Los personajes son de Eichiro Oda y algunos inspirados en su obra.

Te quiero, te siento, me envuelvo en el silencio

Unos días antes: Miércoles 28 de octubre de 1964. New World , Grand Red Line.

" Recuerdo perfectamente la primera vez que,me besaste... Una ola de fuego se apodero de mi ser. Nada existía a mi alrededor, solo mi corazón latiendo a miles de pulsaciones; sincronizándose con el tuyo que estaba igual de desbocado. No tengo idea cuanto tiempo transcurrió...¡En realidad no me importaba! Quería que esa sensación de euforia, alegría, miedo y vértigo se perpetuara hasta el infinito de los tiempos. Te lo escribo, porque hasta ahora es lo mas hermoso que he compartido contigo. Y lo que sigue es lo peor que he hecho a alguien: Te dejo... No porque ya no sienta nada por ti, no seria honesto ... Eres el amor de mi vida, estas tatuado en mi alma y corazón. Al hacer esto me arranco la razón de vivir.

Se que en estos instantes me estarás odiando, pero permite expresarte el porque: No puedo ser el centro de discordia entre tu y tu mejor amigo. ¿Alguna vez has escuchado: Amores hay muchos, pero amigos pocos? Se que entre tu y Edward hay mas que una estrecha amistad, una hermandad prospera, una camaradería inquebrantable desde la infancia. Yo no quiero destrozar eso. ¿Crees que nunca me iba a enterar que se liaron a golpes en los entrenamientos del servicio militar? ¡Por Dios! ¡Yo no quiero eso! Mi abuelo me lo confirmo. ¿¡ como pudimos tener tan mala suerte!? ¿Que conspira en nuestra contra que mi abuelo fue a ser su instructor? En medio de la trifulca salio a relucir mi nombre... Se que no fuiste tu, pero esa imprudencia, me puso en evidencia ante mi familia. Tu sabes que existe un secreto entre nuestros dos clanes ( que no quieren revelarnos) y que es gracias a eso que se supone que tu y yo no debemos conocernos, ni hablar, ni coincidir ¡Como si fuésemos una versión bizarra de Romeo y Julieta! ¡Maldicion! ¿Por que a nosotros?

Mi abuelo me dio un ultimátum: O te dejaba o se lo diría a mi padre, y al resto de los mios. Para asegurarse que cumpla con la orden, me envía lejos.

Así es, para cuando salgas del servicio militar, yo ya no estaré en New World ni en Grand Red Line. No te estaré esperando en el puerto, como te prometí que lo haría... En cambio tendrás esta horrenda carta, mas bien lo siento como un arma criminal. En lugar de tinta, creo que hago los trazos con veneno. Por que al poner tus manos en ella, te estaré condenando a un gran dolor, mi cielo. Yo no quiero irme, yo no quiero dejar de amarte, yo no quiero dejar de verte, yo no quiero dejar de pensarte... ¡Yo no quiero vivir sin ti!

Yo no voy a olvidarte, aunque tu lo hicieses, yo tendré presente lo nuestro como algo indispensable para continuar mi día a día.

No me odies, guardarme como algo valioso, por favor. Tienes mi amor para siempre... Siempre tuyo...

Tu Mercedes."

Sintió que se le iba la respiración... Por un momento dudo si continuaba vivo, o se había quedado en el Limbo. Lo ultimo que recordaba era las caras de preocupación de Garp y Tsuru cuando azoto en el piso. Tampoco tuvo noción de cuando fue trasladado al hospital... Fue hasta que vio a su abuela que aterrizo en la realidad ¿Y la carta? ¿Donde la había dejado? ¡Tenia que ocultarla! ¡Ella no debía verla!

No la tenia en las manos... Quizás, la hubiese soltado... El viento se la llevaría lejos, pero esas palabras perdurarían para siempre en su contristada alma... Su pequeño Mercedes ya no estaba, no lo recibió con un ramo de claveles cosechados expresamente para su reencuentro ... ¿Y todo por que? ¡Por el maldito bocazas de Edward Newgate! Supo dar bien la estocada, ahora ya había despedazado todo lo hermoso que tenia... Si lo veía, lo mataba...¡Y era en serio! Sentimientos asesinos afloraban en su alma, al recordar a su otrora mejor amigo. ¿Por que lo hizo? ¿Como pudo hacerles esto?

-¡Muromashi! ¿Que cara es esa? ¿Por que miras con tanto odio?

La voz de su familiar hizo que reaccionara.

-¿Estoy mirando feo? ¡Oh! Es que me siento mal, abuela... Es decir : General, señora - quiso distraerla señalándole el exterior por la ventana- creo que el clima no me sentó bien...

