Capitulo 7

Disclaimer: Todos los personajes de esta historia son propiedad de Akira Toriyama y de la imaginación de aria710.

Tu te conviertes en un… ¿Mono?

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Él estaba inconsciente y ella, tiró cerca de tres veces el botiquín de primeros auxilios, mientras trataba de acomodarlo en aquél extraño y neurótico orden que mantenía Vegeta.

Sin embargo, el saiyajin no se inmutó, y, aunque estaba segura de que había despertado cuando tomó su rastreador, podía notar que emanaba algo de paz el príncipe en ese momento.

Era curioso como se encontraba a ella misma, mirándolo mientras dormía, si no se conociera mejor, creería que estaba desarrollando un raro síndrome de Estocolmo. Pero eso era ridículo, sus sentimientos por el chico solo se habían desplazado del 'odio' a la 'piedad'.

Era obvio que él hubiera aborrecido saber que lo compadecía. ¿Pero qué debía sentir entonces? ¡Ni siquiera conocía a su madre! Aparte de que estaba ahí, en una estación espacial… atrapado con personas que trabajan para aquél, que probablemente es el responsable de asesinara a toda su familia.

"Yo también querría matar a Freezer en su lugar"

Gruñó para si misma, terminando de acomodar su 'cama' a su gusto. Repentinamente, el saiyajin parecía menos 'psicópata' ante sus ojos.

A la mitad de la noche, rudamente salió de su sueño y abrió sus bellos ojos en medio de la oscuridad, al escuchar murmullos suaves y movimiento en la cama. Inmediatamente Bulma se sentó y observó a Vegeta. El sudor corría por su frente, siendo iluminado por el resplandor que se colaba por la puerta.

"mmm pesadillas otra vez"

La chica se acercó a él. Siempre había tenido una mente científica. Claro, cuando ésta no se distraía con chicos guapos o con la emoción de la aventura. Pero encontró la observación del saiyajin muy interesante. Era como Goku en muchas formas y en otras, completamente diferente. Mientras el primero era libre y alegre, Vegeta vivía presa de sus pensamientos.

-Me pregunto porque estás aquí…

Debió ser complicado secuestrar a un príncipe, sobre todo, al príncipe de los Saiyajin.

"Vegeta ha mencionado a Nappa como su guardaespaldas, pero no tiene sentido. ¿Por qué cargar con el guardia en un secuestro? ¿Por qué no simplemente matarlo y tomar al chico?"

La joven odiaba escucharlo gritar de esa forma. Todo había empezado un par de días después de su llegada y aun no se acostumbraba a ello. No eran sonidos fuertes, pero la desesperación que contenían le provocaba un vacío interior.

Bulma sacudió ese pensamiento de su mente y se deslizó hasta su lugar, retrocediendo después hacía la puerta. Digitó los números que antes vio a Vegeta marcar cuando salían de ahí y se encontró en el pasillo. Era pasada la media noche, no se encontraba nadie en los corredores de la gran estación espacial, exceptuando claro, a unos cuantos vigilantes nocturnos, que se atemorizaban al verla.

"mmm vegeta debe ser mucho mas fuerte que ellos"

Siguió las señales que indicaban "Desarrollo tecnológico" lo que al instante le provocó un vuelco en el corazón. La excitación se difundió por todo su cuerpo. Ella había estado en su misión de encontrar las esferas del Dragón unos meses antes y ahora, con su viaje intergaláctico, vino a Bulma el pensamiento de que no había estado en casa en mucho tiempo.

Pero ese lugar la hacía sentirse en su hogar. Se sintió de regreso en Corporación Cápsula. Rodeada de tubos de ensayo y de máquinas raras con olores extraños. Pero, en lugar de su padre y su adorado gatito negro, había un científico de cabello naranja y piel amarilla. Era un soldado también, la chica pudo notarlo, así que rápidamente se dio la vuelta para irse de la zona.

