Streetlights - Capítulo 8
|Tori|
Jade se duerme antes que yo. Estamos enfrentadas cara a cara. Ella tiene sus labios ligeramente separados formando una "o" minúscula, con su cabello ondulado desparramado arriba de la almohada. Sus manos están juntas, presionadas levemente bajo su cabeza, acunándola, y puedo oír el suave sonido de sus exhalaciones mientras veo el costado de su torso ascender y caer.
Estuvimos hablando durante un buen rato. Los números rojos del reloj sobre mi mesita de noche me dicen que son casi las dos de la mañana. Ella se fue a la deriva a algún lugar hace quince minutos, pero hasta entonces, habíamos pasado la mayoría de esas horas susurrando secretos a través de mis sábanas, con palabras suaves e incluso reí unas cuantas veces. Sus ojos eran de un verde oscuro con párpados muy abiertos. Fue un momento íntimo y ahora que ha pasado y ella está durmiendo, no puedo creer que realmente sucedió, que la reina de hielo se derritió sólo para mí.
Sin pensar demasiado en ello, extiendo una mano y quito un mechón de cabello negro de su frente. Mis dedos permanecen en su piel tibia un momento demasiado largo y, cuando me doy cuenta, los quito casi violentamente. Sumerjo esa misma mano debajo de las mantas y giro para darle la espalda, mirando la pared al otro lado de la habitación.
Algo arde en mi pecho. Algo peligroso, estoy segura.
No noto que estoy mordiéndome el labio hasta que el sabor fuerte y metálico de la sangre se impregna en mi lengua. Apretando mis dientes, presiono mi cara contra la almohada.
He tenido muchos amigos toda mi vida. No lo digo de creída, pero a la gente siempre le he agradado. Sé lo que se siente el tener una amistad – cálido, reconfortante y dulce, como la que he construido con Cat y André. Me gusta pasar tiempo con ellos, me hacen feliz, sé que puedo confiar y contar con ellos cuando sea necesario.
También sé lo que se siente cuando tengo un flechazo.
Girando la cabeza hacia mi izquierda, miro a Jade durmiendo a mi lado. Sus labios se han cerrado. Puedo ver sus ojos moviéndose de un lado a otro bajo los párpados. Jade siempre tiene estas líneas severas en su expresión, incluso cuando está sonriendo, pero al dormir, todo se suaviza y se relaja. Me pregunto sobre qué sueña, si será Beck, o quienes serán los protagonistas de sus pesadillas - tal vez eso sea Beck, también.
Mis cejas se juntan en mi nariz. 'No me gusta Jade', me digo a mi misma con firmeza antes de hundir mi cara de nuevo en la almohada. Solo estoy abrumada de... sentimientos. Esta no sería la primera vez que confundo emociones amistosas con algo más. Cuando me trasladé a Hollywood Arts y comencé a salir con André, pensé que me gustaba más que un amigo. Me tomó un tiempo entender que sólo era porque era mi primer amigo real en la nueva escuela y nos llevábamos muy bien. Ahora no podría imaginar ser la novia de André - nuestra amistad significa demasiado para mí y yo no soy su tipo de chica. Esto es lo mismo - Jade finalmente está siendo amable conmigo, al fin hemos establecido algo que no se basa en el desprecio. Sólo lo estoy analizando demasiado, eso es todo.
Asiento con la cabeza, cierro los ojos y me relajo. No hay flechazos aquí, sólo amigas. Con Jade. Eso es todo. No es complicado y es algo totalmente platónico.
Convencida, me duermo, y sueño con ojos verdes y luces de semáforos rojas.
El sol se arrastra por el cielo y aleja lo que queda de la noche. Me despierto cuando mi brazo barre el otro lado del colchón y no siento nada. Mis ojos se abren casi inmediatamente, como hicieron la mañana anterior cuando Jade no estaba en mi cama. La racionalidad vuelve lentamente a mí. Recuerdo que se había levantado temprano para ducharse y que probablemente lo estaba haciendo ahora mismo. Parpadeando, llevo mis puños a mis ojos y los froto, cambiando a una posición sentada. Es entonces cuando una voz se filtra desde mi puerta abierta. Lo descarto pensando que es de Trina antes de empezar a escuchar más de cerca, frunciendo el ceño un poco mientras detecto un tono somnoliento que es innegablemente de Jade.
