Los dioses ha dado una oportunidad de redención a la joven luchadora, ha vuelto a poner su ficha en el tablero, y han agregado un nuevo para de dados para decidir su destino, aunque surge una pregunta, ¿esta ficha reincorporada, va a eludir lo que dicen los dados como cierto cazador de goblins?

La luz del naciente sol, alumbraba la habitación de la luchadora, la cual se había despertado muy temprano, con la idea de terminar su proyecto con el cuero que había hecho de la piel del goblin errante, que derrotó en la batalla del templo. Ella antes de partir del templo, pidió ayuda a la sacerdotisa de pelo rojizo, para crear el cuero, y ahora que lo tenía listo, terminaría de hacerse una capa y unos guantes de pelea.

La luchadora pasó varía hora de la madrugada, recortando y cosiendo el cuero, luego de eso pudo terminar de hacer su nueva capa de color verde y unos guantes de medio dedo. Había decidido crear estos accesorio, para mantener ardiendo su nueva promesa. Ya el sol estaba indicando que eran las diez de la mañana, así que la joven salió de la posada con dirección a la tumba de su padre.

Cuando llegó al cementerio, observó con mucha nostalgia en donde yacía los restos mortales de su padre y maestro, permaneció en silencio durante unos minutos, mientras sentía como una agradable brisa cubría su cuerpo. La luchadora no sabía cómo comenzar, así que se arrodilló frente, cerró sus ojos y junto sus manos, ella rezo por la claridad en su mente, para poder hablar con su padre, y luego abrió sus ojos para observar la última morada de su difunto progenitor.

—Padre, discúlpame, no he sido una buena persona, no pude mantener mi promesa de logar se una aventurera y ayudar a las personas, fui una cobarde, que se escondió en sus problemas, pero…—La luchadora paro un rato sus palabras, y luego volvió a hablar—Pero quiero hacerte una nueva promesa, quiero luchar contra mi miedo y en el proceso ayudar a las personas, por eso he venido aquí, para que me escuche, también quiero que aceptes mis disculpas, y quiero que mi nueva promesa hacia ti, sea recibida con agrado.

Paso un momento y la joven luchadora, pudo sentir de nuevo una agradable brisa, esto la hizo sonreír, después se paro y observó la tumba pero esta vez con una sonrisa en su rostro, sabía que su padre la había perdonado, y le daba el visto bueno a su nueva promesa. La luchadora dejó un ramo de flores en la tumba de su progenitor, y se marchó del lugar con la frente en alta, con la convicción de que esta vez mantendría en alto su promesa.

La joven estuvo caminando por la ciudad, para conseguir algunas cosas para su viaje hacia la capital, entre estas cosas, consiguió algunos víveres, y unas cuantas pociones. La joven pasó por su antigua casa, y la observó de lejos, quería entrar y saludar a su familiar, pero no se sentía digna de ver a su madre ni a sus hermanos a sus ojos. La luchadora decidió seguir su camino, y volver a la posada para recoger sus cosas he ir hacia su próximo destino.

Al volver a la posada como lo tenía previsto, recogió su equipaje y se marchó del lugar, su destino era la ciudad en donde se ubicaba el gremio de aventurero. La joven luchadora, consiguió un carro para que la llevase hacia la ciudad.

—Vas a ir y perderás, como la primera vez—La luchadora escucho la voz de la negatividad.

—Solo cállate de una vez—La luchadora susurro a aquella voz, y agrego—No perderé esta vez, no sucederá lo mismo que la vez anterior.

—Así es como un verdadero aventurero debe pensar—la voz positiva, se hizo presente en la conversación.

La luchadora sonrió al escuchar a la voz positiva, y luego miró su identificación de porcelana, que le había dado al registrarse como aventurera. Ella la había tirado después de los hechos de la misión fallida, como una forma de decir que no quería volver hacer aventurera, pero la sacerdotisa del templo en que había estado, la guardo, pensando en que la luchadora novata, volverá del temprano retiro.

«Gracias amiga», pensó la luchadora novata, mientras recordaba como la sacerdotisa de pelo rojizo, le había devuelto aquella identificación, y volvió a pensar, «Si no me acepta con esta identificación, por lo menos me servirá para recordar que debo seguir hacia adelante»

Después de algunas horas de viaje, llegaron a la ciudad, la joven novata, bajo del trasporte con un salto, y le dio las gracias al conductor. La luchadora observó la ciudad, mientras que la carreta se retiraba hacia un establo cercano, la luchadora decidió caminar hacia el gremio, para poder reincorporarse.

