One puede, obra de Eichiro Oda... Sigo siendo un cacahuate

AMOR DESESPERADO, QUE SIENTO YO POR TÍ

Domingo 1 de Noviembre de 1964, Viena Austria.

CORONEL

Contrario a cualquier pronóstico, comenzó a nevar… generalmente sucede a mediados del mes. A los vieneses los tomo desprevenidos, muchísimo más a lo turistas y visitantes asiduos a la capital del Vals.

Lindbergh siempre había preferido el clima frío, enfundado en su abrigo gris oscuro con sombrero a juego, se había tomado un momento para ver la nieve caer antes de entrar al hospital. Quería olvidar el calor tropical de South Blue, su infancia y su funesto amor … ese que tenía remarcado hasta los huesos, que le quitaba el aliento y amargaba su existencia… para después dulcificar todo y guardar esperanzas como un estúpido creyente.

Quería perderse hasta el fin del mundo (literalmente). La Antártida resultó ser tan fría y desoladora como le habían platicado. " Solo un loco se va a semejante sitio" le advirtieron los pocos amigos que le quedaban. Los cuales ya se contaban con una sola mano y sobraban dedos.

- Ya estoy loco- les contesto.

Asombrados, no les quedó más que desistir. Igual lo haría… quizás ahí recobrarse el sentido

En 1947 se aventuró en la primera expedición a la Antártida por parte de Chile, a formar una base ahí y todas esas cosas… y gracias a esa experiencia ayudó a los rusos a formar su base científica y permanente años después.

No le extrañó no ser mencionado ni que se revelará su participación el gobierno de Chile. Después de todo le habían brindado una estancia enriquecedora, y con eso le bastaba. Pero, estando lejos y solo, no calmo su dolor…

"Cierro los ojos/ mi corazón sigue latiendo ardientemente/ ¿Cuando reverdeceran las hojas en la ventana?/ ¿Cuando tendré a mi amor entre mis brazos?"

Ni perpetuos inviernos ni oscuridades absolutas… ¡Noruega, Rusia, Siberia, Finlandia, Alaska,Groenlandia! ¡Nada había funcionado!

¿Por qué se había empecinado en amar solo a él? ¿Por qué el resto del mundo le era tan indiferente? ¿Por qué su alma no se permitía respirar a otro ritmo?¿por qué lo tenía adherido al corazón como una vena por la cual circulaba su sangre?

¿Por qué todo era en vano?...

Preguntas a las cuales nunca encontró respuesta… solo a una que le hizo un piloto en Suecia : ¿Por qué prefieres el frío? La respuesta era: "porque con él olvido el calor que me proporcionaba su cuerpo, de esa manera no lo extraño"

¡Lo cual era una vil mentira! Añoraba con más fuerza esa tibieza que emanaba de el , se diluía en la amargura de aquel abrazo que no volvería a sentir…

Fue por ese motivo, que desesperado, se aferró al cuerpo de Brook en aquellos momentos… no fue la solución… un destello de algo que ya había vivido.

MIENTRAS TANTO.

- ¡Dicen que ya puede salir!- les comunico Corisande muy feliz- con suerte esta noche estaremos en París. Lo ayudare a arreglarse. Esperen, no tardaremos mucho.

Brook y Pina asintieron, alegres de que Iceburg no estuviera tan grave.

- la verdad, es un horror lo que ha vivido mi pobre amiga. Agradezco que haya estado con ellos en ese horrible trance.- expresó la alemana, apretando la mano de Brook con sumo afecto.

- ¡No hay de que! - contesto él- además, no soy el verdadero héroe.. solo estuve ahí para apoyar.

-¡Ah! ¡Si! El que dejamos dormido en el hotel ¿como se llama?

- Ford Lindbergh…- se escuchó una voz detrás de ellos.

Se sobresaltaron. Cuando giraron la cabeza vieron al mink con una amplia sonrisa en su rostro.

- Es un placer verla tan cerca, Pina Bausch. En persona puedo enfocarme en los rasgos armoniosos de su rostro y no en la belleza de sus pies al son de la música, por una vez en la vida. Un enorme privilegio para mí.

Pina estaba acostumbrada a recibir halagos. Pero este la hizo sentir abochornada, y no de mala manera ¡Tenía tanta sinceridad en el tono de su voz! Elegante, le tomo la mano para besarla. Pina sintió que algo cálido inundó su corazón, ante esa cortesía.

