La personajes son propiedad de Eichiro Oda, algunos son inspirados en ellos.

¿RECUERDAS?

tercera parte.

Julio de 1962. Instituto Joy D. Boy. Oficina del director.

- ¡ Es un completo atropello lo que ustedes están haciendo!

- solo coloquese el abrigo señorita Weevil. Si quiere estar en la fiesta, lo usará. De lo contrario, pediremos un taxi para que la lleve a su casa.

La maestra empezó a ponerle una gabardina de tela ligera, al ver que ella no hacía ni el menor intento por acatar las órdenes del director.

- ¡ No es justo! ¿ Por qué no está aquí Becky Belo? ¿ Por qué no le hacen lo mismo? ¡ Me lástima maestra Canuta!

- ¡ Ya! ¡ Señorita Weevil! ¡ No es para tanto!- expresó la maestra sosteniendo su típica regla de madera- más debieron lastimarla los tipos que le robaron la ropa antes de venir aquí- la miró con suma ironía e hizo amago de darle un reglazo, ante lo cual Bakkin pego un respingo y dio un salto para atrás- porque eso sucedió ¿ No es cierto? ¿ De que otra forma habría venido a su fiesta de graduación semidesnuda? - le ajustaba la prenda y se la abotonaba-¡ Mire nada más! ¡Como le rompieron la falda! ¡ Se le mira todo! Afortunadamente, contamos con algo del vestuario del club de teatro, así que debe estar tranquila, solucionamos el problema.

Bakkin hacia pucheros a más no poder, la prenda en cuestión era de la obra de Oliver Twist, café oscuro con muchos remiendos.

Estaba a punto de quitarse ese harapo y marcharse a casa de una buena vez. Pero, miró su bolso sobre el escritorio y recordó que tenía un propósito. Si este se cumplía vería todas esas humillación recompensadas, entonces ella sería la que reiría.

- vuelva a la fiesta- le ordenó la maestra- y si le da calor, busque un abanico. Porque donde yo vea que se quiera quitar la gabardina…- azotó su famosa regla sobre el escritorio del director, lo que hizo que el y Bakkin dieran un salto del susto- ¿ Entendió?

Echando pestes y maldiciones internas, Bakkin tomó su bolso y salió de la oficina.

- ¡ Cada día más rebeldes! - se indignaba la maestra- voy de inmediato a seguirla, así como ella hay más.

- si- le contesto el director- enseguida te alcanzó- en cuanto vio desaparecer a Canuta, Magellan se sobo la mano ante un golpe imaginario de ella. En parte estaba agradecido, ya que ella era miembro del cuerpo docente de nivel preparatoria, los alumnos andaría con pies de plomo… y también agradeció no ser uno de ellos.

Mientras tanto, afuera:

- ¿ Y qué fue lo que ella te dijo? - Mercedes acomodó su flequillo, un viento fresco circulaba esa tarde- noche, lo cual se agradecía ya que era alto el nivel de humedad en el ambiente.

- No sé cómo describirlo…- contesto Sengoku.

- ¿ Por qué?

- se quedó petrificada- explicó Sengoku- palideció, tuvo que sentarse y como no dando crédito a mis palabras me hizo que repitiera la pregunta: ¿ Conoces a la familia Lindbergh? ¿ Son de South Blue como nosotros? Le vi pasar saliva varias veces, pero no me respondía, solo se me quedaba viendo fijamente…Sintió escalofríos rememorar ese momento:

DIAS ANTES:

- ¿ Quien te ha hablado de ellos?- esa no era su voz habitual, Muromashi supo que algo no andaba bien. Su abuela era estricta, autoritaria y de temple de acero, nunca la había visto tambalearse de esa forma.

- ¿ Te sientes bien? - Muromashi se preocupó- abuela…

- ¡ Contéstame! - grito ella fuera de si- ¿ Quien te hablo de ellos?

Entonces, supo que algo grave había sucedido entre ambas familias… no le quedó otra que mentir.

- Tengo una compañera en clase, se llama Rebecca Belo, todos le dicen Becky. - observó que su abuela hacia un gesto como reconociendo el nombre- hace unos días dijo que tenía un amigo en la academia Lluly, que era de South Blue, vecino suyo que se llama Mercedes Lindbergh.. algunos me preguntaron si lo conocía, ya que yo también soy de allá… les dije que no, lo cual se les hizo raro, ya que según dicen allá todos nos conocemos...

