Naruto Zarya

Antes que nada, empecemos con los reviews:

Elchabon: Al menos hay gente bonita en el loquero :v

Pues bien, lo de Ozai y Ursa es porque realmente, viendo a detalle lo que se cuenta en el cómic 'La Búsqueda', eso de que Ursa aceptara olvidar a sus hijos fue una hijoeputada, además de que si Azula terminó loca, fue porque ella nunca le demostró su cariño abiertamente, al menos en lo que se ha visto y para el trasfondo de la princesa en esta historia, tenía en parte que ser así. Lo del Tengun es como lo que fue el discurso de Gaara antes del comienzo de la guerra, pero del lado del mal y para mostrar en parte a qué se enfrentan Naruto y los demás…

OTAKUFire: Pues casi, de repente pienso meter personajes de mis series favoritas en el futuro. Con respecto a las chicas, pues realmente se vieron mal aunque debido a que quedaron sumergidas en su propio dolor… Pero igual, no pueden salir en busca de su chico por el acoso del Tengun en las fronteras de Konoha y la Nación del Fuego. Y ciertamente, no será fácil que el pederasta sea empalado. En cuanto a la Nación de la Tierra, pues realmente sí tengo pensado algo relacionado con eso Ba Sing Se…

Ukamulbas: Pues efectivamente, Ami pronto reaparecerá en la historia y pues ciertas cosas se revelarán en relación a la historia de la peliazul y Ryu.

alexzero: Pues la primera batalla si bien ha sido intensa, todavía falta lo más intenso de este nuevo desafió para el rubio.

CCSakuraforever: Pues gracias, realmente los villanos en la historia todavía tienen bastante que mostrar, además de todavía faltan momentos difíciles para nuestros protas.

Loquin: Gracias, espero que la historia mantenga el buen ritmo que tiene hasta ahora.

- Probando, uno, dos, tres…- (Personaje hablando)

"Bah, que tontería" (Personaje pensando)

(Lo escrito entre puntos suspensivos en cursiva son recuerdos)

Lo escrito en cursiva sin comas ni guiones y centrado, son narraciones, de los personajes o mías o documentos.

"Si está escrito entre comillas, son pensamientos de los personajes…"

Capítulo XV: Punto álgido.

Naruto, Azula, Touma y Daichi, con el gato albo acostado en la cabeza de su rubio amigo, llegaron a una aldea que estaba construida sobre los árboles…

Las casas hechas totalmente en madera, descansaban sobre amplias plataformas construidas en las copas y el acceso era mediante largas cuerdas que colgaban por todo el lugar. Tras escalar, los alumnos siguieron al peliazul y al castaño todo el camino que unía las casas y diversas construcciones de la peculiar aldea mediante puentes, hasta llegar frente a una cabaña que tenía el símbolo de una cruz azul en la puerta…

El peliazul tocó de inmediato y unos segundos después la puerta fue abierta por una hermosa mujer de cabello azul corto en un tono igual al del arquero, ojos del mismo color, aunque la piel un poco más oscura que la de Touma. Usaba unos lentes de armazón delgado que resaltaban su madura belleza, que a pesar de sus aparentes 'treinta y tantos años', era destacable, porque se veía mucho más joven. Tenía puesta una bata blanca, señal de que ejercía la medicina en el lugar…

Y el rubio la reconoció al instante.

- ¡Ami-san!- Gritó animado

- ¿Naruto-kun?- La mujer sonrió después de unos instantes -Tenía tiempo sin verte… Pero pasen, están en su casa…-

La sonrisa amable de Ami de inmediato convenció a los dos chicos de entrar a la cabaña…

Era humilde, pero de inmediato los chicos se sintieron cómodos. Tenía unas sillas, un sillón, una mesa y la cocina, siendo los dormitorios lo único que estaba separado de las demás habitaciones junto con el baño, por paredes. De inmediato la médica tomó asiento en el sofá y Daichi se sentó junto a ella, quedándose dormido acostado en su pierna casi instantáneamente…

Un cuadro de un sujeto rubio que tenía el ojo izquierdo cubierto por vendas adornaba la pared, con un semblante melancólico que llamó la atención de los Chunin de inmediato, cosa que notó la Ninja Médico.

- Mi amado Hyouga- La peliazul sonrió con añoranza -Él combatió al lado de Ryu-san durante la Guerra Secreta...-

- Y era mi padre...- Touma sonrió tristemente

- Mi Hyouga...- Ami recostó suavemente a Daichi en el sofá, con cuidado de no despertarlo y se acercó a su hijo -Él y Ryu-san fueron grandes amigos y varias veces tras la derrota de Orochimaru, vino a visitarnos, hasta que él falleció- La mirada de la bella mujer madura se llenó de nostalgia -Han pasado varios años...-

- ¿Usted peleó al lado de Ryu-sensei?- Preguntó Azula expectante, queriendo conocer más de esa historia

- Más bien, yo era la Ninja Médico de nuestro improvisado equipo, pero sé manejar el Suiton, con el que les ayudé en su momento... Una Kunoichi de Kiri y un Caballero de Athena, orden de guerreros de la Nación del Hierro… Nosotros combatimos con Ryu-san para evitar que la Serpiente Blanca conquistara el mundo desde las sombras-

- Ya veo...- Susurró el rubio, mientras reflexionaba sobre la intensa vida que al parecer tuvo su Sensei

- ¿Y cómo se encuentra Ryu-san ahora?- Preguntó la bella madre, con expectación sobre los dos chicos

- Ryu-sensei...- La Chunin entristeció el semblante y de inmediato bajó la mirada

- Ella dio su vida para salvarnos de ese maldito Orochimaru...- Completó Naruto, apenas conteniendo las ganas de llorar al recordar tan terrible momento.

Las palabras del rubio provocaron una marcada sorpresa en ambos peliazules...

Primero habían perdido respectivamente a su esposo y a su padre. Luego, se dieron cuenta de que los dos valientes que habían luchado en la Guerra Secreta ya no estaban para defender al mundo ahora que un enemigo mucho más peligroso que el Jagun amenazaba al mundo entero, ahora de forma directa y no desde la oscuridad… La tranquila doctora suspiró con una mirada melancólica, mientras que en el rostro de Touma se mostraba una mezcla de tristeza y desconcierto.

- Ella siempre fue así- Las palabras de Ami llamaron la atención de Azula y Naruto

- ¿A qué se refiere con eso?- Preguntó la princesa de inmediato

- Simplemente…- Una traicionera lágrima escapó de los ojos -Por más que quiso dar siempre la imagen de chica ruda, siempre pensaba en sus seres queridos antes que en ella misma-

"Entonces ella..." Pensó fugazmente Azula

"Siempre nos quiso, siempre pensó en lo mejor para nosotros, a pesar de todo…" Los ojos del decidido Chunin se llenaron de un brillo de ánimo "¡Y yo no voy a fallarle!"

