Naruto Zarya
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Fiel a la costumbre, contestemos los reviews:
carlos29: La verdad, me gusta que la historia sea poco predecible.
alexzero: El Tengun es una fuerza militar formada por dragones, demonios y varias clases de monstruos, así que es hasta cierto punto normal que tiendan a usar esa clase de artimañas.
OTAKUFire: Por eso dicen que si se te acerca un extraño, aléjate y cuéntaselo a quien más confianza le tengas XD. Igualmente, al rubio le pusieron una trampa malintencionada sabiendo hasta cierto punto cómo va a reaccionar. En cuanto a Azula, realmente hay razones de fondo para su comportamiento. Y la verdad no, no será Yuri.
CCSakuraforever: Pues gracias. Realmente de momento no tengo contemplado que el Uzumaki vaya a entrenar a Uzushio, pero sí irá en el futuro.
Ukamulbas: Gracias. El problema radica en si podrá hacerles algo, ya que la situación será dura para él.
Elchabon: Gracias amigo. Pues bien, el asunto de Azula tiene bastante detrás y en este capítulo se explicará. En cuanto a esos tres, realmente todos son motivo de preocupación… Y pues realmente falta tiempo para que salgan los del sombrero de paja.
Loquin: Así es, a nuestro rubio amigo le será bastante dificultoso encarar este nuevo peligro.
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- Probando, uno, dos, tres…- (Personaje hablando)
"Bah, que tontería" (Personaje pensando)
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(Lo escrito entre puntos suspensivos en cursiva son recuerdos)
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Lo escrito en cursiva sin comas ni guiones y centrado, son narraciones, de los personajes o mías o documentos.
"Si está escrito entre comillas, son pensamientos de los personajes…"
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Capítulo XVI: Déjalo salir…
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En el entrenamiento previo a la primera parte del Examen Chunin, el Equipo 7A se encontraba frente a la Ninja Médico Ami, quien miraba con un extraño aire de seriedad a los tres novatos. Los tres Genin lucían nerviosos debido a la seria expresión de la peliazul, ya que por más ridículo o incoherente que se pensara, su rostro carente de amabilidad les causaba más miedo que la expresión sádica que caracterizaba a su Sensei Jounin.
- Escuchen, lo que vamos a hacer hoy es un entrenamiento que fue declarado ilegal hace años en uno de los pocos acuerdos en común que han tenido las Cinco Grandes Aldeas y posiblemente sea muy traumático para ustedes, por eso lo impartiré yo…- El tono frío de la bella mujer aumentó el temor de los Genin
- ¿A qué se refiere, Ami-san?- Preguntó el rubio expectante
- Ya lo verán…- Tras responder vagamente, la Kunoichi sacó un pergamino de entre sus ropas y lo dejó caer al suelo, tras lo que realizó un sello de manos con los dedos índice y medio levantados delante de su rostro -¡Kai (Liberación)!-
Liberando el sello de los pergaminos, tres nubes de humo aparecieron, revelando tras disiparse a tres sujetos atados del cuerpo y amordazados con cinta adhesiva, que miraban con gesto de odio a los tres Genin del Equipo 7. El trío tenía cabello negro y su diferencia de altura era mínima, uno de ellos tenía larga barba, otro sólo lucía bigote y el último estaba rasurado.
- ¿Por qué están estos sujetos aquí?- Naruto se adelantó a la pregunta que pensaban hacer sus compañeras
- Hoy aprenderán algo duro, pero sobre todo, inevitable en la vida de un Ninja… Eso es, el significado del asesinato-
Hinata y Nami por instinto se tomaron de las manos mientras que el Uzumaki abrió los ojos a toda su capacidad tras escuchar las frías palabras de la amiga de su Sensei. Los tres sujetos se retorcieron como si quisieran reírse a pesar de su incómoda posición. La bella peliazul endureció la mirada, mientras que los Genin no salían de su sorpresa.
- ¿A-Asesinato…?- Susurró la Hyuga, atónita
- Sí- Respondió una seria Ami -En el mundo Ninja tarde o temprano se verán cara a cara con aquella línea que divide la vida y la muerte, además de eso, la muerte será su compañera en sus misiones, ya sea como riesgo… O como objetivo…-
- P-Pero, en el campo de batalla…- Dice Nami temerosa -Es diferente…-
- ¿Te sentirías mejor si lo hicieras en el campo de batalla?- Preguntó la bella mujer, mirando fijamente a la Uchiha
- Yo…- Nami desvió la mirada
- Recuerden cómo se rige el sistema Ninja de aldeas… Se le paga a los Shinobi y Kunoichi para realizar misiones, las cuales tienen diferentes rangos y puede llegar a ser tan diferentes como escoltar ancianos o asesinar niños…- La expresión de Ami se volvió comprensiva -Mejor que su primer asesinato sea aquí, en un entrenamiento y con mi ayuda para que superen el trauma, que en plena batalla donde el shock de asesinar por primera vez los paralice en medio de su misión y los haga vulnerables… Pueden decir que con saber que tienen que hacerlo se sentirán preparados para matar, pero de la teoría a la práctica hay una gran diferencia, los sentimientos y las reacciones en su cuerpo tras un asesinato no son fáciles de controlar… Sin embargo, yo los orientaré para que puedan entender lo que sienten-
- P-Pero esto… ¿También lo hacen los demás equipos?- Preguntó la Hyuga tímidamente
- Se escuchará cruel- Respondió la amiga de Ryu -Pero mi preocupación en ese aspecto se reduce a ustedes tres… Por eso se dividen en equipos, para prepararlos de acuerdo a los criterios de cada Sensei Jounin… Para algunos Ninja esta práctica es una atrocidad y para otros no sólo es necesaria, si no que es indispensable…-
- Pero… En esos casos…- Replicó Naruto con marcada ansiedad
- Se los diré sin rodeos- Respondió al instante la bella peliazul -En el campo de batalla no hay distinciones de ninguna clase, no hay espacio para los débiles ni para los cobardes pero tampoco hay lugar para las personas arrojadas… Se debe actuar con seguridad y prudencia, ya que en una batalla a muerte, no hay lugar para la duda ni para la imprudencia… Dos bandos, un solo vencedor, donde la piedad es peligrosa salvo excepciones que se pueden contar con los dedos de una mano… Si eligen mal y una persona a la que le perdonan la vida se ve movida por el deshonor o simple sed de venganza, si no los asesina, podría asesinar a su ser más querido si tiene la oportunidad... Si dudan sobre esto, lo mejor es que se rindan y dejen de ser Ninja… Un corazón de nobles sentimientos y que no tiene sed de sangre es un don muy valioso que en su vida deben de cuidar y preservar, pero en el campo de batalla, si no aprenden a reprimirlo para cumplir su deber, es un punto débil fatal…- Las chicas y Naruto miraban temerosos a la bella peliazul, quien les sonrió de forma comprensiva -Es natural que se sientan temerosos, que sientan ansiedad, que sientan compasión… Eso significa que son humanos, que no son simples máquinas asesinas y eso les ayudará si logran mantienen un equilibrio y nunca pierden la claridad de sus mentes -Ami endureció la mirada de un momento a otro- Pero en el mundo Ninja, para defender lo que aprecian deberán ir en varias ocasiones contra sus creencias aunque no quieran…-
Los integrantes del Equipo 7 bajaron la mirada al tiempo que la fría Kunoichi se acercó a los amordazados y sin delicadeza alguna les arrancó las cintas adhesivas de sus bocas. Los tres criminales de inmediato voltearon a ver burlonamente a los Genin.
