Naruto Zarya
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Pues bien, empiezo con los reviews:
carlos29: Gracias, si quedaste así el capítulo cumplió con su objetivo.
Ukamulbas: Gracias… Pues sí, Orochimaru ataca de nuevo con nuevas habilidades y con su sueño frustrado del canon, cumplido.
OTAKUFire: Las antiguas escrituras dicen que el fin comenzará cuando Tsunade le de entrada a Ero-sennin… Lo que está a punto de comenzar en la cueva será realmente difícil de asimilar.
Elchabon: Nada como celebrar el volver de la muerte con un entrenamiento que te haría desear estar muerto LOL.
Nadie sabe lo que sucede en el mundo Ninja después de que Tsunade le dé una oportunidad a Jiraiya, sólo puede explicarse porque Nubes distorsiona el espacio-tiempo con su poder. Se dejaron nuevas incógnitas y pues la ley de Murphy seguirá aplicándose.
Y pues, el ser detrás de Orochimaru en la imagen es como Naruto y Azula imaginaron a Nubes.
CCSakuraforever: Pues sí, el entrenamiento fue intenso, pero todo va a cambiar tras el encuentro con Orochimaru…
Gjr-Sama: Gracias… Pues trato de meterles misterio en lo posible y que haya cosas inesperadas.
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- Probando, uno, dos, tres…- (Personaje hablando)
"Bah, que tontería" (Personaje pensando)
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(Lo escrito entre puntos suspensivos en cursiva son recuerdos)
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Lo escrito en cursiva sin comas ni guiones y centrado, son narraciones, de los personajes o mías o documentos.
"Si está escrito entre comillas, son pensamientos de los personajes…"
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XIII: Soldado Carmesí vs Rey Serpiente.
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- ¡¿Entonces el tal Nubes es más poderoso que él…?!- El rubio parecía superado por el giro que estaba dando el naciente conflicto contra el Tengun
"Todo esto ya es absurdo…" Pensó atónita la castaña mientras su cuerpo temblaba visiblemente
- Nubes-sama ha construido el Tengun como la armada más poderosa que alguna vez haya pisado este asqueroso mundo… El antiguo Jagun (Ejército Serpiente) que yo llegué a formar no tenía ni la centésima parte del poder del que goza el Tengun… Ku, ku, ku… Ryu… ¿Recuerdas la batalla de hace trece años?- Ambos recordaron fugazmente el momento, donde una joven Ryu de aparentes dieciocho años miraba desafiante a un imponente Hebi-sannin -Está vez el resultado será otro… Este mundo ya está condenado a vivir bajo mi bota tiránica…-
- ¡Eso jamás…!- La pelirroja comenzó a levantarse lentamente mientras era rodeada sutilmente de un flujo de Chakra rojo -¡No te permitiré hacer nada de eso, pederasta asqueroso!- La sonrisa siniestra de Ryu regresó a su rostro -Además… Te das muchos aires de grandeza, cuando no eres más que el sirviente de Nubes… Sí, creo que una cofia y un uniforme de chacha de película porno te quedarían mejor que tu anticuada ropa-
- ¡¿Sirviente…?!- El comentario picó el orgullo de Orochimaru, quien se alteró visiblemente -¡¿Cómo te atreves a decir eso?!-
- La verdad duele… ¿No crees, andrógino?- La Jounin se puso en guardia
- ¡Tu sucia lengua te va a costar la vida!- Replicó el Rey Serpiente completamente fuera de sus casillas, al tiempo que levantó sus dos manos sobre su cabeza -¡Voy a matarte ahora mismo, frente a tus patéticos estudiantes…! ¡Nitton: Yuusei Kouhai (Elemento Sol: Devastación Planetaria)!-
Entre las manos de Orochimaru comenzó a crecer una esfera luminosa que poco a poco comenzó a aumentar de tamaño hasta alcanzar un metro de diámetro. Lentamente comenzó a encenderse cual sol a escala, iluminando todo el lugar y provocando que el Sannin se viera imponente, como si tuviera el sol mismo en sus manos. Naruto observaba boquiabierto el Jutsu del enemigo de su Sensei, mientras Azula miraba con rabia el Mangekyou Sharingan que se manifestaba en los ojos de la Serpiente Blanca. Ryu tomó justamente la misma posición del día anterior, cuando le enseñó su mejor Jutsu al rubio.
- Esa posición es…- El rubio miraba fijamente a su Sensei
- ¡Muere Ryu…!- Orochimaru bajó sus manos y al instante la esfera luminosa salió disparada a gran velocidad hacia la Jounin
- ¡Hadouryuken…!- Ryu lanzó su ataque en ese mismo momento.
El dragón de Chakra proyectado a través del puño de Ryu y la esfera luminosa que lanzó Orochimaru se encontraron en cuestión de instantes y produjeron una explosión mucho más intensa que la anterior, la cual provocó una fuerza de impacto que levantó rocas de la anterior explosión y las expulsó al exterior con violenta en un vórtice de relámpagos de luz, ante el cual Naruto y Azula reaccionaron cubriéndose con los brazos y haciendo fuerza para no ser proyectados al aire con la onda de choque posterior. Cuando el estruendo terminó, el rubio fue el primero en descubrirse la cara para observar el resultado del impacto entre los Jutsu, sorprendiéndose cuando vio que en el pecho de Orochimaru, cerca del hombro izquierdo, se formó un considerable boquete al tiempo que una considerable cantidad de sangre salió proyectada al aire. Azula alcanzó a ver cómo el Sannin miraba sorprendido su considerable herida.
- ¡Lo derrotó…!- Exclamaron los aprendices a coro
"Espero que con eso sea suficiente… El Chakra se me comienza a terminar" Ryu miraba fijamente a su enemigo, mientras respiraba agitada y su mirada se tornaba borrosa por instantes
- Je… Ku, ku, ku…- Orochimaru se recompuso, puesto que parecía caer de espaldas -Si, ese fue el Hadouryuken que ya me derrotó una vez… Un Jutsu impresionante considerado que tú lo creaste… ¡Pero!- Ante la mirada atónita de la pelirroja y sus estudiantes, el tejido de Orochimaru se regeneró para cerrar la herida, si bien dejó una cicatriz visible -No es suficiente para superarme ahora que tengo el cuerpo que siempre quise y los nuevos poderes demoniacos y dragonianos que me ha brindado Nubes-sama…- La sonrisa regresó al rostro de Jaou, que realizó un par de sellos de mano en segundos -¡Katon: Kasei no Jutsu (Elemento Fuego: Técnica de la Estrella de Fuego)…!-
- ¡Gah…!-
La dragona pegó un gritó que llamó la atención de sus alumnos cuando la violenta esfera de fuego surgida de la boca de Orochimaru la impactó violentamente y la mandó a volar a tan sólo un par de metros del rubio, la castaña y el ya aterrorizado gato. Si bien Ryu parecía no haber sufrido quemaduras muy graves, no podía ponerse de pie por más que parecía intentarlo. Su cuerpo humeaba y su uniforme Jounin estaba considerablemente quemado, especialmente el chaleco que se terminó de deshacer cuando reuniendo casi toda su fuerza, la pelirroja pudo acuclillarse.
- ¡Ryu-sensei…!- Exclamó Naruto, visiblemente preocupado -¡Ya no me importa lo que pienses Azula, yo…!-
- ¡Katon: Zangetsuha (Elemento Fuego: Onda de Corte Lunar)!- Exclamó con visible furia la Chunin, para usar el movimiento con el que creó su ataque para impulsarse al frente mientras en sus manos se formaban lo que parecían unas dagas de Katon -¡Katon: Kagiri (Elemento Fuego: Cortador de Fuego)!-
Pasando a gran velocidad sobre la cabeza de Ryu, la media luna formada de Chakra Katon se dirigía intempestivamente contra el Sannin, quien miró con desprecio el Ninjutsu que había ejecutado la bella aprendiz de su enemiga, realizando una serie rápida y breve de sellos de mano, tras lo que posó sus manos a los costados de forma súbita. Naruto observó sorprendido cómo la chica que hacía unos instantes no quería estorbarle a Ryu, ahora se lanzaba de forma decidida al ataque.
