Streetlights - Capítulo 9

|Jade|

"¿Es enserio?"

Tori parece genuinamente herida por mi tono. Gira sobre su hombro. Más allá de ella veo un caleidoscopio de colores; la calle repleta de sonidos y cubierta por rayos de sol cálidos y amarillos. Las puntas de las tiendas se ven a la distancia, hay trompetas sonando en algún lugar, y también el distintivo olor de desechos animales de un zoológico de mascotas cerca.

"¡Es el Festival Jolly Days!" Los brazos de Tori se balancean hacia fuera con su exclamación, indicando el lugar entero lleno de gente, ruido y olor como si se tratara de alguna gran obra de arte. Le levanto una ceja incrédula. Sus brazos golpean a sus lados. Ella lleva una camiseta sin mangas rosada debajo de una chaqueta corta blanca que quema mis ojos al contrastar con el fondo. "Solía venir aquí cada año cuando era una niña."

"Precisamente, porque se supone que debes crecer como el resto de nosotros. Jolly Days es para niños, Tori."

Su labio inferior tiembla haciendo puchero. "Pero hay un montón de cosas divertidas para hacer aquí. Tienen tatuajes falsos, el zoológico de mascotas, hay un show de comedia a las cuatro y podemos dar un paseo en un globo aerostático, ¿cómo no estás emocionada?"

Dejé escapar un suspiro áspero, rodando los ojos yendo detrás de ella. La última vez que asistí al Jolly Days, tenía unos seis años. Recuerdo que mi padre no quería acariciar a ninguna de las cabras o llamas en el zoológico de mascotas porque no le gustaba la forma en que olían, pero él me acompañó montado en la cima de un camello. Mi madre era mucho más espíritu libre en ese entonces - nos pintaron mariposas en nuestras caras y comimos tanto algodón de azúcar que mi estómago terminó adolorido. Con malicia, cruzo miradas con los niños felices gritando y caminando alrededor nuestro. Veo las caras brillantes de sus padres, y me pregunto para cuántos de ellos era eso una felicidad temporal.

"Podemos irnos si quieres." Tori está avergonzada. Esta cabizbaja, su cabello castaño cubre su rostro. "Fue una idea estúpida, sólo pensé -"

"No." Doy unos pasos hasta posicionarme delante de ella. Se me está haciendo como un instinto en mi mente mis ganas de tocarla cuando era todo lo contrario hace una semana atrás. Mi brazo engancha su codo y la tiro hacia adelante. "Tienes que recordar que soy una vieja bruja malvada atrapada en este cuerpo joven. He olvidado cómo divertirme".

Cuidadosamente, sus ojos marrones se encuentran con los míos. Sus labios se separan, se cierran y luego vuelven a abrirse con una respiración profunda para ganar confianza, supongo. "¿Estaría bien preguntarte qué hacían Beck y tú para divertirse?"

La pregunta me sorprende, me deja parpadeando mientras me quedo mirándola unos segundos. Mi brazo cae del suyo, mis ojos volviendo a la multitud. Me adelanto de ella, esperando que me siga y sin mirar hacia atrás para asegurarme de que lo hace. Nos acercamos a la boletería y compramos una pulsera para cada una, manteniéndonos en silencio hasta que el plástico verde neón se cierra en nuestras muñecas. A medida que avanzamos hacia las entrañas del festival, finalmente le respondo. "A veces salíamos. Comíamos algo y cosas así. Cine, conciertos. Cosas típicas. Definitivamente nunca me trajo al Jolly Days." Le sonrío para asegurarle que no pienso que su elección sea menor. No es a lo que estoy acostumbrada. Y cuando se trata de Tori, descubro que mucho de lo que hace no es a lo que estoy acostumbrada realmente."La mayor parte del tiempo sólo estábamos juntos, en su remolque o en mi casa, nosotros - ya sabes, veíamos películas, hacíamos... otras cosas."

¿C-cosas clasificación-R*?"