Tapando un bostezo detrás de mi mano, me inclino a través de la cama y trato de escuchar lo que está diciendo. Sé enseguida que está enfadada; tiene esa voz afilada que solía usar en mí. Frunzo el ceño, poniendo una mano alrededor de mi oreja.
"No, ¿podrías solo - está bien, ¿por qué de repente te importa dónde estoy? Me he ido de casa sin avisar mil veces antes." Pausa. "Oh, ¿así que eres mi madre ahora?" Pausa. Una carcajada seca y sin gracia. "Mira, tengo dieciocho años, no tengo que decirte dónde estoy". Una pausa más larga esta vez, y luego, "No." dice suavemente. "No estoy con Beck." Pausa. "En lo de Tori, una amiga mía. No la conoces." Pausa. "Mamá, estaré en casa más tarde." Su voz es más suave ahora, ahogada. "Estoy bien." Pausa. "Hoy no saldré con Beck, nosotros - Él rompió conmigo, mamá. Sólo -" Ella respira profundamente. "Sólo déjame quedarme aquí con Tori hasta la cena, ¿de acuerdo? Me está ayudando." Pausa. "Bien." No dice adiós, pero la oigo deslizar el teléfono. Ella permanece allí por casi un minuto más y puedo imaginar bien su mano retorcida en su cabello o su pulgar entre sus dientes.
Empujando mi edredón, me arrastro de la cama y corro hacia la puerta, abriéndola. Jade da un respingo, apoyándose en la pared al el otro lado del pasillo, con los ojos rojos.
"Oye", susurro (no estoy segura de por qué), antes de alcanzarla y tirar de ella hacía mi pecho. Ella se amolda a mí, sus brazos serpenteando alrededor de mi cuello, con una presión cercana a la asfixia. Mi mano acaricia su cabello. "Hey, está bien."
"Dios, Tori." Ella toma aire y lo deja salir, mi cabello revolotea con su triste exhalación. "Ni siquiera puedo hablar con mi mamá por teléfono - ¿cómo voy a manejar la escuela mañana? ¿O el resto de la semana?"
"Estaré ahí para ayudarte, ¿recuerdas?"
Ella sacude la cabeza en mi cuello. "Beck va a estar allí, voy a tener que mirarlo a los ojos y fingir que estoy bien". Su agarre en mí es más fuerte. "No entiendo. ¿Por qué? ¿Por qué? ¡Su maldita razón no tiene sentido!" Su voz se quiebra, sus brazos tiemblan, puedo sentir sus piernas tambaleando cuando golpean contra las mías. "¿Qué hice mal? ¿Qué hice mal?"
Tomo su cara entre mis manos y la obligo para que nuestros ojos se encuentren. Pego su frente a la mía, mantengo mi voz nivelada y severa. "Escúchame, no has hecho nada mal, Beck está cometiendo un gran error, Jade..." Ella baja los ojos. Espero hasta que me mire de nuevo, sus labios apretados. "Se arrepentirá, te lo prometo, eres una chica increíble." Sus ojos se desvían, pero rápidamente encuentran los míos de nuevo. "Eres inteligente, graciosa, talentosa y dulce, aunque morirías antes de admitirlo." Le doy una sonrisa que responde débilmente, pero es algo. "Eres hermosa" susurro, y tal vez es demasiado íntimo, tal vez me esté pasando, pero es la verdad, y veo su pecho hincharse. "Yo no entiendo su razón más que tú, pero, independientemente de eso… Esto. No. Es. Tu. Culpa. ¿De acuerdo?"
Jade parpadea lentamente, toma otra respiración temblorosa, y luego asiente entre mis manos. Relajo mi agarre sobre ella y peino hacia atrás los mechones de pelo de su cara, fundiéndonos en otro abrazo. Ella busca mi mejilla y me besa allí, murmurando suaves 'gracias' que erizan mi piel. Seguido de otro beso, más cerca de mí barbilla, y entonces su cara está frente a la mía de nuevo, una de sus manos presionando contra el otro lado de mi mandíbula, y sus labios aterrizan brevemente encima de los míos.
No es un beso, sino más bien como un leve susurro de su boca que roza sobre la mía, pero es suficiente para sorprenderme, me deja parpadeando absorta mientras miro la pared del pasillo cuando ella esconde su rostro en mi cuello de nuevo. Tomo un respiro profundo antes de frotar la espalda de Jade, con los ojos cerrados. Ella está tan emocional ahora. Ella está herida. Ella no sabe cómo reaccionar a este tipo de bondad - el único que se la mostró alguna vez fue Beck. La balanceo de vez en cuando por unos momentos antes de que eventualmente se separe, limpiándose debajo de un ojo con el pulgar.
