Streetlights - Capítulo 7
|Jade|
La madre de Tori me habla durante toda la cena. ¿Qué haré cuando me gradúe? ¿Cuál es mi materia favorita? ¿Qué tipo de música escucho? Y cuanto más habla, toda amistosa y abierta, como si realmente le importara una mierda, más fácil se vuelve contestarle. Incluso Trina se comporta bastante decente mientras comemos. Tori me sonríe desde el otro lado de la mesa, con su tenedor enterrado en espagueti, y le devuelvo la sonrisa imitando su expresión antes de volver mi atención a su mamá. Es una señora amable, sincera y dulce, exactamente igual que su hija.
Internamente, me sonrío a mí misma. ¿Quién habría pensado que yo pensaría cosas tan buenas de Tori Vega?
Después de la cena, agradezco a los padres de Tori por permitirme quedarme y alimentarme antes de seguir a Tori por las escaleras hasta su dormitorio. Ella está riéndose al entrar a la habitación y clavo mi codo en sus costillas mientras cierro la puerta detrás de mí. "¿Que es tan gracioso?"
"Nada." Tori responde demasiado rápido, cayendo sobre su cama. Ella tira su mochila entre sus piernas y la desabrocha, sacando unos cuantos libros. "Eres muy linda. Sólo eso."
Le saco la lengua. Ya sentada a su lado, pateo la mochila fuera del camino. Cuando ella se vuelve para reclamarme, levanto una mano. "No deberes, es sábado por la noche, puedes hacerlo mañana cuando me vaya a casa."
Un aura parecida a la realización se apodera de la cara de Tori. Ella baja su libro, encontrándose con mis ojos como si estuviera sorprendida por algo que acabo de decir. Mis cejas se alzan una vez, una pregunta silenciosa recorre su mirada, y finalmente se da cuenta, suelta una risa nerviosa y sacude la cabeza. "Lo olvidé. Tienes que irte mañana."
Llevo la mirada a mis rodillas. "Sí. Lunes de escuela. El mundo real."
Su mano se posa en mi pierna. Se siente tibia. Su pulgar golpea hacia adelante y atrás sobre sus jeans, los que estoy usando. "No quiero que lo hagas."
Cuando la miro, ella se sonroja, sus palabras salen de ella a una velocidad increíble. "Quiero decir que este fin de semana ha sido tan agradable y finalmente he tenido tiempo para ver a la verdadera tú, ya sabes, y yo - es una mierda que haya tenido que ser en estas circunstancias y que tenga que terminar porque me he divertido tanto y perdona porque esto probablemente suene muy extraño – es sólo que, ya sabes, me alegro de que seamos amigas -"
"Dios, Vega." Levanto la mano y golpeo la punta de su nariz con un dedo. "Toma un respiro antes de que te hagas daño."
Ella obedece, respirando hondo por la nariz y regresando la mano a su regazo. La miro por un momento antes de encontrarme con su mirada otra vez.
"Yo tampoco quiero ir a casa," le digo, mi voz suave, casi susurrando. "Esto ha sido como ... un lugar seguro para mí."
"Siempre lo será." La mano de Tori sujeta la mía. Ella la agarra fuertemente. "Quiero decir, puedes venir cuando quieras. Somos amigas ahora, puedes hablarme de lo que quieras."
"Lo sé. Gracias."
"Oh, Jade –"
"No llores, por el amor de Dios."
"¡No estoy llorando!"
"Sí. Claro."
Tori coloca su iPod en la mesa de luz y pone las canciones en modo aleatorio. Por un rato sólo hablamos de cosas mundanas - la escuela, la tarea, y soy consciente de lo fácil que es ser su amiga. Antes de esto, cuando llegó a Hollywood Arts, yo era tan... No lo sé. No me sentía celosa, no exactamente, sólo ... intimidada. Tiene talento. No soy estúpida. Ella canta como una estrella de rock y tampoco es tan mala en la actuación. Y, francamente, es preciosa. La observo pintarse las uñas de los pies. Mientras que yo tengo la tez de Casper, ella tiene esa brillante piel de bronce como arena de playa y una sonrisa que casi ilumina, literalmente. Ella huele a verano. No miré a nadie como una potencial competencia antes de que apareciera, pero Tori es un verdadero reto, un obstáculo.