- Esos mocosos no podrán matarnos, sólo son ratas asustadizas como todos en su pútrida aldea- Dijo el barbudo con saña
- No tienen las agallas…- Agregó el Ninja de bigote -¡Me encantaría ver como se orinan de miedo en una batalla real!-
- Es cierto, esas ratas no podrán matarnos- Continuó el Ninja rasurado -Miren cómo casi van a llorar… ¡Mejor vayan con sus mamis para esconderse entre sus faldas!-
Naruto, Hinata y Nami bajaron las miradas tras las palabras de los criminales…
Pero cuando escucharon al último, las levantaron al mismo tiempo, dejando ver sus gruesas lágrimas. El dolor de no saber siquiera quien era su madre era el que atormentaba a Naruto, el saber que ni siquiera podía recordar el rostro de su madre era el dolor de Hinata y el dolor de saber cuánto la amaba su madre y cada momento junto a ella antes de morir a manos de Itachi era el dolor de Nami.
Hiashi le había dicho a la bella chica de ojos perla que su madre había muerto durante una misión donde le perdonó la vida a un Shinobi enemigo, quien la atacó a traición apenas le dio la espalda. Recordó con una mezcla de tristeza y alegría las palabras de Ryu cuando le preguntó sobre si podría ser capaz de proteger al rubio y a la azabache con su amor y su cariño. La respuesta de la pelirroja, anormalmente tranquila mientras miraba hacia el cielo, fue:
…Hay veces en que no puedes proteger lo que amas sólo con amor y cariño… Así como la fuerza sin justicia, la justicia sin fuerza también es insuficiente… Y si se trata de proteger lo que más te importa, lo de menos es que te llamen monstruo…
Ante la expectación del Uzumaki y la Uchiha, la Hyuga se acercó a uno de los criminales, el de bigote. Todavía con lágrimas en los ojos, sacó una Kunai de la bolsa que llevaba sujeta en la pierna derecha, dejando sorprendidos tanto a sus compañeros como a los condenados a muerte. Cerró los ojos, cortando el fluido de lágrimas que escurría de sus ojos, volviéndolos a abrir demostrando una determinación muy rara en ella.
"Es cierto, si en el campo de batalla voy a mancharme de sangre, lo haré para proteger a la familia que todavía me queda… No perderé a Naruto-kun ni a Nami-chan… Quiero disfrutar de un futuro con ellos… Gracias por dejarme esa lección, madre… Ryu-sensei, por fin he entendido sus palabras… Si he de reprimir mi corazón en la batalla para convertirme en un monstruo y poder proteger lo que me importa, lo haré sin dudarlo ni un instante…"
- ¿Qué piensas hacer?- Preguntó temeroso el bigotón, una vez que Hinata lo tomó del cuello de la camisa.
La chica de cabello azul oscuro ni siquiera le dio tiempo a decir nada más al criminal. Con una firmeza rara en ella y con gran rapidez le rasgó la garganta al sujeto, quien sólo se retorció durante unos minutos antes de morir ahogado en su propia sangre. Las manos de Hinata, así como el Kunai quedaron llenas del líquido vital. Una gota del fluido escarlata cayó cerca de la comisura del ojo derecho de la Hyuga, empezando a escurrir por su mejilla lentamente.
Naruto y Nami miraban con sorpresa a su amiga, ya que ella era la más amable Kunoichi de su generación. Pero el verla así, como una fría asesina realmente los había perturbado…
No creían que la amable Hinata sería capaz de hacer algo así y fue en ese momento que lo entendieron. Si la Hyuga era capaz de hacer eso para proteger lo que más quería, era porque a la bella chica de ojos perla sólo le interesaba cuidar de ellos, como ya se los había demostrado en varias ocasiones… Tras voltearse a ver fugazmente y asentir con determinación, el rubio y la pelinegra se acercaron hasta quedar a los lados de Hinata, Naruto a la izquierda y Nami a la derecha.
Para ese momento, los criminales ya no se reían, si no, que miraban a los Genin con un temor creciente en el rostro, ya que tras cerrar los ojos fugazmente, tanto el Uzumaki como la Uchiha cortaron su llanto y miraban serios al barbudo y al hombre rasurado. Ambos imitaron el movimiento previo de su compañera, pero mientras Nami sacó el Kunai de la bolsa ubicada en su pierna izquierda, Naruto tomó Kunai de las bolsas que estaban atadas en sus dos piernas, para posarse frente a los criminales, el rubio frente al barbudo y la pelinegra frente al rasurado…
Ambos criminales ni siquiera tuvieron tiempo de replicar ya que mientras Nami al instante prácticamente repitió el mismo movimiento de su mejor amiga, Naruto le apuñaló el corazón y la garganta al barbudo. Ambos criminales sólo pudieron exclamar gritos de dolor antes de perecer, lentamente en el caso del rasurado y al instante en el caso del barbudo.
Ami cerró los ojos cuando los integrantes del Equipo 7 se fundieron en un abrazo mudo, al tiempo que las lágrimas volvían a sus ojos y sollozaban ligeramente. La doctora se acercó y abrazó a los tres Genin suavemente.
- Por fin lo han comprendido… Desde que aceptaron ese protector, dejaron de ser niños para convertirse en adultos, adultos que tarde o temprano tendrían que asesinar… Era necesario que se dieran cuenta de ello… A partir de las misiones de Rango B, este tipo de situaciones se repetirán con frecuencia, pero en ese momento, será real y sólo tendrán un instante para dar el golpe… A menos que sucediera algo extraordinario, si dudan están muertos, además, posiblemente lleguen a liderar misiones algún día, así que no verán sólo por sus vidas, sino también por las de sus equipos-
- Lo entendemos….- Susurraron los tres Genin a coro sin poder dejar de llorar
- En un rato empezaremos a hablar de lo que sienten… Desahóguense…-
…
El rubio ensombreció la mirada, recordando con dolorosa nitidez el significado de aquél entrenamiento… ¿Podría destruir lo que anhelaba proteger? Sin embargo, el Rey Mono interrumpió sus pensamientos con una orden que lo regresó a la cruda realidad.
- Vamos Nami Uchiha, Hinata Hyuga... ¡Ataquen!- Los ojos de las chicas brillaron de un tono azul profundo tras el sutil sonido de unas campanillas, surgido de algún lugar desconocido, tras las palabras de Infernape
- ¡¿Qué?!- El rostro de Naruto estaba descompuesto debido al desconcierto
- ¡No les tenemos miedo...!- Exclamó uno de los Ninja, mientras los demás, con excepción de los Shinobi de Konoha, se preparaban para atacar
- ¡Alto...!- De inmediato Naruto se dio media vuelta para encarar a los Ninja -¡No les hagan daño, ellas son las personas más cercanas que tengo!-
- ¡Oye niño...!- Replicó un Ninja de Kumo, pero el rubio no lo dejó terminar
- ¡A pesar de ser el contenedor del Kyubi, ellas me aceptaron en su vida...!- El rostro de del rubio se notaba visiblemente entristecido -¡Ellas no son malas, no las lastimen...!-
El Ninja recordó a los dos Jinchuuriki de su aldea, Yugito Nii y Killer B, quienes fueron asesinados por Akatsuki. El ver a ese niño con expresión visiblemente abatida, un Jinchuuriki al igual que esas dos personas que tanto admiró, terminó por conmoverlo y provocar que desviara la mirada, perdiendo el ímpetu de hace un momento. En el caso de los Ninja de Iwa y Suna, también rememoraron a los Sacrificios Humanos de su aldea…
Gente que a pesar de ser odiada, cuando empezaron los ataques del Tengun lucharon para defender sus aldeas antes de ser secuestrados y posteriormente asesinados por Akatsuki. El sacrificio de los Jinchuuriki fue aceptado en la población cuando ellos ya habían muerto y por tanto, en todo el Mundo Ninja la forma de ver a los recipientes de los Bijuu ya había cambiado visiblemente. Los Ninja eran ya incapaces de ver directamente al chico, un Jinchuuriki también. Uno de ellos miró con pesar a las dos chicas con Doujutsu, enfocándose en los ojos de la azabache.
