Naruto Zarya
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Reviews respondidos:
alexzero: Gracias por tus palabras.
Ukamulbas: Pues gracias, espero que la calidad se mantenga.
Elchabon: Pues sí, Ryu entrena bien a sus estudiantes a diferencia de otros tarados cofcofKakashicofcof. Pues sí, una batalla entre dragones donde el nivel da un paso más allá en relación a los Jounin comunes. La batalla de los Kage también será intensa y pues tiene varias implicaciones. Y pues sí, el dragoncillo tuvo la idea del día, ja, ja, ja.
OTAKUFire: Pues sí, hay más de un dragón en el mundo (en cuanto a lo de Fairy Tail, no sé porque no he visto nada de la franquicia)… En cuanto a lo del emo, cuando la historia dé el giro de tuercas, los sentimiento de failsuke va a ser la menor de las preocupaciones, jo, jo, jo.
CCSakuraforever: Pues varias cosas pasarán, espero que te gusten.
carlos29: Gracias.
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- Probando, uno, dos, tres…- (Personaje hablando)
"Bah, que tontería" (Personaje pensando)
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(Lo escrito entre puntos suspensivos en cursiva son recuerdos)
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Lo escrito en cursiva sin comas ni guiones y centrado, son narraciones, de los personajes o documentos.
"Si está escrito entre comillas, son pensamientos profundos de los personajes…"
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X: Conclusión.
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En el palco especial, Hinata y Nami se encontraban frente a frente con los dos Ninja de Oto que quedaban de pie. Al parecer eran los dos líderes del escuadrón, ya que eran los únicos que no se habían lanzado al ataque hasta ese momento. Pero ahora, siendo los dos que permanecían de pie frente a las bellas novias de Naruto, se preparaban para atacar. El Chunin delante de la Hyuga miraba fijamente a la peliazul, quien esperaba expectante. El Ninja de Oto comenzó a realizar una breve y veloz secuencia de sellos para terminar echando sus brazos hacia atrás.
- ¡Fuuton: Toppa (Elemento Viento: Ruptura)!- Una violenta corriente surgió de la boca del Chunin en dirección a la Hyuga, quien observaba fijamente el ataque
- ¡Ahora…! ¡Hakkeshou Kaiten (Palma de Ocho Trigramas Rotación Celestial)…!-
Ante la expectación del Ninja de Oto, la peliazul comenzó a girar sobre las puntas de sus pies a gran velocidad mientras liberaba Chakra azulado por todo su cuerpo, formando una esfera a su alrededor. Dicha protección contuvo su Jutsu de viento y ante la sorpresa del Chunin, mandó la corriente de regreso a su origen. El Ninja de Oto salió proyectado hacia atrás tras recibir de lleno su propio poder. Al tiempo que el Chunin caía, una Hinata maltrecha dejaba de girar para acuclillarse en el suelo, respirando visiblemente agitada.
- ¿P-Pero cómo…?- Aquél Ninja de Oto se encontraba al borde la inconsciencia
- Es mi herencia familiar… Me costó mucho trabajo dominar ese Jutsu- Respondió Hinata bajando la cabeza y sonriendo suavemente -Pero el esfuerzo valió la pena…-
- I-Imposible…- Dijo entre susurros el Chunin, quedando inconsciente segundos después.
La Hyuga orientó su rostro hacia su mejor amiga, quien se encontraba frente con el último Ninja de Oto de la zona. Así como Hinata, Nami se encontraba visiblemente cansada, pero su deseo de proteger a los pequeñitos de su clan y a la hermana de su mejor amiga la mantenía de pie. El Chunin comenzó a realizar una larga secuencia de sellos terminando con el sello de manos 'U' cerca de su boca.
- ¡Mizurappa (Onda Violenta de Agua)!- De la boca del Ninja de Oto surgió un chorro de agua a presión que se dirigía hacia la Uchiha a gran velocidad, quien esperó, abriendo ligeramente los brazos
- ¡Es hora! ¡Houtenkyaku (Pierna del Fénix Celestial)…!-
Ante la sorpresa del Ninja de Oto, Nami saltó para esquivar el Jutsu Suiton y rodearse de un Chakra rojo, que al instante comenzó a incendiarse en llamas, dándole la apariencia de un Fénix aleteando en el aire. El Ninja de Oto miraba sorprendido cómo el ave de fuego tras aletear violentamente se dirigía a gran velocidad hacia él con las garras al frente cual águila lista para atrapar a su presa, impactando con violencia en el cuerpo del Ninja, disipándose en forma vistosa el fuego y revelando a la pelinegra dándose una patada en el vientre al Ninja, quien salió proyectado hacia un pilar, cayendo instantes después ya inconsciente.
- ¡Nami-chan…!- Hinata corrió hacia su amiga al ver que había caído pesadamente tras dar su golpe y al llegar a ella la sostuvo en sus brazos -¿Estás bien?- Preguntó la Hyuga mirando expectante a su mejor amiga
- Algo cansada, nada que algunos kilos de comida no arreglen…- La Uchiha le sonrió suavemente a la peliazul para no preocuparla
- Entiendo- Agregó Hinata sonriendo suavemente -¿Todavía puedes caminar?-
- Eso creo…-
Con ayuda de su amiga, la Uchiha se puso de pie y de inmediato volteó hacia donde la pequeña Hanabi y los pequeños Uchiha permanecían dormidos, ajenos a la batalla que había ocurrido a su alrededor. Ambas Kunoichi del Equipo Ryu sonrieron suavemente al ver a los pequeños muy relajados, como si nada hubiera pasado. De inmediato ambas chicas colocaron sus manos en el suelo, utilizando el Kuchiyose no Jutsu y llamando a sus más usadas invocaciones: Hiten y Umiruka, quienes apenas emergieron de la nube de humo, voltearon a ver a su alrededor, mirando a los varios Ninja de Oto derrotados y a los pequeños que dormían debido al Genjutsu.
- Ahora si la han hecho buena- Dijo el ave, provocando sonrojos de vergüenza en ambas chicas
-Vamos niñas, no se preocupen- Agregó Umiruka sonriendo suavemente -A los hombres les gustan las chicas fuertes, no las muñecas de porcelana- Contrario a las intenciones de la tortuga, el sonrojo de ambas chicas aumentó aún más -¿Para qué nos necesitan, linda?-
- Necesitamos que cuiden de Hanabi-chan y los demás, por favor- Aunque aparentaba estar tranquila, Hinata seguía un poco apenada por los comentarios de las invocaciones
- Pueden echármelos al caparazón y yo los cuidaré en Kamegakure (Aldea de la Tortuga), porque creo que les falta terminar de combatir, ¿Verdad?-
- Si…- Respondió la Uchiha, que también continuaba con sonrojo en su rostro -Queremos ayudar a Naruto-kun-
- Entonces manos a la obra…-
Las chicas con rapidez posaron cuidadosamente a los pequeños sobre el caparazón de la tortuga, quien esperaba tranquilamente a que las chicas terminaran su labor. Una vez que ya estaba todo listo, volteó a ver a ambas Kunoichi, quienes le sonrieron suavemente.
- Gracias, Umiruka-san- Dijo suavemente Hinata
- De nada, linda- Dicho esto, la tortuga desapareció en una nube de humo y apenas la tortuga desapareció, ambas chicas se voltearon con seriedad y asintieron mutuamente con la cabeza para orientar su mirada hacia el fénix, que esperaba indicaciones
- ¿Puedes llevarnos con Naruto-kun, Hiten?- Preguntó expectante la Uchiha
- ¡Claro! Será fácil… Puedo sentir la presencia de una Douki Kuchiyose no muy lejos de aquí, ese debe ser él- Respondió con alegría el fénix
- ¿Douki Kuchiyose?- Repitió la Hyuga confundida
- Vamos con el chico de los dragones, les explicaré en el camino…-
Sosteniendo los brazos de las maltrechas chicas con sus garras de forma de que no se lastimaran, Hiten levantó vuelo dejando sorprendidos a los Ninja que se encontraban en el palco inferior, donde Azula y Ukitsu se encontraban espalda con espalda, mientras los últimos dos Ninja que las atacaban caían sin sentido tras el último ataque de las alumnas más recientes de Ryu. Kakashi y Gai ya también habían terminado con sus enemigos y miraban hacia el cielo, donde las Kunoichi de Equipo Ryu con ayuda de Hiten se alejaban del lugar. La princesa y la morena sonrieron, una de forma discreta y la otra de forma alegre al ver a sus compañeras dirigirse en la misma dirección que hacia un rato se había dirigido Red Daemon's Dragon.
