Naruto Zarya

Pues bien, a partir de esta entrega, subiré semanalmente, este mismo día (sábado), cada capítulo concerniente a este nuevo arco argumental.

Ya dicho esto, paso a los reviews:

Ukamulbas: Gracias, el plan es actualizar más seguido.

alexzero: Así es, Shiryu murió para salvar a Naruto y a los demás, Tung cree que sus enemigos han muerto, pero pronto se reencontrarán.

carlos29: me gustó mucho escribir el final de Shiryu.

Bahamut-King: Pues bien, el final de este arco argumental me gustó escribirlo y en cuanto a Shirona, ella oculta bastantes cosas tras esa máscara de poder y prestigio.

CCSakuraforever (19): Pues sí, Shiryu es fuerte y por eso será difícil de derrotar por lo que nace el nuevo Raiton:Rasengan.

CCSakuraforever (20): Así es, Ukitsu descubrió la verdad de su nacimiento y poco a poco las peleas suben de intensidad, además un nuevo enemigo, Tung, se ve a lo lejos.

ReivaJUchiha: Gracias, así seguiremos.

Loquin: Gracias, je, je, je. Pues sí, Ukitsu no era simplemente una chica random, como serán casi todos los personajes a lo largo del fic.

dragon titánico (19): Shiryu vs Touma, como si sus padres hubieran vuelto a pelear como en el pasado.

dragon titánico (20): Lo de Tier y Cifer, pues si se les compara con Ukitsu, realmente parece la hija de ambos, pero infinitamente más humana. Un Vasto Lord es un Hollow que mantiene la razón y por ende es capaz de evolucionar al máximo nivel (Arrancar). Así es, Shiryu murió y si bien en un principio no fue así, al final pudo redimirse. Sobre la profecía, pues es más o menos así…

Bien, ya respondido todo, pasamos al fic…

- Probando, uno, dos, tres…- (Personaje hablando)

"Bah, que tontería" (Personaje pensando)

(Lo escrito entre puntos suspensivos en cursiva son recuerdos)

Lo escrito en cursiva sin comas ni guiones y centrado, son narraciones, de los personajes o mías o documentos.

"Si está escrito entre comillas, son pensamientos de los personajes…"

XXI: El Cruel Tung.

Después de la comisión para Tung de cazar a la Princesa Rimururu en la Nación del Agua, el Kingun bajo las órdenes de Choun Shiryuu recibió la orden de invadir y conquistar Kumo…

Y la aldea Ninja de la Nación del Rayo resistió con firmeza el embate, siendo los Ninja de Kumo comandados por A, el Yondaime Raikage (Cuarta Sombra del Rayo) que se había vuelto un ser frío y calculador tras la muerte de su hermano adoptivo Killer B a manos de Akatsuki. El Raikage movilizaba con sumo detenimiento sus tropas para poder responder a los numerosos intentos de los soldados del Kingun, feroces tigres recubiertos de metal llamados Drigers y también, armaduras Samurai vagamente similares a la de Touma, la cuales estaban animadas con Chakra, ya que varias de ellas combatían ya sin partes de su estructura o sin el yelmo y una ausencia llamativa de cabeza. Sin embargo, los Ninja de Kumo permanecían férreos a resistir y salir victoriosos.

- ¡Ahora verás, perra!- Con su sorprendente velocidad, A le dio un violento golpe en pleno rostro a la legendaria Espadachín del Makai mandándola a volar varios metros y estrellándola contra un edificio de una planta, el cual terminó por caerle encima

- ¡Shiryuu-sama…!- A retrocedió cuando vio que una cadena cuya punta era similar a un Shuriken, se clavó en el suelo, justo donde estaba parado instantes antes

- Estoy bien…- Con una violenta explosión de Chakra, Choun Shiryuu se liberó de las ruinas, aparentemente sin daño alguno.

A volteó hacia donde la mujer de largo cabello blanco miraba inexpresiva al integrante de su tropa que había ido a auxiliarla. Era un joven de cabello verde, enfundado en una armadura de color rosa oscuro, con mirada seria y que inmediatamente se posó junto a la Shogun del Kingun. Al instante, como respuesta, Darui y C, los ayudantes principales del Yondaime Raikage, se posaron al lado de su líder. Los dos bandos se prepararon para iniciar el combate nuevamente. El musculoso moreno miraba en forma analítica a la mujer integrante del Tengun, dándose cuenta de que no tenía daño alguno, a pesar de recibir un golpe que podría haber dejado fuera de combate a cualquiera de los Jinchuuriki muertos de su aldea.

- Andrómeda Shun… ¿Cómo está la situación?- Preguntó seria la Shogun del Kingun

- Los Ninja de Kumo han logrado contenernos exitosamente, esto se ha convertido en una guerra de desgaste… Lo peor es que la estamos perdiendo- Replicó inexpresivo el peliverde, mirando a los tres Ninja

- ¡Ahora…!-

Sorpresivamente, el moreno Darui se lanzó contra la Shogun y el sujeto que aparentemente era su mano derecha en el mando. Tomando la cadena que sobresalía de las muñecas de su armadura, Shun pudo contener el ataque de la enorme espada que portaba el Jounin de Kumo, bastante similar a un cuchillo gigante. De inmediato ambos se enfrascaron en un duelo de fuerzas que parecía perfectamente equilibrado. Sin embargo, Andrómeda Shun apartó a Darui con una violenta patada en el vientre, lanzándolo lejos mientras que su espada salió proyectada al aire, perdiéndose en el campo de batalla.

- Otro factor a considerar es la férrea determinación de estos Ninja, al parecer impulsada por la pérdida de los Jinchuuriki, Shiryuu-sama- El peliverde volteó hacia donde Darui había caído y era ayudado por el rubio C a levantarse

- Asimismo, el Raikage ha demostrado que no es una simple bestia, como parecía ser… La muerte de los Jinchuuriki y la comprensión de su papel real por parte de los humanos, está complicando las cosas…- La hermosa alba desenvainó su Katana, lista para combatir contra A

- ¡Ya verás…!- Liberando su Chakra Raiton por todo su cuerpo, el Raikage se lanzó al frente, al igual que Choun Shiryuu.

El choque fue impactante…

Ante la mirada de Shun y los Jounin de Kumo, Shiryuu con su Katana al frente y el A con sus brazos cruzados entre el arma de la Shogun del Kingun, se enfrascaron en un duelo de fuerzas que parecía visiblemente parejo. El suelo a su alrededor comenzaba a desquebrajarse lentamente entre estallidos y pequeños reflejos de Chakra mientras sus rostros fieros demostraban que estaban luchando con toda su capacidad. Las explosiones de los alrededores indicaban que el frente, como dijo Andrómeda, se había estancado en una batalla de desgaste donde los Ninja de Kumo estaban saliendo adelante con su voluntad para vencer.

- ¡Getton: Laser Circus (Elemento Luna: Laser Circus)…!- De las manos unidas de Darui surgieron varios disparos de luz plateada hacia el peliverde

- ¡Nebular Chain (Cadena Nebular)…!-

Al extender sus dos brazos al frente, Shun liberó sus cadenas, las cuales se enfilaron a gran velocidad hacia el ataque de Darui, chocando las cadenas contra las varias esferas de luz y provocado una explosión brillante que proyectó a ambos enemigos hacia sus espaldas. El peliverde cayó en forma pesada, mientras que el albo fue atrapado inmediatamente por su compañero rubio. El Caballero de inmediato se reincorporó, para continuar encarando a los Ninja de Kumo.

- Su fuerza es considerable… Siento causarte problemas, C…- El moreno sonrió suavemente

- No importa, mientras derrotemos a estos perros del Tengun, todo estará bien- Dijo serio el Ninja Médico

"Esto puede ser peligroso… Si nos derrotan, Kumo puede convertirse en un centro de resistencia contra el Tengun, así como lo puede ser Kiri también bajo el liderazgo de la Princesa Rimururu" Pensó serio Andrómeda Shun

- ¡Voy a matarte a ti y destruiré a tu mugroso ejército, ya lo verás…!-

Elevando la corriente de Raiton que lo rodeaba, A finalmente pudo superar a Shiryuu, quien no resistió más y terminó perdiendo su Katana en el duelo de fuerza, la cual salió proyectada al aire y cayó al suelo. Inmediatamente y sin darle oportunidad de reaccionar, el Raikage se lanzó hacia ella y la tomó de la cintura cuando comenzaba a incorporarse, levantándola sobre su cabeza en forma súbita y violenta.

- ¡Liger Bomb…!-

Sin un deje de compasión, A la impactó contra el suelo, haciendo uso de toda su fuerza, hundiéndola en medio de una nube de polvo, resultado del poderoso ataque del Raikage que incluso había cimbrado la tierra a su alrededor. El líder de Kumo retrocedió cuando el polvo se disipó y reveló a una Choun Shiryuu derrotada en el suelo. Su espina estaba rota por el poderoso ataque del Raikage, sus ojos estaban en blanco y un hilillo de sangre salía de la comisura de sus labios.

- Con eso tuvo esa perra malparida…- A miraba fríamente a su víctima.

Sin embargo, el moreno ahogó una expresión de sorpresa cuando observó que su enemiga, con el cuerpo horriblemente torcido por su ataque, comenzó a levantarse lentamente, al tiempo que su anatomía recuperaba poco a poco la normalidad. Finalmente la bella alba se reincorporó con tranquilidad, orientando nuevamente su mirada hacia el Raikage. Darui y C habían quedado boquiabiertos, ya que el Liger Bomb era un Jutsu del que nadie había salido con vida hasta ese momento. De un instante a otro, Shiryuu desapareció de sus miradas y sólo el Raikage pudo seguir su movimiento con los ojos, cuando reapareció junto al peliverde.

