Naruto Zarya

Saludos. Me disculpo de antemano. Este segundo semestre del año ha sido complicado y para ser honesto, perdí en su momento el ánimo de escribir por problemas personales en tiempo reciente y de ahí la tardanza en este nuevo capítulo.

Espero que hayan pasado una Feliz Navidad (o la celebración correspondiente) y sólo me queda desearles un Feliz Año Nuevo y que el 2022 sea mejor para todos, especialmente que se vea una luz al final del túnel en cuanto a la pandemia.

Dicho lo anterior, paso a responder el review:

CCSakuraforever: Naruto recuperará la confianza ya que al final, sus amigos están con él y deberán hacerle frente al Rey Dragón Demonio para salvar al mundo, mientras que Rimururu será una pieza importante de cara a la batalla que se aproxima para evitar que Nubes cumpla con su objetivo…

Y ahora, al fic:

XLVIII: Camino a la esperanza

Un nuevo día ocurría en la academia Ninja de Uzushio.

Los estudiantes tomaban sus asientos y se disponían a tomar las lecciones de Fuinjutsu del día, ni más ni menos que con Orihime Inoue, que usaba un apellido falso para disimular su parentesco como hija del Uzukage, Akahige y así hacer parecer que Kushina era la mayor. La hermosa mujer de cabellera naranja observaba de reojo a todos los estudiantes, enfocándose particularmente en algunos…

Shirona Uzumaki, una chica que había sido encontrada en una canasta cuando era una bebé recién nacida a las puertas de la aldea, que se había entregado en cuerpo y alma a Uzushio, siendo superior a Shinobi y Kunoichi por igual, incluso dejando ver que tenía por lo menos el nivel de un Chunin en ascensión a Jounin a pesar de seguir siendo estudiante, con un nivel que bien podría definirse como sobrehumano.

Minato Namikaze, un joven que había llegado de intercambio desde Konoha, el aliado más viejo y fiel de la aldea. Tenía un talento destacado, aunque no al nivel de Shirona y a su manera, los dos destacados estudiantes habían empezado una sana rivalidad en todos los ámbitos, aunque la realidad era que se trataban de forma demasiado amigable para ser rivales de verdad y el chico rubio nunca podía por lo menos igualar a Shirona.

Luego estaba su hermana menor, Kushina Uzumaki. Ella era una chica enérgica y deseosa de reconocimiento, que quería brillar y ser una Kunoichi que le diera más fama a Uzushio, pero sus padres eran muy estrictos con ella y no había forma en que lograba complacerlos. La miraba de lejos y quería ayudarla, estar cerca de ella, pero como Jounin instructora de la academia, tenía que estar al tanto de todos los estudiantes por igual.

Finalmente, estaba el Príncipe Ozai. Uno de los hijos del ya mayor Daimyo Azulon de la Nación del Fuego, que si bien no estaba en la línea de sucesión, aspiraba a ese trono y también era bastante destacado en cuando a habilidad, aunque principalmente en el uso del Katon a pesar de ser tan joven. Él y Minato eran grandes amigos, que habían llegado junto al intercambio, con el deseo de ser mejores Ninja…

Todos estaban sentados delante de ella, en aquél salón de clases con asientos dispuestos en forma circular alrededor de la pizarra, esperando por aprender.

- Bien, ésta fórmula de Fuinjutsu es algo compleja…- Llamó la atención de sus estudiantes, quienes se enfocaron en el complejo trazo de grecas y líneas en la fórmula escrita en el pizarrón -¿Alguien puede darle continuidad a esto y lograr concluirla de forma que pueda trabajar como un sellado para ésta arma?- En la superficie del pizarrón recargó una Katana de funda negra -Pero no es simple, ésta arma es demasiado pesada y si la fórmula no se completa adecuadamente, el Fuinjutsu va a rechazarla y la expulsará de su estructura…- Notó que nadie levantaba la mano -Muy bien, tienen 5 minutos para pensarlo y luego elegiré al azar hasta que esté resuelta- Sonrió suavemente -Recuerden que es la última hora y no nos iremos hasta que esto esté resuelto…- Entrecerró la mirada ante la oleada de protestas -Entonces dense prisa… ¡El tiempo empieza ya!-

Los estudiantes comenzaron con el trabajo a regañadientes. De reojo, Orihime analizaba a cada uno de sus estudiantes, dándose cuenta que la mayoría se revolvían frustrados por no poder tener la respuesta a la pregunta…

Entonces se enfocó en su hermana. Kushina parecía escribir de forma frenética para poder resolver la fórmula y terminar, mientras que los alumnos de intercambio platicaban entre ellos, resignados a no poder resolver el problema. Entonces supuso que Shirona tal vez tendría la respuesta y volteó hacia ella, para encontrarla mirando de reojo al rubio de Konoha, sutilmente ruborizada y sonriendo con timidez…

- ¡Bien, se terminó el tiempo!- Interrumpió a sus consternados estudiantes -Si no acaban la fórmula en dos intentos, haremos otra sin importar a qué hora nos vayamos de aquí- La oleada de suspiros de frustración no se hizo esperar -Bien… Antes de empezar a elegir yo misma, ¿alguien quiere pasar a resolver esto?-

- ¡Claro que yo lo haré-ttebane!-

- Adelante, Kushina-

Su hermana se dirigió rápidamente al pizarrón y tomó el gis para completar la fórmula, haciendo trazos veloces, aunque un poco torcidos y terminando el trazado que estaba haciendo con visible emoción y confianza en el rostro.

- Muy bien, ahora aplica Chakra en la punta de tus dedos y toca la fórmula para activarla, debemos ver si lo hiciste bien- Orihime miraba expectante a su hermana quien levantó su mano derecha y liberó un poco de Chakra de la punta de sus dedos, el cual se manifestaba como pequeñas llamas azuladas

- ¡Observen a Kushina-sama salvarles el día!-

La joven pelirroja posó sus manos al centro de la fórmula, activándola y liberando una gran cantidad de grecas que de inmediato se dirigieron hacia la Katana, envolviéndola para finalmente absorberla dentro de la fórmula con rapidez.

- ¿Ves? ¡Soy la mejor-ttebane!- Kushina se cruzó de brazos, triunfal

- Yo no diría eso…-

De forma violenta, la fórmula rechazó la Katana y la arrojó violentamente hacia la cabeza de Kushina. Envainada, sólo le provocó un chichón en la cabeza luego del fuerte impacto y la dejó tendida en el piso, con sus ojos reflejando dos espirales como señal de que había perdido el conocimiento…

Un rato después, la molesta Kunoichi miraba con un puchero de evidente molestia cómo la chica huérfana y abandonada borraba sus trazos, luego corregía los errores y finalmente activaba la fórmula, que absorbió la Katana con rapidez y una vez que lo hizo, se mantuvo estable.

- Bien hecho, Shirona, toma asiento por favor puesto que estamos por irnos, la clase por hoy ha terminado-

- Sí, Orihime-sensei…- La chica de cabello a la barbilla y profundos ojos verdes hizo una respetuosa reverencia

- Te crees la gran cosa, ¿no?- Kushina murmuró malhumorada, mirando de reojo a Shirona que se acercaba a ocupar su asiento

- Estuviste cerca, Kushina-san- Replicó la chica de ojos verdes -Solamente te equivocaste en los trazos finales debajo del círculo central- Agregó mientras se sentaba junto a la otra pelirroja -Es cuestión de práctica-

- Yo soy talentosa y no necesito entrenar, sólo tuve mala suerte, Teme- Shirona parpadeó confundida ante esa respuesta

- Es cierto, lo harás bien la próxima vez- El joven Ozai, de cabello negro y coleta alta, recogía su libreta para marcharse -Estuviste bien, Kushina-san-

- Nadie te preguntó, torpe- Murmuró con un puchero de inconformidad, mirando de reojo la fórmula que había fallado en completar

- Bueno, nos vemos después- Replicó el Príncipe de la Nación del Fuego, algo confundido, tratando de mostrarse genial

- Hasta mañana, chicas- Minato comenzó a empujar a su amigo para abandonar la sala

- Adiós, Dobe- Replicó Kushina, sin voltear a ver al chico de Konoha

- Hasta mañana, Minato-kun- Shirona replicó, desviando la mirada.