- Magan (Ojos Diabólicos)...- Nami atrapó al Ninja proveniente de Suna en un Genjutsu, llamando la atención de Naruto, Ukitsu y los demás Ninja.
Dentro de la ilusión que miraba la víctima del Sharingan, podía verse como un niño, armado únicamente con una Kunai, justo en el momento en que durante la Tercera Guerra Ninja, sus padres fueron asesinados por Ninjas de Iwa. De inmediato tomó su propio Kunai, lanzándose a matar a los que creía los asesinos de su familia…
En la realidad, se lanzó contra dos Ninja, uno de Iwa y otro de Kumo, asesándoles francas puñaladas en el vientre, de las cuales salió la sangre a presión.
- ¡Está bajo un Genjutsu...!- Exclamó un Ninja de Konoha, lanzándose para tratar de detener al Ninja de Suna, lográndolo con ayuda de un Ninja de Kumo
- ¡Nami-chan...!- Naruto corrió hacia la Uchiha, mientras lágrimas escapaban de sus ojos
- ¡Naruto-sempai...!- La morena dejó de atender al Daimyo por un momento, mirando sorprendida de cómo el rubio corría hacia ambas chicas
- ¡Nami-chan, despierta...!- Naruto estaba cerca de la chica -¡Tú no eres así, no te gusta lastimar a las personas cuando no hay necesidad, despierta por favor...!-
La respuesta de la Uchiha, fue lanzarse junto a la Hyuga para atacar al rubio, con esas expresiones ausentes que no cambiaron ni un poco, como si no pudieran escuchar la voz de Naruto. El Chunin detuvo un ataque de Juuken de la peliazul con un brazo, pero su abdomen quedó expuesto a una violenta patada de la Uchiha, que recibió de lleno, pero la resistió para tomar la pierna de la azabache y lanzarla un par de metros hacia atrás. Ese momento fue aprovechado por Hinata, quien le conectó un golpe de su famoso Taijutsu en el costado izquierdo, pero aún con un hilillo de sangre que surgió de la comisura de sus labios, Naruto le aplicó una llave para arrojarla al mismo lugar que Nami, cayendo junto a ella. El rubio de inmediato se reincorporó para lanzarse hacia las dos y aprovechar que estaban en el suelo, para obligarlas a que lo vieran a los ojos.
- ¡Despierten chicas, ustedes no quieren hacer esto...!- La desesperación era creciente en la voz del Chunin.
Sin embargo la respuesta que recibió fue un rodillazo en el estómago por parte de Hinata, que lo obligó a separarse de ellas, momento que aprovecharon para ponerse de pie nuevamente. Ambas chicas se lanzaron al frente, aparentemente dispuestas a eliminarlo. Naruto recibió los golpes, la patada en el rostro y el puñetazo en la boca del estómago, pero con estoica resistencia soportó ambos impactos y tomó la pierna de Nami y el brazo de la Hyuga para lanzarlas lejos de un único movimiento. Ambas se estrellaron cerca de la tarima del trono del Daimyo y en tan sólo un instante, el Uzumaki se lanzó hacia las dos, preparando en ambas manos el Rasenrengan, con expresión decidida, listo para rematarlas al mismo tiempo, justo como recordó que debía hacerlo durante aquél entrenamiento…
Pero a escasos centímetros de las cajas torácicas de ambas recordó lo que vivieron juntos durante su instrucción como Genin, la forma en ambas lo aceptaron a pesar de ser el contenedor del Kyubi y finalmente el momento en que habían decidido los tres compartir su vida y el instante en que a solas, juró protegerlas para siempre...
Se detuvo y disipó ambos Rasengan mientras cerraba los ojos. Sin saberlo, le había dado la razón a Mayuri Kurotsuchi: él era incapaz de acabarlas, aunque su propia vida corriera peligro. Se apartó levemente de ambas chicas y desvió la mirada ligeramente. Unas campanillas se escucharon por el lugar nuevamente…
- N-Naruto-kun...- Susurraron ambas Kunoichi al mismo tiempo, provocando una ingenua sonrisa de esperanza en el rubio y que las volteara a ver al instante
- Nami-chan, Hinata-chan... Yo sabía que…-
- ¡Muere...! ¡Katon: Endan/Suiton: Suidan (Elemento Fuego: Bala Ardiente/Elemento Agua: Bala de Agua)!- Ambos Jutsu ejecutados al mismo tiempo y lanzados a quemarropa, impactaron de lleno en Naruto, proyectándolo al aire en un estallido tanto de un chorro de agua a presión como de un torrente de llamas...
…
Orochimaru se encontraba en medio de un enorme estanque lleno de sangre fabricado de roca, cuyo nauseabundo olor mantenía alejaba a Tayuya, integrante de su guardia personal. El líquido vital hervía intensamente, manteniéndose a una temperatura agradable para la Serpiente Blanca, que estaba relajado y con los ojos cerrados. Uno de los seres con apariencia de murciélagos se acercó lentamente al Sannin, volando frente a su rostro, a poco menos de un metro de distancia y finalmente Orochimaru le prestó atención, mirándolo fríamente.
- ¿Qué sucede...?-
- Mayuri-sama nos acaba de informar que él e Infernape-sama han formado una alianza para eliminar a Naruto Uzumaki... Asegura que la victoria sólo es cuestión de tiempo con la estrategia que ha diseñado, ahora que el Kagun ha invadido Yu...-
- Entiendo, retírate-
- Sí...- El pequeño ser dio media vuelta y se alejó volando
"Así que una alianza entre Infernape y Mayuri..." Orochimaru pensaba analíticamente.
De inmediato se levantó del estanque y la pelirroja se vio obligada a contener la expresión de asco que tenía por el aroma para ofrecerle sus ropas a su amo, quien se vistió ante los ojos cerrados de aquella chica de cabello rosa pálido, abandonando el lugar ya ataviado con sus ropas tradicionales, mientras la Kunoichi, apenas se dio cuenta que estaba sola, vomitó de forma discreta. El Rey Serpiente caminaba pensando en la notificación que recibió del Demidevimon.
"¿Tan pronto Naruto se complicó tanto para Infernape...?" El Sannin orientó la mirada hacia el techo del sombrío lugar donde se encontraba -Pero, si Mayuri y su meticulosidad están involucrados, no hay de qué preocuparse... Su máscara de rigurosidad científica sólo es para ocultar su naturaleza sádica y cruel, tal vez la más perversa de todos nosotros...- En el rostro de Orochimaru se formó una visible sonrisa -No se descuida, ni pierde el tiempo... Ku, ku, ku...-
…
Por toda la aldea de Yu continuaba la lucha entre los seres que conformaban el Kagun y los diversos Ninja que integraban las fuerzas contratadas por el Daimyo para defender su aldea. Primeramente se reaccionó de forma hostil a la presencia de Red Daemon's, pero cuando Shinobi y Kunoichi notaron que estaba de su lado, ya que sólo combatía contra integrantes del Kagun, agradecieron esa ayuda que había ayudado mucho a contener al invasor, si bien la lucha seguía estando a favor de las tropas de Infernape, ya que seguían con la iniciativa y habían causado más bajas a los Ninjas que los Ninjas a ellos. Sólo la oportuna aparición del Dragón y el tigre Byakuen había impedido un desastre y que los Ninja fueran sobrepasados por el Kagun…
Por otro lado, en el palacio del Daimyo, Naruto luchaba por levantarse lentamente, ante esas miradas frías de Hinata y Nami. El Rey Mono observaba expectante, viendo cómo todo se estaba desarrollando de acuerdo al plan de Mayuri. Ciertamente no le gustaba la idea de ganar sin entrar en combate con el Uzumaki, ya que él quería recuperar su orgullo perdido…
Pero ciertamente el Doctor Diabólico del Tengun tenía razón: primero estaba el triunfo de la Armada Invencible y después los intereses personales…
- Nami-chan... Hinata-chan...- Susurró el rubio, poniéndose lentamente de pie
- Yo estoy bien...- El Daimyo hizo por levantarse, para liberar a Ukitsu -Ayuda a Naruto-
- De acuerdo...- La morena se levantó tras tomar otro Ninja su lugar
- ¡Desaparece, Naruto…! ¡Flamethrower!-
De la boca de Infernape surgió un torrente de fuego a gran velocidad y por su luminosidad, de gran temperatura. Sin embargo, Ukitsu corrió a gran velocidad para lograr apartarlo de la trayectoria de las llamas, que continuaron su camino y derritieron un pilar de mármol de forma sumamente fácil. En el rostro del Shogun se formó un rictus de furia al ver cómo la morena había salvado al rubio de su ataque y su ira creció más cuando la Kankichi lo volteó a ver con expresión desafiante mientras comenzaba a atender a Naruto.
