Naruto Zarya

Paso directo a los reviews:

Carlos29: Gracias

Drake666: Pues todos irán creciendo conforme sea el momento, aunque si te refieres a los Genin canon, sólo Sasuke destacará en ese aspecto, aunque de forma diferente a lo visto antes. A veces se me pasan ese tipo de cosas como lo de Presea que señalas, pero según yo, ya está corregido. Lo del arma se irá desarrollando, pero una de tus dudas se resuelve en este capítulo.

CCSakuraforever: Gracias, en realidad fue la desición de Azula lo que termina derivando en la aparición de Karen y el devenir de los acontecimientos y todo en Kiri está realmente intenso.

dragon titanico: Bien, creo que ganarás algo tras este capítulo, je, je, je… Además, con esto ya empiezo con el material nuevo porque bien dices, a partir de ahora a escribir y publicar, como debe ser.

XXXVII: El alumno contra la maestra.

- ¡Amaterasu…!-

Nami fijó su ojo izquierdo en un grupo de siete Yoroi y tras derramar gruesas lágrimas de sangre, los enemigos fueron engullidos en un mar de llamas negras, las cuales terminaron de derretir rápidamente a los objetivos. Sin embargo, contrario a lo esperado, el fuego oscuro del Mangekyou Sharingan no continuó extendiéndose hacia los soldados del Kingun cercanos: simplemente se apagó. La chica se talló el ojo al sentir el ardor inevitable provocado por el uso del Jutsu, si bien no tenía las secuelas de la primera vez, en las que incluso veía borroso por momentos. A su alrededor cerca de 30 Yoroi yacían destrozadas.

- Esto es cada vez más difícil…- Murmuró la Uchiha, acuclillada debido al cansancio "Son demasiados"

- ¡Fuuton: Midori no Shippu (Elemento Viento: Huracán Verde)!-

- ¡Fuuton: Aoi Tatsumaki (Elemento Hielo: Torbellino Azul)!-

Los ataques de Umi y Fuu, un violento huracán de Chakra verde y un feroz torbellino de color celeste, ambos lanzados al agitar sus espadas, golpearon a varias Yoroi, dejándolas totalmente pulverizadas. Cerca de ellas, Infernape y Ukitsu continuaban destrozando a varios enemigos a puño limpio junto con Hinata, que no cesaban en el uso de su Byakugan para facilitarse la labor hasta que los desactivó, cerca del agotamiento total. Touma por su parte, liberaba de su arco otra flecha luminosa que barrió fácilmente con un grupo considerable de Yoroi…

Los demás Ninja y peleadores continuaban ayudando en la evacuación de los civiles, mientras que desde el suelo, Jiraiya atacaba con sus Jutsu de Fuego.

- ¡Maldita sea!- Gritó impotente el Sannin -¡¿Es que nadie puede detener esa cosa?!-

Azula continuaba sobrevolando la construcción, tratando de encontrarle algún punto débil, aunque sin resultado. Entonces otro grupo de Skarmory, por lo menos el doble de numeroso que el anterior, comenzó a rodearla y esa a su vez los observó con expresión desafiante… A diferencia de los demás, ella creía ya había alcanzado su techo en cuanto a Jutsu.

"¡Son demasiados!" Pensó consternada la princesa "¡Si tan sólo tuviera algún ataque que pudiera…!"

Iroh y Azula se encontraban platicando en la playa, tras la batalla de práctica entre Naruto e Infernape. Los dos miembros de la realeza de la Nación del Fuego miraban hacia el océano delante de ellos, sentados en la arena de la playa.

- Así que has estado practicando en secreto…- El anciano cerró los ojos

- Sí- Asintió la chica -Pensé que a falta de algo como el Hadouryuken de Naruto o el Rozan Shouryu Ha de Shiryu, podría utilizar Ninjutsu poderoso que sobrepasara las escalas de poder… Y aunque el bastardo de Tung me desagradaba bastante, el Bakuton: Bakugeki sería una buena opción, ya que fue capaz de vencer a casi todos los Ninja de Kiri que protegían a Rimururu en un instante…-

- Nunca uses ese Jutsu- El hermano mayor del Señor del Fuego volteó a ver a su sobrina con rostro severo

- ¿Por qué no?- Preguntó recelosa la castaña

- Hay cierto tipo de Jutsu que consiste en forzar su poder de destrucción en base a la saturación de Chakra, la cual genera un estrés difícil de soportar para el cuerpo humano… Criaturas como Tung pueden hacer uso de esos Jutsu, ya que al ser seres artificiales no tienen que preocuparse de los efectos de esa presión en su organismo- Las palabras del antiguo compañero de Ryu, llamaron la atención de la hermana de Zuko -Pero si un humano usa esos Jutsu, su vida se acorta…- La princesa se mostró asustada ante tal revelación

- P-Pero…-

- Escucha, Azula…- El anciano orientó su mirada hacia el cielo -Muy pronto, rebasarás un límite que pocos pueden alcanzar y te prometo que accederás a nuevos y asombrosos Jutsu, sólo tienes que esperar a que llegue ese momento…-

- Kh…- Azula continuó evadiendo en el aire los ataques sónicos de los Skarmory con hábiles piruetas.

En el suelo, Hinata continuaba destrozando enemigos haciendo un hábil uso de la forma evolucionada del Byakugan para moldear Chakra en sus manos, emulando las garras de un león y pudiendo cortar con facilidad a los numerosos enemigos con elegantes movimientos y zarpazos. Gracias al Bouenkyou Byakugan no podían sorprenderla por la espalda y siempre encontraba la forma de evadir los varios ataques de variadas direcciones que le lanzaban. Finalmente un grupo de diez Yoroi caían a sus pies, mientras se mostraba agitada. El uso de sus ojos consumía bastante energía, pero le permitía estar a la par de las circunstancias, si bien estaba bastante agotada tras vencer a no menos de 30 armaduras animadas con Chakra.

- Son demasiados…- Murmuró preocupada la Hyuga -Y lejos de disminuir continúan llegando más y más…-

Finalmente, era tal la cantidad de enemigos que Touma, Ukitsu, Infernape, Nami, Hinata, Umi y Fuu terminaron delante de las enormes hordas de enemigos que continuaban imparables su camino hacia el corazón de Kiri.

Azula miró la situación de sus amigos mientras esquivaba los ataques de las aves metálicas, creciendo la frustración en su interior al ver que los enemigos en tierra no parecían ser detenidos por los ataques de todos…

"Muy pronto, rebasarás un límite que pocos pueden alcanzar y te prometo que accederás a nuevos y asombrosos Jutsu, sólo tienes que esperar a que llegue ese momento…"

"Muy pronto… Muy pronto…" Pensó impotente la castaña "Iroh-san… Tío" Cerró los ojos por un momento "Lo siento, pero…"

Haciendo gala de su aliento de fuego azul nuevamente acabó con la parvada de Skarmory para luego dirigirse hacia sus amigos volando a toda velocidad con expresión decidida en su rostro al tiempo que echaba sus brazos hacia atrás con las palmas orientadas al frente.

"¡Pero necesito Jutsu fuertes ahora…!" Pensó mientras a su alrededor se formaban ocho esferas de Chakra Bakuton -¡Bakuton: Bakugeki!-

El grito de la princesa llamó la atención de todos, que voltearon a ver hacia el cielo cómo las esferas de Chakra se abalanzaban a gran velocidad hacia las armaduras, impactándolas y volándolas en cierto de pedazos en medio de una estruendosa explosión. Finalmente, Azula aterrizó de pie delante de sus amigos con la mirada borrosa por momentos.

- Van a caer…- Murmuró la castaña, antes de posar su rodilla derecha en el suelo con evidente cansancio, llevándose la mano derecha al pecho ante la dificultad que estaba experimentando al respirar

- ¡Azula!- Touma se acercó rápidamente para sujetarla por la espalda -¿Te encuentras bien?-

- Sí… Ya sólo queda derribar a esa cosa…- Orientó su ya clara mirada hacia la imponente Tiamath, posada frente al grupo

- Je, je, je… ¡Ja, ja, ja!- Todos voltearon hacia la construcción de roca ante esas siniestras carcajadas que con eco espectral surgían de la fortaleza móvil del Tengun.

