Naruto Zarya
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Bien, como dije, semanalmente subiré los capítulos de este arco argumental los sábados (Hora de México). Antes, paso a los reviews:
CCSakuraforever: Así es, las cosas para Naruto y los demás se van complicando más y más tanto para salvar a Rimururu como en el Mundo Ninja.
alexzero: Pues si, Tung es realmente un tramposo de primera y como él mismo dijo: no le interesa pelear, lo que le interesa es ganar.
dragon titanico: Así es, Tung es de los más crueles y malvados, además de lo ya explicado en relación al progreso de Naruto en el fic. Con relación a Guerreras Mágicas, soy hasta cierto punto, retro en mis gusto, je, je, je.
claudio: Llegado el momento se explicará lo relacionado al Rinnegan en el fic, pero va más mucho más allá de Rikudou Sennin.
Ahora sí, al fic:
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- Probando, uno, dos, tres…- (Personaje hablando)
"Bah, que tontería" (Personaje pensando)
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(Lo escrito entre puntos suspensivos en cursiva son recuerdos)
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Lo escrito en cursiva sin comas ni guiones y centrado, son narraciones, de los personajes o mías o documentos.
"Si está escrito entre comillas, son pensamientos de los personajes…"
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XXII: Un escenario aterrador
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- Eso es- Tung sonrió con burla -Con ese entusiasmo…- Recibió al rubio con un golpe que le dio de lleno en el rostro -¡Ven e intenta eliminarme!- Azula se sorprendió al ver la diferencia existente entre su amigo y el Shogun, ya que Naruto salió proyectado violentamente hasta estrellarse con una facilidad tremenda
- ¡Ukitsu, Touma…!- Los aludidos se acercaron de inmediato a la princesa
- ¿Qué sucede…?- Preguntaron ambos, apenas llegaron junto a su amiga
- Ustedes dos, lleven a todos los heridos a la invocación de Naruto para escapar… ¡Háganlo rápido…!- Exclamó autoritaria la princesa
- ¿Entonces vamos a huir?- Replicó Touma, visiblemente confundido, mirando preocupado a la Princesa de la Nación del Agua
- Pero… ¿Qué pasará con Rimururu-sama?- Agregó Ukitsu, también desconcertada
- De cualquier forma, si nos matan ella estará condenada… ¡Pero si escapamos, aún podremos salvarla!- Replicó la princesa con firmeza y rápidamente, orientó su rostro hacia el boquete -¡Rápido dragón, tu cola!-
La cola de Red Daemon's Dragon comenzó a bajar por el agujero en el techo y sin perder tiempo, la morena y el peliazul comenzaron a cargar a los sobrevivientes hacia la extremidad, aprovechando que Tung seguía entretenido con el Uzumaki…
El rubio recibió otro violento golpe de la cara, cayendo pesadamente a varios metros del Shogun del Dogun. Naruto alcanzó a reaccionar justo cuando un segundo golpe del ser metálico ya iba directo a su cuerpo. Con gran agilidad logró rodar para evitar el ataque, que debido a la fuerza que llevaba, clavó el brazo de Tung en el suelo. Aprovechando que no se podía mover, el rubio le lanzó un puñetazo a la cara del Shogun, quien sólo atinó a defenderse colocando su brazo al frente, a manera de escudo. Con furia en su expresión a la hora del impacto, Naruto consiguió romper la extremidad del Shogun, justo antes de lo que sería su codo.
- Oh…- Murmuró el Shogun para sí mismo mientras el Chunin caían de pie, un par de metros detrás de él -Es sorprendente… Todavía te queda mucha energía… ¿Verdad? Dentro del Seishikikekkai el poder del enemigo desciende a una sexta parte- El brazo cercenado del Shogun comenzó a crecer lentamente ante la expresión sorprendida de Naruto -Eso quiere decir que superas esto por seis… Es impresionante, je, je, je… ¡Pero…!- El brazo de Tung terminó de reconstruirse, como en la ocasión anterior -¡No podrás ocasionarme una herida de muerte mientras estemos en este lugar!- Estirando su recién crecido brazo, le dio dos violentos golpes sucesivos en el estómago al rubio, quien no pudo ver los ataques
- Agh…- El rubio cayó pesadamente, tosiendo sangre
- Naruto, debemos escapar…- Azula se acercó para ayudarle a su amigo a levantarse
- Ya te dije… Que no…- Al Chunin le costaba trabajo respirar -No ves… ¿No ves cómo está Rimu-chan?-
- Mientras sigas vivo, él no la matará… Está tras de ti y ella es la carnada- Replicó la castaña, tratando de mantenerse lo más fría posible -Tienes que entender, si no huimos vamos a morir… Después podemos regresar a salvarla con un plan elaborado, la desventaja que ahora tenemos es demasiada… ¡Date cuenta!-
- ¡Ya te dije que no!- Haciendo uso de sus menguantes fuerzas, Naruto se puso de pie y dio un paso para encarar a Tung -Yo… Voy a pelear hasta el final- La mirada de Azula se endureció visiblemente
- ¡Ahí voy, Tung…!- El rubio nuevamente se preparó para atacar
- ¿Pero qué está haciendo…?-
El ser metálico se mostró impactado de un momento a otro, cuando vio que la princesa le había dado un golpe a Naruto de lleno en la boca del estómago, aprovechando que estaba distraído. El rubio volteó a dirigirle una mirada de confusión a su amiga, antes de que el aire terminara de escapar de sus pulmones junto con su consciencia. Cayó de lleno al suelo, ante la mirada seria de la castaña.
"Eso te pasa por necio…" La princesa cargó al instante al rubio sobre su hombro y se dirigió hacia la cola de Red Daemon's, Touma y Ukitsu en el techo ya esperaban a sus amigos
- ¡Azula, date prisa!- Exclamó el peliazul, llamando su atención
- Debes estar bromeando…- Tung posó su puño derecho cerca de su rostro, que comenzaba a manifestar el Chakra rojo del Netton -¡No irán a ningún lado!- Azula volteó a ver sobre su hombro al Shogun, mientras comenzaba a hurgar en el bolsillo de Naruto de forma que Tung no la viera, sin detenerse en su camino
- ¡Netton: Metsu…!- El Shogun estaba por lanzar su ataque mortal.
En ese momento, Azula sacó del bolsillo de Naruto uno de esos anillos metálicos con sellos explosivos en su circunferencia, Hakaisharin (Anillo de Destrucción), que el rubio usara como distracción durante su batalla contra Shino. Lo lanzó con sorprendente precisión y velocidad hacia la concentración del Chakra rojizo contactándolo de lleno y los sellos al interior del anillo metálico se extendiendo al instante ante la mirada de desconcierto del Shogun. Comenzaron a arder y detonaron en cuestión de segundos, provocando una explosión considerable mientras Azula llegaba a la cola del dragón alado y fue subida junto con Naruto, tras ser enrollada de su cintura…
El grito de dolor del Shogun del Dogun llegó incluso a ensordecer parcialmente la explosión. Finalmente, cuando el polvo levantado por el estallido se disipó, el Shogun del Dogun reapareció, si bien había perdido el brazo del costado donde había detonado el Hakaisharin y parte de lo que serían su tronco y pecho, sin mencionar un ojo y porción de la cabeza.
"Esa mocosa es bella y sobretodo, astuta…" Pensó serio el ser metálico, mientras el daño en su cuerpo comenzaba a repararse "Usó esa cosa aprovechando mi propio Chakra para detonar los sellos explosivos que contenía…" Tung miraba los restos del anillo "Porque sabía que con su poder bloqueado no podía detonarlo ella misma…" De inmediato volteó hacia el cielo, donde el dragón ya se alejaba volando con dificultad, debido a la sobrecarga de pasajeros que llevaba sobre su lomo, un total de veinticinco entre los chicos, los Jounin de Kiri supervivientes, Mei, Umi y Ao -¡Tropas de la Shiki no Sekiban, no los dejen escapar…!- Exclamó el Shogun, visiblemente furioso.
Sobre el lomo de la Invocación Sincronizada, Azula clavaba su mirada al frente, con evidente pesar…
Desde la batalla contra Infernape había prometido en silencio no volver a escapar de una batalla, pero nuevamente había tenido que hacerlo para salvar a los demás. Sentía las miradas sutilmente recriminadoras de Umi y Ao, lo peor era que podía entenderlos. Había dejado a Rimururu con la idea de que era el señuelo para que Naruto fuera tras Tung…
Aunque lo más importante, era que no podía entregar a su amigo rubio al enemigo. Por su creciente habilidad o por el tal Rinnegan que impresionó al mismísimo Orochimaru, pero Naruto no podía morir a manos del Tengun: literalmente, era la esperanza del mundo… Más importante que eso, ya consideraba al mocoso como a un amigo, porque desde Ukitsu, Ryu y el mismo Itachi, nunca había sido tan cercana a alguna persona, a pesar de su particular relación de riñas, desacuerdos y disputas.
- Discúlpenme…- Susurró débilmente la princesa -Pero…-
- No te preocupes, Azula-chan…- Replicó la morena comprensiva, quien sostenía al inconsciente rubio -Lo entendemos-
- Si tú no hubieras tomado la iniciativa, seguramente ya habríamos desaparecido… Vamos, levanta la mirada- El peliazul le sonrió mientras la tomaba del hombro
- Gracias…- Replicó Azula, mirando a su amigo conmovida
- Ahora vamos, debemos recuperar fuerzas, para salvar a Rimururu-sama- Ukitsu sonrió en forma optimista
- ¡No escaparán…!- Se escuchó una desconcertante luz chillona.
