Streetlights - Capítulo 10

|Tori|

No me doy cuenta de cuánto tiempo he estado mirando el casillero de Jade hasta que mis ojos comienzan a arder. Resoplando, me doy vuelta y miro el reloj en la pared. La clase comienza en diez minutos. Ella suele estar aquí antes que yo, pero la multitud parlante carece de una chica particular de pelo oscuro. Mi pie golpea contra el suelo, mientras empujo cosas en mi casillero para que parezca como si estuviera buscando algo. Sin embargo, mis ojos siguen corriendo de vez en cuando hacia la puerta y el casillero de Jade.

"¡Tori!"

Me estremezco, girando sobre mi talón. André, con las trenzas recogidas por encima de su cabeza y esa sonrisa aparentemente permanente en su rostro, salta a mi lado. Me relajo, dándole una sonrisa mientras revisaba sobre mi hombro la puerta de la escuela. Todavía no hay rastros de Jade. Aún no he visto a Beck, pero eso no me preocupa. Estoy a punto de preguntarle a André si la ha visto cuando dice precipitadamente, "Has oído lo de Beck y Jade, ¿verdad?"

Me congelo. ¿Se lo digo? ¿Es algo de lo que debo hablar? Muerdo mi mejilla por un minuto, haciendo un gesto con la cabeza a André para asegurarme de que sabe que estoy escuchándolo, aunque mis pensamientos estén lejos. De alguna manera no creo que Jade aprecie mi revelación de su lado suave. Para ser honesta, los dos últimos días se sintieron como flotar a través de un sueño. Me desperté esta mañana confundida, buscando al otro lado de mi cama a ciegas esperando encontrar a Jade allí. Su ausencia me había despertado casi una hora antes de mi alarma. Le envié otro texto antes de irme a la escuela, diciéndole que podía hacer esto, pero ella nunca respondió. Muevo mi mano hacia mi barbilla y mastico la yema de mi pulgar, mis ojos yendo hacia la puerta de nuevo.

"Es una locura," dice André, apoyándose a mi lado. "Nunca pensé que romperían, ellos han estado juntos por tanto tiempo."

"Sí." Me vuelvo hacia él, con las manos flotando en el aire por un momento antes de dejarlas caer. "¿Beck te - te ha contado algo?"

André se encoge de hombros, su teléfono en una mano siendo abordado por su pulgar. "Un poco, le pregunté si estaba bien y me dijo que sí, sólo preocupado por Jade, dijo que no pensaba que lo tomaría tan mal." Sus cejas oscuras se juntaron antes de que sus ojos se acercaran a los míos. "De hecho, él me dijo que ella estaba contigo."

Mi boca se abre y se cierra sin emitir sonido alguno. Confío en André, él es mi mejor amigo, pero no sé si esto es algo que se supone que deba contarle. Jade se convirtió en una verdadera amiga. No quiero arruinarlo hablando de más. "Eh, sí, ella vino a casa. Ella sólo, ya sabes, necesitaba a alguien con quien hablar."

André asiente y deja de presionarme - no es que tenga la oportunidad tampoco, porque una cascada color roja aparece rápido y se interpone entre nosotros, acompañada de una ola de perfume con aroma a goma de mascar. Es Cat, y apenas llega sus manos ya están agarrando mi brazo. Trato de concentrarme en la bola de energía contenida, pero ella prácticamente está saltando en el aire de puntillas sin parar.

"¿Dónde está?" Las cejas de Cat están fruncidas de preocupación. Su agarre aprieta mi brazo con más fuerza. "¿Dónde está Jade? ¿Está bien? ¡Nunca contestó mis mensajes!"

La mano que no está acalambrada a punto de morir se levanta y aterriza en el hombro de Cat. "Tranquilízate, Cat. Ella está bien. Ella sólo... debe estar retrasada, supongo."