- Siempre le estaré agradecido- Las palabras de Touma interrumpieron los pensamientos de ambos Ninja -Ryu-sensei se esmeró mucho en entrenarme... Disculpen, estoy algo cansando- Y tras hacer una reverencia, el arquero de mirada distante se retiró a su habitación

- Touma...- Susurró débilmente el rubio

- Le afectó mucho la muerte de Hyouga... Por eso decidió quedarse aquí en Shinrin, para no despegarse de la memoria de su padre, pero me gustaría que se diera cuenta que hay mundo más allá de esta aldea, justo como hicimos Hyouga y yo durante nuestra juventud... Y ahora que Ryu-san se ha ido pues… Él la respetaba como nadie, ya que a pesar de que un incidente la había alejado de la enseñanza, aceptó entrenarlo en lo que ella llamaba 'El Entrenamiento Ultra Intenso' y su vínculo se hizo muy profundo, ya que en ese tiempo fue cuando mi esposo perdió la batalla contra las heridas internas que le quedaron tras la Guerra Secreta… Touma vio a Ryu-san como una luz en medio de su oscuridad…- Bajó la mirada, recordando la muerte de su amado con pesar

- Ayúdeme por favor, Ami-san- La aludida volteó a ver a Naruto tras su solemne petición

- ¿En qué deseas que te ayude, Naruto?-

- ¡Necesito superar mis propias limitaciones en Ninjutsu para honrar lo que Ryu-sensei hizo por nosotros, derrotando al Tengun...!- Las decididas palabras del ojiazul llamaron poderosamente la atención de la Ninja Médico

- ¿Qué limitaciones tienes?- Preguntó la peliazul con expectación, mientras su rostro adquiría seriedad

- Mi Transformación de la Naturaleza y mi Transformación de la Forma no son tan fuertes como deberían… ¡Quiero superarme a mí mismo...!- Naruto hizo un gran esfuerzo por tranquilizarse -Mi padre me heredó un Jutsu llamado Rasengan, del cual se dice que puede destruir las entrañas de una Ninja con sólo impactarlo en el vientre... Sin embargo, Infernape, el Shogun del Kagun, apareció justo frente a nosotros y el Rasengan no le hizo ningún daño serio... Tuve que usar dos al mismo tiempo para sólo lograr que retrocediera en nuestra lucha- La peliazul había adoptado una expresión analítica, meditando sobre las palabras del rubio

"Rasengan... Ese es el nombre del Jutsu usado por el Yondaime Hokage de Konoha... Eso quiere decir que este niño es hijo de Minato Namikaze... Aquél Jutsu basado en la Bijuudama (Bola de la Bestia con Cola) y que efectivamente, puede destruir el cuerpo de un Ninja ordinario con un solo golpe, de Rango S... Puede que Naruto logre que ese Jutsu evolucione si logró dominarlo siendo tan joven" Los ojos azules se clavaron en el impetuoso Chunin -Si lo deseas, puedo ayudarte aunque sólo sea un poco… Pero espero que mi conocimiento te sirva-

- Gracias, Ami-san- Naruto hizo una respetuosa reverencia de agradecimiento

"Veo que no soy la única que ha sufrido dolorosas pérdidas..." Azula de reojo miraba hacia la habitación donde había entrado Touma, con una expresión pensativa.

Detrás de la puerta, el apuesto joven yacía recargado y con una expresión sumamente melancólica miraba entre sus manos una foto donde su padre, con una discreta sonrisa, le revolvía los cabellos cuando tenía apenas unos 6 años. Recordó ese momento en que había terminado uno de sus tantos entrenamientos que tenían como objetivo que el arquero aprendiera a controlar el Chakra a pesar de no ser un Ninja, puesto que él mismo había decidido seguir los pasos de su padre y lucir una Armadura propia…

Sólo los Samurai tenían ese derecho y por eso había rechazado ser un Ninja y recibir la enseñanza del Ninjutsu como tal por parte de su mamá. Cuando perdió a su padre, Touma había decidido quedarse por siempre en Shinrin para cuidar de Ami… Pero ahora, las palabras que había escuchado de Naruto lo habían puesto a pensar...

¿Cuál era la forma más adecuada de honrar la memoria de esa persona tan especial para él y aquella pelirroja que lo había entrenado con toda la dedicación y paciencia del mundo? ¿Vigilando por siempre la aldea donde estaba el único lugar que su padre llamó hogar…? O derrotando al ejército que por lo que tenía entendido era la transformación del Jagun que Hyouga, Ami y Ryu habían combatido en el pasado...

"Ellos perdieron a Ryu-sensei y lejos de dejarse abatir por el dolor, buscan derrotar al Tengun para honrar su memoria" El arquero cerró los ojos para tratar de reflexionar y poner en orden sus ideas.

En una mesa de noche cerca de su cama, un medallón dorado justo como los de Naruto y Azula, solamente que con un grabado blanco consistente en una cruz con cuatro triángulos cerca de los vértices, brillaba sutilmente con la luz de la luna…

Hinata y Nami caminaban bajo el sol en el parque que había en Konoha, pensando en cómo estaría su querido rubio…

Habían pasado pocos días, pero cada momento sin la alegría, el entusiasmo y la compañía de Naruto habían hecho mella en ellas. Saliendo de su ensimismamiento, notaron que había muchos aldeanos reunidos alrededor de lo que parecía un espectáculo, donde una bella morena de aparentes 20 años, enfundada en un traje algo revelador consistente en leotardo, guantes con dedos abiertos, medias y zapatillas, todo en color negro, capa negra y campanillas en su traje, así como cabello rosado en una coleta, realizaba diversos trucos de magia, que habían cautivado a los aldeanos que ni la Hyuga ni la Uchiha tenían en alta estima por como trataron al rubio en su infancia más temprana…

Vencidas por la curiosidad, se acercaron a la peculiar mujer, que parecía agradable y acababa de aparecer un murciélago negro que de forma sorpresiva había cambiado a un fino color dorado. Lo que más llamaba la atención era que realizaba sus llamativos trucos con los ojos cerrados.

- Vaya, es muy buena...- Susurró Hinata, mientras miraba su armoniosa y a la vez sugestiva danza

- Siento una rara admiración por ella...- Agregó Nami, con la mirada puesta en la artista

- Hola, bellas damitas- Ambas chicas se sobresaltaron al ver que la hermosa mujer había puesto su atención en ellas, observándolas con sus profundos ojos azules -Me halaga que les guste mi acto...- Poco a poco la gente comenzaba a retirarse y dejaba solas a las Chunin y la jovial mujer -¿Cómo se llaman?-

- Yo soy Hinata- La amable peliazul respondió con un leve sonrojo, ya que la mujer delante de ella era sumamente hermosa y estaba maravillada por eso

- Mi nombre es Nami- Agregó la Uchiha, tan deslumbrada por la belleza de la pelirrosa como su amiga

- En cuanto a mí, me llamo Caldina... Sus nombres son algo peculiares, pero les sientan bien, ya que en un futuro podrían ser tan hermosas como yo...- La sonrisa suave de la morena ya había generado confianza en ambas Kunoichi

- ¿Usted cree?- La Hyuga preguntó con ingenuidad e ilusión

- ¡Claro! Además, ustedes ya son muy bonitas, alguna de ustedes ya tiene novio, seguramente- A la bella mujer le llamó la atención que ambas chicas se voltearon a ver con marcado sonrojo entre ellas para luego responderle

- En realidad… Tenemos el mismo novio- Dijo la azabache con una plena sonrisa

- ¿En serio? ¿Y no tienen problemas entres ustedes por eso?-

- No... El es muy amable y considerado, además las dos somos las mejores amigas- Agregó Hinata con marcada alegría

- Veo que son algo especiales, chicas... ¿Y cómo se llama el galán en cuestión?-

- Naruto Uzumaki, pero de cariño le decimos Naruto-kun- Nuevamente respondieron ambas a coro, provocando que la pelirrosa se sobresaltara levemente, pero al instante recuperó su jovial sonrisa

- Me han caído bien chicas, así que… ¿Les parecería bien si les invito algo de beber mientras platicamos de su novio? Tal vez pueda darles algunos consejos para que su relación sea la más romántica del mundo-

- Se lo agradeceríamos- Dijo al instante la tierna pelinegra

- ¿Por qué...?- La morena se mostró algo confundida

- Es que hay un malentendido entre él y nosotras...- Agregó Hinata tímidamente

- Y no quieren perderlo... ¿Cierto?- Preguntó Caldina

- Así es...- Respondieron ambas chicas

- Así que le agradeceríamos que nos ayudara a que eso no sucediera- Agregó Nami con expectación

- Sí, hemos sido un equipo y no queremos perder eso, el sólo nos tiene a nosotras ahora que Ryu-sensei ha fallecido...- Las palabras de Hinata llamaron la atención de Caldina visiblemente

- Eso quiere decir que ustedes son sus seres más cercanos, ¿Verdad...?- La hermosa mujer sonrió suavemente

- Sí...- Respondieron sonrojadas ambas chicas

- No se preocupen- La morena les regaló una bella sonrisa -Yo les ayudaré a estar con él…-

- ¡Maldita sea...!- Exclamó con marcada ira Infernape, mientras destruía una roca cercana con un violento golpe.