Red Daemon's orientó su cabeza hacia atrás, dirección en la que voltearon después los pasajeros del dragón, excepto el inconsciente rubio, cuidado por la morena. Varios seres similares a rocas se acercaban, al parecer lanzados a gran fuerza y velocidad desde la costa de Daikanishima por los Golem del Dogun. Sin dar tiempo a nada, Umi se puso de pie sobre el lomo del dragón, ayudada por Ao y colocó sus dos manos delante de ella.
- ¡Aoi Tatsumaki!- Ante la sorpresa de todos, de las manos de Umi salió la corriente de viento azul que detuvo la trayectoria de varios de esos seres, sin embargo la segunda al mando en Kiri tras Mei Terumi, cayó de rodillas después de lanzar su ataque, visiblemente agotada
- ¡Vamos, ahora que estamos fuera del Kekkai podemos utilizar Chakra!- Exclamó Touma, preparándose a lanzar tres de sus flechas al mismo tiempo -¡Shinkuuha!-
Las tres flechas se cargaron de Chakra en segundos y con gran habilidad, el arquero las disparó hacia los enemigos, atravesando a tres de ellos y las flechas continuaron su trayectoria, despedazando a varios más con una gran facilidad. Sin embargo la cantidad de seres de roca que los esbirros de Tung lanzaban continuaba creciendo. Eran demasiados para que los detuviera sólo él. La preocupación de los sobrevivientes a la batalla con el Shogun del Dogun aumentó cuando uno de los seres de roca alcanzó una de las alas del dragón, sólo para inmolarse en una explosión violenta, que salpicó de roca a los pasajeros de la invocación. Azula se unió de inmediato a su amigo, lista para complementar el ataque de Touma en tanto que Ukitsu miraba con creciente preocupación.
- ¡Shinkuuha…!-
- ¡Raiton: Kaminari…!-
Red Daemon's lanzó un rugido de dolor cuando un segundo ser alcanzó la misma ala y lentamente comenzó a perder altitud. Debido a las precarias condiciones de los pasajeros del dragón, todos se cuidaban de no caer al mar infestado de esos cangrejos gigantes y mortales, ya que si eso pasaba, no tenían escapatoria alguna. Por eso Ukitsu no se había unido a la castaña y al peliazul para ayudarlos a contener a los seres del Tengun, ya que estaba alerta por si debía ayudar a los heridos. El dragón estaba concentrado en mantenerse en el aire tras ser alcanzado por un tercer ser de roca, que explotó en su otra ala. No podía atacar porque debía asegurarse de transportar a sus pasajeros a la orilla y si se erguía para lanzar sus poderosas llamas, todos sus pasajeros caerían al mar.
- ¡Maldita sea, son demasiados!- Exclamó Azula con frustración, tras lanzar el Zangetsuha y acabar con varios
- Y estamos perdiendo altura…- Agregó Touma con creciente incertidumbre, tras usar el Shinkuuha, destruyendo a otros más
- ¡Vamos a caer al mar…!- Ukitsu se aferró al inconsciente rubio, preparándose para defenderlo en caso de ser atacados por los cangrejos gigantes.
En la costa de la vecina Daichabashima (Isla de las Hojas de Té Gigantes), una sombra observaba al dragón que volaba lentamente, cada vez más bajo…
Bastaba otro contacto de esos seres de roca para que el reptil se precipitara hacia el mar y junto con sus pasajeros se convirtiera en comida de los enormes crustáceos. Observó con detenimiento y después de unos instantes, comenzó una breve secuencia de sellos, que terminaron en el sello Tatsu delante de su rostro.
- ¡Katon: Hyaku Ryouryu (Elemento Fuego: Cien Dragones Cazadores)!-
Inhaló aire inmediatamente y exhaló una enorme esfera de fuego, la cual se dividió en cien dragones de fuego, de pequeño tamaño, que se dirigieron a enorme velocidad hacia los seres de roca que continuaban atacando Red Daemon's y ante la mirada llena de confusión de los pasajeros del dragón, limpiaron el cielo de esos seres en medio de pequeños estallidos de rocas y llamas en cuestión de segundos. Con visible esfuerzo, la invocación finalmente pudo recomponerse lo suficiente como para realizar un aterrizaje forzoso en la playa de Daichabashima. Debido al impacto, todos salieron proyectados al aire, cayendo pesadamente en la arena. El dragón desapareció en un destello repentino, mientras Artemis luchaba por desenterrarse, puesto que había caído de cabeza en la arena. Todos comenzaron a reincorporarse lentamente, preguntándose qué o quién los había ayudado en el último momento.
- ¿Quién pudo haber sido la persona que nos salvó…?- Preguntó la morena al aire, mientras levantaba al todavía inconsciente Naruto
- No lo sé… Pero parece que el Jutsu provino detrás de aquellas rocas junto a esos acantilados…- El peliazul señaló un lugar no muy lejano, donde se veía una profunda y oscura cueva, mientras le ayudaba a Ao y a Umi a reincorporarse con dificultad
- Vayamos a ver…- Dijo la princesa mientras rompía parte de su pantalón para cubrir el deformado rostro de la debilitada Mei.
Los chicos junto a los demás sobrevivientes, comenzaron a caminar hacia la cueva. Conforme se iban acercando al acantilado, pudieron notar una pequeña columna de humo emerger de la cueva y un olor dulce llegó a sus narices. Al llegar finalmente a la cueva, se sorprendieron de que lejos de ser un lugar tenebroso, era una especie de refugio, similar al escondite de Ryu y Hyouga cerca de Kiri. Cerca de las paredes de la cueva, notaron unas parcelas visiblemente cuidadas donde crecían flores de té de Jazmín. Finalmente al llegar al interior se encontraron con un horno de roca, de donde provenía ese olor que Azula pudo reconocer como el té ya preparado. Encima tenía una olla sobre la rejilla, se encontraba un peculiar personaje: un anciano de amplio abdomen y calvo en la parte superior de la cabeza, con una larga barba, ataviado con ropa de la realeza de la Nación del Fuego, sentado de espalda a todos…
La princesa se acercó desconcertada, al reconocer a ese hombre.
- Veo que lograron sobrevivir al choque…- Dijo la persona misteriosa, tras dar un sorbo al vaso de té que sostenía entre sus manos
- ¿Tío Iroh?- Preguntó confundida la castaña
- ¿Hm?- El aludido volteó al reconocer la voz de su sobrina, sorprendiéndose visiblemente al verla en ese lugar -¿Azula?-
- Entonces tú fuiste quien nos ayudó…- Replicó la princesa, recuperando su expresión seria
- ¿Ibas en ese dragón?- Preguntó el hombre y todavía sorprendido dio otro sorbo a su vaso de té
- Evidentemente- Replicó Azula, todavía confundida por encontrarse a su pariente en ese lugar
- En fin… Ya que están aquí, descansen un poco- Dijo el hermano mayor del Daimyo de la Nación del Fuego al ver a los agotados Ninja -Es un lugar seguro… En la bodega del fondo hay medicinas y lo necesario para atender a sus heridos…-
- Ya veo…- La voz de Touma llamó la atención de los integrantes de la familia imperial de la Nación del Fuego -Usted es Iroh-sama, el compañero de mis padres y de Ryu-sensei durante la Guerra Secreta-
- ¿Eh?- Esbozaron la princesa y la morena, mirando a su amigo visiblemente sorprendidas
- Sí… Mi mamá me ha hablado mucho de Iroh-sama, quien en su momento renunció a ser Daimyo de la Nación del Fuego para ayudarlos a vencer a Orochimaru-
"¿Entonces por eso renunció al puesto cuando el viejo Azulon se lo propuso?" Azula miró con desconcierto a su tío
- Si, ya veo…- Iroh sonrió en forma triunfal tras mirar detenidamente al arquero por unos instantes -Eres ese bebé… El hijo de Hyouga Hashiba y Ami Mizuno… ¿Sabes? Una vez me orinaste la mano cuando eras un bebé y te cambié el pañal…- El peliazul se sonrojó visiblemente avergonzado cuando vio que Ukitsu se reía discretamente de él
- ¿Dices que el tío Iroh luchó junto a Ryu-sensei…?- Touma recuperó la seriedad cuando escuchó la pregunta de la expectante princesa
- Sí- Dijo serio el arquero -El grupo estaba formado por cinco miembros: Ryu-sensei, mi mamá Ami, mi padre Hyoga, Iroh-sama y el llamado Maestro Roshi- Iroh sonrió fugazmente, recordando esos tiempos
- ¡Por favor…!- Umi intervino en la charla súbitamente, llamando la atención de todos los presentes -¡Ayúdenos a salvar a Rimururu-sama!-
- ¿Qué?- Dijo el hombre canoso, confundido
- ¡Ella se encuentra atrapada en Daikanishima y nosotros debemos salvarla…!- La desesperación era palpable en las palabras de la peliazul -¡El Dogun la atrapó en una prisión de cristal y además esta ese Kekkaijutsu que limita el uso de Chakra!- Las lágrimas ya rodaban por las mejillas de Umi -Se lo suplico… ¡Ayúdenos!-
- Ya veo…- Iroh adoptó una expresión seria al instante -Así como me describes la situación… Creo que será imposible salvarla- La fría respuesta del hombre dejó atónitos a todos -Si van a ese lugar lo único que lograrán será morir… Deben ponerse a pensar si realmente vale la pena ir a salvar a la Princesa Rimururu, cuando es muy posible que fracasen y ninguno de ustedes regrese con vida… Piensen una sola razón válida para ir a morir por ella, más allá del deber que tienen como Ninja-
- P-Pero…- La líder de los Espadachines de la Niebla bajó la mirada visiblemente entristecida después de unos instantes, Azula, Touma y Ukitsu se entristecieron también
- Lo vale… ¡Lo vale porque vamos a luchar para salvar a una persona especial para nosotros!- El grito llamó la atención de todos, más cuando había salido de la boca de Naruto, quien al parecer apenas había recuperado el conocimiento
- Naruto-sempai… ¿Cuándo?- Murmuró la morena, desconcertada
- La verdadera razón para luchar es para proteger a las personas que queremos…- El rubio encaró decidido al anciano -¡Si fue compañero de Ryu-sensei, debe de entenderlo perfectamente!-
"Esos ojos…" Iroh miraba visiblemente sorprendido al rubio "Ryu… Este chico tiene la misma mirada" De inmediato se tranquilizó -¿Quién eres tú?-
- Soy Naruto, la última persona que recibió el entrenamiento de Ryu-sensei…- La expresión del anciano nuevamente mostró sorpresa con las palabras del rubio
- Entonces Ryu ha muerto…-
- Ella dio su vida para salvarnos a Azula y a mí… Y para honrar su sacrificio, vamos a vencer al Tengun y a proteger a nuestros seres queridos- La mirada de Naruto se tornó más fiera que antes -Por eso le pido… ¡Que nos ayude por favor!- El rubio, respirando agitado, esperaba la respuesta del antiguo compañero de Ryu
- Bien…- Iroh cerró los ojos -Hablemos…- Las sonrisas regresaron de inmediato a los rostros de todos.