En ese momento todos orientaron sus miradas hacia las gruesas patas del dragón de roca para ver cómo en la zona de los tobillos se abrían unas grandes puertas de madera, de las cuales poco a poco comenzaron a salir no menos de 100 Yoroi listas para el combate. De inmediato todos se mostraron visiblemente sorprendidos al ver tan numerosa cantidad de enemigos a pesar de los muchos que ya habían destruido…

- ¡Imposible!- El arquero se mostró atónito

- ¡¿Es que esas cosas son infinitas?!- Agregó la consternada morena

- ¿En serio pensaban que podrían ganar?- La sombría voz de Choun Shiryuu surgió del interior de Tiamath, resonando por todo el lugar -Son unos estúpidos… En el interior del castillo, cada segundo varios de mis guerreros reciben el latido de vida del Reisenryu en el corazón de Tiamath para cobrar una vida cuyo propósito es el de exterminar a los humanos…- Aquellas palabras dejaron incrédulos a Azula y los demás

"Entonces…" Pensó con preocupación Infernape, recordando unas puertas de grueso metal escarlata en el interior de la imponente construcción andante "Era ese cuarto… ¡Esa puerta que teníamos prohibido abrir!"

- Eso quiere decir que para fines prácticos, es un ejército infinito…- Las palabras del peliazul llamaron la atención del grupo, dejándolos impactados

- ¡¿Quiere decir que es invencible?!- Cuestionó la ya preocupada Ukitsu

- ¿Qué podemos hacer?- Preguntó la abrumada Umi

- Eso quiere decir que aunque acabemos con cientos de ellos, seguirán saliendo más…- La peliazul Hyuga murmuró con pesar

- Si alguien tiene una idea, es un gran momento para oírla…- Dijo Nami mientras las Yoroi se abalanzaban hacia el grupo de defensores

- Al final nos terminarán venciendo porque acabaremos agotados…- Azula apretó los dientes, sintiéndose acorralada -¡Maldita sea!-

Los alumnos de Ryu, Infernape y las espadachines se preparaban para igualmente hacerle frente a las huestes del Kingun aunque no tuvieran la certeza de que pudieran ganar mientras que armadas con guadaña, katana, alabarda o kunai con cadena, las Yoroi se disponían a atacar y pronto comenzaron a correr en posición de pelear contra Azula y los demás…

Inesperadamente, durante su camino, una enorme zanja se fue manifestando bajo los pies de las Yoroi, provocando que cayeran en la fisura y desaparecieran en un instante ante la incrédula mirada de todos.

- ¡¿Qué demonios?!- Exclamó la estupefacta princesa

- Es lamentable, Azula…- Justo al comienzo de la enorme grieta, Shiryu luciendo su armadura en perfecto estado, se encontraba mirando fijamente al grupo con su mano derecha en posición de la Excálibur -Si te haces llamar alumna de Ryu, no debes rendirte hasta ver derrotado al enemigo… ¡Sin importar lo numeroso que sea!-

- ¡Hermano!- La Kankichi corrió feliz hacia su hermano con Azula, Touma, Infernape, Hinata y Nami tras ella, con Umi y Fuu un poco más rezagadas

- Veo que concluiste tu entrenamiento…- Dijo expectante el simio

- Así es…- El azabache sonrió suavemente y cerró los ojos -Además, me apresuré porque alguien tiene que disciplinar a Azula-

"Hm…" La aludida se limitó a cruzarse de brazos graciosamente enfadada "Así que como siempre, aparece cuando más lo necesitamos… ¿No?"

- Ukitsu, veo que tu entrenamiento te sentó bien- El Shogun del Suigun miró con discreta sonrisa a su hermana, ya que estaba más alta y sus músculos se veían más tonificados -Sin embargo…- Adoptó una expresión seria mientras volteaba hacia Tiamath -¡Hablaremos con calma después de derribar esa cosa!-

- Je… Je, je, je- Aquella discreta carcajada proveniente del gigante de roca llamó la atención del Caballero del Dragón -Como siempre, te sobreestimas, Shiryu…-

- Sal de ahí, Shiryuu- El primer estudiante de Akahei endureció la mirada -Sabes que al final acabaré contigo… ¡Así que más te vale salir de una vez!-

- Je…- Replicó la voz de la Shogun del Kingun -Tú no conoces el terror que el poderoso Tiamath y mi Kingun infinito pueden causar- Para desconcierto de todos, en las fauces del dragón de roca aparecieron tres grandes sombras misteriosas -Pero para ustedes… ¡Esto será más que suficiente!- Aquellas tres sombras saltaron al suelo, cimbrándolo con violencia -No volverás a verme de nuevo… ¡Porque estas tres réplicas perfectas de la Arago no Yoroi los enviarán al otro mundo!- Azula, Infernape, Touma y Ukitsu reconocieron al instante aquellas tres Yoroi idénticas al último cuerpo que Tung había usado durante su combate

- ¡Son iguales a aquella Yoroi!- Exclamó visiblemente consternada la Princesa de la Nación del Fuego

- ¡¿Y eran fuertes?!- Era notoria la incertidumbre en la voz de la Guerrera Mágica de cabellera azul

- No sólo eran fuertes, sino que repelían toda clase de Ninjutsu- Respondió expectante el arquero

- Y aquella sólo era una…- Murmuró serio el Rey Mono al tiempo que se ponía en postura de combate

- Manténganse atrás- Shiryu dio un paso al frente mientras extendía su brazo derecho, indicándole a todos que pelearía sin ayuda

- ¡¿Vas a pelear solo?!- Replicó el arquero, visiblemente desconcertado

- ¡Es cierto!- La Vasto Lord miró consternada a su hermano -¡Tenemos que pelear todos unidos para ganar!-

- ¡Es imposible que en tan poco tiempo te hagas tan fuerte!- Agregó el Rey Mono

- Naruto empezó el contraataque al Tengun con apenas unos días de entrenamiento con Ryu, haciéndose más y más fuerte en cada batalla…- El azabache endureció la mirada -Y yo no puedo quedarme atrás…- Touma, Ukitsu e Infernape se voltearon a ver con notoria extrañeza -Mejor quédense a cuidar a Azula-

- ¡¿Qué dijiste?!- Bramó iracunda la castaña apenas Shiryu dio un salto al frente para lanzarse hacia el enemigo -¡Te voy a enseñar quién necesita que lo cuiden!-

Las réplicas de la Yoroi de Arago se lanzaron a toda velocidad hacia el frente, mientras que el Chakra de Shiryu comenzó a manifestarse alrededor de su cuerpo en forma de una intensa aura esmeralda.

- ¡Atentos todos!- Ante el gritó del peliazul, todos adoptaron poses de pelea

- ¡Hermano!- La morena miraba impotente cómo los tres enemigos se dirigían a toda velocidad hacia el antiguo Shogun del Suigun

- Elévate al máximo… ¡Séptimo sentido!- El aura alrededor de Shiryu se intensificó ferozmente mientras se ponía en guardia -¡Ahora…! ¡Taiken!-

Ante la mirada incrédula de todos, el Caballero del Dragón impactó el hombro derecho de la armadura enemiga al centro de su formación, destrozándolo por completo y arrancándole el brazo de forma que salió proyectado varios metros antes de caer pesadamente al suelo. Sin embargo en ese momento, las otras Yoroi aprovecharon para lanzarle violentos tajos por la espalda, que se dirigían velozmente hacia su cuello con el objetivo de decapitarlo.

