Disclaimer: Naruto no es mío, pertenece al alto, bronceado y guapo, Masashi Kishimoto
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CAPITULO II
Los hermanos en busca del rebaño de la princesa
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—¡Kawaki-kun! —Himawari dio un gran salto para recibirlo con un fuerte abrazo —¡Me alegra tanto que hayas regresado!
La familia Uzumaki percibió un leve sonrojo en Kawaki, mientras este apartaba delicadamente a la pelinegra; ellos se reían con tal acción. Kawaki es parte de la familia, pero sigue dando gracia su incomodidad ante las muestras de afecto, sobre todo si dichas muestras de afecto provienen de Himawari.
—¿Te quedarás por mi cumpleaños?, ¿Cómo te fue en tu misión?, ¿Estás herido?, ¿Te quedarás por mi cumpleaños?, ¿Quieres algo de comer? —lo atiborró de preguntas.
—Hima, Kawaki acaba de llegar, ¿Por qué no dejamos que descanse un poco? —intervino Hinata.
Kawaki se fue sin responder ninguna de las preguntas, a pesar del puchero que hizo la menor, subió a su habitación y se lanzó boca arriba a la cama. Hacía mucho tiempo que no regresaba a Konoha y las pocas veces que volvía trataba de quedarse el menor tiempo posible. Esta vez no iba a ser diferente, pero el Hokage no se lo permitió.
Más temprano, esa misma mañana, Kawaki llegó a Konoha, fue a la oficina del Hokage a dar su informe, como siempre; la misión resultó exitosa, como siempre; al terminar su reporte pidió una nueva misión, como siempre. Lejos, muy lejos de la aldea. pero Naruto tenía otros planes para él.
La puerta se abrió y Boruto ingresó a la oficina. Se sorprendió de ver a su hermano y tras un breve momento de alegría, recordó la razón por la que su padre los tenía ahí, y cayó en cuenta de que Kawaki sería involucrado en todo ese meollo también.
—Chicos, ustedes son los únicos a los que les puedo encomendar esta misión— empezó a hablar Naruto.
Explicó a sus hijos sobre la fiesta de Himawari y que ella quería tener a un acompañante para la fiesta, un príncipe, como lo había llamado ella. La misión era buscar a alguien digno de su hija. Alguien que no fuera un arrogante, ni tonto, ni pervertido, en lo posible ni hombre, ni humano, si pudieran fabricar un mecha príncipe… ¡No!, Himawari lo odiaría si hacía algo como eso. Volvían al plan original, seleccionar a un buen chico.
—No lo haré —Kawaki escondió las manos en los bolsillos —Ella puede defenderse por su cuenta.
—Es lo que yo dije dattebasa—agregó Boruto, dirigiéndose a la puerta.
Naruto intentó explicarse mejor, sus hijos eran su última opción para proteger a su princesa. Utilizó ejemplos con gráficos de lo que podría pasarle a Himawari, los dibujitos fueron hechos por él mismo, nada bien por cierto. Kawaki no quería contradecir al Hokage, a cualquier orden le decía que sí, podía pedirle que se coma su brazo sano y lo haría sin dudarlo; pero no quería buscar un príncipe a Himawari, porque lo que menos quería era estar en Konoha en los días de su cumpleaños.
Por último, nuestro rubio padre preocupado explicó la última de sus preocupaciones:
—Y Himawari se enamorará, se casará y me abandonará por siempre.
Enamorarse
¿Himawari enamorada? Era una posibilidad… Fiesta grande, música de ambiente, vals romántico, un príncipe y una princesa, estaban todos los elementos cursilescos que les gusta a las chicas, ella no era una excepción.
Kawaki observó los dibujos que hizo Naruto: Iría a la fiesta con un príncipe que la atendería galantemente, bailaría con ella, la elogiaría por su vestido, en algún momento de la velada la apartaría de todo el tumulto de la fiesta y le robaría un beso, confesaría sus sentimientos y Himawari se enamoraría de él, después se casarían y Hima se iría de la casa, el último dibujo era una lápida que tenía escrito: murió por tristeza.
Aunque lo último era exagerado, lo demás tenía sentido, Maldición, maldición ¿Por qué no pidió otra cosa en lugar de esa rara fiesta? Ahora no podía dejarla a merced de cualquier chico. Si dejaba la misión para Boruto, él buscaría a un chico amable para complacer a su padre y por temor a su hermana. Así que él mismo tenía que involucrarse, sin involucrarse demasiado. Solo tendría que buscar a alguien sin gracia, aburrido y feo; Sí, aceptaría la misión, pero buscaría al peor acompañante posible para la hija del Hokage.
—Está bien, lo haremos
—Espera, ¡yo no he aceptado! Quiero disfrutar lo que queda de mis vacaciones dattebasa
—Boruto, si no ayudas con esto, te encargarás de los otros preparativos de la fiesta.
