Con Draco, este se dirigía hacía su habitación, se encontraba en shock, no sabía como procesar lo que sus padres le habían dicho, esa noche despertaría su parte veela.

Entro a su habitación aun en shock encontrándose con sus dos amigos esperándole, Pansy acostada en su cama y Blaise sentado en el piso hablando con ella.

- Draco - hablo Pansy al verlo entrar -¿Qué sucede? - pregunto preocupada mientras se incorporaba; veía a Draco muy mal, más de lo que estaba en la mañana.

- Yo... - Draco no sabía que decir aun se encontraba impresionado.

- Siéntate Draco - le dijo Blaise preocupado.

Draco hizo caso de lo que le dijeron sus amigos, necesitaba hablar con ellos, pero no sabía como empezar se encontraba asustado y con miedo de estarlo.

-Tranquilo Draco, tomate tu tiempo - hablo Pansy.

Draco se dio unos momentos antes de hablar, intento tranquilizarse para así poder contarles todo a sus amigos, se compuso su túnica y volvió a poner esa pose típica de un Malfoy.

- Tengo herencia veela - soltó de la nada.

-Deja de bromear Draco - dijo Blaise sonriendo, no había manera de que Draco fuera un veela, eran criaturas hermosas, bellas y aun que admitía que Draco era una persona demasiado atractiva no creía que fuera un veela; un veela era también un ser posesivo ante su pareja, no veía al orgulloso Draco Malfoy detrás de alguien de esa manera.

- No es broma Blaise - dijo Pansy, había notado la seriedad con la que hablo Draco y con la manera en que llego, Draco no mentía y se vio impresionada, ¡un veela!

Blaise al escuchar eso volteo a ver a Draco esperando que este le dijera que bromeaba, pero no Draco se encontraba serio, aquello era verdad.

-Eres un veela - repitió Blaise.

- Si, lo soy - confirmo Draco resignado - aquella ves que fui a la oficina de la directora MacGonagall también se encontraban mis padres, habían ido a decirme sobre mi herencia veela.

- Draco... ¿estas bien? - pregunto Pansy, sabía como se sentía su amigo y lo que pensaba este, ella también lo pensó al instante de escuchar las palabras de Draco.

- No Pansy, no lo estoy, la verdad es que no quisiera admitirlo pero... tengo miedo, nadie en el mundo mágico me aceptara, soy un ex mortífago, soy la paria de la sociedad - admitió Draco intentando no llorar, a pesar de haber cambiado, aun conservaba en ocasiones ese orgullo Malfoy que le decía que llorar no era digno de un Malfoy.

-Draco, cariño no digas eso - dijo Pansy preocupada, le dolía ver a su amigo así.

- Pansy tu lo sabes muy bien, seré rechazado, existen muy pocas probabilidades de que mi pareja me acepte más si puede ser un Gryffindor o Slytherin - comento Draco resignado.

- ¿Gryffindor o Slytherin? - pregunto Pansy, no comprendía lo que su amigo le decía.

-Yo... Creo... Creo que... Creo que he encontrado a mi pareja - titubeo Draco.

-¿La has encontrado, estas seguro? - Pregunto Blaise preocupado, no había dicho nada cuando Draco menciono sobre ser rechazado, pero el tenía los mismos pensamientos que Draco, muy pocos allá afuera lo aceptarían, nadie quería juntarse con los Malfoy.

- Si lo estoy - hablo firme Draco.

- ¿Y quién este? - pregunto Pansy curiosa.

- No lo se - dijo Draco.

Al ver que sus dos amigos lo veían desconcertados decidió hablar.

- Se que lo encontré pero no se quién es, en la mañana en el comedor me llego su olor, pero era demasiado tenue además había mucha gente en ese momento y en clases de pociones lo volví a oler, a decir verdad fue bastante difícil percibir el olor toda la clase - Comento Draco con una mueca de disgusto, consideraba que la clase del profesor Slughorn fue bastante dura si tomaban en cuenta que el olor lo traía loco, quería saber quien era su pareja, pero también tenía miedo de saber.

- Por eso estabas tan distraído - Hablo Pansy más afirmando que preguntando.

A pesar de que sabia que las palabras de su amiga eran una afirmación más que una pregunta Draco no pudo evitar asentir.

- De ahí que digas que tu pareja es un Gryffindor o un Slytherin ¿verdad? - comento Blaise.