- ¡Gracias por sus palabras! ¡Un gusto conocerle!

- Ford Lindbergh a su servicio. La primera vez que la vi en el escenario fue en Nueva York, bajo la dirección de Anthony Tudor. Me he enterado que ha vuelto a su país natal.

- en realidad… mis planes han cambiado ahora que vuelvo a casa- le confesó ella.

- ¿ No será la desgracia de que usted deja la danza? - parecía afectado por semejante posibilidad.

- ¡Nada de eso!- le respondió- solo es un proyecto, que espero de buenos frutos en un futuro.

- ¿ Y no me puede adelantar algo para mí tranquilidad de admirador suyo?

- ¿ Y por qué no mejor aguarda a la sorpresa?

Brook tenía la boca abierta. En medio de esos dos había pasado a ser transparente.

"- ¡ Estúpido gato proclive a coqueteos!" - rugía en su interior- " ¡Ya se tu técnica! Primero halagas, hablas bonito y cuando obtienes lo que quieres te buscas otro objetivo…¡Mañoso-no-respetador-de-espacios-personales-y-se-duerme-conmigo-cuando-se-le-da-la-gana!"- sin darse cuenta de estaba mordiendo la mano izquierda, con suma desesperación.

- ¡ Agradezco hayan esperado!- Iceburg llegó con Corisande de su brazo.

Al verlos, Brook dejo de morderse y escondió la mano tras la espalda. Rogando que el gato coqueto no haya visto su gesto.

- ¿Ya te sientes mejor?- Lindbergh se acercó para ver mejor el semblante del muchacho.

- No puedo decir que en excelentes condiciones, pero sobreviviré...¡Nahhh! -expreso de pronto, algo infantil- la verdad, ni siquiera se si estaría aquí de no ser por ustedes dos ¡Estaré en deuda toda la vida!

- ¡Lo mismo digo!- lo secundo Corisande - hemos decidido volver de inmediato… ustedes saben, por si las dudas…-Su cara daba a entender de qué tema trataba. - El aristócrata impune podría ya estar buscándonos. Quizás fue a las autoridades…

- por eso no deben preocuparse- hablo enfáticamente Lindbergh- personalmente los llevaré a París. Me aseguraré de que lleguen con bien.

- ¡Eso sería un abuso!- quiso rebatir él.

- ¡Para nada!- hizo un gesto para acallar cualquier reclamo- independiente de todo, nos dirigimos al mismo lugar. En París está mi lugar de trabajo. Mató dos pájaros de un tiro- sin querer sonrió malicioso- me aseguro de que estén bien y estaré en casa al mismo tiempo.

- Yo no le veo ni un pero- intervino Pina- acepten su oferta, yo estaré más tranquila si se van todos juntos.

La pareja se miró, y al parecer se pusieron de acuerdo en tomar una resolución.

- Aceptamos- respondió Iceburg- entre más pronto lo hagamos, mejor.

- Me he adelantado… solo por si las dudas- consulto el enorme reloj de la recepción de emergencias- el auto ya debe estar afuera.

- ¡Vaya! ¡Qué prevenido eres!- por fin hablo Brook- ¿Siempre tienes todo tan calculado?- volvía a rogar que no se le notará algún sentimiento ¡Faltaba más! Ya se imaginaba cuan henchido estaría el ego de ese gato si se daba cuenta.

- Obviamente, estás invitado a venirte con nosotros…

- Me temo que declinó tu invitación- respondió para sorpresa de todos- los chicos deben estar preguntándose por mi paradero. Así que volveré a Baden.

- ¡No está muy lejos! Podríamos..

- ¡Nada! ¡Nada!- acotó el músico- por mí no deben preocuparse, aunque no lo parezca se defenderme.

- ¡De eso no hay duda! ! semejantes patadas les diste!- Lindbergh sujeto su mano de improviso- no hubiera logrado nada sin tu ayuda. Gracias por todo Brook, desde el fondo de mi alma, me alegro haberme cruzado en tu camino.

Dos veces le había tomado la mano, y las dos malditas veces había sentido una corriente eléctrica que traspasaba su entero esqueleto. Y eso nunca le había pasado. La separó bruscamente.

