Los personajes son propiedad de Eichiro Oda. Algunos son inspirados en ellos.
¿RECUERDAS?
última parte.
Las baldosas del corredor estudiantil hacía ecos de sus pasos precipitados. Tenía unas ganas inmensas de correr, salir de ahí, y perderse en la reciente oscuridad que reinaba en New World. No escuchaba que alguien repetía su nombre sin cesar, solo su corazón bombeando sangre a más no poder. ¿Tan transparente era? ¿Como era posible que un tipo, el cual solo había visto un par de veces, lo hubiese leído tan bien? ¡Tenía razón! Había sido un hipócrita… había jugado con las cartas marcadas desde el principio. Se sentía tan arrepentido, que las lágrimas que brotaban de sus ojos ya no eran de rabia por los insultos recibidos, eran de dolor. Un dolor que manaba de su alma, al ver cuándo aborrecible era y de las cosas que era capaz de hacer ¿Acaso esa era su real naturaleza? ¿ Era verdad que los selenitas eran tan fríos y manipuladores?
De pronto se vio jaloneado, casi pierde el equilibrio.
- ¿A dónde vas?- era Becky, a veces olvidaba lo fuerte que podía llegar a ser.
- Me voy a casa- contesto algo agitado, tuvo que sostenerse en ella pues por las suelas de su zapatos de charol hicieron que casi resbalara.
- ¡ Yo te traje! ¡Yo te llevo! ¿Ok? ¡Y no pienso irme ahorita!- se tocó los labios nerviosamente, seña que necesitaba un cigarrillo ¡Estos Belo! ¡ No podían dejar de prescindir del tabaco! La primera vez que Becky fumó fue a los 12.
- Me siento mal- trato de negociar- voy a tomar un taxi…
No pudo acabar su argumento, se vio callado por sendas cachetadas, una tras de otra, que hicieron que cayese sentado sobre el frío piso. Le dolió, nunca en su vida le habían levantado la mano, sus orejas estaban agachadas como su ánimo: desconcertado y adolorido.
- ¿Tan fácil te das por vencido?- Becky zarandeo su mano, seña que su acción le había afectado un poco.- si te atreves a volver en esas condiciones, te regresarán a South Blue ¡ De nuevo al encierro! ¿Eso quieres? Créeme si te digo que vas a terminar suicidándose, por lo hastiado que vas a quedar.- con una sola mano lo ayudo a levantarse- ¡Tienes que vivir! ¿ Acaso no eres más feliz aquí? ¿ No te gusta lo gusta lo que aquí haces? En la academia, por lo menos convives con gente de tu edad, no estás siempre rodeado de momias…
- son mi familia, Becky, no los insultes.- seguía sobándose las mejillas por los impactos recibidos.
- pero, me entiendes ¿ No? Barto y yo estamos felices de poder verte. No tan seguido, pero por lo menos no cada periodo vacacional… a veces me pregunto cómo es que no has perdido la cordura.
- No es tan malo…
- lo dices porque estás acostumbrado a los grilletes. ¡ Déjate de tonterías! De seguro tú enamorado ha de estar buscándote. ¡Anda! ¡Venimos a divertirnos!- lo tomo de la mano para regresar a la fiesta - lo último que debes hacer es dejarte intimidar por un granuja
Con algo de escepticismo, sé dejó llevar por ella… después de todo sus amigos no estaban enterados de su real congoja ¡Mejor así! Puede que no llegarán a entenderlo si trataba de explicarles
Adentro, Barto buscaba con ahínco a alguien, en cuanto estuvo en su campo de visión se dirigió hacia allá.
- ¡Maestra Canuta! - dijo con fingida vehemencia- ¡La estaba buscando! Me duele lo que voy a hacer… no quiero ser soplón ni delatar a mis compañeros, pero en vista de que rompen las reglas me he visto obligado ¡Y con suma pena! A hacer esto..
- ¿ De que habla?- ella no terminaba de entender la perorata que había hablado el alumno.
