Naruto Zarya

Pues bien… Como he dicho antes, me dedico a la comida y en la cocina abundan los objetos punzocortantes, particularmente los cuchillos y pues, digamos que afortunadamente todavía tengo mis veinte dedos y luego de más de un mes de dolorosa rehabilitación he conseguido recuperar algo de movilidad en mi pulgar derecho, el dígito afectado. Lamento haberme ausentado más de dos meses, pero aquí seguimos mientras estemos completos… O algo así.

En fin… Respondo a los reviews:

CCSakuraforever: Se acerca el momento del verdadero combate y todos están listos para llegar al final y bueno, Naruto y Shiryu tendrán sus armas renovadas para el conflicto definitivo.

dragon titanico: Hikaru Shidou y Ryo Sanada, como protas favoritos de series que me gustaban mucho en los 90's, no se podían quedar fuera por lo menos de un cameo y su convicción de ayudar aunque sea con la espada para Sunset y la Armadura para Touma…

Y ahora sí, al fic:

L: A la batalla

- ¡Rimururu! ¡Vamos, que se hace tarde!-

La Princesa de la Nación del Agua se tallaba los ojos para luego asomarse por la ventana cercana a su cama, dándose cuenta de que apenas empezaba a amanecer. Bostezó y luego se dispuso a recargarse en la pared, mientras podía sentir cómo Artemis se paraba sobre su regazo, lo cual era habitual entre ellos.

- Buenos días, Artemis…- Murmuró Rimururu, más dormida que despierta

- ¡Date prisa!- Exclamó serio el felino -En la base ya sólo estamos Naruto, Azula, Touma, la costurera, tú y yo…-

- Sí…- Lanzó un largo bostezo -Ya voy…-

Se puso de pie y comenzó a quitarse la bata de dormir, quedando en ropa interior, mientras sentía cómo era mirada por el gato. Entonces, fue que finalmente salía de su adormilamiento y ahogó una expresión de sorpresa, volteando a ver incrédula a su amigo, que ya estaba parado en el piso, mirándola atento.

- Bueno, creo que te oí hablar, así que asumiré que seguía dormida…- La chica suspiró.

En ese momento se escuchó que tocaban la puerta con de forma suave y la castaña se decidió a atenderla. Se acercó a la puerta y abrió para encontrarse con una bella chica de cabellera morada, ondulada y elegante con un copete en el costado derecho. Usaba una falda morada, botas del mismo color y una camisa blanca.

- Buenos días, Rarity…- Saludo sonriente la princesa

- Buenos días, Lady Rimururu- Replicó la joven haciendo una elegante reverencia -Le traje la ropa confeccionada que solicitó… Sólo faltaba usted, ya le entregué sus atuendos respectivamente a Naruto-san y a Lady Azula-

- ¡Muchas gracias, Rarity!- Rimururu sonrió feliz

- Y muchas gracias por guiarme a los cuartos de Naruto-san y Lady Azula, Artemis- La chica de piel nívea le sonrió al felino

- Cuando quieras- El gato levantó su pata derecha a modo de despedida

- Con permiso, alcanzaré al ejército- Se despidió con otra reverencia, antes de marcharse.

Rimururu se despidió de forma instintiva, ya que había quedado incrédula al confirmar que su pequeño amigo era capaz de hablar. Volteó a verlo, sin poder creerlo…

- ¿Qué pasa?- Preguntó el gato, confundido

- ¡¿Desde cuándo hablas?!- Gritó a todo pulmón la estupefacta princesa

- Bueno…- Artemis se rascó la cabeza -Anoche todavía no podía hacerlo, pero ahora hablo muy bien, así que me imagino que fue en el transcurso de la noche-

- ¿Anoche?- Repitió confundida la chica.

Entonces recordó de forma fugaz que luego de acordar cómo iba a ser el plan de rescate, se marchó a dormir y cuando ya estaba lista para hacerlo, el pequeño felino llegó a su cuarto y luego, como era costumbre, se enroscó junto a ella para luego quedarse dormido. Ella miró a su amigo con ternura y luego de ver pasar una estrella fugaz por la ventana, deseó para sí misma que pudiera hablar…

Podía entenderlo, porque había aprendido a hacerlo en el tiempo que llevaban juntos luego de la aventura en Daikanishima. Pero se acercaba la batalla final y no sabía si iban a lograr sobrevivir, por lo que deseó que Artemis pudiera hablar, para que así pudiera expresarse y finalmente poder charlar con él, aunque era un deseo producto de la ingenuidad que seguramente no iba a cumplirse.

"¿Sería ese deseo a la estrella fugaz?" Pensó fugazmente la castaña

- ¿Qué sucede?- Preguntó el felino, expectante

- Pensaba que le pedí un deseo a una estrella fugaz que vi anoche cuando estaba a punto de irme a dormir… Tal vez por ese deseo hablas ahora- Rimururu sonrió feliz

- Sí, seguro que fue por eso- Al felino se le contagió el gesto de su amiga

- Bueno, debo cambiarme ahora- Comenzó a desvestirse hasta quedar en un top negro y pantaloncillo corto, para luego tomar el atuendo que le acababan de llevar -Me da gusto saber que ahora puedes hablar…- Comenzó a ponerse sus amplios zapatos -Así podrás decirnos cómo te siente y lo que quieres- Se vistió con una holgada yukata estampada con los detalles característicos de su pueblo -¡Porque después de que todo esto termine, tenemos mucho de qué hablar!-

- Es cierto, ahora puedo hablar contigo, con Naruto y con los demás- El gato estaba contento -Y ahora puedo traducir lo que digan Charla y Greymon… ¿Ya te conté que se unió una nueva integrante al nuevo Kagun? Se llama Jutaimme, aunque está bastante lastimada…-

- ¿Está lastimada?- Preguntó con preocupación la chica de la familia Kamui-Kotan -Me hubiera gustado revisarla-

- Dice que sólo puede ayudarla una de sus antiguos compañeros, pero que ya no está en este mundo…- Artemis agachó la cabeza, triste

- ¡No te preocupes!- La castaña sonrió animada -Cuando esto termine le echaré un vistazo, seguro que algo podré hacer-

- Bueno, entonces vamos, seguro que Naruto, Azula y Touma ya nos están esperando- Dijo el gato al ver que su amiga ya estaba lista

- ¡Vamos a la victoria, Artemis!- Exclamó la princesa, con una sonrisa amplia que dejaba ver su perfecta dentadura

- ¡Sí!- El felino levantó su pata delantera derecha, secundando las palabras de su amiga.

El Hashiba se vestía con una yukata azul y un pantalón holgado de color blanco, para luego tomar de una mesita cercana la gema de la Tenkuu no Yoroi y cerrar los ojos por un momento, para que una luz lo envolviera por un momento y reapareciera con el traje especial de metal azul en los antebrazos, las piernas y el torso, con protección blanca en el resto de su cuerpo del cuello para abajo, que portaba debajo de su armadura.

Cuando estuvo listo, se escucharon unos sutiles golpes en la puerta, por lo que volteó en esa dirección…

- Buenos días, Touma- Se escuchó la voz de Azula al otro lado

- Hola, Azula… ¿Cómo amaneciste?- Preguntó expectante

- Bien, gracias- Respondió la chica sin abrir la puerta -Lamento no haber estado por la noche, tenía cosas en qué pensar-

- No te preocupes…- El peliazul sonrió -¿Estás lista?-

- Sí, todo bien…-

- Bueno, entonces vámonos, es hora…- La puerta se abrió para revelar a la princesa con las manos en la cintura, destacando la presencia de Agni Kai en el costado izquierdo -Veo que Ukitsu te entregó tu arma…-

- Sí- Asintió la castaña, desviando la mirada, sonriendo suavemente -Vamos, antes de que Naruto empiece a fastidiar-

- Es verdad- El peliazul sonrió de forma sutil

- A propósito, Touma…- La chica lo miró intensamente -Quería decirte algo…-

- ¿Qué pasa?- Preguntó el Samurai, expectante

- Bueno… No, no es importante, te digo cuando volvamos- La chica sonrió apenada

- Está bien-

Los dos comenzaron a caminar hacia la base, con el Hashiba al frente mientras la princesa se mordía el labio inferior detrás de él.