Ella se incorporó, dio unos cuantos pasos por la sala. Parecía procesar lo que le contesto.

- ¿ Lo has visto?- parecía evitar hacer contacto visual ¡ Vaya! Hasta pareciese que ocultaba una lágrima. Lo cual hizo que barajara mentalmente algunas posibilidades.

- No- trato de ser categórico- el no va al algún instituto, parece ser que lo educan en casa o algo así, según dijo Becky… además a mí no me gusta el ballet y es en el medio donde se desenvuelve.

La vio suspirar de alivio. Trato de aparentar normalidad.

- Ellos se fueron de South Blue muchísimo antes de que tu nacieras. Al parecer regresaron, pero nosotros ya estábamos viviendo acá. Los Belo son originarios de East Blue, compraron la casa de enseguida de ellos por aquella época…- fue su imaginación… o creyó notar un dejó de amargura en lo último que dijo- ¡ Total! ¡ Eso ya no importa! ¡ No fue en tu año! Carece de total importancia… ¡Me hago vieja!- de pronto se volvió jovial y animada, hizo seña de ir a la cocina- ¡ Mira nada más que cara tienes! ¡ No me hagas caso! ¡ No sé lo comentes a tu padre! ¡ Es algo sin relevancia! ¡ No lo Abrumes con tonterías ahora que venga!... ¿ Quieres un té? Le pediré a Lucille que nos preparé uno, lo tomaremos en la terraza.

De regreso al presente:

- la alteró.- Mercedes hizo arcos con sus pies, pero los zapatos de charol le impedían un poco.

- Definitivamente… ¿ Y qué fue lo que te dijo tu bisabuelo?

- fue más sincero.

- ¿ Por qué? ¿ Qué te dijo?

Mercedes suspiro, empezó a juguetear con uno de sus rizos.

- me dijo que si los conocía, ya que ustedes vivían enseguida, donde ahora vive la familia de Becky.

- ¿ Lo dices en serio? - no lo podía creer. Ahora muchas cosas encajaban.

- Que por muchas generaciones fueron amigos, pero después de la segunda Guerra Mundial, las cosas ya no fueron las de antes. Luego nos fuimos… regresamos y se encontró con la sorpresa de que otra familia era la que vivía al lado.

- ¿ No te dio más detalles?

- No es que no haya querido decirmelo- sin querer se jaloneo fuerte el cabello. Empezó a tirar de su reloj de cadena.- dijo que ese tema no le correspondía, que mi abuelo podría darme detalles, pero sería una perdida de tiempo porque no iba a decirme nada. Así que dejara que el tiempo se encargará. Porque lo único que conseguiría es que me regresarán a South Blue y de ahí quien sabe dónde.

- Nos enfrentamos a un tema tabú.

- No te he dicho algo.- dejó en paz su reloj, lo miro directamente con sus ojos profundos.

- ¿ Qué es? - inquirió Sengoku.

- Como sabes, antier tuvimos en la Academia una presentación especial por una celebración … la mayoría de nuestros profesores son franceses. Por eso no pudimos vernos….- Mercedes de repente calló.

- ¿ Y?

- tu abuela estaba en el público.

- ¿ Qué? - se sentía abrumado ¿Acaso ella había visto más allá? ¡ No lo dudaba! Después de todo le había dado pistas.- ¿ Cómo sabes que era ella?

Mercedes se quitó el guante de una mano, y la dirigió hacia el cabello de Sengoku, introdujo los dedos en los rizos apretados, muy negros y los acarició.

- ustedes se distinguen por una característica, mi cielo. Además mi bisabuelo se sentó a su lado. Ella se sorprendió en un principio, pero pareció tranquilizarse conforme alargaron la conversación. Al terminar la función se fue. Cuando regresábamos a casa, quise preguntar, pero el me dijo " no preguntes".- dejó de acariciar su cabello, se metió la mano al bolsillo.- no pude hacer más.

-¿ estaba enojado?

