Streetlights - Capítulo 18
|Tori|
"¡Sonríe, carita triste!"
Estremeciéndome, me cubro la oreja que Cat acababa de atravesar directamente al tímpano con su voz. Girándome hacia ella, le lanzo una rápida y poco convincente sonrisa. "¿Feliz?"
"No." Hace un puchero. Su humor se pincha como un globo. Ella deja caer la cabeza hacia adelante, apuñalando un pedazo grande de lechuga con el tenedor. El sol hace que su pelo rojo luzca como si estuviera en llamas. Frunce el ceño y me mira con mal humor. "¿Enojada?"
Me detengo. El hielo en mis venas no es enojo, sino más bien daño. Es la hora del almuerzo y Jade todavía no me ha mirado siquiera. Me detuve junto a las puertas que conducían al exterior antes de salir al patio, pero ya estaba convencida con la sensación de que no iba a aparecer. Eso y, que Cat prácticamente me arrastró afuera. Tomando una bocanada de aire profunda, me inclino sobre la mesa, alcanzo y toco el hombro de Cat. "Lo siento." Mi mano se desliza a mi regazo otra vez, la otra se frota en mi frente. "Jade me ha estado evitando todo el día."
Cat aleja mi preocupación. "Es Jade. Siempre está malhumorada."
Frunzo el ceño ante el sándwich frente a mí, el cual no he tocado. No le digo a Cat que está equivocada porque, en cierto modo, no lo está. Jade es temperamental, irritable y distante, pero solo con los demás. Ella no ha sido así conmigo, al menos por un mes. Hemos hablado todos los días, salido juntas, estado juntas la mayor parte del tiempo y hemos sido las mejores amigas. Me meto el pulgar entre los dientes. Jade se ha convertido en mi mejor amiga sin esfuerzo, y todo con ella es tan fácil y sencillo que el hecho de que se aleje de una vez con la única explicación a través de un mensaje de texto diciendo 'Madre', me pone nerviosa. Sé que su relación con su mamá es prácticamente inexistente, entonces, ¿qué podría haberle hecho desde que Jade me envió una carita sonriente esta mañana que había arruinado todo su día?
Otros han notado nuestra incipiente amistad también. La gente nos mira fijamente mientras nos quedamos en su casillero, susurramos y reímos. El recuerdo de que ella me trata peor que a la suciedad todavía es muy fresco en esos pasillos. Algunos compañeros de clase incluso me han cuestionado directamente al respecto, preguntándose qué podría haber sucedido que nos hiciera tan amigas. Realmente no sé cómo explicarlo en términos bastante simples, así que me encojo de hombros y les digo que no estoy muy segura.
En cuanto a Beck, nuestras conversaciones han sido muy limitadas. Ha renunciado a intentar acercarse a Jade durante la escuela, y como estoy con ella a menudo, no tenemos mucho tiempo para conversar. Cuando tiene la oportunidad, su preocupación es con respecto a cómo está Jade, si está mejorando, cómo se ve más feliz todos los días. Una vez me agradeció por cuidarla cuando él no lo hizo y no puedo evitar querer desahogarme con palabras de enfado creciendo en mi garganta; que era su culpa que ella estuviera tan mal en primer lugar y todo eso, pero luego recuerdo que, si no lo hubiera hecho, Jade y yo nunca habríamos sido más que quizás amienemigas, e incluso eso es generoso.
"Ahí viene."
Inmediatamente mis pensamientos se detienen, volteándome para ver que, efectivamente, Jade estaba saliendo por la puerta principal. Incluso por encima de las voces, el sonido de sus botas negras contra el pavimento es lo suficientemente fuerte como para que yo lo escuche. Tiene la cabeza gacha, los brazos cruzados sobre el pecho y apretados a cada lado de las costillas. Pareciera que está tratando de mantenerse unida. Frunzo el ceño, comenzando a ponerme de pie, el instinto que he desarrollado específicamente para Jade - protegerla, cumplir mis promesas - me impulsa hacia adelante. Sin embargo, solo puedo dar un paso hacia ella cuando sus ojos verdes me miran por solo un segundo y me hunden al suelo. Es una mirada que no he recibido en todo este mes. Es una que reserva para alguien que no le agrada, alguien a quien odia.
Fallé. Jade rodea la mesa que Cat y yo ocupamos y se sienta del lado opuesto. Miro fijamente con mi boca abierta mientras ella mueve sus ojos llameantes hacia la mesa. Lentamente, y con mi cerebro sin control absoluto, encuentro mi camino de regreso a mi asiento. Puedo sentir - más que ver - los ojos de Cat moviéndose lentamente entre nosotras, su boca tratando de encontrar las palabras correctas. Mi atención está en Jade, quien aparentemente está insistiendo en no decir nada, no hacer nada, solo sentarse allí.
