Naruto Zarya

Antes que otra cosa, los reviews:

carlos29: Ciertamente es divertido ver a Pedofilomaru fracasar es divertido, pero realmente, las cosas se van a poner difíciles para los chicos.

OTAKUFire: Tiempo para entrenamientos, pues con lo que pasará no va a haber mucho, además de que la trama a partir de este capítulo dará un giro dramático.

Ukamulbas: Pues gracias, la historia es ahora cuando se tuerce en una nueva dirección.

CCSakurafover: Gracias, je, je, je… Pues sí, Hiruzen sobrevivió, aunque algo perverso espera en las sombras.

Guest4: Well, it is a posibility…

Elchabon: Justo a tiempo diría yo, je, je, je… Si bien el viejo mono sigue vivo, pues realmente algo más grande se acerca amenazadoramente.

- Probando, uno, dos, tres…- (Personaje hablando)

"Bah, que tontería" (Personaje pensando)

(Lo escrito entre puntos suspensivos en cursiva son recuerdos)

Lo escrito en cursiva sin comas ni guiones y centrado, son narraciones, de los personajes o mías o documentos.

"Si está escrito entre comillas, son pensamientos de los personajes…"

XI: Preludio a la Guerra.

Todos los Shinobi activos de Konoha se encontraban reunidos frente a la torre Hokage, mirando atentos a su líder, quien se preparaba para hacer su respectiva declaración en relación a la invasión ocurrida apenas unos días antes…

En el caso de los varios Genin, se encontraban agrupados en sus respectivos equipos y eran encabezados por sus respectivos Sensei Jounin. Varios de los numerosos Ninjas todavía mostraban heridas de la batalla en forma de vendajes, como el caso de Ryu, que todavía llevaba una venda que le cubría la frente y tenía el brazo derecho completamente vendado…

Era curioso que la líder del Equipo 7, flanqueada por la bella morena Ukitsu, resultara más herida que sus propios alumnos, si bien las dimensiones de sus batallas eran distintas. Naruto al centro, Nami a la derecha y Hinata a la izquierda se encontraban en formación y tomados de las manos delante de su maestra y su novel compañera. Los ojos del chico eran azules como lo habían sido casi desde siempre. Seguramente su extraño Doujutsu se reactivaría cuando se les pegara la gana hacerlo, pensaba despreocupado…

En cuanto al Equipo 8, Makoto Senju caminaba con ayuda de una muleta en su costado derecho, ya que su pierna izquierda estaba lastimada, pero el daño no era serio y se recuperaría pronto. Sus compañeros estaban posados a su lado por si llegaba a perder el equilibrio. Sakura lucía sumamente alegre ya que si bien fue una batalla intensa, la súbita retirada de Orochimaru evito que hubiera una mayor cantidad de bajas para Konoha y por el contrario, las pérdidas de Oto y Suna eran cuantiosas. Sasuke se encontraba pensativo desde el final de la invasión, tras ver cómo el peor alumno de su generación había obtenido poderes increíbles en colaboración con los dragones y sapos que invocaba…

Inexplicablemente quería obtener ese poder para demostrar que era el mejor y por lapsos ya comenzaba a olvidar que su objetivo principal era asesinar a su hermano mayor.

Respecto al Equipo 9, tanto Kiba como Shino flanqueaban a una Keiko que también lucía pensativa desde que Konoha obtuviera la victoria durante la invasión. Se había dado cuenta de su debilidad y de cómo la lucha que había sostenido el chico que consideraba un cero a la izquierda en ese momento era impensable para ella. Simplemente no se imaginaba peleando a esos niveles. Por otra parte, sus compañeros no parecían haber cambiado en lo absoluto, ya que Shino conservaba su inexpresividad innata y Kiba seguía con su actitud confiada ante la sonrisa siempre tranquilizadora de Kurenai.

El trío Ino-Shika-Cho del Equipo 10 estaba en completo relax, ya que de los tres integrantes, Ino estaba alegre ya que su relación con Makoto iba viento en popa mientras que Shikamaru seguía en su actitud desinteresada hacia la vida y Chouji permanecía tranquilo, ya que se encontraba comiendo una enorme bolsa de frituras alegremente. Asuma miraba fijamente a su padre, esperando aquél discurso donde realzaría la Voluntad de Fuego en la que creían los habitantes de Konoha.

- Escuchen- Sarutobi por fin había comenzado -El ataque del que fuimos víctimas fue obra de Orochimaru… Kabuto, oficialmente Genin de Konoha y realmente espía de ese miserable ha confesado las maquinaciones siniestras de su líder, que asesinó al Kazekage y lo suplantó para poner a nuestros aliados de Suna en nuestra contra… Si no hubiera sido por los esfuerzos de una valiente Kunoichi que lo atrapó antes de que escapara, habríamos roto nuestra alianza con Suna, que también fue víctima de la maldad de Orochimaru… A partir de ahora, ese infame Ninja será cazado tanto por Konoha como por Suna en todos los rincones del mundo para que esto no vuelva a ocurrir… ¡Nuestra aldea se ha levantado de esta crisis con la fuerza de la Voluntad de Fuego que late en todos nuestros corazones! Y gracias a ella, nuestra aldea y sus habitantes seguirán aquí… ¡Conservaremos esta fuerza para proteger no sólo el legado de los que nos precedieron, sino también protegemos el patrimonio de los que nos seguirán! ¡Ninja de Konoha, el destino está de nuestro lado el día de hoy…!-

Los aplausos y los gritos de apoyo hacia las palabras de Sarutobi no se hicieron esperar. Los más entusiasmados eran los Chunin, que si bien no eran unos novatos, tampoco estaban en la élite. Los Jounin en cambio, se lo tomaban con más sobriedad y calma, al tiempo que para los Genin el ver a Sarutobi dirigirse en forma tan majestuosa hacia ellos, provocaba que lo vieran como un gran héroe y respetado líder, querido y admirado por todos…

A pesar de ser ya un anciano, el Sandaime todavía tenía gran parte de su habilidad de juventud y sorpresivamente bajó la cima de la torre Hokage saltando con gran habilidad entre los balcones de cada piso para posarse frente a los cuatro equipos de Genin novatos que habían presentado el examen. Los doce novatos observaban con expectación al líder de la aldea, que en todo momento fue flanqueado por su alumno, el famoso Gama-sennin, quien observaba con curiosidad a los noveles Ninja.

- Los Exámenes Chunin fueron interrumpidos inesperadamente, pero hasta ese momento, varios fueron los Genin que nos mostraron sus habilidades y muchos de ellos lograron dejar satisfechos a los jueces que los evaluaron a lo largo del torneo…- Todos los Ninja de la aldea ya habían rodeado a los doce novatos -Por lo que me enorgullece elevar de rango a esos destacados Ninja que demostraron su valía no sólo durante el torneo, sino también durante el ataque de Orochimaru…- Del otro lado de Sarutobi se acercó el sinodal del examen, Genma Shiranui, cargando varios chalecos que eran parte de la indumentaria reglamentaria de los Chunin de Konoha -Conforme los llame den un paso al frente por favor… ¡Hinata Hyuga!-

- ¡S-Si!- Asintió con algo de nerviosismo la heredera del clan Hyuga al tiempo que un poco en contra de su deseo se soltaba de la mano de su Naruto-kun para posarse a escasos pasos del Sandaime

- Demostraste una gran calma durante tu prueba y te revelaste como una Kunoichi de gran corazón, con una mente analítica y grandes habilidades, así que me enorgullece entregarte esto…- Genma le extendió al Hokage un chaleco, que a su vez Sarutobi entregó a la bella peliazul con una sonrisa -Ahora eres Hinata Hyuga, Chunin de Konoha… ¡Felicidades!-

- G-Gracias…- Hinata bajó la mirada ligeramente, mientras sonreía y las lágrimas de felicidad escurrían lentamente por sus mejillas