- Maldita chiquilla...- Bramó Infernape entre dientes
"Yo también puedo atacarte con Ninjutsu..." La morena comenzó a realizar una secuencia de sellos que los Ninja presentes reconocieron como parte de un Jutsu Katon, sin embargo el rubio tomó sus manos para impedírselo -¡Naruto-sempai...!- Exclamó desconcertada
- No lo ataques...- Susurró débilmente el rubio, con la mirada baja
- Pero... ¡Si seguimos así, nos matarán...!-
- Puedes lastimar a Nami-chan y Hinata-chan...- Ukitsu se sorprendió cuando sintió que el cuerpo de su Sempai temblaba notoriamente -Por favor... ¡Son las personas más cercanas que tengo tras la muerte de Ryu-sensei...!- Finalmente el rubio rompió a llorar.
La morena observó con marcada sorpresa a Naruto. No llegó a pensar que el vínculo entre ellos tres sería tan fuerte y más el cariño que el hijo del Yondaime le tenía a esas chicas…
Pero tras pensar en su condición de Jinchuuriki que el Sandaime hizo pública recientemente, pudo entender el por qué del amor del rubio hacia esas chicas, ya que como se fue enterando después, casi toda la gente lo trataba como el paria de Konoha, incluso la plantilla Ninja con excepción de Ryu, Iruka, el Sandaime y Jiraiya… Pero esas chicas, desde que lo conocía, siempre estaban a su lado, con una linda y sincera sonrisa, al menos hasta ahora. Y a pesar de haber sido entrenados para matar, ni ella ni Naruto habían dejado de ser niños…
Era realmente bajo poner a pelear a su superior con las únicas personas a las que nunca podría dañar. La indignación poco a poco creció en Ukitsu, mientras su desconcierto dio paso a una profunda ira, con la que volteó a encarar a Infernape.
- ¡¿Así te gusta pelear?!- Bramó la morena, furiosa e indignada -¡Eres un miserable que se escuda detrás de rehenes!- Gritó la morena, visiblemente enfurecida -¡No eres más que un cobarde!-
- ¡Es cierto...!- Exclamó un Ninja de Konoha -¡Ni siquiera en el Mundo Ninja existen bajezas como esta!-
- ¡Tú no eres el Rey de los Monos, eres el Rey de los Cobardes...!- Agregó un Ninja de Iwa
- Kh...- El simio estaba tembloroso, debido a la rabia que lo invadía, ya que las palabras de Ukitsu sobretodo, habían revivido en su interior el conflicto de apegarse o no al plan de Mayuri, ya que sabía ciertas las palabras de la morena -¡Silencio!- Con el estruendoso grito del Shogun, todos los Ninjas quedaron intimidados -¡Un guerrero de verdad luchar por ganar sin importar el método que tenga que usar...!- Infernape sonrió en forma visiblemente demencial -¡Me importa un bledo cualquier cosa que no sea ganar...!-
…
- Eso es Infernape, mantente así de prudente y la victoria será tuya... Que no te importe traicionar tus ideales de duelos justos y esas estupideces si consigues la victoria...- El líder del Raigun, a través de la esfera de cristal seguía el desarrollo del combate
- Ese es usted, amo… El grandioso estratega que jamás ha perdido una batalla- Agregó la discretamente sonriente Merlin -Si Infernape gana, será sólo gracias a su gran estrategia... Es notable que usted controle incluso a un Shogun del Tengun-
- Has comprendido bien, Merlin- Replicó Mayuri sin desviar la atención de la batalla -Si muevo las piezas de esta manera, no importa qué tan estúpido sea el simio, la victoria será nuestra... Por eso uso a los humanos como conejillos de indias- El Shogun se regocijó en la escena: Naruto impidiendo nuevamente que Ukitsu realizara un Jutsu para atacar al Rey Mono, ya que él estaba ubicado entre Nami y Hinata -A pesar de saber que si no lo hacen morirán, no renuncian a ese amor absurdo, a pesar de que esas chicas no puedan escucharlo... Pobre enano, seguramente hubiera sido un buen espécimen de prueba, pero puede que su estupidez sea contagiosa, mejor no usarlo...-
…
- ¿Qué podemos hacer entonces?- Ukitsu estaba delante de Naruto, ya que Infernape, flanqueado por la Uchiha y la Hyuga, se acercaba lentamente
- T-Tengo un idea...- Dijo el rubio débilmente -El pergamino que usó Infernape…-
- ¿Eh...?-
- Ero-sensei me enseñó a revertir los sellados, así que si obtenemos el pergamino, podremos volver a sellar a Nami-chan y Hinata-chan, después veremos cómo liberarlas del control de ese sujeto... Ayúdame, Ukitsu…-
- ¿Qué planeas, Sempai?- Ambos hablaban en voz baja
- Distrae a Nami-chan y a Hinata-chan, yo me encargo de Infernape...-
- De acuerdo...- Ambos voltearon al mismo tiempo hacia el frente
- ¡Onmyou Bunshin…!- Luego de juntar sus manos delante de su rostro y tras un destello de luz blanca, había dos Ukitsu
- ¡Katon: Goukakyu no Jutsu (Elemento Fuego: Técnica de la Gran Bola de Fuego)...!-
- ¡Suiton: Daisuibaku no Jutsu (Elemento Agua: Técnica de la Gran Cascada de Agua)...!-
Los ataques simultáneos de Hinata y Nami tenían como blanco a Naruto y a las dos Ukitsu, quienes saltaron hacia los costados para esquivar ambos ataques. Las morenas aprovecharon el instante de pausa y haciendo uso de su gran fuerza y agilidad, sus mayores virtudes, usaron dos pilares como apoyo tras girar vistosamente en el aire para lanzarse hacia sus Sempai y tomarlas de las espaldas, aprovechando su mayor fuerza física para impedirles el movimiento.