Se encontraba en un lago ubicado en el bosque donde se ocultaba su poderoso ejército. Mirando en el reflejo que producía el cuerpo de agua la cicatriz que ahora tenía entre las cejas, la cual había sustituido la cresta que tenía en el rostro. Dicha cicatriz parecía de reojo un pequeño relámpago y el sólo verla hacía que el simio desatara su furia enormemente…

Sus dientes trastabillaban con marcada intensidad por la fuerza que les imprimía y los vasos capilares resaltados en sus ojos eran señal de la sangre que saturaba su cabeza. Quería la cabeza de Naruto, sin importarle el precio que tuviera que pagar o lo que tuviera que hacer. Poco o nada le importaba ya su código de honor, él quería venganza por la humillación que había recibido a manos del rubio.

- ¡Esto no se quedará así...!- Bramó el Shogun del Kagun en medio de su ira -¡Ese maldito niño va a morir en mis manos...!-

- Calma, primate...-

- ¡¿Quién está ahí...?!- Replicó al instante el furioso simio

- No puedo creer que unos niños te hayan herido de esa manera...- Instintivamente Infernape se llevó la mano al rostro, para cubrir la cicatriz en su rostro, observando fijamente a la persona que se había aparecido junto a él -Soy yo, Mayuri Kurotsuchi...-

El recién llegado tenía un rostro blanco, complementado con maquillaje oscuro que emulaba un cráneo. Llevaba una especie de sombrero azul, sostenido por una pieza metálica de color oro, la cual también rodeaba su rostro. Vestía una Yukata blanca abierta sobre una negra cerrada y sus ojos dorados observaban a Infernape como el científico que se preparaba a hacerle una vivisección a un espécimen de laboratorio.

- Doctor Diabólico, Shogun del Raigun… ¿Qué haces aquí...?- Preguntó el simio con evidente desconfianza

- Ha pasado tiempo, Rey Mono...- Dijo Mayuri con siniestra sonrisa

- ¿Cómo supiste de mí herida...?- Preguntó serio el Shogun del Kagun

- Como bien sabes, todo el Tengun está intercomunicado entre sí por medio de los Demidevimon...- Respondió el siniestro personaje sin perder la sonrisa de su rostro -Si bien el único al pendiente de ellos aparte de Orochimaru-sama soy yo, con el fin de ampliar el panorama de mis investigaciones, ya que si en el camino de nuestro invencible ejército nos encontramos con un humano con el potencial para formar parte de mi trabajo, actúo de inmediato para obtener su cuerpo... Pero eso no viene al caso ahora, de hecho vengo a ayudarte-

- ¡¿Y cómo puede ayudarme un debilucho como tú...?!- La ira en el Shogun del Kagun aumentaba nuevamente con la sonrisa burlona que su colega le dedicaba -¡¿Quién demonios crees que eres para venir a decirme algo así...?! ¡Yo puedo derrotar a ese maldito mocoso sin la ayuda de nadie...!- Ambos Shogun ya estaban frente a frente, tras levantarse el simio de forma violenta y encarar a Mayuri

- ¿En serio...? Pues la herida de tu frente dice todo lo contrario...- Al instante el Rey Mono se llevó la mano a la frente de nuevo -Y si 'derrotamos' a nuestros enemigos así como tú lo hiciste con ese niño, el Tengun muy pronto desaparecerá... Como sea, Orochimaru-sama todavía tiene a cinco de nosotros aparte de ti para liquidar a ese enano miserable... Y eso pasará cuando Orochimaru-sama se dé cuenta de que el estúpido de Infernape no es capaz de invadir una aldea sin Ninja ni quitarle la vida a un niño…-

- ¡¿Qué dijiste...?!- Explotó por fin el simio

- Cálmate… Si te ayudo a formular tu estrategia, tendrás asegurada la victoria-

Ya habían pasado tres días desde que Naruto y Azula habían llegado a Shirin. El rubio se encontraba a los pies de los árboles que sostenían la misteriosa y a la vez hermosa aldea, frente a frente con el Suiseijin no Jutsu (Técnica del Hombre de la Estrella de Agua), un Suiton consistente en una figura humanoide formada por agua, la cual tenía la capacidad de recuperar su forma mientras no fuera totalmente dispersada o evaporada. El Rasengan ordinario no podía derribar a esa manifestación particular de Chakra, mientras que la Transformación de la Naturaleza tampoco era suficiente en el nivel que todavía manejaba Naruto.

El rubio se veía visiblemente cansado, ante la mirada atenta de Azula y Ami, que aguardaban a una distancia considerable. Nuevamente en la palma de su mano se formaba el Jutsu que le había sido legado por su padre. Ante la atenta mirada de ambas mujeres, poco a poco la esfera de Chakra en continuo movimiento fue aumentando progresivamente su diámetro hasta duplicar el del Rasengan original y aumentar visiblemente la fuerza de la corriente de aire que producía.

"Parece que finalmente ha superado su propio límite al poder inyectar más Chakra al Rasengan y al mismo tiempo aumentar también el movimiento del flujo... Parece que finalmente ha logrado perfeccionar el Jutsu para modificarlo…" Pensó la médica de forma analítica, observando a detalle el lenguaje corporal de Naruto

"Ha hecho evolucionar el Rasengan del Yondaime a un nuevo nivel... Ese mono tenía razón, el no es un Ninja ordinario" Pensó la princesa mientras entristecía el semblante notoriamente "Es por eso que Ryu-sensei debió dar su vida por él, porque debió haber visto su potencial verdadero"

- ¡Ahora...! ¡Oudama Rasengan (Gran Esfera Espiral)...!- Naruto posó el Jutsu delante de él.

Al instante se lanzó hacia el humanoide formado de Suiton a una gran velocidad y con gran agilidad le impactó el Jutsu en lo que sería su vientre, provocando que en una vistosa forma, el Suiton estallara en cientos de miles de gotas de agua, las cuales terminaron por evaporarse con el calor producto del intenso movimiento del nuevo Jutsu de Naruto. La peliazul sonrió alegre, recordando por un instante el momento cuando el Hadouryuken había sido terminado por Ryu y una luz de esperanza había nacido contra Orochimaru…

- Lo hice... ¡Lo hice!- Exclamó el ojiazul, saltando al aire con visible alegría -¡He superado el Rasengan por mi mismo!-

- ¿Hm?- Las palabras de Naruto desconcertaron a Ami -¿A qué se refiere con eso?-

- Es difícil de explicar- Respondió Azula atrayendo la atención de la analítica mujer -Pero cuando los ojos de Naruto aparecen, es capaz de realizar Jutsu impresionantes y de forma espontánea... Es un chico algo raro… ¿No cree?- La castaña regresó la atención a donde un muy entusiasmado Naruto continuaba saltando de alegría

- Pues...- La peliazul observó detenidamente los ojos del chico "Había estado investigando sobre un mito que hablaba de la existencia de un Clan que tenía unos extraños ojos, superiores al Sharingan de los Uchiha o al Byakugan de los Hyuga, que dominaban el Godai (Los Cinco Elementos), el Ninjutsu, el Genjutsu y el Taijutsu de forma natural... Tal vez Naruto pertenezca a esa ilustre familia..."

