Naruto Zarya
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Reviews:
alexzero: Pues las alumnas nuevas serán más importantes cuando la trama de un giro en el futuro. Igual hay pistas en el capítulo anterior.
retilian: No. Es un NaruHinaNami.
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Especial 1: La Gran Aventura de Naruto.
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- Finalmente… Todo ha terminado…-
Un chico de diez años, Naruto Uzumaki, miraba con una expresión triste hacia el lugar donde vivía, el cual no podía llamar hogar, puesto que no se sentía a gusto en él…
No entendía el odio de los aldeanos dejaban ver hacia él prácticamente desde que tenía memoria, pero todo eso había terminado, puesto que con una simple mochila al hombro, había evadido a seguridad de la aldea y por fin, observando la ya lejana Konoha desde la rama de un árbol, podía decir por fin adiós a esos días de infelicidad y sufrimiento. Bajó ligeramente la mirada, al pensar que iba a provocar que el viejo Sarutobi se entristeciera, así como Iruka…
Pero había llegado a su límite y ya no podía más con el rechazo de la gente, por lo que estaba listo y preparado para iniciar una nueva vida en algún lugar lejano, donde tuviera la oportunidad de ser feliz. No habría más rechazos por parte de Sakura-chan ni desprecios de Sasuke-teme y Makoto-baka. Sería una nueva vida. Tal vez era la salida del cobarde, pero el chico había llegado a su límite y no podía soportar ni un momento más. Se quitó sus gafas de la cabeza y con el cabello suelto, tras ver por última vez hacia su aldea natal, el rubio comenzó a bajar del árbol para irse de ese lugar.
Naruto se encontró caminando por varios días y sólo con un burdo mapa del mundo en mano se encaminó a la búsqueda de su nueva vida. Fue difícil en un principio ya que al tener que vivir de la tierra, le costó mucho trabajo aprender a pescar, pero la creatividad del rubio y la chamarra naranja que siempre usaba le permitieron pescar un par de peces diariamente para asarlos en el fuego y no morir de hambre. Con un poco de suerte, conforme avanzaba la vegetación se hacía más generosa y permitía también que comiera manzanas, bayas o lo que pudiera encontrar por el lugar. Su caminar lo llevaba a la costa, puesto que su destino era Kiri, la única aldea Ninja que se mantenía neutral…
Finalmente, después de casi dos semanas de un largo viaje desde Konoha, el rubio se encontraba a las puertas del mar e incluso a lo lejos se podía ver la isla del archipiélago que componía la Nación del Agua más cercana a la Nación del Fuego. Sonrió alegre, ya que estaba un paso más cerca de su meta.
Se decidió a acampar en el bosque más cercano a la costa para al día siguiente buscar un puerto o en su defecto alguna forma de cruzar el mar. Extendió la bolsa de dormir que llevaba y se preparó para descansar, cuando escuchó en lo profundo del bosque unos murmullos. Rápidamente se volvió a vestir con sus ropas naranja y tomando sus utensilios Ninja, se puso de nuevo su porta Shuriken en la pierna derecha para investigar.
Sigilosamente, se acercó a una luz que se perdía entre los árboles hasta el momento en que pudo ver una fogata alrededor de la cual se encontraban tres Ninja con un chaleco diferente al que usaban los Ninja de Konoha. Este era blanco y sólo tenía un tirante para el hombro izquierdo. Dos de ellos eran Kunoichi, una de ellas de tez clara y cabello rubio debajo de las orejas, su chaleco parecía más bien un cinturón puesto que sólo le cubría el estómago, mientras que la otra era de tez morena y cabello rojo. Finalmente el tercero tenía el cabello blanco y al parecer era el único Shinobi del grupo. Naruto se acercó con curiosidad y sigilo para escuchar lo que hablaban, ya que si eran amistosos, podría acercarse con confianza.
- ¡Esta misión no me está agradando nada, nos estamos jugando el pellejo!- Exclamó la pelirroja, visiblemente molesta
- Ciertamente el riesgo de esta misión de Rango SS es sumamente alto y todos los Ninja de Kiri deben estar tras nosotros…- La rubia parecía sumamente calmada, como si hablara de cualquier trivialidad
- No digas esa clase de cosas, Samui-san, me pones nervioso…- El Shinobi del grupo comenzó a reavivar la fogata moviendo los leños con una vara
- ¡Claro que debes estar nervioso, Omoi!- Replicó la morena de peculiares ojos miel -¡Si secuestras a la heredera Daimyo de la Nación del Agua debes estar preparado para enfrentarte a lo peor…!-
- Silencio Karui, no puedes saber si alguien nos está escuchando…- Agregó la rubia, mirando irónicamente hacia los arbustos desde donde observaba Naruto.
El rubio pensó con terror que había sido descubierto…
Entonces la bella Samui cambió de dirección su mirada para observar el entorno, tras lo que Naruto suspiró aliviado. Entonces fue cuando notó a la tal heredera del Daimyo de la Nación del Agua: Se trataba de una bella chica de cabello castaño a los hombros, de tal vez doce años, que vestía ropa típica de la tribu Ainu. La chica estaba inconsciente, con rastros de haber forcejeado con sus captores antes de perder la conciencia. Respiraba suavemente mientras las ataduras resaltaban ligeramente su cuerpo que empezaba apenas a desarrollarse.
"Es una chica bonita" Pensó el rubio fugazmente "¡Y esa será mi primera hazaña como Ninja de Kiri, salvar a una princesa en apuros!" Exclamó para sus adentros con determinación y una gran sonrisa en el rostro "¡Naruto Uzumaki, El Ninja más famoso del mundo…! Debo reconocer que se oye bien…"
…
La noche estaba en su apogeo y mientras los Ninjas de Kumogakure, como indicaba su banda, dormían recargados en árboles y descansaban tras su difícil misión, el rubio se preparaba, usando sus aditamentos Ninja para prepararse como en las miles de bromas que le llegó a jugar a los Ninjas de Konoha, sólo que esta vez se estaba preparando para una emboscada de verdad. Si alguien hubiera visto a Naruto tender las trampas por todo el bosque, se hubiera sorprendido de la dedicación que el rubio le ponía a su labor. Parecía intrascendente cuando preparaba sus bromas para aplicarlas en Konoha y esa dedicación a la hora de prepararse hablaba bien de sus cualidades de emboscada, pero nadie lo veía desde esa perspectiva, limitándose a verlo como las bromas estúpidas del niño Kyubi, las cuales nunca fallaban en sus objetivos.
