Naruto Zarya

Primero que nada, una disculpa. Iba a actualizar en la fecha señalada (14 de Octubre), sin embargo, afortunadamente las cosas han ido regresando paulatinamente a la normalidad en la Ciudad de México ante tanta presión y estrés, la verdad necesitaba salir. Se presentó la oportunidad y como se dice en el coloquio mexicano, terminé "hasta la madre", así que no me fue posible terminar a tiempo el capítulo. Por ello, el día de hoy, en medio de mi resaca, hice por hacer unos arreglos y añadir un poco más de material en lo posible.

Sin más qué decir y aclarando que la siguiente actualización será entre el 28 y el 29 de Octubre para evitar este tipo de incidencias, paso a los reviews:

carlos29: Y más si tu suegra tiene un poder creado por los dioses, je, je, je.

animebot02: Pues Shirona es la vez un demonio del infierno, una dragona furibunda y una suegra muy mala leche XD

CCSakuraforever: pues realmente sólo llegó Shiryu, pero como Shiryu y Touma tienen la misma voz, a la princesa le salió de corazón que fuera el arquero, je, je, je.

dragon titanico: el asunto aquí es que los dioses serían tipo Dragon Ball (Excluyendo Super) más que Saint Seiya, por lo que esos no serán los límites máximos, además de que los nietos pues todavía no, son muy chicas, ja, ja, ja. En relación a Hexerei, es un personaje original, pero estará ligada al Rey Van, ya que aquí se necesita una chica intimidante y poderosa, no algo del tipo Morrigan que incita a otras cosas antes que al miedo LOL.

Loquin: Pues gracias, realmente esta parte en toda la historia es de las más importantes, ya que servirá para entender el por qué de varias cosas en el futuro. Y sí, si fuera sólo por la tragedia, Shirona sí merecería reunirse con su pequeño.

Pues bien, ahora sí, vámonos al capítulo:

- Probando, uno, dos, tres…- (Personaje hablando)

"Bah, que tontería" (Personaje pensando)

(Lo escrito entre puntos suspensivos en cursiva son recuerdos)

Lo escrito en cursiva sin comas ni guiones y centrado, son narraciones, de los personajes o mías o documentos.

"Si está escrito entre comillas, son pensamientos de los personajes…"

XXX: Samsara vs Voluntad de Fuego

- C-Como… ¿C-Cómo pasó esto?-

La famosa Ninja Kushina Uzumaki, quien en realidad era Shirona bajo el disfraz impuesto por el Uzumaki Akahige, miraba indiferente a su maltrecho y vencido enemigo, que lucía visiblemente desconcertado por la facilidad con la que su privilegiada visión había sido vencida… En su ojo derecho poseía el poderoso Doujutsu de los Uchiha madurado al máximo, con una poderosa habilidad prácticamente desconocida que pensaba, le daría invulnerabilidad total contra cualquier enemigo y cualquier ataque…

Pero comparado con su ojo izquierdo… El derecho simplemente no era nada.

El globo ocular albergado en su órbita izquierda era el ojo de la leyenda, aquél orbe poseído por el legendario Rikudou Sennin y era el que le garantizaba la victoria contra cualquier enemigo… Por eso era claro que esa imponente Kunoichi no era una enemiga que se pudiera catalogar como cualquiera, ya que pudo superar con una inmensa facilidad el poderoso ojo que podía modificar la existencia.

Ciertamente era muy joven… Pero para el azabache de poco más de 15 años, resultaba imposible de creer que tras la instrucción que recibiera de Izuna Uchiha, hubiera alguien capaz de enfrentarlo y destrozar el Plan Ojo de Luna con esa ridícula facilidad…

El joven Uchiha, al que Shirona conocía por ser uno de los alumnos del Equipo de Minato, el cual había sido dado por muerto en el incidente del Puente Kannabi, durante la Segunda Gran Guerra Ninja que recién había terminado, se encontraba terriblemente lastimado: había perdido su brazo izquierdo y a pesar de que el finado Izuna Uchiha le había otorgado las células de Hashirama Senju y Madara Uchiha para darle capacidades asombrosas en cuanto a su capacidad regenerativa y la cantidad de Chakra que poseía, su extremidad perdida no podía regenerarse y las heridas en su cuerpo, varias cortadas profundas de las que brotaba la sangre, lentamente le estaban arrebatando la vida.

Aunque la Kami no Senshi le daba crédito al muchacho, ya que a pesar de haberle cruzado el corazón con su arma, el tipo se mantenía con vida.

- Estás fuera de tu liga, Obito Uchiha…- Una vez que ojo derecho de la Uzumaki mutó en el mismo Doujutsu legendario que él poseía, quedó atónito

- I-Imposible…- El azabache simplemente no podía creerlo

- Ahora comprendo…- Kushina entrecerró su ojo transformado para enfocar mejor el Rinnegan en el rostro del previamente autodenominado Tobi -De alguna forma pudiste replicar el poder incompleto que uno de mis antecesores, Wan, le heredó a Harogomo Otsutsuki…-

- ¿E-Eh…?-

- Ya que estás a punto de morir y fuiste alumno de Minato, te contaré una historia que casi todo mundo desconoce al tiempo que con el Manyusa (Mundo Humano) reviso cada rincón de tu mente para saber dónde está oculto el otro Gedou Rinnegan (Ojo del Samsara del Camino Exterior), porque es obvio que si sólo usas uno es porque tu cuerpo no puede soportar la carga que representa el poder de ambos… Y una vez que acabe mi ilusión, tu vida junto con esa herejía desaparecerá por siempre… Tómalo como misericordia por haber sido alumno de Minato, será una muerte indolora y pacífica…- Sin poder evitarlo, el joven pelinegro con el costado derecho de su rostro marcado por cicatrices, cayó en la ilusión del verdadero Rinnegan…

Hace tiempo, hace siglos, Wan como poseedor verdadero del Rinnegan, fue dejado en el Ninkai por la mensajera de los Kami… Realizó un largo viaje de autodescubrimiento, en el cual sus privilegiadas habilidades despertaron. Desde niño, su fuerza física podía rivalizar con la de los adultos y pocos podían igualar su velocidad a pesar de carecer de entrenamiento alguno buena parte de su infancia. Su control de Chakra era destacable inclusive sin saber sobre su verdadero origen, lo que a los ojos de los humanos prácticamente lo volvía un dios encarnado…

Parte de eso fue culpa de la propia colectividad humana, ya que desde la creación misma, el Chakra existe como mezcla de las energías física y espiritual en todos los seres vivientes… Sin embargo, los humanos, concentrados en sobrevivir al asalto de demonios y dragones, celosos por las bondades del mundo que recibieron en la antigüedad, el Ninkai, los has hostigado por milenios, forzándolos a vivir su vida al límite sin tener tiempo para meditar sobre eso y lo fueron olvidando con el pasar del tiempo.

Wan viajó por el mundo, protegiendo a la humanidad de demonios y dragones, tratando de que los humanos recobraran ese conocimiento por medio de sus enseñanzas…

Lamentablemente no tuvo éxito y su esfuerzo no redituaba como hubiera deseado.

Poco después se encontró con Kaguya Otsutsuki, una princesa del lejano Reino de la Luna. Congeniaron y poco a poco se fueron acercando, hasta que se enamoraron y vivieron juntos, tratando de ayudar a la humanidad…

Sin embargo, un día, Wan desapareció sin que Kaguya supiera siquiera el por qué.

La razón de ello fue que en el Makai, el Daimaoh (Gran Rey del Mal) Van, conspiraba para derrocar a los dioses y había formado un ejército con el potencial para conseguirlo, por lo que Wan debió enfrentar a esa terrible amenaza y en su deseo de proteger a su amada, se marchó sin dar la cara, para que ella no pudiera seguirlo a una muerte segura en una guerra que rebasaba todos los límites de lo humano…

El dolor en Kaguya fue profundo por su abandono, ya que ella lo amaba con toda el alma y jamás pudo recuperarse por completo de la partida de su amado. Entonces vio cómo la humanidad comenzó a rivalizar entre sí, como consecuencia indirecta del conflicto original entre los Tres Clanes, al llevar en la memoria colectiva la guerra y sus efectos, así como la ambición inherente a ella.

Se decía que existía un árbol con poderes divinos, el Shinjuu (Dios Árbol), que podía brindarle poderes divinos a quien consumiera su fruto… Aunque también estaba la versión de que era un árbol con poderes demoníacos cuyo desarrollo llevaría a la desesperación de las personas. Y Kaguya, afectada por la nostalgia y melancolía de sentirse abandonada por Wan, además de haber sido embarazada por él antes de su desaparición, enfocó su amor al mundo, tomando el riesgo de consumir aquella fruta misteriosa para obtener los poderes necesarios para parar la interminable guerra…

Lo que nunca supo fue que esa fruta era una caja de Pandora que jamás debió abrir.

En realidad, el Shinjuu fue una tentación colocada adrede por el Maryuou Nubes, en ese entonces un Dragón que se iba haciendo de poder entre los suyos y la Kiganjou Hexerei, la hija del Rey Van, con la finalidad de corromper a la humanidad y causar su propia autodestrucción. Kaguya consumió esa aberración y su Chakra quedó corrompido por siempre… Ambos, el dragón y la demonio, desde la era antigua, deseaban la caída de la humanidad y estaban dispuestos a todo para conseguirlo.

Al principio, pudo utilizar las poderosas habilidades adquiridas de aquella fruta y se volvió la humana más poderosa del mundo, obteniendo el poder disminuido de ambos, el Kigan (Ojo Demoníaco) y el Reisenryu (Espíritu Bélico de Dragón) en forma de algo que ella llamó Rinne Sharingan (Ojo Rueda del Samsara), creyendo erróneamente que tenía un origen divino y ella había sido elegida como la portadora de ese poder. Con esa habilidad fue capaz de utilizar un Genjutsu llamado Mugen Tsukuyomi (Noche de Luna Infinita), el cual tenía la capacidad de sumergir en un sueño eterno a quien lo sufriera…

Kaguya obtuvo el control de toda la humanidad y se dispuso a gobernarla por siempre, al darse cuenta de que los humanos atrapados en su ilusión lentamente mutaban en títeres sin voluntad… Pero la cara más siniestra de esa mutación, era que en realidad se transformaban lentamente en híbridos de dragón y demonio, totalmente bajo la voluntad del Kigan y el Reisenryu.

Los hijos de Kaguya y Wan, únicos humanos además de la llamada Usagi no Megami (Diosa Conejo), había quedado libres del Mugen Tsukuyomi y habían recibido el entrenamiento que su padre le había dado a su madre y a su ella que les había impartido, por lo que ambos eran en su momento, los únicos humanos libres del Ninkai. Dándose cuenta de que los humanos atrapados se transformaban lenta e irreversiblemente, Harogomo y Hamura, los hermanos Otsutsuki, se dispusieron a tratar de convencer a su madre que de liberara a la gente.

Parecería que no habría problema alguno…

Sin embargo, la mente de Kaguya y posteriormente su cuerpo, fueron paulatinamente corrompidos por el poder de los creadores de la fruta del Shinjuu. La Usagi no Megami estalló en ira ante la petición de sus hijos y perdió el control de ese poder, transformándose en un monstruo gigantesco por el efecto secundario de absorber el Chakra de los humanos atrapados en el Mugen Tsukuyomi y se convirtió en un híbrido de dragón y demonio llamado Juubi (Diez Colas)…

Los hermanos combatieron contra ese monstruo en una batalla épica para los humanos y tras un esfuerzo titánico, fueron capaces de contener a la bestia al sellarla dentro de Hagoromo, quien había sido el afortunado en heredar los ojos de su padre, aunque sin saberlo, creyó que todo fue producto de que su madre consumió la fruta del Shinjuu durante su gestación.

