Naruto Zarya
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Una enorme disculpa por el retraso. Esta ocasión se debió a que me quise actualizar este fic y Uzumaki's Strongest Weapon de forma simultánea y me fue imposible terminar en la fecha establecida. Fuera de eso, el siguiente capítulo estaría entre el 25 y el 26 de este mes. No teniendo nada más qué decir, paso a los reviews:
animebot02: Mira, Dragon Quest para mí es el paradigma de una serie junto con Guunm y realmente en esta historia deseo enriquecer lo poco que no tienen las mencionadas.
CCSakuraforever: La realidad es que la pobre Shirona es víctima del mundo Ninja (y la ambición de Karin), por lo que pasó de la protectora de los humanos a la destructora de los mismos al ser traicionada de forma tan vil. Naruto por otra parte, comienza a despertar para la parte importante de la historia.
Loquin: así es, el odio y desprecio por los humanos de Shirona obviamente no es sólo porque sí.
dragon titanico: Pues bien, nuevamente sucedió la tragedia y realmente los Uzumaki dejaron sobre el mundo una terrible amenaza y eso sin contar al Rey Dragón Demonio.
Ahora, continuamos:
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- Probando, uno, dos, tres…- (Personaje hablando)
"Bah, que tontería" (Personaje pensando)
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(Lo escrito entre puntos suspensivos en cursiva son recuerdos)
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Lo escrito en cursiva sin comas ni guiones y centrado, son narraciones, de los personajes o mías o documentos.
"Si está escrito entre comillas, son pensamientos de los personajes…"
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XXXII: Voluntad Inquebrantable.
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- ¡¿Por Shirona-sama?!- Piccolo dio un paso al frente, encarando al recién reincorporado Shiryu -¡¿A qué te refieres con eso?!-
- Yo puedo entender cómo se siente Shirona- El azabache cerró los ojos con algo de melancolía en su expresión
- ¡¿Qué dices?!-
- La humanidad también me dio la espalda una vez- Los ojos del Caballero Dragón se abrieron con firmeza, posándose en la mirada del hombre verde -Vendí mi alma al diablo y también quería destruirlo todo… Pero luego me di cuenta… Más bien, mis amigos me hicieron darme cuenta de que la humanidad no es todo lo que yo creía… Es por eso que yo creo poder abrirle los ojos a Shirona, puedo enseñarle lo mismo- Piccolo lucía visiblemente crispado por las palabras de aquél humano
- ¡Tú no entiendes nada!- Estalló el líder de los Sannin Taichou -¡¿Acaso me estás diciendo que tú te deshiciste fácilmente de un dolor tan grande y profundo como el que sufrió Shirona-sama?!- El hombre verde asumió posición de pelea, posando la palma de su mano derecha frente a Shiryu -¡Deja de decir tonterías!-
A una sorprendente velocidad, la energía vital de Piccolo se concentró en su mano y salió disparada en forma de un haz de luz que se dirigía hacia el corazón del azabache. Sin embargo, a diferencia de los ataques anteriores, esta vez Shiryu fue capaz de evadir el disparo por un muy escasos margen, moviendo justo lo necesario su cuerpo para que la descarga rozara la piel de su pectoral izquierdo, en el espacio entre el tronco y su brazo izquierdo. El hombre verde no pudo ocultar la sorpresa de ver cómo su enemigo había esquivado el ataque que tenía como objetivo el acabar con su vida.
"No puedo creerlo… ¡Le apunté al corazón!" Piccolo se mostró sorprendido
- Esta vez pude esquivar tu ataque- Cerrando los ojos, el azabache declaró justo lo que su enemigo estaba pensando
- ¡¿Cómo dices?!- Replicó el líder de los Sannin Taichou con furia
- Hasta ahora había estado considerando la cantidad de energía que me debería de quedar después de vencerlos a ustedes- Ambos estaban frente a frente -Es por eso que inconscientemente tardaba un poco más de lo necesario para esquivar tu ataque con el fin de ahorrar poder… ¡Pero ahora estoy dispuesto a todo para derrotarte y daré todo lo que tengo!-
- ¡¿Cómo?!- Piccolo se lanzó al frente para pelear cuerpo a cuerpo -¡Ya deja de subestimarme!- Concentrando Chakra en el muñón de su brazo, su extremidad volvió a crecer envuelta en una mucosidad después de unos instantes, ante la sorpresa de Shiryu.
Esta vez el encuentro fue con Taijutsu.
El hombre verde dejó caer sobre el humano un vendaval de golpes a gran velocidad que el azabache en muestras de asombrosa agilidad conseguía esquivar y bloquear por escaso margen.
Con su antebrazo izquierdo, bloqueó una brutal patada, logrando detener los cientos de puñetazos que llovían sobre él con sus propios puños, en choques frontales que incluso hacían retumbar el agua y el remanente del hielo creado por Weregarurumon. El sonido seco de los golpes recorría el cañón mientras el rostro de Piccolo mostraba la frustración de saberse igualado por su enemigo. Entonces fue que Shiryu pasó a la ofensiva, preparando su mano derecha para ejecutar la Excálibur. Lanzó su primer ataque en dirección al cuello del hombre verde, quien detuvo el intento cubriéndose con su antebrazo derecho, el cual mostró un corte profundo del que surgió la sangre violeta, pero fuera de eso no parecía una herida grave para él…
Finalmente ambos tomaron distancia saltando hacia atrás y se enfilaron al frente, entrelazándose sus manos y comenzando un duelo de fuerza. Ambos apretaban con fuerza sus dientes y sus expresiones de fiereza eran la señal más clara de que ambos estaban poniendo toda su fuerza en ello…
- ¡¿Dónde tenías escondido este poder?!- Bramó Piccolo en medio de su esfuerzo -¡¿Y de dónde salió esa velocidad?!-
- Este es el poder de un humano… ¡Cuando está dispuesto a morir!- Replicó Shiryu, sin separar los dientes debido al titánico esfuerzo que hacía
- Para mí…- Murmuró el integrante del Fuugun -¡Esto no es nada!-
Súbitamente Piccolo separó sus brazos, acercándose a Shiryu y dejándolo sin defensa, acto seguido le conectó un brutal rodillazo en la boca del estómago, provocando que el Caballero tosiera sangre de forma violenta y se doblara, perdiendo toda su fuerza en ese momento. El hombre verde aprovechó para soltarse mientras tomaba distancia del azabache, que se reincorporaba con bastante dificultad.
Inmediatamente posó sus manos extendidas delante de él.
- ¡Muere!- Disparos frenéticos de energía salieron de las palmas de Piccolo hacia un sorprendido Shiryu.
- ¡Gah…!-
El azabache recibió los varios impactos por todo su cuerpo, saliendo proyectado hacia su espalda varios metros, para ser detenido en un choque brutal por la pared del cañón y terminando por caer bocarriba en uno de los grandes fragmentos de hielo que todavía quedaban en el lugar. Con brazos y piernas extendidos, con el rostro vencido hacia un costado y crecientes hemorragias por todo su cuerpo, Shiryu parecía finalmente derrotado ante un Piccolo que lo observaba severamente.
- Lamento desilusionarte, pero mi experiencia en combate es superior a la tuya… Eso es una desventaja muy grande en una batalla cuerpo a cuerpo… Ah- Al hombre verde le tomó algunos instantes el normalizar su respiración por completo -No creo que puedas seguir moviéndote…- Observaba serio cómo el alumno de Ryu intentaba reincorporarse -Y ahora sería muy sencillo acabarte con un movimiento simple- Súbitamente el líder de los Sannin Taichou apretó su puño delante de su rostro -¡Pero eso no me dejaría satisfecho!-
"¡Makankousappou…!" Pensó Shiryu, cuando los dedos medio e índice de la mano derecha de su enemigo comenzaron a concentrar Chakra en su frente
- ¡Recibirás otra dosis de este ataque y estoy seguro de que sin tu estúpida armadura terminarás hecho trizas!- El azabache cerró los ojos con aparente resignación -Te daré la muerte que te mereces…- Piccolo saltó varios metros al aire -¡Ahora prepárate! ¡Makankousappou…!-
El disparo de energía en forma de espiral que rodeaba un haz de luz salió disparado inmediatamente de los apéndices de Piccolo directamente hacia el pecho de su enemigo…
Súbitamente Shiryu abrió sus ojos mientras en forma violenta su Chakra verde lo rodeaba y se convertía en aquella aura ardiente que manifestara durante su encuentro con Orochimaru. El hombre verde observó con desconcierto aquél singular fenómeno, completa y visiblemente sorprendido, mientras su ataque continuaba su trayectoria.
- Elévate más allá del límites… ¡Mi Cosmos!- El Caballero Dragón posó sus manos con las palmas abiertas delante de él -¡Rozan Hyaku Ryu-Ha!-
El líder de los Sannin Taichou observó atónito cómo tras el estallido del Cosmos de Shiryu emergió un auténtico vendaval de dragones ardientes que se abalanzaron contra su Jutsu y tras superarlo, se dirigieron hacia él, formando un enorme pilar de luz que incluso era visible varios kilómetros a la redonda. Si bien Piccolo gritaba debido al poderoso ataque, fue un grito ahogado en medio del torrente de Cosmos, que terminaba por superarlo y proyectarlo al cielo cientos de metros. Cuando finalmente el ataque terminó, el hombre verde comenzó a caer de espaldas al suelo, visiblemente herido de todo su cuerpo y con su ropa visiblemente desgarrada.
