PARTE I
Capítulo 8
Un Descubrimiento Aterrador
Cuando Harry finalmente cruzó el fuego se encontró con una escena que definitivamente no esperaba. En cuanto había atravesado el fuego su cicatriz había empezado a arderle como si se estuviese quemando y pronto notó que sangraba.
Quirrell tenía a Linfred contra el suelo, mientras Linfred tenía las manos en el rostro del profesor quien daba alaridos de dolor, el dolor de Harry aumentaba y suponía, por las muecas de su hermano que el suyo también.
Harry pudo ver que Linfred comenzaba a perder fuerza en las piernas, empezaba a perder la conciencia, Harry entre el dolor se movió y entonces vio cómo en la nuca de Quirrell estaba un rostro blanquecino, con ojos rojos y unas rendijas como nariz, a Harry le recordaba bastante al rostro de una serpiente. A pesar de llevar la capa de Invisibilidad, sintió los ojos rojos fijos en él, sin embargo luego pasaron de él y volviendo a Linfred, Voldemort aulló:
—¡MÁTALO! ¡MÁTALO!
Harry vio como el cuerpo de Quirrel se vaporizó, un fuerte grito se escuchó:
—Volveremos a vernos Linfred Potter
Y Harry sintió escalofríos antes de que su cicatriz punzara y sangrara y el ambiente se relajara un poco de la tensión. Harry se acercó al espejo y pudo ver cómo su reflejo metía la mano en su bolsillo y sacaba la piedra color rojo sangre, luego cuando su reflejo la guardó de nuevo, Harry la sintió en su bolsillo, cuando la extrajo, decidió que no quería quedarse ahí hasta que el Viejo Sapo Sabiondo apareciera. Por lo que hizo lo más propio, le guardó a Linfred la piedra en su propio bolsillo y asegurándose de que su hermano respiraba y tenía pulso lo suficientemente estable, lo acomodó y salió de ahí, no le interesaba otra cosa que saber que su hermano estaba a salvo, después de todo, era su hermano. Y como Lavinia había dicho, él no quería el crédito, menos ahora que tenía en la mente la nueva teoría de Hermione.
Una vez que logró salir de ahí retiró la caja musical de la habitación de Fluffy, dudaba que Dumbledore necesitara una cajita musical para atravesar.
El abraso arrollador que recibió de Hermione cuando llegó a la Sala Común vacía, pues era de madrugada, no lo cambiaría por nada.
—¿Qué pasó?
—No estoy seguro, no sé cómo pasaron las cosas, pero de alguna forma Linfred quemó a Quirrell...
—¿Quirrell?
—Lo sé también me sorprendí —admitió Harry y Hermione le hizo señas de que continuara— no sé como o porqué, pero lo quemaba al tocarlo... Cookie, Voldemort estaba en Quirrell.
—¿Cómo poseído?
—No, literalmente estaba en él. En su nuca estaba la cara de Voldemort, pero eso no es lo que me preocupa.
—¿Entonces que es?
—Él no dijo mi nombre, pero solo dijo "Mátalo" cuando yo llegué al aula, es como si me hubiera sentido, traía la capa de invisibilidad y dudo que pudiera ver a través de ella, pero... estoy seguro que algo sintió... —y fue entonces cuando Harry se rompió al ver las lágrimas acumulándose en los ojos de Hermione, ambos se abrazaron aterrados de las implicaciones que eso traía. Y no estuvieron mejor los días siguientes, Linfred seguía en la enfermería y sus padres habían acudido isofactos en cuanto Dumbledore les había dicho lo que había pasado con la estrella del mundo mágico. Harry también estuvo ahí con ellos, esperando que su hermano despertara. Callado sin hablar.
Ahora había una nueva noticia, Linfred Potter acababa de vencer a Voldemort por segunda vez, Harry estaba aliviado de que no lo hubieran matado, pero seguía pensativo por lo sucedido con Voldemort y por lo que había dicho los Centauros a Hermione. Sin embargo decidió no contarle a nadie sobre ello, seguramente todos lo tacharían de loco, tal vez cuando digiriera las palabras le contaría a su mamá, pero por ahora, era un secreto de Hermione y suyo.
Finalmente al tercer día Linfred despertó, ahí estaban Harry, su madre y padre.