Orihime, una vez que había recogido todas sus cosas, volteó a ver a su hermana, quien se mantenía en su asiento luego de que Shirona se despidiera de ella. Negó con la cabeza con pesar…

La realidad era que su hermana tenía talento, pero sus padres la presionaban demasiado y contrario a lo recomendable, minimizaban sus logros y maximizaban sus errores, lo que poco a poco estaba haciendo pedazos la confianza de Kushina, que en su afán de recuperarse con rapidez, hacía las cosas precipitadamente y terminaba por cometer errores evitables.

- Vamos a casa, Kushina, ya todos se han ido…-

- Me vas a decir que no hago las cosas bien de nuevo, ¿verdad?- Finalmente la más joven de las hermanas se puso de pie, dispuesta a marcharse -Como sea, terminemos con esto…-

Orihime se mostró sorprendida. Era verdad que quería apoyarla y también que debía guardar las apariencias para no mostrar favoritismo, pero no se había dado cuenta que su hermana había terminado por verla también como una figura de autoridad siempre inconforme con ella…

- ¿Sabes? No tengo ganas de llegar temprano a casa hoy, ¿qué te parece si pasamos por algo de comer?-

- Paso de que me regañes en el puesto de comida, mejor voy a ver a la abuela Genkai, nos vemos en la casa para que me regañes allá…- Entonces Kushina tomó sus cosas y salió corriendo con tristeza en su rostro.

Orihime no hizo por detenerla. Entristecida, pensó que tal vez era hora de saltarse el protocolo y apoyar a su hermana abiertamente sin que importaran las consecuencias con sus padres…

Y esa escena, se le había quedado grabada en la memoria a un Ozai que había espiado discretamente, regresando en el último minuto para ver si podía encontrarse con Kushina a solas…

- Padre, aquí estoy…- Azula sacó a Ozai de sus pensamientos, los cuales habían surgido de lo profundo de su memoria al ver a la Uzumaki alistándose para ir a aquella expedición

- Sí, Azula…- Asintió el Señor del Fuego -Debemos buscar un lugar privado para lo que tengo que decirte-

- Entendido…-

- ¡Azula-chan!- El gobernante de la Nación del fuego vio a aquella chica de piel morena acercarse a su hija -¿A dónde vas?-

- Tengo que hablar con mi padre, volveré en un rato- Replicó seria la princesa -Espérame-

- De acuerdo- Volteó a ver a Ozai, saludando amigable alzando la mano derecha -¡Mucho gusto! Ukitsu Kankichi, la mejor amiga de Azula-chan-

- Igualmente, Ukitsu- Replicó el Daimyo de la Nación del Fuego, cordial

- ¡Nos vemos luego, Azula-chan!- La morena levantó la mano de nuevo y de inmediato se dirigió al interior de la base -¡Hasta luego, Ozai-san!-

- Bastante animada tu amiga- Ozai retomó su paso al frente, seguido por su hija, que bajó la mirada, sonriendo de forma sutil

- Es muy estúpida…- Cerró los ojos, aumentando la sonrisa en sus labios -Y…- Adoptó de nuevo su gesto frío y serio -¿Qué tienes que decirme?-

- Calma, creo que en esa habitación estaremos a solas- Padre e hija entraron a lo que parecía ser una bodega, en la cual había una mesa redonda con algunas sillas y al fondo varias cajas de madera

- Esto empieza a preocuparme, padre- La castaña no pudo evitar sonreír entre nerviosa y tensa mientras tomaba asiento

- Puede que sea bastante fuerte lo que vas a oír…- El hombre de semblante serio también tomó una silla para sentarse frente a su hija -Y yo sé que algo como esto puede afectarte, pero dado que en un día vamos a pelear por el destino del mundo, creo que es justo de que estés enterada…-

- Padre, me pones bastante nerviosa…- Azula se mantenía sonriente, pero era resultado completamente de la tensión y el nerviosismo

- Estoy consciente, pero también para mí es complejo lo que siento al estar por revelarte ésta verdad, pero de antemano quiero que entiendas algo…- Se mostró con un rostro pensativo y melancólico -Pase lo que pase, siempre has sido, eres y serás mi hija, Azula…-

- Padre…- La sonrisa se borró del rostro de la chica, pasando a mostrar marcada preocupación -¿Qué pasa?-

- Pues… Hace casi 15 años, tu madre y yo ya estábamos al borde de la separación, porque no es un secreto que nuestro matrimonio siempre fue un arreglo de tu abuelo Azulon y jamás congeniamos como pareja, salvo en el pequeño periodo inmediato a nuestra boda y hasta poco después del nacimiento de Zuko…- Ozai recargó las manos en la mesa mientras entrelazaba sus manos -Y por esos días, un guardia había sido asignado para vigilar a tu madre, su nombre era Taichi Yagami…-

Luego de escuchar ese nombre, Azula se dio cuenta de que lo que su padre quería confesarle… ¿Iba a decirle el secreto de su origen? ¿El Señor del Fuego de verdad estaba enterado que realmente ella no era su hija? Era claro que eso estaba por suceder, pero fue incapaz de decir algo y dejó que Ozai continuara…

- Él provenía de Uzushio, se había alejado de su aldea por razones que desconozco y a pesar de ser muy joven, era alumno de Kushina Uzumaki… Bueno, la versión oficial de Kushina Uzumaki, que como sabemos, en realidad se trataba de Shirona, la esposa de Minato y la madre de Naruto…- Ozai se tomó un momento para recordar a su amigo -Pues bien, Taichi Yagami estuvo al pendiente de tu madre como su guardia personal durante algún tiempo y como ella y yo ya éramos prácticamente dos extraños viviendo en la misma casa, ella y yo sólo nos dirigíamos la palabra para lo más indispensable… Tiempo después, intimamos por efecto del alcohol y por esos días, tu madre quedó embarazada, por lo que pensé que todo era normal… Pero, cuando naciste, tu cabello fue la clave, puesto que es un tono castaño que cualquiera pensaría que era el color de Ursa, pero la realidad es que tu pelo tiene el mismo color que el de Taichi Yagami…- Sonrió con ironía -La verdad es que me di cuenta desde la primera vez que te tuve en brazos, pero preferí no decir nada y primero pensé que usaría eso para separarme de Ursa- Su gestó tomó un aire cálido, que sorprendió a Azula, dado que su padre no era de mostrar emociones -Pero la realidad es que siempre fuiste muy apegada a mí… Lo primero que hiciste cuando te tuve en brazos fue tomar mi pulgar derecho y quedarte dormida- Ozai cerró los ojos suavemente -Entonces fue que realmente te consideré mi hija, creciendo siempre a mi lado, preparada para la guerra, inteligente e incluso fría y despiadada como yo…- Nuevamente enfocó su mirada en la castaña -Siempre me pareció curioso que tu hermano Zuko, quien tiene mi sangre, fuera tan diferente a mí en su forma de ser, mientras que tú eres prácticamente como yo, e incluso emulaste mi amistad con Minato, siendo una gran amiga de Naruto…- Negó con la cabeza mientras se levantó de su asiento -Yo sé que no soy mucho de demostrar afecto…- Rompió la distancia con su hija -Pero… ¿Me dejas abrazarte como cuando eras niña?-

- Papá…-

De golpe Azula se puso de pie y se aferró a su padre, recargando la cabeza en su pecho y soltándose a llorar mientras Ozai la abrazó de forma protectora, como no lo hacía desde que la princesa tenía poco más de seis años… Por varios minutos padre e hija se quedaron en silencio, luego de haber roto esa última barrera entre los dos.

- Nunca dudes de que eres mi hija y mi orgullo, Azula- El Señor del Fuego apartó un poco a su hija, para mirarla a los ojos -En en pasado, Jiraiya-sensei me dijo que había lazos que no podían romperse porque eran verdaderos sin importar los problemas con los que surgieran y creo que esa es la mejor forma cómo podemos definir el vínculo entre tú y yo, así que nunca dudes de eso, ¿de acuerdo?-

- Sí, papá…- Azula murmuró tímida -Oye… ¿Puedo pedirte algo?- El Señor del Fuego se mostró confundido ante la expresión suplicante de su hija

- ¿Qué ocurre?-

- ¿Puedes abrazarme de nuevo?- Bajó la mirada, ruborizada

- Claro, hija…-

Nuevamente Azula y Ozai se fundieron en un cálido abrazo…

Se notaba pensativa, pero mientras buscaba a Ukitsu, Azula caminaba por la base con una sonrisa sutil y una expresión de tranquilidad que no había tenido antes.