"Eres una maldita cobarde, Azula" La chica se controló luego de unos segundos

- Tenemos que concentrarnos en rescatar a Shiryu- Dijo el arquero, caminando

- Tienes razón- Azula se mostró firme de repente

- Estamos listos y vamos a ganar, volveremos- El hijo de Ami Mizuno y Hyouga Hashiba suavizó su expresión -Después de la guerra, empezará una nueva historia-

- Es verdad- Mirando de reojo a su amigo, se sonrojó al oírlo hablar con esa firmeza en su convicción

- ¿Y Ukitsu?-

- Ya se fue con los demás, en la base ahora sólo estamos nosotros, Naruto, Rimururu y Artemis… Me imagino que no nos dijeron que fuéramos con las tropas para que descansáramos el mayor tiempo posible…-

- Siendo honesto, dormí como no lo había hecho desde que dejé Shinrin- Touma sonrió de forma sutil

- Igual yo, dormí bastante bien- Azula cerró los ojos -Kushina me preparó un té que me hizo caer dormida como roca…-

- ¿Soñaste algo interesante?- Cuestionó el peliazul, mirando de reojo a su amiga

- L-La verdad, no recuerdo bien, pero no fue desagradable, eso es seguro…- Se mostró ligeramente nerviosa…

Una boda fastuosa, con Ozai entregándola de blanco, mientras Ami Mizuno lo llevaba a él para dejarlo junto a ella y todos sus amigos reunidos, ambos aceptando y luego besándose apasionadamente mientras eran declarados marido y mujer. Simplemente algo que ni siquiera sabía que deseaba y que al recordarlo, la sonrojó a sobremanera…

Agradeció en silencio que su amigo había regresado su atención al frente, por lo que no pudo verla con el rostro enrojecido.

"Estúpido y sensual Touma…"

Endureció su expresión al recordar al Touma de su sueño, que la miraba con intenso amor, molesta por sentirte como una de esas tontas a las que despreciaba en el pasado, ilusionada de casarse con el chico que le gustaba…

- ¡Naruto!-

- ¡Rimu-chan! ¡Artemis!-

Los amigos se encontraron en la entrada de la base, saludándose de forma amigable. La princesa notó de inmediato que el chico se encontraba de muy buen humor mientras que el felino se subió al hombro derecho de su primer amigo, como acostumbraba hacerlo.

- ¿Qué pasa, Naruto? Te notas bastante contento- Cuestionó curiosa la princesa

- Lo que pasa es que Kushina-san me dio un té para dormir y descansé muy bien anoche… Además de eso, soñé con mis padres y bueno- El chico bajó la mirada, apenado -Me queda claro que se amaban…-

- Ya veo- Replicó Rimururu -Para ser sincera, yo no conocí a mi mamá Asirpa, ya que yo era muy joven cuando… Cuando falleció-

La Daimyo de la Nación del Agua recordó de forma fugaz los documentos que apenas un par de años, poco antes del secuestro que sufrió a manos del Escuadrón Killer B, pudo leer, donde se narraba el quirúrgico atentado que sufrió su madre a manos de Minato Namikaze. ¿Cómo se había corroborado el incidente? En el área circundante se había encontrado uno de los famosos Hiraishin Kunai que el famoso ninja utilizaba en combate…

Pensaba cómo debía sentirse sobre Konoha y la Nación del Fuego, cuando fue secuestrada por Samui, Karui y Omoi. Cuando fue rescatada por Naruto y en Daikanishima se encontraron con Artemis. Era como si el destino le dijera que estaba bien tenerle rencor al Yondaime Hokage, pero la vida daba vueltas y a cambio de la pérdida de una madre a la que nunca conoció realmente fuera de los relatos de su fallecida hermana Nakoruru, se había ganado un amigo valioso, al que le tenía mucho cariño, así como Artemis, que también, más que su mascota, era su amigo también.

- ¿Y cómo falleció?- Cuestionó curioso el rubio

- Eso no importa…- Contestó al tiempo que esbozaba una sonrisa triste -Ella ya no está y eso no se puede cambiar…- Trató de mostrarse animada -Cambiando de tema, Artemis y yo tenemos que contarte algo increíble-

- ¿Qué ocurre?- El rubio se mostró entre curioso y confundido

- ¡No vas a adivinar nunca, Naruto!- El felino sonrió enseñando todos los dientes

- Vamos, al menos denme una pista…- El Namikaze adoptó un semblante pensativo, tratando de descubrir qué le ocultaban sus amigos ante la confusión del gato y la incredulidad de la princesa

"De… ¡¿De verdad?!" Rimururu quedó atónita al ver que su amigo era incapaz de darse cuenta de que Artemis le habló

- Oye, ¿y quién dijo eso?- Volteó a su alrededor, tratando de encontrar el origen de la otra voz

- Fui yo, Naruto- Dijo serio el felino albo

- Vamos, Artemis…- Naruto sonrió confiado -Tú no puedes hab…-

Entonces, los otros dos protagonistas de la primera gran aventura de Naruto suspiraron al darse cuenta de que el Chunin de Konoha y Kiri por fin se había dado cuenta de la nueva capacidad de su cuadrúpedo amigo, ya que lo sujetó entre sus manos para que se vieran directamente a la cara…

- ¡¿De verdad hablas?!-

- Sí…- Artemis se mostró con los ojos graciosamente entrecerrados

- ¡¿Cuándo?!- Parpadeó incrédulo al confirmarlo

- Creo que fue un deseo que le pedí anoche a una estrella fugaz que vi…- Contestó la castaña cruzándose de brazos -Al menos es lo único que se me ocurre-

- B-Bueno, creo que eso es bueno, ¿no?- Volvió a poner al gato en su hombro

- ¡Sí!- Asintió Artemis -Era muy molesto no poderme dar a entender-

- Azula y Touma se van a volver locos cuando los sepan- La princesa sonrió de forma maliciosa

- Seguramente- El Namikaze sonrió cómplice

- Pero puede que si están ocupados, no se den cuenta…- La sonrisa de la princesa se tornó pícara

- ¿Sigues con eso?- Naruto se mostró incómodo

- ¡No tiene nada de malo!- La castaña respondió exageradamente enojada -¡Me preocupo por ellos!-

"¿Por ellos o por saber qué va a pasar con ellos?" El rubio suspiró, resignado

- ¡Sentimos la tardanza!- El Hashiba fue el primero en hablar, mientras la castaña menor se posicionaba junto a él

"Vaya, siguen igual al parecer…" Rimururu se mostró decepcionada

- Ya estamos listos- Azula sonrió discreta

- Bien- La Daimyo de la Nación del Agua esbozó un rictus serio que le contagió a todos al instante -Como sabemos, hoy vamos a pelear por el destino de nuestro mundo, el hogar que nos hemos empeñado en proteger desde que la Guerra Cruzada inició…- Cerró los ojos por un momento -El día de hoy no partimos como un Ninja de Konoha, la Princesa de la Nación del Fuego, un Samurai de Shirin ni como la Daimyo de la Nación del Agua… Hoy somos cuatro jóvenes elegidos por el destino para dar lo mejor de nosotros, proteger este bello mundo que amamos y Shiryu se unirá a nosotros para lograrlo- Un destello fugaz se manifestó junto a Rimururu para revelar a Konril flotando cerca de ella -Porque lograremos salvarlo y a partir de ahí empezará la batalla final contra Nubes y el Tengun…- Colocó su mano derecha delante de ella, con la palma hacia abajo -¡No tenemos derecho a perder!-

- El esfuerzo de todos nuestros amigos, nuestras familias, compañeros de armas e incluso quienes ya no están con nosotros…- Touma apretó su puño derecho -Gracias a todos ellos es que estamos aquí, como la última esperanza de nuestro mundo para salvarlo de la destrucción…- Colocó su mano derecha sobre la de Rimururu, en la misma posición -No vamos a desperdiciar los esfuerzo de todos aquellos que no han ayudado para tener esta oportunidad para vencer al enemigo… ¡Es una promesa!-

- Esta vez no importa cuántas veces nos derriben…- Naruto sonrió desafiante -¡Vamos a levantarnos cuantas veces sea necesario y ganaremos!- Colocó su mano sobre la de sus amigos, adoptando una expresión seria -Todo lo que hemos luchado por proteger está en juego… ¡Y no vamos a rendirnos nunca!-

"Sin presión, Azula…" La chica se mostró firme a pesar de sentirse insegura por el asunto de su Emblema -Vamos a ganar, vamos a proteger este mundo y a nuestros seres queridos… No vamos a perder la esperanza sin importar lo que suceda- Posó su mano sobre la de los demás

- ¡Así es!- Artemis se unió al solemne juramento, bajando por el brazo de Naruto para posar su pata delantera derecha sobre la mano de la castaña menor -¡Ganaremos!-

- Díganme que no fui el único que escuchó hablar a Artemis…- A pesar de estar asombrado, el Hashiba mantuvo la compostura

- Lo que pasa es que ayer le pedí a una estrella fugaz el deseo de que pudiera hablar y al parecer se cumplió…- Rimururu sonrió discreta

- Oh, entiendo…- Touma asintió para sí mismo

- Así que ya puedes hablar aquí- Azula le sonrió amigable al gato -Creo que ya te habías tardado…-

Todos miraron incrédulos a la Princesa de la Nación del Fuego por su falta de asombro.