- Ahora… ¡Nami Uchiha!-

- ¡Sí!- Asintió en forma nerviosa la pelinegra mientras Naruto la soltaba suavemente para que se colocara junto a su mejor amiga, frente a Sarutobi

- Tu habilidad y claridad son dos de tus virtudes, necesarias para una Kunoichi en el calor de la batalla, como revelaste a lo largo de toda la prueba, así que es un completo orgullo para mí entregarte esto…- Así como a su mejor amiga, Sarutobi le entregó un chaleco oficial de Chunin a la azabache -Nami Uchiha, Chunin de Konoha… ¡Felicidades!-

- ¡Gracias Hokage-sama…!- Respondió la Uchiha haciendo nerviosas reverencias para después voltear a ver a su amiga -¡Lo hicimos, Hina-chan…!-

- Sí…- La Hyuga levantó la mirada y una vez que se limpió las lágrimas en sus ojos le sonrió suavemente a su mejor amiga -Lo hicimos…-

- Después, pero no menos importante… ¡Naruto Uzumaki, pasa al frente por favor!-

- ¡Enseguida!- El entusiasmado rubio corrió con expresión alegre hacia el Sandaime ante las miradas frías de gran parte de los Ninja presentes, posándose entre sus novias, quienes le abrieron paso con marcada alegría

- Naruto, has demostrado un gran corazón, creyendo en tus sueños sin rendirte y poco a poco has hecho tu propio camino, has demostrado una pasión inigualable en tu alma ardiente, diferente a la de los demás y te has convertido en todo un Ninja, así que con orgullo y alegría te entrego esto…- El rubio también recibió el chaleco oficial ante las miradas alegres de Jiraiya, Sarutobi, Nami y Hinata -¡Felicidades Naruto Uzumaki, Chunin de Konoha…!-

- ¡Lo logramos chicas, así como lo prometimos…!- El rubio se lanzó a abrazar a las chicas, quienes correspondieron gustosamente y con marcado sonrojo el espontáneo gesto de su novio

"Disfrútenlo, se lo merecen…" Pensó fugazmente el albo, mirando con una gran sonrisa a su ahijado y a las chicas que ahora eran estrictamente hablando sus ahijadas políticas

- El siguiente nombramiento…- Sarutobi retomó la palabra, pero fue interrumpido casi al instante

- ¡Abran paso, la familia real de Nación del Fuego va a pasar…!-

La confusión quedó sembrada en el lugar cuando el vocero oficial, conocido por todos por sus hábitos extravagantes cuando no estaba trabajando se acercó seguido de la familia real, encabezada por el Daimyo Ozai, que caminaba hacia el Sandaime con paso firme y su hija, la Princesa Azula, flanqueándolo a la izquierda…

Todos los Ninja observaban confundidos la razón de que la élite política de La Nación del Fuego estuviera en ese lugar y a varios les llegó el pensamiento de que su gobernante había llegado para demostrar a Konoha, que sus habitantes no estaban solos en la difícil situación en que habían quedado tras la invasión de hace casi una semana. Pero dos Jounin, específicamente Kakashi y Guy se sorprendieron al reconocer a la chica…

Pensaban que sólo era una coincidencia de nombres y que esa chica realmente fanfarroneaba, pero cuando observaron que efectivamente la Kunoichi que había dejado fuera de combate al espía de Orochimaru era ella, no pudieron ocultar su asombro. La expectación en la concurrencia permanecía por la presencia de su líder supremo, quien ya estaba frente al Sandaime y a su alumno el famoso Gama-sannin.

- Jiraiya-sensei- Saludó respetuosamente el líder de la Nación del Fuego

- Ozai-chan- Replicó con malicia el Gama-sennin

- Me alegra saber que están aquí, Ozai-sama…- Saludo Sarutobi con una reverencia siendo correspondido al instante por la familia real

- Es mi deber, Sarutobi-san, después de todo Konoha y la Nación del Fuego son las partes de una única nación elemental, debemos estar unidos en todo momento- Respondió en tono solemne el Daimyo, ignorando deliberadamente la mofa de su maestro

- Gracias…- Respondió en tono solemne el Hokage -Por cierto, llegan en el mejor momento posible…-

- ¿Por qué dice eso, Sarutobi-san?- Preguntó con curiosidad el alumno de Jiraiya

- Porque es el turno de Azula…-

Los varios Ninja presentes observaron confundidos a su líder…

¿A qué se había referido el Hokage con esas palabras exactamente? La confusión reinaba en el lugar por más que la presencia de la familia real se encontrara en ese lugar, en señal de apoyo para los habitantes de la aldea. Ozai ya sonreía satisfecho, mientras que su hija, cruzada de brazos, observaba expectante a Sarutobi.

- Azula, tal vez no hayas presentado el Examen Chunin, pero tu gran labor a la hora de atrapar al espía de Orochimaru en conjunto con tu compañera Ukitsu también merece una felicitación…-

El Sandaime orientó la mirada hacia la morena y la Jounin del Equipo 7, que entendieron el silencioso mensaje y comenzaron a caminar hacia su líder hasta posarse la morena frente a Hiruzen al lado de su amiga, delante de Naruto, Hinata y Nami, detrás de quienes se posó la pelirroja para que el Hokage continuara.

- Así que ustedes dos también, Azula y Ukitsu, debido a lo que representó el haber atrapado a Kabuto Yakushi para que la situación con Suna se normalizara con facilidad y se evitara la ruptura de la alianza que une a ambas aldeas, me enorgullece ascenderlas a ambas a la categoría de Chunin también…- Genma, todavía sorprendido por la revelación de que la Kunoichi que había atrapado al espía de Orochimaru que incluso se le escapó a Kakashi era la princesa, le extendió a Sarutobi dos de los tres chalecos que todavía tenía -¡Felicidades, ambas ya son Chunin…!- Ukitsu tomó el chaleco y tras ponérselo de un solo movimiento abrazó con fuerza a su amiga, que se limitó a sonreír suavemente puesto que el gesto de la Kankichi impidió que pudiera ponerse su nuevo uniforme…

Las sensaciones de los varios Ninja presentes, así como de los civiles de la aldea eran muy variadas, ya que mientras se sentían apoyados al saber que la familia real estaba ahí, la seguridad en ellos aumentaba al saber que una integrante de esa familia que aparentaba estar alejada de la gente ahora formaba parte de la nómina Ninja y eso los hacía sentirse cómodos, más aún cuando creían que la princesa había sido nombrada por Sarutobi en base a una decisión hasta cierto punto personal…

Había dos opciones: o lo que contaba el Hokage era cierto o Azula se había aprovechado de su posición como hija del Daimyo para alcanzar ese grado, pero el asunto de la captura de Kabuto era cierto y los desconfiados no tuvieron otra opción más que creer en su líder, quien nunca les había fallado. En cuanto a Ukitsu la decisión era la misma, pero al carecer la morena de título real, era más fiable la elección del Sandaime con respecto a su ascenso y más con el reconocimiento que El Ninja Copia y la Bestia Verde habían hecho de las habilidades de Taijutsu de la morena…

- Ryu…- Sarutobi retomó la palabra con una enorme sonrisa -Has realizado una gran labor con estos chicos, puesto que es la primera vez en la historia que un Equipo de tres integrantes logra que cinco asciendan tras el Examen, eso demuestra lo bondadosa, noble y cariñosa que eres con tus alumnos, además de los buena Sensei que has reflejado ser…-

- Gracias, Hokage-sama…- Respondió la Jounin con una sonrisa tierna y amable que para cualquiera que la conociera bien era tan falsa como un Genjutsu -Por eso entreno a mis pequeños de forma cuidadosa, suave y cariñosa…- Cerró los ojos con alegría -Porque los quiero mucho-

"¿Cariñosa? Sí, como no…" Pensaron sin saberlo Naruto y Azula al mismo tiempo, mirando con los ojos graciosamente entrecerrados a su mentirosa Sensei "Cínica desvergonzada…"

"¡Ryu-sensei es la mejor…!" Fue el pensamiento conjunto de Hinata, Nami y Ukitsu con expresión conmovida