El labio de Cat cae formando un puchero. "¡Pobre Jade! ¡no puedo creer que - ¡Jade!"

Cat sale corriendo a través de mí tan rápido que no puedo detenerla, cayendo de nuevo contra mi casillero. Con la garganta apretada, giro hacia la puerta. Allí está ella, cargando su mochila, vestida con sus tradicionales colores oscuros, con los ojos ensanchándose mientras Cat la envuelve en un abrazo y llora sobre ella. Corro sin pensarlo, tratando de alcanzar a Cat antes de que sus brazos ahogaran a Jade hasta la muerte, pero llego demasiado tarde. Jade retrocede, manteniendo el equilibrio plantando un pie detrás de ella.

"Oh, Jade, ¡lo siento tanto! ¿Estás bien? ¡No puedo creerlo! ¿Qué fue lo que pa –"

Mi mano se enrolla alrededor del interior del codo de Cat. La tiro hacía mí, de repente defensiva, empujando mi hombro entre ella y Jade hasta que estoy completamente bloqueando a la otra chica. Una vez frente a Cat, relajo mi agarre, manteniendo mi rostro lo más amistoso posible. Cat es fácil de asustar y eso no es lo que estoy tratando de hacer, pero prometí proteger a Jade, y no voy a retractarme por esto. "Cat," digo lentamente, dándole una suave sonrisa a Cat. "No vamos a abrumarla hoy, ¿de acuerdo? Sólo dale algo de espacio."

Finalmente, el nerviosismo de Cat se ralentiza. Ella respira profundamente. "Lo siento", dice, y, asegurándome de que no va a estallar como un globo, la suelto.

Volviéndolo a intentar, Cat mira por encima de mi hombro. "¿Estás bien?"

"Estoy bien, Cat." La voz de Jade es suave. Me vuelvo para encontrarme con sus ojos, pero su mirada está en Cat.

Cat asiente, con las manos juntas frente a su estómago. Una molesta sensación arrastra mis ojos para ver un mar de estudiantes mirándonos fijamente. La mayoría ni siquiera están tratando de ocultar el hecho de que nos están mirando, aunque algunos tratan de esconderse detrás de sus libros y carteras haciéndose los distraídos. Mis ojos se estrechan, la ira se agita dentro de mí. Este deseo - no, esta necesidad - de proteger a Jade se hincha en mi pecho. Busco con mi mano por detrás de mi espalda, sin apartar la vista de todos, hasta que mis dedos encuentran la muñeca de Jade, jalando suavemente de ella hacía mí. Ella se acerca y se queda a mi lado.

"¿Estás bien?" Digo manteniendo la respiración.

Ella asiente bruscamente.

Suena la campana. Cat permanece un momento más, acariciando el brazo de Jade hasta que ésta le da una sonrisa tranquilizadora. Ella se va, al igual que la multitud crujiendo con susurros bajos y chismes evidentes. Jade y yo nos quedamos frente a la puerta de la escuela. Me doy vuelta, una disculpa ya medio fuera de mi boca cuando Jade levanta su mano.

"Está bien. Hiciste lo mejor." Respira hondo y reajusta su mochila. Ella empieza a caminar hacia su casillero y yo la sigo a su lado. No puedo dejar de sentirme culpable; ¡ya he metido la pata una vez! ¿Qué clase de cumplidora-de-promesas soy? "Es Cat," continúa. "Es un poco difícil de retener. Además, no me importa tanto cuando se trata de ella. Sé que no lo hace apropósito."

Me relajo. "¿No estás enojada?"

Las cejas de Jade se contraen cuando abre su casillero, mirándome. "¿Por qué estaría enojada contigo?"

Le doy una sonrisa, pero algo que se mueve detrás de ella me llama la atención. Mi mirada se desplaza y antes de que pueda encender mi alarma y hacer algo, ya es muy tarde. Jade gira para seguir mi mirada y veo cada miembro de su cuerpo endurecerse como piedra. Su boca se abre, los ojos muy abiertos. Mi mano se desplaza hacia su brazo pero ella no parece registrar mi tacto.