- mejor mire la prueba, lo entenderá mejor- le dio una fotografía, de forma que se mostraba que quería deshacerse de ella de inmediato. En cuanto lo hizo, se tapó la cara como ocultando vergüenza. En realidad, estaba sonriendo.
- ¡ Dios mío!- gritó la maestra al examinarla. De inmediato fue a buscar al director. Y juntos se dirigieron a los sanitarios donde se había llevado momentos antes la disputa entre Belo y Newgate.
En el baño, Shikki se levantó tambaleándose. No supo ni dónde estaba, sintió que una de sus manos sujetaba un objeto. Lo soltó, y trató de agarrarse de dónde podía para alcanzar la salida. Vio con molestia que algo muy grande la obstruia.
- ¡ A un lado! - dijo. Y sintió un regusto extraño en la boca … tenía un objeto… comenzó a masticarlo y supo muy amargo, pero no por eso lo soltó.
- ¿ Qué significa esto Shikki? ¿ Como se ha atrevido?
La voz le sonó áspera y taladrante, se tapó los oídos.
- ¡Cállate! ¡Me aturdes!
- ¡ Esta fumando!- lo sujeto de los hombros y lo saco al pasillo- ¡Encima de eso huele a alcohol!
- ¿ Alcohol? ¡ Oí no más!- de repente dio una arcada, y comenzó a vomitar en los pies del director Magellan.
Haciendo cara de asco, lo llevo dirigiéndose a la enfermería. Le pidió a la maestra que llamara a la madre de Shikki para que viniera por el, los datos estaban en la guía estudiantil. Ella se dirigió presurosa a cumplir con el encargo.
En un rincon no muy alejado, Barto sacaba del forro de su saco una botellita parecida a la de los perfumes. Rocío un poco del contenido en una de sus muñecas.
- Hmmmmmm- expreso divertido olfateando - ¡dulce aroma de tequila mexicano! ¡Sabía que podía ser me útil un día de estos!
En la enfermería, Edward Newgate era atendido por el enfermero a cargo.
- a parte de golpe ¿ Como fue que se hizo estos rasguños jovencito?
- había un gato, trate de acariciarlo, no se dejó, pero me dejó un recuerdo.- contesto desganado y tratando de no mirar sus heridas. Se retorcía un poco, no por ellas sino por el rodillazo que le dio Becky… eso si era dolor.
Roger y Rayleigh meneaba la cabeza con signo de desaprobación. Todavía no podían creer que hubiese intentado hacer papilla al novio de Sengoku. El pobre flaco demostró que podía defenderse, pero sabían que no iba a durar de pie ante Edward. Estaban ansiosos por saber porque lo había hecho.
Una violenta interrupción los hizo voltear hacia la puerta.
- ¡ Foxy! ¡ Ayuda a este muchacho! - el director Magellan acomodó a Shikki sobre una de las camas.
Shikki se resistía, pero Magellan, cual si fuera un muñeco de trapo, lo sostenía para que no se cayera.
- ¡ Ya le dije que no estoy borracho!- empezó a hacer arcadas, improvisando, el director le acomodó un balde que estaba en el piso. - ¡ Esto huele a aceite de pino! - se quejó el adolescente mientras vomitaba.
Lo veían con estupor y asco. Si algo sabían Roger y Rayleigh era que Shikki probaba el vino de su casa a escondidas, a veces los invito a hacerlo, pero jamás lo habían visto en ese estado. Ray se acercó a la ventana y la abrió, estaba sintiendo nauseas, y si algo era verídico es que al ver a alguien vomitar se vuelve contagioso.
El mencionado enfermero Foxy se acercó al muchacho, le retiro el balde, saco una pequeña lámpara de su bolsillo, dirigió el haz de luz hacia las pupilas.