"Vaya… Esto fue agotador…" Pensó el rubio al tiempo que se recargaba en un árbol para tomar aire.
Después de un rato de descanso, el rubio se preparó para realizar su primera hazaña, como él le llamaba. Esperó pacientemente a que los Ninja de Kumo se durmieran tranquilamente, paciencia que nadie que conociera a Naruto esperaría de él. Finalmente, ya cuando notó que los tres estaban profundamente dormidos, comenzó a acercarse sigilosamente hacia la chica que permanecía inconsciente, pero poco a poco comenzaba a reaccionar en forma de forcejeos involuntarios debido a la incomodidad evidente que le provocaban sus ataduras.
El Uzumaki finalmente llegó a la castaña y con cuidado, usó un Kunai para cortar las cuerdas y dejarla libre, a lo que la chica reaccionó de inmediato, despertando lentamente, abriendo los ojos con expectación, para observar a Naruto, quien tenía su dedo índice derecho en la boca, para indicarle a la chica que no hiciera ruido. La castaña entendió y tras voltear a ver de reojo a sus captores, comenzó a moverse lentamente hacia la misma dirección que seguía Naruto. Poco a poco, arrastrándose cuidadosamente, consiguieron alejarse del lugar sin despertar o alertar a Samui, Omoi o Karui. Tras tomar una buena distancia de la zona boscosa, llegaron finalmente hacia la playa cercana, donde se abría el mar frente a ellos.
- Gracias por ayudarme, valiente Ninja… ¿Eres de Kiri?- Preguntó la castaña, mirando con sus bellos ojos almendra al rubio, quien sonrió apenado
- Bueno…- Naruto se llevó la mano a la nuca y sonrió tímidamente -Yo, todavía no me he graduado de la academia…-
- ¡¿En serio…?!- La chica observó al chico visiblemente sorprendida -¡No lo puedo creer…! ¡A tu edad ya deberías de ser un Genin…! ¡Debes ser un mal estudiante!- El pobre chico se fue de espaldas pero al instante se levantó, visiblemente indignado
- ¡Este mal estudiante acaba de salvarte, malagradecida…!- Exclamó Naruto con todas sus fuerzas
- ¡Oye, no te lo tomes personal…!- Replicó la castaña, molesta por la actitud hostil del rubio -¡No es mi culpa que no seas un buen Ninja…!-
De inmediato ambos se encararon, visiblemente molestos e incluso llegando a tener un encuentro directo de frentes, donde cada uno luchaba por imponerse al otro en cuanto a fuerza física, pero al instante comenzaron a escucharse murmullos provenientes del bosque y con evidente miedo y nerviosismo en sus rostros, ambos se taparon la boca, si bien su mayor sobresalto llegó cuando se escuchó un profundo grito proveniente del bosque y que al instante ambos reconocieron la voz de una de las captoras de la castaña. Se trataba de la escandalosa pelirroja. Instantes después comenzaron a escucharse varias explosiones y exclamaciones obscenas por parte de la morena del escuadrón de Kumo, ya que estaban siendo momentáneamente detenidos por las trampas que había puesto Naruto.
- Bien, salvador mío… ¿Qué hacemos ahora…?- Preguntó seria la chica
- Pues…- Naruto comenzó a ver nerviosamente en todas direcciones, hasta que enfocó su mirada en un punto cerca de la playa -¡Por ahí!-
Ambos comenzaron a correr hacia la playa, donde un pequeño barco se encontraba encallado en la arena. De inmediato ambos comenzaron a empujarlo hacia el aparentemente tranquilo mar, que reflejaba la luna llena en el cielo. Rápidamente abordaron cuando se comenzaron a escuchar a lo lejos los gritos de los tres Ninja de Kumo. Los tres continuaron avanzando sin dejar de insistir a los chicos de que se detuvieran, a pesar de que lucían algo lastimados tras escapar de las trampas.
- ¡Regresen o acabaremos con ustedes…!- Exclamó Karui, visiblemente furiosa
- Rayos… Raikage-sama nos matará si se llega a enterar de que se nos escapó esa niña…-
- No te preocupes Omoi…- La líder del grupo se acercó a otro bote, no muy lejano del que se habían llevado el rubio y la castaña -Vamos a perseguirlos por el mar… Falta mucho para la isla central de la Nación del Agua y de noche será imposible navegar para un par de mocosos…-
El rubio y la castaña continuaban navegando por las oscuras aguas, guiados sólo por la luz de la luna, sin que a lo lejos se vieran señales de los tres Ninja de Kumo. Ambos iban callados por la discusión anterior, hasta que la bella castaña comenzó a calmarse al ver con qué dedicación Naruto remaba para mantener la distancia con sus perseguidores. Picada por la curiosidad, comenzó a platicar con el chico que la había rescatado, si bien todavía faltaba mucho para decir que estuvieran totalmente a salvo.
- ¿Y cómo te llamas?- Pregunto la chica, mirando expectante a Naruto, quien continuaba remando al tiempo que miraba hacia el frente
- Naruto Uzumaki…- Respondió el chico secamente
- No te había visto nunca… ¿Eres de Kiri?-
- No, soy… Era de Konoha…- Contestó Naruto, entristeciendo la mirada
- ¿Y por qué dices que eras?- La chica comenzaba a mirar al rubio con otros ojos al notar la tristeza en su mirada
- Porque… Yo huí- Por unos segundos Naruto dejó de remar
- ¿Y por qué huiste? Digo, si se puede saber…-
- Porque soy un mal Ninja…- Susurró el rubio, pero la castaña lo alcanzó a escuchar -Soy pésimo para el Ninjutsu…-
- Vamos, no lo decía con ánimos de entristecerte-
- No importa, he escuchado eso muchas veces…- Tras cerrar sus ojos por un momento, Naruto continuó remando -Ellos tienen razón, pero aún así duele…-
- Y si huiste por eso… ¿No hubiera sido mejor que te quedaras en Konoha para cerrarle la boca a todos los que te han dicho eso?- La chica parecía haberse involucrado en serio con la historia de Naruto, incluso parecía indignada
- No es sólo eso… No sé la razón, pero la gente me odia y eso tampoco lo pude soportar… es difícil vivir diario sabiendo que casi todos a tu alrededor te miran como si no fueras nada-
- Entiendo eso…- La chica entristeció la mirada junto con el rubio -Pero… ¿En verdad no hay nadie que lloraría por tu ausencia?-
- Pues… Están Iruka-sensei y el viejo Hokage- Respondió Naruto después de unos instantes
- ¿Y entonces?- La chica lucía extrañada -¿Qué fue lo que ocurrió?-
- Supongo que tomé la salida fácil…-
- ¡Es increíble…!- Exclamó la castaña visiblemente molesta -¡Si tuviste las agallas para salvarme…! ¡¿Cómo no las tuviste para enfrentar ese tipo de cosas?! Para ser valiente, eres un cobarde…-
- ¡Oye…!- Exclamó Naruto, visiblemente molesto
- ¡No interrumpas, no he terminado todavía!- Con la severa mirada de la castaña, bastó para que el rubio no reiniciara la rabieta -Un Ninja no sólo es Ninjutsu, es también usar las habilidades naturales que tiene a su favor-
- Pero…-
- Si no se te da el Ninjutsu, no se te da y punto…-
El rubio con una mezcla de confusión y furia miró a la bella castaña, quien buscó de entre sus ropas hasta que encontró lo que parecía ser un bastón corto de color negro, ligeramente curvo y con una franja blanca cerca de uno de los extremos. Naruto fijo su mirada en aquél objeto, pero de inmediato se asustó cuando la chica reveló la naturaleza del objeto, ya que realmente era una Kodachi (Espada Corta), la cual enfilo hacia Naruto, pero tras ver su brillo a contraluz, la volvió a envainar y se la entregó a un todavía espantado rubio, quien se limitó a tomar torpemente el arma y desenvainarla para verla.