- ¡Detrás de ti…!- Estaba exclamando la Hyuga

- ¡Shinken!- Gritó el pelinegro tras dar media vuelta y pasar junto a la armaduras que fueron incapaces de acertar su ataque

- ¡Shiryu...! ¿Sempai?- Nami tardó unos momentos en percatarse del movimiento de su superior

- ¿Qué demonios?- Azula miró atónita cómo las otras dos Yoroi cayeron al suelo, con marcas de violentos puñetazos en el abdomen que prácticamente las habían doblado por la mitad

- Séptimo sentido… Un secreto del cosmos que me permite elevar mi poder más allá de mis límites a través de una comprensión más profunda del mismo- Shiryu volteó de reojo hacia las armaduras que a pesar de sus pésimas condiciones hacían por levantarse para continuar atacando -Por eso el Taiken y el Shinken pueden alcanzar ese nivel… Y hay otro Jutsu más… Al haber elevado mi poder de ésta manera, también mi principal ataque se ve beneficiado- Nuevamente el azabache se lanzó hacia las Yoroi -¡Rozan Shou Ryu Ha…!-

A casi nula distancia de los enemigos artificiales, el Caballero del Dragón lanzó un gancho alto, manifestando un poderoso dragón esmeralda de su cosmos que en el aire destrozó por completo a las réplicas de la Yoroi de Arago, reduciéndolas a pedazos de metal que segundos después caían estruendosamente a su alrededor…

- ¡Eres genial, hermano…!- La Kankichi sonrió visiblemente contenta

- Impresionante- Murmuraron Hinata y Nami a coro

"Nunca me habría imaginado que alcanzaría ese nivel en tan poco tiempo…" Infernape sonrió suavemente

- Séptimo sentido… Un estado de comprensión interna que pocos alcanzan…- Touma asintió contento "Bien hecho, Shiryu…"

"Odio aceptarlo, pero realmente es muy fuerte…" Azula hizo una puchero de evidente envidia

- Hasta aquí…- Todos voltearon a ver al primer alumno de Ryu, ya que se orientó hacia Tiamath, al tiempo que colocaba sus puños a la altura de su cintura y comenzaba a elevar nuevamente su cosmos -Shiryuu… ¡Sal ahora o te destruiré junto con Tiamath!-

- Rozan Hyaku Ryu Ha…- Murmuró la princesa, visiblemente sorprendida al imaginar lo que aquél Jutsu podría ser capaz de lograr con ayuda de ese tal Séptimo Sentido.

Todos permanecían a la expectativa cuando de forma gradual, los ojos de la imponente construcción se fueron apagando lentamente. Asimismo, el movimiento del dragón de roca se detuvo de forma súbita. Instantes después, en la boca de la fortaleza móvil apareció una silueta contrastantemente distinta a las Yoroi de Arago. Se trataba de la Shogun del Kingun, que inexpresiva, miraba al grupo con sus intimidantes ojos grises de pupila rasgada.

- Shiryuu…- Murmuró el azabache, apretando los dientes mientras su enemiga y él se miraban fijamente

- ¡Hasta que das la cara, desgraciada!- Azula miraba con fiereza a la nueva adversaria

- No se involucren en esto…- Replicó Shiryu sin apartar la mirada de su enemiga

- ¡Claro que nos involucramos porque…!-

- ¡Dije que no se involucren en esto!- Con furiosa expresión, el azabache interrumpió a la castaña, que se asustó por la intensidad del Caballero del Dragón ante el desconcierto de los demás.

Shiryu regresó su atención hacia Tiamat al tiempo que con vistosos y poderosos saltos, gradualmente fue escalando por toda la fortaleza móvil ante la expectativa de todos.

- ¿Qué demonios le pasa a ese sujeto?- Dijo Azula al tiempo que volvía a cruzarse de brazos

- Dejemos que lo haga solo…- Las palabras de Infernape llamaron la atención de sus aliados -Ella… Choun Shiryuu, fue quien entrenó a Shiryu hasta poco antes de que fueran elegido como Shogun…- La mirada del simio se endureció -Puede decirse que mientras Akahei fue quien lo instruyó en el camino del bien, Chou Shiryuu fue quien lo instruyó en el camino del mal…- Agregó mientras que el Caballero daba un último salto para ponerse frente a frente contra su anterior mentora, separados por unos metros

- Eso quiere decir… Que para mi hermano, enfrentar a Choun Shiryuu significa enfrentarse con el lado perverso de su pasado- Todos fijaron su atención en la inminente batalla que estaba por empezar tras la palabras de la Kankichi

- Por fin te decidiste a pelear contra mí, Shiryuu…- El primer alumno de Ryu asumió pose de pelea

- Primero que nada, no hay Jutsu que puedas utilizar para destruir a Tiamat…- Declaró fríamente la Shogun del Kingun -Sin embargo… He decidido acabar contigo, ya que terminaste siendo una equivocación que terminó por avergonzarme justo frente a los ojos del Maryuou Nubes- La alba entrecerró los ojos, dejando ver el desprecio que sentía por su otrora alumno -Es hora de corregir mi mayor error-

- Últimamente te has vuelto una bravucona… Si siquiera cuando eras mi Sensei parloteabas tanto- El azabache sonrió desafiante -¿Y sabes qué? No me parece…- Sorpresivamente, Shiryu se lanzó hacia el frente -¡Así que te cerraré la boca para siempre!-

- Con ese nivel jamás lo lograrás…- Ante el inminente derechazo que estaba a centímetros de su rostro, la alba se movió a extraordinaria velocidad para alejarse de su enemigo, posándose en uno de los cuadrados hombros de la fortaleza móvil

- ¡No huyas!- El Caballero del Dragón se lanzó nuevamente al ataque, lanzándose un puñetazo al hombro izquierdo, que la Shogun del Kingun evadió con facilidad

- ¡Tiene una velocidad increíble!- Exclamó la sorprendida Uchiha, ya que tenía dificultad para seguir los movimientos de su superior a pesar de usar el Kekkei Genkai de los Uchiha.

Shiryu comenzó a atacar con una combinación alternada de puñetazos y patadas que la Shogun del Kingun esquivaba con precisos movimientos al tiempo que retrocedía gradualmente para mantener cierta distancia con relación a su antiguo alumno.

- Mi turno…- Choun Shiryuu apuntó con su índice derecho hacia el azabache

- ¡¿Qué?!- Shiryu se mostró sorprendido al ver un sorpresivo destello surgir del dígito de su enemiga mientras se prestaba a lanzarse otro golpe…

El Caballero del Dragón apenas pudo esquivar el inesperado contraataque de la Espadachín Legendaria en forma de un misterioso destello fulminante que le destrozó con facilidad la parte de la corona de su armadura que le cubría la mejilla izquierda y haciéndole una cortada en la mejilla de cierta profundidad, proyectándolo hacia atrás por efecto de la inercia mientras la protección de su cabeza salía volando por los aires.

"¡¿Qué diablos fue eso?!" El azabache se reincorporó con visible sorpresa en su expresión, cerrando el ojo izquierdo y apretando los dientes al sentir la sangre surgir poco a poco de la cortada en su cara "Apenas pude evadirlo, pero…"

- Con tu entrenamiento improvisado, no tienes posibilidad alguna antes mis poderosos ataques mortales…- Choun Shiryuu miraba fijamente a su enemigo

- ¡Voy a cerrarte la maldita boca!- Replicó el decidido pelinegro, antes de lanzarse al ataque nuevamente

- Imbécil…- Nuevamente apuntó hacia Shiryu con su índice derecho -¡Ryutsume (Garra de Dragón)!-

Shiryu continuaba su trayectoria frontal, siendo capaz de ver a través del destello súbito en el dedo de su enemiga, pudiendo notar cómo la uña del apéndice se extendía de forma impresionante para dirigirse justo al centro de su frente.

"Su uña… ¡Es una garra capaz de expandirse en menos de un parpadeo!" En el último momento fue capaz de ladearse para evitar el poderoso ataque que continuó con su trayectoria y destruyó fácilmente parte de Tiamat -¡Puedo verla!- Shiryu hizo uso de la Excálibur para cortar la poderosa garra

- ¡Crédulo…!- La Shogun del Kingun extendió los dedos de su mano derecha con excepción del índice para lanzar con todos su poderoso ataque -¡Cortarla no te va a servir de nada!- Sorpresivamente, la alba se vio rodeada por un intenso Chakra verde -¡¿Pero qué?!-

- ¡Ryuteimei (Orden del Dragón Imperial)!- Exclamó Shiryu ante la sorpresa de todos mientras que de su mano derecha surgía su Chakra esmeralda para paralizar por completo a Choun Shiryuu -Este fue el primer Jutsu que me enseñaste… Usando mi Chakra potenciado por el Séptimo Sentido soy capaz no sólo de detener tus movimientos, sino de manipular tu cuerpo también…-

- Maldito…- Murmuró aparentemente impotente la poderosa dragona

- Es hora de que mueras, Choun Shiryuu- Haciendo uso de aquella perversa habilidad, Shiryu forzó a que los dedos de su otrora maestra apuntaran directo a su propio rostro

- Kh…- La Shogun del Kingun trataba en vano de resistirse

- Ahora… Tu propio Jutsu acabará contigo…-

La sangre salió proyectada al aire…

Pero ante la incredulidad de todos, un atónito Shiryu era quien había recibido el ataque de las Ryutsume justo al centro del pecho, siendo su armadura totalmente penetrada y apenas escapando de la muerte. Mientras el Caballero del Dragón caía de rodillas y se llevaba el brazo derecho al pecho para tratar en vano de aliviar el punzante dolor que sentía ante las cuatro profundas heridas, las uñas de Choun Shiryuu regresaban a su extensión normal.

