Naruto Zarya
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Pasamos primero por los reviews:
alexzero: Así es, Azula ha recuperado la razón y será una aliada sumamente valiosa para el rubio.
Ukamulbas: Algo muy importante cambió en Azula y desde ahora será una valiosa ayuda para Naruto y Ukitsu.
CCSakuraforever: Así es, se ha dado un salto muy grande en cuanto a poder y maldad para los villanos, pero Azula ha regresado y eso es una leve esperanza para Naruto y las chicas.
OTAKUFire: Y lo que falta… XD
Loquin: Je, je, je, gracias. Pues sí, la furia de Azula está por desatarse…
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- Probando, uno, dos, tres…- (Personaje hablando)
"Bah, que tontería" (Personaje pensando)
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(Lo escrito entre puntos suspensivos en cursiva son recuerdos)
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Lo escrito en cursiva sin comas ni guiones y centrado, son narraciones, de los personajes o mías o documentos.
"Si está escrito entre comillas, son pensamientos de los personajes…"
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Capítulo XVII: Resolución furibunda.
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La princesa miraba desafiante al Shogun del Kagun, mientras apretaba los dientes para contener su miedo y el deseo innato de escapar…
Desde la muerte de Ryu había quedado traumada con la idea de tener el mismo final que su Sensei, ya que a pesar de admirarla tanto, no quería terminar igual. Y ese deseo había provocado que incluso engañara a sus amigos para no combatir. Sin embargo, no era tarde para corregir los errores…
Por eso estaba ahí, luchando contra sus miedos internos para ayudar a sus personas más queridas. Se sorprendió ligeramente de que la Hyuga y la Uchiha estuvieran en ese lugar, pero más que eso, de que estuvieran del lado del Shogun del Kagun.
- Rata inmunda… ¿Estás consciente de lo que acabas de decir?- Infernape miraba fríamente a su enemiga
- ¡Sí!- Replicó Azula al instante con un grito para liberar su miedo -Estoy diciendo que pase lo que pase… ¡Hoy vas a morir!-
- A-Azula...- A la aludida le dolió que Ukitsu no añadiera el sufijo '-chan' a su nombre, pero estaba consciente de que se lo merecía por como la trató -A-A las Sempai, las manipulan...-
- Eso es obvio- Replicó la castaña sin desviar la mirada del simio "Conscientemente, jamás lastimarían a Naruto..." La mirada de Azula se llenó de ira -Secuestraron a Hinata y a Nami para controlarlas y que atacaran a Naruto con el fin de que él no se defendiera... Son unos bastardos… ¡Cómo los detesto!- La chica de ojos ámbar bramaba indignada
- Kh...- La morena hizo una mueca de dolor, señal evidente de que era incapaz de ponerse en pie
- ¡Ukitsu...!- La princesa cerró los ojos después de unos instantes porque era evidente que solo quedaba ella para combatir "Mi versión especial de Katon que guardaba para un momento crítico... Ha llegado la hora de usarlo" La castaña abrió los ojos, mirando fijamente al Shogun del Kagun "Aunque, no sé si realmente será efectivo contra Infernape... Y temo llegar a matar a Hinata o a Nami si las impacto por error" Una gota de sudor frío escurrió por su sien "Piensa Azula… ¡Piensa!"
- Desaparece de mi vista, insecto...- El simio movió la mano despectivamente -Es obvio que sólo eres una chica ordinaria que jamás podrá compararse con Naruto, así que si te vas ahora, haré de cuenta que este penoso incidente nunca ocurrió...-
- Kh...- Azula apretó los puños -No digas estupideces, yo no abandonaré a mis amigos… ¡Los alumnos de Ryu-sensei no somos de esa calaña!-
"Azula..." Pensó la morena, mirando conmovida a su amiga
- ¡Infernape, peleemos frente a frente...!- A pesar de su situación, esbozó una sonrisa burlona con expresión sombría -¿O eres tan patético que necesitas usar a tus rehenes hasta para pelear contra mí?-
- ¡¿Qué dijiste...?!- El simio se molestó tras sentirse picado en su orgullo por las palabras de esa basura -¡Chiquilla insolente...!- Infernape reprimió su rabia -No necesito ayuda para acabar un ser tan inferior como tú... ¡Hinata, Nami, no intervengan en esto...!- Una campanilla se escuchó por el lugar y al instante ambas Kunoichi retrocedieron
"¿Qué fue eso?" Pensó seria la princesa, sin dejar de ver fijamente a su enemigo "Ambas reaccionaron a ese sonido..."
- ¡Te haré pedazos...!-
Azula apenas pudo reaccionar al ataque del simio, esquivando un violento puñetazo por cuestión de milímetros. El simio lanzó un segundo ataque al instante, que nuevamente evadió la castaña con un salto hacia atrás para tomar una distancia segura en relación al simio. Respiraba visiblemente agitada, producto del súbito esfuerzo que había podido hacer para apenas esquivar el par de golpes de Infernape, que habían cuarteado fácilmente el duro suelo sobre el que instantes antes estaba de pie. Ante la expectación de Azula, el Rey Mono sonrió suavemente.
- Sólo estás retrasando lo inevitable, ya que a diferencia de Naruto o la otra chica, tu resistencia no parece haber superado los límites de la gente ordinaria... Un solo golpe que logre conectarte bastará para dejarte malherida e incapaz de moverte, en ese momento sabrás que fracasaste y será tu fin...- La princesa observó asustada al simio -Es decir que cuando veas que tu plan no funcionó a pesar de tus esfuerzos, te remataré y este intento de batalla terminará...-
- Si funciona o no, eso lo sabremos de inmediato...- En un instante Azula se colocó en la posición del Zangetsuha -Trágate esto... ¡Katon: Meidou Zangetsuha (Elemento Fuego: Camino Oscuro de la Onda Cortante Lunar)...!-
- ¡¿Qué...?!-
El ataque de la castaña consistía en cuatro medias lunas formadas de Chakra Katon, con la particularidad de que ese fuego era de color azul y como viajaba a mayor velocidad que el Katon ordinario, Infernape no pudo esquivarlas, recibiéndolas de lleno y desapareciendo en un estallido de llamas azules que lo devoraron a gran velocidad. Azula observó seria, sin perder detalle en el asunto.
- Un golpe franco...- La castaña esperaba que pronto reapareciera el simio con algún daño.
Sin embargo, fue un fenómeno algo extraño lo que ocurrió: el fuego azul se concentró en forma de una esfera giratoria y en segundos se disipó en forma de un estallido. Si bien algunas llamas quedaron en el cuerpo del aparentemente ileso Shogun, aparte de ligeras quemaduras superficiales, era evidente que el ataque no había tenido efecto real en el simio. La expresión de Azula se llenó de terror al ver que su Jutsu secreto no había funcionado en lo absoluto…
"¿Cómo lo hizo...?" La castaña había quedado boquiabierta
- Veo que eres alumna de Akahei… No esperaba que pudieras utilizar Katon azul, logrado por una inyección extra de Chakra al ataque- El Shogun se mostró tranquilo -Pero como mi afinidad es fuego, simplemente cubrí mi cuerpo con Chakra para realizar un contrapeso y evitar un impacto directo, si bien debido a la premura no pude bloquear completamente el ataque, recibiendo una cantidad despreciable de daño... ¡Deberías rendirte, garrapata rastrera!- Nuevamente Azula esquivaba por milímetros el ataque de su enemigo en forma de una patada frontal -¡Iron Tail!-
Al recibir sorpresivamente el violento ataque en el estómago y toser una cantidad considerable de sangre, la castaña salió proyectada al aire, cayendo pesadamente al suelo. El simio observó satisfecho cómo la chica estaba arrodillada, tomándose el estómago con una mano y luchando tanto para ponerse de pie como para respirar. Respiraba agitadamente porque el golpe la había dejado sin aire y parecía inminente su derrota…
Infernape tenía razón, realmente había sido herida de gravedad con sólo un ataque recibido.
- Ya hay un ganador- Dijo el simio, mientras miraba despectivamente cómo Azula tenía dificultad para reincorporarse
"Creo que tengo algunas costillas rotas... Al final tuvo razón con mi resistencia..." En medio de su dolor, Azula se dio el lujo de reír suavemente
- A-Azula...- La aludida volteó de inmediato hacia Naruto, quien a pesar de sus pésimas condiciones seguía estando consciente -H-Huye...-
"S-Sigues vivo..." Pensó la castaña con una suave sonrisa -No te preocupes… A pesar de todo, en este poco tiempo que hemos convivido juntos, me has simpatizado... Y no voy a abandonarte- Infernape miró con sorpresa cómo la chica lograba ponerse de pie, si bien visiblemente lastimada y limpiándose la sangre de la comisura de su boca "Todavía no he hecho suficiente…"
- ¿Pudo levantarse...?- El simio estaba visiblemente sorprendido por la tenacidad de aquella chiquilla, que no perdía las ganas de desafiarlo en la mirada
"A este punto, sólo podría sacrificarme como Ryu-sensei, para ganar un poco de tiempo y que Naruto pudiera recuperarse, pero no serviría de nada, porque volverían a usar a Hinata y Nami en su contra..." La chica prodigio respiraba con dificultad "Si tan sólo pudiera liberarlas... ¡Eso es!" Una gota fría de sudor recorrió la sien de la princesa "Es hora de ver que tan inteligente soy realmente y esperar que todo salga bien" Haciendo acopio de todas sus fuerzas, se lanzó contra Infernape de una forma aparentemente suicida mientras sus manos eran rodeadas de Chakra Katon
- ¡Muere...!- Al instante el simio le lanzó un violento golpe al rostro, ante las miradas inexpresivas de Nami y Hinata, además del absoluto terror de Artemis.