- Y si no sabes Ninjutsu, es mejor que lleves un arma contigo… ¿No?- La castaña sonrió en forma amable -Y esta arma ha estado en la familia real Kamui-Kotan (Nacimiento del Espíritu Divino) de la Nación del Agua por generaciones… Pero yo no la sé usar muy bien y a Mei-san no le gusta que la lleve conmigo porque puede pasarme algo, así que tal vez tú puedas darle un mejor uso, Naruto-
- Yo, eh… Gracias…- El ojiazul estaba visiblemente confundido por la repentina amabilidad de la princesa
- ¡Pero no debes volver a irte por la salida fácil!- La castaña adoptó nuevamente una expresión de severidad -¡Si no crees en tu propio potencial, nunca podrás superar tus propios límites! ¡Así que entrena duro con esa Kodachi (Espada Corta)!-
- Tú no te guardas nada… ¿Verdad?- Naruto entrecerró los ojos de manera graciosa
- Mei-san dice que soy tan clara como el cristal, además se siente bien decir lo que sientes siempre que es posible… Y por cierto, me llamo Rimururu, mucho gusto, Naruto de Konoha- Ante la sorpresa y un deje de vergüenza, el rubio vio cómo la castaña se le abalanzó a la cintura y comenzó a atar la Kodachi en la cintura del chico, terminando en unos instantes -Esta Kodachi es un arma que tiene su historia en Kiri y también es un tesoro de la Nación del Agua, así que te la encargo mucho… ¿De acuerdo?-
Cuando Rimururu se incorporó nuevamente, tras unos instante de pena, ambos se sonrieron de forma afable, mientras que tras un rato de navegar, encallaban en una isla relativamente cercana a la costa, lugar donde abandonaron el barco y se dispusieron a encontrar un lugar para esconderse, ya que como dijo Samui, era muy peligroso navegar de noche por el mar donde estaba ubicado el vasto archipiélago que conformaba la Nación del Agua.
De inmediato ambos chicos bajaron del bote y se dirigieron hacia el denso bosque de la pequeña isla donde ahora se encontraban. Media hora después llegó el otro bote, de donde descendieron de un salto los tres Ninja de Kumo, que lucían ropas notablemente desgastadas, como si hubieran estado en alguna explosión considerable.
- ¡Esos dos bastardos van a pagar por esto…!- Exclamó la pelirroja al aire al tiempo que se despojó de su chaleco de Chunin, el cual estaba severamente dañado
- Aunque, debemos admitir que lo hicieron bien… Digo… ¿Quién nos ha logrado emboscar de esa manera?- Agregó el albo del grupo
- Vayamos con cuidado…- Dijo la rubia al instante -Sea quien sea el Ninja que haya encontrado a Rimururu-hime, tiene gran capacidad para emboscar como Killer B-sama cuando era niño…-
El rubio y la castaña por otra parte, continuaban recorriendo el bosque. La Kodachi atada, era vista por Rimiruru con atención, ya que Naruto encabezaba a la pareja. En medio de un denso bosque, los dos buscaban abrirse paso para buscar un lugar donde esconderse de los perseguidores de Kumo. Continuaron adentrándose en el bosque hasta que algo llamó la atención de los dos: se trataba de un sutil brillo de color blanco que se veía entre unos arbustos bajos. Si bien Rimururu se alejó instintivamente, el rubio de inmediato se acercó al lugar atraído por la curiosidad.
- Espera Naruto… ¿Crees que sea una buena idea?- Preguntó la chica, temerosa
- Vaya, pensé que serías una de esas chicas marimachas que golpea y luego pregunta- El rubio sonrió cuando la castaña lo tomó del brazo para evitar que llegara al arbusto
- ¡Es normal que tenga miedo ante lo desconocido!- Replicó Rimururu con graciosa mezcla de temor y enfado
- Vamos, una miradita no nos hará daño…-
- Pero…-
- Si te hace sentir mejor, te prometo que te protegeré- Naruto enfocó sus ojos azules en los almendra de la castaña
- ¿Y eso me hará sentir mejor?-
- Sí… ¡Porque te prometo que nunca romperé una promesa, siempre voy a cumplir lo que prometa de ahora en adelante! ¿Más tranquila ahora?-
- Eso creo…- Respondió Rimururu, aún dudosa
- Bien entonces- Con lentitud, la castaña soltó al rubio.
Naruto y Rimururu por fin llegaron a los bajos arbustos y al abrirlos se encontraron con la fuente de aquella luz…
No se trataba más que de un pequeño gato de pelaje blanco que observaba con curiosidad a ambos niños y al lado del felino estaba lo que parecía un espejo de mano, el cual a pesar de estar roto reflejaba la luz de la Luna Llena en el cielo. Naruto le ofreció la mano al gato, a lo que el albo animal respondió subiendo por el brazo del rubio hasta posarse en su hombro derecho y posteriormente comenzó a lamerlo en la mejilla con alegría. El Uzumaki había deseado encontrar algo amistoso entre los arbustos y precisamente eso había encontrado. La luz 'mística' no había sido más que el reflejo de aquél espejo.
