese que dio en el clavo, oh se reiría tanto.

— C-como sea— respondió el rubio avergonzado de ser pillado— Con 2— Kiba no pudo evitar mirar curioso al rubio, sabía que Naruto no era de tener relaciones con alguien que no fuese su pareja, Tsume por ejemplo, y que el recordara todas las novias de Naruto estaban en la aldea— Con Haku y Kurotsuchi— el castaño no pudo evitar abrir la boca hasta el suelo al oír eso.

— ¿Con la nieta del Tsuchikage? ¿Cómo? — pregunto asombrado.

— Cuando estábamos en Iwa tuvimos demasiada tensión sexual y terminamos teniendo sexo para aliviarlo, y, bueno, con Haku llevamos más de tres años de relación tarde o temprano debíamos tener relaciones— explico rascándose la mejilla, debía de reconocer que con todo su vida sexual había sido relativamente activa— Ahora dime para que querías saber eso— pregunto viéndole a los ojos.

— Curiosidad, yo he salido con unas cuantas chicas, por un tiempo salí con Ten Ten, y con un par de chicas más, pero he seguido teniendo sexo con mama— contestó sonriendo, Naruto solo miro a su amigo con sorpresa, la mirada de este fue suficiente para el castaño para entender la pregunta — todos tenemos la necesidad de tener sexo, hombres, mujeres, sin importar la edad, a mama le gusto lo que hicimos, incluso quiere tener sexo contigo otra vez— respondió tranquilo, estaba por decir algo más cuando la puerta fue abierta de golpe y por ella entro Temari, rápidamente Kiba se cubrió con una toalla.

— ¡Naruto prepara tu equipo que nos vamos a Suna!— gritó la rubia alarmada, el Uzumaki se levantó casi al instante mirando alarmado a la chica — Akatsuki secuestro a Gaara — esas palabras fueron motivo suficiente para que Naruto subiera para segundos después bajar con la vestimenta completa.

— Temari nos vamos— ordeno agarrando a la rubia mientras de su ojo comenzaban a brotar ondas rotatorias, solo tardaron unos segundos y aparecieron a las afueras de Suna.

— ¿Siempre te transportas así? Carajo esto marea — Al escuchar esa voz masculina volteó a ver hacía atrás encontrándose con Karin, Yugito y Utakata.

— ¿Cuándo llegaron? — preguntó incrédulo, no había sentido que estos lo tocasen como para ser absorbidos por su Kamui.

— Cuando te estabas yendo llegamos nosotros y te alcanzamos por muy poco, nuestra misión es rescatar al Kazekage — respondió Karin entrando a la aldea rápidamente junto al resto del equipo al instante en que llegaron fueron rodeados por varios ninja de Suna viéndoles alarmados.

— Muévanse bastardos, mi hermano, nuestro Kazekage fue secuestrado y están estorbando— gritó Temari, Naruto se apartó de su camino sabiendo lo peligroso que es una mujer enfadada, los shinobi se apartaron al ver a Temari, les guio hasta el hospital donde les informarían de todo lo que sabían, entraron a una habitación donde Kankuro se retorcía de dolor.

— ¿Qué ocurrió? — preguntó Karin acercándose, ella era la alumna de Tsunade que había avanzado más a lo largo de los tres años, sin contar a Haku.

— Fue atacado por Akasuna no Sasori, el maestro titiritero— le respondió el medico viendo alterado los papeles en sus manos.

— Déjenmelo a mí— ordeno agarrando los papeles y leyéndolos rápidamente — Naruto ve a buscar a Gaara, déjame el trabajo de medico a mí— pidió haciendo posiciones de mano mientras sus manos se envolvían en un color turquesa brillante.

— ¿No sería mejor esperar a tener una medicina contra el veneno de Sasori? — preguntó Temari preocupada.

— No alcanzaríamos a preparar un antídoto contra su veneno antes de que el Kazekage se encuentre muerto— declaró una anciana entrando en la habitación, Temari palideció varios tonos solo con escuchar esas palabras.

— puedo prepararlo en un par de horas, tengo los ingredientes pero tenemos muy poco tiempo antes de que Gaara se encuentre en el más haya— corrigió Karin poniendo sus manos en el pecho de Kankuro, el chakra en sus manos lentamente se convirtió en un color morado mientras el marionetista parecía relajarse — puedo curarlo sola en un poco menos de tiempo— añadió mirando seriamente a su paciente.

— Im-imposible— tartamudeo la mujer viendo asombrada a la pelirroja — ¿Cómo? — cuestiono ella sin poder creerse lo que escuchaba y veía.

— Uso mi chakra Yang para absorber las toxinas y mezclarlas con mi chakra, gracias a mi entrenamiento mi cuerpo neutraliza la mayoría de sus toxinas y las que sobran las utilizó para crear anticuerpos, Dense prisa— pidió Karin viendo preocupada a sus compañeros — no podemos permitir que Gaara muera— añadió viendo con suplica al grupo.

— ¿Por qué nos ayudan? — preguntó Chiyo mirándolos sin entender.

— Porqué nosotros jamás dejamos atrás a un amigo en apuros, y para nosotros, Gaara es un hermano— respondió Naruto saliendo de la habitación seguido de Yugito y Utakata, los tres llevaban miradas serías y firmes donde el temor no tenía cabida.

Afuera

Naruto invoco un ave gigante que tenía cabeza de perro, estaban por despegar del suelo cuando Chiyo apareció subiéndose también al pájaro, los tres jinchurikis a bordo la miraron curiosos, antes de que alguno pudiese decir algo la mujer de edad mayor hablo.

— Sí alguien puede enfrentarse a Sasori soy yo, además hace años que no apapacho a mi nieto— respondió a la pregunta no pronunciada la mujer, Naruto revelo su antebrazo mostrando el sello de Suna que emitía un suave resplandor verde, del sello broto un poco de arena.

— Gaara eres un puto genio— agradeció el rubio acercando la arena a la nariz del peculiar animal, los otros a bordo de la invocación lo miraron curiosos — cuando vio que lo iban a derrotar me mando arena con su chakra para poder localizarlo— explico mientras el ave emprendía vuelo a alta velocidad.

— ¿Con cuánto tiempo contamos? — preguntó Utakata, a él y a todos los jinchurikis que habían encontrado Naruto les explico cuanto pudo para asegurar la supervivencia de todos, entre esas explicaciones se encontraba el límite de tiempo, pues el cambiar el recipiente de un biju a otro o extraerlo podía tardar días o incluso semanas dependiendo del sello entre otros tantos factores.

— Un día, tal vez dos, ya nos llevan un día de ventaja y no podemos perder más tiempo— respondió Naruto, había invocado a Isabami, una de sus invocaciones más rápidas que podía crear además de servir de rastreador pero incluso Isabami tardaría horas o incluso el día entero en llegar a con los Akatsuki, dependía de la distancia.

— Más información de Konoha— avisó Yugito con una hoja de papel que parecía haber sido enviada por alguna de las personas en Konoha que sabía del sello de Shinatobe — Vienen dos equipos de refuerzos, uno es el equipo Guy y el otro es el de los nuevos espadachines— informo tranquila.

El rubio agarró un papel y comenzó a escribir rápidamente, cuando termino de escribir la nota lo acerco a su brazo para que después fuese absorbido por el sello de la aldea de la hoja, Yugito hizo lo mismo pero con el sello de Kiri, mientras Naruto envío el mensaje a Karin para que se cruzara con los equipos de refuerzo ella lo envío a los equipos de refuerzo, a ambos les enviaron una aproximación del terreno donde debía estar la guarida de los Akatsukis, para que los encontraran allí.

— Disculpe Chiyo-sama ¿Creé poder decirnos algo de quien se llevó a Gaara? Tenemos entendido que los Akatsuki trabajan en parejas— preguntó Utakata tranquilo a la mujer mayor.