Infernape notó sorprendido cómo las chicas habían sido detenidas, pero su atención regresó al instante hacia su verdadero enemigo, que ya estaba a centímetros de alcanzar el pergamino negro en el pelaje del Shogun. Se escuchó un ruido violento, seguido del sonido que hacen los huesos al romperse, lo que provocó que los Ninja reunidos, el Daimyo y Ukitsu vieran cómo Naruto había recibido una violenta patada, justo en el vientre…
- Low Kick (Patada Baja)...- El Chunin tosió sangre mientras permanecía en el aire como producto de la firmeza de Infernape y la velocidad que llevaba antes del impacto -Buen plan, pero no contabas con que el daño producto de los ataques de tus novias te ha afectado de tal forma que como mínimo, tu velocidad ha disminuido a la mitad...-
- Kh... Demonios...- Replicó Naruto, con un ojo ya cerrado debido al daño que había recibido
- ¡Sky Uppercut (Gancho Alto)...!-
El rubio salió proyectado varios metros al aire tras recibir el violento zurdazo en la barbilla y cayó de forma pesada al suelo, cuarteando visiblemente el lugar donde había impactado. Las Ukitsu soltaron a sus Sempai y corrieron a auxiliar a Naruto mientras en el camino volvían a ser una. De inmediato se arrodilló para tomar al rubio en brazos y comenzar a curarlo, ya que lucía bastante mal: respiraba con dificultad y no podían mantener los ojos abiertos. Hilillos de sangre surgían de la comisura de sus labios y de su frente, debido al impacto…
- Naruto-sempai... Pronto te curaré-
Mientras aplicaba su Jutsu médico, Infernape adoptó una pose de guardia, que alertó a los Ninjas presentes, avergonzados por no poder encarar al Shogun por el temor que despertaba en ellos, dejándole el trabajo a unos chicos que parecían superdotados, especialmente Naruto al manejar el Rasengan del famoso Yondaime Hokage de forma que incluso parecía que superaba al creador del Jutsu. El Shogun del Kagun sonrió levemente al darse cuenta de que la batalla estaba ganada.
- Bien Naruto, ahora mismo morirás… Tómalo como piedad de guerrero, ahora que no puedes ni siquiera permanecer de pie... Probarás en carne propia mi Carta del Triunfo-
- ¡¿Qué...?!- Exclamaron a coro los Ninjas, el Daimyo y Ukitsu.
La atención quedó puesta en Infernape, quien cerró los ojos mientras un flujo lento de Chakra ardiente comenzaba a recorrer su cuerpo. Después de unos segundos en que la corriente de ese poder ardiente ya era sumamente visible y llamativa, el Shogun extendió sus brazos a los costados con los puños bien tensados y gradualmente el intenso Chakra que lo rodeaba se fue consolidando como una esfera de fuego a su alrededor…
Al notar la peligrosidad del ataque y ver que el Rey Mono había bajado la guardia, los Ninja tomaron Kunai y se lanzaron hacia su enemigo, quien abrió los ojos de forma violenta cuando estaba por ser atacado de todas direcciones.
- ¡Flare Blitz (Bombardeo Llamarada)!-
Súbitamente y a gran velocidad, el Rey Mono se lanzó envuelto en su poderoso Chakra de fuego hacia Naruto incinerando los proyectiles de metal en instantes, como si fueran de papel…
Ukitsu observó con terror la inminencia del ataque y sobretodo el gran poder que emanaba, atinando a abrazar súbitamente al chico, posando su cabeza entre sus pechos y cubriéndolo con la espalda para protegerlo en lo posible. Artemis se había mantenido en la entrada, observando el desarrollo de la batalla y su expresión fue de marcado terror cuando todo el lugar fue cubierto con un resplandor llameante tan intenso que podía ser visto incluso fuera de Yu. El techo del lugar voló en pedazos con el violento ataque de Infernape e incluso la aldea entera se cimbró por un breve momento, momento en que los Ninja que luchaban para mantener a raya al Kagun, observaban atónitos la llamarada que se levantaba hacia el cielo desde el palacio del Daimyo...
…
El cielo estaba lleno de estrellas y a pesar de ser una vista impresionante, ella apenas la disfrutaba por primera vez… Y lo hacía sujetando un humeante vaso de ramen instantáneo en su mano izquierda, mientras jugueteaba con los palillos en su mano derecha como si fueran las pinzas de un cangrejo.
- ¿Ves? Con estos palillos puedes atravesarle la cabeza a alguien si se los clavas firmemente en los ojos…- Replicó un persona junto a ella
- ¡Y también sirven para comer fideos!- Aquella niña sonrió mientras utilizaba aquellos utensilios con la finalidad descrita
- Je, es cierto- Aquél joven sonrió suavemente, comiendo unos ricos fideos también y más que nada, contento de ver que la chica podía alejar las batallas de su mente si lo deseaba
- Itachi… ¿Cuántas estrellas hay en el cielo?- Preguntó aquella pequeña, fijando sus ojos ámbar en los brillos celestiales -El otro día empecé a contarlas, pero me aburrí después de las diez mil-
- Vaya…- El joven ANBU sonrió suavemente -La verdad no lo sé, pero deben ser millones y millones de ellas…- El Uchiha observaba de reojo a la princesa a su lado, que miraba el cielo mientras se llevaba una pasta de pescado Narutomaki a la boca.
Era una faceta que casi nadie conocía de la Princesa de la Nación del Fuego… La de una niña común y corriente, con curiosidad por el mundo que la rodeaba y también por comida deliciosa, como el Ramen que ambos comían gustosos. Pronto el azabache notó que la joven princesa era bastante curiosa y se preguntó la razón de ello…
- ¿Millones? Son muchas… Algún día intentaré contarlas de nuevo, cuando no tenga nada que hacer- La chica hizo un gracioso gesto de enojo
- ¿Y con qué estás tan ocupada que no te deja el tiempo que necesitas?- Preguntó curioso el Shinobi
- Las clases de etiqueta, que son muy aburridas- Dijo con infantil enojo para luego posar su vaso con Ramen en el frío suelo -Y no entiendo para qué, mamá quiere que me case con algún Príncipe y Zuzu heredará la Nación del Fuego…-
Itachi adoptó una expresión seria en su rostro. Y entonces llamó la atención de su protegida posando la mano derecha sobre su hombro…
- ¿Sabes? A veces, las personas simplemente creen algo que no está bien y hay que demostrarles que están equivocadas- El Uchiha volteó a ver empático a la chica
- ¿Y cómo se hace eso?- Cuestionó cruzándose de brazos la pequeña
- Bueno… No es sencillo de explicar, pero si hay algo que no debes olvidar jamás, es quién eres y qué deseas, Azula- Itachi revolvió los cabellos castaños
- ¡Oye!- La princesa hizo un rictus de gracioso enojo
- Piensa que es como el Ramen, no puedes agregarle azúcar porque tendría un sabor extraño y desagradable… Siempre es mejor con sal-
- En eso tienes razón...- La chica comenzó a pensar analíticamente sobre la alegoría de su escolta personal, tratando de entender lo que realmente quería decirle mientras tomaba su vaso nuevamente
- No te preocupes, Azula… Estoy seguro de que algún día llegará la sal de tu Ramen y podrás ponerle ese sabor único- Itachi entonces comió una buena porción de fideos
- Espero que sepa muy bien- La chica sonrió suavemente, regresando su mirada al cielo…
…
"Memorias preciosas compartidas con la muerte te guiarán a la capital…"
Azula se encontraba en un paraje rodeado por un leve acantilado el cual se encontraba totalmente seco mientras recordaba lo que había leído en el letrero de la entrada… Era un lugar localizado a las afueras de Yu, conocido como una atracción turística llamada la Necrópolis, la Capital de los Muertos, un lugar donde supuestamente los vivos podían comunicarse con sus seres más queridos, que ya habían fallecido.
Ella nunca creyó en ese tipo de falacias. Siempre fue una persona fría y con carácter sombrío…
O al menos así era como la miraban las personas. Desde pequeña mostró una desconcertante afición a la guerra y al combate, eso la hacía parecer sumamente intimidante a los ojos de los demás niños de su edad e incluso de su propia familia, principalmente su madre y su hermano mayor.