- ¿ Te estás despidiendo de mi? ¡Pues no! ¡No lo aceptó! En dos semanas estaré en París, y sentiría como grave ofensa que no fueras a verme- ¿Él había dicho eso?- lo mismo va para el resto ustedes ¿Entendido?- había que aclarar, no fuera a ser que se mal entendieran sus acciones.

Pina y la pareja sonrieron, había que ser tontos para no leer entre líneas, lo que realmente quería expresar Brook.

Lindbergh suspiró.

- Queda claro, Brook. Iré a verte sin falta.- de su bolsillo del pantalón, saco una tarjeta- Igual, tu puedes ir a verme cuando quieras.- se la extendió, Brook la tomo de inmediato- a cualquier hora y en cualquier momento, yo ahí estaré.

-ok, consultaré mi agenda- se la guardo sin leerla- no serán visitas regulares… tengo una gira muy extensa que cubrir.- extendió su mano hacia un imaginario infinito.

- ¡Lo entiendo! Seré paciente. Cuídate mucho, Rockstar.

- Lo haré- dejando a un lado al mink, fue a despedirse de Corisande y Iceburg.

Mientras Lindbergh se despidió de Pina.

- Reitero mi placer de conocerla en persona.

- Gracias. Pero, le estaré más agradecida si puede hacer algo más por mi amiga… usted sabe- se lo dijo en tono confidencial- el ataque del que es víctima. Algo me dice que usted puede ayudarla en ese ámbito tan delicado. Como artistas sabemos de acosadores, obsesivos, lunáticos… pero ¡Eso fue demasiado!

- si no puedo yo, buscaré a quien. De eso no le quepa duda ¡Ah! Y estaré al pendiente de la sorpresa que tiene reservada para su público.

- espero no decepcionarlos. ¡Un gusto Lindbergh! - ambos estrecharon las manos.

- el gusto es mío, Pina Bausch.

En silencio se encaminaron afuera del hospital. Y efectivamente, frente a la fachada, un Mercedes Benz azul oscuro esperaba. De él descendió un hombre vestido de riguroso negro con insignias militares. Lindbergh se acercó, el chófer lo saludo de forma marcial.

- ¿Alguna complicación? - cuestionó el mink.

- Ninguna, Coronel. - respondió estoico.

- Bien.

Con una seña indico que se acercarán. Iceburg y Corisande lo hicieron haciendo señas de adiós a Brook y Pina, las cuales fueron correspondidas. El chófer les abrió la puerta, ellos subieron. Luego Lindbergh posicionó del asiento de copiloto, una vez todos adentro, el chófer aseguro las puertas y emprendió la marcha.

Ya fuera de vista. Brook y Pina procedieron a retirarse del lugar.

- ¡Vaya aventura se ha vivido aquí!- expresó la bailarina al ver que el músico no salía de su mutismo- ¡Oye Brook! ¿Qué dice la tarjeta que te dio? ¿A qué se dedica?¿Hado padrino? ¿Auxiliador en causas imposibles?

- La verdad, no me fijé.

Saco la tarjeta y la leyó en voz alta:

Coronel Ford Lindbergh. Agregado aeronáutico. Embajada de Grand Red Line. Rue xxxxxxx. Distrito: Xxxxxxx C.P: xxxx París, Francia. Tel: xxxx. Ext. Xxxx. Número Privado: Xxxxxxx.

Se quedaron de una pieza.

- ¡ Es un diplomático!

Bangkok Tailandia. Madrugada del lunes 2 de noviembre de 1964.

CAPITAN DE NAVÍO

Lluvia torrencial. A nadie le sorprendió. Lo que si le sorprendió es estar a esas horas de la madrugada en un bar.

- No es raro que yo esté aquí, pero tú eres otro caso, mi amigo.

- solo finge que no estoy aquí.

- vamos a fingir que bebes ¡Un desperdicio de Whisky!- Pedro se lo bebió. Sengoku ni seña hacía de probarlo - tu nunca has demostrado que te afectan las cosas- al parecer ni hablar quería, por lo que prosiguió- eres un ejemplo de estoico, creo que así se te clasificaría ¡ Aprobé filosofía! Por si lo dudabas… igual que mi hija, estudie en La Soborna... lo que significa que aceptas el dolor o por lo menos no te dejas dominar por el. Muchos de los nuevos te llaman "Agregado de Piedra"..

Pedro se interrumpió escucho un sonido inusual …¡ Sengoku se estaba riendo!