- está muy desorientado.. - en eso se percató de un enorme moretón en la mandíbula- ¡ Vaya golpe! Debiste dártelo al caer ¡ Y como apestas! A leguas se nota que bebiste un Viva Villa. ¡ Suelta ese puro! ¿ De dónde lo sacaste- al retirarlo, se percató de que era de buena marca, un cubano auténtico, con horror vio que una parte está marcada por los dientes y se estaba desmoronando.- ¿Te lo estabas tragando? ¡Hum! Eso explica porque estas vomitando.
- ¿ Más que por el alcohol?- Magellan estaba algo crédulo.
- le aseguro que no debió beber la gran cosa- le explicó Foxy- ese tipo de destilado es muy fuerte, por lo que nomás debió ser un trago. El olor es porque se lo vacío encima Lo que lo tiene así es el golpe, es algo severo, debió hacérselo al impactar con un mueble o..
- estaba en el baño- le informo Magellan.
- quizás un lavabo… no estaría de más que lo llevarán a un hospital, nada más para hacerle un diagnóstico y una radiografía por si la dudas.
- su madre vendrá por el, se lo diré. Mientras te lo dejaré a ti, tengo que ir a reprender a una aspirante de bailarina exótica.
Y sin más se retiró.
¿Bailarina exótica? Todos en la enfermería se miraron extrañados, a excepción de Roger que se empezó a reír.
- ¿Qué pasó? - le preguntó Edward.
- ¡ Es cierto! ¡Ustedes no lo vieron!
- ¿ Qué no vimos?- inquirió.
- Bakkin traía encima un abrigo horroroso, no me pregunten de dónde lo obtuvo ¡Eso no lo sé! Porque cuando la vimos no lo traía puesto. Estaba una ronda de canciones de los Beatles, se subió al estrado y comenzó a arrancarse a trozos el susodicho abrigo.. la maestra Canuta la comenzó a perseguir con la regla por toda la pista de baile… la verdad, ignoro si la atrapado porque fui a buscarlos para que no se lo perdieran.
De repente calló. Se puso muy serio, miró a Edward. Este se extraño, Roger nunca lo había mirado así: receloso.
- y dicen que las fiestas de graduación son aburridas.- el enfermero Foxy recogió el balde- voy a deshacerme de esto, cuidenme el negocio. - Salió de la enfermería silbando " allí you need Is love".
Una vez solos, Edward converso con Roger.
- ¿Por qué me miras así, Roy? - se incorporó de la camilla despacio, ya que todavía resentida el golpe.
- ¿Desde cuándo Homing es tu mejor amigo?
Silenciosamente, Rayleigh se puso del lado de Roger.
- ¿ De que hablas?
- ' Sabía que esto sucedería' dijo el… Nunca nos mencionaste que te caiga mal el novio de Sengoku… solo lo hemos visto un par de veces y se ha portado bien con nosotros. ¿ De cuando acá ese odio para querer destrozarlo? ¿Por qué nunca no lo dijiste? ¿Sabes algo que nosotros no?
No contesto. Bajo la mirada, no sabía cómo decirles…
- si se los digo, no van a entenderlo…
- ¿Qué lo hace complicado, Ed?- está vez hablo Rayleigh.
- ¡ No lo sé!- los miro- ¡ Me cae mal!- trato de justificarse.- se me hace raro que se haya enamorado tan rápido… ese bicho oculta algo...
- tienes celos
Escucharon de pronto: Shikki no estaba tan ausente del mundo en ese instante.
- te repatea el hígado que el apretado de Sengoku tenga algo que tú no obtuviste- prosiguió el- fue en la fiesta de Belo ¿No? Yo vi que le propusiste bailar y ella te ninguneo… estábas ( o estás aún) tan enamorado de ella que te le ibas a declarar ¿ Me equivoco?
- ¡Cállate!- Edward apretó los dientes, no era algo que deseara oír…
- llegue tarde, por lo que estuve de frente y no me lo perdí- sonrió socarrón el de melena dorada.
- ¿Becky?- casi grita Roger- pero… ¡Pero si tú la has llamado puta prepotente toda la vida!
- indigna y majadera- completo Rayleigh.