Ya sentados todos alrededor del horno de roca, Touma, Azula y Naruto se turnaron para irle describiendo a Iroh el terrible escenario de la siguiente batalla que vendría. Empezaron con la batalla inicial entre Tung y los Ninja de Kiri, donde la participación de una Umi que se encontraba ya vendada del vientre ayudó a comprender mejor los alcances del Shogun del Dogun. Posteriormente intervinieron Naruto y Touma, para describir a grandes rasgos la batalla entre los alumnos de Ryu y el ser de metal. Finalmente, Azula intervino para contarle a su tío los pormenores del escape tras la captura de Rimururu a manos del cruel ser artificial.
- Ya veo- Dijo Iroh con expresión pensativa -Ese Jutsu ya había sido usado por Orochimaru, cuando se apoderó del cuerpo de una tal Guren, durante la Guerra Secreta… Sólo alguien relacionado con ese cobarde lo usaría en una batalla frente a frente…-
- ¿Y cómo podremos liberar a Rimururu-sama?- Preguntó Umi, visiblemente consternada
- La única forma de liberarla… Es derrotar al tal Tung antes de que se cumplan las ahora cuarenta y dos horas después del uso de ese Jutsu…- Respondió serio el anciano -Y por eso, hay que destruir las Sekiban (Tablillas) antes de atacar a Tung, porque de otra manera será imposible acabar con él… En ese caso necesitarán explosivos para volar esas cosas de forma discreta, seguramente estarán vigiladas… Una operación discreta con explosivos es la mejor opción, porque seguramente podrán detectar el Chakra y contraatacar antes de que logren derribar esas cosas…-
- Yo me encargaré de eso- Dijo el arquero inmediatamente -Fabricaré los explosivos necesarios… Mi pasatiempo en Shinrin era hacer ese tipo de cosas-
- De acuerdo, en la bodega hay material más que suficiente- Agregó Iroh con sonrisa amable
- Aunque si es necesario, yo podría destruir esas Sekiban con mis Jutsu…- Dijo Azula sonriendo confiadamente, pero esa sonrisa desapareció de su rostro cuando su tío la miró fijamente
- Tú también entrenaste con Ryu… ¿Cierto?- Preguntó el anciano a su sobrina
- Evidentemente-
- ¿Dejarías que te enseñara un par de cosas?- La castaña quedó confundida con la pregunta que le hizo Iroh, ya que en su infancia fue precisamente él quien le negó entrenamiento
- Mi potencial es mucho mayor al del perdedor de Zuzu- Replicó la princesa con una de sus antiguas sonrisas arrogantes tras recuperarse de la sorpresa
- Puede ser, pero si me atreviera a atacarte morirías al instante…- La castaña se molestó de inmediato -Con un solo día basta para que te enseñe un par de cosas-
"Bah…" Azula ladeó el rostro despectivamente -Veamos que tienes, viejo-
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Sobre Tiamath, los relámpagos y posteriores truenos cimbraban todo el lugar y rompían el silencio reinante. Uno de los tantos relámpagos impactó contra la cabeza del dragón de roca, iluminando el lugar por un instante. Ese sombrío panorama era visto desde las fauces de la roca con forma de cabeza de dragón por la intimidante Shogun del Fuugun. Después de unos instantes cerró los ojos, cuando sintió una presencia detrás de ella. De las sombras emergió segundos después una de las escoltas personales de Orochimaru, Tayuya, quien miraba a la mujer de expresión fría con un deje de temor.
- O-Orochimaru-sama desea verla…- Dijo temerosa la pelirroja y como respuesta Shirona cerró los ojos y dio media vuelta para adentrarse a la base del Tengun.
Caminó a paso firme por esos pasillos oscuros, llegando a aquella sala donde hacia tan sólo unos días todavía se encontraban los cuerpos de Infernape y Shiryu. La preocupación de Nubes porque no fueran usados por medio del Edo Tensei era demasiada y por ello ordenó que fueran destruidos en los estanques de lava del lugar…
Cuando salió de su ensimismamiento, se encontraba ya en la sala de la Mesa Heptagonal de reuniones, donde ya la esperaban el mismísimo Taishogun del Tengun y el Shogun del Raigun…
Llegó en el momento en que el hombre de cara blanca hablaba exaltado.
- ¡¿A qué se refiere con eso, Orochimaru-sama?!- Preguntó Mayuri con desconcierto
- Lanzaremos un ataque general- Respondió el segundo al mando del Tengun -Estoy totalmente seguro de que su próximo movimiento será destruir las Sekiban, porque si no lo hacen, no podrán vencer a Tung y su objetivo real es salvar a la Princesa Rimururu- Una sonrisa retorcida se formó en su cara -En ese momento su fuerza se dividirá y los ejércitos restantes se reunirán en el lugar para aniquilar a Naruto y a sus amigos de una vez por todas-
- Pero… ¿Podremos convencer al testarudo de Tung para que acepte el plan?- Replicó el Doctor Diabólico
- Él es un monstruo que yo creé como resultado de mis investigaciones sobre Kinjutsu… Puede decirse que es mi hijo…- La expresión seria regresó al rostro del Sannin -Y él, con la obsesión que tiene con el poder y la autoridad, no se opondrá a su superior directo al mando, mucho menos a su padre…-
- Excelente…- Dijo Shirona, llamando la atención de los otros dos -Eso quiere decir que ha llegado el momento de salir a escena…- La pelirroja dio media vuelta, disponiéndose a prepararse
- Espera un momento, Shirona…- La aludida se detuvo, de espaldas a Orochimaru -A ti te tengo preparada otra misión-
- ¿En serio?- La mujer volteó a ver sobre su hombro a su superior al mando
- La realidad es que el Kingun está teniendo dificultades para someter la aldea de Kumo que le fue asignada…- Dijo serio el Sannin -Necesito que releves a Shiryuu y controles la situación… No será fácil, puesto que casi no han tenido bajas y la resistencia está sacando a relucir el verdadero potencial militar de esos humanos-
- ¡Pero acabas de decir que nos concentraríamos en Daikanishima para acabar con el grupo del tal Naruto!- Replicó furibunda la pelirroja, volteándose para encarar de frente al segundo al mando en el Tengun -Acabar con ese grupo debe ser la prioridad del Tengun y no las invasiones que estamos efectuando… ¡¿No lo crees así?!- Exclamó ya alterada la Shogun del Fuugun -¡Es lo que se debería hacer!- Orochimaru se mantuvo impasible y ella finalmente recobró la calma -Dime… ¿Hay alguna razón por la que no quieras que me encuentre con ese chiquillo?-
- No… Pero no podemos dejar que alguna de las aldeas plante firme resistencia a cualquiera de nuestros ejércitos… No podemos permitir que ninguna de las Cinco Grandes Aldeas se haga fuerte…- El Rey Serpiente estaba expectante a la reacción de Shirona -Si ahora está presente esa complicación con Rimururu, no quiero pensar lo que sería si otra Nación se opone a nosotros con esa determinación…-
- Tienes razón en eso…- La serenidad regresó al rostro de la mujer -Muy bien… Parto hacia Kumo ahora mismo- Sin más, la Shogun del Fuugun dio media vuelta para retirarse del lugar
"La trata como si fueran iguales y se nota que ella sólo lo respeta por el rango…" Pensó el Doctor Diabólico, mirando analíticamente al tenso Orochimaru "¿Qué tiene Shirona que la hace tan especial?"
"Ni siquiera Shirona será capaz de destruir la aldea Ninja con el mayor poder militar del mundo en tan poco tiempo… Mientras tanto, debemos acabar con Naruto" Súbitamente el Sannin se levantó de su asiento con firmeza -¡Daikanishima será la tumba de ese maldito enano…!- Bramó con violencia al aire.
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Mientras salía del hospital de Konoha, Shizune Katou se preparaba para comer un buen tazón de ramen en Ichiraku. Después de los últimos acontecimientos y más que nada, por sentirse menospreciada al ser la referencia recurrente para dar a entender el poder de los Shogun del Tengun, necesitaba relajarse…
- Un rico ramen de puerco…- La sonrisa de la pelinegra se afiló -Al demonio con la dieta… ¡Comeré todos los platos que pueda!- Exclamó al cielo con entusiasmo.