- ¡Suiton: Atsoryoku no Tate (Elemento Agua: Escudo de Presión)!- Al levantar sus manos, un muro de agua se formó delante del Sannin, deteniendo en seco el ataque de Azula
"¡Te tengo!" Pensó la princesa mientras Orochimaru bajaba los brazos para desaparecer el muro de agua
- ¡Idiota…!- Ante la sorpresa de la ojimiel, El Rey Serpiente esquivó hábilmente el par de puñaladas que apuntaban hacia su corazón y tomó a Azula del brazo izquierdo -Por tu estupidez morirás hoy…-
- ¡Rasengan…!- Ryu observaba sorprendida cómo a gran velocidad el rubio se había lanzado tras su compañera para atacar al Sannin con el Jutsu inventado por el Yondaime.
Usando a la castaña como si fuera un látigo, Orochimaru golpeó con su cuerpo a Naruto en el costado, justo cuando el Rasengan apenas había rozado el hombro derecho del Sannin. El impacto fue tan violento que ambos Chunin escupieron sangre mientras Orochimaru soltó a la castaña para que ambos salieran proyectados hacia la salida de la cueva debido a la inercia, cayendo pesadamente la bella chica ojimiel encima del ojiazul.
- ¡Naruto, Azula…!- Exclamó la pelirroja con preocupación al ver cómo sus dos alumnos luchaban por levantarse
- Ninja de tan bajo nivel como ustedes ni siquiera tienen derecho a tocarme…- El hombre al mando del Tengun reía confiadamente, mientras miraba con desprecio a los alumnos de su enemiga mortal -Ahora lárguense antes de que me arrepienta y los mate a ambos-
- M-Maldito…- Susurró la princesa débilmente
- Kh…- El cansancio ya casi había terminado con la resistencia del Uzumaki.
La expresión de Orochimaru cambió súbitamente, mostrando una seriedad que desconcertó a Ryu. Unas ligeras gotas de sangre escurrían de una herida casi imperceptible del hombro del Sannin que había sido alcanzado por el Rasengan de Naruto, algo que provocó una expresión de fría furia en el semblante de la Serpiente Blanca… Incluso la pelirroja se sintió intimidada al ver el odio que destilaban los ojos rasgados y sombríamente delineados de su enemigo.
"¿Sangre…? Mi propia sangre fluye por el patético Ninjutsu de ese mocoso…"
- ¡Naruto, Azula, escapen de aquí, rápido…!- Exclamó la Jounin mientras sacaba fuerzas de flaqueza y se ponía en guardia para enfrentar al Sannin -¡Rápido, idiotas…!- Como pudieron, ambos Ninja se levantaron y Azula ayudó a Naruto a caminar para salir de la cueva, dándole la espalda a Orochimaru
- Alto ahí…- El líder del Tengun dijo con un tono tan frío que podía congelar hasta el alma del más valiente
"¿Hm…?" Una temerosa princesa volteó a ver sobre su hombro al Rey Serpiente, llenándose su cara de pavor cuando una esfera brillante de Chakra Nitton se formaba en la mano del Sannin
- Cambié de opinión… Ryu, ahora verás a tus alumnos morir entre el calor de mi Nitton, para que sufras no sólo en el cuerpo, sino también en el alma, antes de morir- Orochimaru sonrió en forma demencial -¡Vamos a rostizar a tus estudiantes…!-
- ¡Detente…!- Exclamó la Jounin -¡A quien quieres es a mí…!-
- ¡Nitton: Bakujigoku (Elemento Sol: Explosión del Infierno)!- Azula miró paralizada cómo la esfera de Chakra Nitton se dirigía hacia ella y Naruto, ya que el miedo le impedía moverse
- ¡Naruto, Azula…!- Gritó con desesperación la pelirroja.
Una súbita y violenta explosión sacudió el lugar y levantó una considerable cortina de humo, la cual observaba el Sannin con tétrica satisfacción. Un resplandor lo encegueció posteriormente pero no borró la sonrisa de su cara. No se podía ver nada hasta que la luz y el polvo que se habían levantado comenzaron a dispersarse lentamente. El rubio había cerrado los ojos como reflejo, mientras que la castaña tenía una expresión de marcado terror en el rostro. El Uzumaki no comprendía el gesto de la princesa, que incluso parecía querer reprimir las lágrimas, pero cuando vio lo mismo que ella, su expresión se convirtió en la misma que la de su compañera.
- ¿S-Se encuentran…? ¿Bien…?- La pelirroja sonrió débilmente
- ¡Sensei…!- Exclamó Naruto con lágrimas traicioneras escapando de su rostro, mientras la castaña parecía paralizada por lo que estaba mirando.
Ryu los abrazaba de forma cálida, sin embargo la sangre fluía considerablemente de su frente, cubriendo casi todo el costado derecho de su rostro. Un hilillo del líquido vital escapaba por la comisura de sus labios y las gotas de sudor que escurrían por su frente no era tampoco una buena señal. La sonrisa que ahora mostraba la dragona era de una alegría sincera al ver que sus alumnos estaban bien…
Su espalda estaba espantosamente quemada con áreas de la piel incluso chamuscadas, humeando considerablemente y su cabello ya le llegaba a los hombros de forma irregular. Entonces tanto Orochimaru como los Chunin comprendieron lo que había pasado: Ryu se había interpuesto en la trayectoria del Nitton del Sannin para protegerlos a ambos, recibiendo el impacto de lleno en su espalda.
- Sólo ocasionan problemas…- La Jounin cayó en cuclillas y al instante ambos estudiantes salieron de su trance, sosteniéndola para que no cayera
- ¡Ryu-sensei…!- Azula ya lloraba a lágrima viva, sosteniendo a la mujer que se había convertido para ella en un ejemplo a seguir desde hacía mucho, por eso había procurado estar con ella el mayor tiempo posible -¡No tenía por qué hacer esto!-
- ¿S-Se encuentra bien…?- Preguntó el rubio a pesar de la evidencia de lo contrario
- Claro… ¿A-Alguna otra…? ¿Pregunta estúpida…?- Respondió Ryu sin perder su característico humor negro a pesar de estar al borde la muerte
- Bah, lo único que hiciste fue adelantar lo inevitable…- Orochimaru parecía molesto
- N-No pensé que Orochimaru… Que Orochimaru se haría tan fuerte en tan poco tiempo… A-Además, está Nubes…- Azula miró desconcertada a su Sensei
- ¿Q-Qué…?- Balbuceó la princesa, totalmente descolocada
- C-Con la capacidad que tenemos ahora… N-No podremos ganar…- Ante la mirada atónita de sus alumnos, Ryu se puso de pie para encarar a su enemigo, dándose la espalda a los Chunin, quienes observaron con pavor la quemada espalda de su Sensei -Es por eso que Orochimaru no puede salir con vida de aquí… Naruto, Azula… Ustedes deben derrotar algún día al Tengun y a Nubes… Esa, es la misión del Equipo 7… La más importante de todas…- La mirada de la Soldado Carmesí recuperó el aire desafiante para encarar a su enemigo
- Veo que te he subestimado, Akahei…- El Sannin sonrió burlonamente -En verdad tienes el espíritu de toda una heroína… Eso no lo has perdido-
- ¡Eso no!- Exclamó Naruto al borde del llanto -¡Yo quiero pelear a su lado…!-
- ¡Yo también!- Agregó la princesa -¡No abandonaré a quien más quiero…!- El rubio volteó a ver a su compañera con sorpresa tras oír esas palabras, si bien Ryu volteó a ver a sus alumnos con frialdad
- ¡Ryupou: Bougyou no Uroko (Arte Dragón: Defensa de Escamas)!- Exclamó Ryu mientras les lanzaba una gotas sangre a sus alumnos con su mano, aprovechando las varias hemorragias discretas que tenía en el cuerpo y luego realizó el sello de manos Tatsu (Dragón).
Al instante la pie de ambos chicos comenzó a volverse escamosa, como la de los reptiles y las escamas se comenzaron a hacer notorias al tiempo que se comenzaban a extender por todo su cuerpo de forma veloz, haciendo que ambos adoptaran apariencia de reptil, pero el extraño Jutsu de su Sensei les impedía a ambos moverse debido a la misma dureza de las escamas y a su configuración espacial, ya que también se concentraban en las articulaciones. Artemis observaba confundido todo lo que acontecía desde la entrada de la cueva, ya que aparentemente la Jounin les había dejado a sus alumnos en bandeja de plata al sádico Sannin.
