Los personajes pertenecen a Eichiro Oda y algunos son inspirados. Ellos.

EN QUE DERROTA TE GANÉ, EN QUE BATALLA ME RENDÍ.

Aeropuerto Leonardo da Vinci. Roma Italia. Madrugada del domingo 1 de enero de 1964.

¡Fantasía! Fue el nombre que le vino a la cabeza cuando aquella fascinante y hermosa criatura se levantó de su asiento para tomar algo de su bolso de viaje.

Tenía las orejas y el puente de la nariz oscurecidas, su cara tenía un toque dorado, sus manos finas y delicadas eran completamente blancas… quizás el resto de su pelaje también lo fuera.

Sus ojos eran lo mejor: brillantes zafiros adornados con pupilas rasgadas. Eso le daba un halo atrayente. Una criatura difícil de no admirar. Muchísimo menos ignorar, a menos que te sintieras empequeñesido ante su presencia.

Su viaje a Roma había sido un fastidio, pensó que al regresar a París se pasaría el trayecto dormido. Ahora sabía que no sería así. Tenía al mink felino perfecto cerca de él.

Al mirar con más atención se dio cuenta que vestía de una forma demasiado masculina: una gabardina beige muy ancha para sus hombros, y lo que más le causó administración fue que utilizará un traje gris de Ermenegildo Zegna para cubrir su frágil y esbelta figura; amén de unos zapatos Ferragamo que a leguas se notaba que le quedaban grandes.

Con indolencia saco de su bolso un listón color rojo, con el cual ato su larga y blanca cabellera: un pelo liso, brillante y ondulado de las puntas. Se le antojó que cualquiera caería rendido a sus pies. Y que no desconocía el poder que "eso" le daba.

Tal vez consiente de su magnetismo, también saco unas enormes gafas negras, con las que cubrió sus bellos ojos. Ladeó las orejas, quizás en señal de fastidio. Se acurrucó en el asiento al lado de la ventana. Tal vez, el viaje había sido largo…

Sin perder tiempo, saco su bloc y comenzó a trazar. Muchas ideas le venían a la cabeza. Tenía que ponerlas en orden, pero es que ella era tan abrumadora, que ya podía verla usando todo lo que en ese momento le estaba inspirando… sin proponérselo, había encontrado a su musa.

Mientras tanto en Viena, Austria.

- Cuéntame, querida ¿Donde fue que perdiste tu reloj?

Habían decidido quedarse en el Hotel donde ella estaba hospedada. Era más una precaución, ya que Iceburg quedaría en observación médica.

ANTES:

Al terminar de hablar con el doctor Ackerman, fue a buscar a Brook, ella aún no había llegado. Se sentó a su lado sin decir nada.

Brook no emitió palabra alguna, prefería seguir en silencio. Para el era demasiado haber descubierto sentirse fuertemente atraído por ese extraño. En unas cuantas horas le había trastocado la existencia. Más que cuando su padre volvió a su vida recién estrenada su adultez. ¡Si! Tenía que ser honesto consigo mismo: estaba confundido y muy aterrado. Lo peor de todo es que no podía contárselo a nadie. Ni como jocosa aventura… ¡El era Brook! ¡El que importuna a las mujeres preguntando por su ropa interior! Compositor de canciones subidas de tono en pro del amor de ellas… Debía ser una mala broma ¿Que iban a decir de él los muchachos? Si se enteraban, sería el tema de conversación los próximos 6 meses…¡Quizás años! ¡Bueno! Hasta que Yorki hiciese una de las suyas…

En eso vio su abrigo frente de él.

- Agradezco mucho habérmelo prestado- dijo Corisande.

Apareció vestida con un espectacular vestido, muy corto, de lunares. Hacia resaltar sus largas y bien torneadas piernas. Pese a ser muy delgada, tenía un aire de elegancia y discreto erotismo.

Brook se sintió anodadado. Por un momento, sintió peregrinas toda esas preocupaciones sobre su orientación. ¡Claro! Hacia falta ver una criatura celestial para sentirse aliviado de ese pesar… pero en eso escuchó una voz:

- te queda que ni mandado hacer.- expresó con suma sinceridad el mink.

¡Eso era demasiado! ¡ Ahora resultaba que esa voz le ponía la carne de gallina! Se preguntó si se podría amar a dos personas a la vez… se golpeó la frente de un manotazo ¡No era el caso! Ella estaba comprometida y el otro quizás era casado… miró sus manos ¡Sorpresa! No había argolla… ¡No! ¡Y eso que le importaba a él! ( ¡Ademas! ¿como iba a estar casado si a leguas se notaba que era un invertido? ... ¿ Tendría pareja?)

TIEMPO ACTUAL

- Fue hace 2 días, en la recepción dada en la embajada de Francia- le respondió ella, cómodamente sentada en un sofá, mientras que el y Brook estaban sentados en la cama- pronto empezará oficialmente la programación de navidad, así que presentariamos por tres días un adelanto de los que sería " el Cascanueces" al estilo de George Balanchine. Asistió mucha gente después de la presentación. Gente del jet set, artistas, músico y, sobretodo, periodistas.