La miro, sin saber cómo abordar este tema con ella todavía. Realmente no lo he hablado con nadie más que con Beck. Casi me siento avergonzada, tragando y forzando el rubor que viene antes de que aparezca un recuerdo. "Sí," decido responder finalmente. "Cosas clasificación-R"

Para mi sorpresa, hablar de ello - hablar de él - no duele tanto como lo hizo esta mañana. Tal vez sea por la música alegre, el sol brillando, el césped meciéndose por el viento o el corral de las cabras a nuestra derecha. Tori nos conduce hacia ellas, arrodillándose para mover su mano a través de los huecos de la cerca de alambre. Una cabra lame su palma desnuda. Tal vez sea ella, pienso distraídamente, viéndola hacerle sonidos tiernos a la cabra. Tal vez sea ella la razón por la que no duele tanto.

"¿Y qué hay de ti?"

Tori no mira hacia arriba cuando responde. "¿Sobre qué?"

Me agacho a su lado, haciendo una mueca a la cabra mientras presiona su nariz por los agujeros cuadrados en busca de algo comestible. Me alejo de ella. "Ya sabes. Cosas clasificación-R. ¿Están en tu historial?"

Miro su cara. Se vuelve más oscura con un rubor que trata de cubrir con el dorso de la mano, pero aún así la verguenza se le ve a kilómetros. Me río, empujando su hombro con el mío.

"Vamos." La molesto. "Escúpelo."

"He hecho... cosas." Ella se incorpora y queda de pie, aún mirando las cabras por arriba del cerco, manteniendo su cara fuera de mi vista. "Steven y yo éramos bastante... físicos. Le gustaba sin mi camiseta. De hecho, estoy bastante segura de que él me prefería sin mi camiseta." Tori se encoge de hombros, cruzando los brazos. "Sigo siendo, uh, ya sabes. Eso. Sí."

"Virgen."

Los ojos de Tori se abren como platos. Ella ríe, chocándose contra mi mientras me agarra el codo, tirando de él y alejándonos. "Hay niños allí, Jade."

"¿Y?" Hace tiempo que perdí la capacidad de interesarme por la frágil psiquis de un niño. Yo fui uno bien dañado y resulté salir bien. En la mayor parte. Dependiendo de a quién le preguntes. "Eres virgen."

Su puño aterriza sorprendentemente fuerte en mi brazo. "Cállate."

Me río. Es lindo ver lo avergonzada que está. Ella es tan modesta, algo que yo nunca he sido. "¿Por qué no renuncias a ello? Dudo mucho que no te hayan dado la oportunidad."

Sus hombros se encogen de nuevo, desliza su mano de mi codo para llevarla a su pecho de una manera defensiva. "Aún no he encontrado a la persona adecuada." Sus ojos viajan del suelo a mi rostro para encontrarse con los míos. Nos quedamos allí un momento, mirándonos fijamente la una a la otra, y mi corazón responde a sus palabras sin el consentimiento de mi mente consciente. La imagino temblorosa, nerviosa y ansiosa bajo el cuerpo de un chico cualquiera. Puedo verla besándolo con la misma dulzura que usa cuando me abraza, paseando sus manos por su espalda, enganchando sus piernas alrededor de su cintura y atrayéndolo más cerca. Ella es tan pura, como si no pudiera estar en una situación tan erótica, pero debajo de esa sonrisa suave suya está la sonrisa oscura que he vislumbrado otras veces, y la forma en que sus caderas se mueven en algunas de las canciones que interpreta sugiere que tiene una idea de lo que ella querría. Me la imagino desnuda y mi respiración queda atrapada en mi pecho.