- Que susto nos diste amigo…- Rimururu suspiró hondamente
- ¿Miau?- El gato blanco volteó a verla, visiblemente confundido
- Bueno amigo, creo que vendrás con nosotros-
- ¡Miau!- El gato parecía feliz con las palabras de Naruto
- Entonces necesita un nombre- Agregó la castaña con entusiasmo
- ¿Se te ocurre alguno?- Preguntó el rubio, mirando confundido a su nueva amiga
- ¡Claro! ¡Yukidama (Bola de Nieve)! Es un nombre muy bonito y le queda por su pelaje, ¿No crees?-
- Entonces está decidido… ¡Serás Yukidama…!- El gato maulló ante la sonrisa de los dos humanos mientras negaba con la cabeza -¿No te gustó?-
Como respuesta, el felino se bajó del chico para comenzar a arañar la tierra, tardándose unos segundos en escribir la palabra 'Artemis'.
- Entiendo, entonces tu nombre es Artemis- El gato asintió con la cabeza a las palabras de la castaña -¿Acaso puedes entender el lenguaje humano?- Preguntó Rimururu después de unos instantes
- Miau- Ante la mirada atónita de ambos, el felino asintió con la cabeza -¡Miau…!-
Naruto y Rimururu observaron con desconcierto al peculiar gato, que levantó su pata derecha delantera cual sabueso para señalar algo importante, mientras su pelo se erizaba como si hubiera visto algún perro rabioso. Lo que más llamó la atención de ambos fue que el gato tenía una expresión de terror muy notoria en su rostro y fue en ese momento que notaron una peculiaridad importante en el rostro del felino: en un frente estaba la marca de una luna creciente. Omitiendo ese detalle, voltearon hacia la dirección que Artemis señalaba. Ambos observaron aterrados cuando notaron que lo que parecía ser un cangrejo gigante de un par de metros de altura y un par más de ambos lados, con poderosas pinzas de casi un metro de extensión, observaba fijamente a los tres.
- ¡Imposible, estamos en Daikanishima (Isla de Cangrejos Gigantes)!- Exclamó con terror la chica
- ¡¿Qué?!- Sin descuidar al enorme crustáceo, Naruto observó confundido a su amiga
- ¡En esta isla se desarrollan cosas como esa, debido a las peculiares hierbas del lugar, que generan gigantismo en los animales que las comen!-
- ¡Que yo sepa los cangrejos no son vegetarianos!- Replicó el rubio
- ¡Pero los animales de los que se alimenta el cangrejo sí lo son…!- Al instante la castaña se ocultó detrás de Naruto con un asustado Artemis en sus brazos.
Los gritos habían sido tan fuertes que los tres Ninja de Kumo reaccionaron de inmediato y se dirigieron hacia el lugar, posándose en un risco algo alto, para ver cómo el rubio y la castaña estaban bajo la amenaza del cangrejo gigante, de particular coloración azul. Los morenos del equipo miraban con ansiedad a la Princesa de la Nación del Agua, ya que la misión encomendada por el Raikage y financiada por uno de los consejeros de Rimururu que quería hacerse del poder, era que la desaparecieran del mapa, si bien la chica tenía algo que a su líder le interesaba a sobremanera. Por eso les había ordenado llevarla a Kumo sin comprometer el pacto de neutralidad con Kiri, por eso el nerviosismo de Karui y Omoi durante la misión.
- Deberíamos ir y salvarlos- Dijo la pelirroja del grupo con extraña seriedad -El Raikage puede matarnos en uno de sus arrebatos…-
- Aunque, creo que es suerte, yo la verdad me sentía incómodo secuestrando a la pequeña princesa- Omoi suspiró
- Por ahora veremos…- Agregó Samui sin perder la inexpresividad de su rostro -Ese cangrejo es venenoso y si llega a rasgarlos con sus tenazas, nada que no sea un Ninja Médico los salvará de la muerte…-
El crustáceo gigante abría y cerraba sus tenazas, esperando el momento propicio para atacar a los chicos y al gato. Por otra parte, la princesa se aferraba al rubio de forma temerosa, en tanto que Naruto atinó a tomar un Kunai de su bolsillo, el único que le quedaba, preparándose para enfrentar al letal cangrejo, que alternadamente clavaba sus pinzas en el suelo, como una muestra de su considerable fuerza.
"Pues si he de morir peleando… ¡No moriré como un perro…!"
Ante la sorpresa de Rimururu y Artemis, el rubio comenzó a correr velozmente hacia el cangrejo. El cangrejo le lanzó un ataque con sus poderosas pinzas, esperando atravesarlo, pero Naruto logró esquivarlo, saltando velozmente y aprovechando que la extremidad del cangrejo había quedado clavada en la arena, la uso para impulsarse y de un salto intentar atacar lo que parecía ser la boca del crustáceo, pero para su desgracia, el cangrejo escupió espuma de su boca en una gran cantidad, la suficiente para que el rubio saliera proyectado hacia su espalda, cerca de la castaña y el gato, cayendo pesadamente mientras su Kunai caía y se clavaba en el suelo. El crustáceo aprovechó el momento y tras liberar su tenaza, nuevamente la enfiló hacia el rubio, que apenas comenzaba a levantarse. Artemis saltó de los brazos de Rimururu, quien tras morderse el labio para que el dolor le ayudara con el miedo, comenzó a realizar unos sellos de mano, para después colocar sus manos frente a ella mientras se interponía entre el cangrejo y Naruto.
- ¡Hyouton: Kouri no Kesshou (Elemento Hielo: Cristales de Hielo)!-
Ante la sorpresa del rubio, varias estacas de hielo aparecieron delante de las manos de la castaña, saliendo proyectadas a gran velocidad hacia el cangrejo y pulverizándose conforme impactaban en el duro cuerpo del crustáceo, haciéndolo retroceder aunque sin provocarle realmente algún daño serio. Rimururu observó sorprendida cómo el crustáceo brilló de forma fugaz, revelando que estaba ileso tras el ataque.
- El Hyouton… No le hizo daño…- La castaña observó incrédula, sin darse cuenta de que el cangrejo nuevamente enfilaba su pinza, aunque ahora en dirección hacia ella
- ¡Rimururu…!-
Naruto y Artemis observaron con terror cómo el crustáceo lograba rasguñar el muslo derecho de la princesa con su pinza, lanzándola un par de metros lejos y desgarrando parte del vestido que llevaba. El rubio y el albo gato de inmediato se acercaron a la chica, para ver con horror cómo en la herida que le había provocado el crustáceo, poco a poco se comenzaba a extender una mancha azulada, mientras que Rimururu comenzaba a respirar agitadamente.
