Streetlights - Capítulo 30
|Tori|
Lo primero que veo cuando abro los ojos es una calavera. Un atisbo de miedo serpentea alrededor de mi garganta y casi grito hasta que soy bombardeada con mil imágenes a la vez, la mayoría son de piel expuesta, labios jadeantes y la dulce cueva donde se encuentran las clavículas de Jade, y sus muslos, y sus manos, y su lengua, y -
Oh.
Me relajo con un largo suspiro que cruza a través de mis dientes. Estoy en la habitación de Jade. La calavera es una decoración de Halloween que, por supuesto, Jade encontró atractiva para adornar su mesa de luz. Pasé la noche aquí. Y anoche, hicimos... cosas.
Presionando un puño sobre mi ojo, ruedo sobre mi espalda y miro sobre mi hombro. Jade está de frente a mí, su cara en la almohada, con los labios ligeramente separados. Sonriendo, me tomo un momento solo para estudiarla, para absorber completamente todo sobre la noche anterior. Cada momento fue hermoso - ella es hermosa. Vi todo de ella anoche, las partes secretas que nunca he visto de nadie más. Era privado, cercano y nunca entendí la definición de intimidad hasta que ella me lo mostró ayer. Mi corazón comienza a temblar de solo pensarlo, dando pequeños golpes emocionados contra mis costillas. Aún risueña, tiro lentamente la manta y me pongo de pie. Recojo mi ropa del suelo y me dirijo al baño de Jade. Después de hacer lo mío y lavarme las manos, deslizo mis largas piernas de nuevo en mi ropa interior y abrocho mi sostén a la espalda. Pronto sigue la blusa, pero no me molesto en abotonarla.
Se siente extraño - no, no es extraño, simplemente nuevo (y sorprendentemente agradable) experimentar una "mañana después"*. Todavía hay un tipo de atmósfera privada en el ambiente que conserva el momento, como si fuera de las paredes de este dormitorio no existiese nada más. Todo el mundo tuvo que hacer una pausa para que Jade y yo pudiéramos tener un tiempo de paz, solo nosotras - sin padres, ni Beck, ni futuro, ni nada. Es diferente de antes, no sólo la sentí dentro de mí físicamente hablando, sino también en mi pecho, tamborileando y yendo sincronizada con el ritmo de mi corazón, y ahora está en todas partes. Ella ha estado dentro de mí, sí - cosa que suena casi pornográfica, pero no quiero decirlo así. Nos conectamos. Estamos vinculadas en un nivel diferente, más profundo ahora.
Mientras me pongo los pantalones, trato de no pensar en el hecho de que Jade ha estado en este nivel con alguien más. Para mí es diferente porque soy - era virgen. Ella ya experimentó esto con otra persona. Casi me hace sentir celosa al saber que Beck llegó a tener a Jade así, cuando aún estaba fresca y nueva. No es que realmente cambie nuestra experiencia, porque todavía es la primera vez solo entre nosotras, pero creo que me hubiera gustado ver a una Jade inexperta tratando de aprender cómo hacerlo todo. Sonriendo ante mi reflejo en el espejo y pasándome los dedos por el pelo, me recuerdo a mí misma que fue igual de agradable que ella sea quien tenga el control.
Me palpo los bolsillos en búsqueda de mi teléfono pero están vacíos. Doy un paso atrás en la habitación de Jade, la chica ahora acostada sobre su estómago con su cara presionada profundamente en su almohada, respirando aún con sueño. Palpo los compartimientos de la cómoda y los estantes para saber si mi teléfono está allí, solo para recordar que lo había dejado en mi bolso arriba. Caminando sigilosa sobre la alfombra, me encamino cautelosamente por las escaleras hasta la puerta del sótano antes de deslizarme por ella. La casa del otro lado es tranquila y creo que debe estar vacía. Un reloj que paso me dice que son casi las diez de la mañana; seguramente mi madre ya habrá llamado. Desciendo mis pies descalzos por el suelo en mi camino hacia mi bolso, todavía colgando del gancho junto a la gran puerta de entrada, y me profundizo en ello hasta que encuentro mi teléfono. Efectivamente, hay una llamada perdida de mi madre y dos textos, uno de Cat y otro de André. Inclinándome sobre la brillante pantalla, giro sobre mis talones y comienzo a regresar al sótano. Hoy es domingo. Es nuestro día especial, mío y de Jade, y todo lo que quiero hacer es acurrucarme en la cama con ella, tal vez ver algunas de esas películas sangrientas que tanto le gustan, hablar mucho, comer helado y navegar un poco más, si sabes a lo que me refiero -
"Tú."