Aunque el pensamiento no estaba del todo errado, ya que el Naidou Rinnegan (Ojo Samsara del Camino Interno) que originalmente debió poseer había sido corrompido por la influencia del Chakra de Nubes y Hexerei, debilitando su alcance y dándole habilidades extrañas para el Rinnegan original del Kami no Senshi, convirtiéndose en el Gedou Rinnegan.

Hagoromo, gracias al poder que recibió del Chakra del Juubi, pudo elevar el alcance de sus ojos y convertirse en una deidad para los humanos, creyéndolo el Kami no Senshi original y debido a que Wan tuvo que sacrificarse para detener al temible Daimaoh Van, jamás pudo corregir a la gente de su error.

Rikudou Sennin, como fue conocido Hagoromo tras su hazaña, gestionó el aprendizaje del control del Chakra, creyendo que previamente a él no había existido en el mundo y su familia era el génesis del mismo…

Y creo que, el resto de la historia ya la conoces…

Obito, conforme sentía que el Genjutsu del Manyusa de Shirona se iba disipando y su mente regresaba paulatinamente a la realidad, comenzaba a sentir un cansancio que simplemente no podía resistir. Su ojo se cerraba lentamente mientras regresaba a su tono ónix natural…

"Rin… Pronto… Pronto volveremos a vernos…"

Finalmente, cuando el cansancio lo venció, el corazón del Uchiha se detuvo suavemente, acabando con su vida ante la mirada indiferente de la pelirroja, quien le pasó la mano por el rostro para terminar de cerrar su ojo. Posteriormente lo cargó en brazos para darle una sepultura decente en otro lugar.

"Minato… No deseo que sufras, así que jamás te diré en qué escoria se transformó el alumno al que tú más apreciabas…"

Porque Shirona, bajo el disfraz de Kushina Uzumaki, siempre cuidaría de hombre al que amaba.

- ¡Deja de hablar como si fueras una persona invencible!- Tsunade encaró a la Kami no Senshi con firmeza, ante la expectación de todos los Ninja de Konoha -No sé qué es lo que quieres con Naruto, ni me importa… ¡Pero no voy a dejar que te lo lleves!- La voluptuosa rubia recuperó el paso que había retrocedido, emparejándose con Hinata y Nami

- Así que la Sannin Tsunade…- La pelirroja endureció la mirada

- ¡Así es! ¡Yo soy Tsunade, Ninja de Konoha!- La confianza en el rostro de la famosa mujer animó a los numerosos Shinobi y Kunoichi detrás de ella

- ¡Y nosotros apoyaremos a Tsunade-sama, no te llevarás al hijo de mi Sensei!- Delante de los dos Genin del Equipo 7 presentes y un ANBU de cabello castaño, Kakashi dio un paso al frente

- ¡Así es!- Exclamó otro de los Jounin en el lugar -¡Minato-sama nos dejó un legado muy grande que nadie nos quitará!-

- ¡Naruto-kun es la esperanza del mundo…!-

Así comenzaron a unirse varios de los Genin, Chunin y Jounin en conmovedoras proclamas para defender tanto al legado del Yondaime, como la esperanza del mundo y a un camarada de Konoha.

Y Shirona cerró los ojos para escuchar cada una de esas palabras…

Mientras destrozaba cada uno de los recuerdos de Naruto, podía verlos… Tan claros como el agua. Varios de esos Ninja que ahora declaraban estar dispuestos a dar la vida por su hijo, lo habían despreciado cuando era un niño indefenso e inocente.

La furia se expandió por cada fibra de su ser al ver tal grado de la asquerosa hipocresía de todos esos sujetos.

- ¡Ya cállense!- El bramido de la Shogun dejó paralizados de terror a todos, ya que la ira estaba presente en su máxima expresión -Ustedes son unos hipócritas, ya que gritan a los cuatro vientos que defienden a Naruto, cuando casi todos ustedes lo despreciaban…- Todos se acongojaron involuntariamente con las palabras de la intimidante pelirroja, sabiéndolas ciertas -Yo vine a llevarme a mi hijo, porque ustedes son microbios incapaces de ver más allá de sus miedos…- Las palabras de Shirona dejaron sorprendidos a todos con excepción de Hinata y Nami -Ahora ustedes me escucharán a mí- Todos los Ninja reunidos se pusieron alerta cuando aquél Chakra violeta comenzó a rodearla de forma violenta, como si fueran llamas elevándose al cielo -Vine por mi hijo y quien se atreva a cruzarse en mi camino… ¡Va a morir en mis manos!- Dicho eso, comenzó a caminar con tranquilidad hacia el frente de la formación de Ninja

- ¡Eso quiero verlo…!- Tsunade se lanzó de frente hacia su enemiga, preparando uno de sus famosos golpes.

La Shogun ni siquiera intentó esquivarlo, recibiendo de lleno el violento puñetazo en su mejilla derecha. El golpe tuvo una fuerza tal, que cimbró todo el lugar con estruendo e incluso levantó el polvo detrás de la pelirroja. Todos sonreían animados, ya que si el poderoso Gama-sennin apenas podía sobrevivir a uno de esos golpes, esa mujer no sería rival para la temida Sannin…

La cabeza de Shirona se ladeó hacia su izquierda.

- Te sientes orgullosa de tu fuerza, pero incluso el Jiton de esa chiquilla, Azula, me incomodó más que tu patética fuerza…- Tsunade quedó totalmente atónita cuando la Shogun regresó su cabeza a su posición de frente con inaudita facilidad, superando un golpe en el que había concentrado todo su poder -Un golpe de verdad… ¡Se da así!-

El brutal puñetazo de izquierda que la pelirroja le soltó a la voluptuosa mujer en su mejilla derecha la mandó a volar a una enorme velocidad hacia la muralla de defensa de la aldea. Ante el horror de todos, aquél muro de varios metros de alto se derrumbó sobre la rubia, dejándola sepultada entre los escombros mientras Shirona se erguía con tenebrosa tranquilidad y reiniciaba su caminata en dirección a la Torre Hokage…

- ¡Tsunade-sama!- Shizune corrió hacia los escombros inmediatamente, para ayudar a su Sensei

- ¡Chidori…!- Haciéndose a su costado izquierdo con milimétrica presición, la Shogun evitó el ataque fulminante del Ninja Copia quien ya tenía al descubierto su Sharingan -Si es verdad que usted es la madre de Naruto, debe tener una idea de cuánto adora su hijo esta aldea- Kakashi se reorientó para quedar de frente a la espalda de la Shogun, empuñando su Jutsu eléctrico -¡No dejaré que se lo lleve, así tenga que perder la vida!-

- Así que tú eres el Ninja del Sharingan…- Shirona sonrió casi imperceptiblemente, dándole la espalda al Jounin -Minato me habló de ti, el famoso Ninja que copia los Jutsu de sus enemigos… No pensé que serías tan débil por la forma tan entusiasta como él me hablaba de ti, aunque no me sorprende considerando los estándares humanos… Sin embargo, eres el último estudiante de Minato, así que te perdono la vida, ahora largo…- La mirada endurecida del peliplata daba a entender cuanta furia sentía por las palabras de aquella mujer que se dio media vuelta y reinició su camino

- ¡Yo no escaparé!- Kakashi se lanzó hacia su enemiga ante la expectación de todos con su Jutsu en mano -¡Quieres abandonan a sus compañeros son peores que la escoria!-

- Si la Sannin no pudo hacerme nada, tú menos…- Hinata y Nami se sorprendieron al ver que la aterradora pelirroja endureció la mirada

- ¡Cuidado, Kakashi-san…!- Exclamaron horrorizadas ambas chicas

- ¡¿Qué?!- Replicó el Ninja Copia en medio de su frenética carrera.

Todo se quedó en un mutis total. Dándose media vuelta a una aterradora velocidad, la pelirroja lanzó un puñetazo firme al estómago del Jounin, tomándolo totalmente desprevenido, quien sólo atinó a abrir sus ojos a toda su capacidad cuando la Shogun ladeó su cabeza para evitar su ataque por apenas milímetros el Jutsu eléctrico, atónito el sentir la fuerza de la mujer de su maestro, cuya fuerza de impacto incluso traspasó su cuerpo.

"E-Es… E-Es monstruoso…" Fue el último pensamiento del Ninja Copia antes de perder el conocimiento, tras el daño recibido

- Ahora, no estorbes…- La Shogun del Fuugun orientó al Ninja Copia hacia el frondoso bosque aledaño a la aldea -¡Shinra Tensei!- El Jounin salió proyectado violentamente hacia atrás, desapareciendo entre la vegetación segundos después

- ¡Kakashi…!- Exclamaron la mayoría de los Ninja al ver la facilidad con la que uno de sus más fuertes compañeros había sido vencido

- Alguien como yo no dice las cosas por soberbia o vanidad- La terrible enemiga se reorientó hacia el Monte Hokage -Ahora quítense de mi camino… O no tendrán tan suerte como él-

- Kh… ¡Ahora yo te enfrentaré!-

Los ojos esmeraldas se orientaron directamente hacia Mighy Guy, ya que sus compañeros y sus alumnos se habían alejado de él al ver que un estallido violento de Energía Física salía del cuerpo del Jounin. La Shogun endureció la mirada al reconocer las Hachimon (Ocho Puertas) que había diseñado originalmente la Shogun del Kingun en esa demostración de fuerza…

En la mirada de Guy sólo quedaba una expresión de férrea determinación, ya sólo con las escleróticas presentes y varias venas resaltadas por todo su cuerpo. Sus puños se apretaban con marcada fuerza mientras abría su compás y apretaba los dientes con esa misma intensidad. Su cuerpo había adquirido una coloración rojiza y una intensa aura azul lo rodeaba.

- ¡Te derrotaré con el poder de la juventud…!- De un salto, el Jounin se abalanzó sobre su enemiga

- Contigo no tendré piedad…- La Shogun abrió el compás y los brazos hacia los costados, esperando a su enemigo

- ¡Asa Kujaku (Pavo Real Matinal)…!-

En el aire, el Jounin comenzó a lanzar una cantidad increíble de golpes, de los cuales surgían esferas de fuego que salían disparados cual misiles hacia la Shogun del Fuugun. Aquellos incontables proyectiles pronto dieron en el blanco, impactando a Shirona de lleno y desapareciéndola en una enorme explosión de fuego, la cual se convirtió en una esfera gigante de la cual todos los Ninja de Konoha tomaron distancia, mientras el Jounin continuaba su frenético ataque, cegado totalmente por la rabia. Aquella esfera derivó en un gigantesco pilar que se proyectó al cielo, justo cuando había alcanzado su máximo grado de concentración. Finalmente, Guy detuvo su ataque cuando notó que había usado todo su Chakra en un ataque de esa escala, siendo aquella torre de llamas visible en kilómetros a la redonda. Todos los Ninja sonrieron con optimismo, ya que era imposible que alguien sobreviviera a eso…

Lentamente el pilar redujo sus dimensiones, revirtiendo nuevamente en aquella esfera concentrada de Chakra ardiente. El autoproclamado archirrival de Kakashi jadeaba cansado, ya sin aquél poderoso Chakra rodeándolo.