- ¡Me las pagaras, cangrejo sobrealimentado…!-
El chico de Konoha de inmediato volteó a ver con furia al animal, tomando nuevamente la Kunai cerca de él y lanzándose al ataque, ahora enfocándose en las piernas del cangrejo, atacándolas en sus articulaciones, si bien después de varios intentos de herir al animal en los que sorteó con gran agilidad los ataques de sus pinzas, la Kunai se desgastó visiblemente al impactar contra el duro exoesqueleto hasta llegar al punto de destruirse en uno de los tantos ataques infructuosos de Naruto, que retrocedió al darse cuenta de que estaba desarmado.
El cangrejo se acercaba amenazante y molesto por los ataques que había recibido, sin embargo el rubio recordó la Kodaichi que le había dejado su amiga y con extraña habilidad, la desenvainó en un instante. Con gran agilidad y para sorpresa del Cangrejo, el rubio se enfiló de frente a hacia él. De inmediato le lanzó un golpe con una de sus tenazas esperando atravesarlo, pero el rubio con sorprendente velocidad esquivó el apéndice y ante la mirada atónita de los tres Ninja de Kumo, le cortó su saltón ojo izquierdo, provocando que de la boca del crustáceo comenzaba a salir una gran cantidad de espuma y comenzara a lanzar chillidos desesperados de dolor.
"Bien, la Kodachi si lo daña…" Pensó el rubio fugazmente
"Sea quien sea ese niño, no puede vivir… Puede convertirse en un enemigo peligroso para Kumo" Samui miraba en forma analítica a Naruto.
Tras un escalofriante alarido, el cangrejo comenzó a arremeter con ambas pinzas contra el rubio, quien observó fijamente a su atacante, buscando algún punto vulnerable conforme esquivaba los frenéticos ataques del crustáceo. Artemis temblaba cual gelatina al ver cómo Naruto apenas si podía evitar los golpes, donde uno bastaba para ser mortal, mientras la Princesa de la Nación del Agua respiraba cada vez con mayor dificultad y ya había perdido la conciencia. Súbitamente Naruto sonrió suavemente apenas había evitado nuevamente una de las pinzas del cangrejo, porque había encontrado lo que estaba buscando: en la unión de las piernas y el cuerpo, había una zona donde el tejido del crustáceo no era cubierto por su resistente exoesqueleto.
"¡En verdad, soy genial!" La mirada del rubio se llenó de determinación
"¿Qué planea hacer…?"
Como si hubiera respondido al cuestionamiento interno de Samui, Naruto se enfiló hacia el crustáceo con la mirada fija en su objetivo, aquél lugar del cuerpo que no estaba cubierto por su coraza y esquivando los múltiples intentos del cangrejo por atravesarlo, tomó la Kodachi con su mano derecha y apoyando la izquierda para imprimirle más fuerza, le clavó el arma justo en el centro, con lo que el crustáceo empezó a retorcerse de dolor, si bien parecía todavía capaz de resistir, por lo que Naruto le imprimió más fuerza a la Kodachi, provocando que la sangre del cangrejo saliera a presión, provocando otro chasquido de dolor, que incluso se llegó a escuchar en otras islas…
Sin embargo, el crustáceo no estaba derrotado y con sus últimas fuerzas intentó lanzarle otro ataque con sus pinzas al rubio, quien se dio cuenta y alcanzó a echarse pecho tierra para evitar la tenaza, que atravesó de lado a lado a su propio dueño. El crustáceo cayó al suelo en medio de una considerable salpicadura de sangre, ante un Naruto se respiraba agitado, pero satisfecho de haber derrotado a la bestia. De inmediato se levantó y corrió hacia Rimururu tras liberar su arma del cuerpo del crustáceo. Cuando llegó con la princesa, Artemis lamía el rostro de la castaña, que ya había recuperado la conciencia, si bien sudaba visiblemente y respiraba con dificultad.
- ¡Rimururu!- El rubio miraba con tristeza e impotencia a su amiga, ya que la mancha azul se había extendido considerablemente en su pierna
- ¡Miau…!- Exclamó el gato con marcada preocupación por la chica
- ¡Ya lo sé!- Naruto tomó a Rimururu entre sus brazos -¡Pero ahora tendremos que ir a Kiri para que alguien la ayude, ella necesita un Ninja Médico y yo ni siquiera soy un Genin…!-
- Lo siento, pero no podemos dejarte hacer eso…-
El chico de Konoha y el gato voltearon a ver con evidente confusión a los tres Ninja de Kumo, quienes ya se habían posado delante del cangrejo. Los morenos ya habían desenvainado sus Katana, pero la rubia de mirada fría permanecía extrañamente tranquila. Samui a su vez, miraba fijamente a Naruto. Ese mocoso parecía esconder un potencial enorme en un futuro camino como Ninja, la prueba estaba en las precisas trampas que les puso y sobre todo, el sigilo con el que había rescatado a Rimururu. Si era un aprendiz de Ninja, su instinto le decía que sería alguien muy importante, puede que incluso un Ninja famoso como su Sensei Killer-B, así que no podía dejarlo vivir. Ante la sorpresa de sus compañeros de equipo, la hermosa rubia comenzó a realizar una larga secuencia de sellos.
- ¡Doton: Jibakuryuu no Jutsu (Elemento Tierra: Técnica de Flujo Terrestre)!- Samui posó sus dos manos en el suelo
- ¡¿Qué intentas hacer Samui?!- Replicó Karui con molestia y confusión
- ¡Lo mejor para Kumo, este niño no puede salir de esta isla con vida!-
Naruto y Artemis miraron sorprendidos cómo delante de las manos de la bella rubia, una grieta comenzó a extenderse a gran velocidad y ante la mirada confundida de los morenos, el rubio y el gato cayeron en el boquete junto con la princesa, desapareciendo en la oscuridad. La rubia continuó ejerciendo su Jutsu, sólo que en forma inversa y la fisura en la tierra, así como se abrió comenzó a cerrarse rápidamente, como si nada hubiera pasado.