-Tu perteneces al Príncipe Saiyajin, ¿cierto?

Se quedó paralizada al escuchar la voz, así que solo atinó asentir con la cabeza.

-Asumo que te envió aquí por algo.

El soldado-científico empezó a hurgar en sus cajones y estuvo a punto de darle a Bulma un nuevo rastreador rojo, pero se detuvo

-mmm ¿A mitad de la noche?

La chica se obligó a que el color retrocediera en su rostro

-Nosotros acabamos de terminar nuestras 'ocupaciones' rutinarias.

-¡oh!

El raro científico le pasó el rastreador sin cuestionar absolutamente nada más, ella solo sonrió y se fue sin decirle una palabra, pensando que ya había avergonzado al tipo suficiente. Sus dedos hábiles se deslizaron en el aparato, ajustándolo al español y comenzando a mejorarlo ágilmente.

"Esperemos que esto compense lo que hice"

No podía entender porque se sentía tan culpable. El chico era un idiota. Cuando no estaba alardeando de la superioridad Saiyajin, la obligaba a hacer algo o le decía que era patética. Pero pese a todo eso, Bulma sonreía como reflejo al mirarlo.

Sus pesadillas finalmente se habían ido, odiaba estar cerca cuando atravesaba esos momentos. Pero aun bajo la sabana, seguía empapado de sudor.

"te vas a congelar y a resfriar" Tomó una toalla y se sentó a limpiar la piel del saiyajin.

"Príncipe obstinado" Él se estremeció inconsciente ante su tacto. "¿Por qué no dejas que nadie te ayude?"

La peliazul dejó caer la toalla cubriendo al muchacho e inconscientemente sus dedos fueron a dar a su cabeza desviándose por sus pómulos y por el contorno de su rostro.

"Estás tan solo…"

Fue bendecida toda su vida, tenía padres cariñosos, un brillante cerebro y dinero y lujos de sobra. Con el tiempo, todo eso la llevó al aburrimiento, pero no podía imaginarse vivir de ésta manera.

Tal vez su carácter era por estar alejado de todo. Un mecanismo de defensa. Porque estaba segura que si alguien necesitaba protegerse en alguna parte del universo, sería aquella persona que estuviera precisamente en ese lugar.

"No seré tu esclava Vegeta" Cosa que había decidido hace mucho tiempo. "Pero si me lo permites, voy a ser tu amiga"

"Si, definitivamente padezco el síndrome de Estocolmo"

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El golpe rudo en la puerta solo podía significar que Nappa estaba del otro lado llamando. Bulma se acurrucaba en su 'cama' sin abrir, porque recordaba que el príncipe siempre atendía. Pero, al recordar que se encontraba prácticamente inconsciente, saltó de su improvisado lecho y de golpe digitó el código.

-¡Buenos días Naps…!

-Muchacha –Nappa la miró confundido y molesto debido a esa interacción.

La chica también se sentía dudosa, trató de ser amable, pero realmente no sabía como reaccionar ante aquél 'hombre medio cavernícola'. Lo único que parecía importarle era cuando le iban a asignar otra misión o cuando se iba a cansar de 'esa muchacha' para disponer de ella.

La joven se posó delante de la cama del guerrero para quedar justo entre el corpulento saiyajin y el príncipe dormido.

-Él no se siente bien.

-¿Aun duerme?

-No, ya lo maté.

Su sonrisa desapareció cuando inmediatamente Nappa levantó su mano para atacarla.

-¡Solo bromeo! ¡Es un chiste! No nos conocemos lo suficiente como para que nos queramos matar el uno al otro.

-No- Respondió con la típica cara apática que le mostraba a la peliazul.

-Bueno, como sea, Vegeta está muy cansado.

El saiyajin más alto casi la tira al moverla a un lado

-Muévete humana, tengo que contarle algo acerca de 'El Gran Freezer'.