Súbitamente su mirada pasó al desconcierto, cuando vio que una esfera brillante de luz se dirigía hacia ella. Sin pensarlo mucho saltó con gran agilidad para evitar lo que parecía un ataque inminente…
El impacto si bien levantó llamativamente el polvo del lugar, no provocó daño alguno y entonces recordó que existía un Jutsu de esas características llamado Undoufuujin (Movimiento del Dios del Viento) que había visto en una demostración en el Palacio Imperial durante su niñez. Cuando el viento se llevó el material que se había levantado, la Jounin observó a la princesa de la Nación del Fuego tirada en el suelo y al regordete anciano sonriendo alegremente…
- Iroh-sama…- La mujer observaba desconcertada -¿Con la Princesa Azula?-
- ¿Estamos en el hospital de Konoha?- Preguntó la princesa mientras se reincorporaba lentamente, reconociendo el lugar
- La esencia de este Jikuukan Ninjutsu es transportarse de un lugar a otro en unos cuantos segundos…- El anciano se acercó a la todavía sorprendida Jounin -Tú eres la asistente de Tsunade, si no me equivoco… Ya tenía tiempo que no te veía-
- ¿Cómo es que está con la princesa, Iroh-sama?- Replicó la aludida, todavía descolocada por el extraño y peculiar encuentro
- Bueno, le estoy enseñando un par de trucos a mi sobrina, ha holgazaneado un poco sólo por ser más inteligente que el promedio…- De forma desconcertante, el anciano comenzó a jalar a la castaña de sus patillas
- ¡Eso duele, tío!- Replicó una Azula ya iracunda, mientras era prácticamente arrastrada por el antiguo aspirante a Daimyo de la Nación del Fuego -¡No puedes tratarme como a Zuko!-
- Otro día con más tiempo tomaremos una taza de té de Jazmín…- Dijo Iroh, ignorando las quejas de su sobrina -Me dio gusto verte-
La azabache pensó inmediatamente en reportar el inesperado incidente al Hokage para hacer del conocimiento de Ozai que su hija se encontraba bien y estaba con su respetado tío…
Y entonces su estómago replicó ante la necesidad de alimentarse.
- Al carajo, yo no vi nada…- Y como si nada hubiera sucedido, la asistente de la Sannin reinició su camino hacia Ichiraku.
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En medio del bosque cercano a Konoha, Azula huía despavorida de un enorme lagarto, sobre el cual iba montado su tío. El reptil era sumamente veloz y serpenteaba con gran agilidad para no perder a su presa. Por más que intentaba la princesa evadir al animal, este podía encontrarla por medio de su olor. Finalmente no le había quedado otra opción que escapar por un camino de terracería y en línea recta. Sin embargo el temible ser estaba cerca de alcanzarla.
- ¡¿Y esto cómo demonios me va a servir para mejorar mi Ninjutsu?!- Exclamó la castaña, visiblemente molesta con el jinete del reptil
- No seas ingenua Azula, esto sólo es el calentamiento previo al entrenamiento… Sólo te estoy haciendo estirar las piernas- Replicó tranquilamente el anciano
- ¡¿Qué?!- Replicó irritada la princesa, si bien la preocupación era visible en su agitado rostro "¡Este gordinflón trata de matarme!"
- ¡Esfuérzate Azula, sino serás el entremés de esta Salazzle…!- Dándole una palmada en la cabeza, el reptil abrió su boca para lanzar lo que parecía ser una sustancia corrosiva que a duras penas la Chunin pudo esquivar
- ¡Estás completamente loco!- La velocidad de la carrera de la castaña aumentó visiblemente, perdiéndose de vista en el horizonte
- Sabía que podías hacerlo- Iroh sonrió suavemente.
…
Azula lucía un chaleco negro, casi idéntico al que usara durante su entrenamiento con Ryu, la diferencia de esta prenda con la otra era el peso, ya que el que llevaba puesto pesaba cerca de 200 kilos. En el lago del bosque donde Naruto y Jiraiya entrenaron durante la pausa en el Examen Chunin, la princesa luchaba por emerger del lecho. Sus manos estaban esposadas y sólo podían intentar nadar con las piernas, algo imposible considerando el peso que llevaba encima. La desesperación era visible en su expresión, porque lentamente el aire escapaba de su boca, mientras en la orilla, Iroh miraba con expectación.
- ¡El Chakra Katon no funciona bien bajo el agua, si no se te ocurre algo, vas a morir ahogada…!- Gritó el regordete hombre hacia el lago
"Es un viejo maldito…" Pensó Azula en medio de su precaria situación
- ¡Escucha, tienes que intentar lanzar tu Chakra con todo tu cuerpo…!- Exclamó el anciano con tranquilidad
"Maldición…" Apenas dejó de patalear, la castaña comenzó nuevamente a hundirse
- Veo que esto va para largo…-
Iroh se sentó en el suelo, con expresión aburrida, sin embargo al instante una esfera de color azul emergió del agua y tras estrellarse en el suelo, reveló a su sobrina, quien daba grandes bocanadas de aire para recuperar el aliento. En el rostro del hombre regordete se formó una sutil sonrisa, mientras miraba atento a la chica, quien con el ceño fruncido y los ojos cerrados, comenzaba a toser debido al agua que había alcanzado a tragar. Tardó varios minutos en recuperarse, mientras caía de espaldas por el peso que llevaba encima.
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Naruto podía sentir los movimientos de sus enemigos. Concentrando tanto sus oídos como el tacto de su piel, podía seguir vagamente los movimientos de ambos oponentes delante de él. Primero una patada con el objetivo de desbalancearlo, luego un par de puñetazos dirigidos a su estómago. El rubio detenía los ataques en medio de la oscuridad, sin embargo, en un último movimiento, orientó su rostro en dirección equivocada, recibiendo de lleno un golpe que lo mandó a estrellarse contra una superficie rocosa.
- ¡Naruto-sempai…!- Escuchó el grito de preocupación de la morena mientras se quitaba su protector de los ojos -¿Estás bien?-
- Esto ya es demasiado, Naruto… Debes de preocuparte un poco más por ti- El peliazul se acercó con visible preocupación en el rostro -Este entrenamiento es demasiado severo como para que lo concluyas en tan sólo un día…-
- Touma-kun tiene razón, Naruto-sempai- Agregó Ukitsu mientras le ayudaba al Uzumaki a reincorporarse -Que quieras pelear contra nosotros dos con los ojos vendados es absurdo…-
- No se preocupen, estoy bien- El rubio se erguió completamente -No puedo quedarme sin hacer nada mientras Azula entrena con Iroh-san, porque me lo va a echar en cara…- La expresión de Naruto se tornó sumamente seria -Además Iroh-san me dijo que este entrenamiento sería útil para luchar contra Tung… Ese maldito bastardo… Jamás lo perdonaré… Pensé que podría reunirme con Rimu-chan- El Chunin bajó la cabeza, visiblemente afligido -¡Yo acabaré con él y la traeré de vuelta!- Exclamó con voluntad indomable mientras levantaba la mirada nuevamente -Ella fue la primera persona que confió en mí… Y no le pienso fallar-
- Naruto-sempai…- Murmuró entristecida la morena "Se nota que realmente quiere a Rimururu-sama… Por eso su desesperación por salvarla…"
- Bien Naruto, ponte en guardia entonces…- Touma reasumió su posición de pelea, mientras el rubio asentía y se colocaba nuevamente su banda Ninja sobre los ojos.
…
El grupo de cinco Jounin de Konoha y cuatro equipos de Genin ya podían ver la isla de Daikanishima desde el lejano horizonte. El sol de mediodía iluminaba el sendero que recorrían a gran velocidad. Kakashi Hatake, Asuma Sarutobi, Kurenai Yuuhi, Might Guy y Anko Mitarashi encabezaban a casi todos los novatos de la generación de Genin. Sasuke Uchiha, Makoto Senju, Sakura Haruno, Kiba Inuzuka, Shino Aburame, Keiko Kurama, Shikamaru Nara, Akimichi Chouji, Ino Yamanaka, Neji Hyuga, Tenten y Rock Lee seguían a sus Sensei. En la opinión personal del Ninja Copia, a los Genin les faltaba experiencia y por eso se habían regazado en relación al Equipo Ryu, único equipo con derecho a tomar el nombre de su Sensei al ser todos Chunin.
- Estaremos en Daikanishima a medianoche para unirnos a los Ninja de Kiri…- Dijo seria la voluptuosa Mitarashi
- Bien, trabajaremos como los dos equipos ya establecidos- Dijo el líder de la misión, Kakashi, manteniendo la mirada en el frente
- ¡Entendido…!- Dijeron Asuma y Kurenai a coro
- ¡Es hora de demostrar el poder de las llamas de la juventud!- Exclamó Might Guy con emoción
"Tal vez encontremos a Naruto en ese lugar" Pensó serio el hombre de cabellos plata "Y cuando lo haga, lo llevaré de regreso a Konoha, así tenga que romperle las dos piernas… No permitiré que el hijo de mi Sensei se siga arriesgando… La victoria contra el tal Infernape debió haber sido fortuita…"
- Senju…- Susurró el Uchiha a su todavía compañero de equipo
- ¿Qué ocurre?- Replicó el aludido, volteando a ver a su amigo
- Kakashi está obsesionado con esta misión, más que nada por traer de regreso a Naruto… ¿Verdad?-
- Eso es seguro… Desde que Hokage-sama reveló el origen de Naruto, até cabos y me di cuenta de que Kakashi quiere sobreprotegerlo porque es el hijo de su Sensei…- Las palabras de Makoto llamaron la atención de Sasuke
- Ya veo…-
- Pero Kakashi está cometiendo un gran error al mezclar lo personal con la labor Ninja… Porque si Naruto derrotó a un Sannin, es mucho más fuerte que él…- La mirada del castaño se ensombreció ligeramente -Además… No quería decirlo, pero tengo un mal presentimiento sobre todo esto…-
Por un momento, el grupo de Ninja de Konoha se detuvo en seco, al ver cómo el cielo se oscureció de repente. Tanto Jounin como Genin miraban con desconcierto el fenómeno, ya que el cielo oscuro se había cubierto de una gran cantidad de nubes negras y relampagueantes. El espectáculo particular había dejado confundidos a todos por igual, ya que algo así no era siquiera imaginable por ninguno. El extraño fenómeno termino tan súbitamente como inició ante el desconcierto de los Ninja de Konoha.