Al llegar al lugar la novata luchadora, entró por la puerta del gremio, estaba algo nerviosa, pero dispuesta a seguir adelante, al pararse frente a la recepción, la mujer encargada de recibir las recompensas y las inscripciones del aventureros, la recibió con su usual sonrisa y luego de verla mejor, se dio cuenta de quien era aquella chica.

—Vaya, hace tiempo que no te veía—Comento con su sonrisa la recepcionista a la muchacha.

—¿Cómo se acuerda de mi? —Pregunto sorprendida la luchadora novata.

—Puedo recordar la cara de las personas que atiendo, por algo soy una recepcionista—Le contesto la mujer y pregunto a la luchadora novata—¿Vienes a reincorporarte?

La luchadora afirmó a la pregunta de la recepcionista, la cual le comentó que como se había retirado del gremio, debía volver hacer la Inscripción de nuevo, y se le asignará otro numero de identificación, la joven luchadora, aceptó esos términos y se inscribió en el gremio, cuando completo el formulario, se lo entrego a la recepcionista, la cual lo observó durante unos segundo, lo guardo y le entrego a la luchadora novata otra identificación de porcelana.

—Una pregunta, ¿ha llegado Goblin slayer? —Pregunto la luchadora novata.

—Aún no llega, ¿por qué lo necesita? —Pregunto la recepcionista a la chica.

—Bueno, quisiese hacer equipo con el… —La chica fue interrumpida por alguien que abrió la puerta.

Goblin slayer había entrado al gremio, y paro frente a la recepción, y observó a la luchadora novata, no pudo evitar notar la capa y guantes que llevaba puesta la aventurera novata, el se había dado cuenta de que material era.

—Interesante, veo que tienes ciertos ropajes de goblin—Comento Goblin slayer, apuntando a la capa y a los guantes que traía la joven.

—Si, usted tiene un buen ojo, señor goblin slayer—La joven le comento al asesino de goblins, y agrego—Me gustaría hablar con usted.

—Si, escuche que querías hacer equipo conmigo—Goblin Slayer le comento a la luchadora, y agrego—Sentémonos en alguna partes a conversar, mientras esperamos a los demás.

La luchadora aceptó la oferta del cazador de goblins, y fueron ha sentarse en una de las mesas. que estaba vacía.

—¿Escuche que quieres cazar goblins? —Pregunto el cazador de goblins, y agrego—¿Estas segura?, conozco a alguien que puede luchar contra una variedad de criatura, pero fue atacada por goblins, y por culpa de eso, no puede luchar ellos, se que te hicieron daño, pero tu trauma, puede llevar a que no quieras atacarlos.

—Estoy segura, ¿ cómo puedo superar mi trauma, si no puedo enfrentarme a mis miedos? —La luchador, golpeó la mesa con su palma, y agrego con más calma—Se que al principio, tendré miedo, incluso tendré pánico, pero realmente quiero volver tener confianza en mi mismo, por eso quiero aprender a cazar goblins, aprender a contar ese miedo y convertirlo en un sentimiento to, que me permita seguir adelante, no puedo recluirme para siempre, y no quiero vivir con la idea de que no pueda reivindicarme, por eso quiero convertirme en una cazadora de goblins como usted, y quiero que usted me enseñe a como combatirlos.

El cazador de goblins, estuvo pensativo unos segundo, desde su casco pudo observar a la joven luchadora, y miró los ojos de estas, estos trasmitía una furia interna, un sentimiento parecido al suyo. El goblin slayer encontró que aquella luchadora, era parecido a él, la muchacha tenía una gran furia y odio hacia los goblins y el entendía el porqué, a ver visto como mataba a su equipo, y más el hecho de que la ultrajaron.

En ese momento apareció la sacerdotisa en el gremio, y observó que Goblins slayer, estaba conversando con otra chica, se acercó a la mesa para saludar y para curiosear, y se dio cuenta que la otra chica era la luchadora novata.

—Ya veo—El goblins slayer le comento a la luchadora y agrego—Pronto iremos a otra aventura para cazar goblins, puedes venir, si es lo que deseas.

—Claro que iré—La luchadora le contestó al cazador de goblins, y agrego con una sonrisa, y hizo una reverencia—Gracias por incluirme en su grupo, señor Goblins slayer.