- Tenías razón, Shun… Su determinación a vencer puede complicar la invasión…- La Shogun del Kingun volteó a ver de reojo el campo de batalla mientras lentamente se recuperaba, al punto de volver a estar totalmente ilesa tras unos segundos -Pero ya no podemos retroceder, sólo queda continuar hasta que se tomen las medidas pertinentes…-

- Ese truco fue asombroso, perra- A comenzó a acercarse -¡Veamos si lo puedes hacer dos veces…!- Reactivando en un instante su intenso Chakra Raiton, el Raikage se lanzó contra Chou Shiryuu

- Te has ganado mi respeto, A de Kumo…- Al instante la alba también se lanzó al frente también -Para ser humano, no eres débil…-

Shun de forma inexpresiva, así como Darui y C, visiblemente sorprendidos, observaron el choque entre sus respectivos líderes, el cual provocó que un estallido de Chakra se liberara por todo el campo de batalla y los encegueciera… A lo lejos, por todo el perímetro de Kumo, continuaba la intensa batalla entre la plantilla Ninja y el Kingun. Valerosos Ninja se enfrentaban a las armaduras animadas con Chakra, así como a poderosas bestias hechas de metal…

Naruto y Azula miraban fijamente cómo Touma, ataviado con la Yukata con la que lo habían conocido cerca de Shinrin debido a la destrucción de su Yoroi. El mayor de ellos se encargaba de preparar provisiones para iniciar la aparentemente larga búsqueda de Rimururu. Se encontraban fuera de la cueva que habían usado de refugio, lugar que anteriormente había sido acondicionado por Ami para cuidar de los frecuentemente malheridos Ryu y Hyouga durante la Guerra Secreta.

Ajenas a sus amigos, Ukitsu miraba pensativa hacia el horizonte, acompañada del gato Artemis, que se había aferrado en el último momento de su pierna para salvarse durante la ejecución del Kouryu Ha de Shiryu. La princesa volteó de reojo hacia su amiga y de inmediato se acercó hacia ella, al notarla visiblemente decaída. Se sentó junto a ella y la morena agradeció en silencio la compañía de la princesa.

Ya habían pasado un par de días habían desde la batalla contra el Shogun del Suigun.

- Sé que es difícil por lo que estás pasando…- Azula entristeció ligeramente el semblante, llamando la atención de su amiga -Y tal vez no te entienda, pero si te puedo ayudar en algo, aquí estoy-

- Azula-chan…-

- Y sobre Shiryu…-La mujer tuvo un conflicto interno, ya que debía alargar al hombre que prácticamente sentenció a muerte a Itachi, aún así continuó -Debes pensar que en el último momento, tu amor pudo alcanzarlo- La morena sonrió suavemente con las palabras de su amiga -Tal vez fue por un momento… Pero, fueron hermanos-

- Tienes razón- La Kankichi sonrió suavemente -Gracias…-

- De nada…- Una suave sonrisa se formó en el rostro de la princesa

- Aunque…- Ukitsu afiló más su sonrisa -Si te soy sincera, pensé que me dirías algo así como 'te ordeno que ya no llores o te mataré sumergiéndote en el mayor terror posible'- La sonrisa de la azabache se hizo más pronunciada con el gracioso enfado que mostró la castaña -O tal vez 'Vuelve a llorar y te arrancaré los lagrimales para que ya no puedas hacerlo'-

- Debería de hacerlo… ¡Todavía que te trato de animar y sales con esas clase de bromas estúpidas!- Bramó Azula, fuera de sus casillas

- ¡Calma! Era una broma, Azula-chan…- La Vasto Lord sonrió nerviosamente

- ¡Hm!- Con mirada orgullosa, la princesa se cruzó de brazos y dio media vuelta para darle la espalda a su amiga.

Naruto por otra parte, tenía la mirada puesta en la devastada Kiri…

Luego, volteó hacia el mar, pensando en dónde podría estar Rimururu, ya que el archipiélago de la Nación del Agua estaba formada por más de quinientas islas, muchas de las cuales ni siquiera salían en los mapas. Su semblante se entristeció visiblemente, ya que el viaje que pensaba como una gran aventura tenía tintes cada vez más oscuros: primero la derrota de Infernape que le dejó un mal sabor de boca por el sincero arrepentimiento del Rey Mono y luego por haber visto la muerte del que hubiera sido su Sempai, quien era sumamente parecido a él y lo terminó salvando así como lo hiciera su Ryu-sensei…

La rabia se marcó en su rostro al recordar la forma en que Tung se burló de Shiryu antes de su muerte y apretó los puños para reprimir la ira que sentía.

- Naruto…- El aludido volteó de reojo para encontrar a su amigo peliazul

- ¿Qué sucede, Touma?- Preguntó curioso el chico al ver que el hijo de Ami y Hyouga llevaba su arco dorado en la espalda

- Ahora que lo pienso…- El Yoroi Senshi se llevó la mano a la barbilla -Mi madre me contó que hay una fortaleza secreta en un isla del archipiélago para situaciones de extrema emergencia como la invasión del Suigun a Kiri… No perdemos nada yendo a dar un vistazo a ese lugar-

- ¿Y dónde queda esa fortaleza?- Preguntó curioso el Uzumaki

- La isla se encuentra algo retirada de este lugar…- Replicó el chico, haciendo mentalmente el cálculo de la distancia a la isla mencionada -Está a unos 600 kilómetros al noroeste de aquí-

- ¿Cómo se llama la isla?- Cuestionó cada vez más interesado el chico

- Daikanishima- Respondió Touma al instante

- ¡Daikanishima…!- Exclamó sorprendido el rubio

- Así es… Es un lugar hostil y conocido por…- El Hashiba fue interrumpido por su amigo

- ¡Por los animales gigantes que la habitan!- Touma se mostró sorprendido porque el rubio sabía eso

- ¿Cómo sabes eso?- Cuestionó curioso el arquero

- Porque ahí me hice su amigo- Naruto sonrió marcadamente -Seguro que está ahí… ¡Kuchiyose no Jutsu!- Al instante el rubio posó sus dos manos en el suelo, invocando a los dragones Kouryu y Ryukichi ante la expectación del peliazul, llamando también la expectación de las chicas

- ¡Naruto!- Sonrieron a coro ambos reptiles, apenas se dieron cuenta de la presencia del Chunin

- ¡Lo siento amigos, tengo un poco de prisa…!- Los dos dragones de inmediato se voltearon a ver tras notar que el rubio realizaba rápidamente una secuencia de sellos y extendía sus manos al frente - ¡El pulso del Rey forma una nueva línea aquí!- Como siempre, Ryukichi se adelantó a Kouryu para girar en círculos y formar aquél túnel de luz que maravilló al instante a las Chunin, al gato albo y al arquero, mientras Kouryu terminaba de ingresar a él, para desaparecer en un violento estallido de luz -¡Testifiquen el poder de los cielos retumbantes….! ¡Douki Kuchiyose! ¡Mi alma, Red Daemon's Dragon!- El dragón alado apareció inmediatamente y tras rugir violentamente, se posó delante del rubio, esperando a ser montado -¡Debemos llegar con Rimu-chan!- Naruto volteó a ver de inmediato a sus todavía desconcertados amigos

- Ya lo oyeron… ¡Vámonos!- Exclamó Azula, siendo la primera en correr hacia Red Daemon's mientras Ukitsu y Touma se voltearon a ver

- Bueno, ya escuchaste a Azula- El peliazul comenzó a correr hacia el dragón, mientras que el rubio y la castaña ya estaban montados en el reptil

- ¡Hora de irnos!- Ukitsu fue la última en subirse, sujetándose de Touma, quien se sujetaba de Azula, quien a su vez se sujetaba a Naruto, quien se aferraba del cuello de su Invocación Sincronizada, todos liderados por Artemis, que se posó en la cabeza del dragón

- ¡A Daikanishima, con Rimu-chan…!- Exclamó el rubio con ánimo y al instante el dragón salió volando a toda velocidad hacia la dirección indicada por el arquero.

La noticia de la victoria de Naruto, Azula y Ukitsu sobre el Kagun en Yu ya había llegado a todos los habitantes de Konoha de labios de Shizune y Genma, que lo contaron en el ámbito Jounin y en el hospital respectivamente, de donde se dispersó a la aldea en general. Los más sorprendidos fueron los Genin de la generación del rubio, ya que apenas meses antes era inimaginable que el peor chico de esa generación fuera capaz de salvar a alguien, mucho menos a una aldea entera…

El recelo de la gente también era de esperarse, ya que aunque Naruto fuera el hijo del Yondaime, era esperar mucho de un chico así, además su compañera era una princesa que no se había ganado para nada el apoyo de las masas, que preferían al carismático Zuko para suceder a su padre y el colofón era esa chica Ukitsu, que a diferencia de Hinata y Nami, no era de noble cuna sino una simple huérfana…

Era mucho esperar de un equipo tan particular.

Pero Hinata y Nami llegaron a Konoha con una carta en mano del Daimyo de Yu, donde declaraba con todas las letras el agradecimiento que le tenía a los tres, que lucharon contra el aterrador Shogun del Kagun y lograron salvar su hogar. En la carta también decía que el chico posiblemente iría a salvar a la Princesa Rimururu a la Nación del Agua, donde le esperaba el temible Suigun. Los nueve novatos, sin incluir a Nami y Hinata que permanecían bajo la supervisión de la Sannin Tsunade, estaban reunidos en una de las tantas áreas de entrenamiento, cerca del río donde muchas veces había entrenado el Equipo Ryu, para platicar sobre el tema.