Su padre sabía el secreto de su origen, siempre lo había sabido y lejos de repudiarla, le demostró que para él, ella era su hija. Por más que deseaba ocultar esa felicidad y mostrarse fría y dura como era habitualmente, no podía hacerlo, no cabía la alegría dentro de su pecho. Entonces llegó al cuarto donde Rimururu, Hinata, Nami, Kushina y Kasumi Suikyou terminaban los preparativos para su expedición…

- ¿Y realmente el emblema tiene ese poder que mencionó, Kasumi-san?- La Uchiha miraba con discreta envidia el colgante sobre el pecho de la Princesa de la Nación del Agua

- Rimururu-san, tómelo entre sus manos y concéntrese en sus sentimientos- Contestó hosca la amiga de Ryu

- De acuerdo- Asintió la castaña algo insegura, mientras tomaba el colgante entre sus manos y cerraba los ojos "Shiryu… El mundo…"

Azula, que espiaba desde la hendidura de la puerta emparejada, se mostró realmente sorprendida cuando de entre las manos comenzó a surgir una intensa luz de color rojo. Rimururu abrió las manos y ante la expectación de la Uzumaki y las chicas de Doujutsu, el emblema despedía aquél resplandor en todas direcciones…

- Esa es la luz del amor- La prima de Ami Mizuno sonrió triunfal -Aquella luz que Ryu hizo resplandecer cuando éramos jóvenes…-

- Increíble…- Hinata murmuró asombrada, ya que su amiga, más escéptica, se había quedado sin habla

- ¡Es genial-ttebane!- Kushina se mostró emocionada -¿Y todos los emblemas brillan igual?-

- En teoría así es, pero el motor de las emociones de cada portador es distinto… Por ejemplo, el de la Amistad, que yo usé en el pasado, brillaba por mis sentimientos de unión con mis amigas… No voy a contarles la historia de mi vida, pero la realidad es que antes de conocer a Ryu y a las demás, yo era una persona fría y solitaria, por lo que me fue difícil que brillara, pero pude hacerlo- Se encogió de hombros -Aunque al final igual fue inútil puesto que jamás logramos encontrar a la Luz de la Esperanza…-

Azula se mostró realmente sorprendida, boquiabierta ante la forma tan sencilla como Rimururu había logrado activar o lo que fuera, de su emblema. Entonces, se recargó en la pared al costado de la puerta, sacó su emblema del cuello de su ropa y lo tomó en su mano derecha. A continuación, al igual que la Daimyo de la Nación del Agua, cerró los ojos y se concentró en sus sentimientos, pensando en cómo había terminado alegre y feliz como posiblemente nunca lo había estado antes, luego de la revelación de su padre…

Y al abrir los ojos, notó que su emblema no había tenido reacción alguna.

Se mostró atónita, puesto que le pareció realmente extraño que si Rimururu lo había logrado con gran facilidad, ella no pudiera hacerlo. Volvió a cerrar sus ojos y se concentró en que tenía la esperanza de que todo saldría bien y al final ocurriría un milagro y al final, Nubes sería vencido.

La sorpresa pronto dio paso a la ira cuando nuevamente el Emblema de la Esperanza no mostró reacción alguna. Azula apretó con fuerza el símbolo y se mostró irritada. Pronto esos sentimientos se convirtieron en una angustia intensa…

Tenía menos de un día para descubrir el por qué su Emblema no funcionaba y resolverlo rápido, porque de nada servirían todos los preparativos para la Luz de los Cinco Colores si al final su luz no iba a brillar. Entonces se dio media vuelta y salió corriendo del lugar hacia el único lugar en todo el mundo donde posiblemente tendría las respuestas que necesitaba.

El tiempo se agotaba y debía lograrlo…

Rimururu, Hinata, Nami, Kushina y Kasumi se encontraban al pie de las aparentemente interminables escaleras que conducían al Altar del Sol y la Luna. Las dos Genin miraban boquiabiertas hacia el desafío que les esperaba, porque las escaleras parecían perderse en medio de la inmensidad del cielo azulado…

- Escuchen atentamente- La peliazul madura llamó la atención de las demás -Son las ocho de la mañana, por lo que debemos pensar en que tenemos por mucho 10 horas para llegar a la cima y que Rimururu-san realice el ritual, dado que si tardamos más de ese tiempo en solamente subir, no regresaremos a tiempo para el amanecer de mañana y toda ésta planeación será inútil…-

- ¿No podemos usar el Jutsu que Naruto-kun y Azula usan para volar y que sea más rápido?- Preguntó la Hyuga, expectante

- Lo que sucede es que en el Altar del Sol y la Luna, existe una restricción creada por los mismos Kami…- Replicó la Suikyou, con gesto severo -El camino hasta el altar debe ser recorrido a pie-

- Esa es la razón por la que no le pedimos ayuda a Azula, ¿verdad?- La castaña se mostró atenta

- Sí…- Asintió Kasumi -Si bien la Princesa de la Nación del Fuego parece que se ha convertido en una experta en Ninjutsu, la realidad es que el Ninjutsu Espacio-Tiempo no funciona, ni alguna otra forma de avanzar que no sea a pie, por lo que es preferible que se quede ya sea para entrenar, para prepararse o simplemente para descansar… Ella será clave en la batalla y no sólo por la Luz de los Cinco Colores, sino por sus habilidades y sobre todo, porque según lo que he investigado, es cruel de ser necesario-

- ¿A qué se refiere?- La Daimyo se mostró seria -Azula ha cambiado, ella…-

- Ella es cruel- Nami intervino, llamando la atención de las demás

- ¿Qué dices-ttebane?- Kushina se mostró enojada -Ella no es…-

- Ella fue capaz de noquear a Naruto-kun en el primer encuentro contra el Shogun del Dogun, Tung, porque de no haberlo hecho, no habrían huido y al final habrían sido derrotados… Fue cruel en el sentido de que no le importó cómo se sentía Naruto-kun en ese momento, sino salvarse para poder volver después por ti, Rimururu-san- Replicó Hinata

"Ahora que lo dice, eso fue lo que me contaron…" Pensó atenta la castaña

- Sí, pero…- Intentó hablar Kushina

- Y durante la batalla en Konoha, no le importó incluso burlarse de la Voluntad de Fuego, la idea que nos da identidad en Konoha y llamar monstruo a Naruto-kun, sólo para irse a detener a los ayudantes de Shirona-san, para que nadie más fuera a ayudarla y todos pudiéramos concentrarnos en la defensa al creer que había escapado…- La Uchiha se mostró firme -Gracias a ella fue que Shiryu-sempai tuvo tiempo de volver para ayudarnos, siendo clave en la victoria-

- T-Tienen… Tienen razón-ttebane- Asintió todavía sorprendida la Uzumaki "Aunque… La verdadera cara de Azula-chan es la de aquella amiga que no ha dudado en sacrificarse por sus amigos… Lo cual conmovió incluso a Karen-san"

- Ese es mi punto- Kasumi intervino de nuevo, sonriendo discretamente -Ese fue mi papel junto a Ryu… Darle un golpe en su dura cabeza cuando era necesario-

"Ryu-sensei ciertamente era algo… Terca" Pensó la azabache, tratando de imaginar una escena parecida a la de Azula noqueando a Naruto pero con su finada Maestra y la peliazul delante de ella como protagonistas

"Pero… ¿Cómo hacía para que Ryu-sensei no reaccionara como Ryu-sensei?" Hinata no pudo imaginar, por más que quiso, a la tía de Touma someter a su pelirroja maestra

- Como sea, debemos de empezar el camino- Kasumi Suikyou reasumió su expresión seria y un tanto malhumorada -El tiempo está en nuestra contra y debemos cumplir con nuestra misión…-

- ¡Bien!- Las cinco asintieron entre sí, con plena convicción.

De inmediato las cinco mujeres comenzaron a subir ante las miradas de Fuu Honouji y Darui de Kumo, que habían mantenido su distancia para darles espacio y no interrumpir sus preparativos previos.

