Capitulo 6

Disclamer: Todos los personajes de esta historia son propiedad de Akira Toriyama y de la imaginación de aria710.

Viendo en la oscuridad

Ella tenía dos opciones ahora. La primera dictaba deshacerse del plan 'novio perfecto' y averiguar la forma de regresar a su hogar. Pero era consiente que eso sería difícil, aun cuando era un genio, nunca había conducido una nave espacial, solo los aviones, motos o carros cápsula de su padre.

"Quizá no sea demasiado diferente" Ante éste nuevo pensamiento, el problema sería encontrar su transporte… "una nave, en una estación espacial, no debe ser tan difícil de hallar"

Sin embargo, estaba la tentadora segunda opción. Encontrar a Zaabon y convencerlo de que la mantuviera lo mas alejada posible de Vegeta, así podría estar con su 'chico ideal' y sumamente retirada del 'príncipe arrogante'. Pero, por mucho que sus hormonas le decían que se fuera por esa elección, su corazón sentía algo de culpa.

"Es obvio que es malo Bulma y un poco psicópata, pero él no necesita agregar otra traición a su lista" De alguna manera la chica sintió, que el muchacho había sido masacrado por su destino.

"Irme no sería una traición, ¿cierto?"

Deambuló por los pasillos de la estación, siguiendo las indicaciones que decían 'Liberación de nave', el lugar era inmensamente grande. Era obvio que no tenía las coordenadas para llegar a la tierra, algo irrelevante, ¡Bulma Briefs encontraría la ruta para volver a casa!

-¡Bueno, Señorita Bulma, me parece que estoy de suerte el Día de hoy…!

Inmediatamente, se dio la vuelta, sintiendo el color rojo subir por su rostro. "¡Por Kami! ¡Aquí viene mi primera opción!" Pero Zaabon, vio decepcionado a la chica.

-Oh, soldado Zaabon, lo estaba buscando.

La sonrisa del alíen creció inmediatamente

-¿De verdad señorita? Ahorita, estoy por ir a ver a Lord Freezer, pero si puedo….

-¡Sorprendente! ¡En realidad yo quería hablar acerca de eso con usted!

"¿¡pero que demonios estoy haciendo! ¡Se supone que debo estar coqueteando con él! ¡No siguiendo las órdenes de ese estúpido príncipe!"

Zaabon no se desconcertó en lo mas mínimo con el comentario de la chica

-Es natural que Se sienta curiosa sobre el ser más fuerte de todo el universo. Imagino que ese mono debilucho no le ha dicho nada sobre él.

-Pues no, la verdad es que no.

-Una verdadera lástima. Al Señor Freezer le encanta tener cerca a Vegeta como un trofeo, pero el pequeño príncipe se niega a reconocer a su amo.

Bulma frunció el ceño ante esto.

-Nadie debería ser tratado como esclavo

Zaabon rio, y tomó un mechón azul delicadamente colocándolo detrás de su oreja, acción que causó en ella un escalofrío.

-Es una respuesta graciosa, viniendo de alguien que es uno.

El soldado cruzó los brazos y la miró una vez más

-Creo que le gustarás a Freezer, Señorita Bulma, mañana, tal vez pueda darte una visión mas clara de él, si te puedes escapar del mono, claro.

A la muchacha no le gustaba a donde se dirigía esa conversación. "Tengo que salir de aquí ésta noche"

-Si ¡sería esplendido!

Y con eso, Zaabon se hizo una reverencia y se fue. Dejando que su capa ondeara tras el mientras caminaba. Cuando estaba fuera de su vista, Bulma siguió por el pasillo. Bajó un poco su mirada sonriendo para si recordando cuando el alíen la miró con ojos desilusionados. Se tocó el brazo, vegeta la había proclamado públicamente como su propiedad en el comedor y el vendaje que traía era un simple recordatorio de no meterse con el saiyajin.

"hm, vaya, es mas inteligente de lo que parece"

Bulma continúo su camino, siguiendo las indicaciones hasta llegar a una gran puerta en forma de arco. Dos soldados la custodiaban, vestían la misma armadura que todos en aquella zona.

-Los esclavos no tienen autorización para abordar una nave. ¡Largo de aquí!- Gritó uno de ellos.

-¡todos ustedes son unos esclavos!- Pero, la chica levantó sus manos cuando vio que uno alzó su arma apuntándole directamente. -¡Está bien! ¡Está bien! Me voy de aquí…

"Tal vez debí planear esto… Creo que será mas lento de lo que pensé"

Pasaron dos semanas, desde que vegeta encontró a la patética chica de la tierra escondida en su habitación y, aún no había sido capaz de conseguirle información interesante.