"¿El gran Freezer?"

Bulma solo había escuchado que Zaabon o algunos soldados sin cerebro le llamaban así…

-¿Es sobre que llega mañana? Él ya lo sabe…

Los ojos de Nappa se desorbitaron -¿Y cómo es que lo sabe?

La joven mordió su labio, recordando que el príncipe no confiaba en el hombre que tenía enfrente, así que, claramente no debía decirle que espiaba a Zaabon con intenciones de derrotar el actual imperio maligno.

-Zaabon le dijo ¿Pues quién imaginas tu que le dio semejante paliza?

El saiyajin gruñó y miró a su príncipe, en especial las partes de su cuerpo que estaban finamente curadas y cubiertas con vendas.

-¿Tu hiciste eso?

-Bueno, yo no iba a dejar que se desangrara aquí.

-¿Y aun sigue dormido?

Eso era extraño, era obvio que no fue la primera ocasión en la que él llegó malherido a la habitación, pero estaba claro que despertaba nuevamente muy temprano para entrenar sin ningún escrúpulo.

-¿Crees qué está bien? –La voz de la chica denotaba un poco de preocupación.

Nappa no respondía a su pregunta.

-¿Ésta es la primera vez que lo ayudas en su recuperación?

-Si, pero no usé drogas o algo por el estilo.

-¡Vegeta! –El viejo saiyajin sacudió de los hombros al muchacho a lo que éste rápidamente abrió los ojos y sujeto a su 'guardaespaldas' violentamente por el cuello. Cuando por fin fue liberado, Nappa se limito a reír.

-Bueno, al menos tus reflejos no están tan mal.

Vegeta se frotó los ojos y se quedó tentando su rostro un poco confundido sobre el vendaje que tenía en la herida del rastreador.

-¿Qué podrías necesitar tan temprano Nappa? –Respondía el joven saiyajin tratando de despertarse completamente. Sus ojos inmediatamente se posaron en Bulma. -¿Y por qué la muchacha está despierta? A ésta hora siempre se encuentra roncando.

-Vegeta, son las 10:30.

-¿¡QUÉ!

El pánico rápidamente corrió por todo su cuerpo.

-¡Muchacha! ¿¡Por qué no me despertaste!

-Porque no sabía que era parte de mis 'obligaciones diarias Alteza', aparte, necesitabas descansar. -Expuso esto dándole unas palmaditas en la cabeza a vegeta, ganándose una mueca por parte de él. -Sobre todo porque Freezer llegará pronto.

-Hmp, no me lo recuerdes –Vegeta con un movimiento veloz salió de la cama, quitándose los vendajes y depositándolos en la basura. Entonces se dirigió al otro saiyajin. –Nappa, ¿Qué quieres?

El hombre calvo se rascó la cabeza…

-Me preguntaba si haz recibido aviso sobre alguna nueva misión.

-No, aún no he escuchado de una nueva oportunidad para largarnos lejos, la terrícola destruyó mi rastreador.

Súbitamente sintió la mirada de Nappa sobre ella, haciéndola encogerse del miedo.

-A propósito –Vegeta sonrió a si mismo, sorprendido por su falta de enojo -¿Qué es eso?

Bulma sonrió cuando se percató del nuevo rastreador colocado en el escritorio. –Oh, es simplemente una versión mejorada. Te lo diré todo después - Estaba tan orgullosa con sus actualizaciones que no quería que su hazaña fuera ignorada.

-No sabía que habían mejorado los rastreadores –Nappa miraba fijamente el aparato, como si estuviera a punto de explotar y la chica cruzó los brazos molesta.

-Ellos no lo hicieron.

El silencio reinó en toda la habitación y se prolongó durante el camino al comedor. Siempre era la misma rutina, Nappa iba por los alimentos, Vegeta comía como si fuera su último bocado antes de morir y Bulma solo degustaba un pequeño tazón con aquél extraño y delicioso arroz.

