Hola a todos, me alegra que les esté gustando la historia, quiero agradecerles por el apoyo que han dado a esta historia, si les gusto el capítulo comenten, cualquier idea para futuros lemon`s es bien recibida, al mismo tiempo aviso/advierto que en este capítulo habrá bastante lemon.
También debo avisar que por fin encontré ideas para las espadas faltantes y que en este capítulo hay una ligero contenido LGBT si alguien desea saltarlo avisare su inicio y su final.
Naruto miraba por la ventana a las calles de Suna, habían pasado tres días desde que habían salvado a Gaara, este había estado recuperándose en el hospital de Suna del miasma en su cuerpo hasta quedar sano, se habían quedado para confirmar que su amigo se recuperara, Suiguetsu se había quedado en su habitación durante todos esos día pues el calor no era bueno para su kekei genkai, Kimimaro había recibido bastante ayuda de los médicos para recuperarse de su lamentable estado, Haku había salido a observar la aldea al igual que Utakata, el equipo Guy se vio obligado a regresar a la aldea para dar el reporte, Karin estaba en el hospital ayudando a recuperar a algunos enfermos y Yugito estaba ayudando a Kankuro con el papeleo en lo que Gaara se recuperaba.
Hasta ahora había un par de cosas que le atormentaban desde que había vuelto a la aldea; No había sabido nada de Sakura desde que regreso a la aldea y nadie la había mencionado en lo más mínimo, se lo había esperado de algunos de ellos pues sabían que habían tenido una pelea antes de irse de la ladea pero le había parecido extraño. Por otro lado el día en que salvaron a Gaara le estaba dejando otros pocos problemas; Cuando estuvo transformado el olor de Jackal le parecía agradable y familiar, casi como si fuese un viejo amigo, y el tal Noroi, Karin le hizo el favor de decirle su nombre, tenía un olor extraño, una parte de él podía reconocerlo parecido a Sasuke pero tenía otro olor, un olor que no podía reconocer.
Salió de su habitación caminando hacía el hospital, no podía responder la segunda pregunta sin hablar directamente con Noroi pero podía responder la primera hablando con Karin. Tardó relativamente poco en llegar al lugar, al mismo tiempo corrió con bastante suerte de encontrársela saliendo de un quirófano, se acercó a ella y la alejo del resto para hablar con ella.
— ¿Ocurre algo, Naruto? —Preguntó mirándolo directamente a los ojos, Naruto debía reconocer que le parecían bastante hermosos, de un color agradable de ver, sin dejar que eso le confundiese hizo la pregunta que le trajo aquí.
— ¿Sabes que le paso a Sakura? —Interrogo sin inmutarse, llevaba teniendo el presentimiento de que la respuesta no le gustaría, sabía que seguía teniendo una obsesión con Sasuke y temía que su antigua compañera hubiese cometido suicidio o algo parecido. El rostro de Karin se oscureció mientras su mirada se tornaba triste— No se suicidó ¿O sí?
— No, no, no se suicidó, pasó después de que te fueses de la aldea, tres o cuatro meses después para ser más correctos, durante ese tiempo se volvió más productiva y mejoró bastante como kunoichi, mejoro como médica e ilusionista, todos pensamos que se tomó mucho mejor de lo que creímos el escape de Sasuke, ese día cometió varios crímenes antes de escapar, no estoy totalmente enterada de cuales fueron pero puedes preguntarle a Zabuza, tengo entendido que estaba ayudando en la investigación —Empezó a explicar la pelirroja mientras apartaba su mirada intentando evitar el contacto visual, ese día habían tenido que poner a prueba sus capacidades y habían fracasado estrepitosamente.
— ¿Qué sabes de lo que hizo? —Preguntó después de titubear unos segundos, estaba seguro de que se estaba acercando a un punto sensible para Karin pero si quería tener una idea de que hacer debía tener toda la información posible.
— Lo poco que sé es que asesino a 4 chunin y desvió al escuadrón de recuperación —El labio de la chica comenzaba a temblar mientras lágrimas amenazaban con salir— No pude salvarlos, murieron en mis manos, por eso desarrolle el proceso albedo, para que nunca tuviese que perder a nadie, —Se derrumbó la chica, Naruto la sostuvo rápidamente abrazándola contra su pecho con suavidad— tengo miedo, no quiero perderlos, no quiero —Comenzó a llorar la chica, el rubio se quedó callado dejándola llorar contra su hombro mientras se lamentaba, se lamentaba no haber notado lo herida que estaba Karin.
— No puedo decir que no nos iremos. —Hablo después de unos minutos, no debía mentirle, no, no podía mentirle— Vivimos una vida peligrosa y decirte que nunca nos iremos sería una mentira, —Confesó mientras sentía como la chica temblaba— pero hare todo lo que pueda para siempre volver contigo, tú y los demás son mis personas amadas y no permitiré que sufran —Con esas palabras la chica dejó de temblar, el rubio temió haber cometido algún error y empeorar las cosas, Karin se separó de Naruto limpiándose las lágrimas
— No tienes que decirlo —Corrigió sonriendo—, sé que ustedes nunca me abandonarían, temó que la muerte se los lleve, y eso no lo permitiré, si el shinigami quiere sus almas la batalla no será sencilla —Añadió sonriendo con una mirada llena de decisión— Esa vez me demostró que aún tenía un largo camino por recorrer, y ahora cada paso por ese camino lo hago sin titubear, sin temer y sin mirar atrás, porque sé que ustedes me esperan al final del camino —Declaró con una seguridad tal que Naruto no pudo pensar siquiera en decir algo más, no había palabra que pudiera decir en contra de eso.
— Claro —Aseguró sin poder responder algo más— Nos tendremos que ir pronto, si me necesitas estaré en algún casino —Aseguró el rubio saliendo del lugar, le había mentido a Karin, aquí también le tenían prohibida la entrada a la mitad de los casinos y la otra mitad le pertenecían, pero no sabía que responder a lo dicho por Karin, realmente no se había dado cuenta de cuanto había crecido aquella chica que salvo de una vida de dolor, se había convertido en una hermosa mujer, fuerte y brillante, realmente no sabía que hacer pero debía buscar un modo de distraerse.
Ver si Suiguetsu quería hacer algo no era recomendable, un par de veces se lo había encontrado mientras descansaba en lugares en donde su kekei genkai era deficiente gracias a la temperatura, y cuando la causa era el calor se lo había encontrado desnudo o metido en una bañera helada y siendo que en Suna el agua no era tan fresca como para hacer la segunda opción y ya tenía suficiente con haber visto a un amigo suyo desnudo, se quedó fuera.
Se decidió a regresar al hotel a esperar que Yugito y Karin terminasen lo que estuviesen haciendo y volver a la aldea de una vez, estando en su habitación envió un mensaje a Hana, suponía que ella podría decirle lo que hizo Sakura o conseguirle esa información, envió la carta por el sello Shinatobe, mientras esperaba la respuesta se puso a jugar con un kunai, tardo menos de lo esperado en recibir una respuesta, la carta le comentaba que prefería hablar del tema en persona.
— Joder, no hay nada que hacer —Se quejó el rubio fastidiado, lo único que le quedaba por hacer era pensar en los Akatsuki que conocían; los miembros más nuevos, o de los que Itachi no había tenido información, Noroi Uzumaki y Jackal, el primero era un pariente suyo que físicamente no se parecía mucho ni a él ni a Karin, y el segundo era un antiguo miembro del escuadrón de explosivos, pero por lo que le dijeron el tipo parecía creerse un demonio o algo así, tenían muy poco para trabajar.
Decidido a no darle más vueltas al asunto, se dejó caer en la cama dispuesto a dormir, al despertar se encontró con que estaba; 1- Desnudo, lo deducía por la brisa en su piel y que no sentía su ropa. 2- Estaba atado a algún lado, las cuerdas eran fáciles de sentir en su piel. 3- Algo obstruía su vista, simple y sencillamente no podía ver.
Además de eso había cierto grado de olor a sexo en el ambiente, era como el olor que había durante los juegos previos a tener sexo, había alguien más en la habitación pero no podía saber quién era, el olor no era claro y su chakra lo estaba ocultando.
— Mira si lo que querías era charlar, existen modos más sencillos… —Gimió cuando pisaron su miembro suavemente mientras lo retorcían provocándole una erección— No sé si está bien tener una erección por esto —Se preguntó mentalmente Naruto con cierta vergüenza.
— Supongo que sí, ya te dije que mis jinchuriki suelen tener desviaciones sexuales con frecuencia —Le respondió Kurama mentalmente, estaba por ponerse en una discusión con el zorro cuando sintió como su miembro era introducido en una cálida cavidad y comenzaban a lamerlo— Supongo que no puedes quejarte.
La persona desconocida siguió practicándole sexo oral durante unos minutos antes de detenerse haciéndole soltar un quejido de desconformidad, poco después sintió más peso sobre él y una respiración que chocaba con su oído, y unos pechos que chocaban contra el suyo.
— Si eres un buen chico ambos disfrutaremos bastante esto —Esa voz la podía reconocer perfectamente.
— ¿Yugito? —Preguntó intentando comprender, no sería la primera vez que Haku le sorprendía con algún juego sexual por lo que le tomó por sorpresa que fuera su prometida rubia.
— Esperaba que te tardaras un poco más en descubrirme pero eso no era importante —Aceptó la mujer, para este punto Naruto se sentía un poco aliviado, no sería violado por una persona desconocida y quien le estaba violando era una mujer.
