Los personajes le pertenecen a Oda-sama, y algunos son basados en ellos.

Aunque no quieras tú, aunque no quiera yo...

Madrugada del domingo 1 de noviembre de 1964. Viena Austria

Claro que no iban a tragarse aquello de que se había caído de la motocicleta. Igual, no sé negaron a atenderlo.

Mientras Iceberg era atendido a urgencias, Corisande buscaba en el maletero su bolso de viaje. Si no hubiese sido por el incidente, ahora ellos estarían llegando a París. Saco un vestido que le encantó desde el primer momento en que lo vio: un diseño de reciente creación hecho por una chica llamada Mary Quant . Quien conoció en Londres en la semana de la moda. Alegre y desenfadada, la abordó sin timidez y le preguntó si era modelo. Cualquier mujer se sentiría halagada, pero Corisande siempre chocó con la idea de ser una mujer inmóvil. Le aclaro que ella era prima ballerina de La Ópera de París… bueno, una solista a punto de ser ascendida de jerarquía. Mary se disculpó, pero alabo su porte y distinguido perfil. La llamó ideal, que cualquier mujer mataría por ser como ella. Corisande sonrió, no porque le llegará el halago: toda su vida le habían dicho cuando hermosa y afortunada era… ¡Si ellos supieran!

Fue abandonada, junto con su madre, por un hombre insensible al que detestaba recordar cómo padre. Sujeto de ideas radicales sobre lo Que era perfecto. A ella la considero un defecto, el debía tener solo varones. Quienes extendieran su apellido y su herencia. Ella no le servía, una carga más, al casarse pasaría a ser de la familia del esposo. Toda inversión que haría en ella era en beneficio de otros y no en el suyo propio. Por eso sus hermanos menores Jacques y Jean, eran alimentados antes que ella (le tocaban las sobras… si es que las había)

Simpatizaba con las ideas de los nacionalsocialistas alemanes, cuando Hitler invadió Francia, fue uno de los primeros en ponerse al servicio del invasor. Fue cruel e inmisericorde, llevó ante los tribunales tanto a judíos, y a cualquiera que se resistiera al nuevo gobierno. Por supuesto que eso lo llevó al estrato más alto, con lo cual obtuvo su recompensa: lo naturalizaron alemán, cambiaron su apellido a Von Trier y lo casaron con una condesa… De esa forma, tanto su madre como ella se vieron abandonadas y en la calle. Por supuesto que se llevó a sus hermanos, desde siempre les había inculcado el desprecio hacia ellas, así que no hubo despedidas, ni explicación alguna.

Tuvo que superar el shock, despabilarse y buscar una solución. No pudo contar con su madre, ella no lo asimiló bien: lloró, gritó, suplicó perdón, juro que iba a mejorar, que le dieran otra oportunidad… en vano. Él, fue capaz de lanzar una jauría de pastores alemanes para que se retiraran de su otrora hogar.

Arrastró a su madre por las calles, ella se resistía: no podía dejar las cosas así, no podían apartarla de sus hijos. Ella fue fiel, fue buena ¿Por qué le hacían esto?

Haciendo acopio de todas sus fuerzas, Corisande le gritó a todo pulmón que ya se dejará de estupideces, que su padre las había desechado y que a sus hermanos ni les importaban. Qué tenían que seguir, sobrevivir como se pudiera, solo se tenían la una a la otra, que no estaba sola ¿Acaso ella no contaba?

Su madre dejó de llorar, la miró con ojos sumamente vacíos y le dijo que ella no sabía nada, solo era una niña que no entendía qué era ser casada y con hijos.

Suspirando resignada, siguió arrastrándola por la calles hasta llegar al humilde hogar de la única persona que podría ayudarlas, y de no ser así por lo menos una orientación de que poder hacer… pese a ser una víctima más de los alemanes y su gobierno de terror, no las dejó desamparadas. Había un grupo que iba a huir de Francia, y estaban dispuestos a llevarlas con ellas. De esa forma llegaron a Nueva York, contra los deseos de su madre, cambió su apellido por el de su benefactora, y se esforzó por superar su pasado y abrirse paso en la vida. En suelo americano se creó a ella misma: Corisande Vismoke: Ballerina.

Suspiró… recordó nítidamente cuando Mary le mostró un dibujo: un vestido corto de lunares. Le dijo que en ella se vería perfecto, como un arma mortal, que ningún ojo se le quitaría de encima al llevarlo. Acepto usarlo, aunque no tenía experiencia en pasarela, modeló el entallado y corto vestido para el evento. Pudo escuchar la respiración entrecortada de los asistentes al verla. ¡Joder! ¡Qué bien se sentía! Definitivamente, había más cosas afuera, el ballet no lo era todo…

Tuvo que aguantarse las lágrimas, quería recuperar esa sensación de la empoderamiento. Y no sentirse abatida, minúscula y frágil…¡Nunca como su madre!

En eso sintió el contacto de una mano sobre su espalda. Se sobresaltó, giró velozmente, para ver a su atacante...pero, era Lind .

- Hace frío, querida. Vamos adentro.- le dijo.

Aliviada, entraron al hospital. Le llevó donde estaban atendiendo a su novio. Brook estaba sentado y al verlos se reincorporo.

- ¡me tenías preocupado!- increpó a Lind

- ¡Pero, si no he tardado nada!- contestó asombrado por la auténtica preocupación del rockero.