Aparentemente, el alíen de dudoso color y extraña trenza, encontraba 'Impresionante' a Bulma y, ésta parlaba todo el tiempo sobre como disfrutaba la compañía del tipo, que era muchísimo mas educado y respetuoso, que cierto 'príncipe' saiyajin.

"Hmp, que puede saber ella, es solo una patética muchacha de la tierra"

Sus ojos oscuros miraron al extremo de la habitación. Por mucho que le doliera reconocerlo, ese periodo había sido para el… Impresionante. No estaba acostumbrado a tener compañía, si acaso, Nappa apenas podría ser considerado un súbdito y, aunque contara a éste como alguien que siempre le rodeaba, era demasiado tiempo el que pasó sin conocer a una persona de su edad.

Ahora, pasaba mucho tiempo en su habitación, discutiendo con ella sobre cualquier insignificante tontería. Cosa que mas tarde lamentaba y le hacía enfurecer, por 'desperdiciar horas y horas de esa manera'.

Cada vez entrenaba menos, enfocándose en que la estúpida chica y Zaabon no llegaran mas allá de los límites establecidos.

No podía entender porque le molestaba tanto. La chica le hablaba de cosas sin valor, sobre como su cabello crecía y de como cuando llegara a la tierra, tendría que comprar toneladas de ropa. Le desconcertaba mucho su confianza en volver, después de todo, Vegeta no estaba seguro en querer mandarla a casa. Sabía que le llevaría 3 segundos buscar las coordenadas del planeta, pero, aún no lo había hecho. Ahora estaba dudando de poder sostener su parte del trato.

-¿Qué tipo de demonio alienígena tiene como colores favoritos el rosa y el morado?- musitó Bulma suspirando y cepillando delicadamente su cabello – ¡Tal vez deberías atacarlo con una camisa rosa Vegeta!

El príncipe gruñó, molesto

-¡Jamás usaría ese color! Pero no es extraño, tomando en cuenta que tiene como guardaespaldas una bola de manteca rosa.

-¿Te refieres a Dodoria?- Preguntó la chica arqueando una ceja- Zaabon lo mencionó, al parecer está con Freezer en un planeta que escogió al azar, llegarán en dos días.

Vegeta casi cae al piso ante el comentario.

-¡¿Qué!

Ella pestañeó, confundida. Vegeta miraba a la peliazul con completa frustración.

-¡Estúpida muchacha!

-Lo siento vegeta, pero Zaabon dijo que no debía decírtelo, que sería una sorpresa…

-¿¡Y a quién carajos le importa lo que ese imbécil diga! –El chico tomó su rastreador y se dirigió hacía la puerta.- Iré a entrenar.

Prácticamente dejaba humo por donde pasaba. "¡Esa estúpida! ¡No tiene ni idea de lo peligroso que puede ser Freezer!"

Había escuchado a su 'amado' Zaabon hablando sobre 'presentarle a Freezer su nueva mascota'

-Demonios, si yo permito que ese tirano la toque…

Nappa no exageraba sobre el gran desarrollo del Príncipe adolescente, aunque se negó a darle "la charla", el chico no estaba interesado en su propio crecimiento.

Los saiyajines crecen a pasos agigantados. Vegeta siempre había sido un niño de corta estatura, aun cuando tenía 15 conservaba un cuerpo como de 10. Fue hace apenas un año, que el comenzó a desarrollarse. Creció 10 cm en dos meses, y aunque aun era pequeño, su talla era más apropiada para alguien de su edad.

Al parecer, fue lo mismo con las hormonas. Nappa había dicho, que un día, se abriría cierta puerta que da paso a miles de sensaciones diferentes. Pero que esto solo sería un problema durante la conquista de un planeta.

Cuando vegeta era pequeño, se preguntaba sobre el interés que Nappa tenía hacía hembras completamente extrañas. Era tan raro, totalmente repugnante. Solo permanecía con ellos un par de horas, después desaparecía, seguramente prolongando cierto encuentro no deseado hacía alguna de las féminas del lugar. El chico usaba esto para burlarse del viejo saiyajin, pensando que era sumamente débil.

Pero ahora, no estaba tan seguro.