Una sacudida similar a 1000 voltios de electricidad agita mis huesos. Mi teléfono se resbala de mis dedos y cae ruidosamente contra el piso, con la pantalla mirando hacia abajo. Agarrando la parte delantera de mi blusa aún desabrochada, me giro, con el corazón resonando como platillos en mis oídos. La repentina adrenalina hace que la madre de Jade parezca aún más brillante en la entrada de la sala de estar, como si un líquido fluorescente y espeluznante estuviera corriendo por sus venas en lugar de sangre. Ya está vestida para el día: pantalones negros y elegantes, similares a los míos en realidad, y una blusa turquesa que se agarra con fuerza a su garganta. Me pregunto, distraídamente, si le duele tragar. Su cabello está recogido en un hombro, no es tan oscuro como el de Jade, pero si mucho más rizado. En realidad, es bastante guapa, como una especie de feroz dragón. Si ella no se viera tan bien vestida, probablemente habría dicho que era hermosa, pero, como se ve ahora, con sus cejas como flechas afiladas sobre su nariz y sus labios apretados en una línea dura, luce antipática.
Una mezcla de 'uh' y 'oh' y 'er' sale de mi garganta, de alguna manera. Torciendo mi torso lejos de su mirada, lucho con los botones de mi blusa. Pensé que, por decencia a mi propia privacidad, esperaría hasta que terminara, pero la madre de Jade - Jasmine, me recuerdo a mí misma - aunque es difícil imaginarla como una persona con un nombre, comienza a rodearme. Lleva botas pesadas que golpean contra el piso de madera del pasillo de una manera depredadora, y siento mi garganta apretarse bajo su mirada escrutadora. Por algún milagro, he logrado cerrar la mitad inferior de los botones, pero no tengo tiempo para terminar el resto porque Jasmine está de pie frente a mí, con las manos a la espalda. Ella está demasiado cerca para mi comodidad, así que deslizo un pie hacia atrás para tratar de poner distancia entre nosotras.
"Tori, ¿verdad?" La sonrisa de Jasmine es engañosa, pero estoy demasiado aterrorizada como para hacer algo más que asentir. Ella imita el gesto, los ojos parpadeando brevemente sobre mi camisa, que se cierra con una de mis manos. Aprieto mis dedos con incomodidad bajo su mirada que atrae su atención hacia mi rostro. "¿Tuvieron una pijamada?"
"Yo -" No sé qué decirle. Miro por encima del hombro, hacia la puerta del sótano de Jade. Está un poco abierto, pero un tramo de escaleras todavía nos separa. Quiero a Jade aquí. Tengo la impresión de que estar sola con Jasmine es tan aterrador como estar encerrada en una jaula con un león hambriento. "Yo, uh. Sí. Pasé la noche aquí." Curvando un mechón de pelo revuelto detrás de mi oreja con mi mano libre, desvío mis ojos hacia el piso. "Lo siento, lo siento, probablemente deberíamos haber preguntado -"
"Oh, no." Las manos de Jasmine se levantan en una posición de rendición antes de doblarlas sobre su pecho. "De todos modos, no es como si ella hiciera lo que yo diga que haga."