- Mientras los cubran esas escamas, ambos estarán bien- La pelirroja miró a sus alumnos mientras recuperaba la sonrisa -Es un Jutsu avanzado de defensa que puede resistir casi cualquier cosa-
"Eso significa que…" Pensó la princesa, luchando en vano por liberarse de las escamas
- ¡No puede hacerme esto, yo quiero pelear a su lado!- Exclamó Naruto, con la expresión descompuesta debido a la tristeza
- Al final resultaste una simple idiota- Orochimaru sonrió con sorna -Sólo eres una débil persona sentimental, justo como ese idiota de Sarutobi, dispuesta a sacrificar la vida por sus seres queridos… Sin darte cuenta de que incluso has renunciado a la posibilidad de ganar debido a que has usado el poco Chakra que te quedaba para proteger a esos patéticos intentos de Ninja-
Ignorando los comentarios venenosos del Sannin, Ryu buscó entre sus ropas lo que parecían ser dos medallones hechos de un metal dorado y de forma hexagonal, que tenían un grabado hecho de cristal e injertado en el medallón, un grabado de color negro con un símbolo similar a la silueta de un escudo y el otro, uno amarillo cuyo grabado parecía un sol iluminando con su luz hacia abajo.
- ¿Qué es eso?- Preguntó confundida la princesa
- Son Shinseki (Piedras Sagradas), dijes que moldeé con Chakra en mi tiempo libre y que pensaba darles como regalo para cuando se convirtieran en Jounin… Pero creo que ya no estaré aquí para verlos…- Ante la mirada conmovida de Naruto y Azula, la pelirroja sonrió de forma amigable, como nunca lo había hecho antes para ellos -Los cinco me llegaron a caer bien… Disculpen si no se los dije antes, pero los quiero mucho a ustedes y a las chicas-
- Ryu-sensei…- La princesa miraba conmovida a la mujer que consideraba un ídolo a seguir al comprender con dolorosa tristeza que se estaba despidiendo
- ¡No, usted no puede dejarnos…! ¡No enseñó que mientras luchemos con toda nuestra fuerza y sin rendirnos, nada es imposible…!- El rubio también lloraba -¡No puede dejarnos, somos apenas unos Chunin y tiene mucho que enseñarnos…!-
- ¿Sabes Naruto?- La mirada de la pelirroja se conmovió visiblemente -Yo nunca tuve hijos, pero seguramente así se debe sentir ser madre- Ambos alumnos miraron a su Sensei, llorando como los niños que no habían dejado de ser -Los vi crecer como personas, a ti, que eras más boca que otra cosa, a Nami que era un manojo de nervios y a Hinata que era la inseguridad andante… A Ukitsu que era la estupidez personificada y a ti, Azula, que no eras más que ambición y codicia, pero creo que he influido en ustedes y eso me hace dichosa… Por eso los exigía tanto, porque supe de inmediato que tan lejos podían llegar y creo que saqué lo mejor de ustedes, al menos lo que se ve a simple vista…-
- ¡No hables como si fueras a morir Ryu…!- Azula exclamó con visible impotencia -¡No puedes dejarme después de haber influido tanto en mí, no tienes ese derecho…! Seas o no seas Akahei… ¡No tienes que dar tu vida para salvarnos…!- Finalmente estalló en llanto
- ¿Sabes Azula?- La pelirroja cerró los ojos sin dejar su dulce sonrisa -Si en este mundo hay algo de lo que estoy segura, es que eres muy talentosa, pero si no te presionan adecuadamente, tiendes a holgazanear pensado que con tu inteligencia bastará para superarte… Nunca dejes de esforzarte siempre en lo que te propongas, Azula… Y dile a Ukitsu que no sea tan estúpida, te la encargo…-
- Ryu…- La princesa cerró los ojos y apretó los dientes con palpable sufrimiento
- Naruto, tú todavía no te puedes considerarte un Ninja completo, hay un camino muy difícil delante de ti, pero sé que saldrás adelante, porque tienes una voluntad inquebrantable que superará cualquier adversidad, eso me quedó claro desde que te conocí… Dile a Nami y a Hinata que no se distraigan babeando por ti, ese el defecto que no me dio tiempo de corregirles…-
- ¡No Ryu-sensei!- Los orbes zafiro liberaban gruesas lágrimas -¡Por favor, no nos deje, los tres juntos podremos con él…!-
- Hay algo que quiero decirte desde hace tiempo- La pelirroja abrió los ojos para ver comprensivamente a su alumno -Discúlpame por haber puesto una carga tan pesada sobre tus hombros, pero creo que eres la esperanza no sólo de Konoha, sino del mundo entero… Por eso me ensañé más contigo que con las chicas… Por eso te revelé tu origen y te enseñé mi Jutsu más poderoso, para que lo heredes y lo hagas tuyo… El negro es tuyo, Naruto y el amarillo es tuyo, Azula, personalizados con el sello de la casa- Ante la mirada expectante de ambos, Ryu colocó el medallón negro en el cuello del rubio e hizo lo mismo con el medallón amarillo en el cuello de Azula -¡Pero no se confíen, porque me convertiré en una estrella que brillará en el cielo y los vigilará en todo momento para que no hagan trampa…! ¡Recuerden que yo no entreno ni fracasados ni mediocres…!- Tras sonreírle a sus estudiantes, Ryu regresó su mirada seria de nuevo, hacia Orochimaru, que la observaba divertido -Lamento haber retrasado el momento de tu muerte, andrógino…-
- Si ya te despediste de tus inútiles alumnos, es hora de que te envíe sin escalas al infierno…- Replicó el Sannin sin perder su expresión confiada -No pensé que podrías llegar a decir cursilerías tan estúpidas y fantasiosas, ya que cuando mueras mataré a los hijos de esos infelices de Ozai y Minato…-
- Esos dos fueron amigos y al parecer sus hijos están destinados a serlo también… ¡Pero estos dos superarán a sus padres y van a patearle el culo a Nubes!-
- Bah, ya tienes un pie en la tumba…- Orochimaru sonrió burlonamente -Y ahora ya incluso deliras imaginando absurdos-
- Tú también, has gastado mucho Chakra por el simple hecho de mantener el Mangekyou Sharingan de Itachi activado para que no te pueda sorprender con mi velocidad- La pelirroja sonrió burlonamente -Y no creo que seas tan idiota para no darte cuenta del cuerpo tan maltratado que recibiste… Itachi era un asesino, pero no era tonto y sabía que sus días estaban contados…-
- ¡Ven entonces Ryu…!- El Sannin se puso en guardia -¡Porque delante de ti está el infierno!-
- ¡Yo te voy a enviar al otro mundo, así te tenga que llevar de la mano…!- Replicó la Jounin, lanzándose a sorprendente velocidad contra su enemigo.
Ryu le lanzó un rápido puñetazo frontal a Orochimaru, quien lo esquivó con un súbito salto y aprovechando su posición le pisó la espalda con saña, provocando que la pelirroja reprimiera un grito de dolor y posteriormente cayera de lleno al suelo. Se reincorporó con visible dificultad mientras el Sannin caía de pie elegantemente. La mirada de la pelirroja se tornaba cada vez más y más borrosa conforme pasaba el tiempo, cosa que no pasó desapercibida para la Serpiente Blanca.
- Estúpida…- El Rey Serpiente se lanzó hacia Ryu -¡Tal vez el cuerpo de Itachi esté expirando, pero todavía me sirve para darte una buena golpiza!- La Jounin, ya cerca del límite recibía sin defenderse los puñetazos que le lanzaba el Sannin en la cara y las patadas en el vientre, que si no proyectaban al aire a Ryu era porque Orochimaru la jalaba violentamente de su quemado cabello y reiniciaba el castigo al instante
- ¡Ryu-sensei…!- Exclamaba la princesa, mirando con impotencia el castigo que recibía su persona más querida
- ¡Demonios…!- Naruto luchaba en vano por liberarse de las escamas del Jutsu de su Sensei
- ¡Ahora te voy a atravesar el cuerpo…!- El furioso puño del Sannin se dirigía al vientre de Ryu -¡Muere…!-
Cuando la mano izquierda de Orochimaru penetró el vientre de Ryu, la sangre salpicó a ambos contendientes ante las miradas de horror e impotencia de los Chunin…
Pero la Jounin resistió estoicamente el dolor, endureciendo el semblante, mientras levantaba su mano izquierda hacia el cielo, justo con el mismo movimiento con el que se había cortado el brazo, algo que llamó visiblemente la atención del Sannin. Intentó retirar su mano del interior de su enemiga, pero con creciente miedo se dio cuenta de que no podía hacerlo, como si el mismo tejido luchara por mantenerlo cautivo.