Beck levanta la vista de su teléfono. Parpadea intercambiando la mirada entre las dos antes de llevarse una mano a la frente y pasar sus dedos a través de su pelo oscuro. Traga, mira a ambos lados y da un paso adelante. Jade retrocede como si estuviera lanzando una especie de ataque contra ella. Quiero gritarle que se quede atrás, que se vaya, que le dé un poco de espacio, pero cuando prometí proteger a Jade de otras personas, ¿Beck fue incluido en eso?

"Hey." Dice la palabra suavemente, metiendo el teléfono en el bolsillo. Él asiente hacía mi a modo de saludo antes de volver su atención a Jade. Es incómodo, y una parte de mí siente que debo irme, pero mi estómago (así como otros órganos, como el que golpea contra mi caja torácica) me dice que me quede al lado de Jade como dije que lo haría. Planto mis pies firmemente en el suelo.

Jade deja ir la presión en su garganta. Empuja la puerta del casillero cerrándola con el codo. "Hola."

"Jade, ¿podemos –"

"No." Jade dispara la palabra como una bala. Ella se acerca a mí. "Vamos," dice. "Vámonos."

Comienza a caminar. Corro tras ella, manteniendo mis ojos lejos de Beck mientras tomamos el camino largo a clase. Jade permanece en silencio mientras subimos las escaleras y no sé qué decir o cómo decirlo, así que me quedo callada. Sin decir una palabra, se mete en el baño de las chicas del piso de arriba. Pongo la mano en la puerta pero me mantengo allí parada, torpemente cambiando mi peso de un pie al otro. "¿Se supone que debo -?"

"Sí."

Entro. Ella está con la cabeza baja, casi adentro del lavamanos, sus ojos cerrados, su cabello negro cayendo para protegerse la cara. Me acerco a ella, peinando su pelo hacia atrás y metiéndolo firmemente detrás de su oreja. "Respira, Jade."

"No quiero estar aquí." Ella dice entre dientes, con su espalda rígida. "No quiero sentirlos todos mirándome o escuchándolos susurrar y definitivamente no quiero verlo dondequiera que vaya". Sus ojos se abren pero permanecen en el lavabo. "Tal vez debería irme a casa."

"Hey." La agarro del hombro, obligándola a girar. Ella no me mira de inmediato, su mirada está en sus manos. Espero hasta que esos endurecidos orbes verdes parpadeen para encontrarse con los míos. "Puedes hacer esto. ¿Necesitas que te recuerde lo fuerte que eres? ¿Tu coraje? ¿Tu valentía?"

"¿Ahora eres mi terapeuta?"

"Si tengo que serlo…"

Jade sonríe débilmente. Respira hondo y sacude la cabeza. "Hice que lleguemos tarde a clase. Lo siento."

"Oh, ya conoces a Sikowitz. Está aterrorizado contigo. Solo dale una de esas miradas de muerte tuyas."

Su sonrisa se ensancha. Envuelvo un brazo alrededor de sus hombros mientras salimos del baño y nos metemos en clase. Como era de esperar, Sikowtiz no nos grita por llegar tarde y estoy segura de que tiene que ver con los cuchillos que Jade está disparando por sus pupilas. Se sienta a mi lado, al otro lado del salón, enfrente de Beck y Robbie. André y Cat voltean hacia nosotras desde el frente, frunciendo el ceño inquietos entre Jade y yo. Trato de no mirar en ninguna dirección durante todo el período, manteniendo los ojos firmemente arraigados en Sikowitz, pero todavía puedo ver a los otros estudiantes. Manos ahuecadas sobre la boca con habla rápida, dedos discretos escondidos detrás de carpetas y libros. Le doy miradas periódicas a Jade que permanece congelada, con los brazos cruzados, la cabeza ligeramente hacia abajo. Para darle crédito, parece que está a punto de sacar una ametralladora y acabar con todos nosotros. Estoy segura que esa misma idea es la que está manteniendo al resto de la clase tranquila.