- Pero su Jutsu, aunque haya alcanzado el Rango S… ¿No conlleva muchos riegos al ser un ataque de corto alcance?- Las palabras de la princesa llamaron la atención de la Ninja Médico

- Puede ser, pero si llega a golpear al enemigo seguramente le hará mucho daño... Hay que esperar siempre lo mejor- Respondió Ami con una jovial sonrisa -Además, el buscar superar tus propias limitaciones es lo que te hace evolucionar, no sólo como combatiente, sino también, como persona...-

Entre los árboles cercanos, un maltrecho Touma regresaba de su sesión de entrenamiento para observar fijamente los logros de Naruto en tan poco tiempo, desde que estaba siendo asesorado por su mamá. El chico de 15 años, tan analítico como su madre, miraba fijamente al rubio, sorprendiéndose de cómo ese niño aparentemente tan despreocupado había hecho esa solemne petición hacía ya unos días. Había puesto todo su empeño y el esfuerzo había dado resultados tras jornadas agotadoras de trabajo…

Y por más que quería, Touma no podía sacarse aquella declaración de la cabeza.

"¡Necesito superar mis propias limitaciones en Ninjutsu para tener el poder de honrar la memoria de Ryu-sensei, derrotando al Tengun...!"

...

La noche ya había caído sobre Shinrin y en la cabaña de la familia Hashiba-Mizuno, Ami dormía en su cama apaciblemente abrazando al pequeño Daichi, mientras en la sala del lugar, sobre una alfombra, Naruto, Azula y Touma se encontraban platicando tranquilamente, puesto que al día siguiente los Chunin partirían de Shinrin en dirección a Yu. Además de eso, el ojiazul mostraba una discreta curiosidad por saber del mundo exterior, más allá del territorio de Kiri y tras saber de la ascendencia del Uzumaki, buscó indagar más en la vida de sus nuevos amigos, sorprendiéndose mucho del linaje de la castaña, ya que consideraba a cualquier integrante de las familias reales como gente que miraba hacia abajo a las personas comunes…

Y ahí estaba ella, en el campo de batalla.

- Así que, entonces mañana se irán rumbo a Yu...- Indagó el Hashiba analítico

- Si, no podemos esperar más- Respondió Naruto

- Y van a Yu con la intención de conseguir un barco para poder llegar a Kiri y así poder ayudar a la Daimyo de la Nación del Agua, que está siendo atacada por el Tengun... Entiendo- Súbitamente Touma se levantó de su lugar -Yo me retiro a dormir... Buenas noches chicos- Ante la mirada de los Chunin, el hijo de Ami ingresó a su habitación

- ¿No te parece que Touma está algo extraño?- El rubio volteó a ver a su compañera

- No lo sé, supongo que es por lo que nos platicó Ami-san, sobre que él nunca ha visto el mundo más allá de Shinrin- Respondió tranquilamente la princesa -Oye… ¿Y si lo convencemos de que nos acompañe? Alguien así sería un aliado muy valioso-

- No creo que quiera, él quiere estar aquí para acompañar a Mizuno-san y para honrar la memoria de Hashiba-san- Replicó el chico de ojos azules

- En eso creo que tienes razón- Azula volteó de reojo hacia la habitación del chico

- Hm...- Naruto sonrió en forma maliciosa -¿Y no será que deseas que se una a nosotros porque te ha gustado?-

- Ja…- Una sonrisa de superioridad se formó en la cara de la castaña -Puede que sea atractivo e inteligente, pero antes quiero ver si hay otras alternativas-

- ¿Otras alternativas...? ¿También te enamoraste de Makoto y de Sasuke así como las chicas de la academia...?- Naruto tenía curiosidad

- Soy mayor que ustedes por un año, además yo no soy de las que se dejan impresionar por una cara bonita y algo de talento para el Ninjutsu- Replicó la chica de ojos ámbar sin perder su expresión de superioridad -Tal vez sea una mujer ordinaria, pero no me interesa el chico de los árboles ni quien pudo haber sido mi cuñado-

- ¿Cuñado? Pero si eres un año mayor...- Una venilla se le resaltó a la princesa en la sien, si bien no perdió su sonrisa triunfal

- Aunque tengas dos novias, sigues siendo un mocoso ingenuo...-

- Pero ya no las tengo...- Susurró mientras sus ojos se llenaban de melancolía

- Créeme cuando te digo que ellas lo siguen siendo, sólo que seguramente debieron sentirse abrumadas por la muerte de Ryu-sensei- La sonrisa se transformó una expresión de sutil tristeza -Así como nos sentimos Ukitsu, tú y yo... Además, ellas no tuvieron la oportunidad de despedirse de ella, pero no lo sabrás hasta que las veas de nuevo- En el rostro de Naruto se formó nuevamente una ligera sonrisa

- ¿Tú crees?- Dijo el rubio, nuevamente esperanzado

- Si no lo creyera, no lo diría... Vaya que eres un idiota-

- ¡Oye! ¿No puedes pasar un día sin insultarme?- Bramó con gracioso enfado

- La verdad, no…- Replicó Azula sonriendo de forma maliciosa -Ya duérmete, mañana salimos temprano…-

...

A los pies de los árboles que sostenían la aldea de Shirin, Naruto y Azula eran despedidos por los aldeanos bajo el sol de la mañana, ya que consideraban muy particular que dos niños se embarcaran en una lucha frontal contra tal vez el peor enemigo que hubiera visto la humanidad en su conjunto, contrario a las aldeas Ninja y las Naciones Elementales, que permanecían a la defensiva. El gato Artemis saltaba de los brazos de Daichi hacia la cabeza de su amigo rubio ante la mirada de Ami, quien le sonreía amablemente a los dos Chunin.

- Buena suerte- Dijo un aldeano, sonriéndole afectivamente a ambos chicos de la Nación del Fuego

- Cuídense, Naruto, Azula- Ami se acercó con tranquilidad -Dense cuenta de que están siguiendo el mismo camino que ya siguió Ryu-san hace tiempo-

- Si- El rubio sonrió alegre -Lo sabemos- Al instante volteó hacia Touma -¡Nos vemos Touma! ¡Y gracias...!-

- Desearía acompañarlos, pero...- El peliazul respondió dudoso

- Todo está bien, no será la última vez que nos veamos- Replicó el chico de Konoha, ofreciéndole la mano

- Yo...-

- Cuando sea Hokage, una de las primeras cosas que haré será establecer una alianza entre Shinrin y Konoha- Ambas manos se estrecharon con entusiasmo

- Es cierto, volveremos a vernos- Azula se acercó a ambos posó su mano sobre las de los chicos

- Azula...- Murmuró Touma, visiblemente entristecido.

Los aldeanos, la médica, su hijo y el pequeño castaño observaron cómo se iban alejando el par de alumnos de Ryu, rumbo hacia una batalla que parecía aterradora, contra el Tengun. Ami se acercó a su hijo y posó su mano en su hombro, llamando su atención. Touma volteó a verla con desconcierto, el cual aumentó cuando su madre le regaló una sonrisa y le dio un ligero empujón.

- Te gustaría ayudarlos… ¿Verdad? Ve con ellos-

- Mamá, en verdad eso me gustaría, pero todavía no estoy listo...- Una sonrisa se formó en el rostro del hijo de Hyouga Hashiba ante la sorpresa de la peliazul -Cuando sienta que he alcanzado el nivel adecuado, los alcanzaré-

- Touma...- La mirada de Ami se enterneció "Al parecer el deseo de superación ha despertado en ti, todo gracias al Alma Ardiente de Naruto, que no pierde de vista sus objetivos... Derrotar al Tengu y convertirse en Hokage..."