El filo de un Kunai capaz de atravesarle el cráneo a una persona, la capacidad de utilizar Ninjutsu y otros tópicos de esa índole, eran sus pasatiempos cuando ella era pequeña. Azula siempre fue diferente y por eso nunca fue capaz de hacer amigos. Con 7 años, era una niña altiva y soberbia, porque no era capaz de interpretar las relaciones humanas ya que incluso su madre le temía…
La mujer que en teoría debería amarla sobre todas las cosas, la consideraba un monstruo.
Ursa, la entonces esposa del Señor del Fuego, título noble que recibía el Daimyo de la Nación del Fuego, le asignó dos pequeñas para que fueran sus amigas, la cuales se llamaban Mei y Ty Lee… Posiblemente consideró que su hija no sería capaz de hacer amigos por sí misma, ya que era sumamente intimidante al comprender los asuntos concernientes a la guerra a tan corta edad.
La incipiente 'amistad' que tuvo con aquellas dos chiquillas se basaba en el miedo que les infundía. Para esas dos niñas, era sumamente intimidante la presencia que la princesa tenía y por eso siempre se mantenían cerca de ella, porque no sabían lo que podía mandar a hacerles si se alejaban. Era más una simple relación de princesa y damas de compañía que de sinceras amigas…
Y ella sentía eso en esa supuesta interacción, creyendo que cuando esas dos niñas superaran ese temor, simplemente se alejarían de ella. Llevándose mal con su hermano mayor y tendiendo a molestarlo por esa misma razón sin que su padre, el único ser que la comprendía de verdad, tuviera tiempo para compartir. Se sentía sola, expresando esa tristeza innata como creciente y altiva soberbia.
Sin embargo, todo cambió el día que lo conoció a él…
…
La pequeña princesa se encontraba en su habitación, sentada al filo de su cama, ya que su padre iba a llevar al primer Ninja ANBU encargado de su seguridad. Azula tenía una rara sensación en su corazón, ya que sería la primera vez que tendría a un Shinobi como escolta y por fin podría empezar a hablar con alguien sobre la guerra y el campo de batalla, algo que la tenía a la expectativa, sin que la reprendiera o criticara su madre.
"Me pregunto quién será…" Pensó la pequeña niña de 7 años, visiblemente emocionada.
Entonces la puerta de su habitación se abrió para revelar a su imponente padre y a un joven pelinegro de apenas 11 años, el cual vestía la característica armadura de los ANBU y llevaba una máscara de zorro en la mano derecha. Azula miraba al chico analíticamente, pensando si podía intimidarlo también y obligarlo a que le enseñara a usar Ninjutsu.
- Escucha, Azula- Ozai se acercó a su hija siendo flanqueado por el Ninja -Él es Itachi Uchiha y desde hoy será tu escolta personal-
- Como digas, padre- Asintió la pequeña.
La castaña era bastante lista para su edad y pudo notar que el joven no era común. Igualmente se levantó de su cama y se colocó de frente al azabache.
- Los dejaré solos para que se conozcan, yo tengo que continuar en mis labores- El gobernante de la Nación del Fuego abandonó la habitación, cerrando suavemente la puerta
- ¿Cómo te llamas?- La chiquilla preguntó curiosa, cruzándose de brazos
- Itachi Uchiha- Contestó el joven, al tiempo que activaba su Kekkei Genkai
- ¿Eres fuerte?- Preguntó la princesa, mirando expectante al ANBU
- Un poco- Replicó el joven -Debo serlo para protegerla, princesa…-
- Vaya…- La chica hizo una breve pausa antes de continuar hablando -Espero que sepas usar armas-
- Creo que sí- Replicó el chico -De no ser así, no me hubieran asignado a protegerla-
- Veamos si es cierto…-
La pequeña Azula corrió rápidamente hacia su almohada, ante la expectación del Uchiha. Metió la mano debajo… E Itachi reaccionó con agilidad ante el Kunai que sorpresivamente le arrojó la chica, tomando uno propio de entre sus ropas para lanzar un tajo al aire de forma que el proyectil quedó girando delante de su rostro, el cual luego tomó con su mano libre con una habilidad que sorprendió genuinamente a la chica.
- Impresionante…- Murmuró Azula, con su atención puesta en el Shinobi.
El azabache había escuchado sobre la mezquina Princesa de la Nación del Fuego, la cual era prepotente con la servidumbre y en las contadas ocasiones que los Daimyo se reunían con sus familias para negociar sobre los límites de sus naciones y otros menesteres, ella jamás se relacionó bien con los hijos de las contrapartes de su padre…
Él pensó que sería un martirio aceptar esa misión, pero la realidad era que él quería alejarse de Konoha por un tiempo, ya que deseaba conocer el mundo y todo lo relacionado al Sistema Ninja. Su meta original era ser asignado como guardia personal del Príncipe Zuko, que según todos los que lo conocían, estaba destinado a ser el siguiente Daimyo.
Amable con las personas, alegre y muy sociable, parecía el candidato perfecto al puesto para comenzar un cambio en el mundo…
- Un Kunai no es un juguete, princesa- Itachi miró con ligero enojo a la jovencita
- Pero, fue genial lo que hiciste, eso de reaccionar a esa velocidad y detener fácilmente uno de mis mejores lanzamientos…- La chica al parecer no le tomó importancia al reclamó de su guardián -¿Me enseñarías? Quiero ser tan fuerte como papá-
Entonces el Uchiha notó algo distinto en aquella niña…
A diferencia de lo que decían las habladurías de la gente, esa chiquilla se mostró honestamente sorprendida por su habilidad. Aquellos exóticos ojos ámbar lo miraban con sincera admiración y expectativa… La faceta mostrada era muy distinta al formalismo con el que se dirigió a Ozai instantes antes.
Y eso le recordó fugazmente la misma mirada de asombro y respeto que solía dirigirle su hermano.
- No sé si a Ozai-sama le gustaría- Replicó más tranquilo el ANBU
- Me gustaría aprender, pero le pido ayuda a mi gordinflón tío y él prefiere enseñarle a Zuzu sobre la ceremonia del té- La chica hizo gracioso puchero de indignación, volviendo a cruzarse de brazos.
Conocido por ser asertivo, Itachi de inmediato se dio cuenta de lo que ocultaba ese infantil gesto…
A pesar de ser la privilegiada por su padre, Azula se sentía relegada. Informado a detalle de la vida de la chica para cumplir con su misión, el Uchiha sabía que en su familia, su madre Ursa y su tío Iroh reprobaban su actitud belicosa y un tanto obsesiva por la guerra y el combate, buscándole utilidad militar a cualquier cosa ordinaria. Realmente no era reprochable esa actitud aunque mal encausada podía llegar a ser peligrosa…
Tal vez. Sólo tal vez, esa niña también podría representar un cambio positivo para el mundo a pesar de que todo pareciera indicar lo contrario.
- De acuerdo- El ANBU asintió suavemente -Yo te enseñaré… Pero una cosa-
- ¿Qué?- La chiquilla miró expectante al azabache
- Éste será nuestro secreto- La princesa sonrió como nunca antes en la vida por esas palabras, asintiendo entusiasta
- De acuerdo…-
Y era fue la primera vez que Azula compartió un lazo especial con otra persona que no fuera su padre…
…
"Itachi…" Azula bajó la cabeza, visiblemente abatida.
A su alrededor, sin que se diera cuenta, había surgido un enorme jardín de flores con pétalos rosas. Con la mirada agachada, pronto notó ese detalle, sorprendiéndose notoriamente… Entonces aquellos pétalos coloridos comenzaron a revolotear por efecto del viento en todas direcciones y pronto la princesa se cubrió el rostro con los brazos ante tan extraño fenómeno.
