Hola gente que lee esta locura que escribo, quiero agradecerles por todo el apoyo que me han dado, además de preguntarles si tienen ideas para los Rasengan de agua o tierra, si les gusta el capítulo comenten que les pareció,, además de querer preguntarles; Ya que se acerca el arco del dúo inmortal o dúo zombi, ¿Quieren que Asuma muera en este arco? Sin nada más disfruten la historia.
Naruto miraba el atardecer desde el monte Hokage, había ido ahí para pensar, la noticia que le dio Yugito le tomó desprevenido pero la idea había estado surcando su mente desde que los mareos comenzaron, pero la situación se estaba volviendo, aunque sonase como Shikamaru, problemática, sí su hijo nacía con el rinnegan y Orochimaru se enteraba no quería ni imaginar lo que podría intentar con tal de hacerse con esos ojos, luego estaba Akatsuki, Kurama había tenido la amabilidad de informarle que normalmente un embarazo de este tipo duraba 10 o incluso 11 meses, y a partir del segundo mes todo el chakra de Yugito pasaría a los fetos y al sello, en otras palabras, sí Akatsuki iba por ella no podría defenderse, luego estaba la aldea, entendía que ambas querían a los niños por su poder, por lo que necesitaba encontrar un lugar donde pudiera esconder a Yugito de todos ellos pero que pudiera recibir el tratamiento adecuado para su embarazo.
— Así que no me equivoque, estabas aquí —Esa voz la reconoció sin tener que voltearse, Shikamaru se sentó a su lado aunque su mirada se perdió en las nubes en lugar del atardecer— Hokage-sama te está buscando —Le avisó antes de voltear a verlo, el rubio solo asintió antes de desaparecer en un shunshin seguido del Nara.
La rubia voluptuosa se encontraba detrás de su escritorio y su mirada se encontraba seria e imperturbable, en el lugar también se encontraba Shikaku, el Raikage y Gaara, cada uno usando sus sombreros de Kage, en el momento en que Naruto entró todas las miradas se dirigieron a él.
— Nos alegra que llegaras, Naruto —Saludó Tsunade con calma— No voy a darle más rodeos a esto; Necesitamos que saques a Yugito de la aldea, y de preferencia, del país del fuego —Aseguró la mujer viendo al rubio.
— ¿Disculpe? —Preguntó Naruto confundido.
— Hace poco menos de media hora llegó a nosotros la información de que Akatsuki ya se encuentra en el país del fuego, uno de sus equipos atacó y asesinó al monje Chiriku en el templo del fuego, lo que nos lleva a creer que vendrán detrás de ustedes dos, eso más el embarazo de Yugito hace que debamos avanzar con cuidado —Explicó Gaara con la misma calma de siempre, pero en sus ojos se podía ver la preocupación e incertidumbre.
— Después de mucho pensarlo se llegó a la conclusión de que Yugito debería partir a un lugar escondido fuera del conocimiento público donde pueda recibir la atención debida para su embarazo —Susurró Shikaku aunque fue escuchado en toda la habitación— Por el momento hemos encontrado dos opciones, Suna tiene uno de los más amplios conocimientos médicos después de Konoha donde pueden tratar el embarazo más fácilmente.
— O Kumo, donde es casi imposible que Akatsuki se infiltre —Hablo por primera vez A— Pero está no deja de ser una decisión del clan Uzumaki o sobre un jinchuriki, por lo que se consideró más apto que tu eligieras —Era la primera vez que Naruto lo escuchaba hablar tan seriamente.
Naruto lo pensó por un momento, Suna tenía un amplio conocimiento médico que podía facilitar todo lo suficiente como para evitar que el embarazo de Yugito tuviera complicaciones, pero la aldea por si misma tenía fallas de seguridad que no podía ignorar ni aunque quisiera, además la infiltración de Akatsuki había logrado que muchos esfuerzos fueran a intentar levantar las defensas de la aldea una vez más, pero por otro lado Kumo era casi una fortaleza impenetrable pero sus capacidades médicas dejaban que desear, y aunque su índice de natalidad era bueno según las investigaciones que había hecho en su momento esta era la primera vez que tenían un jinchuriki mujer por lo que era una apuesta peligrosa.
Necesitaba un lugar con una seguridad admirable pero con un conocimiento médico equiparable al de Suna o al de Konoha, el rubio cerró los ojos pensando con detenimiento, extensos instantes de reflexión hasta que una idea cruzó su mente, una apuesta tal vez más arriesgada que Kumo pero sí podían ponerla en marcha dudaba que pudiera fallar, la elección estaba hecha.
— Elijó; Ninguna de las dos —Comunicó con firmeza, no debía de dudar ni flaquear— La única opción que me parece que cubre todas las opciones es; Uzu —Aseguró ganándose miradas de las otras cuatro personas.
— ¿Uzu? ¿Está preparada para algo parecido? —Cuestionó Shikaku curioso, aparte de Naruto y Karin nadie conocía el nivel de avance de la reconstrucción de la antigua aldea.
— Sin lugar a dudas —Aseguró el rubio— Gracias a los sellos y a los remolinos que rodean el archipiélago hace que entrar sea una completa odisea para quien no conozca el modo de entrar, además de que incluso antes que las viviendas un hospital y un invernadero fueron construidos, contamos con las suficientes plantas curativas como para atender heridas, además del propio conocimiento del clan Uzumaki, podremos lidiar con cualquier imprevisto, mañana, o incluso hoy, mismo, partiremos camino a Uzu —Explicó con calma, Tsunade cerró los ojos pensando sus palabras, A hizo una mueca como si no le gustasen sus palabras, y Gaara solo asintió.
— Me parece bien, quiero que partan hoy mismo, no podemos permitir que nos ganen ventaja, toma a cuantos sea necesarios pero parte con cuidado —Ordenó Tsunade con seguridad.
— ¿Pero qué ocurrirá con la boda? —Preguntó Naruto con confusión.
— Los papeles están firmados, ante la ley y el mundo tú y Yugito son esposos ya, aunque a los concejales de ambas aldeas les encantaría hacer un gran evento pudimos convencerlos de que dada la situación podríamos ignorarlo —Explicó Shikaku con una sonrisa victoriosa— Ahora no pierdas el tiempo, no sabemos cuánto tardaran en llegar —Con esas palabras Naruto desapareció en un kamui al volver a aparecer se encontraba en la sala de su hogar donde se ganó miradas enfadadas de las mujeres por haberse largado.
— Esperó que tengas una buena razón para haberte largado cuanto Yugito necesitaba ayuda —Le riñó Haku enfadada.
— La Hokage quería hablar conmigo sobre algo importante —Empezó el rubio sentándose frente a Yugito— Debemos partir hoy mismo a un lugar seguro —Explicó dejando sorprendido al resto.
— ¿A qué te refieres? —Preguntó Suiguetsu confundido.
— Akatsuki ya se encuentra en el país del fuego, incluso hay motivos para creer que ya vienen para acá, probablemente están detrás de tres de nosotros; Utakata, Yugito, o detrás de mí, si no es que vienen tras los tres al mismo tiempo, por lo que se sabe de embarazos de jinchuriki es casi seguro que a partir del segundo mes no pueda usar chakra, ni siquiera el de Matabi, por lo que su vida correrá más riesgo que las nuestras, así que partiremos al único lugar seguro donde puede mantener su embarazo tranquilamente; Uzu —Concluyó el rubio con certeza.
— Pero partir a Uzu es un riesgo demasiado grande ¿Acaso no piensas cómo puede sentirse Yugito al estar sola durante todo su embarazo? —Gruñó Hana enfadada.
— ¿Cuándo partimos? —Interrumpió Yugito con serenidad y calma renovada en sus ojos.