"No puede ser… ¿D-Dónde ocultaba este poder?" Pensó mientras se precipitaba al río a gran velocidad "Se supone que ya estaba derrotado…" Finalmente cayó en el agua, levantando un pilar de varios metros de altura -D-De dónde…- Piccolo emergió del agua, segundos después, flotando bocarriba -¿De dónde salió ese poder…?-
- Eso fue…- Con visible esfuerzo, Shiryu comenzó a pararse sobre el agua -El poder de los vínculos que Ryu nos dejó…-
- El p-poder… ¿De los vínculos…?- El rostro del hombre verde se venció hacia un costado
- Kh… Justo como lo pensé… Después de haber usado el Cosmos, casi no puedo moverme- Con visible dificultad, el azabache se puso de pie -Pero al menos…- Se llevó la mano derecha a la cabeza -Al menos no terminé inconsciente como en la batalla con Orochimaru…-
Una sensación de peligro provocó que el Caballero Dragón se mostrara sorprendido…
Detrás de él, Weregarurumon en pose amenazante, se erguía con una expresión de ira pura en el rostro. Inmediatamente el hombre lobo le lanzó un zarpazo con sus garras escarlatas de la mano derecha, que Shiryu esquivó al saltar rápidamente para posarse de pie sobre el agua, mirando de frente al Hombre Bestia, quien se mantenía sereno, con su brazo derecho listo para atacar y su brazo izquierdo detrás de la espalda, completamente oculto. La mirada del azabache se endureció visiblemente al notar que aún con el horrible boquete en su cuerpo, del cual seguía escurriendo la sangre, Weregarurumon era capaz de mantenerse en pie perfectamente.
- ¡Maldito, aún seguías con vida!- El azabache se puso en guardia, maltrecho -Muy bien… ¡Esta vez voy a arrancarte la cabeza para asegurarme de que jamás regreses!-
- Ja… ¿De verdad podrás hacer eso?- El integrante del Fuugun sonrió confiado
- ¡Me sobra suficiente Chakra para hacer algo así…!- Replicó Shiryu con determinación.
Sin embargo la firmeza en su expresión fue sustituida al instante por incredulidad…
Weregarurumon reveló lo que escondía tras su espalda: con su mano sostenía el cuello de una indefensa Azula, a la que levantó en el aire y exhibiéndola como si fuera una presa resultado de la caza, la colocó entre él y Shiryu. La Princesa de la Nación del Fuego gemía débilmente, con un gesto de malestar en su rostro.
- ¡Azula…!- El azabache se frenó en su intención de atacar
- Vamos, ríndete… Si no lo haces, será la chiquilla quien perderá la cabeza…- El Hombre Bestia sonrió en forma perversa
- ¡Eres un maldito cobarde…!- El Shogun del Suigun se mostró visiblemente indignado
- ¡Ahhh…!- La castaña lanzó un escalofriante grito de dolor cuando Weregarurumon aumentó la presión en su cuello
- ¡Detente!- Replicó Shiryu, con visiblemente impotencia
- ¿Qué esperas? Hazlo ya…- El Sannin Taichou afiló todavía más su sonrisa -¿No te interesa lo que le pueda pasar a esta comadreja?-
- Si me matas… ¿Realmente la dejarás ir?- Pronunció el hermano de Ukitsu después de unos segundos
- ¡Ja! La vida de esta mocosa me importa un carajo…- El hombre lobo endureció la mirada con deleite -Es tu cuello el que me interesa… ¿Qué decides?-
Shiryu miró fijamente a Azula, quien después de que la presión de la garra del enemigo sobre su cuello disminuyera, mostró un poco de alivio en su expresión, pero el dolor seguía presente, ya que estaba totalmente a merced de Weregarurumon. Ella sabía que no estaba en condiciones de combatir y sólo estaba resultando ser un estorbo, a pesar de sus intenciones de detener a los Sannin Taichou para ayudar a Naruto…
Eso era lo que más le dolía.
- Está bien- El Caballero Dragón cerró los ojos y dejó caer sus brazos a los costados, agachando ligeramente la cabeza
- E-Espera…- El susurro de la castaña llamó la atención de Shiryu, quien la volteó a ver inmediatamente -N-No lo hagas, Shiryu… No te detengas por mí… Tienes que acabar con él…-
- No puedo hacer eso- Nuevamente cerró los ojos y bajó la cabeza
- I-Imbécil… Yo ya no tengo Chakra… Y ambos sabemos quién ayudará más a Naruto- La mirada de Azula se tornó severa en medio de su agonía -Además si tú mueres… Aquella persona se pondrá muy triste…-
"Ukitsu…" El azabache abrió los ojos con sorpresa, al recordar a su hermana menor
- Y-Yo no quiero hacerla llorar de nuevo…- Una lágrima escurrió por la mejilla de la princesa -Por eso te pido que estés con ella… Y la hagas feliz-
- Esta vida que me regaló Infernape con las Esferas del Dragón está dedicada a protegerlos…- Shiryu se desprendió del fragmento del Puño del Dragón que todavía envolvía su brazo derecho -Así que no tendría sentido que te sacrificara para seguir viviendo- El azabache sonrió suavemente -Y no quiero seguirle dando pretextos a Ryu para que me regañe cuando muera, porque si se entera que dejé morir a la alumna por la que dio su vida, va a hacerme papilla-
- Shiryu…- Murmuró la princesa, visiblemente sorprendida por los sentimientos de su superior
- Qué amistad tan conmovedora…- El Hombre Bestia sonrió burlonamente mientras su garra libre tomaba vuelo ante la mirada seria de Shiryu -Ahora, no vayas a moverte…- El zarpazo iba dirigido a la cabeza del pelinegro, con el objetivo de hacerla mil pedazos
- ¡Alto, no lo hagas…!- La desesperación se había apoderado de Azula, quien no podía hacer nada
- ¡Muere!- Weregarurumon saboreaba el momento, mientras el azabache miraba impasible
- ¡Shiryu…!- Gritó la chica, estallando en llanto.
La sangre salió proyectada hacia el cielo de forma violenta…
Pero era la sangre de un Weregarurumon que recibió un disparo de energía en la cabeza, el cual lo impulsó hacia atrás lo suficiente como para que su garra no alcanzara la cabeza de Shiryu por un par de milímetros. Ambos alumnos de Ryu miraban sorprendidos cómo el Sannin Taichou perdió la fuerza en su mano y soltó a Azula antes de caer bocarriba en el agua, con un agujero justo al centro de su frente. A su alrededor el líquido comenzaba a teñirse con su sangre. Inmediatamente el Shogun del Suigun volteó a ver con sorpresa a Piccolo, quien apuntaba con su dedo índice hacia donde unos instantes antes estaba parado su aliado.
- ¡¿Piccolo?!- Shiryu dijo incrédulo por lo que había pasado.
Entre los dos humanos se ayudaron mutuamente a llegar a una de las pocas capaz de hielo que habían quedado tras la batalla, llevando a su salvador con ellos. Ligeramente recuperados tras descansar unos segundos, ambos posaron al hombre verde sobre el hielo, bocarriba, para mirarlo con desconcierto, tras el acto inesperado con el que le había salvado la vida al azabache.
- ¿Por qué me salvaste?- Shiryu al fin exteriorizó su duda principal
- T-Tomar rehenes, es un acto patético que ensucia el nombre del Fuugun- Replicó Piccolo apenas en un susurro -Es imperdonable… Y es aún peor tratándose de un humano-
- ¿Y tú por qué odias a los humanos, Piccolo?- El Caballero Dragón hizo la otra pregunta que rondaba su cabeza
- Hm…- El hombre verde cerró los ojos y sonrió suavemente -Al igual que Naruto-san, yo soy una mezcla de sangres… Mitad humano… Mitad dragón…- Azula y Shiryu no pudieron ocultar la sorpresa -Mi padre era un dragón… Y cuando él murió, mi madre humana se encargó de criarme… Pero cuando yo tenía unos 7 años, se desató una guerra entre los dragones y los humanos… Y por la simple razón de que tenía sangre de dragón, no sólo yo… Mi madre también fue perseguida… Poco después ella fue asesinada y… La única persona que pudo entender mi tristeza, fue Shirona-sama…- Piccolo dejó de hablar cuando notó que los alumnos de Ryu cerraron los ojos en actitud respetuosa, e incluso una pequeña lágrima escapó del ojo izquierdo de la princesa -U-Ustedes… Son personas extrañas…- De los ojos del hombre verde también comenzaron a escapar las lágrimas, mientras en su cara se formó una débil sonrisa -Son capaces de sentir la tristeza de otros como si fuera suya… Tal vez, puedan comprender la tristeza de Shirona-sama…-
- Piccolo…- Shiryu se acercó al agonizante Sannin Taichou
- A-Ayuden a Shirona-sama y a Naruto-san…- Ante la sorpresa del azabache y la castaña, Piccolo se hizo una herida en la palma de su mano con sus propias uñas -También… Hay algo que quiero darte…-
- ¿Qué es?- Preguntó Shiryu con visible expectación
- Dicen que algunas armaduras reviven con la sangre…- Con visible esfuerzo, el hombre verde posó su mano ensangrentada en la rodilla derecha de Shiryu -Lo poco que me queda de vida… Se la daré a tu armadura…-
Segundos después de que la sangre de Piccolo quedara impregnada en ese pequeño trozo de la Armadura del Dragón, comenzó a reaccionar al brillar con un tono verde, que gradualmente comenzó a cubrir todo el cuerpo de Shiryu. El azabache se puso de pie mientras miraba confundido su cuerpo, ante la expectación de Azula. Lentamente ese resplandor comenzó a consolidarse en los mismos lugares que antes cubría su ropaje y lentamente esas partes comenzaron a materializarse sobre el cuerpo de Shiryu. La Armadura del Dragón se reconstruyó majestuosamente de forma casi milagrosa, adquiriendo el metal un brillo más intenso que en su estado anterior y una nueva forma más detallada…
- Esto es…- Murmuró confundido el azabache
- V-Veo que mi sangre le agradó…- Piccolo cerró sus ojos suavemente -Me alegra haber conocido finalmente a humanos como ustedes… Aunque haya sido en el campo de batalla…- Finalmente el híbrido humano-dragón expiró, ladeándose su cabeza hacia un costado, con lágrimas todavía en sus ojos
- Piccolo…- Ambos alumnos de Ryu miraban con tristeza al guerrero que en el último momento había salvado la vida de ambos "Mi armadura ahora alberga tu espíritu y tus deseos… Y yo… ¡Lucharé por honrarlos mientras tenga vida!"