- Choun Shiryuu mencionó a un Ninja de Konoha diferente a los demás… Supongo que se refería a ti- El Jounin volteó junto con sus camaradas hacia la esfera de fuego, al escuchar la voz de su enemiga -Pero Naruto, Azula e Infernape me atacaron con un poder mucho mayor al tuyo y sólo me provocaron un rasguño…-

La esfera de fuego se disipó violentamente, mostrando una imagen terrorífica. Shirona se encontraba completamente ilesa, rodeada de un intenso Chakra de color verde, el cual estaba moldeado de forma sumamente detallada con la forma de un Gaki (Fantasma Hambriento) que era prácticamente idéntico al ser de la mitología de la cintura para la cabeza, pero en su brazo derecho poseía un arma consistente en un par de huesos puntiagudos cuales lanzas, que emergían de su brazo mutilado de forma similar a las pinzas de un cangrejo.

Su expresión demencial de gula era tan intimidante como desconcertante y sus siniestros ojos, carentes de pupila, parecían una entrada directa a la muerte. El Jounin del equipo de Neji, Rock Lee y Tenten no pudo evitar dar un paso hacia atrás, al ver cómo su ataque no había funcionado en lo absoluto, pero sobre todo, al ver tan terrible efigie protegiendo a su enemiga.

- Ahora es mi turno para atacarte…- La pelirroja extendió su mano abierta al frente.

Tan veloz como un rayo, aquella arma cadavérica se abalanzó hacia el incrédulo Might Guy, quien no podía digerir la idea de que existiera un enemigo que resistiera su ataque y saliera completamente ileso. Incluso la tal Choun Shiryuu se había regenerado, pero en si el daño había sido brutal, a diferencia de esta ocasión. Ante la expresión de horror de todos sus compañeros, Might Guy fue atravesado por el arma del Preta de Shirona justo al centro del pecho…

En instantes, aquella mujer había vencido a dos de los Jounin más poderosos como si nada y al experto en Taijutsu lo había hecho con una facilidad espeluznante. Después de unos segundos, el arma de Chakra se retiró de la humanidad de Might Guy, quien cayó de rodillas e inmediatamente se desplomó de boca al suelo, mientras un charco de sangre se comenzaba a extender debajo de él.

- Tómalo como un acto de misericordia- Dijo Shirona fríamente -Si un humano usa las Hachimon a su máximo, no tiene posibilidad alguna de sobrevivir… Sólo adelanté lo inevitable…- Volteó hacia los cientos de Ninja, que ya estaban listos para atacarla con intención de vengar a sus compañeros caídos -Y ahora, acabaré con todos ustedes…-

Frente a frente, se encontraban los Sannin Taichou y dos de los alumnos de la dragona Ryu. Fénix Ikki se reincorporó al instante, mientras que Azula se separó un poco de Shiryu, quien había aparecido en el momento indicado para salvarla. Posando sus manos en sus rodillas, la princesa lograba sostenerse de pie, mientras se limpiaba la sangre de la comisura de sus labios con el dorso de su mano. Piccolo, Weregarurumon e Ikki, miraban expectantes a su nuevo enemigo.

- T-Te lo agradezco, Shiryu…- Murmuró la castaña débilmente

- ¡¿Shiryu?!- Exclamaron los Sannin Taichou al mismo tiempo

- ¿Quién es este tipo?- Preguntó el hombre lobo con expectación

- Él era el Shogun del Suigun, que traicionó al Tengun al pasarse al bando de los humanos junto con el Rey Mono Infernape…- El hombre verde entrecerró la mirada -Shirona-sama ya nos había hablado de él-

- Uh… ¿El Caballero Dragón Shiryu?- Ikki miraba analíticamente a su nuevo enemigo

- Azula- La aludida volteó a ver de reojo a su superior -A pesar de permitirme llegar, no fue muy astuto de tu parte el venir tú sola a enfrentarlos, su poder es muy superior al tuyo…-

- En realidad…- La Chunin jadeaba por las heridas y el esfuerzo -No tenía muchas opciones… A Naruto le borraron la memoria-

- ¿A qué te refieres?- Preguntó serio el azabache

- Resulta… Que Shirona es la madre de Naruto, ella fue quien le quitó todos sus recuerdos… Ahora debe estar en Konoha buscándolo…-

- Ahora comprendo…- Reflexionó serio el pelinegro "Entonces este era el mal presentimiento que había tenido… Me alegra haber hecho caso a mis corazonadas y regresar…" Shiryu cerró los ojos -En ese caso, no tenemos tiempo para jugar con esta basura-

- ¡¿Qué dijiste?!- Bramaron Weregarurumon e Ikki, visiblemente indignados

- ¡Infeliz! ¡¿Cómo te atreves a subestimarnos?!- El Caballero de los Sannin Taichou era el más ofendido -¡Tal vez hayas sido un Shogun, pero no eres más que un miserable ser humano!- Ikki encaró decidido a Shiryu -¡Te voy a enviar al infierno y luego te acompañará esa chiquilla!-

- Azula…- Las castaña volteó hacia su compañero -Tú encárgate… Desquita todo tu rencor en él- La mirada del peliazul ya estaba desencajada por la ira

- ¿Estás seguro?- La princesa encaró de frente a Ikki, sonriendo de forma perversa -Eres muy generoso, Shiryu…-

- Kh… ¡No puedo creerlo!- Exclamó furioso Fénix -En verdad me estás subestimando… ¡Esa mocosa no puede vencerme, yo soy inmortal! ¡Quiero que pelees tú!-

- Estoy seguro de que perderás- El pelinegro sonrió de forma maliciosa -Mira, si ganas me enfrentaré contigo-

- ¡No puedo creer que seas así de estúpido…! ¡¿Vas a sacrificar a la compañera que acabas de salvar?!- El peliazul del Fuugun se tranquilizó al ver que Shiryu no tenía reacción alguna ante sus palabras -Como quieras- Tomó dos de las plumas de su armadura con la mano derecha -Ahora mismo me desharé de ella- Su mirada demostró gran ira -Y luego…- De un salto se elevó al cielo -¡Luego me encargaré de ti…!- Las alas de la Armadura del Fénix se expandieron instantáneamente

"Sólo…" La castaña se puso en guardia, mirando fijamente a su enemigo "Puedo hacer tres Jutsu más, mi Chakra se agota" La expresión ahora seria de Azula dejaba ver una gran determinación a vencer

- ¡Prepárate…!- Ikki se recompuso en el aire, para lanzarse hacia ella en picada y a gran velocidad -¡Muere!- El caballero se dispuso a lanzarle sus plumas, tomando vuelo con la mano en las que las sostenía

- ¡Bukuujutsu…!- Ante la sorpresa del peliazul, la castaña voló directamente hacia él, tomando en el camino un Kunai de entre sus ropas, pasando junto al sorprendido Sannin Taichou y quedando sobre su espalda

- ¡Niña idiota!- El alado peleador se orientó hacia la princesa -¡¿Cómo piensas combatir mientras vuelas?!- Mostró desconcierto cuando notó que el Kunai estaba imbuido de Chakra Fuuton -¡Pero qué…!- Ikki se mostró horrorizado, cuando el ala izquierda de su armadura se desprendió de su cuerpo -¡No, imposible…!-

- Cuando un Caballero confía excesivamente en su armadura, se convierte únicamente en una protección de metal ordinario y vulnerable- El pelinegro sonrió suavemente -Y no hay peor lastre que ese…-

- ¡Usaré todo el Chakra que me queda para liquidarte!- Azula se abalanzó hacia el desconcertado Ikki quien ya no podía maniobrar en el aire, posando sus dos manos al frente delante de las cuales se comenzaba a formar una esfera brillante -¡Nitton: Kurobi (Elemento Sol: Sol Negro)…!-

El ataque de Azula se dirigió hacia el rostro del peliazul, quien sólo ahogó una expresión de terror antes de desaparecer junto con su atacante en un estallido brillante que iluminó el cielo por unos instantes. Piccolo observaba serio junto con Shiryu, mientras que Weregarurumon tuvo que taparse los ojos para no ser deslumbrado por la luz. Ante la expresión seria del hombre verde y el Shogun del Suigun, después de unos instantes, algo cayó al agua pesadamente, levantando una enorme columna.

- ¡Ikki…!- Exclamó sorprendido el hombre lobo.

Después de unos instantes, el cadáver de un Ikki con los ojos en blanco y humeante, emergió bocarriba del agua. Si bien su armadura no tenía ningún daño, su cara estaba quemada y oscurecida. A su alrededor las plumas metálicas de la Armadura del Fénix revoloteaban suavemente con el viento. Instantes después, una visiblemente cansada Azula descendió a espaldas de Shiryu, intentando caer de pie, pero terminando por descender de rodillas y cayendo de boca en el agua, apenas segundos después.

- Creo… Que lo logré...- La castaña intentó levantar la cabeza, para ver el resultado de su ataque

- Lo hiciste muy bien, Azula…- Replicó el azabache sin voltear -Ahora puedes descansar, yo me encargaré del resto-

- Muy bien…- La princesa jadeaba, visiblemente agotada -No serás muy amigable, pero en cuanto a fuerza… Eres todo un as- Sonrió suavemente -Bien… Me quedaré a descansar justo aquí…- Finalmente Azula se venció, dejando caer su cabeza de lado en el agua, manteniéndose a flote con su cuerpo relajado

"En verdad lo hiciste muy bien, Azula" Shiryu sonrió afable, visiblemente orgulloso de la castaña

- ¿Cómo es que Ikki fue vencido? Su armadura lo hacía inmortal- Murmuró todavía sorprendido el hombre lobo por lo que acababa de ver

- Es sencillo- Weregarurumon volteó a ver a su serio compañero, a quien al parecer no le había sorprendido la derrota de Ikki -Ciertamente su ropaje era inmortal y él compartía esa habilidad al vestirla… Sin embargo 'el fénix se remontará de sus cenizas'… Por lo que al ser asesinado sin convertirse en polvo, Ikki no revive… Al parecer esa chiquilla también se dio cuenta de la debilidad implícita del ave inmortal del mito y sacó provecho de ello… Detrás de ese bello rostro se esconde una chica muy lista…-

- Kh…- El hombre lobo se orientó con furia hacia Shiryu -Malditos infelices, pagarán por lo que le hicieron a Ikki… ¡Esto no se quedará así!-

- ¿Y qué piensas hacer?- Preguntó serio el pelinegro

- ¡Matarte! ¡Esta vez te enfrentarás con el poderoso Weregarurumon…!- Declaró furibundo el Sannin Taichou.

Shiryu miró con frialdad al hombre lobo. Inmediatamente lanzó un puñetazo al aire, en dirección a él y una corriente de viento surgió de su puño, impactando de lleno en su rostro y cayendo derribado al agua como resultado del impacto, mientras la caja de metal que cargaba el azabache cayó hacia el lago con el violento movimiento y comenzó a hundirse gradualmente, hasta perderse en las profundidades. El hombre lobo se reincorporó mientras tomaba su trompa con ambas manos, con una expresión de dolor en su rostro y sangre saliendo de su nariz.

- ¡Weregarurumon!- Piccolo volteó de reojo hacia su compañero, para regresar la mirada con visible atención hacia el otrora Shogun del Suigun

- No sé de qué cloaca los sacando…- Shiryu miraba fijamente a los dos integrantes del Fuugun con expresión desafiante

"Está despidiendo un Chakra impresionante…" Los ojos del hombre verde se entrecerraron con expectación para observar analíticamente a Shiryu

- Pero no los dejaré ir con vida después de lo que le hicieron a una alumna de Ryu… ¡A mi compañera…!- La voz furiosa del hermano de Ukitsu sólo era opacada por la ira transmitida a través de su expresión.