La noche ya había caído en el bosque y todavía no había señales de llegar a Yu para ambos Chunin. Naruto y Azula caminaban con cautela para evitar otro encuentro con el terrible Shogun del Kagun, al menos por el momento. El rubio iba pensando en las palabras que había dicho el simio, antes de su retirada, con la certeza de que la siguiente vez que se encontraran, tendrían una batalla a muerte. Por otra parte, la castaña pensaba en sus posibilidades reales contra la terrible armada que encabezaba Orochimaru, ya que su nivel como prodigio podía ser puesto en duda: el Sannin se había encargado de ella sin moverse de su lugar y el simio no había sido afectado por sus Jutsu…

Ambos se pusieron en alerta cuando se comenzaron a escuchar ligeras pisadas de lo que parecía ser un animal, posiblemente un felino de tamaño considerable. Orientaron su mirada hacia el bosque, esperando lo peor ya que el pequeño gato albo se erizó resultado del miedo.

- ¡Naruto-sempai, Azula-chan...!- Exclamó una Ukitsu que sorpresivamente había emergido de la oscuridad del bosque, montada en el tigre que invocaba con regularidad, Byakuen

- ¿Ukitsu-chan?- Replicó el rubio, visiblemente sorprendido

- Ukitsu...- Susurró confundida la princesa

- Vaya, yo pensé que no los iba a alcanzar- Dijo la morena mientras se bajaba con cuidado de su invocación -Eres el mejor, Byakuen-

- Lo sé… Y no dudes en invocarme cuando me necesites… ¿De acuerdo?- Declaró sonriente el tigre

- ¡En cuanto sea necesario!-

- ¡Está bien!- Al instante la invocación desapareció en una nube de humo

- ¿Qué haces aquí, Ukitsu?- Preguntó expectante el rubio -No es que no me alegre verte, pero se me hace extraño encontrarte ahora…-

- Eh, bueno... Konoha está algo agitada últimamente, porque el tal Tengun está atacando las fronteras de la aldea y yo aproveché para escaparme y seguirlos-

- Esto no es un juego- Azula miró severamente a su amiga

- Lo sé, pero también quiero ayudar a derrotar a los asesinos de Ryu-sensei- Replicó la bella chica con seriedad rara en ella -En estos días he entrenado como loca para ser aunque sea un poco más fuerte…-

- Siendo así, pues vámonos, falta poco para llegar a Yu- Naruto le sonrió a Ukitsu y se dio la media vuelta para seguir el sendero a la aldea ya no muy lejana

- ¡De acuerdo!- Exclamó con renovado entusiasmo la morena

- En fin...- Suspiró la princesa "Un idiota o dos... Al menos son agradables, aunque es curioso que después de mí el más inteligente sea el gato" Miró de reojo al felino de pelaje blanco y particular marca en la frente, que dormía plácidamente sobre la cabeza de Naruto tras reponerse del susto.

Los tres alumnos de Ryu, tras la sorpresiva incorporación de la guapa morena, retomaron el camino hacia la aldea costera, con la meta de poder alcanzar Kiri lo más pronto posible. Cuando llegaron al lugar, Ukitsu notó con atención cómo el rubio y la castaña se sorprendieron visiblemente con la amplitud del lugar, ya que para ellos, que desde que habían salido de Konoha no habían estado en otro lugar que Shinrin, les parecía una vista algo exuberante, mientras que la pelinegra no le dio tanta importancia en un principio. De inmediato se dirigieron a una posada, para dormirse temprano y comenzar la búsqueda del barco al día siguiente, a primera hora.

El Shogun del Kagun miraba desde un árbol considerablemente alto la lejana Yu, pensando en el plan que había trazado con ayuda de Mayuri para invadir la aldea y no sólo eso, sino también cumplir con su objetivo más importante: asesinar a Naruto. Debajo de él, ocultos entre los árboles, se encontraban Zorros, Fénix y diversos seres entre dragones de tamaños comparables al de Kouryu y otras invocaciones del Uzumaki, así como varios Ninja que estaban ataviados de uniformes negros y máscaras que ocultaban sus rostros entre otros seres cubiertos por la oscuridad…

Por unos instantes Infernape cerró los ojos, dejando ver una considerable cicatriz que recorría su frente, justo entre los ojos, resultado del impacto con el Rasenrengan de su rubio enemigo. El sol ya brillaba en el cielo.

"Pase lo que pase, ese niño no debe salir con vida de aquí… Más allá de mis ideales, la victoria es lo único que en este momento importa..." Con los ojos todavía cerrados, formó un rictus de furia mientras apretaba los puños con visible ira, recordando la humillación que había recibido a manos de Naruto, un mocoso que había herido a uno de los Shogun del Tengun "No importa cómo lo tenga que hacer... ¡Me las vas a pagar! ¡Voy a tenerte de rodillas antes de matarte...!" Abrió súbitamente sus ojos, los cuales estaban inyectados con sangre -Como lo planeamos... ¡Adelante Kagun, hoy Naruto de Konoha morirá en esta aldea...!- Al instante, con bastante precisión y discreción, el ejército comenzó a movilizarse hacia Yu.

Se reencontraron en la entrada de la posada un par de horas después. Ukitsu y el rubio iban cabizbajos mientras que la princesa tenía una expresión distante y melancólica…

Azula había tenido tiempo para pensar sobre lo que había acontecido en estos últimos días y había llegado a una decisión que le comunicaría a sus compañeros en ese mismo momento. No sabía que pasaría después, pero era el momento de finalmente revelar lo que sentía desde su interior. Instantes después sacó de entre sus ropas un papel, que para ella significaba no dejar pendientes, que entregó a un desconcertado Naruto.

- ¿Qué es eso, Azula-chan?- Preguntó la morena con curiosidad

- Es un barco que he rentado para mañana en la mañana, el Going Merry... Es capitaneado por un tal Roronoa Zoro y su tripulación es experta en navegar el archipiélago de la Nación del Agua-

- Entonces vamos a prepararnos para ayudar a Rimu-chan- Naruto y Ukitsu se dispusieron a ingresar a la posada, pero la princesa permaneció inmóvil, por lo que ambos se detuvieron y la voltearon a ver con extrañeza

- Yo no viajaré con ustedes- Azula cerró los ojos y desvió levemente la mirada

- ¿Por qué?- Preguntó el rubio, visiblemente extrañado

- Tal vez me di cuenta de que este no es mi mundo... Realmente fui yo quien obligó a... Ryu a entrenarme, este no era mi destino, pero quise creerlo por mi propio egoísmo-

- Azula...- El ojiazul parecía haber visto algo diferente en las palabras de la castaña

- ¡Azula-chan!- Ukitsu por el contrario, estaba molesta -¡Yo vine hasta aquí para viajar contigo! ¡No puedes irte así como así, tú estabas dispuesta a pelear para vengar la muerte de Ryu-sensei!- La princesa abrió los ojos para ver fríamente a su amiga, quien quedó paralizada por esa gélida mirada

- Tú no eres nadie para hablarme de esa forma, sucia campesina- Las palabras de Azula dejaron visiblemente impactados a los otros dos integrantes del Equipo Ryu que estaban presentes -Yo hago lo que quiero y ahora quiero volver a la Nación del Fuego... No me interesa en lo absoluto lo que les pueda pasar porque mi vida es mucho más valiosa que las suyas juntas, mucho menos me preocupa vengar a esa salvaje de Ryu- Sin más, la mayor de ellos se dio la media vuelta y comenzó a caminar de regreso hacia la entrada de Yu

- ¡Entonces vete...!- Las lágrimas se hicieron presentes en los bellos ojos de Ukitsu -¡Ya no quiero ser amiga de alguien tan despreciable como tú!- La castaña se detuvo un momento, pero sin voltear siquiera, reinició su camino

"¿Qué fue lo que te pasó?" Naruto miraba fijamente cómo su aparente amiga se alejaba lentamente, hasta llegar a la lejana entrada

- ¿Por qué...?- La morena susurró apenas la castaña se había perdido de vista -Pensé que había cambiado, que ya no era esa chica que me miró con desprecio el primer día... Fui huérfana y estaba tan sola, que no me importó con tal de que se hiciera mi amiga... No creí que pudiera ser tan egoísta-

- ¿Por qué cambiaste tan repentinamente, Azula?- Susurró Naruto para sí mismo.