El impacto aparentemente le volteó el rostro completamente a la chica, de forma que parecía haberle roto el cuello. El Rey Mono sonrió triunfal al darse cuenta de que su enemiga por fin estaba muerta…
Sin embargo su rostro pasó del regocijo al desconcierto, al darse cuenta que en la expresión aparentemente perdida de Azula, se formó una sonrisa, ya que había girado la cabeza justo antes de que el golpe la impactara, esquivando el ataque y al mismo tiempo dar la apariencia de haberlo recibido…
Aprovechando el momento, hábilmente tomó el pergamino de la cintura de Infernape y se dejó caer al suelo para rodar en dirección a las Kunoichi. Sin embargo, nuevamente aquella campanilla se escuchó por el lugar y sin siquiera dejar de rodar, ambas Kunoichi controladas de manera desconocida se lanzaron al ataque hacia la princesa.
- ¡Suiton: Atsuryoku no Mizu (Elemento Agua: Presión de Agua)!-
- ¡Katon: Atsuryoku no Hi (Elemento Fuego: Presión de Fuego)!-
Ambos ataque impactaron simultáneamente en Azula, quien lanzó un grito de dolor mientras el pergamino negro salía proyectado al aire y al instante ambas Kunoichi lanzaron varios Shuriken y Kunai para convertirlo en pequeños pedazos de papel, que se diseminaron por todo el lugar debido al viento. Eran pedazos tan pequeños que una gran cantidad de ellos cayeron alrededor de ambas Ninja que se encontraba bajo alguna clase de control mental. Cuando los efectos del ataque simultáneo se dejaron ver, el cuerpo de Azula yacía en el suelo, humeante y al parecer había perdido la consciencia…
- Al parecer todo terminó...- El simio se acercó para confirmar sus sospechas -¡Caldina, todo ha terminado, buen trabajo!- De uno de los pocos pilares que había quedado intacto emergió la bella maga que en Konoha se habían encontrado Hinata y Nami
- Gracias Infernape-sama, fue un placer ayudarle- La morena sonrió suavemente al ver cómo todos los Ninja habían sido derrotados, ninguno parecía estar en condiciones de pelear y se acercó al Shogun para ver a la derrotada princesa -La gran Caldina y las campanillas de su danza mágica para usar el Otoma Genjutsu (Técnica Ilusoria de Sonido Mágico) nunca fallan... ¡Ahora espero una gran suma de dinero por este trabajo!- La bella chica enseñaba orgullosa las campanillas en su cuerpo, específicamente en las puntas de sus zapatillas negras, el dorso de sus guantes negros y en sus aretes
- La tendrás- Replicó el simio entre dientes, discretamente asqueado por la codicia de la subordinada de Mayuri
- ¡Raiton: Kaminari...!-
El ataque fue tan sorpresivo como preciso…
Entró por la frente de la morena y ante la mirada fría de la princesa, se perdió en el cielo tras fulminar la vida de la subordinada de Mayuri y volarle en forma grotesca la parte posterior del cráneo para que después el cuerpo sin vida cayera pesadamente al suelo. Infernape no reaccionó debido a la sorpresa del ataque lanzado por la chica, quien se suponía derrotada y se sorprendió más al ver cómo al instante tanto la Hyuga como la Uchiha volvieron en sí tras recuperar el color natural de su esclerótica…
Parpadearon un par de veces, ya que para ellas, hacía unos instantes se encontraba en Ichiraku Ramen con la bella morena que ya estaba tendida en el suelo con una asquerosa herida en la cabeza que incluso permitía ver a través de ella. Al romperse el flujo de Chakra de Caldina con su muerte, ambas chicas habían quedado libres del poder ejercido sobre ellas.
- ¡Esto no puede estar pasando...!- Bramó con ira Infernape, llamando la atención de ambas Kunoichi
- ¡¿Qué está sucediendo?!- Preguntó la azabache, visiblemente descolocada
- ¡No lo sé...!- Replicó la peliazul -¡Pero mira!- La chica señaló el lugar donde Naruto estaba tendido, luchando por no perder la consciencia
- ¡Naruto-kun...!- Gritaron ambas con horror, al ver a su novio en esas pésimas condiciones
- ¡Ahora que están libres ya no me sirven, malditas mocosas...!- Cuando ambas chicas de Doujutsu pudieron reaccionar, el Shogun del Kagun ya estaba cerca de ellas, listo para matarlas con sus Fire Punch.
De un segundo a otro, ambas chicas se colocaron en guardia precipitadamente al ver el inminente ataque que iban a recibir de Infernape en forma de un violento puñetazo infundido con Chakra Katon…
- ¡Gyaku Kuchiyose no Jutsu (Técnica de Invocación Reversible)...!- La princesa golpeó sorpresivamente el suelo con las palmas de sus manos infundidas de Chakra, al tiempo que una fórmula de Fuinjutsu se dirigía rápidamente hacia las novias del Uzumaki…
La Hyuga y la Uchiha apretaron los dientes, ya que el ataque del simio iba a gran velocidad y no tenían tiempo de esquivarlo. Sin embargo, desaparecieron en nubes de humo simultáneas justo antes de ser alcanzadas por el ataque de su enemigo…
- ¡Imposible…!- El Rey Mono quedó atónito ante la súbita desaparición de ambas chicas.
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- ¡¿Cómo es posible que todo el plan haya sido alterado por una chiquilla?!- El Shogun del Raigun estaba visiblemente molesto con la situación, no sólo había perdido a una subordinada realmente útil que se había llevado su conocimiento al otro mundo, sino que también había perdido a dos chicas prometedoras para sus experimentos -Maldita mocosa… ¡Ha desarmado mi estrategia completamente!- La frustración de Mayuri era evidente
"Mayuri-sama tiene razón" Pensó la mano derecha del Doctor Diabólico "Ahora que esas dos chiquillas están fuera del campo de batalla, ese chiquillo podría pelear libremente si logra recuperarse…"
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- Ahora que ya no están aquí, no podrás usarlas contra el duende...- Susurró Azula débilmente, para sí misma
- ¡¿Dónde están esas malditas mocosas?!- Infernape bramó enfurecido -¡Demonios…!-
- Imbécil...- Susurró la princesa débilmente, satisfecha de ver como el simio había perdido los estribos
- Tú...- Cegado por la ira, el Shogun corrió hacia Azula y la tomó del cuello para levantarla del suelo -¡Dime qué fue lo que hiciste!-
- Je... Gyaku Kuchiyose no Jutsu... Ahora están en la tierra de los Kirin, lejos de ti- Las sonrisa burlona de Azula provocó que el Rey Mono comenzara a ahorcarla
- ¡¿Qué es tan gracioso?!-
- L-Los milagros… No se dan… Para los cobardes...- Replicó la castaña apenas con un hilillo de voz, luchando en vano por soltarse del agarre
- ¡¿Qué es lo que planeas ahora que salvaste a esas dos?!- El Shogun del Kagun azotó a Azula violentamente contra el suelo -Mírate, usaste el poco Chakra que te quedaba para llevarte de aquí a esas chiquillas y ahora ya ni siquiera puedes defenderte...-
- Tienes razón...- Para sorpresa de Infernape, la castaña sonrió débilmente y cerró los ojos suavemente mientras la sangre escurría por su frente -Sin embargo, todavía queda Naruto...-
"A-Azula..." Pensó Ukitsu fugazmente, luchando por no quedar inconsciente
- Miau...- El gato albo también miraba conmovido a la princesa, mientras el simio volteó a ver de reojo al rubio, para regresar la mirada a la chica
-Tú... ¿Viniste dispuesta a morir por tu amigo Naruto?- Cuestionó impresionado el Shogun del Kagun
- ¿M-Mi amigo?- Se cuestionó Azula mientras lágrimas comenzaban a recorrer lentamente sus mejillas -Sí… Naruto y Ukitsu son mi amigos, no podía dejarlos…- La princesa abrió sus ojos y sonrió conmovida "Ryu-sensei... Yo también protegeré lo que es valioso para mí" El Shogun del Kagun observaba sorprendido a la castaña -Compartimos un lazo, eso nos hace amigos… Y por mis amigos…- Adoptó una expresión fiera -Soy capaz de morir… Así que mátame si quieres- Suspiró sabiendo que estaba a merced de su enemigo -Hice mi parte… Y ya no me necesitan más-
"Esta chiquilla inmadura se aferró a sus ideales y me ha combatido de frente, mientras que yo he abandonado los míos para obtener una victoria que ahora me parece vacía" Infernape analizaba el trasfondo de su aparente victoria "Ha superado sus limitaciones para aportar en el objetivo de su equipo, que es derrotarme... Y está lista para morir con una sonrisa, como si ella hubiera ganado… ¿Quién es el vencedor real de este combate?" Reflexionó profundamente "Yo estoy traicionado mi ideales ahora mismo y me siento como un miserable perdedor, a pesar de estar por ganar"
- ¡¿Qué demonios te pasa, Infernape?!- El aludido volteó hacia el Demidevimon, para notar que sostenía una esfera de cristal a través de la que Mayuri era visible -¡¿No vas a acabar con la vida de esos mocosos?!-
- Kh...- El simio apretó los dientes
- ¡¿Vas a perder tu puesto como Shogun del Kagun sólo porque una miserable mocosa te ha conmovido?! ¡Nubes-sama y Orochimaru-sama no perdonan la incompetencia ni la estupidez, así que mátalos ya!- El Doctor Diabólico estaba visiblemente irritado y sus palabras lograron convencer al Rey Mono de reanudar su objetivo, ya que Infernape endureció la mirada y se acercó a Azula mientras su puño era rodeado de Chakra Katon
- A-Azula…- Lágrimas comenzaron a escurrir por las mejillas de la debilitada morena
- ¡Miau...!-
Artemis de inmediato se acercó al rubio, recordando aquél momento cuando ellos dos y Rimururu habían quedado atrapados en aquella cueva y milagrosamente el Chunin había despertado ese misterioso poder con el que los había sacado de ese lugar y había derrotado a los dos Ninja de Kumo…
Comenzó a rasguñarlo en la mano, para hacer que lograra reaccionar y pudiera ponerse de pie para que ahora salvara a la castaña que en un principio le pareció una mujer dura y fría, pero que en ese momento había dejado ver la verdadera la calidez de su corazón… Y Naruto realmente quería ayudarla al poder comprender sus sentimientos, pero con gran trabajo apenas si podía mantenerse consciente. Trataba de ponerse de pie…
"¡Vamos…! ¡Levántate!" Sin embargo, su cuerpo no le respondía.