— ¿Eh? —Murmuró la Inuzuka confundida.
— Dada la situación y a lo que nos enfrentamos es más que obvio que hay que buscar el modo de mantener los activos lo mejor guardados posible —Comunicó mientras su voz comenzaba a serenarse— lo que busca Akatsuki es a los jinchuriki, si podemos esconder a los que no podamos batallar podremos frenar sus planes el tiempo suficiente para que nos recuperemos y volvamos al combate, además, no quiero poner en riesgo al bebe que llevó dentro —Añadió con una sonrisa suave mientras tocaba su vientre suavemente.
— Muy bien, yo los acompañare —Declaró Tayuya viendo al par de rubios.
— Pero Tayuya, tu podrías marcar la diferencia para vencer a los Akatsuki que se encuentran aquí —Intentó persuadir Suiguetsu.
— No, mi entrenamiento lo puedo continuar incluso sin un mentor, pero Karin no tiene ese lujo —Empezó con tono tranquilo pero serio— Incluso si partimos que quien ayudara a traer al bebe al mundo es Karin necesita terminar su preparación, por eso ella debe volver a terminar su entrenamiento si queremos que el embarazo llegue a buen fin, además, si quiero concluir mi propio entrenamiento necesitare el conocimiento que solo se puede encontrar viajando o en una biblioteca, soy la más apta para cuidar a Yugito hasta que llegue el momento —Explicó con seguridad.
— Preparen sus cosas, partiremos en diez minutos —Concluyó Naruto, en ese momento Yugito fue a preparar su equipaje al igual que Tayuya.
— No pueden partir solos, necesitaran a alguien más si el equipo es interceptado, yo los acompañare —Señaló Hana con firmeza.
— Yo también —Se incluyó Hinata con tranquilidad antes de partir a toda velocidad a hacer sus maletas, cuando pasaron los diez minutos los cinco se encontraban en la puerta este de la aldea.
— Que empiece el viaje, jutsu de invocación —Declaró Naruto dando un pisotón creando una nube de humo, frente a ellos había ahora dos criaturas de apariencia canina, sus colas eran notablemente largas y se unían a una carroza a la que le encontraba cierto parecido a una tortuga— Método de transporte, Shinshi. Suban —Ordenó a lo que las cuatro chicas acataron, el interior del carruaje tenía bastantes cojines— Prepárense el viaje será complicado —Advirtió antes de que las criaturas caninas emprendieran carrera.
— Uzu se encuentras a seis días de camino, tres en tierra si bien nos va, y otros tres en mar aunque se puede alargar gracias al terreno que rodea Uzu —Comentó Hana viendo un mapa.
Los días pasaban rápidamente mientras la caravana se movía por los caminos, pasaban entre los bosques y las praderas, cuando el atardecer ya se encontraba sobre ellos se encontraban en un pequeño claro en el bosque cercano al pueblo Nuno, mientras el rubio alimentaba a las invocaciones, no sabía si podían tener hambre pero mejor prevenir que curar, Hinata se encontraba preparando los alimentos de los cinco, mientras las demás se encontraban duchándose en una laguna cercana.
— Naruto-kun —Llamó Hinata con una mirada llena de dudas— ¿Estás seguro de que es una buena idea hacer esto? —Interrogó curiosa.
— Si soy honesto, no tanto, pero es lo único que puedo hacer para protegerla —Aceptó cuando termino de alimentar a sus invocaciones— Mañana deberíamos llegar a la costa si todo sale bien —Comentó mientras se quitaba la parte superior de su ropa antes de sentarse frente al fuego— Casi no hemos hablado desde que volví ¿O sí? —Preguntó viendo a la chica que se encontraba un poco sonrojada mientras veía su pecho.
— Cierto, ¿Te importa si nos ponemos al día? —Preguntó con una sonrisa amable.
— Para nada, haz una pregunta —Ofreció el rubio relajado.
— ¿Cómo aprendiste a usar todas tus armas? Jiraiya-sama no parece ser del tipo maestro en armas —Interrogó, el rubio volteó al cielo observando las estrellas mientras sonreía.
— Eso es un poco curioso, en su momento aprendía de Zabuza el uso de espadas, luego la mayoría del uso de tridente o khakkhara fue instintivo en un tiempo, además del uso de lanza y guadaña, en nuestros viajes por el país del agua me encontré con un templo, con ellos aprendí el uso de la lanza y el khakkhara, aparentemente lo perfeccionaron para no tener que acercarse tanto a sus enemigos en la niebla donde no tienen tan buena visión, y en cuanto al uso de guadaña aprendí de ella en el país del hierro, me costó muchísimo lograr que aceptaran enseñarme, ya que a los samurái del país del hierro no les caemos muy bien los ninja, los entrenamientos eran bastante arduos pero dieron frutos —Respondió Naruto recordando aquellos tiempos— ¿Tú que has entrenado en este tiempo, Hinata?
— Muy poco en realidad, seguí entrenando con la maestra Tsunade y perfeccionando el estilo del clan —Respondió apenada— ¿Cuándo desarrollaste el elemento madera? —Preguntó viendo a los ojos azules de su prometido.
— Fue al tiempo del escape de Sasuke, al mes la madera empezó a brotar de mi brazo, al principio creímos que era solo un efecto de los implantes así que solo lo cortábamos, pero a los meses empezaron a brotar de otros lugares, con bastante tiempo aprendí un poco sobre cómo usarlo aunque estoy muy lejos de poder dominarlo realmente, mi cuerpo termino asimilando los genes, o eso fue lo más sencillo de pensar —Contestó tranquilo agitando su brazo.
— Sí, sí, sí, esas preguntas son interesantes pero yo tengo otras —Interrumpió Hana llegando al campamento usando solo unas pantaletas negras, a su lado se encontraba Yugito usando un pantalón holgado y una blusa azul, Tayuya se encontraba vistiendo unos pantalones negros y una blusa sencilla.
— ¿H-Hana-san? —Preguntó Hinata viendo a la mujer que no parecía avergonzada en lo más mínimo por ser vista así.
— ¿Sí? ¿Qué ocurre Hinata? No podré contestarte si no me dices que ocurre —Respondió volteando a verla, para nadie pasó desapercibido el ligero rebote de los pechos de la mujer.
— ¿Y su sostén, o su pijama? —Preguntó intentando tranquilizarse, había entrenado con Anko el tiempo suficiente para poder responder con tranquilidad a cualquier locura que apareciera, o esa era la idea.
— ¿Era eso? Oh vamos, al menos una de las aquí presentes ya se acostó con Naruto, tú estás comprometida con él y a mí me interesa y gusta, no entiendo porque tanta vergüenza, además suelo dormir desnuda —Opinó la castaña con una sonrisa— Ahora mi pregunta, ¿Cuánto te mide ahora? —Preguntó logrando que el rubio casi se ahogara con su propia saliva.
— Yo comeré en la caravana, ustedes tengan sus momentos sexuales aquí —Comentó Tayuya agarrando su plato antes de adentrarse en el carruaje a comer el curri con arroz que la de ojos perlados había preparado.
— Hana vístete, no tendríamos por qué hablar de esto —Pidió el rubio volteando a otro lado ruborizado.
— Aburrido —Se quejó la mujer aunque aun así no se puso más ropa— Duerman, yo hare el primer turno de dos horas —Comentó a lo que Yugito se adentró en la carroza, Naruto solo volteó a ver a Hinata al ver que no hacía seña alguna para irse a dormir— ¿Y ustedes dos qué? —Preguntó Hana viendo al dúo.
— Ni Naruto-kun ni yo nos hemos bañado, pensé que podríamos hacerlo antes de dormir —Opinó la chica con una sonrisa, Hana solo asintió haciendo una seña apuntando al camino donde quedaba aquella laguna, Hinata sonrió agarrando la mano del rubio jalándolo por aquel camino, cuando aquella pareja abandono su vista una sonrisa ladina se asomó en su rostro.