- Será mejor continuar… Sea lo que sea que haya sido eso, ya ha pasado- Dijo serio el Ninja Copia, restándole importancia al asunto
- De acuerdo…- Dijeron los otros Jounin al unísono.
Todavía desconcertados, Jounin y Genin reiniciaron su marcha rumbo a la ya no tan lejana Daikanishima…
No sabía lo que les estaría esperando en ese lugar: una batalla como la que no habían imaginado antes. Los novatos aumentaban su recelo conforme se acercaban a aquella isla misteriosa, famosa por los animales que le daban nombre. Ninguno de los Genin quiso decirlo en ese momento, pero tenían un mal presentimiento colectivo.
…
Azula y Iroh se encontraban frente a frente, aparentemente en guardia y listos para tener una batalla. Sin embargo, con esfuerzo visible en los rostros de ambos, dos corrientes de Chakra comenzaron a manifestarse en sus cuerpos en forma de dos pequeños domos que los rodeaban, el del anciano de color azul y el de la princesa de color dorado. Ambos domos de Chakra que parecían rotar a gran velocidad chocaron entre sí, teniendo un duelo equilibrado de fuerzas, sin embargo, en cuestión de instantes el domo de Chakra de Iroh sobrepasó al de Azula y la golpeó violentamente, proyectándola al aire para caer pesadamente al suelo. La castaña se levantó lentamente, visiblemente maltrecha y cansada tras el intenso entrenamiento que había tenido. El regordete hombre, se limitó a mirar inexpresivo a su sobrina, mientras suspiraba decepcionado y su Chakra se disipaba.
- Ya, no puedo… Más…- Azula ya respiraba agitada
- Es una pena, Azula… Después de trabajar un día hasta el límite… ¿Eso es todo lo que puedes hacer? Deberías avergonzarte por no poder igualar a un anciano como yo- Dijo severo el anciano
- ¡¿Qué dijiste?!- A pesar de su estado, la princesa se mostró indignada
- Ahora te estás dando por vencida…- Iroh sonrió suavemente -Bueno, yo me adelanto… Volveré a Daichabashima, quiero que tú regreses usando tu propio Undoufuujin…-
- ¡¿Qué?! ¡Pero ni siquiera lo he intentado…!- Replicó la Chunin, incrédula por las palabras que estaba escuchando
- En realidad es muy simple… Hace rato, cuando lograste escapar del lago, utilizaste tu Chakra para proyectar todo tu cuerpo al exterior… ¿Lo recuerdas? Si a eso le agregas una imagen clara de tu destino, podrás ejecutar exitosamente el Undoufuujin…- Sentenció el otrora aspirante a Daimyo con expresión seria
- Pero es muy diferente la distancia que existe entre el lecho del lago y la orilla en relación a la existente entre este lugar y Daichabashima… Además, un Jutsu de ese tipo no será muy útil en batalla… ¿De qué me sirve dominarlo?-
- ¡Ya deja de ser tan insolente!- Replicó Iroh, tan molesto que impactó a su sobrina, ya que jamás había visto a su tío estallar de esa forma alguna vez -¡El Ninjutsu le fue enseñado a los humanos para proteger lo que es valioso para ellos…! ¡Aquellos que dominan el Ninjutsu deben solucionar las crisis de todos por medio de la sabiduría y el Chakra!- El anciano encaró con visible severidad a la chica -¿Acaso no lo ves…? ¡Si hubieras dominado el Undoufuujin, podrías haber salvado a tus amigos de aquél dragón que se precipitaba al mar…!- Azula observó anonadada a Iroh, asimilando por fin las palabras de su tío, entristeciéndose visiblemente mientras el anciano se calmaba -Tienes una gran boca para el poder que tienes ahora y el que seas buena improvisando no te salvará siempre… Si sigues atrapada en esa mediocridad, tarde o temprano te convertirás en un estorbo y seguramente morirás- Iroh se dio media vuelta -Si no puedes dominar siquiera el Undoufuujin será mejor que vuelvas a Konoha… Vive siendo una prodigio para los Ninja ordinarios y aléjate de una batalla real como esta-
- ¡Espera, tío…!- Antes de que Azula pudiera siquiera acercarse, el anciano se fue del lugar con el Jikuukan Ninjutsu, dejando sorprendida a su sobrina -¡Eres un imbécil!- Bramó al aire mientras perdía de vista la esfera brillante "Ya verás que no seré un estorbo…" Los puños de la castaña se tensaron al instante "¡Nunca seré un estorbo…!"
…
El antiguo compañero de Ryu regresó al escondite de Daichabashima, ante la mirada expectante de los Ninja de Kiri. Touma se encontraba trabajando en los explosivos que ya casi estaban terminados. De forma rectangular, parecían barras de metal opaco antes que explosivos. Iroh se acercó con curiosidad para observar los objetos y fue entonces que el peliazul rompió su concentración y volteó a ver al anciano.
- Iroh-sama, ya con esto…- El hijo de Ami y Hyouga terminó de incorporar las mechas a los explosivos -Están listos, son dos poderosos explosivos que serán suficientes para destruir las Sekiban…- El regordete hombre se le quedó viendo a las dos barras por unos segundos
- Pudiste haberles hecho un diseño más estético… ¿No crees?- Tras verlas por un instante, le regresó ambas barras al peliazul
"Los explosivos están hechos para explotar… Nunca pensé que era necesario un diseño estético…" Pensó confundido el Hashiba, mientras miraba al anciano internarse más en el escondite.
Cuando Iroh ingresó a la bodega del escondite, se encontró con un Naruto que ya era capaz de adivinar los diversos ataques de Ukitsu. Primero esquivó con gran agilidad los varios puñetazos que la morena le lanzó, luego saltó para evitar una patada dirigida a sus pies y finalmente puedo contraatacar de forma que a la azabache le costó trabajo esquivar el puño que lanzó. Finalmente el rubio se lanzó al ataque con una patada que la morena bloqueó con su antebrazo y luego retrocedió de forma que ambos alumnos de Ryu quedaron frente a frente. En ese momento fue que el regordete hombre se decidió a intervenir.
- Has avanzado mucho, Naruto- Dijo sonriente el anciano
- Gracias Iroh-san- Naruto se quitó el protector de los ojos para ver al hombre
- Cuando puedes pelear contra lo que no puedes ver, aprendes a sentir la verdadera naturaleza del enemigo- El jovial hombre sonrió alegre -Sigue esforzándote así-
- Disculpe Iroh-san, ¿Dónde está Azula-chan?- Preguntó la morena con curiosidad
- Colgando del abismo- La respuesta del anciano asustó levemente a los dos Chunin
- ¡¿Qué…?!- Preguntaron al aire Naruto y Ukitsu a coro
- Siempre le dije a Ozai que mimar en exceso a esa niña la haría muy remilgosa… No me hizo caso y ahí están los resultados... Esa chiquilla está muy mimada y si no está bajo presión nunca da el cien por ciento, por eso la dejé cerca de Konoha y regresé yo solo… Incluso Ryu debió haberle pasado algunas cosas por ser inteligente, pero yo no soy tan flexible como ella y hay que corregir a esa malcriada antes de que sea tarde…- La sonrisa misteriosa de Iroh dejó confundidos a los dos Chunin
"Ryu-sensei… ¿Flexible?" Fue el pensamiento conjunto de Naruto y Ukitsu
- ¡Pequeños alumnos de Akahei…!- Una voz con eco espectral se escuchó por todo el lugar, sorprendiendo a todos por igual
- Esa voz es de…- Ukitsu lucía preocupada
- ¡Tung…!- Naruto endureció el semblante al instante.
De inmediato los tres se dirigieron a la salida de la cueva, ante la posibilidad de pelear contra el Shogun del Dogun. En el camino Touma se les unió y continuaron el camino al exterior ante la confusión y el miedo de los Ninja de Kiri. Finalmente en la entrada de la cueva, Naruto comenzó a asomarse lentamente, pero Iroh puso su brazo delante de él para impedirle seguir avanzando, mientras ubicaba el lugar de donde provenía esa voz, encontrando finalmente entre el cielo del ocaso a varios de los seres similares a murciélagos que servían como la red de comunicación del Tengun. Los cinco seres en total, cargaban una esfera de cristal sumamente grande, siendo ese el origen de la voz.