— No supe mucho de lo ocurrido como para dar una descripción pero si sé algo, esa persona usaba explosiones— respondió la mujer, entre los otros tres se voltearon a ver, Yugito creía que podían ser sellos explosivos pero no estaba segura, Utakata sospechaba en que podía ser alguien usando la espada Shibuki de las siete espadas, Naruto por otro lado estaba considerando la idea de algún usuario del kekei genkai explosivo.

— ¿Creé poder decirnos si usaba sellos, una espada o algo parecido? — preguntó el rubio buscando cualquier información nueva.

— Si, lo recuerdo, esa noche cuando Kazekage-sama estaba peleando contra su oponente lo encerró en una esfera de arena pero un símbolo extraño apareció en ella para después hacerla explotar— añadió Chiyo con seriedad, Naruto le pasó un papel y un lápiz.

— ¿Podría dibujarlo? — preguntó Yugito, habían descartado la espada Shibuki pero parecía un tipo de ataque demasiado extraño, la anciana agarró las herramientas para ponerse a dibujar, cuando termino el símbolo tenía cierto parecido con una rosa.

— no parece un sello, le preguntare a Deidara — menciono Naruto enviando el dibujo mediante su sello a su amigo en Iwa, pensó que se tardaría horas en responder a su mensaje pero casi al instante recibió una respuesta, se puso a leer la carta con rapidez.

— ¿Qué respondió? — interrogó Utakata, entre todos los que tenían, y usaban, el sello de Shinatobe Deidara era el que solía tardar más en responder.

— Nos consiguió a nuestro enemigo— respondió mostrando una foto de un joven de cabellos rubios y unos ojos amarillos afilados con unas pocas manchas cerca de los ojos — su nombre real es Bakuha Jisatsu, su alias es Jackal, ex-miembro del escuadrón de explosivos de Iwa, aparentemente se hizo con uno de los jutsus prohibidos del escuadrón de explosivos antes de volverse terrorista— explicó seriamente, Deidara había creado varios jutsus para mejorar el poder explosivo, entre ellas estaba el jutsu robado por Jackal; la Maldición explosiva.

La maldición explosiva había resultado ser un error garrafal, cuando Deidara la había creado había sido para facilitar el trabajo del escuadrón de explosivos, en teoría el poder del jutsu debería otorgar a la persona la capacidad de transformar en bombas, eso había resultado funcionar, el jutsu si lo hacía, el problema venía de que explotaban segundos más tarde, la idea es que se volviesen bombas dormidas esperando su activación.

Deidara había podido darle muy poca información de Bakuha o Jackal, aparentemente era un solitario incluso dentro del escuadrón y mucho más de lo que le había dicho no había, tampoco podía darle muchas técnicas del jutsu prohibido, pues Naruto le había ayudado a crear algunas de esas técnicas y desconocían cuantas hubiese creado Bakuha, esto sería un combate complicado.

Con el equipo de Guy

Estaban cruzando por un bosque juntó a Karin, habían tardado bastantes horas en reunirse y tenían que apurar aún más el paso si querían llegar el mismo día que Naruto, había sido toda una fortuna que Karin los hubiese interceptado para ahorrarles tiempo, de pronto frente a ellos apareció un niño pequeño vestido con un traje formal, de ojos negros al igual que su cabellos, que se encontraba comiendo una galleta.

— Un gusto, Adversaires — saludo el niño viéndolos con burla y mofa mientras una sonrisa de superioridad se asomaba en su boca.

— D-disculpa niño ¿Qué dijiste? — preguntó Karin viendo al niño con cuidado, ese niño tenía un tipo de chakra demasiado raro, demasiado oscuro, lleno de sentimientos negativos y frio, pero tenía un chakra similar al de Naruto, que un chakra que ella recordaba tan cálido ahora lo sintiese tan maligno era perturbador.

— Debo suponer que ustedes son el equipo de refuerzo de Suna— curioso el niño mientras comía una galleta que había sacado de uno de sus bolsillos.

— Así es, ¿eres un niño de Suna preocupado por su Kazekage? No te preocupes lo traeremos de regreso— respondió sonriendo alegremente Guy, antes de otra cosa Karin lo empujo contra un árbol, un segundo más tarde donde había estado parado Guy una columna de agua broto del suelo.

— Buen ojo Lady Karin— la sonrisa del niño se ensancho un poco más, reveló la servilleta que estaba usando para comerse su galleta mostrando la nube roja con fondo negro de Akatsuki — Mi nombre es Noroi Uzumaki, miembro de Akatsuki — se presentó sonriendo como el gato de Cheshire.

— ¿Qué edad tienes? — pregunto Ten Ten viéndolo curiosa y aterrada, que un niño pequeño, al que no le calculaba más de 9 años, fuese un criminal rango S, que además teniendo ese apellido, haya pasado desapercibido para ellos era preocupante.

— 3 Años — respondió con tranquilidad, el rostro de todos se desencajó ante sus palabras.

— No bromees con nosotros niño— gruñó Neji, esto le estaba perturbando demasiado, el niño por un momento puso una cara de furia como si las palabras dichas por el mayor fuesen todo un insulto pero luego su expresión se volvió de total entendimiento.

— ¿Acaso mi edad les tomó por sorpresa? — preguntó ladeando su cabeza mientras ponía un dedo en sus labios.

— Es imposible que esa sea tu edad, tu apariencia aparenta un mínimo de 9 años— respondió Karin viendo preocupada al niño.

— Pues esa es mi edad, no me importa si no me creen— se quejó el niño.

— Oh ¿Eres familiar de Naruto? Tus llamas de la juventud arden brillantes— comparó Lee viendo con emoción al niño — que niño tan alegre— menciono casualmente el especialista en Taijutsu.

— ¿Ni-Niño? — preguntó Noroi mientras un tic asomaba en sus ojos y en la comisura de su sonrisa, instantes después 10 cadenas de chakra se lanzaron contra Lee, eso actuó como señal del peligro, todos se apartaron del camino mientras las cadenas se movían a toda velocidad, Karin se escondió entre los arbustos mientras los otros buscaban apartarse tanto como podían de esas cadenas.

— Lo hiciste enojar — se quejó Ten Ten sacando de su pergamino varias armas para lanzárselas a Noroi, pero estas fueron bloqueadas por las cadenas antes de lanzarse contra ella.

— Para ser tan joven es muy peligroso— reconoció Neji apartándose de uno de esos golpes, estaba intentando buscar una apertura con la cual atacar a ese niño tan molesto, para su sorpresa vio a Lee justo detrás de Noroi, aparentemente el niño también se dio cuenta de esto y volteo para ver al chico de vestimenta verde con asombro solo para recibir una patada que lo estrello contra un árbol cercano a Karin.

— Espero no haberlo matado— admitió preocupado Lee viendo el cuerpo tirado en el piso.

— No puedo morirme con algo como eso— se escuchó la voz del niño mientras se levantaba costosamente del suelo— si muriese con eso, yo sería una decepción, no tolero los fallos, mucho menos los míos— comenzó a decir Noroi mientras se sujetaba el lado derecho de su rostro mientras un líquido negro goteaba de su barbilla — Los menosprecie, ese fue mi error — quitó su mano de su rostro y ahora sus ojos eran rojos con tres comas.

— ¿U-un Sharingan? — preguntó Neji viendo asombrado al niño.

— Debí ir en serio desde el principio, jugar con mis presas es un error que no debo cometer— sus Sharingan tomó la forma de un remolino rojo, un mangekyo sharingan — Esto es lo que me hace superior a mis hermanos, por esto no puedo fallar ¡Astaroth! — gritó mientras su sharingan giraba rápidamente y sus manos se teñían de color negro y un aura purpura le cubría.

Se lanzó contra Guy que logró esquivarlo haciendo que el golpe del niño tocara un árbol, al instante el árbol empezó a pudrirse, ante la sorprendida mirada de todos, el chico comenzó a atacarles con sus cadenas y puños.