El campo de batalla quedó sumergido en un tétrico silencio. La plantilla Ninja de Konoha no se animaba a atacar después de ver la facilidad con la que Shirona había dejado fuera de combate a uno de los mejores Ninja de la aldea, el cuales eran atendidos por Ninja Médicos para apenas mantenerlo vivo. La figura espectral del Preta se disolvió cual fogata al extinguirse, ante la expresión de temor de todos los Ninja que ya había formado un cerco a su alrededor. Rock Lee principalmente, era reprimido por sus compañeros de equipo, ya que se disponía a vengar a su Sensei, con el que estaba tan vinculado…

- ¡Tsunade-sama!-

La fiel Shizune había estado retirando los escombros que habían caído sobre su querida mentora, pero violentamente todos salieron proyectados al aire para revelar a la famosa rubia con el puño derecho levantado al cielo, de cuya boca escurría un hilillo de sangre. Su miraba endurecida se enfocó en la Shogun del Fuugun, quien a su vez miraba con inmenso desprecio a todos los Ninja de Konoha por igual.

- ¡Pagarás por lo que hiciste!- La Sannin apretó los dientes al ver con marcada furia el cuerpo agonizante de Guy

- Hm… Eso quiero verlo- En el rostro de Shirona se formó algo parecido a una sonrisa

- ¡Ya lo verás…!- Nuevamente la rubia se lanzó de frente hacia la Shogun, preparando uno de sus famosos puño que podían partir el suelo.

...

..

.

Sin embargo, para su sorpresa, justo cuando su golpe iba a impactar a la madre de Naruto, esta desapareció en una nube de humo oscuro y olor sulfuroso. Tsunade se recompuso para comenzar a observar en todas direcciones, tratando de encontrar a su enemiga. Su velocidad era impresionante, ya que al parecer había usado un Jutsu similar al Hiraishin no Jutsu de Minato, pero incluso más perfeccionado debido a la posibilidad de ejecutarlo sin requisito previo alguno.

- ¡Atentos…!- Exclamó la Sannin, mirando frenéticamente en todas direcciones

- ¡Ah…!- Se escuchó un grito seguido de un gran impacto, en menos de un segundo.

La rubia volteó con horror hacia su espalda, al ver cómo una nube de polvo se levantaba hacia el aire, debido a que otra de las paredes que delimitaban la aldea se había desmoronado violentamente. Shirona, empuñando su Katana en la mano izquierda, tenía el puño derecho extendido hacia donde unos instantes antes estaba Shizune. Había recibido un brutal golpe, ya que tuvo que ser ayudada por dos Jounin del clan Yamanaka a salir de los escombros. Cuando lograron sacarla de las ruinas del muro, miraron con horror el cuerpo de la asistente de la Sannin, ya que había quedado con la mirada en blanco, con la cabeza vencida hacia un costado.

- Kh… Le rompió el cuello de un golpe- Murmuró el Jounin que miraba con temor a la mujer que apenas se mantenía con vida, respirando con evidente dificultad y la mirada en blanco

- ¡Shizune…!- La rubia quedó visiblemente descolocada con lo que acababa de pasar.

Mientras sus ojos se cristalizaban y finalmente dejaban salir el salado líquido, la rubia de generosas curvas recordó cada uno de los momentos vividos, desde que aquella mujer había sido una pequeña niña, sobrina de su querido Dan Katou, por lo que la cuidó cuando su tío falleció y solamente contaba con diez años de edad. Desde entonces habían permanecido juntas y la azabache había pasado a ser una hija para ella, a la que vio crecer y convertirse en una gran Kunoichi, pero sobre todo, en una niña de bien.

Apretó sus puños y sus dientes con visible furia.

- Les di una oportunidad para salvarse…- Murmuró la madre de Naruto, con tono imponente -Ahora sólo les queda morir-

- ¡Eso ya lo veremos…!- Declaró el líder de uno de los varios equipos ANBU presentes

- ¡Por Konoha…!- Seis ANBU armados con Katana saltaron al frente para atacar a la Shogun por la espalda.

Los tres lanzaron su ataque de forma extremadamente sincronizada, lanzando sendas estocadas frontales con sus Katana. Sin embargo, los tajos fueron detenidos fácilmente por un corte en forma de media luna de la Katana de Shirona, lanzando varios metros atrás a los ANBU. Sus armas cayeron al suelo con estruendo, partidas a la mitad de la hoja, seguidas por sus dueños. Cuando los seis levantaron la mirada, observaron cómo de forma imponente, ante la mirada expectante de los Ninja, la Shogun del Fuugun levantaba su Katana sobre su cabeza, con la hoja apuntando al cielo.

- ¡Fuuton: Kamikaze…!-

Nubes negras que comenzaron a formar un remolino en el cielo se formaron sobre la Kami no Senshi y del ojo de aquél fenómeno surgió un torbellino que en apenas segundos impactó el arma de Shirona y se convirtió en una intensa corriente de viento que agitó la ropa de todos por igual y producía un sonido penetrante similar a una vibración que de inmediato le provocó escalofríos a todos los Ninja de Konoha. La Shogun tomó el mango de su Katana con ambas manos y lanzó su tajo a bocajarro contra los ANBU delante de ella.

- ¡Shinpuuzan!-

Lo último que pudieron ver los seis enmascarados fue descender el arma rodeada del Chakra Fuuton. Al recibir el impacto, se vieron encerrados en una esfera de viento que los descuartizó de forma brutal y casi instantánea. La ropa de la Shogun se agitaba violentamente mientras los miembros cercenados y partes del cuerpo de los ANBU salían volando en todas direcciones y la llenaban de sangre. No hubo Ninja que no se acongojara al ver tal muestra de brutalidad por parte de la Shogun del Fuugun. Sin embargo, Tsunade encaró a la pelirroja, decidida a vengarse.

- Me las vas a pagar…- Shirona volteó con expectación hacia la rubia

- ¿Hm?-

- ¡Te dije que me las vas a pagar, maldita asesina…! ¡Byakugou no Jutsu (Técnica de la Fuerza de un Millar)!-

Hinata y Nami ahogaron expresiones de sorpresa, cuando notaron que de la frente de su rubia Sensei, el Infuin (Sello Yin) con forma de un pequeño rubí ubicado en la frente de la Sannin, comenzó a extenderse por todo el cuerpo de Tsunade en forma de cuatro líneas que entrecruzándose entre sí abarcaron todo su cuerpo, de cabeza a los pies. La Shogun entrecerró los ojos mientras sus ojos esmeraldas terminaban de transformarse en el poderoso Doujutsu de la leyenda.

- Hagas lo que hagas, será inútil…- Declaró fríamente Shirona, lista para recibir el ataque de la voluptuosa rubia.

- Kh… Infeliz- Murmuró serio el hombre lobo, con una expresión deformada por la ira, mientras se sostenía su hocico -No quedará…- Weregarurumon comenzó a caminar hacia el azabache, salpicando agua con sus poderosos pasos -¡No quedará ni un rastro de ti!-

- Deja de hablar y pelea- Shiryu endureció la mirada -No tengo tiempo para tratar con basura como tú-

- ¡¿Cómo puede un insecto como tú subestimarnos de ese modo?!- El Hombre Lobo preparó su puño derecho, echándolo para atrás -¡Todos saben que Weregarurumon no tiene rival en cuanto a su fuerza!- Lanzó decididamente su puñetazo hacia el rostro de su enemigo -¡Y ahora lo comprobarás tú mismo…!- Sin embargo, la mirada del hombre lobo quedó estupefacta -¡¿Qué…?!-

- ¿Esta es la fuerza de la que te sientes tan orgulloso?- Shiryu había detenido el ataque a escasos centímetros de su rostro con el dorso de su puño izquierdo

"¡Es absurdo que tenga esta fuerza…!" Los vasos capilares en sus ojos se habían manifestado debido al esfuerzo que estaba realizando

- ¿Dices que no tienes rival…?- Replicó Shiryu con una discreta sonrisa

- Cómo te atreves a…- Murmuró el hombre lobo, con los dientes apretados en su esfuerzo por vencer el puño de Shiryu

- ¡Infernape y Naruto son infinitamente más fuertes que tú…!- De una patada en el estómago, dobló al Sannin Taichou, quien quedó acuclillado delante de él -¿Qué sucede? Dijiste que no ibas a dejar ni un rastro de mí…-

- Je… Eso es justo lo que haré-

Aprovechando la corta distancia entre ambos, Weregarurumon se levantó violentamente y abriendo sus fauces, le lanzó su aliento de hielo a Shiryu a quemarropa y darle oportunidad a evadir el ataque en forma de una gran ventisca donde sólo la silueta del Caballero era visible. El agua del Valle del Fin comenzó a congelarse gradualmente en su superficie, quedando Azula sobre la creciente capa de hielo e incluso la cascada también fue congelándose gradualmente.

"Aquí se termina esto" Piccolo suavizó ligeramente su mirada seria "El Kinrousoku (Aliento de Lobo Metálico) de Weregarurumon tiene un poder superior a cualquier Jutsu Hyouton de Rango S…"

"¡Una vez congelado por mi aliento, cualquier enemigo quedará hecho pedazos con otro ataque…!" El Juujin preparó sus garras en posición de zarpazo, a los costados de su cuerpo con los brazos extendidos "¡No hay mejor estrategia que esa!" Sin embargo, Weregarurumon se sorprendió de ver que la corriente de hielo que continuaba lanzando parecía evadir el cuerpo de Shiryu, cuya silueta había cambiado ligeramente "¡Pero qué está haciendo…! ¡No! ¡Ya no puede hacer nada…!" Las filosas garras comenzaron a brillar de una tonalidad escarlata "¡Desaparece con esto…! ¡Garou no Tsume (Garra de Lobo)…!"

Agitando sus dos garras en dirección a Shiryu, Weregarurumon liberó de ellas dos enormes ondas de Chakra en forma de filosas cuchillas que se cruzaron para formar una "X" durante su trayectoria. Sin embargo, dichas cuchillas se disiparon al chocar violentamente contra lo que parecía ser una superficie de metal, específicamente, el Escudo del Dragón que el Caballero Dragón portaba en su brazo izquierdo. El hombre lobo quedó totalmente incrédulo, al ver que su enemigo no sólo había resistido su aliento sin congelarse, sino que ahora vestía una armadura que si bien estaba visiblemente cuarteada de todas sus piezas, le daba un aire intimidatorio…

- ¡Es…! ¡Es inmune al Kinrousoku!- Gritó aterrado Weregarurumon

- ¡Ese sujeto viste una armadura como la de Ikki…!- Exclamó el sorprendido Piccolo

- ¡Ya basta de juegos!-

Shiryu se le abalanzó encima al Hombre Lobo y con un violento gancho de su puño derecho a la quijada lo lanzó al aire, ante la mirada sorprendida de Piccolo. Entonces el azabache echó su brazo derecho nueva hacia atrás tomando impulso, mientras que su Chakra verde lo rodeó violentamente. Segundos después el Hombre Bestia comenzó a caer, con la cabeza hacia abajo y dándole la espalda al Shogun del Suigun.

- ¡Rozan Shoryu-Ha…!- Shiryu liberó su Ken violentamente.