- ¡Aún así! ¡Estaba con el pendiente!- puso sus manos sobre los hombros de él, pudo ver cuál largos y finos eran sus dedos.

- de mi no te debes preocuparte..- dijo sin dejar de mirar sus dedos.

- me lo dice el perdido..- Brook retiró sus manos de él, por alguna extraña razón se sentía abochornado ante su felina mirada.

- pero, ahora que te tengo, ya nunca más voy a perderte, Brook.- le cerró un ojo pícaramente.

Brook sintió que una ola de fuego lo envolvió. Ese maldito mink lo hacía sentirse como una torpe y ridícula colegiala. Porque no iba a negar que una emoción intensa relampagueo en su interior al verlo venir… ¡Debía ser otra cosa! ¡Por Dios! ¡Estaba tan confundido!¡Teniendo una belleza a un lado y él pensando en el gato!

- ¡Era un maldito brujo!- apenas atinó a decir, respirando con dificultad.

Lind sonrió ampliamente.

- si me dieran un Berrie por cada vez que me dicen eso, sería multimillonario.

Brook iba a replicar, pero el médico encargado de emergencias lo interrumpió.

- ¿Ustedes son los familiares del muchacho que cayó de la motocicleta? ¿Miles Iceburg?

Corisande, quien divertida estaba con la conversación entre Brook y Lindbergh, se apresuró a contestar:

- yo soy su prometida, y ellos son amigos nuestros- señaló a los otros dos.

- ¡Bien!- el médico empezó a hojear la carpeta de un provocador expediente.- Soy el doctor Ackerman. El paciente presenta lesiones en la parte inferior y superior del abdomen, siente inmenso dolor, por lo que estamos haciendo radiografías para asegurarnos de que no presente costillas rotas. También, presenta golpes en la mandíbula, párpados y sienes; lo que nos hace deducir que no estaba usando casco cuando se cayó de la motocicleta…

Los miró significativamente. Corisande bajó la mirada, Brook abrió la boca y Lindbergh solo sonrió.

- por su silencio deduzco que no- aclaró su garganta- ¡ En fin! Otro detalle es que tiene solo moretones en sus piernas, no raspaduras, como ocurre con frecuencia en estos casos… ¡ Muy afortunado! puedo decirles que tiene que pasar lo que queda de la noche en observación. Descartaremos algún derramé u órgano que pudiera haber sido dañado. Por lo que dependiendo de los exámenes que hagamos se determinará el diagnóstico y tratamiento a seguir.

Los tres se miraron, Corisande respondió:

- ¿ Puedo verlo ahora, doctor?

- si, es factible. También le daré los papeles correspondientes para asegurar su ingreso a este nosocomio.

Lindbergh dio un paso al frente.

- de eso me encargo yo- se dirigió a Corisande- ve con él, querida, aquí estaremos.

Agradeciendo con la mirada, la chica se apresuró va ver a su convaleciente novio.

- yo iré con el médico, Brook, esperen si yo tardo. El papeleo puede ser algo tardado.

- por lo menos está vez nos iremos juntos- muy a su pesar, Brook se sentía como novia ignorada…¿¡ Qué había pensado!? ¡Esto seriamente lo estaba afectado! ¡Tendría que tomarse unas buenas vacaciones en París! Si… iría con los chicos a todos los cabarets y sitios donde hubiera chicas hermosas… ¡Y una buena limpia! ¡Acudiría con Madame Shakki ! ¡Definitivamente!

Con toda la tranquilidad del mundo, Lindbergh comenzó a llenar los formularios que le dieron. El doctor Ackerman, Se sentó a su lado.

- el no tuvo un accidente ¿Cierto?

- No, no lo tuvo- respondía sin despegar los ojos de los papeles.

-¿ Usted me recuerda?

- Auschwitz-Birkenau.. nadie olvida eso.- Lindbergh no lo miraba, continuaba con lo suyo.

- usted llegó con el ejército americano, era médico, se apresuró a revisarnos, aunque la verdad había poco que hacer.

- lo poco que logré, aún continúa en este mundo.

- para bien o para mal…- el doctor Ackerman miró su muñeca derecha. Retiro un poco del puño de su camisa: tenía una serie de números grabados… su número de prisionero.

- ¿Qué puedo hacer…?

Lind dejó a un lado el bolígrafo y miró a los ojos al doctor.

- siempre he querido que las personas que aprecio estén en seguridad.

- eso es fácil.- contestó sin dudar

- existe la posibilidad de que haya represalias… y puede que llegue alguien con esta clave.

Lind anotó números una esquina de los formularios.

- no debe ser atendido en Austria, ni siquiera en Francia.

Ackerman miró el papel, pestañeo varias veces, no daba crédito a lo que veía.

- correré la voz de inmediato…

La clave que miró el médico era:

00001

01111

01001

00001

01111

00010

11100

11111

Alguien, en un callejón oscuro, empezaba a recobrar la conciencia… cuando despertará iba a darse cuenta, con horror, de que en su cuerpo habían sido grabados unas serie de números, cuyo significado desconocía.

Notas:

Mary Quant es la co- creadora de la minifalda. Y aún eso está en disputa.

Los alemanes invadieron Francia en 1940.

El apellido del doctor esta inspirados en un personaje popular hoy en día. Mi hermana su fan, sufre por su desaparición...

¿Quieren saber que dice el código?

Gracias por leer. Gracias de corazón