- ¡ Para nada! Solo después le oí decir "¡ Ford cabeza dura!" . Por lo que puedo deducir que el conflicto debe de estar entre tú padre y el mío. Pienso que tú abuela trata de protegerte de algo que considera muy desagradable…

- ¡ Demonios! ¡ Esto se complica! Veré de qué forma, yo…

- ¡ Hey! ¿ Se piensan quedar todo el rato ahí?

Sengoku no pido evitar hacer una mueca de enfado. Su amigo estaba siendo entrometido.

- ¡oye, no te tomes en serio eso de ser el portero!

- ¡ Qué oportuno, Garp! ¡ Gracias por recordarlo!- se sintió abochornado, se sonrojo ligeramente.

- adentro no hace tanto calor como para que se queden aquí, además ¡ Es una fiesta!- se puso en medio de ellos y los tomo por los brazos- ¡ No sean amargados! ¡Hay que bailar un poco!

Sin más, se vieron arrastrados por el torbellino de enjundia que era su amigo.

Adentro las cosas marchaban viento en popa. Bailaban, sonreían, firmaban álbumes.

- oye, Barto ¿Traes?- Roger se acercaba discretamente al pelos verdes.

- ¿ Con quién crees que hablas?- contesto el aludido sacando con cuidado una botella verde de uno de sus bolsillos- esto me lo trajo un primo mío, de los Roronoa…

- ¿¡Que traen ahí!?- escucharon tras de sí uno voz furica y chillona- ¿ Qué es eso? ¡Demelo!

De improviso vieron volar la botella de sus manos. Una mujer de peinado exótico, como su vestimenta, de corta estatura y entrada en años, armada con una regla, se las arrebato de las manos.

- ¡ No es lo que piensa! - gritó Barto.

- ¿ Ah sí? ¡ Déjeme ver!- ella examinó la botella, se sorprendió al ver que no contenía licor, sino que chocolates en doradas envolturas. Saco una y la probó, no estaba demás en prevenir que fueran de licor. Eran deliciosos, y no tenían alcohol, tomo una más y se las devolvió a los chicos.

- ! Más les vale!- se limpiaba las comisuras con los dedos - no piensen que no estaré vigilandolos, no me han dado muy buenos informes de ustedes.

- ¿ Quien le hablo mal de nosotros, maestra Canuta?- Roger fingió pesadumbre por tal comentario.

- ¿ Cree que no se de usted, Gol D. Róger? Usted y su novio Rayleigh

Están en la lista de alumnos listillos que sacan de sus casillas al profesorado. Y usted señor, Cannoball - señaló a Barto- sé que tiene tendencias piromanas.

En septiembre ya estarán en mi jurisdicción y se enderezan, porque se enderezan.- hizo en el aire una seña de darles con la regla. A lo que ellos se hicieron para atrás. Ella se retiro en su incansable labor de vigilancia.

- ¡ Soy Cannibal! ¡ No Cannoball!- Barto abrió su preciosa botella y le dio unos cuantos chocolates a Roger- ¿De cuando acá tu y Ray son novios?

- ¡No lo sé! - se comió entera la golosina- ¿ Por qué dirán eso? Solo somos amigos.- La canción. ' Love me do' de los Beatles se empezó a oír.- ¡ Esa es mi canción favorita! - gritó Roger a todo pulmón- ¡ Ray vamos a bailarla!- jaloneo al susodicho, quien se estaba quedando dormido. La verdad, las fiestas no eran los suyo. Además le tenía algo de grima a Roger por haberlo puesto candidato a rey.

- no me tienes muy contento- le dijo mientras entrelazaban las manos y se movían al ritmo de la música de los ingleses.- la verdad, yo no quería venir.

- ¡ No seas aguado! A ver ¿ Como te lo compenso?

- pues… - Rayleigh pensó bien lo que iba a responder- vamos a ver "Sanjuro" el fin de semana.

- ¿ Y qué película es esa?

- ¡ No le pongas peros!

- ¡ No te enojes! ¡ Vamos ir a verla!

- Está vez llega ¿No?

- ¡Ok!

Barto no se perdió ni un detalle.

- no me explico porque lo dicen…

Mientras Mercedes se había separado de los chicos para ir al servicio.