Después de que mis padres se divorciaron, traté de no tener fe en la gente. No hice amigos reales, no alcancé siquiera a hablar con muchas personas. Beck fue mi excepción a esa regla. Es inteligente y agradable, vio algo en mí que yo nunca noté y lo dejé entrar. Incluso ahora, no lamento esa decisión, porque sé que si no hubiera pasado los últimos dos años y medio a su lado, nunca podría haber experimentado la felicidad de nuevo. Beck se negó a dejarme hundir o enjaularme y tal vez eso se ha vuelto contra mí, ahora, porque le dejé ver las partes más sensibles de mí y él terminó apuñalándome en ellas.
Tori también ve algo en mí, algo que vale la pena salvar, o arreglar... si no lo hubiese hecho, se habría alejado de mí hace mucho tiempo. Ella nunca dejó de intentar ser mi amiga, nunca me rechazó cuando vine a pedirle ayuda. Eso es importante. Al principio pensé que significaba que Tori era demasiado estúpida, pero ahora solo la hace agradable.
La habitación entera huele a esmalte para uñas. Después de un poco de mendicidad de su parte, la dejo pintar las mías de púrpura. El espacio que compone a su dormitorio está lleno de música, risas y Tori sonriendo - siempre, constantemente. Para ella, siempre hay algo por lo que sonreír. El vaso está medio lleno. El sol está siempre detrás de las nubes tormentosas. No estoy acostumbrada a estar rodeada de este estado de ánimo, mucho menos tenerlo, pero con ella tan cerca, es como vivir en el ojo de la tormenta. Como si el resto del mundo está ahí fuera, fuera de mi alcance, con la intención de hacerme daño y una carnicería queriendo desgarrarme y acabar conmigo, pero estoy aquí con Tori y estoy a salvo.
Miramos otra película. Esta vez, prestamos atención de verdad, sentadas en el piso de su dormitorio con nuestras espaldas contra la cama. Su cabeza cae sobre mi hombro, sus rodillas estiradas, y puedo oler su champú en su cabello. Es el mismo que usé esta mañana. Se siente como si hubiesen sido siglos desde entonces - parada bajo el agua caliente hasta que mi piel quedó roja, llorando en el fondo de la bañera de Tori. En retrospectiva, es vergonzoso, y aunque debe haber sido obvio que yo era un desastre total, aún así Tori me trató bien. He vivido mi vida convencida de que todo el mundo tiene motivos ulteriores para todo, que la gente es codiciosa y egoísta porque es una parte de la naturaleza humana. Y aunque eso es cierto para algunas personas - quizás la mayoría de ellas - Tori no es así. Nunca lo fue, ni siquiera un poco. Me hubiera gustado que lo fuera cuando llegó a Hollywood Arts. Es mucho más fácil odiar a que te agrade alguien.
Apoyo mi cabeza sobre la de ella y dejo salir un suspiro lento. Ella se ha metido bajo mi piel y tal vez eso sea peligroso o ingenuo, pero después de este fin de semana, realmente no puedo quejarme.
El sonido de mi ringtone nos sorprende a las dos. Mi teléfono todavía está en los pantalones que llevaba cuando llegué aquí el día anterior (¿realmente había pasado sólo un día?). Me desprendí de los brazos de Tori, que de algún modo se habían abierto camino alrededor de mi cintura, y me arrastré por el suelo. Saco el teléfono del bolsillo del pantalón. Un mensaje de texto. Lo abro con un solo botón.
Mi corazón sube hasta mi garganta en menos de un segundo.
¿Estás bien?
"¿Pasó algo?"
Desvío la vista de la pantalla de mi teléfono, bajándolo lentamente hasta mi regazo. ¿Respondo? ¿Qué le importa? ¿Cómo se atreve a preguntarme eso? Y de todos modos, ¿qué clase de pregunta estúpida es esa? Él rompe conmigo después de dos felices años y medio aparentemente y ¿qué? ¿Espera que me recupere después de solo veinticuatro horas?
