- Vamos Harry, Ron levántense, se les hará tarde para ir a desayunar - Dijo Hermione al momento en el que les quitaba las cobijas a esos dos, ese día había amanecido feliz y pensó ir a despertar a ese por de idiotas.
- Hermione - dijo Harry somnoliento, otra ves tubo una noche bastante dura, el dolor había regresado esa noche y como muchas otras no le permitieron dormir hasta bien entra la noche.
- Hermione, un ratito más por favor - dijo Ron chillando, no quería pararse aun de la cama, ese día de sentía particularmente con mucha flojera y que la joven bruja fuera a despertarlos de esa manera no lo ponía más contento que hace unos minutos, incluso si esa joven bruja era su novia - tengo demasiado sueño mione, déjame dormir - exclamo fastidiado.
- Levántense los dos, ¡AHORA! - termino de decir en un grito - tiene 5 minutos para estar listos, los espero en la sala común - tras finalizar la castaña se dirigió fuera del dormitorio rumbo a la sala, los esperaría 5 minutos y si no se habían despertado aun les echaría agua helada.
- Levántate Ron - le aventó una almohada Harry.
Harry se levanto perezosamente, pero sabía que no podían seguir durmiendo si no se les haría tarde y ese día tenían pociones con las serpientes, no es que aun tuvieran la misma enemistad pero eso tampoco significaba que las serpientes ahora eran sus amigos.
- Vamos Ron se nos hará tarde - dijo Harry mientras terminaba de ponerse su túnica e intentaba peinarse su cabello, pero al final se dio por vencido, ese cabello no estaba hecho para ser dominado, Harry había intentado de todo y jamás logro controlarlo, seguía intentándolo más por rutina que por verdaderas ganas de peinarlo.
- Ya voy Harry - hablo Ron levantándose al fin de su cama, pensaba que fue mala idea desbalance con Harry, pero los sucesos de aquella noche aun lo tenían muy contento, que sin importar que lo levantaron de esa manera sonrió ampliamente.
Inicio de flashback
- No puedo creer que nos haya mandado a dormir, ¿Qué se cree, mi madre? - pregunto Ron un poco fastidiado, no por que realmente la castaña los hubiera mandado a dormir, había recibido un beso de parte de ella, si era en la mejilla, pero hasta el más mínimo rose hacía de el, el hombre más feliz de la tierra, se sentía enojado por que lo habían enviado demasiado pronto a dormir y moría de hambre a pesar de haber cenado, lo que para Hermione fue "una cantidad exagerada de comida".
- Vamos Ron no empieces, hace unos instantes me decías que la amas y te vi sonriendo por aquel inocente beso ¿y ahora te quejas de ella? - Ron al escuchar las palabras de Harry se sintió sonrojar.
-No es eso Harry, la amo mucho - admitió apenado - es solo que tengo hambre - dijo sonriendo tímidamente.
Harry al escuchar a su amigo así de tímido volteo a verlo incrédulo.
- No me mires así Harry - hablo Ron, a pesar de todo, siempre le apenaba todo lo que tuviera que ver con la castaña.
- Amigo estas perdido - dijo Harry sonriéndole burlonamente - ¿en verdad la amas no? - le pregunto mientras se acomodaba en su cama para escuchar la respuesta de su mejor amigo.
- Lo hago Harry, demasiado - admitió Ron sonriendo gracias al sentimiento que le embargaba cada ves que pensaba en Hermione.
- Los envidio a ustedes dos, a pesar de todo siguen juntos y se aman demasiado, me pregunto si en algún momento alguien me amara igual que se aman ustedes dos - admitió Harry, aquello siempre rondaba por su mente, el que nunca sería amado sinceramente y no por ser Harry Potter el héroe del mundo mágico, ni siquiera Ginny le hizo sentirse amado por ser el mismo, sentía que había mucho que jamás mostro a la menor de los Weasley.
Ron se sentía triste por su amigo, sabía que ser el salvador era una carga muy pesada que llevaba sobre sus hombros, y debía admitir que el también pensaba si algún día alguien amaría sinceramente a Harry - vamos Harry no te pongas así, allá afuera hay alguien que te ama de verdad, solo que aun no lo has conocido - le intento tranquilizar Ron.
- Puede ser Ron, o quizá nunca lo conoceré - expreso Harry encogiéndose de hombros - pero mejor dime, que paso con mione, ¿Cómo va su relación?