— ¿Qué diablos es este niño? — preguntó Guy viendo aterrado al menor.

— ¿Sorprendido? Está es una técnica de mi sharingan, Astaroth, está habilidad me permite matar y pudrir todo lo que toquen mis manos — se rio el niño intentando asestar algún golpe contra sus oponentes.

— Lo lamento niño— Se disculpó Karin apuñalándole por la espalda saliendo del arbusto donde estaba escondida, Noroi la miro sorprendido.

— Jeje fuiste más brillante de lo que pensé tía Karin — la apariencia del chico comenzó a deformarse hasta tener la ser un ¿niño? O un hombre de baja estatura.

Con los nuevos espadachines.

Estaban cruzando una llanura cuando Kisame apareció frente a ellos, antes de que pudiera hablar Kimimaro se lanzó contra él con una mirada perturbadora solo para atravesarle el pecho con uno de sus huesos, Suiguetsu y Haku miraron espantados al peli-blanco que siguió corriendo sin importarle el hombre que acababa de apuñalar.

— Amigo entiendo que es un Akatsuki pero ¿No crees que te pasaste? — preguntó Suiguetsu siguiendo a su amigo.

— No — respondió fríamente — Es enemigo de Naruto-sama y por eso debe morir — añadió el Kaguya secamente.

— recuérdenme que si Naruto se vuelve un traidor seguirle prefiero vérmelas con el resto del mundo que con Kimimaro— pidió Suiguetsu tragando en seco

Al día siguiente.

— Parece que estamos por llegar — comunico Naruto, habían dormido durante la noche para estar descansados para los combates que venían, frente a la roca se encontraron con el resto de nuevos espadachines, y Karin, durmiendo.

— No es que me queje, pero, ¿Cómo demonios llegaron antes que nosotros? — preguntó Yugito viendo desentendida a las cuatro personas.

— Kimimaro tiene una ligera vena obsesiva compulsiva — comentó Naruto mientras Isabami aterrizaba junto al resto, cuando aterrizaron los otros se despertaron.

— Naruto-sama — Saludo al rubio sonriendo alegre, levantándose de golpe— ¿No ocurrió nada malo en su viaje? Llegamos ayer a media noche y usted no había llegado — cuestionó el albino mirando con preocupación a su salvador.

— Quien dice ligera dice gruesa, quien dice vena dice sistema circulatorio, una vez Naruto estaba en otro país y Kimimaro lo encontró sin siquiera ponerse a preguntar, fue directo a él, a veces creó que es parte sabueso —Utakata corrigió al rubio haciendo que Yugito mirase espantada al Kaguya.

— Ya envié al equipo Guy a buscar los otros sellos que bloquean la entrada, también les advertimos de lo que sucedería— añadió Kimimaro sonriendo, Utakata veía con aburrimiento la escena frente a él mientras Yugito y Chiyo miraban espantadas.

— Espero que estemos a tiempo de salvar a Gaara porque Kimimaro nos obligó a correr durante la noche sin descanso— se quejó Suiguetsu bebiendo de su botella de agua.

— Según mis cálculos aún estamos a tiempo, y, Kimimaro te pasaste con ellos— regaño el rubio mientras Haku quitaba el sello de la piedra y daba un golpe a la misma que la destrozo.

— Y luego dicen que los monstruos somos nosotros — se quejó Yugito entrando en la cueva encontrándose con Gaara flotando en una esfera de chakra azul mientras chakra rojo salía de su boca, el chakra entraba en una estatua gigante.

— Haku, Utakata cúbranme, Yugito, Suiguetsu, cuando termine los sellos de mano ataquen la estatua— Se sentó en el suelo mientras comenzaba a hacer posiciones de mano—Hitsuji-Ne-Ushi-Saru-Histuji-U-Tatsu-Tori-Hitsuji-Tori-Inu-Saru-Tora-Mi-Uma-Hitsuji— Termino el jutsu, de su cuerpo comenzaron a salir nueve figuras de chakra azul, un mapache, un gato, una tortuga, un mono, un caballo-delfín, una babosa, un escarabajo volador, un pulpo-toro y un zorro — Arte de sellado; Nueve pilares sagrados— las nueve criaturas creadas por chakra atacaron la esfera donde se encontraba Gaara, al mismo tiempo el chakra que entraba en la boca de la estatua se detenía.

Yugito y Suiguetsu se lanzaron contra la estatua, ambos golpearon los ojos de la estatua provocando apenas un rasguño donde habían atacado, pero con eso fue suficiente, las figuras holográficas de los ocho Akatsuki que no estaban presentes desaparecían mientras la estatua se hundía en el suelo.

— ¿Cómo lo lograste? Anular el sellado…— pregunto Chiyo con curiosidad.

— Solo interrumpí el jutsu, al usar los Nueve pilares sagrados empecé a sellar al Shukaku en mí, como los Nueve pilares sagrados los desconectaron, ya que no había nada que sellar en la estatua por lo que el jutsu se detuvo, si hubiésemos tardado un poco más hubiesen podido seguir con el jutsu — respondió agotado, ese jutsu era particularmente complicado de hacer, Gaara, que caía al piso, fue atrapado por Karin.

— Está bien, en un estado riesgoso pero si comienzo a tratarlo desde ahora quedara fuera de riesgo— avisó Karin preocupada, realmente la vida de Gaara estaba al borde de la muerte, si hubiesen tardado unas pocas horas más del pelirrojo solo quedaría el cadáver, cargó al Kazekage y salió de la cueva, con esos tres dudaba que necesitaran mucho su ayuda.

— Sé que lo que estoy por decirte te enfadara Pinocho, pero, deja que me encargue de los jinchuriki— pidió quitándose la capa de Akatsuki atándosela a la cintura mientras sonreía de forma sádica.

— No cometas una insensatez, ningún humano podría derrotar a 3 jinchuriki al mismo tiempo estando solo— le riñó el marionetista, indiscutiblemente está era una oportunidad que no podía permitirse perder, tres jinchuriki frente a ellos, pero al mismo tiempo era una situación de peligro extremo.

— Tu mismo lo has dicho Billy, ningún humano, por eso no debo preocuparme, ni tu ni yo somos humanos, somos el dúo demoniaco de Akatsuki— respondió a punto de lanzarse cuando su cuerpo fue detenido por hilos de chakra.

— En primer lugar; Deja de llamarme de esos modos tan ridículos, en segundo; no te creas tanto, tal vez puedas con uno, incluso dos, pero tres es imposible— advirtió mirando con seriedad a su compañero — Si tan deseoso estás de morir puedo hacerlo yo, tendremos que atacar con demasiado cuidado si queremos tener una oportunidad — aconsejó viendo a sus enemigos.

— Chicos saquen a Bakuha de aquí— pidió el rubio viendo a sus camaradas, no podían permitirse distraerse contra un enemigo que usaba veneno, Karin ya había usado el proceso blanco; Albedo dos veces en menos de dos días, este jutsu junto a otro par eran de las propias creaciones de la pelirroja aprovechándose de su chakra yang con propiedades naturales extrañas, y no podía salvarlos si eran envenenados.

— Mi nombre es Jackal, maldito bastardo— grito el usuario de explosiones, no le prestó mucha atención, la mirada de los otros eran una pregunta clara creyendo que había caído en la locura.

— Quieran o no admitirlo no podremos concentrarnos correctamente con las armas envenenadas y las explosiones a nuestro alrededor— reconoció Utakata reflexionando sobre la situación, pero la idea de dejar a su amigo con el tipo del veneno no era agradable.

— Déjame ayudarte— pidió Haku preocupada, entendía perfectamente los motivos para actuar de su novio pero eso no significaba que le agradasen, al menos con ella ahí tendría a un médico para atenderle.