-¡Hummm! ¿Seguro que es eso?

Iba a decir algo, pero ella no se lo permitió:

-¡Ay niño! 2 años de servicio, lejos de casa, viéndote de vez en cuando... ¡Se lo que es eso! ¡Todos pasamos por ello! Cuando yo volví a casa, tarde mas de una semana en volver a ser la misma... En el exterior, consideran inhumano que a los 16 nos empecemos a entrenar para defender a nuestra patria... Pero, así son las cosas- sonrió, y por reflejo, el lo hizo- Ahora podrás ir a Tailandia a reunirte con tu padre. Al agregado naval le alegrara sumamente verte.

Pensar en su padre hizo que serenara un poco... Pero, también significaba que tenia reducido el tiempo para investigar a donde habían enviado a Mercedes.

La abuela permitió que sus amigos se quedasen con el, mientras ella arreglaba todo para ir a casa y prepararlo para el viaje.

Mientras firmaba el papeleo, solicito realizar una llamada. El disco comenzó a moverse mientras marcaba los números despacio: No tenia prisa alguna. Escucho atentamente como entraba la llamada, del otro lado alguien descolgaba el auricular, y contestaba:

- Lindbergh

- soy Sengoku.

Un silencio...

- Significa que el muchacho ya esta contigo.

- Así es. Recibió la carta. Estoy en el hospital. Fue una fuerte conmoción para el, pero ha sabido disimular.

- heredo tu talante, general.

-¿Y tu nieto?

- ya esta en París, con mi hijo.

- perfecto... Mira, almirante... No me siento muy bien haciendo esto... Y no estoy muy segura que sea lo correcto...

- me siento igual, pero no podemos hacer nada...

- ¡Y todo esto porque mi Edo intentó darse un balazo por tu hijo!

- Fory se abrió las venas por el dolor de creerse traicionado Edo.

- ¿Insinuas qué estamos empatados?

- insinuo que esto es una mierda, y estamos todos embarrados. A mi me gusta menos que a ti, pero ni tu ni yo sabemos como comenzó todo, ni como acabarlo para evitar tanto dolor.

- ¡Lo que son las cosas, Rolls! ¿Como fue que la historia se repitió?

- Es como una mala broma, Yayoi... Y los únicos que tienen la llave para solucionar esto son Ford y Edo..

- ¿Y los niños? ¿Que va a ser de ellos? No puedo soportar que ellos vivan con el alma destrozada.

- me quitaste las palabras de la boca.

- ¡Estoy decidida! En cuanto pueda, viajare yo también a Tailandia y confrontaré a mi hijo.

- Voy a hacer lo mismo... ¡Lo que vaya a tronar, que truene de una vez!

- Entonces, tenemos un acuerdo. Te mantendré informado.

- te lo agradecería mucho...

Ambos colgaron al mismo tiempo. Con una misma sensación y una misma determinación.

NO MUY LEJOS DE AHI...

No supo porque... Pero la visita de esa muchacha no le produjo buenos augurios... ( pero, cuando se marcho ya no supo que pensar) Con todo eso, Margot acato las reglas de hospitalidad: La introdujo a la casa, le ofreció un asiento y una bebida. El apellido Weevel había tenido gran rimbombancia en el pasado: Una acaudalada familia de North Blue, con conexiones en los ámbitos de la política y economía. Sin embargo, malos manejos y decisiones habían sumido a los actuales herederos en una situación algo estrecha. Lo supo al ver sus zapatos : La piel ya estaba raída, la suela inequívocamente desgastada, incluso le quedaban estrechos... Pero, lo disimulaba bien: Los hacia para atrás cuando alguien miraba al piso, manteniendo una sonrisa impecable. ¡Ni hablar de su vestido! Algo festivo para ser finales de otoño... quizás había tomado ideas de Scarlett O'Hara de lo que el viento se llevo.

Margot seguía dando clases en el colegio donde las tres hermanas Weevel estudiaron. Ellas eran Audrey, Elise y Grace. Hermosas y muy pretenciosas, Pero, no en el buen sentido. Ellas no eran como las demás chicas de Gran Red Line, quienes intentaban demostrar al mundo exterior que las mujeres pueden realizar iguales trabajos que los hombres, estar codo a codo con ellos para ser una sociedad equilibrada. Al parecer, alguien les había podrido la cabeza con ideas rosas de vivir como princesas en un castillo, rodeadas de lujos y de sirvientes... Y su único papel en la vida era permanecer jóvenes e impecables al lado de un marido millonario... Se horrorizó cuando supo que Elise estaba detrás de Edo ( quien para entonces, ya tenia entregado su corazón) . Varias veces, le hablo amablemente de que primero debía pensar en realizarse como persona, definir y cumplir sus sueños y metas, para después pensar en relacionarse con alguien con fines matrimoniales. Pero, al parecer no entendía... Y no porque fuese tonta. Estaba empecinada en sus ideales de "felicidad". Después las tres abandonaron abruptamente el colegio. Les dijeron a algunos condiscípulos que iban a vivir a Francia y asistirían a un internado para señoritas muy exclusivo.