- Vaya, tardaron más de lo que esperaba- La discreta sonrisa de la castaña llamó la atención del ANBU que había lanzado el Genjutsu que puso a dormir al público
"¿A qué se habrá referido con eso?" Pensó el ANBU con curiosidad
- No sé quien seas, pero esta batalla está perdida- Kakashi encaró al líder de los Ninja de Oto -Será mejor que te rindas…-
-Hm…- El enmascarado orientó su rostro hacia el Ninja Copia -Eso está por verse-
Sin deshacer su posición de manos, el ANBU orientó su mirada hacia el techo de aquél edificio donde se levantaba la barrera que aislaba al Gama-sennin, al Sandaime y al líder de los invasores.
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- ¡Amaterasu…!-
Jiraiya saltaba de forma súbita y avanzaba velozmente haciendo un movimiento de zigzag para esquivar los disparos de llamas negras que emergían del ojo derecho del fundador del Clan Uchiha, quien parecía llorar lágrimas de sangre de ese orbe. Cuando el albo estuvo lo bastante cerca como intentar lanzar un ataque al Sensei de su Sensei, el ojo izquierdo del Uchiha comenzó a formar una especie de torbellino en el que el legendario Shinobi desapareció antes de que el golpe del Gama-sennin pudiera hacer contacto con él. Jiraiya volteó a ver confundido en todas direcciones para buscar al Niidaime, pero cuando volteó hacia arriba en un intento de buscarlo, una violenta patada por la espalda lo estrelló contra uno de los tantos árboles que ya habían emergido en el lugar como resultado del Mokuton Ninjutsu del Shodaime…
Sarutobi por su parte, trataba de mantener a raya tanto a Hashirama como a Minato, pero mientras los Kunai de tres puntas le permitían al Yondaime atacarlo casi desde cualquier punto ciego que involuntariamente generara Hiruzen, descuidar a Shodaime era poner un pie en su propia tumba. El Sandaime salió proyectado en la misma dirección que Jiraiya tras emerger una enorme raíz detrás de él y golpearlo con fuerza en la espalda apenas Sarutobi había esquivado por milímetros un Rasengan que casi le cruzaba el corazón… Ero-Sensei logró atrapar a su maestro antes de que impactara con la misma raíz con la que había impactado él instantes antes.
- Esto es muy difícil…- Sarutobi respiraba con dificultad -¿Cómo detener a tres de los mejores Shinobi de la historia?- El Sandaime fijó su mirada en las tres invocaciones, que se habían reagrupado frente a ellos
- No lo sé…- Susurró Jiraiya más para sí mismo que como respuesta -En cualquier momento aparecerán, pero no sé si aún con ellos, tengamos alguna oportunidad…-
- ¿Ellos…? ¿A quién te…?- Pero antes de que Sarutobi pudiera continuar formulando su pregunta, en los hombros del Sannin aparecieron dos pequeñas nubes de humo, que revelaron a dos pequeños sapos encapuchados
- ¿Qué sucede, Jiraiya-chan?- Preguntó el sapo de barba blanca con expectación
- Que Orochimaru por fin decidió jugar con la vida y la muerte- Respondió el albo sin mover el enfoque de su mirada de Minato, Madara y Hashirama
- ¿A qué te…?- El otro sapo, de cabeza púrpura volteó en la misma dirección que el Gama Sannin -Minato-chan… ¡Mira Pa, es Minato-chan…!-
- ¡¿Qué?!- Exclamó sorprendido el aludido, orientando su mirada inmediatamente hacia el rubio -No… ¡No puede ser!-
- Pero lo es viejo…- El Hebi-sannin tomó la palabra y se acercó a sus invocaciones -He realizado el Jaou no Masei, un arte de los demonios… Y esto no es nada a comparación del gran poder que ahora tengo al dejar por fin mi estúpido disfraz de humano…- Orochimaru iba a seguir hablando, cuando notó que el Gama Sannin comenzaba a liberar un poderoso Chakra que más que surgir de su interior, parecía ser que fluía en el ambiente
- ¡No tienes el derecho de estar jugando con las vidas de los demás…!-
Tanto Sarutobi como el Hebi Sannin mirando confundidos la gradual transformación del albo, ya que marcas rojas comenzaron a aparecer en su rostro, al tiempo que su nariz se ensanchó y verrugas comenzaban a salir de ella. Sus ojos también cambiaron, siendo delineados en rojo, uniéndose a las líneas de su rostro, así también sus ojos se transformaron es sus pupilas, alargándose y obteniendo una forma rectangular así como los ojos de un sapo.
- ¡Es hora de estallar, Modo Sennin!- Jiraiya ya transformado dio un pequeño salto y al caer en sus dos pies cimbró todo el lugar con fuerza, tambaleando incluso a los subordinados de Orochimaru que mantenían la barrera
- ¿Modo Sennin?- Susurró confundido el Hebi Sannin "Será mejor darse prisa, ya casi se consumieron los quince minutos…" -¡Minato, Madara, Hashirama!- Los tres aludidos voltearon a ver a Orochimaru -¡Destruyan a esas basuras!- Los Hokage resucitados intentaron desobedecer, pero el Jutsu los forzó a actuar y dirigirse al frente
- Muy bien entonces…- Hiruzen se mordió el pulgar derecho sin despegar la mirada de los otros Hokage -¡Kuchiyose no Jutsu: Enma…!-
Al posar Sarutobi su mano en el suelo, liberó una nube de humo de tamaño humano, ante la atenta mirada de sus alumnos y los antiguos líderes de Konoha. De esa nube surgió un mono de largo cabello blanco, envestido con un traje Shinobi de textura similar a la de la piel de un leopardo. El simio tras una danza sumamente elegante y una demostración de equilibrio sobre una de las raíces presentes en el campo de batalla, de un elegante salto se posó junto a su invocador. Al tiempo que comenzaba a analizar la situación. No pudo ocultar la sorpresa cuando observó frente a él a los tres anteriores Hokage. Después orientó su mirada hacia el Hebi Sannin, quien sonrió en forma retorcida.
- Ya sabía que esto pasaría algún día- Dijo el mono recién invocado sin poder ocultar en su rostro el desprecio que sentía por Orochimaru -Debiste acabar con él cuando tuviste la oportunidad-
- Lo sé Enma, pero nunca pasó por mi cabeza que aquél niño que lloraba todas las noches por sus padres se convirtiera en el monstruo que ahora está justo frente a nosotros…- El Sandaime miró de reojo a su invocación personal
- Como sea, lo hecho, hecho está- El sapo ubicado en el hombro derecho del Gama Sannin dijo de forma calmada -¡Vamos Jiraiya-chan! ¡Liberemos a Minato-chan de las garras de Orochimaru!-
- ¡De acuerdo!- Sonrió confiado el albo
- Ya lo oíste Sarutobi, debemos sacar la basura- Dijo el simio al tiempo que miraba desafiante a las invocaciones del líder de Oto
- ¡Bien!- Hiruzen asintió con determinación
"Esto no me gusta nada…" Aunque preocupado, el Hebi Sannin seguía mostrando su sonrisa retorcida para guardar las apariencias "Si no terminan con ellos a la brevedad, esto puede ponerse peligroso para mí… El tiempo se está consumiendo…" -¡Basta de juegos! ¡Maten a esas escorias con toda su potencia!- Los tres Hokage esbozaron rostros de sufrimiento al darse cuenta de que no podían oponerse a la orden recibida.
