Esa noche fue una de las noches más dolorosas que tuvo, había sufrido innumerables crucio cuando aquel loco vivía en su casa y todo el tiempo temía por su vida y la de sus padres, pero el dolor de anoche, ese dolor fue muy diferente casi infernal, muchas veces se pregunto si moriría.

Llego un punto en la noche donde rogo silenciosamente que todo eso acabara, cada hueso de su cuerpo se sentía romper; había tomado en una ocasión crece huesos y sabía el dolor que provocaba hacer creer huesos de la nada, pero anoche el dolor que le provoco aquellos huesos que peleaban por salir de su cuerpo le hicieron pensar que el dolor del crece huesos era solo cosa de niños.

Se despertó en la cama que lo había visto sufrir, estaba arropado hasta arriba, y lo agradecía, al parecer después del calor intenso que tuvo ahora moriría de frío, se intento sentar pero su cuerpo estaba demasiado agotado.

Exclamo fastidiado, odiaba sentirse débil y agotado; espero solo unos minutos más para relajar su cuerpo esperando que eso al fin le permita levantarse.

Pasado una hora donde Draco no hacia nada más que sentirse somnoliento pero sin ganas de seguir durmiendo, decidió volver a levantarse, esta ves su cuerpo si que le respondió y aun que con mucho dolor se incorporo poco a poco.

Llevaba aun la pijama de anoche aun que un poco mojada, el sudor que desprendió la había empapado, llevo su mano a sus sedosos cabellos intentando peinarlos, suspiro cansado, al fin había acabado esa noche tan horrible.

Iba a levantarse cuando de pronto Madame Pomfrey entro.

- Señor Malfoy aun no se encuentra en condiciones para levantarse, vuelva a la cama - ordeno la medimaga con aquel tono comprensivo.

Draco al escucharla función el seño, no quería acostarse más o al menos no en la enfermería deseaba llegar a su dormitorio y dormir ahí todo el tiempo que pueda, pero al ver la expresión dura de Madame Pomfrey al notar que no estaba dispuesto a seguir las indicaciones desistió, volvió a sentarse en la cama.

- Me quiero ir - dijo Draco fastidiado.

- Lo se señor Malfoy, pero en estos momentos aun esta cansado, le traeré el desayuno y le daré un chequeo, si veo que se encuentra mejor, ya podrá retirarse - le comento la medimaga.

- Me encuentro mejor - intento convénsela.

- No lo creo señor Malfoy, fue una noche bastante dura para usted es mejor que descanse un poco más - insistió.

- No necesito descansar necesito irme - dijo Draco enojado.

-Comprendo su urgencia señor Malfoy, pero me temo que no puedo dejarlo irse, aun no - Dijo Madame Pomfrey.

- NO NECESITO QUE ME CUIDEN - hablo Draco más enojado, no quería estar ahí mucho más tiempo, se sentía débil y expuesto mientras más se quedaba en la enfermería.

- ¡Señor Malfoy! - Hablo firme y en alto Madame Pomfrey, creía comprender porque no quería quedarse, pero por ninguna razón permitiría que uno de sus pacientes se fuera en semejantes condiciones.

Aun que Draco no lo admitiera el dolor que sufrió anoche fue muy intenso y su cuerpo en estos momentos lo ha de estar resistiendo y Madame Pomfrey lo sabe, por ello se siente preocupada.

- Señor Malfoy, yo lo entiendo odia este lugar, pero necesita quedarse un poco más, iré por unas pociones para usted - Dijo más tranquila Madame Pomfrey.

Draco quería volver a gritar, maldecir y largarse de aquel lugar pero al ver a la medimaga con rastros de lo que el podía identificar como preocupación desistió, debía admitir que se sentía agradecido con lo que hizo anoche, pero no lo admitiría en voz alta, así que en esta ocasión decidió desistir y acostarse.

Draco jamás lo admitiría pero anoche tuvo mucho miedo, y aquella bruja lo acompaño a pesar de lo peligroso que eso pudo ser, ella estuvo ahí, lo vio vulnerable y lo apoyo e internamente Draco se lo agradecía.

Fue una noche que... soltó todos sus miedos.

