Streetlights – Capítulo 32

|Tori|

"¿Echarla de su casa?" La mano de mi madre se aplana sobre su corazón. "¿Cómo podría una madre hacer eso?"

Me encojo de hombros, tomando otro bocado de plátano y masticándolo pensativamente. "Ella es algo dura. Esta mañana me ha dado un susto de muerte. Aunque me pregunto si realmente sería capaz de llegar a eso..." Miro a mi madre al otro lado de la isla de la cocina, con una expresión de esperanza. "¿Podría quedarse aquí?" Cuando vacila, añado: "Mamá, dijiste que tenía un hogar aquí."

"Lo sé," dice, suspirando, con los codos apoyados en la encimera. "Quiero decir, si se trata de que se quede en la calle o se quede aquí, por supuesto que puede quedarse. En el sofá," añade seriamente, con los ojos entrecerrados. "A tu padre probablemente le daría una hernia si la dejara quedarse en tu habitación, por no mencionar que Trina insistiría en dejar que un chico se quedara también. Lo cual, ya sabes, me alegra mucho que tengan una vida de pareja activa, pero no quiero tener que oírlo."

"¡Mamá!"

"¡Yo sólo digo!"

Riendo, me termino el plátano y tiro la cáscara a la basura. Suspiro y vuelvo a apoyarme en la encimera, casi sintiéndome culpable por poder disfrutar de la presencia de mi madre, cuando probablemente Jade esté en medio de una gran pelea con la suya. Me froto la frente con los ojos cerrados hasta que siento que los brazos de mamá me rodean con fuerza por los hombros, dándome un ligero apretón.

"Todo saldrá bien," me asegura, frotando mi espalda. Se retira y los mismos ojos marrones que tengo yo me miran con calidez. "El verdadero amor siempre gana, ¿verdad?"

Las palabras me pillan por sorpresa, pero mamá ya está palmeándome el hombro y se aleja de mí. Permanezco quieta en la cocina, respiro profundamente y dejo que esas palabras me calen hasta los huesos.

Verdadero amor.

Mi corazón palpita.

Moviendo los brazos y las piernas por, bueno, obvias razones, salgo de la cocina y subo las escaleras hasta mi habitación. Después de una ducha rápida, intento leer para la clase de Inglés, pero es una historia de amor y cada frase me hace pensar en Jade, y pronto me quedo con la mirada perdida en la página y me despisto con fantasías sobre Jade, y empieza a hacer demasiado calor para mis pantalones y me planteo quitármelos, pero ew, no, ¿qué soy ahora, una especie de animal en celo? ¿Así es como se siente ser un no-virgen? Pero es que no puedo quitármela de la cabeza, sus porciones de piel blanca y esos talentosos labios y sus manos, Dios mío, esas manos, y –

Mi Peraphone irrumpe en el lado de mi escritorio. Lo cojo y contesto a la llamada sin mirar quien es. "¿Jade?"

"¿Eh? ¿Me he equivocado de número?"

"¿Cat?" Me sorprende escuchar su voz, lo cual no debería ser tan alarmante, teniendo en cuenta que Cat me llama todo el tiempo. Es casi como si, con todo este asunto de Jasmine, me hubiera olvidado de todo lo demás. André y Robbie y Beck - todavía no sé cómo me siento con él - y los deberes y las obras de teatro y el concurso de talentos del mes que viene y unas cien cosas más siguen sucediendo a mi alrededor. La vida se ha ralentizado por una noche, pero no tarda en ponerse al corriente.

"Estoy hablando con Tori, verdad?"

"Sí, sí, lo siento, es que estoy esperando una llamada de Jade."

"¡Seré breve!" La voz de Cat chilla a través del parlante con un tono tan alto que el teléfono tiembla con él. "Me preguntaba si podríamos salir hoy."

"He descuidado un poco mis deberes todo el fin de semana, y Jade... las cosas no están muy bien ahora en su casa, así que puede que tenga que venir aquí por la noche. Pero si todo eso se suaviza, sí, me encantaría salir." Dejo escapar un largo suspiro. "Definitivamente tengo cosas que contarte."

"¡Jugoso!" exclama Cat, aunque no estoy segura de si se refiere a algo que está comiendo o a mi promesa de cotilleo. "Voy a ver si André quiere pasar el rato mientras tanto. Avísame a la ASPCA*."

"Creo que lo que quieres decir es ASAP*."

"¡Oki-doki!"