- ¿Qué?- La hija de Ozai se mostró discretamente enojada -Yo sabía que hablaba desde la batalla en Konoha, se los conté hace tiempo…-

- ¡Es verdad!- Naruto se dio una palmada en la frente -Lo había olvidado-

- La verdad… Pensé que era una alucinación tuya producto de tu fugaz muerte…- Touma ladeó la cara, apenado -Lo siento…-

- No te preocupes…- Replicó la chica, tranquila

- Bueno…- Rimururu se aclaró la garganta -Creo que ya es hora de irnos…-

- ¡Sí!- Los alumnos de Akahei asintieron involuntariamente coordinados.

El sol comenzaba a salir poco a poco por detrás de las montañas que rodeaban aquél lugar. Era una meseta plana y estéril en contraste con el denso bosque del entorno y la presencia de los intimidante huesos de la criaturas gigantes de origen desconocido que adornaban el lugar…

En ese sitio, en una tarima cuadrada elegante de material blanco rodeado por cuatro pilares en los que se enredaban dragones de roca, se encontraba una placa de metal oscuro en la cual se encontraba Shiryu, atrapado con grilletes en sus muñecas y tobillos, con sus extremidades superiores estiradas de forma incómoda sobre su cabeza.

Alrededor de la tarima se encontraban decenas de las Armaduras animadas con Chakra que eran el grueso de las fuerzas del Kingun, mientras que decenas de metros sobre ellos, se encontraba el imponente palacio móvil celestial, Serpentera. La imponente construcción avanzaba de forma lenta, hasta que lo que podría definirse como el centro del cuerpo del gigantesco dragón de metal se colocó justo sobre la tarima…

- ¿Cuántos son?- Kasumi Suikyou volteó a ver expectante a Kushina, que lucía un uniforme Jounin estándar de la hoja y llevaba su largo cabello atado en una coleta alta

- Son…- La Uzumaki cerró los ojos para poder percibir a los enemigos -Unas 40 Yoroi reanimadas con Chakra…- Se estremeció de repente -En esa cosa se sienten tres Chakra, uno gigantesco, otro que no puedo determinar bien y el último es realmente siniestro… Pero aquí, sólo son los Chakra de las Yoroi-

- Deben tratarse de Nubes, Choun Shiryu y Diva, respectivamente- Darui entrecerró la mirada, enfocado en la sombra que ocultaba el cielo en la mayor parte de la zona…

Escondidos a lo largo de los bordes escapados de aquél lugar, se encontraban las fuerzas del Ejército del Mundo Humano, mirando con una mezcla de miedo e incredulidad las dimensiones de la imponente base del Tengun.

- Es ese…- Hiruzen Sarutobi endureció la mirada, al ver cómo la sombra de la imponente construcción ensombrecía el área -Serpentera…-

- Shiryu-sempai…- Hinata y Nami miraban consternadas la forma como Shiryu se encontraba cautivo

- Son unos desgraciados…- Kakashi Hatake miraba fijamente al pelinegro, que sólo vestía un pantalón negro -Al parecer lo dejaron ahí toda la noche…-

"Shiryu…" Kurenai estaba al borde del llanto

- Aguanta, hermano… Pronto te liberaremos- La Kankichi endureció la mirada, ubicada junto a Nelliel

- Se detuvo- Sunset Shimmer y la afamada Sannin Tsunade, voltearon a ver confundidas a Karen, quien mantenía la mirada fija en el Palacio de Nubes…

Reflejado el escenario en aquél enorme vitral en la sala del trono, ubicada en el centro de la imponente estrella de cinco picos que sostenía Serpentera en su lomo, el Rey Dragón Demonio miraba expectante el lugar…

Sentado en su trono, se mantenía con discreta sonrisa mientras la sonriente Diva lo franqueaba por la izquierda y la gata Luna se encontraba sobre la cabeza de la tétrica mujer. Ambas féminas sonreían; la Sombra Sangrienta lo hacía de forma discreta, mientras que la felina claramente se burlaba de la situación del aparentemente indefenso Shiryu.

- Parece ser que no será un día del todo tranquilo…- La Sombra Sangrienta afiló su sonrisa

- Pero… Será muy divertido- Nubes suavizó su expresión -Al parecer, el sol ya está saliendo… ¡Es hora de empezar, Choun!-

De las fauces del gigantesco dragón de metal, comenzó a descender suavemente la Espadachín Legendaria, hasta posarse en la tarima sin hacer ruido alguno, delante de su alumno…

En ese momento, Shiryu abrió los ojos para encontrarse frente a frente con su antigua maestra.

- ¿Y bien, Shiryu?- Choun Shiryuu entrecerró la mirada, expectante -Finalmente ha amanecido… Y espero que no hayas olvidado que te ofrecí beber de mi sangre de dragón para unirte a mis soldados… ¿Qué has decidido?-

- ¡Si quieres saber mi respuesta, libérame!- Replicó el azabache, firme

- De acuerdo…- Levantó su mano derecha y chasqueó los dedos, para luego aparecer aquél cáliz dorado en el aire y tomarlo con delicadeza.

En ese momento, los grilletes se abrieron de golpe, con lo que Shiryu cayó al suelo, arrodillándose ante la fatiga y la falta de alimento, además que en su breve cautiverio apenas había podido consumir agua… Respiraba agitado, tratando de normalizar en lo posible su condición.

- Muy bien, Shiryu…- La Espadachín Legendaria le acercó el cáliz al azabache, mirándolo con sutil desprecio -Esto no es un juego como los que hacía Orochimaru… Una vez que consumas mi sangre, habrás vendido tu alma para siempre…-

- Dámela…- Tomó el cáliz con la mano temblorosa, mirando el líquido carmesí contenía, antes de cerrar los ojos y tomarlo de un trago "Infernape… ¡Dame fuerza!"

Todos los que estaban ocultos a lo largo y ancho del terreno, miraban desconcertados lo que estaba haciendo el caballero del dragón, tomando el contenido de aquél cáliz ante la mirada fría de la Shogun del Kingun. Shiryu agachó la cabeza, mientras sentía cómo el líquido entraba en su cuerpo, quedando sus ojos ocultos entre la sombra que producía su cabello… Y de inmediato levantó el rostro al cielo, mientras sus músculos se hacían más grandes de golpe y sus ojos quedaban por completo en blanco, al tiempo que lanzaba un alarido al cielo mientras varias venas se remarcaban por su cuerpo y al liberar su Chakra por todo su cuerpo, su cabello se elevaba de forma violenta…

- ¡Woooaaaaaaahhhhhhh!-

- Eres un estúpido, Shiryu…- La alba sonrió de forma sutil -Mi sangre de Dragón puede someter incluso el alma más firme… Seguramente creíste que podrías superarla y liberarte, pero eso es completamente imposible, así que no importa que tu plan haya sido luchar contra mi sangre, porque ya no tienes salvación… ¡Te tengo en mis manos!-

La Espadachín Legendaria miraba con clara satisfacción cómo el cabello de su antiguo alumno adoptaba un tono banco al igual que el suyo y los ojos de Shiryu reaparecían en su esclerótica, reflejando el mismo tono gris con pupila alargada que el de ella y más que eso, mostrando un rostro feroz y siniestro, con una mirada más como de una bestia salvaje que como de un ser humano…

- ¿Qué ocurrió?- La Yuuhi se mostró desconcertada y asustada -La apariencia de Shiryu cambió…-

Todos miraban entre incrédulos y preocupados el tan repentino como violento cambio del Caballero del Dragón. Fue impactante para todos salvo contadas excepciones como Karen del Oeste, el ver cómo Shiryu había accedido a consumir el contenido de aquél cáliz por voluntad propias…

- Después de tomar el contenido de ese cáliz… ¡Parece ser otro individuo!- Exclamó contrariado Kakashi, analizando al alumno de Ryu con su Sharingan

- S-Su Chakra… Se ha tornado siniestro- Los líderes voltearon a ver con creciente desconcierto a la Uzumaki

- ¿Qué quieres decir?- Makoto Kino cuestionó, desconcertada

- Shiryu despide un Chakra siniestro distinto al suyo- Kushina cerró los ojos para percibir mejor lo que deseaba explicar -Es como si el Chakra de esa mujer lo hubiera invadido desde el interior…-

- ¿Qué?- Murmuraron quienes escucharon las palabras de Kushina, atónitos

- Quiere decir que ha sido poseído por el Chakra de Choun Shiryuu- Darui se mostró con creciente impotencia

- Pero si fue al consumir el contenido de ese cáliz… ¿Lo hizo por voluntad propia?- La rubia Sannin sólo pudo negar incrédula de forma casi imperceptible

"Shiryu-sempai…" Hinata y Nami simplemente no podían creer lo que estaba pasando

"Hermano… ¡¿Por qué?!" Ukitsu apretó los dientes y los puños, incapaz de comprender al Caballero del Dragón

- ¡Tengo que ayudarlo!- La experta en ilusiones de Konoha se levantó de forma violenta para ir en ayuda del hombre que le gustaba.