"Demonios, ahora le debo 50,000 Ryu a esa Ryu…" Ante la mirada desconcertada de sus estudiantes, Asuma bajó la cabeza con pesar, ajeno junto con Kakashi a las felicitaciones que los otros Jounin le hacían a su compañera

- Esa Ryu sí que es genial… ¡Las Llamas de la Juventud arden con la pasión de haber encontrado a una nueva rival!- Exclamó Might Guy con aquella mirada cargada de fuego tan característica de él

"Odio admitirlo, pero eres una gran Sensei como para lograr que el Equipo Genin menos prometedor de todos lograra ascender en su totalidad" Pensó Kakashi fugazmente, mirando con melancolía al rubio hijo de su Sensei "A mi pesar, debo aceptar que yo no lo habría hecho así de bien…"

Tras la fugaz ceremonia, los Ninja concentrados comenzaron a dispersarse para comenzar a trabajar en la reparación de los daños, generalmente concentrados en equipos, como en el caso del recién ascendido Equipo 7, que se separó de los demás Ninja en su peculiar grupo de seis integrantes. Fue en ese momento que Naruto, Hinata y Nami se posaron frente a la Princesa de Nación del Fuego para ser presentados por su Sensei Jounin…

Aunque Hinata y Nami ya conocían a Azula puesto que al ser sus clanes de los más reconocidos en Konoha se llegaron a encontrar previamente en algún evento en el caso de Hinata o como una campaña de apoyo para el caso de Nami y el remanente del Clan Uchiha, para Naruto era la primera vez en su vida que la veía y se sintió algo apenado de codearse con la realeza, ya que no sabía si sería igual que cuando conoció a Rimururu. Aún así fue el primero en acercarse, ofreciéndole la mano a la bella castaña.

- Mucho gusto, Azula-sama… Yo soy Naruto Uzumaki- El chico estaba algo cohibido y expectante a la reacción de la chica

- Sólo llámame Azula- La castaña correspondió el gesto del rubio estrechando su mano mientras sonreía algo forzadamente, ya que no le interesaba ser respetada por su linaje.

- ¡Gracias por la comida…!- Exclamaron alegremente Naruto y Ukitsu tras terminarse los últimos platos de Ramen que les habían servido en Ichiraku, ante las sonrisas de Hinata y Nami, que miraban con alegría a su querido rubio sonreír satisfecho.

Tras la ceremonia de ascenso Ryu tenía su cartera llena de dinero después de haberle cobrado a Asuma 40,000 Ryu, ya que el último de los novatos en ser ascendido fue Shikamaru y eso amortiguó un poco el golpe al bolsillo del hijo del Sandaime. La convaleciente pelirroja se había llevado a sus mocosos a celebrar invitándolos a comer al restaurante de Ramen más famoso de la aldea, que milagrosamente no había resultado afectado durante la invasión. Pero no muy lejos de ahí, varios edificios yacían en ruinas, ya que era la zona donde había atacado la serpiente que Red Daemon's había derrotado…

La aldea se estaba reconstruyendo y un gesto que aumentó la confianza de la gente en el gobierno fue que la Familia Real ayudó en distintas tareas. El mismo Ozai independientemente de la ayuda material enviada, con sus propias manos comenzó a hacer reparaciones a varias de las casas afectadas mientras que Azula se encargaban de ayudar en diversas tareas y esa era la razón por la que la princesa no había acompañado a su equipo a la comida, mientras que los recién ascendidos Chunin y la Jounin que había pasado a ser sumamente popular entre sus camaradas, fueron exentados del trabajo al menos por ese día…

La pelirroja se disponía a pagar la cuenta ante la sonrisa de la chica que los atendió, Ayame Ichiraku.

- ¿Cuánto es?- Preguntó la Jounin mientras se preparaba para sacar el dinero

- 39,997 Ryu por favor…- La pelirroja se quedó de piedra ante la cantidad que había escuchado

"¿Q-Qué? ¡Pero si casi todo el dinero que le gané a Asuma…!" Pensó sorprendida, pero al ver las montañas de platos junto a la morena y el rubio, suspiró resignada "En fin, dicen que fácil llega y fácil se va…" La Jounin pagó después de unos instantes a una Ayame que no cabía de felicidad

- ¡Gracias por preferirnos, vuelvan pronto…!- La hija del dueño del lugar sonreía alegre mientras contaba el dinero con marcada alegría e incluso se pasaba el grueso fajo de billetes cerca del oído para escuchar el suave ruido que hacía el efectivo al agitarlo

- Cínica desvergonzada…- Susurró la pelirroja antes de salir del lugar "Encima de todo se pone a regodearse con mi dinero como si yo no estuviera…"

Dicen que quien a hierro mata, a hierro muere… Y la cartera de Ryu murió de inanición ese día por culpa del hambre voraz del Uzumaki y la Kankichi.

Un par de semanas ya habían pasado desde la invasión y Naruto se encontraba en casa, consumiendo un vaso de leche y una ensalada verde de las que tanto odiaba, comida que formaba parte del régimen de dieta al que estaba sometido desde hacía ya tiempo. Su equipo se encontraba ligeramente separado por el momento puesto que debido a la invasión el personal de Ninja disponible en Konoha había disminuido y todos los Jounin en activo se encontraban realizando misiones, mientras que la gran mayoría de los Chunin tomaban los puestos de sus superiores en sus deberes en la aldea temporalmente, si bien algunos Jounin permanecían en la aldea para lo que se ofreciera y otros más, como el Uzumaki, estaban designados a ser parte de las reservas…

Ukitsu se encontraba impartiendo clases en la academia ante la ausencia de Iruka, que también debía realizar misiones ya que recién había sido ascendido a Jounin. Para la morena su sueño de convertirse en forjadora de la Voluntad de Fuego se estaba haciendo realidad y formar parte del personal docente de la academia era un paso muy importante en ello.

En el caso de sus bellas novias, Nami trataba de aprovechar el mayor tiempo posible del que tuviera disponible para estar con su Naruto-kun, ya que al ser la Uchiha de mayor rango se había convertido oficialmente en la líder de su Clan y debía atender asuntos administrativos hasta que la situación en que había quedado la aldea se tranquilizara.

Hinata, por otro lado, había sido condicionada por su padre para aceptar la relación con Naruto y dicha condición era que entrenara arduamente hasta que dominara todos los Jutsu del Byakugan, por lo que se había dedicado de lleno a ello para estar libremente al lado de su Naruto-kun cuando terminara su entrenamiento, si bien ella y su mejor amiga permanecían en contacto con él gracias a los mensajes que enviaban y recibían por medio de sus respectivas invocaciones… Pero aún así, no era suficiente para el trío, por lo que ansiaba que todo volviera a la normalidad para estar juntos nuevamente.

El rubio terminaba de leer los mensajes más recientes que le habían llegado de Nami y de Hinata mientras que Houmi (La fénix) y Kamemi (La tortuga), dos invocaciones pequeñas de sus chicas llevaban las respuestas de Naruto, quien estaba algo aburrido porque desde la ceremonia de ascenso había tenido mucho tiempo libre. Estaba tan ensimismado en pensar una forma para matar el tiempo que no notó cuando cierto albo pervertido abrió la puerta y al ver a su ahijado pensativo se acercó y se sentó en la silla más cercana a la suya.