— Esa niña sí que sabe jugar sus cartas —Musitó la castaña viendo la ropa tirada del rubio, además de su maleta con su toalla.
Por otro lado Naruto seguía a la dulce chica que era su prometida durante unos pocos minutos, cuando por fin llegaron a la laguna la chica se volteó a verlo con una sonrisa, Hinata se apartó un poco antes de esconderse entre los árboles, Naruto captó que se bañarían aparte por lo que con un poco de decepción se quitó sus sandalias y sus pantalones junto a su ropa interior, el rubio no pudo evitar que un escalofrío le recorriese la espalda cuando el agua fría le cubría hasta la cintura, como el presagio de algo malo, mientras se lavaba el cabello escuchó la voz de Kurama dentro de su cabeza.
— "Eres un aguafiestas hipócrita, cachorro" —Le regañó el kyubi antiguo desde su mente.
— No sé de qué me hablas, Kurama —Desvió el rubio sin prestar atención a lo dicho por el zorro.
— "Te recuerdo que puedo leer tu mente, así que no me tomes por tonto, bien que te gustaría empotrar a más de una contra un árbol y follarlas hasta agotarte" —Resopló Kurama con un tono acusador.
— Puede ser —Aceptó un poco avergonzado el adolecente— Pero ya viste lo que ocurrió con Yugito, no pensaba ser padre a los 17- 18 años, además ya sabes mi pequeño problema —Argumentó el chico avergonzado.
— "¿Cuál de todos? ¿El que eres un pervertido de closet? ¿Tus fantasías de una orgía?" —Con cada pregunta el rostro del rubio se iba ruborizando cada vez más— "¿Tu pequeño gusto por los juegos de roll sexual? ¿Tu colección de libros pervertidos? Que por cierto debo de admitir que me sorprende mucho tus… gustos literarios ¿El que tu amigo ese, el cara de perro, te pego el gusto por llevar poca ropa? ¿El que consideras que tu pariente, Karin, es sexi y te gustaría darle y no concejos? ¿Y que te riñes porque crees que debes ser como su hermano o primo? O…" —Siguió entre risillas el zorro.
— ¡No! —Gritó Naruto avergonzado, se mordió el labio antes de responder— Que no sé ponerme condón —Aceptó avergonzado, en ese instante las risas del zorro resonaron por la cabeza del rubio, instantes más tarde se le sumo la de Matabi— ¡No se burlen! —Rugió el chico apenado.
— "Perdón, perdón, pero es que es demasiado gracioso" —Se disculpó Kurama con una sonrisa— "Entre todas las cosas que dije ¿Te avergüenzas de eso? Entiendo que es por eso que serás padre pero yo me avergonzaría más de otras" —Comentó el zorro con una gran risa.
— Tal vez, pero este es el único que alguien puede enterarse, lo demás me lo guardo en la mente —Se defendió el rubio intentando tranquilizarse.
— "Yo no estaría tan segura de eso" —Fueron las palabras de Matabi que sonaron en su mente— "Sigo conectada a la gatita, y le podría decir todo esto, y que ella le contara a las otras" —Advirtió la gata con malicia cargada en su voz— "Aunque te falto comentar unas cuantas cosas, hermano" —Le siguió Matabi burlona y Naruto se encontraba avergonzado.
— "¿Hablas de sus deseos de probar el bondage? ¿O que le gusta la idea de exhibirse?" —Preguntó bromeando el zorro.
— "Yo hablaba de su gusto por las mamadas" —Rio la gata con diversión.
— ¡Ya! Mejor cállense, lo único bueno es que nadie se va a enterar de esto —Gruñó el rubio antes de salir del agua, se había quedado demasiado tiempo en la laguna, pero cuando fue a buscar su ropa, ya no estaba— ¿Eh? —Cuestionó volteando a los lados intentando encontrar sus prendas— ¿Me habré movido de lugar desde que me metí? Bueno, la buscare mañana con más luz —Desestimo empezando a caminar hacia donde podía sentir el chakra de Hana.
Cada paso que el rubio daba con su traje de Adán sentía en sus estómago un mal presentimiento, cómo si no le gustase lo que fuera a pasar, su miembro se balanceaba con total libertad y una parte de Naruto debía aceptar que le gustaba la sensación, cuando llegó al campamento vio a Hana volteando en su dirección con una sonrisa depredadora, el mal presentimiento solo se incrementó mientras avanzaba hasta donde podía sentir el calor del fuego, cuando por fin pudo sentarse en uno de los troncos se cubrió la entrepierna con las manos, no que lograra cubrir demasiado.
— Hana, ¿Has visto mi maleta? No la veo por ningún lado —Preguntó mientras empezaba a sentirse nervioso gracias a ese presentimiento suyo.
— Algo así, verás Naruto —Sonrió desde el otro lado de la hoguera, la chica se encontraba de piernas abiertas aunque gracias al fuego no alcanzaba a ver la zona de la entrepierna de la chica— Creo que ya sabes que el sexo es un instinto cómo cualquier otro —Empezó la chica poniendo sus manos en sus firmes piernas— Y hace demasiado que yo no tengo y me estoy empezando a poner ansiosa, así que te ofrezco un trato, me follas hasta saciarme y yo te devuelvo tu maleta —Explicó cambiando su mirada por una más firme.
— Hana, no es por ser aguafiestas, pero ya tengo demasiado con los bebes que vienen en camino y no necesito más por una temporada —Se disculpó el rubio intentando desviar el tema de su pequeño problema.
— ¿Sí sabes que hay métodos anticonceptivos? ¿Por qué simplemente no te pones condón? —Interrogó ella sonriendo de manera depredadora, como respuesta recibió un murmullo inentendible— ¿Eh? —Volvió a preguntar recibiendo otro murmullo en un tono un poco más alto que el anterior— ¡Más fuerte! —Gruñó la mujer un poco cansada de la falta de respuesta del rubio.
— ¡No sé ponerme condón! ¿Feliz? —Admitió avergonzado el rubio, la castaña lo miró por unos instantes antes de ponerse a reír— ¡No te burles! —Rugió el joven, la chica tardo unos pocos minutos en tranquilizarse antes de tomar en serio a lo dicho por Naruto.
— No te preocupes, tengo bastante tiempo tomando pastillas anticonceptivas, incluso sé prepararlas, así que no tienes por qué preocuparte pronto por un embarazo —Respondió la chica levantándose dejando a la vista su coño depilado.
— Nunca comprenderé por qué los Inuzuka son tan sexo adictos —Interrogó sonriendo pervertido— Pero no me quejó —Aceptó, pero antes de poder levantarse para meterla mano a los deliciosos pechos copa E tirando a F, Hana le empujó dejándolo tirado en el suelo con su miembro erguido cual obelisco.
— Prepárate, odio que se corran antes que yo, siempre me ha parecido señal de un hombre débil —Comentó la chica son una sonrisa poniendo sus manos en el pecho de Naruto antes de empalar su coño con la gran verga del rubio— ¿Sabes que es lo que buscamos las mujeres Inuzuka en un hombre? —Preguntó empezando a cabalgar ese pene con una sonrisa depredadora.
— ¿Una buena verga que montar? Porque son la única cosa que me demuestran que les gusta —Bromeó Naruto poniendo sus manos en la cadera de la chica, permitiría que mantuviera el control un poco más antes de ser él el que tomará el control de la situación.
— Aparte —Aceptó después de pensarlo un poco— Un hombre dominante que pueda proveer y proteger, sí los dominas en la cama se vuelven dóciles y obedientes, sí por el contrario ellos te dominan, hacen el sexo muy salvaje —Explicó antes de que una fuerte embestida golpeara con brutalidad su punto g sacándole un gritito que no pudo contener.