Cuelga. Sacudo la cabeza y sonriendo, vuelvo a dejar el teléfono y me obligo a concentrarme en el estúpido libro, arrastrándome a través de veinte páginas antes de pasar a los horrendos problemas de matemáticas que, inconvenientemente, he olvidado cómo completar. Cuando mi teléfono vuelve a sonar, ya he masticado la punta del lápiz hasta casi desaparecer. Esta vez, lo compruebo, y el nombre de Jade aparece debajo de una extraña foto suya sonriendo.

"Hey," respondo, dejando caer el lápiz en el pliegue de mi libro de matemáticas antes de apartarme de él. "¿Estás bien? ¿Está todo bien?"

"Si te estás preguntando si mi madre me tiene sentada en la acera con una maleta, te prometo que eso es falso."

"¿Entonces, no te ha echando?" Suspiro con alivio, moviéndome para sentarme en el borde de mi cama. "¿Qué ha pasado?"

"Quería echarme, pero mi padre no la dejó." Jade dice, con la voz apagada y distorsionada.

"¿Estás comiendo?"

"Sí. He pedido algo de comida china. Me muero de hambre."

"Parece que estás bien," digo, cogiendo una almohada y metiéndola debajo del brazo para poder apoyarme en ella.

"Estoy bien." Escucho el sonido de beber a través de un sorbete. "El espectáculo no fue tan dramático. No hubo heridos. Aunque mamá lloró."

"¿Lloró?"

Jade resopla. "Seh. Como un ser humano de verdad. Las cosas están mucho más jodidas de lo que pensaba."

Mi frente se arruga. "¿Cómo es eso?"

"Antes del divorcio..." Jade se queda durante unos momentos, el silencio me punza los oídos, y me pregunto si esta es una de esas cosas que no le habría contado a Beck de inmediato. Me ha dicho un par de veces que había ciertas cosas que no quería que él supiera - al menos, no de inmediato - y que le gustaba ser privada. No es que vaya a rogarle que cuente algo que no se siente cómoda compartiendo, pero estando tan metida en la situación, no hay manera de mantenerme en la oscuridad por mucho tiempo. Justo cuando el silencio se prolonga tanto que temo que se niegue a contarme o que la línea se haya cortado de algún modo, dice, "Estaba embarazada, pero perdió al bebé. Tuvo que ser muy pronto porque nunca me lo contaron, pero sí. Supongo que eso la jodió. Y luego la mierda fue cuesta abajo con mi padre y luego se separaron y supongo que mi madre siempre quiso tener un montón de niños, pero ahora ya no puede tener ninguno."

"Oh, Dios mío." Intento imaginarme a Jasmine - hecha de piedra, por lo que he visto - experimentando realmente algo como el dolor. Como si fuera una persona normal con sentimientos. "Eso es horrible, Jade. Lo siento mucho."

"¿Por qué?"

"Bueno, ya sabes. Podrías haber tenido un hermanito o una hermanita. Quiero decir, Trina no es exactamente un ejemplo de un hermano perfecto, pero todavía la quiero y me alegro de que esté aquí. La mayoría de los días. Sólo lamento que no hayas podido experimentar eso. Y tu pobre madre."

Imagino que Jade se encoge de hombros en este momento, ya que no responde inmediatamente.

"Mucha gente tiene abortos. Eso no significa que abandonen a sus otros hijos."

"Eres lo peor cuando se trata de empatía, Jade."

"Lo digo en serio." La boca de Jade vuelve a sonar llena de comida, pero se aclara un momento después. "Hablamos un poco después de que mi padre se fuera y me aseguré de que supiera que sólo porque perdiera al bebé no significaba que yo fuera a perdonarla automáticamente. Como, sí, la vida es lo puto peor, pero yo todavía estaba viva y a ella le importó una mierda." Hace una pausa, y su voz es más tranquila cuando continúa. "Sin embargo, se disculpó. Eso fue... raro."

"¿Por qué, exactamente?"

"Por ser una perra. Esas fueron sus palabras exactas. 'Siento haber sido una perra contigo.' Pero lo creeré cuando lo vea." Vuelve a resoplar. "Aún así. Pasos de bebé, supongo."

"¿Estás bien?"

"Te dije que estoy bien."

"No, como, ¿realmente estás bien?"

"Tori, sí. Por un momento tuve un poco de miedo de que me echaran, pero sí, estoy totalmente bien. Mi padre incluso dijo que ya era un adulto y que debía tener mi propia vida. Genial, ¿verdad?"