El primero en liberar su máximo poder fue el primer líder del Clan Uchiha, quien reveló al mismo tiempo en sus dos ojos el legendario Eien no Mangekyou Sharingan. Ante la sorprendida mirada de todos los presentes, sin excepción, un perturbador e intimidante Chakra de color azul comenzó a emerger del Niidaime, el cual comenzó a tomar la forma de un siniestro esqueleto con dos caras, una al frente y otra en la espalda, el cual poseía cuatro brazos y que gradualmente fue cubierto por varias fibras que le dieron un aspecto humanoide hasta que finalmente una yamabushi pareció devorar a la forma y le dio su aspecto final…
El extraño ente que surgía del Chakra de Madara Uchiha se mostraba como una especie de guerrero que empuñaba una espada en cada mano. Todos observaban con expectación el poderoso Jutsu del Uchiha, mientras que Sarutobi y Enma permanecía atónitos con la revelación de lo que ambos conocían como la carta del triunfo del maestro del Sandaime. Sus pensamientos sobre si tenían alguna posibilidad de vencerlo fueron interrumpidos cuando se dieron cuenta de que el primer líder del Clan Senju terminaba una secuencia de sellos que había empezado a realizar apenas Madara liberó el poder de sus ojos. En el caso de Hashirama, del suelo comenzaron a surgir varias raíces que se fueron enroscando cual enredaderas y comenzaban a adquirir una forma que gradualmente era más y más humana, del mismo tamaño que la carta del triunfo del Uchiha. La forma poco a poco adquirió la forma de lo que parecía ser un muñeco de madera, cuyas partes parecían cilindros y otras figuras geométricas. Poseía unos ojos que brillaban de un imponente tono amarillo que enfocaron de inmediato a los enemigos del Shodaime Hokage.
- Susanoo (El que Tiene la Capacidad de Ayudar Por Todos Los Medios)- Madara fijó su mirada en Hiruzen y Enma
- Daimokujin (Gran Hombre de Madera)- Hashirama observó fijamente a Jiraiya y a los sapos en sus hombros
- ¡Cuidado, Jiraiya-sensei…!-
Minato lanzó uno de sus Kunai de tres puntas hacia su Sensei y el Sandaime mientras que los fundadores de Konoha comenzaron a caminar seguidos por sus poderosos Jutsu materializados. El Yondaime siguió de inmediato la ruta de su Shuriken con ayuda de su carta del triunfo, el Hiraishin no Jutsu, que iba a gran velocidad hacia Jiraiya, quien como respuesta comenzó a reunir Chakra en su mano derecha, generando el Rasengan a gran velocidad, pero no se detuvo ahí y siguió infundiéndole Chakra a su ataque, con lo que la esfera comenzó a crecer a gran velocidad.
- ¡Rasengan…!- Minato echó su brazo derecho hacia atrás para preparar su ataque
- ¡Odama Rasengan…!- Jiraiya colocó la enorme esfera de Chakra frente a él.
Y lo hizo apenas a tiempo, ya que la esfera de Chakra recibió el ataque de Minato, provocando un estallido de Chakra ante la mirada de todos los presentes. Ciertamente Minato era el creador del Jutsu, pero Jiraiya había estado trabajando en el poderoso Jutsu para ayudarle a Naruto en cuanto heredara su legado. El resultado era el poderoso Odama Rasengan, cuyo poder superaba al Rasengan ordinario y quedó claro cuando tras el estallido de Chakra azul, el rubio salió proyectado al aire mientras el Sannin fue arrastrado por la corriente de Chakra un par de metros, pero conservó la compostura. El Yondaime fue atrapado antes de caer por la mano del poderoso Daimokujin y de inmediato el imponente muñeco de madera posó al rubio en el suelo. El brazo derecho de Minato había sido hecho pedazos por el choque de Rasengan y lo que quedaba de él humeaba en forma visible.
- Superaste el Rasengan, Jiraiya-sensei…- Minato se erguió completamente y enfocó a su Sensei, quien miraba fijamente a su alumno, apenas conteniendo la furia contra Orochimaru por obligarlo a herirlo de esa manera
- Es imposible oponer resistencia a esta abominación- Fue la seca respuesta del Senju y lo que vieron atónitos aquellos que luchaban a favor de Konoha instantes después fue que el Shodaime desenfundó la Katana posada en su cinturón y tras alzarla en el aire, de un súbito tajo le cortó el brazo lastimado al rubio
- Este maldito Jutsu nos obliga a pelear al máximo…- Dijo el rubio, mirando de reojo su miembro cercenado al tiempo que la sangre comenzaba a fluir libremente por la herida recién provocada por el Shodaime
- ¡Maldito!- La sapo ubicada en el hombro izquierdo del Sannin orientó con rabia su mirada hacia el Sannin -¡¿Cómo te atreves a utilizarlos de esa forma tan despiadada?!-
- Shima-sama…- La anfibia volteó inmediatamente -No deben dudar, yo ya estoy muerto después de todo…- La anciana sapo apenas pudo contener las ganas de llorar
- ¡Ya dejen de perder el tiempo y maten a esas malditas y asquerosas basuras de una buenas vez!- Exclamó el Sannin con visible irritación.
El siguiente en atacar fue el poderoso Daimokujin, cuyo puño derecho se dirigía hacia Jiraiya a una sorprendente velocidad y su brazo se alargaba al tiempo que se adelgazaba, siendo casi tan rápido como el ataque de Minato, pero al instante Emna se colocó entre el ataque y el alumno de su invocador, para después chocar sus manos de forma súbita.
- ¡Kongou Rouheki (Muro de Prisión de Adamantino)!- Gritó el Rey de los Monos instantes antes de que el poderoso apéndice de madera lo impactara.
Hashirama, Madara y Minato observaron inexpresivamente cómo una especie de cárcel formada por lo que parecían ser varios báculos de color negro y extremos de color dorado protegían al albo, al Sandaime y a los sapos.
"¡Otra vez ese maldito mono…!" Pensó fugazmente el Sannin.
De inmediato el poderoso ente formado por el Chakra de usuario de Sharingan más poderoso de la historia lanzó una estocada con su espada ardiente listo para partir en dos aquella protección, aprovechando el momento del distracción consecuencia del ataque del Senju vía su Mokujin, pero el Gama Sannin recién terminaba de realizar una secuencia de sellos y posó sus manos en el suelo al instante.
- ¡Senpou: Meikai Dainuwa (Arte Sabio: Gran Pantano del Inframundo)…!-
Las tejas debajo de los tres Hokage invocados se convirtieron casi al instante en una especie de trampa de arena que comenzó a hundir a las tres invocaciones del Sannin, lo que provocó que el Niidaime perdiera el equilibrio y no pudiera impactar la jaula que protegía al albo y al Sandaime con su temible ataque. De inmediato el rubio lanzó una Kunai de tres puntas hacia una de las tantas raíces para escapar, mientras que el Daimokujin sostenía en su mano a su creador para evitar que Hashirama se hundiera en tanto que que el enorme muñeco de madera era sepultado de lo que sería su cintura hacia abajo y el Uchiha escapaba gracias a su Jikuukan Jutsu, desapareciendo mientras el Susanoo se disipaba en el aire así como las llamas de una fogata al apagarse. Al instante la jaula desapareció en una nube de humo, regresando a su forma original.
- Eso estuvo cerca- Una gota de sudor escurrió por la sien del Rey de los Monos, quien recordó la capacidad destructora de la espada del Susanoo
- ¡Ahora debemos contraatacar!- Sarutobi realizó una secuencia de sellos casi en un parpadeo -¡Katon: Karyu Endan (Elemento Fuego: Bala Ardiente del Dragón de fuego)!-
El Sandaime exhaló una poderosa llamarada de fuego dirigida al Sannin, pero antes de eso fue detenida por un de los brazos del Daimokujin, el cual comenzó a arder en forma violenta y debido a que ya no se podía sostener era terminado de sepultar por el Meikai Dainuwa del Gama Sannin al tiempo que Hashirama de un salto abandonaba la máxima expresión del Mokuton Ninjutsu.