…
Rimururu no pudo ocultar su expresión de horror al ver cómo había quedado Konoha una vez que salieron del búnker…
Las plantas superiores de la Torre Hokage ahora estaban a su alrededor como pilas interminables de escombros y que junto a los restos de casi todas las demás edificaciones, se extendían hasta donde alcanzaba la vista. Infernape endureció la mirada, mientras una gota de sudor escurrió por su sien. Estaba claro que Shirona había sido la responsable, pero al parece no había dado con su paradero exacto.
"Me pregunto si Shiryu se dirigirá hacia acá…" Pensó el Rey Mono "¿Y qué habrá sido de Azula?"
- Parece que hemos llegado al final del camino- Rimururu sacó de sus reflexiones al Hombre Bestia, quien volteó a ver la princesa -¿Tienes algún plan, Infernape?-
- No… Pero estoy abierto a propuestas- Para desconcierto de la castaña, el Shogun del Kagun regresó su mirada hacia el frente -¿Hm?- Caminando lentamente entre los escombros, Shirona se dirigía hacia ellos -Ya está aquí…- La Daimyo y el simio se pusieron en guardia, listos para combatir
- ¿Me van a entregar a Naruto o prefieren que los mate?- La pelirroja se detuvo a unos metros de ambos
- ¡Naruto se quedará con nosotros!- Replicó firme Rimururu
- ¿Entonces piensan enfrentarme ustedes solos? Como pueden ver, me deshice de todos los microbios y las cucarachas de Konoha, ahora sólo quedan ustedes dos para oponerse a mí… ¿Acaso no se han dado cuenta de que nadie en este mundo puede desafiarme?- La Shogun entrecerró los ojos -¿O es que quizás tienen algún plan inútil?-
"Eso es imposible… Rimururu y yo no tenemos ninguna táctica que funcione contra Shirona… Si al menos tuviéramos a alguien más de nuestro lado" El simio apretó los dientes, mirando fijamente a su enemiga
- Ah, por cierto- La pelirroja cerró sus ojos, los cuales aún mostraban el poderoso Doujutsu Legendario -Hablando de sorpresas, mientras me dirigía hacia acá fui interceptada por esa chica, Azula… La dejé en manos de los Sannin Taichou y yo continué con mi camino- Las palabras de Shirona dejaron visiblemente sorprendidos a los amigos de Naruto
- ¡¿Qué dijo?!- Rimururu no pudo ocultar su asombro
- ¡Azula…!- Infernape también lucía atónito, mientras ambos la recordaron fugazmente con su pose altiva, cruzada de brazos y sonrisa confiada
- Es una pena, tenía agallas para ser humana…- La pelirroja recordó fugazmente a único alumno suyo que todavía apreciaba
- Azula… ¿Por qué hiciste algo tan arriesgado?- Murmuró Rimururu, visiblemente entristecida y desconcertada
"Azula… ¿Fingiste abandonar a tus amigos y traicionar los ideales de tu aldea para ir a detener a Shirona y a sus soldados tú sola…?" El Shogun del Kagun cerró los ojos con pesar "No te importó renunciar a tus sueños con tal de ayudar a Naruto…" En el rostro del simio se formó una sutil sonrisa -¡Ja, ja, ja…!- La pelirroja y la castaña voltearon a verlo cuando súbitamente comenzó a reírse a carcajadas, mientras de sus ojos escurrían libremente gruesas lágrimas "Pero qué idiota soy… ¿Cómo pude pensar que alguien con un corazón como el tuyo huiría de verdad? Cuando vuelvas, te pediré disculpas…" Infernape agachó la cabeza, dejando de reírse después de unos segundos "¡Porque sé que regresarás!"
- Veo que la desesperación provocó que enloquecieras, Infernape…- Shirona endureció la mirada
- ¡Por el contrario!- La fiereza de la expresión adquirida por el Rey Mono sorprendió tanto a su aliada como a su enemiga -¡Ahora sí tengo esperanzas de vencerte!- Exclamó mientras se preparó para pelear
- Parece que de verdad enloqueciste como para que digas esa clase de estupideces…- La Shogun del Fuugun tomó su Katana con firmeza en su mano derecha, lista para combatir
- Rimururu… ¡Ahora sí tengo un plan y necesitaré de su ayuda!- El simio volteó de reojo hacia la castaña
- ¿Qué?- Alcanzó a replicar la Daimyo, mientras la Shogun ya tomaba el mango de su Katana con las dos manos -¡¿Pero qué piensas hacer, Infernape?!-
- ¡Simplemente cuento contigo!- Desconcertando tanto a Rimururu como a Shirona, el Hombre Bestia se lanzó al frente -¡Woah…!- Su puño derecho se llenó de Chakra Katon mientras se preparaba para atacar a su imponente enemiga.
La Kami no Senshi colocó su Katana delante de su rostro, usando el ancho de la hoja a manera de escudo para detener el golpe del Rey Mono. Inmediatamente se enfrascaron en un breve duelo de fuerza con Infernape con la iniciativa, presionando a su enemiga hacia el suelo, logrando que la tierra bajo sus pies comenzara a hundirse ligeramente. En ese momento fue que el Rinnegan reaccionó y envolvió a su dueña en el Chakra violeta del Asura.
- ¡Asura…!-
Liberando su Chakra de golpe, la pelirroja proyectó a su enemigo hacia su espalda y mientras el vuelo de Infernape continuaba una enorme mano de Chakra surgió de su omóplato y atrapó al Shogun del Kagun en el aire, comenzando a estrujarlo con violencia ante la mirada expectante de Rimururu. La mirada de la Shogun del Fuugun se ensombreció cuando sintió atrapado a su contraparte del Kagun. Una gota de sudor frío escurrió por la sien de la Daimyo, quien veía ya vencido al simio…
Infernape únicamente apretaba los dientes, como señal de resistencia.
- Voy a dejar tus vísceras regadas por el suelo…- Dijo con tono macabro la Kami no Senshi
- Kh…- En el rostro del Shogun, se formó una sonrisa que desconcertó un poco a la Kami no Senshi -Mi Chakra es mucho más denso que el de los humanos… ¡Wuah!-
Liberando su Chakra escarlata de golpe, Infernape poco a poco iba disminuyendo la presión del Asura sobre su cuerpo. Finalmente, ante una muestra de sorpresa sumamente discreta de la Shogun, el simio pudo liberarse del agarre de la entidad de Chakra al elevar el propio casi hasta sus límites y expulsarlo del cuerpo de forma uniforme. El brazo inmediatamente se disipó mientras Shirona endurecía la mirada nuevamente e Infernape caía de pie en el suelo.
- Veo que te dejaste atrapar para analizar el Asura moldeado- Dijo seria la pelirroja
- Así es…- El simio encaró a la mujer -Y ahora pude comprobar que cuando usas ese poder expandes tu Chakra ganando alcance pero perdiendo densidad y resistencia a cambio, así que alguien con el Chakra lo suficientemente denso puede emparejar a esa figura espectral y resistir su fuerza…-
- ¿Cómo llegaste a esa conclusión?- Preguntó la pelirroja, interesada por la respuesta
- Cuando peleé con Naruto en Yu, fui incapaz de detener el poder del Asura, porque como él sólo podía usarlo como ese flujo protector alrededor del cuerpo, su densidad era increíble y sobretodo constante-
- ¿A qué te refieres, Infernape?- Preguntó la Princesa de la Nación del Agua, acercándose al simio
- Es como la resistencia de una liga de hule…- Replicó el Hombre Bestia sin despegar la mirada de su enemiga -Cuando esté en su forma original es prácticamente imposible el partirla con los dientes, pero conforme se estira, es más y más fácil el cortarla, hasta que está totalmente estirada y la tarea se vuelve relativamente sencilla-
- Obviamente guardando las respectivas escalas entre los fenómenos, pero veo que has entendido el funcionamiento del Asura, Infernape…- Shirona sostuvo con firmeza su Katana -Entonces simplemente voy a cortarte en pedazos con esta arma… ¡Muere!-
Ante la mirada expectante de Rimururu, la Shogun del Fuugun se lanzó hacia su otrora camarada empuñando su Katana de hoja brillante, lanzando un tajo directamente a su cuello. Infernape simplemente endureció la mirada mientras la hoja continuó su trayectoria, terminando por proyectarse la sangre al momento del impacto. Shirona ahogó una expresión de sorpresa cuando vio que el simio había detenido su ataque con el antebrazo y si bien la hoja del arma se había clavado considerablemente en su piel, el daño no era muy grave, puesto que el miembro conservaba su funcionalidad. Tomó distancia inmediatamente, dándose cuenta de que a diferencia de los microbios a los que acababa de aplastar, el Shogun del Kagun tenía una noción más realista de sus alcances y sobretodo, era mucho más inteligente.