En ese momento se sentía impotente, ya que sólo tenía un deseo: levantarse para ayudar a sus amigas y corresponder la confianza que la castaña había depositado en él, dispuesta a sacrificarse solamente para salvar a sus queridas Hinata y Nami, dándole así la oportunidad de pelear sin que su enemigo usara esa sucia artimaña en su contra…
"Tengo que hacerlo… Tengo que levantarme…" Pensó el rubio con el cuerpo tembloroso, incapaz de reincorporarse "Deseo ayudar a Azula…" Apretó los dientes, con impotencia y nacientes lágrimas en sus ojos "Muévete, cuerpo inútil… ¡Tienes que moverte!"
- Así que te llamas Azula…- Murmuró el simio, cerrando los ojos por un instante -Te has ganado mi respeto… Lástima que debas morir hoy-
- N-No lo hagas- Susurró quedamente la morena -D-Detente...-
Infernape levantó su puño para asestar el golpe de gracia en la princesa, quien simplemente cerró los ojos sin dejar de sonreír, resignada a morir…
- ¡Miau!- Maulló visiblemente entristecido el felino.
Cuando el Shogun se preparaba a lanzar letal, un brillo intenso invadió el lugar violentamente. La marca en la frente de Artemis comenzó a brillar de forma notoria, desconcertando a todos los presentes que permanecían conscientes…
Ese brillo misterioso comenzaba a reaccionar con el cuerpo de Naruto, quien se ponía de pie lentamente con los ojos cerrados debido al esfuerzo, ante la mirada atenta de todos, como si esa luz le diera las fuerzas para volver a pelear una vez más. Ese resplandor incluso curaba lentamente a la Kankichi y a princesa, quienes obtuvieron la fuerza suficiente para poder voltear hacia un Naruto que ya era envuelto por un aura violácea que rodeaba finamente su cuerpo, la cual aumentaba su intensidad paulatinamente. Abrió los ojos súbitamente, revelando su Rinnegan brillando intensamente, rodeado de aquél Chakra violeta…
"Increíble, pudo levantarse a pesar de estar a las puertas de la muerte..." Reflexionó el Shogun del Kagun, visiblemente impresionado por lo que estaba sucediendo frente a él
- Kh…- Una expresión realmente colérica se manifestó en el rostro del rubio al tiempo que extendió su mano hacia el simio -¡Shinra Tensei...!-
Infernape saló proyectado hacia una de las pocas paredes que quedaban de pie, estrellándose y derribándola violentamente. En su trayectoria aplastó al ser similar a un murciélago, haciendo que Mayuri perdiera la visión de lo que ahí estaba ocurriendo. El Shogun del Kagun se reincorporó lentamente tras el violento impacto, mirando sorprendido y con un deje de temor al rubio, que lucía imponente y sobretodo, visiblemente furioso contra él…
- Infernape…- Sus ojos se entrecerraron destilando odio -Jamás había odiado a nadie tanto como ahora… ¡Ni quisiera a Orochimaru! Te odio, desgraciado- Señaló a su enemigo apenas conteniéndose de atacar
"Su Chakra es espantoso…" Pensó desconcertado el Rey Mono "Destila un poder impresionante a pesar de que estaba agonizando apenas hace unos segundos" Se puso en guardia, tembloroso -Es imposible…-
- Estabas por matar a Azula, quien iba a ayudarme a costa de su vida…- El cabello rubio comenzó a orientarse hacia arriba, agitándose visiblemente
- Se siente una presencia imponente surgiendo de él- El simio apretó los dientes con creciente temor
- Y sobre todo… Te metiste con Hinata-chan y Nami-chan… Infernape… ¡Voy a matarte!-
Naruto se lanzó a una velocidad impresionante hacia el incrédulo Rey Mono y le volteó el rostro de un violento derechazo sin que el Shogun pudiera responder. Seguidamente lo golpeó al otro lado de la cara. Luego un puñetazo en la boca del estómago y después un gancho a la barbilla que lo elevó varios metros antes que cayera pesadamente de espaldas.
- Kh…- El simio trató de reincorporarse tras su alarido de dolor
- ¡Ahora cada gota de mi sangre hierve de rabia…!- Infernape se elevó violentamente cuando el Uzumaki lo levantó de una patada en la cara -¡Y sólo voy a calmarme cuando te vea muerto!- Antes de que se volviera a elevar, lo recibió con una feroz lluvia de puñetazos en la cara y el estómago -¡Te vas a arrepentir de pisotear lo que yo más quiero en este mundo!- El Rey Mono no podía ni intentar responder a los veloces y poderosos golpes que recibía intempestivamente por todo su cuerpo -¡Jamás había estado tan furioso!- De una patada lo mandó a estrellarse contra un pilar, derribándolo con absurda facilidad -Y por eso, antes de matarte… ¡Voy a aplastarte como a un gusano!- Declaró con el puño dirigido al herido Shogun del Kagun
"Es monstruoso…" Infernape no le quitó el ojo de encima a su temible enemigo mientras se ponía de pie lentamente "Seguramente fue este extraño poder con el que derrotó a Orochimaru…" Respiraba agitado, mientras que de todo su cuerpo surgían varios hilillos de sangre "¿Qué demonios es ese Chakra que lo rodea…?" El simio lucia intimidado por ese poder
- ¡Prepárate!- Naruto ya estaba en guardia
- ¡Te voy a matar, maldito enano!- Con sus ojos inyectados en sangre, sorpresivamente el simio se levantó y a una velocidad sorprendente se lanzó hacia el rubio mientras su puño se rodeaba de Chakra Katon -¡Fire Punch!- El impacto fue directo al rostro del Uzumaki, volteándolo en medio de un estallido de llamas -¡A ver si así te callas...!- La expresión del Rey Mono se llenó de incredulidad súbitamente cuando el rubio comenzó a girar su rostro a su posición original con una facilidad asombrosa, a pesar de la fuerza que continuaba ejerciendo el simio y como si nada le hubiera pasado "¡¿Qué demonios sucede? ¡Ese extraño Chakra ha contenido la fuerza de mi golpe!"
- No…- Al instante Naruto le lanzó un otro violento golpe en la boca del estómago, haciendo que tosiera sangre -¡No te perdonaré!-
El rubio comenzó a lanzarle una combinación de golpes y patadas distribuidos por todo su cuerpo, de tal velocidad y precisión, que el Shogun del Kagun sólo podía recibirlos sin poder reaccionar, tratando en vano de bloquearlos o esquivarlos, ya que la velocidad de Naruto se había vuelto superior a la suya y su fuerza también, como si el flujo de Chakra que lo rodeaba le hubiera dado una nueva y superior capacidad física. Infernape cayó pesadamente, con la sangre recorriendo todas las partes de su cuerpo, mientras que el Uzumaki se posó delante de él con esa intimidante expresión colérica…
- K-Kuchiyose no Jutsu…-
Azula posó sus manos en el suelo tras arrastrarse para llegar junto a Ukitsu, provocando que aparecieran dos nubes de humo de las cuales emergieron las otras Kunoichi del Equipo Ryu con visible confusión en sus rostros.
- ¡Ukitsu-chan, Azula-san!- Hinata y Nami auxiliaron inmediatamente a sus compañeras, la Hyuga a la morena y la Uchiha a la princesa
- Azula-san... ¿Estás bien?- La azabache de tez clara le ayudaba a la castaña a reincorporarse
- Sí, gracias...- Respondió Azula débilmente
- Ukitsu-chan, resiste...- La peliazul le ayudó a la morena a reincorporarse
- Gracias, Hinata-sempai...-
- Azula-san, el poder de Naruto-kun... Es impresionante- Nami miraba a su novio destrozando al Shogun del Kagun con una facilidad asombrosa -¿Ese es el resultado del último entrenamiento que realizaron con Ryu-sensei?- Preguntó la Uchiha, mirando cómo apenas el simio se había puesto de pie, nuevamente recibía el castigo de Naruto para terminar en el piso
- No...- Replicó la castaña, llamando la atención de las tres chicas -Ese es el poder de sus ojos- Las palabras de Azula sorprendieron a las novias del chico
- Pero… Él no había despertado el poder de su Doujutsu- Replicó extrañada la azabache de tez clara -Podía hacer cosas básicas para el Byakugan o el Sharingan, pero nada diferente-
- Eso es cierto, aunque...- Agregó la Hyuga mientras miraba cómo nuevamente el rubio le conectaba un violento golpe en el rostro a su enemigo y lo derribaba -Una vez Ryu-sensei le dijo que no se preocupara, que la verdadera capacidad de su Doujutsu se revelaría sola...-
- Seguramente ella lo intuyó...- Agregó seria la mayor de las chicas -Al parecer no se sabe casi nada sobre sus ojos... Reaccionan a la ira y se activan como una especie de instinto de supervivencia... Cuando escapó de Konoha y se encontró con Rimururu, ese poder debió de haber despertado por primera vez para salvarlo a él y a Rimururu del Equipo Killer B de Kumo...- Sin que las Kunoichi se dieran cuenta, el gato albo asintió con la cabeza -Luego, cuando Orochimaru asesinó a Ryu-sensei, ese poder fue con el que Naruto lo derrotó... Ahora veo que sólo reacciona en situaciones extremas donde su vida corre peligro o cuando está cegado por la ira… Justo como ahora-
El combate de Taijutsu continuaba. Para Infernape era frustrante cómo sus golpes, ya fueran puños o patadas, resultaban inútiles contra el rubio…
Ese flujo de Chakra era como una coraza impenetrable, ya que los contados golpes que lograba conectarle no le ocasionaban ningún daño y en contraste, sus ataques dolían como si sus puños y piernas fueran de acero. Nuevamente le lanzó un derechazo, pero esta vez el rubio lo esquivó y se lo detuvo a la altura de la muñeca, con una sola mano. El flujo de Chakra violeta apenas tocó su piel por más de un instante, comenzó a quemar a Infernape, quien apenas podía contener el dolor que sentía, como si le estuvieran dejando una barra de acero al rojo vivo en la piel. En la mano libre de Naruto comenzó a formarse una esfera de Chakra que el simio pensó sería el Rasengan, pero de inmediato esa esfera aumentó tanto la velocidad de rotación de su flujo como su tamaño, duplicando el tamaño de un Rasengan ordinario.