- ¿Por qué sólo van ellas cinco?- Preguntó el albo, expectante

- Por lo que comentó Kasumi-san, una expedición mayor iba hacer más lento el avance y tiene razón en algo, al final será el Equipo Ryu el que se enfrentará al Maryuou Nubes, así que deben estar lo más descansados posibles para que puedan rendir a plenitud mañana, además de que Hinata Hyuga y Nami Uchiha son jóvenes, pero por la información compartida por Konoha, ambas dominan sus respectivos ojos a plenitud, así que como tal, no van desprotegidas- Replicó la rubia, seria

- A veces olvido el alcance de ésta guerra…- El moreno suspiró -Todavía sigo sin creer que poderes legendarios como el Mangekyou Sharingan o su contraparte Hyuga, no basten para enfrentar a los enemigos actuales…-

- Por desgracia es así… La batalla de Unraikyou fue la prueba más clara de que la esperanza del mundo está posada en los hombros de esos chicos valientes, dispuestos a enfrentarse a esos inimaginables peligros por el bien del mundo…- Fuu enfocó su mirada en el cielo -Y debemos aferrarnos a esa esperanza, ahora que incluso parece que los mismos Kami son incapaces de interceder por nosotros…-

- Es cierto- Darui cerró los ojos y se cruzó de brazos -Ahora sólo nos queda creer en nuestras propias fuerzas y esperar lo mejor…-

Naruto estaba entrenando con Sunset Shimmer.

Estaban teniendo un duelo de combate cuerpo a cuerpo que el rubio dominaba debido a que era mucho más veloz y más fuerte que su rival. Raging Demon apenas podía contener los ataques del rubio, quien se mostraba decidido ante el inminente encuentro final que se daría al día siguiente contra el Tengun…

"Apenas pude bloquear sus ataques" Si bien Sunset pudo contener un puñetazo de Naruto, su brazo derecho había quedado entumido y era claro que el Namikaze no estaba usando toda su fuerza -¡Espera, Naruto!- El chico se detuvo a pesar de que estaba por realizar su siguiente movimiento

- ¿Pasa algo?- Replicó el alumno de Ryu, confundido a la vez que bajaba la guardia

- No… Solo que me quedó entumido el brazo- La chica demonio se frotaba la extremidad afectada con su mano libre -¿Qué te parece si mejor repasamos lo que querías sobre el Jutsu de Ryu-san? La verdad es que eres bastante fuerte para alguien como yo y en eso puedo ayudarte mejor-

- De acuerdo-

Los dos se tomaron distancia mientras la chica de cabello bicolor tomaba su Katana con ambas manos y la colocaba delante de su rostro.

- ¡Adelante!- Exclamó Sunset mientras su arma se veía rodeada del Chakra brillante de su Jutsu, Daydream -¡Esto podrá resistir el Jutsu!-

- Muy bien…- El rubio tomó vuelo con su puño derecho -¡Entonces te lanzaré esto! ¡Hadouryuken!-

El ataque de Chakra con forma de dragón rugiente chocó contra la Katana imbuida de Chakra brillante, provocando que Sunset fuera empujada varios metros hacia atrás con todo y mantenerse firme, al grado de hacer surcos con sus pies de varios metros en el suelo, para terminar cayendo de espaldas al suelo, levantándose segundos después…

- Esa fue la versión Hadouryuken Hikari (Puño del Movimiento Ondular del Dragón, Luz), ¿no?- Naruto miraba expectante a su amiga ponerse de pie con tranquilidad

- Sí…- Sunset se acercó a un diario algo viejo y pequeño de color azul que estaba en el suelo para tomarlo y empezar a hojearlo -Según las notas que dejó Kasumi-san, el Hadouryuken se divide en dos versiones, Hadouryuken Hikari, que es básicamente moldear el Chakra ofensivo y lanzarlo en la forma de Dragón, mientras que también existe el Hadouryuken Shougeki (Puño del Movimiento Ondular del Dragón, Impacto), que consiste en concentrar el Chakra en tu puño e impactar al enemigo directamente…- La chica de cabello bicolor volteó a ver confundida al rubio -Por cierto, ¿Ryu-san no hizo algo como esto para ustedes?- Como respuesta, el Namikaze se encogió de hombros -Como sea, en las notas de Kasumi-san se menciona que según su propio criterio, las dos versiones del Hadouryuken se deben usar de acuerdo a las circunstancias, porque el Hadouryuken Hikari es más veloz de realizar, pero es más débil, en cambio el Hadouryuken Shougeki es más poderoso, pero más lento de realizar e implica contacto directo con el enemigo…-

- Vaya…- Naruto resopló hacia su frente -De haber sabido ésas cosas, las batallas habrían sido más fáciles…-

- Me llama la atención de que fuera Kasumi-san quien tuviera que hacer esas observaciones y no Ryu-san…- Murmuró Sunset -Pero no debes sentirte mal, mira esto-

La chica demonio se colocó delante de un árbol y colocó su puño derecho delante de su rostro. A continuación su extremidad empezó a emitir pequeños rayos casi imperceptibles, para luego lanzar un golpe al aire con dirección al árbol. De su puño surgió un halo de luz que pasó unos centímetros desviado del mismo y luego continuó su trayectoria hasta perderse en el bosque, oyéndose un estallido en lo profundo…

- ¿Ves?- Sunset volteó a ver a Naruto -Incluso para alguien que tiene cierto nivel de control de Chakra como yo, resulta muy difícil controlar el Chakra y lanzarlo para realizar un impacto como el Hadouryuken, ya no digamos que el Chakra estalle al contacto con el enemigo y ni hablar de la precisión…-

- Vaya…- Murmuró el Namikaze, pensativo -Yo creo que Ryu-sensei no pensó que fuera a dominar tan pronto el Hadouryuken…-

- Puede ser- Asintió la chica demonio -Realmente son conceptos bastante complejos que si lo piensas con detenimiento, son realmente complicados de entender con facilidad si no estuvieran éstas notas de por medio…-

- Tienes razón…- Replicó el rubio

- Bueno, sólo queda seguir practicando y esperar que la Princesa Rimururu y las demás logren llegar a la cima del altar y realicen el Jutsu- Raging Demon volteó al horizonte, donde la estructura mencionada, similar a una pirámide antigua, era visible

- No te preocupes, Rimu-chan es muy fuerte y además de eso, Nami-chan y Hina-chan van con ella… ¡Será pan comido!- Naruto se mostró con contagioso optimismo

- Es cierto- Una sonrisa sutil se dibujó en la cara de Sunset -¡Entonces hay que practicar para estar listos!-

- ¡Sí!-

Nuevamente se colocaron en posición, con la Katana de Sunset lista para recibir más ataques del Hadouryuken. Eran versiones más leves del golpe insignia de Naruto y Ryu con el afán de que Naruto pudiera dominar por completo la versión Hikari, con el fin de usar mejor el Jutsu en el campo de batalla…

Fueron varias ejecuciones, a las que a Sunset le costaba más y más trabajo de contener, hasta que finalmente, luego de unas diez repeticiones, Naruto por fin controlaba a la perfección esa versión del Jutsu.