Tan pronto como la primer campana nos libera, el salón entra en erupción con el ruido. Distraigo a Jade lo mejor que puedo con conversación, para tratar de ahogar los obvios chismes que nos rodean. Miro para ver a Beck salir del salón tan rápido como puede.

"Me duele la mandíbula," Jade gruñe, levantando su mochila y alzándola en un hombro. Me acerco a ella instintivamente, mis manos aterrizando en cada mejilla y masajeando con mis dedos en los músculos tensionados.

"Deja de intentar volver tus dientes polvo. Eso ayudará de maravillas."

Ella trata de hacer una cara, pero junto sus mejillas y termina pareciendo un pez distorsionado. Me río y, aunque ella intenta no hacerlo, sus labios se presionan en una sonrisa, escondida velozmente tras el pliegue de su codo.

Tengo la próxima clase con ella, pero no la siguiente a esa. Mientras nos separamos en el pasillo, puedo ver una sensación de temor que afecta sus ojos. Le aprieto la mano antes de despegar hacia la otra dirección, elevándole el pulgar en signo de "OK". Durante toda esa hora siento que estoy a punto de explotar, mi pie zumbando contra el suelo. He masticado mi borrador en pedacitos y elegí furiosamente las diez de mis uñas antes de mirar el reloj, y sólo han pasado quince minutos.

"¿Tori?"

Levanto la vista. Tengo Pre-cálculo* esta hora y Robbie es el único amigo en la misma clase. Su marioneta, Rex, se sienta apoyado en el escritorio a su lado. "¿Sí?"

Sus ojos se mueven por todas partes excepto hacia mi detrás de sus gafas. Finalmente, él dice, "Así que, uh, Beck y Jade. Eso es algo... algo loco."

Robbie, aunque me conoce desde hace más de un año, siempre ha sido un chico nervioso. Él no toma muy bien el drama o los conflictos y puedo decir que esto está torturando su psiquis. Es un muchacho de rutina, acorde a su edad, y este golpe en el camino es obviamente difícil de manejar para él. "Sí," le respondo, muy consciente de los ojos que pesan sobre mi espalda. "Lo es."

Robbie asiente con la cabeza, su lápiz moviéndose sobre su cuaderno entre dos de sus dedos. "¿Cómo se supone que vamos a pasar el rato ahora?"

Frunzo el ceño y lo miro. "¿A qué te refieres?"

Él extiende sus manos. "Si dos amigos salen y luego se separan, es... va a ser incómodo ahora para el resto de nosotros."

"Sólo por un rato." Miro hacia abajo los números de mi libro. "Estoy segura de que pueden ser amigos."

Robbie no parece tan convencido. "Ella rompió su corazón. Eso cambia las cosas y -"

"Woah". ¿Qué acaba de decir? ¿Acaba de decir lo que creo que dijo? Me giro en mi asiento, con un brazo en el respaldo de mi silla, mi otra mano apretada en el borde de mi escritorio. "¿Qué dijiste?"

El chico de pelo rizado parece estar listo para salir corriendo del salón. "Eeh, ella le rompió el corazón...?"

"¿Quién te dijo eso?" Tan pronto como lo pido, me doy cuenta de que sólo hay una persona que podría hacerlo. "¿Beck? ¿Beck dijo eso?"

"Umm, ¿Sí?" Robbie se ve terriblemente confundido. "Ella rompió con él el viernes por la noche en Starbucks, justo allí en medio de todo el mundo."