- ¿Qué te ocurre Naruto?- Preguntó curioso el Gama-sennin

- Ero-sensei…- El rubio enfoco su mirada en Jiraiya -Bueno… Lo que pasa es que he estado aburrido porque no he salido de misión desde hace tiempo y con la situación en la aldea no he podido ver a Hina-chan y a Nami-chan como yo quisiera- Respondió el rubio mientras resoplaba con aburrimiento

- Entonces lo que vengo a decirte es algo que te alegrará gratamente- El albo esbozó una sonrisa entusiasta

- ¿Qué me dirás?- Naruto se veía picado por el gusano de la curiosidad

- Vamos a irnos a una misión muy importante, tenemos que encontrar a una persona muy importante para Konoha, es una misión de Rango A- Jiraiya enfocó su mirada en el chico, quien estaba asimilando sus palabras y reaccionó algunos segundos después

- ¡¿En serio?!- Exclamó el rubio con marcada sorpresa -¡Ya estaba pensando en ir a ver al viejo antes de que me salieran telarañas por no hacer nada!-

- Pero ahora vamos a ir en busca de alguien muy importante… ¿Ya estás listo?- Preguntó sonriente el Gama-sennin

- ¡Yo nací listo…!- Respondió al instante el rubio con una enorme sonrisa -¡Deja les envío un mensaje a las chicas y nos vamos!-

Jiraiya observó expectante a su ahijado escribir rápidamente el mismo texto en dos pergaminos excepto por la diferencia de la destinataria y después de eso posó su mano en el suelo, tras lo que en una nube de humo apareció el dragón Ryukichi acompañado de otro pequeño dragón de color rojo bastante parecido a él, volando ambos entusiasmados y rodeando con su vuelo al rubio, ante la atenta mirada del albo, quien jamás se atrevería a decirlo en voz alta, pero preferiría ver invocar a Naruto a los Sapos de Myobokuzan con mayor frecuencia que a los dragones de Shinryu no Kuni. Ambos dragones se posaron frente al rubio esperando y mientras Ryukichi esperaba con aburrimiento, el dragón rojo o más bien la dragona roja esperaba con una sonrisa.

- ¿Qué necesita, Naruto-san?- Preguntó expectante la dragona

- Es que voy a salir de improviso y volveré en unos días, acabo de terminar unas notas para Hina-chan y Nami-chan y si me pudieran hacer el gran favor de entregarlas…-

- ¡Bah!- Replicó el dragón al instante mientras enrollaba entre su cola uno de los pergaminos -Lo dices como si te fuera a decir que no…-

- El sí es educado, a diferencia de otros- La dragona miró de reojo al dragón

- Ya me las pagarás- Refunfuñó el pequeño dragón -¡Más te vale invocarme durante tu viaje!- Ryukichi partió al instante con la nota dirigida a Nami

- Yo me retiro, nos veremos luego, Naruto-san- La dragona, a diferencia de su maleducado amigo, se despidió amablemente de los presentes para partir con la nota para Hinata entre los dientes ante la atenta mirada del rubio y el Gama Sennin

- ¡Listo! ¡Vámonos!- Las decididas palabra del rubio sacaron a Jiraiya de sus reflexiones internas

- ¡Adelante entonces, enano!- Exclamó con emoción el albo, ya que su viaje estaba por comenzar.

Habían pasado varios días desde que el Gama-sennin y su alumno habían comenzado la misión disfrazada de viaje, de encontrar a Tsunade, la tercera integrante de los Sannin. Sarutobi le había encargado especial cuidado a Jiraiya, ya que así como la famosa Ninja Médico podía unirse nuevamente a Konoha, también podía elegir el bando de Orochimaru. El Sannin sabía la importancia de dar con su amiga de la infancia primero y también comprendía la dificultad de convencerla para que regresara a servir a la aldea. Naruto por el contrario, pensaba que era un simple viaje para encontrar a la amiga del albo y como estaba entusiasmado por su ascenso a Chunin, no tenía muchas preocupaciones por el momento…

- Ero-sensei- La voz de Naruto interrumpió los pensamientos del albo -Llevamos una semana viajando… ¿En serio no tienes ni una puñetera idea de dónde podemos encontrar a la tal Tsunade?-

- ¡Vamos niño, confía un poco más en el genial Jiraiya!- A Naruto le dio un tic en el ojo ya que el Sannin comenzó a hacer su baile particular de presentación, por lo que el rubio suspiró y continuó caminando

- ¡Ya no hay respeto por los héroes!- Exclamó indignado el albo cuando vio que su alumno se siguió de largo

- Vamos Ero-sensei, estoy cansado y tengo hambre…-

- Bah, como sea- Replicó Jiraiya haciendo un gesto despectivo con la mano -Sólo espero que nos encontremos con algunas chicas para… Platicar- Terminó con una sonrisa evidentemente pervertida y un marcado sonrojo

- ¡Ero-sensei, quiero encontrar a esa mujer rápido para regresar a la aldea con Hina-chan y Nami-chan!- El rubio parecía molesto

- Vamos mocoso, ni que tus chicas se fueran a ir de la aldea, un día o un mes, pero esas dos te van a esperar… Y dime… ¿Ya llegaste a segunda base con ellas?- El albo sonrió en forma maliciosa

- ¡Claro que no, yo no soy un pervertido!- Replicó Naruto visiblemente furioso y sobretodo, sonrojado

- Vamos, sólo era una broma… ¡Mira! ¿Qué te parece si nos quedamos en aquél hotel?-

La respuesta fue el silencio, ya que la zona pervertida de la mente de Naruto había comenzado a trabajar y con las palabras de Jiraiya habían comenzado a recordar varias veces en que tras lo brutales entrenamientos de Ryu, las chicas terminaban con las ropas desgarradas al igual que él, sólo que en el caso de las chicas los hoyos dejaban al descubierto partes discretas de su anatomía, lo que provocó un visible sonrojo en el rubio al recordar esos momentos y sin poder evitarlo, un marcado color rojo se manifestó en su rostro. Al darse cuenta que el rubio se había quedado perdido en sus pensamientos, el Gama-sennin prácticamente lo tuvo que empujar hasta el inmueble donde iban a pasar la noche.

- No esperaría menos de Jiraiya-sama…-

A las afueras de Konoha, en uno de los tantos riscos que rodeaban la aldea, dos personas, ambas enfundadas en capas negras con un estampado particular consistente en nubes rojas y sombreros de paja cubriendo sus cabezas, observaban detenidamente cómo había quedado la aldea tras la invasión de Suna y Oto. Súbitamente uno de ellos se quitó el sombrero, revelándose como una de las personalidades más conocidas en el libro bingo de Konoha: Itachi Uchiha, el genocida de su clan…

La persona a su lado, también se despojó de su sombrero, mostrándose como una bella chica de tez morena y largo cabello castaño oscuro, ligeramente quebrado y atado en una larga trenza que llevaba en la frente una banda protectora de Kiri. Los ojos grises de la chica se posaron en el pelinegro, quien permaneció mirando fijamente Konoha.

- ¿Qué hacemos entonces?- Preguntó seria la morena

- Debemos encontrar a Jiraiya-sama y sobre todo, a ese niño…- Respondió el Uchiha sin voltear

- Lo que no entiendo es cómo se dio cuenta de que veníamos tras el chiquillo- Replicó la bella mujer con molestia

- Así de asombroso es el Gama-sennin- Replicó frío el famoso asesino -Siempre puedes esperar lo inesperado de él…-

- ¿Entonces vamos a Konoha a buscar información?-

- No- Itaichi cerró los ojos -Seguramente debieron ir tras Tsunade-sama… Ahí los alcanzaremos-

- ¿Y no pasarás a saludar a tu hermano y a la otra Uchiha…?- Preguntó expectante la morena

- Es como si tú quisieras pasar a saludar a tu hermano…- Dijo Itachi tranquilamente mientras su compañera entristeció el semblante marcadamente

- Tienes razón… Sokka no me recibiría bien-

- Hora de irnos… No hay tiempo que perder-

- ¡Entendido!-

- ¡Sandaime-sama!- Raidou entró súbitamente a la oficina de Sarutobi

- ¿Qué ocurre?- Preguntó el Hokage, dejando su papeleo para enfocar su mirada con evidente desconcierto en el Jounin

- ¡Itachi Uchiha fue avistado en las afueras de la aldea!- Respondió el Ninja de rostro desfigurado

- ¡¿Qué?!- Exclamó visiblemente sorprendido el Sandaime, levantándose de su asiento y reaccionando al instante -¡Busca a Ryu y dale la orden de que salga inmediatamente para alcanzar a Naruto, que siga el rastro que Jiraiya dejó con sus sapos, ella entenderá!-

- ¡En seguida!- Exclamó el Jounin, saliendo de la oficina tan súbitamente como llegó.