No parecía justo que tuviera que mantener un trato con una chica precisamente en esa etapa de su vida. No es que no disfrutara pasar el tiempo con ella. Pero eso pudo ser en cualquier otro punto de su existencia. No precisamente ahora que las hormonas pensaban por el. Y, aunque duramente se abrió paso al raciocinio, juró que no la iba a tocar, no de esa manera.

Había algo inocente acerca de la joven aunque no podía dejar de reconocer su fuego interior. Increíblemente, aquellas peleas triviales que sostenían, aunque eran excesivamente exasperantes, le entretenían. Olvidó lo que era la soledad, y, en realidad, no quería perderla por el idiota de Zaabon o Freezer.

-Entrenarás ahora ¿Vegeta?- Él se detuvo en seco, viendo al piel-azul-verdosa con una sensación de maldad.

-Si

-Ha, entonces dame el placer de ser uno de los que golpee tu cara contra la pared

Zaabon echó su trenza hacia atrás, dejando que sus pendientes brillaran en la oscuridad.

Vegeta bufó. No podía entender que encontraba esa chica en el, no podía ser ni atractivo con ese aspecto a reptil repugnante. En el camino, Zaabon preguntó varias veces al príncipe Saiyajin si estaba interesado en la joven.

-El placer será todo mio, entonces.

El muchacho perdería, eso era seguro. No había manera que pudiera vencer a Zaabon, no cuando había descuidado su entrenamiento tan frecuentemente. Pero, el acecharía a su oponente, conociendo sus tácticas de batalla y su estilo. Para cuando fuese más fuerte, vencerlo.

El soldado-reptil, siguió al chico de pelo alborotado hasta las arenas de entrenamiento. Y sorprendentemente estaba vacío.

Aquel lugar era como una cúpula en color gris, con paneles recubriendo las paredes y el techo. Pero había uno especialmente reforzado para que ninguna esfera de ki perdida destruyera los controles de manejo.

-¿Qué te parece entrenar en un planeta sin sol?

Vegeta sonrió ante la sugerencia de Zaabon, miró hacia el techo donde grandes arañazos atravesaban el espeso metal. "esa fue una buena sesión"

-Bien.

-Y sin luna

El saiyajin sonrió arrogante, Freezer había impedido que 'los monos' aprendieran la técnica de la 'bola de energía'. Nappa le había contado a vegeta que ciertos Saiyajins tenían la habilidad de crear una luna artificial, pero el idiota no había logrado aprenderlo.

"Inútil, nunca entenderé porque se le consideró como un Saiyajin de élite, aunque supongo que la estrategia no es el estilo de Nappa, él se va a la fuerza bruta"

Y tratando de reprimir su decepción, contestó:

-Bien, a pesar de que sería divertido derrotarte transformándome en un mono gigante

Zaabon sonrió

-Pero a mi no me gustarían las contusiones que saldrían en mi hermoso rostro. No cuando veré a tu chica de nuevo esta noche.

La respiración de vegeta se aceleró invadida por la ira y su cuerpo temblaba por la rabia desenfrenada. Toda su silueta estaba enmarcada por un halo de ki azul.

"¡Maldito Bastardo!"

Zaabon rio y consultó su rastreador

-Nada mal vegeta, tal vez hoy si me puedas dar un puñetazo que me duela de verdad

Y con eso se fue al panel de control, haciendo que la habitación se tornara en completa penumbra. Era obvio porque había elegido tales condiciones, sus ojos dorados le permitían observar perfectamente en la oscuridad, la extraña criatura piel-azul tenía la habilidad de matar fácilmente en la noche debido a esto.

"lo juro, éste debe ser un lagarto"

Vegeta bufó "no importa, para esto tengo el rastreador"

Apretó el botón de encendido, listo para….

-¡AH!

Hubo una fuerte explosión y el dispositivo estalló echando chispas, quemando la piel sensible cerca de los ojos de Vegeta. Rápidamente levantó su mano para tocar la zona herida que se sentía en carne viva, pero con un movimiento de reflejo la alejó instantáneamente.

"¡Estúpida muchacha! ¡Qué fue lo que hizo!"

-Ha, ¿gritando tan pronto vegeta? Y eso que aun no empezamos.

El adolescente se giró, entrando en pánico. No tenía ni la menor idea de dónde se había metido el estúpido lagarto. Su repugnante voz seguía haciendo eco en el lugar, de un lado a otro, siendo imposible identificar su origen. La única pista que tuvo, fue una corriente de aire que le rozó unos segundos antes de que un golpe fuerte le diera de lleno en el cuello. Apretó con fuerza los dientes, para no gritar y tambaleándose hacía el frente intentando no caerse.