"Uhm." No planeaba decir nada, pero sale antes de que pueda detenerlo. Con esa mirada de Jade una vez más sobre mí, siento que las palabras se acumulan. "¿Dónde has estado?"
Es una pregunta inocente. Ni siquiera una que realmente quiera la respuesta. Solo quiero que deje de mirarme como si deseara que desaparezca.
"¿Qué acaso eres mi madre?"
La pregunta destila malicia. Retrocedo. Hace un mes, ni siquiera habría reaccionado a su tono, ya que estaba más que acostumbrada a eso, pero ahora guillotina algo nuevo y palpitante dentro de mí. Esta no es la Jade a la que he llamado mi mejor amiga durante un mes, no la chica que me tiene, día tras día, cada vez más y más enamorada. Esta es la chica que me odiaba sin razón - lo sé, me lo dijo - y trataba de destruirme por deporte.
Tal vez fui ingenua, incluso estúpida, al creer que esta chica frente a mí nunca volvería, pero aquí está, mirándome a los ojos como si nunca se hubiera ido.
Finalmente, vuelvo a encontrar mi lengua. Tragando, digo "No."
Cat salta dentro de la conversación. "Creo que ella se refiere a que no has hablado con nadie en todo el día."
La mirada enojada de Jade se mueve hacia Cat. Veo como Cat se arrepiente, mirando rápidamente a su ensalada.
"No vine aquí para ser interrogada."
Eso me impresiona mucho más. Saltando en defensa de Cat, coloco una mano sobre su brazo y vuelvo los ojos hacia Jade, tratando de hacer que mi expresión fuera lo más enojada posible. Aunque estoy segura de que solo sale una mirada herida. "¿Cuál es tu problema?"
Los tensos labios de Jade vacilan, frunciendo el ceño antes de presionarlos en una línea plana otra vez. Ella niega con la cabeza. "Nada." Atornillando los brazos con más fuerza sobre su pecho, ella suspira con aspereza. "Tuve una pelea con mi madre."
Empiezo a relajarme ante la aceptación en su respuesta. Deslizando mi mano de Cat, me dirijo a Jade. "Siento oír eso, pero no es nuestra culpa."
La dura expresión de Jade cae aún más. Se pasa la mano por el pelo y suspira de nuevo. "Sí." Sus ojos se vuelven hacia Cat, quien todavía no ha levantado la vista de su comida. "Lo siento, Cat."
Levanto mis cejas hacia ella. Pero parece que no puede soportar mi mirada fija mientras su disculpa es mascullada y murmurada en la manga de su blusa. Decido no presionarla.
"Estuve pensando que podríamos hacer algo el fin de semana." Doy palmadas en la espalda de Cat. "Podríamos ver una película o algo así. Nosotras tres."
Cat mira a Jade, tratando de decidir si es seguro o no hablar. Finalmente, responde. "¡Tengo ensayo mañana, pero el domingo estaría bien!"
Jade hace un sonido de asfixia. Giro mis ojos hacia ella con inquietud mientras su mano pálida se aplana sobre su garganta. "¿Estás bien?"
Jade no responde. Ella mira hacia otro lado. "Estoy ocupada el domingo."
Es mi turno de fruncir el ceño. "Creo que podemos incluir a Cat, no es la gran cosa, y -"
"No contigo." Jade vuelve a mirarme fijo. De nuevo, me sorprende la intensidad de sus ojos, bosques verdes bajo una fuerte lluvia. "Tengo una cita."
Abro la boca. La cierro. Nada sale. Mis cejas caen sobre mi nariz. Sonrío nerviosa. "¿Q-qué?"
"Tengo una cita con Kyle Banks." Ella traga - o trata de hacerlo - pero mantiene sus ojos cuidadosamente lejos de los míos. "Necesito una atmósfera nueva."
Cat hace un comentario que no llego a escuchar acerca de obtener más aderezo para ensalada. Todo lo que sé es que en un minuto ella está allí y al siguiente, se ha ido, dejándonos a Jade mirando hacia el otro lado del patio y a mí mirándola boquiabierta. Los segundos pasan en cámara lenta. Una parte de mí quiere levantarse e irme. Otra parte, más débil, quiere llorar justo en frente de ella. Mi próximo aliento termina de rasgar lo que sea que Jade haya empezado a abrir en mí, convirtiéndolo en una herida, más amplia y abierta.
Con los ojos ardiendo, la garganta apretada, me las arreglo para finalmente decir algo. "Entonces, parece que ya has superado a Beck."