La pelirroja más famosa del momento iba camino a la oficina del Sandaime para dar su informe del día sobre su patrullaje de las calles de Konoha y a reportar sobre todo, a cinco espías a los que había hecho papilla a puño limpio. Se vio sorprendida cuando antes de abrir la puerta de la oficina de su líder, éstas le dieron paso a Raidou.

- Que bueno, que te encuentro…- Dijo el Jounin al tiempo que daba grandes bocanadas de aire para recuperar el aliento

- ¿Y ahora a ti que te ocurre?- Preguntó confundida la pelirroja, alzando una ceja

- Hokage-sama dio la orden de que partieras, para, seguir a Jiraiya-sama y a Naruto…- Dijo el Ninja, con la voz entrecortada por la prisa

- ¿Qué ocurre con el mocoso?- Preguntó curiosa la Jounin, con una sonrisa maliciosa en su rostro -¿Acaso un lio de faldas?-

- No… Itachi Uchiha está detrás de él…- Respondió Raidou al instante.

La Princesa Azula se dirigía a la oficina del Hokage con la intensión de preguntar si había alguna misión para que pudiera realizar, considerando que desde su ascenso a Chunin, no había sido tomada en cuenta por haber sido asignada a las reservas de la aldea…

Y cuando se encontró de frente con su Sensei, apenas pudo seguirle el paso para alcanzarla. Ryu salió como poseída para ubicar el rastro que había dejado el Gama-sennin en la forma de una fina esencia a aceite de sapo y que sólo los Jounin de Konoha podían seguir. La pelirroja corría a gran velocidad, seguida por la castaña, que se veía confundida por la actitud de su maestra, a tal punto que hasta ya entradas en el bosque que rodeaba Konoha se había dado cuenta de su presencia…

Finalmente, con gran esfuerzo le dio alcance a la Jounin, quien miraba hacia el frente con una genuina mirada de preocupación.

- ¿Qué sucede?- Preguntó la princesa, sin apartar la mirada del frente

- Llevo prisa, así que si vas a venir no aflojes el paso- Replicó secamente Ryu

- ¿Hacia dónde nos dirigimos?- Pregunto seria la castaña

- Hasta donde termine el rastro que está en el aire…- Respondió la pelirroja sin dejar de saltar sobre las ramas de los árboles del lugar con precisión y rapidez -Itachi Uchiha va tras Naruto…-

Azula ahogó una expresión de sorpresa al escuchar ese nombre…

Cuando ella era pequeña y él estaba recién ascendido a ANBU, fue su guardián personal. Curiosa desde siempre por las habilidades y herramientas de los Ninja, le preguntaba sus dudas a ese Shinobi, quien siempre tenía paciencia para contestarle y simples preguntas sobre el filo de los Kunai, por ejemplo, terminaban en largas charlas que duraban prácticamente toda la noche…

Fueron muchas las veces en que los dos se quedaban en el balcón de la habitación de la princesa hablando sobre tecnicismos de los Ninja sin tener noción de la hora.

Sólo ella lo sabía, pero Itachi Uchiha había sido su primer amigo real en la vida y cuando un día desapareció durante aquella noche, en la cual se enteró años después, masacró a su propio clan, quedó bastante decepcionada de la gente y se enfocó en volverse poderosa para suceder a su padre como Daimyo, con la determinación de no volver a mostrar un signo de debilidad como el ser amiga de alguien… Ya con Ukitsu y Ryu en su vida, esos recuerdos parecían lejanos, pero todavía le dolía puesto que el azabache jamás se despidió de ella y aunque le doliera admitirlo, esos sentimientos se mantenían con fuerza dentro de su corazón.

- ¿Es cierto que Itachi es tan peligroso?- Replicó la castaña con desconcierto al no poder concebir al Uchiha como un asesino de sangre fría

- El problema no es en sí Itachi- Respondió la Jounin con tono serio -El asunto es que forma parte de una organización que está detrás de gente como Naruto… Akatsuki-

- Akatsuki…- Repitió la castaña en un susurro -He oído algo sobre ellos, en la corte son muchos los rumores sobre esos sujetos…-

- Así es- Ryu asintió con la cabeza -Son criminales de Rango S provenientes de las Naciones Ninja… Y puede ser que Orochimaru también esté detrás de Naruto indirectamente por el asunto que tiene pendiente con Jiraiya…- La pelirroja endureció el semblante y aumentó la velocidad de sus saltos, siendo emparejada por su alumna segundos después

- Parece como si le preocupara más Orochimaru que Akatsuki…- Azula miró confundida a su Sensei

- Si lo conocieras tan bien como yo lo entenderías… Pero eso no es importante ahora, debemos darnos prisa…- Respondió secamente la Jounin, sin dejar de mirar hacia el frente en ningún momento

"Parecería que conoce a Orochimaru personalmente… Y teme por la seguridad de Naruto por ese sujeto más que la amenaza de Itachi…" Pensó fugazmente la Chunin.

Ambas Ninja de Konoha continuaron aumentando la velocidad hasta salir de la zona boscosa e ingresar a la zona de pradera cercana. Al instante ambas posaron sus manos en el suelo apenas bajaron del último árbol e invocaron respectivamente a un Kirin y a un Fénix para montarse en ellos para continuar su viaje en busca de Naruto y Jiraiya apenas ambas invocaciones pudieron encontrar el sutil aroma de aceite de sapo.

El rubio Uzumaki se encontraba en la habitación del hotel donde se había hospedado con el Gama-sennin, quien en ese momento no se encontraba, ya que una bella chica le había insinuado una situación algo romántica, por llamarle de alguna manera… Naruto miraba hacia el techo con sus ojos azules, visiblemente aburrido, mientras el ventilador de la habitación giraba sin parar…

No se lo había querido decir a nadie, pero desde unos días atrás tenía un mal presentimiento y no sabía la razón, por eso ese temor se había quedado arraigado en lo más profundo de su cabeza. Quería alejar esas ideas de su mente, pero simplemente no podía hacerlo…

- Vaya, ese Ero-sensei no pierde el tiempo…- Susurró el rubio, claramente aburrido, mientras escuchaba suaves golpes en la puerta -Ya voy…- Respondió el rubio con voz cansada -Seguro olvidó la llave- Susurró el rubio mientras colocaba la llave en el cerrojo y abría la puerta -Debiste de haberte llevado la copia de la llave antes de…-

Cuando el rubio terminó de abrir la puerta su sonrisa de burla hacia el Gama-sennin cambió radicalmente por una expresión de temor al ver delante de él un par de ojos grises que lo observaban analíticamente. No sabía quién era esa chica de tez morena, de aparentes dieciocho años, enfundada en esa capa negra de particular estampado en nubes rojas…

De algo podía estar seguro gracias a su instinto y eso era que su vida corría peligro, por lo que al instante dio un salto para retroceder mientras se daba cuenta que la chica no estaba sola, sino que era acompañada por un hombre que vestía la misma capa que ella: era un sujeto de cabello negro atado en una coleta y con mirada ensombrecida, así como impasible. Aparentaba veinte años y también miraba fijamente a Naruto, tal como los depredadores a sus presas.