—Llegué justo a tiempo para quitarte a Quirrell de encima...
—Fue usted.
—Tuve miedo de haber llegado demasiado tarde —y ahí estaba el Sapo Sabiondo que Harry conocía... nadie le había quitado de encima a Voldemort a su hermano, simplemente Voldemort se había disuelto en el aire—. El esfuerzo casi te mata. Durante un terrible momento tuve miedo de que fuera así. En lo que se refiere a la Piedra, fue destruida.
—¿Destruida? —dijo Linfred sin entender y Harry decidió poner un poco de más atención—. Pero su amigo... Nicholas Flamel...
—¡Oh, sabes lo de Nicholas! —dijo contento Dumbledore—. Hiciste bien los deberes, ¿no es cierto? Bien, Nicholas y yo tuvimos una pequeña charla y estuvimos de acuerdo en que era lo mejor.
—Pero eso significa que él y su mujer van a morir, ¿no?
—Tienen suficiente Elixir guardado para poner sus asuntos en orden y luego, sí, van a morir.
Dumbledore sonrió ante la expresión de desconcierto que se veía en el rostro de Linfred, Harry supuso que sus padres ya habían recibido una extensa explicación sobre todo, naturalmente Harry no había sido invitado a las explicaciones.
—Para alguien tan joven como tú, estoy seguro de que parecerá increíble, pero para Nicholas y Perenelle será realmente como irse a la cama, después de un día muy, muy largo. Después de todo, para una mente bien organizada, la muerte no es más que la siguiente gran aventura. Sabes, la Piedra no era realmente algo tan maravilloso. ¡Todo el dinero y la vida que uno pueda desear! Las dos cosas que la mayor parte de los seres humanos elegirían... El problema es que los humanos tienen el don de elegir precisamente las cosas que son peores para ellos.
Harry estaba allí, sin saber qué decir y su hermano parecía en el mismo estado. Dumbledore canturreó durante un minuto y después sonrió hacia el techo.
—¿Señor? —dijo Linfred—. Estuve pensando... Señor, aunque la Piedra ya no esté, Voldemort intentará volver de nuevo, ¿no? Quiero decir... No se ha ido, ¿verdad?
—No, Linfred, no se ha ido. Está por ahí, en algún lugar, tal vez buscando otro cuerpo para compartir... Como no está realmente vivo, no se le puede matar. Él dejó morir a Quirrell, muestra tan poca misericordia con sus seguidores como con sus enemigos. De todos modos, Linfred, tú tal vez has retrasado su regreso al poder. La próxima vez hará falta algún otro preparado para luchar y, si lo detienen otra vez y otra vez, bueno, puede ser que nunca vuelva al poder.
Linfred asintió, pero se detuvo rápidamente, porque eso hacía que le doliera más la cabeza. Luego dijo:
—Señor, hay algunas cosas más que me gustaría saber, si me las puede decir... cosas sobre las que quiero saber la verdad...
—La verdad —Dumbledore suspiró—. Es una cosa terrible y hermosa, y por lo tanto debe ser tratada con gran cuidado. Sin embargo, contestaré tus preguntas a menos que tenga una muy buena razón para no hacerlo. Y en ese caso te pido que me perdones. Por supuesto, no voy a mentirte.
—¿Por qué Quirrell no podía tocarme?
—Alguien murió para salvarte Linfred, el sacrificio de amor desinteresado por alguien te provee de una protección inimaginable. Si hay algo que Voldemort no puede entender es el amor. No se dio cuenta de que un amor tan poderoso como el del sacrificio deja marcas poderosas. No una cicatriz, no un signo visible... Haber sido amado tan profundamente, aunque esa persona que nos amó no esté, nos deja para siempre una protección. Eso está en tu piel. Quirrell, lleno de odio, codicia y ambición, compartiendo su alma con Voldemort, no podía tocarte por esa razón. Era una agonía el tocar a una persona marcada por algo tan bueno.
—¿Cómo pude hacer que la Piedra saliera del espejo, cómo llegó a mi bolsillo? Antes de desmayarme estoy seguro que no estaba ahí.