- Veo que finalmente dominaste la versión Hikari del Hadouryuken- Sunset bajó su arma, respirando algo agitada

- Sí…- Naruto observó su puño, pensativo -Pero la verdad no creo que un golpe veloz, pero no tan poderoso, sirva contra el Dark Rebellion de Nubes… Fue con la versión Shougeki con la que logré disipar el ataque…- Fugazmente, recordó cómo fue capaz de disipar el máximo Jutsu Katon en el planeta -Y ahora todo es peor, dado que ya no tengo el Messiah Fist y no podré usar el Chakra de mi ojo…- Resopló inconforme -¿No habrá algún Jutsu que mezcle el poder del Hadouryuken Shougeki con la velocidad del Hadouryuken Hikari? ¡Claro que no!- Alzó la voz, mientras levantaba la mirada al cielo -¡Por eso cada una es diferente! ¡Uno es rápido pero más débil y el otro es lento pero más fuerte!- Ahogó una expresión de sorpresa, que llamó la atención de Raging Demon

- ¿Sucede algo, Naruto?- Preguntó confundida la chica de la Nación de la Tierra

- Oye, Sunset… ¿Puedes volver a preparar tu Jutsu?- Contestó mientras tomaba unos metros de distancia

- ¿Para qué?- Replicó desconcertada mientras activaba el Daydream, tomando con firmeza su arma

- Es que…- Sonrió desafiante -¡Por fin se me ocurrió el Jutsu más genial del mundo!-

- ¿El Jutsu más genial?- Inevitablemente Sunset alzó su ceja derecha, desconfiada -Acaso es que… ¿Has desarrollado la tercera versión del Hadouryuken con un poco de práctica?-

- ¡No! Es algo distinto…- Naruto se colocó en la pose insignia de su maestra -La forma de atacar es algo diferente… Ayúdame usando toda tu fuerza en tu Jutsu y te enseñaré-

- Muy bien…- Asintió la chica, poniéndose en guardia -Lista- Declaró, entrecerrando la mirada

- ¡De acuerdo!- Asintió el chico, mientras alrededor de su puño comenzaban a manifestarse pequeños relámpagos

"Hasta el momento es el mismo Jutsu" Pensó la Shimmer, expectante "Sólo está ligeramente más inclinado hacia delante…"

- ¡Aquí voy…!-

- ¡Ah….!- Sunset quedó sorprendida ante lo que estaba presenciando…

- ¡Juuho Soushiken (Paso Suave Puños Gemelos de León)…!-

Una aterrada Rimururu recién caída de sentón al piso, miraba cómo un monstruo con cabeza de elefante y varios brazos, de piel similar a roca, volaba en pedazos luego de recibir el impacto de la palma de Hinata rodeado por su Chakra con la forma de una cabeza de león llameante, en el centro de su cuerpo.

- ¡Tienes que tener más cuidado, Rimururu-san!- Reclamó la Uchiha, molesta mientras los pedazos de aquél ser artificial caían a su alrededor

- ¡Lo siento! ¡¿De acuerdo?!- Replicó la castaña, -¡Es sólo que la lanza que portaba esa cosa se veía prometedora!- Detrás de ella, se escuchó un sonido similar al chirrido de dos cristales chocando entre sí -¡¿Tú también, Konril?!-

La aludida, era una forma de cristal que horas atrás había sido encontrada por la curiosa princesa en uno de los tantos balcones que bordeaban esas aparentemente infinitas escaleras, los cuales tenían objetos y cofres con la evidente intensión de tentar a personas curiosas como la Daimyo de la Nación. Aquél peculiar ser, similar a un rubí de hielo orbitaba a su alrededor desde que había sido encontrado dentro de uno de esos tantos cofres…

- ¿Podemos enfocarnos por favor?- Kasumi Suikyou tomó la palabra -Llevamos varias horas y la cima todavía no es visible…-

- ¡Lo siento!- Replicó Rimururu, sonrojada de vergüenza -Pero… ¿No creen que bien podríamos encontrar algo que podría ayudarnos a salvar el mundo de Nubes?-

- ¿Qué hemos encontrado?- La peliazul enfocó su atención en la Uzumaki, que llevaba una bolsa con correa de lado, para empezar a revisar los objetos

- Veamos…- Kushina empezó la revisión -Ochenta monedas de oro antiguas, tres dagas viejas, una esmeralda cuarteada, el mango de una espada oxidada, cinco plumas de Skarmory y Konril… No creo que nada de eso nos ayude a salvar el mundo-ttebane- Miró preocupada a la líder de la misión

- Como sea…- Murmuró la Kunoichi de Kumo, conteniendo la molestia

- ¡Está bien!- Rimururu se cruzó de brazos, indignada -Desde ahora voy a caminar hasta delante sin ver nada más, ¿de acuerdo?-

El grupo continuó caminando, dado que llevaban horas corriendo para escalar las escaleras lo más rápido posible, avanzando en silencio por varios minutos sólo por los sonidos que emitía el peculiar Konru alrededor de la Daimyo… Luego de un rato, en un costado de la escalera fue visible otro balcón, en el que había otro cofre. Rimururu siguió de frente, pero se detuvo mirando de reojo el contenedor y luego de varios segundos de tensión, para contrariedad de las otras mujeres, se acercó a él para abrirlo…

- ¡No lo haga, Rimururu-sama!- Exclamó Kushina con visible preocupación

Una enorme oruga monstruosa surgió del cofre y abriendo sus fauces, se dispuso a atacar a la horrorizada princesa. Sin embargo, en ese momento del ojo derecho de Nami comenzó a surgir un hilo de sangre y pronto la criatura cayó al suelo para empezar a retorcerse entre llamas negras que la consumieron rápidamente, mientras la azabache se limpiaba la sangre del rostro.

- ¡Vamos, Rimruru-san!- La Uchiha se mostró enojada -¡Acabamos de hablar de esto!-

- ¡Lo siento, no pude evitarlo!- Lágrimas traicioneras escaparon por su rostro mientras comenzaba a levantarse -¡Tengo un problema!-

- ¿Qué parte de 'tenemos poco tiempo' no ha entendido?- Dijo dura Kasumi

- Rimururu-san… ¿Usted es adicta a las compras o algo así?- Hinata dio en el clavo, puesto que la castaña se soltó a llorar

- ¡Siempre termino endeudada en las tiendas, por eso tengo que ir a escondidas de Mei-san y los demás!- Terminó por estallar en llanto

"Si no me mata el Rey Dragón Demonio, lo hará está chiquilla…" La peliazul presentaba un tic sutil en el ojo derecho…

Touma Hashiba recorría las instalaciones de la base secreta, tratando de pensar en alguna forma de reparar su dañada armadura, ya que había recibido bastante castigo desde que la había llevado de regreso de la Fuente de la Eternidad y no le iba a dar tiempo de llevarla, esperar a que las propiedades especiales del agua mística de aquél lugar la regeneraran y luego regresar, aunque Azula pudiera ser capaz de llevarlo en un instante a ese lugar…

- ¡Oye!- Una voz lo llamó a su espalda, sacándolo de sus pensamientos -¿Touma-kun?-

El peliazul volteó a su espalda, confundido, para encontrarse con la imagen de una chica que aparentemente los mismo 15 años de él, de cabello azulado y ojos zafiro, que usaba atado en una coleta alta, que usaba una armadura marrón que le cubría las piernas con unas botas de tacón alto hasta las rodillas, con protección en la zona frontal de la entrepierna y los costados hasta la cintura, así como en el área del pecho con una hombrera alargada y alta en el costado izquierdo. Usaba un leotardo color verde, con mallas y guantes blancos a los codos.

- Kayura…- Murmuró discretamente sorprendido -No pensé encontrarte por aquí-

- Pues aquí estoy- Replicó la chica, sonriendo discretamente -Lista para la última batalla… Cuando dejé Shinrin, no pensé que nos volveríamos a vernos en una situación así- Se mostró seria -De hecho, pensaba que nunca saldrías de Shinrin luego de que tu Sensei te entrenó-

- La idea era esa- Replicó el Hashiba, expectante -Sin embargo, todo cambió cuando un día llegaron otros alumnos de Ryu-sensei a la aldea, Azula y Naruto-

- Sabía que eran tus compañeros, pero no deja de sorprenderme que apenas un par de meses atrás seguías en Shinrin decidido a nunca irte y ahora estás aquí- Sonrió de forma cálida para su amigo -Me alegré cuando lo supe, Touma-kun-

- ¿Y qué estuviste haciendo todo éste tiempo, Kayura?- Preguntó el peliazul, expectante

- La verdad es que estuve en servicio en la Nación del Viento, pero nunca fue atacada por el Tengun como en Kiri o Kumo… Creo que al Shogun del Raigun nunca le interesó realmente hacerlo a esa escala- Contestó la chica, expectante

- Entiendo- Touma asintió de forma sutil con la cabeza -Y ahora llegaste para unirte a las fuerzas del Ejército Humano-

- Sí- La chica volvió a sonreír, mientras acortaba la distancia con el chico -Y quizás a retomar lo que dejamos pendiente en Shinrin…- Su boca se alargó de forma sutil -¿Qué dices?-

- Para ser sincero, creo que el momento ya pasó, Kayura- El gesto del peliazul adquirió un aire de melancolía -Al final, si bien quedamos en buenos términos, fuiste tú la que decidió irse… Que yo partiera fue resultado de las circunstancias, pero nuestros sentimientos siguen siendo distintos…-

En ese momento, el Emblema de la Sinceridad comenzó a brillar en su pecho, por lo que ante la expectación de la chica, el Hashiba se mostró sorprendido por la inesperada reacción de su objeto, la cual duró unos segundos antes de que el objeto dejara de emitir ese brillo.