— No, Karin ya ha usado el proceso Albedo dos veces y no podrá curarnos del veneno sin tardar demasiadas horas en las que podría morir alguien, soy en el grupo quien tiene más posibilidades de evitar los daños de sus armas, ustedes encárguense del hombre bomba— contestó sin dejar de observar a sus enemigos, por lo que Karin le había contado en sus cartas el proceso Albedo era el aprovechar su chakra yang para curar las heridas ajenas agotando al propio usuario, a diferencia de la palma mística este jutsu era capaz de curar el veneno transfiriendo el veneno al propio cuerpo y eliminándolo gracias a su propio chakra.

— Ten cuidado — pidió Yugito mientras garras de fuego azul brotaban de sus dedos, no podían confiarse.

— Parece que los amiguitos de Mary Shaw están tramando un plan Billy— se burló Jackal viendo cómo se preparaban para el ataque — Amigo si estas por morir que no se te olvide pedirle ayuda a Damballa— siguió con la burla, estaba por hacer otro comentario cuando un golpe de hielo lo estrello contra la pared de roca de la cueva, segundos más tarde le siguió una bola de fuego azul que rompió la cueva haciéndolo caer en el lago.

— Ese idiota imprudente— se quejó viendo como su compañero se levantaba y los cuatro chicos que acompañaban al rubio y a su abuela iban contra él, dudaba que el mocoso les ganase, enfrentarse a 5 personas a la vez superaban por mucho los límites de su compañero.

Naruto desenfundo a Nomikumo, la transformo en Chijo no mure dejando a Kirasupia bajo tierra, contra marionetas no le iba a servir de nada, corrió en dirección del marionetista con la guadaña en alto, al momento de su ataque el brazo izquierdo de la marioneta donde se encontraba Sasori se levantó para después salir disparado en su contra, coloco la cuchilla contra el suelo apuntando al proyectil, segundos antes de tocar el arma los tubos que tenía incrustados salieron volando a su alrededor, los tubos se abrieron comenzando a dispararle senbons, en general disparando para todos lados.

Hizo girar a Sogiba bloqueaba las senbon a la vez que se movía intentando escapar de las agujas, gracias a sus entrenamientos a Haku tenía muchísima preparación y entrenamiento evitando agujas, al mismo tiempo la habilidad particular de Sogiba era capaz de protegerlo un poco más, Sogiba tenía la capacidad de alejar y deformar los metales apartándolos de su camino, en un instante sintió como unos hilos se conectaban a su cuerpo, al buscar el origen se encontró en que Chiyo era quien lo había hecho.

Los hilos le hicieron moverse evitando por poco algunas de las senbon, lo entendió en ese momento, le estaba guiando para evitar las agujas que no pudiese ver, se acercó cuanto pudo, Sasori intento apuñalarle con la cola metálica que tenía, colocó la guadaña frente a él para interceptar el arma, cuando Sogiba estaba por hacer contacto con la cola está se deformo como si fuese un líquido ante la atónita mirada de todos, para justo golpear a la marioneta destruyéndola en pedazos, una sombra salió de la marioneta colocándose frente a ellos.

— Debo reconocerlo, eres más impresionante de lo que creí— reconoció el marionetista sin voltearse a verlo — Un arma capaz de afectar las propiedades de los metales, muy interesante, empiezo a entender porque él tiene interés en ti— añadió con un tono suave y calmado.

— Vamos, date la vuelta, he esperado 20 años para volver a ver el rostro de mi pequeño nieto— apuró Chiyo ansiosa, la sombra se quitó la capa que le cubría a la vez que se daba la vuelta, frente a ellos se encontraba un joven pelirrojo de ojos marrones, la mirada de sorpresa de la anciana no pasó desapercibida para el rubio, al mismo tiempo se preguntaba como este tipo se veía tan joven.

— Supongo que no puedo irme con pequeñeces contigo— reconoció sacando un pergamino— Déjame te muestro la pieza favorita de mi colección, fue muy difícil de conseguir— abrió el pergamino que rezaba una única palabra "Tercero" en una nube de humo apareció una marioneta de "piel" morena y cabellos negros.

— I-imposible— murmuro Chiyo espantada — No solo te basto con juntarte con personas malvadas, te rebelaste contra el Kazekage por tercera vez— le riño la mayor Naruto estaba uniendo los puntos en su cabeza hasta que tuvo una idea aproximada de los eventos.

— Así que estás involucrado con la muerte de Rasa el cuarto Kazekage y la desaparición de Basha el tercer Kazekage — comento viendo a la marioneta, ¿eso era una marioneta basada en el tercer Kazekage? No podía entender que es lo que había perturbado a Chiyo de aquella marioneta.

— Para la muerte del cuarto fueron algunos de mis agentes pero si, estuve involucrado— reconoció el pelirrojo sin cambiar su expresión, eso ahora no importaba, tenía al marionetista a la vista y nada podría evitar el golpe, golpeó el piso con la base de Sogiba llamando a su arma hermana, Kirasupia emergió del suelo a los pies del marionetista, estaba a punto de atravesarle el pecho cuando el arma se detuvo sin siquiera terminar de salir del suelo.

— ¿Qué diablos? — preguntó el rubio intentando que la lanza siguiese elevándose.

— Veo que a pesar de todo aún no te das cuenta de por qué la anciana está tan alarmada— se rio mientras Kirasupia se levantaba cambiando de dirección para apuntarle a él, al mismo tiempo que Sogiba intentaba ladearse para apuntarle a su propia cabeza con la guadaña.

— ¿Tiene el elemento magnético? — pregunto intentando comprender la situación, antes de que pudiese reaccionar fue movido por los hilos de chakra evitando que Kirasupia le atravesase el estómago.

— No— fue la seca respuesta de la mujer con un rostro entristecido — Ese es el cuerpo del tercero, Sasori descubrió un método para convertir un cuerpo muerto en una marioneta que mantiene sus jutsus y kekei genkai— añadió mientras miraba preocupada toda la escena.

— Joder— se quejó el rubio mientras regresaba a Nomikumo al sello — Y yo que creía que ninguno sería más raro que el hombre pez— gruñó fastidiado mientras se alejaba del marionetista pelirrojo, la marioneta del tercero levantó su brazo que se abrió en partes segmentadas mostrando sellos, de los sellos comenzaron a brotar cientos de brazos.

Naruto saltó evitando los brazos mientras veía preocupado todo esto, el elemento magnético era una de los elementos más peligrosos de la historia shinobi, los otros dos que entraban en esta categoría eran el elemento polvo por su capacidad de destruir completamente a cualquier enemigo, el otro era el elemento madera gracias a poder anular el chakra de los otros y por último el elemento magnético entraba en esta categoría por anular las armas habituales.

— Señora Chiyo— llamo a la mujer mayor preocupado, tendría que recurrir a una de sus armas secretas — ¿Podría conseguirme un poco de tiempo? — preguntó mirándola seriamente, ella solo asintió poniéndose frente a él sacando dos pergaminos.

— ¿Cuántos minutos necesitas? — preguntó antes de llamar a sus marionetas, la primera era parecida a Sasori y la segunda tenía la forma de una mujer castaña.

— 30 segundos a lo mucho— respondió comenzando con los sellos de mano — Mi-I-Ushi-Saru-Mi-Ne-…

— Sea lo que sea que trames no te dejare— de la boca de la marioneta comenzó a brotar polvo negro, este polvo se levantó formando una pirámide alargada, un cono, y un bloque de arena de hierro que se lanzó en contra del rubio

—…Tatsu-Mi-Uma-U-Inu-Mi— termino chocando su pie en el suelo, si este jutsu no funcionaba terminarían muertos — Mokuton; Bosque de las hadas — del suelo broto un árbol de un color azul oscuro que comenzó a crecer rápidamente atrapando las figuras de arena de Sasori mientras las ramas del árbol seguían creciendo hasta chocar con las paredes de la cueva comenzando a atravesar la roca, cuando el árbol termino de crecer por todo el tronco y ramas empezaron a brotar cientos de flores blancas, las piezas de arena perdieron su forma cayendo al suelo.