Cuando dio el primero paso, un brazo le cortó el paso. Volteó a ver quién le impedía seguir y se encontró con la pelirroja mujer demonio, que mantenía su mirada fija en el alumno de Ryu.

Choun Shiryuu, por otro lado, se mostraba confiada y satisfecha. Había logrado someter a su otrora alumno para cubrir su vergüenza y eso la complacía, ya que sabía lo que eso significaba para los humanos que ocultos en el entorno esperaban para tener una oportunidad para rescatar a Shiryu…

Oportunidad que ella les había quitado.

- Hay varios humanos ocultos en toda el área… Al parecer pensaron que podrían rescatarte sin saber que ya estabas condenado…- La Shogun del Kingun le dio la espalda a su alumno para alternar su mirada por todo el terreno -Pero ahora puedes matar a cualquiera de ellos como si pisaras insectos… ¿Cierto?-

Pero en ese momento, la alba volteó a ver a su presa, ya que pudo percibir que en el interior de Shiryu, a pesar de que su Chakra prácticamente lo había invadido por completo, quedaba una pequeña pizca del Chakra de su alumno, que al parecer se resistía a ser devorado por su poderoso Chakra Reisenryu…

- Veo que hay una ínfima parte de ti que se opone a tu destino…- La imponente mujer endureció la mirada -Y al parecer es por eso que tus heridas no se ha curado y tu Chakra no recupera sus niveles normales…- Esbozó una sonrisa sutil -Pero eso no importará dentro de poco…- Chasqueó los dedos, produciendo sobre ella un vórtice oscuro del que emergió una versión oscurecida de la Armadura del Dragón -Ahora, quiero que uses esa armadura y mates a los humanos… Seguramente la hija de Tier Harribel está por ahí, así que quiero que ella sea la primera de tus víctimas…-

Choun Shiryuu recuperó su expresión dura al darse cuenta de que Shiryu se limitó a verla expectante mientras comenzaba a respirar visiblemente agitado.

- Veo que tratas de resistirte- La alba se mantenía quieta -Entonces adelante, si tratas de resistir el Chakra Reisenryu dentro de ti, lo único que conseguirás será morir debido a que tu cuerpo no podrá con semejante carga… Si no vas a obedecer, no me sirves para nada… ¿Hm?-

Shiryuu notó que el Chakra original de Shiryu comenzaba a crecer lentamente en su interior y de forma gradual, una bruma roja empezaba a surgir de su cuerpo.

- Si sigues resistiéndote, morirás…- De la ira, choun Shiryuu pasó al desprecio

- ¡Aaaaahhhhhhggggg!- De golpe, una estallido de Chakra liberó una gran cantidad de esa bruma roja de Shiryu, quien se desplomó al suelo recuperando el color original de su cabello y cayendo al suelo con los ojos en blanco

- ¡Oh, no!- Kushina llamó la atención de todos al cubrirse la boca mientras traicioneras lágrimas escapaban de sus ojos

- ¡¿Qué sucede?!- Preguntó Hiruzen, con incertidumbre

- El Chakra… El Chakra de Shiryu ha desaparecido-ttebane…- Aquellas palabras dejaron horrorizados a todos por lo que significaban

"¡No!" Kasumi Suikyou se mostró visiblemente contrariada ante el creciente pesimismo de casi todos los presentes "Sin él, ya no se podrá ejecutar La Luz de los Cinco Colores…"

- Ya no lo soporto más…-

Ukitsu estaba por saltar al campo de batalla, pero ante la expectación de la mayoría, Roshi le cortó el paso estirando su brazo izquierdo delante de ella.

- ¡¿Qué hace?!- La morena encaró entre desconcertada y molesta al anciano, que no apartó la mirada de Shiryu -¡Tengo que ayudar a mi hermano!-

- No te precipites, Ukitsu- El Maestro Roshi se mostró serio -Te enseñé a analizar la situación más allá de lo que se ve a simple vista…-

- P-Pero…- Replicó insegura la chica, claramente consternada.

Entre las fuerzas del Ejército del Mundo Humano se extendía una sensación de incertidumbre ante la aparente muerte de Shiryu. Sin él, no sería posible realizar la luz de Los Cinco Colores y no habría posibilidades de enfrentar al Tengun…

- Al final, usar mi sangre en ti sólo fue un desperdicio…- Choun Shiryuu miraba a su otrora alumno tendido en el suelo, inerte -En fin…- Desenvainó su arma, mientras alternaba su mirada en el escarpado terreno -Sólo queda deshacerme de los humanos que pensaron ingenuamente que podían rescatarte…- Comenzó a caminar hacia el frente, cuando sintió que su pie izquierdo se detenía en seco -No puede ser…- Volteó detrás suyo, para encontrarse con Shiryu sujetando su tobillo izquierdo con la mano derecha

- De hecho, tu sangre me ayudó bastante…- Un aura brillante e imponente se manifestó alrededor del Caballero del Dragón -Y ahora siento que podría matarte…- La naciente sonrisa en el rostro de Shiryu se alargó -Como si pisara a un insecto-

Todas las fuerzas del Ejército Humano miraban con expectación al Caballero del Dragón deteniendo a Choun Shiryu y hacer que la intimidante mujer volcara toda su atención en él…

- Hermano…- Ukitsu esbozó una sonrisa un tanto rara por la incredulidad de ver a su hermano vivo -¡Shiryu!- Inevitablemente se soltó a llorar

- ¡Imposible! ¡Tu Chakra había desaparecido!- La alba endureció su expresión de forma marcada -¡¿Cómo puedes seguir vivo?!-

- Es muy simple… El Octavo Sentido- Aquellas palabras dejaron atónita a la Shogun del Kingun

- ¡¿Qué?!- El Aura de Shiryu a su alrededor aumentaba tanto de brillo como de tamaño

- Ryu me contó sobre la experiencia cercana a la muerte que permite alcanzar un nuevo nivel en la compresión del Cosmos, la cual supuse que podría tener si aceptaba caer en tu trampa… ¡Eso es el Octavo Sentido!- El Cosmos de Shiryu estalló de forma violenta, al punto de empujar a Choun Shiryuu varios metros hacia atrás

- ¡Imposible!- Bramó la Dragón, incapaz de resistir la fuerza de la expansión del Cosmos de su enemigo.

La Shogun del Kingun sólo se detuvo en su trayectoria cuando fue detenida por varias Yoroi de su tropa, reincorporándose para observar entre fascinada e intimidada el imponente poder que rodeaba a Shiryu…

Aquél resplandor de su Cosmos era tan grande que deslumbraba a las fuerzas del Ejercito del Mundo Humano, teniendo que cubrirse para no ser enceguecidos por aquella luz esmeralda que el pelinegro emitía en todas direcciones.

- ¡¿Cómo es posible que ese Cosmos se haya vuelto tan grande?!- Gritó Choun Shiryu al borde de la locura

- Mientras mi alma luchaba contra el Chakra de tu sangre y me acercaba a la muerte, la fuerza de mi lama me permitió llegar a un nuevo nivel en la compresión de mi Cosmos, permitiéndome expandirlo a otras dimensiones… ¡Y así pude deshacerme de tu sangre en mi cuerpo!- Replicó serio Shiryu, endureciendo la mirada

- Ya me harté de ti, Shiryu…- La alba respiraba agitada debido a la ira que sentía -¡De mi cuenta corre que acabes en el infierno!-

La alba extendió su mano derecha hacia el pelinegro con los dedos al frente, liberando sus mortales garras en un parpadeo apuntado directamente hacia el pecho de Shiryu… Y las garras se detuvieron en seco en los pectorales del Caballero del Dragón, incapaces de atravesar la carne, ante la incredulidad total la Shogun del Kingun.

- ¡Imposible!- Bramó atónita la Espadachín Legendaria.

En ese momento, Shiryu tomó con su mano izquierda las uñas de Choun Shiryuu y las jaló violentamente junto a su dueña con una fuerza tal, que la alba no tuvo tiempo de reaccionar al golpe que el azabache le dio con un puño derecho justo al centro del rostro apenas la tuvo al alcance, enviándola a impactar contra el suelo, quedando incrustada mientras una nube de polvo tan enorme como efímera se produjo con el choque…

Al ver que su líder quedó tendida en el suelo, las Yoroi animadas con Chakra se lanzaron de inmediato contra Shiryu, quien se arrojo de frente contra los nuevos enemigos.

- P-Pero… ¡Es increíble!-

Ukitsu miraba asombrada cómo su hermano destrozaba a las armaduras solamente atravesándolas con sus manos y partiéndolas con simples patadas o agitando los brazos sin necesidad de algún ataque especial, simplemente con la fuerza que le daba a su cuerpo el brillante Cosmos a su alrededor. No sólo la Vasto Lord, sino que casi todos los integrantes de las fuerzas del Mundo humano miraban asombrados la facilidad con la que el Caballero del Dragón despedazaba a las armaduras, cuyos restos se elevaban al aire ante el inigualable Cosmos de Shiryu.