- Je, je, je…- Choun Shiryuu sonrió casi imperceptiblemente, mirando a su otrora alumno a sus pies

- ¡Hermano!- Exclamó visiblemente angustiada la Vasto Lord

- I-Imposible…- Murmuró el otrora Shogun del Suigun -Mi Ryuteimei no era perfecta… Pero incluso tú… Habías reconocido su calidad…- Comenzó a reincorporarse lentamente

- Hm…- La alba cerró los ojos -Lo cierto es, que tú ahora eres más débil que cuando peleabas para nosotros-

- ¡¿Qué dijiste?!- Shiryu se mostró sorprendido cuando el Chakra celeste surgido de la mano derecha de su enemiga lo atrapó así como sucediera instante antes, pero a la inversa

- La verdad es que ahora que te uniste a tu patética y débil raza, has perdido el poder que te daba la ira…- Ante la incredulidad de todos, el poder de la Shogun del Kingun era capaz de suspender al azabache varios metros del suelo, sin que pudiera moverse

- ¡Wuau…!- El impotente Shiryu se mostró desconcertado e impotente cuando la alba giró su brazo para dejarlo suspendido en medio del vacío -¡¿Qué demonios planeas?!-

- Me imagino que Tier Harribel por lo menos te regalaba juguetes para que pasaras el rato en el escondite de Orochimaru…- Choun Shiryuu se pasó la lengua por los labios, entrecerrando los ojos con perverso deleite

- ¡¿Qué…?!- Replicó Shiryu, tratando en vano de liberarse del poder de su enemiga

- Te recordaré lo que hacía con ellos cuando los rompías…- Súbitamente cortó el flujo de Chakra con el que mantenía a Shiryu en el aire

- ¡Ah…!- Gritó el azabache mientras caía impotente hacia el suelo

- Los desechaba como la basura en la que se habían convertido…- La Shogun del Kingun enfocó su mirada en cómo su otrora alumno se precipitaba irremediablemente

- ¡Hermano!- El gritó de Ukitsu desconcertó a la alba.

Con extraordinaria velocidad y coordinación, la morena fue capaz de atrapar a su hermano adoptivo con los brazos, mientras se acuclillaba y cerraba los ojos con los dientes apretados para amortiguar totalmente el impacto de Shiryu. El Caballero del Dragón reaccionó pronto al darse cuenta de que no había impactado de lleno contra el suelo.

- ¡Ukitsu!- El azabache se mostró sorprendido -Tú…- Vio con pesar cómo los brazos de su hermana en la zona de los codos se habían amoratado visiblemente como consecuencia del sobreesfuerzo que había hecho para salvado de la gran caída

- ¡¿Se encuentran bien?!- Exclamó el arquero al tiempo que se acercaba junto a los demás

- ¡¿Qué demonios hacen?!- Replicó Shiryu

- Él tiene razón…- Ukitsu olvidó el dolor que sentía para mirar incrédula junto a su hermano, quien compartía su expresión, cómo la Shogun del Kingun había aparecido justo frente a ellos en un instante

- ¡Shiryuu!- El azabache estaba visiblemente sorprendido, mientras que sus aliados se detuvieron súbitamente al ver a la alba aparecer sorpresivamente

- ¿En qué momento…?- Murmuró atónita la Princesa de la Nación del Fuego

- Ustedes no tienen posibilidad alguna contra mí- Choun Shiryuu declaró sin dejar de mirar fijamente a los hijos de Harribel a sus pies -Sería una tontería arriesgar su vida en vano, aunque igual van a morir irremediablemente…-

- ¡¿Qué dices?!- Ukitsu encaró a su enemiga mientras su hermano se ponía de pie con dificultad -¡Un experto como él es capaz de acabar contigo!-

- Ja- Contestó indiferente la Shogun del Kingun -A este sujeto se le podía llamar experto hasta antes de que su alma ardiente por la venganza dejara de guiar sus acciones… ¡Ahora no es más que un guiñapo de guerrero sin identidad en el campo de batalla!-

- ¡Cállate!- Shiryu se reincorporó con dificultad -¡Fue en poco tiempo, pero he logrado comprender el cosmos y alcanzar el Séptimo Sentido! ¡Es imposible que sea más débil que antes!-

- Es posible y hay una razón- Replicó fríamente la Shogun del Kingun -Como dije anteriormente, la ira ha dejado de guiar tu actuar y eso te ha debilitado notablemente…- El azabache se mostró desconcertado ante las palabras de su enemiga, quien cerró los ojos -La ira es la fuente más básica del Alma Ardiente, un poder que te permite superar tu límites en aras de satisfacer ese sentimiento oscuro… En tu caso, era la ira que enfocabas totalmente en Akahei lo que impulsaba a ser más fuerte día a día con el único afán de exterminar a tu enemiga…- La Shogun abrió sus ojos para mirar fijamente a su antiguo alumno -Sin embargo, el Gran Nubes ya había visto el sentimiento que guardabas en lo más profundo de tu corazón…-

Sin importar lo mucho que la odiaras, por dentro estabas agradecido y admirabas el corazón noble de Akahei, pero decidiste silenciar ese sentimiento en tu corazón para poder vengarte… ¡Sin darte cuenta, habías dominado la Mente Clara! Un poder que te permite enfocarte totalmente en tu objetivo, controlando al mismo tiempo el Alma Ardiente para conseguirlo… ¡Así que habías logrado dominar ambos poderes! Poseías el extremo de la calma y el movimiento del ser en tu cuerpo, dos poderes cuyas naturalezas contrarias en conflicto dentro de tu cuerpo, daban origen a ese poder desconocidos que tenías…

- Pe-Pero…- El Caballero del Dragón se mostró realmente desconcertado

- Ahora que tu fuerza quedó incompleta, dependes de Jutsu como el Hyaku Ryu Ha y solamente con la Mente Clara, jamás podrás vencerme a mí, que poseo el invencible Reisenryu- Interrumpió terminante la alba -Y mientras sigas siendo un gusano, jamás podrás vencerme…-

- Shiryu…- Ukitsu le ayudaba a su hermana a levantarse

- El Maryuou Nubes en verdad te consideraba valioso a pesar de ser un ser humano, pero si viera la piltrafa en la que te has convertido, quedaría bastante desencantado- La Shogun del Kingun abrió sus ojos a toda su capacidad -¡Personalmente me encargaré de aniquilarte, tú que no eres más que un error en mi pasado!-

- Te… ¡Te equivocas!- Shiryu encaró visiblemente furioso a la alba, terminando de levantarse

- ¡Despacio, hermano!- La morena observó preocupada al azabache en la zona donde Choun Shiryuu lo había atacado instantes antes -¡Esta herido!-

- ¡Dices puras tonterías!- El Caballero del Dragón encaraba furibundo ante la fría mirada de la Shogun del Kingun, ignorando la preocupación de la morena -¡No te creo nada!- Declaró firme mientras se disponía a continuar con el combate

- ¡Alto, Shiryu!- Ukitsu bloqueó el paso del azabache con su brazo izquierdo -¡Yo te protegeré!- La Vasto Lord se dispuso a pelear, encarando desafiante a la Shogun del Kingun

- Ukitsu…- Shiryu se sorprendió con el gesto de su hermana

- ¡Tampoco olvides que estamos aquí, Choun Shiryuu…!- Azula se acercó con paso firme para encarar a la alba -¡Nosotros también te enfrentaremos!- La Princesa, las chicas de Doujutsus, el Rey Mono, el Arquero y las Guerreras Mágicas se dispusieron a rodear a la temible enemiga

- ¡Ya la oíste!- Exclamó un enérgico y desafiante Infernape, mientras Shiryuu miraba sobre su hombro a los que la tenían aparentemente cercada

- Hm…- La intimidante espadachín cerró los ojos -Pero qué alimañas tan imbéciles…-

- ¡¿Qué dijiste?!- Por un momento la iracunda castaña endureció la mirada, pero pronto sintió algo bajo sus pies -¡¿Qué es esto?!- Todos pronto dirigieron sus ojos al punto que la Princesa de la Nación del Fuego.