El dragón de Chakra, rugiendo intensamente, se abalanzó directamente hacia su enemigo, atravesándolo de forma brutal por la espalda, salpicando sangre en todas direcciones y emergiendo por su vientre en cuestión de segundos. Ante la mirada desconcertada del hombre verde, el cuerpo de su compañero de armas cayó pesadamente al hielo, varios metros lejos de ambos. Piccolo volteó a ver a su compañero, pero lo dio por muerto cuando observó como un enorme charco de sangre se formaba debajo de su cuerpo al instante…

- Supongo que ahora sigues tú…- Piccolo volteó a ver Shiryu tras las palabras del pelinegro

- Muy bueno para ser un humano… Pero por tu propio bien, no me veas como a los dos que acabas de exterminar- El Caballero Dragón entrecerró la mirada

- Puedes dejar de vanagloriarte… Mi armadura resiste todo el Ninjutsu que se le lance, sin importar cuál naturaleza tenga, empezado por el Katon y el Hyouton-

- Lo tengo presente… Es una de las tantas creaciones que creó la legendaria herrera del Ryukai, Presea, a pedido de Athena, la antigua gobernante de los humanos en la era mitológica… ¿No es así?- El azabache tardó unos segundos en responder

- Fue un obsequio, no sé quién la haya creado…- Replicó Shiryu después de unos segundos

- Ya veo…- Piccolo sonrió casi imperceptiblemente -Bueno, eso no importa… A fin de cuentas mi fuerte no es el Ninjutsu y en cuanto al Taijutsu no me llegas ni a los talones-

Ante la expectación de Shiryu, Piccolo tomó sus hombreras blancas y el gorro que tenía en la cabeza, quitándoselos con facilidad y dejándolos caer al suelo. El Caballero Dragón se sorprendió visiblemente porque ambas piezas al caer destruyeron el hielo creado por Weregarurumon y se hundieron en lo más profundo del río congelado. El soldado de Shirona se puso en guardia, con los brazos extendidos a los costados y sus puños formados, siendo replicado por el alumno de Ryu, quien colocó su escudo delante de su rostro, con su brazo derecho echado para atrás, listo para atacar. Ambos tenían el compás ligeramente abierto y de inmediato fueron rodeados por sus Chakra, el de Shiryu en forma de su aura verde característica y el de Piccolo en forma de una energía azul de color ardiente.

"Eran pesas para entrenar…" El azabache lucía sorprendido

- Hace tiempo que no me sentía tan ligero…- Piccolo se tomó los hombros mientras giraba lentamente su cuello -Ahora será una pelea justa, aunque creo que si medimos fuerzas… Yo llevo la ventaja-

- ¡Demasiada palabrería!-

Shiryu lanzó un golpe directo hacia el pecho del hombre verde, quien respondió con uno igual, interceptándolo en el aire, chocando ambos puños con estruendo y separándose entre sí debido a la fuerza, sin embargo el puño de la Armadura del Dragón se agrietó un poco más de lo que ya estaba, mientras que Piccolo se mantuvo con sonrisa discreta, pero llena de seguridad. Shiryu retrocedió al ver que su enemigo en verdad equiparaba su fuerza, al menos de forma superficial. El más fuerte de los Sannin Taichou observó en forma analítica a su enemigo, quien ya no lucía seguro de la victoria.

- Tengo que agradecerte que me hayas mostrado tu estilo de pelea, ahora yo te mostraré un poco… ¡De lo que puedo hacer!-

A velocidad asombrosa para Shiryu, Piccolo agitó su brazo como si emulara el golpe de una espada, pero lo impresionante fue que la sombra verde que se produjo lo hubiera alcanzado justo en la frente si él no hubiera dado un salto hacia atrás para evitar lo que parecía un simple ataque. Con sorpresa observó como el brazo de su enemigo se había estirado de forma increíble, alcanzando la misma longitud de su separación inicial.

- Quisiera decir que pudiste esquivar mi golpe, pero mira tú frente- Piccolo cerró los ojos cuando la corona de Shiryu se hizo pedazos y cayó en varios pedazos al suelo

"Es increíble" Shiryu observó con sorpresa los trozos de su Yoroi

- Creíste que nadie te superaba en el Taijutsu, dime… ¿Puedes hacer lo mismo?- La sonrisa discreta del hombre verde intimidó ligeramente a su enemigo mientras su extremidad recuperaba su tamaño normal

"Maldición… Debe tener una precisión de alfiler y una velocidad asombrosa para lograr hacer esto… Ni siquiera me rozó la frente…" La mirada de Shiryu se entrecerró, sin dejar de enfocar los restos de su corona

- Parece ser que ya lo estás entendiendo… Ciertamente tu Ken es muy poderoso, pero es evidente que no eres rival para mí- Piccolo borró la sonrisa de su rostro -Si así lo quisiera, podría cruzarte el corazón antes de que pudieras intentar defenderte-

- Interesante- El azabache regresó su mirada fiera a su enemigo, mientras apretaba sus dientes -Si dices que puedes hacerlo… ¡Quiero que me lo demuestres!- Shiryu se lanzó hacia el frente, dispuesto a reiniciar la batalla.

- ¡Voy a borrarte esa expresión confiada del rostro!-

Tsunade se había lanzado hacia el frente, preparando con su brazo derecho uno de sus famosos puños, mientras que la Shogun del Fuugun enfundó su Katana y se dispuso a pelear cuerpo a cuerpo con la Sannin.

Ella también se lanzó al frente para iniciar la batalla…

Fue un choque de cabezas brutal, que cimbró ligeramente el lugar, el primer impacto entre ambas. Sin embargo fue la Sannin quien perdió el duelo de fuerza al salir proyectada hacia atrás un par de metros con una huella de sangre en la frente, pudiéndose recomponer en el aire para caer acuclillada, colocándose nuevamente en guardia, lista para recibir a la Shogun, que ya se había lanzado hacia ella nuevamente. Aprovechando el factor sorpresa, le lanzó una violenta patada al rostro, que sin embargo bloqueó la pelirroja con su antebrazo izquierdo. En ese momento, Tsunade le lanzó un gancho a la barbilla, que la Shogun recibió de lleno, saliendo proyectada hacia el aire, pero a diferencia de la rubia, giró en el aire y se recompuso, manteniéndose levitando a unos metros del suelo.

- Veo que tienes algo de experiencia en combate, Sannin- Dijo fríamente la Shogun -Pero es hora de dejar los juegos de lado…- Shirona orientó su mano derecha hacia su enemiga, con la palma abierta y los dedos extendidos -¡Banshou Tennin (Atracción Celestial de Toda la Creación)!-

De los cadáveres pulverizados de los ANBU, varios Kunai y Shuriken volaron hacia la Shogun, deteniéndose varios centímetros antes de impactarla y ante la expectación de los Ninja, se reorientaron sus puntas en dirección a la rubia, quien se puso en guardia al instante, reincorporándose por completo, mientras la sangre de su frente terminaba por alcanzar su barbilla.

Shirona endureció la mirada.

- ¡Shinra Tensei (Subyugación Celestial del Dios Omnipresente)…!-

Los proyectiles metálicos salieron disparados a una gran velocidad hacia la Sannin, quien saltó hacia un costado para evadir los numerosos disparos, que como pudo observar con sorpresa y naciente temor, podían atravesar la tierra y clavarse profundamente en el suelo con facilidad. Dio un par de giros, antes de detenerse ante lo súbito de su maniobra, entonces se recompuso para observar hacia el cielo, en busca de su enemiga, pero se sorprendió de ver que Shirona ya no estaba en ese lugar.

- ¡Cuidado, Tsunade-sensei…!- La Sannin oyó a lo lejos las voces de sus más recientes estudiantes.

Nami y Hinata saltaron con gran agilidad para empujar a la Sannin del alcance de una estocada de la Katana que Shirona le había lanzado por la espalda, la cual provocó una zanja de varios metros de largo y profundidad. Los presentes no pudieron evitar el intimidarse con tal muestra de poder por parte de su enemiga, quien se reorientó tranquilamente hacia donde las tres Kunoichi se reincorporaban para continuar con la lucha. La Sannin respiraba agitada, al ver que su enemiga tenía una gran gama de capacidades y era notoria su experiencia en batalla. Si no hubiera sido por sus estudiantes, seguramente ya estaría partida por la mitad.

- ¡Katon: Goukakyuu no Jutsu…!-

Cerca de diez Ninja ya habían terminado el Jutsu de Fuego estándar de Konoha, disparando las esferas de llamas concentradas directamente hacia la Shogun del Fuugun de forma que le sería aparentemente imposible bloquear o esquivar la marejada ardiente. Ante la expectación y posterior incredulidad de los Ninja, desenvainó su Katana con ambas manos y dando un giro sobre su pierna izquierda como eje, cortó el fuego y lo disipó violentamente, dejando aterrados a los atacantes y a todos los Ninja en general.

- Esto es un Jutsu…- La pelirroja levantó su mano derecha hacia el cielo, mientras el disco de Chakra se formaba sobre su palma -¡Fuuton: Shuriken…!-

Agitando su mano con elegancia liberó el Jutsu en forma de un disco de Chakra Fuuton hacia cuatro de los atónitos Ninja que la habían atacado anteriormente, sorprendiéndose de que el disco que iba a gran velocidad en dirección al cuello de sus presas, había sido detenido por una impresionante mano formada de Chakra escarlata que tenía una forma esquelética y surgía de la espalda de una decidida Nami. Su Sharingan había cambiado, luciendo ahora una estrella negra de cinco puntas invertida dentro de su iris escarlata, siendo su pupila también de color rojo. Su mirada se había endurecido.

- ¡Naruto-kun no querría ver a la gente morir, a pesar de que usted quiera hacer justicia por cómo lo maltrataron de niño…!- Exclamó decidida la azabache, ante la mirada asombrada de sus compañeros de generación

- Veo que los humanos que recibieron la sangre de mi raza son capaces de imitar los poderes del Rinnegan, aunque a un nivel muy bajo…- La atención de Shirona se enfocó en la chica que reconoció de los recuerdos de Naruto como una de sus dos nueras

- ¡Defenderemos la aldea que ama nuestro amado Naruto-kun, Shirona-san…!-

La atención de todos se volcó en Hinata, ya que un intenso Chakra azul comenzó a rodearla mientras que su Byakugan se activaba… Sin embargo, para mayor asombro de los demás Hyuga presentes, las venas resaltadas desaparecieron en el rostro de la peliazul al tiempo que en el interior de su ojo perla, tres círculos lo rodearon, como si fueran coronas. Tsunade sonrió suavemente al ver que sus dos alumnas habían decidido usar sus máximos poderes desde el comienzo, en el caso de Hinata, el llamado Bouenkyou Byakugan (Telescopio del Ojo Blanco).

Tal vez sí había una esperanza de ganar…

- ¡Ahora Hina-chan…!- El puño de aquella mano esquelética se dirigía a gran velocidad hacia la Shogun del Fuugun

- ¡Vamos Nami-chan…!- Hinata extendió su mano hacia el frente como si tomara una Katana.

Mientras que la mano de Chakra escarlata se acercaba hacia la pelirroja, de la mano de Hinata surgió una concentración de Chakra en forma de lanza que se extendía hacia su suegra a gran velocidad. Todos los presentes miraban cómo ambas alumnas de Ryu habían despertado un poder casi mítico en el caso de la azabache y totalmente desconocido en el caso de la Hyuga. Sin embargo, la Shogun ni siquiera se inmutó, porque al instante el Chakra violenta del Asura la rodeó y con una absurda facilidad contuvo el puño del Susanoo con uno de Chakra propio surgido de su omóplato derecho y desvió fácilmente aquella lanza de Chakra azul como si fuera un arma ordinaria a escasos centímetros de su rostro usando su Katana, también rodeada por el poder del Asura.