- ¡ Nos has mentido! - Shikki se recostó en la camilla y se ajustó la almohada- en secreto la anhelabas ¡Como muchos lo hacemos! ¡Yo también lo he intentado!- vio como abrían la boca de sorpresa- ¡Me rechazo! ¡Qué más da! Puede que no encuentre otra igual, pero hay demasiados peces en el océano para aferrarse a uno tan difícil… a menos que tú si estés muuuuy enamorado… y por eso andes así..- y empezó a reír como si hubiese dicho algo muy divertido.
Edward se levantó. Sin embargo, se mantuvo en su lugar. Apretaba los puños y los dientes. Trato de controlar su furia
- estas borracho. - se dirigió a la puerta, deseaba salir de inmediato.
- ¡ No estoy borracho! ¡ Sengoku me golpeó! ¡ Eso es todo! ¡ Digo la verdad Edward! ¡ Eres un envidioso! ¡ Solo hiciste el ridículo! ¡Superalo!
Edward salió casi corriendo, pese a su condición, ni quería oírlo. Tenía que irse, no había de otra.
Roger y Rayleigh trataban de entender lo que había pasado.
- debimos darnos cuenta- Ray se sentó en la camilla que ocupará Newgate.- esos adjetivo descalificativos ocultaban la verdad.
- Y se lo contó a alguien que si se percató de eso…- Roger comenzó a abanicarse con su sombrero de paja- ¿Es en serio? ¿Tan poco confiables somos?
- ¡Nahh! - tercio Shikki- lo que pasa es que el se calla todo. Supongo que su confianza no ha sido reafirmada y su ego es muy tangible. Tal vez porque es huérfano y ha pasado por momentos difíciles ¡Quien sabe! Y cuando vio que alguien que difícilmente pueda calificarse de simpático y alma de la fiesta, pudo conseguir lo que él no en tiempo récord, se descolocó… eso es todo… creo… no me hagan mucho caso.
Roger y Rayleigh se le quedaron viendo, ese no era el Shikki de siempre. Por su mente paso, que el golpe que se había dado o que le había dado Sengoku ( aún no estaban seguros) le debió reacomodar el cerebro.
- hablaste como un loquero, amigo.
Roger se sentó a su lado. Pero se incorporó casi de inmediato. La puerta se había abierto, temía que fuese Edward queriendo desquitarse.
Para su sorpresa se asomó una mujer menuda, de redondeadas formas y extensa melena dorada, vestida con un chillante atuendo naranja estilo hindú.
Al mirarla, Shikki se estremeció.
- mamá.. - balbuceo.
-¡ Aquí estás! ¡ Sin vergüenza! ¡Descarado! ¡ No podía creer lo que me contaron! ¡ Vi la foto! ¡ Vi la foto! ¡ Así no lo puedes negar! ¿Cierto?
El pobre no hallaba ni dónde meterse. Quería hacerse chiquito, desaparecer…
Detrás de la madre estaba la maestra, quien intentaba calmarla. Sus amigos se hicieron a un lado procurando pasar desapercibidos.
- ¡Señora Goldenlion! ¡Calmese! La prioridad es llevarlo a un hospital para que un doctor lo evalúe… siga las instrucciones que le dio el enfermero, por favor.
- ¡Levántate Shikki!- ordenó la madre- ¡Donde me digan que tanto te bebiste, te voy a sonar a chanclasos! ¡Levántate!- cual Lázaro, Shikki dejó la camilla y salió con sus madre detrás- ¡Cuando se entere tu padre! ¡Vas a tener el castigo de tu vida! ¡ Este año no visitaras a tus primos! ¡Vas a estar encerrado meditando lo que hiciste! ¿Por qué Dios me castiga así? ¡Te voy a requisar todas las cámaras! ¡No irás al curso de verano! ¡Pediré que te adelanten el servicio militar! ¡Vas a saber lo que es la disciplina!
Un aluvión de amenazas y lamentos se cernía sobre Shikki. Mucho se hablaría de ello en los años posteriores, ya que lo hizo pasar por en medio de todos sus compañeros llevándolo casi a rastras, como exhibiendolo.