- ¡¿Por qué no dejaste que los capturáramos?!- Replicó la pelirroja, visiblemente molesta
- La princesa Rimururu ya estaba condenada por el veneno del cangrejo y si ese mocoso se nos hubiera llegado a escapar, podría ponernos en graves problemas… Es mejor así, además no tendremos que mancharnos las manos de sangre, porque cayeron en una cueva subterránea y cuando se inunde, pasada la media noche, el chico morirá ahogado-
- Vaya Samui, no pensé que podrías ser así de fría- Replicó Karui con desconcierto
- Lo que sucede es que ese niño, realmente pudo haberse convertido en un gran Ninja, pero eso ya no tiene ninguna importancia… Vamos, al amanecer nos iremos, navegar ahora en la pleamar es un suicidio…-
…
- Je, je… Me haces cosquillas…-
Naruto despertó lentamente, ya que Artemis le lamía la cara con desesperación evidente. El rubio se levantó de forma súbita cuando recordó lo que había pasado hacía un rato. Volteó frenéticamente en varias direcciones, hasta que encontró a una Rimururu que respiraba agitadamente, si bien permanecía consiente. Cuando comenzó a analizar el lugar donde se encontraban, pudo darse cuenta de que estaba en una cueva subterránea, donde un rio subterráneo fluía, formando un bello paisaje donde los sedimentos del río iluminaban el lugar. Sin pensárselo dos veces, Naruto cargó como pudo a la castaña y comenzó a recorrer el lugar, buscando una salida junto a Artemis…
Su recorrido duró varios minutos, en los cuales buscaba la salida de esa cueva, siguiendo el curso del rio para llegar al lugar donde entraba el agua, sine embargo el felino y el chico se llevaron una gran decepción cuando llegaron a su destino y se dieron cuenta de que la entrada de agua era una minúscula gruta, donde tendrían que pasar por persona, además la corriente era muy fuerte y para Naruto, así como para Rimururu por obvias razones y también para Artemis, resultaba imposible salir del lugar. Naruto intentó con la Kodachi, hacer más grande la gruta para que los tres pudieran escapar pero resultaba imposible y cuando notó que el nivel del agua comenzaba a subir, regresó a la parte alta del lugar, donde había dejado a la princesa. Se dejó caer de rodillas y empezó a golpear el suelo, visiblemente frustrado por la impotencia que sentía.
- ¡Maldición, no hay forma de salir…!- Naruto apretaba los dientes y los puños con cada golpe que daba
- Uh… Hm…- Rimururu comenzó a gemir débilmente, llamando la atención del rubio
- ¡Rimururu-sama!- El chico le ayudó a su amiga, tomándola entre sus brazos y ayudándola a erguirse parcialmente
- N-Naruto… ¿Dónde estamos?- Dijo la castaña débilmente
- En una cueva subterránea, esa mujer rubia nos lanzó aquí… Y no hay salida- El ojiazul entristeció la mirada -Si yo supiera Ninjutsu, podría usarlo para que saliéramos de aquí o para curarte del veneno… Pero, no puedo hacerlo, el gran héroe resultó ser sólo un perdedor… Perdón, perdóname…- Naruto cerró los ojos con evidente tristeza e impotencia
- Ah… ¿Sabes…? Ah… Dicen que hay muchos Ninja que no tienen valor, algo que tú si tienes- Las palabras de la princesa llamaron la atención del chico -Ah… Alguien con tu entusiasmo, será un maestro del Ninjutsu algún día… Trabaja duro y no te rindas…- En el rostro de Rimururu comenzaba a escurrir el sudor visiblemente y estaba visiblemente sonrojada, debido a la fiebre
- ¡Rimururu…!- Las lágrimas traicioneras ya escapaban de los ojos de Naruto
- No llores, pareces un bebé…- La chica limpió una de las lágrimas del rubio con cuidado y suavidad -Escapa… Y no me olvides…- La cabeza de la castaña se venció a un lado, debido a que nuevamente había perdido la conciencia
- Rimururu… ¡Rimururu…! ¡No mueras Rimururu…!- Naruto posó a la princesa en el suelo y se levantó, ante la mirada entristecida del albo gato, apretando los puños -No morirás… ¡Yo no lo permitiré…!- Exclamó el rubio hacia el domo de la cueva.
Al instante y ante la atónita mirada del gato, un Chakra violáceo comenzaba a emerger del cuerpo del rubio, cubriendo gradualmente todo su cuerpo. Las lágrimas que fluían de sus ojos poco a poco comenzaron a adoptar una tonalidad roja, mientras bajaba la mirada, quedando sus ojos ocultos bajo su cabello. Artemis miró sorprendido cómo el rubio comenzó a hacer una secuencia de sellos a gran velocidad al tiempo que se orientaba hacia la gruta por donde entraba el agua y al instante inhalaba una gran cantidad de aire, que acumuló en su pecho. Rimururu había recuperado la conciencia parcialmente debido al grito del rubio, observando la espalda de Naruto de forma borrosa.
- ¡Fuuton: Shinkuu Taigyoku (Elemento Viento: Gran Esfera de Vacío)!-
Tanto la princesa de forma borrosa, así como el gato blanco, observaron con visible sorpresa cómo de la boca del chico de Konoha una enorme esfera de viento, la cual impactó con violencia en el área de la gruta, despedazando la roca del lugar y provocando un violento estallido. Rimururu finalmente fue vencida otra vez por el cansancio y el efecto del veneno, sin embargo en su rostro se dibujó una débil sonrisa, mientras el felino quedaba boquiabierto.
…
Los tres Ninja de Kumo habían acampado cerca de un ojo de agua, iluminados por una fogata. Los morenos lucían calmados, ya que su misión había sido cumplida, si bien la rubia del grupo permanecía intranquila. La mirada clara de Naruto la había sorprendido, porque nadie en todo el mundo Ninja tenía esa pureza en sus ojos. El mundo Shinobi era despiadado y eso lo sabía bien, por eso tenía su máscara de frialdad. Un estallido sorpresivo que cimbró ligeramente el lugar, llamó la atención de los tres Ninja al instante, ya que había provenido de un lugar cercano al ojo de agua.
Se voltearon a ver y al instante corrieron hacia el lugar, donde una nube de polvo y rocas que caían del suelo ocultaba lo que fuera que había provocado el estallido. Poco a poco el viento comenzó a despejar el lugar, revelando ante la mirada atónitas de los tres a un Naruto con la mirada baja, que cargaba a una inconsciente Rimururu, estando Artemis posado en el hombro izquierdo del rubio, quien tenía la mirada oculta entre sus cabellos.
- ¡Es imposible!- Exclamó Karui, ocultando su incredulidad en una rabieta
- ¿Cómo es que sobrevivieron?- Omoi permanecía atónito
- Es imposible… ¿Acaso el chico también sabe Ninjutsu…?- Samui era la más sorprendida de los tres
- ¡Ya me harté de ese maldito niño!- La pelirroja desenvainó su Katana junto con su compañero -¡Yo misma te mataré!-
- ¡Esto es por Kumo!- Agregó Omoi, emulando a su compañera, quien ya había comenzado a correr hacia el chico de Konoha.