- ¡Incluso en ese momento ese Jutsu los obliga a proteger primero a Orochimaru…! ¡Qué monstruoso es el Jaou no Masei!- Sarutobi no se molestó en dismular su sorpresa -¡Parece ser el Jutsu perfecto…!-
- ¡No hay Jutsu perfecto, Sensei!- Replicó Jiraiya al instante "Debe haber algo que podamos aprovechar… Algún punto débil que tenga ese supuesto pacto con el demonio…" Los tres Hokage resucitados se reagruparon frente al Hebi Sannin mientras el albo observaba la situación con tranquilidad "Como me enseñó Naruto… ¡Debes poner atención a cualquier cosa que nos pueda ayudar, ya que es monstruoso lo que estamos enfrentando! ¡Cualquier detalle debe ser útil, incluso si es algo tan insignificante como el que Orochimaru no esté jugando con nosotros y nos quiera muertos de inmediato…!" La mirada de Jiraiya mostró sorpresa de un segundo a otro
"Parece que ha pensado en algo que pueda ayudarnos" Pensó fugazmente el Sandaime, mirando de reojo a su alumno y regresado al instante su atención hacia los enemigos
"¡Eso es, Orochimaru no se ha movido desde que realizó ese Jutsu…! Ha estado tranquilo y se ha limitado a dar órdenes, lo que quiere decir que no puede moverse mientras esté realizando el Jaou no Masei… Y además de eso…"
- ¿Tienes algún plan, Jiraiya-chan…?- Preguntó en un susurro Fukasaku, el sapo ubicado en el hombro derecho del Sannin
- A decir verdad, no… Pero he descubierto algo interesante en relación al Jaou no Masei…-
- ¿Eso es verdad…?- Sarutobi se unión en forma sumamente discreta a la conversación
- Sí… Pensé en que el sádico de Orochimaru, que se deleita en el sufrimiento de los demás, parece tener prisa por terminar esto y eso es algo que me parece extraño, además no se ha movido desde que realizó el Jutsu- La mirada analítica del Sannin continuaba estudiando a su enemigo -También los Hokage siempre que se reagrupan lo hacen de forma que Orochimaru esté protegido
- ¿A qué quieres llegar?- Preguntó Sarutobi de forma seria para que su alumno fuera al grano del asunto
- No cuanto tiempo sea, pero ese Jutsu es de tiempo limitado… No sólo eso, mientras está en uso ese Jutsu, él está indefenso…-
El Hebi Sannin, que seguía la conversación leyendo los labios del Gama Sannin, había entendido perfectamente las últimas palabras que había dicho su otrora mejor amigo y quedó completamente atónito al oírlas…
Lo habían descubierto.
Ciertamente el Jaou no Masei era uno de los más temibles Jutsu que podrían existir en el Ninkai (Mundo Ninja), pero el que no pudiera moverse mientras se ejecutaba lo hacía sumamente vulnerable al enemigo. Además de eso, el tiempo que podía usar ese Jutsu sólo era de quince minutos y ciertamente podría tener a su disposición a cualquier Ninja que estuviera muerto además de que el o los Ninja que invocara regresarían con el pico de capacidad que hubieran tenido a lo largo de su vida sin importar de quien se tratase y estarían forzados a obedecerlo totalmente durante el tiempo en que estuvieran de regreso en el mundo de los vivos, pero el aparentemente perfecto Masasei no Jutsu tenía un punto débil fatal…
Para mantener ese férreo control sobre los muertos vivientes, el usuario tenía que mantenerse quieto.
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El pelirrojo y el rubio se encontraban frente a frente, listos para comenzar el final de su batalla. Ambos lucían determinados a vencer, cada uno por sus respectivos ideales… Uno de ellos luchaba para demostrar que su existencia se basaba en el combate y sólo durante el calor de la batalla podía demostrarlo, mientras que el otro quería salir vencedor para defender aquellos vínculos que lo hacían querer superarse día a día. Sus vidas eran bastante similares: ambos convertidos por azares del destino en recipientes de aquellos monstruos que habían llevado destrucción a sus hogares, se habían hecho del odio de la inmensa mayoría de los habitantes de sus respectivas aldeas.
- Somos simples armas creadas para ser usadas por nuestras aldeas… ¡Yo soy el arma definitiva de Suna, creada por mi propio padre!-
Gaara comenzó el relato sobre cómo era su vida en Sunagakure no Sato, desde el momento en que incluso sin siquiera haber nacido, el terrible Shukaku había sido sellado en él para que lo pudiera controlar al relacionarse desde el nacimiento con él. Debido a que un sacrificio era necesario para realizar el Fuinjutsu que convirtió a Gaara en un Jinchuuriki, la madre de los hijos del Yondaime Kazekage, Karura, fue utilizada. Antes de morir, la madre de los tres hermanos maldijo a Sunagakure, con la esperanza de que Gaara vengara su muerte. El chico de marcadas ojeras fue entrenado por su padre, pero fue criado principalmente por su tío materno, Yashamaru…
Por el poder del Shukaku, los aldeanos de Suna terminaron odiando y temiéndole a Gaara por el monstruo sellado en su interior. Durante un tiempo, Yashamaru parecía ser la única persona que se preocupaba por él, pero el pequeño de forma inconsciente liberaba el poder del Bijuu y la gente que se le acercaba con actitud hostil siempre era herida, lo que aumentó aún más el recelo de la gente contra él. Su tío parecía ser el único que entendía que Gaara no tenía intención de hacerle daño a nadie. Pero el Yondaime Kazekage, sin embargo, no vio la misma esperanza para su hijo y vistos los frecuentes ataques involuntarios del pelirrojo hacia los siempre hostiles aldeanos, lo terminó considerando un simple experimento fallido que podría convertirse en una amenaza para Suna.
Debido al peligro que para el Kazekage representaba Gaara, comenzó a enviar asesinos para matarlo, aunque todos los intentos se encontraron con el fracaso y la muerte de los atacantes. Después de muchos intentos y pérdidas de Ninja valiosos, el Kazekage pidió a Yashamaru que matara a su sobrino. Como resultado, su tío intentó asesinarlo, sólo para fallar como los demás antes de él y terminar moribundo a sus pies. Pero cuando Gaara se dio cuenta de que era Yashamaru, se horrorizó y gritó antes de estallar en lágrimas. Aunque el niño trató de justificar el ataque de la persona más cercana a él como una orden del Kazekage, el moribundo Ninja le corrigió, diciendo que él había aceptado la misión por voluntad propia, que incluso le habían ofrecido rechazar el asunto, pero él aceptó para matarlo…
Aquella traición fue un golpe mortal para la fe del pelirrojo hacia las personas. Como nunca había amado de verdad al pelirrojo, Yashamaru esperaba que al matarlo vengaría la muerte de su hermana, que le había nombrado Gaara tras demostrar su intenso odio hacia Suna, y sin pensar siquiera en demostrarle amor a su hijo. En un último esfuerzo para matar a su sobrino, Yashamaru detonó una serie de sellos explosivos ocultos en su cuerpo pidiéndole a Gaara que muriera con una sonrisa en su rostro. Con su arena, el pelirrojo sobrevivió a la explosión y la pérdida de la única persona que pensaba se había preocupado por él lo marco. El pequeño usó la arena bañada en la sangre de su tío para grabar el kanji Ai (Amor) en su frente, como señal de que sólo se amaría a sí mismo y así como se habían dedicado a asesinarlo, ahora él se dedicaría a asesinar, para probarse a sí mismo que valía algo, que existía…
Esa era la verdad sobre el cruel Ninja de Suna.
Al terminar de oír el relato, el rubio simplemente apretó sus puños de furia y bajó la mirada hacia el suelo, pensando que tanto parecido tenía la vida de su enemigo con la suya. Huérfano a los ojos de la gente, Naruto creció sin saber nada de sus padres. Antes de morir, Minato, el legendario héroe que había sellado al Kyubi no Youko dentro de él, pidió que los aldeanos de Konoha vieran a Naruto como el héroe que había ayudado a derrotar al Bijuu. Sin embargo, sólo contados habitantes de Konoha hicieron honor a la última voluntad del Yondaime Hokage, mientras que la inmensa mayoría en cambio lo miraba con un intenso odio, debido a contener en su interior al monstruo que había destruido sus hogares y en varios casos a sus seres queridos…
En vista de ello, el Sandaime Hokage decretó que nadie debía hablar del Kyubi sellado dentro de Naruto, con la esperanza de que los hijos no lo odiaran como los padres. Sin embargo, los niños siguieron el ejemplo de sus padres, a pesar de no saber el por qué de ese odio. Aparte del Sandaime Hokage, Iruka Umino era el único que le había mostrado cariño al pequeño Naruto. El Chunin encargado de la academia se comenzó a acercar al rubio y poco a poco se ganó su confianza, se convirtió en su amigo y se volvió estricto con él durante la academia, ya que Iruka quería que Naruto se ganara el respeto de la aldea con su propio esfuerzo, quería que el rubio les demostrara a todos que estaban equivocados al juzgarlo únicamente por contener al Kyubi.
Después de eso, se llego a dar cuenta de que dos pequeñas niñas lo miraban a escondidas cuando entrenaba, pero al principio no le daba importancia, ya que esas chicas se le hacían extrañas y nunca se le acercaban, por lo que pensaba que no les agradaba. Pero el tiempo se encargó de demostrarle lo contrario, ya que esas chicas poco a poco, comenzaron a ganarse su confianza, así como su admiración y finalmente, su amor. Por último se encontró con aquella mujer que se había convertido en su guía, esa casualidad que había cambiado tanto su vida, ya que a pesar de que no había sido fácil, había logrado superarse con Ninja, como siempre había sido su deseo. Y ahora se encontraba frente a frente con ese chico tan parecido y a la vez tan diferente a él. Ambos dispuestos a pelear a lo que se habían aferrado desde niños. Gaara permanecía expectante, ya que el rubio no realizaba ningún movimiento y parecía perdido en sus reflexiones interiores.