—Ah, bueno, me alegro de que me preguntes eso. Fue una de mis más brillantes ideas y, entre tú y yo, eso es decir mucho. Sabes, sólo alguien que quisiera encontrar la Piedra, encontrarla, pero no utilizarla, sería capaz de conseguirla. De otra forma, se verían haciendo oro o bebiendo el Elixir de la Vida. Mi mente me sorprende hasta a mí mismo... Bueno, suficientes preguntas. Te sugiero que comiences a comer esas golosinas.
Harry entendió porqué él habia obtenido la piedra y estaba seguro que su hermano sabía que él no la había obtenido, pero como un punto más a su fama... sabía que ese sería un secreto bien guardado entre ambos... y Hermione... y futuramente Lavinia.
— Ah, las grageas de todos los sabores. En mi juventud tuve la mala suerte de encontrar una con gusto a vómito y, desde entonces, me temo que dejaron de gustarme. Pero creo que no tendré problema con esta bonita gragea, ¿no te parece?
Sonrió y se metió en la boca una gragea de color dorado. Luego se atragantó y dijo:
—¡Ay de mí! ¡Cera del oído!
La señora Pomfrey era una mujer buena, pero muy estricta. Y cuando Dumbledore terminó de la explicación sus padres le abrazaron y le felicitaron por su valor, Harry también le admiraba eso, Linfred siempre había sido valiente, mucho más valiente que él.
—Harry cielo, ven a darle un abrazo a tu hermano —dijo su madre con dulzura y Harry leyó perfectamente el mensaje en sus ojos, así que se acercó a ella y abrazó a su hermano mientras su mamá lo abrazaba a él y le susurraba al oído—. Tú también eres un gran héroe, por siempre vigilar y cuidar a tu hermano pequeño, sospecho que no lo dejaste hacer esto solo.
Harry solo le había sonreído a su mamá antes de mirar a su hermano, quien extrañamente le miraba como hacía mucho tiempo no lo hacía, con cariño y diversión.
—Escucha, Linf, debes estar levantado para mañana, es la fiesta de fin de curso. Ya están todos los puntos y Slytherin ganó, por supuesto. Te perdiste el último partido de quidditch. Sin ti, nos ganó Ravenclaw, pero la comida será buena.
—Supongo que no puedes salvar el mundo y la copa de la Casa ¿No? —dijo el chico bromeando con su hermano.
—Ya tendrás otros seis años para probar la teoría.
—¡Niños! —los regañó Lily con una sonrisa en los labios al ver a sus hijos hablar de esa forma, los gemelos se miraron y echaron a reír con su madre, el único ajeno parecía James.
En aquel momento, entró la señora Pomfrey y sacó a todos de la enfermería.
Harry se sentó al final de la mesa de Griffindor esa noche y desde ahí escuchó todo el discurso del Sapo Sabiondo, tendría nuevo material para reírse con Lavinia ese verano.
—¡Otro año se va! —dijo alegremente Dumbledore—. Y voy a fastidiaros con la charla de un viejo, antes de que podáis empezar con los deliciosos manjares. ¡Qué año hemos tenido! Esperamos que vuestras cabezas estén un poquito más llenas que cuando llegasteis... Ahora tenéis todo el verano para dejarlas bonitas y vacías antes de que comience el próximo año... Bien, tengo entendido que hay que entregar la copa de la casa y los puntos ganados son: en cuarto lugar, Gryffindor, con trescientos doce puntos; en tercer lugar, Hufflepuff, con trescientos cincuenta y dos; Ravenclaw tiene cuatrocientos veintiséis, y Slytherin, cuatrocientos setenta y dos.
Una tormenta de vivas y aplausos estalló en la mesa de Slytherin. Harry pudo ver a Draco Malfoy golpeando la mesa con su copa. Era una visión repugnante. También vio a Pansy poniendo los ojos en blanco hacia Draco.
—Sí, sí, bien hecho, Slytherin —dijo Dumbledore—. Sin embargo, los acontecimientos recientes deben ser tenidos en cuenta.
Todos se quedaron inmóviles. Las sonrisas de los Slytherin se apagaron un poco.
—Así que —dijo Dumbledore—. Tengo algunos puntos de última hora para agregar. Dejadme ver. Sí... Primero, para el señor Ronald Weasley... por ser el mejor jugador de ajedrez que Hogwarts haya visto en muchos años, premio a la casa Gryffindor con cincuenta puntos.