"No puedo creerlo, logró detener mi ataque que contenía el Chakra del Asura…" Pensó la pelirroja, mirando de reojo hacia la hoja ensangrentada de su arma
- Shirona… ¡Atácame con el Shinpuuzan!- Infernape encaró a su enemiga con firmeza, mientras de la herida de su brazo escurría la sangre visiblemente
- ¡¿Qué dices?!- Reaccionó desconcertada la Shogun
- Mi cuerpo no es tan débil como piensas… Si realmente quieres matarme, deberás usar tus ataques más poderosos-
- ¡Bien, como quieras!- Replicó Shirona, ya más tranquila -¡Entonces te concederé tu deseo y te haré mil pedazos!-
Levantó la hoja de su Katana hacia el cielo sosteniéndola con su mano derecha, mientras sobre ella el remolino del Fuuton más poderoso comenzaba a descender y a golpear su arma para concentrarse, terminando de preparar el Kenjutsu más poderoso. Infernape endureció la mirada y se puso en una extraña posición de guardia que dejaba su defensa abierta al tiempo que la Shogun del Fuugun empuñaba su arma con ambas manos y se lanzaba de forma súbita hacia él, preparando su ataque.
- ¡Ahora sentirás el poder de mi Katana…! ¡Shinpuuzan!-
El golpe fue seco en el torso y las corrientes de Fuuton se encontraban con brutalidad en el cuerpo del Rey Mono, quien salió proyectado hacia el cielo en medio de ese poder devastador y un grito que quedó mudo porque las corriente de viento encontradas le impedían viajar al sonido por el aire, cayendo a espaldas de Shirona segundos después, cimbrando la tierra visiblemente con el impacto.
La pelirroja cerró los ojos, dando por muerto a su enemigo.
- Ese fue el final del Rey Mono…- Murmuró la Shogun, emulando a un sepulturero en tu tétrica labor, sin embargo su instinto la hizo voltear después de unos segundos -¡¿Pero qué demonios…?!-
Rimururu se encontraba curando a Infernape con el Shousen no Jutsu (Técnica de la Palma Mística). El simio ya estaba de pie con ayuda de la castaña, quien concentrada totalmente en su labor ignoraba el peligro latente que significaba el estar frente a la terrible Kami no Senshi. El Rey Mono endureció la mirada mientras volvía a posarla en la Shogun del Fuugun, quien de la sorpresa nuevamente había regresado a la furia. La pelirroja apretaba su puño libre delante de su rostro, tratando de mantenerse en sus cabales. Del cuerpo del Shogun del Kagun escurría la sangre visiblemente por decenas de pequeñas y profundas heridas hechas por el aire afilado del Jutsu de Shirona.
- Te lo agradezco, Rimururu… ¡Ahora podré seguir peleando!- Infernape apretaba los dientes, símbolo de lo difícil que le resultaba mantenerse de pie tras el feroz ataque que acababa de recibir
- ¡Pero no puedo curarte y restablecer tus fuerzas al mismo tiempo!- La Daimyo lucía visiblemente consternada por la situación
- No, el Ninjutsu Médico no es nada…- Los dientes de la pelirroja trastabillaban debido a la fuerza que les imprimía -Aunque sea el Rey Mono debió de haber muerto con el Shinpuuzan…- Su mirada iracunda quedó clavada en el simio, quien frunció el ceño
- Si voy a morir… Al menos puedo restablecer mi energía física y concentrarme totalmente en la defensa… Así que golpéame cuantas veces quieras, porque en esta pelea veremos qué se acaba primero, tu poder… ¡O mi vida!- El patético aspecto del simio contrastaba visiblemente con la fuerza que dejaban ver sus ojos
- ¿Dijiste 'pelea'…?- Murmuró Shirona para sí misma, cerrando los ojos con desconcertante tranquilidad -Nunca… ¡Nunca subestimes el poder de la Kami no Senshi, maldita mascota de los humanos!- Bramó de forma imponente la pelirroja, mientras su Rinnegan comenzó a brillar intensamente.
La tierra comenzó a cimbrarse y varios fragmentos de rocas junto con el polvo del lugar se elevaban al cielo, mientras que el flujo del Asura en la Shogun se tornaba más violento, emanando de su cuerpo en forma de una intensa corriente que surgía en todas direcciones. Inmediatamente Rimururu e Infernape se cubrieron sus rostros con los antebrazos, tratando de no perder de vista a su imponente enemiga. El cuerpo de Shirona surgía una corriente de viento intenso que agitaba las ropas de todos…
- ¡Parece que es muy orgullosa como para aceptar que no te venció con el primer ataque…!- Replicó la Daimyo con un grito para que su amigo pudiera oírla - ¡Pero qué energía tan sorprendente tiene…! ¡Infernape, en verdad eres atrevido! ¡No sabemos hasta dónde puedes llegar resistiendo de esta manera!-
- Yo sé muy bien lo que hago- Replicó el simio con los ojos entrecerrados debido a la corriente de viento -Porque aunque sea de un millón a novecientos mil, Azula ha aumentado nuestras posibilidades de ganar al pelear sólo contra ella…- La castaña se mostró sorprendida, pero recuperó su semblante serio casi al instante
- Es verdad… ¡No vamos a desperdiciar esfuerzo!- Rimururu asintió decidida
- ¡Woah!- Bramaba la Shogun del Fuugun hacia el cielo, mientras que el brillo de sus ojos aumentaba más y más de intensidad.
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- ¡Wuah…!- Naruto lanzó un alarido, mientras se llevaba las manos a la cabeza y por sus ojos cerrados escapaba un intenso resplandor
- Naruto-kun… ¡¿Qué es lo que te sucede-ttebane?!- Kushina se acercó a los barrotes con preocupación, al ver que el rubio sollozaba intensamente, arrodillado en el suelo
- ¡Mi cuerpo está ardiendo…!- Un resplandor escapaba de sus ojos cerrados, mientras se llevaba las manos a la sienes -No sé qué es… ¡Pero ya no puedo soportarlo!-
Kushina, Genkai y Artemis lanzaron unos fuertes alaridos al salir proyectadas hacia el muro a sus espaldas, ya que el chico liberó una corriente violenta y súbita de Chakra por todo su cuerpo. Las Kunoichi y el gato impactaron de forma violenta, cayendo completamente inconscientes segundos después. Entonces Naruto se puso de pie, abriendo a su máxima capacidad sus ojos, mostrando su Rinnegan, el cual brillaba de forma sumamente intensa…
Tomó dos barrotes con sus manos y con ridícula facilidad los dobló para escapar de su encierro.
- Tengo que irme… Alguien está llamándome…- Murmuró el chico, saliendo de la celda y comenzando a caminar de forma sumamente lenta hacia la salida.
Segundos después el felino albo recuperó el conocimiento, ya que su impacto había sido amortiguado por los generosos pechos de la Uzumaki. Entonces agitó violentamente su cabeza para recuperarse del aturdimiento, para ver con sorpresa que el chico a su cuidado se las había arreglado para escapar y de inmediato corrió hacia la salida con toda la intención de detenerlo, ya que continuaba caminando de forma pausada. Mordió con fuerza su pantalón una vez que lo alcanzó para tratar de detenerlo, pero el chico lo arrastraba con cada uno de sus lentos pasos.
…
- ¡Infernape…!-
Ante la mirada llena de temor de Rimururu, Infernape recibía otra brutal estocada del Shinpuuzan de Shirona, mientras el suelo a su alrededor se cuarteaba y volaba al cielo en medio de las múltiples corrientes de viento. En una de las escasas paredes que había sobrevivido a la destrucción del Tenma Koufuku de la pelirroja, el Rey Mono se estrelló violentamente y la terminó de derribar, mientras las heridas cerradas recientemente por el Ninjutsu Médico de la princesa volvían a abrirse, liberando nuevamente y en ligeramente mayor medida el líquido vital.
El simio quedó en el suelo, parcialmente sepultado por los escombros. Shirona jadeaba ligeramente, ya que el Shinpuuzan era su mejor Jutsu y consumía una considerable cantidad de Chakra. Entonces la Shogun del Fuugun mostró sorpresa en su mirada, al ver que el otrora Shogun del Kagun comenzaba a levantarse lentamente…
- ¡¿Es que acaso eres inmortal?! ¡Jamás hubo alguien que resistiera dos Shinpuuzan seguidos sin morir…!- Exclamó Shirona, a punto de perder los estribos
- Ya habiendo visto el otro mundo una vez, no tengo ganas de regresar pronto…- En medio de la precaria situación, el simio esbozó una ligera sonrisa -Yo estoy muy seguro de que moriré pronto si sigues atacando… Pero si a cambio de mi vida pierdes poder, creo que vale la pena-
- Ahora entiendo- La pelirroja entrecerró los ojos mirando fijamente a su enemigo -Así que tu verdadero objetivo no es ganar… ¡¿Estás renunciando a tu vida a cambio de debilitarme, aunque sea un poco?!- La respuesta de Infernape fue afilar su sonrisa -Increíble… Infernape, el Rey Mono… ¡¿Sacrificándose por los humanos?!-
- Me parece que es lo único que puedo hacer… Si bajo tu poder, aunque sea un poco, cuando vengan a luchar nuestros amigos, ya no les será tan difícil enfrentarte…-
- ¿Sus amigos…?- La expresión de Shirona se suavizó ligeramente
- Así es, estoy seguro de que vendrán…- Replicó serio el simio, soportándole la mirada a la Kami no Senshi
"No entiendo cómo puede confiar tanto en los humanos… Y eso parece darle fuerzas… A pesar de que estoy usando el Rinnegan al máximo, ya no puedo someterlo con tanta facilidad como en el encuentro anterior"
"Debo ayudar a Infernape" Rimururu dio un paso adelante "¡Debo curarlo pronto!" La princesa comenzó a correr hacia el simio, pero se detuvo tras dar unos cuantos pasos debido a un estruendo súbito en el cielo -¿Eh…?-
La Daimyo de la Nación del Agua cayó al suelo mientras lanzaba un grito, ya que a escasos centímetros de ella un rayo caído del cielo había impactado contra el suelo apenas en un instante. Atónita por lo cerca que estuvo su muerte, su mirada quedó atrapada por un instante en el cráter que se había formado como resultado del impacto. Volteó todavía con miedo en su expresión a ver a la Shogun del Fuugun, quien parecía señalarla con el dedo.