- Si - suspiro Draco - y sinceramente no se cual de los dos es peor, apuesto que si es un asqueroso Gryffindor se sentirían indignados, no soy digno de ellos - escupió Draco con todo el sarcasmo del mundo, que en esos momentos pudo expresar.

- Pero si es un Slytherin te humillaran - dijo Blaise - yo que tu preferiría que fuera un león.

- ¡Blaise! - grito Pansy enojada.

- Gracias Blaise - expreso Draco con una mueca.

Blaise al darse cuenta de sus palabras se intento disculpar y agachar la cabeza - Lo siento Draco.

- No importa, pero Blaise tiene razón, preferiría que fuera un odioso Gryffindor que uno de los nuestros, al menos con ellos tendré una muerte más rápida y menos humillante de lo que ya será ser rechazado.

- No digas eso Draco, puede que tu pareja no te rechace, es más puede que sea uno de nosotros dos. Yo no me veo en la molestia de aceptarte Draco, quizá mis papas se enojarían bastante pero ya verá yo la manera de calmarlos, además... eres bastante guapo Draquito, y muy bueno en la cama, no sería ningún problema ser tu pareja - dijo Pansy mordiéndose su labio inferior y guillándole un ojo a Draco.

Draco no pudo hacer nada más que negar con la cabeza y sonreír, en momentos difíciles como este ella siempre sabía como hacerlo sentir mejor.

- Bueno... si soy yo... - dijo Blaise - también te aceptaría, sabes que no me gustan los chicos, pero por mi amigo me sacrificare - Hablo con humor, pero en parte intentando trasmitirle a su amigo que sus palabras eran ciertas.

- No seas idiota, eres bisexual, igual que yo Blaise - dijo Draco sonriendo.

- Quería ponerle un poco de dramatismo a esto, ¡porque no me dejas! - soltó su berrinche Blaise.

- Gracias, se lo agradezco a los dos - hablo sinceramente Draco - pero no son ninguno de ustedes.

- ¿Cómo lo sabes? - volvió a preguntar Blaise.

- Llevo rato con ustedes dos en esta habitación y no he percibido el olor - dijo Draco.

- ¡oh! ya veía una vida a tu lado - soltó Blaise fingiendo estar triste - pero a todo esto ¿no se supone que los veela tienen un olfato super desarrollado o algo así? - pregunto extrañado, no comprendía como es que no pudo identificar a su pareja Draco, sabía que los veela la identificaban al instante que lo veían, no era un experto en veelas pero al menos creía que sabía lo básico.

- Aun no despierta su herencia - soltó Pansy, había escuchado la conversación en silencio hasta ahora.

- ¿Aun no? - pregunto Blaise.

- Sera esta noche - dijo Draco - por eso es que percibo su olor pero no puedo saber quien es, por mi herencia acercándose puedo distinguir el olor, pero no tengo aun desarrollada la herencia, hasta que haya despertado no presentare todo lo que un parte veela conlleva.

- ¿esta noche? - pregunto asombrada Pansy, había escuchado que aquello era doloroso y mentiría si dijera que no esta preocupado por su rubio amigo.

- Si, mi padre me acaba de decir, por ello me llamo la directora MacGonagall, esta noche debo ir a la enfermería para mayor seguridad - expreso con una mueca en el rostro, no le gustaba nada de lo que estaba viviendo.

- Tranquilo Draco, estaremos contigo y si tu pareja es un idiota lo obligaremos aceptar, no te dejaremos solo - dijo Pansy colocando una de sus manos en el hombro de Draco, intentaba alentarlo.

- Gracias - sonrió Draco.

. . .

Mientras tanto con el trío dorado, se encontraban de regreso de a ver visitado a Hagrid, caminando entre el sendero de regreso al castillo alegres caminando.

- Tenía miedo, ¡lo juro! aquel pastel parecía presagiar la muerte - exagero Ron.

- Vamos Ron no estaba tan mal - intento justificar la comida de Hagrid, pero sinceramente ella también pensaba que Hagrid un día de estos los mataría con su peligrosa comida.

- ¿no? ni siquiera parecía pastel, se veía menos peligroso Norberto - dijo Ron.

- Estoy de acuerdo con Ron - Dijo Harry.