Ofrezco una sonrisa débil y asustada. Sin saber qué más decir, termino incómodamente en silencio. Tengo miedo de agacharme y levantar mi teléfono, así que en lugar de eso enfoco mis ojos en él, tomando conciencia de que mis dientes muerden demasiado fuerte el interior de mi mejilla recién cuando realmente me duele. "Te perdimos el rastro anoche,", digo, tapándome la zona dolorida de la mejilla antes de continuar. "Esperamos, pero tú, eh, nunca apareciste."
"Tenía lugares a los que ir, gente con quien hablar. Entonces," Toda la falsa alegría se ha ido de su tono. "Eres su novia."
El pecho se me hincha con un respiro, recobro el coraje para encontrarme con los ojos de Jasmine. "Sí," digo firmemente, asintiendo también.
Los ojos color esmeralda de Jasmine se estrechan. "Te das cuenta de que este es un error horrendo de ambas partes, ¿verdad? Vas a Hollywood Arts, ¿no? Una prestigiosa escuela de artes escénicas para los niños más talentosos que esperan algún día ser -" sus labios se flexionan en una sonrisa dura, sus manos se reúnen frente a ella para que sus dedos puedan desplegarse, imitando una explosión de algún tipo. "estrellas," termina, la sonrisa desapareciendo. "¿Es eso correcto?"
Tragando, doy un breve asentimiento. "Sí. Bueno, quiero decir, eso no es todo lo que quiero de la vida. Solo quiero ser, ya sabes, feliz."
"Feliz," repite Jasmine. "¿Te ha contado alguna vez de cuando era pequeña?"
El cambio repentino en la conversación me toma por sorpresa. Tampoco puedo evitar darme cuenta de que ella nunca llama a Jade por su nombre, aunque decido que comentarlo solo haría las cosas más tensas. "Uhm, no, realmente no," le respondí con inquietud. Jade me había contado incidentes aislados algunas veces, pero por lo general evitaba todo lo que era antes de Hollywood Arts tanto como podía. "¿Por qué?"
Los labios de la mujer se contraen en esa sonrisa inquietante de nuevo. "Desde el momento en que pudo hablar, pudo cantar. Después de eso, bailaba, y más tarde, actuaba. Cuando tenía cinco años, tenía más talento en el dedo meñique que la mayoría de los niños en todo el cuerpo." La cara de Jasmine se endurece. "Lo único que siempre ha querido era ser famosa. Estar en el cine, cantar y bailar en el escenario, ser conocida. Ha trabajado durante años para llegar a donde está ahora, en camino a convertirse en la próxima gran estrella, y aún así, ¿tienes la audacia de entrar en su vida y destruir todo por lo que alguna vez ha trabajado?"
Su tono ha cambiado tan rápido que siento que podría tener un látigo o algo por el estilo. Ella se lanza hacia adelante, forzándome a ir hacia atrás, una de mis manos se acerca ciegamente detrás de mí hasta que encuentra la pared del pasillo. Mi garganta se cierra, no es que pueda decir mucho de todos modos, porque Jasmine se reanuda rápidamente.
"Ser feliz puede que sea suficiente para ti, pero no es lo que ella quiere. No es lo que ella merece. Se merece fama, reconocimiento y ser una estrella. ¿No estás de acuerdo?"
No puedo hacer nada. No puedo hablar ni moverme, así que simplemente la miro boquiabierta, con los ojos ardiendo, el signo revelador de que las lágrimas están por salir.
"Por supuesto que lo estás," dice ella. "Quieres que llegue a la cima. Quieres que tenga éxito. Pero ella no puede hacer eso contigo figurando en su vida. ¿Lo entiendes?"
Mi boca se abre y se cierra varias veces, pero nada sale, todavía no puedo conectar mi cerebro a ella. Parte de mí - mejor dicho todo de mí sabe que ella tiene razón. Estoy haciendo que las posibilidades de Jade de tener éxito sean mucho más difíciles. Ella podría perder todo lo que siempre quiso en la vida solo por mí.