- Entiendo, Touma-kun…- Kayura sonrió con tristeza -Puede ser que al final prioricé mi carrera como Samurai y eso nos negó la oportunidad, sin embargo…- Tomó las manos del chico una vez que éste guardó su emblema bajo su ropa -¿Podemos seguir siendo amigos? Nos conocemos de toda la vida como para perder eso sólo por lo que no pudo ser…-

- Claro, Kayura- El alumno de Ryu asintió -Al final tienes razón, nos conocemos desde niños y no eso no va a cambiar jamás, somos amigos desde antes de aprender a hablar y estuviste en tantos momentos de mi vida como la muerte de mi padre o cuando me gradué con Ryu-sensei, que no puedo ni quiero apartarte de mi vida…-

La chica se paró de puntitas para darle un beso a Touma en la mejilla mientras cerraba los ojos y una solitaria lágrima recorría su mejilla izquierda, mientras el Hashiba permanecía con su expresión melancólica…

- Bueno, Touma-kun- Kayura se limpió la lágrima en su mejilla con el dorso de su mano, mientras sonreía de nuevo -Creo que no hay tiempo para asimilarlo ni nada de eso, así que sigamos siendo amigos con en los viejos tiempos, porque puede que el mundo acabe mañana…-

- De acuerdo, Kayura- El chico sonrió de forma sutil para corresponder -Pero, estoy seguro que todo saldrá bien…-

- ¡Así se habla amigo!-

Los dos oriundos de Shinrin voltearon a su espalda para encontrarse con la imagen de un joven de cabellera azul grisáceo alborotada, la cual retenía parcialmente con una banda amarilla sobre ella, mostrando ojos azules entusiastas. De complexión fornida, portaba una armadura que le daba un aire de similitud a la Tenkuu no Yoroi de Touma, pero matizada con tonos naranjas y marrones, llevando bajo el brazo derecho un casco similar al que tenía la armadura del alumno de Ryu.

- Siento interrumpir, chicos- Sonrió entusiasta ante la discreta incomodidad de Kayura y la expectación del arquero -Pero no podía pasar más tiempo sin conocerte, Touma Hashiba- El recién llegado se posó frente a los chicos de Shinrin -La verdad es que resulta genial que un portador de una de las Samurai Yoroi esté con el Equipo Ryu, así me siento representado, si les soy franco…- Se llevó la mano libre a la cabellera, revolviéndola apenado -¡Perdón, no me he presentado! ¡Soy Xiu Li-Huang, formo parte de las tropas de la Nación de la Tierra bajo el mando de Kuvira-sama!-

- Ya veo, mucho gusto, Xiu- Los dos Samurai se estrecharon las manos una vez que el recién llegado se colocó su casco -Me da gusto no ser el único portador de una Samurai Yoroi en ésta última batalla-

- De hecho, no lo era desde hace tiempo…-

Los dos Samurai y Kayura voltearon a la derecha de Xiu para encontrarse con un joven de cabello castaño claro y ojos azules, que al igual que el joven de la Nación de la Tierra, portaba una armadura Samurai de color azul, en tono celeste, aparentemente un poco mayor que Touma, Kayura y Xiu, pareciendo de unos 16 años.

- Mucho gusto, Shin Mouri de las fuerzas de Kiri- Hizo una respetuosa reverencia para luego enfocarse en el peliazul -Desde la batalla contra el infame Shogun del Dogun, te debo la vida, me ayudaste a evacuar la fortaleza en Daikanishima, sólo que entonces mi Yoroi se encontraba en pésimas condiciones tras la batalla inicial contra el Suigun…-

- Vaya, qué formal eres, amigo- Xiu Li-Huang se mostró expectante

- Lo siento, estoy acostumbrado al protocolo desde niño… Lo que sucede es que mi familia ha estado cerca de la familia real Kamui-Kotan desde hace tiempo, en los tiempos cuando Asirpa-sama, la madre de Nakoruru y Rimururu-sama, gobernaba la Nación del Agua-

-Entiendo, mi madre me contó de los Mouri, pero no sabía que tenían a resguardo una Samurai Yoroi- Se mostró pensativo "Y con ésta, van tres Yoroi…"

- ¿Qué ocurre, Touma-kun?- Tanteó Kayura, expectante ante la curiosidad de los otros dos Samurai

- Pensaba que se han reunido tres Samurai Yoroi, la mía es que es Tenkuu…-

- ¡La mía es Kongou (Adamantino)!- Xiu se señaló sonriente con su pulgar derecho

- Mi Yoroi recibe el nombre de Suiko (Torrente)- Shin agregó, con las manos en la cintura

- Si contamos la Kourin no Yoroi (Armadura del Resplandor), de hecho, ya son cuatro…-

Los tres Samurai y la chica voltearon a espaldas de Kayura para encontrarse a un joven rubio con el cabello ondulado de forma que abría a los costados de forma ascendente y le cubría el ojo derecho dejando sólo su ojo amatista visible, viéndose algo mayor a los otros, de unos 17 años aproximadamente. Portaba una armadura en tono verde similar a las de los otros, con ese aire místicos que sólo las otras armaduras Samurai poseían…

- Me llamo Seiji Date, soy guardia personal de Makoto-sama…- Se presentó expectante el rubio, ante la expectación de los tres y Kayura

- Comprendo- Touma asintió, serio -Pensaba que no vería más Samurai con todo esto de la Guerra Cruzada, pero parece que estamos nosotros cuatro-

- Y más si le agregas el hecho de que la Nación del Hierro quedó devastada…- El robusto Samurai, se mostró serio

- Nuestra naturaleza es distinta a la de los Samurai de la Nación del Hierro- Shin intervino de inmediato -Los supuesto Samurai de la Nación del Hierro sólo eran personas comunes que adaptaron el uso de Chakra al Kenjutsu…-

- Los Samurai tenemos el legado de pertenecer al linaje de la Guardia Imperial de la Nación Original- Seiji agregó, serio

- Entiendo…- Xiu se mostró pensativo, asimilando la información

- Bien podríamos formar algo así como una alianza Samurai- Touma tomó la palabra, llamando la atención de los demás

- ¿Cómo en la era de Kikoutei?- El joven Mouri lucía interesado

- ¡Eso se oye genial!- El joven de la Nación de la Tierra dejó ver su entusiasmo ante la idea

- Bien podría funcionar- El Guardia de la Princesa Makoto, agregó -Una alianza para evitar problemas como el incidente con Rimururu-sama al estar informados más allá de Naciones y Aldeas Ninja…-

- Actualmente la usurpadora Yue está pagando una larga condena en la prisión Futtogan (La Roca Hirviente) de la Nación del Fuego luego de lo acontecido con Rimururu-sama, pero todo se pudo haber evitado desde un comienzo…- El castaño apretó los puños con rabia

- Es verdad- El rubio se cruzó de brazos -Makoto-sama se sintió terriblemente humillada por lo que ocurrió y sólo por la enorme comprensión de Rimururu-sama fue que no terminó por estallar una guerra entre Kumo y Kiri… Realmente hace falta un canal de comunicación no sólo entre Kiri y Kumo, sino entre las Aldeas y las Naciones luego de que todo esto termine-

- Tienen razón- El robusto Samurai se mostró inesperadamente serio -Cuando fue la invasión del Fuugun a Iwa y a la Nación de la Tierra, no se solicitaron refuerzos por el orgullo y las heridas de las guerras del pasado…-

- Fue por la relación de amistad de Naruto Namikaze y Rimururu-sama que Kiri solicitó ayuda a Konoha y a mayor nivel, la Nación del Fuego ha sido quien más ha ayudado a la Nación del Agua con la reconstrucción, pero en sí es un hecho fuera de lo común-

- Bueno… Este Ejército Humano bien podría ser el comienzo de una alianza real en el futuro- Touma se mostró optimista

- Sí, puede ser- Seiji asintió con la cabeza -Sólo espero que realmente haya un futuro…-