Hermione ya no intento discutir, era verdad, cuando Hagrid les ofreció un pedazo de aquel pastel ella misma pensó si saldría viva de la cabaña.

llegaron al castillo entre platicas de aquel monstruoso pastel y se dirigían a la sala común de su casa cuando de repente paso corriendo el profesor Slughorn.

- ¿Qué a sido eso? - pregunto extrañado Ron.

- No lo se - dijo Harry.

El profesor al verlos detuvo su paso y se acerco, pensó que le llegaba de maravillo haberse encontrado a esos tres.

- Chicos, que hacen aquí tan tarde, hace bastante frío - dijo el profesor de pociones.

- veníamos de visitar a Hagrid - dijo Hermione.

- Que bueno, que bueno - soltó el profesor - yo se que han de estar muy ocupados pero si no es mucha molestia ¿podrían ayudarme? Madame Pomfrey me acaba de decir que se le han acabado algunas pociones curativas y me pidió realizarlas si era posible para esta noche, son demasiadas - mostro una lista que llevaba - ¿serían tan amables de ayudarme? - pregunto al final.

- Claro profesor - dijo Hermione.

Harry y Ron querían negarse pero si Hermione había aceptado, ellos dos sabían que negarse ya no era una opción, a menos que quieran ver a la castaña enojada.

- si - dijeron los dos al unisonó.

- Excelente - exclamo el profesor de pociones - vamos, vamos - y diciendo esto se dirigieron a las mazmorras.

. . .

Ya había caído la noche, era momento de que Draco se dirigiera a la enfermería, no quería irse se encontraba muy ajusto en su cama, pero si no se paraba en ese momento llegaría tarde y no estaba muy seguro de que tan bueno sea un veela en trasformación en medio de pasillo.

- ¿Ya te vas? - pregunto Pansy al verlo dirigiéndose hacía la puerta, habían pasado todo la tarde en el cuarto de este hablando como en los viejos tiempos.

- Si - contesto Draco.

- Cuídate - atino a decir Pansy.

Y con esto ultimo Draco se encamino a la enfermería a paso firme pero velos.

Una ves llegado a ella, se encontró con la directora MacGonagall y Madame Pomfrey que lo esperaban ya.

- Señor Malfoy - saludo la directora.

- Directora - dijo Draco.

- Me alegra verlo temprano señor Malfoy, Madame Pomfrey lo cuidara esta noche, no se preocupe - dijo MacGonagall señalando a Madame Pomfrey - yo me retiro, que tenga una buena noche señor Malfoy, y absténgase de salir de la enfermería.

- Vamos niño acuéstate, será una noche larga - dijo Madame Pomfrey señalando la cama que ocuparía aquella torturante noche - cualquier cosa estaré en mi escritorio.

Draco se dirigió a la cama, se metió en ella y se acomodo, sabía que sería una larga noche que deseaba que pronto acabara.

Habían pasado un par de horas, Draco se encontraba durmiendo cuando de repente sintió un dolor muy profundo, ya trasformación había empezado.

Se removía en la cama, el dolor era insoportable, todos sus sentidos estaban alerta y sentía que ardía en fiebre; sabía que aquello no sería placentero, pero no esperaba que el dolor fuera tan insoportable que en ocasiones llego a desear la muerte.

Empezó a gritar, su cuerpo quemaba, sentía que sus huesos se rompían uno a uno, aquello era el infierno; cuando escucho que alguien tocaba a la puerta de la enfermería, esperaba que aquella persona su fuera, no sabía si sería capaz de matarlo entre delirios de dolor.

La persona que tocaba la puerta, no era nadie más que Harry, llevaba las pociones que el profesor Slughorn le pidió aun que el se había negado.

Inicio del flashback

Se encontraban realizando las últimas de las pociones de la lista, se sentían cansados y deseaban irse a sus habitaciones a dormir.

- Gracias por ayudarme, creo que esto es lo último - dijo el profesor mientras recogía los ingredientes usados.

Harry, Hermione y Ron se sentían aliviados al escuchar a su profesor, deseaban con todas sus ganas ir a dormir.

- ¿Harry crees que podrían llevarle las posiciones a Madame Pomfrey mientras nosotros terminamos de guardar todo esto? - pidió amablemente el profesor de pociones.

Harry realmente no quería caminar hasta allá, pero no podía ser grosero con el profesor así que no le quedo de otra más que aceptar.

- Claro profesor.

tomo las pociones que habían hecho y se dirigió a la enfermería.