La chica tosió incómoda por la situación

-Así que, Vegeta ¿Cuáles son tus planes con Freezer?

-Lo mismo que he hecho durante años, actuar como un idiota mientras él parla sobre lo grandioso que es. Es probable que nos envíe a otra misión Nappa.

-¡Genial! Estoy harto de estar aquí.

El chico bajó la cabeza, viendo la confundida mirada que la muchacha le dirigía

-¿Y qué hacen en esas misiones?

-Depende –Nappa sonrió y habló antes de que el príncipe pudiera articular alguna palabra –A veces es solo una misión exploradora, la evaluación de daños de los planetas antes de que Freezer los venda.

Arqueó las cejas ante eso –Es lo que hace Freezer ¿Vende planetas?

-En serio muchacha, ¿qué es lo que haz estado haciendo todas estas noches?

Ella suspiró, exasperada, era verdad, Zaabon no tenía nada que decirle de Freezer, y no era porque no quisiera contarle algo sobre su 'Señor', a él le encantaba alardear sobre el inmenso poder y grandeza de éste, pero no era nada específico. En una ocasión le había contado una historia de como torturar a un esclavo, pero eso era básicamente todo.

-oh, ¿ahora soy más que un entretenimiento personal mi querido príncipe?

Bulma sonrió satisfecha viendo el ligero sonrojo que corría por el rostro de Vegeta "Ha, te lo mereces por descuidado"

Vegeta tosió para disimular…

-Si, Freezer se dedica a vender planetas, es su asqueroso pasatiempo.

-Ah, ¿entonces ustedes valoran los planetas abandonados para saber si están en buen estado o no?

-¿Abandonados? Hahaha- y Nappa cayó en un ataque de risa.

-¡Cállate Nappa! – murmuró, dándole una gélida mirada, provocando un silencio instantáneo en el viejo saiyajin. –No tenemos por qué darle detalles a esta estúpida muchacha de lo que hacemos. Eso no tiene importancia para ella.

La chica se encogió de hombros, con una nueva idea en la mente.

-Si, como sea, guarda tus secretos, sé que eventualmente los averiguaré… -Se limitó a sonreír sin perder de vista los ojos del príncipe, los cuales se iluminaron un brillo de excitación

-¿Me estás amenazando?

-Tal vez… -Bulma apartó su plato de arroz –Eh, 'Príncipe' Vegeta, tal vez deberíamos tener una charla sobre mis 'obligaciones' si Freezer viene mañana. Así estarás bien descansado.

Los ojos del chico se estrecharon con desconfianza –Bien, Nappa, recoge todo esto.

El súbdito gruñó y emprendió su labor acumulando todos los recipientes vacíos utilizados en la comida.

Vegeta le tomó la muñeca a Bulma, esa siempre era la forma en la que se desplazaban, 'arrastrándola' por todo el pasillo con una actitud completamente indiferente, echándole de vez en cuando una mirada. Sin embargo, era suave con ella, finalmente él se dio cuenta de que no todo tipo de contacto requiere violencia.

-¿Por qué la prisa por salir del comedor muchacha? –Musitó el chico, deteniendo su paso y girándose ante los ojos desconcertados de ella. –A menos… Que estés dispuesta a cumplir tus deberes conmigo…

-¿Ah si?, pues yo pensé que era demasiado desagradable para ti… como para tentarte…

El saiyajin resopló y siguió su camino, llegó a la habitación, pulsó el código y entró con ella siguiéndole.

-Hmp, incluso los saiyajines pueden caer en desesperación, muchacha.

Su voz, terriblemente varonil la hizo temblar, Vegeta sonrió ladinamente y se desvaneció ante sus ojos para luego aparecer a escasos centímetros de ella.

Bulma sentía su corazón latir con violencia. Su rostro estaba tan cerca, su mirada ardiente, aquellos ojos negros parecían quemar a través de su cuerpo. Sin resistir separó sus labios al sentir una mano enguantada sobre su mejilla.