- No puedo creer que el bobalicón de Naruto haya superado a un ser como el Shogun del Kagun… Se dice que ese ser, el tal Infernape, derrotó fácilmente a Shizune-sama, además de varios Jounin de otras aldeas- Dijo Sakura con expresión pensativa "¡Shannarou! ¡Perdí mi oportunidad con él cuando besaba el suelo que yo pisaba y yo ni le hacía caso! ¡De haber sabido que sería tan famoso, lo hubiera aceptado al instante…!" Exclamó su 'Inner' visiblemente alterada

- Después de la demostración que dio contra ese chico, Gaara, y luego, tras su victoria contra Orochimaru, no es para sorprenderse mucho…- Agregó el Uchiha, con expresión seria y Keiko recostada en su pierna derecha a manera de almohada -A fin de cuentas, también derrotó al asesino de mi clan…-

- Yo quiero ver que tan lejos ha llegado, parece ser que se hace más fuerte con cada batalla que sostiene- Intervino Shino con su inexpresividad habitual

- Eso es cierto- Agregó Makoto, quien estaba abrazando a Ino de la espalda -Además, fue alumno de Ryu, una Kunoichi que parece haber escondido varios secretos a lo largo de su vida…-

- ¡Es lógico pensar que él es alguien especial!- Exclamó el Inuzuka con fastidio -Sólo alguien así sería capaz de superarme…-

- A mí me preocupa el alcance de las batallas que está sosteniendo- Las palabras de Shikamaru llamaron la atención de todos -Por lo último que sé, se dirige a Kiri porque al parecer conoce a la Daimyo de la Nación del Agua y esa aldea fue la primera de todas en ser destruida… Para destruir Kiri, famosa por sus hábiles Ninja y tener en su seno a clanes como el Yuki y el Kaguya, el tal Suigun debe tener un poder increíble…-

- No digas eso Shikamaru, me provocas escalofríos… No me imagino a alguien más fuerte que ese espantoso Gaara- Keiko dijo con una expresión de gracioso miedo

- Aunque, podríamos preguntarles a Hinata y a Nami sobre eso, recuerden que ellas dos estuvieron en la batalla de Yu- Ino participó, captando la atención de todos -Pueden darnos una noción del alcance de esta batalla-

- Es una buena idea- Agregó Chouji, participando por fin

- Vamos entonces- Dijeron a coro el Uchiha y el Senju, los aparentes líderes del grupo.

Los nueve novatos de inmediato se dirigieron hacia el complejo Hyuga, donde se había establecido Nami desde que había regresado de Yu para ser resguardada por el Clan Hyuga y también por la legendaria Tsunade. En el camino se encontraron con Neji, Tenten y Rock Lee, los chicos del equipo de Might Guy, quienes se unieron a su indagación ya que también tenían curiosidad de saber más sobre la noticia que evidentemente le estaba dando la vuelta a Konoha. Ya era de conocimiento público que Naruto había sido despojado del Kyuubi a manos de Akatsuki, pero a diferencia de los demás llamados Jinchuuriki, el había sido el único en haber sobrevivido. Como todo, la gente no sabía la totalidad del acontecimiento y de su propia cosecha, como en el teléfono descompuesto, le agregaban algunas cosas y omitían otras.

Cuando llegaron al complejo Hyuga, se escondieron discretamente para encontrarse con la impactante visión de ver aquél enorme y amplio jardín, otrora hermoso y lleno de las más variadas plantas, ahora sólo con pasto en pequeñas zonas, ya que Hinata y Nami sostenían un combate de práctica, como el de muchos desde que habían vuelto de Yu, ante la supervisión de Hiashi y Tsunade, mientras que las pequeñas Hanabi e Izumi eran el público presente. Ambas tenían sus Doujutsu activados, el Byakugan y el Sharingan de un aspa. El combate ya estaba en el final, como fue evidente cuando ambas alumnas de Ryu cayeron al suelo, con sus ropas desgarradas y visiblemente exhaustas.

- Según el informe que me hizo Shizune, todavía les falta para alcanzar a Naruto y a juzgar por las noticias más recientes, proporcionadas por Jiraiya-kun, el chico ya tuvo algunas escaramuzas en las ruinas de Kiri- La hermosa rubia se acercó a las tiradas Kunoichi

- Creo que el nivel de exigencia es demasiado para ellas, Tsunade-sama…- Se acercó Hiashi con discreción

- Puede ser, pero si Naruto ya derrotó a un ser que barrió el suelo con varios Jounin de cuatro de las cinco aldeas, ellas no pueden quedarse estancadas… Ese maldito Orochimaru debe esconder aún más trucos bajo la manga y tal vez lleguen a enfrentarse al tal Dogun, que ha destruido la Nación del Hierro o al Fuugun, que redujo la aparentemente imbatible Iwa a escombros…- Replicó seria la Sannin

- Hermana… ¿Estás bien?- Hanabi ya estaba ayudando a su hermana a reincorporarse

- Sí, gracias Hanabi-chan…- Hinata sonrió débilmente

- Nami-sama… Arriba, vamos…- Izumi también ayudaba a su ídolo a ponerse de pie

- Muchas gracias, Izumi-chan…- La Uchiha menor se sonrojó con la débil sonrisa que le había dedicado la mayor

- Dejémoslo aquí, mañana continuaremos porque si siguen así van a morir y siendo franca, si Naruto superó a Orochimaru controlando el cuerpo de Itachi Uchiha, es más fuerte que yo y no quisiera enfrentar su ira…- Los novatos quedaron impactados con las palabras de la rubia de generosas curvas -Y ustedes, si tienen tiempo para espiarnos, deberían ponerse a entrenar también…- Los doce chicos se asustaron visiblemente cuando Tsunade volteó hacia donde se escondían

- Eso no será necesario…-

Los doce novatos, la Sannin, el líder de los Hyuga y las Kunoichi de Doujutsu voltearon a ver hacía uno de los muros que separaba el complejo de los Hyuga del exterior, en cuya cima estaban parados los Sensei Jounin de los Genin: Kakashi, Asuma, Kurenai y Guy, además de Anko Mitarashi, que miraban serios a sus estudiantes, con el sol a sus espalda y sus sombras proyectadas majestuosamente al suelo. La Sannin endureció la mirada al ver con a cinco de los mejores Jounin de la aldea en ese lugar.

- ¿Qué ocurre?- Preguntó seria la rubia

- Hemos sido comisionados por Hokage-sama para ir como refuerzos a Daikanishima, para ayudar a proteger a Rimururu-sama, que se esconde en una fortaleza de ese lugar para planear el contraataque contra el Suigun- Replicó Kakashi con su acostumbrada tranquilidad -Venimos por nuestros chicos para irnos, la experiencia les será de utilidad en el futuro-

Hinata y Nami se voltearon a ver con desconcierto, detalle que no dejaron pasar ni Hanabi ni Izumi…

Según la historia que les contó su novio tras la invasión, fue en esa isla donde se hizo amigo de la Princesa Rimururu y del gato Artemis, además era el lugar donde había conocido a aquél equipo de Kumo y jamás supo cómo los había derrotado. Para las novias del rubio, era curioso que la castaña se encontrara en el lugar donde había conocido a su novio. Tal vez esa isla era especial para ella y por eso la había elegido, aunque los cangrejos gigantes y venenosos también eran un elemento disuasivo a considerar para cualquiera que pretendiera invadir ese lugar…

Precisamente, en la isla de los cangrejos gigantes, una fortaleza de cuatro plantas se encontraba erigida en el lugar y los enormes crustáceos de llamativos colores parecían estar haciendo guardia al caminar cerca de la edificación. En la última planta, antes del techo, unos Jounin de Kiri se encontraban recargados en uno de los tantos pilares que sostenían el techo. Los tres lucían cansados y débiles, ya que se había racionado la comida de forma inflexible desde que las tropas de Kiri que habían logrado escapar al ataque del Suigun se habían refugiado en ese lugar.

- Diablos… ¡Tengo hambre!- Dijo uno de ellos, el más joven

- Yo también… Pero debemos ajustarnos, incluso Rimururu-sama come la misma ración que nosotros- El segundo, lucía especialmente triste y por su robusta complexión se podía deducir que comía en grandes cantidades durante los tiempos de paz

- Es cierto…- Agregó un tercero, el más viejo de los tres

- No digan eso, coman… Si quieren tomen mi ración-

Los tres soldados miraron el plato con un par de jugosas manzanas y una pieza de pan que estaba delante de ellos. Cada uno tomó un alimento y sin pensarlo comenzaron a comer. De inmediato se notaron recuperados tras terminar, volteando a ver a la persona que les había dado la comida para agradecerle, pero cuando se dieron cuenta que esa persona no era otra más que la bella castaña Daimyo de la Nación del Agua, se apenaron y bajaron la cabeza completamente avergonzados…

Ahora de quince años, Rimururu lucía como en la ocasión en que había conocido a Naruto, sólo que evidentemente ya estaba más desarrollada, algo que resaltaba su belleza natural.