Había uno que estaba entercado en hacerme una entrevista… era muy peculiar…

- ¿ No era por casualidad un pájaro? ¿Una versión bizarra y enorme del pájaro Orson?

Eso le sorprendió mucho… ya que era justamente lo que iba a decir: " muy peculiar.. parecido a un hermano gigante y bizarro del pájaro Orson". Por lo que creyó a pie juntillas, de que Brook tenía razón: este tipo era brujo.

- Me quito las palabras de la boca.- dijo sonriendo.

-¿ Y por qué quería entrevistarte?- cuestionó Brook mientras estiraba sus largas y delgadas piernas.

- No es por presumir, pero soy una de las alumnas favoritas del maestro Balanchine- se levantó, fue a buscar en el mueble del bar una botella de whisky. Sirvió tres pequeños tragos y se los ofreció a sus acompañantes.- en Nueva York soy una gran estrella ¿Saben? Bueno…alla no seguimos la jerarquías de los ballets europeos… y no es que yo me consideré así, pero he tenido buenas críticas. Desde que me presenté, la primera vez, interpretando uno de los copos de nieve de una suite de " El Cascanueces". Llame su atención, la del maestro Balanchine. Sus clases eran muy caras, por no decir, innacesibles, pero el me las ofreció gratuitamente, ya que yo representaba el ideal que había perseguido por años. Para mí fue un gran honor, un sueño, una meta cumplida…¡Buenos tiempos!

En esos momentos deseaba un cigarrillo... Pero, le había prometido a Iceburg dejarlo. Sin querer rememoró la última conversación con su madre. Ella veía su anhelo como un entrenamiento más, un capricho que toda niña tenía: usar un vaporoso tutu Rosa, ser fina y delicada. Pero, debía enfocarse en la realidad: juntar dinero y regresar a Europa. Su padre y sus hermanos las necesitaban, irían a buscarlos y volver a ser una familia.

Corisande casi escupe bilis.

- ¿En que demonios piensas?- gritó muy exaltada- ¡es una broma!- comenzó a dar vueltas furiosamente en la modesta vivienda que ahora era su hogar- ¿es una broma? ¡madre! ¿como puedes pensar así?

- ¡es mi marido! ¡son mis hijos! ¡es normal que me preocupe por ellos!- Corisande se arrepintió de haberla exaltado, era frágil de nervios. Encima de eso, no aceptaba la realidad, era de esas personas que toman la esperanza de manera equivocada.

- ¿ Ya no recuerdas que el se casó con otra? ¿no recuerdas cómo nos desechó? ¡nos lanzó una jauría!

- ¡pero ahora es distinto!- comenzó a lloriquear, como si ella fuera la niña desamparada.

- ¿ en que puede ser distinto? - respiraba forzosamente, tratando de contenerse - ahora el y mis hermanos deben ser perseguidos con criminales de guerra... ¡ no los van a perdonar tan fácil! ¡ son traidores a la patria y colaboradores de los nazis!

- ¡ no digas eso! - se tapó la cara- con más razón debemos ir con ellos...están en peligro.

- ¿estas preocupada por ellos? - la tomo de las manos para que la mirase de frente- ¿ se preocuparon por nosotras? ¿nos pusieron a salvo? ¿nos dieron comida? ¿nos dieron ropa para cubrirnos? ¿ nos dieron un futuro?

Sendas lágrimas corrían por ese rostro marchito que elevaba oraciones por las personas equivocadas. Quien se quedó en estado comatoso todo ese tiempo en que acomodaban su vida en América. Quien nunca se dio cuenta que ella casi se desbarataba los dedos aprendiendo a coser, o aprendiendo cualquier oficio, para salir adelante.

Bruscamente le soltó las manos.

- fue la tía abuela... Fue Collete Vinsmoke quien nos trajo aquí. Que se preocupó por nosotras, quien nos consiguió todo lo que necesitamos. ¡ fue la única! Con lo poco que pudo huir lo compartió con nosotras sin pedir nada a cambio. Vendió sus joyas, su ropa, sus abrigos y todas sus pertenencias ¡ y no le importaba! Lo veía como sólo bienes para resolver nuestros males...

- ¡ yo no le pedí nada! En primer lugar, yo no quería venir aquí... Además...

- ¿ademas que? - la paciencia se le estaba agotando, rogaba que no dijese otra sandez.

- si nos hubiésemos quedado en Francia, habríamos sabido de lo que ocurría con tu padre. Debimos estar ahí ¿que tal si el necesitaba algo? ¿que tal si hubiese quedado herido en alguna batalla? Podría saber de tus hermanos, si comían, como iban creciendo ¡ aquí no se nada! ¡y eso me está carcomiendo! ¡ Alemania fue bombardeada! ¿ no lo entiendes? ¿ no los quieres? ¿como puedes ser fría y desconsiderada con los tuyos? ¿como puedes alabar y exaltar a una descendiente de usureros judíos? ¡a esos no los quieren en ningún lado! ¡ y aquí no es la excepción! ¡ tu tienes la culpa! ¡ tu me arrastraste a esto!