Le dolía la situación en la que estaban el y Muromashi. Y todo era porque no había podido controlar su curiosidad y el ansia de descubrir a esa persona que tantas cartas enviaba su padre, las cuales no recibían contestación. Quería saber quién era tan cruel para hacer eso… y en parte descubrió que no era un monstruo como el se había imaginado. Muromashi hablaba de su padre como un hombre firme, disciplinado, comprensivo y sensible… ¿ Qué fuerza los había separado?

Se miró al espejo para comprobar que no se le notaba que no había dormido bien. La conciencia le estaba pasando factura. A través del reflejo vio que alguien lo miraba, era Edward Newgate. Y algo le dijo que eso no era bueno.

-¡Gura! ¡Gura! - rio con estrepido el rubio sumamente alto. -¡ A mí no me engañas, pimpollo! Tu no viniste aquí por casualidad, tú estás persiguiendo a Sengoku por algún motivo…

Mercedes Lindbergh no lo miraba, se concentraba en secarse las manos. No quería mirarse al espejo, el se daría cuenta que sus palabras tenían efecto.

- ¡Ignorame! ¡No hay problema! Pero, sabes que le atinado ¿No preciosura?

Mercedes suspiró..

- ¿ Terminaste con el interrogatorio? ¿Es todo lo que tienes que decir?- agitó exasperado su larga melena. - sabes Newgate, allá afuera existen instituciones que pueden tratar la paranoia. Qué, por si no lo sabías, es ese delirio de persecución tan pesado que te cargas.

- mi amigo me importa… no me gusta que se le acerquen bichos raros.

Mercedes trato de salir del baño, pero la imponente figura de Edward Newgate, se lo impidió.

Lejos de amilanarse, Mercedes sonrió.

- ¿Sabes? ¡Creo que lo entiendo!-puso un dedo sobre su frente, y la otra mano sobre su cintura- ¡ Solo es una estúpida escena de celos!- eso hizo que la bravura de Edward se resquebrajara un poco- ¿Por qué no vas y te confiesas? Quién quita, y tu seas el elegido de su corazón…

¡ Eso era demasiado! Edward Newgate ( quien para entonces no ostentaba el sobrenombre de "SHIROHIGE" , Ya que el bigote aún no le salía) tomó a Mercedes por las solapas de su traje negro, y con sus manazas lo alzó hasta que las puntas de sus pies hacían piruetas en el aire.

- ¡ Escúchame! ¡Pequeño degenerado! ¡Afeminado de mierda! -

Mercedes, hacía todo lo posible por no mostrar una emoción, pero, francamente, Newgate le causó miedo.- ¡No confundas las cosas! Sé que eres un hipócrita, tú y tu basura de amigos me tienen hasta la coronilla. …

- No es mi culpa que Becky te haya dicho que no… ¡Idiota!

Mercedes saco las uñas, y se las encajo sin piedad los antebrazos de Newgate. Sorprendido por la reacción del mink, lo soltó, ya que empezó a sangrar.

- ¡ Esta me la pagas!- rugió el gigante.

- ¡Ven por más!- Mercedes estaba dispuesto a pelear…

Newgate le lanzó un potente derechazo, el cual Mercedes logró evadir a base de mucha destreza.

En eso la puerta fue abierta abruptamente.

- ¿¡ Qué pasa aquí!?- Gritó sin ningún resultado, ya que ambos contendientes seguían enfrascados en su pelea.

- ¡Edward! ¿ Qué le haces? - corrió hacia el rubio, tratando de evitar que lanzará otro golpe.

- ¡No te metas, Rayleigh! - Newgate, luchaba porque su amigo le soltará el brazo. - ¡nada va a impedir que se la parta!

Con el brazo que le quedaba libre, hacía todo lo posible por rematar al mink. Mercedes atajo con una patada, que afortunadamente, surtió efecto. Eso hizo enojar más al rubio, el cual era zarandeado por el pelinegro.

La puerta quedó abierta, se escuchaba la música de los Beatles, la cual era coreada por un sin número de voces adolescentes ( de 15 años) . En eso una figura muy sonriente se asomó…

-¡ Chicos! ¿ A qué no adivinan? La tal Bakkin está haciendo un strip..

- ¡ Ayúdame! ¡Roger!- suplico Rayleigh.

Al susodicho, al ver la situacion, se le borro la sonrisa, se dio vuelta y a su vez gritó:

- ¡Shikki! ¡ Ven!- y se adentro a ayudar a Rayleigh tomando el otro brazo de Newgate.

