Los personajes son propiedad de Eichiro Oda, algunos son inspirados en ellos.

ESTUVE LEYENDO TUS VIEJAS CARTAS

Fue en el 44, antes de entrar a Roma. Recibió el telegrama que vino a dar con el traste a todo lo que había planeado: le anunció su pronta incorporación en otro plan. Se anexaría a otro grupo… había nuevos objetivos en la mira.

¡ Hubiese quemado ese papel! Qué cosas no hubiera hecho si supiera que era la última oportunidad que podría verlo y aclarar el asunto que los había separado.

¡Maldición! ¿ Esos pensamientos lo atormentarian siempre? ¡Lo hubiese sacrificado todo! ¡ El futuro no valía nada si no tenía su amor!

Domingo 1 de noviembre de 1964, Viena, Austria. Mediodía.

Brook se levantó lentamente, procuro no despertarlo. Corisande le hizo una seña para ir fuera de la habitación. Una vez ahí, Brook soltó aire… ¡Demasiadas emociones en tan pocas horas!

- toma un poco- le dio una taza de cafe- te confortara.

- Gracias- la tomo, el contenido le supo amargo, pero le cayó bien.- ¡Vaya jornada que tuvimos!

Ella asintió con la cabeza. Lo invito a sentarse en la sala de la suite. Afuera el cielo estaba un poco nublado, dando paso a unos cuantos tercos rayos de sol.

- ¡Mañoso!- dijo de repente mirando hacia el dormitorio - hizo que se durmió en el sofá, y luego aparece a mi lado, abrazándome y toda la cosa.

Corisande procuraba aguantarse la risa.

- ¡Le gustas!

- ¡No digas eso!- reclamó sorprendido de no estar enojado.

- ¡Vamos! Qué no es tan malo. De dónde el viene no importa lo que seas, sino que les provoques un sentimiento genuino… cambiando de tema- su expresión se puso seria- … tu venías con el … le apuntó a Bellamy con una pistola … ¿ Por qué no disparo?

Eso hizo que Brook casi diera un salto de su asiento…¡ Era verdad! ¡El estaba armado!

- te voy a decir la verdad: no tenía nada de conocerlo. Estaba haciendo un recorrido por esta ciudad, ya que de niño no la visite más que unas pocas veces… lo vi en medio de la calle, estaba desorientado y perdido. Me pidió que lo llevase a su hotel, una vez ahí las cosas se pusieron raras. Se sintió mal, se subió a la motocicleta y fuimos a dar con ustedes… es raro, pero así paso. Creo que es brujo, telepata o ve tú a saber.

- ¡Pienso lo mismo! … ¿ Eres de aquí? Creí que eras de Brasil.

- nací en Linz, mi padre era músico…¿Cómo sabes lo de Brasil?- apenas cayó en cuenta.

- ¡se quién eres!- esbozo una de sus sonrisas misteriosas, que se le hubiera antojado a Da Vinci retratar. - además, en tu abrigo viene el logo de tu banda: Laboon. Son originarios de Sudamérica, y dejando la modestia, ustedes son muy famosos. Las chicas de la compañía no hacen otra cosa que buscar boletos para el concierto que darán en 2 semanas: agotados. ¿Por qué me miras así? Las bailarinas escuchamos y apreciamos todo tipo de música, no solo clásicas.

¡Era cierto! Aunque el aún no lo creía. Una parte de su mente se negaba a aceptar que ya no fueran aquellos jóvenes que buscaban hacerse notar por las letras originales de su repertorio en Bahía. La fama les llegó de repente… ¡En fin!

- ¡Yohooho! Sinceramente yo aún no soporto que la gente me reconozca. No me preguntes porque. Procuro no salir en las portadas por lo mismo. Para eso están Yorki o Noland; Kuroneko es de mi misma opinión, no nos gusta ser el centro de atención.