Todos se quedaron sorprendidos al ver que debajo de la Shogun del Kingun surgía lo que parecía ser un sutil espiral formado a partir de un finísimo de Chakra que los abarcaba a todos por igual…

- ¡Reisenrou (Prisión del Espíritu Bélico)!- Choun Shiryuu levantó violentamente su mano derecha con la palma orientada al cielo y los dedos contraídos

- ¡Gah!- Infernape quedó incrédulo e inmóvil cuando sintió un poderoso y horrible flujo de Chakra rodeándolo igual que a Shiryu instantes antes

- ¡¿Qué demonios?!- Umi y Fuu también quedaban paralizadas ante la enorme fuerza del poder desconocido que había invocado la mujer de intimidantes ojos grises

- ¡El Susanoo no puede contrarrestar esto!- Exclamó desconcertada la Uchiha porque a pesar de usar el poder de su Mangekyou, apenas se formaba la figura espectral de Chakra se disipaba ante esa poderosa restricción

- ¡Mi Byakugan tampoco sirve!- Hinata intentaba en vano expulsar Chakra con ayuda de su Byakugan para cortar ese flujo de poder alrededor de su cuerpo

- Esto es… ¡Es como el Ryuteimei!- Azula volteó a mirar preocupada a todos sus amigos

- ¡Pero lo está usando contra todos al mismo tiempo!- Agregó Touma, tan sorprendido como la hija de Ozai

"¡Es increíble!" Pensó contrariado Shiryu, apretando los dientes inútilmente como esfuerzo para liberarse del Reisenrou "Si no contrarresto su poder con mi propia ira… ¡Jamás podré enfrentarla en igualdad de condiciones…!"

- Cuando libero la Reisenrou, todas las formas vivientes a mí alrededor quedan totalmente inmóviles y yo puedo continuar en movimiento con total libertad- La Shogun del Kingun interrumpió los pensamientos de su otrora alumno -¿Opinas lo contrario, Shiryu? ¡Usa tu poder de la ira y demuéstrame lo contrario!-

- ¡Bastarda!- Shiryu endureció visiblemente la mirada -¡Shiryuu!-

- Her… ¡¿Hermano?!- Ukitsu volteó a ver a su hermano, quien bajó la mirada para que la sombra de su cabeza ocultara sus ojos

"¡Odia!" Se decía a sí mismo el Caballero del Dragón "¡Ódiala con todo su ser!"

- ¡Detente, Shiryu!- Ukitsu sintió un intenso escalofrío al percibir involuntariamente la ira que poco a poco envolvía a su hermano

"Ira… ¡Siente el poder que te da la ira!" Poco a poco, Shiryu se sumergía en aquella oscuridad que en el pasado había guiado sus acciones

- No podrás hacerlo, Shiryu… Eres débil, tu existencia es igual a la de un insecto… ¡No vales nada!- Shiryuu miraba expectante al peleador

"¡Ódiala hasta lo más profundo de tu corazón!" Los ojos fríos del azabache se tornaban más y más siniestros "Añora verla hecha pedazos… ¡Ódiala como alguna vez llegaste a odiar a Ryu!"

- ¡Ya basta, Shiryu!- Gritó la morena a todo pulmón, logrando sacar a su hermano de su siniestro ensimismamiento

- Ah… U-Ukitsu…- Shiryu volteó a ver a su hermana

- Shiryu- La chica cerró los ojos y bajó la mirada -Puede ser que si despierta de nuevo esa oscura fuerza surgida de tu dolor puedas enfrentar a Choun Shiryuu…- Las lágrimas comenzaron a surgir de las comisuras de los ojos de la Vasto Lord -Pero… ¡Yo no quiero que caigas de nuevo en esa oscuridad que te causó tanto dolor!- Los ojos de ambos se encontraron

- Ukitsu…-

- ¡No te rindas, hermano!- La morena sonrió suavemente -Yo sé que tu corazón es muy grande y si nunca te rindes… ¡Encontrarás la manera correcta de ganar!- Las palabras de Ukitsu dejaron boquiabierto a Shiryu

- H-Hermana…-

- Bien, dado que al parecer se han rendido a sus ridículas cursilerías, los enviaré a ambos al infierno…- La Shogun del Kingun apuntó con los dedos de su mano derecha a los hijos de Tier Harribel -¡Ryutsume!-

- ¡Kh…!- Ukitsu miraba impotente cómo aquellas siniestras garras surgían de las manos de Choun Shiryuu con clara intención de asesinarlos a ambos

- ¡Supera los siete sentidos, mi cosmos!- La intensa aura esmeralda surgió del cuerpo del Caballero Dragón con renovada fuerza, liberándolo al instante de la Reisenrou

- ¡¿Rompió el flujo de la Reisenrou?!- Choun Shiryuu miraba atónita lo acontecido, mientras rompía su estatus de perpetua tranquilidad

- ¡Te protegeré mientras pueda hacerlo, hermana!-

La Shogun del Kingun, sólo pudo parpadear incrédula, al ver cómo sus Ryutsume eran detenidas en seco por el Escudo del Dragón, el cual se había tornado de un intenso color dorado ante la mirada atónita de todos y que pudo detener sólidamente aquellas armas que apuntaban al pecho de Ukitsu.

- ¡Imposible…!- La temible alba no podía reaccionar ante aquél hecho prácticamente milagroso -S-Su escudo… Es, de oro… Y-Y no sólo su escudo…-

- Estuve a punto de rendirme a la ira y la rabia de nuevo…- Declaró Shiryu firme -Pero… ¡Yo elijo pelear para proteger a las personas importantes para mí!- Tomó impulso con su brazo derecho al instante -¡Toma…!- Lanzó el golpe de luz directo al rostro de la Shogun del Kingun, forzándola a retroceder

- ¡Increíble!- El Rey Mono miraba sorprendido el inesperado devenir de los acontecimientos -¡Pudo liberarse de éste poder!-

- Eso fue muy parecido…- Touma entrecerró los ojos -Al Konken de Naruto…-

- ¿Qué dijiste?- Cuestionó el simio

- Y ese misterioso cambio en la Armadura del Dragón…- Azula se mantuvo más fría para analizar a pesar de estar genuinamente sorprendida "¿L-La sangre de Piccolo?"

- Este brillo…- Shiryu miraba genuinamente desconcertado su escudo dorado -Y fui capaz de usar el Konken casi sin darme cuenta…- Cerró sus ojos, conmovido -¿Significa que finalmente pude superar la oscuridad de mi interior?- En ese momento, su Armadura recuperó su coloración original

- Lo lograste, hermano- Ukitsu se mantenía acuclillada, ya liberada del poder de su poderosa enemiga, sonriendo suavemente

- Gracias, Ukitsu… Todo fue gracias a ti- La mirada de los hermanos, con sonrisas suaves en sus rostro, se encontraron por un momento -Tu cálido corazón logró alcanzarme y abrirme los ojos- Adoptó una expresión decidida ante la sonrisa de la morena-Desde hoy, jamás me abandonaré a la ira de nuevo-

- ¡Déjate de cursilerías y no bajes la guardia!- Gritó una hostil Azula, sorpresivamente.

Fugazmente, Shiryu volteó con un deje de molesta hacia la princesa, pero al ver que ella y todos los demás excepto su hermana continuaban atrapados en el agresivo Chakra del Reisenrou, se puso alerta… Pero sobre todo, cuando regresó su mirada al frente, se encontró con la intimidante imagen de Choun Shiryuu con una profunda ira en su mirada. Sus ojos se habían tornado de un intenso tono amatista y más que nada, en su mejilla izquierda tenía una marca en la que podía verse un cutis celeste, bastante contrastante con su piel pálida, de cuyas orillas surgía una especie de Chakra en forma de vapor que se elevaba al aire…

- Shiryu… Tú…- La Shogun del Kingun apretaba los dientes con ferocidad, apenas conteniendo la rabia ciega que la invadía

- ¡¿Shiryuu?!- Exclamó desconcertado en azabache, mirando atónito ese extraño fenómeno en la piel de la alba junto a su desconcertada hermana

- Ustedes… Lo han visto…- Con su mano derecha, Choun Shiryuu se cubrió la zona afectada de su rostro, sin que aquella desconcertante evaporación se detuviera -¡Ustedes lo han visto!- Extendiendo su mano derecha hacia todos, el fluyo del Reisenrou atrapó violentamente a los hermanos y aumentó su intensidad en todos sus prisioneros

- ¡¿Qué demonios?!- Exclamó sorprendido Infernape -¡Es una presión tremenda!-

- ¡Kh…!- Ukitsu sentía cómo la presión sobre su cuerpo la forzaba a torcerse de la espalda y apenas podía resistirlo