"Los Demidevimon…" Pensó serio Iroh
- La Princesa de Cristal no vivirá para siempre dentro de su hermosa y tétrica prisión- La voz de Tung resonaba por todo el lugar -Les recuerdo…- El rostro del ser metálico se hizo visible en la esfera de cristal -Que se les ha ido el tiempo y mañana a la medianoche, su vida habrá terminado… Así que deben darse prisa… ¡Ja, ja, ja…!- El Shogun comenzó a reírse en forma demencial
- Se acerca el momento de la batalla…- Murmuró el anciano entre dientes
- Rimu-chan no va a morir… ¡Eso te lo puedo asegurar…!- Exclamó Naruto, todavía dentro de la cueva
"Azula-chan… Date prisa…" Pensó fugazmente la morena.
…
- Escuchen con atención- Todos los que no habían sido gravemente heridos tras la primera batalla con el Dogun estaban reunidos alrededor de un concentrado Iroh -Debemos acabar con Tung antes de la medianoche de mañana para así evitar que el cristal consuma la vida de Rimururu…- La mirada del regordete hombre se entrecerró -Debo decirles, que esto ya no es una simple batalla por Kiri o la Nación del Agua, no es tampoco por Konoha o la Nación del Fuego, es sólo una batalla en la guerra para proteger al mundo del Tengun… Esta operación debe realizarse como la hemos planeado, todo está listo de forma que estén en Daikanishima a medianoche… Debemos de mantener la discreción en todo momento y es por eso que sólo irán cuatro personas, atravesando el mar en una placa de metal que yo haré levitar sobre el mar con mi Chakra Jiton (Elemento Magnetismo)… Estas cuatro personas tienen como misión destruir las dos Sekiban al mismo tiempo con los explosivos hechos por Touma, dividiéndose en dos parejas y aprovechando el desconcierto del enemigo irán de frente para vencer a Tung una vez que la Seishikikekkai haya desaparecido, evitando usar el Chakra hasta el momento de la batalla final para tener a favor el elemento sorpresa… Básicamente ese es el plan… ¿Ha quedado claro?- Todos asintieron como respuesta
- Con respecto a los explosivos- El peliazul tomó la palabra -Después de encender las mechas, detonan en cinco segundos… Hay uno para cada Sekiban, debemos usarlas con prudencia-
- Y si eso no funciona, sólo quedará utilizar Jutsu para destruirlas- Agregó seria la Chunin
- Es cierto- Dijo Naruto
- Pero esperemos que con los explosivos sea suficiente- Agregó Iroh
- Entonces los que iremos a la misión seremos Touma, Ukitsu, yo y…- Naruto comenzó a observar a los Ninja presentes
- ¿Por qué no va usted, Iroh-sama?- Preguntó con respeto el convaleciente Ao
- Los Demidevimon están rondando por aquí, eso quiere decir que tienen cierta noción de donde estamos…- Respondió el aludido -Yo me quedaré a resguardar a los sobrevivientes en caso de que fuera necesario-
- Entonces… Yo iré…- La atención se volcó hacia la líder de los Siete Espadachines, quien apenas se había levantado de su improvisada cama en el suelo -Es mi deber proteger a Rimururu-sama, además…- Volteó de reojo hacia donde Mei Terumi dormía con un paño húmedo sobre el rostro -En ausencia de Mizukage-sama… Yo debo tomar esa responsabilidad-
- Espere, Umi-sama- Ao se acercó con preocupación, al verla todavía herida -¡Yo tomaré su lugar, usted no puede pelear en esas condiciones!-
- No… Yo iré…- Se notaba que a la peliazul le costaba trabajo incluso estar de pie -No le dejaré toda la carga a Naruto-kun y a sus compañeros-
- ¡Lo siento, pero no puedo dejarla ir así sin más…!- Replicó el líder de los Ninja Cazadores de Kiri
- Cálmense ustedes dos… ¡El lugar restante es mío!- Todos voltearon confundidos a la entrada de la cueva, donde una maltrecha Princesa de la Nación del Fuego sonreía confiada
- ¡Azula…!- Exclamaron alegres Naruto, Touma y Ukitsu.
Iroh observó cómo los tres se lanzaron impulsivamente a abrazar a su sobrina. En el rostro del hermano de Ozai se formó un rictus de confusión cuando vio que lejos de rechazar el gesto, Azula se aferró de forma natural a sus amigos, con una sonrisa en su rostro cansado. La chica delante de él, si bien era su sobrina, era sumamente diferente a la niña que no en pocas ocasiones rechazaba ese tipo de muestras de afecto de todos sus parientes cercanos, con la única excepción de Ozai. No pudo evitar sonreír al notar que su sobrina por fin aceptaba la cercanía de la gente.
- Me tardé un poco porque no pude visualizar la entrada de la cueva y tuve que ir a la isla central primero…- Tras el emotivo momento con sus amigos, la castaña orientó su mirada hacia su tío -Sin embargo… Pude regresar-
- De acuerdo, tú serás la cuarta- Dijo el regordete hombre con una sonrisa confiada
- Ustedes descansen, nosotros nos encargaremos- La castaña le sonrió suavemente a Umi y a Ao
- Azula-san…- Susurraron conmovidos ambos Ninja de Kiri.
…
La luna llena brillaba plenamente en el cielo azul. Faltaba poco tiempo para la medianoche y el Equipo Ryu ya estaba listo para partir. En la parte de la costa de Daichabashima que daba de frente a Daikanishima, Iroh miraba expectante a Naruto, Azula, Ukitsu y Touma, que parecían preparados para su misión y algo más importante, lucían optimistas de lograr la victoria si seguían el plan…
Esa era la clave, mantener todo lo planeado para dar un golpe certero al Dogun. Fugazmente recordó su propia aventura al ver a esos cuatro chicos como en los tiempos en que él y sus compañeros enfrentaban a Orochimaru. Una gran placa de metal similar a un escudo hueco se encontraba en la arena de la playa.
- Tu Jutsu médico es muy bueno…- Azula se estiraba revitalizada tras ser atendida por su mejor amiga, quien sonrió suavemente
- Pues bien chicos, esta será mi última ayuda por el momento- Dijo el anciano mientras adoptaba una actitud reflexiva -Yo podría llevarlos con el Undoufuujin, pero nunca he ido a Daikanishima y si bien Azula puede hacerlo, sería a la torre y Tung los haría papilla…-
- No se preocupe Iroh-san- Ukitsu sonrió en forma amable -Ya ha hecho suficiente por nosotros- En ese momento el regordete hombre notó el parecido de la morena con Harribel y Cifer
"¿Será acaso que…? Nah, no lo creo…" Pensó Iroh, descartando la idea acertada de que Ukitsu era hija de los líderes del Jagun
- Es cierto- Naruto se acercó con una sonrisa -De verdad, muchas gracias, Iroh-san-
- No seas tan solemne, Naruto, no me agradezcas hasta que Rimururu esté a salvo- Replicó humildemente el tío de Azula
- Sí, le prometo que ganaremos- El rubio respondió con una sonrisa firme
- Entonces suban rápido, el momento finalmente se acerca…- Rápidamente los cuatro chicos se acomodaron en la placa de metal tras la indicación de Iroh
- Por cierto, tío…- El aludido volteó a ver a su sobrina -Si regresamos con vida, quiero retomar el entrenamiento donde lo dejé…- Azula sonrió confiada -Me tomó mucho tiempo para que aceptaras enseñarme, no lo dejaré tan fácilmente-
- No pensaba dejarte huir de todas formas- Iroh correspondió el gesto de igual forma -Aún me quedan montañas de cosas por enseñarte-
- Gracias por todo Iroh-sama, ahora veo porque mamá y padre lo respetan tanto- Touma sonrió e hizo una ligera reverencia en señal de agradecimiento
- Visitaré a tu madre cuando esto termine, hace tiempo que tengo ganas de tomar con ella una taza de té…- Replicó jovial Iroh -Bien chicos…- La expresión del anciano se endureció mientras abría el compás -Ha llegado la hora… ¡Prepárense!- Los cuatro se sujetaron fuertemente de la placa de metal
- ¡Miau…!- El desaparecido Artemis saltó hacia la placa sorpresivamente, posándose entre los cuatro chicos
- Si Artemis-sama viaja con nosotros, me sentiré segura- La morena sonrió alegre, desconcertando a los demás -Es nuestro amuleto de la buena suerte-
- ¡Es cierto!- Agregó Naruto, sonriendo alegre ante la expresión decidida del felino
- ¡Ahora…!- Iroh realizó súbitamente varios sellos de mano -¡Jiton: Shoukiryuu (Elemento Magnetismo: Flujo de Energía Ascendente)!-
La placa de metal comenzó a levitar en el aire, apenas el anciano dirigió sus manos brillantes de Chakra Jiton hacia ella. Los chicos miraban sorprendidos cómo el objeto en el que estaban se mantenía sobre la arena, sin nada que lo sostuviera o levantara. Iroh echó sus manos ligeramente hacia atrás para tomar vuelo y al regresarlas al frente, provocó que la placa saliera proyectada hacia delante a gran velocidad. Ante los gritos de sorpresa de los chicos, Iroh adoptó una expresión seria conforme se iban alejando.
"Ryu, guíalos para que logren cumplir la misión…"
La placa pasó rápidamente por el banco de cangrejos gigantes, lo cuales chirrearon furibundos al ver cómo la presa que querían para la noche pasaba volando de largo sobre ese objeto metálico. Los chicos miraban al frente con gran emoción debido a la velocidad que llevaban y cuando ya pudieron ver la arena de la playa de Daikanishima, se prepararon para saltar de la placa. Lo hicieron hacia arriba y la inercia del objeto metálico los hizo descender en la arena de forma un poco brusca, mientras la placa quedó clavada en la arena. Al parecer el Dogun no había advertido su presencia, puesto que no había vigilancia por el lugar. Touma y Azula pensaron, mientras se reincorporaban junto a sus amigos, que seguramente sus enemigos estarían concentrados en la fortaleza y las Sekiban.