Infernape ya estaba a escasos metros de Yu, listo para desatar su invasión cuyo verdadero objetivo era conseguir la cabeza de Naruto. El asalto principal tenía como objetivo el Palacio de Gobierno, para colapsar la aldea e invadirla, por lo que todas sus tropas se habían posicionado de forma que todo el perímetro quedara cercado. Ocultos entre el bosque cercano, los cientos de soldados del Kagun no podían ser detectados y la gente pasaba el perímetro con facilidad, como hizo la princesa mientras caminaba, sumergida en sus propios pensamientos, pasando desapercibida mientras caminaba lentamente, alejándose poco a poco de Yu…

El Shogun levantó su mano, cuando consideró que todos los preparativos estaban listos y el perímetro ya estaba listo para ser completamente cerrado, impidiendo que cualquiera pudiera escapar ya iniciada la invasión. A la señal de su líder, los integrantes del Kagun cerraron el perímetro, mientras otras fuerzas concentradas a lo largo de los puntos cardinales tomando de referencia el centro de la aldea, se lanzaron al frente, para iniciar el asalto provocando un gran bullicio, pero con los movimientos coordinados y planificados previamente…

Lo que no sabía Infernape era que debido a la aparición del Tengun, la desarmada Yu había contratado una gran cantidad de Ninja de todas las aldeas para no quedar indefensa. Ninja que observaban en sus puestos detrás del muro que limitaba la aldea, cómo los diversos Zorros, Fénix y demás monstruos con la capacidad de arrojar fuego, así como varios Ninja, se lanzaban hacia el lugar que estaban protegiendo. El Shogun comenzó a correr hacia la puerta principal de acceso, secundado por varios monstruos y Ninja de uniforme negro, cuando a su paso se interpusieron dos Ninja de Iwa (Roca), que al parecer eran de nivel Jounin y se preparaban para atacar, realizando varios sellos de manos y posteriormente colocando sus manos en el suelo, ante el inminente embate del Shogun.

- ¡Doton: Koujou (Elemento Tierra: Castillo Imperial)!-

Para aplastar al simio entre ellas, dos enormes rocas surgieron de la tierra en ambos costados de la trayectoria y se juntaron violentamente, justo en el momento en que Infernape pasaba por el lugar. Ambos Ninja sonrieron triunfales, pero antes de poder celebrar, una violenta explosión de llamas hizo estallar las rocas y los proyectó al suelo de forma violenta, revelando a un ileso Rey Mono.

- ¡A un lado humanos...! ¡Fire Blast (Explosión de Fuego)!-

Ante la mirada aterrada de los varios de los Ninja contratados para proteger Yu, Infernape exhaló de su boca una violenta corriente de fuego que el camino tomó la forma del Kanji Ka (Fuego), dirigiéndose a una velocidad inaudita a los Jounin que lo habían enfrentado, quienes sólo pudieron ver incrédulos cómo esa peculiar forma de Katon impactaba con ellos y de inmediato gritaban violentamente mientras desaparecían en medio de una poderosa corriente de fuego.

Naruto y Ukitsu se encontraban en su habitación de la posada, desconcertados por la deserción de la princesa…

La morena estaba dolida, ya que creía ser especial para Azula, pero la forma como la había insultado y esa forma tan despectiva de mirarla, la hizo sentirse indignada y por dentro quería alcanzar a la castaña, no para intentar comprenderla, sino para golpearla por malagradecida, por la forma tan despectiva en que habló de Ryu, esa persona que les había hecho tanto bien y sobre todo, por menospreciarlos de la forma en que lo había hecho…

Por otra parte, el rubio pensaba en lo súbito del cambio de la castaña, ya que si algo le molestaba a Azula y lo sabía por lo poco que había convivido con ella, era que no le gustaba sacar su linaje a relucir, ella quería ser reconocida por lo que era realmente y no por la familia en la que le había tocado nacer. Además, según sus propias palabras, ella en toda su vida sólo había respetado sinceramente a tres personas: a su padre, a Itachi y a Ryu…

¿Por qué de repente se volvió contra una de esas tres personas, que eran intocables para ella?

Los pensamientos de ambos fueron interrumpidos cuando en la calle se comenzaron a escuchar los gritos de varias personas, por lo que se voltearon a ver y de inmediato se asomaron por la ventana, para observar con sorpresa y un deje de miedo, cómo un incendio comenzaba a extenderse desde el exterior, a partir de un enorme pilar de llamas que se levantaban hacia el cielo. Poco a poco comenzaba a escucharse el trastabille de los varios objetos presentes en el lugar, que se movían por la forma en que vibraba el suelo, resultado del avance sistemático del Kagun a través de la ciudad, encabezado por Infernape.

- ¡Yu desaparecerá de la tierra, en medio de nuestras llamas!- Exclamó el simio, corriendo en dirección del palacio del Daimyo de la aldea a gran velocidad -¡Vamos soldados! ¡Por la cabeza del Daimyo!-

Naruto y Ukitsu, discretamente escondidos en la ventana, miraban el avance del Shogun, que con gran facilidad se deshacía de los varios Ninja que se cruzaban en su camino sin detenerse en su trayectoria con sus poderosos ataques Katon o con sus violentos golpes. El rubio apretó los dientes con rabia, al ver la destrucción que el masivo ataque del Kagun estaba provocando en la aldea, por lo que ante la sorpresa de la morena y el gato, salió corriendo de la posada para alcanzar a su enemigo. La azabache y Artemis se voltearon a ver para de inmediato seguir a su amigo.

La aldea lentamente comenzaba a verse inundada por el fuego del Kagun…

Los diversos seres de la facción afín al fuego del Tengun atacaban sin piedad a los civiles y a los Ninjas, como los zorros que estrangulaban a sus víctimas con sus poderosas colas o las aves fénix que caían en picada para tomar por sorpresa a sus blancos. Poco a poco la aldea estaba siendo devorada por las llamas, ante la mirada iracunda del Uzumaki, quien sabía no podría combatir con un ejército tan grande y con su líder al mismo tiempo. De inmediato realizó una secuencia de sellos y se detuvo en seco, para colocar sus manos en el suelo.

- ¡Kuchiyose no Jutsu...!- En dos nubes de humo aparecieron tanto Ryukichi como Kouryu, los dos dragones que regularmente invocaba y que estaba confundidos al ver el lugar donde habían aparecido

- Vaya, se ve que Konoha no le cae bien a nadie... ¿Otra invasión?- Preguntó el pequeño dragón al aire

- ¡Escuchen chicos!- Naruto llamó la atención de sus amigos -Lo invoqué para realizar la Douki Kuchiyose, ahora nos enfrentamos al Tengun...-

- ¿El Tengun del que tanto hablan en Shinryu no Kuni...?- Preguntó el dragón de mayor tamaño, visiblemente confundido

- ¡Sí...!- El rubio exclamó con premura -Lo siento chicos, pero no hay tiempo que perder en este momento- Agregó mientras comenzó a realizar los sellos pertinentes

- ¡Ya escuchaste, Kouryu…!- Ryukichi volteó a ver a su amigo

- ¡Si…!- Exclamó serio el otro dragón.

Ambos dragones se dirigieron de inmediato hacia un grupo de zorros que estaban atacando a varios Ninja de la aldea de Kumo (Nube), mientras que el rubio terminaba su secuencia de sellos y extendían sus manos al frente… Ryukichi se adelantó a Kouryu para girar en círculos y formar un túnel de luz por donde el otro dragón ingresó, provocando un enorme resplandor, justo en el momento en que Ukitsu y Artemis terminaban de alcanzar a su amigo.