— ¿Sabes? Si me sueltas podríamos jugar un poco más —Pidió mientras retorcía un poco sus ataduras, esperó durante unos minutos hasta que se dio cuenta de que no pensaba soltarlo— Oh vamos, suéltame, o cuando menos déjame ver —Se quejó el rubio.
— Si, tal vez, pero no —Respondió Yugito mientras acariciaba el pecho de Naruto.
— No puedes hacerme es… ¡E-espera! ¿Qué estás haciendo? —Preguntó alarmado al sentir que algo estaba rosando la entrada a su trasero.
— Pues oí por ahí que el punto G de los hombres estaba ahí dentro —Respondió mientras hacía un poco más de presión— Pero puedo omitir está información si tú no te quejas —Negoció mientras jugaba con los cabellos del rubio.
— Esta bien, jugamos tu juego bondage pero no me metes nada por el culo —Acepto alarmado el chico, nunca creyó que Yugito llegara tan lejos.
— Muy bien Naruto —Confirmo alejando lo que fuese que estuviese cerca del trasero del rubio.
— ¿Ahora qué sigue? —Preguntó Naruto nervioso, Yugito era de las tres chicas que eran su pareja quien más le alarmaba, los juegos sexuales de Haku eran mucho más leves y le avisaba antes, Hinata no tenía pinta de intentar algo como lo que hacía Yugito, pero de la rubia si la veía capaz de meterle un consolador por el culo.
— De tu parte nada —Respondió la rubia tranquila. Naruto sintió como algo oprimía la base de su miembro, un anillo para pene hasta donde dedujo— Ahora abre la boca —Ordenó Yugito, Naruto hizo lo pedido y en ese momento sintió como un objeto le tapaba la boca.
— Hm, hmp —Soltó el rubio, si le había amordazado, casi que podía escuchar la risa de Kurama, Naruto no mentiría, tenía miedo de lo que estaba por venir.
Yugito miraba con una mezcla de diversión y excitación a su prometido, el rubio estaba empalmado, atado a la cabecera de la cama, con un antifaz y una mordaza con pelota, miro a la mesa de noche viendo los juguetes, y demás objetos, que podía usar, agarró unos audífonos grandes para después ponérselos al rubio.
Naruto estaba intentando comprender que estaba haciendo Yugito, le había atado, e inhibido sensorialmente, si quería saber algo debía hacerlo mediante el tacto y eso le ponía un poco nervioso.
Yugito se arrodillo viendo el miembro de su prometido, estaba erecto y prominente con sus 32cm, le dio un beso a la cabeza del miembro antes de metérselo todo dentro de su boca, lamiéndolo y succionando, Naruto gemía a través de la mordaza, la chica subía y bajaba su cabeza chupando el pene, el rubio sentía que estaba por correrse, cuando estaba por terminar Yugito se separó abruptamente sin que pudiese terminar.
— ¿Sabes, gatita? Cuando te dije que podían usar cuerdas y eso pensaba en que el las usaría en ti, no al revés —Comentó Matabi a su jinchuriki mientras se estiraba en su plano mental— También pensé que no me harías caso ¿si está quieto como podrán divertirse?
— Realmente no pensaba hacerte caso con las cuerdas hasta que vi a Naruto tendido en la cama vulnerable, además, podemos divertirnos mucho así —Respondió Yugito mientras veía a su novio quejarse por negarle un orgasmo.
— Enséñame gatita —Pidió Matabi a Yugito mientras se preparaba para la diversión, la chica rubia agarró una taza con chocolate derretido para después sentarse en las piernas de su prometido dejando la verga de Naruto apretada entre las nalgas de Yugito, la chica empezó a besar y lamer el cuello del rubio lentamente mientras jugaba con los cabellos de Naruto, agarró la taza con chocolate para verter un poco en el pecho y cuello del rubio para lamerlo lentamente sintiendo como ocasionalmente el rubio tenía algún estremecimiento cuando pasaba su lengua por su piel.
Después de eso se levantó para después arrodillarse frente al miembro de Naruto, agarró las bolas de Naruto jugando con ellas para después meterse una a la boca empezando a lamerla y jugar con ella, Naruto solo podía soltar lo que podían ser suspiros, o quejidos, después de sacar uno de los testículos del rubio de su boca Yugito paso al otro siguiendo jugando y lamiéndolo, Yugito se levantó para sentarse en las piernas del rubio acomodando su verga hacía su coño frotando la rosada cabeza de la verga contra sus labios, para después quitarle los audífonos a Naruto.
— ¿Te está gustando, Na~ru~to? —Preguntó en tono seductor al oído del rubio para después lamer el lóbulo, Naruto asintió lentamente— ¿Por dónde lo hacemos? ¿Quieres usar mi coño? ¿O, prefieres mi culo? —Preguntó en un tono lento mientras frotaba sus senos contra el pecho de Naruto, la rubia quito la mordaza permitiéndole responder.
— Si quedas embarazada antes de que nos cacemos podríamos meternos en problemas —Advirtió con una respiración ligeramente agitada mientras sonreía, al menos ya podía hablar.
— Podríamos usar condón —Sugirió Yugito mientras acariciaba el pecho de su prometido.
— Prefiero no utilizarlo, no me gusta cómo se siente —Admitió Naruto mientras su boca formaba un gesto apenado— ¿Está bien? —Cuestiono con vergüenza.
— Veamos si tu leche le gusta a esta gatita —Acepto sonriendo mientras se levantaba y caminaba hacía la mesa de noche.
— ¿Sabes? El que me dejes con las ganas me está provocando bastante frustración —Se quejó Naruto. Yugito se acercó con dos cascabeles con listones entre las manos para después atar uno en el cuello del rubio y el segundo en la base de las bolas— ¿Qué me estas poniendo? —Preguntó ligeramente alterado, el no poder ver nada le alteraba.
— Dijiste que jugarías a mi juego ¿Verdad? —Preguntó Yugito con tranquilidad y diversión.
— Si ¿A qué viene eso? —Preguntó empezando a temer por lo que podría pasar.
— Eso significa que serás obediente ¿Verdad, zorrito? —Volvió a preguntar la rubia jugando con los rubios cabellos ajenos.
— ¿Eso es lo que querías? ¿Un juego de dominación? Pudimos acordar esto y ahorrarme el posible infarto —Se volvió a quejar Naruto— Pero si eso es lo que quieres, está bien, seré tu zorrito obediente —Respondió en un tono coqueto, en ese momento sintió como lo desataban, estaba por quitarse el antifaz cuando sintió una mano en su rostro.
— No puedes quitarte el antifaz —Ordenó Yugito con tranquilidad para después recostarse en la cama y comenzar a masturbarse metiendo sus dedos dentro de su coño.
— ¿Alguna otra regla? —Preguntó Naruto divertido mientras usaba su nariz para olfatear el aire.
— Solo puedes avanzar a cuatro patas —Avisó Yugito, segundos más tarde Naruto estaba frente a la vagina de Yugito comenzando a lamerla e introducir su lengua— ¡Oh! Si sabes cómo hacer un oral Naruto —Reconoció la rubia mientras Naruto jugaba con lentitud saboreando el interior de su pareja, Yugito mordía su labio suavemente acallando unos pocos gemidos— Naruto v-voy a… —Antes de poder terminar se corrió llenando el rostro del rubio con sus jugos.
— ¿Atrape a mi presa? —Preguntó en un tono juguetón mientras se relamía.
— Si, ahora disfruta de tu caza —Con esas palabras le quitó el antifaz al rubio mientras abría sus piernas dejando a la vista su culo.
— Oh claro que lo hare —Aseguró antes de lanzarse para besar a su novia mientras metía de golpe su verga en el culo de Yugito, ella soltó un suave quejido que fue callado por el seductor y lascivo beso del rubio, en lo que Naruto esperaba a que la chica se acostumbrase a su miembro comenzó a jugar con los pechos de la rubia pellizcando los pezones y amasando los bien formados senos.
— Vamos, muévete —Pidió Yugito abrazando el cuello del rubio, Naruto empezó a moverse lentamente pero con fuerza sacándole gemidos suaves a la rubia que inició una batalla de lenguas en la que ambos intentaban ganar el control.
— Pareces tener más experiencia de la que deberías —Comentó el rubio después de separarse dejándolos unidos por un hilo de saliva.
— Los consoladores funcionan —Respondió divertida, Naruto comenzó a moverse rápidamente a lo que la rubia gemía gustosa al ser embestida con fuerza, el rubio gruñía complacido al sentir como las estrechas paredes apretaban su verga acercándolo cada vez más al orgasmo, las estocadas se hacían cada vez más rápidas y fuertes, Yugito gemía sin pudor alguno mientras Naruto gruñía complacido— na-Naruto me v-vengo —Advirtió la rubia, solo unos segundos después se corrió manchando sus vientres con sus jugos, las paredes de la chica se apretaron más después del orgasmo haciendo que el rubio soltase su semilla en su interior, varios disparos de semen llenaron en culo de la chica, Naruto salió del interior de la chica con su pene bañado en semen.
— ¿Por qué no saboreas la leche, Gatita? —Preguntó Naruto en tonó coqueto mientras acercaba su verga al rostro de la chica, la rubia abrió la boca para después meterse la verga del rubio en la boca.
Yugito lamía toda la extensión del duro pene del chico, chupando y succionando el miembro sacando suspiros y gruñidos del rubio que comenzó a hacer un vaivén embistiendo la boca de Yugito que estaba teniendo problemas para respirar además de que le estaban dando arcadas por la profundidad a la que la verga llegaba.