— Acabaste con una de las más temibles armas del mundo shinobi con otra— movió su mano intentando mover su marioneta pero esta no reaccionaba — veo que previste mejor de lo que creí, el árbol en sí mismo junto a todo lo demás emite ondas de chakra, leves pero poderosas, anulaste la arena de hierro y a mi marioneta, además considerando cuanto del polen de esas flores se mesclo con la arena puedo suponer que son para inutilizar mi veneno— comento viendo el árbol con curiosidad, en su boca se formó una sonrisa.

— Lo lamento vieja Chiyo pero tampoco podrá usar marionetas, el árbol debe neutralizar los hilos de chakra de Sasori por lo que también la bloquea a usted, las ondas de chakra desestabilizan los hilos haciendo inútiles a las marionetas convencionales— se disculpó el rubio, muy pocas marionetas podrían seguir funcionando después de eso, ya sea que tuvieran una fuente de chakra interno que la moviera o usarían hilos de chakra mucho más gruesos y por ende tendrían mecanismos mucho más sencillos.

— Interesante, no solo tienes el rinnegan sino también el Mokuton entre otras grandes habilidades, sin duda serás perfecto— comentó lo último en un susurro que apenas pudo ser escuchado por los otros mientras miraba a la nada con una mirada llena de ensoñación, por algún motivo Naruto sintió un escalofrío recorrer su espalda.

— ¿P-Perfecto? — preguntó mirando asustado al marionetista.

— Si, tu cuerpo es interesante— respondió feliz mientras se desabotonaba su capa lentamente, a Naruto esto le dio mala pinta.

— Yo no le voy a eso— se quejó viendo preocupado al pelirrojo que le devolvió la mirada confuso antes de ponerse a reír, su risa era escalofriante, Naruto podía decir que hasta sonaba un poco mecánica.

— No, no, no— le corrigió aguantando la risa — yo no me refería a nada sexual, pienso convertirte en una de mis bellas marionetas— completó divertido, eso no quitaba el mal presentimiento del rubio sobre las palabras del pelirrojo, el marionetista se quitó la capa revelando su cuerpo, su cuerpo tenía unas cuchillas metálicas brotando de su espalda, una cadena o arpón brotaba de su estómago y un cilindro que tenía la palabra escrita "Escorpión".

— ¿Este tipo es una marioneta? Joder que es creepy— se quejó el rubio retrocediendo un paso, y él que creía que ya tenían ganado el combate — oficialmente da miedo— el marionetista levantó sus brazos mostrando unos cañones de los cuales comenzó a disparar fuego, el rubio y la anciana se escondieron detrás del árbol, el fuego se propago por el árbol rápidamente, ambos shinobi se alejaron del árbol que estaba quemándose rápidamente, pronto este se destruyó por completo, la cueva comenzó a derrumbarse pues las ramas que sostenían la cueva habían desaparecido.

Pronto la cueva entera quedo derrumbada por completo, Naruto estaba detrás de una roca intentando recuperar el aliento mientras sentía como el sello en su brazo empezaba a pulsar, usar el elemento madera lo agotaba demasiado, aunque su cuerpo había aceptado y asimilado correctamente los genes del primer Hokage el uso de sus técnicas tenían el efecto devastador de dejarlo sin chakra. Ya sea por tiempo o por falta de chakra su sello empezaba a absorber energía natural, si no se controlaba pronto volvería a perder el control y podría poner en peligro a todos.

Por un instante escucho una explosión, volteó a ver en dirección del ruido encontrándose con una especie de ¿hombre lobo rubio? Atacando a sus camaradas entre los troncos de árboles, no entendía como crecieron en horizontal pero ese no era asunto suyo, el dragón que era su tatuaje, y sello, se enrosco en forma circular y en el centro del circulo creado apareció un ojo, se sentó en posición de loto intentando concentrarse, esperaba que Sasori no supiese de su ubicación o acabaría muerto, estaba por entrar a su plano mental para controlar el sello y que no lo enloqueciese cuando su instinto le hizo moverse a un lado evitando una estaca de arena de hierro que cayó donde se encontraba antes.

— ¿Naruto, estas bien? — preguntó Chiyo que tenía unos cuantos golpes provocados por las rocas, esperaba que Kurama pudiese frenar el sello el tiempo suficiente para que acabase este combate, ahora se enfrentaba a dos marionetas, las marionetas no servirían contra ellos y Chiyo estaba herida, volvió a desenfundar a Nomikumo preparándose para la batalla.

— Usar una espada no te servirá— advirtió Sasori, transformo su espada en el único modo que no sería vencido por el magnetismo; Kiseki no Kishi, su gabardina le cubrió mientras sus anillos brillaban, se sacó la gabardina y cubrió con ella a la mujer mayor.

— Cúbrase Chiyo-sama, la gabardina le evitara más daños— le indico poniéndose en posición de pelea, estaba renunciando a toda defensa para obtener un ataque más poderoso, sus anillos eran de un metal no magnético por lo que esa marioneta no podría quitárselos, tendría que evitar cada golpe para sobrevivir.

Se lanzó al ataque mientras recubría sus piernas y brazos del poco chakra que le quedaban, por último alcanzó a ver a Karin apartándose aún más del terreno de combate con Gaara en brazos, ataques de arena negra eran lanzados continuamente en su contra a lo que solo los esquivaba buscando acercarse lo suficiente para destruir ese par de marionetas, Sasori y su marioneta estaban en diferentes lugares, la marioneta del tercero estaba más a la izquierda mientras Sasori estaba más a la derecha, estaba solo a unos cuantos metros de esa marioneta cuando el pelirrojo le disparo su arpón, saltó evitándolo dándose cuenta que la marioneta se había movido al otro lado del terreno de combate.

Saltó apartándose del camino del marionetista evitando ser cortado por sus aspas, volvió a emprender carrera contra la marioneta, Sasori estaba haciendo demasiado para evitar su destrucción, escuchó un ruido a sus espaldas que le advirtió del peligro, se ocultó detrás de una roca, un disparo de agua a presión corto la roca cortándole de paso unos pocos cabellos, cambio de roca esquivando los disparos de agua, este tipo estaba siendo mucho más molesto y peligroso de lo que creyó.

La marioneta del tercer Kazekage estaba por volver a moverse para apartarse de su camino cuando se detuvo, tomando ese momento como una señal se acercó a la marioneta humana para asestarle un golpe que la destruyó en varias piezas.

— Fui descuidado, demasiado descuidado, por intentar matar al niño no me di cuenta de los hilos que pusiste sobre mi marioneta— Reconoció Sasori mirando enfadado toda la escena, no creyó que cometería tal error.

— Ese no fue tu único error, Sasori— añadió Chiyo, su nieto lo miro curioso antes de girarse solo para que el cilindro en su pecho fuese atravesado por dos espadas, cada una por una diferente marioneta, la marioneta parecida a Sasori y la marioneta de una mujer castaña.

— Mis viejas marionetas, madre y padre— concluyó el pelirrojo con su mirada perdida —He sido demasiado descuidado, creó que este es el fin de la función— Naruto podía jurar que había cierta burla en su voz además de notar que las marionetas, incluyendo a Sasori, parecían formar una especie de abrazo, parecía que el pelirrojo estaba por decir algo más pero de último momento cayó detenido sin vida, con la batalla terminada busco a sus compañeros, una explosión en el bosque cercano fue lo que necesito como señal de donde estaban, estando dispuesto a correr a ayudarles un fuerte y doloroso pulso lo detuvo forzándolo a arrodillarse, al ver el sello notó que este había cambiado de apariencia, ahora líneas en forma de serpiente se enroscaban por todo su cuerpo, Chiyo le miraba preocupada.