Tori se aclara la garganta. Se aleja primero y yo la sigo a su lado sin decir nada. El momento incómodo queda atrás, denso y pesado, y cuanto más lejos nos alejamos de él, más énfasis hay en no traerlo de nuevo. No obstante, no lo vocalizamos, pero lo decimos. Trato de no pensar en ello - la forma en que ella me miraba, lo que mi imaginación estaba evocando por su cuenta - y mientras nos movemos a través del festival, se hace más fácil hacerlo. Tenemos tatuajes falsos en nuestros brazos, unos remolinos con puntos, corazones y círculos, solidificados con brillo dorado. Nos detenemos a ver a un grupo de mujeres sin zapatos bailar y golpear sus panderetas contra sus caderas. Hay pequeñas carpas con decoración hecha a medida alineando los pasillos en el camino. Me distraigo con el olor del incienso, pretzels y hot dogs. Me divierto por un comediante que hace reír a Tori hasta llorar, cayendo contra mi hombro en un ataque de lágrimas. Estoy absorta con el mundo flotando debajo de nosotras cuando Tori y yo subimos en un globo aerostático y se agita en el cielo, atado por una larga cuerda. Las Vegas se extiende debajo nuestro, pequeña y frágil, como si pudiera pasar mi pulgar a través de ella y hacerla polvo. Pero incluso todo esto, todas esas miradas, sonidos, olores y Tori riendo - no es suficiente para hacerme olvidar la forma en que me miró cuando dijo que no había encontrado a la persona adecuada.

¿Quién pudo - quién podría ser - esa persona adecuada?

El cielo comienza a oscurecer. Nos abrimos camino de nuevo con los pies adoloridos hacia su coche y conducimos en silencio de vuelta a su casa. Chequeo mi auto con desprecio, aparcado paralelo a la casa de Tori. Tengo que volver a casa ahora. Tengo que dejar la casa de Tori, que me ha parecido más un hogar que el mío. Ella frunce el ceño mientras entramos dentro y subimos las escaleras a su habitación. El silencio es raro, lleno de cosas que no sabemos cómo decir. Quiero darle las gracias de nuevo, pero no sé cómo decirlo, quiero hacerle preguntas sobre lo que quería decir allá en el festival, y quiero quedarme otra noche y otra noche y otra noche y fingir que el resto de la semana no existe.

Aún así se que no se puede, y no digo nada. Tori se sienta en el borde de su cama mientras empaco mis cosas. Me sigue abajo, ya en la puerta principal. Sus padres, sentados en el sofá frente a una película, sonríen calurosamente y me dicen lo dulce que soy. Creo que sonrío a cambio, pero estoy tan concentrada en temerle al viaje a casa y el resto de la noche, que no digo mucho. Tori camina a mi lado mientras vamos hacia mi coche, donde tiro mis cosas en el asiento trasero antes de dirigirme a la puerta del lado del conductor, digitando el botón de mis llaves para abrir.

Cuando la miro, sus ojos están en sus zapatos. Trago y doy un paso adelante, tomando una gran bocanada de aire. "Gracias."

Observo sus labios curvarse. "No hay problema. Cuando quieras."

Nuestros ojos se encuentran, marrón y verde, y si la gente pudiera emitir colores, una niebla de color avellana estaría formándose entre nosotras. Me muevo en mis pies por un minuto antes de murmurar: "¿Nos abrazamos ahora?"

Tori suelta una risa, clara y suave, antes de asentir entusiasta y pasar sus brazos alrededor de mi cuello. A mi ritmo, enrosco mis brazos alrededor de su cintura, tirando de ella hasta que nuestros cuerpos estén pegados. Respiro su champú, el olor de su dormitorio. El particular aroma de Tori que sólo ahora he empezado a notar. Después de esto, todo se irá. Todo será más difícil. Todo va a doler mil veces peor.

"Te dije que te protegería mañana. Lo digo enserio." Sus palabras son amortiguadas en mi cuello. Parpadeo hacia el cielo. Casi sin pensar en ello, la aprieto más fuerte, cierro mis ojos contra su pelo, deseando nada más que permanecer así o volver a su cuarto y no tener que irme.

Pero nos separamos, me meto en mi coche, lo enciendo y levanto mi mano hacia ella mientras me alejo. Ella se para en la acera hasta que doblo la esquina, observándola en mi espejo retrovisor hasta perderla, y el silencio repentino - la soledad de mi coche, la noche y la calle, pasando a través de las luces verdes - todo golpea en mí antes de que pueda detenerlo, antes de que pueda pensar en detenerme. La calle y el cielo se mezclan con mis lágrimas hasta que no puedo ver nada más que manchas de color. De alguna manera llego a mi casa sin haber chocado. Mi mamá no está allí, algo que realmente no me sorprende, a pesar de que ella me dio un breve sermón la noche anterior sobre no volver a casa. Ella jugará ese juego - el pájaro preocupado sólo por volar tan pronto como el pichón se despierta.