- Ese es el poder del Cosmos ardiendo al máximo…- El Maestro Roshi llamó la atención de todos a su alrededor, mientras miraba fijamente la exhibición del azabache -Elevando su Cosmos más allá de su límite, la carne y la sangre puede romper cualquier limitación…-

- Maestro Roshi…- Ukitsu volteó a ver a su segundo maestro -¿Usted sabía lo que planeaba mi hermano?-

- Pues…- El anciano con gafas de sol se cruzó de brazos -Era muy peligroso arriesgar su vida hasta ese punto, pero me alegra que lo haya logrado- Sonrió confiado -Al parecer ellos pensaron igual-

- ¿E-Ellos?- Murmuró la morena, desconcertada

- Jamás te perdonaré esto…- La Espadachín Legendaria -¡¿Cómo te atreviste a tocarme?!-

Shiryu cayó de pie, al borde de la tarima, mirando desafiante a la Shogun del Kingun, quien bramaba furiosa ante la nueva humillación de su otrora alumno. A sus costados, las Yoroi se disponían a atacar al Caballero del Dragón, quien permanecía frío, aparentemente listo para el combate.

- ¡Voy a enviarte al otro mundo en este preciso momento!- Dio el primero paso al frente, a lo que sus soldados empezaron a avanzar hacia Shiryu

- ¿Vas a enviarme?- Shiryu sonrió de forma sutil -Ni siquiera te has dado cuenta de lo que pasa debajo de nosotros…-

Choun Shiryuu endureció su expresión, para enfocar el suelo, notando atónita cómo la tierra comenzaba a resquebrajarse de forma notoria justo bajo los pies de los seres artificiales, que pronto salieron proyectados varios metros hacia arriba para luego despedazarse ante la incredulidad tanto de la alba como de las fuerzas del Ejército del Mundo Humano, emergiendo Naruto segundos después de la tierra, con un Rasengan en su mano derecha que parecía estar rodeado por un Shuriken que giraba a la misma velocidad…

- ¡Imposible!- La cercana al Rey Dragón Demonio negaba incrédula mientras luchaba contra la corriente de viento producida por el Jutsu Fuuton -¡Es Naruto…!-

- Así que sigue con vida…-

Nubes sonrió animado al ver al único ser que podría desafiarlo pararse delante de Shiryu, mirando fijamente a su subordinada con aquellos ojos fieros. Diva se cruzó de brazos y esbozó una sonrisa suave mientras se encogía de hombros ante la incredulidad de la felina sobre su hombro.

- Los muertos me dieron el mensaje correcto… Naruto-kun es el factor que va a ser molesto- La Sombra Sangrienta asintió varias veces de forma casi imperceptible

- Esos ojos- Nubes le tomó interés a la expresión fiera del Namikaze -Han cambiado… ¿Será que ahora es más agresivo?-

- ¡Naruto!- Shiryu llamó la atención de su amigo, quien volteó a verlo sobre el hombro.

En ese momento, del agujero que se había formado con el Jutsu del rubio salieron Azula, Artemis y Touma con Rimururu en brazos mientras Konril flotaba cerca de ellos. Pronto los recién llegados se acercaron a su amigo para quedar en un único grupo.

- Tardaron un poco- El azabache se mostró serio

- Es que sentimos cómo tu Chakra si bien parecía desaparecer, no lo hizo tan rápido y sabiendo cómo eres, sabíamos que te levantarías de nuevo, por eso esperamos- El chico sonrió firme

- Comprendo, gracias por confiar en mí, Naruto- Shiryu asintió

- Naruto no fue el único que confió en ti, Shiryu- Azula miró de reojo al mayor de sus compañeros, cruzada de brazos

- Sabíamos que no te dejarías vencer sólo por ese Chakra extraño, porque siempre has salido adelante en los momentos más difícil- Agregó Touma -Además… Hierba mala nunca muere- Los dos alumnos avanzados de Ryu se sonrieron entre sí

- Así es…- Rimururu se acercó mientras comenzaba a curar el cuerpo del Caballero del Dragón con su Ninjutsu Médico -Pero hablaremos de eso después, ahora debemos prepararnos para nuestro plan…-

- ¿Plan?- Repitió el pelinegro con discreta sorpresa.

Si bien muchas Yoroi habían sido destruidas en segundos, otras más se mantenían de pie y poco a poco comenzaron a reincorporarse para disponerse a combatir. Apenas se reunieron varias, se lanzaron de lleno hacia el Equipo Ryu, adelantándose una para atacar directamente a Shiryu...

Y el torso de esa armadura fue atravesado de golpe por aquella espada de empuñadura con forma de llama, la cual se clavó en el suelo mientras las extremidades de la Yoroi salían proyectadas en todas direcciones.

- ¡Estamos a mano!- Sunset cayó junto a la espada Rayearth, tomándola de nuevo con su mano derecha mientras le sonreía al serio Shiryu

- ¡Sunset!- Naruto le gritó a su amiga

- ¡Ya nos estábamos entumiendo mientras esperábamos…!- Replicó la chica demonio

- ¡Adelante!- Kakashi Hatake, Seiji Date y Kuvira emergieron de los escondites, encabezando las numerosas fuerzas del Ejército del Mundo Humano

- ¡Woooaaaahhhhhh!- Fue el gritó lanzado por la mayoría de los combatientes mientras entraban al campo de batalla

- ¡Vamos, Hina-chan!- La Uchiha del Equipo Ryu manifestó su Mangekyou Sharingan

- ¡Sí, Nami-chan!- La Hyuga del Equipo 7 dejó ver su único Bouenkyou Byakugan

- ¡Es hora!- Ukitsu se lanzó al frente junto a su maestro

- ¡A la carga!- Sasuke lideraba a su particular tropa, ante el asentimiento de Keiko, Charla, Greymon y Jutaimme

- ¡Shizune y yo lideraremos al Equipo Médico!- La famosa Sannin Tsunade tomó la palabra en su carrera al frente, junto a su estudiante -¡Quien sea herido será atendido en la medida de lo posible!-

Los Genin de la Generación de Naruto, Kurenai Yuuhi, Asuma Sarutobi, Darui, El Jounin Yamato, Mei Terumi, Ao, Baki, Temari, Kankuro, inclusive el Sandaime Hokage, así como Umi Ryuzaki, Fuu Honouji, Kayura, Xiu Lei-Huang, Shin Mouri, Akatsuchi, Ami Mizuno, Makoto Kino, Guila, Zuko, Mei, Ty Lee, Presea e incluso gente como la anciana Genkai, Kushina Uzumaki, Ursa y resaltando la presencia de Ozai el Señor del Fuego en el campo de batalla, entre varios otros más…

- ¡Es hora de poner a esas cosas en su lugar!- Raging Demon le dio la espalda a Naruto para incorporarse a la batalla

- ¡Buena suerte!- La respuesta que obtuvo Naruto fue que la chica demonio levantó su puño izquierdo sin detenerse en su trayectoria

- ¿Por qué no nos unimos a la batalla?- Shiryu volteó a ver a Touma en búsqueda de la respuesta

- Pues…-

- Es porque ustedes tienen una misión más importante…- El azabache se sorprendió al reconocer la voz de Kasumi Suikyou, mirándola sorprendido mientras se acercaba a ellos a paso firme -No hay tiempo para nostalgia… ¡Toma esto!- Shiryu atrapó con su mano derecha el Emblema de la Amistad -Es oficial, estás graduado como alumno avanzado de Ryu y todo eso, ahora cierra los ojos y toma tu Emblema en tu mano mientras piensas en tus lazos importantes…-

- Mis lazos…- El pelinegro repitió desconcertado, pero siguió la indicación de inmediato

- Es muy simple- Rimururu sonrió animada -Sólo deja que fluyan tus sentimientos más intensos…-

"Ah…" Azula ahogó una expresión de sorpresa "Soy, soy una basura…" Avergonzada, agachó la cabeza mientras Shiryu finalmente cerraba los ojos "Acabo de desear que el Emblema de Shiryu no brille…" Se mordió el labio de forma discreta "Porque así… Porque así no sería la única"

Azula se limitó a ver fijamente el puño derecho de Shiryu, dentro del cual comenzó a brillar una intensa luz azul bastante intensa que alegró a los otros portadores de los Emblemas…

- ¡Lo lograste, Shiryu!- Naruto sonrió triunfal

- ¡Ahora si estamos los cinco portadores de los Emblemas y podremos realizar la Luz de los Cinco Colores!- Rimururu se mostró optimista, provocando sin saberlo un escalofrío brutal en la aparentemente indiferente Princesa de la Nación del Fuego

- Miserables…-

Choun Shiryuu terminaba de recuperarse del shock tras enterarse de que Naruto seguía con vida. Respiraba realmente agitada por la rabia que brotaba desde lo más profundo de su ser y que apenas podía contener tanto por la forma como Shiryu había logrado eliminar su sangre de él y peor aún, que había aprovechado para volverse más poderoso…

- Kh…- Apretaba los dientes, con clara ira -Shiryu, Naruto, no paran de hacerme enfurecer…-

¿Qué ocurre, Shiryuu?