- Ustedes jamás me ganarán…- Dijo Shirona con expresión inmutable -Sus poderes y los míos están tan alejados como el cielo lo está de la tierra-

- ¡Entonces será a puño limpio!- Aprovechando que la Shogun tenía ambas manos ocupadas, Tsunade se lanzó hacia ella a toda velocidad.

Shirona volteó a su costado derecho simplemente para que el violento golpe de la Sannin le volteara el rostro al lado contrario. Con la lanza azul y el puño rojo que regresaban inmediatamente hacia sus dueñas, la rubia parecía haberle roto el cuello a su enemiga con un golpe franco de sus famosos puños, en el había concentrado todo su Chakra con la intensión de romperle el cuello así como lo había hecho ella con Shizune. Todo se quedó en un silencio absoluto, hasta que ante la incrédula rubia, la Shogun regresaba su cabeza a su posición original, haciendo retroceder su puño. Nuevamente había fallado su intento sin importar que hubiese usado toda su fuerza en ese sorpresivo golpe.

- Veo que tú no aprendes- Todos reaccionaron cuando Shirona pescó del cuello a Tsunade con su mano libre y la levantó con suma facilidad del suelo

- ¡Tsunade-sama…!- Decenas de Ninja uniformados se lanzaron hacia la Shogun del Fuugun

- ¡No molesten!- La pelirroja clavó su Katana en el piso y levantó la mano ahora libre al cielo mientras aumentaba la presión sobre la tráquea de la rubia -¡Shinra Tensei…!-

La presión gravitacional surgió en todas direcciones, proyectando violentamente a los Ninja hacia sus espaldas, estrellando a muchos de ellos en la pared a sus espaldas, en algunos casos clavándolos en el muro y en otros tantos estrellándolos de forma brutal contra los árboles del bosque aledaño de Konoha, partiéndolos por la mitad. Sin embargo, Shirona se percató de que esas dos niñas, sus nueras, habían protegido a un grupo de Genin con ayuda de sus poderes oculares: Una figura sombría de Chakra escarlata con apariencia de esqueleto surgía alrededor de Nami y protegía a los Equipo cubriéndolos con sus brazos mientras que una enorme pared de Chakra surgida de ambos costados de la Hyuga había evitado el impacto para el Equipo 10 y su Sensei, así como protegió al equipo donde se encontraba su primo. De los ojos de la azabache salía la sangre en forma de lágrimas, mientras que de las dos comisuras de la boca de Hinata surgían dos hilillos del líquido vital…

La Shogun enfocó su Rinnegan en ese reducido grupo.

- Pudieron resistir el Shinra Tensei, les doy crédito por eso, pero aún así no son capaces de enfrentarme…- Los ojos de la rubia parecían querer salirse de sus cuencas debido a la brutal presión ejercida sobre su tráquea -Al parecer mueren lentamente usando esas habilidades…- La voluptuosa mujer se retorcía, mientras con sus manos luchaba por soltarse del agarre al tomar a su enemiga de los brazos, intentando hacer presión

- ¡Suelte a Tsunade-sensei…!- Ambas Kunoichi se arrojaron hacia la pelirroja, una envuelta por el Susanoo y la otra rodeada por ese Chakra azulado de forma similar al Asura de la propia Shirona

- ¡Makoto…!- Exclamó un castaño junto al joven Senju

- ¡Si, Tenzou-sensei!- Respondió el Genin del Equipo 8 al ANBU de cabello castaño junto a él

- ¡Mokuton: Juukai Koutan (Elemento Madera: Natividad del Océano de Árboles)!-

Tras realizar una muy veloz secuencia de sellos, ambos castaños posaron sus manos en el suelo mirando fijamente a la pelirroja. Debajo de los pies de la Shogun del Fuugun surgieron una gran cantidad de látigos de madera que comenzaron a apresarla tanto de brazos como de piernas, ante la mirada de la plantilla Ninja de Konoha que seguía en pie de lucha. Cuando vieron que debido a la presión de las ataduras Shirona tuvo que soltar a la Sannin, Nami y Hinata notaron que la guardia de la Shogun había quedado baja. En ese momento el Susanoo de la Uchiha pareció obtener tejido sobre su esqueleto y un Yamabushi lo cubrió. De los dos brazos derechos que ahora la figura de Chakra poseía surgió una espada al parecer formada de Chakra ardiente, mientras que alrededor de los puños de Hinata se manifestaron dos cabezas de feroces leones formados por su celeste Chakra.

- ¡Ahora…! ¡Totsuka no Tsurugi (Larga Espada de Diez Manos)…!- Gritó la Uchiha, mientras la espada llameante del Susanoo se abalanzaba hacia su enemiga

- ¡El golpe final…! ¡Senjusengan: Soushibaku (Mil Brazos y Mil Ojos: Atadura de Leones Gemelos)…!-

Conectadas por un conducto de Chakra a las manos de Hinata, ambas cabezas de león se abalanzaron hacia la imponente Shirona con sus fauces abiertas, mordiéndola en sus hombros tras amarrarla con varias vueltas de ese denso Chakra, mientras que Tsunade ya en el suelo, tocía y se tomaba el cuello tratando de recuperar aire. Shirona apenas se había sorprendido de las veloces ataduras de madera y Chakra del Bouenkyou Byakugan cuando la espada llameante del Susanoo de Nami la impactó de lleno en el cuerpo. Ambas chicas se detuvieron en sus frenéticas carreras, respirando agitadas por el sobresaliente esfuerzo que había hecho para atrapar a semejante oponente. La Sannin en el suelo, ligeramente recuperada del estrangulamiento del que había sido víctima, miraba expectante a su enemiga. Atrapada por el Jutsu del Bouenkyou de Hinata e impactada por el Jutsu del Mangekyou de Nami, era sólo cuestión de tiempo para que la Totsuka sellara por siempre a esa temible enemiga.

- ¿Qué pretenden conseguir con esto?-

La rubia levantó la mirada para ver cómo la pelirroja se mantenía impasible. Hinata y Nami esperaban a que la Shogun comenzara a ser absorbida por el Fuinjutsu del Susanoo ante la expectación de todos. Sin embargo, no sucedía nada a pesar de que la espada llameante parecía atravesar la humanidad de la Shogun del Fuugun. Shirona cerró en ese momento sus ojos, ante la mirada de desconcierto de sus nueras, quienes jadeaban debido al esfuerzo que realizaban por mantener sus Jutsu.

- Me cuesta trabajo entender, el por qué están haciendo esto…- Las miradas confusas se posaron por igual en la Shogun del Fuugun

- ¡¿A qué te refieres con eso?!- Tsunade se levantó con dificultad para encarar a la temible Kunoichi

- Ustedes siempre trataron como un paria a mi hijo…- La Sannin se sorprendió visiblemente, no por las palabras de Shirona, sino porque su tono de voz se quebró ligeramente -El tuvo que sufrir demasiado durante su infancia, porque ustedes siempre lo miraron como el Kyuubi, no como su contenedor… Yo no pude tenerlo entre mis brazos más de un par de minutos, cuando nació… ¡¿Qué crees que fue lo que sentí cuando pude ver esos recuerdos en su memoria…?!- Shirona reveló violentamente su Rinnegan, con una mirada invadida por la ira -¡¿Qué crees que fue lo que sentí cuando vi a la gente que Minato había salvado entregando su vida despreciar al hijo que me arrebataron los Uzumaki?!-

Nami observó sorprendida cómo la Totsuka no Tsurugi se bifurcó violentamente en dos y los dos leones de Chakra se disiparon al instante. Hinata quedó boquiabierta al ver cómo el Fuinjutsu del Susanoo había sido negado por la madre de su amado Naruto-kun… Tsunade en cambio, apenas a unos centímetros de ella, observó aterrada cómo las ataduras de madera comenzaron a vencerse con facilidad. Las ramas se cuartearon en primera instancia, para posteriormente comenzar a romperse mientras aquél Chakra violeta nuevamente cubría el cuerpo de la Shogun, en forma de unas intensas llamas similares a las del Susanoo de Nami que delineaban su anatomía. Shirona apretó los dientes y segundos después las ataduras de Mokuton volaron en cientos de pedazos que se elevaron en todas direcciones.

- Para ustedes el sacrificio de mi amado Minato no significó nada… ¡Por eso los enviaré al infierno!- - Bramó la Shogun con todo su odio a flor de piel

- ¡Cuidado…!- La Sannin se puso de pie y atinó a cubrirse cruzando sus brazos delante de su rostro.

Sin embargo, debido a la corriente de Chakra que surgía de la Shogun del Fuugun, Tsunade salió despedida varios metros, hasta que fue detenida por la mano del Susanoo de la Uchiha. Inmediatamente fue posada en el suelo por la figura espectral, mientras regresaba su atención a la pelirroja, porque el Chakra violeta comenzaba a elevarse como un pilar de varios metros hasta que alcanzó el doble de la altura del Susanoo. Entonces seis bifurcaciones surgieron del pilar, tres a la derecha y tres a la izquierda, las cuales comenzaron a adquirir gradualmente forma muscular y el pilar centrar comenzaba a adquirir la forma de un rostro con expresión furiosa, revelándose con un rugido violento dirigido al cielo.

- No puede ser…- Asuma Sarutobi negaba con la cabeza incrédulo

- Esa cosa… ¡Es imposible!- Gritó con evidente desesperación la voluptuosa rubia

- No entiendo de qué se sorprenden… Esto sólo es la manifestación del Asura, el Chakra ofensivo que me rodea- Shirona comenzó a flotar en el aire, ubicándose dentro de aquella forma de Chakra -Sólo que lo he separado de mi cuerpo y lo he moldeado para demostrarles que ustedes sólo son unos microbios… Irónicamente en esta forma soy más vulnerable que cuando el Asura sólo rodea mi cuerpo, puesto que el Chakra se estira y pierde densidad, sin embargo…-

De las manos de los brazos inferiores del Asura surgieron dos espadas llameantes similares a la Totsuka, las cuales el espectro de Chakra agitó violentamente, provocando una corriente de aire que derribó todas edificaciones delante de él, siendo los pocos Ninja que permanecían de pie nuevamente protegidos por los Doujutsu de ambas estudiantes de Ryu y Tsunade. Una gigantesca cortina de polvo se levantó debido al viento, pero fue cortada por una de las espadas del Asura, revelando a unos Ninja, que miraban entre aterrados, maravillados e incrédulos el divino poder de la Shogun del Fuugun.

- El alcance de mi poder destructivo aumenta considerablemente…- Todos voltearon a sus espaldas, para ver cómo las edificaciones de Konoha detrás de ellos habían sido derribadas

- ¡Ya basta…! ¡Kuchiyose no Jutsu!- Tsunade posó su mano derecha en el suelo tras realizar una breve secuencia de sellos.

Una enorme nube de humo apareció en el campo de batalla, entre la Kami no Senshi y los Ninja de Konoha, revelando tras unos segundos a la babosa gigante Katsuyu, la invocación especial de la Sannin. La babosa se intimidó visiblemente cuando reconoció aquella figura espectral de Chakra. Tsunade se dio cuenta del temor visible en su invocación cuando se posó en su cabeza y pudo percibir su inhibición. A sus lados, Nami y Hinata reasumían sus poses de batalla, sin embargo, las huellas del cansancio en sus rostros eran evidentes y la sangre que surgía respectivamente de sus ojos y bocas desmejoraba aún más su apariencia. Ambas respiraban con dificultad, debido al peso que representaba usar el Mangekyou Sharingan y el Bouenkyou Byakugan respectivamente. Eran poderes que consumían sus vidas progresivamente y apenas tenían unos días de haberlos despertado, por lo que ya estaban cerca de su límite.