Y cuando pudo ver, se encontraba en un extraño lugar el cual tenía un extraño cielo verde y cristales esmeraldas que surgían del suelo aleatoriamente. Miró desconcertada en todas direcciones para tratar de asimilar ese súbito cambio de escenario, negándose a pensar siquiera que eso era efecto de la dichosa Necrópolis…
Era simplemente absurdo.
"¿Dónde demonios estoy…?" Visiblemente desconcertada, veía el extraño entorno
- Siempre fuiste muy escéptica, ahora que recuerdo- La princesa volteó atónita a su espalda, negándose a creer que había oído aquella voz tan familiar
- Itachi…- Murmuró la castaña, incrédula.
Delante de la princesa, se encontraba el temible integrante de Akatsuki que días atrás había emboscado y capturado a su compañero de equipo, provocando su muerte tras serle extraído el Kyuubi y solamente el supuesto milagro absurdo que el rubio ni siquiera había podido explicar bien lo había vuelto a la vida.
- Ha pasado el tiempo, Azula…-
La alumna de la fallecida Ryu miraba incrédula a su primer amigo. Simplemente no podía creer que lo tenía delante de ella justo cuando unos días antes lo vio morir a manos de Naruto por culpa del infeliz de Orochimaru.
Pero ahora estaba delante de ella como si viviera en toda la plenitud de su fuerza…
Y solamente podía pensar que ese encuentro era resultado de lo que sea que fuera la Necrópolis. Si bien se había dirigido a ese lugar con una casi insignificante esperanza de que las habladurías sobre ese lugar fueran ciertas, sus ojos analíticos de inmediato demostraron una sutil añoranza que todavía se veía reprimida…
El Ninja miró con una expresión melancólica a la princesa que cuidara durante años. La chica se notaba todavía descolocada y su cerebro tardó bastante tiempo en reaccionar al shock y responder de forma coherente.
- I-Itachi…- Murmuró la princesa, aceptando por fin lo que estaba pasando justo delante de ella -¿C-Cómo?-
- Este lugar permite que los vivos y los muertos que comparten un vínculo profundo puedan reencontrarse por un breve momento…- El Uchiha suavizó su expresión, sonriendo levemente -Y al parecer, tú compartes ese lazo conmigo-
- Es obvio…- Azula inmediatamente se pasó el brazo derecho por los ojos para limpiarse las incipientes lágrimas -Tú fuiste mi primer amigo… Y, el único-
- ¿De verdad?- El azabache se mostró entristecido -En todo este tiempo… ¿No le has abierto tu corazón a nadie?-
La princesa pensó inmediatamente en Naruto y a Ukitsu… La expresión que adoptó, con la mirada agachada y los ojos cristalinos denotaba una profunda tristeza y remordimiento. Cerró los ojos por un momento y su semblante se endureció mientras apretaba los puños.
"No… ¡A mí ya no debe preocuparme lo que pueda pasarles...!" Pensó la castaña mientras apretaba los dientes "Si hubiera ido con ellos, sólo sería una carga... Naruto tiene esos ojos, Ukitsu tiene unas condiciones físico-atléticas excepcionales y yo... Sólo soy una Kunoichi ordinaria, mejor que el promedio... Pero ordinaria a fin de cuentas..."
- ¿Sabes...? El contener los sentimientos va a destruirte poco a poco…- Itachi llamó la atención de la princesa -Ha llegado la hora de que tomes una decisión así como yo la tomé aquél día cuando decidí acabar con mi propia familia-
- ¿Q-Qué quieres decir…?-
- El día que te conocí, en aquél momento, cuando esperabas mi respuesta, yo pude ver algo en ti…- El Uchiha sonrió levemente -Algo que nada tenía que ver con tu innato talento o tu inteligencia y que seguramente aquella Jounin pelirroja vio también-
- ¿Qué se supone que Ryu-sensei vio en una escoria como yo?- Una lágrima traicionera surcó la mejilla de la princesa -Yo fui quien la obligó a entrenarme...-
- De no haber querido realmente, estoy seguro de que no te hubiera entrenado… Pero seguramente vio eso que tu ojos reflejan aunque no lo sepas...- Replicó el pelinegro, ya con expresión seria
- ¿Y qué puede ser eso...?-
- Esperanza...-
- Je...- Súbitamente Azula comenzó a reírse en forma escandalosa mientras gruesas lágrimas surcaban su rostro -¡Ja, ja, ja...! Una persona que abandona sus ideales y deja atrás a sus amigos sólo por el miedo a morir justo como las personas más cercanas a ella… ¿Qué esperanza puede tener?-
Como respuesta, el Uchiha señaló el cielo verde, el cual comenzó a distorsionarse como si fuera agua en movimiento, generando una extraña visión borrosa que lentamente se fue consolidado como la imagen del momento en que Naruto y Ukitsu recibieron el ataque de Infernape, para desaparecer después entre las llamas…
"Déjalo salir, Azula… No te reprimas más" Pensó fugazmente la aparición al notar la evidente preocupación en el rostro de la castaña
- ¡Naruto, Ukitsu!- La escena había dejado a Azula visiblemente impactada, provocando que se dejara caer de rodillas para golpear con frustración el cristalino suelo -¡Yo no quería abandonarlos...! ¡Pero no quería verlos morir como a Ryu-sensei!- Apretó los dientes, visiblemente dolida -¡¿Cómo podría ayudarlos?! ¡No pude hacerle nada a ese mono con un de mis mejores Jutsu! ¡¿Qué más podría hacer yo sola?!- Volteó a ver impotente al azabache, quien endureció el semblante
- Si realmente aprecias algo… ¡Debes protegerlo a costa de lo que sea!- La princesa quedó descolocada con las palabras del Akatsuki -O dime... ¿Quieres volver a sentir lo mismo que cuando aquella Jounin y yo morimos?- Azula se había quedado muda al chocar con la cruda realidad que le había hecho ver Itachi -Es cierto que no pudiste ayudarme a mí o a tu Sensei... Pero ahora que puedes protegerlo… ¿Abandonarás lo poco que aún tienes?- El pelinegro sonrió suavemente cuando la chica levantó el rostro con expresión decidida
- ¡Kuchiyose no Jutsu...!- Frente a la princesa y en medio de una nube de humo, apareció aquél Kirin alado de piel metálica y plateada, del mismo tamaño de un caballo ordinario
- ¿Qué quieres ahora?- Preguntó X con fastidio
- Necesito que me lleves a un lugar urgentemente…- Replicó inmediatamente la Chunin
- ¿Qué?- El Kirin contestó fastidiado -Sabes que yo no soy un simple…-
- Por favor…-
X miraba serio a la chica…
La verdadera razón por la que no le gustaba ser invocado por ella, era que tenía esa expresión altiva y soberbia que se regocijaba en su habilidad y veía con desprecio a los demás. Sin embargo, los ojos ámbar ya no reflejaban esas sensaciones… La invocación podía ver que Azula mostraba preocupación en su mirada, un sentimiento sinceramente desinteresado que no pensó ver jamás en el rostro de la Princesa de la Nación del Fuego.
- ¡Sube!- Declaró el Kirin, desplegando sus ostentosas alas metálicas que brillaron intensamente con el reflejo de la luz del sol
- ¡Muchas gracias!- Haciendo gala de su prodigiosa agilidad, la castaña montó a X de un salto vistoso
- ¡Vamos…!- De un fuerte aletazo, la invocación levantó el vuelo y se dirigió a toda velocidad hacia aquella visión…
Itachi Uchiha miró con una melancólica sonrisa a la chica mientras se alejaba de aquél lugar… Pensaba cómo su vida había dado un giro dramático desde la masacre de su clan y cómo sin darse cuenta, había lastimado severamente a esa jovencita sin proponérselo después de abandonar Konoha y todo lo que conocía.