Arrojo el teléfono a la alfombra. "Imbécil."
Venía haciéndolo tan bien. Me sentía mucho mejor, tan confiada y bajo control, y él tenía que cagarlo todo con su maldita sinceridad y genuina preocupación por mí. Paso mis dedos por mi cabello y cierro los ojos, absorbiendo las lágrimas de vuelta hacia mi cráneo como si fuera a ahogarme en ellas. Cuando las puntas calientes de sus dedos rozan mi brazo, me alejo, dando un ligero movimiento de cabeza. Tori retrocede, la película sigue reproduciéndose más allá de nosotras, nos quedamos sentadas allí por un rato sin hablar y me siento feliz por el silencio. No quiero que me molesten con preguntas.
Quiero odiar a Beck. Como ya dije, odiar a los demás es mucho más fácil que quererlos, y mucho menos que amarlos. Quiero darle un puñetazo la próxima vez que lo vea, o echarle una maldición, o enviarle el mensaje más furioso que pueda haber. Ojalá pudiera hacer eso y sentir que era algo que debería hacer, algo que haría, pero no lo es. No a Beck, porque lo amo. Lo he amado por mucho tiempo y tal vez sea la adolescente hormonal que hay en mí, pero siento que siempre lo amaré. Eso es lo que siempre planeé - Beck y yo, protagonizar películas juntos o convertirnos en cantantes y salir de gira, casarse y tener algunos niños, todo porque él me hizo más feliz que nadie. Para siempre era una opción con él. Limpió el dolor del divorcio de mis padres, rellenó el vacío que eso me dejó y lo reemplazó con un corazón que funcionaba como el de un ser humano normal, el cual estaba convencida de que ya no estaba ahí hacía mucho tiempo. Me hizo sentir las cosas de nuevo. Él me amó - ¿ama? - a pesar de todo.
Inhalando aire profundamente, abro los ojos y busco mi teléfono. Arrastrándolo de nuevo hacia mí, mis dedos se ciernen sobre las teclas. Pienso en teclear las palabras vete a la mierda. Me haría sentir mucho mejor porque sé que mi ardiente ira siempre lo ha lastimado más que cualquier otra cosa. Odia saber que me ha cabreado, aún más cuando sabe que realmente me ha hecho daño, y podría tomarlo a mi máxima ventaja hasta que se sienta más culpable de lo que nunca se ha sentido en toda su vida. Una parte de mí quiere hacerlo porque tal vez eso lo llevaría a querer volver conmigo de vuelta, a besarme como lo hizo en la acera fuera de la cafetería y recordar lo mucho que siempre me ha querido - necesitado –.
Hecho un vistazo a Tori. Sus ojos están en la televisión pero puedo decir que ella no está prestando atención. Su perfil es gentil, suave. Quiero tocar su cara, acercarla a la mía, como si algo de su paz interior pudiera ser transferida de su piel hacia mí. Y cuando la miro, siento esa otra parte de mí, lo que quiere ser más fuerte, negándose a dejarme caer. Tengo que ser fuerte. No puedo desmoronarme después de que ella ya haya hecho tanto para asegurarse de que esté bien.
Corro el pulgar sobre los botones, respiro profundamente y finalmente escribo Estoy con Tori. Estoy bien.
No estoy mintiendo. Estoy bien porque estoy con ella, porque ella me aceptó y me dejó estar triste. Ella tenía todo el derecho a reírse de mí en mi cara. Si los roles hubiesen sido a la inversa, podría haber hecho eso, porque soy un ser humano amargo y desagradable.
Pero ella no lo hizo. Me acunó mientras yo lloraba en su cama, tomó mi mano en la cafetería y me abrazó. Todo porque ella quería. Todo porque yo le agrado.
Envío el mensaje y regreso al lado de Tori. Me siento mejor, mucho mejor que si hubiera enviado un mensaje enojado en lugar de uno honesto. Antes de que pueda preguntar, digo "Me preguntó si estaba bien, le dije que estaba contigo."
Hay un momento de silencio. Tori me observa desde el rabillo del ojo. "¿Y eso significa…?"