- Tsunade-sama…- Katsuyu llamó la atención de su invocadora

- ¿Qué ocurre?- Preguntó la Sannin sin apartar la mirada de su enemiga

- ¿P-Por qué han desafiado a la Kami no Senshi…?- Preguntó notoriamente cohibida la Emperatriz de las Babosas

- ¿Kami no Senshi…?- Repitió desconcertada la rubia -No… No puede ser…- Murmuró visiblemente impactada

- Muere…- Shirona lanzó su ataque, aprovechando el lapso de distracción de la rubia

- ¡Kuchiyose no Jutsu…!- La Uchiha posó su mano en el suelo, provocando que se manifestara una nube de humo.

Cuando Tsunade y Katsuyu reaccionaron, las dos estocadas de las espadas llameantes del Asura se dirigían a ambas a gran velocidad. Sin embargo, montada en el fénix Hiten, Nami se lanzó hacia el inminente ataque de Shirona. Cuando estuvo lo bastante cerca, saltó del lomo de su invocación y nuevamente activó su Mangekyou Sharingan, viéndose rodeada por el Susanoo consolidado de un momento a otro. Dispuso el Yata no Kagami (Espejo de Ocho Lapsos), la defensa ubicada en el brazo izquierdo del Susanoo, delante de Katsuyu con la intención de bloquear las espadas llameantes para proteger a su segunda Sensei. Las espadas y el escudo colisionaron violentamente, ante la atenta mirada de la rubia.

- ¡Nami…!- Exclamó Tsunade, mirando con sorpresa la acción de su alumna

- ¡Así como Naruto-kun, protegeré a mis seres queridos…!- La Uchiha encaró valientemente a la Shogun del Fuugun.

Sin embargo Shirona se mantuvo impasible. Sólo entrecerró la mirada cuando vio que el escudo de Chakra comenzó a cuartearse y voló en pedazos instantes después, ante la mirada totalmente descolocada de Nami. El corte cruzado de ambas espadas continuó su camino y desgarró totalmente a la figura espectral, que lanzó un alarido al aire antes de disiparse en el aire. Inmediatamente la Uchiha se precipitó al suelo mientras sus ojos sangraron violentamente y se los cubrió con las manos, gritando como señal del agudísimo dolor que sentía en sus orbes en ese momento.

"Pudo destruir el legendario Susanoo con un simple ataque…" Tsunade miraba totalmente incrédula lo que había sucedido

- ¡Nami-chan!- Hinata corrió hacia donde parecía caer su amiga, atrapándola antes de que impactara contra el suelo -¡¿Estás bien?!-

- Hina-chan, ya no puedo ver…- La Hyuga observó con horror los ojos de su amiga, ya que se notaban apagados y de ellos escurría la sangre visiblemente -¿Tsunade-sensei está bien…?-

- Nami-chan…- Las lágrimas comenzaron a escapar por los ojos de la peliazul -Sí…-

- Qué bueno… Al menos, pude protegerla…- La cabeza de la Uchiha se venció a un costado, mientras terminaba de desmayarse por el agotamiento.

Katsuyu se había lanzado al ataque, embistiendo de frente a la Shogun del Fuugun, sin embargo fue detenida por las manos de los brazos medios del Asura, que la tomaron del cuerpo y lentamente comenzaban a subyugarla en el suelo. La babosa intentó utilizar su Katsuyu Daibunretsu (Gran División de la Babosa), para escapar de la presión de los brazos del Asura, pero inmediatamente sintió cómo su cuerpo no respondía a su deseo de dividirse, El Chakra de Shirona interfería con el suyo y le impedía moldearlo a su deseo. Finalmente la babosa fue subyugada y derribada, mientras los brazos medios del Asura la clavaban al suelo y levantaba una cortina de polvo. Tsunade salió de entre aquella nube, para caer pesadamente de pie al suelo y correr hacia sus alumnas. Se sorprendió al ver a una inconsciente Nami en los brazos de una visiblemente entristecida Hinata.

- Y ahora… Acabaré contigo-

La voz imponente de Shirona llamó la atención de la rubia y la peliazul, ya que los brazos superiores del Asura se elevaron al cielo y en ambas palmas surgieron flamas de Chakra violeta que se conectaron en sí y comenzaron a adquirir la forma de una larga lanza, cuya punta superior terminó por convertirse en un Shakujou (Vara de Monje) de seis círculos. Finalmente posó el arma sobre el cuerpo de Katsuyu, quien debido al poder del Asura era incapaz de dividirse para liberarse. Tsunade y Hinata observaron horrorizadas lo que sucedió a continuación: haciendo uso de ambas espadas, el Asura comenzó a cortar en forma frenética a la babosa, que entre espantosos gritos iba cayendo en pedazos al suelo.

La Sannin cerró los ojos y abrazó con fuerza a ambas Kunoichi conforme se generaba un enorme estruendo a su alrededor, el cual cesó después de unos instantes…

Cuando por fin la rubia se animó a soltar a sus alumnas, redirigió la mirada a su alrededor para horrorizarse de ver cómo los varios pedazos de su invocación personal estaban a su alrededor. La indignación se hizo presente en el rostro de Tsunade en forma de una expresión desencajada por la ira mientras las lágrimas se hicieron presentes en su rostro. En un día, en menos de una hora, esa mujer le había arrebatado a dos de las personas más importantes para ella.

- Eres… ¡Eres una maldita asesina…!- Grito Tsunade con todas sus fuerzas

- Así es la ley del Makai, el fuerte vive y el débil muere- Increíblemente la pelirroja descendía lentamente al suelo mientras el Asura regresaba lentamente a su forma de aura que rodeaba su cuerpo -Tal vez tendrían oportunidad contra mí, de haber continuado peleando con la forma consolidada del Asura, pero…- Los pies de la Shogun se posaron en el suelo con desconcertante suavidad -Ese poder desperdicia Chakra en cantidades ridículas y a pesar de tenerlo de sobra, no me gusta desperdiciarlo…-

- ¡No te perdonaré lo que le hiciste a Nami-chan…! ¡Senjusengan (Mil Brazos y Mi Ojos)!-

Tsunade con incredulidad y Shirona con indiferencia, voltearon a ver con expectación a Hinata, quien se vio rodeada de un intenso Chakra celeste en forma similar al Asura de Shirona. La Hyuga sólo tardó un par de segundos entre esbozar una mirada desafiante y lanzarse al frente contra la pelirroja. En sus manos se formaron aquellas cabezas de león, de una forma más detallada que la ocasión anterior. Hinata le lanzó una enorme lluvia de golpes con sus manos, los cuales esquivaba Shirona con una enorme agilidad. Golpe a golpe, la peliazul dedicaba toda su fuerza para vengarse por lo que le había pasado a su mejor amiga, quien había quedado ciega e imposibilitada a continuar siendo Ninja. La pupila del Bouenkyou y los tres anillos que lo rodeaban se dilataba y contraía segundo a segundo para seguir los movimientos de la Shogun, quien con una tan terrorífica como armoniosa elegancia movía su cuerpo para esquivar cada ataque…

Incluso para Tsunade resultaba difícil el seguir los ataques lanzados por la Hyuga, golpes del Juuken en su versión más avanzada con el fin de destrozar el interior de Shirona con un único impacto, pero ya fuera retrocediendo, ladeado el cuerpo décimas de segundo antes de recibir el impacto o agachándose y saltando cuando era indicado, la pelirroja esquivaba cada uno de los ya cientos de golpes lanzados por Hinata. Finalmente, la Kunoichi se detuvo, respirando agitada y observando con rabia cómo su enemiga se mantenía tranquila, casi como si no estuviera combatiendo.

"Desde el comienzo, sólo ha estado reduciendo su nivel para asemejar el nuestro, elevándolo cuando es necesario…" Pensó consternada la Hyuga "Por eso no hemos podido hacerle ningún daño…"

"Después de todo lo que ha pasado…" Tsunade trataba de mantenerse serena, porque un error contra una enemiga tan poderosa era una sentencia de muerte, justo como lo que había pasado a los otros Ninja que había atacado precipitadamente a la Shogun "No ha recibido un solo rasguño y no se nota para nada agotada… ¿En verdad será invencible, como dice la leyenda del Kami no Senshi…?" Lágrimas discretas empezaron a escapar por los ojos de la rubia "¿En verdad los humanos merecemos el castigo de los Kami?"

- Veo que el nivel que he usado es mucho para ustedes… Así que ha llegado la hora de hacerlos polvo-

- ¡Eso ya lo veremos…!-

Tsunade y Hinata voltearon hacia sus espaldas, para ver cómo Sarutobi hacía su llegada al campo de batalla con el siguiente círculo de defensa, formado por él mismo y varios cientos de Jounin y ANBU de la aldea. Si bien la estrategia inicial era ralentizar el avance de la Shogun con dos círculos de defensa alrededor de la Torre Hokage, al ver el poder destructivo de Shirona y sentir cómo los Chakra de los Ninja desaparecían con enorme facilidad hizo a Hiruzen decidirse por combatir todos a la Shogun, porque si no la detenían, no sería sólo el fin de Konoha, sino de toda la humanidad…

Las tropas recién llegadas cobijaban a los intimidados Genin, a Shikamaru y a Asuma y Kurenai. Shirona se mantuvo impasible mientras el Sandaime se posaba delante de su alumna y las pequeñas Chunin del Equipo Ryu. Una vez que pudo atenderla, la hermosa rubia pudo comprobar con horror que los ojos de Nami estaban desechos.

- ¡Kami! ¿Qué le sucedió a Nami?- Preguntó sorprendido la famosa Ninja Médico

- El Susanoo… Ella destruyó el Susanoo de Nami…- Hinata se había acercado a su amiga y a su Sensei, para finalmente perder su Bouenkyou y terminar por desmayarse, cayendo bocabajo al suelo

- ¡Hinata!- Sin terminar de atender a la Uchiha, Tsunade se dirigió inmediatamente hacia la Hyuuga para ayudarlas a las dos al mismo tiempo

- ¡Tú!- Sarutobi señaló acusadoramente a Shirona -¡¿Con qué derecho vienes y destruyes nuestra aldea?! ¡¿Con qué derecho asesinas a nuestra gente?!-

- Con el mismo derecho… ¡Con el ustedes ignoraron el sacrificio de la única persona que me ha querido tratando a Naruto como si fuera un monstruo…!-

Súbitamente la Shogun del Fuugun comenzó a levitar varios metros sobre la aldea y ante la expectación de todos los Ninja volteó de reojo hacia el Monumento Hokage y su mirada se entrecerró con visible indignación al ver el rostro tallado de su amado Minato…

Cerró sus temibles ojos mientras se puso a recordar fugazmente su vida. Su infancia en Uzushio, la larga aventura en su batalla contra la Kiganjou Hexerei, a quien hubiera ayudado con gusto a destruir a los humanos si se hubiera dado cuenta de la escoria que eran, el reencuentro con Minato y la concepción de Naruto, la forma que en disfrutó su embarazo con el hombre que amaba y finalmente, aquél desafortunado día, el nacimiento de Naruto, donde pasó de la mayor de las dichas a la peor de las desgracias…

- ¡Cuidado, algo está planeando…!- Sarutobi posó su mano en el suelo, para invocar a su compañero de combate, el Rey Mono Enma -¡Enma, rápido…!-

- ¡Entendido…!- Replicó el Rey Simio

- ¡¿Qué piensas hacer, viejo?!- Tsunade se acercó con premura a su maestro, quien terminó de realizar una secuencia de sellos familiar para los Akimichi a extraordinaria velocidad

- ¡Baika no Jutsu (Técnica de Multi-tamaño)…!-

Para sorpresa de los Ninja de Konoha, el veterano Shinobi posó ambas manos en la espalda de su invocación, con lo cual Enma empezó a crecer enormemente, mientras el Sandaime parecía adelgazar violentamente. Finalmente el Rey Simio alcanzó una altura de varios metros, casi igual a la de la Torre Hokage, lo que dejó desconcertados a todos… ¿Qué era lo que planeaba el viejo Hokage contra aquella mujer que había demostrado tener el poder para destruir la aldea sin dificultad?