"¡Mierda!"

-Mmm estás demasiado lento 'principito' esto no le gustará nada al Gran Freezer.

Otro golpe chocó contra la mejilla del chico dando directamente contra la pared de metal.

-Patético, de verdad. ¿Era tu rastreador el que hecho lindas chispas de colores? ¿Demasiado poder de pelea como para que lo resistiera?

"no, la única ocasión en que me explotó, fue porque Freezer se había enojado con el idiota de tercera clase, Raditz, y, solo sacó un ligero humo. Esta vez realmente me dolió. Esa chica debió tocarlo…"

Otra ráfaga de aire le rozó, Zaabon estaba delante de el ahora, por alguna razón vegeta casi podía sentirlo. Se mordió el labio a la vez que un puño se cerraba alrededor de su cola.

"maldita sea"

Aún no completaba su formación y entrenamiento, pero los golpes recibidos hasta el momento le habían ayudado a ganar cierto control. Por lo menos ahora no se retorcía del dolor, no como la primera vez que pisó ese lugar infernal…

-Ha, he de decir que extraño tus antiguas reacciones, vegeta, un mono herido gritando porque le duele su pequeña cola.

Hubo un resplandor de luz, que fue directamente al joven príncipe, haciendo que gritara al sentir heridas las terminaciones nerviosas más sensibles de su cuerpo.

-Mucho mejor.

Fue arrojado al suelto tal cual muñeca de trapo, retorciéndose lastimosamente. Pero, Zaabon no tenía suficiente todavía. Fue directamente a patear su estómago, una y otra vez. Vegeta perdió la cuenta, su mente rogaba para que desistiera, que le dejara perderse en la oscuridad, pero no cedió ante los golpes. Tenía que soportar esta tortura, así como sobrellevó las anteriores... Si quería derrotar a Freezer necesitaba adormecer en la mente el dolor, y hacerse amigo de el…

-Muy fácil

Una luz amarilla se enciendió en el aire dando por completo en la espalda del herido príncipe, creando un olor a carne quemada en toda la habitación.

-¿Dónde quedó el coraje vegeta? –Zaabon lo levantó por el cuello, los ojos del saiyajin por fin se acostumbraron a la oscuridad, pero era demasiado tarde, su cuerpo estaba demasiado destruido. Aun así, miró con desdén a su oponente.

-oh, tal vez es la chica, que te está haciendo débil…

Sus ojos llamearon ante ésta declaración, haciendo que por reflejo aventara un golpe con su pierna, directo a la zona más 'sensible' de Zaabon.

El soldado se encogió y tiró a vegeta al suelo. El chico, lentamente se puso de pie, sosteniendo su brazo sangrante y con la respiración entrecortada.

-Hemos terminado aquí.

Su mente divagaba en su camino de regreso, probablemente, lo indicado hubiera sido ir a los tanques de recuperación. Pero no tenía energia suficiente para hacerle frente a Appule. Increíblemente, Vegeta sentía que solo podía soportar a una persona en ese momento.

Él la notó retroceder en cuanto abrió la puerta. Sus hermosos ojos azules rápidamente examinaban todo su cuerpo, o lo que quedaba de el. Los moretones comenzaban a formarse en su piel bronceada, tapizando sus brazos y piernas. Su traje simplemente sobraba, la armadura ahora tenía la huella del ataque que Zaabon le había hecho, y el spandex azul estaba hecho jirones.

-¡Vegeta! –la chica inhalo profundamente antes de acercarse, lentamente. Él le permitió tocar su mejilla- ¡No retrocedas!

No se había percatado de que se hacía hacia atrás. Fue un movimiento inconsciente debido al contacto. Nunca nadie le había tratado con cuidado, fue maltratado siempre, aun cuando era niño y ahora que era un adolescente, las cosas no mejoraron para nada. Pero, apareció ella.

-¡Te sientas en este instante! ¿Qué fue lo que te pasó?

Pero vegeta se rehusó a hacerlo –Yo no seguiré tus ordenes ¡Hmp!

-¿Ah si? ¿Ahora vas a luchar conmigo? Apenas si puedes estar de pie…

-Claro que puedo… -murmuró, mientras sentía que la fuerza de sus piernas lo abandonaban, pero no caería de rodillas. – ¡Yo no estaría así sino hubieras saboteado mi rastreador!