- ¡Si quieres morir por mi está bien! ¡En este momento acabaré contigo!-
De la calabaza surgió otra gigantesca garra de arena que se dirigía hacia un Naruto que permanecía quieto en el mismo sitio, pero cuando el apéndice se prestaba a atraparlo justo como a Makoto, el rubio levantó la vista y con una velocidad impresionante formó el Rasengan en su mano derecha y tras esquivar la extremidad, le reventó el Jutsu con fuerza y de lleno, haciendo que se desmoronara al instante. El pelirrojo mostró sorpresa en su mirada y al enfocar los ojos del rubio pudo ver emitían un ligero brillo violáceo al tiempo que en su espalda se formaba una nueva garra.
- Muy bien entonces… ¡Esto irá enserio!- Grito al aire el pelirrojo mientras Temari ya no podía contener las lágrimas provocadas por el terror que sentía
"¡Por favor Gaara, no lo hagas!" Pensó la rubia fugazmente en medio de su llanto.
Naruto saltó para esquivar un violento intento del hijo del Kazekage de aplastarlo con su recién formada garra y el rubio de inmediato contraatacó apoyándose en un árbol tras dar un vistoso giro en el aire y le lanzó una patada en el rostro al Jinchuuriki del Ichibi (Una Cola), quien cayó pesadamente al suelo como consecuencia del impacto, mientras el rubio se recompuso en el aire para caer de pie, si bien se notaba en forma cada vez más evidente su cansancio. Poco a poco el pelirrojo se levantó y apenas se puso de pie completamente, ambos contendientes se lanzaron de inmediato al frente. El alumno de Ryu lanzó un violento puñetazo al rostro de Gaara, que el Ninja de Suna respondió de igual manera. Ambos puños se encontraron en su trayectoria y se inicio un duelo de fuerza por imponerse.
- ¡Ríndete de una vez!- Naruto con sus ojos aún emitiendo el brillo violáceo, clavó su mirada en la de Gaara
- ¡No…! ¡No perderé!- El pelirrojo, al verse igualado comenzó a perder la ínfima tranquilidad que le quedaba -Nadie me negará la existencia… ¡Eso nunca pasará…!-
Gaara liberó un violento torrente de Chakra al tiempo que hubo una enorme explosión, la cual cimbró todo el lugar y creó una gigantesca cortina de humo que cubrió la luz de todo el lugar y cuando se disipó, poco a poco se podía ver una silueta de gran tamaño, la cual poco a poco reveló su forma, que se asemejaba a la de un mapache de apariencia demoníaca y un tamaño descomunal. Naruto permanecía impávido ante la enorme figura que se revelaba ante él y antes de que siquiera pudiera reaccionar, entre la enorme nube de polvo levantada frente a él, un monstruo que parecía una especie de mapache de aspecto demoníaco formado por arena terminó por aparecer. El ser de inmediato cerró su garra derecha tras colocarla frente al rubio, haciendo que la arena a su alrededor de inmediato comenzara a aprisionarlo, siendo ese el detonante para que el rubio saliera de su ensimismamiento.
"¡Este es el Jutsu con el que hizo pedazos al cejotas!" Naruto alternaba su mirada en la arena que lo comenzaba a rodear gradualmente visiblemente preocupado mientras recordaba la forma tan cruel y violenta en que Gaara había hecho uso de ese Jutsu "¡Esta vez no será como en el torneo y nadie podrá evitar que me asesine…!" En medio de la desesperación que sentía, el rubio pudo notar que la arena todavía no lo había inmovilizado completamente "¡Sólo hay una forma en que podría escapar!" El rubio de inmediato trató de colocar su mano en el suelo, luchando contra la arena que lo estaba inmovilizando más y más "Vamos, sólo un poco… ¡Un poco más…!" Con el esfuerzo que prácticamente lo llevaba al límite, pudo tocar el suelo justo en el momento en que el enorme monstruo iba a terminar de cerrar su garra para aplastar al rubio entre la arena -¡Kuchiyose no Jutsu!-
Una nube de humo de considerable tamaño surgió del interior de la arena que aprisionaba al rubio, dispersando la arena en todas direcciones y revelando un sapo de color azul oscuro, que portaba una faja morada en la cual se sostenía una Katana y que tenía poco más de tres metros de altura. Naruto alcanzó a liberarse de la arena, visiblemente lastimado, ya que de su frente comenzaba a correr un hilo de sangre de considerable anchura y respiraba con notoria dificultad.
"¿Una rana?" Sasuke observaba sorprendido la nueva invocación del rubio "¡¿A qué demonios está llegando esto?!"
Para el Uchiha y las Kunoichi, la batalla ya había alcanzado dimensiones ridículas, un combate contra un gigantesco monstruo que como él mismo había dicho, sólo vivía para asesinar, mientras que por el otro lado estaba el rubio y esos ojos de aureolas que claramente eran un Kekkei Genkai que difería del resto. Nadie se había dado cuenta aún, pero el Senju había recuperado la conciencia aunque no podía moverse, es más, por el estado en el que había quedado no podía hablar siquiera. Pero podía ver el enorme monstruo frente a él y sobretodo, al rubio que estaba posado sobre un sapo delante de él y encarando de tal forma a Gaara, que parecía querer protegerlo.
"Quería invocar a Gamabunta, pero creo que con la prisa con la que hice el Jutsu no pude concentrarme…" El rubio sonrió suavemente
- ¿Dónde estoy?- Preguntó confundido el anfibio
- Disculpa…- Naruto respondió el cuestionamiento del sapo -En realidad no quería invocarte a ti, pero aún así gracias por salvarme…-
- De nada, supongo- Respondió el anfibio, desconcertado.
Gaara emergió de la cabeza de su Bijuu, de la cintura para arriba y su conciencia dominaba la escalofriante trasformación que había adquirido. Permaneció atento, aún cuando al que llamaba Baki-sensei, tal vez la única persona en todo el mundo a la que no mataría, le había dado control total sobre su Bijuu como resultado del entrenamiento al que lo había sometido durante varios años. Era muy joven para controlar ese gran poder. Suficiente esfuerzo era lograr que ese Chakra tan enorme se mantuviera estable y le permitiera seguir peleando, pero con el cansancio que ya llevaba encima le convenía mucho esperar a que Naruto tomara la iniciativa para aplastarlo como nunca había añorado aplastar antes a cualquier otra de sus víctimas. Por eso no había atacado a pesar de que el rubio había bajado la guardia para atender al sapo que recién había invocado.
- ¿Tú eres el tal Naruto del que Gamabunta-sama habla desde hace tiempo?- El dragón esperaba la respuesta con discreta ansiedad
- Supongo que sí…- Respondió débilmente el rubio
- Te has vuelto popular en Myoubokuzan y la verdad deseaba conocerte- La sonrisa del anfibio de piel azul provocó tranquilidad en el rubio -Y ahora que lo noto, hay una Douki Kuchiyose por aquí- El sapo volteó de reojo hacia donde Red Daemon's se acercaba a su vez -¿Eso es cierto?-
- Sí…-
- Increíble… ¿A quién invocaste…?-
- A Red Daemon's Dragon… Me ha ayudado mucho- Naruto miró al cielo para sonreírle a su Douki Kuchiyose
- Eso es porque las Douki Kuchiyose son superiores a las Kuchiyose comunes…- El anfibio sonrió discretamente -¿Cómo lo hiciste?-
- Tenía que salvar mi aldea y proteger a un…- El rubio se detuvo un momento para buscarle al Senju una forma de decirle -A un amigo-
"N-Naruto…" Fue el débil pensamiento del Senju, cuyo cuerpo temblaba casi imperceptiblemente, producto del esfuerzo de querer levantarse para intentar ayudar a su rival, al chico que lo consideraba su amigo
- ¡Esa es la actitud!- El sapo desenvainó su espada -¡Acabemos con esto entonces!-
- De… De acuerdo- Respondió débilmente el rubio, enfocando su mirada en el Ichibi
- Por cierto, yo me llamo Roningama- Dijo el anfibio para luchar contra el Bijuu
- ¡Entonces vamos por él, Roningama…!-Apenas se dio cuenta de que Naruto y el dragón se dirigían hacia él, Gaara, a través de su Bijuu inició su ataque
- ¡Fuuton: Renkuudan (Elemento Viento: Proyectil de Aire Comprimido)!- El Ichibi golpeó su estómago y de su boca surgió una enorme esfera de viento.