— Si lo que quieres es sexo salvaje… —Comenzó el rubio embistiendo tan rápido como podía desde su posición ese punto—… Atente a las consecuencias perrita —Advirtió sonriendo, con un movimiento rápido cambio las posiciones dejando a Hana tumbada en el suelo mientras Naruto se encontraba hincado dándole el control de la posición.
— Sí te crees tan bueno, inténtalo —Aceptó el reto, en ese momento el rubio sonrió complacido antes de ponerse a embestir como un salvaje ese coño apretado que le estaba gustando tanto, las manos de Hana se aferraron a su espalda comenzando a rasguñarla con sus garras, ninguno de los dos se detuvo de gemir aunque eso pudiera despertar a sus compañeros de viaje, los gruñidos y gemidos estaban llenos de sexualidad y erotismo, a Hana le encantaba como se escuchaba y se sentían los genitales del rubio chocando contra su coño húmedo y a Naruto le encantaba ver a la normalmente fuerte mujer castaña debajo de él gimiendo al ser llenada por su verga.
— Sí te gusta ser follada por una verga, prepárate que aún no empezó lo salvaje —Una sencilla posición de manos y un onmyoton bunshin, la réplica semi-exacta del propio rubio estaba en igualdad de condiciones que el mismo, desnudo y con sus vara de carne tan dura como piedra, un instante más tarde, y aprovechando que Hana había abierto la boca para gemir, el clon metió su verga tan profundo en la garganta de la castaña que le provocó arcadas, la mirada de Hana se tornó enfadada viendo al rubio original que tenía una sonrisa presumida en sus labios— Yo te lo advertí.
Naruto podía sentirlo, estaba cerca, pero se negaba a no lograr que Hana se corriera antes que él, y cuando lo sentía más cerca lo logró, la castaña soltó un gemido ahogado mientras se corría bañando la verga con sus jugos internos, con una sonrisa complacida el rubio dio una última embestida antes de terminar llenando el coño de la chica de su semilla blanca que comenzó a desbordar, por otro lado la polla que se encontraba en la garganta de la chica eyaculo, para poder evitar ahogarse en la leche que aquel joven le daba la castaña se lo tragaba tan rápido como podía y en un movimiento lo había sacado de la cavidad bucal de Hana para manchar la cara de la chica de su blanco y espeso semen.
— Empiezo a entender porque mama te presume en sus círculos, follas bien —Aceptó ella apoyándose en sus codos viendo a los dos rubios que seguían empalmados— Te lo reconozco Naruto ¿Pero crees poder dominarme? —Cuestionó viendo al original que solo sonrió divertido, en un instante el rubio que le había violado la boca levantó a Hana mientras el original se posaba detrás de ella y en un movimiento adentra su verga en el firme culo de Hana— ¡Ah! —La castaña soltó un grito mezcla de dolor y sorpresa.
— Joder que estás apretada, ¿No usas mucho esta belleza o sí? —Preguntó antes de soltarle una nalgada que resonó por el lugar sacándole un jadeo a Hana, en ese momento el pene del rubio delante de la chica se metió en su coño sin piedad— Sigues apretada después de una buena follada, creo que nos divertiremos —Dijeron los dos rubios al mismo tiempo.
El clon del rubio puso las piernas de la castaña en su cintura haciendo que ella se sujetase con ellas a él al igual que con sus brazos, mientras el Naruto original amasaba y jugaba con esos grandes pechos que esa noche eran solo para él y su diversión, los dos rubios empezaron con las embestidas prácticamente sacando sus vergas de donde estaban antes de adentrarse con fuerza bruta en los agujeros de la castaña que gemía y gruñía disfrutando de la doble penetración.
— Empiezo a ver que realmente eres un pervertido —Comentó la chica antes de sentir una corriente eléctrica recorrerla desde sus pechos— ¿A-acaso? —Preguntó un poco cansada la chica intentando ver a los ojos al rubio que le daba por culo muy literalmente.
— Chakra de rayo, pensé que haría esto más… divertido —Admitió mientras seguía enviando aquellas descargas eléctricas por los pechos de la chica y por su propio miembro provocándole ligeros y placenteros espasmos a la castaña, por otro lado Naruto se encontraba sonriendo, aun no se parecía a todo lo que había llegado a fantasear pero era un buen inicio, Naruto agarró los pezones de Hana comenzando a pellizcarlos aunque le decepcionaba que no podía ver el rostro de Hana pero eso no le quitaba el placer.
Hana apretaba más su culo y coño gracias a las descargas eléctricas que recibía haciendo un poco más difícil para los rubios evitar correrse, aunque las embestidas rudas y firmes del par de rubios tampoco hacían el trabajo sencillo para Hana que gemía y jadeaba sin pudor alguno arañando la espalda del Uzumaki, una pequeña idea cruzó la mente del joven y de un momento a otro las dos pollas que estaban dentro de la chica salieron por completo de ella sacándole un quejido inconforme.
— ¿Eh? —Preguntó ella viendo al rubio frente a ella— ¿Qué estás esperando? ¡Cógeme! —Gruñó Hana aunque lo único que consiguió como respuesta es que los miembros solo rozaran su coño y su culo.
— Eh, eh, así no se piden las cosas Hana, ¿Cómo se pide? —Preguntó Naruto burlón.
— Por favor Naruto, solo fóllame —Pidió intentando ver al rubio detrás de ella.
— Me parece que no lo estás diciendo bien, ha de ser que no lo quieres tanto ¿O sí? —Preguntó sonriendo socarrón a lo que la chica se ruborizo avergonzada.
— Por favor, Naruto-sama —Empezó notablemente avergonzada, pero estaba cerca, demasiado cómo para quedarse así— Fólleme, joda mi coño, cójame —Pidió y en ese instante el par de vergas volvieron a entrar con embestidas más rápidas y fuertes que antes.
— Buena chica —Felicitó el rubio volviendo a amasar los pechos de la chica, con una embestida más fuerte del dúo Naruto la castaña llegó al orgasmo en un gemido de satisfacción, instantes más tarde el par de rubios terminó llenando los orificios de la chica de su semilla, al acabar dejaron a Hana en el suelo donde jadeaba para recuperar la respiración.
— Eres, un, maldito, y, sexi, pervertido —Jadeo la chica cada palabra viendo desde el suelo a Naruto y su clon sentándose en el tronco.
— ¿Serias tan amable de decirme donde dejaste mi ropa? —Preguntó viendo a la chica que solo apuntó a un árbol cercano, Naruto se levantó y fue a buscar su maleta, solo un par de metros más lejos del campamento encontró su maleta de ropa, aunque viendo lo que estaba haciendo su clon, todo gracias al rinnegan, decidió dirigirse al campamento para observarlo de primera mano, su clon se encontraba follando a Hana en posición de perrito, pensaba unirse hasta que vio a Hinata al otro lado del claro donde se encontraba el campamento.
La mirada perlada de la chica se posó en él y una parte de Naruto se sintió avergonzado ¿Cuánto había visto u oído? Contrario a lo que el rubio creyó, que Hinata le gritaría pervertido y lo golpearía o se marcharía corriendo, la chica, que Naruto suponía volvía por su ropa, se encontraba acariciando uno de sus senos, con bastante cuidado de no hacer ruido se acercó a ella para ver mejor lo que hacía y estaba masturbándose, la mirada de la chica de ojos perla no cambio hasta que Naruto estuvo frente a ella con un codo apoyándose en el árbol que usaba la chica para esconderse, en el momento en que estuvo frente a ella pareció sorprenderse y abochornarse.