"Voy a tomar una ducha, ¿de acuerdo?" Ella sonríe vagamente, apretando mi brazo antes de descender por el pasillo y meterse en el baño. Me quedo allí un rato más, apoyada contra la pared, con las yemas de mis dedos sobre mis labios hormigueando.
"¿Qué demonios fue eso?"
Casi me caigo contra la puerta. Me sostengo de la pared con un manotazo, para cruzar mis ojos con los de mi hermana. Ya se ha duchado, tiene el pelo enrollado en una toalla sobre su cabeza. Está en pantalones cortos y una playera sin mangas, con una mano en la cintura mirándome. Entrecierro mis ojos a ella, preguntándome cuánto había visto y de qué parte estaba hablando.
"Vuelve a admirarte en el espejo, Trina," escupí viciosamente, moviéndome hacía mi habitación. Empujo la puerta detrás de mí pero cuando no la oigo cerrarse, me vuelvo para ver a Trina con su pie impidiendo que llegue al final y pateándola para abrirla de nuevo. Ella se para en el umbral de mi habitación, echándose el pelo sobre su cara y retorciendo la toalla a través de ella. "¿Discúlpame?" gruño.
"Discúlpame tú a mí," dice, mirándome a través de los mechones de su cabello mojado. "te hice una pregunta."
"¿Qué?"
Ella señala con la cabeza hacia el cuarto de baño. "Tú y la rarita."
"Su nombre es Jade." La súbita y furiosa necesidad de defenderla quema mi cara. Trago con fuerza." Y no es rara."
Trina me mira sospechosamente antes de cambiar de posición. "Lo que sea. Jade, entonces."
"Su novio rompió con ella, está algo emocional ahora."
"Eso no." Trina se pasa los dedos por el pelo. "Ya lo sabía, está por todo The Slap."
Parpadeo. No he entrado desde el viernes en la mañana. No he actualizado mi estado ni una vez. Ni siquiera se me había ocurrido hacer nada más que pasar tiempo con Jade desde que llegó. "¿Dicen cosas malas?"
Trina se encoge de hombros. "Beck cambió su estado de relación, lo que, ya sabes, también cambió el de ella, y las cosas de siempre. Personas a las que no les gusta, algunos idiotas a los que si les gusta, Sinjin ofreciendo sus «servicios de consuelo» en la página de Jade." Trina sonríe. "Creo que podría ofrecer mis servicios de consuelo a Beck ahora que está soltero. Ese chico es un sexy pedazo de -"
"No lo digas." Levanto una mano para callarla, sentada en el borde de mi cama. "Bueno, si ya lo sabías, ¿para qué preguntaste?"
Las cejas de Trina se levantan, señalando con el pulgar sobre su hombro para indicar hacia el pasillo fuera de mi habitación. "Tú y ella besándose o lo que sea que estaban haciendo aquí afuera era a lo que me refería. Quiero decir, sé que siempre existe la segunda opción* por despecho, pero no pensé que a la rara- lo siento, Jade, le gustaban las chicas."
Mi rostro cambia de color y se ha vuelto todo rojo en el lapso de diez segundos. Sacudo la cabeza. "No nos estábamos besando, número uno, y número dos, no soy la segunda opción* de Jade."
Trina no parece nada convencida. "Su cara estaba sobre la tuya y estabas encerrándola en un abrazo amoroso, no soy estúpida."
"Permíteme dudarlo."
"Me gradué, muchas gracias, también tengo este par de globos oculares que son de un hermoso tono marrón y que funcionan perfectamente bien." Ella se inclina hacia mi tocador, cogiendo uno de mis cepillos y tirando de él a través de sus mechones de pelo húmedos. "Bueno, sea lo que sea que estuvieran haciendo, era algo cariñoso para sólo estar reconfortando un corazón roto."
"Está muy dolida." Crucé los brazos desafiante, encontrándome con la mirada de mi hermana en el espejo. "Ella no tiene muchos amigos."
"Probablemente sea porque parece que está a punto de escupir fuego en cualquier momento -"
"Y ella me necesita." Me levanto, acercándome para quedar a su lado, volviéndome a encontrar con sus ojos. "Por favor, Trina, sólo déjalo así, ¿de acuerdo? Las cosas no están bien para ella ahora y no necesita un rumor como este que empeore las cosas."