- Rimururu-sama…- Susurró uno de ellos, avergonzado tras terminar de comer

- ¿Por qué nos dio su ración del día?- Agregó otro, igual de apenado que su compañero

- Usted ya no podrá comer hasta mañana- El mayor era el más cohibido

- No se preocupen- La princesa sonrió amablemente -Estamos preparándonos para contraatacar al Tengun y yo también tengo que poner de mi parte, para proteger a mi amada gente… ¡No le den importancia, yo soy muy fuerte!-

Para entonces, Mei Terumi, la Mizukage, así como una bella chica de cabello azul celeste, peinada con una diadema azul, una integrante de los famosos Siete Ninja Espadachines de la Niebla, ya se habían acercado junto con varios Jounin y Chunin, como Ao y Chojuro. Todos los reunidos en ese lugar estaban muy encariñados con esa chica, que había llegado a aliviar con esa dulzura innata el terrible martirio que habían tenido que soportar durante el mandato de Yagura, el Sandaime Mizukage (Tercer Sombra del Agua) y sin excepción, todos estaban dispuestos a morir por ella.

- Lo importante ahora es no rendirnos- La castaña siguió hablando, con creciente optimismo -Tal vez ahora la situación no sea favorable, pero estoy más que segura, que pronto vendrán los Ninja de Konoha a ayudarnos-

- Lo dice por Naruto-kun… ¿Verdad?- La Mizukage sonrió suavemente

- Sí, yo sé que se hará muy fuerte gracias a Ryu-san y si bien es muy joven y bajito, es alguien muy confiable, porque nunca rompe sus promesas- La sonrisa de Rimururu se hizo más expresiva para responderle a Mei

- No parece una descripción justa para nuestro salvador- La chica de cabello celeste se acercó, sonriendo con optimismo

- Pero… ¿Ese chico realmente va a venir?- Preguntó el pesimista Chojuro

- No lo sé…- Respondió la hermosa pelirroja -Pero Rimururu-sama cree en él… Y yo lo creo también-

- ¡Auxilio…!-

Lo que llamó la atención de los Ninja de Kiri no fue ese grito lleno de desesperación, sino la violenta explosión que le siguió. Muchos Jounin salieron proyectados al aire y cayeron pesadamente al suelo de las escaleras que iban a la planta baja, en medio de una violenta explosión de llamas que cimbró el lugar…

Las escaleras comenzaron a incendiarse y de entre esas flamas emergió una figura siniestra y brillante, la cual puso en alerta a todos los presentes. Rimururu quiso ir a ayudar a los Ninja caídos, pero Mei se lo impidió, poniéndose delante de ella y extendiendo sus brazos para abarcarla totalmente. Delante de la Mizukage, Chojuro y Ao se colocaron en posición de pelea, mientras la chica de cabello celeste hizo el movimiento de desenvainar una espada del guantelete de su mano derecha, liberando un brillo azul que se convirtió en una fina espada con empuñadura de dragón.

- Me alegra conocerte por fin, Rimu-chan…- Con un súbito estallido de Chakra, el ser disipó las llamas violentamente, revelándose como Tung, el Shogun del Dogun

- ¡¿Qué demonios es esa cosa?!- Exclamó aterrado Chojuro

- ¡¿Quién eres?!- Mei Terumi encaró fieramente al ser metálico

- Yo soy Tung, Shogun del Dogun… No pude evitar escuchar que esperaban al enano, pero para su desgracia, lo puse a dormir hace unos días… ¡Ja, ja, ja!- La castaña miró con horror al intimidante ser, que reía a su vez en forma siniestra

- ¡No pasarás monstruo, protegeré a Mizukage-sama…!- Para evitar ser víctima de su miedo, el joven integrante de los Siete Espadachines se lanzó al frente, liberando su espada, la Hiramekairei

- Desaparece, gusano…- Tung colocó sus dos manos delante de él -¡Netton: Metsuha (Elemento Calor: Onda Destructora)…!-

De las manos del Shogun un estallido de Chakra salió disparado violentamente, dando de lleno de Chojuro y lanzándolo lejos ante la mirada llena de terror de los Jounin, así como la expectación de la mujer de cabello celeste, Ao, Mei y Rimururu. El espadachín se estrelló violentamente en uno de los pilares, con el cuerpo humeante y al instante cayó al suelo pesadamente. Sus ojos estaban en blanco y presentaba quemaduras por todo el cuerpo. La Hiramekairei cayó segundos después, con estrépito.

- Llegó la hora de tu muerte, Rimu-chan… Contigo se irán las esperanzas de la Nación del Agua… ¡Ku, ku, ku!- El Shogun comenzó a caminar confiado hacia Rimururu y Mei

- ¡Maldito…!- Susurró la Mizukage, abrazando a la princesa protectoramente y dispuesta a protegerla

- Naruto…- Rimururu apretaba los dientes, debido a la ira que reprimía, resultado de ver la facilidad con que Tung derrotaba a los Ninja de su Nación.

Ao y la chica de cabello celeste se acercaron de inmediato hacia el derrotado Chojuro. El Ninja Sensor usó el Byakugan que tenía debajo de su parche derecho para observan detenidamente a su compañero y comprobar con horror lo que ya sospechaba: el Shinobi estaba muerto, sus órganos habían sido cocidos en su interior por la violenta corriente de Netton. De inmediato se puso en guardia y se orientó hacia el Shogun del Dogun.

Tung miraba con una perversa sonrisa a los numerosos enemigos dispuestos a enfrentarlo.

- ¡No dejaremos que le pongas un solo dedo encima a Rimururu-sama…!- Tres Jounin se armaron de valor para encarar al ser metálico, empuñando sus Kunai con decisión de pelear hasta el final -¡También pagarás por la muerte de Chojuro!- El trío ya se había lanzado hacia su enemigo

- ¡Imbéciles…! ¡Hyouton: Fubuki (Elemento Hielo: Ventisca)!- Abriendo su hocico, el Shogun del Dogun liberó una violenta corriente de aire frío, que en cuestión de segundos congeló a los tres Jounin en el aire -¡Desaparezcan de mi vista insectos…! ¡Bakuton: Bakudan (Elemento Explosión: Bomba Explosiva)!-

Sin dejarlos caer siquiera, liberó el Jutsu de sus fauces, consistente en una esfera brillante rodeada de relámpagos, la cual impactó en los tres y los voló en cientos de pedazos de hielo, ante la mirada de terror de los presentes, excepto por Mei Terumi, que se levantó violentamente, para encarar con marcada furia a su nuevo enemigo.

- Acabó con ellos fácilmente…- Susurró un Jounin, visiblemente atemorizado por la facilidad con la que Tung asesinó a sus compañeros

- No te dejes engañar…- La chica de cabello celeste tomó su arma con firmeza, mientras miraba con expectación a su enemigo -Si los pudo acabar así, es porque al congelarlos volvió sus cuerpos frágiles a la explosión… E igual Choujuro se precipitó al atacar-

- Vaya, tenemos a una muñequita muy brillante entre nosotros…- El Shogun del Dogun clavó su mirada en la espadachín

- ¡Mi nombre es Umi Ryuzaki y soy la líder de los Siete Espadachines!-

- ¡Y soy Mei Terumi, La Godaime Mizukage, quien vengará a los Ninja que acabas de asesinar!- La Mizukage se posó junto a la peliazul -¡Protegeré a Rimururu-sama hasta la muerte!-

- ¿En serio…?- El ser metálico sonrió burlonamente

- Ataca con tu Hyouton, yo lo haré con mi Youton… El cambio entre temperaturas lo hará pedazos…- Susurró Mei a Umi, quien asintió suavemente con la cabeza, sin desviar la atención de su enemigo -¡Ahora…!- La Mizukage realizó a gran velocidad una combinación de sellos

- ¡Hyouton: Kouri no Yaiba (Elemento Hielo: Espadas de Hielo)…!- Al tomar vuelo y agitar su espada, Umi liberó una lluvia de estacas de hielo en dirección a Tung

- ¡Youton: Yougan no Atsuryouku (Elemento Lava: Presión de Lava)…!- De la boca de la Mizukage salió la poderosa corriente de lava a presión.

Tung recibió de lleno los ataques. Primero las estacas de hielo golpearon violentamente por todas las esferas metálicas que formaban su cuerpo y al instante fue golpeado por la corriente de lava, que termino por sepultarlo en el material ardiente. Todos permanecían expectantes, pero los Jounin y Chunin también estaban asombrados por la demostración del poder de la Mizukage y Umi, también llamada Guerrera Mágica por su habilidad en el Ninjutsu y el Kenjutsu. La lava comenzó a enfriarse lentamente, pero súbitamente se solidificó de golpe y Tung emergió de la tierra ya fría, completamente ileso y con mayor confianza que antes ante el terror marcado de todos los presentes.

- Bueno, como ya me hicieron el favor de mostrarme su poder- Tung levantó su mano derecha y la agitó suavemente en señal de desprecio -Ahora yo les regresaré la cortesía con creces… ¡Bakuton: Bakugan (Elemento Explosión: Esfera Explosiva)…!- Extendiendo su mano al frente, el Shogun del Dogun lanzó una esfera brillante que se dirigió a gran velocidad hacia Mei, Umi y Rimururu

- ¡Aoi Tatsumaki (Torbellino Azul)…!-

Poniendo su mano libre al frente, Umi liberó una corriente de Chakra azul que protegió a todos de la explosión. Cuando el polvo levantado por su ataque se disipó, después de unos instantes, pudo ver que sus enemigos estaban a salvo de su ataque. La peliazul miraba fieramente al Shogun del Dogun, con su mano al frente para mantener la barrera de Chakra.