Ambos morenos ya estaban por asestar la estocada y fue entonces cuando el rubio levantó la mirada. La rubia de Kumo observó visiblemente sorprendida los ojos de Naruto… Los orbes ya no eran azules, sino que poseían ahora un tono violeta en la esclerótica, con tono más intenso en el iris, que era rodeado por seis coronas. Pero lo más sorprendente era que el rubio emanaba un poder inherente a su alrededor…
- ¡Karui, Omoi, deténganse, es una orden…!- Samui rompió su máscara de frialdad para observar a sus compañeros con notoria preocupación
- ¡Vas a morir, niño…!- La morena ignoró a su líder mientras ya preparaba su espada para atacar a Naruto, quien simplemente desocupó una mano para posarla delante de él
- ¡Shinra Tensei (Subyugación Celestial del Dios Omnipresente)…!-
La rubia observó atónita cómo sus compañeros salieron proyectados en dirección opuesta a su objetivo debido a lo que parecía ser una fuerza invisible que los hizo estrellarse violentamente contra un par de árboles del lugar, los cuales se rompieron debido a la fuerza del impacto, cayendo estruendosamente ante el creciente miedo de la rubia, quien instintivamente ya había desenvainado su Tantou. Sus suposiciones eran ciertas, ese mocoso rubio realmente eran alguien especial, en cuyo futuro podría estar no sólo velar por la vida de una princesa, sino algo mucho más grande…
"Como sea, no puedo dejarlo vivir ahora…" Pensó fugazmente la Jounin de Kumo, mirando en forma analítica al rubio.
Pero la expresión en el rostro de Samui cambió a una visible sorpresa cuando los ojos de Naruto regresaron a la normalidad en un instante y de inmediato cayó al suelo, completamente inconsciente. Suspiró aliviada cuando se dio cuenta de que el chico no reaccionaba en lo absoluto y la princesa apenas si podía respirar debido al efecto del veneno. Sin poder evitarlo sonrió ante el golpe de suerte frente a ella. Su misión sí sería un éxito después de todo.
- En fin, mejor terminar con esto- La rubia comenzó a caminar hacia Naruto y Rimururu
- ¡Miau…!- Artemis liberó sus garras y se lanzó hacia Samui
- A un lado- De un manotazo, Samui envió al pobre felino a estrellarse contra la cabeza de la castaña -Y ahora…- Tras la interrupción del gato albo, la Kunoichi de Kumo se preparó para apuñalar a Naruto, levantando su Tantou a lo alto
- ¡Youton: Yougan no Atsuryoku (Elemento Lava: Presión de Lava)!-
Samui apenas saltó a tiempo para evitar el torrente de Lava que impactó a lo lejos con una enorme roca del lugar, la cual se comenzó a fundirse gradualmente hasta terminar como una masa semilíquida al rojo vivo. Cuando la rubia alzó la mirada se encontró con una pelirroja, vestida con un traje azul que sutilmente resaltaba sus encantos femeninos, cuyo peculiar peinado en capas le daba un aire de misterio y cuyo semblante nostálgico aumentaba aún más su enigmática belleza. Mei Terumi, la Godaime Mizukage (Quinta Sombra de Agua), era inconfundible.
"¡Maldición…!" Pensó Samui, apretando los puños con sutil frustración
- Todo terminó, Samui de Kumo… Ríndete, ya… Yue confesó que ella planeó el asesinato de la Princesa Rimururu- La pelirroja era observada por la rubia -Ahí está, lista para ser deportada junto con ustedes-
Samui se sorprendió cuando vio a una inconsciente y bella mujer de largo cabello albo, así como tez morena, atada y sujetada por Ao, la mano derecha de la Mizukage. Sin embargo de inmediato recuperó su máscara de frialdad y cerró los ojos para simplemente lanzar su Tantou hacia un costado. Mei Terumi sonrió y asintió con la cabeza para aceptar la rendición de la Ninja de Kumo. Sin embargo la sonrisa desapareció casi inmediatamente cuando varios Jounin de Kiri rodearon a los tres Ninjas de Kumo y amordazaron a los morenos inconscientes así como capturaron a Samui con esposas especiales que tenían grabados sellos de supresión de Chakra. Mientras un Ninja Médico se acercó a la princesa y comenzó a atenderla para extraerle el veneno, otro atendía a Naruto y al gato albo. Mei se posó delante de la rubia.
- Samui… Ustedes son famosos en todo el mundo Ninja por su habilidad, así que me tiene sorprendida que se hayan dejado atrapar en estas condiciones… Sinceramente pensé que no íbamos a alcanzarlos a tiempo para salvar a la princesa… ¿Qué fue lo qué pasó?- Esta vez fue la rubia quien sonrió
- A ese niño yo lo había dado por muerto… Y ahora míreme, yo estoy aquí esposada y él recibe ayuda para recuperarse, Kiri ha mejorado mucho a sus Ninja, Mizukage-sama-
- Ese niño no es de Kiri- Replicó la pelirroja al instante -Es más, en mi vida lo había visto-
- ¿Entonces de dónde es?- Preguntó Samui al instante
- Es, de Konoha… Y su nombre es, Naruto Uzumaki…-
Tanto la rubia como la pelirroja voltearon a ver con sorpresa a la bella castaña que se había levantado tras recibir el tratamiento adecuando por parte del Ninja Médico que ya libre, comenzó a ayudar a su colega a atender al rubio. Por su propio pie, Rimururu comenzó a acercarse a las dos bellas mujeres, que observaban sorprendidas los lentos pasos de la convaleciente princesa, hasta que se posó frente a ellas. En su interior Samui sintió crecer el miedo, ya que seguramente la castaña le ordenaría a la Mizukage acabar con ella…
Resignada, la rubia cerró los ojos.