Su voz fue menos feroz de lo que pretendía "demonios, me estoy volviendo débil"

-¿A qué te refieres?- pero vio la gran quemadura en la cara –Oh….

-¿Qué demonios le hiciste? ¡Quedé a la deriva en pleno entrenamiento! Cómo te atreves siquiera a tocar…

Pero finalmente comenzó a caer. Sus piernas ya no podían resistirlo y su mente estaba demasiado ocupada tratando de sofocar las corrientes de dolor. Bulma corrió hacía el, colocando sus brazos por debajo de su peso, pero esto fue inútil, era mucho para ella, así que repentinamente se encontraba en el piso, con el cuerpo del príncipe sobre su espalda.

La chica trataba de empujarlo hacía arriba

-Vegeta, ¡eres demasiado pesado! Trata de sostenerte en pie…

El chico asintió débilmente, pero hizo una pausa antes de seguir, mirando hacía abajo, para ver a Bulma y sus peculiares ojos azules que se centraban en el, preocupados. Su pelo caía sobre su cabeza y se extendían por el piso mechones azules. Vegeta no podía dejar de pensar que disfrutaba mucho esa vista.

-Hmp – Necesitaba parar ya esos molestos pensamientos. La peliazul parpadeó y él rápidamente se levantó, disgustado consigo.

La muchacha negó con la cabeza antes de levantarse

-Sé que no te gustará que el piso este todo manchado de sangre y sucio – Así que, ¡A la cama 'señor'!

-¡No soy Señor….!

-Pff, Príncipe…. –Ella gruñó -Mira, estaba feliz porque pensé que no podías ni hablar…

Bulma arrastro el cuerpo destrozado hasta la cama, colocándolo al borde del colchón. Vegeta cayó hacía atrás, golpeando con su cabeza la cabecera de la misma. Su mente aun seguía en un torbellino de luces de colores brotando a su alrededor.

-¿Qué estás haciendo? – Él se encogió al sentir sus manos sobre la armadura…

-es obvio, que no quieres tener esto puesto, cuando duermas.

-Yo no voy a…

-Si lo harás.

Arrojó la armadura al piso y comenzó a quitarle de la parte superior el spandex azul. Él sentía las delicadas manos trabajando sobre su torso, deslizándose contra el ardor, moviéndose fina y ágilmente. La sentía recorrer su pecho pero de repente se detuvo.

-Estas usando ropa debajo ¿verdad?- dijo la chica, causando un sonrojo en el muchacho.

Asintió distraído, cerrando los ojos, con miedo de que ella pudiera descubrir lo que sentía. Su tacto era tan suave. Sus dedos tan delicados, muy agradables al sentirlos sobre su piel. Vegeta se concentro en su respiración y, en las manos de Bulma, disfrutando así, por primera vez, el tacto de otra persona.

-Lo siento

Él, medio abrió sus ojos, sin entender de qué hablaba.

-¿De que hablas muchacha?

-Por tu rastreador, yo, estaba curioseando, y….

-Hmp, no me creas idiota. Yo pensaba que eras un genio ¿no? Tú lo hiciste a propósito.- Cerró los ojos nuevamente, la culpa en la mirada de la joven era sumamente incómoda. Así que tomó con rudeza su muñeca- Hmp, ya lo esperaba de ti, muchacha, que hicieras algún intento de escapar.

La peliazul vaciló de nuevo, pero finalmente rompió el agarre.

-Cálmate vegeta- susurró deslizando el traje azul alrededor de la cola, haciendo que el saiyajin temblara- Nadie está huyendo.

El chico vio como lanzaba su traje al piso y no al cesto de ropa sucia, como hubiera querido, pero no dijo nada debido a que se encontraba demasiado distraído. Rápidamente Bulma fue a la gaveta y sacó el botiquín de primeros auxilios, mirándolo científicamente.

-Zaabon siempre dice que ustedes juegan demasiado rudo – Al parecer no había notado que ante este comentario vegeta comenzó a temblar. –Que se ponen inquietos cuando Freezer no les asigna una misión, Pff es difícil obtener información de ese tipo -La observaba limpiar sus cortes…

-Sabes, estoy contenta de que alguien en este lugar no sea pura violencia, a Zaabon le gusta el arte, dijo que podría…

-¡CALLATE!- Vegeta lanzó el botiquín al aire, las vendas, gasas y cremas quedaron regadas por todo el piso, pero nada parecía estar roto.