- Raigeki (Impacto Relámpago)…- Dijo Shirona con voz firme -Esa es la contraparte del Kamikaze y es tan precisa como letal… ¡No permitiré que sigas arruinando mis esfuerzos por acabar con Infernape!- La mirada de la castaña se encontró con el Doujutsu de la pelirroja -Gracias a ti fue que Naruto despertó el Rinnegan por primera vez… Pero te advierto que si das un paso más… ¡Te convertirás en polvo!- La Daimyo quedó paralizada con las palabras de la Shogun, quien regresó su atención al simio -Esta vez sólo será el golpe de gracia- Shirona levantó su Katana, tomando el mango con ambas manos -¡Muere, Infernape!- La Kami no Senshi tomó vuelo para lanzar la estocada mortal
- ¡Detente, no lo hagas…!- Rimururu comenzó a correr hacia ellos
- ¡No te acerques…!- Exclamó visiblemente contrariado el Rey Mono
- Estúpida, has ignorado mi advertencia…- La Shogun orientó su mirada de reojo hacia la castaña -¡Raigeki!-
Rimururu quedó inmóvil, ya que en menos de un segundo todo a su alrededor se iluminó debido a que un rayo descendía del cielo directamente hacia ella. El Shogun del Kagun miraba impotente, ya que era imposible que la chica sobreviviera a un ataque de ese calibre…
Entonces de lo lejos, a una impresionante velocidad, salió volando un disco de metal verde, el cual se interpuso entre la princesa y el relámpago, recibiendo de lleno el brutal impacto, despidiendo la electricidad en todas direcciones a su alrededor, protegiendo a la Daimyo, tras lo que cayó a los pies de la asombrada Rimururu.
- ¡¿Qué demonios…?!- La atención de Shirona se volcó totalmente en el objeto -Ese escudo es de… ¡Shiryu!- La Kami no Senshi, la princesa y el Rey Mono voltearon hacia la espalda de la humana para encontrarse con el Caballero Dragón, que ayudaba a mantenerse de pie a una cansada Azula cargándola con el brazo de ella sobre sus hombros
- ¡Y Azula!- Exclamó alegre Rimururu
- Así que lograste sobrevivir… Azula- Murmuró el simio, pero la aludida alcanzó a oírlo
- Así es… Y lo mejor fue que pusimos a esos tres en su lugar- Replicó con una sonrisa y expresión cansada la Princesa de la Nación del Fuego
- ¡¿Qué?! ¡Dices puras tonterías!- Replicó inmediatamente la Shogun, visiblemente indignada
- Lo siento, pero no lo son- Intervino el azabache inmediatamente -De ser así, no estaríamos aquí- La mirada de la Kami no Senshi se endureció mientras parecía recuperar la calma
- Entiendo… La única explicación que encuentro es que hayas atacado a Piccolo por la espalda, ya que tu armadura parece estar intacta- La pelirroja agregó, tratando de recuperar la calma
- La Armadura del Dragón regresó a la vida con la sangre de Piccolo…-
- ¡¿Qué dijiste?!- La poca calma que había recuperado la Shogun, desapareció al instante
- Antes de morir, me pidió que te ayudara y con sus últimas fuerzas le dio su sangre a mi ropaje, que había terminado destruido tras la batalla que sostuvimos, transmitiéndome sus deseos a través de esa sangre- Shiryu permanecía tranquilo
- Esas son mentiras… ¡Piccolo jamás haría algo así por un humano!- Exclamó indignada la Kami no Senshi
- Shirona… Piccolo me contó tu tragedia…- La voz del azabache se suavizó notoriamente mientras continuaba hablando -Que Minato Namikaze, el padre de Naruto, y tú, decidieron hacer su vida lejos del mundo de los Ninja y que fueron los Uzumaki los que invocaron al Kyuubi aquí en Konoha hace trece años, así como la traición de casi todo tu equipo y la forma en cómo la aldea que defendiste con uñas y dientes te dio la espalda a pesar de que la salvaste de la extinción… Yo, yo puedo comprender su tristeza y también la ira que sientes, sé bien cómo ambas sensaciones queman tu alma, cómo duele- Shiryu cerró sus ojos adentrándose más en su propio sentir -Pero… No todos los humanos son así y tú deberías de saber bien eso, ya que ese alumno que dio su vida por ti y sobre todo, el hombre del que te enamoraste… ¡También eran humanos!- La pelirroja se mostró visiblemente impactada con las palabras del azabache -Tú viste el lado más hermoso y el lado más horrible de la humanidad al mismo tiempo, pero desaparecer a todos los humanos… ¡Es un error! Aunque lo consiguieras, jamás podrías cerrar esas cicatrices que siguen abiertas en tu corazón…-
- Kh…- La expresión de la Shogun del Fuugun se ensombreció
- Si realmente eres la madre de Naruto… Si en verdad lo quieres como a un hijo… ¿No deberías acercarte a él con el corazón de una humana?- El Caballero Dragón abrió sus ojos, clavando su mirada en Shirona -Yo creo que eso es lo que Minato habría querido…- Tras las palabras de Shiryu, la Kami no Senshi cerró los ojos con pesar, recordando a Taichi y sobre todo a Minato
- Shirona… Shiryu tiene razón- El simio se reincorporó lentamente mientras la Shogun apretaba su puño derecho por aquellas palabras
- Shirona…- Murmuró la Daimyo, conmovida por el aire de tristeza que emanaba de ella.
La pelirroja parecía totalmente perdida en una reflexión profunda, ya que agachó la cabeza y su rostro adquirió un semblante sereno. Era tal su ensimismamiento que parecía no estar en ese lugar…
La Princesa de la Nación del Fuego, el Caballero Dragón, el Rey Mono y la Daimyo permanecían expectantes al notar que tal vez las palabras del azabache habían logrado alcanzar su corazón. Fugazmente, el Escudo del Dragón voló de nuevo hacia su dueño, estableciéndose de nuevo en el antebrazo izquierdo. Entonces la castaña mayor se mostró ligeramente sorprendida, ya que la Shogun del Fuugun abrió los ojos de forma lenta, mostrando una mirada sombría. Su mano derecha sostenía con excesiva fuerza el mango de su Katana.
"Se… Se siente una extraño Chakra en Shirona, el cual es incomprensible" La Daimyo parpadeó confundida
- Siendo así… ¡Dejaré de ser humana por completo!- Azula, Rimururu, Infernape y Shiryu se pusieron en guardia, tras el sorpresivo grito de la pelirroja -¡No importa cuántas tonterías me digan, ninguna de ellas me permitirá ver a Minato de nuevo!- Súbitamente clavó su arma en el suelo -Ahora mi único deseo es exterminar a todos los humanos junto a mi hijo… ¡Sólo así no volverán a lastimarme!- La Shogun se encorvó ligeramente -Y eso… Los incluye a ustedes-
- ¿Qué sucede? Su aspecto comienza a cambiar…- La castaña menor miraba expectante a la madre de su amigo
"Tendré a mí hijo, así deba convertirme en 'eso'…" Los puños de Shirona estaban tan tensados que incluso se hirió sus propias manos, mientras miraba hacia el frente
- ¿Eh…? ¡No lo entiendo! ¡¿Qué está haciendo?!- Mientras los cuatro rodeaban a la pelirroja, Shiryu notó las leves hemorragias que surgían de los puños de su enemiga, cuya sangre comenzaba a gotear al suelo
- ¡Su sangre roja se torna púrpura, cómo la de los dragones!- Exclamó Rimururu visiblemente asustada, notando la mencionada transformación del líquido vital de la Kami no Senshi
- ¡¿Qué es lo que está pasando?!- Exclamó Azula, visiblemente contrariada
- ¡Wuah…!- Gritó al aire Shirona mientras el Chakra violeta se libera de su cuerpo en forma de un gran estallido en todas direcciones…
Todo el lugar comenzó a cimbrarse y las contadas construcciones que permanecían de pie terminaron por colapsarse…
Mientras los fragmentos más pequeños de roca y tierra comenzaban a elevarse al cielo, el Chakra que rodeaba a Shirona, ahora en forma de una intensas llamas, cambiaba al tono verde del Preta para alternarse al Asura y comenzar un ciclo de intermitencia entre ambos.
Lentamente su piel adquiría una sutil coloración celeste…
Sus dientes estaban apretados con tal fuerza que incluso rechinaban de forma audible para todos. Entonces sus Rinnegan comenzaron a brillar intensamente, hasta quedar totalmente en blanco mientras su musculatura comenzó a remarcarse notoriamente y su Chakra comenzaba a adquirir lentamente una tonalidad dorada. El suelo debajo de ella comenzaba a vencerse, formándose lentamente un cráter. Pequeños relámpagos comenzaron a manifestarse por toda su anatomía. El cielo tronaba con fuerza y el viento comenzaba a revolver violentamente las nubes ante tan notorio cambio…
- ¡¿Qué es eso?! ¡Qué es lo que piensa hacer!- La Princesa de la Nación del Fuego no podía creer lo que estaba pasado justo frente a sus ojos
- El cuerpo de Shirona está…- Murmuró la Daimyo
- ¡Está cambiando!- Complementaron involuntariamente los Shogun traidores al Tengun.