Mi hogar siempre ha sido un edificio en el que sólo duermo y no estoy mucho en casa. Recuerdo cuando Beck y yo estábamos juntos allí - el pensamiento hace que mi estómago se tuerza. Coloco una mano sobre él, respirando profundo y lento. Cuando Beck y yo estábamos juntos (porque ya no lo estamos más, oh Dios), él trató de hacer de esta casa un hogar cálido y acogedor. Me ayudó a decorar durante las vacaciones. Ya que su remolque era tan pequeño y mi casa está desocupada a menudo, pasábamos mucho tiempo aquí. No puedo estar en mi habitación, mirar cualquier mueble, tocar u oler nada sin recordar algo sobre él. El tiempo que él y yo nos perseguíamos por la casa haciendo tonterías el uno al otro, cuando susurraba canciones en el cuarto de baño de abajo mientras yo me duchaba, las innumerables veces que me acunó en su pecho en el sofá viendo TV. Mi corazón duele con cada pulso y todo lo que puedo pensar es ¿qué salió mal? ¿Qué pasó? ¿Qué fue lo que dejó de sentir por mí?

Me quito los zapatos en la puerta, resoplando, con lágrimas ya cayendo a cada lado de mi cara. Me quito la mochila y la dejo ahí. Me quedo sólo con mi teléfono. Abro la nevera (en la que Beck me estampó una vez y me besó fuertemente a raíz de una discusión que estábamos teniendo) y tomo un yogur y algunas uvas que llevo en mis brazos por las escaleras hacia mi habitación (que está tan llena de él que apenas puedo respirar).

El piso del sótano es mío. Mamá nunca viene aquí ya que la obligué a poner la lavadora y la secadora arriba para poder tener todo el nivel inferior de la casa sólo para mí. Nada del otro mundo, la decoración es una mezcla de púrpuras oscuros, varios tonos de negro y verde fuerte. Varios estantes y cómodas tienen las cosas extrañas que he recogido desde que era una niña; un montón de fósiles, esqueletos que he encontrado y limpiado, frascos de sustancias cuestionables, un marco de vidrio con insectos muertos. La alfombra es exuberante, mi cama es enorme, y hay un televisor de pantalla plana que nunca uso, así como un escritorio que luce en su mayoría descuidado.

Mis ojos se quedan en la computadora cuando se me ocurre que no he revisado mi correo electrónico o The Slap desde antes de ir a lo Tori. Me muerdo el labio. Sé lo que voy a ver – cambios en mi estado de relación, gente enviándome caritas tristes, etc. Cat me había enviado un mensaje de texto esta mañana pero yo la había ignorado. Apuesto todo mi dinero a que dejó un mensaje demasiado pegajoso en mi perfil de Slap.

Sé que en cuanto mire, sólo me sentiré peor, pero algo enfermo me reta a hacerlo, sólo para ver si podré manejarlo. Trago mientras me siento en la silla, encendiendo la computadora con un zumbido lento. Las pantalla se enciende. Abro The Slap y contengo el aire mientras inicio sesión.

Treinta y una notificaciones. Como sospeché, una es un mensaje de Cat - un montón de caras llorando, corazones y arco iris, así como "abrazos virtuales". Otra de Sinjin tratando de tener algo conmigo. El resto, sin embargo, son todos los me gusta y no me gusta en la primer cosa que se ve en mi perfil:

Jade West está soltero/a.

Mi respiración se detiene. Siento que voy a enfermarme otra vez. Furiosa, hago clic fuera del navegador y salgo lejos de mi computadora. No puedo comer, así que me acurruco en mi cama y tomo respiraciones lentas y pausadas.

Debo estar dormitando porque cuando mi teléfono comienza a vibrar me asusto. Con los ojos aún cerrados tomo el aparato a tientas, respondiendo antes de mirar quién está llamando. "¿Hrm?"

"Lo siento, ¿te desperté?"

Una sensación de ahogamiento en el pecho me alarma de la presencia de mi corazón. "¿Qué quieres?"