- ¡ Malos amigos!- aúllaba de rabia Newgate. el mink aprovecho para tomar un respiro, esto se había salido de control, había que tranquilizarse y actuar con racionalidad - ¡Deja que me deshaga de estos! ¡ Te voy a dar hasta por el culo!

Eso hizo que se le olvidará las vías pacíficas. Sintiendo una gran furia, Mercedes bufó muy al estilo de los gatos.

- ¡ Inténtalo!

Y dando un gran salto, trato de propinarle tremenda patada en la mandíbula. Pero, fue detenido en el aire por un sujeto de igual longitud de cabello, solo que amarillo y muy descuidado.

- ¡ Quieto bonito!

- ¡Agarralo bien! ¡Shikki!

- ¡ No me órdenes Roger!

- ¡ Sueltame!- Mercedes no dejaba de bufar.

- ¡ La nena tiene garras! - se rió Shikki, quien de paso, y estando los demás enfrascados en Edward, manoseo la esbelta y delicada figura del mink. " Si no fuera porque le cuelgan ciertas cosas". ( pensaba él) " ¡ A quien le importa! ¡ Una oportunidad de estas no tendré tan fácil!"

Mercedes se revolvio agitadamente del abrazo que le daba el rubio pelo largo .

- ¡ Te digo que me sueltes!- bramó con todas sus fuerzas.

En eso, Shikki sintió que una fuerza muy grande le arrebataba al mink.

- ¿ No escuchaste? ¡ Sueltalo!- esa acción hizo que Shikki se fuera de bruces contra el suelo.

Sorprendido, levantó la cabeza para ver quién había sido.

- ¡ Sengoku! - exclamó contrariado- yo solo estaba ayudando..

- ¿ A qué?- lo increpó furioso.

- ¡ Pregúntale a Edward!

Sengoku volteó a mirar hacia donde señalaba Shikki.

Newgate, al ver a su amigo, dejó de forcejear. Rayleigh y Roger suspiraron aliviados, soltaron al rubio. Ya una vez quietos los ánimos, pudieron observar que Garp y Homming también estaban dentro del baño, lo que los hizo estar más tranquilos.

- ¿ Qué pasó aquí Edward?

Sengoku lo miraba con mucho recelo. No le conocía esa mirada… ese estupido bicho peludo lo había trastocado. Ante lo cual dijo:

- ¿ Por qué no le preguntas a esa mariquita que está detrás de ti protegiéndose como una puta indefensa?

Garp, Homming, Rayleigh y Roger dieron un paso para atrás. La cosas estaban muy intensas.

Homming dijo bajito, pero audible:

- sabía que sucedería esto, pero no de esta manera.

Los demás se sorprendieron y lo miraron interrogantes ¿ Qué querría decir eso?

Mercedes soltó un vituperio por lo más bajo.

Sengoku hizo el amago de ponerlo más detrás suyo, como protegiéndolo.

- ¿ Qué te pasa? ¿ Por qué le dices semejantes cosas?

- porque me enferma el mero hecho de que exista

- ¡ Qué! ¿ Te das cuenta de lo que estás diciendo?

- perfectamente.

- ¿ Por qué? ¡ Retractate ahora mismo!

No hubo respuesta.

Edward Newgate se encaminó a la puerta, como si nada hubiese pasado. Pero, al cruzar, un golpe le fue propinado en la entrepierna.

- ¡ Bastardo! ¡ Desgraciado!

Edward se agachó conteniendo el dolor, y tratando de recuperar el aire.- ¿ Por qué no te metiste con uno de tu tamaño? ¡ Ah! ¡Basura infecta!

Becky Belo estaba siendo sujetada por Tsuru y Barto. Quienes se les había olvidado sujetarle también las piernas.

Detrás de ellos cientos de ojos curiosos no se perdían la escena. La música había sesado dando pasó a cuchicheos, risas contenidas, pláticas sutiles y uno que otro Flash de alguna cámara fotográfica recién estrenada.

- ¡ Aún lado! - escucharon una conocida voz muy autoritaria.- ¿Qué hizo aquí, señorita Belo?- era el director Magellan haciendo acto de presencia- ¿ Otra mosca se le paró en un lugar indebido a otro de sus compañeros?