- Va bien - dijo tímidamente Ron - estoy muy enamorado de ella, hemos pasado por mucho juntos, quiero pasar el resto de mi vida a su lado - comento con una gran sonrisa adornando su rostro.
- ¿Piensas pedirle matrimonio? - pregunto Harry asombrado enarcando una ceja.
- Yo... bueno... este... no... digo sí... yo... - Hablo Ron bastante descolocado, aquella pregunta lo tomo por sorpresa, mentiría si digiera que no quiere casarse con Hermione - si quiero casarme con Hermione, Harry solo que aun no, no me mal entiendas - aclaro rápido Ron al ver la expresión de Harry - no es que no quiera ahora, pero la conozco en estos momentos ella quiere terminar sus estudios, creo que le pediré matrimonio cuando salgamos de Hogwarts - sonrío Ron.
- No es una mala idea Ron, creo que si funciona tu cerebro - se burlo Harry.
Ron al escuchar eso le aventó una almohada a Harry, la cual este esquivó riendo escandalosamente, provocando que Ron también empezara a reír por aquella contagiosa risa, se sentía feliz.
Fin del flashback
- ¿Estas listo Ron? Hermione nos espera abajo - dijo Harry asomando su cabeza desde la puerta.
- Ya voy Harry - dijo Ron siguiendo a Harry detrás.
-Al fin bajan, ya estaba por subir por ustedes dos, tengo hambre, si nos retrasamos más no alcanzaremos el desayuno, y no Ron, no voy a llegar tarde por comer - comento Hermione al ver que Ron tenía intensiones de hablar y conociéndolo sabría que le diría lo mismo de la última ves que iban tarde - vamos
La castaña bruja se dirigió hacía la entrada de la sala común, tomando rumbo al gran comedor seguido de Harry y Ron.
Al llegar al gran comedor los los se dirigieron a su mesa, sin darse cuenta que desde la mesa de Slytherin una persona los observaba.
- Hola Harry - saldo Neville sonriéndole a los tres.
- Hola Neville - contestaron el trío de oro al unísono mientras tomaban sus asientos en el gran comedor.
- Anoche se durmieron muy tarde, me sorprende que pudieran levantarse a tiempo para desayunar - comento Neville despreocupadamente sin saber que sus palabras provocarían la muerte de su amigo pelirrojo.
- Con que se durmieron tarde ¡eh! - exclamo Hermione enojada, ahora sabía porque esos dos no se querían levantar temprano y le costo levantarlos.
- Claro que no mione - hablo nervioso Ron, no quería salir regañado otra ves, la castaña podía tener un carácter muy aterrador, a veces le recordaba a su mamá - ¿verdad Harry?
- si, si - se apresuro a decir Harry, pues si bien el no recibiría toda la furia de Hermione como Ron, sabía que no se salvaría si esta decidía enojarse, no importaba los años que pasaran, aun era un niño que necesitaba de aquella sabelotodo que los ayudaba con sus deberes.
Hermione no les creyó pero decidió dejarlo pasar, simplemente se acerco a ambos y les dio un golpe en la cabeza - no se vuelvan a desvelar - dijo seria.
- si mione - exclamaron los dos.
- Lo siento Harry, Ron - hablo Neville nervioso al ver que sus palabras casi provocaban que Hermione se enojara con ellos, el mismo sabía que la castaña daba miedo cuando se enojaba, aunque normalmente esta se enoja solo con ellos.
- No te preocupes Neville - Dijo Harry intentando tranquilizarlo, a pesar de a ver vivido la guerra su amigo seguía teniendo ese aire torpe y tímido, pero sabía que era una gran persona, con un gran valor, digno de la casa a la que pertenecen, solo era un poco Neville.
- ¿Neville, estas seguro que tu mataste a Nagini? - dijo Ron divertido, en ocasiones le daba un poco de risa ver aquel muchacho temeroso.
- Déjenlo en paz, y tu Ron come de una ves o nos iremos sin que desayunes - hablo Hermione intentando parecer sería.
- Pero Hermione - dijo Ron asustado - Moriré si no como, te quedaras viuda antes de tiempo.
Cuando Ron dijo aquello, Hermione se puso roja de toda la cara, provocando que todos sus amigos en la mesa rieran de ella, pues solo Ron provocaba que aquella bruja se apenara.
...
Mientras todos reían en la mesa de Gryffindor, un Slytherin los veía desde lejos, mientras dirigía una cuchara de su cereal a la boca.