Trina deja caer mi cepillo antes de rodar los ojos. "No es como si aún hablara con alguien de esa escuela. Estoy en la universidad ahora."
"Estás en una escuela nocturna de cosmetología."
Entrecerrando los ojos, mi hermana me golpea en la cabeza. "Es mi plan B hasta que esté en la televisión, no necesitaré más de un mes para que eso suceda".
"Prométemelo, Treen."
Ella agita una mano y se da la vuelta para salir de mi habitación. "Sí, sí, no diré una palabra."
Tan pronto como se ha ido, me dejo caer en mi colchón, presionando mis puños contra mis ojos. Por el bien de Jade, tengo que controlar mis sentimientos. Ella está pasando por más que suficiente ahora mismo y yo soy sólo una amiga. Alguien que está ahí para ayudarla, no para confundirla más. Porque estaría mintiendo si dijera que no estoy desarrollando algo por ella que no existía antes de todo esto - quiero decir, siempre pensé que era realmente bonita, incluso hermosa, pero ahora que es una persona real para mí con sentimientos reales y un corazón - Presiono mis puños más profundamente contra mis órbitas. Ella es casi una opción en mi mente, lo cual no es nada más que algo retorcido porque, uno, sólo llegamos a ser amigas literalmente hace un día y, dos, ella acaba de romper con otro de mis amigos.
'Es sólo que todo esto está pasando demasiado rápido', me digo a mi misma, asintiendo con la cabeza en mis manos. En un día o dos voy a mirar a Jade de la misma manera que miro a André y a Cat. Nada más que una amiga cercana.
"No piensas dormir otra vez, ¿verdad?"
Aparto las manos de mi cara. Jade está en una toalla, sólo una toalla, con el pelo goteando por sus hombros. Ella me sonríe, haciendo su camino a través de la habitación y arrodillándose delante de su mochila. Saca un par de pantalones y una camisa, mirándome por encima del hombro. Está dudando, sus ojos saltando desde el suelo hasta su ropa antes de que vuelva a hablar.
"¿Está bien si me visto aquí?"
Mi boca se abre. La cierro. "Por supuesto," digo demasiado alto, casualmente rodando sobre mi estómago y llegando al piso para tomar una revista. "Adelante."
Ella mantiene la toalla alrededor de su espalda hasta ponerse sus bragas, luego la deja caer al suelo. Está de espaldas a mí y me permito unos cuantos vistazos respetuosos mientras engancha su sujetador por encima de su cabeza y lo acomoda sobre su pecho. Es pálida por donde la mires, piel suave y tersa, tiene unas piernas largas, brazos esbeltos. Trago saliva mientras sube su par de jeans y por último su camiseta cayendo por su cintura, volviendo mis ojos de nuevo a la revista mientras ella da una vuelta alrededor.
La cama se hunde bajo su cuerpo mientras ella se relaja a mi lado. Su mano da una bofetada a la revista. "Este es mi último día antes de que tenga que volver a mi vida de mierda. Tenemos que hacer que este día sea especial."
Sonreí a pesar de mí misma, doblando la revista y empujándola bajo la cama. La miro y ella sonríe genuinamente, feliz de estar aquí conmigo, sabiendo que va a ser muy difícil después de hoy, pero al menos ella tiene esto ahora. Empujo mis pensamientos a un lado y la miro como la amiga en la que se ha convertido para mí.
"Tengo una idea."
Jade ríe, mordiendo su labio inferior, y hay algo en sus ojos que desearía poder ignorar.
*La palabra usada aquí es "rebound", la cual no tiene traducción directa, pero sería algo así como cuando tienes novio y están juntos mucho tiempo. Luego, tu novio te deja. Estás muy triste y unos días después, encuentras otro "novio". El otro novio sería el "rebound". Técnicamente, el rebound es la primera persona con quien andas después de terminar una relación. Se llama así porque normalmente el nuevo novio sirve para que olvides a tu ex.
A/N: Por lo general trato de pensar en algo ingenioso para poner aquí, pero no tengo nada. Quiero decir, hay un hombre extraño en toga hablando en lenguas en mi cuarto de baño, pero es una compañía terrible.
You like? ¿Te gusta? ¿I don't know Spanish? ¿Que?
Como dije, los capítulos de Tori salen rápido.
Y sí, Tori se enamoró primero. ¿Qué va a pasar...?
Nos vemos, quizás, la semana que viene :D