Parpadeo. La rabia se agita en mi estómago, ardiendo por las venas de mis brazos y mi cuello. Beck siempre me ha caído bien - él es un tipo inteligente, agradable, y la última cosa que habría sospechado de él es que es un mentiroso. Especialmente sobre algo como esto. Vuelvo a mirar de nuevo al frente de la clase, mis manos presionando contra mis sienes. Sabía que nadie le pediría a Jade que aclarara todo esto porque tendrían demasiado miedo de que ella les atacase. Él no quiere parecer el malo de la película. Eso reduciría sus posibilidades de conseguir más citas. Sacudo la cabeza, apoyándome en mi silla y mirando con fuerza hacia la pizarra. Ni siquiera considero la posibilidad de que Jade pudiera haberme mentido. Yo sé, desde el fondo de mi corazón, que no hay manera de que ella lo hiciera. He visto a Jade ahora, la conozco. Y de alguna manera estoy absolutamente segura de que de aquí en adelante, ella nunca me mentirá otra vez.

El profesor se despide de la clase y los estudiantes se levantan y salen correteando por los pasillos. Es hora del almuerzo. Surco mi camino pasando a través de todas las personas, como en una misión, agarrando las correas de mi mochila mientras me muevo hacia el casillero de Beck. Él ya está allí, chequeando y deslizando el pulgar en la pantalla de su teléfono. Antes de que tenga la oportunidad de cerrar la puerta de su casillero, la golpeo y la cierro por él, el sonido perdido en un mar de pasos y gente que conversa. Aún así es lo suficiente para hacer que Beck salte, dándose la vuelta para mirarme con los ojos como platos.

"Woah, hey." Él mira entre mi mano, todavía plana contra la puerta de su casillero, y mi cara. "¿Qué hay?"

"¿Cómo te atreves?" Mi voz es espesa y oscura. No soy alguien de lenguaje vulgar - ese es el fuerte de Jade, pero estoy enojada. Mi sangre se siente como que está a punto de hervir y salir fuera de mi boca. "¿Cómo te atreves a mentir acerca de lo que pasó el viernes?"

Sus negras cejas se contraen. "Mira, Tori, no quiero que esto suene desagradable, pero eso no es asunto tuyo."

"Ella es mi amiga. ¡No puedes simplemente mentir a la gente sobre lo que pasó! Estás haciéndote parecer la víctima aquí".

"¿Quién dice que no lo soy?" Beck intenta moverse a mí alrededor, pero me interpongo en su camino. Hace un suspiro áspero. "Tori, en serio, no conoces nuestra relación cómo crees que lo haces."

"Tú rompiste con ella."

"¡No tuve otra opción!"

La gente nos está mirando ahora. No me di cuenta de cuántos chicos estaban rezagados en los pasillos sólo para vernos escupir palabras el uno al otro, ya que es obvio que esto no son bromas amigables.

Los ignoro, apretando mi voz y bajándola al mismo tiempo. "¿Que se supone que significa eso?"

Beck pone los ojos en blanco. "Mira, sé que desde afuera - para ti, y para todos los demás, rayos, incluso para ella a veces - todo se veía excelente e increíble y que éramos perfectos." Su propia voz baja ahora, bajando la cabeza. "Pero tú no la conoces como yo, ni siquiera la conozco tan bien como yo querría, y he estado con ella durante casi tres años... Ella nunca -" Beck suspira, con una mano detrás de su cuello. "Ella se niega a dejarme entrar. A pesar de todo este tiempo, es casi imposible para ella y para mi tener una conversación profunda. No debería sentirse así. Yo no debería sentir que ella me está bloqueando."

Mi enojo no ha disminuido - de hecho, sólo está creciendo en volumen. "¿Alguna vez te detuviste a pensar que tal vez eso es todo lo que puede hacer ahora mismo? Ya conoces a sus padres. Sabes que ella no confía fácilmente en otras personas."

La confusión atraviesa los ojos de Beck, como si no pudiera creer que ya sé mucho sobre Jade, quien suele ser tan privada y reservada. "Después de tres años, creo que ya ha sido suficiente de esperar."