La miro, dándole una sonrisa que no tengo que forzar ni exagerar. "Que estoy bien. Y estaré bien, siempre y cuando tú –" Sacudo la cabeza negando antes de dejarla caer contra el colchón. "Estás destruyendo mi dura y fuerte reputación, Vega."
"Siempre y cuando esté aquí," ella termina para mí, palmeando su mano en mi rodilla. "Lo cual será. Estás pegada a mí para siempre."
Giro un dedo entusiástico en el aire para celebrar, a lo que Tori responde dándome una bofetada firme en la pierna antes de lanzarse con sus manos a ambos lados de mi cuerpo. Me caigo de risa, los brazos de Tori se arrastran por encima de mí hasta quedar enganchados de mi cintura. Sus dedos cavan debajo de mis costillas y me obliga expulsar ruidos vergonzosos de mí garganta. Ella también se ríe, y a través de mis jadeos hago amenazas a medio corazón que incluyen arrancar sus extremidades y/o matarla. Nada serio, ya sabes.
Mis manos encuentran sus caderas. Las sostengo firmemente, balanceándola hacia ambos lados y forzándola a caer sobre su espalda. Me escabullo entre sus piernas, encontrando sus manos criminales y bloqueándolas con mis dedos alrededor de las muñecas, las llevo hasta la alfombra por encima de su cabeza. Tori todavía se ríe, mordiéndose el labio mientras me mira, con una expresión satisfecha.
"Jade West es cosquillosa. Esa es información interesante."
Bajo mi cara más cerca de la suya. "Como si tú no lo fueras." Al soltar una de sus manos, mis dedos chocan contra su estómago. Ella grita, con las caderas torciéndose hacia arriba, y de repente me doy cuenta de la posición en la que estamos, lo cerca que estamos, y lo bonita que Tori se ve cuando se sonroja de risa.
Trago saliva, un ligero movimiento de cabeza agolpando repentinos pensamientos. Nunca he tenido una amiga antes, una verdadera, una que sea una chica. Tomará algo de tiempo, eso es todo. Todos estos pensamientos y sentimientos sosegados sólo tendrán que ser evaluados uno a la vez. Me despego de ella, cruzando mis brazos y alzando una ceja. "Así que… ahora conocemos nuestras debilidades."
Tori se incorpora empujándose sobre sus codos. Su cabello oscuro cae detrás de ella. Hay cierto grado de nerviosismo en su mirada, casi una vacilación, mientras sus ojos se deslizan a través de mis piernas y torso antes de encontrarse con los míos. Casi la cuestiono, pero decido que tal vez ella también esté luchando por entender todo este concepto de amistad. Quiero decir, obviamente tiene otros amigos y está mucho más acostumbrada a este tipo de cosas, pero ¿tal vez nunca ha tenido una amiga como yo? Soy algo rara.
"Nos estamos perdiendo toda la película," dice, haciendo una mueca y sentándose a mi lado. Durante unos minutos, hay cierta distancia entre nosotras – estamos más o menos a sólo una mano de distancia, pero la suficiente para que pueda notarlo. Casi tengo miedo de acercarme y me molesta cuando me doy cuenta de lo mucho que quiero hacerlo. ¿Así es como deberían ser las amistades entre chicas? Mierda, si tan solo lo supiera.
Eventualmente, me acerco más a ella, sólo para sentirme mejor. Su cabeza cae de nuevo sobre mi hombro y mi brazo se curva alrededor de su cintura. Me gusta estar cerca de Tori y no voy a privarme de eso sólo porque no entiendo lo que significa.
Mis ojos caen a la parte superior de su cabeza. Bueno, ¿a quién no le gusta un poco de misterio?
A/N: Sé que los lunes apestan, ¿pero al menos esto lo hace mejor? ¿Sí? ¿Lo logró?
Review y dime que piensas. Oh hooo~
T/N: Me cuesta traducir los capítulos de Jade. Los de Tori suelen salir rápido.
Tori es tan... quiero decir predecible, pero no es esa la palabra. Creo que "sincera" sería correcto.
Voy a intentar actualizar más seguido, promesa, promesa ^.^