El cabello de la Shogun comenzó a extenderse hasta alcanzar la media espalda, momento en que se detuvo el proceso. Los ojos en blanco de la Kami no Senshi finalmente comenzaron a recuperar su apariencia original de seis coronas rodeando a la pupila, si bien ahora presentaban una coloración dorada al igual que el Chakra que se manifestaba a su alrededor. Lentamente todo el ambiente comenzó a regresar a la normalidad, una vez que la sorpresiva transformación de Shirona se detuvo. Todos ahogaron una expresión de sorpresa cuando la Shogun finalmente clavó su ahora indiferente mirada en los tres humanos. Un halo de Chakra dorado rodeaba su cuerpo, dándole un aire divino, disipándose cómo una llama al extinguirse después de unos segundos.
- Kh…- Azula apretaba los dientes para contener el terror que la invadía
- Acaso… ¡¿Acaso esa es la verdadera apariencia del Kami no Senshi?!- Exclamó Infernape, expectante
- Así es…- Replicó con imponente calma la pelirroja de ojos ahora dorados -Es la máxima forma del Kami no Senshi, que combina los Rikudou (Seis Caminos) del Samsara… ¡Esta es la forma Rinnejin (Hombre del Samsara)!-
- ¡¿El Rikudou del Samsara…?!- Repitió incrédula la castaña mayor
"Es un Chakra impresionante… Jamás había visto algo así" La castaña menor miraba casi fascinada a su enemiga
- ¡Azula, ve inmediatamente con Naruto!- Shiryu sacó a la alumna de Ryu de su ensimismamiento
- ¡¿Qué, de qué estás hablando?!- Azula estaba visiblemente desconcertada por las palabras del azabache -¡Yo también pelearé!-
- ¡No seas imbécil! ¡¿No comprendes que su cuerpo está lleno de un poder más allá de nuestra imaginación?!- El Caballero estaba visiblemente nervioso -¡Además tú te especializas en Ninjutsu, alguien como tú sólo nos va a estorbar!-
- ¡¿Qué fue lo que dijiste?!- Replicó visiblemente indignada la aludida
- ¡No te preocupes, Azula! ¡Yo puedo apoyarlos!- Rimururu se acercó, visiblemente decidida
- ¡Así es!- Infernape se colocó al lado de sus amigos -Encárgate de Naruto y cuando tengas oportunidad… ¡Llévatelo lejos de aquí!-
- ¡Maldición…! ¡Está bien!- La Princesa de la Nación del Fuego ladeó el rostro, desairando las palabras de sus amigos y se dio media vuelta, lista para ir hacia el búnker donde se ocultaba Naruto -¡Los estaré esperando!- Las palabras de la castaña menor provocaron que la atención de la Rinnejin quedara puesta en ella
- ¡Cuidado…!- Exclamó la Daimyo con miedo.
Justo cuando Azula estaba por adentrarse en las ruinas de la Torre Hokage y volteó de reojo sobre su hombro izquierdo, un haz de luz surgió del ojo derecho de la pelirroja y atravesó con absurda facilidad el hombro derecho de la alumna de Ryu, quien cayó de boca al suelo con una expresión de incredulidad pura en el rostro. Shiryu y Rimururu se mostraron atónitos por la facilidad para liberar ese ataque por parte de la nueva Shirona…
En cambio Infernape se notaba sumamente enfurecido.
- ¡¿Cómo te atreves a atacarla por la espalda?!- La mirada de la Shogun se posó al instante en el indignado simio
- El Rinnejin sólo destruye al enemigo delante de él, como cualquier bestia- Replicó tranquilamente la Kami no Senshi -Ahora ni siquiera puedo controlar mi flujo de Chakra… No importa si delante de mí se encuentra un microbio o un Uzumaki, ya no hay diferencia…- Shirona apretó su puño izquierdo -Yo se los advertí- Liberó sus dedos, pero inmediatamente los contrajo cual garras de una bestia salvaje -Y me tomaron a la ligera… ¡Ahora sentirán la desesperación!-
De un momento a otro, la Shogun desapareció de la mirada de ambos Shogun traidores…
Reapareció delante de un sorprendido Shiryu, a quien le dio un brutal golpe en la boca del estómago. Antes de que el azabache pudiera siquiera reaccionar al impacto, recibió un segundo ataque, ahora por la espalda, en forma de un golpe de espada lanzado con la mano izquierda de la Kami no Senshi, cayendo de forma pesada al suelo mientras el Escudo del Dragón se desprendía de su brazo y salía proyectado al aire. Entonces el Rey Mono se lanzó hacia la pelirroja, sujetando el escudo del azabache en el aire con ambas manos y tomando vuelo en el recorrido para golpear a Shirona en la cabeza con él. La portadora del Rinnegan ni siquiera se molestó en voltear. Simplemente con el dorso de su mano derecha lanzó un golpe hacia la defensa, destruyéndola en cientos de pedazos ante la incredulidad del simio, quien se detuvo en seco al ver tal demostración de fuerza.
Para los alcances humanos, el escudo de la Armadura del Dragón era totalmente indestructible.
- Pero qué…- Infernape miraba el fragmento del escudo que todavía sostenía en sus manos, con su cara invadida por el asombro-¡Agh…!-
La sangre del Rey Mono salió de su espalda junto con la mano izquierda de la Kami no Senshi, ya que ella había atravesado a su enemigo a la altura de la boca de estómago tras dar una media vuelta en el mismo movimiento, aprovechando que el simio se había quedado sin defensa. La expresión era de incredulidad mezclada con dolor y los vasos capilares de sus ojos se resaltaron visiblemente cuando Shirona lo dejó suspendido en el aire. Aquél cruento espectáculo horrorizó visiblemente a la Daimyo y a Shiryu. Mientras el azabache hizo un esfuerzo sobrehumano para ponerse de pie tras los ataques de fuerza inaudita recibido, la castaña mayor corrió hacia el simio para intentar ayudarlo. Entonces la Shogun estiró su mano libre hacia la Princesa de la Nación del Agua.
- ¡Shinra Tensei!-
Sin poder oponer resistencia alguna, Rimururu salió disparada con fuerza hacia una pila de escombros de un par de metros tanto de altura como de profundidad, quedando sepultada en ella. Antes de que el Shogun del Suigun terminara de reincorporarse, Shirona le lanzó a Infernape agitando en forma súbita el brazo con el que lo había atravesado. Ambos cayeron al suelo, ya completamente vencidos, quedando bocarriba el simio y bocabajo el humano, haciendo un gran esfuerzo para orientar sus miradas hacia su imponente enemiga. Entonces de entre aquellos escombros emergió la Daimyo, jadeando visiblemente por el esfuerzo que había hecho para escapar de su sepultura, pero apenas y podía sostenerse con ambas manos recargadas en el suelo…
Se veía visiblemente lastimada.
- Maldición…- Murmuró el Caballero Dragón, apretando los dientes
- Kh… Si sigue así….- Susurró débilmente Azula, desde su precaria posición -Nos matará a todos…-
- No… No hay manera de vencerla, aún estando en las mejores condiciones- Dijo el azabache en medio de su agonía
- Su fuerza está fuera de nuestros alcances- Agregó Infernape mientras hacia una mueca de dolor -Es una súper humana, con el Chakra de un demonio infernal y la fuerza de un gran dragón-
- ¡Ustedes todavía no han visto todo!- Súbitamente la Shogun del Fuugun voló hacia el cielo, quedándose suspendida a varios metros del suelo -Voy a borrarlos de la existencia con el ataque que sólo un Kami no Senshi en esta etapa puede ejecutar…-
Entonces Shirona colocó sus manos delante de ella, con sus dedos extendidos y delante de las palmas prontamente comenzó a reunirse un intenso Chakra dorado en forma de una pequeña esfera que rápidamente iba aumentando de tamaño…
- Shinra Banshou (Cubriendo Totalmente Los Bosques y Diez Mil Cosas)…-
- No… No conozco el Jutsu, pero debe tener un poder inimaginable- Murmuró débilmente la Daimyo mientras su cuerpo temblaba visiblemente
- Maldita… ¡Va a destruir todo el lugar!- Exclamó el Rey Mono
- ¡Tenemos que impedirlo!- Replicó también el Dragón Shiryu
- Están sentenciados- Susurró fría la pelirroja mientras continuaba preparando su ataque -Al transformarme en Rinnejin, nadie en este mundo es capaz de enfrentarme… ¡Ahora desaparezcan!-
Rimururu, Shiryu e Infernape simplemente cerraron los ojos esperando lo inevitable, pero para su desconcierto pasaron los segundos y simplemente no sucedía nada. La Daimyo fue la primera en abrir los ojos al darse cuenta de que por alguna razón la Shogun había detenido su ataque. La volteó a ver y notó que a su vez, la Rinnejin miraba algo en el suelo con marcado interés…
Orientó su mirada de reojo y por fin vio a Naruto, parado cerca de Azula, mirando con curiosidad a la mujer que levitaba en el aire.