- ¡Vamos!- Xiu sonrió desafiante -Si empezamos así, ya vamos perdiendo-

- Es verdad- Shin asintió -Si por algo debemos empezar, es por creer que realmente podremos superar esta adversidad, ya que no se trata de algo como la destrucción de una aldea, sino del fin del mundo…-

- Esperemos que todo salga bien, además…- Kayura llamó la atención de los cuatro Samurai -Ya no es un asunto sólo de Ninja y Samurai, sino que varios tipos de combatientes como sacerdotisas, peleadores e incluso civiles que apenas empiezan a descubrir habilidades… Luchamos por nuestro mundo y por sobrevivir, nada más-

- ¡Tienes razón!- Xiu se mostró optimista -¡Ese es mi punto! Una vez que Rimururu-sama y las otras hayan vuelto con la Luz de los Cinco Colores, venceremos a esos infelices-

- Sólo queda dar lo mejor de nosotros y creer- Seiji se mostró más tranquilo

"Tal vez…" Touma miró con discreta alegría el grupo que se estaba formando a su alrededor "Tal vez Ryu-sensei pensaba en esto, por eso, a pesar de haberse formado en Konoha, no hizo distinción con Shiryu y conmigo para entrenarnos…"

- Bueno, ya casi se cumplen las 10 horas y la realidad es que tenemos que regresar, porque si hemos hecho 10 horas de camino y todavía no podemos ver la cima, quiere decir que no podremos regresar a tiempo para el rescate de mañana…-

Las palabras de Kasumi Suikyou eran duras, pero reales. El tiempo que había establecido desde el comienzo se había cumplido y todavía tenían que recorrer el camino de regreso. Ante la dura mirada de la Kunoichi de Kumo, la Uchiha, la Hyuga y la Uzumaki se voltearon a ver desconcertadas, con claro pesimismo en su mirada…

- Debemos continuar- Rimururu tomó la palabra, mirando hacia delante

- ¿Qué?- La tía de Touma se mostró seria

- ¿La Luz de los Cinco Colores funcionaría en éste lugar?- Preguntó la Daimyo, mirando a la líder de la expedición

- En teoría es posible, pero sin el poder de los emblemas, eso sólo permitiría el uso de Ninjutsu Espacio-Tiempo aquí…- Y Kasumi ahogó una expresión de sorpresa -Para regresar con el Undoufuujin…-

- Hace poco logré realizar el Undoufuujin, lo he estado practicando a escondidas desde la batalla en Daikanishima y no tendré problema en regresarnos a las cinco una vez que pueda usarlo- La castaña se mostró decidida -Es cierto que nuestro enfoque es rescatar a Shiryu, pero no volveremos a tener una oportunidad como ésta de acercarnos a Serpentera… Así que hoy debemos volver con la Luz de los Cinco Colores, porque si no podemos realizar ni siquiera un milagro pequeño como este, mucho menos podremos lograr derrotar al Rey Dragón Demonio…-

Aquellas palabras llenaron de determinación a las demás, porque la realidad era que esa expedición era la punta de lanza en el contraataque contra el Tengun.

- Vamos entonces, no hay tiempo que perder…- Las cuatro chicas asintieron a las palabras de la Suikyou, reanudando el camino rápidamente

"Es por esto que Rimururu-san porta el emblema del amor…" Kushina miraba la espalda de la princesa, sonriendo feliz "Así como Azula-chan es capaz de crear esperanza para los demás, el amor de Rimururu-san es un pilar capaz de sostener a los demás incluso en los peores momentos…"

Sunset Shimmer estaba atónita…

Sentada en el suelo, sostenía el mango de su katana, puesto que la hoja había sido destruida. Detrás de ella, todo lo que se encontraba a una altura superior a su cintura cuando ella estaba de pie, había desaparecido por completo.

- E-Eso…- Murmuró, recuperándose del impacto -¡Eso fue realmente peligroso!- Se levantó furiosa -¡Si mi Jutsu no fuera el Daydream, me habrías matado!- Encaró a un Naruto que sonreía nervioso

- ¡Lo siento!- Bajó la cabeza apenado -¡Es que no pude controlarlo bien por ser la primera vez! Pero…- Levantó la mirada, firme -Este Jutsu es realmente genial… Cuando vuelva a pelear contra Nubes, tal vez no tenga el Messiah Fist, pero realmente tendré algo con qué defenderme- Se miraba el puño derecho con discreto entusiasmo

- Como sea…- Sunset se tranquilizó para darse media vuelta y mirar el resultado del nuevo Jutsu del Namikaze -Alguien como yo no puede saber realmente el alcance del Rey Dragón Demonio…- Trató de contener la sorpresa en lo posible al ver cómo el área hasta dónde alcanzaba la vista estaba devastada -Pero en mi opinión personal… Un Jutsu increíble acaba de nacer- Sonrió nerviosa -¿Sabes? Ahora me da miedo pensar que hasta hace unos días, pretendía competir contigo-

- Je, je, je- El rubio se mostró contento con su amiga -La verdad es que ambos somos Ninja que deseamos proteger nuestro hogares…-

- Tienes razón- Sunset dirigió la vista hacia la construcción que se perdía en las nubes -Sólo queda esperar a que la Princesa Rimururu y las demás puedan traer ese Jutsu…-

- No te preocupes- La expresión de Naruto se suavizó -Rimu-chan va a hacerlo, se ha enfrentando a varias cosas y siempre ha salido adelante a pesar de todo- Se ruborizó levemente -Además va con Hina-chan y Nami-chan, así que estará bien…-

- Esperemos lo mejor- Replicó la chica de cabello bicolor.

Sunset Shimmer se cruzó de brazos.

Recordó que por lo que sea sabía, Naruto tenía a esas dos chicas como novias y eso le parecía bastante raro, por lo que decidió no opinar de eso y mantenerse tranquila, enfocada en lo importante que era la misión de ellas para el contraataque que se acercaba cada vez más…

Finalmente, luego de casi doce horas, habían llegado a la cima.

Se encontraban en aquella amplia explanada coronada por una tarima de roca con forma circular, tras la que había una enorme tablilla de roca grabada con una estrella de cinco picos con la punta superior orientada hacia arriba. Cada punta tenía incrustada una gema de distinto color: la de punta superior de color rojo y en orden de las manecillas del reloj para cada punta, una gema negra, luego una gema azul, después una gema blanca y la gema que terminaba el ciclo era una amarilla…

Rimururu se encontraba parada sobre la tarima, mirando fijamente la estrella de cinco picos y luego de pensarlo, llegó a la conclusión de que se trataba de una imagen de la ejecución de la Luz de los Cinco Colores, siendo su color rojo el encargado de comenzar el Jutsu.

Mientras la Daimyo de la Nación del Agua se encargaba de prepararse para la ceremonia especial que requería la Luz de los Cinco Colores, Hinata y Nami se encontraban delante de la tarima, con Kasumi y Kushina detrás de ambas, debido a que una gran cantidad de seres artificiales y bestias tenían la intensión de dirigirse a la chica castaña para interrumpir el rito…

- ¡Hinata, Nami!- Kushina exclamó visiblemente preocupada mientras Konril la orbitaba para dejar a su compañera hacer la prueba

- ¡Nosotras nos encargaremos de que Rimururu-san no sea interrumpida!- La Hyuga tomó la postura del Juuken, mirando con determinación a la gran cantidad de enemigos

- ¡Ustedes encárguense de que logre completar la ceremonia!- Agregó la Uchiha, mientras la forma espectral del Susanoo se liberaba paulatinamente de su cuerpo

- P-Pero…- Murmuró la pelirroja, consternada ante al difícil batalla que le esperaba a las dos chicas de Doujutsu

- Guarda silencio, ya va a empezar…-

Las dos mujeres adultas se orientaron de reojo hacia la princesa, quien observó entre maravillada y asustada cómo las cinco gemas comenzaban a brillar, empezando con la roja y siguiéndole la negra, la azul, la blanca y al final la amarilla, tras lo que una luz celestial comenzó a surgir de entre las nubes multicolor del atardecer para caer de forma exacta sobre la tarima, iluminando visiblemente a Rimururu.