- Veo que no son tan miserables después de todo…- El ser metálico sonrió con sorna

- ¡Esta defensa podrá resistir ese Jutsu sin importar cuantas veces lo lances…!- La peliazul retó de inmediato a su enemigo

- ¿En serio…? Ok, ya entendí, pero si quieres lucirte de ese modo, yo también tengo un par de trucos bajo la manga…- Dijo el Shogun, restándole importancia a las palabras de la Guerrera Mágica

- ¿Trucos?- Susurró Umi, mientras los Ninja de Kiri miraban con desconcierto a su enemigo, quien ya había puesto sus dos manos al frente

- Ba…- Una esfera de luz se formó frente a las manos de Tung -Ku…- Otra esfera apareció al instante -Ton…- Le siguió una tercera -Ba…- Apareció una cuarta -Ku…- Se agregó una quinta -Ge…- La sexta se hizo presente -Ki…- Una séptima se formó -¡Bakuton: Bakugeki (Elemento Explosión: Bombardeo)…!-

Las ocho esferas de Chakra Bakuton que se formaron salieron proyectadas a gran velocidad hacia el torbellino de Chakra, ante la mirada incrédula de Umi. Las ocho impactaron al mismo tiempo, provocando una explosión enorme que cimbró todo el lugar e incluso fue visible en las islas lejanas.

Red Daemon's volaba por el archipiélago de Kiri, buscando Daikanishima en particular. Lo hacía con calma, para no perder detalle. Los chicos también disfrutaban del paisaje, con el sol iluminando tenuemente el mar y dándose una apariencia estética. Los cuatro y el felino aprovecharon el idílico escenario para descansar un poco momento después del trago amargo de hace unos días en la base del Suigun. El dragón alado orientaba su mirada en las diversas islas del lugar.

- Esto es un buen descanso después de la última batalla que tuvimos…- Ukitsu bajó la mirada, con visible melancolía

- ¿Sabes? Ahora estaba pensando en algo- El peliazul dijo alegre, llamando la atención de la morena -Tal vez Shiryu pudo haber escapado… Digo, resistió el Raiton: Rasengan, el Oudama Ransengan Hadouryuken y todavía podía ponerse de pie… No me sorprendería que haya podido salvarse de ese lugar…-

- ¿Tú crees…?- Preguntó la azabache, ingenuamente

- Claro, después de todo fue alumno de Ryu-sensei y más que eso, es tu hermano…-

- Es cierto…- Ukitsu sonrió suavemente

- Vaya, es la primera vez que los dos se hablan… ¿Se dieron cuenta?- Azula sonrió en forma maliciosa, provocando sonrojo en ambos y una sonrisa en el rubio -¡Miren eso…!- El gesto animado de la princesa cambió a una expresión de confusión cuando vio un fugaz resplandor en el horizonte, que se extinguió en unos instantes

- ¿Qué habrá sido eso?- Dijo la azabache al aire, mirando el lugar con evidente confusión

- ¡Vamos en esa dirección…!- Exclamó el rubio al instante y el dragón se dirigió al lugar con un fuerte aletazo para aumentar la velocidad

- ¿Qué ocurre Naruto…?- Preguntó Touma con los ojos entrecerrados debido al viento

- Tengo un mal presentimiento… ¡Más rápido amigo…!- Fue lo que dijo el Chunin, ante la expectación de todos.

Como respuesta, Red Daemon's Dragon rugió con fuerza y aumentó de golpe su velocidad.

Rimururu abrió los ojos de forma tímida y comenzó a reincorporarse lentamente, mirando con rabia cómo todos a su alrededor estaban el suelo, si bien la barrera de Umi había evitado más muertes. Aún así, el panorama no era nada halagador para los Ninja de Kiri y para ella menos, siendo que era el objetivo del Shogun del Dogun. Por otra parte, Tung miraba complacido el resultado de su Jutsu, ya que la Guerrera Mágica se encontraba tendida en el suelo, con una visible quemadura todavía humeante en su vientre. Respiraba con dificultad y a su lado, Mei se arrastraba para ayudarla.

"Es un demonio… Puede lanzar ocho Jutsu Bakuton al mismo tiempo…" La princesa miraba al ser metálico con miedo

- Umi…- La Mizukage apretó los dientes, debido al esfuerzo que hacía para intentar ayudar a la malherida peliazul, porque gracias a ella sólo estaba lastimada superficialmente

- ¿A dónde vas?- Mei alzó la mirada con temor, para encontrarse con el Shogun del Dogun, cuyo pie estaba cerca de su rostro -Todavía tengo que darte las gracias por el baño de Youton de hace un momento…-

Ao y los pocos Jounin que permanecían conscientes, observaron con terror cómo Tung tomó a la Mizukage de la cabeza y alzó en el aire, quedando la palma de metal sobre el bello rostro de Mei, quien tomó la mano del ser metálico con las suyas para intentar soltarse y de inmediato comenzó a patalear desesperadamente, una vez que el aire comenzó a faltarle debido al frío metal sobre su nariz. El Shogun del Dogun rió con deleite, al saber ganada la batalla.

- Seguro te crees la gran cosa por ser bonita para los humanos… ¿Verdad?- Ante el terror de los espectadores, la mano de Tung comenzó a calentarse, hasta quedar al rojo vivo -¡Ja, ja, ja…! Seguro que tu autoestima sube hasta las nubes cuando las hormonas con patas alaban tu hermosura… ¿Cierto? ¡Pues vamos a hacerte más guapa! ¡Una cirugía laser te caerá bien…! ¡Ja, ja, ja!-

La impotencia se apoderó de todos cuando Mei comenzó a gritar ahogadamente como muestra del terrible sufrimiento que estaba experimentando, con ese metal al rojo vivo sobre su rostro. Pataleaba y pataleaba desesperadamente, tratando de mitigar su dolor con gemidos que apenas si eran escuchados debido a la mano de Tung…

Lentamente, mientras Rimururu observaba impotente y atónita, la Mizukage dejó de oponer resistencia hasta que quedó completamente inmóvil. Entonces fue que el cruel Shogun dejó de usar el Netton en su mano y esta volvió a su color normal, luego soltó a la pelirroja y al liberarla, mostró el terrible daño que le había hecho a su rostro, horriblemente quemado con la forma de la mano de Tung y con la piel asquerosamente achicharrada…

Lágrimas escapaban de los inflamados, deformados y enrojecidos ojos de la hace unos instantes hermosa mujer.

- Dijiste que ibas a proteger a Rimu-chan hasta la muerte… ¿Cierto? ¡Pues voy a tomarte la palabra!- Con un violento golpe en el vientre, Tung envió a la Mizukage a estrellarse contra uno de los pilares, cayendo pesadamente segundos después -¿Eso es todo? Sólo un poco de Netton en la cara y ya ni siquiera puedes levantarse… Que patético- Mei ya había perdido la consciencia, tras el violento impacto

- ¡¿Cómo te atreves a hacerle eso a una mujer?!- Exclamó Ao desde el suelo, con impotencia e incontrolable odio

- ¿A una mujer…?- El Shogun comenzó a caminar hacia el Jounin Sensor -En la guerra no existe el sexo… Este es un campo de batalla y sólo cuentan los sobrevivientes y los muertos- Sin misericordia, Tung pateó a Ninja Cazador en su espalda -¡Quien no quiera salir lastimado, no debió entrometerse!- El Jounin lanzó un grito ahogado con el golpe, dando varias vueltas antes de detenerse -¡Ja, ja, ja…!- El ser metálico regresó su atención hacia Rimururu -¿No estás de acuerdo conmigo, Rimu-chan? Apuesto a que tú ya estas lista para tener una muerte horrible…- La castaña miraba a su enemigo, tratando de controlar la enorme rabia que la invadía al ver cómo sus queridos Ninja estaban siendo cruelmente derrotados y torturados por ese despiadado ser.

- ¡Miren, al parecer están en problemas…!- Desde el lomo de su Invocación Sincronizada, Naruto señaló hacia la humeante fortaleza, pudiendo ver cómo alrededor de la edificación, las serpientes, los seres de roca y demás integrantes del Dogun ya habían matado a varios cangrejos venenosos

- ¡Escucha dragón, hay que aterrizar en el techo…!- Agregó la princesa de la Nación del Fuego con tono de mando

El dragón comenzó a descender al tiempo que Touma y Ukitsu se voltearon a ver con expresión seria…

Evidentemente, un nuevo combate se acercaba.

En la mano de Tung, lentamente las raíces de madera en su cuerpo comenzaron a extenderse y a tomar de manera gradual la forma de una estaca, que el Shogun del Dogun tomó con su mano, mientras la enfilaba hacia la indefensa princesa. La sonrisa en el rostro del Shogun se hizo más pronunciada cuando sacando fuerzas de flaqueza, Rimururu se reincorporó y posó sus manos al frente, con expresión decidida.

- ¡Hyouton: Fubuki (Elemento Hielo: Ventisca)!- Un violento aire frío a presión surgió de las manos de la castaña, congelando al Shogun

- ¡Esto no te servirá, Rimu-chan!- El hielo voló en pedazos cuando el cuerpo del Shogun comenzó a vibrar violentamente -Pues bien, morirás empalada desde la boca y este será el fin de la Nación del Agua… Con tu muerte, la gente perderá la esperanza de luchar y los humanos ya jamás pensarán en oponerse al Tengun… ¡Ku, ku, ku!-

- ¡La gente no perderá la esperanza…!- La princesa encaró con fiera determinación al ser metálico -¡Pronto aparecerá alguien que guiará a la gente a la victoria, la humanidad no se rendirá tan fácilmente!-

- Veo que tienes agallas… Lástima que deba empalártelas… ¡Muere, Rimu-chan!- Tung tomó vuelo para clavar la estaca en Rimururu -¡Arrepiéntete y vete al más allá…!- El brazo de Tung comenzó a bajar a gran velocidad y la princesa cerró los ojos para esperar lo inevitable -¡Pero qué…!-

La castaña abrió los ojos nuevamente, para observar sorprendida cómo el Shogun se había detenido en seco, con la estaca a escasos milímetros de su cabeza. Tanto Tung como ella se dieron cuenta de que el mango de una Kodachi parecía estar clavado en la zona de lo que parecía ser el hombro de Tung y eso era lo que le impedía el movimiento. La castaña reconoció el mango de esa arma al instante.