Sonrío débilmente y no puedo evitar pensar en mi propio padre. Fuerte, resistente, arriesgando su vida como policía a diario. Cuando empecé a tener citas era un poco autoritario, pero creo que eso tenía mucho que ver con el riesgo de quedar embarazada. Me imagino que la principal razón por la que no ha estado atacando a Jade en cada esquina es porque carece del equipamiento necesario para hacerlo.

No es que no vaya a intentarlo, pienso con un repentino rubor en la cara.

Sacudo la cabeza, me recuerdo firmemente que ahora no es el momento de pensar en eso.

"De todos modos," digo a bombo y platillo, golpeando varias veces la punta de mi lápiz contra mi libro de matemáticas abierto. "¿Qué planes tienes para el resto del día?"

"Tarea, por desgracia. Me encantaría mandarla a la mierda y pasar el rato contigo ya que el domingo es nuestro día, ya sabes, pero -"

"No te preocupes. Yo también estoy bastante cargada hoy. Cat quiere salir si termino, ¿quieres que te llame?"

"¿Te enfadarás si te digo que no?"

Me detengo, mis cejas caen sobre mi nariz. "¿No? ¿Por qué?"

Hay una larga pausa. Puedo oír la mandíbula de Jade masticando a través del auricular. "Beck se molestaría si no tuviera una 'buena razón', sea lo que sea que eso signifique. Eso lo hace sonar como un imbécil, él sólo, no sé, no entendía los 'días personales', supongo."

"Hoy has pasado por muchas cosas. No te preocupes. Te veré el lunes por la mañana temprano."

"Okay. Te -" Cierra la boca con tanta fuerza que puedo oír el chasquido de los dientes. Algo viene y pasa antes de que pueda detectar qué es exactamente, como si no estuviera segura de sí debe decir algo, y luego se apresura con un "Te veo luego entonces," y cuelga.

Miro fijamente mi teléfono durante unos instantes antes de decidir que no quiero profundizar demasiado en algo así, no sea que me provoque un ataque de pánico. Dejo el teléfono a un lado y me obligo a terminar el resto de matemáticas antes de pasar a los deberes de historia que he descuidado durante semanas. No termino la tarea hasta pasadas las tres, pero aún me queda mucho tiempo para salir con Cat y André. Les llamo y decido quedar en el Groovy Smoothie, que acaba de abrir hace unos días.

Le envío un mensaje de texto a Jade para asegurarme de que realmente no quiere venir, pero rápidamente me responde que quiere tener un rato libre. No me molesta, la verdad - sé lo que es estar agobiado y querer un día para uno mismo -, pero espero que no piense que soy demasiado autoritaria. Lo último que quiero es que piense que soy como Beck.

El Groovy Smoothie es un lugar pequeño pero muy colorido, en el que destacan los rosas y naranjas brillantes. Siento que Cat probablemente se siente como en casa aquí, con el caleidoscopio de colores y el olor casi nauseabundo a fruta. Cuando entro, me asalta el sonido atronador de una rocola en un rincón, así como una risa aguda que sólo puede pertenecer a cierta pelirroja que conozco. Los dos están sentados en una mesa redonda cerca del mostrador: Cat succiona el sorbete de su batido con una intensidad feroz y André cuenta una historia con manos rápidas y animadas.

"¡Hey!", digo con la mano para llamar su atención. Ambos me sonríen mientras me siento y dejo caer mi bolso sobre la mesa.

"¡Tori me ha dicho que tiene cosas que contarnos!" Cat parece a punto de estallar de emoción, golpeando una palma abierta en el hombro de André. Mientras él se lo frota con expresión de dolor, Cat le da poco tiempo para intervenir. "¡Vamos, Tori!" Sus ojos están muy abiertos y brillan como si estuvieran hechos de joyas.

"¿Chismes jugosos?" Las oscuras cejas de André bailan.

Les sonrío, sintiendo que me relajo por primera vez desde esta mañana. Es tan extraño pensar que hace apenas unas horas estaba frente a la madre de Jade, muerta de miedo, incluso contemplando la idea de que debía dejar a Jade por el bien de su futuro. Todo parece absurdamente irreal y lejano.

"Chicos, ustedes son mis mejores amigos," empiezo, apuntando con un dedo a los dos. "Así que las reglas básicas de mejores amigos aplican aquí."

"Ni una palabra a nadie," dice André, levantando su batido de la mesa e inclinando su sorbete hacia mí. "Duh."

"¡Duh!" Repite Cat, rebotando en su asiento. "¡Vamos, vamos, vamos!"