- Pues bien, ha llegado la hora de iniciar esta operación- Naruto tenía la atención de sus amigos -Ahora hay que separarnos, Touma y yo vamos a la Seiki no Sekiban y Azula y Ukitsu van a la Shiki no Sekiban, después de destruir ambas Sekiban y cuando estemos seguros de que la Seishikikekkai desapareció, iremos a la fortaleza- Los chicos asintieron en señal de estar de acuerdo con el rubio
- ¡¿Miau…?!- Replicó desconcertado el gato mientras se señalaba a sí mismo
- Obvio tú vienes conmigo y con Touma, Artemis- El felino asintió satisfecho
- Vámonos entonces…- Azula dio media vuelta, en dirección a la tablilla gigante de color negra que se veía a lo lejos
- Tengan cuidado- Dijo el peliazul mientras se enfilaba junto con el Chunin de Konoha hacia la tablilla gigante de color blanco
- Ustedes también- Dijo Ukitsu antes de seguir a su mejor amiga.
Ambos grupos se enfilaron a sus respectivas asignaciones, perdiéndose de vista después de internarse en los frondosos árboles del bosque aledaño a la costa de Daikanishima…
Naruto y Touma después de algunos minutos de iniciar la caminata entre los árboles, finalmente llegaron a la enorme tablilla blanca, cuya sombra oscurecía todo lo que estaba ubicado detrás de ella. Era extraño, puesto que no había señales de soldados del Dogun. El rubio y el peliazul permanecieron escondidos para analizar el terreno y tratar de averiguar si el enemigo les estaba tendiendo alguna emboscada.
- ¡Naruto!- El aludido volteó confundido a su espalda, seguido del hijo de Ami y Hyouga.
Al voltear, el hijo de Minato se encontró ni más ni menos que con el Equipo 8, el cual iba acompañado del Equipo de Might Guy. Los Genin se le acercaron al rubio inmediatamente, mientras que los Jounin guardaron su distancia. Touma estaba visiblemente confundido de ver que a diferencia de ellos, los Genin prácticamente se estaban exhibiendo. No entendía cómo un equipo de novatos podía estar en ese lugar como si nada sucediera, cuando la vida de Rimururu estaba en juego.
- ¡¿Qué rayos hacen aquí…?!- Los Genin se detuvieron en seco a ver la expresión furiosa del rubio
- ¿A qué te refieres Naruto?- Replicó el analítico castaño Hyuga -El que seas un Chunin no te hace superior a nosotros como para que nos hables de esa forma- Neji se notaba ofendido
- ¡Es cierto, Naruto-kun, hemos venido a pelear contra el Tengun!- Rock Lee parecía entusiasmado por lo que consideraba un simple desafío similar a los mucho que tenía a diario
- Ellos tienen razón, dobe… A pesar de que seas Chunin, nosotros también hemos entrenado con esmero para no quedarnos atrás- Agregó el Uchiha con expresión confiada
- Así es Naruto- Makoto agregó con discreta sonrisa -No permitiremos que nos dejes atrás-
- Sasuke-kun y Makoto-kun tiene razón Naruto, relájate un poco- El rubio se molestó inmediatamente con el comentario jovial de Sakura
- ¡¿Cómo voy a calmarme cuando la vida de Rimu-chan está en juego?!- El furioso tono de voz usado por el rubio intimidó visiblemente a la pelirrosa
- ¿A qué te refieres…?- Preguntó Kakashi, participando por primera vez en la conversación
- Estamos aquí para destruir ese objeto- Touma señaló hacia la tablilla gigante de color blanco -Debemos hacerlo para poder pelear en igualdad de condiciones contra el Shogun del Dogun, Tung, quien está en la fortaleza ubicada al centro de la isla-
- Entiendo…- Dijo el Ninja Copia con tono serio y la atención de todos en él -Entonces vamos a destruir esa cosa y luego nos enfilaremos a la fortaleza… Vamos Guy-
- ¡De acuerdo…!- El peculiar Jounin sonrió confiado
- ¡Esperen!- Naruto parecía al límite de su paciencia -No podemos usar Chakra… Y nosotros ya tenemos un plan…-
- Ya tengo los explosivos listos- Touma le mostró a los Jounin el explosivo en forma rectangular que había preparado
- Eso no será necesario…- Replicó confiado el Jounin de peinado de jícara -¡Les mostraré el poder de las llamas de la juventud!-
- Sí… Un golpe del Raikiri y la fuerza de Guy bastarán…- Agregó fríamente el Ninja Copia
- ¡No, esperen…!- Replicó Naruto, haciendo que el Ninja Copia lo mirara serio
- Escucha Naruto, esto no es una simple excursión como las que has venido haciendo hasta ahora como contra el tal Infernape…- La mirada de Kakashi lucía severa -Será una misión donde nosotros los Jounin daremos las órdenes… ¡Y si te atreves a seguir replicando, le diré a Hokage-sama que de Chunin no pases jamás por ser sólo un mocoso engreído e impertinente…!- El rubio pensaba lanzarse ya contra el Jounin, pero Touma lo contuvo al tomarlo de la espalda con una llave, ante la mirada expectante de los Genin
- ¡Maldito bastardo…!- Naruto apenas podía ser contenido por el arquero de lanzarse contra el que desconocía, era alumno de su padre
- Vamos, Guy- El peliplata dio media vuelta junto con el aludido
- ¡Iroh-sama nos dijo que no usáramos Chakra, hagan caso por favor…!- Exclamó Touma con creciente furia también -¡Usen el explosivo!-
Pero ni Guy ni Kakashi le hicieron caso al peliazul. Ambos de entre los arbustos donde estaban escondidos los Ninja junto con Kakashi, acercándose con cautela a la Sekiban. Naruto no cabía en sí de rabia porque los recién llegados parecían creer que estaban en un entrenamiento y con cada minuto que desperdiciaban, la vida de Rimururu se estaba consumiendo. El Hashiba hacía grandes esfuerzos por contenerlo y evitar que también saliera precipitadamente al frente. Los seis Genin observaban con expectación a sus respectivos Sensei, quienes se posaron frente a la Sekiban.
- ¿Listo Guy?- Kakashi comenzó a realizar la secuencia de sellos de su Jutsu, el Raikiri, tras revelar su Sharingan
- ¡Yo nací listo!- Exclamó confiado el Jounin, tronándose los nudillos
- Vamos… ¡Raikiri…!- El Ninja Copia se lanzó al frente
- ¡Siente el poder de la Bestia Verde de Konoha…!- Gritó Might Guy, lanzándose con el puño listo para golpear el objeto gigante de piedra
- No tan rápido…-
- ¡Su hora de muerte empieza ahora…!-
Ante la mirada atónita de los Genin, Naruto y Touma, El Raiton de Kakashi fue detenido fácilmente por otra concentración de Raiton, si bien esta provenía de una Katana alargada que empuñaba un sujeto ataviado en una Yukata blanca y rostro blanco cual fantasma, mientras que el puño de Might Guy fue detenido por la fina mano de una bella mujer de cabello blanco, cuyo kimono era bastante revelador y parecía no hacer esfuerzo alguno en contener al Jounin. Kakashi y Guy salieron proyectados a sus espaldas cuando ambos personajes hicieron fuerza suficiente para ello. De inmediato los Genin salieron de su escondite para ayudar a su Sensei, mientras Naruto y Touma iban a encarar directamente a los dos seres recién aparecidos.
- ¡¿Quiénes son ustedes?!- Exclamó el arquero, hostil
- Mi nombre es Mayuri Kurotsuchi, el Shogun del Raigun- El Doctor Diabólico sonrió en forma perversa
- Yo soy Choun Shiryuu, Shogun del Kingun- Dijo inexpresiva la bella mujer, ante la expectación de los equipos de Konoha y la contrariedad de Naruto y Touma
- ¡¿El Raigun…?!- Exclamó el rubio, visiblemente contrariado
- Y el Kingun…- El peliazul se puso en guardia instintivamente
- ¿Qué ocurre?- Preguntó Tenten con creciente temor
- Ellos son dos de los Shogun del Tengun… Los líderes de sus ejércitos…- Fue la seca respuesta de un Touma que no perdía de vista a ambos enemigos
- Hm… ¡Sí!- Mayuri exclamó súbitamente -Ustedes son el Ninja Copia y la tal Bestia Verde…-
- ¿Los conoces?- Preguntó Choun Shiryuu con tranquilidad
- Nada de qué preocuparse, sólo son un par de cerdos de guinea en los expedientes de Orochimaru-sama…- Fue la burlona respuesta del Doctor Diabólico
- ¡Yo les enseñaré el poder de las llamas de la juventud…!- Exclamó Might Guy preparándose a combatir.
Pero los Ninja de Konoha, Naruto y Touma, observaron con temor cómo de un instante a otro, la Shogun del Kingun le había conectado un violento golpe justo en el rostro a la llamada Bestia Verde, quien salió proyectado al bosque y se estrelló contra un árbol, derribándolo como resultado del impacto. Kakashi miró sorprendido cómo a pesar de su Sharingan, le fue imposible intentar siquiera el reaccionar y luego orientó su mirada hacia Naruto y Touma, que al parecer si habían podido seguir el movimiento de la Shogun de la hermosa mujer de cabello blanco.