"Esa Kodachi es la de…" Susurró incrédula la castaña -¡Naruto!- Exclamó una feliz Rimururu.

Tanto el Shogun como la princesa voltearon a la espalda del ser metálico con sorpresa, para encontrarse con el rubio Chunin de Konoha. Al instante se formó una sonrisa en el rostro de la princesa, mientras que un rictus de furia se había hecho presente en el rostro del Shogun, al ver delante de él al chico que había vencido al Rey Mono Infernape y al Caballero Dragón Shiryu. Naruto estaba en guardia, listo para atacar a ese enemigo, con el que se había encontrado tan sólo un par de días antes, tan concentrado en vencerlo para salvar a Rimururu, que ni siquiera le dirigió un saludo a su amiga.

- ¡Eres tú…!- Exclamó el Shogun, incrédulo -¡¿Cómo demonios escapaste de ese lugar?!-

- ¡Aléjate de Rimu-chan, te lo advierto, Tung…!- El rubio encaró al instante a su enemigo

- Kh… ¡Maldito mocoso, a mí no me vas a dar órdenes…!- Súbitamente el ser metálico lanzó la estaca de madera a una velocidad sorprendente hacia el Chunin

- Si tocas a Rimu-chan…- El rubio posó su mano delante de él, formando un Rasengan que al contacto con la estaca, la hizo pedazos en forma de pequeñas astillas de madera ante la marcada sorpresa del Shogun -¡Te juro que te vas a arrepentir!-

- Enano insolente…- Bramó furibundo el Shogun mientras se sacaba la Kodachi del cuerpo y la lanzaba al suelo con desprecio -Así que me voy a arrepentir…- Tung echó su puño hacia atrás -¡Quiero ver que me pongas un dedo encima!-

Inmediatamente el Shogun lanzó un golpe a gran velocidad, mientras su brazo se estiraba de forma irreal, dejando ver más a fondo su soporte de madera, a manera de esqueleto. Sin embargo, el rubio se agachó a tiempo para esquivar el golpe que fácilmente atravesó uno de los pilares de la fortaleza. Al instante, Naruto saltó hacia el rostro de Tung, con el puño preparado para lanzarle un golpe y sin perder tiempo, lanzó el ataque a su brazo extendido, en la zona que sería el codo.

- ¡Taiken…!- En el rostro del Shogun se notó que resintió el golpe que recibió en su extremidad

- Imbécil…- Tung sonrió suavemente -¡Netton: Metsuha!-

El torrente de Chakra rojizo salió del hocico del Shogun a quemarropa, sin embargo Naruto se apoyó en su puño para hacer fuerza y esquivar el ataque al impulsarse hacia arriba, contraatacando a su vez al Shogun, dándole una patada entre los ojos para impulsarse y caer suavemente a unos metros del ser metálico. Tung observó con sorpresa a su enemigo, mientras comenzaba a reflexionar en su mente.

"Es muy rápido… ¿Quién es este mocoso?"

- ¡También pagarás por la muerte de Shiryu, él ya se había arrepentido!- Naruto encaró con visible ira al ser metálico

- ¡Deja de decir estupideces y desaparece…!- En la mano derecha del Shogun se concentró una corriente de Chakra frío -¡Hyouton: Fubuki…!- El ataque de aire frió salió con marcada violencia y gran velocidad hacia el rubio

- ¡Netton: Enkouzan!- Un destello de Chakra rojizo pasó muy cerca de la cabeza del rubio y chocó de frente contra el Hyuton de Tung, neutralizándolo hasta que ambos ataques dejaron de ser emitidos

- ¡¿Quién es?!- Exclamó visiblemente sorprendida la princesa de la Nación del Agua

- Seguro esperabas a Zuzu…- Respondió la princesa de la Nación del Fuego, detrás de Naruto, con el puño extendido al frente

- ¿Azula?- Susurró Rimururu mirando incrédula a la otra princesa, que conocía como una persona cruel y sádica, guardando las debidas proporciones, no muy diferente al mismo Tung

- ¡¿Estás loca?! ¡De haber fallado me habrías matado a mí!- Reclamó el Chunin con gracioso enfado

- Eso no importa ahora…- Replicó Azula con seriedad

- ¡¿Cómo que no importa?! Ya me las pagarás después…- Aprovechando el desconcierto del Shogun del Dogun, Naruto se lanzó hacia él con el puño orientado hacia atrás -¡Trágate esto…! ¡Rasengan Taiken…!-

Tung instintivamente puso su brazo libre a manera de escudo entre su cabeza y el ataque de Naruto. La sorpresa en el rostro del Shogun fue mayúscula cuando su extremidad voló en pedazos tras recibir el golpe y con inercia cayó al suelo mientras que el Uzumaki tomó distancia, colocándose entre el Shogun del Dogun y la princesa de la Nación del Agua. El rubio parecía dispuesto a todo para protegerla, como ya se lo había prometido aquella ocasión, justamente en la misma isla donde se encontraban ahora.

"Fantástico Naruto… Has logrado manejar el Ninjutsu de forma increíble" La sonrisa de la castaña de la Nación del Agua se enterneció más "Me siento más tranquila ahora…"

"Sí, es él… El que derrotó a Infernape y a Shiryu… Cada vez que pelea con un Shogun, eleva su poder de forma impresionante" El ser metálico miraba en forma analítica a su enemigo, entrecerrando su mirada "Entonces va en serio…"

- ¡Naruto…!- El aludido y Azula voltearon hacia un boquete recién abierto en el techo de la fortaleza, de donde descendían Ukitsu y Touma para caer de pie

- ¡¿Se encuentran bien, Naruto-sempai?!- Se acercó la morena con visible preocupación

- No te preocupes, estoy bien…- Replicó secamente el rubio, sin despegar la mirada de su enemigo

- ¡Vamos a hacerle pagar lo que le hizo a Shiryu!- La azabache endureció la mirada al instante con visible odio apenas notó a Tung, cosa que notó Azula

- ¡Touma, Ukitsu…!- La princesa de la Nación del Fuego llamó la atención de sus dos amigos con el tono autoritario que usó -¡Ustedes dos vayan por los sobrevivientes, hay que atenderlos ahora! ¡Yo ayudaré a Naruto!-

- ¡Claro que no…!- Replicó furibunda Ukitsu al instante -¡Yo voy a ayudarle, tengo que…!-

- Vengar a Shiryu… ¿Cierto?- Interrumpió la princesa con desconcertante frialdad -Prefiero matarte yo misma antes que ver que la venganza envenene tu ingenuo corazón… Sólo te lo diré una vez más, vayan por los heridos y súbanlos a la convocación de Naruto-

- Azula-chan…- La sorpresa en el rostro de Ukitsu, dio paso a una discreta sonrisa al entender el verdadero significado de las palabras de su amiga -Entendido, Azula-chan… ¡Vamos Touma-kun!-

- De acuerdo- Asintió el chico al instante -Ten cuidado, Azula- Dijo serio el peliazul

- No te preocupes- Replicó la Chunin sin voltear -Estaré bien…-

De inmediato el arquero y la Vasto Lord se acercaron a los Ninja tendidos en el suelo, lamentando las muertes de los primeros Ninja que atacó Tung y que Umi no pudo proteger. Ukitsu llegó con la debilitada Guerrera Mágica, quien había recuperado la conciencia apenas en el instante que sintió las manos de la morena ayudándole a levantar la espalda para comenzar a atenderla. Para sorpresa de la Chunin, la líder de los Espadachines de la Niebla le quitó las manos del cuerpo con visible esfuerzo.

- Yo estoy bien… Ayuda a Mizukage-sama…- Susurró débilmente la peliazul, volteando con gran esfuerzo al lugar donde Mei Terumi estaba tendida en el suelo

- Sí…- La morena orientó su mirada hacia la pelirroja, acercándose a ella de inmediato, horrorizándose visiblemente de ver cómo había quedado su rostro cuando la recostó en su pierna -Pobrecita… ¡Ese monstruo es un bastardo!- Bramó la morena con rencor, al ver el deformado rostro de Mei

- Desgraciado…- Susurró a su vez Touma, cargando del brazo al lastimado Ao

- ¡No dejaré que le pongas una mano encima a Rimu-chan!- Naruto no despegaba la mirada de Tung, quien se reincorporaba lentamente

- ¡Ja, ja, ja…!- El Shogun comenzó a reírse en forma demencial, poniéndose de pie en forma súbita, desconcertando al rubio y a las dos castañas -Como quieras, esta chica ya no me interesa… ¡Porque me di cuenta de que tú eres una presa mucho más grande!- Del muñón de Tung surgieron nuevas raíces, en las cuales aparecieron con un fugaz destello las esferas de metal que componían su cuerpo, reparando el daño completamente

- ¡Le volvió a crecer el brazo…!- Exclamaron asombradas Azula y Rimururu, mientras Naruto endureció la mirada

- Naruto… ¡Tu cabeza será mía!- Exclamó el Shogun del Dogun, mientras estiraba súbitamente sus manos

- ¡Rápido, al suelo todos…!- El Chunin volteó a ver a sus amigos, al observar un Chakra plateado que se manifestó violentamente por todo del cuerpo de su enemigo

- ¡Seishiki no Jutsu (Técnica del Árbol de la Vida y la Muerte)…!-

Ante el temor de todos, Tung liberó un deslumbrante destello seguido de un estallido violento. Naruto colocó su brazo delante de sus ojos para intentar ver al Shogun, pero en medio de la luz sólo pudo distinguir una silueta de lo que parecían ser diez esferas entrelazadas entre sí. Al final, y tras resistir con todas sus fuerzas, todos terminaron de salir proyectados a sus espaldas tras la explosión tan sorpresiva como desconcertante del Shogun del Dogun…

El estallido en el último piso de la fortaleza fue visto por los subordinados de Tung dispersos por toda Daikanishima, quienes sonrieron por igual, en forma perversa.