Riendo, respiro profundamente y empiezo con la noche del sábado, cuando llegué a casa de Jade. Decido saltarme la parte de la fiesta de pijamas, al menos por ahora. Toda la situación es aún muy nueva para mí, así que no voy a contarlo tan pronto. Termino con lo que Jade me dijo por teléfono hace unas horas. A estas alturas, la expresión de Cat se ha atenuado considerablemente y André mira con preocupación su batido.

"Eso es un desastre," ofrece él finalmente, frunciendo el ceño. "Su madre parece una psicópata."

"Definitivamente tiene problemas," digo asintiendo. "Pero supongo que no es del todo su culpa. Algo así puede afectar mucho a uno."

"Pobre Jade," se queja Cat. "Ahora sólo quiero hacerle un pastel o algo así. Abrazarla. Comprarle un gatito."

El pánico se apodera de mi garganta. "Oh, mierda," respiro, mirando entre Cat y André con ojos muy abiertos y asustados. "No, no, no puedes decirle que te he contado nada de esto. Yo no - ¡Diablos!" Deslizo los dedos en mi pelo. ¿Cómo no se me había ocurrido hasta ahora que probablemente Jade no quería que algo así se difundiera? Se suponía que esto era privado. Me acabo de enterar, y también dijo algo sobre contarle cosas a Beck y abrirse y oh Dios mío, qué pasa si acabo de arruinar todo y –

"No diremos nada," me asegura André, apoyando una mano en mi brazo. "Somos tus amigos. Está bien que nos lo cuentes."

"Pero es mi novia," gimo, mi frente cae sobre la mesa. "No debería haber dicho nada. Debería habérmelo guardado para mí. ¡Ella confía en mí y yo lo he arruinado!"

"Tori", dice Cat, deslizándose a mi lado de la mesa y rodeándome con un brazo tierno. "No diremos nada, pero tal vez podrías decírselo ahora y decir que lo sientes. Quizá no se enfade del todo."

Aprieto los ojos. Imagino la traición y el dolor en la cara de Jade si le dijera que acabo de compartir algo personal con mis amigos sólo porque siento que está bien decírselos. ¿No se suponía que yo era lo contrario de Beck? Confío en Cat y André más que en nada, pero eso no significa que tenga derecho a seguir difundiendo cosas así. Especialmente cuando sé lo serio que se toma Jade este tipo de cosas. "Diablos," vuelvo a decir, abriendo los ojos y sentándome. Mi mirada se posa en la pulsera que compré en El Cuerpo Humano hace unas semanas; no me la he quitado desde entonces. Tocando el corazón de plata, anatómicamente correcto, pienso en cómo Jade me ha dado literalmente el suyo y me lo ha confiado.

Ella no lo puede saber. No debería saberlo, y de ahora en adelante, no compartiré nada de lo que me diga. Como su novia, esa es mi responsabilidad, a pesar de mi amistad con Cat y André. Cometí un error esta vez, pero puedo arreglarlo no volviéndolo a hacer, ¿verdad? Lo que no se sabe no puede hacerte daño.

Incluso pensar en eso hace que la culpa se me acumule en las tripas como piedras. Suspirando, sacudo un poco la cabeza y extiendo las manos sobre la mesa. "Ni una palabra a Jade, ¿okay? Y si alguna vez vuelvo a balbucear algo sobre ella de esa manera, golpéenme con algo."

"¿Literalmente?" Pregunta André.

"Sí."

Entonces entablamos una conversación más informal, pero mis ojos vuelven al corazón de mi muñeca; el de Jade es precioso y frágil. No puedo permitirme el lujo de ser descuidada. Ya es bastante malo que sus padres me odien y que ponga en peligro todo aquello por lo que ha trabajado. Su corazón es lo más especial que tiene para ofrecer y, de alguna manera, ha decidido que soy digna de sostenerlo.

No puedo arriesgarme a romperlo.


* ASAP: As Soon As Possible, se dice bastante.

No tengo idea de que quiso decir Cat :D


A/N: Justo cuando pensabas que la angustia había terminado ~

He empezado a trabajar esta semana y no tengo otro día libre hasta el lunes que, casualmente, es cuando empiezan las clases de nuevo, así que las actualizaciones pueden ser lentas de aquí en adelante. Me disculpo por ello. Haré lo mejor que pueda en términos de actualizar una vez a la semana. También, sólo una advertencia, va a haber un poco de salto de tiempo en el próximo capítulo.

ADEMÁS, Tori y Jade tienen una cita= mis sueños hechos realidad, ¿tengo razón?


T/N: Tori es una chismosa.

De verdad, era exactamente lo que no tenía que hacer, argh.

Este capítulo me dio ganas de un batido de frambuesa.