¿Tan poco valgo la pena? ¿Es así?
Un dolor en mi pecho responde mi propia pregunta.
No, pienso, parpadeando una vez y sintiendo una lágrima caliente quemarme la mejilla. No valgo eso.
"¿Qué mierda estás haciendo?"
Jasmine y yo giramos al mismo tiempo. Jade está de pie frente a la puerta abierta del sótano - vestida, gracias a Dios, aunque puedo decir que simplemente agarró lo que pudo para subir las escaleras más rápido. Su holgada camiseta negra deja al descubierto un hombro y sus pantalones a juego están retorcidos en la cadera. Su pelo está enredado, tiene el maquillaje oscuro corrido alrededor de sus ojos, y si hubiéramos estado solas le hubiera dicho que es hermosa, a pesar de que se ve aún más enojada que su madre.
Hablando de eso, ella inmediatamente retrocede, con las manos cerrándose detrás de su espalda otra vez. Jade lanza sus ojos hacia mí, inclinando la cabeza hacia atrás una vez en una orden silenciosa que dice 'ven aquí', y no tengo ninguna objeción. Hubiera corrido hacia ella si la distancia hubiera sido más larga. Para cuando tiene un brazo a mi alrededor, estoy temblando tanto que es como si un terremoto se desatara en mis huesos. Me aferro a Jade, manteniendo mis ojos en el piso.
"Solo estábamos hablando," dice Jasmine, con voz controlada, casi agradable. El brazo de Jade se aprieta alrededor de mi cintura.
"No parecía eso," dice a través de sus mandíbulas apretadas. "¿Dónde estabas anoche?"
Entonces levanto la mirada. La cara de Jasmine está luchando entre la ira y la insulsez. "En lo de tu padre."
Siento aún más el shock correr a través de Jade. Su cuerpo da un pequeño salto al lado del mío.
"¿Qué?" Dice, con la voz sin aliento e incrédula.
Los hombros de Jasmine se enderezan. "Esta situación es drástica. Por lo que requiere medidas drásticas." Jasmine entra a la sala de estar, desapareciendo de nuestra vista, pero Jade se apresura a soltarme para seguirla. Permanezco de pie en el pasillo, apoyada en la pared con los ojos cerrados, y los brazos a mi alrededor, tratando de mantener la calma.
"¿Fuiste con papá porque crees que el hecho de que tenga una novia es drástico?"
"Él siempre fue mejor para hablar contigo de las cosas que haces y no tienen sentido."
"¡Yo no soy la que no tiene sentido! ¡Tú estás siendo irracional! ¡Por el puto amor de Dios, mamá!"
Hay silencio por unos instantes, y puedo imaginarlas mirándose la una a la otra con esa mirada helada que ambas tienen, tan fría e implacable. Entonces, "Espera." Es la voz de Jade, sonando incómoda. "No volviste a casa en toda la noche. ¿Acaso tú - oh dios, mamá."
Jasmine resopla. "¿En qué te perjudica a ti con quién pase la noche?"
Algo se rompe. El sonido es tan fuerte y penetrante que salto de nuevo, me apresuro dando la vuelta por la entrada de la sala de estar. Jade está de pie en medio de una lámpara rota, los fragmentos negros de vidrio cubiertos por sus pies en un amplio círculo. Jasmine no se ve para nada alterada por ello. Jade está respirando pesadamente, con la cara contraída por la ira.
"Entonces, ¿es perfectamente normal que te acuestes con tu ex marido pero yo no puedo estar en una relación con mi novia? ¿Una relación sana y normal, por una vez en mi maldita vida? No, en serio, ilumíname madre, sobre qué mierda está mal contigo, así puedo empezar a entender de dónde carajos viene tu lógica."
Un músculo tiembla en la mandíbula de Jasmine. El silencio transcurre entre ellas solo con el sonido de la respiración frenética de Jade y mi propio corazón latente. Finalmente, la madre de Jade se relaja, las líneas en su frente se suavizan. "Tu padre estará aquí pronto para hablar contigo. Si después de eso, todavía no estás dispuesta a cooperar, entonces estás sola."