"Por lo menos es tan rápida como Shiryu…" Pensó serio el rubio, mientras sus puños se crispaban por la tensión "Si estos imbéciles no hubieran usado Chakra, Touma y yo pudimos haber destruido la Sekiban sin complicaciones… ¡Maldición!" Naruto bajó la mirada, visiblemente irritado
- Tenías razón sobre ellos, Mayuri… Es una pena- Murmuró decepcionada la Shogun del Kingun
- Pues bien, es hora de iniciar la masacre…- El Shogun del Raigun levantó su índice derecho al aire, seguido por Choun Shiryuu.
Al instante de las sombras emergieron varios Hollows y también varias de las armaduras animadas con Chakra Yang, rodeando a los Ninja de Konoha y al chico de Shirin. Touma y Naruto se pusieron en guardia de inmediato, seguidos por los Genin segundos después. Mayuri sonrió en forma perversa mientras que Shiryuu se mantuvo indiferente. Kakashi y Guy salieron de su sorpresa y se prepararon para combatir a sus ahora numerosos enemigos.
- Sabíamos que se dividirían en dos grupos para intentar destruir las Sekiban, pero no pensamos que serían tan imbéciles como para delatar su posición usando Ninjutsu… Gracias a su estupidez, nos dimos cuenta de su presencia- Mayuri cerró los ojos ante la atónita mirada de Kakashi, quien por fin entendía el por qué Touma insistía con los explosivos -Han sido una molestia para nosotros desde que aparecieron, Naruto, chico azulado… ¡Por eso van a morir en este lugar!-
- Eso quiere decir que Azula y Ukitsu… ¡Oh no!- Touma se mostró contrariado
- Ataquen…- Los Hollow del Raigun y las Armaduras del Kingun se prepararon inmediatamente para atacar a los Ninja tras la orden de Choun Shiryuu.
…
Los Equipos 9 y 10 junto con Ukitsu miraban con desconcierto la airada discusión entre Kurenai y Azula. La castaña con su clásica falta de diplomacia había prácticamente exigido la retirada de ambos equipos de Genin por considerarlos estorbos, comentario que ofendió a los Genin, principalmente a un Kiba que intentó encarar a la castaña, pero cuando vio la expresión iracunda de Azula no tuvo el valor para hacerlo. Keiko e Ino en cambio, miraban fijamente a la princesa con discreta admiración, ya que se mantenía firme a pesar de encarar a una Jounin. Asuma por otra parte, trataba de llamar a la concordia ante una Anko que permanecía con los brazos cruzados.
- Por última vez… ¡Regresen a Konoha de inmediato…!- Exclamó Azula, visiblemente molesta
- Tal vez seas una princesa… ¡Pero en el rango Ninja eres sólo una Chunin! ¡Así que no me quieras dar órdenes, mocosa insolente!- Replicó furiosa también Kurenai
- Hm…- Anko cerró los ojos y sonrió suavemente
- ¿Qué ocurre Anko?- Preguntó el hijo del Sandaime con expectación
- El día de su muerte ha llegado… Imbéciles- Las palabras de Anko llamaron la atención de todos y más cuando la Jounin desapareció en un remolino de hojas
"¿Qué está haciendo…?" Pensó el Sarutobi con desconcierto
"Usó Chakra" Pensó la castaña fríamente "¿Acaso ella…?"
- Con que Naruto está en la Seiki no Sekiban… Qué decepción…- Tras escuchar esa misteriosa y tenebrosa voz, Azula volteó hacia la Sekiban, seguida por Ukitsu -Como sea, el legado de Akahei va a desaparecer del mundo el día de hoy-
"No…" La castaña apretó los dientes mientras la furia se hacía presente en su rostro
- ¿Qué ocurre, Azula-chan?- Preguntó con incertidumbre la morena al notar que su amiga se había puesto visiblemente nerviosa
- Nunca olvidaré esa voz ni aunque me muera…- Replicó la princesa, nerviosa y ligeramente temblorosa mientras que de la sombra que proyectaba la Shiki no Sekiban emergía un nutrido número de Ninja con uniformes parecidos a los del Sannin Orochimaru, acompañados por Anko
- ¡Anko…!- Exclamaron los Jounin, dándose cuenta de la traición de su compañera
- Buen trabajo Anko-chan…- Azula se mostró visiblemente atemorizada al ver al selecto grupo que emergió posteriormente de las sombras, la guardia personal de Orochimaru, que escoltaba a su líder
- Es el Taishogun del Tengun… ¡Orochimaru!- Exclamó la castaña, mientras miraba al aludido quien tenía una sonrisa intimidante en su cara
- Él es Orochimaru… El asesino de Ryu-sensei- La mirada de Ukitsu se endureció de inmediato
- ¿Qué ocurre, Shino?- Preguntó el Inuzuka, poniéndose instintivamente en guardia
- Al parecer iban a tenderle una trampa a los que pretendieran destruir esa tablilla de roca con Chakra, por eso Azula-san no quería que Asuma-san y Kurenai-sensei usaran Chakra para hacerlo- El Aburame lentamente comenzó a liberar a sus insectos
- Viejo, esto sí es problemático…- El Nara miraba atemorizado al Sannin -Ahora entiendo la feroz defensa de la princesa a su argumento-
- Incluso yo he perdido el hambre…- Dijo Chouji, preparándose también para el combate
- Sí, es él…- Dijo Azula, respondiendo la pregunta de su amiga -Nunca pensé que el mismísimo Taishogun vendría hasta aquí…-
- Ku, ku, ku… Pensaba aplastarlos a todos ustedes de un solo golpe, insectos- Respondió Orochimaru sonriendo confiadamente -Pero estoy muy decepcionado por ver que mi presa sea tan raquítica y miserable…-
- ¡Ya cállate…!- Replicó la princesa con ira -¡Es obvio que las cosas no les van a salir como ustedes quieren, Orochimaru!-
- Azula-chan… Es cierto, tú estabas con Ryu el día que la maté…- La sonrisa del Sannin se tornó burlona -Ku, ku, ku… ¡Ja, ja, ja…!- El líder del Tengun estalló en sonoras carcajadas, crispando los nervios de todos los Ninja de Konoha
- ¡¿Qué demonios te causa tanta gracia?!- Una furibunda Kurenai encaró al antiguo alumno del Sandaime Hokage
- La historia de Azula y Naruto… No sé si sea para reír…- Orochimaru cerró los ojos suavemente mientras adoptaba una expresión seria -O más bien para llorar… Los débiles alumnos de Akahei han venido a luchar sumergidos en la desesperación, sólo con el ingenuo objetivo de vengar la muerte de su queridísima Sensei…- Súbitamente volvió a abrir los ojos y esbozó una demencial sonrisa -Pero lo único que van a conseguir será tener una muerte horrible- Azula y Ukitsu no pudieron evitar sentir temor con las crueles palabras del Sannin -En cuanto a ustedes, Asuma, Kurenai, sólo son basura que va a morir en el fuego cruzado de esta batalla… Gracias por avisarme Anko-chan-
- Fue un placer servirle, Orochimaru-sensei- La Mitarashi sonrió con deleite
- ¡¿Por qué nos traicionaste, Anko…?!- Estalló Asuma finalmente
- Nunca he traicionado a Konoha, Asuma…- Respondió suavemente la Ninja -¡Nunca la he traicionado porque nunca le he sido fiel!- Las palabras de la Mitarashi dejaron atónitos a ambos Jounin
"Por eso apoyó tanto a Kakashi-san para venir aquí…" Pensó la Kurama, mirando temerosa a la traidora a Konoha
"Sólo nos estaba tendiendo una trampa…" La Yamanaka miraba fijamente a la alumna del Sannin
- Entonces, escoria… Prepárense a morir en mis manos- Orochimaru dio varios pasos, hasta ubicarse delante de sus tropas, ante la mirada expectante de los Ninja de Konoha…
…
Notas
He aquí el segundo capítulo de lo que podría llamarse "La Saga de Tung".
Los chicos intentaron rescatar a Rimururu con un plan elaborado que arruinaron involuntariamente los Ninja de Konoha recién desembarcados. Con respecto a la llegada de estos a Daikanishima, pienso explicarlo brevemente en el siguiente capítulo, pero está relacionado con Ningame, la Tortuga de Might Guy.
Iroh ha aparecido y con eso la revelación del grupo de Ryu que combatió a Orochimaru durante la Guerra Secreta. La verdad, no esperen que los Genin destaquen, porque ellos están en un nivel de desarrollo casi igual al del canon, antes de que Sasuke huyera de Konoha y en cambio Naruto ya ha peleado con Infernape, Shiryu y Tung e independientemente del Rinnegan, ha despertado nuevas habilidades.
Digamos que Kakashi pagará con creces el considerar la gran aventura de Naruto "una simple excursión" y querer involucrarse en ella como si tuviera el nivel para ello. En el caso Anko, me gusta explotar un poco la trama del traidor inesperado. Además de eso, planteo a Azula como la amiga fría de Naruto, que a diferencia de los demás le dice sus verdades y por las buenas o las malas, lo hace entrar en razón. Puede que no, pero yo me imagino a Jiraiya con una reacción diferente ante la necesidad de huir de Tung:
Naruto: ¡No huiré!
Jiraiya: Debemos hacerlo…
Naruto: ¡Primero muerto antes que huir!
Jiraiya: Está bien, eres un cabeza dura como yo…
Y minutos después, cuando se hartó de jugar con ellos, Tung les voló las cabezas a ambos y cumplió con su objetivo…
En relación al Hakaisharin, éste está basado en la carta trampa de Yu-Gi-Oh!, Ring of Destruction.
Para terminar, en relación específicamente al siguiente capítulo, los acontecimientos en uno y otro frente de batalla, ocurrirán al mismo tiempo, a menos que se indique lo contrario en el fic.