- Nos has ocasionado problemas, pero al fin te encontramos…- Dijo la mujer, mirando fijamente al rubio, quien ya se había colocado en guardia

- Es mejor que no te resistas, Naruto-kun…- Agregó el pelinegro -Así sufrirás menos-

- ¡¿Cómo sabes mi nombre?!- Preguntó exaltado el rubio, con una mezcla de desconcierto y temor

- Es sencillo… Mi nombre es Itachi Uchiha y soy uno de los pocos Shinobi que conoce tu origen…- Replicó tranquilamente el Ninja Renegado -Supongo que todavía no te han dicho que eres el hijo del Yondaime Hokage, ¿Verdad…?-

"Eso quiere decir que sabe la verdad…"

El Uzumaki estaba sorprendido de notar que Itachi no estaba mintiendo con respecto a saber sobre su origen al conocer el mismo secreto que su Ryu-sensei le había revelado el mismo día que se encontró con ella por primera vez, aquél secreto de Rango S que les costaba a vida a quien lo supiera y se atreviera a contarlo…

- ¿Sabes quién es mi madre?- Dijo Naruto sin siquiera pensarlo

- Nadie sabe quién es tu madre…- Respondió Itachi al instante -El día del ataque del Kyubi yo tenía 7 años y lo que puedo decirte, ya que yo estuve ahí, es que Minato-sama llegó en el momento culminante en que el Kyubi estaba por destruir la aldea con su poder… Llevaba un bebé en brazos… Y ese bebé, eras tú… Estuvo desaparecido durante un año, tiempo en el que no se supo nada de él y evidentemente en ese momento fue que fuiste concebido, aunque como te repito, desconozco quien sea tu madre…-

- ¿Qué?- Naruto estaba realmente impactado con la revelación de Itachi

- Tómalo como un regalo de despedida…-

- ¡Eso es…!- El rubio estaba por preguntar algo nuevamente, pero al instante su rostro molesto se tornó en sorpresa nuevamente.

El golpe del Uchiha había sido certero y veloz, ya que le dio un violento puñetazo al Chunin en la boca de su estómago y al instante lo dejó inconsciente tras sacarle el aire con el violento impacto. Itachi vio con indiferencia cómo el Uzumaki caía al suelo y después de unos segundos lo levantó del cuello de su ropa.

- Pensé que sería más difícil…- Dijo la chica con expresión seria

- Estaba desconcentrado por el asunto su origen- Dijo serio el Uchiha -Se nota a simple vista que no es un debilucho…-

- Por eso le dijiste esa mentira, ya que pesar de ser un Shinobi, todavía es un niño y por más entrenamiento que reciba, hay cosas que llegan a desconcertarlo…- Respondió la morena con expresión distante

- No le dije ninguna mentira…- Dijo al instante el Uchiha -Pero eso ya no importa… Jiraiya-sama se acerca, vámonos, Katara-

- Vámonos entonces…- Ambos integrantes de la Organización Akatsuki desaparecieron al instante tras realizar el Shunshin no Jutsu.

Al instante, por la esquina del corredor que llevaba a la habitación, el Gama-sennin corría presuroso, cargando una bella chica en el hombro, aquella que apenas le había coqueteado hacia un rato. Se sorprendió al ver la puerta de su habitación abierta, por lo que entró de inmediato para buscar a su ahijado y se encontró con la desagradable sorpresa de que el chico que Minato le encargara con el último suspiro posible gracias al Jaou no Masei de Orochimaru, había desaparecido…

Se maldijo por dentro al dejarse vencer por sus impulsos pervertidos y haber descuidado al rubio. Se mordió con frustración su labio inferior y al instante una gota de un líquido transparente cayó al suelo del hotel, donde parecía no haber sucedido absolutamente nada. Segundos después, el albo levantó la mirada y posó su mano en el piso, provocando que una nube de humo apareciera, revelando a un sapo de aproximadamente un metro de alto, de color negro con parte de su piel en tono naranja y con la particularidad de que su estómago tenía una forma similar a la de un acordeón.

- ¿Qué ocurre Jiraiya? ¿No crees que el hijo de Minato es todavía muy joven como para dominar el poder del Kyubi?- Preguntó el sapo recién invocado

- Dime algo, Gamatora- El tono serio usado por el Gama-sennin llamó poderosamente la atención del sapo -¿La llave del Sello no ha cambiado?-

- Hasta el momento no, ¿Por qué…?- Preguntó desconcertado el anfibio

- Eso quiere decir que Naruto está a salvo, por ahora…- Susurró serio el albo, para sí mismo -Vamos Gamatora… ¡Tenemos que ir por Naruto!- Exclamó Jiraiya mientras comenzaba a correr hacia la ventana más cercana acompañado por el sapo recién invocado.

Poco a poco la claridad volvió a sus ojos…

Despertó cuando escuchó varias gotas que caían en el frío suelo del lugar donde fuere que se encontraba. Poco a poco comenzó a ponerse de pie y fue que se dio cuenta que al parecer estaba en medio de una inmensa cloaca, al menos era la impresión que daba el sombrío lugar, ya que parecía una enorme maraña de tuberías que estaban tanto en el techo como en el suelo…

Todavía dudoso, el rubio caminó mecánicamente siguiendo lo que parecía ser un laberinto, hasta que después de recorrer una distancia considerable de pasajes y caminos angostos, húmedos y oscuros, llegó a lo que parecía ser una enorme celda con un sello en el lugar de la cerradura… Cuando Naruto salió de su ensimismamiento se dio cuenta de unos rojos de brillo maligno y una macabra sonrisa de colmillos chuecos y aparentemente ensangrentados. Después de unos instantes de sorpresa e incertidumbre, se dio cuenta de que estaba nuevamente frente a aquella celda que contenía al Kyubi.

- ¡Me gustaría poder devorarte lentamente y poder sentir con mis colmillos cómo tus huesos son triturados y tu carne es desgarrada por la forma tan estúpida como te dejaste atrapar! Pero por desgracia mi poder está siendo absorbido… No pensé que mi final sería así…- El Kyubi había intimidado a Naruto, como en su primer encuentro

- ¿Qué es lo que ocurre, zorro?- Preguntó el rubio con expectación, mirando detenidamente al Bijuu

- No lo comprendes…- Dijo el Kyubi en medio de sus carcajadas estridentes -¡No lo comprendes!- Terminó con un ensordecedor grito

- ¡¿A qué te refieres con eso?!- Exclamó fuera de sus casillas el rubio, encarando al Bijuu con molestia debido a sus burlas

- Es simple- Kyubi se tranquilizó después de un rato para continuar -En este momento, estoy siendo sellado por Akatsuki en aquél tótem que creara el Rikudou Sennin, Gedou Mazo (Estatua Demoniaca del Camino Exterior)-

- ¿Q-Qué?- Naruto lucía visiblemente descolocado

- Irónico… ¿No crees?- Respondió mordaz el Bijuu mirando los ojos de Naruto -Querías el reconocimiento de tu aldea y ambos vamos a morir como perros sin que a nadie le importe…-

- ¿A qué te refieres con eso?- Preguntó desconcertado el rubio

- Cuando un Bijuu es extraído del cuerpo dentro del cual está sellado, libera todo su Chakra en un intento por resistirse, pero como el Rikudou Sennin fue quien nos creó, el Gedou Mazo podrá sellar al Bijuu sin importar cuánto tiempo resista… Temo decirte que has dormido mucho tiempo, niño… Y por desgracia para ti, ya no despertarás… Llevo resistiendo varios días, cinco para ser preciso…- Respondió el Kyubi con expresión tranquila -Pero estoy cerca del final y por desgracia para ti, he llegado a mi límite-

- ¿Y eso a mí en que me afecta?- Replicó Naruto, recuperando parcialmente la seguridad en sus palabras

- Ah, en nada…- Durante un instante, el Kyubi se volvió traslúcido -Simple y sencillamente morirás por el proceso de extracción…-

- ¡¿Qué es lo que estás diciendo…?!- Exclamó Naruto con visible preocupación

- Ahora si te importa lo que digo… ¿Verdad mocoso?- El Kyubi sonrió con sorna -Lo que más me agradó de todo esto fue que tu padre nos jodió la vida a ambos-

- ¿Q-Qué quieres decir?- Preguntó confundido el rubio, casi con un hilo de voz

- Es obvio mocoso, yo seguiría viajando libremente por el mundo y pues tú… Supongo que tu infancia habría sido 'diferente' de no haber sido sellado en ti… Fuiste mi primer Jinchuuriki y al parecer el último…- Nuevamente, por un instante, el Kyubi se hizo traslúcido ante la mirada expectante de Naruto