El príncipe colocó un dedo debajo de la barbilla de la chica, tirándola hacía él, justo al nivel de sus ojos.

–Aunque dudo estar tan desesperado como para estar con alguien tan vil como tú.

"Por supuesto"

Vegeta se sentó en su cama, como rey en su trono –Entonces dime, ¿Por qué querías que nos retiráramos con tanta urgencia?

-Nada importante, solo recordé algo que Zaabon me dijo hace un rato. Y quería preguntarte sin Nappa merodeando. –Bulma bajó su voz – No sé tu, pero ese zoquete realmente me asusta.

-Hmp - Se dio cuenta de que él no estaba en desacuerdo con ella –Bueno, entonces dime.

Bulma se sentó, pensando detenidamente.

-Mencionó algo sobre si debía o no decirme acerca de tu gran secreto…

El chico notó que ella estaba mirando su cola -¿Acerca de qué?

-Bueno, pues, ¿una cola?

Él apartó la mirada casi riendo - ¿Crees que te voy a decir mi 'gran secreto' simplemente porque preguntaste?

-Claro, sabía que no iba a ser fácil

La joven se soltó el cabello dejando que sus mechones azules corrieran sobre sus hombros, y notó que el príncipe observaba a hurtadillas cada una de sus acciones, por lo que liberó una sonrisa de satisfacción.

–Pues, yo solo pensé en tu maravilloso linaje, 'Príncipe Vegeta', y que sería una excelente oportunidad para que me contaras sobre tu extraordinaria y poderosa raza.

-Hmp –Vegeta se cruzó de brazos –Te lo diré, pero no porque lo pediste

"si, claro"

-Solo porque es una verdadera muestra de superioridad en comparación con tu patética raza. – Dijo, permitiendo que su cola diera un latigazo al aire –Estas 'Colas' nos permiten llegar a nuestra forma mas intensa de poder.

-¡oh! ¿Esa es la razón por la cual Freezer temía de ustedes? ¿Es un mito o algo así?

-No, el ozaru no es ninguna leyenda…

Bulma parpadeo – ¿Ozaru?

-Con la cantidad apropiada de ondas Blutz un saiyajin puede transformarse en un poderoso Ozaru.

- ¿Ondas Blutz?

Vegeta se burló

-¿Acaso tengo que explicarte todo muchacha? Son…

-Las ondas producidas por iluminación celestial, normalmente son las que el sol refleja a la luz de la luna. Si, he oído de ellas antes – ¿Acaso tenía que reírse? ¿Era todo aquello una broma? –O sea, ¿me estas diciendo que te transformas a la luz de la luna? ¿Qué eres? ¿Un hombre lobo?

El príncipe entrecerró los ojos y se puso de pie, acercándose y permitiendo que su cola tocara la parte inferior del brazo de ella. -¿Para ti esto se parece a la cola de un lobo?

Los hermosos ojos azules de la chica se ampliaron ante la sorpresa

-Entonces esa es la razón por la que te dicen 'pequeño mono'

-¡NO HAY NADA DE PEQUEÑO EN ESTA TRANSFORMACIÓN! – rápidamente su cola se soltó del brazo de la joven y se enredó en su cintura. Vegeta se pasó una mano por su rostro, exasperado. -¿Dónde oíste sobre las ondas Blutz?

-De pronto no soy tan patética ¿verdad? – Señaló Bulma colocando las manos en sus caderas –Para tu información teníamos que hacer una investigación en la escuela sobre las fases lunares, pero era demasiado aburrido. Mi padre mencionó algo sobre las ondas que se utilizan como fuente de energía alternativa. La versión nocturna de los rayos solares. Así que lo busqué, es algo realmente interesante.

Ella pausó antes de continuar

-¿Sabes realmente lo que está pasando cuándo cambias? ¿O eres como un hombre lobo que se entrega por completo a la matanza?