- ¡Oudama Rasengan...!-
El Rey Mono recibió el Jutsu en el estómago, escupiendo sangre de su boca, mientras Naruto se lo incrustaba con marcada saña hasta que la fuerza del Oudama Rasengan se disipó completamente, dejándole una herida visible en su vientre. Giró la mano que detenía el brazo de Infernape de forma súbita, fracturándole el antebrazo a su enemigo y saltó para tomar distancia, mientras el Shogun del Kagun simplemente caía de rodillas. Para Infernape resultaba frustraste y sobretodo, aterradora, la diferencia que ahora existía entre él y su enemigo. No pudo evitar el sonreír suavemente al recordar cómo se molestó con Orochimaru cuando le asignó la misión de acabar con él, subestimándolo por ser un niño…
"¿Este es el poder que venció a Orochimaru...? Es un poder abrumador..." Lentamente y respirando con dificultad, Infernape se puso de pie mientras su rostro se llenaba de ira nuevamente "¡Sin embargo, yo renuncié a mis ideales para ganar esta batalla...! ¡Si me vence de nada servirán todas las bajezas que cometí, abandonándome a mí mismo en aras de ejecutar bien el plan...!" El simio lucía totalmente fuera de sí -¡Voy a obtener la victoria aunque sea lo último que haga...! ¡Prepárate a morir!- Infernape posó la mano de su brazo óptimo delante de él para preparar su mejor Jutsu, su cuerpo nuevamente se veía rodeado de un intenso Chakra carmesí
- Eso es… ¡Flare Blitz!- Exclamó Ukitsu, llamando la atención de las chicas, mientras Naruto observa con expectación como su enemigo se rodeaba de su ardiente Chakra
- Ahora que estoy herido, puedo hacer uso de todo mi poder...- La sangre que escapaba del cuerpo del Shogun lo hizo con más intensidad conforme su poder se manifestaba por todo su cuerpo -Así que sin importar que tan fuerte seas, si recibes esto a quemarropa, serás pulverizado...- La mirada del rubio se endureció aún más -¡Ahora sí obtendré la victoria!-
- ¡Naruto!- Exclamó Azula con todas sus fuerzas, sorprendiendo a las demás -¡Acábalo con el Jutsu de Ryu-sensei!- Al instante, el puño derecho del Uzumaki comenzó a brillar y pequeños rayos comenzaban a rodearlo
- ¡Es tu fin, Naruto!- Infernape se lanzó a toda velocidad hacia su enemigo -¡Flare Blitz...!-
- ¡Hadouryuken!- El Uzumaki se arrojó hacia su enemigo mientras su puño tomaba vuelo y se veía rodeado del Chakra que tomó la forma de la cabeza de un dragón.
Las chicas miraban expectantes la escena…
Era una carrera, donde quien lanzara primero su ataque obtendría la victoria, pero no pudieron seguirla en su totalidad porque la intensidad del Chakra llameante que rodeaba a Infernape las deslumbró por un segundo... Cuando se les aclaró la vista, Naruto caía al suelo cubierto de sangre en todo su cuerpo, haciendo un ruido pesado al caer. Las chicas miraron con horror al ver cómo el chico parecía haber sido derrotado…
Pero sus temores se vieron disipados cuando vieron el origen de esa sangre: el Shogun del Kagun tenía un horroroso boquete en el costado izquierdo de su cuerpo, del cual brotaba la sangre visiblemente e incluso sus vísceras eran visibles en un espectáculo grotesco. El poder ardiente que lo rodeaba se había disipado por completo…
- H-Hadoryuken... El Jutsu personal de la Soldado Carmesí...- El simio tosió sangre de forma visible, mientras la hemorragia de su escandalosa herida aumentaba -M-Me ha derrotado...-
- Lo logró...- Susurraron las cuatro chicas a coro
- Hm...- Naruto se puso de pie para ver furioso a su enemigo, quien esbozó una sonrisa plena que lo desconcertó profundamente
- He sido derrotado... Por un gran guerrero... Eso, me llena de orgullo- La furia del Uzumaki se disipó al escuchar esas palabras, pero sobre todo al escuchar la implícita admiración que el simio reconocía tenerle
- ¿Infernape...?- El chico miró con evidente confusión, al tiempo que el Rinnegan regresaba a ser sus ojos celestes
- Tu nombre es Azula... ¿C-Cierto?- La aludida volteó a ver con desconcierto al malherido Shogun -M-Me has enseñado... Que hay cosas más importantes que perder o ganar, como nunca renunciar a tus ideales- La sonrisa alegre del Shogun del Kagun era desconcertante para todo el Equipo Ryu, aún más cuando comenzó a llorar visiblemente -Y-Yo… Caí en lo más bajo y ruin por lograr mi victoria… Y p-por eso, merezco morir…-
- Infernape...- Susurró débilmente el rubio, dándose cuenta de que su enemigo estaba sinceramente arrepentido por sus cobardes acciones
- G-Gracias… Por abrirme los ojos…-
El simio cerró los ojos y simplemente se dejó caer al suelo, provocando un gran estruendo debido a que no había puesto la menor resistencia. Naruto de inmediato se acercó a ver al Shogun del Kagun, pero cuando se arrodilló cerca de su rostro, sólo pudo ver su mirada perdida y opacada. Cerró los ojos un instante, al darse cuenta de que había muerto. Las chicas se acercaron a él, para acompañarlo en su momento de silencio luctuoso, ya que no se esperaban algo así del simio. Súbitamente Infernape desapareció en un estallido de luz, mientras un pergamino con el Kanji Jibakushin aparecía en su lugar y apenas al tocar el suelo se incendiaba espontáneamente.
- Infernape...- Susurró débilmente Naruto, siendo abrazado por sus novias al instante, cerrando los ojos y dejándose llevar por el cariño se sentía, mientras pensaba profundamente en la muerte de ese ser.
…
En las calles de una Yu casi destruida, el último zorro integrante del Kagun caía a los pies de los varios Ninja contratados por el Daimyo, mientras a sus espaldas, un rugiente Red Daemon's y un sonriente pero agotado Byakuen, también disfrutaban del triunfo que había obtenido junto a los Ninja…
Entre los combatientes se encontraban un par de los Ninja a cargo de Ibiki Morino, quienes reconocieron a la invocación de Naruto al instante, no así a la de Ukitsu. Eso significaba que el rubio estaba en el lugar y seguramente había contribuido a la victoria.
- ¡Lo logramos, dragón...!- Exclamó el tigre con marcada satisfacción, recibiendo un intenso rugido como respuesta
- Ustedes nos ayudaron mucho para vencer al Tengun, muchas gracias…- Se acercó un Ninja de Konoha a ellos, el sensor del Examen Chunin, Genma Shiranui
- De nada- Murmuró cansado el albo felino
- ¡Lo logramos!- Exclamó un Ninja, con visible alegría
- ¡Lo hicimos!- Agregó otro con marcada emoción
- ¡Si, viva los hicimos...!- Completó otro, rebosante de alegría
- ¡Vengan! Según los rumores, van a presentar a los salvadores que derrotaron al Tengun y a ese extraño mono...- Declaró otro Ninja, que llegaba desde las ruinas del palacio del Daimyo.
…
Orochimaru estaba furioso…
Había sido notificado que uno de los sellos Jibakushin se había activado y eso sólo significaba que uno de los seis Shogun del Tengun terminó por ser derrotado.
Sin embargo, nunca pensó que se trataría de Infernape, ya que Mayuri había asegurado que la victoria estaba garantizada. En una habitación oscura, sobre un pedestal de piedra, el cuerpo del simio yacía dentro de un ataúd, con esa mirada perdida que le había quedado tras haber muerto en la batalla con Naruto. Se sorprendió al ver el boquete en el cadáver del Shogun del Kagun e inconscientemente recordó cuando el rubio lo venció después de acabar con Ryu.
"No pensé que Naruto tendría la capacidad para revertir la situación y lograr superar una estrategia de Mayuri reforzada con el poder de Infernape..." Los dientes del Sannin trastabillaban -¡Kimimaro!- Exclamó enérgicamente al aire
- Sí, Orochimaru-sama- Replicó un sujeto de cabello blanco, que recién había aparecido con el Shunshin no Jutsu
- Usa a los Demidevimon para contactar a los cinco Shogun restantes... ¡Lo quiero aquí en Tiamath inmediatamente!-
…
A los pies del palacio de la aldea de Yu, el Daimyo estaba sentado en un improvisado trono consistente en un taburete hecho con los restos de una columna, mientras que el rubio y las chicas del Equipo Ryu se encontraban inclinados en señal de respeto hacia él con la rodilla derecha posada en el suelo…
Los demás Ninja de las otras aldeas, Konoha incluida, los rodeaban para garantizar la seguridad de la humilde ceremonia, pero sobretodo atraídos por la curiosidad de ver a los salvadores que habían logrado vencer al líder del Kagun.