Por un momento, todos se detuvieron en el campo de batalla, ya que la tan infantil como siniestra voz del Rey Dragón Demonio resonó por toda la zona a través de las fauces de Serpentera.

- Nubes-sama…- La alba orientó su mirada hacia el palacio

- Tranquila, Shiryuu- Nubes se reclinó en su trono, con las manos detrás de la nuca y cruzando las piernas -No importa lo que hagan, esos seres inferiores jamás podrán ingresar en Serpentera… Ahora, con tu poder debe bastar para acabar con todos esos despreciables humanos, así que muéstrale el camino al infierno a todo aquél que intente llegar a mí…-

- S-Sí…- Asintió más relajada la Shogun del Kingun -Lo siento, Nubes-sama…- Regresó su atención al campo de batalla donde las Yoroi combatían a los humanos -Tiene toda la razón, ahora mismo acabaré con estos molestos insectos sin dejar ni uno vivo…- Adelantó su pie derecho mientras su Chakra Reisenryu comenzaba a expandirse hacia el frente, como una mancha voraz que tenía la intención de capturar a los humanos -¡Los destrozaré dentro de mi Reisenrou!-

El Chakra moldeado en forma de espiral a ras de piso se dirigía imparable hacia los humanos, que no se habían percatado del hecho hasta que faltaban poco metros para llegar a ellos y era evidente que ninguno de ellos podía pararlo…

- ¡Cuidado!- Presea, luego de partir una Yoroi a la mitad con ayuda de una espada, fue la que puso en alerta al Ejército del Mundo Humano del inminente poder

- Pero qué…-

Choun Shiryuu se mostró incrédula, ya que la punta de un bastón se posó en el piso para encontrarse con su flujo de Chakra y lo disipó en seco. Levantó su sorprendida mirada para encontrarse con Karen del Oeste caminando tranquilamente hacia ella mientras giraba su Sansetsukon con su mano derecha a su costado para terminar de tomarlo con firmeza y apuntarle con él.

- Ellos están ocupados, así que si quieres combatir contra alguien, aquí estoy yo, Choun Shiryuu…- La pelirroja se detuvo una vez que estuvo separada de la Shogun del Kingun por un par de metros

- Ka-Karen del Oeste… ¡¿Qué haces aquí?!- Elevó violentamente su Chakra entre furiosa y sorprendida

- Vaya, para aparentar ser un témpano de hielo, desbordas tu Chakra de forma bastante violenta y descontrolada…- La Guardiana Espiritual sonrió de lado mientras su enemiga reprimía el poder a su alrededor -¿Qué ocurre?- Karen entrecerró la mirada -¿Me subestimas como para reprimir tu Chakra? A Shiryu y Naruto no temes mostrarles tu poder, ¿por qué me lo ocultas a mí?-

- Kh…- La alba se mostró contrariada

- ¿Es que ya se te acabaron las ganas de combatir?-

- Ahora…- La Shogun del Kingun desenvainó su Katana de golpe -¡Ahora verás!-

Choun Shiryuu se lanzó de golpe hacia su enemiga lista para asestarle un tajo, apuntando a su cuello, pero la hoja de su arma fue detenida en seco por el bastón de la mujer demonio, enfrascándose de inmediato en un duelo de fuerza.

- Es curioso que ahora me ataques de frente, a diferencia de la ocasión anterior- Karen sonrió de forma discreta

"La ocasión anterior…" La Shogun del Kingun se mostró sorprendida ante esas palabras…

El cielo del Makai dejaba ver una oscuridad casi infinita, salvo por el reflejo rojizo de los océanos de lava que le daba un aire al color de la sangre. Particularmente, en un área rocosa cercana a uno de esos enormes lagos de magma ardiente, se encontraba una imponente construcción consistente en una torre de cientos de metros de altura, que resaltaba por toda el área, el llamado Sky Pillar, conocido entre todos los seres de ese mundo por ser la base del Maryuou Nubes.

El interior del lugar se mostraba como un palacio imponente de fino acabado y elegantes decoraciones, haciendo un marcado contraste con lo que se esperaría de un mundo barbárico como era el mundo de los demonios…

Particularmente, en la sala donde se encontraban, el comedor principal, cuya mesa era de una roca pulida de color negro, al igual que los asientos, había una cúpula en la que se encontraba un imponente domo de cristal, cuyo vitral mostraba la imagen de un siniestro dragón azulado derrotar a varios enemigos en medio de sus llamas oscuras.

Frente a frente, separados por las decenas de metros de largo de la mesa, una joven Karen que carecía de su larga trenza, así como el Rey Dragón Demonio flanqueado por Choun Shiryuu y Diva, se encontraban degustando un banquete mientras el Tercer Rey era atendido por atractivas sirvientas de exuberantes anatomías y variados rasgos, mientras que la Guardiana Espiritual recibía un trato prácticamente igual por parte de agraciados sirvientes de trabajados cuerpos que no tenían reparo en atenderla de forma devota…

- ¿Sucede algo, Karen?- Nubes se mostraba serio al ver que la pelirroja se había levantado de su asiento de forma violenta, asustando a los sirvientes que estaban cerca de ella

- Me retiro… Sabía que fue un error venir…- La mujer se dio media vuelta y comenzó a dirigirse a la salida

- Espera…- El peliazul cerró los ojos y ante la mirada de sus dos más cercanas colaboradoras, Karen se detuvo, aunque sin voltear -Te tengo en alta estima, Karen… Eres una guerrera excepcional y me gustaría que siempre trabajaras para mí…- El Rey Dragón Demonio sonrió de forma sutil -La Sin Sword que hiciste para mí es simplemente perfecta y de hecho tus demás creaciones son simplemente asombrosas… Todas son auténticos tesoros que hacen honor a tu sobrenombre de 'La Creadora Maestra' e incluso comienzan a inspirar a más fabricantes de armas por el Makai y el Ryukai-

- La Sin Sword es mi mayor decepción, ya que no es valiosa por su propio poder en sí, sino por el que usted le proporciona con su gigantesco Chakra…- Volteó a ver sobre el hombro al Rey de Dos Mundos -Que usted me diga que es perfecta, sólo me hace darme cuenta de que si me quedó aquí, me estancaré-

- ¿Ni siquiera lo pensarás un poco?- Nubes se mostró serio

- Aunque la oferta provenga del Maryuou Nubes, el gobernante de dos mundos, no quiero perder la libertad que defendí con mi vida luego de la caída de Eliah…- Nuevamente le dio la espalda al Rey Dragón Demonio

- Bueno, con ese enorme poder que escondes estás en posición de negarte…- Karen cerró los ojos -Estoy consciente de tu verdadera capacidad, ya que fuiste la única superviviente del Imperio de las Máquinas luego de la Guerra contra Grüntal y a pesar del tiempo, fue el bastión del Panzer Kunst el que terminó por caer…- De nuevo el aparente infante, sonrió de forma marcada -Además, si te soy honesto, ahora que tengo la Sin Sword, lo único que realmente me interesa de ti es tu poder…- Volteó hacia el horizonte donde era visible el hostil paisaje oscuro del Makai -Eventualmente iniciaré una guerra para traer el día y la noche a mis dominios y me gustaría que formaras parte de mis fuerzas, bien podrías competir contra el Kami no Senshi en turno por el mando del ejército más fuerte… ¿Qué dices?-

- Terminé mi labor aquí… ¡Gracias, Nubes-sama!- Y con pasos discretos, Karen del Oeste terminó por abandonar el lugar

- Infeliz…- La alba se mostró furiosa y amagó con lanzarse al frente, pero el brazo derecho de su señor le cortó el paso

- Calma, Shiryuu- Nubes cerró los ojos -Karen sabe que no puede hacer nada contra mí y por eso eligió marcharse… Además, la vida de los demonios es muy larga-

- Puede que se aburra y termine por cambiar de parecer- Diva le restó importancia al asunto, pero su compañera desapareció súbitamente

- Hm- Nubes negó con la cabeza -Shiryuu es muy impulsiva-

- Y que lo diga, Nubes-sama- La Sombra Sangrienta lanzó una risilla.

Karen continuó su camino por aquél extenso pasillo que conducía a la salida, cuando dejó de caminar y se enfocó al frente.

- ¿Qué quieres?- Sin voltear, sabía que era Choun Shiryuu quien estaba detrás de ella, alejada un par de metros -Puede sentirse tu sed de sangre por todo el lugar… ¿Vienes a matarme? ¿Lo haces por convicción propia o Nubes te ordenó hacerlo?-

Choun Shiryuu entrecerró la mirada y sin más, en un instante desenvainó su Katana y se arrojó al frente para lanzar dos tajos cruzados en la espalda de Karen. La sangre se elevó al techo del lugar, salpicando de azul sutilmente. La alba se mostró confundida puesto que aquella mujer ni siquiera intentó defenderse, pero pronto la presencia de la punta del Sansetsukon a centímetros de su rostro la regresó a la realidad.