"No es así como funciona el amor. No pones a la gente en un cronómetro, Beck."

"¿Ah, sí? ¿Y tú cómo lo sabes?"

Eso me deja helada. Abro la boca sólo para cerrarla. Él tiene razón. No lo sé, o no debería saberlo, porque nunca he estado en una relación como la suya. Sacudo la cabeza. "Como sea. Tus razones son tus razones, pero deja de decirle a la gente que fue ella quien rompió contigo. La hace parecer la mala aquí, y si alguna vez la amaste, podrías tratarla mejor que eso."

Beck se frota el cuello de nuevo. Está frunciendo el ceño. Con un gesto de asentimiento, me rodea y sale por la puerta trasera, hacia el patio. Dejo salir una respiración tensa.

"¿Tori?"

Parpadeo, girando sobre mí misma, viendo a Jade con sus cejas fruncidas sobre la nariz. Ella intercambia su mirada entre la puerta del patio y yo. "¿Estás bien?"

"¿Hm? Sí. Sí, yo, uh -" Presiono mis labios juntos. Pienso en cómo acabo de castigar a Beck por mentir sobre ella - ¿cómo podría incluso considerar mentirle? Me encuentro con sus ojos, acercándome y revisando el pasillo antes de hablar. "Beck ha… le ha estado diciendo a la gente que tú rompiste con él. Pero le dije que se detuviera," digo rápidamente, porque parece que está a punto de caer. La agarro de los codos, enderezándola, pero puedo ver los bordes de las lágrimas que amenazan con caer de sus ojos. "Jade -"

"Ese hijo de puta." Murmura a través de su tristeza, ahora convirtiéndose en ira. Jade se suelta bruscamente de mi agarre. Fui deprisa atrás de ella, fallando en volver a llamarla. Afuera en el sol, la luz amarilla pone su pelo negro en llamas. Ella empuja a otro estudiante, arrancando la pequeña botella de algún tipo de jugo rosa de sus manos.

"¡Jade!"

Ella no se voltea. Camina rápido a través de las mesas, llegando detrás de Beck, sentado entre André y Robbie. Cat, al otro lado de la mesa, levanta la vista, sus labios se separan con horror, pero es demasiado tarde.

Jade toma la botella abierta de la mesa y la pone boca abajo. El líquido rosado empapa el cabello de Beck lentamente a medida que cae. Él se queda tenso pero no se da la vuelta. Dejo de moverme y me congelo en el lugar, con la boca abierta, viendo como Jade se inclina para encontrar los ojos de Beck.

"Puedes romper conmigo y hacerme sentir una mierda todo lo que quieras, pero no creas que puedas ir por ahí diciendo mentiras sobre mí". Ella se acerca aún más a él. "Pensé que podíamos ser amigos, Beck. Realmente lo pensé." Ella se queda un momento más. Es el sonido de un maestro gritando desde la puerta lo que la aleja.

No puedo moverme. Me encuentro con los ojos de Jade mientras ella pasa a mi lado para encontrarla sonriendo. Incluso me guiña un ojo.

Me relajo, imitando la sonrisa, volviéndome para verla marchar con orgullo por la puerta.

Y sé que ella ya está yendo por el camino correcto.


*En USA, el pre-cálculo es una forma avanzada de álgebra. Suele incluir una forma avanzada de ésta y combinarse con trigonometría así como una introducción a las funciones exponenciales, logarítmicas, vectores, números complejos, secciones cónicas, etc.


A/N: La Jade descarada ha VUELTO.

MANTENGAN DISTANCIA.

A menos que estén dejando un review. En ese caso, no derramaré jugo rosa sobre ustedes.


T/N: Sep. Jade ha vuelto.

¿Alguien más cree que Tori es demasiado nerd?

Gracias a todos por los reviews, :) :) :)