- ¡Jajajaja!- solto la carcajada- ¿Soy la Mole?- tomo aire, volvió a su habitual impenetrabilidad- ¡Vaya cosa!

- WOW ¿Por qué no tengo una cámara cuando es necesario? ¡Momentos como estos no los hay!

- ¿En realidad piensan que no siento? Me han desgarrado el alma desde la raíz. Fui acusado de algo que no hice, no me dieron oportunidad de demostrar lo contrario… ¡El muy idiota solo huyó! ¿Sabes de dónde me manda la mayoría de sus cartas? ¡Alaska! ¡Siberia! ¡La Antártida!... ¡Hazme el maldito favor!- dio un puñetazo contra la barra, lo cual hizo estremecer todo lo que había encima. Pedro se limitó a sonreírle al barman y demás parroquianos para tranquilizarlos.- ¡Por eso es que nunca lo hallaba!- se abstuvo de volver a golpear la madera, hundió sus dedos en su ensortijado afro. Trataba de regular su agitada respiración.

- ¿Qué te dice en las cartas? ¡Digo! Si se puede saber…- Pedro pidió a señas una botella.

- Que me ama…

-¿ Es en serio?- casi tira la botella al piso, menos mal, tenía ágiles reflejos.

- Si… el muy cretino me desea lo peor… luego se arrepiente, me reitera sus sentimientos, y dice que por más que lo intenta, jamás va a olvidarme… pero luego recuerda mi traición y la rabia lo invade, y vuelve al círculo vicioso de "te amo, pero también te odio"... ¡Y como jamás le contesto!

- ¿Y en si de que te acusa?

- De haberme acostado con Stussy…

- ¡Válgame Dios! - casi escupe el sorbo recién servido-¡Tu nunca harías eso! ¡Ustedes siempre se habían amado!

- ¡No sabes lo peor!

Pedro trago saliva… ¡Por fin el meollo del asunto!

- ¿Qué es lo peor?- no notó que la voz le falló al formular la pregunta.

Sengoku lo miro, tenía los ojos rojos… en verdad eran un reflejo de su alma atribulada ¡Nunca lo había visto así!

- Stussy fue a verlo… con 8 meses de embarazo…

- ¡Ay no!

- ¡Si! … ¡le dijo que el hijo era mío…!

- ¿Y el lo creyó?

- la zorra ( con perdón de las de verdad) le dio detalles de nuestra campaña camino a Italia… detalles que solo alguien que estuvo ahí podría dar con nitidez y veracidad….¡ Le dijo que me había declinado por ella para madre de mi hijo! ¡Qué yo la prefería porque deseaba un futuro en la diplomacia! ¡Qué ella era la ideal! ¡Qué el a la larga iba a ser un vil estorbo en mi vida! ¡Que su belleza había ganado a su inteligencia! - trato de decir más, pero las palabras se le atragantaron… aún así hizo un esfuerzo y prosiguió- la intento matar en el acto, estaba tan ciego de ira, que no le importaban las consecuencias… ella gritó...vinieron varios alertados por sus alaridos..tuvieron que quitársela de las manos, ella alcanzó a huir… fue entonces… que él...con el cuchillo que iba a encajarle a ella….¡Se Mutilo las venas!- Sengoku, aunque de forma discreta, se echó a llorar desconsoladamente.

- ¡Qué horror! - Pedro trato de tranquilizarlo… después de un lapsus, y pareciendo que Sengoku se había pasado por el impase, le dijo- ¡Oye! ¡Eso significa que uno de los nuestros fue el que la puso al tanto! Debió ser algo comprobable… de lo contrario, Ford jamás hubiese dudado de ti

-¡ lo mismo he pensado…! ¡Y solo uno acude a mi mente!

-¡ ¡Misogard!- masculló entre sus afiliados dientes, Pedro.

Afuera empezaron a escucharse truenos...

Nota:

El fragmento del poema que recita Lindbergh es de " EL VIAJE DE INVIERNO" . Poemas de Müller y música de Schubert. Pueden escucharlos en Youtube. Este es SUEÑO DE PRIMAVERA O FRUHLINGSTRAUM. los invito a oírla... Una que aparecerá más adelante es DER LINDENBAUM o El Tilo.

Anthony Tudor, fue maestro de Pina. Un gran bailarín inglés.