- ¡Suéltame…!- Orochimaru comenzó a golpear a puño limpio el rostro de la lastimada pelirroja -¡Que me sueltes!- La sangre salpicaba con cada golpe, pero Ryu resistía, sólo ladeando el rostro tras recibir cada impacto -¡¿Qué es lo que pretendes…?- Exclamó el líder del Tengun, sin dejar de golpear a su enemiga, siendo en ese momento que la mano bajó y le cortó el brazo cautivo hasta la altura del codo -¡Gah! ¡Maldita perra…!- Bramó de dolor el Sannin, pero antes de poder reaccionar la Jounin lo tomó por la espalda, aprovechando la distracción de su enemigo
- Este es mi plan… Llevarte al infierno de la mano… ¡Y sin escalas…!-
En ese momento un flujo de energía roja comenzó a emerger visiblemente del cuerpo de Ryu y se convirtió al instante en una columna de luz que incluso destruyó el techo de la cueva con tórrido estruendo y continuó elevándose hasta perderse entre las nubes del cielo, las cuales se habían oscurecido, como si anunciaran el inicio de una gran tormenta. Orochimaru observaba horrorizado la gran cantidad de lo que creía Chakra que conservaba su enemiga. La fuerza que había obtenido súbitamente la Jounin, a pesar de sus heridas tenía visiblemente descolocado al Rey Serpiente. En medio de la lucha nuevamente había emergido el espíritu indomable de la Soldado Carmesí que lo había derrotado años atrás.
- ¡¿De dónde demonios sacas toda esta fuerza?- Exclamó el Sannin, sin creer lo que estaba pasando
- Simplemente estoy usando mi Taiki como energía, a costa de mi vida…- Replicó débilmente la pelirroja, aferrándose con más fuerza a la espalda de su enemigo, quien formó un rictus de dolor al sentir la fuerza ejercida sobre su cuerpo
- ¡¿Qué demonios es lo que planeas…?!- Replicó Orochimaru
- Un Jutsu que no requiere Chakra, sino Taiki y sabes que eso es algo que me sobra… ¡Orochimaru, ambos nos elevaremos al cielo para caer y juntos vamos a hacernos pedazos en la tierra…!- Exclamó Ryu, llenando de terror los rostros del Sannin, el rubio y la ojimiel, que apenas alcanzaron a escuchar a su maestra
- ¡¿Qué estás diciendo…?!- Orochimaru replicó visiblemente aterrorizado
"Naruto… Azula… Les dejo el futuro en sus manos…" La Jounin bajó la mirada, dejándola oculta tras su cabello
- ¡Detente…!- Orochimaru trataba en vano de liberarse
-¡Saigo Ryu no Sho (El Último Vuelo del Dragón)…!-
Al instante la pelirroja y el Sannin se convirtieron en una esfera de luz roja, que ya elevada unos metros adquirió la forma de un dragón volador que se elevó lentamente, mientras era observado por los dos Chunin. El ser de luz continuó su vuelo hasta perderse entre las nubes y de la mirada de Naruto y Azula. Ya sobre las nubes, por un instante, el dragón de luz se desvaneció, revelando nuevamente a Ryu y a Orochimaru.
- ¡¿Por qué te vas a sacrificar sólo por un par de miserables…?!- Por más que lo intentaba, el Sannin no entendía la acción de la Jounin
- Lo hago…- Debido a que estaba convirtiendo su fuerza vital en Taiki, Ryu ya había perdido la vista y sus ojos habían perdido el brillo -Porque los quiero… ¡Saigo Ryu no Raku (La Última Caída del Dragón)…!-
Nuevamente ambos Ninja se convirtieron en la esfera de luz, que se proyecto hacia el suelo en forma de una flecha de intensa luz roja que muy al contrario del lento vuelo de ascenso, ahora era una vertiginosa caída, como si un meteorito cayera contra la tierra, como en efecto hizo después de unos instantes, provocando una estruendosa explosión, que provocó una violenta corriente de aire que al instante sacó volando a un Artemis que pataleaba aterrorizado mientras se perdía en medio del bosque cercano. El impacto fue tan violento que terminó de destruir el risco completamente en una gigantesca explosión que levantó una colosal nube de humo y polvo que se elevó visiblemente al cielo…
…
Jiraiya, Tsunade y Shizune continuaban su carrera de regreso hacia el campamento donde el Gama-sennin había dejado a su ahijado, a la pelirroja y a la princesa, haciendo un tiempo récord y recorriendo el trayecto de una semana en apenas unas horas, si bien se notaban bastante cansados debido a la gran cantidad de Chakra que había usado en sus pies para moldearlo y obtener la máxima velocidad posible…
Ya estaban cerca del lugar y tras convencer a su vieja amiga de volver a Konoha, un nuevo éxito podía ser agregado a la lista de Ero-sensei. Sin embargo un súbito terremoto los obligó a detenerse para no caer de las ramas en las que estaban saltando. Los tres se veían sumamente desconcertados por el movimiento, ya que no parecía un terremoto ordinario.
- ¿Qué puede provocar algo así?- Preguntó confundida la Sannin -Ni siquiera uno de mis golpes puede cimbrar la tierra de esta manera-
- ¡No lo sé Tsunade-sama!- Exclamó la pelinegra, algo alterada.
Pero Jiraiya se quedó observando hacia el horizonte, justo en el lugar donde terminaba la vista, ya que entre el profundo bosque una nube de humo y polvo de gran tamaño se había levantado, no muy lejos de donde tenía ubicado el campamento del Equipo 7. Le dio un fugaz escalofrío y de inmediato endureció la mirada, comenzó nuevamente su marcha con nuevos bríos apenas terminó el movimiento de la tierra. Tsunade y Shizune se voltearon a ver confundidas por la actitud del albo. Sin embargo reiniciaron el camino también, alcanzando al Gama-sennin rápidamente.