Los párpados de Jade se agitan. La conozco lo suficientemente bien como para saber que está luchando contra las lágrimas. ¿Por qué? ¿Cómo podía estar al borde del llanto cuando acababa de arreglar tener una cita?
Toco mi pecho cuando ella se gira para mirarme. "Esto no se trata de ti," gruñe ella.
"Claramente." Mi voz se está poniendo tensa. "Se trata de Kyle Banks, al parecer. Me pregunto cuándo lo habrás conocido oficialmente. ¿Hoy?"
Ella niega con la cabeza y se inclina hacia atrás. Su cara se convierte en piedra, con voz afilada. "No me hables como si fueras mi novia celosa."
Las palabras producen algún tipo de pequeño sonido de dolor en mi garganta. Los ojos de Jade giran hacia mí con preocupación, pero vuelven rápidamente hacia un lado.
Me paro. El sonido de la silla siendo arrastrada hacía atrás al incorporarme. "No sé lo que pasó contigo y tu mamá esta mañana, pero si eso significa que has abandonado a la encantadora persona que solías ser de forma permanente, entonces no me hables como si yo fuera nada." Mis palabras son viciosas. La miro a los ojos y sostengo su mirada por un instante antes de girarme y marchar hacia la puerta. Suena la campana cuando regreso a la escuela, personas pisándome los talones, mientras camino directamente al baño y me encierro en un cubículo hasta que el sonido en los pasillos se apaga. Estoy con una mano en mi pecho y la otra sosteniéndome del inodoro, tratando de respirar, de pensar, pero todos mis pensamientos están revueltos y teñidos de un rojo enojado.
Para cuando llego a mi próxima clase, la razón intenta hablar conmigo. Jade no está siendo ella misma. Su madre se interpuso. Está reaccionando por enojo, tal vez incluso por miedo, y tragar lágrimas en la mesa del almuerzo era prueba suficiente de que no quería lastimarme de verdad.
Pero lo hizo.
Conduzco a casa sintiéndome agotada, derrotada y cansada. Voy directamente a mi habitación cuando llego, a pesar de que mi madre obligó a Trina a abrirme la puerta para disculparse por arruinar mis camisas. Ya me había olvidado de eso, no tenía la energía para aceptar ni rechazar la disculpa (no sincera). Cerrando la puerta, me acurruco en mi cama y meto mi cara debajo de la almohada.
No habrán sido tres años de sentimientos, días, fechas y aniversarios por los que llorar, pero sin duda fue lo suficiente como para que tuviera al menos una idea de lo que Jade sintió cuando Beck rompió con ella. Excepto que esto es diferente porque Jade y yo no hablábamos directamente de eso, teníamos un acuerdo silencioso, y ella lo había terminado con una cita con un chico que ni siquiera conocía y que probablemente ni siquiera le gustaba. La voz de la razón que había tratado de hablarme directamente antes es ahora una parte distante y olvidada de mí; ahogada, sepultada y muerta.
Mi teléfono suena varias veces desde mi mochila, pero no respondo. Sé que no es Jade, y no quiero escuchar a nadie más. Bajo las escaleras para cenar, aunque estoy tan habladora como una silla vacía. Mis padres intentan en diferentes momentos sacarme del trance en el que parezco estar, pero ninguno de los dos tiene éxito. Me retiro temprano y enciendo la TV para intentar adormecer mi cerebro.
Pero termino tumbada allí durante varias horas, trenzando y soltando mi cabello, pensando en Jade, enojándome conmigo misma por pensar en ella, queriendo llamarla, ir a su casa, gritarle, llorar, enfrentar a su madre y exigir una explicación. Pero no hago mucho de nada.
Alrededor de las diez, comienzo a llorar, y una vez que las lágrimas salen, les toma horas detenerse. Estoy herida. Me siento traicionada. Me siento tan mal. Ella me apuñaló con un cuchillo en la espalda y lo retorció repetidas veces, todo mientras me miraba como si fuera mi culpa, como si yo la hubiera empujado a hacer esto.
Caigo en cierto nivel de inconsciencia donde Jade me abraza, llora y me dice que me odia una y otra vez.
A/N: No sé, no sé, no sé~
Aquí es donde inserto algo ingenioso, pero no lo soy. Al menos soy algo bonito y brillante.
¡Los reviews siempre son bienvenidos!
T/N: ¿A poco tanto drama no les lastima el corazón?
Aquí llueve, hace frío, no quedaron más galletas y Tori está triste.
¿Y ahora?
Nos leemos en el próximo, muchas gracias por sus reviews.