- Naruto, Azula, Ukitsu... Valientes Ninja de las aldeas- El Daimyo tomó solemnemente la palabra -Todos lucharon con valor y derrotaron a un enemigo que está atacando al mundo entero, especialmente tú, Naruto… Sin ti, la victoria no hubiera sido posible- El rubio volteó a ver con desconcierto al anciano, mientras los Ninja reunidos le aplaudían, reconociendo su esfuerzo y de inmediato sonrió mostrando su perfecta dentadura y llevándose la mano a la nuca -Llegaste caído del cielo y ante el panorama desolador, saliste adelante gracias al esfuerzo de tus amigas y sobre todo, gracias a tu determinación... Desde hoy, yo te nombro el Nuevo Salvador del Mundo y de antemano espera mi apoyo en lo posible cuando te postules en un futuro como Hokage…-
- ¡Oh!- Exclamaron contentos los Ninja reunidos, especialmente los de Konoha
- Lo lograste, Naruto-kun- Nami le sonrió a su novio, mientras tomaba una de sus manos
- Si, has dado un paso en tu sueño- Hinata tomó la otra mano con cariño y suavidad.
Ante la mirada expectante de todas las personas reunidas, el rubio se puso de pie junto a sus novias, siendo seguido por las alumnas más recientes de Ryu. La atención quedó puesta en él cuando miró con una sonrisa suave al Daimyo, quien se le quedó mirando con desconcierto. No estaba saltando de gusto como él pensaba, sino que se mantenía asombrosamente tranquilo. Para la plantilla de Konoha también resultaba extraño que el rubio no comenzara a saltar como desquiciado, por haber obtenido tal logro. Era desconcertante verlo tan calmado para quienes lo conocían…
- Daimyo-sama... Yo todavía no estoy listo-
- ¡¿Qué?!- Fue la réplica generalizada
- ¡¿Acaso estás loco?!- La princesa lo tomó violentamente de las solapas de su ropa, sin embargo Naruto apartó las manos de Azula con suavidad
- Yo no gané solo, todos lo hicimos juntos...- El gato Artemis se posó en su cabeza mientras él tomaba las manos de la castaña -Gracias a que tú y Ukitsu-chan me ayudaron, gracias al esfuerzo de todos los que estamos reunidos aquí, fue que logramos salir adelante…-
- Naruto...- Replicó débilmente la castaña
- Es por eso, que le pido no me llame el Nuevo Salvador del Mundo hasta que me haga tan fuerte como para no poner en peligro las vidas de los demás... Algún día seré el más famoso Ninja, pero ese día no es hoy...- Terminó el rubio, sonriendo plenamente ante las sonrisas de todos los reunidos y del Daimyo
- Entiendo, entonces esperaré a seas más fuerte- Replicó el anciano con alegría -Hinata, Nami, ya veo el por qué están tan enamoradas de este chico- Las aludidas de inmediato se sonrojaron visiblemente -Me alegraría mucho ser el padrino de alguno de sus hijos, si me dan la oportunidad...-
- ¿H-Hijos...?- Susurraron ambas chicas, completamente sonrojadas por el significado implícito de esas palabras, terminando de desmayarse como era su costumbre, que ingenuamente creían ya superada
- ¡Hinata-chan, Nami-chan...!- Naruto de inmediato sostuvo a las dos chicas entre sus brazos con visible preocupación... -¡¿Se encuentran bien?!- Ambas chicas lucían una enorme sonrisa, ajenas a la preocupación de su novio.
…
Naruto, con Nami aferrada a su brazo izquierdo y Hinata al brazo derecho, con Azula y Ukitsu flanqueándolo, miraban tres cajas que dos sirvientas del palacio habían dejado frente a ellos. Se acercaron y las abrieron con curiosidad para ver que había en su interior. En la caja del rubio había un nuevo uniforme consistente un nuevo traje idéntico al mismo que vestía, así como un juego idéntico de botas negras y dos nuevos protectores, con los símbolos de Konoha y Kiri respectivamente. En la caja de la princesa había un uniforme bastante similar al de la guardia imperial del palacio de la familia real de la Nación del Fuego. Finalmente, la tercera caja, para Ukitsu, contenía un uniforme particular consistente en un vestido corto de color celeste, casi igual al que había perdido en la batalla.
- ¿No crees que eso es algo revelador...?- Azula miraba de reojo la ropa de su amiga
- Yo sigo enojada contigo- Dijo seria la morena, ladeando el rostro con graciosa indignación -Pero puedes comprar mi perdón con dulces...-
- ¿Dulces? ¿Qué no la amistad debe ser desinteresada...?- Replicó extrañada la princesa
- Pues la mía es con dulces, no es desinteresada- Replicó seria Ukitsu
- Está bien, te compraré dulces...- Dijo la castaña tras suspirar
- Entonces Azula-chan, ¿Tú crees que sea revelador? Yo lo pedí así para estar cómoda al pelear...- A la aludida le dio un tic en el ojo al ver el súbito cambio de actitud en su amiga
- Como sea...-
El Equipo original y las dos chicas se separaron para cambiarse, ya que a pesar de todo, serían presentados ante los aldeanos, que habían solicitado masivamente ver a los salvadores de su aldea. El trío se metió a una habitación de las pocas que habían escapado de los destrozos causados por el Kagun y las otras dos chicas se metieron en otra. Ya en la habitación, Hinata y Nami miraban apenadas a su novio, quien se había quedado sólo en bóxers y recién se ponía los nuevos pantalones, mientras lucía nuevamente feliz por tenerlas a su lado…
Las chicas en cambio, ni siquiera se atrevían a levantar la mirada.
Aquél día cuando se enteraron de la muerte de su maestra, se hundieron en su propio dolor y se sentían culpables de no haber apoyado a su novio, que estuvo en primera fila durante ese lamentable desenlace. Aquél día no le recriminaron nada a su novio, pero fue tanto su pesar que no se pusieron a pensar en lo que sentía el Uzumaki.
Por otro lado, Naruto estaba tan feliz de que su idea estaba equivocada y todavía tenía cerca a sus personas más queridas, que poco le importaba lo demás. Al final, Azula había tenido razón sobre los sentimientos de sus novias…
- Nami-chan, Hinata-chan- Las chicas por fin voltearon a ver al rubio, quien ya estaba totalmente cambiado
- ¿Q-Qué ocurre?- Preguntó tímidamente la Hyuga
- Sí... ¿Sucede algo?- Agregó temerosa la Uchiha
- No... Simplemente, me alegra mucho saber que seguimos juntos...- Suavemente, el rubio las abrazó mientras se sentaba entre ellas -Eso me hace muy feliz... ¿Viajaran con nosotros?- Ambas chicas se voltearon a ver con pesar
- No...- Contestaron a coro, visiblemente entristecidas y después de unos instantes
- ¿Por qué...?- Preguntó confundido el rubio
- Tu vida estuvo comprometida ahora...- La Hyuga comenzó a llorar
- Nosotras pudimos haberte matado...- Nami también lloraba entristecida
- Pero...-
- Volveremos a Konoha...-
- Y te estaremos esperando con los brazos abiertos...-
- Así cuando regreses, estaremos juntos-
- Y ya nada nos separará jamás...-
- Si eso es lo que quieren...- Súbitamente Naruto se mostró con el ánimo renovado -¡Voy a derrotar a esos miserables lo más rápido posible, para estar junto a ustedes por siempre...!-
…
La algarabía crecía en Yu, ya que los chicos que habían derrotado al líder del Kagun estaban por presentarse a las afueras del palacio y los aldeanos querían conocer a los Ninja que los habían salvado de la crisis. Poco a poco salieron del lugar, revelándose de entre las sombras a Naruto, que tenía tomadas de las manos a sus novias, luego una Ukitsu con su indumentaria sutilmente reveladora y finalmente Azula con su elegante ropa de guardián imperial de la Nación del Fuego…
Los aplausos y las diversas porras para el Equipo Ryu se comenzaron a escuchar estruendosamente por toda la aldea, vitoreando a los Chunin con marcada alegría y agradecimiento. Los cinco lucían visiblemente apenados ante la sonriente mirada del anciano Daimyo, quien miraba a ese grupo con la esperanza de que fuera la clave para derrotar al Tengun…
- ¿Sucede algo, Azula-chan?- Ukitsu notó distraída a su amiga
- A decir verdad, quisiera agradecerle a una persona especial, que me hizo darme cuenta a tiempo del error que estaba por cometer- Respondió la princesa, sonriendo suavemente mientras orientaba su mirada al cielo -Y me hizo darme cuenta de lo que es importante para mí...- Su sonrisa se hizo más sincera y notoria "Muchas gracias, Itachi…"
- ¿Sabes? Hoy me di cuenta de que eres alguien genial, Azula-chan- La morena miró amigablemente a su amiga
- ¿Qué quieres decir?- Preguntó extrañada la aludida
- Hm...- Ukitsu sonrió suavemente -Luchaste hombro con hombro con nosotros, cuando tú eres una princesa y no tendrías que estar aquí, ya que no es tu obligación-
- Ukitsu, yo...-
- No te preocupes, lo sé... Por eso es que me pareciste genial, porque si lo piensas bien, fue tu valor lo que hizo posible que le ganáramos a Infernape...- La castaña sonrió alegremente, conservando su tranquilidad innata
- Gracias...-
- Algún día seré recibido así en Konoha- Naruto miraba con marcada alegría las diversas ovaciones que le dedicaban
- Si, cuando seas Hokage- Susurró la Hyuga, acurrucándose en su hombro
- Y ahí estaremos, junto a ti...- Agregó Nami, haciendo lo propio en el otro hombro de Naruto
"Escúchalos Naruto..." El Daimyo sonrió alegre, mirando al chico y las chicas Chunin disfrutar del momento "Goza este momento, donde todos los aldeanos corean tu nombre con sincera gratitud y admiración, porque llegará el día, en que seas recibido así a donde quiera que vayas... Por ahora, aunque no quieras, serás llamado el Nuevo Salvador del Mundo…"
…
El Gama-sennin, Jiraiya, se encontraba en una tierra desolada, la cual antes era conocida como la aldea de Uzushio (Remolino). Sus ruinas parecían tener varios años, por el musgo que las cubría o por el sutil olor de madera podrida que reinaba en el lugar. Empezó a investigar con detenimiento las ruinas, que compartían en todos los restos de construcciones el símbolo de la aldea consistente en un círculo que internamente tenía un remolino. Buscaba algún indicio ya que Naruto le había platicado brevemente sobre su encuentro con su padre…
Entonces recordó que el rubio Hokage alguna vez le habló de una tal Kushina Uzumaki.