- ¡¿Por qué la prisa, Jiraiya?!- Preguntó la hermosa rubia ya a un lado de su amigo
- Mira hacia allá- Tsunade volteó en la misma dirección que el albo, observando con desconcierto la nube de polvo y humo que ya comenzaba a disminuir su extensión -Ahí estaba el campamento de Naruto, Ryu y Azula…-
- Entiendo… ¡Shizune, démonos prisa…!-
- ¡Como diga, Tsunade-sama…!-
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Poco a poco la visión de Naruto y Azula se fue aclarando conforme el polvo levantado al aire terminaba de ser arrastrado por el viento…
Poco a poco la naturaleza destructiva del Jutsu de Ryu se iba revelando en forma de un enorme cráter humeante en cuyo fondo se encontraban los cuerpos de los dos enemigos indomables. Ambos humeantes y con los ojos entreabiertos, sin mostrar signo vital alguno. La mirada opaca de la pelirroja contrastaba con la del siniestro pelinegro, que todavía mostraba el Mangekyou Sharingan de Itachi…
No obstante, a pesar de su deseo de correr a ver si por algún milagro su Sensei estaba con vida, el Jutsu defensivo de la pelirroja seguía activo, incapacitando a ambos para moverse. Sin embargo, debido a la posición de los cuerpos, no podían ver el rostro del Sannin y mucho menos cuando el Mangekyou izquierdo perdió su forma y lentamente comenzó a cerrarse…
- ¡Kaaa…!- Con un gemido espectral, Orochimaru se levantó al tiempo que con su único brazo se quitaba el cadáver de Ryu de encima
- ¡Orochimaru…!- Exclamaron sorprendidos, Naruto y Azula
- Ku…- El Sannin sonrió en forma siniestra, mientras respiraba agitadamente y su ojo izquierdo se cerraba lentamente, luchando para no caer "Si no hubiera sido por el Izanagi… Ahora estaría muerto… Vaya que me sirvió colaborar con Danzou…" La siniestra sonrisa derivó en sombrías carcajadas -¡Ku, ku, ku…! ¡Obsérvame desde el otro mundo Ryu! ¡Tu sacrificio no sirvió para nada…! ¡Ku, ku, ku….! ¡Finalmente acabé contigo…! Ah…- Del cuerpo de Orochimaru comenzaron a salir numerosos hilillos de sangre, visibles debido a que de su vestimenta sólo los pantalones habían sobrevivido "A pesar del Izanagi, el daño que me hizo esa perra es considerable y peor aún, el cuerpo de Itachi está cerca de colapsar…" Un fragmento del rostro del Sannin cayó al suelo, revelando parte de las fracciones de Itachi Uchiha -Sin embargo, el daño es muy serio…- Orochimaru se cubrió con su mano la parte de su rostro que revelaba al otrora Akatsuki -Pero antes de eso…- El líder del Tengun comenzó a salir del cráter con pasos lentos, ante las miradas impotentes de ambos Chunin -Voy a enviarlos al infierno con su querida Sensei…- Naruto endureció la mirada mientras que Azula trató de mantener la calma
- ¡El Jutsu de Ryu-sensei sigue activo!- Exclamó la princesa tras desafiar sus miedos internos de estar frente al ahora asesino de su Sensei -¡Y si resistió esa explosión, resistirá cualquier ataque que nos lances…!-
- Puede que tengas razón, sin embargo yo todavía tengo la capacidad de usar el Amaterasu de tu querido Itachi…- Azula se sorprendió de las palabras de Orochimaru -Así es… Yo supe que él tu primer amigo y algo más, ya que era el ANBU asignado a cuidarte cuando eras más pequeña y puedo ver sus recuerdos… Sé que era la persona que mejor te conocía y cuando te enteraste que era un asesino te desencantaste de los vínculos, luego Ryu te hizo creer de nuevo en la amistad, el amor y todas esas tonterías… ¡Pero ambos murieron en mis manos…!- Sin poder evitarlo, la castaña comenzó a llorar nuevamente -No te preocupes, te enviaré a reunirte con ellos muy pronto… Las llamas negras del Amaterasu arden durante siete días y siete noches, así que su muerte estará definida por la duración del Jutsu de esa ramera… Si expira antes de ese tiempo, morirán quemados entre llamas negras y si logra ir más allá de siete días, morirán asándose dentro de esa armadura, como un par de huevos cocidos… ¡Ku, ku, ku…!-
- ¡Eres un maldito desgraciado…!- La ojimiel lloraba impotente, sabiendo que no podría vengar ni a su ídolo a seguir ni a su primer amigo, las dos personas que más la habían comprendido
- ¡Antes de insultar, agradece, porque te reuniré de nuevo con las personas que más quieres…!- Al grito del Sannin le siguió una risa demencial -¡Ja, ja, ja…!-
"¡Es verdad…! Ryu-sensei dio su vida para salvarnos, una vida que me acaba de regresar mi padre…" Naruto cerró los ojos y apretó los dientes "Esta vida ya no es sólo mía, sino también de ellos dos y si muero ahora… ¡El sacrificio de papá y el de Ryu-sensei será inútil…!" El rubio abrió súbitamente sus ojos, revelando su Doujutsu brillante cuyo resplandor poco a poco comenzaba a escaparse de las uniones de las escamas "¡Yo nunca me rendiré y cumpliré mi promesa a Rimu-chan, de nunca romper mis promesas…!" El sorpresivo resplandor había llamado la atención de Orochimaru y de Azula, que miraban sorprendidos cómo las escamas comenzaban a separarse
"¡El está…!" Pensó la castaña sin ocultar su sorpresa
"¡¿Acaso con su Chakra está superando la resistencia del Jutsu de Ryu…?!" La mirada del Sannin mostraba una incredulidad nunca antes vista en su rostro -¡No te lo permitiré gusano…!- De su ojo nuevamente comenzó a emerger la sangre -¡Amaterasu…!-
- ¡Gah…!- Tras lanzar su grito, las escamas que cubrían el cuerpo del rubio se destruyeron en un estallido de luz, tras lo que el Chunin colocó su mano derecha delante de él, ante la expectación de Azula, mientras las llamas negras seguían su flujo aparentemente indetenible
- ¡Esquiva el Amaterasu, Naruto…!- Exclamó la princesa con horror
- ¡Shinra Tensei….!-
Orochimaru miró atónito cómo las llamas negras se detuvieron en seco y se ahogaron en lo que parecía una barrera invisible de Chakra. Ni Azula ni él podían creer lo que estaban mirando, puesto que ambos sabían que aparentemente era imposible detener las temidas llamas negras del Mangekyou.
De la incredulidad, el Rey Serpiente pasó a ver con marcada ira al rubio, que a su vez lo miraba desafiante con sus extraños ojos, si bien debido a la ira que lo controlaba, Orochimaru omitió ese detalle…
- Detuvo el Amaterasu…- Susurró el líder del Tengun, antes de reaccionar -¡Entonces te mataré con mi propia mano, insecto asqueroso!-
Con una considerable velocidad, el Sannin se lanzó hacia Naruto, con la intención de golpearlo con su puño, pero su expresión llena de furia paso a la incredulidad de un segundo a otro, cuando el Chunin detuvo su golpe únicamente con su mano izquierda. Antes de que pudiera reaccionar, de un violento puñetazo con su mano libre en la barbilla, Naruto envió al Sannin al suelo, quien tardó algunos segundos en ponerse nuevamente de pie. Miraba al rubio con una furia que le costaba reprimir, mientras respiraba agitadamente y la visión de su ojo se le nublaba lentamente.
- Es demasiado fuerte…- Susurró el Sannin, mientras respiraba agitado -¿De dónde sacó esa energía en un momento como ahora…?- En ese momento fue que finalmente Orochimaru se percató de los ojos que poseía el rubio -No… ¡Imposible!- El grito de la Serpiente Blanca llamó la atención de Azula -Esos ojos… ¡¿Son el Rinnegan del Kami no Senshi (Guerrero de los Dioses)?!- El Uzumaki nuevamente se había puesto en guardia, mirando desafiante al Hebi-sannin
"¿Kami no Senshi?" Pensó la castaña confundida.
Tras un largo recorrido y algo lastimado, Artemis por fin volvió al campo de batalla, sorprendiéndose de no encontrarse con la cueva donde estaban entrenando Naruto y Ryu, mirando aterrado el enorme cráter que ahora ocupaba ese espacio, pero cuando vio a su amigo encarando a Orochimaru con aquél brillo en los ojos y sutilmente rodeado de esa aura violeta, recordó la ocasión en que los había salvado en Daikanishima a él y a Rimururu…
"Imposible" Orochimaru miraba sorprendido a Naruto "¿Acaso este niño es…? ¡No, imposible…! ¡Es totalmente absurdo!"
- Mataste a Ryu-sensei…- De la enfurecida mirada de Naruto escapaban lágrimas -¡No te lo voy a perdonar jamás…!-
- ¡Ya cállate, enano miserable…!- El Sannin se lanzó nuevamente hacia el rubio con la intención de matarlo a golpes
- ¡Voy a vencerte…!- El Chunin también se lanzó hacia el frente, con la intensión de pelear de igual a igual con el Rey Serpiente.
El puño derecho del rubio chocó violentamente con el puño izquierdo del Rey Serpiente, después se escuchó un tronido de huesos y finalmente Orochimaru gimió de dolor, mientras su mano temblorosa tronaba asquerosamente con cada ínfimo movimiento que hacía. Naruto con un vistoso salto mortal hacia atrás tomó distancia mientras la Serpiente Blanca con un rostro descompuesto tanto por el dolor como por la furia, miraba desconcertado al rubio, que parecía imbatible con ese misterioso poder que súbitamente había obtenido.