Harry escuchó a Percy decirle a los otros prefectos «Es mi hermano, ¿saben? ¡Mi hermano menor! ¡Consiguió pasar en el juego de ajedrez gigante de McGonagall!».
—Segundo... a la señorita Hermione Granger... por el uso de la fría lógica al enfrentarse con el fuego, premio a la casa Gryffindor con cincuenta puntos.
Hermione enterró la cara entre los brazos.
"Ese mérito no es solo mío, y lo sabes, aunque ellos no lo hagan"
"¿Por qué no solo dejas por una vez que todos te vitoreén por ser una sabelotodo en vez de abuchearte Cookie? Luego podemos arreglar la modestia" dijo divertido Harry en su mente.
—Tercero... al señor Linfred Potter... —continuó Dumbledore. La sala estaba mortalmente silenciosa—... por todo su temple y sobresaliente valor, premio a la casa Gryffindor con sesenta puntos. Y finalmente hay muchos tipos de valentía —dijo sonriendo Dumbledore—. Hay que tener un gran coraje para oponerse a nuestros enemigos, pero hace falta el mismo valor para hacerlo con los amigos. Por lo tanto, premio con diez puntos al señor Neville Longbottom.
Alguien que hubiera estado en la puerta del Gran Comedor habría creído que se había producido una explosión, tan fuertes eran los gritos que salieron de la mesa de Gryffindor.
—Lo que significa —gritó Dumbledore sobre la salva de aplausos, porque Ravenclaw y Hufflepuff estaban celebrando la derrota de Slytherin—, que hay que hacer un cambio en la decoración.
Dio una palmada. En un instante, los adornos verdes se volvieron escarlata; los de plata, dorados, y la gran serpiente se desvaneció para dar paso al león de Gryffindor. Snape estrechaba la mano de la profesora McGonagall, con una horrible sonrisa forzada en su cara.
Esa noche mientras todos se preparaban para partir al día siguiente, Harry estaba en la Sala de los Menesteres había guardado todos los libros que pudo juntar para continuar la investigación durante el verano, prometiéndole a la sala devolverlos al final del verano. Cuando Hermione entró lo encontró escribiendo una carta y con otra ya escrita en el escritorio.
—Harry un día tendrás que decidirte entre ellas, no puedes hablarle así a una chica si no piensas tener nada con ella un día —dijo Hermione mientras leía la carta para Lavinia.
—No sé de qué hablas, somos amigos.
—Eso es ahora, pero escucha lo que te digo, soy una chica y sé como piensan las chicas, no coquetees con ellas.
—No lo hago lo juro —dijo Harry mirando confundido a Hermione.
—¿Ya puedo saber quién es la chica misteriosa de la librería? —preguntó Hermione.
—La verás mañana, ¿No puedes esperar unas horas?
—Puedo, pero no quiero hacerlo.
Harry suspiró fastidiado mientras firmaba la carta que había estado escribiendo y la doblaba, entonces Hermione lo vio guardarla en un sobre y se sorprendió cuando Harry le tendió el sobre con la dirección boca abajo, ella realmente no esperaba que se lo dijera, solo quería picarlo un poco.
—Creí que tenías mucha curiosidad Cookie —dijo el chico divertido. Hermione le regresó una mirada asesina y tomó la carta, entonces leyó el destinatario.
Srta. Ginevra Weasley
La Madriguera
—Tienes que estar jugando —le dijo Hermione a Harry cuando leyó—. ¿Es la hermanita de Ron?
—Sí —admitió Harry, ahora dudoso por la mirada de Hermione.
—Ron nos contó que su hermanita pequeña está obsesionada con Linfred, por cómo habla de ella no hubiera pensado que entra a Hogwarts el año siguiente.
—Eso dice Ginny, que sus hermanos tienden a ser demasiado protectores y a tratarla como un bebé.
—Pues por su lógica y su razonamiento sobre los libros, yo digo que es lo suficientemente madura —guardaron silencio un momento y luego Hermione explotó—. ¡No puedo creer que te guste la hermanita pequeña del mejor amigo de tu hermano!
Entonces ambos se echaron a reír y Hermione anotó en su mente el hecho de que Harry no lo había negado de ninguna forma.