— Me… Vengo —Aviso dando una última embestida que logro que se corriese llenando la boca y garganta con su blanca semilla, Yugito trago tan rápido como podía, Naruto sacó su miembro de la boca de la chica, mientras seguía disparando chorros de semen, apuntando al rostro de la chica bañándola de semen, Yugito se pasó la mano por la cara recogiendo la semilla del rubio para después lamerla y tragarla.
— Salado, pero delicioso ¿Aun tienes energía para otra ronda? —Preguntó Yugito divertida, el rubio sonrió mientras se acercaba.
— La verdadera pregunta es; ¿Tú tienes energía para otra ronda? —Preguntó agarrando a su prometida de la cadera y cargándola, sin importarle el usar protección embistió rápidamente metiendo su verga en el coño de la rubia sacándole un gritito adolorido, Naruto pudo ver cómo un poco de sangre bajaba de la vagina de la chica a través de su verga— Creí que se te habría roto el himen con los consoladores —Reconoció con cierta vergüenza.
— Deje mi coñito sin follar para que lo estrenaras —Confesó la chica para comenzar a besar y morder suavemente el cuello del rubio.
— Sabes lo que le gusta a un chico —Felicitó relamiéndose el labio complacido, pasados unos minutos que el rubio dejó para que Yugito se acostumbrase a tenerlo dentro él comenzó a embestir suave y lentamente, no quería que la primera vez de Yugito le fuera desagradable.
La chica se sujetó de la espalda, Naruto aumentaba lentamente la velocidad y fuerza de las embestidas, Yugito arañaba su espalda mientras gemía en una mezcla de dolor y placer, Naruto apuñalaba con su verga el coño de la chica buscando ese punto especial, sin perder el tiempo inició un lascivo y lujurioso beso en el que ambos competían por superar al otro, Naruto termino el beso para soltar una embestida que por fin dio con el punto G de Yugito, ella se corrió mientras soltaba un grito bañando la verga del rubio con sus jugos.
El rubio siguió embistiendo ese lugar mientras sentía el orgasmo cada vez más cerca, la rubia daba pequeños grititos al sentir como el gran pene del rubio golpeaba ese lugar especial, solo hicieron falta unas pocas embestidas más y ambos rubios se corrieron al mismo tiempo, el semen de Naruto llenaba el vientre de la chica, cuando Naruto sacó su verga del coño de la rubia la semilla del chico comenzó a caer manchando las sabanas, ambos rubios se recostaron, Yugito poniendo su cabeza en el pecho del rubio escuchando sus latidos.
— ¿Te das cuenta que te corriste dentro y no usamos protección? —Preguntó Yugito los acobijaba a ambos con una sábana, Naruto pudo notar el temblor en las piernas de la chica, cuando el rubio escucho esas palabras palideció enormemente.
— ¿Crees que…? —Preguntó Naruto alarmado, se había dejado llevar por el placer y diversión haciéndolo olvidar su principal preocupación.
— Lo sabremos en unos meses, ¿Sabes si el chakra de tu biju afecta la fertilidad? —Preguntó acomodándose en el pecho del chico— Matabi afecta el fertilidad, me hace más fértil —Informo ella mientras se ponía su sostén.
— ¿Kurama, podrías responder la pregunta? —Preguntó mentalmente el rubio al zorro, este solo se río de una forma un tanto macabra y divertida.
— Cachorro, estas jodido, mi chakra aumenta la fertilidad, bien podrías tener gemelos en nueve meses —Contestó divertido haciendo que el color del rubio bajara unos cuantos tonos.
— Dijo que podríamos tener gemelos en nueve meses —Le dijo la respuesta a la rubia que solo puso una sonrisa que mezclaba alegría y nostalgia.
— Pues tendremos que cargarnos a Akatsuki en menos de 4 meses —Declaró la rubia mientras cerraba los ojos y forzaba al rubio a recostarse en cucharita para irse a dormir.
En algún lugar del país de la tierra
Jackal se encontraba atado a una silla con correas, frente a él se encontraba Noroi con una mirada de indiferencia, al lado de Noroi se encontraba otro chico prácticamente igual a Noroi pero un poco más alto, de aparentes 16 años.
— Suéltenme malditos —Gritó Jackal con ira— ¿Acaso no saben quién soy? Soy Bakuha Jisatsu, orgulloso miembro del escuadrón de explosivos de Iwagakure —Declaro en un grito el rubio mientras se agitaba intentando zafarse de las correas que lo apresaban.
— Lleva así desde que se encontró con él —Informo Noroi al mayor, este solo sonrió de una forma que recordaba a cierto sannin viperino antes de acercarse al rubio— ¿Podrás corregirlo, Sachi? —Preguntó tranquilo.
— Claro que puedo Kyukyu —Declaró, el otro se tensó inmediatamente ante esa forma de llamarle— No deberíamos sorprendernos de que el efecto se perdiese, fue de los primeros que hicimos, el primer intento suele ser defectuoso, ¿Debemos remplazarlo, Kyukyu? —Preguntó para después apartar la cabeza evitando una lámpara que se estrelló contra la pared— ¿Te hice enfadar Kyukyu? —Preguntó viendo a Noroi que lo miraba enfadado.
— ¡Deja de llamarme por ese estúpido nombre! Me gane mi nombre tanto como tú como para que me sigas llamando así —Gritó enfadado Noroi, Sachi sonrió divertido mientras su mirada se llenaba de burla— Y no, no podemos remplazarlo aún —Respondió después de tranquilizarse.
— En primer lugar yo jamás pedí que me llamaran "Sachi" pueden seguir llamándome Sanichi y no tendré problema —Corrigió al otro con calma antes de dirigirse a Jackal que los miraba enfadado al ser ignorado, Sachi puso sus manos en las mejillas del rubio para después cerrar los ojos, al volver a abrirlos un sharingan con forma de flor se mostró, Jackal se quedó viendo esos ojos mientras sus pupilas se expandían y sus músculos se relajaron— Muy bien, ¿Cómo te llamas? —Preguntó en un tono suave.
— Soy Jackal —Respondió el otro que no dejaba de mirar esos ojos rojos.
— ¿Qué eres? —Preguntó después en el mismo tono de voz, Noroi solo miraba todo con indiferencia.
— Soy un demonio del clan demoniaco Tártaro —Contestó mientras su tono se relajaba y se volvía dócil, Sachi sonrió complacido.
— ¿Cuál es tu objetivo en esta vida? —Preguntó mientras de su bolsillo sacaba una aguja con un líquido morado.
— Traer al maestro de regreso con nosotros y servirle hasta el fin de mis días —Contestó con un tono dócil, Sachi amplio su sonrisa para justo después inyectarle en el cuello aquel líquido, el rubio cerró los ojos mientras los ojos de Sachi volvían a la normalidad y le desataba.
— Listo no debería volver a tener problemas, pero creo que podremos remplazarlo pronto —Aseguró mientras se acercaba a la puerta, Noroi le siguió entrando en un pasillo oscuro, caminaron por el lugar hasta estar frente a una puerta de acero negro, Sachi tocó tres veces la puerta antes de que se escuchase un "Pasen" desde dentro, al entrar se encontraron con Orochimaru sentado en un sillón viendo a una persona frente a él.
— ¿Cómo fueron los resultados? —Preguntó el sannin tomando un poco de té— ¿Lograron que dejara de ser defectuoso?
— Fueron positivos, el sujeto N3. Alias; Jackal. Nombre clave; Bakuha Jisatsu. Pudo ser corregido —Aseguró Sachi en un tono de voz serio y formal, Orochimaru frunció levemente el ceño antes de suspirar con molestia.
— ¿Sachi, cuantas veces te he dicho que no es necesaria tanta formalidad entre nosotros? —Preguntó en un tono que aparentaba ser calmado pero que ocultaba una amenaza.
— Perdón, es la costumbre usar lenguaje formal para las investigaciones y trabajos abuelo Orochimaru —Se disculpó Sachi antes de sentarse a un lado de Orochimaru que ahora miraba divertido al otro.
— Si no fuera porque lo estoy viendo nunca me hubiese creído que tú fueses un hombre familiar —Aseguró la otra persona que se mantenía oculta entre las sombras, Orochimaru soltó una risa divertida antes de dirigir su mirada dorada hacía el hombre que permanecía escondido.
— No tientes tu suerte, si te he mantenido vivo y escondido es porque me resultas útil Danzo —Aseguró viendo al antiguo concejal, este había perdido el brazo con genes de Hashirama hacía años y su mirada estaba llena de ira dirigida hacía el sannin y los niños que estaban a sus lados— Me sigue sorprendiendo los límites que tienen tus Anbu, ayudándote a escapar y ayudándote a fingir una muerte publica para que dejen de buscarte, muchos no lograrían tal cosa —Felicitó el sannin pálido con una sonrisa burlona.
— Pensé que dejarías atrás tu obsesión por Uzumaki Naruto después de que hiciese tanto por evitar caer en tus garras —Gruñó Danzo mirando al otro con enfado por haberle recordado como se había visto forzado a escapar de su hogar de una forma tan humillante.
— Sigo en la intención de que Naruto-kun se vuelva mi estudiante, lo ocurrido cuando Sasuke vino a mí solo me demostró que era aún más apto de lo que espere, crear un jutsu tan complicado como los Onmyoton bunshins, hacer que alguien como Kimimaro le siguiese con tan poco, el dañar severamente su brazo solo para decirme que no había ganado, son cualidades muy aptas, yo hubiese hecho lo mismo que él con tal de no darle la razón a alguien, es más que digno y apto de ser mi sucesor —Aseguró Orochimaru mientras los dos chicos asentían con fervor.