- ¡Logró detener a Orochimaru…!- Pensó Azula en voz alta
- Esto no puede estar pasando…- Murmuró el Sannin entre dientes -El Jutsu de Ryu me dejó muy debilitado, pero aún así, no puedo ser derrotado por un mocoso como éste… ¡Un insecto como tú no puede ser rival para el gran Orochimaru!- Jaou extendió su mano hacia el cielo y al instante una espada de dos filos se materializó, la cual tomó firme -¡Muere…!-
Naruto observó sorprendido a su enemigo lanzarse precipitadamente hacia él, blandiendo su famosa espada Kusanagi (Cortadora de la Hierba), con gran habilidad, lanzando finos y veloces tajos alternados con estocadas que el Uzumaki esquivó con agilidad y una gran dificultad, debido a la maestría del Sannin con el arma. El último mandoble logró rasgar al rubio, haciéndole una herida en su pecho. De inmediato Orochimaru soltó su arma para realizar una rápida secuencia de sellos mientras orientó su mano hacia un costado y una esfera de Chakra Raiton se formó al instante.
- ¡Raiton: Mokusei (Elemento Rayo, Estrella de Madera/Júpiter)…!-
El ataque fue lanzado con tal rapidez que Naruto no tuvo tiempo de esquivarlo, recibiéndolo de lleno y desapareciendo en un estallido eléctrico que levantó varias de las rocas sueltas del lugar. Azula y Artemis miraban sorprendidos y temerosos cómo también el rubio aparentemente sucumbía al poder del Sannin, que sin dejar de ver la cortina de humo, esbozó una sonrisa triunfal.
- ¡Naruto…!- Exclamó Azula con desesperación
- En ese Jutsu concentré casi todo el Chakra que me quedaba… No hay posibilidad de que un mocoso sobreviva a eso… ¡Mira Ryu…!- El Sannin levantó la mirada al cielo -Te envié al primero de tus alumnos a jugar contigo a los Ninja…- Al instante comenzaron las carcajadas triunfales y demenciales a la vez -¡Ku…! ¡Ja, ja, ja…!-
- ¡No, eso no puede estar pasando…!- Azula apretó los dientes con evidente frustración
- ¡Yo jamás seré derrotado por nadie, soy el nuevo gobernante del mundo…! ¡El gran Orochimaru…! ¡Ja, ja, ja…! Ja… ¿Ah…?- Súbitamente el demonio dejó de reírse -¡No, no puede ser…!-
La expresión triunfal del Sannin pasó en tan sólo un segundo a la incredulidad, al ver cómo la silueta de Naruto era visible entre el polvo levantado. Cuando por fin el viento disipó completamente la cortina de humo, la mirada desafiante del Rinnegan observaba a un ya aterrado Orochimaru, que no podía entender cómo a pesar de las condiciones en las que se encontraba, no podía derribar a ese mocoso, que nuevamente lo encaraba, con esa expresión desafiante.
- ¡No, esto no puede estar pasando…!- Azula miraba asombrada cómo el Sannin ya era víctima del pánico y repetía lo dicho por ella instantes antes
- Te voy a derrotar…- Naruto lo señaló imponente -¡Y pagarás con sangre haberle quitado la vida a Ryu-sensei…!- Cegado por el miedo y la ira, Orochimaru tomó la Kusanagi del suelo y dio un impresionante salto para atacar a Naruto aprovechando la inercia de la caída
- ¡Te voy a enviar con esa perra estúpida…!- El objetivo del Sannin era cruzarle el corazón a su enemigo
- ¡Cuidado Naruto, esquiva el ataque…!- Exclamó Azula, sin embargo su expresión de preocupación paso al desconcierto cuando el rubio adoptó una postura de ataque que reconocía con sólo verla
- ¡El Jutsu más poderoso de Ryu-sensei…!- El puño derecho de Naruto comenzó a brillar, ubicado a la altura de su hombro -¡Con él te derrotaré…!- El Rinnegan se posó en el ya descendente Hebi-sannin
- ¡¿Qué?!- Orochimaru miró desconcertado cómo en el puño de su enemigo ya se concentraba un brillo que incluso se extendía al resto de su cuerpo
- ¡Hadouryuken….!-
Con todo su rencor a flor de piel, el Uzumaki lanzó su puñetazo en dirección al Rey Serpiente, surgiendo del mismo un dragón de luz igual al que lanzaba aquella vez su Sensei, si bien este brillaba de un intenso tono violeta y se dirigía incluso a mayor velocidad hacia Orochimaru, que incapaz de intentar otra cosa por la velocidad del ataque, trató de pararlo usando su mano tras soltar su espada, pero el dragón siguió imbatible su camino, destruyendo de forma brutal la extremidad del Sannin y posteriormente continuó su camino, impactado sumamente cerca del ataque que había lanzado Ryu, cercenando de forma violenta el miembro del cuerpo del Sannin…
Un haz de luz que se extendía al cielo y visible desde varios kilómetros a la redonda se elevó al cielo e instantes después el Mangekyou Sharingan de Orochimaru comenzó a cerrarse lentamente mientras una monstruosa serpiente de aspecto humanoide emergía del cuerpo que gradualmente se reveló como el destructor de los Uchiha, cuerpo que cayó pesadamente dentro del cráter posteriormente…
- ¡Nunca olvidaré esta derrota y esta humillación! ¡Mucho menos tu nombre…!- Bramó con marcada ira la horrenda serpiente mientras se elevaba al aire -Naruto… ¡Voy a matarte así tenga que lanzar al Tengun entero contra ti…!-
De entre las ropas del cuerpo de Itachi cayó un extraño sello con el Kanji 'Jibakushin (Dios Terrestre)' grabado en él, el cual comenzó a quemarse mientras la serpiente, que en realidad era el verdadero Orochimaru, desapareció súbitamente ante la mirada fiera del rubio…
En ese momento, justo para oír las últimas palabras del verdadero Hebi-sannin, iban llegando al lugar Jiraiya, Tsunade y Shizune, quien fue la más sorprendida cuando vio el devastado lugar. Al instante, en un fugaz brillo, Azula quedó liberada de las escamas y de inmediato corrió hacia el lugar donde se encontraban los cuerpos de las personas más cercanas a ella: Ryu e Itachi. Mientras que el cadáver de su Sensei tenía los ojos entrecerrados y tétricas quemaduras por todo su cuerpo como resultado de su Jutsu de auto sacrificio, el cuerpo del Akatsuki conservaba las espantosas heridas que había recibido Orochimaru durante el combate, tanto las infringidas por su Sensei como por su compañero…
- ¡Naruto!- Jiraiya se dirigió de inmediato hacia su alumno con evidente preocupación -¿Te encuentras bien?-
- Ero-sensei…- El rubio volteó a ver al albo, ya tranquilo -¡¿Y Orochimaru…?!- Preguntó al instante el portador del Rinnegan
- Al parecer escapó con un Jikuukan Ninjutsu (Técnica Espacio-Tiempo)- Agregó Tsunade mientras se acercaba a conocer al chico del que le había platicado su amigo
- Ya veo…- Replicó completamente falto de ánimos el Chunin, mientras sus ojos volvían a la azul normalidad
- ¡No, Ryu-sensei, Itachi…!-
Los dos Sannin y el Chunin voltearon hacia el cráter y se acercaron para ver cómo una timorata Shizune era incapaz de acercarse a la princesa para consolarla. Esta arrodillada junto a los cuerpos de sus dos personas más queridas, llorando a lágrima viva y su cara estaba evidentemente descompuesta por el profundo dolor que sentía…
Tímidamente acercó su mano al rostro del Uchiha y acarició suavemente sus labios mientras su mirada se conmovía visiblemente. Las lágrimas cayeron cerca de la comisura de los ojos del pelinegro y al comenzar a hacer un nuevo camino daban la impresión de que el Uchiha también lloraba… Ella ya no se sabría protegida por el pelinegro como en aquellas noches sin luna, ya no escucharía los profundos pensamientos de Itachi sobre sus dudas para el futuro, ya no le mostraría orgullosa su control de Chakra que ni siquiera requirió entrenamiento… Ya no verían juntos las estrellas del cielo, sin pensar en otra cosa, mientras ella recargaba su cabeza en el hombro de su primer y en ese entonces, único amigo sincero en aquél solitario balcón de su habitación en el castillo imperial.