El cuerpo de Jade se tensa de nuevo. "¿Qué rayos se supone que significa eso?"
"Exactamente lo que crees que significa." Una sonrisa, tan terriblemente mala en su rostro que no puedo describirlo como algo más que maldad pura, se curva en sus labios. "No pagaré por tu próximo semestre en Hollywood Arts. Me llevaré el automóvil. Tendrás suerte si sigues viviendo aquí después de todo esto."
Observo el rostro de Jade desplomarse, su mandíbula inferior tartamudeando por el esfuerzo de pensar en algo que le devuelva la compostura. Estoy llorando libremente ahora, mirando pero sin poder decir nada para proteger a Jade, para defenderla. Todo lo que puedo hacer es estar allí, inútil, indefensa, viendo cómo la vida entera de Jade se desmorona solo por mi culpa.
"¿Alguna vez me amaste, mamá?"
La pregunta sorprende a Jasmine y a mí. Casi cruzo la habitación y la tomo en mis brazos porque ver a Jade tan lastimada me hiere más que cualquier otra cosa. Sus ojos verdes giran peligrosamente hacia su madre, quien ya está en una postura irremediablemente recompuesta en su mayor parte, aunque tiene los ojos bajos.
"Estoy hacienda esto porque lo hago."
La cara de Jade se aprieta de nuevo. "Esa es la más grande cantidad de mierda que he escuchado en mi vida. ¡Ella es mi novia!" Jade lleva un dedo hacia mí. "Me preocupo por ella. Se preocupa por mí. Me hace feliz, mamá. Por una vez, soy realmente feliz. ¿Y quieres quitarme eso?"
"Me lo agradecerás algún día," comienza Jasmine, pero Jade la interrumpe agarrando una mesa, la que supongo que debe ser donde la lámpara ahora destrozada había estado descansando, y la voltea. Choca ruidosamente contra el piso.
"¡No!" Jade ruge. "¡Vete a la mierda!" Se da la vuelta y camina estrepitosamente, justo sobre el cristal, ignorando cualquier dolor que pueda causar, y me toma por el codo cuando está lo suficientemente cerca. La sigo, dejando mi teléfono en el piso mientras caminamos hacia el sótano. Ella me suelta cuando llegamos a la puerta, donde lentamente me siento, tirando mis rodillas hacia mi pecho. Jade zumba alrededor de su habitación, abriendo cajones con brusquedad, y saca un bolso de lona aparentemente de la nada. No me doy cuenta de lo que está haciendo hasta que comienza a meterle la ropa.
"¿Jade?"
"¿Qué?" Se apresura a contestarme y chasquea la lengua, sus ojos evitándome mientras continúa metiendo pares de pantalones en su bolso.
"¿Qué estás haciendo?"
"Empacando. No puedo seguir aquí."
Trato de tragarme el nudo en la garganta, pero mi voz se tambalea de todos modos. "¿A dónde vas?"
Jade duda. Ella me mira, con los brazos llenos de ropa y una expresión confundida. "A tu casa."
Mi labio tiembla, mi pecho hace un gran esfuerzo mientras contengo un sollozo. "Jade, yo - ¿y si - ¿qué pasa si tu madre está en lo cierto? ¿Qué pasa si esto -" extiendo mis manos "- realmente está mal?"
La ropa en sus brazos cae al suelo en un montón. Ella me mira, con algo entre la ira y la incredulidad, antes de cruzar silenciosamente la habitación. Sostiene mi cara con ambas manos. Así de cerca, puedo ver los grumos dejados por su máscara de pestañas y las ínfimas manchas marrones en sus iris; esas pequeñas cosas que la hacen tan hermosa para mí.
"Tori, no empieces," dice, firme y exigente. "No empieces con esa mierda, ¿okay?"