Sonidos de miedo y estupor Rodeaban la escena. Becky, lejos de estar intimidada lo miro directamente a la cara con sus ojos descarados.

- exactamente, eso fue lo que pasó, señor director. Solo quería hacerle un favor a Newgate.

Magellan, se frotó fuerte las sienes.

- ¡ Estos Belo! Afortunadamente, usted ya no será mi problema el año que entra. ¡Ustedes-! Señaló a Rayleigh y Roger, quienes se atragantaron un poco- lleven a su compañero a la enfermería. Los demás ¡ Circulen! ¿ No sé supone que es una fiesta de graduación? ¡Qué suene la música!.

Fue obedecido de inmediato. Edward fue ayudado por sus amigos, y afuera todo continuó aparentemente como si nada.

Becky fue felicitada por sus compañeros, mientras Mercedes volvía a lavarse las manos.

Poco a poco, un color rojo que surgía de ellas, fue desapareciendo. Muy atento, Muromashi Sengoku se fijó en ese detalle.

- ¿ Qué es eso? ¿ Acaso el..?

- es sangre de tu amigo. Lo agredi como la puta indefensa que soy.

No pudo evitarlo, las lágrimas comenzaron a resbalar de sus ojos.

- ¡ Oye! ¡ No llores!- le hablo consternado- haré que se disculpe contigo…- trato de abrazarlo, pero no sé dejó.

- ¡ No juegues! ¡ Como si en verdad fuera a estar arrepentido!

Cerró furiosamente la llave, esquivando todo momento el contacto con Muromashi.

- me voy a casa..

- yo te llevo- pese a estar evadiendo, Muromashi insistía en acercarcele- solo dame un momento..

- ¡ Regreso a South Blue! - lo miro ya sin importarle que lo viera llorar- ¡ Esto no tiene sentido!

Se desplazó rápidamente dejándolo atrás. Muromashi se detuvo, estaba consternado… si el regresaba a South Blue, todo estaba perdido…

Se dirigió a uno de los baños, abrió la puerta, Shikki estaba escondido en el.

Lo saco a la fuerza, lo estampó sobre la pared. Esto hizo que Shikki emitiera un " ay" de dolor

- Escuchame, reverendo imbecil.

Vuelvo a ver que intentas poner un dedo sobre el y te mato… ¡ Me oyes! ¡ Te mato!

- Sengoku, amigo- dijo apenas con un hilo de voz- estás malentendiendo todo… yo solo..

- ¡ Cállate!- le propinó soberano golpe en la barbilla, que lo dejó inconciente.

Salió apresuradamente, esperando alcanzar a Mercedes. Rogando porque no se hubiese ido ya. Rogando de que se arrepintiera de volver a casa.

Cuando esté se fue. De otro baño, salió Barto, quien se había escabullido, cuando la música volvió a sonar y la gente se dispersó. Extrajo del bolsillo de su saco un puro, lo encendió con una cerilla y lo comenzó a aspirar. Cuando ya llevaba un tramo, lo puso sobre los labios de Shikki, que aún estaba inconciente. Lo acomodo bien, del bolsillo de su pantalón, sacó la botella verde. La acomodo en una de sus manos. Regreso al baño, de ahí trajo una cámara Polaroid. Empezó a tomarle fotos en esa posición una y otra vez. Del rollo salias instantáneas, sacudiendolas un poco, proyectaba la imagen de un Shikki fumando y en completo estado de ebriedad. Barto no pudo evitar sonreír, enseñando los tremendos colmillos, con los que la naturaleza lo había dotado.

1 de noviembre de 1964. París, Francia. Barrio latino. 9: 00 a.m

- ¡ Mercedes! ¿ Por qué lloras?

Secándose las lágrimas, sonrió amargamente.

- ¡No lloró! Solo me acuerdo...

Nota: la maestra Canuta es un personaje de un programa televisivo llamado : CERO EN CONDUCTA. también conocido como LA ESCUELITA. del productor Jorge Ortiz de Pinedo. Muy popular en México y América Latina. Cuando se volvió LA ESCUELITA VIP se echó a perder... Más bien, yo le perdí interés.

La película que quiere ve "el rey oscuro" es muy buena. Difícil de conseguir, pero vale la pena.

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