- Mei-san, libérela por favor- Ambas Ninja voltearon a ver atónitas a la princesa
- ¿Qué?- Replicó visiblemente desconcertada la Mizukage
- Yue ya fue atrapada, así que por favor libere a Samui-san y permítales irse a ella y a sus compañeros-
- Pero, Rimururu-sama…-
- Como sabe, mi madre fue asesinada por Minato Namikaze de Konoha cuando yo apenas era una bebé, sin embargo ahora Naruto Uzumaki de Konoha también y sospechosamente parecido a ese hombre, me ha salvado a mí… Finalmente he entendido las palabras que mi madre dejó como epitafio- La mirada de Rimururu se notaba visiblemente entristecida -Las cadenas del odio sólo pueden ser rotas por nosotros mismos… Si Samui-san y sus compañeros son asesinados hoy, sus familiares y Killer-B-san querrán vengarse de Kiri y tomarán vidas, las personas cercanas a esas vidas querrán vengarse y al retroalimentarse de esa manera el ciclo de odio nunca terminará… Mi ciclo de odio contra Minato se ha roto hoy, puesto que Naruto, que parece su copia sólo que con graciosos bigotes, me ha protegido y más importante aún, me ha dado su amistad… Y al final he podido entender el por qué mamá murió… Mientras el mundo tenga el modelo actual, la historia se repetirá una y otra vez… Se necesita un cambio verdadero en la estructura del mismo-
"Rimururu-sama…" Pensaron ambas Kunoichi con visible sorpresa
- Esto será un asunto interno de Kiri, puesto que Samui-san y su equipo a fin de cuentas estaban cumpliendo con su deber y quien realmente es la mala en la historia, es Yue…-
Mei miró con tristeza a su princesa, ya que la morena alba era su mejor amiga, al menos a los ojos de todos. Ella también se vio sorprendida cuando descubrió que fue Yue quien contrató los servicios de Kumo para asesinar a su supuesta mejor amiga. Sin embargo estaba sorprendida por la tranquilidad con la que Rimururu se lo estaba tomando. El haberse encontrado con ese tal Naruto al parecer le había ayudado en varios aspectos. Mei siguió las órdenes de la heredera del Daimyo de la Nación del Agua y Samui, una vez libre, al instante huyó con sus compañeros. La Mizukage observó cómo Rimururu fijaba la vista en los tres Ninja de Kumo hasta que se perdieron de vista en el bosque de la isla, preguntándose si había hecho bien en aceptar la solicitud de la princesa.
…
Finalmente, gracias al cuidado que recibió de los Ninja Médicos, Naruto se recuperó y comenzó a abrir los ojos después de varios minutos. Su mirada era borrosa debido al cansancio que acumuló y se iba aclarando lentamente, siendo el rostro de una sonriente Rimururu lo primero que vio junto con Artemis, quien se encontraba en el hombro derecho de la castaña. Sonrió suavemente al ver que su nueva amiga estaba con vida… Fuera quien fuera la persona o las personas que los habían salvado, el rubio estaba sumamente agradecido con ello. La castaña le ofreció su mano para ayudarle a levantarse y el chico aceptó de inmediato.
- ¿Qué fue lo que pasó, Rimururu-sama?- Preguntó el rubio evidentemente confundido
- ¿No lo recuerdas?- Preguntó la castaña con desconcierto
- Por algo estoy preguntando…-
- ¡Miau, miau…! Miau, miau… Miau, miau miau…- Ambos chicos miraron divertidos cómo el gato hacía varios movimientos extraños, tratando de explicar lo que había visto en la cueva, ya que había sido el único testigo presencial.
Finalmente, ya con Yue detenida y los Ninja de Kumo desaparecidos, el enorme barco en que habían llegado las fuerzas Ninja dirigidas por la Mizukage nuevamente tomó rumbo hacia el mar, si bien nuevamente lo hacía en dirección hacia la costa de la Nación del Fuego. Rimururu y Naruto observaban curiosos hacia el enorme continente que se extendía justo frente a sus ojos, ya que el rubio había adquirido algo muy importante durante su breve, pero gran aventura. La fuerza de voluntad necesaria para superar cualquier adversidad, mientras que la castaña, había obtenido una cosa también, la visión de su verdadero objetivo en la vida…
Y más importante que eso, una amistad que trascendía fronteras había nacido, entre el agua y el fuego…
- ¿Entonces volverás a Konoha?- Preguntó Rimururu, con curiosidad
- Sí, no quiero ser un fracasado ni un cobarde- Naruto sonrió decidido -No voy a renunciar ni a mi sueño ni a nada, porque desde hoy, ese será mi camino Ninja… ¡Ya verás cuando nos veamos de nuevo, seré tan fuerte que no me reconocerás!-
- Yo también…- El rubio volteó a ver a su amiga, quien miraba hacia el horizonte con una bella sonrisa -Me haré más fuerte, justo como tú, Naruto- La princesa le ofreció a su amigo la mano -Que sea una promesa entre nosotros, daremos lo mejor siempre… ¿De acuerdo?-
- ¡Está bien, Rimururu-sama!- Exclamó alegre el rubio, pero se calló de inmediato cuando notó la severa mirada que ahora le dedicaba su amiga
- ¡Otra cosa!- Replicó la castaña, visiblemente molesta
- ¿Qué sucede?- Preguntó Naruto preocupado
- ¡Nada de Rimururu-sama! ¡Si somos amigos desde hoy tienes prohibido hablarme con formalidad! ¡¿Entendiste…?!-
- Sí…- El rubio recuperó la tranquilidad cuando la sonrisa regresó al rostro de su nueva y primera amiga -Rimururu-san… Este, Rimu-chan-
- Así está mejor…-
"Algo maravilloso acaba de nacer hoy" Mei Terumi observaba el espontáneo gesto de amabilidad entre ambos chicos al estrechar sus manos para sellar su pacto de amistad "Y mientras pueda hacerlo, yo me encargaré de protegerlo…" Pensó la Mizukage fugazmente, con una bella sonrisa en el rostro mientras el sol iluminaba el horizonte frente a ella…
…
Notas
Pues este es el primer especial del fic. Es una historia que hice como una precuela para la historia, pero después pensé que sería mejor ponerla ya avanzado el fic. Esta historia se desarrolla dos años antes del prólogo, como una manera de explicar esa costumbre que tiene Naruto de nunca romper las promesas que hace, además de que Rimururu y Artemis serán muy importantes en el futuro.
La Princesa de la Nación del Agua proviene del video juego Samurai Shodown, mientras que el felino es el gato compañero de Sailor Venus/Mina Aino en el anime/manga Sailor Moon. Ambos están adaptados para el universo de Naruto así como los casos previos de Azula y Ukitsu.
Revelo que el ojo de Naruto es el Rinnegan (Como si alguien no lo supiera XD) y pues, lo que acontece en este especial es una especie de instinto, algo así como Kakashi en el canon cuando despierta el Mangekyou y pasan años sin saber si siquiera que lo posee.
Después de esta pausa, pienso retomar el fic en el punto que se ha quedado, al inicio del Torneo Chunin y por ende, de la invasión del infame Hebi-sannin.