- Naruto…- Shirona lucía visiblemente sorprendida
- Kh… Naruto- Murmuró Shiryu, volteando con dificultad hacia el chico
- ¿C-Cómo pudo, escapar de la c-celda…?- Agregó Rimururu con dificultad
- Naruto…- El chico se le quedó viendo a la imponente pelirroja, quien descendió violentamente y se posó frente a él, apenas a unos metros de distancia
"¡No…!" Infernape se notaba visiblemente preocupado
"Maldición, al fin se encontraron" Pensó la princesa menor, con una mueca de dolor en el rostro -¡Escucha Naruto, tienes que huir!- Azula tomó el pie derecho del rubio, tratando de llamar su atención
- Usted… ¿Usted era quien me estaba llamando?- Preguntó tímidamente el rubio, ignorando las advertencias de la chica a sus pies
- Así es…- Replicó tranquilamente la Rinnejin
- ¿Y-Y quién es usted?- Naruto se notaba tímido, a pesar de que su instinto le decía que no temiera
- Yo… Yo soy tu madre- El chico se mostró visiblemente sorprendido con la respuesta de la imponente mujer
- Pero usted… Se ve diferente a mí… Me, me asusta…- Si bien la pelirroja se mostró sorprendida, cerró los ojos y recuperó la calma que tenía en su forma normal
- Ciertamente mi cuerpo ahora es diferente al de un humano y realmente somos bastante diferentes…- La calma de la Shogun se le contagió al chico -Sin embargo, mira…- Las orbes doradas comenzaron a brillar, recibiendo respuesta de las orbes violentas de Naruto en forma de un resplandor similar
- ¡Ambos Rinnegan están brillando!- Gritó la alumna de Ryu, visiblemente sorprendida
- ¡Ya veo, entonces no me estaba mintiendo!- El rubio sonrió alegre
- Nuestros ojos son la prueba, representan el vínculo irrompible entre tú y yo… No importa lo diferentes que seamos por fuera, siempre seremos madre e hijo- La Kami no Senshi abrió sus brazos, como si deseara que su hijo se arrojase a ellos -Yo soy tu madre…-
- Madre…- El chico se conmovió visiblemente.
Era un momento dichoso para Shirona…
Finalmente podría volver a abrazar al pequeño que le había sido injustamente arrebatado de los brazos por aquella alumna malagradecida que la había traicionado. El fruto de su amor con Minato finalmente estaba a su alcance a pesar de que lo creyó muerto por años. Ya nadie sería capaz de interrumpir aquél momento y por fin, podría reunirse con su hijo. Entonces su rostro se transformó casi instantáneamente de aquella expresión conmovida casi al borde de las lágrimas en una expresión de furia casi infinita.
Jadeando visiblemente, Azula se había puesto de pie, interponiéndose entre Naruto y la Rinnejin.
- ¡Azula…!- Exclamaron sorprendidos Shiryu, Infernape y Rimururu desde sus precarias posiciones
- ¡A un lado…!- Bramó la pelirroja, nuevamente con el tono de voz imponente de su transformación - ¡¿A estas alturas crees que una escoria como tú puede interferir de alguna manera?!-
- Yo sé bien que no puedo hacer nada…- Murmuró la chica, con expresión firme -Pero aún así voy a intentarlo… ¡Porque soy la única que sigue de pie!-
- No, detente… ¡No pelees contra Shirona!- Gritó Shiryu desde su precaria posición
- ¡Eso es…! ¡Te mataré!- Exclamó Shirona, apenas conteniendo la furia que casi la dominaba completamente, ante una visiblemente intimidada Azula -Ahora soy una Rinnejin y el Chakra que tengo ahora es el Rinnedou (Camino de la Transmigración), la mezcla del Asura y el Preta… Si te atrevieras a atacarme simplemente me defenderé de tal forma que todos los que están aquí sean reducidos a cenizas, con excepción de mi hijo… Eso apenas intentes enfrentarme-
- Kh…- La princesa menor se encorvó ligeramente ante la amenaza
- Al encontrar a Naruto, mi corazón humano vuelve a dominar… Esta es tu última oportunidad… ¡Entrégamelo ya o te convertiré en polvo…!- La castaña iba a responder, cuanto sintió la mano de Naruto en su brazo
- Déjalo ya, amiga…- Azula miraba confundida al chico -Ella es mi madre y debo obedecerla- Aquellas palabras calaron hondo en el corazón de la chica, quien se mostró temblorosa y frágil, casi al borde del llanto
-¡No te lo llevarás!- Naruto se mostró sorprendido cuando la chica lo abrazó con marcado sentimiento -¡No puedes llevarte a nuestro Naruto…!- Las palabras de la princesa menor, llamaron a su vez la atención de la Shogun
- ¿'Nuestro Naruto'?- Repitió confundida Shirona
- Si no fuera por su terquedad, Rimururu habría muerto… Si no fuera por su esfuerzo y dedicación, Hinata y Nami seguirían siendo personas mediocres y débiles… Si no fuera por su voluntad de salir adelante en la adversidad, Shiryu e Infernape seguirían en la oscuridad…- La chica luchaba con todas su fuerzas por contener el llanto -Y si no fuera por este necio cabeza dura… De no ser por él… ¡Yo me hubiera convertido en una persona egocéntrica, solitaria y cruel, que despreciaría a los demás!- Azula volteó hacia Shirona sin soltar a su amigo, encarándola con valor -Desde que él intervino en nuestras vidas, nuestro destino cambió…- El chico estaba visiblemente conmovido por las palabras de la chica que lo había hecho llorar cerca de las ruinas de Uzushio -Es gracias a él que hemos llegado tan lejos… ¡Él es el pilar que sostiene nuestros corazones!- Nuevamente la princesa se aferró a su amigo -Y de sólo pensar, que podría convertirse en nuestro enemigo… De ver que nos lo arrebataras justo frente a nuestros ojos…- Finalmente algunas lágrimas comenzaron a escapar de sus orbes color miel -¡No me rendiré así como él lo nunca lo hace!- La Daimyo, el Caballero Dragón y el Rey Mono miraban visiblemente conmovidos a la alumna de Ryu e incluso la pelirroja cerró los ojos por un instante en señal de respeto
- Comprendo… Te daré una muerte honorable entonces- Con firmes pasos que incluso desquebrajaban y sumían el suelo bajo ellos, la Kami no Senshi comenzó a caminar hacia su hijo y aquella chica
- ¡No lo hagas Azula…!- Gritó el simio con desesperación -¡Ya no le queda humanidad alguna!-
- Maldición… ¡Azula!- Shiryu se sentía totalmente impotente al haber llegado a su límite y ser incapaz de ponerse de pie
- No… Azula…- Rimururu también miraba ese escalofriante momento, sabiendo que cualquier intento suyo por ayudar sería inútil
"¡¿Qué hago?!" La chica lucia visiblemente acongojada "¡Ya no tengo energía ni Chakra…! Y definitivamente no puedo huir… Sólo me quedaría tratar de golpearla" La Rinnejin continuaba su andar, mientras la chica se veía gradualmente superada por la desesperación "Acaso… ¿No hay nada más que se pueda hacer?" El sudor frío recorría su rostro visiblemente "¡Claro que sí! Porque si me vence terminará llevándose a Naruto… ¡No debo rendirme! Piensa Azula, piensa…" Colocó al asustado chico tras de ella, tratando de no dejarse llevar por la desesperación "Ryu-sensei… ¿Usted qué haría? ¿Cómo enfrentaría a un enemigo de este nivel?" La mirada de Shirona se entrecerró con regocijo, sabiéndose la ganadora de antemano "¡Respóndame!" Azula recordó inconscientemente la batalla entre Ryu y Orochimaru, mostrándose sorprendida "Ah… Eso es… Sí hay una forma, pero si hago eso…" La chica volteó hacia su amigo, quien se mostraba asustado, encorvándose por instinto y entonces lo decidió -No te preocupes- El rubio volteó a ver a la castaña, quien se mostró confiada mientras lo miraba con expresión orgullosa -Al final, todo estará bien...- El chico la miró confundida -Toma- La chica tomó el tocado que coronaba su cabello y se lo dio a Naruto -Itachi me la regaló cuando tenía siete años y ya era parte de mí…- De inmediato orientó su mirada hacia la Shogun y luego empujó a Naruto hacia un costado -¡Más te vale cuidarla!- Sorpresivamente se lanzó de frente hacia la Shogun -¡Ahora!-
- ¡¿Qué piensa hacer?!- Exclamó incrédulo el simio
- ¡¿Estás loca, Azula?!- El azabache miraba incrédulo
- Así parece…- La Rinnejin se detuvo para esperar a su enemiga -No había visto a nadie tan estúpido, intentando lo imposible…- La chica tomó su capa de Akatsuki de la parte del botón que la sostenía en sus hombros durante su trayectoria -No quisiera presenciar este patético suicidio…- Shirona tomó vuelo con su puño derecho -¡Pero te haré pedazos de un golpe!-
…
Con determinación en su rostro, Azula se lanzó de frente hacia aquellos intimidantes ojos dorados a sabiendas de que no tenía posibilidad alguna contra una enemiga de ese calibre. Entonces de la silueta imponente de Shirona surgió una sombra que se dirigió inmediatamente hacia el pecho de la princesa y en una escena horrible, primero sus costillas salieron proyectadas al aire y posteriormente su corazón, su hígado y demás vísceras del torso volaron en pedazos mientras la sangre salía proyectada hacia el cielo. Con una mueca de un grito ahogado, la castaña comenzó a caer hacia la oscuridad…
Estaba muerta.
- ¡No…!- Una agitada Kushina despertó tras aquella horrible pesadilla -¿Qué…? ¿Acaso fue un sueño?- La Uzumaki lucía visiblemente desconcertada -No… Eso fue demasiado real… ¡Azula-chan-ttebane…!- Inmediatamente la pelirroja se reincorporó y todavía algo desorientada corrió a toda velocidad hacia la salida del búnker.
…
- ¡Undofuujin!-
Ante la sorpresa de todos, Azula hizo gala de una milimétrica precisión para realizar el Jikkukan Ninjutsu y transportarse justo antes de que el golpe de la pelirroja le destrozara el cuerpo. Reapareció detrás de la Shogun del Fuugun y logró clavar los cuatro dedos principales de ambas manos en las sienes de una incrédula Kami no Senshi, quedando a su espalda. Inmediatamente comenzaron a surgir pequeñas chispas del lugar donde los dedos se habían clavado en la carne de Shirona.