Para él, el gran espía de Konoha, no había imposible si disponía aunque fuera de un poco de información. Caminó por varias horas alrededor del lugar, tratando de buscar algún documento que hubiera sobrevivido a la misteriosa destrucción que sufriera la aldea, ocurrida tan sólo un día después del ataque del Kyubi a Konoha. Finalmente, en medio de la devastación, Jiraiya logró encontrar los restos de la torre de Registro Ninja de Uzushio, la cual al ser subterránea, había sobrevivido a la destrucción…
Buscó por horas y horas en ese inmenso archivo, para encontrar finalmente las últimas actas de defunción selladas, en las cuales, después de varias horas, logró encontrar la que coincidía con el nombre de aquella mujer. Revisó la fecha en el documento, la cual tenía el día de muerte, con la fecha tan sólo un día después del sacrificio de su estudiante.
"Jounin, Ninjutsu avanzado y de afinidad Fuuton, Jutsu de especial mención, Fuuton: Shuriken..." Jiraiya se sorprendió mucho cuando vio el registro de misiones "Entonces Kushina Uzumaki si existió y vaya que era una Ninja eficiente, completó 1,852 misiones: 48 de Rango D, 354 de Rango C, 591 de Rango B, 617 de Rango A, 242 de Rango S, impresionante... Realizó más misiones que yo y en la mitad del tiempo activo como Ninja..." Pensó fugazmente el albo "Pero ahora la pregunta cambia... ¿Por qué alguien como ella no viajó junto con Minato a Konoha?" Las dudas rondaban la cabeza de Jiraiya, pero se disiparon cuando encontró la causa de su muerte "¿Complicaciones en el parto...? Esto ha llegado a su fin... A Naruto le alegrará saber que su madre fue una Ninja extraordinaria... Ahora espero que esté bien, pero más que nada, que haya pateado algunos traseros del Tengun... Además, quiero ver si ha progresado con el Rasengan..."
De la carpeta sucia que cargaba el albo cayó un protector de Uzushio, que tenía grabada en la parte posterior del metal 'Para mí pequeño... Te amo' Cuando notó el objeto y observó dicha inscripción, el Gama-sennin enterneció la mirada, dándose cuenta de que aunque se hubieran encontrado por un instante, esa mujer amó a su hijo con todo su corazón…
Naruto sería feliz cuando supiera que su madre, de la que no sabía nada más que su nombre, lo amaba. La letra no era muy estética porque seguramente había sido la misma Kushina quien había hecho la inscripción en su lecho de muerte.
"Kushina, se nota que eras una gran persona... Me hubiera gustado conocer a la mujer que cautivó a mi ingenuo estudiante, la madre del Chico de la Profecía..." El Sannin cerró los ojos por un momento, en señal de respeto por la fallecida Ninja.
…
La nevada colina Sanrou (Tres Lobos) servía como tarima para un ser de aspecto peculiar. Su cuerpo era una amalgama de esferas de metal que emulaban parcialmente los huesos del cuerpo y estaban unidas por una red de lo que parecían ser ramas de madera de diversos grosores. De diferentes formas y tamaños, esas esferas constituían la estructura básica de ese peculiar ser. Su rostro era diferente, ya que tenía una cabeza muy parecida a la estructura de un Gecko. De hocico algo alargado y mirada maliciosa, observaba con una sádica sonrisa hacia la enorme Nación del Hierro que se extendía hasta donde alcanzaba la vista, toda cubierta de la blanca nieve, que alguna vez fuera hogar de las fuerzas Samurai, famosas por su poderío militar, así como su perfecta instrucción. Eran fuerzas reducidas, de una nación poco habitada, pero no por ello débil…
De las esferas que formaban sus manos varias ramas se enredaban alrededor del cuello de un Samurai, después se oyó el grotesco ruido del cuello romperse y despectivamente dejó caer el cadáver al suelo. Se trataba de Mifune, el líder de las fuerzas Samurai, que habían sido totalmente destruidas por su facción del Tengun, el Dogun…
La Nación del Hierro finalmente había quedado indefensa. Llevaba cerca de dos semanas con su invasión, que ya estaba en su etapa final, encabezada principalmente por serpientes, seres que asemejaban a los Golem de la mitología judía así como a variados monstruos formados de roca. Varias aldeas que se veían a los lejos emitían columnas de humo, señales inequívocas de incendios…
- Je, je, je… Pobres Samurai, presumían de su fuerza y su tal Kenjutsu, pero eran tan frágiles como los demás humanos, basta un poco de Mokuton para romperles los huesos y que caigan como moscas...-
- ¡Tung-sama!- Uno de los seres alados que servían como medio de comunicación para el Tengun se acercó al extraño ser
- ¿Qué sucede?- Preguntó el Shogun con curiosidad
- Orochimaru-sama ha ordenado una reunión urgente de los Shogun…-
- ¿Qué ha ocurrido?- El Demidevimon se aterró con la expresión fría del Shogun del Dogun
- I-Infernape-sama ha sido derrotado por un nuevo Ninja, que según la información de Orochimaru-sama, es alumno de Akahei...-
- Comprendo, salgo para allá... ¡Ven, mi poderoso ejército!-
Al instante los diversos seres que integraban el Dogun se acercaron para rodear a su líder. Todos tenían marcas en sus cuerpos como resultado de la batalla, pero en sus ojos todavía existía la sed de sangre, enfocada a los civiles de la Nación del Hierro, una vez que los Samurai habían sido completamente exterminados…
Todos los seres ahí reunidos esperaban las órdenes de su cruel dirigente.
- ¡Escuchen, yo me retiraré para acudir a una reunión en Tiamath...!- La sonrisa sádica de Tung adquirió un aire demencial -Quiero que destruyan todas las aldeas y también todos los poblados… ¡Una vez que suceda eso, entierren vivos a todos los que se opongan al Dogun y por cada baja que tengan, maten a mil humanos, que no quede un solo rastro de ellos...! ¡Ensáñense con la Nación del Hierro! Quemen todos los bosques, siembren los campos con sal...- A pesar de su naturaleza sádica, los seres integrantes del Dogun se horrorizaron con las brutales órdenes -¡No quiero que este lugar sea habitable, jamás...!-
- ¡C-Como diga, Tung-sama...!- Exclamaron los variados seres, más por el terror que su líder les infundía que por convicción, mientras el peculiar ser enfocaba su mirada hacia el cielo.
…
La base llamada Tiamath, era una enorme construcción excavada en la roca y con la forma de un dragón alado gigante, de varios kilómetros de longitud. Dicha construcción era visiblemente tenebrosa, más aún debajo de la eterna zona nublada y con tormentas eléctricas ubicada en el Cementerio de la Montaña, lugar donde pocos sabían erróneamente que se encontraba la base secreta de la organización Akatsuki. El cielo tronaba violentamente, mientras en que la entrada, ubicada en la enorme boca del dragón tallado, Tung entraba caminando tranquilamente.
- ¡El Shogun del Dogun, Tung-sama, ha llegado!- Exclamó una de las tantas voces chillonas de los Demidevimon, resonando por todo el lugar
- ¡Tung!- El peculiar ser metálico volteó a su espalda, para encontrarse con el líder del Raigun, Mayuri Kurotsuchi
- Ah, cara de fantasma, veo que ya llegaste...-
- Rápido como siempre, el llamado Árbol de Metal del Tengun...- Replicó tranquilamente el Doctor Diabólico, sin molestarse en lo absoluto por la alusión a su rostro blanquecino
- Así que Infernape fue derribado por el tal Naruto... Pobre miserable, vencido por un simple mocoso- Dijo Tung con una sonrisa burlona en su alargado hocico
- No te dejes engañar... El tal Naruto demostró ser un rival poderoso, salió vencedor a pesar de que yo había diseñado una estrategia que pensaba, le garantizaba la victoria a Infernape... - Dijo a su vez Mayuri con su tono metódico.
Ambos continuaron caminando por un amplio corredor y en el camino llegaron a una amplia cámara, en cuyo centro se encontraba el cuerpo de Infernape, con los ojos en blanco y flotando dentro de un cilindro de cristal, lleno de un líquido verdoso, en el cual flotaban pequeños gusanos similares a orugas, que parecían estarle reconstruyendo el tejido de la zona donde Naruto le había hecho la herida que terminó por provocarle la muerte. Tung observaba fijamente el contenedor, mientras Mayuri sonrió suavemente…
- Ahora se encuentra dentro de ese líquido especial diseñado por un servidor, para intentar traerlo de regreso de la muerte, mientras los pequeños gusanos de la inmortalidad, donados por Nubes-sama, reconstruyen su cuerpo lentamente…-
- Si esa herida fue hecha por un mocoso, seguramente es alguna clase de monstruo con poderes sobrehumanos... La piel del mono cilindrero era tan flexible que sólo podía ser cortada con un golpe de la Kusanagi de Orochimaru-sama... Seguramente debe ocultar alguna habilidad secreta...- Tras las palabras de Tung, el Shogun del Raigun cerró los ojos y sonrió en forma perversa
"Este es Tung, con una ambición que se extiende en todas direcciones como las raíces de un árbol en la oscuridad, pero que mantiene la frialdad y templanza del mejor metal visto a contraluz..."
- Entonces concordamos en que ese chico es un enemigo de cuidado...- Se escuchó una voz fría desde la oscuridad
- Ah… ¡Shirona!-
Unos firmes pasos llamaron la atención de ambos Shogun, por lo que voltearon a sus espaldas para encontrarse con una bella mujer de cabello de color rojo en tono vivo, a la altura de los hombros, la cual estaba enfundada en un traje ninja de mangas cortas y pantalón corto de color negro, con botas largas, luciendo una capa que ocultaba la mitad izquierda de su cuerpo. Sus ojos verdes despedían una sutil sed de violencia, que podían provocar desesperación en cualquiera que intentara sostenerle la mirada. Debajo de su labio inferior lucía un piercing redondo y tenía su mano visible posada en la cintura. Miraba fijamente a los otros Shogun…
Y la brutalidad era casi palpable en sus cautivadores ojos.