— N-no es lo que crees, Naruto-kun —Se ruborizo notablemente avergonzada de que la encontrasen en mitad de la movida.
— ¿En serio? A mí me parece que te estas masturbando mientras ves a mi clon y a Hana tener sexo —Respondió juguetonamente el joven— Si quieres podemos hacer lo mismo —Ofreció levantando la barbilla de la chica para verse directo a los ojos.
— N-no me siento preparada aún —Explicó la chica casi en un susurró apenas audible, esa respuesta solo amplió la sonrisa.
— Curioso si consideramos lo que estás haciendo, pero si quieres, podría ayudarte —Se ofreció acariciando suavemente los labios inferiores de Hinata sacándole un pequeño gemidito, la chica de ojos perlados solo asintió a lo que Naruto metió sus dedos dentro del coño de la chica empezando a jugar— Supongo que te gusta ir lento —Y con esa frase robó los labios superiores de la chica empezando un beso suave y lento, el juego de manos de Naruto estaba agitando a Hinata y en un momento la chica bañó los dedos del chico con sus jugos internos.
— ¿Segura que no quieres cogértelo? Lo hace bien —Preguntó Hana que se encontraba descansando en el suelo mientras el clon que la atendía se encontraba viendo el cielo nocturno.
— Déjala, si no quiere hacerlo podemos esperar —Aceptó Naruto haciendo desaparecer al clon y abrir su maleta para prepararse para dormir, tal vez el cansancio lo ayudo a quedarse dormido más rápido o quizás solo fue que podía dormir fácilmente pero se durmió casi al instante.
El día siguiente cuando se despertó se encontró a Hinata usando una de sus playeras negras que le quedaba grande a la chica mientras le abrazaba el torso desnudo, y a su otro lado donde supuso encontraría a Hana se encontraba vacío lo que le provoco un poco de disconformidad, la puerta del carruaje se abrió revelando a Yugito y Tayuya que bajaron aún adormiladas, Hana llegó a los pocos minutos recién duchada, se prepararon para seguir el viaje y partieron.
El viaje no era particularmente interesante, excepto tal vez las miradas pervertidas de parte de Hana cada tanto pero no hubo mucho, llegaron a las cercanías de un pueblo productor de trigo del que no podía recordar el nombre, al acabar el día decidieron acampar en una pradera aunque el lago más cercano estaba malditamente lejos y muy a la vista a diferencia del que se encontraba en el bosque, y así pasaron los días porque para desgracia del rubio no encontró un lugar donde pudiera mantener relaciones sexuales con Hana a la vista de la, aparentemente, voyerista de Hinata, al llegar a la costa se prepararon para empezar el viaje.
— ¿Me puedes explicar por qué no usaste el Kamui? Pudimos aparecernos allí —Preguntó Hana mientras ayudaba al rubio a cargar un pequeño barco para el trayecto.
— Uzu tiene lo que podríamos llamar contraseña de sello que evita que algo se aparezca ahí sin que tenga un código de sello aceptable, por el momento solo conozco dos sellos en cuyo nucleó se encuentra el código, el sello que me llevó allí la primera vez, y el jutsu de invocación, de ahí en más ni el Kamui puede hacerte aparecer allí, es por eso que es uno de los lugares más seguros que existe, incluso entrar por mar es casi imposible, además de que no sé sí tendría efectos secundarios en una embarazada —Explicó Naruto mientras cargaba cajas de frutas— Creo que con eso tendremos suficiente para los cuatro días de viaje mientras no se presenten demasiados inconvenientes —Aceptó secando su frente.
— ¿Inconvenientes de que tipo? —Cuestionó Tayuya viendo a su pariente con algo de duda, conociendo su suerte probablemente tendrían todos los problemas posibles y hasta los que no.
— Tormentas, un Tsunami, piratas, ese tipo de cosas —Respondió entregándole un fajo de billetes al dueño del barco, no se encontraban precisamente en territorio que le gustaría y prefería llevar el mismo el navío a la isla que era de su clan.
Cuatro días más tarde
Naruto era el último en bajar del barco dejándose asombrar por la vista que le ofrecía la isla, muchos edificios que la última vez que había estado allí parecían irreparables ahora se mostraban como edificios perfectamente habitables y relucientes, inclusive el mismo se sorprendió de ver lo reluciente que se veía la antigua aldea, ahora tenía el tamaño de un pueblo grande o inclusive una ciudad pequeña, tal vez hasta le asustaba un poco la velocidad a la que avanzaba la reconstrucción.
Las calles de la aldea se encontraban parcialmente limpias, demasiado si considerabas que casi la mitad de las casas se encontraban en reconstrucción, los árboles que separaban el bosque parecía como si una fuerza sobrenatural los apartase del área, sin titubear siguieron caminando, saludando ocasionalmente a los trabajadores que reparaban los hogares, cada paso se despejaba más el área casi adentrándose en el bosque, siguieron el sendero varios metros hasta que llegaron a una mansión como la del complejo del clan pero con 4 pisos y usando los colores negro y rojo.
— ¿Por qué está casa esta tan lejos del resto? —Preguntó Hana observándola con detenimiento, aparte del gran tamaño no parecía ser muy diferente ni en diseño ni en estilo al resto.
— Es para el líder del clan —Respondió Tayuya— Antiguamente cuando el clan era amplio y próspero solo había unos pocos clanes aparte del nuestro en estas islas, y casi todos esos clanes le rendían tributo al clan Uzumaki por darles cobijo durante las guerras de clanes, por lo que el Uzu-kage era el líder del clan —Explicó la chica abriendo la puerta lentamente.
— ¿Eso no lo haría una monarquía? —Preguntó Hinata viendo al par de Uzumakis.
— Lo era, el clan Uzumaki era más bien una monarquía, sí dirigías el clan dirigías la aldea y sí los dirigías a ambos dirigías el país, como verás el heredero tenía demasiada presión en su contra y muchísimo poder que cargar —Respondió Naruto en esta ocasión— ¡Karin! —Llamó a la pelirroja, solo pasaron unos minutos cuando la chica salió de una habitación, por desgracia Naruto no conocía lo suficiente la mansión como para saber dónde era.
— ¿Ocurrió algo? No sabía que iban a venir —Preguntó la chica de anteojos con curiosidad caminando para abrazar a sus familiares.
— El tarado de aquí —Empezó Tayuya tranquila apuntando al rubio— Embarazó a la chica tigre —Ahora apuntó a Yugito— Y con toda la mierda de los raritos que se creen princesas como para andar con capas y pintarse las uñas este par de enamorados pendejos necesita un lugar seguro donde la chica tigre tenga su embarazo —Le explicó a su hermana dejando su equipaje en uno de los muebles del lugar.
— Oh… Bueno, es toda una alegría que estén aquí por nueve meses —Felicitó Karin con una sonrisa un poco tensa.
— Eso sí que no —Riñó Tayuya— Yo me quedare con ella para cuidar su embarazo, tú tienes que seguir tu entrenamiento en la aldea y aunque probablemente le encantaría quedarse, Naruto debe hacer lo posible por encargarse de este embrollo, y estas dos vinieron para tener sexo con el teñido —Declaró Tayuya viendo a su hermana que se sorprendió ante la información.
— Nos quedaremos un par de días antes de volver, necesitamos proveernos de provisiones antes de partir y aprovecharé para ver cómo se encuentra la aldea —Añadió el rubio viendo por la ventana— ¿Cuándo arreglaron esta casa? No recuerdo que me hayan pedido permiso para reconstruir este lugar —Mencionó Naruto.
— No necesitó mucha reconstrucción —Comentó Karin— Tenía sellos de preservación, cuando llegue parecía que el tiempo ni siquiera había pasado —Añadió sonriente.