Harry mandó la carta a Ginny y Hedwig volvió antes de que el ataque de emoción de Hermione pasara, estaba demasiado emocionada acerca de que todo este tiempo, había conocido a la hermana de Ron mejor de lo que jamás pensó y solo a través de lo que Harry decía de ella, Hermione estaba ya produciendo una novela en su cabeza... Esto si que sería divertido de ver cuando todos se enteraran que Harry y Ginevra eran amigos.
Cuando Harry mandó a Hedwig con la carta para Lavinia y Hermione tomó prestados otros tantos libros, argumentándole a Harry que tenían que mantener su excelente promedio si querían poder ser alguien en su futuro, Harry se había reído de ella diciéndole que a él no necesitaba justificarle su gusto por la lectura y ambos se habían echado a reír. Habían sido los mejores de su año. Ambos chicos se fueron a dormir a la torre de Gryffindor.
A la mañana siguiente todos los alumnos recibieron notas en las que los prevenían para que no utilizaran la magia durante las vacaciones («Siempre espero que se olviden de darnos esas notas», dijo con tristeza Fred Weasley).
—¿Lista para viajar a América? —inquirió Harry en el tren en un momento en que Hermione entró en el compartimento de él, aprovechando que Pansy había salido corriendo de ahí con algo aparentemente importante.
—Justo de eso quería hablar, ¿No nos veremos en la estación cierto?
—Será mejor que no si no quieres que se caiga nuestra coartada.
—Bien, entonces tengo que darte mi dirección para que me visites con tu mamá —dijo ella extendiéndole un papel con la dirección anotada.
—Vuelve con ellos Cookie, porque estoy seguro que te buscarán y Pansy tampoco debe tardar en volver.
Cuando llegaron a Kings Cross, Hermione se despidió de Harry en su cubículo en el tren, Lily terminaría conociéndola ese año, pero Hermione no quería que fuera frente a todos.
Tardaron un poco en salir del andén. Un viejo y enjuto guarda estaba al otro lado de la taquilla, dejándolos pasar de dos en dos o de tres en tres, para que no llamaran la atención saliendo de golpe de una pared sólida, pues alarmarían a los muggles.
Para sorpresa de todos, los Potter charlaban animadamente con los Weasley, Harry siguió a Ron, Linfred y Hermione.
—Tienen que venir y pasar el verano conmigo —dijo Ron—. Los dos. Les enviaré una lechuza.
—Gracias —dijo Linfred—. Estoy seguro que a mis padres no les importará.
—Por mucho que la idea es tentadora, me temo que debo declinarla —le dijo Hermione a Ron.
—¿Por qué? —inquirieron los chicos.
—Saldré con mis padres del país durante el verano, estaremos fuera un mes y medio.
—Bueno, esta bien, no se puede hacer nada con los planes de los padres —dijo Ron—. Pero Linfred debes venir.
La gente los empujaba mientras se movían hacia la estación, volviendo al mundo muggle. Algunos se despedían de Linfred, Ron y Hermione, incluso de Neville. Harry miró la escena desde más atrás con una sonrisa.
Entonces apenas habían cruzado cuando una furia pelirroja se le arrojó a los brazos.
—Hola Gin —dijo Harry emocionado.
"¿Necesitas que distraiga a estos trolls para que hables con ella?" Dijo Hermione en su mente, por lo que Harry supuso que no había cerrado la comunicación del anillo.
"Te lo agradecería Cookie"
Y Hermione cumplió.
—¿Qué tanto ves?
—Solo le agradezco a Hermione su ayuda, ¿Recuerdas que te platiqué sobre los anillos?
—¡Oh cierto! ¿Qué alcance lograron darles?
—Veinte metros, después empezaron los finales y ya no pudimos hacer más.
—Bueno, veinte metros son bastante buenos —admitió la pelirroja, luego lo miró seria y Harry se asustó de su mirada—. Harry James Potter, no se ni que decirte, ni como regañarte por haber ido tras el imbécil de tu hermano.
—Descuida, Hermione se ha encargado de ello por ti...
—Ya lo dije esa chica me agrada —sonrió Ginny y Harry sonrió en reflejo. Entonces ambos se miraron a los ojos y él vio sus ojitos chocolate empañarse de lágrimas y Harry se asustó, entonces Ginny habló de nuevo—. ¿Puedo abrazarte?
—Claro —dijo Harry y la pelirroja volvió a envolverlo en un terrible abrazo.