— Vaya por Haku y Utakata — le ordenó apurado, ambos estaban entrenados para contenerlo cuando este tipo de casos se daban.

— ¿q-qué? — preguntó la anciana preocupada intentando levantar al rubio pero este le aparto la mano.

— ¡Vaya por ellos! — gritó alarmado mientras las marcas se expandían cada vez más, la mujer emprendió carrera para buscar

15 minutos antes, Equipo de rescate V.S Bakuha/Jackal

Después de que tirasen a Bakuha al agua esperaron, debían confiar en que el rubio estaría bien, pasados unos segundos una explosión los elevo por lo aires, del agua salió Jackal con cara de pocos amigos, los cuatro veían apurados al joven frente a ellos.

— Escuchen a la gente cuando hable —Regañó enfadado mirando a sus enemigos, los jinchuriki de colas, junto a tres espadachines de la niebla de la segunda generación, él sabía que podía ganarle a los jinchuriki pero pensó que ese remedo de marioneta poseída se encargaría de los espadachines.

— Como si me importase lo que diga un idiota kamikaze —Gruñó Kimimaro mientras sacaba a Hone-ju, no podía atacar cuerpo a cuerpo y desconocía las habilidades a distancia de Jackal, el rubio saltó hacia los troncos ¿O eran árboles? Kimimaro saltó siguiéndole igual que Suiguetsu, ambos estaban por cortar al rubio cuando fueron atrapados en esferas amarillas.

— Esferas bomba —Recitó Jackal mientras miraba a ambos chicos— Ahora están atrapados en esferas de chakra explosivo, con ustedes fuera del juego puedo atrapar a esos jinchuriki… —Fue cortado por tener que esquivar a Yugito que le había atacado con garras de fuego azul— ¡Dejen de interrumpirme! —Se quejó el rubio Akatsuki viendo enfadado al grupo.

— ¿Charlar con nuestro enemigo en mitad de un combate? No me parece útil —Refutó Utakata que miraba las esferas de chakra con curiosidad, estaba por desenfundar a Suraggusodo para deshacerlas cuando un brillo amarillo en el piso lo distrajo, un extraño símbolo de chakra estaba bajo sus pies y los de Yugito— ¿Qué?

— Minas de tierra, si se mueven explotaran, dudo que la explosión los mate pero será más fácil llevarlos si no tienen piernas —Se mofó Jackal, ahora solo le faltaba encontrar a esa chica de hielo y devolverle el golpe de hace unos instantes, pero primero se desharía de los espadachines que tenía— ¡Kat!… —Volvió a ser interrumpido, las esferas de chakra comenzaron a congelarse.

— No nos tomes tan a la ligera —Le regañó Haku que se encontraba en el mismo árbol que él— Utakata, yo lo distraeré el tiempo suficiente, tú usa a Suraggusodo para deshacer las minas y liberar a Kimimaro y Suiguetsu —Ordenó fríamente mientras sacaba sus agujas.

— No te creas la gran cosa, niñita —Burló el Akatsuki lanzándose al ataque, cuando faltaba poco menos de un metro su paso se detuvo, el rubio miro sin entender hasta que vio sus pies, se encontraban congelados— ¿Qué diablos?

— ¿Crees que eres mi primer enemigo, o mi primer asesinato? No eres el primero y mucho menos serás el último, pero tu cometiste un crimen que no pienso tolerar —Empezó a explicar mientras caminaba a paso lento hacía Jackal cuyo cuerpo estaba cubriéndose lentamente de más hielo—; Tú has buscado dañar a las personas que amo, mi novio, mis amigos, mis compañeros, y a aquel que lo hace solo le queda un destino en mi mano; la muerte —Confesó la chica mientras su mirada se oscurecía— ¡Hyoton; Pulso blanco! —Gritó levantando la mano en dirección de su enemigo, de su palma varias hondas de chakra blanco comenzaron a dispararse contra su enemigo, con cada pulso el hielo avanzaba más y empezaba a crearse en otras partes de su cuerpo— Disfruta de tu muerte.

— ¿Qué demonios es está chica? Esa mirada fría como el hielo y esa facilidad para matar no pueden ser humanas ¡No puede serlo! —Pensó Jackal mientras su cuerpo era cubierto de hielo— No puedo morir aquí, debó encontrarlo, es mi deber encontrarlo —Las marcas cerca de sus ojos comenzaron a moverse y agruparse en el pectoral del rubio incluso bajo el hielo formando un símbolo; un par de martillos, esté comenzó a brillar desprendiendo energía oscura, Haku, que había girado para ayudar a sus compañeros no había notado esto.

— ¿Se encuentran bien? —Preguntó Haku acercándose a la esfera donde estaba Kimimaro, habían visto hace solo unos segundos como un árbol rompía parte de la caverna en la que Naruto peleaba y podía suponer que eso significaba que tendrían que preocuparse por el sello de la oscuridad.

— Si, las esferas de chakra y las minas se deshicieron cuando su flujo de chakra se detuvo —Respondió Utakata con tranquilidad, debían ir rápido a retener a Naruto, cuando se transformaba se volvía demasiado violento y agresivo.

— Yugito lo que verás puede no ser bonito, tal vez quieras quedarte apartada —Advirtió Suiguetsu, unas pocas veces había visto a Naruto descontrolarse y eso había acabado terriblemente mal.

— ¿Peor que el otro día? —Preguntó curiosa, con lo ocurrido en los entrenamientos dudaba que pudiese peor.

— El sello maldito de la oscuridad permite al usuario transformarse en más de una forma, la que viste en el entrenamiento era la transformación tipo humana de Naruto, conocemos tipo humano, perro, ave y dragón, la más peligrosa es dragón, mientras no se transforme en tipo dragón podremos frenarlo entre los cuatro, debemos intentar que no coma nada mientras este transformado— Explicó Suiguetsu, el tampoco creería que la situación podía ponerse peor que en los entrenamientos si no fuese porque lo había visto.

— Cuando Naruto-sama entra en modo dragón deberemos provocarle bastante daño incluso romperle huesos importantes para que no provoque más daños, no es algo agradable pero será necesario para reducir la destrucción que causaría —Aceptó Kimimaro con cierto desagrado, un crujido los alertó a todos haciéndolos voltear de vuelta, frente a ellos, Jackal empezó a brillar en luz oscura, el hielo que lo apresaba se rompió en pedazos liberándolo, su cuerpo comenzó a crecer mientras era envuelto en pelaje amarillo y adoptaba una forma canina.

— ¿Qué demonios? —Preguntó Yugito sorprendida, viendo al ¿hombre? Frente a ella.

— Honestamente estando tanto tiempo con Naruto esto parece normal —Admitió Suiguetsu ganándose miradas del resto del grupo— Admitámoslo, piensen en todo lo que hace Naruto y esto se vuelve normal —Declaró enfadado mientras esquivaba un golpe de una de las garras del Akatsuki que brillaba en color amarillo, donde el puño golpeó se produjo una explosión.

— ¿Alguna idea de cómo cargarnos a un hombre perro explosivo? —Preguntó Yugito saltando a otro árbol para ganar distancia.

— Perdona que no lo sepa, eso no venía en la capacitación —Se burló Suiguetsu haciendo lo mismo que la jinchuriki— ¿Ideas?

— Haku —Llamó Utakata viendo seriamente al hombre perro— ¿Te has dado cuenta? —Le preguntó el joven a su compañera.

— Si, tiene cierta aura igual a la de Naruto cuando se transforma —Respondió Haku con seriedad— Tiene un sello maldito de la oscuridad —Advirtió viendo el símbolo de los martillos que seguía brillando.

— Debó encontrarlo, al maestro —Rugió Jackal mientras olfateaba el aire, antes de verlos con enfado— ¡Desaparezcan! —Gritó lanzando un zarpazo generando una explosión ascendente forzándolos a saltar para evitar la explosión.