- ¡No se vayan por favor…!- Totalmente desaliñada y con la expresión completamente descompuesta, la princesa volvió a llorar a mares
Y su tristeza aumentó visiblemente cuando volteó a ver a su fallecida Sensei…
Cuando Itachi cometió la masacre del Clan Uchiha se enclaustró en su obsesión por sacar a la luz su potencial para convertirse en Ninja. Sin Itachi estaba cerca del desequilibrio mental ya que nadie en el mundo se había acercado siquiera a preguntarle cómo estaba y más que nada, porque nadie sabía comprender su deseo de ser fuerte para engrandecer a su nación, creyéndola una niña extraña, intimidante y sociópata…
Tenía dos damas de compañía, una llamada Mei, la otra llamada Ty Lee, ambas impuestas por su madre Ursa antes de que ésta desapareciera misteriosamente años atrás, para que estuvieran a su lado y ambas sólo eran amigables con ella por el miedo que les inspiraba. Pero la relación con Ryu fue natural, una mujer que no la trató ni como la Princesa de la Nación del Fuego ni como prodigio, sino como una simple chica, no tuvo favoritismo con ella y ni siquiera le impuso como amiga a su compañera más cercana…
Ukitsu varias veces la buscó en el Castillo Imperial a pesar de ser recibida de manera cortante en un principio, sin quejarse jamás del trato que recibía. Por ello fue que cada vez se ausentaba más y más de casa, para estar con esa chica que lentamente se ganaba su confianza y su amistad, aún a pesar de saber que su padre, Ozai, si la comprendía, pero por sus labores como gobernante no tenía el tiempo para estar con ella salvo en ocasiones especiales…
Pero en busca de cumplir con su ambición de ser más poderosa para llevar a la Nación del Fuego a la gloria, entrelazó su destino con la Jounin pelirroja, que tras su trato imparcial, la llevó nuevamente hacia un futuro brillante, hasta el punto de llevarla a tener un sueño: ser la Daimyo de su amada Nación para llevarla al futuro más brillante que jamás se hubiera visto antes, como su bisabuelo Sozin, su abuelo Azulon e incluso su padre no habían podido conseguir…
Pero ahora, sin su Ryu-sensei, se había quedado vacía otra vez. Nuevamente nada tenía sentido para ella…
- Ryu-sensei… Itachi…- Murmuró la princesa, mientras arrodillada junto a ambos, fruncía el ceño, cerraba los ojos y apretaba los dientes con evidente impotencia de no haber podido hacer nada por la gente a la que quería.
Los profundos sollozos de Azula, que liberaban el dolor de su alma, conmovieron a Shizune al punto de hacerla llorar también.
…
Tres días habían pasado desde ese terrible suceso…
El camino de regreso a Konoha fue sumamente largo a pesar de durar un solo unas horas. Ni Naruto ni Azula tenían el menor interés de platicar por evidentes razones y salvo lo más indispensable no hablaban en lo absoluto, cosa que molestó a Tsunade en un principio… Pero Jiraiya le explicó a su compañera que Ryu se habían convertido en el pilar que sostenía los corazones del rubio y sus compañeras de equipo, la pérdida de alguien tan importante para la princesa y el Uzumaki había sido un golpe devastador para ambos, aún más sabiendo que la razón por la que Ryu había dado su vida sin dudarlo fue para protegerlos…
…
- ¿Qué sucede, Naruto-kun?- Preguntó confundida la Hyuga
- Sí, nos preocupaste demasiado con el mensaje que nos enviaste…- Agregó con incertidumbre la Uchiha.
La escueta nota de su novio simplemente decía 'necesito verlas inmediatamente, por favor'.
- Debemos comunicarles algo que nos involucra a los cinco…- Azula respiró profundamente y cerró los ojos para tener la entereza con la que daría el mensaje -Sólo esperamos a Ukitsu-
- ¡Lo siento mucho!- La aludida entró al departamento de Naruto con una sonrisa de vergüenza -Sempai, me costó algo de trabajo encontrar tu casa…- Volteó a ver a su amiga con curiosidad -¿Qué sucede?- Adoptó una expresión seria al notar la tensión en el ambiente
- Tenemos algo muy importante que decirles…- Replicó el rubio apenas con un hilo de voz.
Los dos estudiantes que habían estado en el doloroso momento de la muerte de su Sensei se voltearon a ver con aquellos ojos apagados. El rubio agachó la mirada y entonces la castaña entendió, asintiendo casi imperceptiblemente con la cabeza. Después de eso se orientaron hacia sus cada vez más confundidas compañeras…
- Como que ya se tardó Ryu-sensei… ¿No?- La Kankichi hizo la pregunta que ni Hinata ni Nami se atrevieron a realizar
- Escuchen…- La princesa respiró profundamente después de la mención a Ryu -Saben que hace unos días estuvimos con Ryu-sensei de misión-
- Sí- La peliazul asintió con creciente incertidumbre
- ¿Qué sucede?- Cuestionó la azabache de tez clara, con un nudo inexplicable en la garganta
- Ryu-sensei y yo alcanzamos a Naruto y a Jiraiya durante su viaje… Después de que dimos con ellos, ese maldito Orochimaru apareció para atacarnos y…- La princesa se tomó un momento para continuar al tiempo que el ojiazul apretó los puños con impotencia -Y durante la batalla, Ryu-sensei sacrificó su vida para protegernos…-
Aquellas crudas palabras dejaron atónitas a las tres chicas…
Ninguna de las tres esperaba una noticia semejante y simplemente quedaron en estado de shock. Lágrimas silenciosas comenzaron a recorrer sus mejillas mientras sus impactadas mentes trataban de asimilar aquella noticia que evidentemente hacia cimbrado todo su mundo…
Naruto se acercó lentamente a sus novias con la evidente intención de consolarlas y a la vez buscar algo de apoyo en una situación tan difícil. Hizo el ademán de abrazarlas cuando estuvo cerca de ellas. Hinata y Nami tenían la mirada baja, pensando en su deseo de cumplir con sus deberes y obligaciones con prontitud para volver a reunirse con su chico y con su maestra, para ser un equipo unido al que nada lo separaría jamás.
Pero ese deseo era irrealizable y lo peor fue que ni siquiera pudieron despedirse de aquella persona que les había dado tanto…
- Hinata, Nami…- El rubio estaba visiblemente entristecido -Yo… Lo siento, no pude ayudarla-
Las chicas levantaron su desolada mirada para verlo con los ojos totalmente cristalizados y apenas sintieron el roce de sus dedos, las dos rehuyeron el contacto, encogiéndose y sintiéndose desprotegidas sin aquella pelirroja a su lado. El Uzumaki se mostró incrédulo de la actitud de ambas y quedó totalmente desconsolado cuando las dos lo miraron con aquellos ojos rebasados por el dolor mientras negaban sutilmente con la cabeza, para luego simplemente dar media vuelta, echándose a correr hacia la salida del departamento del rubio y una vez afuera, saltaron en direcciones opuestas por los tejados aledaños.
Ukitsu finalmente estalló en llanto y de inmediato buscó consuelo en los brazos de su amiga, quien la recibió casi mecánicamente, ya que la princesa tenía la mirada puesta en un Naruto que simplemente agachó la cabeza y cerró los ojos con frustración, apretando los dientes ante el evidente rechazo que había sufrido.
Al ver esa reacción en sus posiblemente ex-novias, que al parecer lo culpaban por lo que había pasado, pensó que nuevamente estaba como antes de conocer a Ryu, sólo…
…
Jiraiya dio su informe un par de horas después de haber regresaron a Konoha después de considerar que había sido tiempo suficiente para que el Equipo 7 se reuniera…
La noticia corrió a lo largo y ancho de Konoha. La Jounin que había conseguido lo imposible, ascender a su equipo de Genin al completo, había sido asesinada por el mayor enemigo de Konoha, el Sannin Orochimaru… Si ya era odiado por la aldea, ahora no había persona en el lugar que no deseara su destrucción.
Otra noticia que se esparció rápidamente fue la extracción del Kyubi del cuerpo del Uzumaki. Para la mayoría de la gente, que pensaba al Kyubi y a Naruto como la misma entidad, fue sumamente confuso el asunto. Sin embargo, la desaparición de los bigotes que durante toda su vida adornaron las mejillas del rubio, ayudó a percibir mejor el asunto. Las miradas de odio para Naruto habían desaparecido de los rostros de la gente, volviéndose miradas comprensivas para un todavía niño que había perdido a su querida Sensei en una terrible batalla…
Al día siguiente, cumplido el cuarto día del fallecimiento de Ryu, por fin se organizó el entierro, donde casi toda la plantilla Ninja de la aldea estaba presente. Genin, Chunin y Jounin habían asistido a la ceremonia… Todos rodeando el agujero en la tierra donde aquella admirable Kunoichi sería enterrada dentro de un elegante ataúd negro, el cual estaba rodeado de flores.