- Está bien Brook Hoffmann. Voy a confesarte una cosa que descubrí mientras dormían.- ella se levantó, fue al cuarto donde aún dormía Lindbergh. Trajo el abrigo del mink, se lo mostró a Brook, metió la mano en el interior y saco la pistola. Con cuidado le enseño el cilindro: vacío.

Brook abrió la boca de la impresión.

- ¡No tiene balas! ¿Por qué?

- me hubiese gustado que tú me respondieras eso, pero veo que estás igual de confundido que yo.-Corisande, regreso el arma a la prenda de vestir y la dejo sobre una silla.- pero algo me dice que no querría saber la respuesta. Creo que el consiguió el reloj de una forma poco ortodoxa… ¡No creo que lo haya arrebatado a la fuerza! Si es lo que piensas. Pero… pese a que no se note, el debe sentir un odio latente por esa mujer… y me hace llegar a muchas conclusiones.

- ¿Crees que el…?- no llego a terminar la cuestión. Un ruido. Alguien tocaba a la puerta insistentemente.

Domingo 1 de noviembre de 1964. 6:00 PM .Casa compartida de la embajada de Grand Red Line, Bangkok, Tailandia.

Habían decidido pasar la tarde en el jardín. El atardecer era precioso. Sentados alrededor de una mesa de piedra, conversaban las nuevas que les traía su amigo.

- Si ni fueses tú el que no lo contará, crería que estoy escuchando una historia de terror.- dejo salir lentamente el humo de su habano. Pese a no ser tan viejo tenía el pelo completamente blanco. A su lado estaba un Mink- jaguar, pese a ser militar tenía el pelo hasta los hombros, también fumaba, pero era un modesto cigarrillo de tabaco americano, muy populares en ese momento. Un poco lejos de ellos, una hermosa mujer admiraba las flores locales que el jardinero había sembrado. Pese a que también le gustaba fumar, había prescindido de ello: 4 semanas de gestación.

- A Gina siempre le pareció que había gato encerrado… Gina pide perdón por el comparativo, pero ahora a ella le parece que todo está más claro.

Sengoku había decidido contarles todo. Ellos estaban con el cuando se desató el problema que casi le cuesta la vida. Fueron testigos de su dolor mudo, y además eran sus amigos, alguna vez también lo fueron de Ford, aunque en forma breve.

- Investigue lo que me pediste- el mink apago su cigarrillo en el cenicero- Está en Francia, Donquixote lo pidió expresamente para el puesto que ocupa, el cual no existía, pero se lo inventaron, la razón se ignora, aún así fue aprobado sin cuestiones ni formas.

- ¿Por qué no me lo dijo?- en la voz de Sengoku denotaba rencor. Junto con el: Andrea Philip Smoker, Gina Torelli, Pedro de la Gasca y Misogard Donquixote habían sido miembros del pelotón que entro en 1944, al lado del ejército americano, a Roma, buscando llegar a Vaticano. Ya que fue orden de la alta jerarquía católica, el bombardeo de O'hara por medio de la aviación japonesa.

- Yo nunca he confiado en el- Smoker, encendió otro habano.- debe tener algún interés, lo querrá utilizar. La pregunta es ¿Para que?

- ¿Qué harás? ¿Irás a París? A Gina le parece que es la mejor opción.

Iba a contestarle, pero el encargado del servicio doméstico se dirigió a el.

- Señor, ha llegado para usted.- era una misiva. Su madre la había escrito.

" Llegaré en cualquier momento. Disculpa mi intromisión. He decidido que esto presida mi llegada y el baúl de cartas que hemos conseguido." Había una llave adentro.

-¿ El baúl?- sintió que las manos le sudaban al apretar la llave.

- lo hemos colocado el en su habitación, señor.- sin más, se retiró.