"Jade-"

"No me llames." Lo digo con malicia, con la intención de colgar de inmediato, pero no puedo moverme.

"Solo quería saber si estabas bien." Hay una breve pausa. "¿Estás bien?"

"Nunca he estado mejor."

"Jade, por favor. Esto también es difícil para mí."

"¿Lo es?" Me incorporo, mi mano libre se enrolla fuertemente alrededor de las mantas de mi cama. "¿De verdad, Beck? Rompiste conmigo, tú me dejaste. No al revés. Soy yo la que se supone que deba tener un colapso mental y sentirse como una mierda, no tú. No me jodas con eso."

Estamos peleando. Estoy cabreada. Pero oír su voz, saber que es él, me calma de alguna manera, como el agua fría en una quemadura. No es algo duradero, pero es un alivio temporal al que me aferro, incapaz de colgar, incapaz de decirle que se vaya a la mierda o me deje en paz o que nunca más vuelva a hablarme.

Un suspiro de Beck hace crujir el micrófono. "Me preocupo por ti. Siempre me preocuparé por ti."

"Vete a la mierda." No hay veneno en mis palabras. Estoy llorando. Mi voz es temblorosa y débil. "Vete a la mierda."

"Sé que vas a estar enojada conmigo durante mucho tiempo. No te culpo, sólo... Dios, Jade, estuvimos juntos por dos años, no podemos simplemente no hablarnos."

"Han pasado dos días ya."

Otro suspiro. "Te extraño."

Esto es lo que quería. Él dándose cuenta de lo mucho que me ama. Que comience extrañándome, con el deseo de llamarme, de hablar conmigo, y luego se hace una bola de nieve que crece y quiere estar cerca mío, tocarme, besarme, estar conmigo de nuevo. Doy una respiración profunda. "¿Qué quieres, Beck?"

"Mañana va a ser difícil. Para ambos," enfatiza. "Sólo quiero que sepas que esto no tiene que ser como las rupturas que tienen los demás. No tenemos que evadirnos el uno al otro. Puedes hablarme. Puedes sentarte conmigo en el almuerzo."

"Oh, gracias por el permiso, señor," gruño, mi voz es dura. "Puede ser una sorpresa para ti, pero no necesito estar a tu alrededor para funcionar." Eso podría ser una mentira - no estoy completamente segura todavía - pero lo digo de todos modos. "Tengo amigos. Tengo a Tori."

Casi grito la última frase, con voz firme, aunque el resto de mí está temblando.

Hay un silencio. Finalmente, él dice "lo siento."

Parpadeo. Las lágrimas caen. "Lo sé, adiós." Cuelgo y suelto mi teléfono en el colchón antes de gatear bajo las mantas, todavía con mis jeans puestos, todavía con hambre, y sin que me importe. Unos minutos más tarde mi teléfono vibra de nuevo y considero ignorarlo, dando por sentado que es Beck, pero mi curiosidad se lleva lo mejor de mí y serpenteo la mano a través de las sábanas con los ojos entrecerrados por la luz de la pantalla.

Un mensaje de texto. De Tori.

Un palpitar en mi pecho se lleva el dolor lejos. Abro el mensaje. Las dos palabras son más de lo que el agua de Beck fue a para mis quemaduras. Es medicina. Es una promesa para una cura.

Apago mi teléfono y me acuesto en la cama, cerrando los ojos. Esas dos palabras quedan grabadas en mi mente.

Estoy aquí.


*En esta parte, Tori pregunta "R-rated stuff?". La clasificación R pertenece a las clasificaciones por edades en cine. "R" de Red significa 'limitado a un público de más edad si no van acompañados por un adulto.' Normalmente suele ser para mayores de 16 años, dependiendo el país.


A/N: Espero que hayan tenido una buena semana. ojalá que esto haga que su noche de domingo/lunes/cualquier día que lean este capítulo sea más agradable.

Los reviews siempre son encantadores, si pudieras dejar algunas palabras~


T/N: Puede que Vega se esté enamorando, pero a Jade también le pica, o asi parece, ¿no?

Buen viernes para todos.