- ¡Oh Draco! El amor, el amor - Hablo otro Slytherin que se acababa de sentar junto al príncipe de las serpientes.
- No se de que hablas Blaise - Dijo Draco indiferente, llevándose otra cuchara de cereal a la boca.
- ¡Oh, vamos!¿ crees que no lose Draquito?, te gusta ese león de ahí, te ha gustado desde mucho antes de la guerra, como tu amigo no se me ha pasado desapercibido como lo miras - hablo seguro Zabini, tomando una pose orgullosa por saber aquello.
- No es así - hablo Draco negando con la cabeza - déjame desayunar en paz, tenemos que ir a clases y no pienso estar con el estomago vacío por tu culpa.
- vamos Draco, no te enojes solo dije lo obvio - se encogió de hombros - pero al parecer ni tu te has dado cuenta que te gusta.
- Blaise - dijo Draco con advertencia, no quería seguir escuchando aquellas disparates departe de su amigo.
- ¿Te has enojado Draco? ¿te enojarías con tu amigo más fiel? ¡oh! me dueles - exclamo burlonamente.
Draco no podría enojarse realmente con Blaise, había sido uno de los pocos que realmente demostró ser su amigo tras la guerra, se quedo a su lado a pesar de que todos le dieron la espalda y lo señalaron Zabini no y se lo agradecía demasiado, ahí supo que el era un amigo de verdad, y la verdad es que después de todo se había dado cuenta que los amigos que creía tener solo estaba a su lado por su estatus o dinero, cuando perdió todo eso lo abandonaron, pero no Blaise, el siguió siendo su amigo.
- Come se nos hará tarde, no quiero que nos vuelvas a retrasar - intento mostrarse indiferente, pero Blaise sabía que así era su rubio amigo y solo le sonrió.
- Draquito que amigo tan lindo, preocupándose por mi, ¡me siento honrado! - bromeo abrazando a Draco.
- ¿Qué veo aquí, Draco dejando que lo abracen? ¿acaso es el fin del mundo y no me entere? - Dijo una atractiva chica de Slytherin sonriéndole a sus dos amigos mientras tomaba asiento.
- Pansy - Dijo Blaise
- ¿De que hablaban? - pregunto Pansy.
- Del amor no correspondido que Draco tiene hacía el Gryffindor mayor - hablo burlonamente Blaise.
- ¿Potter? ¿al fin aceptaste que estas enamorado de el? - dijo indiferente una Pansy que untaba mermelada en su tostada.
- ¿Tu también Pansy? - hablo fastidiado Draco, no podía entender porque sus dos amigos insistían que le gustaba el cara rajada, es cierto que ya no lo odiaba, no podía odiar a la persona por la cual se sentía agradecido, lo salgo aquella ves en la sala de los menesteres y abogo por el y sus padres, pero de ahí a que le guste o este enamorado, no lo podría aceptar.
- Draco, cariño, todos lo sabemos, eres tu el único que no lo quiere admitir, sinceramente no se si aun no te has dado cuenta o simplemente no, nos quieres decir - siguió hablando casualmente como si lo que dijera fuera el clima de ese día y no los sentimientos de su orgulloso rubio amigo.
Draco se sintió acorralado, el sabía a pesar de que se lo negaba a sí mismo, que amaba a Potter, mucho antes de ser salvado, mucho antes de la guerra, siempre había querido llamar su atención, lamentablemente solo lo lograba cuando le insultaba; pero no era capaz de admitirlo, no podía y no quería.
Menos ahora que se había enterado que era un veela, debía renunciar aquel amor platónico pues en algún momento encontraría a su pareja y moriría, aunque una parte de el sentía que seguiría amando a Potter a pesar de que este no fuera su pareja.
- ¿nos vamos? las clases iniciaran dentro de poco - dijo Draco levantándose rumbo a la gran puerta del comedor sumido en sus pensamientos.
Pansy que había notado el cambio de humor de su amigo quería decirle algo pero prefirió mejor callar y seguirlo a clases, sabía que si lo presionaba lo único que lograría es que le gritara, si el quería hablar lo haría.
se levanto de la mesa y siguió a Draco, ella tampoco quería llegar tarde aun que no se veía muy ilusionada de las clases de pociones desde que eran impartidas por el odioso profesor Slughorn, quien se veía maravillado con tener como alumno al famoso Harry Potter.