— Haku intenta congelarlo para ganar tiempo, Utakata intenta frenarlo para ganar tiempo, Suiguetsu prepara jutsus de agua para atacarlo desde abajo, Yugito y yo atacaremos de manera directa —Ordenó Kimimaro seriamente guardando su espada y extendiendo sus huesos formando varias pequeñas cuchillas mientras Yugito sacaba sus uñas de fuego azul.

— Pulso Blanco —gritó volviendo a cubrir el cuerpo lentamente de hielo.

— ¡Nenmaku Keimusho! —Gritó lanzando burbujas de baba verde, al impactar las burbujas comenzaron a endurecerse formando una plasta que parecía roca, la mezcla de plasta rocosa y hielo apresaban a Jackal, Suiguetsu uso el jutsu dragón de agua, al mismo tiempo Kimimaro y Yugito se lanzaron al ataque, antes de que su cabeza fuera atrapada el cuerpo de Jackal comenzó a brillar en color amarillo haciendo una explosión alejándolos a todos y liberándose.

— Puedo sentirlo, el maestro está cerca, puedo sentirlo ¿por qué el maestro no usa su poder? —Preguntó el rubio olfateando el aire buscando algo.

— ¿Alguien sabe a quién diablos está buscando? —Preguntó Suiguetsu intentando comprender las palabras de Jackal. Escucho un fuerte ruido cerca viendo que la caverna en la que su amigo peleaba se había derrumbado, estaba por ir a asegurarse de que estuviese bien pero alcanzo a ver un reflejo rubio moviéndose, supuso que su amigo estaría bien.

— El sello maldito afecta el cerebro, podía simplemente estar delirando —Argumentó Haku sacando sus senbons empezando a lanzarlos a los nervios intentando dejarlo inconsciente.

Suiguetsu se lanzó al ataque con espada en mano intentando decapitar al Akatsuki cuando fue atrapado en una esfera de chakra explosivo, Kimimaro fue golpeado por Jackal generando una explosión enterrándolo en la roca, bajo Yugito apareció un símbolo que marcaba que estaba sobre la mina explosiva.

— ¡Haku, Utakata! —Llamó alarmada Chiyo acercándose, al mismo tiempo Jackal miraba lo que quedaba de la caverna con emoción, antes de que la vieja mujer dijese cualquier cosa el rubio corrió en dirección de la caverna— Naruto los necesita, unas marcas negras —Aviso la mujer, en ese instante Haku y Utakata corrieron tras Jackal en dirección de la caverna, al mismo tiempo Kimimaro salió de la roca donde estaba enterrado, a su cuerpo le faltaba piel y carne y varios huesos se encontraban maltrechos y expuestos.

— Debó… ayudar a… Naruto-sama… —Dijo el peliblanco empezando a caminar a paso lento hacia su amigo antes de caer desmayado.

Cuando por fin Haku y Utakata llegaron a la zona de la caverna pudieron ver como Jackal volvía a su apariencia humana y se encontraba arrodillado frente a Naruto que se retorcía de dolor mientras las marcas negras le envolvían completamente, el cráneo del Uzumaki tomó una forma más canina, su cabello se extendió por todo el cuerpo, cuando la transformación acabo era un lobo antropomórfico de casi dos metros y cuarto de alto, su cabello antes rubio se había vuelto negro y en su pelaje se encontraba marcado en blanco el símbolo del par de martillos que Jackal tenía en el pecho.

— Al fin despierta, maestro —Saludó Jackal viendo al otro rubio con admiración, Naruto miró al Akatsuki con total indiferencia antes de empezar a olfatearlo, cuando termino volteó a ver a los otros con una mirada que pronto se llenó de agresividad.

— Naruto, despierta, recuerda quienes somos —Pidió Haku en un tono suave intentando tranquilizar a su novio, Naruto solo la miraba atentamente como un perro que mira a alguien que le ofrece carne.

— ¿Por qué le llamas maestro a Naruto? —Preguntó Utakata mientras mantenía oculta a Suraggusodo, hasta cierto punto habían tenido suerte, si bien la forma perro era más peligrosa que la humana era más fácil de convencer y distraer, como si fuese un perro normal, pero en esta ocasión parecía encontrar más agradable la compañía del Akatsuki.

— Es mi maestro, este símbolo nos marca como miembros del clan demoniaco Tártaro, y él es el líder, un demonio capaz de cambiar en varias formas, mi deber, y de los míos es regresarlo con nosotros —Reveló con alegría Jackal, Utakata lo miro enfadado.

— Déjate de tonterías, tu eres Bakuha Jisatsu de Iwagakure, no te llamas Jackal, no eres un demonio —Reprendió Utakata con calma, la mirada de Jackal se volvió más enfadada.

— Deja de confundirme, no sé quién demonios sea Bakuha Jisatsu, yo soy Jackal de Iwaga… ¿Qué? Y-yo soy Baku —Su semblante se volvía de confusión con cada palabra, estaba por caer cuando una cadena se colocó en su cuello, al ver el origen de la cadena pudieron ver a un niño pequeño, Noroi, viéndolos desde la distancia.

— Jackal, père Naruto, debemos retirarnos, ya cumplimos con nuestra intención —comentó mientras otra cadena sujetaba al Uzumaki pero esta vez de la cintura, antes de que pudiese levantar a cualquiera de los dos un par de cadenas de chakra sujetaron las de Noroi, quien había frenado las cadenas del Uzumaki menor era Karin que tenía en sus brazos a Gaara.

— No creas ni por un segundo que te llevaras a Naruto, maldito mocoso —Declaró con seriedad, Naruto parecía bastante confuso, como si no pudiese reconocer a nadie, olfateaba el aire casi con desesperación.

— Dudo que pueda detenerme Tante Karin, père Naruto me seguirá por voluntad propia, hasta donde he entendido en este estado sus funciones cerebrales para racionalizar se reducen y se guía por instinto —Corrigió divertido Noroi mientras intentaba alejar a los dos rubios.

— Noroi-sama —Saludó Jackal en tono lento como si estuviese procesando sus propias palabras— Espera… tú —El rubio explosivo se sostuvo la cabeza antes de comenzar a gritar de dolor.

— Veo que tenemos menos tiempo del que creí, supongo que tendré que dejar cosas al azar, es toda una lástima —La cadena que sostenía a Naruto desapareció, al mismo tiempo la cadena que estaba en Jackal se enroscaba cubriéndolo por completo y era alejada del grupo— Père Naruto acompáñeme —Pidió mientras se alejaba, él transformado Uzumaki empezó a moverse en dirección de Noroi con tranquilidad cuando Haku, Karin y Utakata se interpusieron.

— Naruto por favor reacciona, somos nosotros, tus amigos —Pidió Haku, Naruto solo ladeó la cabeza confundido. Utakata, a diferencia de las chicas, miraba al niño que intentaba llevarse a su compañero, era un Uzumaki, las cadenas lo delataban, pero el color de piel, cabello y ojos no se parecían ni a Karin ni a Naruto.

Naruto estaba por apartarlos cuando Karin puso sus manos en su pecho, o tan cerca como esa nueva estatura le permitía, en ese momento Naruto la miro fijamente antes de olfatearla, levantó sus zarpas, Karin cerro los ojos con fuerza mientras protegía a Gaara con su cuerpo esperando un golpe que nunca llegó, al abrir los ojos se encontró con que los brazos de Naruto la abrazaban y olfateaba se cabeza, poco a poco su estatura comenzó a disminuir, el pelaje a desaparecer y volvía a su complexión normal.

— Hm, Parece que nada salió como se planeó —Se quejó Noroi antes de retirarse con Jackal.