Inicio de flashback

Draco había escuchado como la persona que creyó ser Potter cerraba la puerta tras la orden de Madame Pomfrey y como esta se acercaba a posa veloz hacía el.

Tenía miedo de que se acercara ¿y si la lastimaba? no quería hacerlo, pero sentía que todos sus sentidos estaban volviéndolo loco, escuchaba todo lo que sucedía en aquel castillo, cada voz de cada rincón, incluso escuchaba cosas que siendo honesto preferiría no estar escuchando, pero se sentía tan aturdido que se le hacía irrelevante, apostaba que incluso muchas cosas mañana no las recordara o varias de las que pensaba recordaran solo fueran producto de sus delirios de ahora.

Madame Pomfrey se acercaba, movió las cortinas y se asomo, al ver al chico sufriendo así no pudo evitar soltar una exclamación - ¡oh, por Merlín!

Draco se removía en la cama desesperado, gritaba tan fuerte que quizá sus cuerdas vocales se dañarían y parte de la cama estaba manchada de sangre proveniente de la espalda del chico donde se podían apreciar un par de alas que aun no se terminaban de desarrollar.

- Iré por poción calmante, espera un momento - Dijo la bruja.

Draco quería gritar que no se fuera, que se quedara con el, pero nada salía de su boca más que gritos de dolor.

Al poco rato la medimaga llego con la poción para el dolor, sabía que eso le calmaría el problema aquí era como dársela, no sabía si acercarse a el o no

Pero lo vio con tanto dolor que decidió acercarse, la verdad es que no quería, a lo largo de su vida solo había visto otro veela y ese hace mucho que había tenido su primera trasformación, pero gracias a sus palabras sabia que podía ser peligroso.

Aun así se acerco despaso hacía Malfoy con la poción en manos.

- Señor Malfoy tengo la pación, me acercare a dársela - dijo Madame Pomfrey.

Draco que escucho las palabras de la medimaga se tranquilizo, una poción calmante sonaba bastante bien en esos momentos de agonía, logro asentir y con aquello la medimaga se acerco más tranquila.

- Tome un sorbo señor Malfoy, después de esto ya no sentirá tanto dolor - aseguro tranquilizadora.

Draco tomo el sorbo que la medimaga le ofrecía en el momento que esta coloco un pequeño frasco cerca de sus labios, paso delicadamente la sustancia y al instante percibió una sensación placentera, el dolor bajaría.

- Tardara un paco en hacer totalmente efecto - Informo la bruja.

- Gracias - dijo Draco.

- Estaré aquí señor Malfoy - dijo Madame Pomfrey.

Paso un tiempo para que la poción hiciera efecto, Draco ya no sentía tanto dolor como al principio pero si se sentía bastante desorientado.

Sin esperarlo volteo a ver detrás de él, sus alas le sorprendieron, no sabía como describirlas, quedo asombrado con lo que veía, había escuchado sobre veelas y lo maravillosas que eran físicamente, lo fascinantes que podían ser sus alas, el era aquel ser.

- Son bellísimas señor Malfoy - dijo Madame Pomfrey.

- Gracias, aunque eso no importa dentro de un par de horas estaré muerto y estas alas se perderán - dijo Draco con un hilo de voz apunto de llorar.

- ¿Por qué dice eso señor Malfoy? - pregunto.

- Porque moriré - afirmo Draco.

- ¿Morir? no lo entiendo Señor Malfoy, usted no morirá, no solo no tiene sentido, también es mitad veela - dijo la medimaga.

Draco no pudo aguantar más y ante todo pronostico se hecho a llorar enfrente de aquella bruja, se sentía muy sensible en esos momentos, no sabía si era por lo que estaba pasando en ese momento, provocando estar más sensible o era por todo lo que se guardaba no solo desde que su padre le dijo sobre su herencia veela, sino mucho antes, desde la guerra.

- Moriré Madame Pomfrey, mi pareja me rechazara - hablo Draco con tanta seguridad en sus palabras que Madame Pomfrey casi no podía pensar que lo que decía fuera falso.

- ¿por qué lo rechazaría señor Malfoy? - pregunto la medimaga.