-¡Espérenme, no se vayan, mi tostada! - gritaba desesperado Blaise al verse dejado por ellos dos y agarrando su tostada corrió detrás de sus amigos.
-Apúrate Blaise - dijo Draco, cuando Zabini los alcanzó empezaron a caminar pero Draco sintió un aroma embriagador, era su pareja; volteo a ver a todos lados pero no sabía quien podría ser, había mucha gente ahí.
De momento sintió un dolor, era pequeño nada para alarmarse, casi como un pinchazo, pero no era agradable, eso jamás le había pasado, se pregunto si era algo relacionado con su pareja, se dijo que al rato enviaría una lechuza preguntándole a su padre.
- ¿Pasa algo Draco? - pregunto Pansy al notar como este buscaba algo por el gran comedor y después hacía una mueca.
-Nada Pansy - dijo Draco, no quería tomarle mucha importancia, además aun no hablaba con sus amigos sobre ser veela - vamos.
En la mesa de los Gryffindor...
El héroe del mundo mágico, volvió a sentir aquel malestar odioso de las noches, pero en esta ocasión fue tan ligero que casi podría pasar desapercibido, hizo una mueca y espero deseoso que esos dolores no se presentaran en el día, creía que ya tenía suficiente con las noches como para que ahora se presentara también en los días y temía que si ese fuera el caso se viera en la necesidad de decirle a sus amigos, cosa que no quería hacer.
-¿Tienes algo Harry? - Dijo la castaña al notar la ligera mueca de su amigo.
-No, no te preocupes mione, no es nada - sonrió Harry
Hermione no se creía las palabras de su amigo pero decidió dejarlo por hoy y dirigirse a su clase, Harry hablaría después o ella se encargaría de hacerlo hablar, la que viniera primero, pero por ahora solo quería ir a clases - Ya vámonos, las clases están por iniciar - dijo Hermione tomando sus cosas.
- si - dijeron los dos muchachos.
Harry agradecía que Hermione no dejara nada, ya sea porque le creyó o porque pensaba que por ahora lo más importante eran sus clases.
Emprendieron el camino los tres a las mazmorras, el profesor Slughorn impartía sus clases también ahí, pero a diferencia del profesor Snape, el profesor Slughorn había realizado un par de hechizos para que el lugar no se viera tan sombrío y frío, parecía más pasable en opinión de Hermione.
. . .
Draco y Zabini se habían sentado juntos, mientras que Pansy se dirigió a su lugar para dejar sus cosas y regresas con sus amigos para hablar un rato antes de las clases.
En eso va entrado el trío de oro, desde la guerra se habían vuelto más famosos de lo que ya eran, y si no fuera porque se sabía que la sabelotodo de Granger y el idiota del Waesley eran novios apostaría que tendrían una fila entera de idiotas queriendo llamar su atención.
Potter era diferente, y Pansy lo sabía, el era el héroe del mundo mágico, el-niño-que-vivió-y-venció, además se corrían los rumores que la menor de los Waesley y el habían terminado, así que si, el si tenía una fila detrás de el intentando llamar su atención y los entendía no solo era el héroe, también era muy atractivo debía admitirlo Pansy, el problema era que el era muy idiota para darse cuenta de que las chicas y algún que otro chico como su amigo Draco, babeaban por el.
-Idiota - dijo Pansy fastidiada revoloteando los ojos.
Draco al ver quienes iban entrando comprendió de donde salía aquel insulto departe de su amiga - vamos Pansy, no hagas caso.
- No tolero a los idiotas como el, no se da cuenta de cuantos babean por el, ¿acaso es idiota? si yo fuera el, aprovecharía y me acostaría con quien pudiera - sonrió maliciosamente.
- Potter no es así, es muy idiota para intentar dallar a alguien, cree que las relaciones o se dan de manera sería o no se dan - dijo Draco negando con la cabeza, creía también que era muy idiota pero sabía que era parte de su complejo de héroe.
-Draco defendiendo a su novio, que lindo - se burlo Blaise - pero Pansy, Draco tiene razón, aquel Gryffindor tiene muy exagerado eso del honor, además no todos son como tu Pansy.
- Cállate Zabini - dijo entre enojada e indignada la joven Parkinson.
En ese momento va entrando el profesor Slughorn con su típica sonrisa cantarina - Siéntense por favor, vamos a iniciar la clase - con aquello la clase de pociones de aquel día dio inicio.