—Me asustaste cuando mandaste la carta de que irías tras tu hermano, y me sentí aliviada de que tu y Hermione no dejarían morir a esos dos solos. ¡Merlín Harry! Me preocupé demasiado.
—Estamos bien Ginny, el héroe del mundo mágico está intacto —dijo Harry bromeando.
—Sí... no me importa el héroe del mundo mágico, yo estaba preocupada por ti.
—También estoy intacto.
—No hagas cosas así Harry, deja que el tonto de tu hermano juegue al héroe, tú no necesitas eso para ser alguien importante.
Harry le limpió las lágrimas de sus mejillas y ella puso las manos sobre las suyas.
—No menciones que lloré, o mis hermanos no me dejarán en paz jamás.
—Soy una tumba Gin-Gin.
—De verdad que tienes suerte de que no se te escuche mal ese mote... de ser otra persona ya te hubiera explotado con mi magia accidental —dijo la niña sonriendo.
—Entonces que bueno que soy yo.
—¿Tienes algún libro para mí? ¿Algún reto?
—Tengo uno, es un libro escrito en gaélico antiguo, lo encontré en la Sala de los Menesteres ¿Aceptas el reto?
—Claro que lo hago Jamie —dijo la chica con ojos brillantes y una sonrisa radiante, y Harry deseó que siempre se mantuviera así, pues combinado con la luz que se filtraba por la estación que hacía ver su cabello llameante, era muy bonita a ojos de Harry. Entonces ella le besó la mejilla entes de tomarlo de la mano y tirar de él hacia donde estaban las dos familias.
Harry seguía en shock. Y Ginny había vuelto a ser la pequeña parlanchina de los Weasley, entonces escuchó la voz de Hermione en su cabeza.
"¿Algo que quieras compartir?"
"Ella me gusta"
Entonces Hermione giró la cabeza como búho hacia Harry con los ojos como platos.
"No pensé que lo aceptaras tan pronto, creí que primero analizarías a las dos chicas"
"No necesito hacerlo, conozco a Lavinia de toda la vida y no se siente igual"
"Bien, pues por lo que escuché, procura que ni tu padre ni tu hermano o sus hermanos se enteren de ello"
"¿Por qué?"
"Harry, sé que eres valiente y todo, pero la chica tiene siete, SIETE hermanos mayores, ni tú eres tan suicida"
"Puede que lo sea"
"Rayos, ella si te gusta"
"¿Cuánto falta para que se corte la conexión?"
"Poco, te veo a mitad de las vacaciones"
"Hasta entonces Cookie"
—Harry cielo, ¿Y tu amiga Cookie? Esperaba conocerla hoy —dijo su mamá y todos miraron a Harry asombrados, excepto Ginny quien lo miraba con una sonrisa en sus ojos.
—Ella... tuvo que irse rápido.
—Oh una lástima quería hablar con ella para conocerla —dijo Lily.
—Tal vez luego mamá.
—Cierto, tendré un mes y algo para conocerla en las vacaciones —dijo ella triunfante. Y entonces Ginny miró a Harry interrogante, él le hizo una seña de que luego le contaba y ella solo asintió.
—¿Harry invitará a una niña a América? —interrogó Linfred.
—Sí —dijo su madre—. Tu también puedes invitar a tus amigos a casa si quieres.
—Ron ya nos ha invitado mamá, y Hermione ha dicho que tiene planes y no puede, pero tal vez el siguiente verano pueda ser en casa la reunión —dijo Linfred.
—Bueno Molly, no sabía de la invitación, pero si aceptas, el siguiente año los niños pueden venir a Potter Manor.
—Claro Lily, yo no tengo ningún problema.
Siguieron charlando un poco más y cuando todos comenzaron a caminar hacia la salida Harry se quedó al final, Ginny al ver esto hizo lo mismo y caminaron juntos en silencio, ya para salir de la estación y cuando Harry estuvo seguro que nadie de las dos familias los veía, soltó su carrito, y rápido como un rayo besó la mejilla de Ginny, ella se puso roja pero le sostuvo la mirada.
—Ya estamos a mano —dijo Harry—. Y sobre lo de Cookie, ella quiere conocer América y mamá y yo vamos cada verano, va a ir con sus padres, pero mamá aún no sabe quien es, lo sabrá hasta que nos vayamos.