— Me paseare un rato, volveré al anochecer —Aseguró Naruto antes de saltar por la ventana camino al bosque— ¿Qué fue eso? —Preguntó viendo entre los árboles, cuando iban caminando a la mansión lo había sentido, una presencia los había estado viendo desde que entraron en la aldea y no era una presencia humana, de eso estaba seguro, alcanzó a ver por el rabillo del ojo como algo se movía entre los árboles.
Sin perder el tiempo corrió detrás de aquella presencia que había comenzado a escapar adentrándose más y más en el bosque, mientras seguía esa presencia se dio cuenta de algo… raro, se mantenía a una distancia considerable pero constante, no importaba cuanto aumentase su velocidad la distancia era igual, lo que le llevaba a la idea de que realmente eso quería que lo persiguiera, choco las palmas de sus manos haciendo aparecer dos golondrinas que emprendieron vuelo.
En las alturas lo único que era capaz de observar era kilómetros y kilómetros de bosque, pero lo más importante que alcanzó a ver fue una cascada, que era donde aquella presencia lo estaba encaminando, repaso en su mente que cosa que no fuera humana podría intentar llevarle al agua, no era ni el Sanbi ni el Rokubi, ¿Acaso era el Gobi? No, ese seguía en Iwagakure, ¿Entonces intentaba llevarlo a una zona rocosa? El Yonbi era el único que le venía a la mente y estaba en el mismo estado que el Gobi, así que no podía ser ninguna bestia con cola, entonces lo sintió, aquella presencia se había detenido y en un instante sus invocaciones desaparecieron, algo las había eliminado.
Cuando llegó a la cascada no se imaginaba lo que encontraría ahí, un dragón bípedo de piel purpura, con una extraña coraza de lo que parecía metal negro y plateado, en sus alas negras había dos orbes purpuras, y en la cabeza del dragón aparecían lo que parecían cuernos del mismo metal que las placas al igual que una mandíbula inferior que parecía tener una punta afilada en la barbilla, en el pecho del ser se apreciaban unos peculiares patrones de un color rojo brillante, en el instante en que Naruto estuvo frente a él los ojos amarillos del dragón se posaron en él.
— Así que por fin estás aquí, Naruto Uzumaki —Saludó el dragón viéndole desde arriba de una roca.
— ¿Un dragón? Creí que el último era… —Preguntó casi en un susurro, los ojos de este nuevo dragón brillaron un instante antes de interrumpirle.
— ¿Zarc? Si, él fue el último dragón hace algún tiempo, el huevo que dejó es de donde yo salí —Respondió con tranquilidad— Zarc fue mi padre, y gracias al chakra que dejó en el cascarón que me ayudó a desarrollarme tengo parte de sus conocimientos y por el momento soy el líder del clan de invocación de los dragones, mi nombre es; Bell —Se presentó el dragón ganándose la mirada asombrada de parte de Naruto.
— ¡Vaya! —Saludó un poco sorprendido— La última vez que te vi eras tan solo un huevo —Mencionó un poco incómodo.
— Me lo imagino, cuando sentí tu presencia en los alrededores de la isla empecé a seguirte para intentar comprender tus motivos y los de mi padre —Aceptó viendo con tranquilidad al joven frente a él— Aunque me veo en la obligación de pedirte un favor —Musitó cerrando los ojos.
— ¿Un favor? ¿Cuál? —Interrogó Naruto con un poco de alegría, el último esfuerzo de Zarc por mantener vivo su clan había funcionado.
— No fui el único dragón que eclosiono de ese huevo —Aceptó Bell— Tengo otros tres hermanos, cada uno partió a un lugar diferente con excepción de mí, de ellos solo creo que uno pueda ser peligroso para el resto del mundo, cada uno decidió aprender lo que el mundo pudiera ofrecerle, te pido que los busques, cada uno te conoce del mismo modo que yo y probablemente se sientan atraídos a tu firma de chakra, por favor búscalos en tus viajes —Pidió.
— Mira, no tengo ningún problema con buscar a tus hermanos, pero ¿Por qué me lo pides? No me conoces realmente y dada su situación casi cualquiera podría aprovecharse —Preguntó sentándose en el suelo.
— Quiero creer que mi padre fue sabio en lugar de un demente, mis tres hermanos; Odd, Clear, y Venom están en algún lugar del mundo, Clear prefiere las alturas, Venom los bosques y Odd las praderas, espero que esta información pueda serte de utilidad, a cambio de este favor te entregare el más grande conocimiento que mi padre me legó, el senjutsu, y mi clan dejará tus tierras para siempre —Ofreció cerrando sus ojos amarillos, aquel territorio le agradaba bastante para resurgir su clan pero le pertenecía a alguien más.
— Oye, oye, no hace falta que dejen este lugar, tener a un clan de invocación en estas tierras le darían un toque pintoresco, además, si no pueden ir a su antiguo hogar no quiero que sufran en buscar uno nuevo, pueden quedarse —Opinó el chico con una sonrisa, Bell abrió los ojos con un poco de sorpresa antes de sonreír con amabilidad.
Se quedaron charlando un rato más antes de regresar a la aldea para observar las mejoras, los edificios se encontraban en buen estado, e incluso ya estaba construido el hospital y alguna plaza, aún no podían ponerlos en uso, inclusive el sistema de agua estaba funcionando ya, toda una alegría, y el sistema eléctrico no estaba tan mal si considerábamos que lo estaban instalando desde cero, cuando por fin regreso a su hogar las chicas le esperaban mientras comían pescado y verduras.
— Muy bien, mientras estuve fuera ¿Qué hicieron? —Preguntó sentándose en la única silla que quedaba libre y con un plato tibio en la mesa.
— Les mostré el hospital, sí estamos preparándonos para que Yugito dé a luz deben estar más familiarizados con el equipo —Comentó Karin que había sido quien había mandado a comprar las escasas cosas que debían de tener en la aldea y que Naruto no podía crear por sí mismo, casi todo lo habían comprado en lugares diferentes del mundo con tal de que incluso ese tipo de compras pasaran lo más desapercibidas posibles, ante el resto del mundo Uzu seguía en una reconstrucción que no iba más lejos que las viviendas.
— ¿Hay problema con que revise la casa yo mismo? Tengo curiosidad sobre las diferencias —Cuestionó dando un bocado a sus alimentos.
— En realidad no he podido ver casi nada, muchas habitaciones necesitan la sangre de la línea primaria para abrirse —Explicó Karin terminando su comida— Lo único que pude abrir fue este piso y el siguiente, el sótano y más arriba aún son secretos para mí, en este piso se encuentran las habitaciones y un spa, en el siguiente solo hay habitaciones y un par de despachos, nada realmente impresionante —Explicó la chica levantándose para empezar la investigación.
— Solo esperó que no nos hagamos explotar —Deseó el rubio siguiendo a la chica, primero se dirigieron al tercer piso, donde para disgusto del rubio se tuvo que cortar la palma de la mano para abrir la puerta que daba a las escaleras, al momento comenzaron a explorar dándose cuenta que era casi una gigantesca biblioteca dividida en varios cuartos para cada rama de la información que el clan del remolino se había dedicado a investigar, había de tantos temas que Naruto dudaba seriamente que incluso con sus clones pudiera leer todo lo que la biblioteca le ofrecía, había medicina desde cómo tratar enfermedades sencillas hasta como ejecutar operaciones que parecían más del nivel que trataría Tsunade, un sinfín de artes marciales y como practicarlas, entre otras tantas cosas que honestamente confundieron a Naruto.
— Medicina, artes marciales, ninjutsu, ciencias, matemáticas, biología, genjutsu e ilusionismo, supervivencia, botánica, hay de tantas ramas tan diversas, que parece que es para entrenar a un especialista, no creo que nadie haya leído todos estos libros —Murmuró Karin caminando entre los pasillos que daba a las diferentes bibliotecas.