- Porque soy un ex mortífago, nadie en la sociedad mágica aceptaría el riesgo de tener en su vida a la paria que todos rechazan, aceptarme seria como suicidio, y aun que no lo fuera, nadie quiere estar con un Malfoy - Dijo entre lagrimas.

Las palabras que dijo para él son tan ciertas que cada ves que lo piensa le causa un devastador sentimiento.

Sentía que todo estaba perdido, no importaba que tan bonitas eran sus alas sería rechazado; con aquel pensamiento encogió sus piernas y se abrazo, parecía un pequeño niño intentando protegerse del mundo.

- Señor Malfoy, haya fuera hay gente buena, gente buena de verdad, no como los que solía rodearse, le aseguro que su pareja no lo rechazara, permítame decirle que es una persona magnifica; todo el mal que sienta que haya hecho intente reponerlo con buenas acciones, viva la vida y sea feliz; yo no creo que sea rechazado, la persona que este con usted se abra llevado un gran premio y no hablo de su parte veela, hablo de usted como persona - dijo dando una disimulada sonrisa llena de cariña hacía aquel chico que vio crecer.

Draco al escuchar las palabras de la bruja levanto su rostro de donde lo había enterrado y con lagrimas manchando sus mejillas le sonrió, le sonrió sinceramente, sus palabras aun que sencillas lo habían hecho sentir bien; aun creía que sería rechazado y moriría y más si si mente no jugo con el y su pareja era Potter, pero las palabras de la bruja que se encontraba enfrente de el lo habían llenado de una calidez, se lo agradecía.

- Gracias - vocalizo Draco

- No agradezca nada señor Malfoy - dijo Madame Pomfrey - ahora descanse, su cuerpo lo necesita - dijo retirándose del lugar rumbo a su escritorio - cualquier cosa estaré aquí, buenas noches señor Malfoy.

Draco la observo irse, después volteo a ver sus alas y con un poco de miedo acerco su mano lentamente hacía ellas, al tocarlas las sintió suaves y una parte de el deseo que a su pareja le gustaran; a el le gustaban pensó sonriendo.

Se acomodo mejor en la cama, recogió sus alas por instinto, tapándose con las cobijas se dejo vencer por el sueño, había sido una noche larga.

Fin del flashback

- Tome esta poción señor Malfoy, le ayudara - hablo la medimaga al llegar, entregándole un pequeño frasco a Draco - y aquí esta su desayuno, cómaselo todo por favor, en unos minutos regresare a checarlo.

Draco se tomo la poción, coloco el frasco en la mesita de noche y se acerco el desayuno, no tenía mucha hambre pero prefería comer antes de recibir otro regaño.

Comió tranquilamente hasta el último bocado, pero como Madame Pomfrey aun no llegaba procedió a recostarse, se encontraba cansado y si no iba a salir del lugar en ese instante descansaría un poco más.

Paso un par de horas hasta que Madame Pomfrey regreso para despertar a Draco y checarlo, quería comprobar que todo estuviera bien antes de dejarlo ir.

- Señor Malfoy - dijo Madame Pomfrey.

Las palabras de la medimaga despertaron a Draco que se encontraba soñando algo agradable, aun que ahora no recordara que fue.

- Madame Pomfrey - dijo Draco somnoliento.

- Vengo a checarlo Señor Malfoy, si todo esta bien podrá retirarse - dijo la medimaga, luego procedió hacer un par de revisiones esperando que todo estuviera bien - Parece ser que nada esta fuera de lo común, puede retirase ahora.

Draco se sentía más contento, al fin se iría de la enfermería, odiaba aquel lugar - Gracias - dijo Draco.

- Me alegra saber que todo salió bien señor Malfoy - Dijo de repente una figura que no habían visto entrar antes, la directora MacGonagall.

- Directora - saludo Draco.

- Vine a ver que todo estuviera bien y que se encontrara en perfectas condiciones, me alegra saber que así es - dijo la directora MacGonagall.

- Gracias - contesto Draco.

Draco se había terminado de cambiar y procedía a retirarse cuando desde lejos escucho que la directora MacGonagall le hablaba.

- Cuando encuentre a su pareja venga a mi despacho a decirme, abra que tomar medidas, y si es necesario apoyarlo en todo a los dos.