Con un movimiento sorprendentemente ágil, Roningama saltó a un costado para esquivar el ataque, que arrasó con varios árboles del bosque antes de disiparse formando un considerable surco de tierra de varios metros de longitud. Todo a su paso había sido destruido fácilmente…
Frente a ellos, el Shukaku los miraba con furia asesina casi palpable.
- Si nos da con eso, seremos historia… Sin embargo, hay una forma de derribarlo- El llamado Roningama observaba detenidamente al Ichibi y en particular al pelirrojo posado en la cabeza del Bijuu
- ¿A qué te refieres con eso?- Preguntó expectante el Uzumaki
- Si podemos acercarnos y lograr atacar al chico, podemos romper su concentración y obligarlo a reprimir a esa cosa…- El sapo abrió su compás, listo para la acción
- Muy bien…- El rubio endureció la mirada -¡Hagámoslo!-
- ¡Voy a enviarlos al otro mundo!- Replicó el ya enloquecido Gaara -¡Fuuton: Renkuudan…!-
- ¡Observa la fuerza de mi alma!- Naruto gritó a su vez -¡Absolute Powerforce!-
Red Daemon's Dragon aumentó su velocidad de un aletazo y se dirigió a toda velocidad hacia el Fuuton de Gaara mientras su garra derecha se vio rodeada de un intenso Chakra y la extendió al frente para chocar de lleno contra el ataque, provocando una explosión en el aire, así como una onda de choque que cimbró el lugar considerablemente. Keiko y Sakura se sostuvieron entre ellas para no caer mientras que Sasuke comenzó a acercarse al Senju para llevárselo de ese lugar. Cuando llegó y comenzó a levantarlo regresó la mirada al dragón oscuro y al Bijuu.
- Es impresionante que el dobe de Naruto haya logrado algo así…- Susurró el pelinegro mientras acomodaba el brazo de Makoto sobre su cuello
- E-Es el nuevo poder de Naruto…- Susurró con dificultad el castaño debido a su lamentable estado, llamando la atención de Sasuke
- ¿Qué fue lo que pasó, Senju?- Preguntó con desconcierto el Uchiha -Nosotros éramos los mejores Genin de la academia y ese idiota de Naruto era un perdedor… Pero ahora, sostiene una batalla que nosotros no podríamos creer si no la estuviéramos viendo…-
- N-Nos confiamos, Sasuke…- Makoto volvió a perder el sentido, debido al esfuerzo que había realizado para tener ese breve diálogo con su compañero de equipo
- Puede ser…- Susurró para sí mismo el pelinegro al darse cuenta de que el castaño ya había perdido la conciencia y de inmediato regresó la atención a la batalla.
El Uchiha observaba fijamente al dragón detener el ataque y abrirle el camino a Roningama para que éste, en una muestra sorprendente de agilidad comenzara a escalar el cuerpo del Bijuu con elegantes y precisos saltos para acercarse a al pelirrojo... Quería ver que tan lejos podía llegar al que en la academia no considera digno de estar en la misma generación que él y que claramente ya lo había superado.
Los zarpazos que el Ichibi lanzaba en su desesperación por detener a su enemigo, eran esquivados con cierta facilidad por el sapo, cuya agilidad era claramente superior a la de otras invocaciones. La ira en el rostro de Gaara era sumamente marcada al ver que sus ataques continuos resultaban infructuosos y le era cada vez más difícil mantener estable el Chakra de su Bijuu. En tanto que Naruto también permanecía expectante, esperando la oportunidad para atacar al chico de Suna…
Súbitamente se escuchó el graznar de un ave y los Genin de Konoha orientaron su mirada hacia el cielo, donde las Kunoichi del Equipo 7 caían del cielo tras haber sido soltadas por Hiten. Sakura y Keiko corrieron hacia el par de chicas apenas las vieron caer de pie, mientras el fénix descendía detrás de su invocadora y se posaba suavemente en el suelo.
- Sakura-san ¿Qué está ocurriendo?- Preguntó confundida la Hyuga
- ¡Naruto invocó a ese sapo y ahora está combatiendo contra el chico de Suna!- Contestó la pelirrosa, visiblemente exaltada
- ¿Tú sabes quiénes son, Hiten?- La Uchiha volteó hacia su invocación, que miraba con una sonrisa en su pico a Red Daemon's
- El sapo no sé, pero creo que aquél dragón es uno de los Signer Dragons (Dragones Signos)…- Respondió al instante el fénix sin despegar la mirada del combate -Aunque pensaba que sólo eran un mito…-
- ¿A qué te refieres con un mito?- La Kurama preguntó superando el desconcierto de ver hablar a un ave gigante debido a la curiosidad que sentía
- Es muy complicado realizar una Douki Kuchiyose y esa es la única forma de invocar a esos seres- Respondió el fénix con serenidad
- ¡Eres el mejor, Naruto-kun…!- Exclamó alegre la Uchiha al darse cuenta de lo que significaban las palabras de su invocación
- ¡Adelante, tu puedes Naruto-kun!- Hinata secundó a su mejor amiga.
- ¡Vas a morir en mis manos!- Exclamó al aire el pelirrojo con expresión demencial
- ¡Ni mi camino ni mis sueños terminarán aquí…!- Replicó al instante el rubio -¡No nos rendiremos jamás…! ¡Adelante Roningama…!-
- ¡Muere…! ¡Fuuton: Dai Boufuu (Gran Tempestad Destructora)…!-
El sapo dio un último salto, enfilándose a gran velocidad hacia Gaara, que inhaló una gran cantidad de aire contenida en su pecho excesivamente inflado, el cual liberó en forma de un violento remolino surgido de sus fauces que se dirigía hacia él a gran velocidad ante la mirada expectante y temerosa de Sakura, Keiko y Sasuke. Hinata y Nami observaban con expectación cómo el sapo se dirigió precisamente hacia el centro de la violenta corriente de viento y fue engullido por ella… Temari observaba expectante desde su escondite, puesto que sabía de la capacidad destructora de ese ataque.
"No te rindas Naruto-kun…" Pensaron a la vez Nami y Hinata mientras se tomaron de las manos
- ¡Muere imbécil…!- Gaara reía escandalosamente con siniestras carcajadas -¡Es lo que mereces por hablar estupideces…!- De un segundo la expresión del Genin de Suna cambió por una de incredulidad, cuando levantó la mirada y notó que sobre su cabeza estaba el rubio
- ¡Tú perdiste…!- Exclamó el rubio mientras gritaba al aire con todas sus fuerzas mientras se giraba para -¡Toma…!-
Hinata, Nami, Sasuke, Sakura, Keiko y la escondida Temari observaron cómo el Uzumaki rápidamente alcanzó a Gaara y le propinó un brutal puñetazo de lleno en su estómago. Fue tan poderoso el golpe que una onda de choque se manifestó tras el cuerpo del pelirrojo, dejándolo totalmente incrédulo… Pronto tosió sangre mientras que poco a poco la arena comenzó a perder la cohesión debido al impacto y aquél monstruo se iba desmoronando lentamente.
Tan impactado estaba por su derrota, que ni quisiera se dio cuenta de que comenzaba a caer ya sin fuerza alguna para intentar algo junto con el rubio. Su creencia de que sólo existía para quitarle la vida a los demás se había venido abajo de la misma forma en que la forma espectral formada por su arena se derrumbaba rápidamente. Sin darse cuenta ya caía hacia el suelo de espalda y sin posibilidades de hacer nada, ya sin reservas de Chakra y con su ideal destruido, ya que había sido vencido, por lo que la caída de varios metros terminaría por acabar con él y eso no le importaba en lo absoluto. Ante la sorpresa de los presentes, incluida una Temari que ya corría para intentar atrapar a su hermano menor, el rubio alcanzó a darle una patada para que cayera en uno de los montones de arena que quedaron del cuerpo del Bijuu.