— Ese mocoso solo es un peli… —Antes de poder completar esa oración ya tenía a Sachi presionando un cuchillo contra su garganta— ¿Cómo te atreves?
— Es lo normal, estás hablando de su padre a fin y al cabo —Respondió Orochimaru por quien consideraba su nieto— Te recuerdo Danzo que solo te he ayudado tanto porque me sigues dando huérfanos para mis trabajos, Sachi ¿Podrías decirme cuantos hermanos tienes que se encuentren en optimo estado? —Recordó el sannin al hombre vendado que apretó los dientes claramente enfadado de esas palabras, el pelinegro mayor regresó junto a su hermano Noroi antes de responder.
— 14, cada uno con una habilidad o kekei genkai diferente —Respondió tranquilo mientras su mirada seguía sobre el antiguo concejal en clara amenaza de que mantuviese la boca cerrada o la próxima vez terminaría el trabajo.
— Hm, me alegro, por el momento elige a tres para que acompañen a Danzo, él tiene cosas que hacer por nosotros y necesitara la ayuda de tus hermanos —Pidió tranquilo el sannin, Sachi se quedó quieto ganándose miradas de los dos adultos— ¿Acaso estas temeroso de que tus hermanos vayan con este hombre? Estoy seguro que a quienes elijas estarán bien preparados —Aseguró, todos pudieron escuchar esa amenaza silenciosa, más que una amenaza parecía ser una riña.
— Necesito saber qué tipo de misión será para elegir a los más aptos —Explicó Sachi viendo directamente a los ojos de Danzo que sintió un escalofrío al ver esos ojos negros sobre él— De lo contrario la misión fallara debido a mí ineptitud.
— Necesito secuestrar a 5 personas, uno de cada gran aldea, ya sea para que Orochimaru los use para crear esos "Demonios" o para sus hermanos —Respondió el hombre vendado mientras Orochimaru sonreía, Sachi siguió viéndolo con una mirada fría casi carente de alma.
— Entonces puedo suponer que necesitara a uno especializado en espionaje e infiltración, otro en rastreo y ataque, y por último uno especialista en sellado o ilusionismo, listo, ya tengo a los tres encargados para eso —Aseguró antes de salir de la habitación, Noroi se apartó hasta lo que parecía una cocina donde agarró un jugo de tomate mientras fingía no escuchar la charla de los dos adultos.
— Que niños tan molestos —Gruño Danzo con seriedad, Orochimaru solo sonrió divertido ante esas palabras— Con esto estaremos a mano, tú me darás un cuerpo nuevo con el que pueda volver a la aldea a encargarme de recuperar el poder que perdí y a cambio yo te daría a tantos de estos raros como necesitaras —Aseguró el hombre.
— Claro, con esto yo te entregare tu cuerpo nuevo, incluso una historia falsa si así lo necesitas, pero tú me seguirás dando a los pobres huérfanos que caigan en tu poder para mi trabajo —Confirmo el sannin, pasados unos minutos Sachi regreso junto a otros tres chicos. El primero era un chico castaño y ojos marrones, de piel bronceada, aparentaba 13 años y vestía unos pantalones y chamarra de cuero negro junto a una playera blanca y botas. El segundo era de cabellos rubios y ojos verdes, con piel pálida, aparentaba 11 años y vestía con unos sencillos pantalones y playera azul. El tercero tenía los cabellos negros pero los ojos azules, de piel clara y aparentes 9 años, este vestía con una gabardina negra— Veo que elegiste un buen equipo para este trabajo Sachi, vamos niños preséntense —Pidió el sannin viendo a los tres niños.
— Mi nombre es Moju, el de cabellos rubios es Kiseichu y el de cabellos negros es Haibu, nosotros seremos quienes le ayuden en su misión —Respondió el de cabellos castaños con una mirada peligrosa— Solo denos los nombres de a quienes debemos atrapar y lo haremos —Aseguro Moju con firmeza, con esas palabras Danzo se levantó de su asiento y salió de la habitación siendo seguido por los tres chicos.
— ¿En serio cumpliremos con nuestra parte del trato? —Preguntó Sachi con frialdad, Orochimaru sonrió divertido antes de levantarse y dirigirse a la puerta por la que Sachi y Noroi habían entrado.
— Por supuesto que sí, obtendremos lo que queremos, más cuerpos con los que experimentar, pero ese vejestorio se ha vuelto demasiado senil si creé que esto se acabó —Respondió adentrándose en el pasillo siendo seguido por los pelinegros— Solo lo utilizaremos para obtener lo que queremos en esta ocasión y cuando tenga un cuerpo nuevo soltamos a su padre o le avisamos a Naruto-kun para que se encarguen de él, solo lo usaremos para obtener unos especímenes particularmente complicados —Concluyó el sannin sonriendo.
De regreso en Konoha
Llegaron a la aldea al amanecer, Naruto fue directamente a su hogar a descansar al igual que el resto, al llegar se encontraron con Tayuya junto a Hana y Kiba, cuando la Uzumaki de cabellos rosas se lanzó para abrazar a Kimimaro que la cargo sonriente, el resto el grupo se tiró en los sillones para descansar.
— ¿Cómo les fue, el Kazekage está bien? —Preguntó Hana preocupada.
— Si, nos costó pero se encuentra bien, matamos un Akatsuki, descubrimos a dos nuevos y ambos son unos raros de los cojones —Contestó el rubio agotado, había tenido que utilizar el Kamui para atravesar una gran distancia a la que no estaba acostumbrado dejándolo agotado.
— Nosotros iremos al centro comercial, ¿Quieren acompañarnos? —Preguntó Hana curiosa y sonriente, las chicas se levantaron rápidamente en clara señal de que también irían, Kimimaro también les acompañaría, porque Tayuya se lo pidió, los únicos que no pensaban ir de compras eran; Naruto cuya vista estaba agotada, Suiguetsu que simplemente no quería ir y Utakata que quería darse una ducha en las termas del complejo.
— ¿Pueden esperarme un momento? Debo hablar con Naruto a solas —Pidió Kiba a los demás, los que irían al centro comercial salieron de la casa, Utakata se fue a las termas, el otro ninja de Kiri se quedó ahí como si no importase su presencia, una mirada de Kiba fue suficiente para que Naruto entendiese que necesitaba que Suiguetsu saliese si querían hablar, por parte del rubio realmente no quería hablar con su amigo, sabía que esto implicaría sexo de algún modo y estaba agotado mentalmente para aguantar la charla con Kiba, pero sabía que el castaño no se rendiría hasta que lo hiciese.
— ¿Suiguetsu, podrías dejarnos solos? Además debes ir a prepararte, Mei-san quería hablar con nosotros, ¿podrías encargarte de eso tú? Estoy demasiado cansado para ir yo —Pidió el rubio a lo que el Hozuki asintió, sabía que Naruto no mentía en cuanto al cansancio, hasta donde habían visto conforme a los años usar el Kamui para distancias que superasen los 250 kilómetros a la redonda resultaba en algo agotador para el rubio, así que considerando que su compañero necesitaba descansar y tal vez hablar con el Inuzuka se dirigió a su habitación, para cuando venía a la aldea, a prepararse para la reunión.
— Listo Kiba, ¿De que querías hablar? —Preguntó el rubio sentándose en el sillón con el castaño frente a él, estaba bastante seguro de que lo que fuese no le gustaría pero se decidió a escucharlo ¿Qué era lo peor que podía pasar? Danzo estaba muerto y los otros dos concejales estaban tan cagados del miedo que no moverían nada, el castaño sacó un sobre blanco de su bolsillo antes de pasárselo, el rubio lo miro curioso unos instantes antes de agarrar el sobre, Kiba normalmente no le decía nada por cartas ¿Acaso creería que los estaban vigilando? Abrió el sobre mientras el castaño se acercaba a la puerta de salida, pareciese que esperara a leer la carta, sin mucho ánimo comenzó a leer;
Naruto si no quieres que las chicas se enteren de cierta aventura tuya harás lo siguiente;…
Al termino de esa frase dejó de leer para ver a su amigo ¿Le estaba chantajeando? Sabía que su amigo era capaz de mucho pero no esperó que le chantajease, la sonrisa y mirada del castaño le aseguraba que no estaba bromeando, alarmado siguió leyendo.
Iras a mi casa en el clan Inuzuka, ahí encontraras otra nota con nuevas instrucciones que debes seguir.
— Sabes que soy capaz de eso, nos vemos rubio —Se despidió Kiba saliendo de la casa, Naruto se levantó rápidamente intentando seguirlo y darle la paliza que se merecía por chantajearlo pero cuando dio el segundo paso cayó al suelo agotado, ese idiota tenía demasiada suerte, su chakra y visión estaban agotadas por el uso del Kamui en largas distancias y su cuerpo estaba adolorido por el daño muscular de la transformación del sello maldito al estado canino, no estaba en condiciones para combatir así que gruño enfadado, se tragaría su orgullo y haría lo que le pedían y cuando estuviese recuperado le daría una paliza al castaño.
Después de tomarse unos medicamentos para el dolor el rubio emprendió camino al complejo del clan Inuzuka, tardo unos pocos minutos en llegar hasta la casa, ahí se encontró con Kuromaru que le entrego un sobre, al abrirlo se encontró con otra nota.
Naruto deberás de ir al bosque cercano al complejo Inuzuka, cuando veas un listón rojo en un kunai clavado en un árbol tendrás que dar vuelta a la derecha hasta encontrarte con otro kunai con un listón rojo clavado en el suelo, cuando llegues ahí habrás de desvestirte hasta quedar desnudo, deja ahí tu ropa, luego camina hacia la izquierda hasta encontrarte con una pequeña cabaña, entra ahí y espera.