- De acuerdo… Ofendí a Nubes al rechazarlo así- La pelirroja endureció la mirada, mientras en su espalda se podía ver una sangrante herida en forma de X -Y ésta será mi disculpa por ello…- Se volteó de golpe -Pero si quieres llegar más lejos…- La sirviente de Nubes ahogó una expresión de temor al ver la notoria fiereza en los ojos de la Guardiana Espiritual -¡No me contendré como lo hago ahora!-

"Esta mujer que incluso enfrentó a Nubes-sama para defender su libertad… ¡¿Qué hace del lado de los humanos?!"

- Ésta vez no hay cortesía, Choun Shiryu- Karen del Oeste sonrió de lado.

Ambas retrocedieron un par de metros para tomar distancia, pero de inmediato la alba saltó varios metros para tomar ventaja y disponerse a atrapar a Karen con su Jutsu; pero cuando estaba por lanzar su Chakra luego de tomar vuelo con su mano derecha, la Guardiana Espiritual ya estaba cerca de ella, liberando las tres barras de su Sansetsukon para lanzarle un golpe frontal que forzó a la Dragón a cubrirse con su arma, impidiendo que tuviera tiempo para ejecutar el Jutsu.

"¡Es muy veloz!" Pensó consternada la Shogun del Kingun mientras comenzaba otro duelo de fuerza.

Con el grupo de los alumnos avanzados de Ryu, Shiryu terminaba de escuchar la explicación de Kasumi Suikyou, para luego colgarse su emblema y prepararse a luchar contra los enemigos.

- ¿A dónde vas, Shiryu?- Preguntó expectante Rimururu, al notar que el azabache se alejaba del grupo

- Los Ninja y demás guerreros pueden encargarse de las Yoroi del Kingun, pero Choun Shiryuu no tiene comparación con esos enemigos… Tengo que derrotarla- Replicó serio el joven de ascendencia Samurai

- Sí, pero…- Replicó insegura la Daimyo

- No se preocupen por eso…-

La tía de Touma se limitó a señalar una de las paredes de aquél valle en medio del Cementerio de la Montaña, en la cual se manifestó de forma súbita un enorme boquete, el cual llamó la atención de todos. En ese espacio pronto se pudieron notar las figuras de Karen y Choun Shiryuu en un tercer duelo de fuerza, con un poder tal que el terreno a su alrededor se resquebrajaba y los fragmentos de roca y tierra se elevaban poco a poco al cielo.

- Shiryuu y Karen están…- Murmuró expectante el Caballero del Dragón

- ¿Cómo es eso posible?- Susurró atónita la castaña menor

- Karen-san puede enfrentarnos a Shiryu y a mí al mismo tiempo…- Naruto se mostró serio, llamando la atención de sus amigos salvo del mayor -Ella es realmente fuerte…-

- En verdad están bastante parejos- La castaña mayor parpadeaba incrédula

- Ésta es nuestra oportunidad- Touma llamó la atención de los demás -Ahora que el enemigo no está al tanto de nosotros-

- ¡Es verdad!- El rubio asintió -¡Todos nos dan ésta oportunidad y debemos aprovecharla!-

- Acabemos con esto de una vez- Azula se mostró decidida

- ¡Comencemos entonces!- Declaró Rimururu, ante la mirada firme de los cuatro alumnos avanzados de Ryu -Este es el lugar indicado…- Levantó la mirada, para notar que estaban justo debajo de la parte central del vientre de Serpentera…

A continuación, la Princesa de la Nación del Agua colocó sus manos en pose de oración y cerró los ojos, produciendo un círculo de luz que se extendió en ambas direcciones para unirse delante de ella, unos metros adelante. A continuación, debajo de Rimururu surgió un halo de luz que se extendió dentro del círculo, formando una estrella de cinco picos que resplandeció de forma intensa…

- ¿Qué pasa-ttebane?- Kushina se acercó al grupo, seguida de cerca por Ursa

- No interrumpan, están por iniciar el ritual para la Luz de los Cinco Colores…- Kasumi miró duramente a las dos mujeres, que se mostraron algo intimidadas por el gesto severo de la peliazul

- Ahora cada uno póngase sobre una punta de la estrella, a mi derecha va Naruto, luego Shiryu, después Touma y Azula cerrará el círculo conmigo, luego les diré lo que haremos…- Tras las palabras de Rimururu, cada uno tomó la posición indicada

- ¡Hermano!- Ukitsu con aquella caja de metal en la espalda se acercó, seguida por Kurenai

- Ukitsu…- Murmuró expectante el azabache

- ¡Ésta es la Armadura del Dragón que reconstruyó Karen-san!- La chica dejó caer la caja al suelo, produciendo un ruido intenso y cimbrando levemente la tierra -¡La ha llevado al límite de su desarrollo para luches con todo tu poder!- De forma extraña, la Kankichi miró seria a su hermano adoptivo -Hermano… Shiryu- Bajó por un momento la mirada, pero luego volteó a ver a Azula por un breve momento y luego clavó sus ojos en el azabache de nuevo -No entendía por qué estaba tan encariñada contigo desde el primer momento en que nos vimos, pero después de anoche me di cuenta de que estoy enamorada de ti- Aquella revelación sorprendió a casi todos los presentes, salvo a la indiferente Kasumi y a la ignorante Ursa -Y no importa qué camino elijas, yo siempre caminaré a tu lado, así que…-

En la parte frontal de la caja, había la efigie de un dragón, de cuyas fauces sobresalía una correa, la cual jaló Ukitsu de golpe para abrirla y liberar a la imponente armadura, que tenía la forma de un dragón volador complementado por unas imponentes alas de un dragón alado, la cual de inmediato se separó para recubrir a su dueño en apenas segundos, brillando imponente apenas terminó de envestir al azabache…

- Ukitsu, yo…- Shiryu estaba por hablar

- Hablaremos con calma cuando ganemos… ¡Porque vamos a ganar!- Luego de sonreírle a sus amigos, se dirigió de inmediato al campo de batalla, destrozando una Yoroi con un brutal puñetazo

"Sin temor por el resultado…" Azula volteó de reojo hacia Touma "Con un valor que ciertamente yo no tengo…"

- Cof, cof- Rimururu se aclaró la garganta para llamar la atención de todos -Muy bien, sé que lo de Ukitsu fue inesperado, pero vamos a lo importante… Ahora que los cinco tenemos nuestro emblema, debemos de tenerlo frente al pecho, fuera de la ropa o armadura según sea el caso…- Siguiendo la indicación de la Daimyo, los demás colocaron sus emblemas al frente de su pecho -La Luz de los Cinco Colores es un Jutsu muy particular, que usa el poder de nuestros sentimientos liberados a través de nuestros emblemas, por lo que sirve para reprimir el mal como tal, así como las anormalidades de la vida, debido a la pureza de los sentimientos de nuestros emblemas, lo que permite potenciar el Jutsu a niveles no vistos antes… Si lo realizamos correctamente, Serpentera, el Palacio Celestial, perderá su capacidad para moverse, será eliminada la barrera que lo recubre y protege, además de permitir que entremos y salgamos con Ninjutsu espacio-tiempo…-

- ¿Y cómo vamos a usarlo?- Cuestionó el Namikaze, intrigado ¿Solo nos paramos en la estrella y listo?-

- No- La castaña mayor volteó a ver a su amigo -Para ejecutar el Jutsu, necesitamos demostrar el color de nuestras almas a través de los Cinco Emblemas uno por uno… Cada color se convertirá en un pilar de luz que se elevará a lo más alto y una vez que los Cinco Colores sean liberados, su luz realizará el Jutsu, de ahí su nombre…-

- Pilares de luz…- El Arquero se mostraba atento

- Empezando conmigo, iremos liberamos una a una, la luz de cada emblema y una vez que estén las cinco, la Luz de los Cinco Colores será liberada- Continuó Rimururu -Empezaré por la derecha y luego de que sea liberada la luz de su emblema, tomen la mano izquierda a su costado y así liberaremos cada luz, para que un vez que se complete el círculo, pueda liberar el Jutsu…-

Los cuatro alumnos de Ryu se voltearon a ver entre sí.