Mientras hablaba, la distancia física había disminuido, estaban frente a frente. Corisande le sostenía la mirada, imperturbable. Fue ahí que se dio cuenta que era más alta, que el rostro de niña había evolucionado por el de una mujer... Que al parecer no le tenía miedo, y que sus palabras no le habían llegado como esperaba.

- ¿ eso es lo que piensas? ¿es todo lo que tienes que decir?

Esa voz... A pesar de oírla tanto, no había captado un tono maduro, casi amargado...

Corisande fue ala cocina, para sorpresa de tu madre, levantó un tablón del piso. Con un mínimo esfuerzo, saco una caja ¿ desde cuando lo tenía escondido?

Su sorpresa fue mayor al ver sendos rollos de billetes. Corisande vacío el contenido sobre la mesita de la diminuta sala, rápidamente lo dividió. Una parte lo dejo sobre la mesa y el otro lo metió en su bolso. Sin decir nada se dirigió a la habitación que tenían que compartir por falta de espacio. Traía una maleta.

- ¡tomalo! ¡ es tuyo! - lo señalo- puedes hacer con el lo que quieras. Puedes regresar y empezar con tu búsqueda. Yo me voy con Collete, le diagnosticaron cataratas y me necesita. La renta está pagada, así como el resto de los gastos. Haz mencionado tus prioridades y las respeto.

Anonadada, la madre empezó a contar el dinero... Era muchísimo...

- ¿ eres prostituta? ¿ así lo conseguiste? - la miro con miedo de que afirmará... Su padre no la aceptaría de regreso. Serían señalados con repudio... Sus hermanos no podrían presentarse en sociedad como era debido... Mucho menos relacionarse con buenas familias.

Haciendo amago de toda su fuerza de voluntad, Corisande respondió sin odio y sin ningún dejo de reclamo.

- parte de ese dinero son de las escasas pertenencias que trajimos, otro es de los 3 trabajos que realicé al llegar aquí, ahorre todo lo que la sociedad de ayuda a exiliados de la madre patria nos dio. Otro es de la sociedad de usureros judíos, como tú los llamas, nos lo dan mes a mes, sin que falte un céntimo. Ese dinero lo conseguí con sudor y esfuerzo, tocando puertas y siendo insistente... No de la forma que tu piensas: trabaje honradamente y no me avergüenzo de ello. Ese dinero es limpio, puedes tomarlo sin asco y sin recelo. Me voy, las llaves se las dejas a la señora Smith, llega siempre a las 6 después de ir a misa. Ella se las dará al casero, es de confianza. Que tengas un buen viaje y que prosperes, madre.

Sin darle tiempo de responder, salió sin mirar atrás, tan veloz como sus piernas se lo permitieron. Cruzo calles, ríos de gente de esa gran metrópolis que ahora ella llamaba hogar. Se sentía liviana ¡era libre! Por fin se había desechó del pasado y ahora sólo se preocuparía por su tía y por sus sueños. Flotaría en los escenarios sin ninguna carga, sería etérea... Perfecta.

No supo cómo, pero se había detenido. Y de improviso una mano le tendía un pañuelo.

- una mujer tan hermosa no debe llorar... Debe hacer llorar. Es un criminal el que haya provocado esas lágrimas.

Cuando volteo, observó una mirada juguetona, casi infantil. Era guapo, olía a esencia de cedros y bergamota. Vestía un singular traje verde, con camisa y corbata a juego. Lejos de verse ridículo, lo hacía lucir muy masculino y atrayente. Ella le aceptó el pañuelo.

- lo primero que hacen los recién nacidos es llorar- seco las lágrimas de sus ojos.

- pero, tu no eres una recién nacida. Eres la mujer más hermosa y singular que he visto.- explayó una sonrisa que lo hizo ver más encantador.

- he renacido... Pongamosle así... Soy Corisande Vinsmoke.

- Miles Iceburg, a tu servicio... Creo que este es el día más afortunado de mi vida.- la miro con embeleso.

- un placer... Me dices singular por mis cejas ¿cierto?- la había puesto de buen humor, y realmente, quería conocerlo.- ¿eres afortunado por descubrir este espécimen?

- lejos de ser un espécimen, te declaró la octava maravilla del mundo.

Por primera vez río con ganas, pensó que así debía sentirse la felicidad... Le gustó y pidió que se mantuviera siempre en su vida.

Notas:

El pájaro Orson era el prototipo de Piolin o Tweety, el canario que le hacía la vida imposible a Silvestre en las caricaturas de Warner Broos.

El Cascanueces es una obra muy conocida, escrita por E.T.A Hoffmann y hecha Ballet por Tchaikovsky.

George Balanchine es el padre del Ballet Americano. En la película " El cisne negro" se hace mofa de el y sus ideales.

Gracias por leer, y por el apoyo que me han dado.