Esas eran las instrucciones a seguir, una parte de él comenzó a temer lo que Kiba planease, entendería un poco lo del bosque, su amigo era raro y punto, pero lo de que llegase desnudo no, simplemente inició con lo pedido y se adentró en el bosque, conforme caminaba intentaba encontrar olores que le ayudasen a saber un poco que tramaba su amigo, no había olores conocidos, en realidad ningún olor más allá de los del propio bosque, siguió caminando hasta que por fin encontró la señal que le habían indicado, dio la vuelta y siguió caminando hasta encontrar el segundo kunai, al encontrarlo se despojó de sus ropas hasta quedar desnudo y siguió caminando hasta llegar a la cabaña entró encontrándose con unas pocas camas se sentó en una a esperar, lo bueno es que el lugar estaba un tanto escondido y las copas de los árboles le daban sombra, siguió olfateando el aire en busca de algo cuando lo pudo encontrar, una persona conocida y lo que era peor es que venía para su dirección, antes de que se le ocurriese escapar esa persona ya había llegado, era Tsume Inuzuka, si eso no fuese lo suficientemente sorprendente además la mujer estaba desnuda dejando ver sus pechos y coño depilado, si no fuera por toda la vergüenza de la situación el rubio estaría bastante excitado.
— Tsu-Tsume-san —Tartamudeo avergonzado, la castaña sonrió de forma lasciva antes de sentarse en la manta junto a él para después agarrar el miembro del rubio y comenzar a masajearlo— ¿Q-qué está haciendo? —Preguntó alarmado Naruto a lo que la mujer solo aumento su sonrisa.
— ¿Qué no es obvio? Quería que tuviéramos sexo —Respondió la castaña, en ese momento el rubio unió los puntos, ¡Quien le estaba chantajeando era ella! El rubio estaba por gritar cuando Tsume le colocó un dedo frente a la boca en clara señal de que guardase silencio— Pronto muchos Inuzuka vendrán a cazar, este sector es única para el líder de clan y su familia pero si escuchan tus gritos vendrán, y ya sabes, los chismes vuelan —Fue la amenaza indirecta de la castaña haciendo al rubio palidecer.
— ¿Sabe? hay métodos mucho más sencillos para llamar a alguien que el chantaje, —Cuestiono mientras Tsume apartaba su mano del miembro ya erguido del rubio— Además, ¿Por qué Kiba le ayudo en esto? —Preguntó confundido Naruto.
— Claro que lo sé, pero, ¿Hubieras venido?, —El rubio tuvo que darle la razón a la mujer, no hubiese venido— y Kiba ganara algo de esto también —Aseguró la mujer como si del clima hablase— Ahora ¿Empezamos o te explico las reglas del juego? —Preguntó mientras estiraba sus labios inferiores y veía el erguido miembro del rubio de 32cm con gula.
— ¿Reglas del juego? ¿Se refiere a coger, terminar y largarnos? —Preguntó el rubio algo nervioso, ya tenía bastante con el juego bondage de Yugito del día anterior, no estaba para más juegos, la mujer sonrió de manera pervertida antes de hablar.
— Me cogerás 3 veces, por cada vez que te corras antes que yo tendrás un castigo, por cada vez que yo me corra antes que tú obtendrás un premio —Respondió Tsume mientras se acercaba al rubio, este trago en seco antes de suspirar, ¿Qué si le gustaba tener sexo? Claro que sí pero también tenía fidelidad, sabía que no le quedaba de otra que aceptar, su ropa probablemente ya no estuviese en su lugar y no dudaba que pensaban cumplir con su amenaza de revelar esta pequeña aventura, puso una mano frente a la mujer deteniéndola.
— Si tenemos sexo aquí ¿Dejaras de lado lo del chantaje y todo eso? —Preguntó el rubio con calma y seriedad, no pensaba aceptar tratos sin estar seguro de que el saldría bien, sabía que muchos lo tirarían de santurrón pero si de pura casualidad el señor feudal se enteraba de algo como eso podría poner su vida en peligro, el señor feudal era un hombre de viejas costumbres y no toleraba la homosexualidad ni la promiscuidad, la primera por considerarla algo "inmoral" y la segunda porque aseguraba que el sexo solo debía hacerse entre una pareja formal, si el feudal se enteraba de ese trio era claro que como mínimo le caería una bronca enorme, aunque el hijo de este era más liberal y empezaba a tomar el control no conocía a este en lo más mínimo por lo que apostar a que le ayudaría no era lo mejor.
— Claro, solo quería ver que tan bueno eres por tu cuenta, lo hacemos aquí y dejamos todo esto en el pasado —Aseguró Tsume con tranquilidad, el rubio asintió seguro antes de lanzarse a besar los labios de la mujer, el miedo de lo que pudiesen ser los castigos era claro, ya había concluido que todos en esa familia eran unos pervertidos y estaba seguro que el castigo podría no ser agradable, mientras profundizaba el beso amasaba los pechos de esa mujer pervertida, puso a la mujer a gatas antes de meter su miembro en el culo de la mujer que soltó un leve aullido gustoso al sentir como esa verga se adentraba dentro de ella.
Naruto embestía con fuerza el culo de la mujer mientras ella gemía, el rubio saco por completo su miembro del culo de Tsume antes de enterrarlo profundamente en el coño de la mujer sacándole otro gritito, mientras embestía el coño de la mujer pellizcaba los pezones de la mujer, después sacó su verga del coño de la mujer para volver a meterlo al culo de Tsume, en cada embestida sacaba todo el tronco de su miembro de la mujer, con excepción del glande para después volver a meterlo hasta hacer que sus bolas chocasen contra el culo de la mujer.
— Que buen cachorro —Felicitó entre gemidos al rubio— Usando mi culo y mi coño —Siguió antes de acercarse al rubio para besarle, Naruto correspondió el beso mientras volvía a cambiar de orificio embistiendo con fuerza el coño de la mujer, Tsume acercó su boca al hombro del rubio mientras Naruto intentaba aguantar el orgasmo y los instintos animales que rogaban por salir.
Después de un largo gemido Tsume se corrió bañando la verga de su amante con sus jugos para luego morder el hombro de Naruto, eso fue lo último que el rubio soporto antes de que sus instintos le ganasen llenando el vientre de la mujer de su espeso semen para posteriormente devolver la mordida en el hombro de la mujer.
— Un punto para ti muchacho —Declaró la mujer apartándose del rubio dejando que el semen de este cayese y manchase las sabanas para después agarrar un poco con sus dedos para llevarse el semen a la boca y saborearlo— Delicioso.
— Date la vuelta, ahora —Ordenó el rubio intentando recuperar el control de sus instintos, su cansancio mental le estaba dificultando que su racionalidad superase sus instintos, Tsume sonrió con lujuria antes de ponerse en posición de perrito— Eres una perra hermosa —Aseguró después de darle una nalgada al culo de la mujer.
— Parece que por fin te estás relajando, veamos que tanto puedes hacer —Reconoció Tsume, Naruto se introdujo de golpe en la vagina de la mujer para apegarse a ella y amasar sus pechos, las embestidas eran salvajes, fuertes y profundas, el rubio saca su verga por completo de la mujer antes de volver a meterla, en la habitación solo se escuchaban los gemidos de ambos y el golpeteo de los genitales del chico contra la mujer, Naruto rebuscaba dentro de la mujer el punto g hasta que con una embestida particularmente fuerte dio con él, Tsume gritó de placer con ese golpe en su punto especial, Naruto sonrió salvajemente para después embestir con más fuerza y velocidad ese punto sacando gemidos y gritos de su amante.
— ¿Quién es tu alfa? —Gruñó Naruto, para este punto solo una pizca de su racionalidad seguía luchando por retomar el control y el resto era el lado salvaje dominando al rubio.
— Tú, vamos, folla mi coño tan fuerte como puedas —Pidió mientras sentía como aquella verga grande y gruesa entraba y salía de ella con fuerza y brutalidad, cada embestida daba en el punto g de Tsume que gemía gustosa, sin poder evitarlo se corrió unos minutos después apretando sus paredes internas haciendo que el rubio se corriese llenando más el vientre de la mujer hinchándolo levemente, recostó a la mujer en la cama poniendo sus piernas sobre sus hombros para después volverse a meter dentro de la mujer.
Naruto empezó a chupar los pechos de Tsume mientras embestía con todas sus fuerzas el punto especial de la mujer, la mujer mordió su labio antes de darle una nalgada al rubio que se sobresaltó deteniéndose un momento la mirada de la castaña no dejó de tener lujuria.
— No me culpes tienes un buen culo —Felicitó Tsume sorprendiendo un poco al rubio, sin tomarle demasiada importancia siguió embistiendo tan fuerte como podía, Naruto sentía la necesidad de correrse pero la idea de lo que fuesen esos "castigos" le provocaba el suficiente miedo como para aguantar, el rubio sentía que estaba por atravesar una pared y su lado más salvaje solo se esforzaba por atravesarla, con toda su fuerza restante, que se estaba agotando por el cansancio físico, dio otra embestida sin poder atravesar la pared, en el momento en que lo hizo Tsume dio un fuerte grito de placer para después correrse antes de que el rubio también terminara disparando varios chorros de semen en el interior de la mujer durante varios minutos, cuando termino el rubio se apartó, sacando su miembro del que goteaba semen, de la mujer.