Bulma lo miró con furia.

-¡Cual es tu problema! ¡Estoy tratando de ayudarte!

-¡No toleraré que me hables del que me puso en este estado con tanta indiferencia!

Esto hizo que los ojos de la chica se ampliaran ante la sorpresa.

-¿Zaabon te hizo esto?

-Si –el chicho miraba satisfecho como se rompía la burbuja de ilusión de Bulma ante su querido reptil. – ¡Y yo quede varado gracias a ti y aprovechando eso tu pareja me hizo mierda!

-Él no es mi pareja vegeta… y lo siento… -murmuró recogiendo todas las cosas tiradas y dejándose caer en la cama

-No lo sientas… -Contestó la áspera voz del chico

-Porque no debería…

Vegeta resopló

-¿¡Por qué deberías disculparte! ¡Fácilmente puedo enviarte de regreso a tu patético planeta y sin embargo sigues aquí por mi voluntad egoísta! ¿Por qué arrepentirte de querer escapar? No seas tan débil y admite que… -Pero una bofetada frenó el discurso del muchacho

-¡Eres un idiota! ¡Aquí estoy! ¡Tratando de ayudarte! ¡Y tu insistes en ser el imbécil de siempre molestándome! ¡Obviamente soy inútil! ¡No he encontrado nada para matar a Freezer, y, seamos sinceros, Zaabon tampoco debe saberlo! ¡Está demasiado ocupado en manteniéndose 'Hermoso' como para enterarse la forma de asesinar a alguien! ¡Y aunque yo trate demasiado, no puedo encontrar el camino para regresar a casa! ¡No soy un saiyajin! ¡Y aparte no soy lo suficientemente hermosa para satisfacerte! Así que… ¿Por qué no me envías a casa? ¡O me matas…! ¡O lo que sea mejor que estar atrapada más tiempo contigo!

Vegeta apretó los puños levemente, demasiado cansado para moverse realmente, sorprendido de lo débil que era, ya que el pensamiento de ella que regresara a la tierra era un golpe duro para el. La chica regreso a su lado, de pie con el desinfectante en mano… él la miraba receloso.

-lo siento

-¡Deja de disculparte! –El joven la observó con un nuevo cariño – ¡No tienes que pretender que te agrado! ¡Estoy cansado de las personas que pretenden amarme solo para apuñalarte por la espalda! Aparte, el fuego es parte de ti.

Bulma lo miró, su tacto suave estaba una vez más sobre él. Sus ojos azules cada vez le parecían mas atractivos, y en su mente resonaba

"¿el fuego?"

-Sino recordaras de donde vienes o tuvieras distinto color de cabello, tendría la impresión de que eres in saiyajin. Me han dicho que las mujeres saiyajin eran combatientes, tanto verbales como en batalla.

La chica parecía sorprendida y colocó la mano sobre su pecho

-¿Te han dicho?

-Si, realmente no recuerdo a la parte femenina de mi raza, sin embargo, Nappa me ha dado una idea sobre ellas.

Se apretó aun más la mano sobre su pecho, sus ojos empezaban a llenarse de lágrimas

-¿Ni a tu madre? Podría considerarse una mujer saiyajin ¿cierto?

-Exacto

Bulma regresó a su trabajo y comenzó a vendar las heridas, girándose sobre vegeta para colocar crema extra y gasa sobre una herida grande sobre la espalda. –Eso es horrible.

El chico se encogió de hombros –Eso debe sanar en un par de…

-¡No! Que no recuerdes a tu madre…

La muchacha pasó sus dedos sobre la superficie exterior de la lesión, casi relajando los músculos del saiyajin. Continúo hasta que casi se perdieron en su cola, observando claramente los trozos de piel quemada

-No se como sería tener…

-No voy a ser compadecido como un animal mutilado, Muchacha, ¿Ya terminaste? –Murmuró esto deseando que el trabajo aún no estuviera completo.

Bulma asintió con la cabeza y se apartó –Acuéstate ahora – Y ella sonrió cuando el no discutió y con sus dedos presionó los controles detrás de él. Esta vez no tenía miedo a la oscuridad.

¡Hola! ¡Millones de gracias por sus visitas, Rw, alerts y favoritos..! ¡Me alegra muchísimo leer sus comentarios y saber que siguen al pie de la historia!

¡Les mando Besos y saludos!

Atte: lissa Dragomir

El tiempo es el mejor autor: siempre encuentra un final perfecto. CC