Lentamente, la vista de todos se fue aclarando, mientras lo que pudieron hacerlo, se reincorporaron con dificultad para tratar de entender lo que había intentado el ser metálico. Umi y Rimururu habían quedado inconscientes tras haber caído violentamente. Ukitsu había protegido a la malherida Mei, mientras que Touma había hecho lo propio con Ao, en tanto que Azula terminaba de ponerse de pie, ayudada por el rubio. Cuando recuperaron la visión completamente, pudieron ver al Shogun del Dogun con una expresión confiada en su rostro…

Naruto lo encaró de inmediato.

- ¡No me vencerás con eso…!- Exclamó el Chunin, colocando su puño al frente en actitud desafiante

- De hecho ya perdiste la batalla…- Replicó tranquilamente el Shogun -Lo que viste no fue solamente un ataque, fue también una señal para mis tropas… Porque una batalla infernal está a punto de comenzar- El tono perverso de Tung puso nervioso al rubio y a la castaña.

Red Daemon's y Artemis, que seguía posado sobre la cabeza del dragón, miraban con desconcierto el boquete que habían abierto los chicos para entrar por sorpresa y ayudar a los Ninja de Kiri. Ambos estaban desconcertados tras el repentino destello que había aparecido en el lugar, pero cuando un misterioso terremoto comenzaba, voltearon con desconcierto hacia los alrededores de la isla, hasta que ubicaron el litoral norte y en el litoral sur, lo que parecían ser dos montañas que surgían súbitamente de la tierra y mientras lo hacían, provocaban un violento terremoto. De inmediato se mostraron sorprendidos con ese extraño hecho.

- ¡Miau…!- El gato se cubrió los ojos con sus patas mientras se encogía, visiblemente temeroso.

A Naruto y los demás, les resultaba difícil estar de pie, debido a que el movimiento telúrico era violento y los había sorprendido. El ataque de Tung no tenía nada de especial, fuera de ser una violenta explosión de Chakra… Sin embargo nadie podía explicarse qué era lo que estaba provocando esa violenta sacudida. Cimbrado por el terremoto, el Uzumaki de inmediato volteó a ver fieramente al Shogun del Dogun, que había recuperado su sonrisa burlona.

- ¡¿Qué demonios es lo que está pasando…?!- Preguntó fieramente el rubio

- ¡Llegó la hora de dar inicio al espectáculo!- Replicó el ser metálico, con desconcertante deleite.

Finalmente, ante la mirada expectante de los diversos seres que conformaban el Dogun, las dos montañas que habían visto el felino y el dragón alado, estallaron con estruendo, revelando dos tablillas de piedra, de enorme tamaño y que permanecían flotando en el aire. Ambas tablillas tenían el mismo símbolo, consistente en lo que parecía ser un árbol con diez ramificaciones, las cuales tenían una esfera cada una y de la esfera de lo que sería la raíz, surgían a su vez ocho ramificaciones similares a plumas alargadas. Las esferas tenían inscritas varias letras en un idioma desconocido. La del sur era blanca y la del norte era negra.

- ¡La Shiki no Sekiban (Tablilla del Árbol de la Muerte) está completa…!- Bramaron los seres del Tengun alrededor del objeto tan negro como la noche misma

- ¡La Seiki no Sekiban (Tablilla del Árbol de la Vida) está completa…!- Exclamaron los seres alrededor de la tablilla de color blanco como una hermosa perla.

Naruto y los demás seguían desconcertados con el intenso terremoto, mientras que en el exterior ambas tablillas gigantes comenzaron a brillar, con sus respectivos colores, para posteriormente emitir un rayo cada una, los cuales se encontraron justo en el centro de la distancia entre ellas, el lugar donde estaba la fortaleza. Ambas luces se mezclaron, hasta adquirir un tono plateado y a continuación descendieron para cubrir toda el área de forma similar a un gigantesco domo de Chakra. Artemis y Red Daemon's miraban visiblemente confundidos lo que estaba pasando, ya que cuando el domo de Chakra plateado estaba erigido, todo se calmó.

- El temblor se detuvo…- Susurró Touma, pudiendo por fin estabilizarse

- ¡¿Qué demonios fue lo que hiciste, Tung…?!- Exclamó Naruto, visiblemente furioso

- ¡Este es el Seishikikekkai (Barrera del Árbol de la Vida y la Muerte)!- Exclamó el Shogun del Dogun con tono triunfal

- ¿Seishikikekkai?- Repitió Naruto con desconcierto

- Esta es la táctica final del Dogun…- Respondió el extraño ser con demencial regocijo y el rubio asoció esa expresión al instante con Orochimaru -¡Ahora ya no pueden hacer nada más que esperar a que los mate a todos ustedes!-

- ¿Crees que nos vas a detener con un simple terremoto?- Preguntó la princesa de la Nación del Fuego, sonriendo sutilmente -Eres más imbécil de lo que pareces-

- Adelante mocosa, atácame si te atreves… O si puedes…-

- ¡Ahora veras…! ¡Netton: Enkouzan…!- Azula lanzó su puño al frente inmediatamente, pero para sorpresa de todos, no ocurrió nada en absoluto "¿Qué está ocurriendo?" La sonrisa de Azula desapareció al instante "No… No es posible…" De inmediato volteó hacia Naruto -¡Lo que sea que haya hecho, está bloqueando mi flujo de Chakra…!-

- Quieres decir que…- Naruto miró con creciente incertidumbre a su amiga

- Veo que por fin han entendido…- Tung sonrió aún más confiado que antes

- ¡No, no puede ser…!- Inmediatamente el rubio se lanzó al ataque, respondiendo Tung igual, ambos dirigiéndose a un encuentro frontal, ganando Naruto y golpeando lo que sería el pecho del Shogun, pero para su sorpresa, el ser metálico ni siquiera se inmutó con el golpe "¡Maldición…! ¡Yo tampoco puedo manejar mi Chakra libremente!"

La respuesta del Shogun del Dogun fue tomar de la cabeza al rubio y lanzarlo violentamente al suelo. De inmediato el Uzumaki se puso de pie y ante la expectación de todos comenzó un combate de Taijutsu contra el ser metálico. Todos, en especial la castaña, pudieron observar que ahora era el Chunin quien tenías serias dificultades para esquivar los ataques de Tung…

Finalmente, tras esquivar uno de los poderosos y rápidos puños del extraño ser, Naruto no pudo evadir un segundo golpe que le dio en pleno rostro y lo envió a volar un par de metros, dando varias vueltas en el aire antes de caer pesadamente. Antes de que pudiera levantarse, el Shogun posó su frío pie sobre la espalda del rubio, comenzando a presionarlo contra el suelo.

- ¡Naruto-sempai…!- Ukitsu desvió su atención de la herida Mei para voltear a ver cómo el Shogun ya dominaba la situación

- Es imposible… ¡Tung se hizo más fuerte de un momento a otro!- Reflexionó Touma, desconcertado por el giro que habían dado los acontecimientos

- No fue así, más bien ustedes se debilitaron…- Respondió el ser metálico con una sombría sonrisa, llamando la atención de los que permanecían conscientes -Usando la Tablilla del Árbol de la Vida- El Shogun señaló el objeto, visible a lo lejos -Y la Tablilla del Árbol de la Muerte- Dio un giro de ciento ochenta grados para mostrar la otra tablilla -Se ha formando una poderosa barrera por toda la zona, tomándome a mí como núcleo… Tanto el Chakra como sus componentes, el Taiki (Energía Física) y el Reiki (Energía Espiritual) de todo aquél que se encuentre en esta área, son bloqueadas…- Con su pie, giró a Naruto todavía en el suelo para aplastarlo con el pie posado en su pecho -Así, el poder de este maldito mocoso es igual al de un Ninja cualquiera…-

- ¡No, no es posible…!- Replicó Azula, visiblemente alterada

- Kh… Eres un maldito cobarde…- Naruto encaró como pudo a Tung -¡¿Acaso no sabes pelear de frente?!-

- Ja, creo que esa pregunta se contesta con la forma como maté al imbécil de Shiryu… ¿Sabes? A mí no me gusta pelear…- Respondió el Shogun tranquilamente -¡Lo único que me gusta es ganar!- Exclamó al tiempo que pateaba brutalmente al Uzumaki y lo mandaba a volar…

El rubio fue atrapado en ese momento por Azula y Ukitsu, quienes se dispusieron a pelear contra el enemigo. Recargando a Ao en un pilar cercano al cual la morena había colocado a Mei, el arquero se unió a sus amigos para encarar al ahora imponente y aparentemente invencible monstruo. La morena fue la primera en lanzarse al frente, para ser recibida por un violento golpe del Shogun justo en medio de su rostro y que la mandó a estrellarse contra uno de los pilares, cayendo pesadamente.