—Eres alguien de muchos secretos —dijo ella—. Supongo que eso es lo que me llama, adoro un buen misterio y una buena aventura, espero poder acompañarlos a ti y a "Cookie" en su aventura del siguiente año.
—Seguro que lo harás Gin-Gin, ahora vamos...
—Claro, si preguntan me caí y me ayudaste a levantarme.
Pero cuando llegaron con sus familias nadie parecía haberse dado cuenta de que ellos se habían retrasado, o eso pensaban ellos, pues Lily si que lo había notado, ella les ponía mucha atención desde la librería, al verlos juntos sonrió. Primero lo primero, averiguar quien era Cookie, ya después se encargaría de conocer a la pequeña Ginevra Weasley.
Despidieron a los Weasley, pues los Potter esperaban a Remus Lupin, con quien habían quedado de verse en la estación.
Linfred estaba contando sobre Quiddich cuando un grito distrajo a todos.
—¡Harry! Que bueno que aún te alcanzo, gracias por prestármelos, me ayudaron muchísimo y gracias por la túnica igual —dijo Pansy devolviéndole a Harry unos pergaminos y su túnica con los claros colores de Gryffindor.
—Te queda el rojo Pansy —dijo Harry.
—Gracias por la opinión, pero no lo menciones cerca de mis padres —sonrió la chica.
—Mamá, papá —los llamó Harry—. Ella es Pansy Parkinson, es mi compañera en Pociones.
—Mucho gusto querida —saludó Lily, James asintió con la cabeza, confundido.
—Tienen todo un caballerito aquí y un amigo estupendo, felicidades —dijo la chica a Lily.
—Oh más le vale...
—¿Puedo mandarte alguna lechuza en el verano? —inquirió Pansy a Harry—. Mi agenda va a ser un horror, necesito saber que aún puedo reírme de vez en cuando entre tanta gente estirada.
—Claro, pasaré fuera la mitad del verano y tal vez tarde más tiempo en llegar, pero seguro que sí.
—O podríamos hablar por flu.
—No veo porqué no.
—Hecho, te mando mi IDFlu por carta.
—¡Pansy! —. Se escuchó un grito a lo lejos y tanto Harry como Pansy abrieron los ojos.
—Me voy, nos vemos luego Harry —dijo la chica sonriente, antes de echar a correr.
—¿Qué fue eso? —inquirió James.
—Parece que Harry tiene más de una amiga, pues intuyo que ella no es Cookie —dijo Lily divertida.
—Ella es Slytherin —dijo Linfred viendo que había perdido atención.
—¿Slytherin? —inquirió James de nuevo mirando a Harry, quien solo asintió con la cabeza—. ¿Cómo has logrado que una Slytherin se te acerque tanto?
En todos los años de conocer a su padre, jamás le había escuchado ese todo de asombro dirigido a él.
—Honestamente, no lo sé, simplemente un día hablamos.
—Parece que los genes Potter de Harry tienen su encanto James —comentó Lily sonriéndole a su esposo, luego miró a Harry y le sonrió a su hijo.
—Pansy es una amiga —aclaró Harry.
—Sí, como lo es Lavinia, o Cookie... o... la niña de la Librería ¿No es así? —inquirió su madre y Harry estaba seguro de haberse puesto colorado.
—¿Algo que compartir? —interrumpió Lupin, todos lo miraron.
—Nada Remus.
—Oh claro que sí, una niña de Slytherin anda detrás de Harry —dijo James a Remus.
—Mira nada más, los Genes Potter entrando en acción —rió y los adultos con él.
Y por primera vez la charla se centró en él y Harry se dio cuenta, que no le gustaba, que su madre le tomara el pelo era una cosa, pero su papá o Remus... eso no entraba en su zona de confort y en la de Linfred tampoco aparentemente.
—Te molesta tanto como a mí —le dijo su hermano—. ¿Quieres que haga algo para volver todo a la normalidad?
—Eso sería genial sí —admitió Harry y Linfred y él compartieron una mirada de complicidad como la que le había visto a Fred y George Weasley.
Okey, oficialmente hemos terminado la Parte I. La parte II comienza con el verano de Harry y Hermione en América, conoceremos al personaje de Lavinia por fin. (Los que están releyendo no cuentan :P )