— Gracias… chicos —Agradeció Naruto cayendo al piso agotado, en ese momento Haku comenzó a curarlo mientras llegaban el resto del equipo, Yugito y Suiguetsu cargando con Kimimaro en un bastante lamentable estado, Chiyo miraba a todos con preocupación, Karin puso a Gaara en el suelo con suavidad— ¿Cuál es el estado de Gaara? —Preguntó Naruto con cansancio teniendo bastantes y obvios problemas para mantener los ojos abiertos.

— No sabría decirlo, su cuerpo está casi perfectamente bien excepto por algo de miasma alojado en sus pulmones y alrededor del corazón pero no debería ser letal en tiempos próximos, pero por algún motivo no reacciona, su cerebro no pareciese funcionar, tampoco debería tener muerte cerebral, no entiendo que ocurre —Se lamentó Karin con tristeza, se había vuelto a acercar a la zona de peligro porque necesitaba que Naruto curase a Gaara con Kiseki no Kishi pues ella ya se había quedado casi sin chakra.

— Vamos Gaara, levántate, es un mal momento para jugarnos una broma —Pidió el rubio mientras veía el rostro de su amigo esperando que esta fuese la idea de Gaara sobre una broma, los instantes pasaban, mientras los demás agachaban la cabeza en señal de dar por perdida la batalla, Naruto se arrodillo al lado de su amigo mientras oprimía el pecho del chico mientras lagrimas comenzaban a caer de sus ojos— Por favor Gaara, eres nuestro amigo, nuestro hermano, tu aldea te necesita, tus hermanos te necesitan, nosotros te necesitamos, por favor, despierta —Rogó en un tono de súplica, al mismo tiempo frente a ellos una masa de chakra comenzaba a formarse.

En otro lugar

Gaara miraba hacia todos lados, no importaba como lo viese estaba en un desierto de arena, kilómetros y kilómetros de arena sin importar la dirección que viese, sentía que debía caminar hacia delante casi como un instinto, empezó a andar cuando una sombra apreció frente a él, al lado de un árbol muerto que era la única prueba de que alguna vez pudo haber vida ahí, no podía distinguirla, estaba por seguir de largo cuando la sombra hablo.

— Has crecido tanto, mi pequeño Gaara —Esas palabras lo hicieron ver a la persona que le había hablado encontrándose con una persona que hizo que cayese sentado en la arena del desierto, era su madre, solo la había visto en fotos pero estaba seguro de que era ella— La última vez que te vi eras tan pequeño y frágil, temía que cualquier cosa te hiciese daño —Aceptó la mujer mientras se sentaba al lado del pelirrojo.

— ¿C-cómo es que tú…? —Preguntó entre tartamudeos, toda su calma había desaparecido al ver a su difunta madre frente a él.

— Estamos en la línea divisoria entre la vida y la muerte, tu vida pende de un hilo —Explicó la mujer viendo el horizonte mientras abrazaba a su hijo— Te has vuelto un hombre grande y fuerte que protege sus ideales y a la aldea con afecto y decisión, estoy tan orgullosa de ti —Confesó mientras unas pocas lágrimas caían de sus mejillas.

— Creí que tu maldijiste la aldea —Reveló Gaara en un tono lento sin entender.

— Tu padre y mi hermano cometieron muchos errores, Rasa creyó tontamente que podía decidir sin error el valor de las cosas y desestimo tú verdadero valor, Yashamaru no supo que hacer para ayudarte, no lo puedo culpar hizo cuanto se le ocurrió y bien sé que lo intento, Gaara, yo te amé a ti y a nuestra aldea desde el fondo de mi corazón, me hubiese tanto ver lo que me perdí, tus primeros pasos, tu primer palabra, cuando entraras a la academia, verte jugar con tus hermanos —Reconoció entre lágrimas mientras se levantaba del suelo.

— ¿A-a dónde vas? Por favor no te vayas —Pidió el pelirrojo mientras intentaba aguantar el llanto.

— Tu espíritu se separó de tu cuerpo, vuelve ahora que aún hay tiempo, si sigues aquí terminaras muerto —Respondió Karura mientras empezaba a caminar hacía el horizonte.

— Por favor llévame contigo, nadie confía en mí, todos me temen —Exclamó entristecido el menor mientras caía arrodillado, antes de que pudiese decir nada más un abrazo lo detuvo.

— Yo creo que eso no es cierto, tienes amigos que están dispuestos a lo imposible por ti, que lloran, lo que creen es, tu muerte, que te desean alegrías y te aprecian, tus hermanos también te aman, y la aldea no tardara en ver la luz del sol que representas, un nuevo amanecer para la aldea del desierto y todo el país del viento, sal de aquí ahora que tienes tiempo y hazme el favor de que cuando nos volvamos a ver sea en muchos años —Pidió la mujer apuntando al camino de donde venía Gaara, ahí, frente a ellos lo que parecía la cabeza diabólica o demoniaca de un samurái con la boca abierta y en los ojos se veía el rinnegan, por esta se podía ver a su cuerpo recostado en el suelo y alrededor sus amigos llorando— Creo que deberías volver.

— Cierto, mis amigos me están esperando —Contestó alegre levantándose del suelo y limpiándose las lágrimas para caminar con decisión sin mirar atrás— Nos veremos en varios años, mama —Se despidió el joven, poco antes de adentrarse dentro de la boca de ese ser pudo escuchar unas últimas palabras.

— Me alegra que hayas conseguido buenos amigos, mi pequeño Gaara, no olvides que siempre te protegeré —Se despidió dando la vuelta empezando a alejarse.

De regreso con el grupo

Naruto estaba llorando arrodillado mientras lloraba sobre el cuerpo de su amigo y hermano, hace unos pocos minutos habían llegado los refuerzos de Suna junto al equipo de Guy, estaba por soltar el cuerpo de su amigo cuando escucho un pequeño y suave ruido, frente a él estaba una cabeza demoniaca de samurái que tenía el rinnegan al igual que él, en ese momento se dio cuenta que había otro punto de visión, de la cabeza samurái precisamente, en la boca abierta del ser había lo que solo podía describir una flama verde aqua que "camino" hasta el cuerpo de Gaara antes de entrar dentro de su cuerpo, parecía que los demás no se habían dado cuenta de la cabeza que ahora estaba enterrándose en el suelo.

En el subconsciente de Gaara

Había llegado a un pequeño oasis, en el instante en que puso un pie en su plano mental Shukaku le abrazo emocionado mientras gritaba.

— Me tenías preocupado mocoso idiota —Fue la riña del mapache de arena, ignoro esas palabras mientras levantaba su brazo formando un puño.

— Perdón por preocuparte amigo, es hora de volver al juego amigo, ya preocupamos demasiado al resto —En ese momento el puño del Shukaku choco con el del pelirrojo Kazekage.

En el mundo real

— Lamento… preocuparlos —Se disculpó el pelirrojo abriendo los ojos, en ese momento Naruto, Yugito, Utakata, Temari y Kankuro se lanzaron a abrazarlo fuertemente.

— Te extrañamos, mapache tonto —Le riño Yugito mientras le hacía un revolviéndole los cabellos.

— Cállate gata en celo, no lo fastidies —Gruñó Utakata con una mezcla de leve enfado y diversión.

— No te pases babosa drogadicta —Se burló Naruto divertido, vaya apodos se estaban dando.

— Tú mejor ni hables zorro pulgoso —Le callaron los otros jinchuriki, Gaara vio a todos ahí, tenía que darle la razón a su madre, tenía buenos amigos, los mejores.

Hasta aquí el capítulo gente, en este capítulo lo que intente hacer es meter sub-trama, estoy bastante seguro de que más de uno ya se habrá dado cuenta que me gusta el anime y manga de Fairy tail, por favor dejen sus comentarios y sus teorías conspirativas, la persona que esté más cerca de adivinar un poco de que va la sub-trama recibirá un saludo en el próximo capítulo, sin nada más me despido.