— Joder, estoy cansado —Aceptó el rubio dejándose caer en la cama con los ojos cerrados y con su racionalidad volviendo a tomar el cargo, si debiese decir cual parte de su cuerpo le dolía más no podría hacerlo, varios de sus músculos estaban adoloridos por la transformación y apenas se estaba recuperando y el esfuerzo no le había favorecido, con suerte al día siguiente por fin se encontraría bien, estaba por intentar dormirse cuando sintió algo húmedo en su pie, se inclinó para ver que era encontrándose a Tsume lamiéndole el pie— ¿Qué? —Preguntó el rubio recuperando el aliento.
— te dije que habría premios por cada vez que me ganaras —Respondió ella tranquila sentándose en la cama viendo al joven— ¿Qué quieres? —Preguntó ella acariciando el pecho del rubio.
— Quiero irme y descansar, no pienso cobrarlos —Contestó el rubio a instantes de recostarse en la cama escucho otra voz que lo hizo palidecer notablemente.
— Yo no te recomendaría eso, rubio —Le advirtió Kiba, Naruto volteó a ver a su amigo con cierto miedo encontrándoselo desnudo, ¿Cuándo había llegado, que tanto había visto? Casi como si pudiese leer su mente, o capaz sus preguntas eran demasiado obvias o notables en su rostro, le respondió— Desde la mitad, supongo, y lo vi todo, o todo desde que la pusiste como perra, como sea, si no aceptas tus premios yo no te devolveré tu ropa —Advirtió mientras mordía una manzana.
— ¿Te llevaste mi ropa? —Preguntó más para buscar una confirmación que por haber escuchado mal.
— Lo que oíste, cuando terminamos las compras Hana decidió venir a buscar moras y como realmente no creo que fuese bueno que se enterase de esto tuve que darme prisa para recoger sus ropas y los kunai, además sé que no puedes usar tu chakra por la distancia con el Kamui, así que tendrías que caminar desnudo por todo el bosque para encontrar el complejo además de caminar hasta la casa, dudo que puedas esconderte de todo el clan, y antes de que preguntes, lo hago porque soy un morboso —Aceptó el castaño mientras esperaba a que el rubio procesase la información.
— ¿Qué premios hay? —Preguntó el rubio tragándose la vergüenza de la situación mientras por fin debía darle la razón a Kiba y a Kurama, era un santurrón que se apenaba por cualquier cosa, con esas palabras ambos castaños sonrieron.
— Mamadas, Rusas, pajas con los pies, pajas normales, que te lama los pies, en lo personal prefiero las mamadas y cuando mi día ha sido demasiado mierdero que me lama los pies, te sube un poco el ánimo o el ego —Recomendó Kiba abrazando a su amigo por el hombro— Por cierto no se vale repetir —Avisó el castaño sonriendo, Naruto suspiro agotado, si no lo mataban sus enemigos sus amigos lo harían por estrés.
— Una mamada —Aceptó el rubio apartando la mirada, Kiba y Tsume lo siguieron mirando expectantes, suponiendo lo que significaba siguió hablando— una rusa y… —No pudo terminar de hablar pues fue interrumpido por Kiba.
— Por cierto no se permiten pajas normales, y esta perra necesita saber que mamada hacer, ¿quieres que se lo beba o manchar su cara? —Fue el aviso del castaño apagando las esperanzas del rubio en poder terminar esto de forma fácil.
—… ¿Se puede un masaje? y bébelo —Pidió el rubio después de unos instantes de pensarlo, aunque la castaña tenía pies ¿lindos?, o bien arreglados, lo que fuese, las uñas eran ligeramente largas y siendo que sus uñas eran casi garras prefirió no arriesgarse, Tsume sonrió antes de introducir lentamente el gran miembro del rubio luchando con el grosor y el largo, cuando por fin estuvo completamente dentro la mujer comenzó a chupar, lamerlo, succionarlo y saborearlo lentamente, el rubio solo cerró los ojos mientras dejaba descansar su cuerpo el rubio debía reconocer que la mujer era buena usando su boca, la mujer sacaba por completo la verga del rubio para después darle un lengüetazo al glande para después volver a metérselo por completo en la boca, Naruto, que se estaba relajando, solo gemía disfrutando los movimientos de la lengua de la mujer, pasados unos minutos Tsume saco el pene del rubio de su boca antes de darle una pequeña y suave mordida a la rosada cabeza del pene, con eso el rubio volvió a terminar disparando varios chorros de semen, la mujer bebía tan rápido como podía la espesa y blanca leche que le regalaba el chico, incluso después de tantas eyaculaciones el pene del chico seguía duro y erguido de la misma forma que cuando comenzó, Naruto agradecía sus genes para tener una vitalidad tan alta y a Kurama que el chakra de ese zorro la aumentaba aún más.
Al terminar de beber todo el semen del rubio la mujer castaña abrazó la verga de Naruto con sus firmes pechos empezando a masturbarlo mientras ocasionalmente soltaba una lamida a la cabeza del miembro, primero fue lento antes de aumentar la velocidad mientras el rubio gemía disfrutando de los pechos de la mujer que masajeaba su pene con suavidad pero con fuerza estuvieron así durante varios minutos mientras acariciaba los cabellos de la mujer, al rubio se le estaba agotando el aguante, además de que se encontraba bastante más relajado que antes, y solo pudo durar unos pocos minutos más antes de correrse bañando el rostro de la mujer de espeso semen que ella trago gustosa lamiendo su rostro y recogiéndolo con sus manos, antes de que el rubio pudiese levantarse para salir de esa casa sintió como Tsume masajeaba suavemente sus piernas y pecho, debía reconocer que le estaba ayudando al cansancio, estuvieron así unos pocos minutos antes de que se levantase y estirase para ver al castaño que le miraba con tranquilidad.
— ¿Podrías devolverme mi ropa? —Le pidió al castaño que le miro un poco aburrido antes de levantarse para darle una nalgada a su madre que se desplomo en el suelo.
— Claro solo déjame divertirme un momento con la perra —La mirada del rubio fue suficiente para que su hermano en bromas entendiese su pregunta— A cambio de que yo te trajera aquí ella sería mi perra obediente todo el mes, aunque puede que aplace mi recompensa hasta que pueda caminar bien —Respondió el castaño saliendo de la casa para volver a entrar minutos más tarde vestido con su ropa normal para entregarle al rubio su ropa, Naruto se vistió rápidamente antes de salir caminando, al momento en que llegó al complejo Inuzuka sintió como el sello de Shinatobe le avisaba de un mensaje, Karin le escribió una carta, que si adivinaba por la escritura, fue escrita a prisa y alarmada, antes de leerla rogó porque no fuesen malas noticias.
Naruto te necesitamos en el complejo. Ahora.
Dándose prisa llego al complejo unos minutos después, al llegar Karin estaba respirando agitadamente al igual que Zabuza, Haku y Yugito, estaba por preguntar que estaba ocurriendo cuando ambas chicas que eran sus parejas lo jalaron arrastrándolo a los baños mientras tenían varias bolsas en sus manos, por un instante no entendió que le estaban haciendo hasta que le dieron un segundo para entender lo que hacían, le habían bañado, ¿Cómo diablos no se dio cuenta de eso?, incluso le habían arrastrado hasta la sala de nuevo, empezaba a darle miedo
— Listo, ya puedes ir —Aseguró Karin echándose en el sillón con cansancio— Antes de que preguntes, recibimos una carta formal del daimyo del fuego y la niebla, habrá una reunión, te quieren ahí, la reunión será en 30 minutos aquí —Ahí el rubio palideció, podía entender que el daimyo del fuego viniese a verlo por algún motivo político pero el de la niebla no tenía motivo alguno, estaba luchando por pensar motivos que validaran la aparición de otro daimyo a su hogar, tan rápido como pudo agarró las bolsas que le habían dejado las chicas para vestirse rápidamente, el atuendo formal era una yukata negra con el símbolo del clan Uzumaki en los hombros y algunos pocos detalles rojos.
— Nos iremos a arreglar nosotros también, no tardaremos —Le avisó Haku antes de salir corriendo de la habitación, 25 minutos después Haku bajó las escaleras usando un kimono azul claro con detalles blancos, tenía el cabello lacio y su rostro mostraba su belleza sin maquillaje, un minuto después bajó Karin usando un kimono rojo y su cabello estaba agarrado en una coleta baja con un broche del clan Uzumaki, tres minutos después bajó Yugito usando un kimono verde, luego bajó Tayuya en un kimono tinto, casi al instante llegaron el resto de los espadachines y Zabuza, cada uno usando un yukata, celeste para Utakata, morada para Suiguetsu, negra para Zabuza y blanca para Kimimaro, solo un minuto más tarde escucharon a alguien tocar la puerta, Kimimaro fue a abrirla antes de hacer una leve reverencia para después dejar pasar a los invitados, Naruto que aguantar la preocupación que le abrumo al ver entrar no solo a los daimyo del fuego y la niebla sino también al del rayo y el viento, usando todas sus habilidades actorales, que no eran pocas, para mantenerse tranquilo e invitarlos a sentarse a tomar el té.
Todos los daimyo eran relativamente parecidos, con bigote, con porte de tengo un palo bien metido por el culo, y una mirada que parecía no saber si miraba una presa o a un depredador, el daimyo del fuego era un hombre ya entrado en sus 50 años con arrugas y cabello cano, le acompañaba un chico de cabellos negros y ojos verdes que mantenía un rostro firme y serio, ¿Algún joven soldado, quizás?, el daimyo de la niebla tenía un rostro que mostraba cierta tristeza, sus facciones eran relativamente más finas que las del resto, Naruto podía calcularle unos 40 años y unas pocas canas comenzaban a asomarse en su cabellera celeste, el también venía acompañado de un chico que tenía los cabellos celestes y ojos grises, el daimyo del viento era un hombre regordete al que no podía verle los ojos y su bigote era el más corto de los cuatro daimyo, el daimyo del rayo era un hombre moreno de cabellos rubios y cuerpo delgado.