- ¿P-Por qué…?- Susurró Gaara, sin dirigirse a nadie en particular, una vez que sintió el dolor de la caída
- Porque puedo entenderte…- Respondió Naruto, quien lo mirada con expresión triste desde otro montón de arena
- ¿Q-Qué…?-
- Así como tú, yo tengo sellado a un monstruo en mi cuerpo, el Kyubi que atacó mi aldea el mismo día que nací…- El rubio cerró los ojos -Por eso la gente me odia y me trata mal, varias veces trataron de matarme y hubo un tiempo que deseaba vengarme por el maltrato que recibía… Pero el viejo Hokage siempre creyó en mí, luego conocí a Iruka-sensei y por fin tuve a alguien que estuvo conmigo, después conocí a Rimu-chan, después Ryu-sensei y finalmente llegaron Hinata-chan y Nami-chan… Y si no lo hubieran hecho, no sé donde estaría hoy…- De los ojos del rubio comenzaron a brotar gruesas lágrimas -Las personas debemos comprendernos unas a otras, compartir las alegrías y las tristezas, así nuestros corazones podrán latir unidos y un futuro brillante llegará para todos- El pelirrojo miraba con sorpresa al rubio -Tú también tienes un vínculo en qué creer…-
- ¿U-Un Vínculo…?-
- Observa…- El rubio abrió los ojos al tiempo que sus ojos recuperaban su coloración azul y levantó la mirada en dirección hacia donde una preocupada Temari iba llegando -En lo que llevamos de combate no se alejó, puesto que estaba al pendiente de ti y ahora está dispuesta a todo para protegerte…-
En el cielo, Red Daemon's rugió y posteriormente comenzó a desaparecer en forma de varias partículas de luz brillante que se elevaron al cielo, mientras Naruto, totalmente agotado, perdió la conciencia. Sin embargo sus novias reaccionaron al instante y corrieron a auxiliarlo, abrazándolo protectoramente e ignorando completamente al pelirrojo y a la rubia, que de inmediato se acercó para tomar al debilitado Gaara y huir del lugar.
- Debemos irnos de aquí…- Temari saltó para escapar por las ramas de los árboles
- Temari…- Susurró débilmente el pelirrojo
- ¿Qué sucede?- Preguntó la rubia sin dejar de mirar hacia el frente
- P-Por todo… Yo… Lo siento…- Respondió débilmente el Jinchuuriki del Ichibi
- No importa…- Temari sonrió suavemente con las palabras de su hermano -Y por Kankuro tampoco habrá problema…- Los hermanos de Suna continuaron saltando entre los árboles, hasta perderse entre el frondoso bosque que no había sido destruido por la batalla entre Naruto y Gaara…
…
- ¡Katon: Goukakyuu no Jutsu…!-
- ¡Katon: Dai Endan (Elemento Fuego: Gran Bala Ardiente)…!-
Ambos Jutsu Katon chocaron con violencia, levantando una enorme llamarada al aire que se elevó hasta ser contenida por la barrera que estaba levantada alrededor del lugar. Para Orochimaru resultaba sumamente difícil de imaginar siquiera que con el tal Modo Sennin, Jiraiya fuera capaz de igualarse con los poderosos ataques Katon de Madara Uchiha. El reciente choque de Jutsu sólo era una leve muestra del verdadero poder del Gama-sennin, un factor con el que nunca contó desde el inicio del combate. Si hubiera estado solo, hubiera matado a Sarutobi con facilidad, pero la intromisión de Jiraiya lo había impedido.
- ¡Suiton: Suiryudan no Jutsu (Elemento Agua: Técnica Bala Dragón de Agua)…!-
- ¡Doton: Doryuheki!-
El poderoso Dragón formado por agua y lanzado por Hashirama fue detenido en seco por el enorme muro creado por el Jutsu de Sarutobi, ante la expresión de desagrado del Hebi Sannin, quien se convencía más a cada momento que era una mala idea continuar con el ataque, puesto que tenía todo en su contra, ya que el punto débil del Jaou no Masei había sido descubierto y Minato estaba bastante lastimado para su pesar, ya que las tentativas del rubio por usar el Rasengan fracasaron ante la versión mejorada de su Sensei, el Oudama Rasengan (Gran Bola de la Esfera Espiral), por lo que prácticamente estaba obligado a ser el escolta del Sannin.
- ¡Orochimaru-sama!- Exclamó uno de los sujetos que mantenían la barrera, el que tenía tres pares de brazos
- ¡¿Qué sucede?!- Exclamó con visible irritación el Hebi Sannin
- ¡Al parecer Gaara ha sido derrotado!- Respondió el único de los secuaces de Orochimaru que portaba un Hitai de Oto
- ¡¿Qué…?!- Replicó el líder de Otogakure con visible enfado
- La invasión ha fallado también…-
Orochimaru volteó hacia su subordinado gordo, que a su vez observaba en dirección a las calles de Konoha, donde los varios ANBU y Jounin de la aldea, una vez que los civiles ya había sido conducidos a los refugios secretos de la aldea, derrotaban con dureza a los Ninja de Suna y de Oto. Varios de los conocidos Jounin de Konoha como Asuma Sarutobi, Kurenai Yuuhi y Genma Shiranui y varios más derrotaban a los invasores con una determinación basada en la indignación por el ultraje al que habían sometido a su querida aldea.
- Además de eso, ese imbécil de Baki ha desaparecido- El Sannin con cada más furia por las malas noticias que iba recibiendo, volteó a ver a la única mujer entre los sujetos que lo habían ayudado a encerrar a Sarutobi
"Este juego ya se me salió de las manos…" Pensó con seriedad Orochimaru ante la situación del ataque, que claramente se estaba tornando desfavorable hacia él
- ¿Qué ocurre?- El Hebi-sannin volteó hacia el Gama-sennin -¿Perdiste el control de la situación, vieja serpiente?- La marcada sonrisa de Jiraiya casi había terminado por sacar de sus casillas a Orochimaru, pero se tranquilizó después de unos segundos
"Será mejor retirarme, aunque cuando expire el Jaou no Masei pueda moverme, el escenario no es el propicio para continuar esta batalla… Y esto se pondrá más divertido la próxima vez…" El Hebi-sannin recuperó la tranquilidad y levantó la mano derecha -¡Ya saben que hacer!-
- ¡Sí…!- Replicaron los cuatro sujetos que habían levantado la barrera.
Al instante la poderosa protección que los había mantenido aislados del exterior se disolvió y los cuatro sujetos se reagruparon detrás de Orochimaru, al tiempo que frente al líder de Oto hacían lo mismo los tres Hokage resucitados. Jiraiya y Sarutobi aprovecharon el momento para reunirse y encarar al grupo de frente, al tiempo que detrás de ellos varios ANBU se agrupaban también.
- Ustedes ganan por ahora…- Dijo Orochimaru con voz suave y expresión seria -Pero… El verdadero terror apenas comenzará…-
- ¡¿A qué te refieres con eso?!- Exclamó al instante el Gama Sennin, sin tener idea de lo que insinuaba su otrora mejor amigo
- Ya lo sabrás…-
Entre lo que parecían ser llamas negras, Orochimaru y los cuatro sujetos que habían levantado la barrera al principio del combate desaparecieron ante la mirada seria de Jiraiya y el Sandaime, mientras que la piel de los tres Hokage revividos por el Jutsu de Orochimaru parecía cuartearse como si fuera una costra, lo que llamó poderosamente la atención de los presentes. De inmediato Jiraiya y Sarutobi corrieron hacia los tres Hokage, que ya habían caído de espaldas, lo que parecía indicar que el Jutsu de Orochimaru parecía estar llegando a su fin.
- ¡Minato…!- El Gama-sennin tomó a su alumno en sus brazos -¡¿Qué sucede?!-
- P-Parece que el Jutsu de Orochimaru… Está por terminar…- Susurró con dificultad el Yondaime mientras su tez adquiría una palidez fantasmal
- Minato…-
- N-No te rindas, Sarutobi…- El mismo fenómeno le ocurría a Madara -C-Continúa defendiendo Konoha, hasta el último aliento…-
- Madara-sensei…- Susurró el Sandaime con rostro desencajado ante la impotencia de ver morir nuevamente a su Sensei
- P-Protejan Konoha- Susurró con dificultad el Shodaime para todos los presentes -La voluntad de fuego reside en ustedes… Y disculpen por haberles ocasionado estos problemas…-
Los primeros en expirar fueron Hashirama y Madara, que ante la dolida expresión de Sarutobi comenzaron a desintegrarse en forma de cenizas, que poco a poco comenzaron a llevarse el viento naciente del lugar. Minato respiraba con evidente dificultad ante la expresión desencajada de Jiraiya, quien se sentía impotente de no haber podido ayudar a su alumno por segunda ocasión. El rubio cerró los ojos y sonrió ligeramente, pero esa sonrisa se borró casi al instante.