Edward no se había ido. Por obstinamiento decidió de una vez por todas afrontar su miedo y encarar a Becky. Le diría lo que sentía, y en caso de volver a ser rechazado no huiría. Pero, no se animó. Ella estaba sentada sola, oportunidad perfecta, y aún así no lo hizo. Ella se paró de improviso y se alejó. Había dejado su bolso sobre la mesa. Edward volteó a su alrededor, nadie estaba viendo, todos estaban absortos en la mamá de Shikki y su parloteo. Por curiosidad abrió el bolso: pañuelos, cigarrillos, un encendedor, lápiz labial y otros chismes.
Tomo el lápiz labial, se lo echó al bolsillo y se fue. Salió de la escuela y comenzó a caminar sin rumbo. No era muy tarde y tampoco hacia mucho calor. Ríos de gente circulaban por las calles. Así anduvo por largo rato, a veces se paraba para mirar a la gente. Familias, grupos de amigos, turistas y una que otra palomillas de chicos pubertos como el, motociclistas creando sensación con mujeres espectaculares detrás de ellos, oficinistas y clase obrera procurando llegar a casa a cenar. Se sintió vacío… ¿ Qué había realmente para el? Dejó de divagar, por un impulso se enfiló hacia la calle Nevada: el inicio del distrito rojo.
Gracias a su considerable estatura y a un Carnet falsificado ( que no había tenido la oportunidad de usar, Shikki usaba el suyo para obtener bebidas cuando su madre comento que sospechosamente las botellas de vino del bar de la casa lucían reducidas) y a una cartera siempre llena por la herencia de mami y papi, pudo tener el acceso a una de las pupilas del Chatagoo, estaba decidido. Lo único que le pidió fue que usará el lápiz labial que el le procuró. Acostumbrada a peticiones más extrañas, le causó un poco de risa. El se imaginó que así sabrían los besos de la chica de sus sueños. .. los demás fue confuso… salió casi al amanecer, un poco insatisfecho y desilusionado, decidió pasar un rato en el Parque Rocks. Estuvo sentado en una de las bancas dándole vueltas a un asunto: Tendría que dar una buena explicación a sus tíos maternos, sus ahora tutores legales. De seguro habrían buscado en cada hogar de sus amigos, ido a la policía y hospitales… ¿Qué se inventaría? ¿Quien podría cubrirlo? Tal vez se lo pediría a Homing, había demostrado ser confiable… volteó a ver el cielo: nítido… necesitaba una buena excusa, hoy era la ceremonia de graduación… tenía que estar ahí. Sin más, decidió volver a casa ¡Qué más daba! Se levantó y emprendió la marcha. No llevaba mucho tramo cuando vio a la bestezuela. . . Si ¡Era el! Tenía un cuaderno en las manos. Estaba muy concentrado haciendo trazos sobre el. Se acercó despacio, por suerte no había palomas que lo delatara. Lo que vio le sorprendió: estaba dibujando el edificio de enfrente, un antiguo palacio que ahora servía para trámites gubernamentales. Era preciso, rico en detalles, a decir verdad no había omitido nada. Y eso que en todo ese rato no lo había mirado para corregir, como si dibujarse de memoria...como una fotografía..
- Gura,gura- rió.
Sobresaltado, Mercedes tiro el cuaderno y giró rápido. Otra vez era Newgate, no se había equivocado.
- ¿Qué quieres?- empezó a respirar agitadamente . Lo último que quería era otro enfrentamiento.
Como si nada, Edward fue a levantar el cuaderno. Lo puso sobre la banca.
- tienes más de un talento, bestezuela...pero, no por eso te tengo envidia.
Edward dio la media vuelta y se alejó.
Mercedes no entendío lo que había sucedido…
Nota: lo de shikki fue casi similar ( ¡bueno! ¡no tanto!) A la marcha de la vergüenza de Cersei Lannister.
Gracias por leer.
