FIC

Caída del Cielo

Por Mayra Exitosa

CAPITULO XVI

Negocios Colaterales

La demanda de la Tía Elroy daba frutos, el hospital estaba restando complicaciones cuando decidieron llamarla, dando un sinfín de pretextos por la inseminación, hasta que se tocaba el tema más delicado al tener derecho a saber de quién eran hijos los bebes inseminados en el vientre de la señorita Andrew fue que todo se disparaba a gran escala, pues actualmente el donador era un futbolista de americano muy famoso, lo complicado es que el semen estaba caducado, se lo había dejado cuando eran joven y estudiante, por lo que tenía guardado solo cierto tiempo de vida y este había rebasado las normas de estabilidad de la duración de refrigeración y cuidados de dicho producto, dejando el hospital como perdida ante los pagos que debían otorgarle a la Señorita Andrew.

Albert, aunque estaba al tanto quedaba como heredero universal de los primos que tendría su tía a dar a luz, por lo que este, aunque no lo aceptara era el único familiar con vida de la señorita Elroy y eso lo dejaba en sus documentos declaratorios. Haciéndolo inmediato tutor legal de los pequeños que yacían en el vientre de la madre adulta quien milagrosamente tendría hijos a su edad.

Candy por su parte había recibido una fuerte indemnización por su salida del trabajo y se quedaba fuera por un tiempo, mientras apoyaba a su novio quien estaba pasando por un desgaste mental enorme al creer que su inversión antigua no era para tanto, pues con las pruebas se mostraba que Legan aun sin el compromiso deseaba continuar con el respaldo de los negocios del corporativo Andrew, debido a que él también se había beneficiado de esa unión años antes, cuando tuvo problemas similares de la bolsa de valores, por lo que opto por salirse de dicha inversión de la bolsa en aquel tiempo en cuanto hubo la primera oportunidad, mientras que William había sido su respaldo por años. - Si William es independiente del compromiso, también me sigue beneficiando ayudarte. - Agradezco su sinceridad ante esta situación que no pensé fuera tan exagerada.

Elizabeth y Archivald volvieron con su noviazgo al anunciar a los cuatro vientos que ella no estaba comprometida con el magnate William Andrew, sino con el empresario Archivald Cornwell, las cosas se tradujeron solas, pues los negocios asimilaban que los Cornwell respaldarían a los Legan y estos a su vez a los Andrew. Así sin haber todavía un compromiso oficial se elevaban los puntos en la bolsa de valores recuperando parte de la inversión perdida. - Sin comentarios. Decía un Alistar serio y sin ánimo de seguir el juego que su hermano Archie estaba haciendo con Elizabeth al haber vuelto a sostener una relación impetuosa y fuerte a la que no estaba deseando volver, pues él ya formalizaba su relación con la chica de finanzas y estaba más que convencido que pronto lo haría padre de algún Cornwell por ser tan descuidados.

Para Elroy gestar gemelos era muy difícil, sus médicos le decían que lo mejor era sacarlos antes de mayor crecimiento, más sus valores morales se lo impedían y al saber que sería la primera vez que daría vida a dos bebes, se sentía la mujer más poderosa del mundo. El padre biológico de dicho embarazo era notificado de su participación involuntaria, lo cual se negaba a que se le pusiera costos de manutención por lo que Elroy firmaba que no era sus intenciones, más con la mega demanda que había dado al hospital, teniendo que entregar todo el edificio a nombre de la Elroy Andrew, al saberlo el hombre que había donado el semen ahora la estrella y Core Back de los Osos de Chicago se blindaba contra una futura demanda alegando la antigüedad del producto inseminado y de su caducidad actual por lo que al trataba de que el hospital se pusiera de su parte y nada se podía hacer, pues él había firmado cuando dejo su producto libre como donador de esperma.

Los meses pasaban Candy estaba muy nerviosa, la tía Elroy una mujer mayor iba a dar a luz a un par de gemelos, mismos que ella y su novio tendrían que cuidar por ser su único familiar cercano y ella acababa de perder sus cuentas mensuales de sus periodos, por lo que no sabía si decirle o no a su novio sobre su situación actual, cuando este parecía estar respaldándose de su Clan y los socios de mayor nivel para poder otorgar el apellido a los hijos de su tía, los cuales se negaban a respaldar al no ser consanguíneos directos del Clan y no aceptar la inseminación como parte de la familia.

- Me temo mi vida, que seré el responsable de los hijos de mi tía y no podrán llevar el apellido Andrew. - ¿no quieres tener niños, Albert? - ¿te estás encariñando con los bebes de mi tía? - En parte. - No sucede nada malo, a mí no me preocupan dos pequeños que siendo hijos de mi tía llegasen a quedar bajo mi custodia, siento que el amor no les faltará y hay mucho personal para que nos ayuden a cuidar tanto de mi tía como de mis primos. - Albert, es que yo… - ¿tu?

El rubio giraba a verla notando su rubor y su preocupación, fue entonces que recordó el comienzo de su relación sobre los descuidos de sus encuentros constantes, que solo se quedaba en espera de que ella confirmara lo que le pasó en esos momentos por su mente. Ella moviendo ansiosa sus dedos y bajando el rostro comenzaba cuestionando, - ¿te gustan los niños? - ¡Me encantan! ¡Si son míos mucho más!

Ella alzó el rostro en sorpresa, sus ojos verdes se cubrieron de lágrimas a lo que el rubio de inmediato la abrazo, la subió en sus piernas sentándose con ella, - te prometo que no los llevare a paracaidismo. - ¡Albert! - Todo va a estar bien, verás que podremos practicar con mis primos y ya estaremos hechos unos expertos para cuando llegue el nuestro. - ¡oh! Ella soltaba un suspiro de liberación de información que solo se acoplo en su cuello y sin esperarlo soltaba las lágrimas, emocionada por la respuesta de su novio.

Continuará...


Muchas gracias por sus comentarios esperemos continuar más seguido esta historia hasta finalizar.

Agradezco mucho el respeto a mis escritos al no tomarlos ni usarlos en parte completa o parcial en otras historias,

plataformas o complementar con parte de ellos.

Sinceramente,

Un Abrazo a la Distancia

Mayra Exitosa