"Tu madre dijo que todo lo que siempre quisiste fue ser grande en Hollywood." Toco la mejilla de Jade con dedos anhelantes. "¿Qué pasa si yo hago que todo eso se vaya?"
Jade niega con la cabeza bruscamente y presiona su frente contra la mía. Sus ojos se cierran. "No lo quiero en absoluto si no puedo tenerte a ti también."
"¡Estás perdiendo todo! ¡Por mí, Jade!"
"¡Tú estás asumiendo el mismo riesgo!" Ella se aleja lo suficiente como para encontrarse con mis ojos, con las manos apretadas sobre mi cabeza. "Ambas estamos poniendo en peligro nuestras carreras, sí. ¿Y qué importa? ¿Qué mierda importa, Tori?"
"Porque estaré bien si nunca me vuelvo famosa. No es lo que siempre he querido. Pero es toda tu vida. Toda tu vida, Jade. No puedo, no puedo ser la razón por la que pierdas todo."
Jade retrocede - quiero suponer que no me hará daño, ya que sus manos se han convertido en puños. "¿Es que no lo entiendes, Tori?" Ella está a punto de romperse, de hacerse añicos igual que la lámpara de arriba, y casi espero ver pequeños pedazos de ella estallando en el suelo. "¡Tú eres mi todo!"
La miro, las lágrimas caen por mis mejillas y trazan un camino hasta mi mandíbula. Después de unos momentos, me presiono sobre mis temblorosas rodillas, pero solo la miro fijamente.
Trato de imaginarme mi vida sin ella, y el dolor que se me mete en la boca del estómago me duele más de lo que podría hacer cualquier cuchillo.
No sé quién inicia el beso. De alguna manera, colisionamos la una con la otra, los dedos de Jade me revuelven dolorosamente el pelo, pero no me importa nada, solo besarla con tanta pasión como puedo, todavía ahogando mis sollozos. Jade se los lleva lejos. Tardamos unos minutos en calmarnos y aún más en separarnos, pero finalmente las dos estamos sentadas en el borde de su cama, con las manos todavía aferrándonos desesperadamente a la otra en nuestro regazo.
"Me voy a ir a casa ahora," le digo, mirando su garganta tensa por las palabras. "Solo estoy empeorando las cosas estando aquí ahora mismo. Quiero que hables con tu padre y tu madre tan racionalmente como puedas, ¿de acuerdo?" Espero a que ella asiente. "Y si las cosas todavía no funcionan, entonces yo hablaré con mis padres. Aprieto su mano. "Pero vamos a lidiar con esto primero."
Jade libera una mano de las mías y se limpia los ojos. "Está bien," susurra.
No hay mucho más. Demasiado pronto para mí, subo las escaleras de nuevo, esta vez con mi camisa abrochada, tomando mi teléfono del suelo y dirigiéndome a la puerta de entrada con Jade pisándome los talones. Ella me besa en la puerta y le hago prometerme que me llamará lo más pronto posible. Nos quedamos allí por un tiempo, mi cabeza contra su hombro, su mano fría presionada contra mi espalda.
Y luego me voy, con su casa desapareciendo en mi espejo retrovisor.
Paso de largo cada luz roja en mi camino a casa.
*Aquí usa el término "morning after", que sería algo así como la mañana siguiente luego de una noche de... ya saben.
A/N: Me dolió casi físicamente escribir esto. Vamos a prender fuego a Jasmine, ¿eh?
Además, acabo de conseguir empleo, por lo que además de la escuela las actualizaciones serán un poco menos frecuentes. Continuaré haciendo todo lo posible para actualizar una vez a la semana, pero si omito una, pueden estar seguros de que estaré empacando artículos para clientes insistentes y/o durmiendo de cara en un libro de texto.
¡Los reviews (casi 900 chicos, santas mierdas) son lo más apreciado!
T/N: Cuanto drama, ¿no?
Tori es tan sensible pero tiene fortaleza, sí.
Nos leemos en el próximo.