- ¿Y no se puede hacer nada?- Preguntó el rubio expectante a la respuesta

- Pues…- El Bijuu hizo un rictus de dolor por un momento -Si estoy en lo correcto, tú eres parte del 'Clan de la Longevidad', el Clan Uzumaki… Y por tener esa fuerza de vida, tal vez podrías sobrevivir a la extracción, pero realmente no estoy seguro si realmente seas un Uzumaki o sólo sea un nombre…- El Kyubi se trasparentó un instante antes de continuar hablando -Falso para salvaguardar tu identidad… El desgraciado de Minato tenía muchos enemigos por todo el mundo Shinobi y creo que si se hubiera hecho público tu linaje tal vez habrías sido asesinado de bebé, lo cual no me hubiera desagradado del todo, ya que hubiera ido a dar al inframundo, aunque sólo por un par de años, luego habría escapado…-

- ¿Por qué…?- Naruto bajó la mirada -¿Por qué atacaste Konoha?- Preguntó el rubio, apenas con un hilo de voz -¡Nada de esto habría pasado si no hubieras atacado Konoha hace trece años!- Naruto levantó la mirada, mirada que estaba llena de lágrimas de rabia, impotencia y frustración ante la evidencia de que su vida estaba por terminar

- Eso…- El Kyubi sonrió nuevamente -Pues verás… Yo andaba libremente por el mundo, cuando extrañamente fui invocado en medio de Konoha, los estúpidos humanos comenzaron a atacarme y obvio, me defendí…-

- ¿Entonces por qué hubo tantos muertos?- Naruto miró intrigado al Kyubi no Youko

- Pues…- El Bijuu hizo una expresión de dolor más marcada que antes - Hubo un ataque previo y me lo achacaron a mí… Claro, siempre es fácil culpar al poderoso-

- Eso no lo sabía…- El chico se mostraba pensativo -¿Y quién quiere reunir a los Bijuu?-

- Akatsuki…- Replicó el zorro en un momento de fortaleza -Es lo que he oído durante el tiempo que llevo siendo sellado-

- Entonces el que esos tales Akatsuki quiera reunirlos es porque…-

- Al principio yo también pensaba que querían usar nuestro poder…- Dijo rápidamente el Kyubi -Pero más que eso, a mí me preocupa que ese monstruo al que llaman Tercer Rey, esté interesado en el Ningenkai (Mundo Humano)…-

- ¿Tercer Rey…?-

El Uzumaki estaba por decir otra cosa, debido a la curiosidad de querer saber sobre el tal Tercer Rey que al parecer le producía un terrible miedo al Kyubi, pero se calló al ver que la jaula donde estaba encarcelado el Bijuu comenzaba a desaparecer lentamente y se mostró preocupado al ver que el ser de Chakra comenzaba a volverse traslúcido, sin regresar a la normalidad como había sucedido a lo largo de la charla…

Naruto fijó su mirada en aquél monstruo al notar que estaba disminuyendo de tamaño gradualmente y al tiempo que lo hacía su aspecto terrorífico iba cambiando gradualmente hasta que había terminado como un zorro de tamaño ordinario, con la diferencia de que su rostro seguía siendo el mismo y continuaba demostrando ferocidad.

- Finalmente ha terminado, mocoso…- Dijo serio el Kyubi -Sólo falta de ser sellada mi alma y yo desapareceré del mundo al perder mi mente y convertirme enteramente en Chakra… Tal vez por ello acepté hablar contigo hasta el final…-

- ¿Por qué Kyubi…?- Susurró el rubio ante la confusión del ya pequeño zorro

- ¿Por qué, qué?-

- ¿Por qué no fuiste así des amable desde el principio? Todo pudo haber sido diferente…-

- Hm…- El zorro sonrió suavemente -No lo sé… Pero si sobrevives, recuerda que no me desagradaste, al menos no totalmente-

- Lo recordaré…- Susurró débilmente el Chunin.

Poco a poco, aquél espacio donde se encontraban Naruto y el Kyubi comenzaba a perder la discreta luz que lo iluminaba, sumergiendo a los dos, humano y Bijuu, en la oscuridad más aterradora y absoluta. El rubio pensaba en Iruka-sensei, en Ero-sensei, en Ryu-sensei, en Hina-chan y Nami-chan… En Rimu-chan…

Había luchado tanto y por fin había conseguido encaminarse hacia un mundo lleno de luz. Sin embargo la vida es caprichosa y todo eso que consiguió con tanto esfuerzo, se había venido abajo en tan sólo un momento de desconcierto, queriendo saber sobre su origen. Antes de que desapareciera entre la oscuridad, una solitaria lágrima comenzó a recorrer su mejilla, cayendo al suelo y produciendo un ligero resplandor entre la mazmorra, antes de que ésta quedara cubierta por la oscuridad fría de la muerte.

- Esto que sientes ahora, el saber que tu vida va a terminar sin que puedas hacer nada por impedirlo… Eso, es la desesperación…- Susurró el Kyubi mientras su esencia terminaba de desaparecer.

La arquitectura de Kiri se componía de varios edificios cilíndricos de tonalidades azules. Su nombre se debía a que aldea estaba rodeada por una fina niebla, con varias montañas que la circundaban. Todo ese bello paisaje era observable desde la torre Mizukage, la cual era la estructura más alta de todos los edificios de la aldea. La ventana ofrecía una bella vista, si bien ese tranquilo paisaje era opacado por el bullicio que existía en el lugar, escándalo que interrumpió el fugaz recuerdo que tenía la Godaime Mizukage de hacía un par de años atrás, donde un chico de Konoha había salvado a la Princesa de la Nación del Agua…

Nunca encontró una explicación del cómo un mocoso que ni siquiera era Genin pudo detener a Samui y a su equipo, pero le restó importancia al saber a Rimururu, la nueva Daimyo de su patria, una predicadora de la paz. Había sido perseguida por el hecho de poseer dos Kekkei Genkai durante el gobierno del Yodaime Mizukage, Yagura, razón por la que apoyó a capa y a espada a la nueva Daimyo, incluso ahora, cuando un enemigo desconocido amenazaba la aldea.

- ¡Mizukage-sama!- Exclamó el Ninja peliazul Ao, mano derecha de Mei, llamando su atención

- ¿Qué ocurre?-

- ¡Rimururu-sama ya viene en camino, el palacio fue invadido, pero ella pudo escapar!-

- ¡Vamos entonces, hay que abrirle paso a Rimururu-sama!- Exclamó la pelirroja, saltando por la ventana y destruyéndola, seguida por el Ninja que poseía un Byakugan en su ojo derecho.

Cuando ambos cayeron al suelo, pudieron observar cómo la eterna niebla que rodeaba a Kiri era intensificada por el creciente humo producto de los incendios que eran producidos por los ataques de misteriosos seres que se escondían en las sombras. Se escuchaban los gritos de la gente que trataba de escapar del lugar, lo que enfurecía a la bella Mizukage a sobremanera.

Kiri era una aldea neutral, que apenas por cuestiones más personales que otra cosa, había aceptado una alianza con Konoha. Esta ni siquiera había sido validada puesto que las comunicaciones del amplio archipiélago que conformaba la Nación del Agua habían sido cortadas en su totalidad un par de días atrás…

Quien fuera el responsable, Nación o Aldea, pagaría tarde o temprano y ella se encargaría de eso.

- ¡Cuidado Mizukage-sama…!-

La pelirroja salió volando debido que Ao la empujó violentamente para protegerla de una corriente de Chakra visiblemente violenta que continuó su camino destructor, acabando con todo lo que había a su paso. Cuando ambos se reincorporaron, orientaron su mirada al frente para ver a su agresor, que tenía el brazo extendido, el cual humeaba ligeramente. Al instante la Mizukage comenzó a realizar una rápida secuencia de sellos.