Todos estaban ahí con la excepción de Naruto y Azula.
Hinata, Nami y Ukitsu se dieron cuenta al instante de esas ausencias, pero la ceremonia había empezado y el Sandaime, flanqueado por sus estudiantes, los dos Sannin que le continuaban siendo fieles a la aldea, comenzó el discurso donde despedía a una Ninja que era un ejemplo a seguir, que nunca se callaba nada y que innegablemente poseía la Voluntad de Fuego, uno de los legados más importantes que dejaran los fundadores de Konoha. Todos los presentes pensaban que los otros dos alumnos de Ryu no habían asistido porque tenían el trauma de haber visto morir a su Sensei frente a ellos, incapaces de ayudarla.
- El ejemplo de devoción y sacrificio por parte de Ryu debe ser apreciado y valorado por todos, ya que esa es la Voluntad de Fuego en su máxima expresión, no entregar su vida por otros, sino proteger lo que es importante para nosotros, los lazos que se forman entre las familias y los amigos…- El anciano líder de Konoha comenzó con un discurso solemne escuchado atentamente por todos
- ¡Sandaime-sama!-
Todos los presentes voltearon a ver con marcada molestia a Iruka Umino, uno de los pocos ausentes, llegar con marcado cansancio en su rostro y visiblemente agitado.
- ¿Qué quieres Iruka?- Preguntó Hiruzen, ocultando la molestia que la interrupción del Chunin había provocado en él y en los demás
- ¡Naruto se ha ido de la aldea!- Respondió para asombro de los interesado
- ¡¿Qué?!- Fue lo que pudo replicar un atónito Sarutobi
- Fui a verlo para acompañarlo aquí, pero me pidió una disculpa y luego me dejó inconsciente con un golpe…- Respondió el Chunin con marcada preocupación
- ¿Y cómo sabes que escapó?- Preguntó el Hokage ante la expectación de todos
- Dejó esto…- El Shinobi le ofreció una hoja de papel a su líder, que tomó con rapidez y comenzó a leerla mentalmente…
Hola viejo, tengo una misión que me asignó Ryu-sensei y que como me dijiste, debo obedecer porque es la líder del equipo y ya no recuerdo que más… En fin, me voy a cumplirla. No estoy traicionando a la aldea, no lo haría nunca por lo que Ryu-sensei me enseñó, además… ¡Yo no he renunciado a ser Hokage…! Cuando vuelva, me vas a tener que dejar tu capa y tu sombrero. Bueno, creo que es todo… Mi padre, Yondaime-sama, me regresó la vida que perdí cuando me extrajeron al Kyubi con algo que no entendí bien sobre la forma como selló al Kyubi y por eso no se lo había dicho a nadie. Ryu-sensei me protegió a costa de su vida, por eso tengo que irme, para corresponder a su sacrificio venciendo al Tengun. No es como la última vez, porque voy a ayudar a Rimu-chan. Ahora sí, creo que es todo.
El Grandioso Naruto Uzumaki, próximo Hokage de Konoha
Y por cierto, disculpa por dejarte inconsciente, Iruka-sensei.
…
En medio de un claro del bosque aledaño a Konoha, el rubio Chunin caminaba vestido con una sudadera naranja con vivos negros en los hombros que se extendían hasta las mangas y pantalón negro, usando una capa blanca. En su hombro, el gato Artemis miraba hacia el horizonte lejano.
De propia mano sabía que el viaje de Konoha a Kiri era muy largo…
Otro detalle que consideraba Naruto era que no podía disponer de Kouryu o de otra de sus invocaciones, porque un dragón volando en medio del cielo seguramente llamaría la atención ya fuera para el posible grupo de búsqueda enviado en su rescate o peor aún, del Tengun. Así que por el momento, tendría que seguir el camino a pie, justamente de la misma forma, como hacía más de dos años, cuando se escapó de la aldea. Caminaba mirando hacia el horizonte, con una expresión seria con un sutil deje de tristeza, ya que creía que Hina-chan y Nami-chan se habían alejado de él aquél día…
Pero aunque se escuchara cruel, no tenía tiempo para ese asunto. Debía derrotar al Tengun para cumplir la última misión que le había encargado su querida maestra y no iba a fallarle.
- ¡Oye, tú!-
Naruto volteó hacia su espalda, pensando en la posibilidad de que lo hubieran alcanzado los ANBU para llevarlo de regreso, sin embargo se topó con la expresión seria y un tanto altiva de Azula, quien estaba enfundada en sus ropas informales de cuando practicaba con su fallecida mentora y su morena amiga.
- ¿Quién te crees que eres para irte así nada más?- Preguntó seria la princesa
- El futuro Hokage- Respondió el rubio, sonriendo desafiante -¿Y tú? No creo que hayas venido por mí…-
- Yo seré la futura Daimyo, así puedo ir a donde se me dé la gana…- Replicó la castaña sonriendo suavemente -Así que cuando seas Hokage y yo Daimyo, trabajaremos juntos, por lo que deberíamos llevarnos mejor… ¿No crees?-
- Eso pensaba…- Dijo el hijo de Minato Namikaze
- Debemos apresurarnos, quiero estar de regreso antes del verano para ver pasar el cometa Sozin…- La sonrisa desapareció para dar paso a un semblante melancólico -Sin embargo… ¿Podemos ir en silencio por un rato? Se supone que ahora deberíamos estar en el sepelio-
- Tienes razón, debemos guardar el respeto que Ryu-sensei merece…- Replicó tranquilamente el menor
- Primera vez que estamos de acuerdo…-
Mirando al frente y avanzando silenciosamente, acompañados sólo por el gato Artemis, caminaban hacia la incertidumbre, recordando las palabras que los impulsaban a dejar todo en aras de su objetivo mientras los medallones que ahora lucían con orgullo, brillaban sobre su pecho. Tal era la fuerza que despertaba en ambos la memoria de esa mujer, aquella que había logrado en base a la perseverancia darles esperanza.
Porque en el horizonte podían ver la sonrisa burlesca de Orochimaru y detrás de él, cubriendo casi todo, la siniestra silueta del Maryuou Nubes…
Ambos chicos, un rubio hiperactivo al que le había costado mucho esfuerzo controlar su carácter para lograr superarse y una castaña que había tardado mucho en volver a creer en la gente. Dos caminos, uno empezado en cuna de oro y otro desde el frío suelo, el que no tenía nada y la que lo tenía todo. La que nació con suerte y el que tuvo suerte de nacer…
Naruto y Azula, dos caminos tan opuestos que solamente podían alejarse conforme pasara el tiempo…
Pero tan parecidos al punto de cruzarse, que sólo podía ser obra del destino…
"Naruto, Azula… Ustedes deben derrotar algún día al Tengun y a Nubes… Esa, es la misión del Equipo 7… La más importante de todas…"
…
Notas
¡Adiós Ryu, hasta el día en que nos volvamos a ver…!
Pues por desgracia la Jounin pelirroja, sádica y querida por todos, ha muerto. Este sólo es el detonante de la gran aventura de ambos, el rubio y la castaña. También en este capítulo se revela la razón principal para que Naruto y Azula no sean pareja: Soy fan del Itazula… Pareja que evidentemente no estará en este fic T-T.
Los misterios que encierra esta historia se revelarán a su debido tiempo, yo no dejo cabos sueltos, así que todo lo relacionado a Akatsuki y otros secretos serán revelados a su debido tiempo, no antes.
En cuanto a los vestuarios de Naruto y Azula para este viaje y hasta que se indique otra cosa, corresponden al habitual del rubio para Shippuden, aunque obviamente de su talla actual, mientras que la castaña utiliza las ropas de su primera aparición en Avatar.
Pero esto es sólo el comienzo, ya que poderosos enemigos acechan en la oscuridad, porque hay que recordar que todo el Mundo Humano está siendo atacado al mismo.