Afortunadamente, Edo dejó de ser acosado... Asi que Elise no paso de ser una anécdota molesta en sus vidas.

Luego vino la guerra... Pero eso ya era otra historia.

Ahora tenia enfrente a la hija de Grace... Aunque le daba mas un aire a Elise ¡Cosas de familia!( o era que se habia quedado algo traumada) No paraba de hablarle de que su madre se había casado con un industrial venezolano, que tenían un penhouse en Mannhattan; que su tia Audrey se codeaba con la sociedad artística de Hollywood, que en su momento, fue invitada de primera mano a la boda de los principes de Monaco; que el abuelo y la abuela vivian en Londres, asistiendo a todos los eventos sociales de la monarquía. Como ya tenían una vida hecha en el extranjero, iban a vender todas sus propiedades en Gran Red Line, de una buena vez. Tenían un futuro y había que dejar el pasado... Y que ella estaba aquí con el único propósito de venir a ayudarlos... Porque había descubierto algo...

Margot tuvo que hacer uso de todo su temple, para mantenerse fría e impenetrable. Se armo de coraje al escuchar detalladamente el asunto de las cartas... ¡Queria gritar y despotricar! Pero, con una sonrisa políticamente correcta, le pidió a Bakki un prueba que refutara lo que estaba hablando. Le dio el sobre... Y vio la foto, y la nota escrita... Sintió un dolor en el pecho, los ojos se le llenaron de agua... Serenamente iba a comentar cual era el precio a pagar por el resto de ellas. Pero, rectifico a tiempo... Iba a ponerse al nivel de su desmesurada hipocresía seudo nivel de Jet Set. Por lo que le dijo, como podía compensar semejante favor que le estaba haciendo. Lo que le contesto, la dejo anonadada.

DESPUÉS

Era ya de noche cuando llegaron a casa. Margot salió a recibirlos.

-¡Bienvenido a casa! ¡Dios! ¡Si que te estiraste! - realmente Muromashi la superaba por mucho.- ¡Creo que estas mas alto que tu padre!

- ¡Tu estas igual de guapa, abuela!- le respondio- tu no cambias nunca.

- ¡Adulador!- le palmeo suavemente la espalda-¡dime Margot! abuela me hace sentir realmente vieja.

- ¿Que insinuas?- escucho esa clásica voz estertora detrás, renegar como siempre lo hacia al tratar ese tema.

- tratándose de ti, es un titulo honorífico, general- decía mientras se acomodaban en la sala- pero, para otros la edad es un tema espinoso.

Muromashi se alegraba de estar en casa, con esas dos mujeres que le hicieron tan feliz su infancia. El hecho de carecer de madre, no significo que careciera de amor maternal en ningún sentido... Después de todo, ellas también habían criado a su padre. Ambas figuras básicas y estables en sus vidas. Aunque en personalidad fuesen diametralmente opuestas.

- iba a organizarte una gran fiesta, cariño, pero cierto ente amargado apago las velitas antes del pastel.

- ¡No hay tiempo para eso! El tiene que descansar. Después de todo va a reunirse con su padre. Y Tailandia no esta a la vuelta de la esquina.

- ¿Tan pronto?

- ¡Es imperativo!

Yayoi miró significativamente a Margot. Por lo que ella entendió que la maquinaria ya se había echado a andar... Había que tomar una resolución.

Como estaban sentados cerca, les tomo a ambos una mano y se las estrecho... Y se dirigió a su nieto

- Cariño...¿Tu alguna vez te has preguntado por que no debes congeniar con algún Lindbergh?

La general abrió los ojos desmesuradamente. Muromashi trago saliva... El tabú por fin iba a tratarse... ¡Y venia de la persona que menos esperaba!

- ¡Margot! ¿¡ Que estas haciendo!?

Yayoi trato de levantarse, pero la mirada pura y serena de Margot, la hicieron mantenerse en su sitio.

- Me enterado de algo... ¡Que cambia todo!

- ¿¡Que dices!?- la voz se le habia enronquecido.

- ¡Y también tengo la prueba!

Agradezco a Takka por tu apoyo... Espero no te decepcione.