— Incluso yo dudo poder leer todo esto con mis clones —Admitió el rubio mientras se acercaba a la puerta que daba a las escaleras del cuarto piso, repitió el proceso para abrir la puerta.
El siguiente piso tenía varias salas, algunas tenían equipo médico, algunos estaban equipados para parecer más un laboratorio científico, salas con varios instrumentos y otra que tenía una gran cantidad de instrumentos artísticos.
— Parece que este piso es recreativo o algo así —Comentó Tayuya— Tal vez podría inventar unos pocos jutsus con la oportunidad creativa que este lugar me ofrece —Mustió comparando los materiales de pintura.
— Al menos uno de nosotros puede disfrutar este lugar —Comentó resignado el rubio antes de caminar a las escaleras para descender hasta el sótano, aunque suponía que solo habría cajas y poco más la sorpresa se la llevó al ver que lo que podrían llamar "sótano" era una habitación algo pequeña y había tres escaleras que seguían descendiendo en direcciones diferentes, a la izquierda de la entrada encontraron un laboratorio.
— Este lugar me recuerda a los laboratorios de Orochimaru, tétrico —Admitió Tayuya viendo los diferentes contenedores esperando por llenarse de líquidos químicos— Por favor larguémonos, este lugar me pone los nervios de punta —Pidió antes de subir las escaleras, el resto del grupo le siguió, principalmente porque ninguno de ellos sacaría provecho de tal lugar, y aunque Naruto tenía un par de ideas prefirió guardarse esas ideas.
La que seguía, frente a las escaleras que daban al sótano, encontraron una sala llena de armas varias, estantes y estantes con lanzas, espadas, guadañas, chacos, tonfas, en general un centenar de armas, y en mitad del lugar había un circulo delimitante, además de muchas maquinas, algo obsoletas y viejas, pero funcionales .
— Una sala de pelea, entrenamiento, aunque tendremos que sustituir las máquinas de ejercicio —Comentó Naruto observando las armas con cuidado.
— Si, si, lo que digas, solo démonos prisa, este lugar empieza a darme claustrofobia —Aseguró Tayuya con una mueca en el rostro, el cuarto anterior le había dejado un mal sabor de boca para lo que le quedaba del día.
En la tercer habitación, a la derecha de las escaleras por las que bajaron al sótano, se encontraron con un jardín subterráneo en el que las chicas pudieron reconocer varias plantas, tanto venenosas como médicas, y antes que Yugito diera otro paso dentro de la habitación el resto de chicas la sacó del lugar argumentando que la cercanía con las plantas venenosas podría afectarle al embarazo.
Al día siguiente, en algún lugar del país del fuego
Asuma estaba escondido entre los árboles, Shikamaru se encontraba a su derecha viendo el lugar con detenimiento, lo que parecería simplemente como unos baños públicos a mitad de la nada para que los viajeros pudieran descansar, eso parecería para cualquiera que no supiera ya lo que realmente era, un punto de entrega para los caza recompensas, lo único que sabían después de la muerte de Chiriku era que los Akatsuki habían emprendido camino a otro lugar, había pocas opciones a donde pudieran ir, Chiriku no era particularmente llamativo si no lo buscabas, pero si hablaban de recompensa monetaria, eso sí llamaba la atención, en base a eso Shikamaru había supuesto que los Akatsuki, o por lo menos uno de ellos, también actuaba como caza recompensas, lo que los llevaba a pensar que irían a entregar el cuerpo a uno de los puntos de entrega.
— Solo esperó no haberme equivocado —Musitó el Nara viendo aquellos baños con cansancio, Itachi estaba en una lejana misión de infiltración en el país de la tierra y no habían podido preguntarle para hacerse una idea de quien podría haber atacado a los monjes, por lo que si había errado en su suposición habrían gastado demasiado tiempo de planeación en nada, un par de minutos más tarde un sujeto Salió del lugar, un hombre delgado de cabellos platinados que sostenía una guadaña.
— Shikamaru ¿Qué información tenemos de él? —Preguntó Asuma viendo al joven que se sentó en las escaleras.
— Sabemos que no es ni el equipo de Kisame ni el de Jackal, lo que nos deja a dos equipos conocidos, el dúo inmortal o el combo de ángel y dios, debido a que el segundo equipo es de los de más alto cargo en la organización probablemente sea parte del dúo inmortal, Kakuzu o Hidan —Informó a su sensei.
— Hidan, lo único que pudimos recolectar sobre él es que es inmortal, conocimiento en taijutsu desconocido, genjutsu desconocido, ninjutsu desconocido —Añadió Izumo en un quejido.
— Kakuzu, hasta donde sabemos maneja las cinco naturalezas de chakra, taijutsu desconocido, genjutsu desconocido, manera en la que se mantiene inmortal desconocido —Compartió Kotetsu en un gruñido.
— Solo nos queda atacar a matar y capturarlos vivos —Murmuró Asuma antes de ver a su alumno— Shikamaru, prepárate, confió en ti —Pidió antes de desaparecer en un shunshin, tenían un plan y debían prepararse, Shikamaru solo pudo suspirar antes de hacer lo propio.
— Terminaste rápido, Kakuzu —Comentó volteando detrás de sí antes de ver a Asuma que le lanzó un shuriken que evitó con su guadaña— ¿Quién demonios eres tú? —Preguntó pero antes de recibir una respuesta Izumo y Kotetsu aparecieron a sus lados cargando con espadas largas y curvas, cuando intento apartarse del camino del par de armas su cuerpo se detuvo, desde el tejado Shikamaru sonreía.
— Demasiado lento —Comentó el Nara, al siguiente instante el par de Shinobis le cortaron los brazos, Asuma corrió tan rápido como pudo para poder cortarle el cuello haciendo que su cabeza cayera al suelo con un golpe seco— ¿Uno menos? —Preguntó sin dejar su jutsu de lado.
— ¡Mierda! ¡Esto duele hijos de puta! —Gritó la cabeza cercenada.
— ¿Tu pareja dónde está? —Y en ese momento Shikamaru sintió una presencia a sus espaldas, haciendo caso a sus instintos saltó logrando esquivar el golpe del otro Akatsuki que derrumbó una parte del edificio de un solo golpe, antes de que Kakuzu atrapara al Nara, Asuma se puso frente a él con Izumo y Kotetsu a sus lados, Kakuzu retrocedió un par de pasos antes de voltear a ver a su compañero.
— Caíste demasiado rápido, Hidan —Regañó el hombre de la aldea de la cascada viendo a su compañero— Aunque desde aquí te ves un poco mejor —Se burló Kakuzu.
— ¡Solo ayúdame! —Gruñó la cabeza decapitada para sorpresa de los demás. En un momento Kakuzu estaba al lado de la cabeza decapitada de Hidan— ¡Por un demonio eso duele! ¡¿No podías simplemente traerme mi cuerpo?! —Preguntó enfadado.
— La cabeza pesa menos, además no lo pediste —Respondió sosteniendo la cabeza de los cabellos— No debes tomártelos a la ligera, de algún modo saben de nosotros, lo suficiente para que no estén sorprendidos por que sigas hablando —Añadió viendo a los cuatro oponentes viendo las bandas ninja— Son de la aldea de la hoja, seguramente Itachi se los dijo, acabemos con esto —En un borrón de velocidad se encontraba al lado del cuerpo desmembrado de su compañero donde volvió a colocar su cabeza y brazos en su lugar.
— ¡Alto ahí! —Gritó Asuma corriendo contra él, si estaban tan tranquilos con que uno de ellos estuviera desmembrado solo podía significar que estaban preparados para algo así, no podía permitir que su esfuerzo se viera tirado a la basura.