- Con que ya estabas aquí…- Dijo ya más calmado el hombre con rostro blanco
- Por eso Orochimaru-sama te advirtió que no eligieras una de las más poderosas aldeas Ninja como tu objetivo… Regresaste de emergencia y sin completar la invasión… ¿Cierto?- Agregó el ser metálico con sutil sonrisa
- No te preocupes por pequeñeces...- La mujer cerró sus ojos y sonrió suavemente -Antes de venir dejé Iwa totalmente destruida-
- ¡¿Qué dijiste?!- Tung y Mayuri exclamaron, completamente atónitos y atemorizados
- Orochimaru espera en el Heptágono de Reuniones... Eso es lo importante ahora- Shirona abrió los ojos y tras recuperar su expresión seria, dio media vuelta para internarse en el interior de la base nuevamente
- Esa aldea era conocida como La Aldea Castillo, ya que debido a su estructura y su configuración, era prácticamente una fortaleza tallada en roca que a los ojos de cualquiera parecía inexpugnable... ¿C-Cómo pudo destruirla en tan sólo seis días?- El Shogun del Dogun seguía descolocado por lo que acababa de escuchar
- Además, estaba infestada de Ninja con los más variados Kekkei Genkai y eran los dueños únicos del Kekkei Touta (Selección de Línea de Sangre) Jinton (Elemento Polvo)...- El sorprendido Mayuri observó de reojo a la mujer, que continuaba caminando "Puede que sea cierto lo que se dice de Shirona en el Makai (Mundo Demonio) y que su poder supere el de los Bijuu... Si no, no me explico es cómo pudo vencer a Oonoki de las Dos Escalas y terminar sin un solo rasguño"
Tras terminar el recorrido hasta llegar a la sala de reuniones, los Shogun tomaron su respectivo lugar en la mesa heptagonal que le daba el nombre al lugar. Orochimaru, enfundado en la capa negra de Akatsuki, miraba con seriedad a sus subordinados, Mayuri observaba alternadamente a los presentes, mientras que Tung permanecía expectante al Taishogun y Shirona esperaba con los brazos cruzados y expresión seria, mirando fijamente al Sannin. El Rey Serpiente cerró los ojos después de unos instantes, de forma aparentemente respetuosa.
- Gracias por hacer a un lado sus actividades y acudir a mi llamado- Declaró solemne el líder del Tengun
"Se nota que Orochimaru-sama ha elevado su poder desde la última reunión" El ser de metal miraba fijamente a su líder
"El poder parece emanar de su cuerpo..." Mayuri observaba detenidamente al Sannin
"Su posición como Taishogun parece firme…" La pelirroja cerró los ojos suavemente tras mirar fríamente a Orochimaru "Por ahora"
- Por cierto, todavía falta Shiryuu... Me sorprende su falta de compromiso...- Tung sonrió confiadamente
- Ku, ku, ku... De hecho Tung, Shiryuu va llegado...-
- ¿Qué...?- Súbitamente en el asiento libre junto al ser metálico apareció una bella mujer de largo cabello blanco, que usaba un Kimono azul abierto que dejaba poco de su generosa anatomía a la imaginación, con una Katana enfundada en mano
- Choun Shiryuu, Shogun del Kingun, reportándose, Orochimaru-sama- Declaró inexpresiva la enigmática mujer, abriendo sus ojos, que se revelaron grises y de pupila rasgada similar a la de los reptiles
- Sí que eres extraña, preciosa- Replicó Tung, todavía sorprendido
- Ahora sólo falta 'él'- Las palabras de la Shogun del Fuugun llamaron la atención de Orochimaru
- Respecto a 'él', les pido disculpas, puesto que ha ocurrido algo lamentable...- Las palabras del Sannin llamaron la atención de los cuatro Shogun presentes -Yo pensaba reunir el poder de nosotros seis, siete si Infernape lograba recuperarse, para acabar de una vez por todas con ese enano asqueroso... Sin embargo, Nubes-sama ha ordenado que el Suigun se encargue de Naruto y los otros estudiantes de Akahei... Lo peor es que parece ser, según las fuentes de información, que partirán muy pronto hacia las ruinas de Kiri...- Orochimaru apenas podía contener la visible ira que sentía
- ¡¿Qué dijiste?!- Replicó Tung, visiblemente irritado, mientras Mayuri lucía sorprendido y tanto Shirona como Choun Shiryuu permanecían indiferentes
- Fue una orden directa de Nubes-sama... Yo tampoco estoy de acuerdo, pero sólo nos queda esperar y obedecer...- Replicó el Rey Serpiente con seriedad
- ¡Ese bastardo...!- El ser de metal esta furibundo y su furia provocaba que sus piezas de metal trastabillaran
- Cálmate Tung, ya no se puede hacer nada... Además, ese ruido es molesto...- Dijo seria la Shogun del Fuugun
- ¡¿Cómo puedo estar tranquilo...?!- Replicó a su vez el Árbol de Metal, pero se contuvo de seguir haciendo ese ruido sutil de metales chocando
- Shirona tiene razón y aparte de eso... Él es el más indicado para acabar con Naruto y su equipo- En el rostro del Sannin se formó una sonrisa perversa, llamando la atención de los líderes del Tengun.
…
En el puerto principal de Yu, los Ninja de Konoha que habían participado en la defensa de la aldea, despedían al rubio, a la castaña y a la morena. Eran encabezados por Hinata, Nami y la asistente personal de la Sannin Tsunade. Naruto sostenía las manos de sus novias, con la expresión visiblemente nostálgica. Pasaría mucho tiempo antes de que volvieran a encontrarse y las bellas Kunoichi también lucían entristecidas, realmente querían viajar con él, pero no querían comprometer su misión como involuntariamente lo hicieron durante la reciente batalla. Detrás de ellas, Shizune miraba expectante…
- C-Cuídate, Naruto-kun...- Susurró la Uchiha débilmente, con la mirada baja
- T-Te estaremos esperando, Naruto-kun- Agregó la Hyuga con un hilo de voz
- Ustedes también, cuídense mucho- Respondió suavemente el Nuevo Salvador
- No te preocupes- Agregó la azabache detrás de las alumnas de Ryu -A partir de hoy, todos los que participamos en la lucha de Yu, cuidaremos de tus novias hasta que regreses victorioso- Shizune le sonrió amigablemente al rubio
- Es cierto- Agregó Genma, acercándose al trío -Es la forma como te agradecemos el haber completado la misión... Si alguien en Konoha pregunta, no pudimos detenerte ni a ti ni a la Princesa Azula y obviamente, no hemos visto a Ukitsu- El que fuera sinodal del Examen Chunin le guiñó el ojo al rubio
- Gracias- Naruto cerró los ojos -Entonces, ya debo irme...-
- Sí...- Susurraron ambas Chunin.
Tras darle un beso tierno en la mejilla, ambas chicas comenzaron a soltar la mano de su novio lentamente, deslizando sus dedos lentamente para extender el momento. Finalmente, tras separar las yemas de sus dedos se soltaron y Naruto se dirigió a la rampa del Going Merry, para subir al barco y alcanzar a Azula y a Ukitsu…
El capitán del barco, un hombre de expresión hosca y cabello verde, ya lucía impaciente, porque debido a la invasión, el viaje había sido pospuesto un par de días y ahora, el mocoso que había salvado la aldea, parecía no querer irse. Una vez que subió, un hombre llamado Ussop de cabello rizado y peculiar nariz alargada, subió la rampa y el barco partió instantes después, ante la mirada de los Ninja de Konoha. La Hyuga y la Uchiha se abrazaron y soltaron a llorar discretamente, pero a su vez, fueron abrazadas suavemente por Shizune.
- Vamos chicas, ahora sólo deben preocuparse por estar bien para cuando su novio regrese, nosotros las cuidaremos en Konoha- La alumna de Tsunade les sonrió suavemente
- G-Gracias...- Susurraron débilmente ambas chicas
"Ahora que las fuerzas Ninja convencionales no son suficiente para encarar a este enemigo, parece que los Kami le dejaron a la humanidad una última esperanza, Naruto-kun…" Pensó la azabache, mirando de reojo al barco mientras se dirigía hacia el mar.
Por otra parte, el rubio se había quedado en la orilla del barco, mirando nostálgico hacia la orilla cada vez más lejana. Azula y Ukitsu se voltearon a ver, mientras el gato permanecía cerca de las piernas de la morena. Las dos chicas y el felino lucían preocupados por su amigo, siendo la castaña la primera en acercarse al chico, posando la mano en su hombro para llamar su atención. La respuesta fue inmediata y el rostro del Uzumaki lucía evidentemente decaído.
- Vamos Naruto, sabes que estarán bien... Ahora debes preocuparte por ti mismo y por vencer al Tengun, entre más rápido lo hagamos, más rápido podrás volver con ellas- Las palabras de Azula surtieron efecto de inmediato, porque el rubio parecía haber recuperado su ánimo habitual al sonreír alegremente
- Tienes razón- Respondió Naruto mientras se orientaba a sus amigas
- Vaya Azula-chan, si que sabes usar las palabras a pesar de ese carácter tan horrible que tienes- La morena sonrió con picardía
- Me las pagarás, Ukitsu...- Refunfuñó entre dientes la princesa, provocando escandalosas carcajadas en el rubio y la aludida
- Si las señoritas ya terminaron de parlotear, quisiera que me sigan a la cabina de mando para explicarles un poco sobre la situación en la Nación del Agua- El capitán interrumpió la charla con expresión irritada
- ¡Oye, yo no soy una señorita!- Replicó Naruto con molestia, provocando una sonrisa sombría en Zoro
- Perdón... Si las chiquillas ya terminaron de parlotear, les pido que me sigan a la cabina de mando...- La sonrisa aumentó de tamaño con la graciosa expresión de molestia que se formó en la cara del chico.