- ¡Youton: Youryuu (Fluido de Lava)…!-

De la boca de Mei surgió un torrente de lava que se dirigió hacia el sujeto a gran velocidad, pero para sorpresa de ambos Ninja de Kiri, esa misteriosa persona simplemente reveló su brazo izquierdo instantes antes de que la lava lo impactara, sorprendiendo visiblemente a la bella mujer cuando vio que la lava parecía estrellarse contra lo que aparentaba ser un muro de hierro. Todos quedaron visiblemente asombrados por cómo el intimidante enemigo sobrevivió completamente ileso a uno de los mejores Jutsu de la Godaime Mizukage.

- Esta será la primera de las Cinco Grandes Aldeas en desaparecer… Junto con la Nación del Agua, de una vez y para siempre- Dijo serio el misterioso sujeto con tono sombrío, dejando aterrada a la Mizukage.

¿Acaso lo que estaba comenzando era más que una guerra entre aldeas o naciones?

Kabuto Yakushi se encontraba pensativo en su celda de máxima seguridad localizada en las mazmorras secretas del búnker ubicado debajo de la Torre Hokage, el lugar más seguro y secreto de Konoha. Encadenado de sus cuatro extremidades con poderosas y gruesas cadenas fijadas a la pared y grabadas con sellos inhibidores de Chakra, no tenía posibilidad alguna de escapar.

Desde que estaba recluido en ese lugar, todos los días maldecía en silencio a esa petulante y desagradable chiquilla que había logrado capturarlo mientras se disponía a escapar al ver que la Invasión de Konoha había terminado por fracasar. Torturado desde entonces por la alumna de Orochimaru que seguía siendo fiel a la aldea, había terminado por confesar todo sobre el complot con el que su señor se había hecho con el poder en Suna tras asesinar al Yondaime Mizukage, pero parecía ser que querían extraerle más información.

Ciertamente fue la mano derecha del Hebi-sannin tiempo atrás y sabía bastante de todos sus planes no sólo para la aldea Ninja de la Nación del Fuego, sino también para el mundo entero… Y a pesar de lo que podría significar para su vida, estaba pensando en confesar todo eso, con la esperanza de que atenuaran su condena. Apenas llegara la torturadora, lo diría todo…

- Sí, eso es lo mejor que puedo hacer…- Pensó el Yakushi, cerrando los ojos para reflexionar exhaustivamente -Al final del día, soy un humano y debo estar con los míos…-

- Je, je, je… Bueno, creo que llegó la hora de hacer mi trabajo-

- No…- El albo se mostró horrorizado tras escuchar esa voz espectral de todos los rincones de su oscura celda -¡¿Quién está ahí?!-

- Vamos, tú me conoces bien…-

- Imposible…- Kabuto comenzó a hiperventilarse al reconocer a esa figura, una vez que emergió de entre las sombras -¡N-No puedes ser tú!-

- Claro que sí lo soy… ¿Y sabes? Estuve esperando a que valiera la pena liberarte, pero empezaste a cantar muy pronto para mi gusto… Ahora, con lo que acabas de decir te condenaste a morir…-

- Ja, h-hablas como si pudieras vencerme sin que estuviera encadenado…- El Yakushi trató de aparentar una seguridad que no sentía en lo más mínimo -T-Te reto a pelear en igualdad de condiciones…- Dijo el albo, esperando a ser liberado

- Hm… No, gracias…- Contestó mientras empezó a caminar hacia su víctima

- E-Espera…- Murmuró horrorizado Kabuto -Aléjate… ¡Aléjate! ¡No te acerques!- Gritó rebasado por el horror que lo invadía hasta lo más profundo de su ser…

La Jounin especialista en interrogación y tortura se dirigía a la celda de su más reciente e interesante prisionero con el objetivo de seguirle sacando cosas sobre Orochimaru y la invasión que había sufrido la aldea. Sin embargo, cuando se acercó a la puerta metálica para empezar su labor del día sintió un escalofrío perturbador que le hizo dudar por un instante en abrir la puerta metálica delante de ella…

Cuando se recuperó y terminó con lo que pensaba hacer, simplemente pudo observar totalmente descolocada cómo su víctima favorita se encontraba muerto, con una horrorosa hendidura en su cuerpo que iba del esternón hasta su ombligo y de cual salían sus vísceras desparramadas por el lugar sobre la sangre fresca en el suelo. Destacaba la ausencia de su corazón y la parte superior de su cabeza, a la que literalmente le habían partido el cráneo a la mitad para sacarle el cerebro con todo y ojos, quedando las cuencas vacías, con una expresión horrorosa de sufrimiento…

Y sin poder evitarlo, Anko Mitarashi se agachó para vomitar ante tan atroz escena.

En medio de la oscuridad, poco a poco, se comenzó a revelar una inmensa sala de pulido suelo cuyo brillo iluminaba tenuemente el lugar. Era distinguible un pedestal que estaba cubierto por un amplio velo oscuro, que simplemente permitía ver una siniestra silueta con la forma de un monstruoso ser alado. Un par de orbes amatista brillaron en la zona donde se supone estaba su cabeza…

Una figura se encontraba inclinada frente a ese ser, con marcada y sincera devoción. Cuando un poco de luz se filtró por el lugar, se reveló la identidad de esa persona: el Sannin Orochimaru.

- Finalmente es momento de desatar la guerra contra la humanidad…- Orochimaru escuchaba atento a las palabras que su líder pronunció con voz imponente

- ¿Para qué me requiere?…- Preguntó calmadamente el Sannin -Maryuou-sama (Rey Dragón Demonio) Nubes… ¿En qué puedo servirle?-

- Ya te has entretenido invadiendo la aldea donde estuviste infiltrado tanto tiempo en el mundo de los humanos y ha llegado la hora de empezar… Hay alguien al que quiero que elimines y es una misión muy importante, que sólo puedo encomendarte a ti…- Replicó aquél ente con tono profundo y eco espectral -Tú conoces muy bien a esa persona y ya se han encontrado varias veces en el pasado… No falles, Orochimaru…-

"Así que se trata de esa basura…" El Sannin se relamió los labios "Finalmente podré cobrarle todas las que me hizo" La sonrisa se borró del pálido rostro -¿Qué hay sobre Tsunade…?-

- Haz lo que quieras… La suerte de un ser tan insignificante es irrelevante para mí-

- Entiendo…-

- Entonces ve…- Al instante el Sannin desapareció entre llamas negras, mientras que aquellas esferas intensificaron su brillo "Finalmente, puedo decir que esta guerra, de la cual yo emergeré triunfador, ha iniciado… El mundo se cimbrara desde sus cimientos, porque la batalla será sin cuartel alguno… Mi Tengun (Ejército Celestial), emergerá victorioso en esta conflagración… Ya es hora de que el juego comience…" En lo ancho y lo alto de la enorme y oscura sala se comenzaron a escuchar risas estruendosas que cimbraban toda la estructura del lugar.

Ese era sólo el preludio a la guerra que estaba por desatarse y cuya ferocidad muy pronto alcanzaría al mundo entero…

Notas

Yo advertí que esto se iba a descontrolar…

Siempre he sido de la idea de que si Itachi hubiera ido en serio por Naruto la primera vez que se vieron, seguramente el rubio hubiera sido el primer Jinchuuriki en ser atrapado y no Fuu.

¿Y qué demonios pasa en el mundo Shinobi? Algo grande se ha desatado y pues, no hay salto en el tiempo como tipo Shippuden, sino que este fic continúa en esta línea temporal durante todo su transcurso. ¿La madre de Naruto? Je, pues eso se revelará después… En la nueva etapa del fic, se desatará una guerra que llevará las emociones al límite, además de que también me sirve para detallar muchos detalles acerca de la historia.

El Tercer Rey que menciona la profecía finalmente ha aparecido, el poderoso Rey Dragón Demonio Nubes, un enemigo como ningún otro…

Y finalmente el multicrossover ambientado en el universo de Naruto como tal, está a punto de comenzar. En fin, los acontecimientos se desarrollarán posteriormente en una dinámica muy diferente al canon. El telón se ha abierto para el comienzo de la Guerra Cruzada.