Cuando todos se encontraron tomando el té se podía sentir la tensión, Naruto estaba pensando un motivo por el cual cuatro daimyos estuvieran en su hogar, estaba buscando un motivo cuando el señor feudal de Konoha, Kota Shijime, se decidió a hablar.
— Sé que no fue lo acordado pero he traído a mi hijo para que tenga una idea practica de esta labor —Se disculpó el hombre mientras miraba al chico que le acompañaba, este se levantó antes de dar una inclinación respetuosa.
— Un gusto, soy Akito Shijime, es un placer conocerlos a todos señores feudales —Se presentó el de cabellos negros antes de volver a sentarse a un lado de su padre, el chico de cabellos celestes miró al daimyo de la niebla antes de recibir un asentimiento de su parte para instantes más tarde levantarse haciendo una reverencia.
— Es un gran placer conocerlos al fin señores feudales, mi nombre es Fuyumatsu Aosora, heredero del trono feudal del país del agua, esperó podamos hacer negocios fructíferos —Se presentó el chico para luego volver a sentarse, Naruto comenzaba a preocuparse al no encontrar un motivo para que estos hombres viniesen a verle o charlar con él, estaba por preguntar directamente cuando una pequeña idea se asomó por su mente.
— Disculpen pero quisiera saber el motivo que nos trae a esta reunión el día de hoy —Al ver las miradas preocupadas de los daimyos del fuego y la niebla, junto a las sonrisas levemente malévolas de los del rayo y el viento estuvo casi seguro de cuál era el motivo— ¿Es por la isla de Usushiogakure? —Preguntó viendo las miradas de los otros, los que antes sonreían lo hacían ahora de un modo tenso, y los otros dos inclinaban un poco las comisuras de los labios de los jóvenes.
— Está en lo correcto Naruto-dono —Respondió el daimyo de la niebla, Fuyuhiko Aosora— Creó que no hace falta que le explique los motivos ¿O sí? —Preguntó el hombre mientras Fuyumatsu empezaba a jugar con sus dedos, nervioso o ansioso.
— Solo puedo suponer que sea por qué es mía al ser mi madre, Kushina Uzumaki, la princesa del remolino —Contestó suavemente mientras el miedo y el estrés se esfumaba, al ser su madre la heredera al trono feudal de Uzushio él lo era al ser su hijo, un detalle curioso de Uzushio era que eran una monarquía, el feudal era el kage, en otras palabras esto era una reunión entre feudales mayores y un feudal "menor"— Si lo que desean tratar es algún asunto correspondiente a mi clan o mis tierras les pido que por favor exterioricen sus dudas ahora para no generar problemas a futuro —Pidió tranquilo, ya había captado el juego, ahora le tocaba jugarlo, si el perdía la calma ellos ganaban y el no perdía en los juegos.
— Debo preguntar por sus planes para su tierra, quisiera saber ¿piensa restaurar la aldea que fue o lo dejara como esta? —Preguntó el daimyo de la niebla con calma, realmente Naruto no podía saber si eran sus amigos o sus enemigos, ese era un problema de la política, eran tan o más bipolares que la mafia, un día pueden ser tus aliados de toda la vida, hermanos en armas, y al otro te mando a matar porque me estorbas.
— En realidad pienso restaurarla —Aseguró el rubio con calma mientras confiaba en sus camaradas para checar lo más importante, las reacciones de cada uno— En realidad ya se está restaurando la aldea —Añadió sonriendo, durante esos tres años que estuvieron fuera le pidió a Tazuna y su equipo de constructores que ayudaran a reconstruir Uzushio, hasta donde sabía la reconstrucción ya estaba completa en un 55% según lo que le había dicho Tazuna, esos dos años y medio, cientos, si no es que miles, de trabajadores y una cantidad de dinero que en su mayoría había venido de las arcas de Uzushio y en menor medida de su bolsillo, o de los que perdían todo su dinero en sus casinos, y el mejor equipo que el dinero pudo comprar habían hecho milagros, según Tazuna faltarían como mínimo cuatro años más pues solo faltaban las partes en la que la naturaleza ya había tomado la mayoría del territorio que aunque eran minoría eran particularmente fastidiosos para trabajar, le había costado bastante apartar a los animales peligrosos de la zona pero las construcciones iban bien.
— ¿Puede saberse de donde obtuvo los materiales?, compras de ese tipo en las cantidades que usted necesita no pasarían desapercibidos para nadie —Preguntó el daimyo del viento, Buru Kazame, con un tono amable, claro que compras de esas magnitudes serían prácticamente imposibles de ocultar, la cantidad de materiales era enorme, incluso considerando que un 13% de los edificios originales aún estaban en "buen" estado o con necesidad de arreglos menores los materiales serían demasiados, no le sorprendía la pregunta en lo más mínimo, él también la haría en la situación del hombre.
— En realidad muchos de los materiales los produje yo, bastantes árboles vinieron de mi elemento madera, una buena cantidad de minerales los extraje de la tierra con ninjutsu, mucha maquinaria se activó con chakra eléctrico —Contestó tranquilo, no mentía pues había repoblado todo el bosque a un área segura y los minerales habían sido un poco más complicado pero había tenido la ayuda de varios usuarios de elemento tierra, y aunque ya no podía suministrar toda la energía eléctrica había sido suficiente para encontrar un método de mantener la maquinaria sin chakra.
— ¿Hace cuánto tiempo iniciaron las reconstrucciones? —Preguntó ahora el daimyo del rayo, Z Abori, con una mirada tranquila, para Naruto estaba claro que tenían sus sospechas sobre él, mantener la reconstrucción de una aldea entera por mucho tiempo no era sencillo, por no decir imposible, pero si él lo había logrado dependiendo del tiempo que lo hubiese hecho podía preocupar demasiado a los feudales, el daimyo del rayo sospechaba de él o lo consideraba una amenaza.
— Dos años y medio aproximadamente, según lo que me dijo el líder de la construcción tendremos una zona plenamente habitable en 4 años si no se presentan incidentes —Contestó con una sonrisa, sería una zona moderadamente pequeña, de unas 500 o 700 casas familiares además de contar con áreas recreativas relativamente grandes y luego ya vería si ampliaba más la aldea, era una aldea pequeña pero estaría bien para iniciar.
— Creo que tenemos mucho de qué hablar —Comentó el daimyo del fuego en un tono desganado propio de él, Naruto debía preocuparse por lo que vendría.
En algún lugar del país del país del agua
Una chica, al que se le calculaban 15 años, de cabellos negros y ojos verdes caminaba por las afueras del pequeño pueblo San, su nombre era Chiaki Kabaminami, ella levaba sintiéndose observada desde hace unos pocos días pero cada vez que había buscado a cualquiera que fuese quien le seguía nunca lo encontraba y cada día ese sentimiento se hacía peor, había dejado de poder dormir en las noches, cada vez que salía de su hogar sentía esa presencia, temiendo que la comida estuviese envenenada había reducido sus comidas, en este instante se había alejado del pueblo esperando que esa presencia la siguiese y poder asesinarlo de una vez por todas, pero como si el mundo, o el psicópata que la acosaba, quisiera jugarle una broma, no sentía que la observasen o siguiesen, en el instante en que escucho una rama romperse frente a ella cargo sus dedos índice en chakra hasta que relámpagos purpuras envolvieron sus dedos, ella había sido la última superviviente del clan Kabaminami de Kirigakure, un clan con un chakra eléctrico con propiedades neurotóxicas, un relámpago venenoso en menos palabras, y no pensaba entregarle su vida a un desconocido cualquiera, corrió hacía el frente a donde escucho aquel ruido hasta traspasar unos matorrales.
— ¡Chiaki soy yo, Yukiteru! —Grito alarmado un chico de cabellos castaños de ojos marrones y piel bronceada que estaba paseando un perro, sin poder detener la carrera vio como el castaño se apartaba casi llorando, Chiaki por evitar golpear a su amigo intento frenar resbalándose y rosando al perro con sus dedos envueltos en chakra.
— ¿Qué haces aquí Yukiteru? ¿Estabas espiándome? —Preguntó Chiaki levantándose, Yukiteru había llegado al pueblo hace unos pocos días, era un huérfano que se había dedicado a ser florista y trabajaba con ella como voluntario en el pequeño hospital del pueblo, se habían vuelto buenos amigos, era un chico tímido y sin presencia alguna, hasta un poco patético en opinión de Chiaki.
— Vine a darle un paseo a Hoba —Dijo señalando a un pequeño perro de pelaje marrón que ahora se encontraba vomitando— ¿Hoba? ¿Qué ocurre Hoba? —Preguntó al animal arrodillándose a su lado mientras lo acomodaba mejor— ¿Chiaki sabes lo que le pasa a Hoba? —Preguntó viéndola con ojos llorosos.
— Lo lamento, lo envenene —Respondió la chica sacando un pequeño frasco de su bolsillo antes de hacérselo beber al perro que cayó inconsciente— ese era un antídoto, debería estar bien mañana —Aseguró la chica levantándose, estaba por ayudar a Yukiteru a levantarse cuando recibió un puñetazo en el estómago de su parte, luego vino una patada a la cabeza que la tumbo al suelo— Yukiteru sé que me equivoque pero no es necesario que seas tan violento —Se disculpó la chica levantándose y viendo a su amigo sorprendiéndose, tenía presencia, una bastante fuerte y que podía reconocer, su acosador, la mirada del castaño ahora era cruel y vulgar ¿este era el mismo chico que conoció?