De inmediato Tung se lanzó contra los tres alumnos de Ryu restantes, que pudieron esquivar un golpe del ser metálico apenas por milímetros. Azula con una expresión ligeramente graciosa debido a la sorpresa de no poder controlar bien su cuerpo y Naruto con marcada furia en el rostro, miraban preocupados a su poderoso enemigo. Finalmente el rubio fue alcanzado por un segundo golpe y salió proyectado un par de metros a su espalda, ante la mirada llena de preocupación de la princesa de la Nación del Fuego, quien recibió un tercer golpe, siguiendo al rubio en la trayectoria a la que lo había mandado a volar el Shogun. Touma esquivó un cuarto golpe y tras retroceder ligeramente, preparó su arco para lanzar su ataque característico, pero su Chakra tampoco se difundió por la fecha.

"El Shinkuuha tampoco funciona…" Pensó el peliazul, con visible preocupación en su rostro, sin embargo reaccionó a tiempo para esquivar una patada de Tung

"Maldito monstruo… Con ese truco que usó puede matarnos cuando quiera, sólo está jugando con nosotros…" Pensó Azula, mientras se reincorporaba lentamente y volteaba a ver de reojo a la Mizukage "Y los heridos pueden morir si no reciben atención médica con prontitud… Seguramente el Ninjutsu Médico tampoco funcionará…" La castaña cerró los ojos por un momento -Naruto, hay que escapar de este lugar- Susurró para que sólo el aludido, quien estaba cerca de ella, lo escuchara

- ¿Qué dices…?- Replicó Naruto, también susurrando y además sorprendido

- Debemos escapar en Red Daemon's, porque si seguimos peleando con esta desventaja, seguramente ese monstruo nos matará…- Agregó Azula, mirando fijamente cómo el peliazul recibía una violenta patada en el vientre que lo enviaba a caer pesadamente, cerca de una lastimada Ukitsu, la cual luchaba por ponerse de pie

- Yo no quiero perder contra un bastardo como él…- Replicó con furia el rubio, mientras se levantaba

- ¡No seas necio!- La castaña tomó firme el brazo de su amigo -Con esa actitud lo único que conseguirás es que nos maten a todos, vamos, debemos ir por Rimururu y escapar…- Dijo Azula, manteniendo la discreción para que su enemigo no la oyera -Rescatarla es nuestra prioridad…-

- ¡Ya te dije que no voy a huir…!- Con un movimiento brusco, el rubio se soltó del agarre de Azula -¡No me iré de aquí sin haber vencido a ese maldito cobarde!-

Tung, que en ese momento ya había levantado a la azabache y al peliazul del cuello, disponiéndose a ahorcarlos, escuchó el grito de Naruto. Su mirada se entrecerró en forma siniestra y de inmediato soltó a los alumnos de Ryu, lanzándolo lejos y volteando a ver a la princesa de la Nación del Agua, mientras el Hashiba y la Kankichi se reincorporaban lentamente. El rubio volteó sorprendido cuando Tung ya estaba a un par de pasos de la inconsciente Rimururu…

- ¡Rimu-chan…!- Naruto lucía realmente angustiado

- ¿Pensaban dejarme plantado? Y yo que me molesté en poner el Seishikikekkai para hacer esto más divertido…- Tung volteó a ver al rubio mientras tomaba a la chica de la cabeza y la levantaba hasta suspenderla varios centímetros del suelo con la cara hacia los alumnos de Ryu

- ¡¿Qué piensas hacer?!- Naruto observaba con visible temor por la suerte de la primera amiga que había tenido en su vida

- Simplemente, quiero darte una razón para que no huyas de aquí…- La sonrisa del Shogun del Dogun se torció aún más

- ¿Qué…?- Replicaron el rubio y la castaña, visiblemente sorprendidos

- ¡Shouton: Mugenrou (Elemento Cristal: Prisión Infinita)…!- Lentamente, de la mano de Tung que sostenía la cabeza de la princesa, comenzó a extenderse lo que parecía ser cristal de amatista, que comenzaba a envolver a Rimururu

"¿Qué ocurre…?" Fue en ese momento que la chica recuperó la consciencia.

Rimururu observó con desconcierto cómo su mirada comenzaba a volverse violeta, como si tuviera puestos unos lentes para el sol, pero observó confundida cómo Naruto, Azula y posteriormente aquél peliazul y la chica morena la observaban con notorio desconsuelo, cada uno a sus estilos. El cristal se extendió por todo su cuerpo, primero rodeándola superficialmente, después comenzó a tomar la forma de un cristal alargado de tipo octagonal…

Cuando quiso extender su mano hacia Naruto, fue que el cristal se consolidó totalmente y quedó atrapada en su prisión de cristal, con un gesto de notoria tristeza mientras trataba inútilmente de alcanzar a su rubio amigo. Umi volteó hacia el lugar de la batalla, con sus últimas fuerzas y quedó horrorizada al ver que su adorada princesa, había quedado atrapada en el cristal, como una joya humana…

Era doloroso ver que en el ojo derecho de Rimururu había quedado una lágrima, justo cuando iba a derramarse.

"Naruto…" Pensó la princesa desde su prisión, mientras Tung clavaba la tétrica Joya en el suelo "Déjame aquí… ¡Tienes que escapar!"

- ¡Rimu-chan…!- La expresión de dolor e impotencia en Naruto era evidente

- No hay mejor forma de coronar un triunfo de este calibre que con una joya tan hermosa, ¿No lo crees así, Naruto-kun…? ¡Ja, ja, ja!- La demencial sonrisa del Shogun se pudo escuchar por toda Daikaishima

- ¡Bastardo…!- Bramó iracundo Naruto, siendo contenido por un agarre de Azula para evitar que se lanzara contra Tung -¡Desgraciado!-

- Esta hermosa joya no sólo es una gema de extraordinaria belleza… Dentro de cuarenta y ocho horas, drenará completamente la vida de Rimu-chan… Poco a poco absorberá su Chakra y ella irá perdiendo poco a poco su energía y también su cuerpo y su carne, hasta que muera y aún muerta, seguirá perdiendo sus tejidos hasta dejarla en los huesos… ¿Realmente te irás?- Tung abrazó la prisión de cristal, justo a la altura de la cintura de Rimururu -No, los alumnos de la patética Ryu no son de esa calaña…- Dijo el Shogun, parafraseando a Azula durante la batalla con Infernape

- ¡Quítale tus asquerosas manos de encima…!- Con un movimiento brusco, Naruto se liberó del agarre de su amiga y se lanzó hacia el Shogun

"Naruto…" La tristeza era visible en la mirada de Rimururu, sabiendo que el rubio podría morir por intentar salvarla

- ¡No caigas en su juego, Naruto!- Exclamó la princesa libre, visiblemente contrariada

- Sabía que no te irías sin ella… ¡Ven entonces e inténtalo! ¡Sólo matándome podrás liberarla de esa prisión…!- El ser metálico se puso en guardia para recibir a Naruto…

Notas

Antes que nada, el título del capítulo es por algo, ya que al igual que su creador, Tung es un frío estratega y un ser cruel por naturaleza, aunque puede que incluso supere a Orochimaru en ambos aspectos.

Con relación a los fics de Naruto en general, una cosa que no me ha terminado por convencer, es que hay personajes que tienen una especie de inmunidad al sufrimiento y casi siempre salen airosos debido a x, y o z factores, sin importar en qué bando estén. Hoy le he quitado esa inmunidad no oficial a Mei Terumi… ¿Por qué? La verdad, un ser como Tung, con un origen artificial, en este caso creado por Orochimaru, no se fija en las apariencias y de hecho, le gusta torturar a sus enemigos con crueldad y saña.

Ahora, en relación a la forma en que Naruto lo combate eficazmente al principio, se debe a que el rubio se ha desarrollo rápidamente desde que comenzó la aventura y la presión sobre él es mucho mayor que en el canon, además de otros factores que intervienen: no es lo mismo por ejemplo, que tras la batalla en el Valle del Fin contra Sasuke, Naruto tenga 3 años para entrenar y enfrentarse a los Akatsuki, a saber que si no domina el Raiton: Rasengan en un día, Shiryu podría atacar Konoha tras su hipotética victoria en Kiri.

Haciendo un cálculo rápido, Naruto tendría más o menos el mismo poder en esta parte de la historia, que durante su lucha en el canon contra Pain.

Umi Ryuzaki (Renombrada 'Marina' en el doblaje) es un personaje de Magic Knighit Rayearth o Guerreras Mágicas, de ahí el apodo como se le conoce y como es evidente, en esta adaptación, ella es la líder de los Siete Espadachines de la Niebla.

Con respecto a Tung, como se vio en el capítulo, el tiene la capacidad de usar varios elementos secundarios y esto se explica debido a su origen como experimento de Orochimaru, lo cual ahondaré más a detalle durante los siguientes capítulos de este arco argumental. La prisión de cristal de Tung está basada en el Escudo Amatista de Alberich de Megrez Delta, Dios Guerrero de Asgard, personaje de Saint Seiya.

En relación al Getton de Darui, es básicamente el Ranton (Elemento Tormenta) del Manga, pero le cambio el nombre para contraponerlo con el Nitton de Orochimaru y Ryu.

Eso sería todo por ahora.