- Te vemos en la sala común - dijo Hermione antes de que su amigo se fuera.

- Si - dijo Harry y con eso último emprendió su camino.

Fin del flashback

En esos momentos se encontraba tocando la puerta pero como nadie contestaba decidió entrar, dejaría las pociones en el escritorio de Madame Pomfrey y se dirigiría a su habitación.

Al entrar escucho unos gritos desgarradores que le pusieron los pelos de punta, coloco las pociones en el escritorio y se dirigió a donde escuchaba aquellos gritos, mientras se acercaba iba distinguiendo una silueta muy conocida, aquello solo le lleno más de curiosidad.

Draco gritaba desesperado, pero ya no sabía si era el dolor lo que le provocaban sus gritos o esa exquisita fragancia que llego a percibir, ¡su pareja estaba ahí!, quería saber quien era, el olor lo estaba volviendo loco.

La persona tras la cortina se iba acercando, Draco se encontraba desesperado por saber quien era, aquella persona asomo su cabeza y para sorpresa de Draco quien desprendía aquel olor era Potter, Draco no podía creerlo ¿Potter era su pareja? debía ser una broma.

Pero no tubo tiempo de saber si aquello era una broma o no, su cuerpo le dolía, más en especial su espalda, sabía que sus alas estaban por asomarse y aquello era lo que le estaba doliendo mal, sentía como se abría su piel y hueso nuevo crecía intentando salir de su cuerpo, maldijo a sus antepasados, era dolía como los mil demonios.

Harry al darse cuenta que la persona que se encontraba acostada gritando era Malfoy se vio impresionado, que podría sucederle como para gritar así, alquería entrar y hablar con el, en todo caso calmarlo, pues aun que no eran amigos y creía que posiblemente aun estaban en la categoría de enemigos, el dolor que desprendía Malfoy era tan aterrador y doloroso que Harry no podía aguantar verlo sufrir y no hacer nada.

Estaba apunto de entrar cuando Madame Pomfrey lo vio y lo detuvo, creía que si el Potter se acercaba al Joven Malfoy este brincaría en el para destrozarlo, había salvado a este muchacho muchas veces como para que un veela lo matara.

- Señor Potter, podría ser tan amable de alejarse - Dijo Madame Pomfrey.

Harry al escuchar las palabras de Madame Pomfrey se fue retirando poco a poco hasta estar cerca de la medimaga.

- ¿Qué haces aquí Potter? - pregunto Madame Pomfrey.

- El profesor Slughorn me pidió que le entregara las pociones que había solicitado - dijo Harry señalando los pequeños frascos que se encontraban colocados en el escritorio.

Madame Pomfrey al verlos asintió - Gracias Potter, ahora sea tan amable de retirarse, ya es muy tarde y pronto será el toque de queda.

Harry a pesar de las palabras de Madame Pomfrey no pudo evitar preguntar - ¿Qué tiene Malfoy?

La medimaga alzó una sega en interrogación, no es suficiente tener un veela a unas camas, si no aun Harry Potter curioso por Malfoy. Bien sabía ella que Potter podría ser muy curioso, a lo largo de todos estos años, aquel mismo muchacho había entrado innumerables veces en la enfermería como resultado de su curiosidad aun que el profesor Dumbledore le había dicho que solo era su nobleza lo que lo llevaba aquel lugar.

Mucha veces se sintió enojado, consideraba que era solo un muchacho al cual le habían dejado caer el peso del mundo, todos lo veían como el héroe, pero ella siempre lo vio como un niño lastimado del cual se preocupaba mucho, hasta el punto de que lo viera casi como su hijo.

Por eso en esos momentos se preocupo al verlo acercarse a Malfoy, un veela en primera trasformación es peligroso, no se sabe como reaccionaría al verlo, más tomando en cuenta que esos dos no se llevaban, por ello corrió para alejar a Potter.

- Nada Potter, es mejor que te vallas, como dije es bastante noche, gracias por las pociones - dijo al final Madame Pomfrey.

Harry decidió hacer caso a lo que la medimaga decía y dando un último vistazo a donde se encontraba Draco se retire de la enfermería rumbo a su dormitorio preguntándose que le sucedía a la serpiente, lo había visto sufrir y algo dentro de el se preocupo realmente por el dolor de Slytherin, aunque era algo que no estaba listo para admitir ni siquiera a el mismo.