- ¡Gah…!- Azula gritaba al aire en clara señal de dolor, mientras comenzaba a retorcerse por la espalda contra su voluntad

"¡Su poder aumentó de un momento a otro!" Touma apretaba los dientes para soportar estoico el dolor provocado por ese intimidante poder

- Mi cuerpo…- Hinata usaba su Byakugan buscando protegerse con su Chakra, pero simplemente era en vano

- ¡Se rompe a la mitad!- Nami gritaba mientras un insipiente Susanoo se desvanecía con absurda facilidad

- ¡Wuah…!- Umi y Fuu eran las más afectadas por el temible ataque

- ¡Han visto el Mugen You, seres despreciables!- La mano derecha de Nubes entrecerró los ojos con marcado odio

- ¡Nadie pidió ver lo que sea que dijiste, estúpida!- Exclamó la hija de Ursa en medio de su agonía

- ¡Cierra la hora, alimaña!- Replicó furibunda la Shogun del Kingun y el flujo del Chakra de la Reisenrou aumentó violentamente en la princesa

- ¡Ah…!- Sollozó Azula, visiblemente retorcida y ya suspendida en el aire

"Es increíble que Choun Shiryuu pierda el control…" Shiryu trataba de soportar el poder del Reisenrou para volver a escaparse en cuanto tuviera una oportunidad, analizando detenidamente a su enemiga "¿Qué se esconde tras el tal Mugen You? ¡Eso no importa ahora!" Echó su brazo derecho hacia atrás, preparando su contraataque "¡Debo usar el Konken una vez más!" En ese momento, el Caballero del Dragón volteó de reojo hacia su hombro derecho al percibir que la luminosidad del Chakra de la Reisenrou aumentaba específicamente en esa zona -¡Wuah…!- Su hombro salpicó sangre violentamente al tiempo que el hombro de su armadura volaba en pedazos -¡¿Por qué?!- Shiryu volteó a ver de reojo los trozos de su armadura en el suelo -¡¿Por qué no puedo elevar de nuevo mi cosmos?!-

- ¡Eres un novato!- Replicó todavía iracunda la Shogun del Kingun -¡Jamás podrás enfrentar a una experta legendaria como yo! Y ahora te enviaré al infierno junto con todas las escorias a mí alrededor…-

- ¡Gwuah…!- Los gritos de todos comenzaron a subir de intensidad conforme la poderosa alba aumentaba su flujo de Chakra, torturando gradualmente a todos sus prisioneros

- Asesinarlos poco a poco, dejar sus vísceras regadas por el suelo, luego masacrar a todos los humanos de este país y levantar una montaña con sus cráneos… ¡Esa será mi ofrenda de disculpa hacia el Maryuou Nubes!- Infernape y Touma gritaban -Sollocen…- Shiryu y Ukitsu apretaban las dentaduras para no darle el gusto a la Shogun de escucharlos gritar al cielo -Sufran…- Azula, Hinata y Nami se retorcían en su agonía -¡Y concluyan muriendo…!-

- ¡Terminé…!-

Naruto y Beta X miraban asombrados el resplandor que surgía de aquél objeto posado sobre un enorme yunque de acero. Karen se limpiaba el sudor del rostro con una expresión cansada, mientras aquella arma poco a poco dejaba de brillar…

El rubio pronto sintió un latido en su interior, que obviamente no era su propio corazón, ya que su bomba de sangre comenzó a coordinar su palpitar con esa desconcertante onda de vida. El rubio cerró los ojos ante ese extraño sentimiento que lo invadía y llenaba de una calidez difícil de describir… Distinta a aquél momento cuando su padre le regresó la vida, diferente al momento en que Ryu le abrió su corazón antes de dar su vida por él o aquél momento cuando Rimururu se convirtió en su primera amiga. Se asemejaba bastante, por otra parte, a esa sensación de saber que Azula estaba dispuesta a dar su vida por él en la terrible batalla contra la Kami no Senshi…

- ¿Pudiste sentirlo?- La pelirroja demonio volteó a ver sobre el hombro al rubio

- Sí…- Asintió suavemente Naruto

- Esa es la vida de tu arma, deseando entrar al campo de batalla a tu lado- Karen sonrió suavemente -Ella vino a este mundo sólo para luchar junto a ti, así que puedes confiar por completo en ella…-

- ¿Cómo piensas llamarla?- Preguntó el Kirin con discreta curiosidad…

La mirada ojiazul se posó en aquél objeto adherido a lo que parecía ser una protección a manera de placa para colocarse en el costado del muslo: un antebrazo de color verde similar al de la Armadura del Dragón, aunque más detallado y con la efigie de cabeza de dragón abarcando completamente el puño de forma marcada, con los ojos sobre los nudillos de los dedos meñique e índice, con los dedos libres desde los nudillos y un zigzag como representación de los colmillos de un dragón, siendo claramente distinguible la zona del pulgar, lo que indicaba que aparentemente estaba diseñado para una persona diestra, complementado con protuberancias puntiagudas surgidas del dorso de la mano y la zona del antebrazo cercana al codo.

- Ésta arma fue concebida como el complemento perfecto para el mesías de los humanos, cuyo objetivo es salvarlos de la destrucción…- La mujer demonio adoptó un semblante solemne -Así que sólo puede tener un nombre… ¡Messiah Fist (El Puño del Messías)!-

- Messiah Fist…- Susurró el rubio, mirando detenidamente su arma -Ésta es mi arma…-

Naruto tomó la placa y tras observarla con detenimiento se dispuso a separar su arma de ella… La sujetó con firmeza y tiró, pero no pudo separarlas. Lo intentó una segunda vez y el resultado fue el mismo, a pesar de que había usado toda su fuerza para lograrlo.

- ¡¿Qué le pasa a ésta cosa?!- Exclamó visiblemente molesto -¡No puedo separarla de esto!-

- Hay una razón para ello, Naruto- Las palabras de la pelirroja llamaron la atención del Kami no Senshi -Recuerda que el Messiah Fist nació con alma y unida a tu corazón, así que será capaz de elegir por sí misma el momento y lugar idóneo para bridarte su asombroso poder… Pronto entenderás el por qué-

- ¿Hm?- El Namikaze volteó confundido hacia la fabricante de armas -Vaya que es caprichosa- Murmuró al tiempo que se colocaba una correa que sobresalía de la placa en su muslo derecho de forma similar a como el Ninja promedio se ajustaba el porta Shukiren y en la parte superior, se ajustó la cinta a manera de cinturón -Bueno, creo que ya está…- El rubio posó erguido con una expresión seria, mostrando sutilmente su nueva arma

- Debes volver con vida…- Karen declaró seria -Porque tienes que venir a contarme cómo funcionó el Messiah Fist- Concluyó con una sonrisa

- ¡De acuerdo!- Naruto asintió -¡Muchas gracias, Karen-san, Beta X! Ahora debo irme- El chico abrió la puerta del horno, para luego orientar su mirada al cielo ante la mirada del Kirin y la Demonio, manifestando el Rinnegan en su frente -¡Undoufuujin!- Tras convertirse en una esfera de luz, salió disparado a toda velocidad hacia Kiri

- Karen…-

- Dime, X…-

- ¿En verdad cuáles son tus intensiones al darle a Naruto un arma fabricada con Adamantium?-

- Hm…- La pelirroja de cabello alborotado y trenza cerró los ojos suavemente -¿Sabes? En la Isla Kamui los días pasaban lentamente y los demonios vivimos mucho más que los humanos, así que miraba de repente a algún humano alcanzar ese lugar y vociferar con convertirse en los más fuertes del mundo, para caer miserablemente… Pero esos chicos tienen una fuerza distinta, algo que no había sentido antes entre los humanos- La mujer volteó a ver a su compañero con una suave sonrisa -¿Te sirve eso?-

- Supongo- Ambos orientaron la mirada hacia donde el rubio se acababa de marchar…

- ¡Al parecer esa cosa se ha detenido!-

Desde el palco del último de la Torre Mizukage, Mei Terumi y Ao revisaban detenidamente la súbita falta de movimiento de Tiamat, pensando que podía tratarse de alguna táctica del enemigo, pero después de un largo tiempo de inactividad, se dieron cuenta de que realmente el enemigo se había quedado quieto totalmente.