- Si directora - contesto Draco, quería decirle que no era necesario, pero prefirió guarderse sus pensamientos, bastante expuesto había quedado anoche.

. . .

Draco bajo a las mazmorras donde se encontraba los dormitorios de Slytherin, dijo la contraseña y entro; lo primero que hizo al verla casi vacía fue dirigirse a su habitación, pensaba descansar un poco antes de la hora de la comida, pero sus clanes se vieron frustrados por dos par de personas que se encontraban acostadas en su cama leyendo un libro como si esa fuera su habitación.

- ¿Se puede saber que hacen aquí? - pregunto Draco.

- Draco - dijo Pansy.

- Esperándote por supuesto, quería saber como le fue a mi querido amigo - hablo Blaise.

- Blaise - dijo Draco.

- si, ese soy yo - Hablo alegre.

- No intentes corrernos Draco, no funcionara - dijo Pansy segura al ver lo que pretendía su rubio amigo - venga cuéntanos cuantos grados de "soy perfecto" subieron.

- Muchos Pansy, muchos, este idiota es mitad veela - hablo Blaise señalando a Draco.

Draco solo negó con la cabeza y sonrió, esos eran sus amigos.

- No necesito subir más, ya era perfecto Pansy, solo soy más perfecto - dijo Draco presuntuosamente sonriendo.

- Ves te dije, estará más insoportable - dijo Blaise.

- Yo no soy insoportable - hablo indignado Draco.

- Si lo eres cariño, y por desgracia para nosotros así te queremos - dijo Pansy - ahora cuéntanos todo - se mostro emocionada.

- Bueno primero que nada, el dolor es una mierda - confeso Draco - pensé que jamás acabaría, pero Madame Pomfrey me dio una poción para el dolor y disminuyo lo suficiente.

- Por Merlín ¿estas bien? debió ser una noche espantosa - hablo Pansy preocupada.

- Si, lo fue, pero luego de la poción pude dormir tranquilo, mis propias alas son calientitas - confeso Draco.

- Háblame de tus alas - exigió Pansy emocionada.

- ¿ mis alas? - pregunto Draco.

- Si tus alas ¿son tan magnificas como dicen los libros o son tan feas como tu caracteres? - pregunto burlón Blaise.

- Mi carácter no es feo Blaise - dijo irritado Draco - y son increíbles, jamás había visto algo tan... no se como expresarlo

- ¿Único? - pregunto Pansy comprensiva.

- Si, creo que esa sería la mejor palabra, eran increíbles debo confesar y demasiado suaves la verdad, parecían algodón - hizo una mueco al recordar lo que sintió al tocarlas.

- Serán suaves, pero también letales, te recuerdo que entre las mejores armas se encuentran tus alas, excelentes para la protección de tu pareja - Pansy al instante se arrepintió de sus palabras, Draco había hecho una mueca de disgusto combinada con la tristeza.

- Lo siento Draco - dijo Pansy intentando corregir su error.

- Esta bien Pansy - Tranquilazo Draco.

Draco de verdad agradecía la preocupación de sus amigos, sabía que como el no eran muy buenos expresando lo que sentían por otros, pero lo intentaban entre ellos tres, y ahora que el necesitaba apoyo ahí estaban.

- Creo que ya se quién es mi pareja - solo Draco.

- ¿¡QUÉ!? - dijo Pansy

- ¿¡QUÉ!? - dijo Blaise

- Creo que se quien es mi pareja - repitió Draco.

- NO, si te escuchamos solo que nos has agarrado desprevenidos - contesto Blaise.

- ¿Y quien es cariño? - pregunto Pansy.

- La verdad es que no estoy muy seguro, el dolor era tan fuerte y todo a mi alrededor se intensificaba, podría estar delirando, pero una persona llego a la enfermería buscando a Madame Pomfrey, supongo que escucho mis gritos y decidió acercarse, desde que entro pude percibir su olor así que sabia que era mi pareja, y lo vi cuando asomo su cabeza entre las cortinas - conto Draco

- ¿Quién es cariño? - pregunto Pansy intrigada.

- Mi pareja es Potter - susurro tan bajito que las otras dos personas de la habitación no lograron escucharlo.

- ¿Qué? no te escuche Draco - dijo Blaise.