El rubio pensó en las cosas que tendría que hacer cuando su mamá lo vea desocupado por la casa o paseando, tendría que ayudar a elegir entre colores como malva y lavanda, rayos, ¡Son lo mismo! Lo del príncipe era lo menos desagradable de la lista, así tendría una excusa para salir de casa, ver a sus amigos, y tomar sus propias decisiones. Terminó aceptando.
*Toc toc*la puerta se abrió y entró Himawari a la habitación.
—Kawaki-kun te traje algo de comer —llevaba una bandeja con sándwiches —Estoy segura que extrañaste la comida de mamá, pero aún falta mucho para la cena así que por el momento tendrás que conformarte con esto.
Mostró la enorme sonrisa que siempre ponía y dejó la bandeja sobre el velador; Kawaki no quería verla, pero tenía hambre, no había probado bocado desde el día anterior, se sentó en la cama y Himawari aprovechó para sentarse a su lado.
—¿Qué haces?
—Acompañándote, ¡Hace mucho que no nos vemos! Así que no te atrevas a echarme de tu habitación —tomó uno de los sándwiches y se lo ofreció.
Kawaki lo tomó.
—¿Por qué decidiste hacer una fiesta?
—Hace un tiempo, fui escolta de una quinceañera, hija de un Señor Feudal, en sus tierras es costumbre hacer celebraciones grandes, fue mágico ver a tantas personas divirtiéndose, así que pensé que podría hacerlo también, ¡Una gran celebración donde todos nos divirtamos! —extendió sus manos y sus ojos se iluminaron de sólo pensarlo.
Maldición, se veía hermosa. Contrólate, contrólate.
—¿Por qué de disfraces? ¿Porqué… una princesa?
—Seguro piensas igual que hermano, que es algo muy infantil —otro tierno puchero —No hay razón, simplemente porque sí, quiero tener una tiara y un hermoso vestido ¿Qué tiene de malo?
Kawaki sabía que la respuesta sería esa; Himawari podrá ser un ninja, muy amable, empática, y madura para su edad; pero con un corazón de niña, demasiado tierna, demasiado inocente, demasiado perfecta. La razón de la pregunta era para introducir la "verdadera" pregunta ¿Por qué buscas un príncipe? ¿En quién piensas precisamente?. Pero antes de que pudiera hacerlo, ella se le adelantó a interrogarlo.
—¿Te quedarás hasta mi fiesta de cumple…
—No —no quería sonar cortante, así que agregó —No puedo, tengo una misión, solo me permitieron postergarla estas semanas
—Comprendo —observó de reojo como el rostro de Himawari se entristecía por un momento, pero cambió rápidamente a una sonrisa para que no la notara—Entonces, ¡hay que aprovechar al máximo el tiempo que estés aquí!
Se puso de pie y salió rápidamente de la habitación.
—Digámosle a uno de nuestros amigos que haga de príncipe para Himawari, así resolveremos esto rápido dattebasa —comentó a Kawaki, sin soltar su videojuego, mientras caminaban por las calles de Konoha.
Los chicos pensaban quién podría ser elegido para tener contentos al padre y a la cumpleañera a la vez. Boruto quería terminar rápido, y no porque no le importara su hermanita, sino porque estaba en unas merecidas vacaciones después de una dura misión con su equipo 7, la más dura que había tenido, sin contar Kara. Y porque pensaba que su padre estaba exagerando.
Kawaki también quería acabar rápido este asunto, así podría irse de la aldea; cada vez que pensaba que podría olvidarse de Himawari, tras que llegaba Konoha, la sentía, y recordaba porqué le importaba tanto, la quería y se odiaba por eso. Debía dejarla ir y sin embargo, aquí estaba buscandole un chico feo, para que no se aleje.
—El más cercano es Mitsuki, y nunca se niega a hacerme ningún favor dattebasa
—¿Qué favor? —preguntó Mitsuki parado frente a los dos hermanos, con su característica sonrisa.
Así que la misión para encontrar al príncipe "ideal", lo que sea que signifique para cada hermano, acababa de comenzar.
Continuará.
¿Mitsuki es el chico ideal para Himawari?
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Acabo de recuperar mi cuenta, y estaba checando mi bandeja de entrada jajaja que desastre soy, me doy pena por lo que escribí. Pero recordé lo feliz que era escribiendo, leyendo, y compartiendo con el fandom. Me siento nostálgica :')
Este cap no salió chistoso, debe ser por mi estado de ánimo, perdón xD ¿Ya dije que me doy pena? :c Quiero que el fic sea de humor, lo intentaré con los siguientes.
Se aceptan reviews, críticas, ideas, preguntas, tomates, ramen y pizza con piña
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Gracias por leer
¡Holybendiciones!