"Ese anciano se ha gastado todo su Chakra haciendo eso… Bueno, da lo mismo, nada de lo que haga podrá parar este golpe" El Rinnegan estaba enfocado en Sarutobi

- ¡Estoy listo Sarutobi…!- El Simio realizó el sello de manos Tatsu -¡Henge: Kongounyoi (Transformación: Báculo de Adamantino)!- En una nube de humo, el gigantesco mono se transformó en un báculo negro de orillas doradas -Y ahora… ¡Kongou Rouheki (Prisión del Muro de Adamantino)…!-

Ante la mirada asombrada de todos, el báculo negro comenzó a replicarse a sí mismo para acomodarse en forma de una torre cuadrada que cubrió gran parte de Konoha, cimbrando la tierra cada que un báculo se posaba uno sobre otro en y finalmente cerraba el espacio superior al colocar un techo en forma de rejilla. Tsunade sonrió suavemente al ver que el poderoso e impenetrable Jutsu defensivo de su Sensei replicado a esa escala tan masiva protegería a Konoha de lo que intentara hacer la Shogun del Fuugun. Cuando el movimiento de la tierra cesó, el Sandaime se desvaneció, siendo atrapado por Asuma antes de caer al suelo.

- ¡Sensei…!- La rubia Sannin se acercó inmediatamente al anciano

- No se preocupe Tsunade-sama, sólo está agotado porque consumió casi todo su Chakra… Con un buen descanso estará bien- Dijo tranquilizadoramente el Jounin

- Me alegro…- El rostro de Tsunade se ensombreció -Ya hemos tenido suficientes bajas…-

- Nada de lo que intenten evitará que acabe con ustedes…-

Los Ninja de Konoha voltearon hacia la Shogun del Fuugun, quien había adoptado una pose de meditación, con sus manos delante de su pecho, cerca una palma de la otra, sin tocarse. Su Chakra había pasado a ser dorado y entre sus manos una esfera brillante se había formado. Sus ojos estaban cerrados y se mantenía aparentemente imperturbable. Fue lo que más llamó la atención de la ANBU Yuugao Uzuki, pero no dijo nada. Seguramente la protección que había colocado sobre ellos el Sandaime sería suficiente para resistir cualquier ataque de esa mujer. El Chakra de Shirona continuaba elevándose, hasta alcanzar el punto en que la tierra comenzaba a cimbrarse sutilmente. Finalmente aquella concentración de energía terminó por liberarse en forma de un gran estallido.

- ¡Pero qué…!- Se escuchó la voz del simio Enma desde el enrejado de Adamantino

- ¡Tenma Koufuku (La Capitulación del Ángel y el Demonio)…!-

Nadie de los Ninja atinó a decir nada, cuando del cuerpo de Shirona surgió ese rayo de luz en forma de una esfera seguida de una estela resplandeciente. Todos demostraban la fascinación mezclada con horror en sus miradas cuando vieron venir aquél torrente de Chakra que impactó directamente en la cárcel de Adamantino y desapareció toda Konoha en una inmensa explosión de Chakra que duró varios minutos. Una cantidad inmensa de polvo se levantó hacia la atmósfera durante una gran cantidad de tiempo, ante la mirada fría de la Shogun, quien se mantuvo observando la esfera luminosa resultado de su ataque…

- ¡¿Qué está sucediendo-ttebane…?!-

Un terremoto sumamente intenso terminó por derribar a Uzumaki Kushina al suelo, mientras que Rimururu tuvo que acuclillarse para no caer, ayudando de paso a la anciana Genkai, siendo Infernape y Artemis los únicos en mantenerse totalmente de pie todo el tiempo. Toda la estructura subterránea se agitaba violentamente y el movimiento sólo se detuvo hasta varios minutos después. De inmediato la pelirroja se reincorporó visiblemente exaltada, al tiempo que la princesa y la anciana se ayudaban lentamente a reincorporarse mutuamente. Rimururu se acercó inmediatamente al Shogun del Kagun, quien se mantenía mirando fijamente hacia el techo de tierra. La luz se fue un momento, pero el alumbrado del lugar no tardó en volver a encenderse.

- ¡¿Tú sabes qué fue lo que sucedió, Infernape…?!- Preguntó asustada la castaña

- No- El Simio se mantuvo expectante, mientras una gota de sudor escurría lentamente por su sien -Sólo sé que ese terremoto no fue natural, porque su epifoco estuvo localizado en la superficie…-

- Alguien… Alguien viene hacia acá- Las mujeres y el Juujin voltearon confundidos hacia Naruto, quien se mantenía tranquilo, tomando los barrotes de la celda -La conozco… ¡Yo conozco a esta persona!- Los presentes no se sorprendieron por las palabras del rubio, sino porque estaba sonriendo y su Rinnegan se estaba manifestando.

Shirona descendía lentamente hacia lo poco que quedaba de Konoha. Lo que se había mantenido fuera de la protección del Kongou Rouheki había sido totalmente destruido, incluso vaporizado, dejando únicamente un erial gigantesco en medio del boquete geológico donde estaba posada la aldea, que ahora parecía más bien el cráter resultado del choque de un meteorito. Sin embargo, en la zona protegida por Enma, todo estaba en ruinas y los restos más grandes de las construcciones todavía continuaban cayendo del cielo, haciendo retumbar sutilmente el suelo. Los pies de la pelirroja se posaron suavemente en el suelo, mientras volteaba a ver todo a su alrededor. Todos los cuerpos de los Ninjas estaban tirados por todas partes, al menos los que no se hicieron polvo. A unos metros de distancia pudo ver los cuerpos de aquellas dos chicas, donde la pelinegra estaba bocabajo en el suelo y sobre ella, bocarriba, protegiéndola con su cuerpo, se encontraba la peliazul. Posando su Rinnegan sobre ellas, pudo ver que sus cuerpos todavía emitían Chakra, lo que significaba que se encontraban con vida, sin embargo, los ojos de la Hyuga también estaban desechos y al igual que la Uchiha, ya no estaba en condiciones de combatir.

"Así que la mocosa Hyuga utilizó su poder defensivo para salvar a su amiga, aún a costa de perder ambos ojos…" Pensó la Shogun, indiferente a la suerte de sus nueras.

No muy lejos de ambas, se encontraba Tsunade, bocarriba y respirando agitada. No muy lejos de ella, estaba aquél anciano, consciente pero totalmente derrotado, cerca del cuerpo de Enma, ambos con los ojos en blanco y empalados con tuberías salidas del suelo. Sin darle importancia a la devastación provocada por su ataque, Shirona comenzó a caminar lentamente hacia el centro virtual del cráter. Sin embargo, apenas unos pasos después, su pie derecho fue sujetado por la mano de la Sannin, quien la miraba fieramente, respirando con evidente dificultad.

- ¿Por qué sigues aferrándote a una batalla ya perdida?- Preguntó seria la Shogun del Fuugun, mirando indiferente a la Sannin -No sólo tú, tu aldea está hecha trizas-

- La Voluntad, de, F-Fuego, en mí alma…- Murmuró Tsunade, como si le doliera siquiera el abrir su boca -Debo… L-Luchar hasta el fin… Por los demás…-

- Entiendo…- Cerrando su ojo derecho, la pelirroja enfocó su pupila izquierda en la espalda de la rubia -Entonces extinguiré ese mísero fuego del que hablas…-

Al instante un haz de luz violeta surgió del Rinnegan izquierdo y atravesó el cuerpo de la Sannin, quien ahogó una expresión de sorpresa mientras su sangre salpicaba al cielo y manchaba la mejilla izquierda de la Shogun. La mano de la rubia perdió toda su tensión y su cabeza se venció a un costado, mientras de su boca surgió un hilillo de sangre y las líneas que recorrían su cuerpo desaparecían. Entonces Shirona reinició su camino hacia el lugar donde se encontraban las ruinas de la Torre Hokage.

- Pueden intentar ocultarte de mí, hijo mío… Pero siempre sabré dónde estás porque tú y yo tenemos un lazo de sangre superior al de cualquiera…- La mirada del Doujutsu de Shirona se entrecerró, mientras las orbes legendarias comenzaban a brillar.

Notas

La batalla ha llegado a un punto crítico, donde toda la plantilla de Konoha ha sido totalmente derrotada y sólo quedan Infernape, Rimururu, Kushina y Genkai para hacer frente en una batalla espantosamente desigual a la Kami no Senshi, quien ha demostrado un poco del poder que le ha dado la fama a su raza.

En el otro frente, Shiryu ha aparecido para equilibrar la balanza, logrando entre él y Azula derribar a dos de los Sannin Taichou, sin embargo las batallas más difíciles están a punto de empezar. En el caso de Weregarurumon e Ikki, en Saint Seiya a nadie se le ocurrió usar la leyenda del fénix para vencer a Ikki decapitándolo o atravesándole el corazón sin hacerlo polvo, optando siempre por derribarlo siempre para darle tiempo a recuperarse o convirtiéndolo en cenizas para que pudiera regresar como lo dice su nombre, a diferencia de Azula, que le reventó su Jutsu en la cabeza, asándole el cerebro literalmente. En cuanto al Digimon, de todos los ultradigimon de los niños elegidos fue el más débil de todos y ahí sí, siendo un poco tendencioso por el shipping Taiora y el lobo lo pagó... XD.

El Rey del Mal, Van, es el antagonista principal de Dragon Quest: Las Aventuras de Fly y debo decir que es mi antagonista favorito. Wan, como sabemos, es el primer Avatar en el ciclo del Avatar de La Leyenda de Aang.

Para Shirona, son pocos los personajes del anime/manga relacionados al concepto del Rinne o Samsara y qué mejor exponente que Shaka de Virgo, quien en este fic es el Kami no Senshi anterior a ella, por lo que la Shogun del Fuugun usó una de las técnicas características del Caballero Dorado.

En relación a la historia de Wan, Kaguya, Hagoromo y Hamura, pues lo he expuesto así es así porque que la historia del Kami no Senshi como creación divina no era compatible con la historia canónica del Rinnegan.

Creo que es todo por ahora, ya en el siguiente capítulo revelaré el secreto que se esconde detrás del nacimiento de Naruto y su separación de la Shogun, pero recordar que si bien toda la plantilla Ninja de Konoha fue derrotada, como en el caso de Hinata y Nami, no todos están muertos y si bien están incapacitados de combatir, como en el caso de Sarutobi, alguno incluso permanecen conscientes.

No pregunten por Jiraiya, todo a su debido tiempo e igual Sasuke y Keiko, reaparecerán en el futuro.