"No pensé que te lastimaría tanto cuando sucedió lo inevitable, Azula… Pero me alegra haberte ayudado a retomar el camino correcto…" La mirada del Akatsuki se llenó de una visible confianza "¡Ahora ve! Y demuéstrame qué tan lejos puedes llegar…"
Lentamente, el Uchiha así como ese lugar, fue desapareciendo gradualmente entre pequeñas partículas que luz que terminaron de revelar nuevamente aquél erial carente de vegetación mientras Azula miraba al frente y el viento provocaba que pequeñas lágrimas escaparan de sus ojos al tiempo que la velocidad de su invocación aumentaba.
Las palabras de Ukitsu, resonaban en la mente de la princesa, una y otra vez…
"¡Ya no quiero ser amiga de alguien tan despreciable como tú!"
"Tiene razón, soy despreciable... Siempre queriendo el afecto de los demás sin ofrecer yo el mío, sólo preocupándome por lo que yo siento, cuando Naruto soporta ahora el rechazo de Hinata y Nami para enfrentarse al Tengun, justo como Ryu-sensei que sacrificó su vida para salvarnos sin dudarlo… Y yo seré igual… ¡Protegeré a mis seres queridos aunque me cueste la vida!" El rostro de la chica se llenó de una férrea determinación.
…
El ataque de Infernape había dejado la habitación desde donde el Daimyo gobernaba Yu, completamente destruida. Los varios Ninja de las distintas aldeas estaban en el suelo, casi todo inconscientes y los pocos que todavía estaban despiertos, apenas si podían moverse, con en el caso de Shizune, que miraba con impotencia cómo el pequeño Naruto, quien apenas hacía unos días había perdido a su Sensei, estaba por ser asesinado…
¿Acaso estaba condenado a la tristeza?
Huérfano, sin su Sensei y las dos personas que más quería, evidentemente controladas por el Tengun, habían contribuido a su caída. Por otra parte, Ukitsu se encontraba encima de Naruto, con la espalda al descubierto. Se había destruido su ropa, pero no estaba desnuda, ya que en su espalda estaba cubierta por lo que parecía ser una capa ósea, tanto al frente como detrás y esa estructura, similar a una armadura hecha a su medida, permanecía ilesa, sin un solo rasguño. El simio se acercó a la morena, que respiraba con dificultad y en el resto de su cuerpo tenía marcas de quemaduras…
- Ahora entiendo por qué pudiste resistir mi ataque sin perder la vida e incluso manteniéndote consciente... Eres de ascendencia Vasto Lord...-
"V-Vasto… ¿Lord?" Susurró débilmente la chica
- Eso no importa ahora... ¡A un lado...!- Con visible desprecio, el simio apartó a la morena de una patada, para poder ver a un Naruto que respiraba débilmente, -Muy bien, enano… Hubieras sido un gran guerrero de seguir creciendo y evolucionando, aunque por desgracia hoy vas a morir...- El Shogun levantó su mano derecha y formó un puño, el cual fue rodeado al instante por Chakra Katon -Te aplastaré la cabeza para que ya no sientas dolor...- A los costados de Infernape, Nami y Hinata esperaban inexpresivamente las órdenes del Shogun -¡Muere, Naruto...!-
- N-Naruto-sempai...- Ukitsu se sentía impotente, ya que ni siquiera podía intentar levantarse para ayudar a su amigo
- ¡Aléjate de él…!-
Infernape volteó para encontrarse con una violenta embestida de X, que tras impactarlo y sacarlo de balance, desapareció en una nube de humo. El grito había provenido de lo que quedaba de la entrada y Artemis, que había sobrevivido gracias a permanecer cerca de un pilar, observó con confusión cómo la princesa que los había abandonado estaba delante de él, encarando al Shogun del Kagun. El simio miró confundido a la chica, pero sonrió burlonamente después de unos instantes tras el sorpresivo ataque del Kirin.
"A-Azula..." La morena reconoció la voz al instante, pero era incapaz de moverse para voltear
- No puedo creer que seas la chica patética de la otra ocasión...- El Rey Mono encaró a la castaña, mofándose de ella -¿Qué puedes hacer contra mí?- Súbitamente adoptó una expresión furiosa -¡Lárgate antes de que te mate!- La princesa se intimidó visiblemente y se encogió temblorosa ante la amenaza por el miedo que la invadía, pero no retrocedió
"Ryu-sensei... Dame mucho valor… ¡No!" Los dientes de Azula trastabillaban al tiempo que sutiles lágrimas escapaban de sus ojos "Aunque sólo sea una mísera migaja del infinito valor que tuviste… ¡Con eso bastará!" Contrario a lo que pensaba el líder del Kagun, la castaña dio un paso al frente, con su mano izquierda posada en el pecho, a la altura del corazón -T-Te vas a arrepentir...- Murmuró de forma casi inaudible
- ¿Qué dijiste...?- Infernape se mostró confundido con el susurro de la chica
- ¡Dije que te vas a arrepentir por haberte metido con mis amigos...!- Exclamó Azula, encarando firme a su enemigo -Y te juro que aunque me cueste la vida… ¡Tú no vas a salir vivo de aquí!-
…
Notas
Pues la batalla en Yu ha llegado a un punto culminante, con el Kagun lanzando un ataque a escala masiva, donde el plan de Infernape y Mayuri se ha revelado, usando tanto a Hinata como a Nami, las dos personas más cercanas a Naruto para atacarlo, sin que él intente defenderse.
Las condiciones de Ninja de las cuatro aldeas trabajando juntas, bajo contrato para un bien común, puede parecer inverosímil en un comienzo, pero hay que recordar el contexto en el Mundo Ninja: el Tengun está atacando abiertamente a todas las naciones del mundo, Kiri ha sido destruida, sin que se sepa de sus habitantes debido a que fue la primera aldea en ser invadida, además de que esta situación se está dando en todas las aldeas al mismo tiempo, si bien la intensidad de las invasiones ha variado, como la pasividad de Infernape antes de encontrarse con Naruto o el caso de Mayuri Kurotsuchi, quien en vez de invadir su zona asignada, se dedica a seguir de cerca las invasiones y movimientos de sus camaradas.
Con respecto a los Jutsu de Infernape, los movimientos Pokemon que puede aprender en el juego son los que tendrá a su disposición como en el caso del Fire Blast y el Flamethrower, así como la Low Kick, además de su ataque insignia, el Flare Blitz y ataque físico de tipo Fuego más fuerte a su alcance. Yo entreno a Infernape de ataque mixto, por cierto.
En relación a la conducta de Azula, pues me baso en el canon, donde terminó loca porque nunca se pudo relacionar con la gente fuera del miedo y como traté de exponer en el fic, antes de Ryu solamente Itachi supo comprenderla. Obviamente, Ozai en el fic no es tan perverso como en el canon y si bien es un vínculo importante para la chica, no tuvieron la convivencia necesaria y por ende, la castaña no tuvo el apoyo necesario con él. Debido a todo eso, si bien aprecia a sus amigos, tiende a pensar muy fríamente, tanto para bien como para mal en este caso, creyendo que si los dejaba seguir sin ella, no les estorbaría.
En cuanto a su miedo, este se debe a lo que sintió tras ver la muerte de Ryu, la forma en que terminó el cuerpo de Itachi y la facilidad con la que tanto Orochimaru como Infernape se vieron inafectados por sus ataques. Es algo similar a lo que sucede entre Kakashi y Orochimaru durante su encuentro en el canon. Sin embargo, ese inesperado encuentro, con su querido guardián, la hizo reaccionar a tiempo.