- ¡Imposible…!- Exclamó sorprendida la otra castaña -¡Eso es…!-
De los dedos de Azula surgían los pequeños relámpagos, mientras que de la carne de Shirona comenzaba a surgir la sangre. La Kunoichi se sostenía de su enemiga únicamente de sus dedos, pero montó su hombro con la pierna izquierda, mientras las pequeñas descargas aumentaban tanto de frecuencia como de intensidad. Con desconcierto, la Rinnejin tomó los brazos de la princesa, haciendo fuerza para liberarse, pero a pesar de hacerlo con su monstruosa fuerza, Azula se mantenía firme en su objetivo.
Los relámpagos aumentaban su intensidad, mitigando el esfuerzo de Shirona por liberarse.
- ¡No puedo quitarla!- Bramó iracunda la Rinnejin -¡Se supone que sólo eres una mísera Kunoichi y aplasté a microbios mucho más fuertes que tú!-
- ¡Claro que no puedes!- Replicó la chica con los dientes apretados, señal del esfuerzo titánico que estaba haciendo -En las puntas de mis dedos estoy concentrando el Chakra en el que estoy convirtiendo mi propia vida… ¡Y no pienso soltarte!-
- ¡¿Qué?! ¡¿Acaso vas…?! ¡¿Vas a…?!- La pelirroja se mostró sorprendida visiblemente
- ¡Si eso es…!- Rimururu endureció la mirada -¡Shishae no Tamuke (Tributo a la Muerte)!-
- ¡No puede ser!- Replicó la Shogun, tratando de recuperar la calma -¡Ese Jutsu es exclusivo de los Ninsou (Monjes Ninja) y si lo usa una Kunoichi como tú…!-
- ¡Así es! ¡Se supone que sólo los Ninsou tiene posibilidad de sobrevivir a él!- Replicó la alumna de Ryu con firmeza -¡Y si alguien más lo usa no podrá sobrevivir! ¡Incluso puedo terminar hecha polvo si lo ejecuto mal…! Morir como Ryu-sensei…- La expresión decidida de la castaña se suavizó -La admiro con toda mi alma, pero… Habría preferido no morir como ella-
- ¡Detente ya Azula!- El azabache estaba visiblemente descontrolado
- ¡Es cierto!- Agregó el simio -¡No sabemos si eso funcionará contra ella!-
- ¡Claro que funcionará…!- La expresión de Azula se endureció visiblemente -No importa que ahora tenga ese dichoso Rinnedou a su alrededor… Convertir la vida en energía es la forma más fuerte del espíritu de lucha… Y con suficiente de ese espíritu, mi Chakra podrá superar esa barrera… ¡Ella misma fue tan idiota como para decírmelo cuando la vimos por primera vez!-
"¡¿No dejó escapar ese detalle?!" Pensó desconcertada la Rinnejin
- Además, no moriré en vano…- La chica cerró los ojos suavemente, adoptando una expresión solemne -Moriré por los héroes que salvarán al mundo del Tengun… Moriré por mi amada Nación del Fuego…- Aquella expresión serena cambio por una sonrisa altiva y presuntuosa -Y sobre todo, moriré por mi mejor amigo…-
- No lo hagas…- La Daimyo seguía con expectación el forcejeo entre Azula y Shirona
- ¡No tienes por qué hacerlo, Azula!- Gritó impotente el pelinegro
- Ah…- Naruto miraba desconcertado lo que sucedía en torno a él "Yo vi algo parecido antes…" Inconscientemente recordó la escena donde Ryu sacrificó su vida para intentar acabar con Orochimaru "Y fue muy triste…" Sin darse cuenta, el rubio apretó fuertemente el tocado que sostenía en su mano derecha "Tengo que hacer algo…" El chico temblaba visiblemente, apretando los dientes
- ¡Wuah…!- La Shogun agitó su cuerpo visiblemente, tratando de forzar a Azula a soltarla con el movimiento, pero la princesa fuera de la expresión de sorpresa que esbozó, no soltó para nada a su enemiga -¡Entonces te arrancaré el brazo!- Con ambas manos tomó el brazo derecho de la chica
- ¡No te voy a soltar por nada del mundo…!- Apenas una expresión firme se formó en la cara de la alumna de Ryu, una descarga más intensa se dio entre sus dedos y la carne de la Shogun
- ¡Woah…!- Lanzó Shirona su alarido al cielo, soltándola
- Shiryu, Rimururu, Infernape…- Era notorio el esfuerzo que hacia Azula por convertir su vida en ese intenso Chakra para evitar que la pelirroja se liberara -Cuiden de Ukitsu y Touma…-
- ¡Azula…!- La impotencia era visible en el rostro de Shiryu
- Naruto…- La chica volteó hacia donde su compañero miraba visiblemente intimidado el devenir de los acontecimientos -¡Naruto!- Finalmente la princesa rompió a llorar visiblemente, mientras sonreía triste -Estoy por dar mi vida por ti y no me puedes recordar… ¡Al final sigues siendo el enano cretino del primer día!-
- Yo…- El chico no sabía qué hacer o qué decir
- Gracias por pasar tanto tiempo conmigo…- La chica bajó su mirada mientras sus ojos se ocultaban en la sombra que producía su rostro…
Se imaginó a sí misma corriendo en una extensa pradera llena de flores y plantas junto a su animoso amigo con una sonrisa discreta en el rostro, quien señalaba hacia donde salía el sol que llenaba de luz el lugar.
Azula recordó todos los momentos que vivió junto al chico…
Desde sus peleas y su animadversión inicial, pasando por los tres días de entrenamiento del chico del Rinnegan junto a Ryu, el comienzo y la forma de tan peculiar amistad, el compartir un sueño casi idéntico, el cómo algo tan simple como pescar terminaba en una competencia para ellos. Las dificultades y peripecias que habían pasado durante su viaje, las batallas contra Infernape, Shiryu, Tung y Shirona.
Todos los recuerdos que vivieron juntos, se avivaron en su mente durante un instante efímero…
Discúlpame, pero ya no viajaré a tu lado…
- ¡Shishae no Tamuke…!-
- ¡Woah…!- Shirona lanzó un alarido sumamente intenso, que incluso hizo retumbar la tierra por un instante.
La alumna de Ryu y la Rinnejin se vieron rodeadas instantáneamente por un intenso resplandor que las rodeó y tras una explosión de luz que adoptó una forma circular, surgió una amplia columna de luz que comenzó a extenderse hacia el cielo, abriéndose paso entre las nubes y provocando una corriente de viento a su alrededor que proyectaba el polvo del lugar en todas direcciones y la tierra se cimbraba por el intenso Chakra destructivo liberado por el Jutsu suicida de Azula…
…
Notas
La batalla con Piccolo, como se ha visto, ha dejado marcado a Shiryu y también su armadura ha recibido una nueva vida a través de la sangre del hombre verde. La nueva evolución de la armadura sería el equivalente al de la Armadura del Dragón en el canon de Saint Seiya durante la Saga de Hades.
En cuanto a la demostración de Infernape, hay que recordar que el simio es mucho más resistente que cualquiera de los Ninja de Konoha que fue vencido por la Shogun del Fuugun. La comparativa entre la forma como ambos sometieron con facilidad a Shizune y lo que esta representa en el círculo de Ninja humanos es la muestra de ello. También he mostrado la forma en cómo trabaja el Asura, con la intención de mostrar que si bien lo hace forma similar al Susanoo del canon que adopta, es más una forma de aumentar el alcance y la capacidad destructiva a cambio de volver más vulnerable, por decirlo de alguna manera, al usuario.
No quiero plasmar el poder de este Rinnegan como algo totalmente invencible, pero a su vez si quiero ponerlo como algo sumamente superior al Rinnegan del canon que debo decirlo con sinceridad, me decepcionó un poco en cuanto a sus alcances. La transformación de Rinnejin es el paso más alto de transformación del Kami no Senshi, algo que va más allá de los poderes mostrados hasta ahora, pero que no es comparativamente hablando, como la transformación por ejemplo, del Supersaiyajin en Dragon Ball. Este nuevo nivel tiene connotaciones más profundas para Shirona que el simplemente transformarse para ser más poderosa.
Finalmente, la forma en cómo Azula logra sorprender a la pelirroja, se debe a que inevitablemente Shirona se confía, más en el nivel que ha alcanzado actualmente y da por hecho que no hay forma de que la chica lograra siquiera herirla y eso lo aprovecha inconscientemente la Princesa de la Nación del Fuego, llevando su vida al límite… Como bien dijo Piccolo: se defendió como gato panza arriba, en ese momento realmente la chica estaba cara a cara con la muerte y si bien han sido varios los Ninja de Konoha que cayeron ante Shirona, sólo ella estaba verdaderamente dispuesta a morir para proteger a su amigo.
Las palabras de Azula hacen referencia tanto a la forma como directa e indirectamente Naruto ha influido en los destinos de todos, siendo su caso de forma indirecta al principio, tras salvar a Rimururu y provocar que Ryu fuera a Konoha a entrenarlo, desencadenando toda la historia. Su reacción tal vez sea vea un poco extraña, pero hay que considerar el gran avance de esta Azula en cuanto a lo afectivo a diferencia de su contraparte del canon de Avatar y sobretodo, que de una u otra forma, la chica y el rubio se complementaban debido a sus formas de ser tan diferentes, lo que derivó en una peculiar, pero sincera y sólida amistad.