- Has venido por la luz que dejamos en el mundo para cuando aconteciera una catástrofe más allá incluso de nuestras posibilidades…- Se escuchó una voz con triple eco en medio de aquél resplandor divino

- ¡Sí!- Asintió firme la castaña, orientando su mirada hacia el cielo -¡Deseo la Luz de los Cinco Colores…!-

- ¡Bien!- Replicó aquella voz celestial -Ahora juzgaremos si eres digna de obtenerla…-

La batalla ya había dado comienzo…

Hinata con una serie de bestiales golpes de sus manos rodeadas con aquél Chakra con forma de cabeza de león, enviaba hacia las escaleras a aquellos seres similares a poderosos leones alados con colas de escorpión y alas de murciélagos, mientras que Nami hacía que el poderoso ente espectral a su alrededor despachara a los seres inorgánicos hechos de piedra con formas semihumanas que avanzaban firmes con poderosas estocadas de la espada que sostenía en su mano derecha.

En un comienzo parecía que las dos chicas parecían tener todo bajo control, pero poco a poco, ante la consternación de Kasumi, el número de los enemigos aumentaba poco a poco, siendo más difícil para las dos contenerlos a todos, porque por cada uno que derribaban, enviaban a caer por la inmensa altura o simplemente destruían, aparecían dos más…

- Pero qué…- Kushina se mostró incrédula cuando vio que sobre la Princesa de la Nación del Agua caía una columna de luz desde el cielo, como si el sol mismo concentrara todo su resplandor en ese punto -¡Rimururu-san-ttebane!- Se cubrió el rostro con su brazo derecho ante el brillo cegador

- ¡Esa es la prueba final para recibir el Jutsu!- La Suikyou también debía protegerse la cara de aquella luz insoportable -¡Si no fuera posible que obtuviera el Jutsu, esa luz habría acabado con ella!-

- ¡¿Qué?!- Gritó desconcertada la pelirroja.

Rimururu se encontraba en medio de ese resplandor, totalmente desconcertada, sintiendo cómo la luz a su alrededor la había inmovilizado completamente, dejándola de pie pero completamente restringida.

- ¿Para qué quieres la Luz de los Cinco Colores?- Cuestionó la voz celestial, con tono imponente y un tanto intimidante -¿Cuál es tu convicción? ¿Qué debes de decir para obtener la luz? ¿Realmente eres digna de recibir este poder?-

- ¡Si soy digna, no lo sé!- Replicó firme la castaña -¡Mi convicción siempre ha sido proteger lo que es importante para mí!- La princesa levantó la mirada hacia el origen de la luz -¡Siempre he creído que la justicia debe prevalecer sobre el poder! ¡Y no sé que deba decir, pero sólo deseo la Luz de los Colores para salvar este bello mundo de Nubes, quien cree que su abrumadora fuerza le da el derecho a pisotear a los demás!- Endureció la mirada -¡Sólo por eso deseo este poder…!-

En ese momento, un resplandor brillante de color comenzó a manifestarse por todo el cuerpo de Rimururu. Era una luz cálida que abarcaba todo a su paso y se elevaba al cielo en forma de un pilar luminoso de varios metros de diámetro regresando aquella luz cegadora de vuelta al cielo mientras las criaturas que amenazaban por atacar retrocedían instintivamente ante la imponente visión de la Princesa de la Nación del Agua para la expectación de Kushina, Kasumi, Hinata y Nami…

- ¡Vamos, es hora de irnos!- La sonriente castaña extendió sus manos para todas ellas, que de inmediato las tomaron, listas para marcharse.

Kushina la izquierda con su derecha, Kasumi la diestra con su zurda, con la Uchiha tomando la libre de la Uzumaki y la Hyuga sujetando firme la de la Suikyou, sintiendo de inmediato cómo esa calidez más allá del poder les era transferida por la castaña…

- ¡La Luz de los Cinco Colores!-

En medio del cielo del atardecer se abrió paso ese resplandor carmesí que alejó al instante a las feroces bestias, mientras que se deshizo al instante de los seres artificiales que amenazaban con lanzar el ataque definitivo contra ellas...

- ¡Naruto-san, Sunset! ¡Tenemos problemas!-

La práctica de los aludidos fue interrumpida abruptamente por Kuvira, quien luego de hallar a ambos, se dirigió de inmediato hacia la base secreta.

- ¿Qué ocurre, madre?- Preguntó desconcertada la chica de cabello bicolor

- ¡Una mujer sospechosa apareció!- Replicó expectante la líder provisional de la Nación de la Tierra -¡Se trata una intimidante mujer demonio!-

- Acaso…- El rubio pensó fugazmente en la Sombra Sangrienta, Diva "¡¿Acaso nos encontraron?!"

Ante la sorpresa de ambas mujeres, el Namikaze aceleró el paso.

Pronto llegaron a la entrada, donde un nutrido grupo de Ninja y guerreros de diversos tipos encaraba a la mujer sospechosa, mientras Touma y sus nuevos amigos Samurai hacían acto de presencia para enfrentar el inminente peligro, siendo el Hashiba y el Uzumaki quienes se colocaron al frente, cuando se mostraron sorprendidos.

- ¡Alto!- Exclamó el peliazul, para desconcierto del Ejército Humano

- ¡Ella no es una enemiga!- El rubio se mostró sorprendido -¡Ella es…!-

- Vaya recibimiento…-

Karen del Oeste se encontraba rodeada por las fuerzas humanas, indiferente a la hostilidad a su alrededor, la cual se disipó luego de la intervención de Touma y Naruto. La pelirroja se mostraba tranquila mientras las varias katana y kunai empuñados hacia ella retrocedían con timidez.

- ¡Karen-san!- Naruto se mostró desconcertado -¡¿Cómo nos encontró?! Ésta base es secreta…-

- Es simple, le pregunté a él…- Karen se señaló a la espalda, mostrando que llevaba cargando algo envuelto entre mantas

- ¿Qué? Pero…- El rubio estaba claramente confundido

- No sólo él, sino ella…-

Instante después, la líder de los Shinobigatana, Umi Ryuzaki, hacía acto de presencia en el lugar, cargando una imponente caja de metal platinado que brillaba de forma cautivadora…

- Esa caja es…- El Hashiba negó sutilmente con la cabeza

- Así es…- La mujer demonio asintió seria -Luego de su derrota contra Nubes, aterrizaron delante de mí…-

- Nosotros pensamos que era su final, pero no era así…- La Guerrera Mágica sonrió de forma sutil

- En realidad llegaron a mí para pedirme más poder de cara a la batalla final que se avecina…- Karen tomó el objeto tras ella entre sus manos

- Ah, pero… -

- ¡Efectivamente!- La Guardiana Espiritual retiró la manta blanca del objeto -La Armadura del Dragón ha evolucionado y también tu compañero ha vuelto… ¡Este es The Return of The Messiah Fist…!-

El arma partida en dos por el Rey Dragón Demonio nuevamente estaba en perfecto estado, brillando imponente ante la mirada atónita de Naruto…

Notas

Super fuera de personaje Ozai, pero podemos decir que aquí no es por completo el mismo megalómano de La Leyenda de Aang, principalmente por el amor platónico que le tuvo a Kushina… Eso y que el mundo está a menos de un día del apocalipsis. Como observación personal, si en el canon de La Leyenda de Aang hubieran tenido un momento así, la Nación del Fuego habría ganado la guerra…

Aparecen personajes de Yoroiden Samurai Troopers, en este caso, Xiu, Shin, Seiji, que en latam fueron conocidos como Tristán, Jorge y César respectivamente, además de Kayura, conocida acá como Kira. Sobre esto, he dicho antes que es de mis series favoritas a pesar de que en su momento no le fue tan bien en Latinoamérica como a otros animes, pero por eso agregué a casi todo el elenco principal.

Ha comenzado un dilema para Azula y ese es preguntarse el por qué su emblema no brilla a pesar de que los de Rimururu y Touma lo han hecho con facilidad.

Por otro lado, Rimururu ha llegado a la luz de los cinco colores con ayuda del peculiar grupo formado por Kushina, Hinata, Nami y Kasumi Suikyou, que será importante en los acontecimientos futuros de la historia.

Por otro lado, Naruto ha desarrollado con la ayuda indirecta de Sunset Shimmer un nuevo Jutsu para la eventual revancha contra Nubes, la cual podrá disputar una vez que el Messiah Fist ha sido reconstruido junto con la Armadura del Dragón, de cara a la batalla definitiva contra el Tengun…

De momento creo que es todo.