- ¡El pulso del Rey forma una nueva línea aquí!- Dijo el rubio, mirando al dragón que terminaba de cruzar el aro de luz para desaparecer -¡Testifiquen el poder de los cielos retumbantes….! ¡Douki Kuchiyose! ¡Mi alma, Red Daemon's Dragon!-

En medio de un estallido de luz apareció el dragón alado y de inmediato abrió sus fauces, listo para atacar a los zorros, llegando por la espalda de uno y chocándolo para que soltara a uno de los Ninjas. Al instante lo mordió violentamente de la espalda y lo lanzó salvajemente al aire, ante la mirada sorprendida de la morena y el gato albo. Los demás zorros miraron con ira a su nuevo enemigo y de inmediato se lanzaron hacia él, a lo que Red Daemon's respondió abriendo su hocico nuevamente, preparando el Crimson Flare, que disparó a quemarropa a los zorros, lanzándolos fácilmente al aire. Invocador e invocación se voltearon a ver después de eso.

- ¡Te lo encargo, yo tengo que detener al líder de estos invasores...!- De inmediato Naruto se dirigió nuevamente hacia el palacio del Daimyo mientras que el dragón dirigió otro disparo de su ataque hacia un grupo de fénix que recién llegaban a combatir

- ¡Kuchiyose no Jutsu...!- Exclamó Ukitsu, posando su mano en el suelo y provocando la aparición de Byakuen

- ¿Qué necesitas?- Preguntó expectante el gran felino

- ¡Ayuda a las personas por favor!- La morena señaló hacia un grupo de zorros que pretendían tomar el lugar de sus camaradas derrotados -¡Yo tengo que ir con el Daimyo para ayudarle a Naruto-sempai!-

- ¡Bien!- Exclamó el felino albo, lanzándose inmediatamente hacia el enemigo con visible ansiedad por combatir

- Vamos Artemis, hay que alcanzar a Naruto-sempai- Ukitsu volteó hacia el gato, que de inmediato se lanzó a la cabeza de la azabache, para reiniciar su camino hacia el palacio del señor de Yu.

La batalla entre los variados seres del Kagun y la guardia real del Daimyo de la Nación del Agua Caliente estaba en su apogeo y sin bien con dificultades, el invasor ya había logrado pasar la muralla y se adentraba más y más en el inmueble. Los seres afines al fuego estaban causando un gran número de bajas, si bien tampoco sus fuerzas salían ilesas, pero aún así la tropa de Infernape se las arregló hasta abrirse paso a la sala del trono, donde el feudal, un anciano de larga barba y carente de cabello, dejaba su tocado en una mesilla cercana, para observar la situación, cuando llegaron dos Ninjas, uno de Iwa y otro de Kumo. El líder de Yu y el Kagun ya sólo estaban separados por una gruesa puerta de madera.

- Daimyo-sama... La situación ya es insostenible- Dijo el Ninja de Iwa, respirando agitadamente

- ¡Debemos evacuar este lugar, tiene que escapar...!- Agregó el Ninja de Kumo, tan agitado como su compañero

- ¡¿Qué están diciendo?!- Replicó el Daimyo, visiblemente ofendido -¡Yo no voy a escapar abandonando mi aldea...! ¡La huida del líder significaría la derrota para mi gente y tal vez sea un anciano, pero no escaparé con el rabo entre las patas...!-

- Daimyo-sama...- Susurraron ambos Ninja al ver tan decidido al anciano, tan diferente a los Daimyo de sus respectivas naciones.

El Daimyo y los dos Ninja contratados para protegerlo voltearon hacia la puerta, la cual había comenzado a rechinar de forma súbita, mientras un griterío se escuchaba al otro lado. Pero los tres se cubrieron al instante, cuando una súbita explosión de fuego la hizo volar en miles de pedazos calcinados de madera y varios Ninja, de Konoha, Iwa y Kumo salieron proyectados hacia la amplia habitación, cayendo pesadamente frente al Daimyo y los dos Ninja, que se inmediato se pusieron en guardia para encarar a su enemigo. Ese enemigo sostenía del cuello y con una mano a una Kunoichi de Konoha, visiblemente herida: Shizune Katou, conocida por ser alumna de la Sannin Tsunade.

- ¡¿Quién eres tú, monstruo?!- Exclamó el Ninja de Kumo

- ¡Soy Infernape, el Shogun del Kagun...!- Replicó el simio, mientras arrojaba un par de metros lejos a la pelinegra, quien apenas y podía mantenerse consciente, cayendo pesadamente

- ¡Prepárate monstruo...!- Exclamaron ambos Shinobi antes de lanzarse hacia el Rey Mono con la intensión de atacarlo con Kunai en mano

- ¡Iron Tail...!-

Ante la mirada atónita del Daimyo, ambos Ninja salieron proyectados al aire tras recibir el violento impacto de la cola del simio, cayendo pesadamente justo frente a él. Infernape reanudó su marcha, pero al instante más Ninja, tanto de Kumo como de Suna, Iwa y Konoha encararon al Shogun para proteger al anciano…

Tal vez había diferencias entre las aldeas de forma que una colaboración conjunta sería impensable, pero la destrucción de Kiri y el miedo a que les sucediera lo mismo a sus aldeas lo había hecho posible. Por eso y también por la paga, era por lo que esos Ninja colaboraban juntos para enfrentarse al Kagun para defender a su cliente, era lo que se conocía como el Honor del Ninja: una vez firmado un contrato, la aldea se comprometía con su palabra de honor, a que la misión se cumpliría.

- Daimyo de Yu, no tengo interés alguno en tu vida...- El simio clavó su mirada en el soberano -Pero si no te asesino, no podré cumplir mi misión...- A súbita velocidad, la mano de Infernape había atrapado al Daimyo del cuello, listo para ahorcarlo hasta la muerte

- ¡Alto, yo seré tu oponente...!- Tanto el Daimyo como el Shogun voltearon a ver hacia donde estaba la puerta, para que el Shogun se encontrara con el rubio al que deseaba ver muerto: Naruto miraba con marcada ira a Rey Mono, listo para combatir con él

- Ya era hora de que aparecieras, mocoso...- En el rostro de Infernape se formó una sonrisa

"E-Ese niño..." El anciano miró fijamente al Chunin de Konoha "Es casi igual al Yondaime Hokage..."

Uno de los seres similares a los vampiros que se encargaban de la comunicación en el Tengun, miraba expectante hacia el lugar donde el rubio y el simio parecían iniciar su batalla final. Esa mirada proyectaba la imagen en un esfera de cristal, que en un lugar desconocido, era observaba con expectación por el Doctor Diabólico, Mayuri Kurotsuchi, quien estaba acompañado de una aparentemente bella joven de cabello negro a los hombros, ojos miel con una sonrisa sugerente y una chaqueta muy reveladora y abierta de piel con cuello con botones en forma de corazón, pantalones cortos con un corazón en él, y altas botas en el muslo.

- Vamos Merlin, es hora de presenciar otra brillante victoria táctica del Raigun...- El siniestro ser sonrió en forma perversa.

En el campo de batalla, Naruto e Infernape se miraban desafiantes, ante la expectación de todos los Ninja reunidos en el lugar. Varios querían reprender al rubio, por no tratarse más que de un mocoso con aires de grandeza… Pero la forma en que la mirada del simio no dejaba de enfocar al chico, hacía entender que lo consideraba un enemigo de cuidado, diferente de la forma despectiva en que observaba a los demás Ninja del lugar.

- Te estaba esperando, Naruto...-

"Tengo que pensar... Seguramente ese es el Daimyo y si por accidente lo mato, mi carrera como Ninja puede irse al carajo..." El rubio observaba de forma analítica al anciano

- ¡¿Acaso tienes miedo?!- Exclamó Infernape visiblemente irritado -¡Si no vienes...!- Sin consideración alguna levantó al Daimyo del suelo por las solapas de su ropa -¡El viejo se muere...!-

- Muy bien...- La mirada de Naruto se tornó furiosa cuando vio un gesto de dolor en el rostro del anciano -¡Allá voy...!-

El Chunin se lanzó de frente a gran velocidad en dirección del simio, listo para entablar una batalla de Taijutsu, intensión que notó el Shogun del Kagun al instante, preparando su puño libre también. Sin embargo y ante la expectación de los Ninja reunidos, el Uzumaki saltó un par de metros antes de llegar al Shogun, deshaciendo su puño derecho ante el desconcierto de su enemigo.