Tomando aire reunió el valor para decir lo que en un principio sabia que traería burlas de sus amigos.

- Mi pareja es Potter - hablo claro y fuerte en esta ocasión.

- ¿¡POTTER!? - preguntaron los dos sorprendidos.

- si, o bueno eso creo, como dije puede que estaba delirando.

- Pero estas casi seguro que es el ¿no es así Draco? o de otro modo no nos hubieras dicho - dijo Pansy burlonamente.

- Ja ja ja ja ja - Blaise río a todo pulmón, no podía creer que el destino fuera así con Draco, la persona de la cual ha estado enamorado en secreto por tanto tiempo era su pareja.

- ¿De qué ríes? - dijo Draco enojado.

- Vamos Draco no vas a decir que no es gracioso, Potter nuestro héroe mágico, del que estas enamorado, es justamente tu pareja, ya no puedes negar tus sentimientos amigo - dijo Blaise con todas las intenciones de burlarse de su amigo.

- No estoy enamorado de Potter - dijo Draco.

- Draco, cariño lo estas - Dijo Pansy con aquella voz casi maternal, como una madre explicando a sus hijos que dos más dos son cuatro.

- Puede que me equivoque - dijo Draco intentando calmar las burlas de sus amigos.

- Lo dudo mucho - dijo Pansy

- Draco, amigo felicidades, San Potter es tu pareja ¿comprendes que significa eso? aquel idiota que amas será tuyo, serás la envidia de todo el mundo mágico, es el hombre más codiciado Draco, todos te envidiaran porque tu - dijo Blaise señalándolo con el dedo - serás follado salvajemente por San Potter, privilegio que muchos quieren - río Blaise.

Draco al escuchar las palabras de su amigo no pudo evitar ponerse rojo, pues su mente traicionera le mostro imágenes de el y Potter en la cama sin una pisca de ropa.

Sus amigos que notaron como su perfecta blanca cara pasaba a un color rojo empezaron a reír más fuerte.

- Estas perdido amigo - dijo Blaise.

- ¿Por qué? - pregunto un Draco aun muy apenado.

- Es tu némesis Draco, cariño - explico Pansy - además no se si hayas escuchado pero se dice que entre más poderoso es el mago más intensa sentirás su magia al momento de... bueno tu sabes, y aunque me cueste admitirlo ese Potter es un mago muy poderoso, apostaría mi varita que si Dumbledore siguiera vivo sería el segundo mago más poderoso, pero ya esta muerto así que... - Pansy dejo al aire la frase.

- Potter puede ser el mago más poderoso en estos momentos - dijo Blaise - te envidio el sexo será asombroso.

- Déjenme en paz - Dijo Draco intentando sonar enojado, pero parecía una misión imposible si tomamos en cuenta que este aun seguía rojo hasta las orejas.

- Vamos no te pongas así Draco, no es que seas virgen - Se burlo Pansy.

- ¡Vasta! - dijo un Draco ya muy apenado - demás eso no importa puede que me haya equivocado y aunque no fuera así hablamos de Potter, para el yo soy su enemigo, me odia, no me aceptara, me rechazara al instante, quien pasaría el resto de su vida con la persona que odias - hablo Draco esta ves triste, no quería demostrarlo y su rostro mostraba indiferencia ante sus palabras pero sus ojos denotaban una tristeza profunda.

Blaise y Pansy sabían que Draco estaba enamorado de Potter, lo supieron desde hace mucho tiempo y que su parte veela también lo haya escogido a el solo demostraba ese hecho, pero en algo tenía razón Draco, no saben cuan probable es que este lo acepte, eso les preocupa pues no solo moriría su amigo sabían que aquel rechazo sería bastante doloroso y no hablaban de la parte veela, sino de Draco en si, Draco aun que no lo admitiera de verdad estaba enamorado de Potter y que lo rechazara sería doloroso para el, no sabían cual de las dos partes le dolería más, pero a ambas les dolería demasiado.

Todo eso les preocupaba, querían proteger a Draco, pero no sabían como, esperaban que al menos si Potter no sentía algo por el al menos no lo rechazara al instante y le diera una oportunidad, creían que aquellos dos podían hacerse felices de alguna manera.