— Mi nombre real no es Yukiteru, soy Moju Uzumaki y vine a por ti, Chiaki Kabaminami, última miembro del clan de las medusas —Admitió antes de lanzarse contra ella, Chiaki envolvió sus manos en rayos purpuras mientras intentaba golpear al castaño que esquivaba todos sus golpes con una sonrisa depredadora, Moju le hizo un barrido tirándola al suelo antes de ponerle el pie en el cuello empezando a asfixiarla, ella trato de tocar su piel para envenenarlo pero su cuerpo empezaba a dejar de responderle hasta que dejo de moverse, Moju quitó su pie de encima de ella que le miraba espantada, intento gritar pero ningún sonido salía de su boca— No importa que tanto trates de moverte este veneno paraliza el cuerpo dejándolo como un muñeco de trapo sin la capacidad de hablar, honestamente has sido una molestia en el culo desde el principio, tu comportamiento marimacho y tu actitud de superioridad es muy molesta, creo que antes de llevarte con Danzo u Orochimaru voy a enseñarte buenos modales —Consideró el chico jugando con el dobladillo de sus pantalones haciendo que lágrimas salieran de sus ojos.
En algún lugar del país del rayo. AVISO CONTENIDO LGBT INICIANDO LEA BAJO SU PROPIO RIESGO
En una pequeña roca a las orillas del país se encontraban dos rubios de 11 años besándose, el más alto era un chico de piel morena y ojos negros mientras el más bajo tenía los ojos verdes y tenía la piel pálida.
— Te amo Koten —Declaró el rubio más bajo mientras abrazaba el cuello del mayor que sonrió alegre, el mayor era Koten Kiko, era "miembro" de un clan nómada, o miembro de la parte que se había quedado en la aldea de Kumo, con la guerra Kumo quedo mermada de kekei genkai y ahora le tocaba ayudar a reconstruir su clan, pero lo que la gente no entendía era que era gay, tan sencillamente como eso y realmente no pensaba tener sexo con mujeres, mejor dicho no podía, hace algunos días llegó ese pequeño chico con el que se besaba a la aldea Chuseiki Kimazu, él no lo veía por su posición como futuro líder de clan o por su fortuna solo como Koten, veía su forma de ser y eso le gustaba, haría lo que fuese por ese pequeño chico sin importar que fuese, si debía traicionar a su aldea con gusto lo haría.
— Yo también Chuseiki, haría lo que fuera por ti —Correspondió abrazando al chico y pegándolo a su pecho pero aún pudiendo ver su rostro que se había sonrojado.
— Kota, hubo algo que no te conté —Admitió el otro, el mayor lo miro sorprendido siempre se contaban todo— No te lo dije por miedo a que me odiaras —Añadió temblando, Kota suspiro aliviado, su pequeño tenía miedo— Mi verdadero nombre es Kiseichu Uzumaki —Kota lo miro sorprendido pero acarició sus cabellos— Quiero que vengas a vivir conmigo, vivo con mis hermanos y con el sannin Orochimaru ¿Hay problema? —Preguntó haciendo ojos de foquita bebe, el rubio mayor lo vio sorprendido antes de sonreír, él amaba a ese chico, no le importaba quienes fuesen sus amigos o familiares.
— ¿Pero cómo llegaremos? No podré salir de la aldea —Preguntó haciendo que el otro sonriera macabramente, eso le encantaba del menor, su mente sádica y cruel, antes de que pudiese hacer nada el mayor comenzó a fundirse con el otro, al abrir los ojos se dio cuenta sorprendido de que su cabeza estaba ahora en la nuca de Kiseichu y el resto de su cuerpo había desaparecido.
— Use mi kekei genkai Soma no ko. Me permite fundirme con otras personas como un parasito o gracias a la mezcla con el chakra Uzumaki y mucho esfuerzo, puedo fundir a otros en mí, te llevare a mi casa donde nos separare, descansa estarás agotado ya que tomare tu energía para reponerme —Recomendó el menor a lo que Kota accedió quedando dormido— Atraparlo fue más fácil de lo que creí.
En algún lugar del país de la tierra. AVISO CONTENIDO LGBT TERMINADO
Haibu miraba a su presa desde lejos, su víctima era un chico, cualesquiera a sus ojos, llamado Aster, ojos rosas y cabellos negros, calificaciones mediocres en toda la academia, sus medidas físicas eran poco mayores al promedio, era, a sus ojos, un inútil sin talento ni capacidad de esfuerzo, pero suponía que lo que les interesaba era su kekei genkai, él era un usuario del elemento cristal, también era un mediocre en eso, pero siendo que Guren les traiciono para cuidar a un huérfano era su mejor opción pues al menos sabían dónde estaba él, el único problema que había encontrado era que ese inútil nunca se alejaba de sus compañeros o maestro, su maestro y uno de sus compañeros eran pertenecientes al clan Kamizuru y el otro era aparentemente de origen civil.
Su hermano Kiseichu y Moju probablemente hubiesen podido atraparlo hacía días pero habrían hecho un desastre, Moju podía colarse en la multitud con una facilidad que parecía invisible, pero era un dramático que adoraba jugar con sus víctimas incluso cuando estaban derrotadas, por lo que sabía se "divertía" con sus víctimas, principalmente mujeres, no sabía que significaba "divertirse" según su hermano Sachi se enteraría con la edad, o Kiseichu que tenía el carisma para que incluso cuando llamaba la atención todos lo vieran con normalidad pero a él le gustaba enlazarse emocionalmente con sus presas, en ocasiones era funcional pues podía atraerlos sin necesidad de esfuerzo pero no podría desaparecer siendo visto por los compañeros de ese idiota, inhalo profundamente antes de exhalar, pero ambos hermanos suyos hacían demasiado para cumplir misiones tan sencillas.
Tuvo que apartarse al instante para evitar los kunai que venían en su dirección, frente a él se encontraban Doria y Ken Kamizuru junto al chico de origen civil, Mason Giles, fue muy descuidado al dejarse sentir.
— ¿Quién eres y por qué sigues a Aster? —Preguntó el maestro Ken, mientras un enjambre de abejas los rodeaba a los cuatro.
— Los muertos no necesitan saber nada —Contestó con tranquilidad e indiferencia, no temía a esas abejas, Doria y Ken mandaron a sus abejas a matarlo, los bichos lo rodearon más no lo picaron— Los insectos son hermosos, tienen una fuerza que muchas otras especies no tienen y tienen sociedades mucho más complejas, los insectos no me harán daño alguno —Aseguró Haibu mientras de su cuerpo empezaban a salir avispas abriendo su piel, los dos Kamizurus lo miraron asombrados, las propias abejas junto a las avispas se lanzaron a picar a los ninjas de Iwa, estos las evitaban como podían, sonrió de lado.
— Pareces demasiado confiado para estar en un uno contra tres —Gruñó Doria enfadada antes de caer arrodillada en el suelo— ¿Qué? —Preguntó antes de ver como los otros también caían al suelo mientras a su maestro Ken le empezaba a salir espuma rojiza por la boca.
— Fueron demasiado confiados, creyeron que solo tenía avispas —Se burló Haibu mientras abría su gabardina revelando que de su pecho salían varios insectos, arañas, avispas, polillas, gusanos, entre otros— Lo que los clanes Kamizuru y Aburame lograron yo lo lleve a un nuevo nivel, yo soy una colmena para gran variedades de insectos, además dejaron solo a mi presa —Siguió burlándose Haibu para después cerrar su gabardina mientras tres arañas se alejaban de los ninjas de Iwa y se trepaban por su pierna mientras se alejaba para encontrarse a su presa en un callejón antes de noquearlo y llevárselo.
En la aldea de Konoha
Naruto se hecho a la cama cansado, había ganado una alianza con el país del agua y el fuego, pero lo peligroso era a las dos personas que estaban en otras habitaciones, el primero era Inari que quería ser un shinobi activo de Uzushio en lugar de carpintero, mejor dicho cuando liberó su chakra le pidió entrenamiento para poder controlarlo y posteriormente gracias a sus alianzas políticas, como daimyo y kage, terminó como cuidador del lugar, titulo dado por el daimyo del fuego aunque el país de las olas tenía su propio daimyo pero los del país de las olas no parecieron muy molestos con la idea. Y el segundo era Fuyumatsu, el jodido hijo del feudal le había pedido entrenamiento para proteger el mismo su país.
Antes de caer dormido sintió como algo se arrastraba por su pierna, al ver que era estuvo a punto de apuñalarle, una serpiente blanca que tenía una carta entre sus fauces, aparentemente a la gente empezaba a gustarle usar las cartas en lugar de hablar.
Hola Naruto-kun, puedo darte información sobre Sasuke-kun o sobre los nuevos miembros de Akatsuki, además de darte la información de que cierto enemigo de tu pasado sigue vivo, una momia decrepita en realidad, si quieres saber el resto de esta información deberemos reunirnos en el puente Tenchi en Kusagakure, nos veremos ahí en una semana.
Con aprecio, tu futuro mentor, Orochimaru de los sannin
Hasta aquí el capítulo, espero les haya gustado, este capítulo tuvo su apoyo en la trama también di pistas sobre los eventos que ocurren detrás del telón, deseó leer cualquier teoría que puedan sacar y ver quien se acerca más a la verdad, a todo esto espero hayan pasado felices fiestas.