- J-Jiraiya-sensei…- Susurró débilmente el agonizante Yondaime
- ¿Qué sucede?- Preguntó el Gama Sannin, tratando de contener el llanto
- T-Te encargo, A Naruto-chan-
- Minato-kun…- Susurró Sarutobi con expresión enternecida al ver cómo el último aliento de su sucesor y a la vez antecesor en el mando de Konoha dedicaba los últimos momentos de su vida a su hijo
- A-Adiós, S-Sensei…- La cabeza del rubio se venció hacia un lado, en señal de que su vida había terminado nuevamente, pero aun así alcanzó a esbozar una suave sonrisa
- ¡Minato…!- Exclamó el albo al aire mientras el cuerpo de su alumno comenzó a desintegrarse así como el de los otros Hokage resucitados.
Cuando Minato terminó de convertirse en polvo, el Sannin apretó los puños y ante las miradas enternecidas de Hiruzen y los sabios sapos, comenzó a golpear el suelo donde el cuerpo de su alumno estaba hace unos instantes al tiempo que poco a poco, las nubes negras sobre Konoha comenzaron a liberar una sutil y fina lluvia que comenzaba a empapar a los Ninjas presentes. Después de unos instantes de silencio, Sarutobi posó su mano en el hombro de su alumno, quien lo volteó a ver fugazmente. Jiraiya cerró los ojos con pesar mientras el Sandaime secundó el gesto para acompañar a su alumno en el dolor que sentía. Los ANBU presentes, detrás de sus máscaras también replicaron el gesto para honrar no sólo a Minato sino a sus antiguos líderes mientras maldecían silenciosamente a Orochimaru por haberlos manipulado de esa manera…
…
Sin que nadie se percatara de ello debido al solemne gesto silencioso, pero sobre todo debido a la velocidad que llevaban, detrás de ellos, en dirección a la arena del estadio caían del cielo la Jounin Ryu y Baki en sus formas humanas, en una postura característica del Shinryu Shiki, ya que la pelirroja sostenía el cuello de su enemigo con la mano derecha y lo forzaba a arquear el cuerpo con su rodilla, que estaba posada en la espalda del Jounin de Suna…
Si bien ambos lucían lastimados y con visible oscurecimiento en su piel debido a las quemaduras de sus poderosas flamas que usaron en su forma de dragones, así como diversos cortes, Ryu lucía mucho mejor en comparación con su rival, que ya no se oponía a la sádica llave de la que era víctima. Finalmente, Baki se estrelló de frente de forma visiblemente violenta y quedó completamente incrustado en el suelo de la arena, completamente fuera de combate mientras la pelirroja dio un salto para caer de pie a escasos centímetros de su derrotado oponente, si bien no duró erguida un segundo, ya que hizo una mueca de dolor y de inmediato se acuclilló mientras se tomaba el brazo izquierdo.
- Sí que tienes dura la cabeza…- Susurró Ryu para sí misma -En fin… Igual te gané-
…
En las gradas, Kabuto miraba con incredulidad la forma en que su líder había escapado y al parecer sólo él quedaba en condiciones de combatir, puesto que los demás Ninja de Oto y Suna a su alrededor estaban completamente derrotados. La máscara ANBU que había robado ocultaba muy bien la cara de preocupación que tenía, ya que estaba él sólo contra Kakashi, Might Guy, así como la supuesta Genin Azula y su compañera Ukitsu, que estaban esperando el menor movimiento del enmascarado para atacarlo. Trataba de pensar la forma más adecuada de huir pero sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando se dio cuenta de que la joven morena se lanzó de frente hacia él.
- ¡Te tengo…!- Exclamó la Kankichi preparándose para lanzarle un puñetazo con el puño derecho.
Kabuto sonrió para sus adentro al ver la oportunidad perfecta para escapar aprovechando el desconcierto que había provocado la morena con la forma en que se había precipitado al atacar. Saltó en forma elegante para evadirla y usando una de las columnas como apoyo podría alcanzar el techo del lugar para escapar exitosamente ante la contrariedad de la morena…
- ¡Katon: Zangetsuha…!-
Lo único que pudo ver un atónito Kabuto, la mano derecha de Orochimaru, fueron las ondas de fuego con forma de luna creciente segundos antes de que lo impactaran con violencia y lo proyectaran al exterior. Kakashi y Guy tampoco podían ocultar la sorpresa de ver cómo la supuesta Genin había realizado un Jutsu así sin la necesidad de realizar sellos, pero su sorpresa no terminó ahí, ya que sin darle oportunidad a Kabuto de defenderse posó los dedos medio e índice de su mano derecha al frente.
- ¡Raiton: Kaminari…!- Ante la sonrisa confiada y algo tétrica de la Princesa de la Nación del Fuego, Kabuto recibió en pleno pecho el ataque consistente en un violento relámpago, justo donde había recibido el Zangetsuha y salió proyectado violentamente a una columna, impactando de espaldas y cayendo pesadamente al suelo segundos después, al tiempo que perdía la máscara por el impacto
- C-Cómo… ¿Cómo lo hiciste…?- Un débil Kabuto, visiblemente herido y al borde de la inconsciencia volteó a ver de reojo a la castaña
- Me faltaba capturar a alguien y veo que eres importante, así que no pude haber elegido una mejor presa…- La suave sonrisa y la sombría mirada de Azula no pudieron intimidar a Kabuto, puesto que apenas terminó de escuchar las palabras de la Genin perdió la conciencia mientras la princesa volteó a ver a su amiga suavizando su expresión -Te salvé el trasero, Ukitsu-
- ¡Gracias Azula-chan!- Exclamó con sonrisa nerviosa la morena, pensando en lo que le hubiera hecho su Sensei si el falso ANBU hubiera logrado escapar
"Esta chica es impresionante" Pensó con asombro Might Guy "Lanzó consecutivamente dos Jutsu de Rango B siendo una Genin y además de eso lo hizo en el momento preciso para dejar fuera de combate al sujeto, además, a pesar de ya no tener reserva alguna de Chakra está tranquila y serena como si confiara además en su habilidad… Es una pena que no haya participado en el Examen, puesto que hubiera llegado a ser incluso Jounin ya que lo que hizo fue impresionante para alguien de su edad e incluso lo hizo parecer fácil…"
"Ese Jutsu Raiton es muy diferente al Chidori y tiene la ventaja de poder lanzarse a distancia, por eso no corre riesgo alguno al usarlo, además ese Jutsu Katon también parece diseñado para ser lanzado a velocidad e incluso en pleno movimiento… No pensé que una chica tan sólo un año mayor que Sasuke y Naruto pudiera hacer algo así, pero veo que estaba equivocado…" Al Ninja Copia le costaba trabajo ocultar su asombro y silenciosamente se recriminó por no haberse descubierto el Sharingan para poder copiar esos Jutsu tan prácticos…
…
Notas
Las batallas en los distintos frentes han terminado con victoria para los Ninja de Konoha y el Equipo Ryu ha demostrado sus grandes capacidades de combate. Hinata en el manejo del Byakugan y Nami con su Taijutsu enfocado en las piernas, mientras que las chicas crossover, Azula y Ukitsu, han mostrado gran manejo de unas habilidades que las acercan bastante a sus habilidades canon, ya que la Princesa de la Nación del Fuego tenía un elevado nivel de Fuego Control, que aquí se traduce como una habilidad innata para el Katon, como el Jutsu con el que ataca a los Chunin en el pecho y está basado en el ataque que le lanza a Iroh en el episodio "The Chase" y qué decir de su Raiton, basado en el relámpago derivado de su Fuego Control, mientras que Ukitsu en Ikkitousen demostró tener una fuerza brutal destacable y una gran habilidad y velocidad en combate los cuales se tradujeron en grandes combates cuando salió a escena y pues, con la naturaleza Ecchi de su anime de origen, de repente la chica tendrá esos momentos, más que nada para respetar en lo posible su esencia original.
Finalmente la amenaza de Suna ha terminado, pero el que Orochimaru llamada a su infame ardid "un juego" no es una buena señal.