- ¡Muy bien, entonces debemos evacuar Kiri una vez que los civiles estén en un lugar seguro!- Rimururu ordenó a sus servidores

- ¡Entendido!- Contestaron el Ninja Cazador y la Mizukage

- ¡¿Estás diciendo que vas a abandonar tu aldea y tu nación?!- Cuestionó incrédulo el Daimyo de la Nación del Viento

- ¡La gente es la vida de un país, lo demás son cosas materiales y territorio perfectamente reemplazables!- Replicó la castaña

- ¡Ni hablar! ¡Si tienen dignidad deben quedarse a pelear hasta el final!- Argumentó de inmediato Gaoh.

Kushina se encontraba alejada de la naciente discusión entre Rimururu y Gaoh, sintiéndose incómoda, con gesto preocupado. Súbitamente adoptó una expresión fiera y volteó a ver a los demás líderes, que querían acabar con la discusión de la castaña y el fornido azabache. Entonces notó que recargada cerca del Daimyo de la Nación del Viento, estaba una enorme lanza con punta de cruz y en contraposición, del otro lado de la habitación, había una escultura metálica de una hermosa mujer de cabello quebrado atada con cadenas…

- ¡Ahora!- Gritó la pelirroja llamando la atención de todos.

Nadie reaccionó cuando la Uzumaki tomó con firmeza el arma debido al desconcierto. Kushina se preparó a lanzar la lanza hacía aquella extraña y cautivadora escultura, apuntando directo a su cabeza y lanzándose con inesperada precisión.

- ¡¿Qué demonios?! ¡Esa Lanza ha estado en mi familia por generaciones!- Exclamó exageradamente alarmado Gaoh -¡Hare que te cuelguen por…!-

- ¡Rolling Defense (Defensa Rodante)…!-

Las cadenas de la escultura comenzaron a cobrar vida y a extraordinaria velocidad envolvieron la escultura en una defensa giratoria que repelió fácilmente el arma, que cayó estruendosamente al suelo. Instantes después el objeto estalló para revelar a aquél hombre de cabellera verde y armadura rosa oscuro, vagamente parecida a la de Shiryu, quien se les quedó mirando inexpresivamente.

- ¡Tú eres del Kingun!- Darui dio un paso al frente -¡Shun de Andrómeda!-

- Con que realmente estaban aquí…- Dijo serio el subordinado de Choun Shiryuu

- ¡Youton: Youkyuu (Esfera de Lava)…!-

- ¡Katon: Goukayuu no Jutsu…!-

Los ataques de Mei Terumi y Ozai se dirigieron a gran velocidad hacia Shun, que simplemente ladeó con extraordinaria precisión su brazo derecho en dirección a una de las ventanas para que la cadena de su armadura veloz cual rayo se enganchara a algo fuera de la Torre Mizukage, para luego enrollarse y sacarlo rápidamente del lugar ante las miradas contrariadas de los presentes.

- ¡Rayos!- Rimururu se acercó al palco para mirar cómo el integrante del Kingun escapaba por una amplia calle en dirección hacia Tiamat -¡Nos encontraron!-

A los pies del imponente Tiamat, Choun Shiryuu miraba con expresión fría como sus víctimas continuaban resistiendo el poder de la Reisenrou, negándose a morir, mientras su rostro recuperaba la homogénea palidez que la caracterizaba. Orientó su mirada sobre su hombro izquierdo al escuchar unos veloces pasos metálicos hasta que finalmente Shun se posaba a su lado.

- Los encontraste, supongo…- Cuestionó la Shogun del Kingun regresando al atención a sus presas

- Así es, Shiryuu-sama, efectivamente estaban en la Torre Mizukage- Respondió de inmediato el Caballero de Andrómeda, llamando la atención de todos

- Perfecto, quiero que los aplastes lentamente con Tiamat, el Chakra que tiene ahora debe bastar para una media hora de movimiento- Choun Shiryuu entrecerró los ojos

- ¡A la orden!- El peliverde lanzó de inmediato la cadena de su mano izquierda hacia las fauces de Tiamat

- Alto, infeliz…- Azula intentó apuntar con sus dedos medio e índice de la mano derecha hacia el caballero, pero la presión del Chakra sobre ella pronto rompió la postura para su Jutsu.

Shun entró en Tiamat e instantes después los ojos de la temible construcción se encendieron nuevamente. Entonces la fortaleza móvil del Tengun reinició su andar rumbo a la sede de la Reunión de los líderes mundiales. El peliverde mirada una amplia visión de Kiri a través de una enorme esfera de cristal suspendida varios metros sobre su cabeza, sonriendo con oscuro deleite al saber que estaba por asesinar a los enemigos del Tengun…

- ¡Maldición!- Shiryu miraba impotente cómo Tiamat se alejaba lentamente -¡Tenemos que hacer algo…!-

En ese momento Choun Shiryuu extendió su mano hacia él, liberando violentamente el flujo de Chakra del Ryuteimei, suspendiéndolo en el aire con un flujo de su poder muchos más intenso que sobre todos los demás…

- ¡Gah!- El azabache lanzó un alarido desgarrador al cielo ante el indescriptible dolor producido por el Jutsu de su enemiga

- ¡Sólo se está concentrando en mi hermano…!- Gritó impotente la Vasto Lord

- Tú serás el único al que aniquilaré con mi máximo poder… ¡A los demás los aplastaré lentamente hasta que mueran!-

- ¡¿Por qué tienes tanto interés en mí…?!- Shiryu replicó en su precaria situación -¡¿Es por el pasado o…?! ¡¿O es porque yo puedo descubrir el secreto detrás del Mugen You?!- El Caballero del Dragón terminó encarando desafiante a su otrora maestra

- ¡Silencio, ser despreciable!- La Shogun del Kingun entrecerró sus dedos, aumentando todavía más el poder sobre su otrora alumno

-¡Wuauh…!- La presión sobre Shiryu era simplemente indescriptible, incluso sus ojos amenazaban con salirse de sus cuencas y su armadura se agrietaba por todos lados

- ¡Shiryu!- Ukitsu cerró los ojos, queriendo evitar presenciar la muerte de su hermano sin poder hacer nada…

Justo en ese momento, se cortó de forma súbita y violenta el Chakra que Choun Shiryuu usaba contra Shiryu… El Caballero del Dragón cayó pesadamente al suelo ante la desconcertada mirada de la Shogun del Kingun.

- ¡¿Qué demonios?!- La alba orientó su mirada hacia el origen de ese misterioso haz de luz que había detenido en seco su Jutsu

"Es obvio que sólo puede ser alguien…" En medio de su lamentable posición, Azula sonrió mordaz

"Hay una persona que puede usar mejor el Konken que Shiryu…" El arquero levantó la mirada

"¡Naruto…!" Sobre el techo de una casa casi destruida, el rubio se encontraba con el puño extendido hacia la espadachín legendaria, sosteniendo una cuchilla de Chakra, mirando de forma desafiante a la dragona

- ¡Naruto! Eres tú…- La alba recuperó su expresión serena -Ciertamente sólo tú has dominado el Konken como para poder interrumpir de forma tan abrupta mi flujo de Chakra…-

"Eso es cierto, pero…" Hinata y Nami miraban expectante a su novio

"Esa es una Cuchilla de Chakra…" Touma estaba confundido

"Acaso… ¿Tu arma no está terminada?" La castaña enfocó su mirada en el Messiah Fist

- Ciertamente era desconcertante que no estuvieras presente en el campo de batalla…- La Shogun esbozó algo vagamente similar a una sonrisa -Ya veo, fuiste a conseguir un arma para ti…-

- N-Naruto…- Shiryu se reincorporaba con dificultad -Tiene una nueva arma…-

- Muy bien… Yo juzgaré su capacidad- Choun Shiryuu dio un paso al frente

- ¡Obvio no!- El ojiazul sonrió burlesco

- ¿Hm?- La feroz enemiga entrecerró los ojos

- ¡Tú no vales la pena, me lo dice el Messiah Fist!- Naruto empuñó firme la Cuchilla de Chakra cerca de su rostro

- No te sientas importante, chiquillo despreciable…- La Shogun del Kingun extendió su mano en dirección a su nuevo enemigo, liberando el poderoso e intimidante Chakra del Ryuteimei en dirección a él -¡A ti también te haré trizas!- En el último momento, el hijo de Minato dio un salto hacia arriba, esquivando el poder de su enemiga

- ¡No necesito nada especial para esquivar esas idioteces!- El chico tomó vuelo con su puño armado -¡Konken…!-

El halo de luz salió disparado hacia la alba, que en el último momento fue capaz de saltar hacia atrás para esquivar el ataque, el cual impacto en el centro de la espiral producida por su Chakra, disipando por completo los efectos de la Reisenrou desde el centro hasta las orillas, liberando paulatinamente a todos.