El corazón se le aceleró, sin hacer amago de despedirse de sus amigos, se lanzó para adentro de la residencia. Ni siquiera supo cuanto tardo en subir la escalera. Abrió la puerta, ahí estaba. En medio de la estancia: era enorme. Se acercó, se inclinó para abrir el candado, levantó la tapa, al hacerlo lo inundó la fragancia de las gardenias: el perfume de Ford. ¡Eran cientos! Fue tomando una por una, veía las fechas. Le escribía seguido… una gota cayó en sus manos que aprisionaba el papel. Fue entonces que se dio cuenta que estaba llorando, se quitó los lentes, se limpio los ojos y comenzó a leer una por una todas aquellas palabras de amor que le habían sido arrebatadas por años.

No se había dado cuenta que lo habían seguido. Se quedaron parados en la puerta. Sin hacer ruido la cerraron. Pero antes, Pedro observó bien el baúl… su prodigiosa memoria fotográfica hizo que se le grabase cada detalle.

- tengo algo nuevo que investigar.

Se despidió de la pareja, quienes decidieron retirarse a sus habitaciones.

Domingo, 1 de noviembre de 1964. Viena Austria. Mediodía.

Al abrir la puerta, Corisande se sorprendió de ver a una chica menuda, cabello negro y lacio, un poco más baja que ella, con un gesto de dignidad y dureza que solo los alemanes podrían mostrar. Pina Bausch, 24 años. Ese era su nombre, el rictus de arrogancia se dulcifico al ver a su amiga.

- ¡ Tanto tiempo sin verte!- exclamaron las dos al mismo tiempo, su abrazo era muestra de que eran una amistad sincera. Corisande hizo que pasará.

- ¿ Ya vives con el? ¿Van a casarse pronto?- Pina no cabía de la emoción. Reviso la mano de su amiga, quería ver el anillo de compromiso. Le pareció divino.

- Nos casaremos pronto ¿ Y tú qué has hecho? ¿Como van las cosas en el Folkwang? ¿Cómo está el maestro Kurt Jooss?

- ¡ No me quejo! el está en perfectas condiciones. Me ha hecho una propuesta de trabajo que pronto será oficial.

- ¡ Me alegro tanto por ti!

- Aún no sabemos porque dejaste Nueva York. No podemos creer que el maestro…- no pudo completar la frase. Se dio cuenta de la presencia de Brook- ¡No puede ser! - se tapó la boca para no exhalar un grito- Fuí verlos en el Madison Squere Garden en el 62 … ¡No me digas que dejaste al inglés..!- volteó incrédula hacia su amiga

- ¡No! ¡No! ¡No!- trataba de explicar Corisande- ¡Brook es un amigo! ¡Solo un amigo!

Algo abochornado, Brook saludo a la alemana.

- Mucho gusto en conocerte- apretó la mano de la futura coreógrafa - Soy Brook… ¿Eh? Creo que ya lo sabes..

- ¡ Un placer! Soy Pina Bausch, soy bailarina … eres una gran estrella, tu modo de tocar el violín es excepcional… ¡ Y la guitarra! No por nada eres llamado "soul King". Nunca creí que podía conocerte… puede que te suene ridículo, pero soy una gran admiradora de ustedes.

- ¡Yohoohoo! ¡No es para tanto!- de repente guardo silencio. Recordó que Lindbergh aún dormía. - ¿ Qué les parece si conversamos en el restaurante? Después de todo aún no probamos el desayuno.

- ¡Tienes razón! - respondió Corisande en un tono más moderado- iré a cambiarme, no tardaré. Tenemos mucho que contarte, Pina.- Corisande se retiró presurosa.

Pina se quedó expectante… ¿ Qué ocultaban estos dos? Por lo pronto disfrutaría de unos momentos a solas con un admirado rockstar.

NOTAS:

Pina Bausch fue una Bailarina de la vida real, tambien Kurt Jooss. los invito a leer sus biografias. youtube tambien tiene videos de ella.

gracias poe su apoyo...