-Los saiyajines de élite, como yo, son entrenados desde pequeños para tener control sobre sus transformaciones ozaru.

Bulma suspiró

-Así que no hay amenaza de que inicies una repentina masacre, eso es un alivio.- a lo que el chico respondió sonriendo maquiavélico…

-¡No trates de asustarme Vegeta!- aunque otro pensamiento vino a ella –Tú no te haz convertido en ozaru en mucho tiempo ¿verdad? Por lo que yo sé, no hay luna visible cerca de donde estamos.

-En las arenas de entrenamiento hay un simulador de ondas Blutz, y, los saiyajines han aprendido una técnica para crear una luna artificial.

La chica sonrió -¿De verdad? ¡Enséñame como!

-Todavía tengo que aprenderla.

-¿De verdad?- Bulma encontraba difícil de creer "¿una técnica que el príncipe de los saiyajines no aprendió?" Pero vegeta pareció leer su duda

-Fui secuestrado por Freezer antes de que me la enseñaran. Y el inútil de Nappa, no fue lo suficientemente competente para aprender una técnica tan compleja.

-mmm, supongo que eso será un poco difícil. Probablemente necesitaríamos usar una de tus bolas de energía manipulándola junto con las propiedades de la atmósfera. –Bulma se acercó a la mesa y tomó un trozo de papel pese a las protestas del príncipe. –Todo lo que se tendría que tomar en cuenta es la condición atmosférica del planeta, y considerando que visitan planetas habitables la variación de la fuerza y energía no debe ser muy diferente. Pero tal vez tengas que usar el sol como fuente de energía de luz por lo que tendrías que tomar en cuenta el ángulo de lanzamiento a la superficie.

Por primera vez, Vegeta parecía sin habla. Relajó sus brazos y sus ojos parecían extremadamente curiosos.

-¿Tú puedes decirme cómo hacer la técnica de la luna artificial?

-Pues, eso creo. Yo no se, en realidad, manejar la energía como tu lo haces, pero tengo algunas ideas de como puedes hacer esto posible.

-¡Esa es un idea genial!

-Lo se.

-Entonces no tienes por qué preocuparte por tu apariencia mediocre.

-¡Claro que no tengo apariencia mediocre! Tú eres el que me está pidiendo un favor.

Vegeta gruñó –No te lo estoy pidiendo, muchacha.

-¿Entonces? Porque creo que no tienes ni idea de como crear una luna artificial. –Ella sonrió, triunfante ante la frustración del chico – Y lamento dejarlo así, pero creo que es momento de que le haga una visita a mi 'querido Zaabon'.

El saiyajin se dio la vuelta rápidamente, se mostraba indiferente y desinteresado en la chica.

-De acuerdo, recuerda…

-Lo se vegeta, me lo dices todo el tiempo… -Dijo coquetamente – "no dejes que el horrible lagarto azul te toque o explotaré la tierra" –Bulma se atrevió a tocar delicadamente el cabello negro del saiyajin, lo que le valió un gruñido por parte del príncipe – Creo que estás un poquito celoso.

-Hmp, no me toques – prácticamente escupió- Tu me haces vomitar.

-hahaha, O muy celoso, no me esperes despierto…

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¡Hola! No saben como amo cada vez que mi celular suena porque me ha llegado un Rw… es maravilloso saber que siguen al pendiente de la historia :3 me da ánimo a seguir cuando me siento un poco desanimada o sin enfoque (:* Acaban de terminar mis vacaciones, pero seguiré subiendo con regularidad en lo posible. ¡Nuevamente agradezco a Gabo por ayudarme! ¡Gracias hermosa por ayudarme a reír en mi bloqueo mental! ¡Les envío un abrazo enorme y buena vibra a todos! ¡Hasta el siguiente capítulo!

Atte: lissa Dragomir.