Kakuzu dejó las partes del cuerpo tiradas en el suelo antes de desaparecer en un borrón de velocidad apareciendo detrás de Asuma, en un movimiento rápido lo golpeó en la cabeza lanzándolo a varios metros, al siguiente momento una patada descendente le dio en la espalda tumbándolo sin aire en el suelo, y probablemente con varios huesos rotos, cuando confirmó que el hombre no se movía volvió junto a Hidan, cuando estuvo a su lado de sus muñecas salieron hilos grises que comenzaron a cocer las extremidades perdidas, cuando el trabajo estuvo terminado Hidan volvió a levantarse.
— Déjame me encargo de ese que me decapito, quiero que pague con creces lo que me hizo —Gruñó Hidan viendo a Asuma tirado en el suelo.
— En cuanto a los otros tres, déjamelos a mí —Ordenó Kakuzu viendo directamente a los otros tres, en un instante estaba frente a ellos con su puño derecho preparado para golpearlos.
Antes de que el golpe pudiera impactar, Izumo y Kotetsu saltaron para atrás intentando esquivar el ataque de ese hombre, frente a Kakuzu estaba Shikamaru, un momento antes de que el puño impactara contra su rostro el cuerpo del Akatsuki se detuvo, los ojos verdes del tesorero de la organización se dirigieron a su parte inferior, lo que solo podría describir como sombras se encontraban atravesándole, cuando Shikamaru canceló su jutsu el cuerpo de Kakuzu cayó al suelo aparentemente muerto, el Nara no desperdició el tiempo que sabía que acababa de ganar y se alejó varios metros esperando lo que ya suponían que pasaría, Kakuzu se levantó solo un segundo más tarde con sus ojos destilando furia.
— No importa que tan inteligente o poderoso seas, sí subestimas a tu oponente solo queda un resultado; la muerte, o en el caso de un inmortal, quedar inutilizado —Advirtió Shikamaru cómo Hidan se acercaba a su sensei, a solo un segundo de que la guadaña impactara contra el hombre este se movió a un lado esquivando el arma por unos pocos centímetros.
— ¡Izumo, Kotetsu! —Llamó Asuma a su alumno— Necesitamos a los refuerzos —Gruñó el hombre alejándose de su oponente.
— Aun tardaran unos pocos minutos más —Advirtió Izumo sacando un pergamino de uno de los bolsillos de su chaleco al igual que Kotetsu, Izumo dejó su pergamino en el suelo antes de dar un pisotón sobre el sello y de este salió una gran cantidad de agua, por otro lado de el de Kotetsu salió un arma semejante a una ostra.
— Solo nos queda retenerlos el tiempo suficiente —Anunció Kotetsu empuñando su arma con fuerza.
Kakuzu retrocedió unos pocos metros, aunque odiase admitirlo ese mocoso tenía razón, los había menospreciado demasiado y no había pensado siquiera que podrían responder a un ataque de ese tipo, un error que no debía permitirse volver a cometer o de lo contrario podría realmente morir, tenía que pensar con cuidado sus siguientes movimientos, su primer oponente, el que aparentemente podría darle más problemas era ese mocoso con sus jutsus de sombras, ¿Ataques a distancia? Podría ser, tenía un rango de acción mucho más amplio que él, pero sus otros dos oponentes podrían estar preparados para contrarrestar esa debilidad, solo le quedaba la opción de acabar primero con los otros dos sin perder de vista al mocoso que ya le había quitado uno de sus corazones.
— ¡Estilo de Agua; Ejecución marina! —Rugió Izumo mientras sus manos tomaban la última posición de manos; el carnero. No más de diez esferas de aguas, de tamaño no mayor al de un ojo, se elevaron frente a él antes de salir disparadas contra el hombre de ojos verdes, con una posición de mano la piel de Kakuzu se oscureció, las balas de agua chocaron contra su piel sin causarle prácticamente ningún daño, atrás de él apareció Kotetsu con su arma en alto preparado para atacar con todas sus fuerzas al Akatsuki, antes de que pudiera bajar el arma un golpe de Kakuzu lo lanzó a los baños golpeándolo contra una pared— ¡Kotetsu! —Llamó preocupado.
Por otro lado Hidan lanzó su guadaña que se dirigía directamente tras la cabeza de Asuma que alcanzó a bloquearla con sus brazos y cuchillas de chakra dejándole solo un pequeño corte en la mejilla provocado por que la guadaña volvía a la mano de su dueño, la sonrisa psicótica del religioso se volvió muy clara en ese momento, sacó una lanza retráctil de uno de los bolsillos de su capa para después apuñalarse a un costado manchando el suelo con su sangre, en un momento comenzó a pintar algo en el suelo con su propia sangre.
— ¡Que empiece el ritual! —Gritó Hidan cuando su dibujo estuvo terminado, un triángulo dentro de un círculo, lamió el filo de su guadaña donde estaba la sangre de Asuma, en ese momento su piel comenzó a oscurecerse hasta ser negra con marcas blancas que semejaban huesos.
Asuma y Shikamaru vieron con atención esto, por lo poco que sabían de ese dúo hasta el más mínimo cambio debía ser comprendido para lograr minimizar los riesgos, que ya de por sí eran increíblemente altos, Hidan lo miró sonriente antes de poner aquella lanza retráctil en su propia rodilla para después atravesarla en un momento, en ese instante el dolor forzó a Asuma a arrodillarse viendo a su oponente con cierto temor.
— Imbécil —Gruñó Kakuzu desviando sus ojos hacía su compañero— No tenías por qué romperte la rodilla, ahora solo les facilitaste volverte a cortar la cabeza —Regañó al contrario viendo como este también se encontraba arrodillado.
— Jeje me emocione un poquito demás, pude obtener el mismo resultado solo apuñalándome la pierna —Aceptó el hombre viendo su rodilla con un poco de fastidio, pero no era importante, en unos pocos días estaría recuperado completamente— Pero con esto al menos tenemos la victoria ganada —Se mofó con una sonrisa.
Shikamaru formó aquella posición de manos que utilizaba cuando jugaba o preparaba estrategias, necesitaba recalcular la información que tenía: Primero ese sujeto, Kakuzu; su inmortalidad no era igual a la de su compañero, después de recibir un golpe letal su cuerpo quedó inmóvil por unos segundos ¿Acaso su cuerpo quedaba indefenso mientras se recuperaba de los ataques letales? Podría ser, por lo que vio usaba chakra de tierra y aparentemente era atacante cercano. Por otro lado, Hidan; Ese sujeto se podía mantener en movimiento sin importar que tuviera heridas fatales con excepción a la decapitación, además podía usarse como un muñeco vudú contra sus oponentes, ¿Pero por qué no lo había hecho desde el principio? Debía tener condiciones de uso, de lo contrario no tendría sentido algo semejante. ¿Qué había hecho antes de que su jutsu funcionara? ¿Acaso solo era el dibujo? No, no podía ser solo eso, sí era así ¿Cómo se había conectado exactamente con Asuma? Vamos, algo más tenía que haber hecho, no podía ser algo tan sinsentido como aquello ¿Lo toco? No, eso no era, pero no tenía nada realmente significativo, casi todas las heridas de Asuma habían sido causadas por el primer contrincante.
En ese momento lo entendió precisamente por ese "casi" la única herida que ese hombre le había hecho había sido en la mejilla con su guadaña, y después había lamido su arma, ahora lo comprendía, o cuando menos una gran parte del jutsu, el juego por fin podía empezar para ellos
Y hasta aquí el capítulo de hoy, si les gusto comenten y por favor no se olviden de responder a la pregunta que dejé al principio ¿Quieren que Asuma muera en este arco?