- ¡¿Qué está...?!- El simio de inmediato reconoció la esfera de Chakra formada en la mano de Naruto, justo cuando le había lanzado un puñetazo aprovechando el aparente descuido

- ¡Rasengan...!-

La esfera de Chakra y el puño chocaron inevitablemente, produciendo un estallido de luz en el que para cubrirse los ojos, Infernape se vio obligado a soltar por un momento al Daimyo, quien salió proyectado al aire y cayó algunos metros lejos del Shogun. Cuando el Rey Mono pudo recuperar la claridad de su visión, se dio cuenta con marcada sorpresa que el rubio estaba delante de él, con los brazos extendidos mientras detrás de él, el anciano se reincorporaba lentamente.

"No sólo ha mejorado su velocidad en poco tiempo, sino que también piensa con mayor detenimiento al momento de atacar..." El Shogun endureció la mirada "Su crecimiento es de reconocerse... Y si sigue creciendo a ese nivel, posiblemente será la mayor amenaza para el Tengun"

- ¡Naruto-sempai...!- Tanto Naruto como Infernape voltearon hacia la entrada, donde Ukitsu hacía acto de aparición junto a varios Ninja de distintas aldeas

- ¡Ukitsu, necesito que cuides al Daimyo, rápido...!- Dijo el rubio al instante

- ¡De acuerdo...!-

La morena de inmediato se acercó al anciano, para empezar a hacer gala de sus habilidades como la única chica entrenada por Ryu con conocimiento de Ninjutsu Médico para curar al viejo, mientras que Naruto y los varios Ninja recién llegados encaraban desafiantes a un Infernape que los observaba fríamente. Sin perder de vista a sus enemigos, de entre su pelaje el simio sacó lo que parecía ser un pergamino de color negro, el cual llamó la atención de Naruto al instante. Seguramente el Shogun del Kagun tenía algo sellado en él y ese algo, fuera lo que fuera, seguramente se trataba de algún arma que estaba dispuesto a usar.

Mayuri y Merlin seguían detenidamente el esbozo de batalla entre Naruto e Infernape, pero una sonrisa instantánea se formó en el rostro del líder del Raigun cuando notó en la mano de su contraparte del Kagun ese pergamino…

El plan estaba saliendo a la perfección.

La hermosa mujer de inmediato se sorprendió por la risa que dibujó su mentor, al que consideraba como una inspiración y su curiosidad la venció, se acercó detenidamente a la esfera de cristal para analizar el objeto y saber el por qué de la sonrisa en el rostro de su respetable maestro.

- ¿Qué contiene ese pergamino, Mayuri-sama?-

- Eso mi querida estudiante, es la carta del triunfo de Infernape o el talón de Aquiles del mocoso... Espera un poco y te darás cuenta de ello...-

- ¿Cuál podría ser la debilidad de un Ninja?-

- Es sencillo… Antes que ser Ninja, fue alumno de Akahei y antes que ser alumno de esa mujer, fue un niño huérfano, que era visto con desprecio por ser el Jinchuuriki del Kyubi... Para un ser con ese miserable destino sólo hay dos caminos: odiar a los suyos o ser amado por unas pocas personas que se convierten en lo que esos seres inferiores llaman esperanza, a la cual se aferran ciegamente...-

- Sigo sin comprender...- Replicó la mujer con tono frío

- Dentro de poco te darás cuenta de lo que hablo... Hay cosas que los humanos no pueden apartar de tu mente por más que lo deseen y por más que quieran o deban, no pueden destruir...- El Doctor Diabólico adoptó una expresión demencial con los ojos exageradamente abiertos.

"No quería llegar a esto, pero no puedo dejar que sigas creciendo... ¡Tú debes de morir aquí, Naruto...!" Al instante Infernape desenrolló el pergamino y lo colocó en el suelo sin que nadie se atreviera a interferir -¡Kuchiyose: Ningenrou (Invocación: Prisión Humana)!-

Naruto, Ukitsu y los demás Ninja presentes observaron con expectación como dos nubes de humo emergieron del pergamino, revelando dos invocaciones que entre el humo parecían tener forma humana. Los Ninja de inmediato se mostraron preocupados, ante la posibilidad de que esos seres fueran poderosos refuerzos para el Shogun. El rubio y la morena en cambio, parecían estar reconociendo lentamente esas siluetas y sus sospechas se vieron confirmadas cuando las invocaciones de Infernape se terminaron de revelar.

- ¡Hinata-chan, Nami-chan...!- Exclamó atónito el rubio.

Las otras dos chicas del equipo Ryu, lucían como la última vez que Naruto las vio, cuando partió de Konoha en aras de realizar su misión definitiva. Ambas Kunoichi tenían los ojos cerrados y la mirada baja, mientras en las frentes lucían sus protectores. Era como si estuvieran en un estado de hibernación, ajenas a lo que ocurría a su alrededor o como si estuvieran dormidas de pie. Los demás Ninja, en específico lo de Konoha, estaban sorprendidos de ver en el lugar a la joven líder del Clan Uchiha y a la heredera del Clan Hyuga…

- Hinata-chan, Nami-chan... ¿Qué hacen aquí?-

La respuesta de Naruto llegó en la forma del suave sonido de una campanilla, que provocó una reacción instantánea en ambas Kunoichi, las cuales levantaron el rostro y abrieron los ojos súbitamente, ojos que tenían la esclerótica de un extraño color azul celeste. Instintivamente retrocedió un paso al ver esa mirada inexpresiva y completamente ausente en las que él consideraba sus ex-novias, pero que aún quería demasiado, que amaba ya que eran las personas más cercanas a él...

- Esto creo que aclarará tus dudas, Merlin... Después de enviar a Caldina a Konoha para que investigara la vida personal de ese mocoso, llegué a la conclusión de que había tres personas a las que él no se atrevería a combatir de verdad, ni siquiera en una cuestión de vida o muerte: Akahei y esas dos niñas... Pero como evidentemente esa mujer ya no está en este mundo, sólo quedaban ellas dos y ese es el punto débil del pequeño Naruto Uzumaki... Y por eso le ordené que las capturara, para usarlas contra él...-

...

Notas

Pues bien, este gran viaje continúa y ahora se mostró un poco más de la historia de Ryu, ya que como se mencionó, tuvo un problema en relación a su enseñanza y después de eso ya no entrenó a nadie después de Touma hasta que se topó con Naruto.

Con respecto a Azula… El asunto es bastante complejo, ya que como lo dije anteriormente, será un personaje único, ya que de su canon parte como antagonista y quiero respetar en lo posible su trasfondo en avatar. Igual le va a tocar pagar por su actitud.

Bien, han aparecido tanto Mayuri Kurotsuchi como Merlin, de Bleach y Nanatzu no Taizai respectivamente. Dos personajes que se me hacen oscuros y bastante siniestros en sus respectivas historias, además de que tienen esa sed oscura de conocimiento que los vuelve intimidantes y misteriosos a la vez, además de ser crueles como todos unos demonios.

Como se vio, las aldeas si bien son reticentes a pelear juntas, cuando tienen que aliarse lo harán y más con un enemigo como el Tengun que a pesar de esa alianza, en su facción del Kagun logró lanzar su ataque contra la aldea de Yu.

Caldina de Guerreras Mágicas, serie originalmente conocida como Mahou Kishi Rayearth, también debuta en el fic, ya que es de las más atractivas chicas de los anime de antaño…

Para concluir, como bien se sabe, el Going Merry es el barco de la tripulación de los piratas del sombrero de paja en One Piece.