Los alumnos de Ryu siguieron al capitán a su cabida de mando, donde estaba plasmado todo el mundo, desde la lejana Nación del Hierro al norte hasta la isla más al sur, en los límites de Kiri. En el mapa había varias piezas de damas chinas, que tenían plasmados íconos de los seis elementos, pero era evidente que el Kinton apenas había sido introducido, porque a diferencia de los otros cinco, tallados en las piezas, el sexto, representado con una barra de metal, sólo estaba pegado a una ficha con un pedazo de cinta adhesiva.
- Miren...- La pieza con el emblema de fuego estaba sobre Yu -Este es el Kagun, que ha sido vencido por ustedes y los Ninja- Al instante Zoro quitó la pieza del tablero -Pero aún quedan cinco ejércitos más... El Fuugun- La pieza marcada con una hélice doble emulando a un torbellino, estaba sobre La Nación de la Tierra -Que según los últimos reportes, ha devastado Iwa totalmente- Retiró la ficha del mapa, para marcar con una cruz el lugar, volviendo a poner instantes después la ficha sobre la marca -En cuanto a otros frentes de batalla- La ficha improvisada estaba sobre Kumo -Kumo, la aldea Ninja de mayor poder militar, ha resistido con firmeza la invasión del Kingun- El capitán enfocó su mirada hacia la ficha marcada con el símbolo de la tierra, posada en la Nación del Hierro -Por otro lado, parece ser que la batalla entre los Samurai y el Dogun, ha sido feroz, pero debido a la distancia, no se sabe todavía el resultado... En cuanto al Raigun, parece ser que no ha habido movimiento alguno en ninguna aldea específicamente aunque se sospecha que pretende invadir Suna y finalmente, lo que les interesa en este momento... El Suigun fue el primer ejército en lanzar su ataque, enfocado a la Nación del Agua... Ha devastado completamente Kiri y al parecer está interesado en capturar a la Princesa Rimururu, ya que se ha convertido en el símbolo de la resistencia contra el Tengun a los ojos de su pueblo...-
- Y...- La atención recayó en Naruto al instante -¿Ella todavía está viva?- Preguntó con temor de la respuesta
- Realmente su paradero es desconocido y si está viva o muerta, eso no se sabe...- Replicó Zoro tranquilamente
"Rimu-chan, sé que estás viva, así que resiste, pronto estaré contigo... Voy a salvarte y también haré pedazos al ejército que destruyó tu hogar y el de Mei-san" El chico frunció el ceño y apretó los puños al recordar a su amiga, que provocó su cambio de actitud en el momento que se encontraron hacía ya más de dos años
- La situación en el mundo se ve equilibrada... Ellos destruyeron dos aldeas, pero nosotros ya destruimos a un ejército...- Recitó Azula, mirando fijamente el mapa -Y si rescatamos a Rimururu, Kiri podrá levantarse-
- Bien, parece ser que hemos llegado a Suigetsushima (Isla de la Luna de Agua), donde está o estaba ubicada Kiri- Dijo Zoro sorpresivamente, al escuchar una campana que resonaba por todo el barco.
Naruto, Azula y Ukitsu se voltearon a ver con seriedad, subiendo al instante a la cubierta del arco, para ver a lo lejos la costa de Kiri, lugar otrora rodeado de niebla en todo momento, pero ahora estaba todo despejado y las ruinas de la aldea podían verse claramente…
El viaje realmente hacía sido rápido.
De inmediato saltaron hacia la orilla, ante la mirada de Zoro que había corrido para alcanzarlos. Se sorprendió de ver las condiciones en que había quedado el lugar que visitaba frecuentemente, ya que una cosa era saberlo destruido y otra muy diferente era verlo destruido. Orientó su mirada hacia los alumnos de Ryu.
- ¡Gracias por todo, Zoro-san!- Exclamó el rubio, volteando a ver al capitán del Going Merry
- ¡Tengan mucho cuidado!- Replicó el hombre de cabello verde, tras lo que ordenó zarpar inmediatamente
- ¡Vamos, démonos prisa!- Naruto comenzó a correr hacia el interior de Kiri, con Artemis posado en su cabeza, siendo seguido por Ukitsu y Azula al instante mientras el barco se alejaba del lugar.
Mientras caminaban por el lugar, se dieron cuenta de que por todo el lugar había rastro de agua en el suelo. Recorrían el camino hasta los restos de la torre Mizukage observando con creciente furia cómo todo a su alrededor estaba completamente destruido. Naruto comenzó a correr más y más rápido, hasta llegar a la ubicación donde se encontraba la torre central. Sólo quedaba lo que parecía ser la entrada, la cual era un par de puertas abatibles que unidas formaban el Kanji 'Sui' (Agua). Todo a su alrededor estaba destruido, pero algo que pronto llamó la atención de Azula, fue que no había cadáveres en ningún lugar...
La gente pudo escapar… ¿O ni siquiera los cadáveres habían dejado? La princesa salió de su ensimismamiento cuando escuchó a Ukitsu consolar a su superior, quien estaba arrodillado y lamentándose delante de las ruinas de la torre Mizukage el no haber podido llegar antes.
- Rimu-chan...- Susurraba Naruto con la voz baja, golpeando débilmente el suelo
- Naruto-sempai...- Para la morena era difícil ver tan abatido al chico
- Esto en verdad es desalentador... Pero ahora debemos mantenernos tranquilos, que no haya cuerpos puede significar que la gente pudo haber escapado antes del ataque del Suigun...- Agregó Azula, tratando de alentar a su amigo.
Sin embargo, ante la sorpresa de la azabache y el rubio, la castaña rápidamente se puso en guardia, ya que los ruidos de varias caídas simultáneas llamaron su atención. Cuando Naruto y Ukitsu voltearon a su alrededor, delante de ellos ya estaban varios seres preparados para atacarlos, con un aspecto que parecía una mezcla entre humanos y anfibios, específicamente sapos. La mayoría eran musculosos y de piel verde. También se encontraban humanoides que les daban aires a las tortugas, poseyendo incluso caparazón y una rudimentaria ropa Ninja. De inmediato el chico ojiazul y la chica que según Infernape, era del linaje Vasto Lord, se prepararon para combatir.
- ¡Deben pertenecer al Suigun del que nos habló Zoro-san!- Exclamó la morena
- ¡Estos desgraciados fueron los que hicieron esto...!- Naruto se veía visible molesto, queriendo destruirlos por lo que le habían hecho al hogar de su amiga desaparecida
- ¡Calma Naruto, es obvio que estamos en desventaja...!- Habló Azula, expectante al posible ataque de los enemigos y al ver que el rubio se había puesto en guardia -Sin embargo, creo que sólo queda luchar...- La princesa colocó sus dedos índice y medio de su mano derecha delante de su rostro.
Los Sapos de Batalla y las Tortugas Ninja se acercaban lentamente, listos ambos grupos para lanzar el ataque. Sin embargo, detrás de ellos se sintió una inesperada corriente de aire, que súbitamente se convirtió en una presión asombrosa que mandó a volar a todos esos extraños seres al aire. Cayeron pesadamente a lo largo y ancho de las ruinas ante la mirada sorprendida de los tres alumnos de Ryu. El autor del sorpresivo ataque había sido un hombre de largo cabello negro, ojos azules, ataviado con ropas similares a las de aquella castaña de los Exámenes Chunin, Tenten, sólo que de manga larga y en tonalidad blanca y cargaba a manera de mochila lo que parecía ser una caja de metal de considerable tamaño, ubicado a unos cuantos metros del Equipo Ryu.
- ¿Quién es ese sujeto?- Susurró al aire Azula
- Ese hombre... ¡Usó el Shinken de Ryu-sensei...!- Naruto estaba sorprendido tras haber reconocido el último ataque que su fallecida Sensei le había enseñado
- Eso quiere decir que...- En el rostro de Ukitsu se formó una bella sonrisa -¡Es alumno de Ryu-sensei también!-
- ¿Se encuentran bien...?- Preguntó el azabache sonriendo suavemente, mientras se acercaba al grupo
- ¿Quién eres...?- Preguntó nuevamente la castaña, mirándolo fijamente
- Mi nombre es Shiryu- Respondió el hombre de aparentes dieciocho años al instante con una sutil sonrisa afable -Y me alegra haber llegado a tiempo para ayudarlos…-
…
Notas
Finalmente el arco argumental de Infernape ha terminado, con una melancólica victoria para Naruto y las chicas…
En relación al poder del Rinnegan, lo manejaré de una forma diferente al manga, ya que en su momento se me hizo una idiotez que Nagato tuviera los ojos de dios y ni siquiera pudiera moverse por sí mismo. El aura violeta es el Shuradou (Camino del Guerrero) de tipo ofensivo, es lo que les puedo adelantar por ahora, les pido tengan paciencia en este aspecto porque llegará el momento de explicar a detalle la historia y el poder del Rinnegan en este fic, considerablemente diferente al Canon.
Muchos secretos han sido revelados y también varias dudas han quedado para el futuro, como el linaje de Ukitsu, que en el naciente arco argumental tendrá mucha importancia, además de la aparición ya de cinco de los Shogun del Tengun: Infernape del Kagun, Mayuri del Raigun, Tung del Dogun, Shirona del Fuugun y finalmente Choun Shiryuu del Kingun.
Finalmente, no se preocupen, Hinata y Nami volverán a aparecer a su debido tiempo y con actuaciones como ellas se merecen, pero en esta ocasión, pensé en darles actuaciones racionales acorde al contexto, pensando que ellas creerían que ayudarían más a Naruto permaneciendo seguras en Konoha. También, las Tortugas Ninja y los Battletoads han hecho un cameo al final del capítulo, como parte del Suigun.
