Los personajes son propiedad de Eichiro Oda y algunos otros son inspirados en ellos.

Dolor.

Domingo 25 de octubre de 1964 París Francia.

Cable dirigido al agregado de la fuerza aérea de la embajada de Grand Red Line en Francia, desde la embajada hermana en Tirol Austria.

" oye, por aquí anda la zorra de tres berries. Sabrá Dios con quién se acostó, que ahora ostente el título de secretaria en la cancillería

Solo el título, porque no se ha presentado a trabajar en su puesto… Y encima de eso ni la máquina de escribir sabe usar. Solo anda por aquí retocandose el maquillaje, tonteando con cualquier crédulo. Y tiene nueva víctima ¿Recuerdas aquel pájaro gigante que estaba con la resistencia francesa en agosto de 1944? Es el que escribió los reportajes después de la huída de los nazis en la ciudad Luz. Creo que se llama Román… ¡No! Es Morgan. La llevará a una fiesta muy importante en Vienna. La muy golfa lo anda pregonando a los 4 vientos… dio el nombre del hotel donde la llevará: Stephanie." Atte. Betsy Belo.

1 de noviembre de 1964. 7 00 a.m

Había sido una desilusión muy grande… se lo habían advertido, pero no hizo sintió henchido en su orgullo, cuando una chica así se mostró interesada en el ¡Error de novato!

Se dejó llevar por esa carita de inocencia… ¡Lo vio todo! Así que no podían cuentearlo. Ella se estaba dejando agarrar la pierna por ese mesero… ¡ Y lo estaba disfrutando! ¡La muy puta! Encima de eso intercambiaron números. No se percataron que el los estaba mirando. Ella se lo escribió en una servilleta, a la cual le estampó un beso… y pensar que la última fiesta la había considerado un éxito. Nadie se atrevió a decirle algo por su recién estrenada amante. Pero esta noche había mostrado las garras...

Quiso ser caballero, terminar la velada como si nada,, llevarla a su habitación, marcharse rápidamente con alguna excusa y nunca más saber nada de ella. Tenía un día sin saber de ella… ni siquiera había intentado verlo. Y eso que le había reservado la habitación del al lado. No llegó a dormir… y no quería imaginarse en que clase de lugar pasó la noche

Lo que ahora le preocupaba eran los rumores que iban a surgir… ¡Mejor dicho! Ya habían surgido. En estos momentos debían haber dado vueltas por su círculo social. No dudaba que ya Violetta sabría algo de su desliz. ¡La compensaría! La llevaría a Hawaii como siempre había deseado. Le daría joyas, cuadros, una nueva casa … ¡Lo que ella quisiese! Lo que más lo hacía temblar era la opinión de su padre… ahi si no iba a ser tan fácil. Decidió preocuparse por eso más tarde. Ahora, lo más importante era regresar a casa. Trato de alcanzar el teléfono, pediría que arreglasen todo y despegar a París en menos de una hora.

Pero, no pudo. De improviso sintió que algo le apretaba el cuello con suma fuerza. Trato de zafarse, el aire se le estaba llendo… ¡Era una de sus corbatas! ¡Alguien lo estaba ahorcando! Se sacudió, lucho, pero no podía. Tocó las manos, pero no pudo moverlas ni un poco. Eran como si estuviesen fundidas en hierro. El atacante tenía una fuerza extraordinaria. No podía verlo, pero si sentirlo:

Tenía la rodilla ejerciendo presión desde su espalda. Estaba perdiendo el conocimiento, el oxígeno ya no llegaba a sus pulmones. Bajo sus brazos… estaba derrotado.

- en verdad lo siento, Morgan. Fue una desgracia para ti dejarte infectar por esa mosca carroñera.

¡Él conocía esa voz! Por desgracia, no tuvo el tiempo de ubicarla...

Horas antes:

Cuando le avisaron que ella estaba en Viena, afloraron todos los malos sentimientos que le gustaría quedarán enterrados para siempre.

Le dieron el hotel donde se hospedaba. Tendría que esperar, ya que muchos asuntos que tenía eran prioridad máxima. Sobre todo, También necesitaba atender la profunda tristeza que estaba embargado a Mercedes. Fingía estarse divirtiéndo en la ciudad ¡Vaya! Hasta una amiga había hecho… pero a él no lo engañaba… ¿Qué podía hacer? Tenía una oportunidad única de ajustar cuentas con la puta de Stussy… nunca la había tenido así de cerca… se le ocurrió regalarle un viaje a Italia a su hijo… así lo tendría lejos por si algo salía mal, y no se viera embarrado. Programo su ida a Vienna el 31 de octubre. Fecha que le favorecía por muchos factores que la mayoría no entendería. Contesto el cable, pidiéndole a su amiga Betsy Belo que lo mantuviera al tanto, por si ellos cambiaban de planes.

Y llegó el día… las piernas le temblaban, pero tomo coraje… Al llegar una mujer estaba haciendo un escándalo en el Lobby. Por lo que pudo deducir, ella reclamaba haber sido víctima de un robo: se habían llevado de su habitación su valioso vestido, diseñado en exclusiva por el recién descubierto genio de la moda, un tal K.O, había sido sustraído. Era único e irreemplazable: el modelo Rojo Tango, con el que se inauguró el primer desfile de ese diseñador. Solo había ido al chalet de unos amigos, por unos cuantos días...¿Qué clase de hotel era ese si no tenía la seguridad suficiente para evitar robos a los clientes? El pobre desdichado que recibía esos crudos y justos reclamos debía ser el gerente, por más que intentaba hablar era callado por un nuevo vituperio.

Esa era la señal de que esa zorra estaba en la zona. Cuestión de esperar un poco para verla aparecer.

Se sentó pacientemente, justo frente a la recepción. No pasó ni un cuarto de hora cuando hizo su aparición: diáfana, ligera y brillante. Con una sonrisa enorme en los labios parecía cantar algo… traía una bolsa con el logo de unos afamados almacenes.

Tuvo que hacer amago de todas sus fuerzas, desear no ser visto ni detectado. Sintió otra vez ese revolcón en el estómago de imaginarse a esa y a Edo en la misma cama ¡Qué impotencia! Sus entrañas se agitaron con el fuego de la ira…¡No! Ordenó con todas sus fuerzas de su ser, con todas las fuerzas invisibles que existieran tenía que serenarse, pronto se vengaría y quedaría satisfecho.

Tuvo que irse y respirar profundamente afuera, la esperaría el tiempo que fuese necesario. Al fin y al cabo, no tardaría en salir: lo más seguro es que ya hubiese desechado el vestido robado, por lo que se iría con una nueva conquista. Y así fue. Como a eso de alrededor de las 11. 00 p m salio, un coche se acercó a ella, abrió la puerta y abordó. Lo demás ya era historia, pasó lo que pasó… lo único malo, es que Morgan la buscaría y conociéndolo, armaría un escándalo por su desaparición. Al parecer no quedaba de otra, ahora tendría que ir a buscarlo y matarlo… ¿Pero con que? No tenía balas, pues todas se las había descargado a la maldita, y por andar con las prisas, se le nublo el juicio y no trajo respuestos… ¡ Bueno! Ya se las ingeniaría...

Gracias por leer, más a ti Takka, gracias por los ánimos.