- ¡Auch…!- Umi y Fuu cayeron de sentón al suelo

- ¿Hm?- Infernape se posó de pie

- ¡Al parecer ya podemos movernos!- La princesa sonrió suavemente tras caer elegantemente

- ¿Todos están bien?- Preguntó el Kami no Senshi tras caer de pie frente a sus amigos

- ¡Eso no es lo importante ahora!- Azula se acercó a su amigo -¿No está terminada tu arma?-

- Sobre eso…-

La Shogun del Kingun se encontraba levitando sutilmente en el aire para tomarse un respiro. Miraba de forma fría al recién llegado en torno al cual se reunieron todos con excepción de Ukitsu, que al instante que se dirigió a auxiliar a su hermano, quien todavía se encontraba afecto por la presión del Reisenrou ejercida sobre él segundos atrás.

"Ese enano tiene un poder impresionante… Y ni siquiera ha usado esa misteriosa arma de oscuro porte…" La alba endureció la mirada "Así que debe morir aquí…" Extendió los dedos de sus dos manos apuntando al Namikaze.

Súbita y violentamente, las garras del Ryutsume se dirigieron a toda velocidad hacia un desprevenido Naruto, que ante la mirada sorprendida de todos, volteó hacia la dirección de donde provenían esos poderosos objetos punzocortantes. La reacción no cambió cuando el Escudo del Dragón, usado a manera de búmeran, cortó todas las uñas de Choun Shiryuu, deteniéndolas en seco. Ukitsu se mostró sorprendida cuando su hermano se puso de pie violentamente para recibir con su mano derecha el escudo y volver a posarlo sobre su antebrazo izquierdo.

- Maldito…- Murmuró molesta la Shogun del Kingun, mostrándose fría nuevamente

- ¡Naruto…!- El Caballero del Dragón se colocó entre el Kami no Senshi y la Espadachín Legendaria, encarando a la última - ¡Tú no te enfrentarás a Choun Shiryuu!-

- ¡¿Qué?!- Replicó confundido el rubio, ante la confusión de todos

- ¡Mira hacia la torre Mizukage…!-

El ojiazul volteó hacia el lugar indicado, dándose cuenta de que Tiamat reanudaba su marcha rumbo al edificio, con claras intenciones de destruirlo pisoteando casas, negocio y demás infraestructura como si no significara nada.

- ¡Va hacia allá!- El rubio se mostró preocupado

- ¡Así es!- Shiryu endureció la mirada - Con tu poder… ¡Tienes que encontrar la forma de derribar esa cosa!-

- ¡Pero estás herido!- Naruto se mostró genuinamente preocupado por las heridas de su compañero, principalmente las ubicadas en el pecho

- ¡No se los voy a permitir!- La Shogun del Kingun se lanzó violentamente hacia los dos alumnos de Ryu.

Shiryu igualmente saltó hacia su otrora maestra para atacarla antes de que ella hiciera lo propio con Naruto. Por escasos centímetros el corte de espada del Caballero del Dragón no cortó de lleno el vientre de su enemiga, pero le cortó una zona del kimono cercana a la cadena.

- Kh…- La alba apretó los dientes, enfocándose en Shiryu "A cada momento controla mejor el poder que obtiene del Séptimo Sentido…"

- ¡Yo me encargo de Choun Shiryuu!- Gritó el azabache antes de lanzarse de lleno hacia la Shogun blandiendo nuevamente su poderoso golpe de espada -¡Date prisa, Naruto!-

- ¡El tiene razón!- Azula se acercó seria a su amigo -¡Nosotros lo respaldaremos! ¡Tú derriba esa cosa!-

- Ve, Naruto-kun, no te detengas- Lo animó su novia peliazul

- ¡Confiamos en tí!- Agregó la pareja pelinegra del Namikaze

- ¡Así es, protege a Rimururu y a los demás!- Ukitsu apoyó entusiasta

- Contamos contigo, Naruto- Agregó el Hashiba con firmeza

- Bien…- El chico se orientó hacia la fortaleza móvil -¡Es hora de probar el poder del Messiah Fist!- De inmediato salió volando a toda velocidad mientras se abría el Rinnegan en su frente

"Entonces… ¿Si la puede usar?" La Princesa de la Nación del Fuego se mostró confundida

"¡Atento, Shun…!" Choun Shiryuu se comunicó telepáticamente con su subordinado, mientras reiniciaba la feroz batalla contra Shiryu, chocando los golpes de espada "¡Van a tratar de detenerte!" La alba y el azabache se enfrascaron en un intenso duelo de fuerza.

El acabado del techo en la Torre Mizukage comenzaba a caer poco a poco debido a la agitación provocada por las intensas pisadas de Tiamat. Los líderes de las Naciones Elementales y sus allegados presentes, así como Kushina, Sasuke y Keiko miraban consternados el panorama, visible consternados ante la cercanía de la fortaleza móvil del Tengun.

- Ya están aquí…- Murmuró consternado el Daimyo de Yu

- Es tarde para evacuar- Agregó con gesto sombrío Darui

"Acaso… ¿Azula y los demás fueron vencidos?" Rimururu estaba visiblemente angustiada

- Y-Yo… En verdad lo siento- Gaoh se mostró visiblemente arrepentido, provocando que todos voltearan a verlo -Si no hubiera sido por mi necedad, no estaríamos en este predicamento…- Cerró los ojos y agachó la cabeza -Si sólo muriera yo por mi estupidez, no importaría realmente, pero he involucrado en mi terquedad a los líderes del mundo… ¡No merezco perdón!-

- Gaoh-sama…- La Daimyo de la Nación del Agua recuperó lentamente la sonrisa -¡No nos daremos por vencidos hasta el final!-

- Lo lamentable es que después de hablar tanto te rindas tan fácil- Ozai agregó con sonrisa mordaz

- Kh…- El Daimyo de la Nación del Viento levantó la cara -Es cierto, debemos seguir resistiendo hasta el fin…-

- ¡¿Pero qué?!- Gritaron varios de los presentes cuando un súbito sismo, más violento que todos los anteriores, cimbró el lugar

- No…- Apenas pudo susurrar Keiko Kurama ante la aterradora visión de las fauces de Tiamat visibles justo frente al ventanal más cercano a ellos

- ¡Hasta nunca, seres inferiores!- Se escuchó la cruda voz de Shun por toda la estructura de roca mientras que el monumental dragón artificial tomaba vuelo con su garra derecha para lanzar un demoledor zarpazo

- ¡No te lo permitiré…!-

Casi como una flecha de luz, Naruto rodeado del Chakra Asura de su Rinnegan, impactó justo al centro del pecho de Tiamat, forzándola a retroceder un par de pasos para que recuperara el equilibrio mientras que el ojiazul se posaba sobre el barandal del balcón complementario al ventanal, dándose la espalda a los líderes del mundo.

- ¡¿Qué demonios?!- Exclamó un descocnertado Shun mientras trataba de equilibrar a la gigantesca construcción

- ¡Naruto!- Rimururu sonrió ante la llegada de su amigo

"Por favor…" El rubio cerró los ojos por un momento "Déjame usar tu poder para salvar a todos… ¡Messiah Fist!"

Notas

Bien, de verdad ofrezco una disculpa… ¡Van más de cuatro meses desde la última actualización! Bien. Sobre los Jutsu Ryuteimei y Reisenrou de Choun Shiryuu, ambos están parcialmente inspirados en el Cosmic Marionnetion de Minos de Grifo de Saint Seiya. Sobre su otro Jutsu, Ryutsume, éste está inspirado hasta cierto punto en el Shikotsumyaku de Kimimaro, aunque en un nivel infinitamente superior.

Messiah Fist es el nombre original del arma del protagonista de Bt'X, Teppei Takamiya, la cual fue traducida acá como Muñequera Mortal. Elegí ésta arma para el rubio, dado que su principal virtud en el fic es el Taijutsu y nada mejor, que un puño para luchar a su máximo potencial contra las huestes del Tengun.

Bien, creo que es todo lo que hay que señalar y, me despido con la consigna de actualizar lo más pronto que pueda.