"Yo seré la última…" Azula pasó saliva por la garganta para luego sonreír con clara intranquilidad -O-Oigan…- Los demás voltearon a ver a la Princesa de la Nación del Fuego por su tono de voz claramente nervioso -Y si… ¿Y si el Jutsu llegara a fallar? Digo… Hipotéticamente-

- Ya saliste con tus cosas- Naruto miró a su amiga con los ojos entrecerrados

- Pues…- Rimururu suspiró -Evitemos tener esa clase de pensamientos, ya que si realizo la Luz de los Cinco Colores sin el poder de los Cinco Emblemas, el Jutsu sólo tendrá mi poder y eso seguramente no le hará nada a Serpentera, ya ni hablemos de Nubes…-

- Sí, entiendo…- Asintió la castaña menor, con la mirada baja

- Azula, todos estamos intranquilos…- Touma posó su mano en el hombro de su amiga, sonriéndole de forma amistosa -Pero no ganaremos nada sintiéndonos así, ¿de acuerdo? Debemos tener confianza en que todo saldrá bien…-

- S-Sí… Tienes razón- Los amigos se voltearon a ver, para que Azula correspondiera el gesto del peliazul

"Ese chico se acercó de forma tan natural a Azula, que no lo puedo creer…" Ursa miraba expectante a su hija, sin atreverse a hablarle

- Pensar en eso sólo es perder el tiempo, Azula… Debes tener confianza plena en que lo lograremos- intervino Shiryu de forma tranquilizadora

- Lo sé- La aludida asintió firme

- Empecemos entonces…- La Daimyo de la Nación del Agua respiró profundo y de inmediato se vio rodeada por un intenso Chakra de color azul celeste -Creadores divinos, humildemente les pido, que me dejen usar el poder especial que dejaron en el mundo para protegerlo del mal…- Retomó su postura de oración, mientras el Chakra a su alrededor comenzaba a tornarse rojizo…

- ¡Daydream…!-

Con un tajo de Rayearth imbuida de su Chakra luminoso, Sunset Shimmer se encargó fácilmente de varias Yoroi, cuyos pedazos salieron proyectados en varias direcciones. Pronto fue notorio que las armaduras animadas con Chakra eran cada vez menos y parecía inminente la victoria contra el Kingun.

- Parece ser que hemos terminado con los enemigos…- El Señor del Fuego miró de reojo el campo de batalla, viendo que las fuerzas del Ejército del Mundo Humano prácticamente habían terminado con las tropas de Choun Shiryuu

- Es sospechoso que sea tan sencillo…- La Sannin Tsunade recién aplastaba a una de las Yoroi con una brutal patada, para mostrarse desconfiada ante la sencillez de la tarea

- Cuando nos invadió el Kingun, pasó algo similar…- Darui aplastaba con su pie derecho un yelmo cercano -Aunque sólo fue el preludio a la invasión del Fuugun…-

Por otro lado, el combate entre Karen y Choun Shiryuu continuaba con la misma intensidad. Una violenta patada de la Guardiana Espiritual en el vientre de la Shogun del Kingun hizo retroceder a esta última, estrellándola contra la escarpada pendiente detrás de ella.

- No podrás hacer nada mientras me enfrentes, Choun Shiryuu- Karen se posó seria frente a su enemiga -Mientras peleamos, los humanos ejecutan su último plan…-

- Es curioso que digas esas palabras, Karen del Oeste- Shiryuu se reincorporó al instante, agitando el brazo con el que sujetaba su arma para producir una corriente de viento que rápidamente le quitó las rocas y el polvo de encima -Porque ahora que sabemos que tú eres la encargada de entretenerme mientras los humanos realizan su inútil plan, podemos empezar de verdad a acabar con ellos… ¡Mayuri!- Gritó mientras enfocaba su mirada en el cielo…

Las fuerzas del Ejército del Mundo Humano celebraban su aparentemente aplastante victoria, ya que no tenían ni siquiera heridos mientras que los trozos de las Yoroi estaban a su alrededor por todos lados.

Pero pronto se dieron cuenta de que sobre ellos se comenzaba a formar un vórtice que distorsionaba el espacio-tiempo, del cual emergió el Shogun del Raigun, Mayuri Kurotsuchi, mirando con desprecio a sus enemigos…

- ¡Desgraciado!- Touma llamó la atención de sus compañeros al mostrarse realmente furioso con el recién aparecido enemigo -¡Al fin tienes la cara de aparecer!-

- Je, je, je…- El Doctor Diabólico sonrió con las palabras del Hashiba -Me alegra que estés feliz de verme…-

- ¡Calma, Touma!- Azula sujetó a su amigo, que amenazaba con salir del círculo de luz para enfrentar al infame demonio

- ¡Mayuri!- Choun Shiryuu se mostró seria

- Listo, Shiryuu- El aludido volteó de reojo hacia la alba

- Hazlo como lo planeamos… Que no quede nadie vivo-

- ¡Ja, ja, ja! ¡Claro que sí!- El Doctor Diabólico sonrió de forma demencial -¡Porque ahora van a enfrentar a un Ejército al que jamás podrán vencer!- Juntó sus manos delante de su rostro, en una pose que varios de los presentes reconocieron

- ¡Todos! ¡Tenga mucho cuidado!- Gritó con clara desesperación el Sandaime Hokage

- ¡Tajuu Edo Tensei (Masiva Reencarnación de Mundo Impuro)…!-

En las paredes de los escarpados acantilados que rodeaban al extenso llano donde se encontraba, emergieron de la tierra varios ataúdes de madera que eran claramente reconocibles como los contendores característicos de aquél infame Jutsu…

- Je, je, je…- Mayuri rompió su pose, extendiendo sus manos al frente.

Todos los combatientes del Ejército del Mundo Humano poco a poco fueron demostrando el horror en sus rostros conforme aquellos lúgubres cofres dejaban caer sus tapas, produciendo un ruido macabro acompañado por sutiles cortinas de polvo al caerse al suelo…

- ¿A quién presentar primero? Al final, los conocen casi a todos… El Ninja ordinario más fuerte que ha pisado éste mundo, Minato Namikaze… Los fundadores del Sistema Ninja, Hashirama Senju y Madara Uchiha… Los ocho antiguos contenedores de los Bijuu, Gaara del Ichibi, Yugito Nii del Niibi, Yagura del Sanbi, Roshi del Yonbi, Han del Gobi, Utakata del Rokubi, Fuu del Nanabi y Killer B del Hachibi… Aquella organización terrorista que horrorizó al mundo, Akatsuki… Sasori de Suna, Deidara de Iwa, Kakuzu de Taki, Yahiko y Konan de Ame, Itachi Uchiha de Konoha, Kisame Hoshigaki y Katara de Kiri… Fugaku y Mikoto Uchiha encabezando a los Uchiha masacrados por Itachi Uchiha y el Uzukage Akahige Uzumaki, liderando a los habitantes de Uzushio masacrados por Shirona en una sola noche, incluyendo al equipo que ella misma entrenó en el pasado… Ninja afamados como Might Guy de Konoha, El Yondaime Raikage, A y Yoruichi Shihouin de Kumo, Kitsuchi y Kurotsuchi de Iwa, Choujurou de Kiri… Además de eso, tengo a los dos más fuertes servidores de Orochimaru durante la Guerra Secreta, Tier Harribel y Cifer Ulquiorra, además de Fao del Sur, uno de los Guardianes Espirituales y claro que no me olvido de Cygnus Hyouga de la Nación del Hierro y la favorita de muchos, Akahei, conocida entre ustedes como Ryu, así como varios más…-

Los rostros de los integrantes de las fuerzas opuestas al Tengun mostraban un sinfín de matices entre la rabia de ver cómo sus seres queridos estaban por ser usados como títeres, el miedo de ver a esas imponentes figuras de la historia Ninja a punto de combatirlos sin misericordia o la simple incredulidad de que el enemigo podía traer de la muerte a Ninja tan poderosos…

- Humanos…- Con sonrisa demencial en la que dejaba ver su dentadura dorada, el Doctor Diabólico se regocijaba en las sensaciones oscuras que el Jutsu que había ejecutado había logrado despertar en sus enemigos -¡Sean bienvenidos al infierno…!-

Notas

La batalla final contra el Tengun ha dado comienzo en forma del intento de asalto a Serpentera. Expongo un poco del pasado entre Karen y Choun Shiryuu, haciendo alusión que en su canon tiene la pelirroja, aunque ahora en el contexto del fic. Pretendo darle a ésta primera confrontación entre las fuerzas del Mundo Humano y el Tengun, la forma de una batalla campal donde la mayoría de los personajes, tanto canon como crossover, tendrán un participación.

Artemis puede hablar para darle esa esencia de su versión canon en Sailor Moon y la explicación del por qué será algo que expondré posteriormente en el fic. Respecto a la armadura de Shiryu, ésta estaría ya en el nivel de la Armadura Divina que consigue en Saint Seiya al elevar su cosmos al máximo durante la batalla contra Hypnos en los Campos Elíseos. Finalmente expongo también los sentimientos de Ukitsu respecto al caballero, que me estuve guardando por bastante tiempo, así como el papel de Mayuri para ésta inmensa confrontación.

El Caballero del Dragón ha despertado el Octavo Sentido gracias a la experiencia cercana a la muerte, como lo dice el canon de Saint Seiya para llegar a ese nivel.

Creo que es todo por ahora.